Consejos de Vida

Despreciar el Tiempo Libre puede conducirte a sufrir de Estrés y Depresión.

Autora: Andrea Fischer

La carga de trabajo del día estuvo menos pesada. De pronto, dan las cinco de la tarde y, en medio del encierro pandémico, nos encontramos sin nada que hacer. Nos paramos del escritorio, apagamos la computadora y, más allá de mirar otro rato más el celular, no parece haber nada bueno en la agenda. De pronto, el tiempo libre nos aterroriza.

Las responsabilidades de la oficina se detienen. Nadie contesta en los grupos de amigos. Entonces, sentarse a leer, a dibujar o hacer cualquier cosa no-redituable parece una buena opción. En el último rincón de la mente, un malestar se hace cada vez más presente: parece que ese tiempo de ocio, que no genera un quinto, es un desperdicio.

El peso de la autorrealización laboral se hace asfixiante y, antes de saberlo, parece que descansar ya no es una opción. A la larga, según un estudio de la Universidad de Ohio con Harvard, las personas que piensan así tienen impactos severos a nivel psicológico. Esta es la razón.

Rendimiento y presión sostenidos

Ya lo identificaba el filósofo surcoreano-alemán Byung-Chul Han. En su compendio de ensayos, “La sociedad del cansancio” (2010), denuncia la manera obsesiva en la que los seres humanos contemporáneos se explotan a sí mismos en aras de su propia realización personal. Siempre basados en el rendimiento laboral; siempre con base en las horas en las que las personas se mantienen productivas desde el punto de vista económico.

Un estudio reciente de Harvard respalda — quizá refuerza y hace eco— a este desarrollo teórico anterior por 11 años. Ambas referencias concuerdan en una misma premisa: las personas piensan que, en su tiempo libre, si no están explotándose a sí mismos para conseguir una remuneración económica, están desperdiciándose. Así, se convierten en un recurso constante, a disposición del sistema de producción neoliberal.

El problema viene después de años de rendimiento y presión sostenidos. Según el artículo publicado en Journal of Experimental Social Psychology, quienes ya dependen de su trabajo para sentir que no están perdiendo el tiempo son mucho más propensos a la depresión y a la ansiedad crónica.

Hay muchas investigaciones que sugieren que el ocio tiene beneficios para la salud mental y que puede hacernos más productivos y menos estresados”, señala Selin Malkoc, experto en mercadotecnia de la Universidad de Ohio. Los trabajadores contemporáneos no comparten este sentir, aunque sea de manera sistematizada e inconsciente.

Terror al vacío

Incluso como analista de esta problemática social, Malkoc habla de ella desde el punto de vista de rendimiento. En otras palabras, está diciendo: si te relajas, puedes trabajar más. Este terror al vacío aparente también lo identifica Byung-Chul Han. En un punto confluyen ambos autores: “[…] encontramos que si las personas comienzan a creer que el ocio es un desperdicio, pueden terminar más deprimidas y estresadas“, explica el mercadólogo estadounidense.

En contraste, según el estudio conjunto de Harvard con la Universidad de Ohio, quienes son más escépticos a las jornadas laborales inexorables son más sanos a nivel mental. A pesar de ello, los investigadores de ambas instituciones concuerdan en que las personas tienden a disfrutar más el ocio si lo entienden como un objetivo más grande:

Si el ocio puede enmarcarse como un objetivo productivo, eso ayuda a las personas que piensan que el ocio es un desperdicio a obtener algunos de los mismos beneficios”, dijo la coautora del estudio Rebecca Reczek, mercadóloga de la Universidad de Ohio.

De esta forma, se genera un letargo constante, en el que las personas no se sienten tranquilas al momento de no hacer nada —más que descansar. Entender el ocio como un fin en sí mismo, en la era de la hiperconectividad, se ha vuelto inconcebible. Bajo esta premisa de auto-explotación, el descanso profundo ya no existe.


Tomado de: Muy Interesante

Cuatro Consejos para tener un Matrimonio Duradero

Autora: Aranza Gleason

Mucha gente se sorprende que hoy en día más del 50% de los matrimonios seculares terminen en divorcio. A mí francamente no me parece tan raro. Construir a lo largo de los años un matrimonio, es una de las cosas más difíciles que puede hacer un ser humano, y por ello, una de las más gratificantes.

En el judaísmo, el matrimonio es visto como el acto más sagrado que dos personas pueden realizar: es la unidad que mantiene la familia, el medio a través del cual la herencia judía se preserva y la institución que fomenta mayor crecimiento en la persona. Requiere de paciencia, energía, tiempo y sobretodo constancia y compromiso. No es una tarea fácil, pero vale la pena vivirlo; porque es el único reto suficientemente fuerte para obligarte a sacar lo mejor de ti. A continuación le damos unos consejos para darle la vuelta a problemas que se presentan con los años. Esperamos los disfruten.

1) Aceptación y Gratitud.

A veces, cuando estamos casados, hemos convivido tanto con nuestro conyugue, que los años y la convivencia, en lugar de ayudarnos a aceptar los errores que comete nos vuelven reactivos a sus defectos. La primera vez que deja los calcetines fuera del bote de la ropa sucia los acomodamos sin decir nada, quizás a la segunda comentamos nuestro desagrado, a la tercera hacemos un reclamo más fuerte, pero la quinta, sexta o decimonovena vez que lo hace, simplemente explotamos.

En esas ocasiones, en pos de la paz familiar, es mejor calmarnos y aceptar que hay ciertos defectos que él o ella ya no va a cambiar. Podemos intentar empezar a cambiar la forma en que recibimos esas acciones. En lugar de verlas como una agresión perpetuada, podemos empezar a verlas como una expresión de su presencia, recordar y agradecer las cosas de él o ella que sí nos gustan.

2) Trabajo en equipo

Muchas veces, conforme los años van pasando una de las partes siente que su esfuerzo y su trabajo no son reconocidos por su pareja, que tiene más responsabilidades que el otro, y que a éste no le importa y no aprecia todo lo que hace por él. Cuando esto sucede, los reclamos surgen de forma constante o la persona se retrae y evita a su pareja.

Una solución es hablar los problemas y expresar a la pareja los sentimientos negativos. Sin embargo, no va a ser efectivo si no hay un compromiso de ambas partes por cambiar algunas acciones y actitudes. Lo más funcional es aprender a verse como parte de un mismo equipo, no establecer una competencia dentro de la pareja. Uno debe aprender que hay terrenos donde va a aportar más que el otro, y eso no quiere decir que su conyugue no se preocupe por la relación. En lugar de llevar una cuenta y reclamar todo lo que el otro no hizo, es más efectivo sentirse orgulloso de que el otro confíe en su administración y buen juicio.

3) Usa tu aprendizaje como padre o madre

Tendemos a ser mucho más compasivos con los niños que con los adultos. Esto es porque aceptamos más fácilmente sus errores y les tenemos más paciencia, además sabemos que no sirve de nada enojarse con ellos en vano. Generalmente los padres saben que si quieren educar a sus hijos correctamente tienen que aprender a comunicarse con ellos para poder trasmitirles sus enseñanzas. Lo que nosotros recomendamos no es que trates como niño a tu pareja, sino que utilices las herramientas comunicativas que adquiriste con tus hijos cuando hablas con tu pareja. Él o ella también necesita la paciencia, el cariño y el amor que le puedes dar para ayudarlo a enfrentar sus errores.

4) Toma tu felicidad en tus manos

Tú eres responsable de tu felicidad, no tu pareja. Entre más satisfecho estés con tu vida, la relación familiar va fluir mejor. Es tu obligación descubrir qué te hace feliz y qué necesitas para estar cerca de eso. Si sientes un vacío o no estás inconforme con quién eres o lo que haces, tu conyugue jamás va poder llenar ese hoyo. No intentes depender de él para que lo haga. No le cargues responsabilidades que no le corresponden.

Toma tu felicidad en tus manos y haz lo que sea necesario para poder estar bien, poder hacer lo que te gusta, enfrentar tus frustraciones y solucionar tus problemas. Entre más plena vivas tu vida, más feliz vas a ser en tu matrimonio.

Encontrado y Tomado de: Enlace Judío

¿Cómo funciona la Ley de Atracción según el Cántico de Moisés?

✍🏼 por Adam Lieberman

Pero engordó Jesurún, y dio coces (tanto engordó que brillaba de obeso), y abandonó a Dios, su creador; despreció a su protector y salvador.…”

(Deuteronomio, 32:15 – DHH)

¿Por qué engordar, es decir, tener éxito económico, lleva a abandonar a Dios?

La respuesta yace en un principio fundamental de la naturaleza humana. Este principio establece que el “ego” y el “éxito” van de la mano. Cuando una persona tiene cualquier tipo de éxito, eso puede causar que su ego se infle instantáneamente y lo lleve a desenfocarse del propósito eterno de Dios.

Analicemos un ciclo típico. Si una persona está atravesando una mala etapa y cree en Dios, entonces esta persona presentará oraciones para que Dios mejore las cosas. Cuando Dios escuche su pedido y de vuelta las cosas, esta persona ciertamente se sentirá conectada y demostrará su apreciación hacia Dios.

Ahora bien, una vez que la persona ha tenido éxito en un área particular de su vida, la “Ley de Atracción” entra en escena. Esta “Ley”, en palabras simples, es que uno siempre atrae más de lo que ya tiene. Por lo tanto, cuando la persona tiene éxito en algo, eso atraerá inevitablemente más éxito. “El éxito engendra más éxito”. Esta “Ley” opera en numerosas áreas de tu vida.

Y cuando la “Ley de Atracción” entra en juego, ocurre algo fascinante: el ego de la persona entra en acción. Cuando el éxito inicial que Dios le da a una persona atrae más éxito, esta persona tiene la tendencia natural a sentir que fue ella, y no Dios, quien logró este éxito extra. Entonces, lo que la persona piensa, ya sea de manera consciente o subconsciente, es que si bien Dios ayudó en el comienzo, fue ella quien tomó el control desde ahí y sacó provecho de ese éxito inicial.

Y si bien esto puede ser verdad, hay un elemento crucial que se está dejando de lado. Sí, es cierto, trabajaste duro y aprovechaste las oportunidades que se presentaron, pero fue Dios quien permitió que este éxito llegara a ti.

Esto último es totalmente en contra de nuestro instinto y es exactamente lo que Dios nos está advirtiendo. La mayoría de las personas pueden ver la mano de Dios cuando ocurre un cambio repentino y tienen éxito. Pero cuando se acostumbran a este éxito y lo llevan a niveles más altos, piensan que fueron sus esfuerzos los que provocaron estos resultados.

Si bien la persona puede poner esfuerzo, sólo depende de la voluntad de Dios si tendrá éxito o no. (Una persona de consciencia más elevada lleva esto a un nivel más allá y entiende que incluso su propio esfuerzo fue posible sólo porque Dios le dio el ímpetu, la fuerza y la capacidad de hacer este esfuerzo).

Cuando vives con la verdad de que Dios controla todo, esto se transforma en algo increíblemente liberador. Ya que entiendes que si pones el esfuerzo y no obtienes el “éxito” que esperas, es sólo porque Dios sabe que en este preciso momento eso es exactamente lo que necesitas.

Así como no te lamentas por el color de tus ojos, por la hora de la puesta de sol, o por la temperatura del Océano Atlántico, así mismo, no debes lamentarte si no tienes éxito. Tan sólo pon tu esfuerzo y luego acepta lo que Dios considere mejor. (De esta manera, las personas que viven con esta realidad saben lo tonto que es mentir, engañar o robar en los negocios).

Dios quiere que tengas éxito y quiere que utilices tu talento y tu inteligencia para que seas aún más exitoso. Y así mismo, Él no quiere que mires hacia atrás y te arrepientas de haber engordado y de haberlo abandonado. Aprovecha estos diez días de Teshuváh (regreso o conversión) hacia Yom Kippur, y reconoce que sabes Quién es el que realmente firma tus cheques cada mes; y acuérdate que: ¡Él quiere escribir un gran monto en esos cheques a favor de tus sueños!


Tomado de: Aish Latino

¿Cómo se relaciona el Ayuno de Guedaliah con los Nacidos de Nuevo en el Mesías?

Por Moisés Franco y Natalia Nuñez

En vísperas a comenzar con el ayuno que tradicionalmente se lleva a cabo el tercer día del séptimo mes, nos encontrábamos con mi esposa leyendo el artículo de David Nesher que explica esta práctica y al terminar la lectura nos hicimos la misma pregunta del título.

Luego de meditar y debatir, arribamos a algunas conclusiones que quisiéramos compartirles esperando que el Espíritu Santo los ilumine en las implicancias de este día de restricción.

ACLARACIÓN:
difícilmente el lector pueda comprender el trasfondo de las siguientes reflexiones sin haber leído previamente el artículo “El Ayuno de Guedaliah: La Relación de la Muerte de un Justo y la Destrucción del Santo Templo” de David Nesher.

CONCLUSIONES

1- Fundamentalmente este ayuno sirve para no bajar la guardia. Nuestra lucha es contra satán, pero primero hay que matar al adversario que llevamos dentro y se opone a la obediencia al Eterno (Rm.7:7-25/ Gál.2:20). La muerte del gobernador Guedaliah ocurrió sólo dos días después de que el pueblo se sintiese satisfecho por las plegarias para un nuevo año de bendición en Yom Teruah. No creas que ya has vencido a tu ego, no te confíes porque pasaste una fiesta y sigues vivo. Haz teshuvah, pide perdón y cambia.

Matar el ego es la base de los siguientes puntos.

2- ¿Estoy intentando manipular al Eterno? Luego del asesinato del gobernador puesto por Nabucodonosor, los habitantes de Judá fueron a consultarle al profeta Jeremías si debían huir a Egipto o permanecer en la tierra santa. Por el relato escritural vemos que en su interior ya tenían tomada la decisión y sólo buscaban que YHVH les confirmaran dicha determinación (Jer. 42; 43:1-7).

¿Estás haciendo ciertos ritos u oraciones para “convencer” al Soberano del Universo de que apoye tus planes?

3- ¿Estoy confiando en la salvación del Eterno o me desespero ante la calamidad e intento resolver las cosas en mis fuerzas? Los residentes en Judá prefirieron morir en Egipto, la tierra de donde sus ancestros fueron liberados por YHVH, en lugar de confiar en que el Guardián de Israel los salvaría.

4- ¿Estoy confiando en mi propio criterio? Evidentemente Guedaliah era un hombre justo, pero desoyó el consejo que le advertía sobre un atentado contra su vida (Jer. 40:13-16). Esto finalmente ocurrió y costó no sólo su existencia sino un alto precio para todo el pueblo de Judá.

5- Ishmael Ben Netaniah se dejó enceguecer por las voces perversas que alentaron su hambre de poder sin darse cuenta que su derramamiento de sangre le costaría al reino de Judá 52 años más de exilio babilónico y provocaría que la tierra quedara prácticamente desolada de israelitas, alejando así las esperanzas de reconstrucción del templo.

La primera carta de Pedro capítulo 2, versículos 4 al 9 dejan claro que Yeshúa es la “piedra viva” y al acercarnos a Él somos “como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual” (v.5 |NVI).

La falta de valoración de nuestro hermano como piedra viva del mismo templo nos lleva a ser asesinos, generalmente desde el lashón hará (lengua perversa) o desde la indiferencia, sin advertir que eso demora el cumplimiento del propósito del Bendito Sea en la Tierra. Entonces, la pregunta es ¿cómo está mi comunión con mi prójimo? … ¿y especialmente con mi comunidad de fe?


Reconciliarse con el Padre (Testimonio de Facundo Cabral)

Siempre quise saber lo que había detrás de la famosa frase de Facundo Cabral: “No soy de aquí ni soy de allá…”. Cuando lo supe, amé esta historia que ahora les cuento y que tiene qué ver con la acción más noble del amor: el perdón.

El padre de Facundo Cabral se fue de casa antes de que este naciera. Luego Sara, su madre, fue echada junto a sus pequeños hijos, y Facundo no tuvo un techo donde nacer, de ahí lo de “No soy de aquí ni soy de allá”.

Nació en una de las calles de La Plata, como presagio de lo que más adelante la vida le depararía: sinsabores, lucha y mucho aprendizaje, como preparando al gran apóstol musical para un camino que ni su absurda muerte detendría.

Una noche, tras terminar un concierto, Facundo con 46 años encima, se llevó una gran sorpresa, en el pasillo lo esperaba su padre. “Lo reconocí porque era igual a la foto que mi madre siempre había guardado, pero con el pelo cano. Lo reconocí en el acto porque siempre vi esa foto”, relataba Cabral. “Mi padre era muy apuesto. Todo lo contrario a mí, era muy elegante. Estaba allí y me quedé congelado”.

Este era el primer encuentro con su padre, ¿se imaginan la tormenta de emociones, pensamientos y nervios que azotaban dentro de aquel hombre que paseaba su música por el mundo pregonando la paz, el perdón y el amor? ¿Qué hacer? Un día Cabral dijo sobre su padre: “Mi padre agotó el odio que había acumulado en mí, lo odié profundamente, había dejado sola a mi madre con siete hijos. Murieron cuatro de hambre y frío. Tres sobrevivimos de milagro”. Y ahora estaba frente a él, con todo el derecho de decirle lo que su corazón guardaba. En ese momento, el recuerdo de las palabras de su madre retumbaron en su cabeza:

Vos que caminás tanto, algún día te vas a encontrar con tu padre. ¡No cometas el error de juzgarlo! Recuerda el mandamiento: honrarás al padre y a la madre. Segundo, ese hombre que vas a tener enfrente es el hombre que más amó, más ama, y más ha amado tu madre. Tercero, lo que corresponde es que le des un abrazo y las gracias porque por él estás gozando las maravillas de Dios en el mundo.”

El desenlace de este encuentro lo cuenta el mismo Facundo:

Por eso cuando vi a mi padre nos acercamos, nos abrazamos y fuimos grandes amigos hasta el final de sus días. Aquella vez me liberé, dije: ‘Mi Dios, qué maravilloso es vivir sin odio’. Me costó años perdonar y pude hacerlo en un segundo. Y me sentí tan bien”.


Fuente Anónima (me llegó por Whatsapp)

CONSEJO DE UN VIEJO SABIO…

Si alguien te quiere herir,

observa el dolor que oculta.

Si alguien te quiere mentir,

observa el vacío que guarda.

Si alguien te quiere traicionar,

observa la soledad que carga.

Si alguien se burla de ti,

observa los traumas que encierra.

Si alguien te menosprecia,

observa cuan grande es su miseria.

Si alguien te envidia,

observa su frustración interna.

Observa bien sus defectos y trata de comprenderlos.

No te sientas ofendido por las devoluciones ajenas, tu deber es corregir todo aquello que te impide ser amable y bondadoso con quién más necesita de tu ayuda.

La Sonrisa del Millón de Dólares.

Un famoso productor de películas de Hollywood estaba ocupado en la selección del protagonista de su próximo film. Se encontraba al borde de la frustración porque ninguno de los actores que se habían presentado hasta entonces parecía satisfacerlo completamente. De repente entró al foro un joven mensajero, entregó su mensaje y se despidió con una sonrisa.

El productor registró toda la escena desde la distancia, en silencio. Llamó a su asistente y le ordenó que alcanzaran al joven mensajero y lo hicieran regresar.

_ “Ya tengo al próximo protagonista” – aseguró.

Sus compañeros lo miraron incrédulos. Al casting se habían presentado actores de renombre, algunos ya consagrados, y sin embargo, éste productor se veía entusiasmado por un joven mensajero al que ni siquiera le habían tomado una prueba de actuación.

_ “¿Estás seguro?“- le preguntaron, incrédulos.

¡Señores, esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dólares! ¡Y no estoy dispuesto a perderla!” – les dijo, como dando por finalizada la discusión.

Mientras tanto su asistente había dado alcance al joven mensajero. Sin embargo, tuvo que esforzarse en convencerlo de que no estaba bromeando cuando le dijo que un productor de películas lo había hecho buscar.

Aquel joven había tomado el puesto de mensajero porque era lo único que pudo conseguir para estar cerca de su íntimo sueño: ser actor de cine.

Un par de años atrás había atravesado todo su país de costa a costa, desde New Jersey en el extremo este, hasta California en el oeste, persiguiendo su ilusión de dedicarse a la actuación.

Hasta ese día solo había conseguido pequeños papeles secundarios en películas de muy bajo presupuesto, y apenas había logrado juntar el dinero necesario para cubrir las lecciones de actuación que estaba tomando.

Ahora, el productor y el mensajero estaban frente a frente. El primero le explicaba al segundo cuál era su convicción y el segundo no podía creer lo que oía. Se estaba reponiendo del shock justo cuando llegaron a la parte donde debían acordar el salario.

-_”Te pagaremos U$ 11.000 dólares“- dijo el productor. No estaba mal por un par de semanas de trabajo, pero el joven mensajero estaba recién divorciado y tenía una pequeña hija a quien pasarle su pensión de alimentos, por lo que tomó coraje, abrazó al productor y, para que nadie más notara que estaba rogando un aumento le dijo al oído:

_ “¿Podrían ser U$ 11.500? Por favor, tengo un hija pequeña a quien alimentar

_ “¡Hijo, entonces serán U$ 12.500!”

_ “¡Gracias! Muchas gracias! ¡Jamás me olvidaré de esto!” – le prometió el mensajero al oído.

Con las vueltas de la vida, se convirtieron en amigos entrañables.

Aquel productor arriesgado más tarde cayó en desgracia, mientras que el mensajero dueño de la sonrisa del millón de dólares se convirtió en un gran actor, muy afamado.

Estando en ése punto bajo de su vida, el productor recibió un llamado del ahora consagrado actor invitándolo a que lo acompañe a la próxima entrega de los premios de la Academia, los Óscares, al que había sido nuevamente nominado.

El productor no quería ir. La última vez que había asistido a esa gala, una de sus películas competía en varias categorías, ésta vez sin embargo, casi nadie recordaba su nombre. Casi nadie.

Su amigo, el mensajero que había prometido NO OLVIDARSE JAMÁS, estaba cumpliendo su palabra.

– “¡Quiero que camines esa alfombra roja a mi lado!” – le había dicho por teléfono.

Esa noche después de la ceremonia, en el baile que ofrece la Academia para homenajear a todos los nominados y los ganadores, el actor camino mesa por mesa con su mano apoyada en el hombro del desafortunado productor como para devolverle la confianza en sí mismo, diciendo a quién quisiera escucharlo:

– “¡Éste es el mejor productor que hay en la industria, y lo mejor de todo: él es mi amigo!”

El productor recuerda esa noche como uno de los mejores momentos de su vida. Sólo uno de los mejores, porque hubo otros. En otra ocasión, el productor sufrió un derrame que lo llevó directo al hospital.

Una noche, mientras aún permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos, ve a su amigo, al afamado actor parado en la puerta con su sonrisa del millón de dólares instalada en su rostro.

_ “¡Vas a estar muy bien, muy pronto!” – le dijo.

Dos enfermeras y un encargado de seguridad llegaron hasta ahí y le ordenaron que abandone el lugar.

_ “¡Ud. puede ser muy famoso afuera, pero aquí dentro hay reglas que TODOS deben respetar, y en éste lugar NO se puede estar!” – le gritaron.

El actor, lejos de intimidarse, miró a su amigo convaleciente y guiñándole un ojo le dijo:

_ “¡Regreso en veinte minutos!”

Exactamente en ese tiempo regresó su amigo con veinte pizzas, se sentó con las enfermeras, los que hacían la limpieza y los encargados de seguridad y las compartió con todos ellos.

Aquel consagrado actor, famoso mundialmente, en lugar de estar en un lugar glamoroso, disfrutando de las regalías de su vida privilegiada, estaba allí, una noche, compartiendo una pizza con trabajadores anónimos para poder ganarse el derecho de estar al lado de su amigo,… simplemente cumpliendo su palabra. Al rato, naturalmente, lo dejaron ingresar.

_ “¡Vas a estar muy bien, muy pronto!” – repitió – “¡Aún te queda mucho por hacer!”

Ese es otro de los momentos más imborrables de la vida de éste productor de Hollywood. El otro momento inolvidable que a éste productor le fascina mencionar es el siguiente:

Cuando la vida lo golpeó fuerte, éste productor tuvo que tomar una de las decisiones más tristes de su vida: Vender su hermosa mansión, donde había vivido por casi veinte años.

Sin embargo, cuando la rueda de la vida completó el giro, la fortuna comenzó a sonreírle nuevamente y sus producciones comenzaron a figurar entre las más exitosas sintió que una excelente manera de completar el ciclo era recuperar su añorada mansión.

Se comunicó con el nuevo dueño varias veces, pero éste, un acaudalado francés, presidente de una gran compañía, que residía en Montecarlo, se negaba sistemáticamente. Un día, compartió esa frustración con su amigo, el dueño de la sonrisa del millón de dólares. Al tiempo, el millonario francés, el nuevo dueño de la mansión finalmente accedió a venderle la propiedad al productor. Cuando éste reingresó por primera vez a su mansión, se encontró con un dibujo de su amigo actor que decía:

“¡De vuelta en casa. Hermoso!”

El ahora nuevamente afamado productor, cuando encontró la ocasión, le preguntó si tenía algo que ver con el cambio de opinión del francés y el actor le confesó que sí, que había volado a Montecarlo y pidió hablar con el multimillonario. Éste accedió a atenderlo solo por quince minutos… ¡mientras se afeitaba!

Allí estaba éste actor, igualmente multimillonario, mundialmente reconocido, en el baño con un desconocido rogándole que le regresara su mansión a la persona que le había dado su primer trabajo importante como actor.

En determinado momento se arrodilló y le pidió por favor que accediera a su pedido.

El francés no terminaba de entender la situación por lo que le preguntó:

_ “¿Ud. me está diciendo que voló desde su casa hasta aquí SOLO para pedirme que le venda mi casa a su amigo?”

_ “¡Eso es exactamente lo que estoy haciendo!” – contestó el actor.

-“Prometo pensarlo“- dijo el francés rico.

Ya era un avance.

Durante todo ese verano el multimillonario francés se congració con sus amistades que había tenido de rodillas en su baño a éste consagradísimo actor.

“¡Él cumplió su palabra. Jamás se olvidó. Él es mucho más que un amigo… él es parte de mi alma!” – dice hoy el productor.

Si hasta aquí te has estado preguntado quién es ese productor, pues se trata de Robert Evans.

Claro, seguramente también quieres saber quién es ese actor….

Pues se trata de actor que más veces ha sido nominado al Oscar en la historia (12 en total)… Ganador en tres ocasiones. Tiene el salario más alto de Hollywood. Posee una de las colecciones privadas de arte más valiosas del mundo (incluyendo varios Renoir, Van Gogh y ¡hasta un Picasso colgado en el baño!).

Su fortuna está valuada en más de mil doscientos millones de dólares… Sin embargo, sus amigos coinciden en que su posesión de más valor es su palabra.

Su nombre: JACK NICOLSON

Para despedirme quiero simplemente decirte que la amistad es un legado de Dios para hacer nuestra carga más ligera.

Inventos

Por Rav Tzvi Freeman

Al principio, 
Dios habló. Y todo lo que habló se materializó.
Pero, ¿qué hay de lo que no habló?
Aquellos esperaban que la mente humana los hiciera realidad.

Cuando el ser humano aprovechó el fuego por primera vez, crió animales y sembró cultivos, simplemente llevó a cabo un pensamiento Divino. 
Lo mismo ocurrió con los inventores que desarrollaron la máquina de vapor, la turbina eléctrica, la radio y la computadora digital. Cada creación hace su aparición en el momento oportuno, todo como coreografiado desde el principio de los tiempos.

Todo lo que Dios hizo, lo hizo solo para Su gloria, incluidos estos. Ellos también son vitalizados por una chispa de lo Divino. Y depende de nosotros liberar esa chispa y volver a conectarla a su origen, tal como se encuentra en el contexto del plan original del Creador.

De la sabiduría del Rebe de Lubavitch de bendita memoria.

Tomado de: Likutei Sichot , volumen 15, página 45 y siguientes.

¡Véngate como Dios quiere!

Por Lic. Moisés Franco

Creó al ser humano con su misma imagen, algo único en toda la Creación, y le dio el llamado de llegar a ser semejante a Él. Es decir, ser co-creador del Universo.

Lo puso en el jardín del Edén y le dio todo lo que necesitaba sin que tuviera que trabajar para obtenerlo, cada tarde le enseñaba personalmente Su palabra. ¡Maravilloso!

¿Qué hizo el hombre? Pecó. Dudó de la palabra del Eterno, indirectamente lo llamó mentiroso y le desobedeció.

No satisfecho con eso, cuando el varón original fue confrontado con su pecado, no sólo culpó por su falta a la compañera que Dios le había dado, sino que indirectamente también lo culpó al Creador por habérsela dado.

¿Cómo se vengó el Eterno ante semejante ofensa? Amó al ser humano. Hubiera sido más fácil aniquilarlo, pero Él no busca lo más fácil sino lo mejor. Lo amó excluyéndolo del Edén -porque las acciones tienen sus consecuencias- y se vengó dándole la promesa mesiánica, el protoevangelio codificado en aquella semilla de la mujer que le pisaría la cabeza a la serpiente (Bereshit 3:15).

La humanidad no sólo seguía gozando de continuidad física en esta tierra, sino que además ¡tenía una esperanza, una promesa a la que aferrarse! ¿Pero qué hicimos (porque en ellos estábamos ocultos nosotros)? Pervertimos nuestros pasos alejándonos cada vez más del diseño original hasta llegar a niveles de infranimalidad inimaginables.

¿Cómo se vengó el Eterno ante esta nueva ofensa? Apartó para sí a Noaj (Noé) y a su familia, para seguir por medio de Él el linaje de salvación que cumpliría la promesa inicial. Les brindó una instrucción y con ella una salida al juicio que le sobrevendría a quienes no la siguieran, y por la obediencia de ese justo la condenación vino al mundo (Heb.11:7) y la salvación a su casa (y a nosotros).

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Fue un reset, volver a empezar, una tierra purificada, una nueva y grandiosa oportunidad. ¿Qué hicimos? Pecamos contra el Eterno con borracheras e inmoralidad.

¿Cómo se vengó el Señor ante este innecesario agravio? Amó a la humanidad continuando por medio de Sem su linaje mesiánico (Bereshit 9:26) para redimir finalmente al mundo.

Pasaron los años y ese linaje llevó a la conformación de un pueblo bendito y escogido, lo libró de la opresión milagrosamente, lo guio como un recién casado a su esposa, y le entregó el maravilloso regalo de la Torah no sólo en tablas sino primero hablándoles desde su interior (Shemot 20:1-21).

Listo, teníamos todo lo necesario para restaurar el mundo a su plenitud original, pero ¿qué hicimos?  ¡¡Engañamos a nuestro esposo en nuestra luna de miel!! (Jeremías 31:32).

¿Cuál fue su venganza ante este innombrable hecho? Nos amó. Hizo que la Torah se hiciera carne y habitara entre nosotros, Él mismo tomó forma de siervo y se hizo hombre para enseñarnos sus diseños de amor. (Jn. 1:14/ Fil. 2:6-8).

¿Cómo respondimos a este acto de incalculable benevolencia y misericordia? Lo despreciamos y lo desechamos, escondimos de Él nuestro rostro (Is. 53:3).

¿Cómo se vengó YHVH? Le pidió a Su Hijo que, siendo justo, diera su vida por un pueblo injusto, y Él en amor obediente lo hizo voluntariamente (1 Ped. 3:18/Jn.10:17-18/Mt.26:39)

Sin embargo, muchos no creímos en Él, ¿y cómo se vengó? Atrayéndonos a Él por medio de los que sí habían creído (Jn.12:32/ 2Cor. 5:18-21). Y no sólo eso, sino que al reconciliarnos nos dio también al Espíritu Santo, ¡sí, su misma Presencia dentro nuestro! Haciéndonos coherederos con el Mesías, miembros de Su familia (Ef. 2:18-22/Rm.8:15-17) y nos dio una gloriosa misión, un sentido de vida (Mt. 28:19-20/Heb.12:1-2).

Conclusiones

Antes de pasar a lo concluido, aclaro. Cada vez que dije “¿cómo se vengó?” no significa que Él actuara improvisadamente, como tratando de salvar la situación por algo que no previó que pudiera pasar, porque ya había consagrado al Cordero expiatorio desde antes de la creación del mundo (1 Ped. 1:20/ Rev. 13:8).

Justamente allí radica su amor, que sabiendo tooodo lo que haríamos, nos amó y “se vengó” de nuestros pecados, amándonos más.

Ahora bien, ¿qué queda para nosotros?

Ser como Él, vengarnos de quienes nos hacen mal directa o indirectamente amándolos. “¿Cómo? ¿estás loco?, Él lo hizo porque es Dios, yo soy un ser humano”.

Sí, somos seres humanos llamado a ser semejantes a nuestro Creador (Bereshit 1:26).

A eso se refería nuestro amado Yeshúa, el más grande maestro, cuando dijo:

Ustedes han oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Si alguien te pone pleito para quitarte la camisa, déjale también la capa. Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos.  Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda” (Mt. 5:38-41 |NVI).

Algunos han pensado que esto implica ser unos bobalicones, unas víctimas de los incrédulos, y por ese mal concepto han surgido burlas como la creación del personaje de Ned Flanders en Los Simpson, un cristiano que despierta más lástima y risa que admiración.

 No obstante, el concepto yahvista es otro; amar implica responder a las ofensas, pero no hacerlo como el ego quiere, dándole al otro su mismo veneno y más. No, el verdadero amor siempre da respuesta, pero da aquella que busca lo mejor para el otro, aunque a veces esto implique ser duro, pero lo hace para su edificación y no para su mal (Heb.12:5-13).

Si una persona te ofende, te desprecia, amala. Demostrale justamente que, así como YHVH amó y ama sin que lo merezcamos y de tanto perseverar en ese amor (su venganza) ha llevado a miles de generación en generación a volverse a su amor y cambiar, así vos podés hacer lo mismo (Mt. 5:44).

¿Cuesta? Obvio, bienvenido al Yugo de Yeshúa.

Pero yo lo he comprobado por mí mismo; he visto a quienes me acusaron de no ser virtuoso agradecer enfáticamente luego mi amor manifestado hacia ellos en acciones concretas, independientemente de que no me hayan pedido perdón muchas veces, no importa, porque sus palabras de gratitud y mis acciones hablan más fuerte.

 Esa es la buena venganza, la que doblega al otro con y desde el amor (Pr.25:21); y verdaderamente le doy todas las gracias y gloria al Eterno por haberme enseñado a hacerlo, porque en mis fuerzas sólo hubiera buscado mi venganza egoísta cargada de resentimiento.

Por eso, entendiendo estos códigos revelados en las Escrituras Sagradas y luego manifestados todos en Yeshúa, el apóstol Pablo dijo:

Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta. No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.”
(Romanos 12:20-21 |NVI)

Mujeres que no entran en Chismes ni se meten en la Vida de Otros son Más Felices

“… el chismoso divide a los buenos amigos.”

Proverbios 16:28

Las mujeres que son felices son aquellas que piensan que la vida es una sola, disfrutan el momento y no están pendientes de la vida de los demás. Piensan en positivo y centran sus energías en atraer más felicidad e incluso la comparten con el resto. Son conscientes que el tiempo no se desperdicia y se levanta a pesar de las circunstancias. Ella es toda una feliz guerrera.

Sin embargo, las mujeres que NO son felices, siempre buscan llamar la atención de los demás, como forzándolos a saber de su presencia y prácticamente obligándolos a mantener amistades no reales con ellas. De este modo no son felices, aunque por un momento, ellas finjan serlo.

Ahora bien, la felicidad no significa estar alegre y con una sonrisa en el rostro todo el día. Más allá de un resultado, la felicidad es una decisión. Por más que atraviesen por un episodio triste, o puedan sentir dolor, cansancio o desanimo, las mujeres felices no dejan que estos sentimientos negativos las dominen. Con fuerza y entusiasmo le harán frente a cada obstáculo que se les presente.

Las chicas felices quieren que todos a su alrededor también lo sean. Ellas saben que la decisión de ser felices debe ser tomada con libertad. Su mantra de vida es: donde no hay libertad, no hay felicidad. Además, ellas no perderán el tiempo en discusiones tontas para ver quien tiene la razón, ellas están seguras de lo que saben y de lo que son capaces, por eso la opinión de terceros, lo toman de quien viene.

Cuando una chica es feliz, se centra solo en sus metas, pero eso sí, ayudan en lo que pueden a sus familiares y mejores amigos a cumplir las suyas. Para ellas nada es más satisfactorio que verlos cumpliendo cada uno de sus objetivos, pues eso, también las hace felices.

Una mujer cuando es feliz, respeta las decisiones de otros. No importa cuál sea tu credo, tu religión o tu orientación sexual, ellas no juzgan ni te critican pues entienden que no son jueces en la vida de los demás. Ellas son tolerantes y aunque no les guste tu estilo de vida, te comprenden fácilmente.

Si una mujer piensa en negativo y le desea el mal a los demás, solo atraerá energías malas. Por eso, las chicas que son felices quieren que los demás también lo sean dejando atrás sentimientos dañinos. En su vida, no hay espacio para la envidia ni mucho menos celebran las derrotas de los demás, al contrario, cada vez que pueden, ayudan.

El ser feliz significa disfrutar del momento y no centrarnos en ser el número uno. Ellas solo se fijan en su interior y no les importa quién va ganando. Ellas saben lo que pueden dar y se quieren a pesar de sus defectos. Satisfacen su espíritu y no las exigencias de los demás. Ahí radica la verdadera felicidad.

Autor Anónimo

Tomado de: Whathegirl

Los Cinco Hábitos que Impiden a Nuestros Hijos Crear Relaciones Sanas

Autora: Slovie Jungreis-Wolff

Muchos jóvenes me dicen que se sienten frustrados por la calidad de las relaciones que tuvieron. Problemas tales como falta de compromiso, falta de responsabilidad y la incapacidad de brindar sinceramente el propio tiempo forman parte de la experiencia de las citas.

Eso me llevó a preguntarme si los padres sin darse cuenta no hacen cosas que entorpecen la capacidad de sus hijos de formar relaciones fuertes en otras etapas de sus vidas. ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a los niños a crear fuertes compromisos cuando crezcan?

1. Paternidad “Drone”

Esta es una “paternidad en helicóptero y con esteroides”. Son padres que protegen a sus hijos de la presión, los sobreprotegen y dirigen todos los detalles de las vidas de sus hijos. Utilizando la tecnología para monitorearlos remotamente, los padres logran observar y registrar lo que sus hijos hacen a la distancia. Los niños se acostumbran a que los padres sean una presencia constante y silenciosa que controla sus vidas y quita los obstáculos que crean estrés. Los padres pueden hacer los deberes escolares de sus hijos o dirigir sus proyectos escolares para que obtengan la mejor calificación posible. Hubo incidentes en los que los padres acompañaron a sus hijos adultos a entrevistas de trabajo, llamaron a profesores universitarios por malas calificaciones y acompañaron a sus hijos a orientaciones universitarias destinadas a los estudiantes.

Los niños precisan la capacidad de actuar por sí mismos, de tomar decisiones reales y enfrentar la vida de forma independiente. ¿Cómo pueden los adultos jóvenes seguir adelante con su vida cuando los padres todo el tiempo revolotean a su alrededor? Aprender a navegar las relaciones requiere un sentido de fortaleza que surge al superar obstáculos. A veces hace falta traspirar y trabajar duro. Si un niño no enfrenta circunstancias difíciles, no será capaz de manejar los altibajos que implica toda relación.

2. La maestra nunca tiene razón

Demasiados padres desmerecen automáticamente a los maestros, las escuelas y las figuras de autoridad. Si bien es crucial escuchar a tu hijo, la forma en que hablas de sus maestros impactará sobre la manera en que aprenda a tratar a los demás. Vivimos en una cultura donde la mayoría de las veces el maestro/la escuela/el director están equivocados. Se volvió normal que los niños vean a sus padres discutir, faltarles el respeto o incluso gritarles. Los niños sienten que siempre tienen la razón. Algunos maestros me dijeron que encontraron alumnos que simplemente les decían: “¡Espera a que mi padre hable sobre ti con la junta directiva!”.

El matrimonio requiere respeto. El marido y la mujer deben honrarse mutuamente. Nadie tiene siempre la razón. En una relación es necesario pedir perdón. Si un niño crece creyendo que nunca está equivocado, es fácil entender cómo pueden destruirse sus relaciones. Este comportamiento genera arrogancia y puede destruir a cualquier matrimonio.

3. Falta de responsabilidad

¿Cuántos niños tienen verdaderas responsabilidades en estos días? Hemos creado una generación mimada en exceso. Como no desean enfrentarse con las quejas, los padres optan por hacer todo ellos mismos. O predican y gritan las mismas frases una y otra vez. Las semillas del egoísmo florecen y dan como resultado adultos que sienten que tienen derecho a todo lo que desean.

Las relaciones funcionan cuando nos sentimos responsables de nuestros actos y de nuestras palabras. Mientras más invertimos, más amamos. Brindar tiempo, energía y ser sensibles a las necesidades de los otros son ingredientes cruciales para forjar relaciones duraderas. Las relaciones no pueden florecer sin entrega; sin una dedicación y devoción más allá de uno mismo. En vez de preguntar: “¿Qué es lo que él hace por mí?”, debemos enseñarles a nuestros hijos a preguntar: “¿Qué puedo hacer por él?” y “¿Cómo hago que se sienta?”.

Necesitamos dar a nuestros hijos responsabilidades que expandan su capacidad para contribuir y mirar más allá de sí mismos.

4. Dar excusas

Para que un hogar perdure debe fundarse sobre las cualidades de lealtad, verdad y fidelidad. Yo debo cumplir mi palabra y tú debes saber que siempre puedes contar conmigo. Cuando falta la verdad, la relación se desmorona.

Los padres están obligados a enseñarles a sus hijos que cuando dicen algo, su palabra debe tomarse con seriedad. Damos demasiadas excusas a las traiciones de los niños. En vez de confrontar las palabras y los actos dolorosos, decimos: “está cansado”, “está estresada” o “tuvo un mal día”. Cerramos los ojos ante la falta de sensibilidad. Culpamos a otros. No enseñamos a los niños a pedir disculpas o nosotros pedimos disculpas por ellos.

Si queremos ayudar a nuestros hijos, tenemos que dejar de excusar sus faltas y en cambio confrontar sus límites y enseñarles cómo crecer como hombres y mujeres que defienden la verdad y la integridad.

5. Educar “receptores”

El mundo está conformado por dadores y receptores. ¿A cuál grupo pertenece tu hijo?

Los dadores son personas felices. Tienen más dicha en la vida. Viven con un sentido de propósito y una misión.

Los receptores nunca están satisfechos. No importa lo que les des, nunca es suficiente. Siempre quieren más y lo quieren ahora mismo.

Cuando los niños se quedan sentados y los padres hacen constantemente todo por ellos, nunca tienen la oportunidad de sentir la vitalidad que viene al ser un dador. También creen que las relaciones tienen que ver más con recibir que con dar.

El matrimonio exige sacrificio. A veces debemos dejar de lado nuestras propias necesidades y deseos y pensar en los deseos del otro. Hay momentos en los que no tenemos ganas de hacer lo que desea nuestra pareja, pero lo hacemos de todas formas con una sonrisa. ¿Por qué? Porque sabemos que le estamos dando a la persona que amamos y eso nos da felicidad.

Pero esto sólo ocurrirá si practicamos una vida de entrega con nuestros hijos cuando están debajo de nuestro techo. Una vez que salieron de casa, es demasiado tarde para transmitirles esta lección de vida.

Si nos tomamos el tiempo para pensar sobre nuestra paternidad, podemos ayudar a nuestros hijos a tener éxito cuando estén preparados para construir sus propios hogares con alegría.

Tomado de: Aish Latino


Sobre la Autora

Slovie Jungreis-Wolff es una escritora independiente e instructora en relaciones personales y educación. Ella es la hija de la Rebetzin Esther Jungreis, fundadora de Hineni Internacional. Slovie ha enseñado clases en Hineni para parejas jóvenes sobre educación durante más de quince años. Su libro, “Raising A Child With Soul” (Criando a un Niño con Alma), ha salido recientemente al mercado por la editorial St. Martin Press.

Los 11 Consejos de Bill Gates que No Aprenderás en Ninguna Escuela.

Cuenta la anécdota que Bill Gates fue invitado por una escuela secundaria para una conferencia.

Llegó en helicóptero, tomó el papel del bolsillo donde había escrito once artículos. Leyó todo en menos de 5 minutos, fue aplaudido por más de 10 minutos sin parar, dio las gracias y se retiró a su helicóptero.

Lo que estaba escrito es muy interesante y de gran importancia para asegurarse el verdadero éxito de la vida. Aquí se los comparto para que mediten y los practiquen:

1. La vida no es fácil acostúmbrese a ello.

2. El mundo no está preocupado en tu autoestima. El mundo espera que hagas algo útil por él antes de que te sientas bien contigo mismo.

3. Tú no ganarás 3.000 dólares por mes al salir de la escuela o universidad. No serás vicepresidente de una empresa con auto y teléfono a tu disposición. Debes ganártelo con tu propio esfuerzo

4. Si crees que tu profesor es duro, espera hasta tener un jefe. Él no tendrá pena de ti.

5. Si crees que vender periódicos o trabajar durante las vacaciones no están de acuerdo a tus expectativas o lo rechazas. Créeme, tus abuelos tienen una palabra distinta para esto y lo llaman “oportunidad”.

6. Si fracasas, no es culpa de tus padres. No te arrepientas de tus errores aprende de ellos.

7. Antes de nacer, tus padres no eran tan críticos como ahora. Mira ellos pagan tus cuentas, lavan tu ropa y tienen que escucharte decir que son “ridículos” o “anticuados”. Entonces, antes de salvar al planeta para la próxima generación primero intenta ordenar tu propio cuarto.

8. En tu escuela pueden haber eliminado perder el año dándote muchas oportunidades para que apruebes, pero la vida no es así. Esto no se parece a absolutamente nada en la vida real. Si cometes un error en la empresa, estas despedido…¡¡¡estás en la calle!!! ¡¡¡No tendrás más oportunidad!!

9. La vida no se divide en semestres. No tendrás siempre vacaciones más de un mes y es poco probable que otros empleados o compañeros de trabajo te ayuden a cumplir tus tareas al final de cada periodo.

10. La televisión no es la vida real. En la vida real, las personas tienen que dejar la comodidad e ir a trabajar.

11. Sé legal, no copies ni critiques a tus compañeros que se esfuerzan. Hay una gran probabilidad de que tú estarás trabajando para uno de ellos.

“El Discurso Más Corto”

A continuación les transcribo literalmente el discurso, que como su nombre indica, es verdaderamente corto y debiera servir de reflexión para que todo aquel que está al frente de una empresa comprenda y acepte que las mejores prácticas de responsabilidad social para con sus colaboradores, irónicamente son aquellas que tienen que ver con la vida y no con el empleo.

El discurso más corto que Bryan Dyson al dejar el cargo de Presidente de Coca Cola vibra plenamente de sabiduría:

Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire. Estas son: tu trabajo, tu familia, tu salud, tus amigos y tu vida espiritual; y las mantienes todas en el aire.

Pronto te darás cuenta qu el trabajo es como una pelota de goma, si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: familia, salud, amigos y espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de éstas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.

Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo.

Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos.

Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo, crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.

William Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele.

Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, ¡por eso, ámala!

Vive intensamente y recuerda:

Antes de hablar… ¡Escucha!
Antes de escribir… ¡Piensa!
Antes de criticar… ¡Examínate! Antes de herir… ¡Siente!
Antes de orar… ¡Perdona!
Antes de gastar… ¡Gana!
Antes de rendirte… ¡Intenta!
Antes de morir… ¡VIVE!

Interesante será que e cuente que Bryan Dyson trabajó por 35 años para Coca-Cola. Su historia con la compañía inicia en 1959 al unirse a Coca Cola Co. en Venezuela y trabajar durante muchos años en América del Sur, el Caribe y México. En 1978, fue nombrado el presidente de Coca-Cola EE.UU.. En 1983 fue nombrado presidente de Coca-Cola North America, con la responsabilidad de dirigir toda la Compañía en América del Norte. En 1986, fue nombrado presidente y director general (CEO) de Coca-Cola Enterprises (CCE).

Se desempeñó como consultor senior de The Coca-Cola entre enero de 1992 y octubre de 1993. Se retiró de Coca-Cola en 1994, pero se mantuvo activo como consultor de la Compañía. En agosto de 2001 salió de su retiro y aceptó el cargo de Vicepresidente y Director General de Operaciones (COO) de The Coca-Cola Company.

Por el momento, nadie sabe cuándo nació ni se sabe si todavía vive o no.

La Ética de un Padre y la Corrupción de una Nación

Un padre decidió llevar a sus hijos al cine. Al llegar a la taquilla, le pregunta al empleado:
_ “Hola, ¿cuánto cuesta la entrada?

El vendedor responde:
_ “Treinta euros para los adultos, veinte para los niños de 7 a 14 años. Los niños hasta 6 años no pagan. ¿Cuántos años tienen?

Y el padre responde:
_ “El menor tiene 3 años y el mayor 7 años

Con una sonrisa, el joven de la taquilla le dice:

_ “Señor, si usted hubiese dicho que el mayor tiene 6 años, yo no me hubiese dado cuenta, y usted se ahorraría veinte euros”.

Entonces el padre respondió:

_ “Es verdad, puede que usted no se hubiese dado cuenta, pero mis hijos sabrían que mentí para obtener una ventaja y el recuerdo de esta tarde no sería especial, en realidad sería terrible para su aprendizaje e insertaría en sus mentes el error de que hay que mentir y robar para tener la abundancia que ya tenemos.” Y entonces finaliza su discurso agregando:

_ “La verdad no tiene precio. Hoy dejo de ahorrar veinte euros, que no me pertenecían por derecho, pero he ganado mucho más: gano la gracia de que mis hijos sepan la importancia de decir la verdad, pues yo soy su ejemplo a cada instante.”

El empleado de la boletería permaneció mudo. También él tendría una tarde especial para recordar.

  • Las palabras convencen, pero el ejemplo enseña. El ejemplo lo es todo.
  • La corrupción comienza en los pequeños gestos de una familia

Si queremos un cambio en el mundo que vemos y en nuestras vidas, debemos comenzar en casa con el ejemplo y guiar a nuestros hijos con la Instrucción de la Luz Infinita.

Autor Anónimo

¡Deja de dar vueltas!,… ¡No seas cabrón!

Por Moisés Franco.

Meditando en los primeros capítulos de Devarim (Deuteronomio), me llamó la atención que Israel haya estado tanto tiempo dando vueltas entorno al monte Seír, al punto que el mismo Eterno le dijera: “…ya anduvieron suficiente alrededor de este monte” (Dev. 2:2 | Torat Emet)

En lo particular, siento que he pasado mucho tiempo de mi vida dando vueltas en un mismo monte.

En el lenguaje de la Torah, monte se refiere además del elemento geográfico a sistemas de gobierno los cuales y a modos de adoración (1) . Por ende, el Espíritu del Señor nos está hablando de algo más que un relato histórico, sino que también nos habla a nosotros hoy, quienes somos injertados a Israel gracias a Yeshúa (Romanos 11).

El término Seír significa según el diccionario Strong “áspero”, y viene de la raíz hebrea “sáir”, que se puede traducir como “macho cabrío”, “cabrón” y “demonio”.

Indagué sobre las características de las cabras (2) , cuyo macho se denomina macho cabrío, cabrón, chivo, entre otras y encontré algunas que considero tienen un paralelismo con actitudes del alma humana que producen estancamiento. A continuación, las comparto para que reflexionemos juntos.

• Comer cualquier hierba

Según Cuiosfera, la cabra “se contenta con la poca hierba que puede encontrar entre las piedras, los senderos y las acequias”. Esto tiene que ver con la mediocridad, con el conformismo. Principalmente en la actitud pasiva hacia el mundo espiritual, a conformarse con el nivel obtenido y no esforzarse por ascender hacia los delicados pastos donde el buen pastor nos quiere llevar a apacentar (Sal. 23:1-2).

Este conformismo puede verse en una actitud pasiva a la hora de congregarnos, donde no se busca aprehender para transformar, no se estudia a fin de profundizar en nuestros corazones y llevar nuestra vida y entorno a mayor luz; sino que sólo vamos en una rutina de asistencia, en tomar apuntes que no se revisan y en simplemente leer las aliyot diarias.

• Independiente

Según la RAE esto, “dicho de una persona: que sostiene sus derechos u opiniones sin admitir intervención ajena”. Una cosa es mantener los principios y creencias fundadas en la verdadera fe, la reflejada en la Torah, y otra muy distinta es cerrarse en los propios conceptos y creencias infundadas, las cuales constituyen una propia religión. El vivir en comunidad implica aceptar el consejo de los siervos que el Eterno ha puesto para la edificación de los santos, y eso implícitamente también demanda una actitud consultiva en cada uno (Heb. 13:17).

Es decir, el consultar al liderazgo si el proceder es correcto, si la forma de llevar la vida íntima está acorde a la sana doctrina, obviamente sin caer en “extremos exhibicionistas” ni siendo pastor-dependientes. Es simplemente abrirse a que un tercero con autoridad espiritual verifique la correcta vivencia del yugo mesiánico.

• Solitaria

De la mano de lo anterior, la cabra tiende a ser solitaria más allá de que pueda habitar en rebaño. En las asambleas suele ocurrir que hay personas que simplemente comparte un espacio físico por un momento específico (una celebración o convocatoria) pero no tienen la mínima intención de socializar con sus hermanos luego. Esto puede parecer inofensivo, una mera preferencia personal, pero no lo es, porque lesiona la comunión del cuerpo. (Gen. 2:18/Salmos 68:5-6).

La persona solitaria es egoísta quizás sin saberlo, porque priva a los demás de toda la luz que el Eterno ha puesto en su interior, y a su vez, se priva a sí misma y a sus generaciones de toda la riqueza que el fraternizar en hermandad puede darle. Así mismo, quien tiende a la soledad también suele encerrarse en sus problemas, a intentar sobrellevarlos solos, ignorando que el Eterno hace que nos perfeccionemos en la vinculación con los demás (Prov. 27:17); por eso esta actitud hace al individuo más vulnerable a ataques del enemigo que promueven la depresión.

• Vagabunda

Considerando las características anteriores, no es de extrañar que la cabra tienda a buscar sus propios caminos y muchas veces perderse.

A veces se cree que el vagabundo es sólo aquel que vive en situación de calle, pero la acción de vagabundear es: “andar vagando por los sitios sin una finalidad ni un destino determinado” según una definición web.

Confieso que he pasado una buena parte de mi vida con esta actitud. Trabajando, estudiando una carrera, sirviendo a la asamblea, pero sin enfocarme en un destino o una finalidad específica. Esto es señal de maldición (Gén. 4:12) y por ende YHVH nos llama a salir de allí y volver a su propósito, a su voluntad porque podemos tener un oficio pastoral, servir activamente, hacer admirables reflexiones pero estar errante. Creo que constantemente este sistema materialista busca nuestra distracción, promueve que hagamos mucho pero sin saber bien para qué. Una vez, un líder de mi congregación me dijo: “no es lo mismo ser un activista que estar activo”, refiriéndose a que uno puede hacer muchas cosas “para el Señor”, pero aún así estar desenfocado de su voluntad, de lo que el Espíritu Santo quiere decir y hacer en mi interior y desde ahí hacia mi entorno.

Cada vez que se estudia la Torah sin saber para qué, que se asiste y toma apuntes pero no se repasa, que se ora por el mero hecho de que “Dios no me maldiga” y tantos otros ejemplos más, estamos dando vueltas en Seír y malgastando el tiempo que, como diría el profeta Yosef González, es un recurso no renovable.

Debemos estudiar la Torah no sólo para conocer secretos, sino para poder vivirla y transformar el mundo.

Por eso, el Espíritu de la Profecía nos llama a salir de ese estado errante y volver a Él como una esposa que abraza a su esposo luego de un largo tiempo sin verlo


¿Hasta cuándo vagarás, mi hija descarriada? Pues el Señor hará que algo nuevo suceda: Israel abrazará a su Dios
(Jer. 31:22 | NTV)


Todas estas características traen como consecuencia un estancamiento e impiden que sigamos recibiendo el caudal de luz que el Eterno quiere darnos para transformar este mundo.

Hemos venido a esta tierra a cultivar y guardar nuestro entorno (Gén. 2:15), si no lo hacemos en verdad estamos de vagos aunque trabajemos, nos congreguemos y sirvamos en muchas actividades eclesiásticas. El mandato divino es que el justo coma de la obra de sus manos (Is. 3:10), y por ende quien no obra adecuadamente le escaseará su alimento, pero el versículo no se refiere a los intercambios comerciales solamente, sino primordialmente a la acción de reparar el mundo a través de la luz divina recibida en y desde Yeshúa, quien nos ordenó: “…id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” (Mt.28:19-20)

Por ende, si hay estancamiento en tu vida ministerial, vincular, física y económica, es tiempo de escuchar la voz divina y levantar campamento en busca de Su presencia.

REFERENCIAS:
(1) – https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200003125
(2)- https://www.curiosfera.com/cabra/

¿Tienes Miedo a Envejecer?

por Becky Krinsky

La falsedad más grande que hay es sentirse viejo y creer que la edad avanzada es el sinónimo de llegar al final de la vida y entrar en la época de extinción. Pareciera ser que encontrar trabajo en muchas empresas después de los cincuenta es prácticamente imposible. Existe la creencia que a los sesenta años uno se tiene que retirar, y desde luego, los setenta u ochenta… ya es un anciano deteriorado. Cuando en realidad la calidad de vida ha mejorado a tal manera, que hoy las personas fácilmente pueden vivir hasta los 90 o incluso 100 años.

Entonces ¿quién es la persona considerada vieja? La persona que pierde el interés por la vida, que deja de soñar y de sonreír a cada día, la persona que ya no tiene ilusiones y que deja de creer que la vida todavía tiene más. Una persona que se enoja, se irrita y se pelea con el mundo, esa es la persona que ha envejecido. Una persona vieja es la que piensa que ya terminó su jornada y que no tiene nada más que aportar.

El cansancio y la edad no generan gran impacto en el alma; la calidad de vida espiritual, sí. La paciencia, bondad, la fuerza de voluntad, el amor, la armonía y la curiosidad son atributos que nunca envejecen.

Existen personas de 80 años que son “jóvenes” y personas “envejecidas” a los 30 años. El tiempo no es el único factor responsable que causa enfermedades o deterioro físico y emocional. El miedo a vivir en plenitud y la actitud negativa es lo que daña y arranca la vida, lastimando la mente y el cuerpo.

Si bien la naturaleza y el paso del tiempo biológico hacen que la persona disminuya su actividad física, esta misma condición permite que la persona madure y sea capaz de disfrutar de cuestiones que la calma y la tranquilidad ofrecen. Afinar los sentidos y perfeccionar la claridad mental con el fin de poder captar y disfrutar la esencia y la verdad de la vida.

Cada uno es tan joven o viejo como se quiera sentir. La edad radica en la actitud y en la forma de vivir. Las dietas y todos los tratamientos para permanecer joven no regresan los años, pero el hecho de percibirse como una persona joven y saludable, rejuvenece la energía y la juventud en el alma resurge.

El secreto para gozar de la eterna juventud es amar con sinceridad, sentir alegría por la vida, tener paz interior y sobre todo reír diariamente encontrando el gusto por lo que se hace.

La batalla por preservar los años no es la que le regala vida a la gente, pero la sabiduría, la generosidad y la luz que uno irradia mantienen el espíritu joven y fuerte.

La receta: Manantial de la juventud

Ingredientes

  • Generosidad – amabilidad, gentileza, cortesía, con gusto por vivir.
  • Alegría – entusiasmo, felicidad interna, satisfacción y gratitud.
  • Respeto – reconocer el valor de lo que se es, se tiene y de los demás.
  • Paciencia – perspectiva y sabiduría para aceptar la vida como es.
  • Conciencia – aceptar la magnitud del mundo, vivir el presente en plenitud.

Afirmación positiva

Agradezco la oportunidad de este nuevo día. Tengo la fortuna para poder disfrutar este día. Amo la vida y encuentro nuevos retos para conquistar. Acepto mi edad con gratitud y reconozco la bendición que tengo por vivir más, por entender mejor y por ver con claridad todo lo que sucede. La felicidad, la alegría, la paz interior, la fuerza de voluntad y las buenas acciones son cualidades que nunca envejecen.

Como conservar la juventud

  1. La edad tiene su propio encanto, belleza y valor. Reconocer el valor de la edad y de la vida incrementa la magia de ser jovial y encontrar razones para vivir y disfrutar lo que se tiene.
  2. Eres tan joven como te sientes. La actitud y la manera de actuar determinan tu edad no los años que tienes. Los pensamientos positivos fortalecen el alma y rejuvenecen el sentido de la vida.
  3. La mente nunca envejece. Cuando uno tiene una visión jovial y activa, la vida se convierte en un reto estimulante y las personas que te rodean se benefician de tu presencia, tu experiencia y tu conocimiento.

“La edad no sólo es una suma de los años vividos, sino también es la cosecha de sabiduría obtenida a través del tiempo que se tiene”.

Extraído de Recetas Para La Vida


Becky Krinsky

Autora de dos libros ganadores en el Latin Book Award en el área de auto ayuda y temas de inspiración. Conferencista y prestigiosa columnista internacional. Con su famosa columna Recetas para la Vida©, ganadora del premio de excelencia en periodismo del San Diego Journal Club por 4 años consecutivos y Medalla de Bronze Jose Marti, para periodistas hispanos en estados Unidos.

Diferencia entre la Escuela y la Vida.


En la escuela primero aprendes una lección, y luego te ponen una prueba.
La Vida te manda primero la prueba para que luego aprendas la lección.

Evidentemente, todo lo que nos sucede y experimentamos en la vida tiene un sentido de enseñanza para, en definitiva, expandir nuestra consciencia.
Si no aprendemos de las pruebas que el Eterno nos va colocando,tendremos que repetirlas y cada vez con más dificultades.

En cierta oportunidad, consultado acerca de esta diferencia, Bill Gates expresó:

En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En la escuela te dan oportunidades para ir aprobando tus exámenes, para que tus tareas te resulten más fáciles y llevaderas. Esto no te ocurrirá en la vida real.

¡A estar más atento!

Con amor y a tu servicio: David Nesher

Nick Vujicic revela versículo que le explicó por qué nació sin brazos ni piernas

Nick Vujicic reveló cuál es el versículo de la Biblia que le hizo aceptar su discapacidad y le llevó a creer que Dios lo podía utilizar para proclamar el Evangelio y ayudar a las personas a poner su fe en Jesús el Cristo.

Vujicic cuenta que se pasó siete años preguntándose: ¿Por qué Dios permitió que naciera de esta manera? Entonces encontró la respuesta en el libro de Juan, capítulo 9, versículo 3, que dice:

Respondió Jesús:
No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él“.

Nick, después de leer la historia, entregó su vida a Jesús aceptándolo como el Dueño de su vida.

Nadie sabía por qué había nacido de esta manera. Así que leí y el versículo 3 del capítulo 9, donde Jesús dice que aquello había acontecido para que la Obra de Dios fueran reveladas por medio de él. Me quedé sorprendido y dije: “Dios, si tuviste un plan para el ciego, también puedes tener un plan para mí“, dijo Vujicic.

Ese fue el comienzo de mi relación personal con Jesús“, comentó. Nick, recordando cómo todo cambió y que las oportunidades para predicar el Evangelio se abrieron de una manera increíble. “Los grupos de jóvenes comenzaron a llamarme, las iglesias comenzaron a llamarme, las oportunidades se estaban abriendo en todas partes para que yo pudiera compartir mi testimonio“, dijo.

Vijucic recuerda cuando en una oportunidad habló ante a un grupo de estudiantes de secundaria, donde una experiencia extraordinaria con una niña en medio de la multitud cambió su vida. “Estaba hablando frente a 300 estudiantes de segundo año, eran estudiantes adolescentes. Tres minutos después, la mitad de las chicas estaban llorando. Una de ellas levantó la mano y me dijo: “Lamento interrumpir, ¿puedo ir a darte un abrazo?”. Ella se acercó, me abrazó y llorando me dijo al oído: “Nadie me dijo que me amaba“.

No podía creerlo, cambió mi vida. En ese momento supe que Dios la estaba ministrando a través de mí. No fue por lo que dije o por mi poder, sino por Dios. Mi corazón se encendió con pasión, y fue un día maravilloso para ver cómo un alma era transformada para siempre. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba llamado a ser un evangelista mundial“.

Nick ha viajado a cientos de países y ha predicado a cientos de miles de personas.

Nick Vujicic y su esposa Kanae Miyahara con sus cuatro hijos.

En febrero de 2012 contrajo matrimonio con Kanae Miyahara, una joven de padre japonés y madre mexicana. El primer hijo del matrimonio, Kiyoshi, nació en febrero de 2013 completamente sano, al igual que los menores, Dejan, nacido en agosto de 2015, y las gemelas Olivia y Ellie nacidas en diciembre de 2017.

Un Varón Verdadero y Maduro

Por P.A. David Nesher.


“Maridos, amad a vuestras esposas, y no seáis amargos para con ellas.”

Colosenses 3:19


Un varón verdadero y maduro te amará de pies a cabeza, y hasta la última estría y arruga que vaya apareciendo en tu cuerpo. 

Jamás se avergonzará por tu estatura o por tus defectos, y por sobre todo, nunca te juzgará por tu pasado. 

Un varón de verdad te querrá todos los días, incluso en aquellos días del mes en los que ni tú misma te aguantas. 

Ese varón de verdad creerá en tu libertad, y la defenderá con su propia vida. Amará tus ocurrencias, tus metas, ambiciones, y cada detalle que hace “perfecta” a una mujer. 

Nunca querrá cambiar nada de ti, simplemente te acompañará para que crezcas íntegra. Te ayudará a que tengas sed de ser mejor que ayer. Porque un varón maduro no cambia; un varón maduro acompaña a crecer y evolucionar. 

Un varón verdadero y maduro te da alas, no te las corta. Te da la mano cuando estás en el suelo. Te coloca el hombro para que llores cuando ya no aguantes más; sus brazos cuando no te sientes segura, y su calor cuando sientas frío.
 
¡Clama al Eterno para que Él permita que un varón verdadero y maduro te escoja por mujer!