Reflexión

¡Nuestros Hijos están Muriendo en sus Cuartos!

Autor ANÓNIMO

Antes perdíamos hijos en los ríos, en los matorrales, en los mares, con los vecinos… ¡Hoy los hemos perdido dentro de su habitación!

Cuando jugaban en los patios oíamos sus voces, escuchábamos sus fantasías y al oírlos, a la distancia, sabíamos lo que pasaba en sus mentes.

Cuando entraban en casa, no existía una TV en cada habitación, ni dispositivos electrónicos en sus manos.

Hoy no escuchamos sus voces, solo gritos; no oímos sus pensamientos. Los hijos están allí, dentro de sus habitaciones, y por eso pensamos que están seguros.

¡Cuánta inmadurez la nuestra!

Ahora se quedan con sus auriculares, encerrados en sus mundos, construyendo sus saberes sin que sepamos lo que es… Perdiendo literalmente la vida, aún vivos en cuerpos, pero muertos en sus relaciones con sus padres, encerrados en un mundo de Tecnología que en nada contribuye a la formación de niños seguros y fuertes para tomar decisiones moralmente correctas y de acuerdo con sus valores familiares.

Dentro de sus habitaciones perdemos a nuestros hijos con estos video juegos, conversando con gente que no conocen que los pueden inducir a relaciones tóxicas e inclusive a la pornografía, inmersos en un mundo totalmente de fantasía.

¡Muertos de su identidad familiar! … ¡que triste es!

Se convierten en una mezcla de todo aquello por lo que han sido influenciados y los padres no siempre saben lo que sus hijos son por que como padres aplicamos la típica “todos los niños lo hacen, estar en su cuarto.

¡Rescatar a nuestro hijos es un llamado urgente!

¡Por favor, no te acostumbres a tener un hijo aislado, vivo sí, pero muerto dentro de su habitación!

¡Saca a tu hijo de la habitación! ¡Mídele el uso de la tablet, del celular, del ordenador, del auricular, de los videojuegos!

Invítalo a la práctica de un deporte, de algún grupo juvenil, que haga algún apostolado. ¡Compra juegos de mesa, vean películas juntos, has planes con tu hijo o tu hija!

Juega, diviértete con ellos, escucha su voz, sus palabras, que piensa: tu hijo o hija está vivo (viva); ¡pertenece a tu hogar no a su cuarto!…

¡SÁCALO YA DE AHÍ!… ¡Vamos antes que se muera definitivamente!

¿Cómo Lograr una Cita que Cambie mi Destino?

Por Laura Arco

Cuarta aliyáh: (Shemot/Éxodo 19:1-6) ✍🏼

Shalom!

En relación a la aliyáh de hoy he considerado dos aspectos.

El primero, es tiempo y espacio.

Todas las citas se dan en un punto marcado por esas coordenadas. Moshé sabía con Quién quería encontrarse, por eso dirigió al pueblo a ese lugar. Y llegó en el mes de Sivan. Cuando hay una intención clara, se marcha en dirección definida. No se deambula.

Así, el que quiere ser médico no “visita” otras universidades y facultades, sino sólo donde pueden prepararlo para ser médico. Del mismo modo, los hijos de Israel se encaminaron al Monte, no a cualquiera, donde recibirían la capacitación que deseaban.

El otro tema es el Pacto.

Todo pacto supone al menos dos partes y un propósito. Saber con quién se pacta y qué y para qué se pacta.

Creo que muchos hemos hecho pactos incorrectos y/o con persona incorrectas.

Creo que muchos han pactado con el dios incorrecto y algo incorrecto y ese pacto los ha esclavizado en vez de promocionarlos a un estándar superior.
YHVH es un DIOS TODOPODEROSO y Su Pacto es perfecto. Por eso, si después de haber pactado con Él no hay promoción hay que verificar el propósito. ¿Qué pacté? ¿Para qué?

Está parashá es crucial. Es el corazón de la cita que transforma vidas y destinos.

Deseo que concluyamos en el mismo punto de las Sagradas Escrituras, si no, sólo habremos deambulando por un libro de la Biblia.

¡Menos de Amalek!… ¡Más de Yitro!

Por Prof. Tony González

Si sabemos que cada porción es una continuidad de la sabiduría que nos brinda la anterior, especialmente en el libro Shemot (nombres) entonces debemos prestar mucha atención a los nombres citados en cada porción.

De ello concluyo que es totalmente sabio considerar que, si la porción Bo se cierra teniendo en cuenta el nombre de Amalec, como un enemigo de Israel, a quien el Eterno establece borrar de la memoria. Entonces la forma de hacerlo efectivamente es tener en cuenta la acción necesaria de Yitró.

Concluyo que los nombres no están puestos en la Torah, para que en el caso de tener un hijo, elijamos entre uno de ellos, sino más bien para darnos cuenta qué clase de fuerza espiritual encierra un nombre, en relación a cada situación.

De hecho, en la porción Yitró, podemos ver cómo el Eterno nos quiere acercar a Él, por medio de escuchar debidamente un consejo pertinente.

Para que eso ocurra, tenemos que ejercer el poder del ruego, porque es muy importante la razón por la que debemos realizar un ruego y no malgastar palabras por caprichos egoístas.

Al respecto ya Moshé en el versículo 4 del cap. 17 ruega al Eterno, y podemos ver cómo recibe la respuesta aquí:

Entonces clamó Moisés a YHVH, diciendo:
¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán.

Shemot 17:4

Si leemos bien vemos como el Eterno le responde en ese momento, revelándole un secreto celestial muy profundo, pero luego por medio de la fuerza llamada Yitró, lo manifestaría de manera práctica para la vida terrenal.

Por otro lado, vemos que la fuerza de separación extrema de la presencia del Eterno es Amalec, que es la fuerza de la duda e incertidumbre.

De manera que Amalec es el pensamiento que dice: “Ni si quiera vale la pena luchar”.

La única manera de contrarrestar esos pensamientos es primeramente entender que tanto Amalec, como Yitró representan a dos estado de la consciencia, opuestos entre sí.

Podemos concluir entonces que cuando debido a las dudas e incertidumbres, nos alejamos de la esencia de la Luz, podemos recurrir a la energía del ruego para volver a unirnos al Eterno y tener verdadera cercanía.

De manera que, el peligro espiritual más grande que debemos enfrentar no es la batalla por conectarnos con el Padre, sino más bien, el peligro más grande que enfrentamos es una ausencia del deseo de luchar. Pues para esto es la fuerza del consejo de Yitró, para que el ruego no se quede en la instancia de habernos vaciado con el cielo, cosa que es necesaria, pero que pierde efecto, si desde ello no podemos encontrar la forma práctica en lo terrenal de aplicar la respuesta celestial.

El hombre que tal cual Adán peca, lo cual provoca su expulsión del Gan Edén, en su mente reprobada dice: “Ni siquiera quiero regresar”. Este tipo de decisiones se basan debido a la fuerza de Amalec, influenciando a los hombres, por medio de la duda y la incertidumbre desde su memoria ancestral torcida.

Por eso es vital entender que, al despertar cada mañana, el peligro más grande que enfrentamos no es nuestra lucha por conectarnos. De hecho, muchas veces por más que nos levantamos cansados, sin embargo, aun así, deseamos al menos intentar seguir conectados; el problema real es no querer siquiera intentarlo.

La guerra espiritual, son las constantes batallas a nivel de la conciencia, para seguir conectados con la fuente de vida, mientras que la fuerza de Amalec trata de convencernos que no deseemos ni siquiera luchar más, por ello, porque todo es en vano.

Y eso podría ocurrir de un momento a otro, porque es la forma que ataca, este Amalec, en el momento menos pensado, por la retaguardia y en la zona de mayor debilidad, con pequeñas o grandes cosas. Precisamente Yitró, es por así decirlo la vacuna, por la cual, por haber rogado al Padre, tal cual Moshé, obtenemos una respuesta posible para un problema visible.

El verdadero peligro de Amalec no es la batalla, en sí misma, sino que es cuando su fuerza de la duda y la incertidumbre se filtran por medio de nuestra memoria, por lo cual decidimos que ni siquiera es bueno intentar luchar para seguir conectados al Padre. Porque si estamos en la batalla, quiere decir que tenemos fuerzas, pero el peligro es como dije ni siquiera intentarlo.

Esto pasa cada día en personas “muy espirituales”, que aparentemente, hacen su trabajo en el alma, pero de repente, Amalec entra en sus pensamientos y abandonan súbitamente la lucha, pierden el control y sienten que ya no tienen energías y ni siquiera desean regresar para conectarse con el Eterno.

Por eso si estamos haciendo nuestro trabajo espiritual (avodá), debemos saber que aun así, Amalec puede infiltrarse.

Porque, aunque estamos trabajando en el alma, pero descuidadamente permanecemos en la famosa “zona de confort”, las dudas y la incertidumbre pueden entrar en nosotros de todos modos.

Desde mi propia vivencia puedo notar que si bien hago el trabajo espiritual a diario, sin embargo, está dentro siempre de mi naturaleza humana falible, la tendencia al mal de la discontinuidad y puede ocurrirme que aun la más pequeña cosa me provoca para perder mi espiritualidad.

Pero si escuchamos el oportuno consejo de un Yitró, podemos encontrar el método, para nunca perder la energía para el impulso de salir de esa naturaleza caída y de la zona de confort.

Entonces, aprendemos que Yitró es la fuerza necesaria para la protección contra la energía de Amalec y destaco dos aspectos entre muchos:

· Por un lado, adquirimos el poder del ruego y la súplica ante el Padre, que nos acerca a la vida.

· Por otro lado, también adquirimos la fuerza para tomar el impulso adecuado, para salir de la tendencia al mal, potenciando debidamente nuestro trabajo espiritual.

Por medio de la fuerza identificada en el consejo de Yitró, podemos ver que el Eterno tiene sus brazos abiertos para nosotros; por lo cual podemos recibir el regalo que consiste en darnos fuerza para esforzarnos en nuestro trabajo espiritual, como así también la posibilidad de un acercamiento a Él, a tal punto que Amalec no pueda entrar en nuestra conciencia.

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Isaías 40:10

Siempre Amalec querrá vencernos, pero siempre habrá un Yitró con un buen consejo, por lo cual debemos estar dispuesto como Moshé a saber escuchar y ser humildes para aplicar el consejo práctico oportuno.

Shalom!

Tony Gonzalez.

¿Puede Dios usar para Su Propósito a Alguien con Vida Ordinaria?

Por P.A. David Nesher

“Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Yahvéh en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
Entonces Moisés dijo:
Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.

Éxodo / Shemot 3: 1-3

Por un lapso de cuarenta años Moshé vivió como un pastor oculto en el desierto de Madián. Hasta este punto su vida era tan humilde que él no tenía ningún ganado al que pudiera llamar como propio,… ¡las ovejas pertenecían a su suegro!… Sin embargo, en aquel día, lo cotidiano se volvería para él en algo sobrenatural.

Siempre me imagino la escena. Cuando Moshé se levantó aquella mañana y contó las ovejas, no se dijo a sí mismo: “Creo que llevaré las ovejas al lado occidental del desierto, junto al Monte de Dios“. El monte Horeb era simplemente eso: el monte Horeb; una roca indistinta en el desierto como tantas otras colinas y montañas, de aspecto completamente ordinario. No tenía nada de especial. El monte Horeb se convirtió en el monte Sinaí, la montaña de Dios, simplemente porque el Eterno lo eligió, no porque fuera más alto, más poderoso o más santo que cualquiera de las colinas y montañas circundantes. (Horeb significa “desierto” o “desolación”)

De manera similar, Moshé se convirtió en Moshé, el Profeta del Altísimo porque Dios lo llamó, lo encontró y lo comisionó, no porque fuera más piadoso, más poderoso, más inteligente o más elocuente que otros hombres.

Con este relato descubrí que Dios está en lo ordinario,… ¡Él goza esconderse allí para ser hallado! Así mismo se me reveló que siempre los encuentros con Dios ocurren en lugares ordinarios. Lo diferente está en que cuando ese encuentro con Dios ocurre, lo ordinario se transforma inmediatamente en extraordinario y sobrenatural.

El muy común Monte Horeb se transformó en el extraordinario Monte Sinaí debido a que la presencia de Dios estaba allí. Así también, el Moshé muy común, un simple hebreo exiliado de Egipto, un pastor de ovejas perdido en el desierto, se transformó en Moshé, el Hombre de Dios, el mayor profeta de todos los tiempos porque se encontró con Dios. ¡El Eterno transformó al hombre común en algo extraordinario, y así continúa obrando hoy!

Estoy convencido que alguno de ustedes, a esta altura de la bitácora, se estará cuestionado: “¿Cómo podría Dios usarme para algo? No soy nadie en especial. Solo soy una persona normal con una vida normal.

La mayoría de nosotros no nos consideramos personas extraordinarias. Probablemente, al igual que yo, tú te consideras una persona bastante corriente con una vida bastante común y ordinaria. Sin embargo, desde la perspectiva de Yahvéh, eso es perfecto. Tú eres la persona indicada para el cumplimiento de Su propósito eterno. Tú eres el alma perfecta con la que puede hacer cosas extraordinarias. ¡Él no busca profetas!; ¡Él solo busca personas normales que se desenvuelvan en circunstancias normales!

Lo que sí necesito que entiendas, es que cuando Moshé vio la zarza ardiendo, el relato destaca que él se desvió para investigar aquel fenómeno. Sólo entonces el Santo Bendito Sea se reveló a Moshé como el Dios de sus padres. Justamente allí está nuestro problema. Generalmente no nos tomamos el tiempo para desviarnos e investigar la Voz que se esconde en la zarza, es decir las Sagradas Escrituras.

Todos tenemos la intención de crecer espiritualmente. Todos imaginamos que un día, nos tomaremos un tiempo para estudiar, para crecer en Torah, para hacer un mitzváh (mandamiento) , para orar con regularidad. Pero no puedes llevarte las buenas intenciones a la tumba. Un rabino famoso dijo una vez:

No te digas a ti mismo:
‘Cuando tenga más tiempo, estudiaré Torah. Quizás no tengas más tiempo ‘”

(m. Avot 2: 4)

Ante esto te propongo: ¡Dispónte a ejercer proactividad ante tu buena y correcta intención! ¡No digas, cuando tenga más tiempo, me desviaré, es posible que no tengas más tiempo!

Tu Descenso es Parte del Proceso de tu Avanzada

Autor: Mario Saban

«El descenso siempre constituye una parte del proceso para avanzar y cada descenso nos situará en un lugar más elevado».

[SHNEUR ZALMAN DE LIADI, 1745-1812]

Las personas, cuando tienen una pérdida en la vida, una pérdida económica, una pérdida de un ser querido, se entristecen…

Existe un pequeño relato sobre un hombre (en Ucrania o Polonia) que perdió todo lo que tenía porque su negocio se había quemado. Fue a consultarle al rabino-cabalista y este le dijo:

«No entiendo cómo usted no está festejando de felicidad». El hombre, que había perdido su negocio en el incendio, le miró con desconcierto y se enojó. El cabalista le explicó: «Mire usted, Dios vio que debía terminarse o su negocio o usted, pero usted es tan buena persona que Dios decidió terminar con su negocio primero. Si usted hubiera sido un malvado, entonces Dios hubiera terminado con usted y usted ahora estaría muerto y sus herederos con su negocio. Dios, por lo tanto, lo juzgó de modo tan favorable que su decisión fue quemar su negocio y dejarlo a usted con vida».

En medio del enojo el hombre no se había dado cuenta del valor de su propia vida.

En el descenso queda lo esencial, se pierde todo lo superfluo, lo que es accesorio, pero se sostiene lo fundamental.

En la vida se pierde: se pierde un auto, se pierde dinero, se pierden amigos, se pierden esposos, esposas… Hay casos más dramáticos, donde se pierden descendientes.

Siempre podemos perder y caernos, pero el justo se cae siete veces y siete veces se levanta.

La vida es para los héroes.

Todos somos héroes, somos supervivientes de separaciones, de fallecimientos, de guerras, de catástrofes, de la pobreza, de la riqueza, de las drogas, de las caídas satánicas de todos los estilos y colores.

Y se dice: en cada descenso, mayor es el poder.

Te has levantado desde allí, eres el héroe de tu existencia. ¿Te crucifican? Tú, resucitas.

¿Te critican? Tú, sigues adelante. ¿Te maltratan? Tú, das amor. ¿Te humillan? Engrandécete. ¿Te engrandecen? Rebájate. Siempre en el sistema de compensación.

Los sabios que estudiamos sodot (secretos) de la Torah conocemos el mal (la Sitrá Ajrá) y sus métodos. Cuanto más vamos conociéndolos, más fuertes y elevados estamos, porque podemos comprender cómo se mueve el Satán.

Hay que bailar con el Satán que le ha tocado a cada uno. Que cada uno sea merecedor de su Satán. A cada golpe del Satán, una mayor gloria de aprender más.

Recuerdo una vez que un profesor de Derecho Penal de la Universidad de Buenos Aires, luego de responder «todo bien», me dijo: «Le pondré un 2 (reprobado)». Le di las gracias. Él me miró, extrañado. Añadí: «Gracias, porque ahora volveré a estudiar más y conocer con mayor profundidad el tema».

No hay fracaso nunca, todas son victorias si de todo aprendemos. Un mes después aprobé la materia de Derecho Penal. Hoy no recuerdo nada del Derecho Penal, pero sí recuerdo cómo me levanté de ese supuesto fracaso, aprendí a vivir y a ser merecedor de mi Satán.

Nunca existe la derrota ni la victoria, siempre el Daat (el avance en el conocimiento).

©Mario Sabán

¡No estás deprimido,… estás desocupado!

Decía Facundo Cabral:

La vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.

No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.

No hay muerte… hay mudanza.

Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuelo y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas:… si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)… y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

¡No estás deprimido, estás desocupado!

Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas.

Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.

Da sin medida y te darán sin medida.

Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.

Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas.

El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso.

Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?.

“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír”

Dios sin el Hombre… y… El Hombre sin Dios.

Cuando Dios quiso crear peces, le habló al mar.

Cuando Dios quiso crear árboles, le habló a la tierra.

Pero cuando Dios quiso crear al hombre, se volvió hacia SÍ Mismo.

Así que DIOS dijo, “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza“.

Por lo tanto:

Si sacas un pez del agua, morirá; y cuando sacas un árbol del suelo, también muere.

Del mismo modo, cuando el hombre se desconecta de Dios muere.

Dios es nuestro entorno natural. Fuimos creados para vivir en Su Presencia. Tenemos que estar conectados con Él porque solo en Él existe la Vida del hombre.

Permanezcamos conectados con Dios.

Recordamos que el agua sin peces sigue siendo agua, pero los peces sin agua no son nada.

El suelo sin el árbol sigue siendo suelo, pero el árbol sin suelo no es nada…

De igual modo, Dios sin el hombre sigue siendo Dios, pero el hombre sin Dios no es nada.

Pregunta Profunda: ¿Quién es el Espíritu Santo?… ¡He Aquí una Maravillosa Respuesta!

El Espíritu Santo es Yeshúa el Ungido sin fronteras, ni limitaciones.

El Espíritu Santo es Yeshúa en la Nube ofreciendo una tecnología cósmica a todos los hombres. Por eso, Él es quien nos da denuedo para la evangelización.

El Espíritu Santo es quien nos ayuda a orar. Por eso, en adoración Él nos guía. Él nos revela a Yeshúa, el Camino, haciéndolo real para que seamos conmovidos por el fuego santo que enciende en nosotros, nos lleva a arder de tal modo, que no podamos contener esa pasión por hacer discípulos en las naciones.

El Espíritu Santo despierta la verdadera fe (emunáh) dentro del alma para que nuestra conciencia sólo vibre en lo milagroso.

Te sugiero que partir de este día piensa en el Espíritu Santo obrando en ti…

Busca más momentos de adoración para lograr experimentar su comunión con tu espíritu y logres escuchar Su Voz en tu conciencia dando testimonio de que eres hijo de Dios.

Quizás te preguntas: ¿Quién es el Espíritu Santo?

Te invito a escuchar esta excelente respuesta:

¿Cómo funciona la Ley de Atracción según el Cántico de Moisés?

✍🏼 por Adam Lieberman

Pero engordó Jesurún, y dio coces (tanto engordó que brillaba de obeso), y abandonó a Dios, su creador; despreció a su protector y salvador.…”

(Deuteronomio, 32:15 – DHH)

¿Por qué engordar, es decir, tener éxito económico, lleva a abandonar a Dios?

La respuesta yace en un principio fundamental de la naturaleza humana. Este principio establece que el “ego” y el “éxito” van de la mano. Cuando una persona tiene cualquier tipo de éxito, eso puede causar que su ego se infle instantáneamente y lo lleve a desenfocarse del propósito eterno de Dios.

Analicemos un ciclo típico. Si una persona está atravesando una mala etapa y cree en Dios, entonces esta persona presentará oraciones para que Dios mejore las cosas. Cuando Dios escuche su pedido y de vuelta las cosas, esta persona ciertamente se sentirá conectada y demostrará su apreciación hacia Dios.

Ahora bien, una vez que la persona ha tenido éxito en un área particular de su vida, la “Ley de Atracción” entra en escena. Esta “Ley”, en palabras simples, es que uno siempre atrae más de lo que ya tiene. Por lo tanto, cuando la persona tiene éxito en algo, eso atraerá inevitablemente más éxito. “El éxito engendra más éxito”. Esta “Ley” opera en numerosas áreas de tu vida.

Y cuando la “Ley de Atracción” entra en juego, ocurre algo fascinante: el ego de la persona entra en acción. Cuando el éxito inicial que Dios le da a una persona atrae más éxito, esta persona tiene la tendencia natural a sentir que fue ella, y no Dios, quien logró este éxito extra. Entonces, lo que la persona piensa, ya sea de manera consciente o subconsciente, es que si bien Dios ayudó en el comienzo, fue ella quien tomó el control desde ahí y sacó provecho de ese éxito inicial.

Y si bien esto puede ser verdad, hay un elemento crucial que se está dejando de lado. Sí, es cierto, trabajaste duro y aprovechaste las oportunidades que se presentaron, pero fue Dios quien permitió que este éxito llegara a ti.

Esto último es totalmente en contra de nuestro instinto y es exactamente lo que Dios nos está advirtiendo. La mayoría de las personas pueden ver la mano de Dios cuando ocurre un cambio repentino y tienen éxito. Pero cuando se acostumbran a este éxito y lo llevan a niveles más altos, piensan que fueron sus esfuerzos los que provocaron estos resultados.

Si bien la persona puede poner esfuerzo, sólo depende de la voluntad de Dios si tendrá éxito o no. (Una persona de consciencia más elevada lleva esto a un nivel más allá y entiende que incluso su propio esfuerzo fue posible sólo porque Dios le dio el ímpetu, la fuerza y la capacidad de hacer este esfuerzo).

Cuando vives con la verdad de que Dios controla todo, esto se transforma en algo increíblemente liberador. Ya que entiendes que si pones el esfuerzo y no obtienes el “éxito” que esperas, es sólo porque Dios sabe que en este preciso momento eso es exactamente lo que necesitas.

Así como no te lamentas por el color de tus ojos, por la hora de la puesta de sol, o por la temperatura del Océano Atlántico, así mismo, no debes lamentarte si no tienes éxito. Tan sólo pon tu esfuerzo y luego acepta lo que Dios considere mejor. (De esta manera, las personas que viven con esta realidad saben lo tonto que es mentir, engañar o robar en los negocios).

Dios quiere que tengas éxito y quiere que utilices tu talento y tu inteligencia para que seas aún más exitoso. Y así mismo, Él no quiere que mires hacia atrás y te arrepientas de haber engordado y de haberlo abandonado. Aprovecha estos diez días de Teshuváh (regreso o conversión) hacia Yom Kippur, y reconoce que sabes Quién es el que realmente firma tus cheques cada mes; y acuérdate que: ¡Él quiere escribir un gran monto en esos cheques a favor de tus sueños!


Tomado de: Aish Latino

¿Cómo se relaciona el Ayuno de Guedaliah con los Nacidos de Nuevo en el Mesías?

Por Moisés Franco y Natalia Nuñez

En vísperas a comenzar con el ayuno que tradicionalmente se lleva a cabo el tercer día del séptimo mes, nos encontrábamos con mi esposa leyendo el artículo de David Nesher que explica esta práctica y al terminar la lectura nos hicimos la misma pregunta del título.

Luego de meditar y debatir, arribamos a algunas conclusiones que quisiéramos compartirles esperando que el Espíritu Santo los ilumine en las implicancias de este día de restricción.

ACLARACIÓN:
difícilmente el lector pueda comprender el trasfondo de las siguientes reflexiones sin haber leído previamente el artículo “El Ayuno de Guedaliah: La Relación de la Muerte de un Justo y la Destrucción del Santo Templo” de David Nesher.

CONCLUSIONES

1- Fundamentalmente este ayuno sirve para no bajar la guardia. Nuestra lucha es contra satán, pero primero hay que matar al adversario que llevamos dentro y se opone a la obediencia al Eterno (Rm.7:7-25/ Gál.2:20). La muerte del gobernador Guedaliah ocurrió sólo dos días después de que el pueblo se sintiese satisfecho por las plegarias para un nuevo año de bendición en Yom Teruah. No creas que ya has vencido a tu ego, no te confíes porque pasaste una fiesta y sigues vivo. Haz teshuvah, pide perdón y cambia.

Matar el ego es la base de los siguientes puntos.

2- ¿Estoy intentando manipular al Eterno? Luego del asesinato del gobernador puesto por Nabucodonosor, los habitantes de Judá fueron a consultarle al profeta Jeremías si debían huir a Egipto o permanecer en la tierra santa. Por el relato escritural vemos que en su interior ya tenían tomada la decisión y sólo buscaban que YHVH les confirmaran dicha determinación (Jer. 42; 43:1-7).

¿Estás haciendo ciertos ritos u oraciones para “convencer” al Soberano del Universo de que apoye tus planes?

3- ¿Estoy confiando en la salvación del Eterno o me desespero ante la calamidad e intento resolver las cosas en mis fuerzas? Los residentes en Judá prefirieron morir en Egipto, la tierra de donde sus ancestros fueron liberados por YHVH, en lugar de confiar en que el Guardián de Israel los salvaría.

4- ¿Estoy confiando en mi propio criterio? Evidentemente Guedaliah era un hombre justo, pero desoyó el consejo que le advertía sobre un atentado contra su vida (Jer. 40:13-16). Esto finalmente ocurrió y costó no sólo su existencia sino un alto precio para todo el pueblo de Judá.

5- Ishmael Ben Netaniah se dejó enceguecer por las voces perversas que alentaron su hambre de poder sin darse cuenta que su derramamiento de sangre le costaría al reino de Judá 52 años más de exilio babilónico y provocaría que la tierra quedara prácticamente desolada de israelitas, alejando así las esperanzas de reconstrucción del templo.

La primera carta de Pedro capítulo 2, versículos 4 al 9 dejan claro que Yeshúa es la “piedra viva” y al acercarnos a Él somos “como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual” (v.5 |NVI).

La falta de valoración de nuestro hermano como piedra viva del mismo templo nos lleva a ser asesinos, generalmente desde el lashón hará (lengua perversa) o desde la indiferencia, sin advertir que eso demora el cumplimiento del propósito del Bendito Sea en la Tierra. Entonces, la pregunta es ¿cómo está mi comunión con mi prójimo? … ¿y especialmente con mi comunidad de fe?


Un Día Después de Mi Suicidio

Al día siguiente de mi suicidio, me enamoré de mi madre cuando la vi llorar en el suelo de mi habitación, abrazando mi camiseta ensangrentada con mis fotos esparcidas a su alrededor. ¡Vi tanto amor en sus ojos!

El día después de mi suicidio, sentí cuánto me amaba mi padre, sin importar lo duro que fuera. En medio de tanta tristeza, me habló con los ojos llenos de lágrimas ¡lo orgulloso que estaba de mí y lo sensible que yo era con los demás!

El día después de mi suicidio, vi que Lolla (mi gatito mascota) era más increíble de lo que podía haber imaginado. Cada vez que alguien llegaba a casa, ella corría hacia la puerta esperándome y, al ver que no era yo, se acostaba frente a la puerta y seguía esperándome.

El día después de mi suicidio me encantó por mis hermanos cuando los vi sentados en la habitación con los ojos llenos de lágrimas. Recordaron los tiempos en que jugamos en nuestra hermosa infancia… ¡Qué buen momento!

El día después de mi suicidio, sentí cuánto me amaba mi mejor amiga. ¡Ella estaba mirando nuestras fotos juntas y recordando todos los momentos!

El día después de mi suicidio, sentí que era importante para mis maestros. Se culpaban tanto por no haberse dado cuenta … Por la noche, fui a la morgue a buscar mi cuerpo. Me molestó. Me miré y dije: “Tantos sueños que tuvimos”, “Tantos amores”, “Tanta gente por conocer”, “Tenías gente que te quería y, sin embargo, lo vomitaste todo”, “Tienes que tener mucho coraje para quitarte la vida, ¿por qué no usaste ese coraje para ganar? “

Gracias a Dios, eso fue solo una visión. ¡Puedes leer esto! Todavía estás aquí y puedes cambiar tu vida para siempre.

No es tan malo como parece. ¡Hay gente que te quiere, que te quiere cerca! Dale una oportunidad más a la vida y a las personas que están a tu lado. Hay una cura para el dolor, ábrete a alguien. Has superado tantas cosas, ¡prueba una más!

Anónimo

CONSEJO DE UN VIEJO SABIO…

Si alguien te quiere herir,

observa el dolor que oculta.

Si alguien te quiere mentir,

observa el vacío que guarda.

Si alguien te quiere traicionar,

observa la soledad que carga.

Si alguien se burla de ti,

observa los traumas que encierra.

Si alguien te menosprecia,

observa cuan grande es su miseria.

Si alguien te envidia,

observa su frustración interna.

Observa bien sus defectos y trata de comprenderlos.

No te sientas ofendido por las devoluciones ajenas, tu deber es corregir todo aquello que te impide ser amable y bondadoso con quién más necesita de tu ayuda.

La Sonrisa del Millón de Dólares.

Un famoso productor de películas de Hollywood estaba ocupado en la selección del protagonista de su próximo film. Se encontraba al borde de la frustración porque ninguno de los actores que se habían presentado hasta entonces parecía satisfacerlo completamente. De repente entró al foro un joven mensajero, entregó su mensaje y se despidió con una sonrisa.

El productor registró toda la escena desde la distancia, en silencio. Llamó a su asistente y le ordenó que alcanzaran al joven mensajero y lo hicieran regresar.

_ “Ya tengo al próximo protagonista” – aseguró.

Sus compañeros lo miraron incrédulos. Al casting se habían presentado actores de renombre, algunos ya consagrados, y sin embargo, éste productor se veía entusiasmado por un joven mensajero al que ni siquiera le habían tomado una prueba de actuación.

_ “¿Estás seguro?“- le preguntaron, incrédulos.

¡Señores, esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dólares! ¡Y no estoy dispuesto a perderla!” – les dijo, como dando por finalizada la discusión.

Mientras tanto su asistente había dado alcance al joven mensajero. Sin embargo, tuvo que esforzarse en convencerlo de que no estaba bromeando cuando le dijo que un productor de películas lo había hecho buscar.

Aquel joven había tomado el puesto de mensajero porque era lo único que pudo conseguir para estar cerca de su íntimo sueño: ser actor de cine.

Un par de años atrás había atravesado todo su país de costa a costa, desde New Jersey en el extremo este, hasta California en el oeste, persiguiendo su ilusión de dedicarse a la actuación.

Hasta ese día solo había conseguido pequeños papeles secundarios en películas de muy bajo presupuesto, y apenas había logrado juntar el dinero necesario para cubrir las lecciones de actuación que estaba tomando.

Ahora, el productor y el mensajero estaban frente a frente. El primero le explicaba al segundo cuál era su convicción y el segundo no podía creer lo que oía. Se estaba reponiendo del shock justo cuando llegaron a la parte donde debían acordar el salario.

-_”Te pagaremos U$ 11.000 dólares“- dijo el productor. No estaba mal por un par de semanas de trabajo, pero el joven mensajero estaba recién divorciado y tenía una pequeña hija a quien pasarle su pensión de alimentos, por lo que tomó coraje, abrazó al productor y, para que nadie más notara que estaba rogando un aumento le dijo al oído:

_ “¿Podrían ser U$ 11.500? Por favor, tengo un hija pequeña a quien alimentar

_ “¡Hijo, entonces serán U$ 12.500!”

_ “¡Gracias! Muchas gracias! ¡Jamás me olvidaré de esto!” – le prometió el mensajero al oído.

Con las vueltas de la vida, se convirtieron en amigos entrañables.

Aquel productor arriesgado más tarde cayó en desgracia, mientras que el mensajero dueño de la sonrisa del millón de dólares se convirtió en un gran actor, muy afamado.

Estando en ése punto bajo de su vida, el productor recibió un llamado del ahora consagrado actor invitándolo a que lo acompañe a la próxima entrega de los premios de la Academia, los Óscares, al que había sido nuevamente nominado.

El productor no quería ir. La última vez que había asistido a esa gala, una de sus películas competía en varias categorías, ésta vez sin embargo, casi nadie recordaba su nombre. Casi nadie.

Su amigo, el mensajero que había prometido NO OLVIDARSE JAMÁS, estaba cumpliendo su palabra.

– “¡Quiero que camines esa alfombra roja a mi lado!” – le había dicho por teléfono.

Esa noche después de la ceremonia, en el baile que ofrece la Academia para homenajear a todos los nominados y los ganadores, el actor camino mesa por mesa con su mano apoyada en el hombro del desafortunado productor como para devolverle la confianza en sí mismo, diciendo a quién quisiera escucharlo:

– “¡Éste es el mejor productor que hay en la industria, y lo mejor de todo: él es mi amigo!”

El productor recuerda esa noche como uno de los mejores momentos de su vida. Sólo uno de los mejores, porque hubo otros. En otra ocasión, el productor sufrió un derrame que lo llevó directo al hospital.

Una noche, mientras aún permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos, ve a su amigo, al afamado actor parado en la puerta con su sonrisa del millón de dólares instalada en su rostro.

_ “¡Vas a estar muy bien, muy pronto!” – le dijo.

Dos enfermeras y un encargado de seguridad llegaron hasta ahí y le ordenaron que abandone el lugar.

_ “¡Ud. puede ser muy famoso afuera, pero aquí dentro hay reglas que TODOS deben respetar, y en éste lugar NO se puede estar!” – le gritaron.

El actor, lejos de intimidarse, miró a su amigo convaleciente y guiñándole un ojo le dijo:

_ “¡Regreso en veinte minutos!”

Exactamente en ese tiempo regresó su amigo con veinte pizzas, se sentó con las enfermeras, los que hacían la limpieza y los encargados de seguridad y las compartió con todos ellos.

Aquel consagrado actor, famoso mundialmente, en lugar de estar en un lugar glamoroso, disfrutando de las regalías de su vida privilegiada, estaba allí, una noche, compartiendo una pizza con trabajadores anónimos para poder ganarse el derecho de estar al lado de su amigo,… simplemente cumpliendo su palabra. Al rato, naturalmente, lo dejaron ingresar.

_ “¡Vas a estar muy bien, muy pronto!” – repitió – “¡Aún te queda mucho por hacer!”

Ese es otro de los momentos más imborrables de la vida de éste productor de Hollywood. El otro momento inolvidable que a éste productor le fascina mencionar es el siguiente:

Cuando la vida lo golpeó fuerte, éste productor tuvo que tomar una de las decisiones más tristes de su vida: Vender su hermosa mansión, donde había vivido por casi veinte años.

Sin embargo, cuando la rueda de la vida completó el giro, la fortuna comenzó a sonreírle nuevamente y sus producciones comenzaron a figurar entre las más exitosas sintió que una excelente manera de completar el ciclo era recuperar su añorada mansión.

Se comunicó con el nuevo dueño varias veces, pero éste, un acaudalado francés, presidente de una gran compañía, que residía en Montecarlo, se negaba sistemáticamente. Un día, compartió esa frustración con su amigo, el dueño de la sonrisa del millón de dólares. Al tiempo, el millonario francés, el nuevo dueño de la mansión finalmente accedió a venderle la propiedad al productor. Cuando éste reingresó por primera vez a su mansión, se encontró con un dibujo de su amigo actor que decía:

“¡De vuelta en casa. Hermoso!”

El ahora nuevamente afamado productor, cuando encontró la ocasión, le preguntó si tenía algo que ver con el cambio de opinión del francés y el actor le confesó que sí, que había volado a Montecarlo y pidió hablar con el multimillonario. Éste accedió a atenderlo solo por quince minutos… ¡mientras se afeitaba!

Allí estaba éste actor, igualmente multimillonario, mundialmente reconocido, en el baño con un desconocido rogándole que le regresara su mansión a la persona que le había dado su primer trabajo importante como actor.

En determinado momento se arrodilló y le pidió por favor que accediera a su pedido.

El francés no terminaba de entender la situación por lo que le preguntó:

_ “¿Ud. me está diciendo que voló desde su casa hasta aquí SOLO para pedirme que le venda mi casa a su amigo?”

_ “¡Eso es exactamente lo que estoy haciendo!” – contestó el actor.

-“Prometo pensarlo“- dijo el francés rico.

Ya era un avance.

Durante todo ese verano el multimillonario francés se congració con sus amistades que había tenido de rodillas en su baño a éste consagradísimo actor.

“¡Él cumplió su palabra. Jamás se olvidó. Él es mucho más que un amigo… él es parte de mi alma!” – dice hoy el productor.

Si hasta aquí te has estado preguntado quién es ese productor, pues se trata de Robert Evans.

Claro, seguramente también quieres saber quién es ese actor….

Pues se trata de actor que más veces ha sido nominado al Oscar en la historia (12 en total)… Ganador en tres ocasiones. Tiene el salario más alto de Hollywood. Posee una de las colecciones privadas de arte más valiosas del mundo (incluyendo varios Renoir, Van Gogh y ¡hasta un Picasso colgado en el baño!).

Su fortuna está valuada en más de mil doscientos millones de dólares… Sin embargo, sus amigos coinciden en que su posesión de más valor es su palabra.

Su nombre: JACK NICOLSON

Para despedirme quiero simplemente decirte que la amistad es un legado de Dios para hacer nuestra carga más ligera.

“¡Te Voy a Hacer el Amor!”

Me dijo:
¡Te voy a hacer el amor!…

Me sirvió una copa de vino, llenó la bañera 3/4, conocía la temperatura exacta de cómo me gustaba el agua, me quitó la ropa y me ayudó a entrar… Me lavó el pelo, la espalda y los pies. Me llevó a la cama y mientras me secaba el pelo humedecía mi alma, me acostó boca abajo y comenzó a masajear mi espalda, no decía nada, pero su suave respiración era lo más bonito que podía oír. No sé en qué momento me dormí… Pero cuando desperté en sus brazos me dijo:

_ “Hay muchas maneras de hacer el amor.


Respiré profundo y lo besé. Y esta vez lo hicimos como yo sabía, con el cuerpo (ese amor salvaje que nace en la piel).

Él sabe perfectamente cómo hacer el amor cada día y es que para hacer el amor no es necesario el encuentro físico, se puede hacer el amor de muchas maneras; con una dulce caricia, una mirada, con una sonrisa cómplice, con un abrazo fuerte y sin decir nada, con un pecho amigo donde esconder las lágrimas… ¿Con una flor? ¡No,… él nunca me regaló flores!… ¡Sin embargo, fue capaz de traer la primavera a mi corazón!…

Autor: Facundo Cabral

¡Mira al Cielo más Seguido…!

Bebe agua donde la bebe tu caballo.
Un caballo nunca tomaría agua mala.
Tiende tu cama donde el gato duerme plácidamente.
Come la fruta que ha sido tocada por una lombriz.
Sin miedo recoge los hongos sobre los que se posan los insectos.
Planta un árbol donde el topo escarba.
Construye tu casa donde las víboras toman el sol.🥀
Cava un pozo donde los pájaros se esconden del calor.
Ve a dormir y levántate al mismo tiempo que las aves, cosecharás los granos de oro de la vida.
Come más verde, tendrás piernas más fuertes y un corazón resistente, como el alma de los bosques.
Mira al cielo más seguido y habla menos, para que el silencio pueda entrar en tu corazón, y tu espíritu esté en calma y tu vida se llene de paz.

Serafín de Sarov (1754 – 1833)

Los Tesoros Ocultos del Rey (Parashá Ki Tavó)

por P.A. David Nesher

“…Y el Eterno te ha ensalzado hoy para que seas para El su pueblo preciado como te lo ha hablado, y para que observes todos sus preceptos,…”

Devarim/Deuteronomio 26:18

¿Qué significa que el Creador haya apartado al pueblo de Israel como Su “am segulah,” es decir: “Su pueblo preciado”?

El sabio exégeta Rashí explica:

Segulah significa un tesoro preciado….receptáculos de lujo y piedras preciosas, que los reyes guardan. Asimismo, seréis para Mí un tesoro especial sobre todos los pueblos.”
(en Shemos 19:5)

La comparación del pueblo hebreo con los tesoros que el rey guarda es precisa.

El significado de estos tesoros preciosos se encuentra precisamente en el hecho que están guardados, y no están destinados para usarse.

Estos “receptáculos de lujo y piedras preciosas” no financian las agendas nacionales ni las campañas militares, ni agregan belleza a su corona ni a su palacio. Son acumulados y ahorrados para ningún otro propósito que su misma existencia, para pertenecer al rey y que se deleite en ellos. De hecho, la posesión del rey de tales tesoros nacionales, amasados simplemente en aras del placer que obtiene de ser su dueño, es parte de lo que lo hace un rey —contribuye a su sentido personal de reinado y eminencia.

Este es el significado de por qué el Eterno apartó al pueblo de Israel como su “pueblo preciado”, queriendo decir que su valor trasciende incluso el “propósito” que sirven.

Ciertamente, a través de observar los mandamientos del Creador, el pueblo escogido revela el reino del Eterno a lo largo del mundo, por tanto expandiendo su “reinado”.

La identidad esencial de un redimido, sin embargo, no es el propósito que sirve, sino el deleite que su mera existencia le trae al Creador. Como los tesoros ocultos de un rey, la mera existencia de un miembro de Israel es una fuente de deleite para el Eterno, incluso antes de cumplir lo que el Eterno le demanda.

La Historia desde Adentro.


De la sabiduría del Rebe de Lubavitch

Por Rav Tzvi Freeman

La historia de la humanidad no se trata del surgimiento y caída de imperios, ni de sus guerras y conquistas. Se trata de un tipo diferente de batalla; la batalla de entender si el Creador de este lugar mora aquí abajo o en algún lugar del cielo arriba.

Los que creen que Él pertenece al cielo destruyen la tierra. Aquellos que creen que Él pertenece a la tierra están construyendo el cielo aquí.

Esa es la batalla que pelea cada uno de nosotros, esa es la historia del viaje de toda la humanidad y lo que realmente importa. 

Porque eso es todo lo que hay para cualquier ser humano.

Solo hay dos mundos: nuestro mundo de recibir Sus placeres para sólo disfrutarlos uno mismo, o Su mundo de recibir para dar.

Trabaja en atraer Su Luz para corregir tu interior y para parecerte a Él al dar a los demás, y entonces serás parte de Su mundo.

De eso se trata esta batalla: Aceptar y abrazar a Dios en nuestra vida diaria, creyendo y entendiendo que TODO viene de Él, o simplemente creer que es el hombre quién dirige todo…

El “Varón-Piedra” y la “Mujer-Víbora”

El varón no sabe que hay una víbora debajo, acechando a la mujer.

La mujer no sabe que hay una piedra aplastando al hombre.

Ella piensa:
_ “¡Me voy a caer! ¡Y no puedo trepar porque la serpiente me va a picar! ¿Por qué no puede este hombre usar un poco más de fuerza y tirarme hacia arriba?

Él piensa y le dice a la mujer:
_ “¡Siento tanto dolor en mi espalda, y aún así te estoy sosteniendo tanto como puedo! ¿Por qué no intenta trepar un poco más fuerte?

La moraleja:

No podemos ver la presión que los demás soportan, y ellos no pueden comprender nuestro dolor. Esto es la vida, no importa si es trabajo, familia, afectos o amigos, tenemos que hacer el esfuerzo de comprendernos mas. Aprender a pensar diferente, quizás más claro, y aprender a comunicarnos mejor. Ponernos en el lugar del otro.

¡Un poco de paciencia y reflexión hacen una diferencia enorme!…

Y Tú… ¿Qué puedes aportar al respecto? (Escríbelo en la sección COMENTARIO de abajo)

Inventos

Por Rav Tzvi Freeman

Al principio, 
Dios habló. Y todo lo que habló se materializó.
Pero, ¿qué hay de lo que no habló?
Aquellos esperaban que la mente humana los hiciera realidad.

Cuando el ser humano aprovechó el fuego por primera vez, crió animales y sembró cultivos, simplemente llevó a cabo un pensamiento Divino. 
Lo mismo ocurrió con los inventores que desarrollaron la máquina de vapor, la turbina eléctrica, la radio y la computadora digital. Cada creación hace su aparición en el momento oportuno, todo como coreografiado desde el principio de los tiempos.

Todo lo que Dios hizo, lo hizo solo para Su gloria, incluidos estos. Ellos también son vitalizados por una chispa de lo Divino. Y depende de nosotros liberar esa chispa y volver a conectarla a su origen, tal como se encuentra en el contexto del plan original del Creador.

De la sabiduría del Rebe de Lubavitch de bendita memoria.

Tomado de: Likutei Sichot , volumen 15, página 45 y siguientes.

Las Mentes que buscan Venganza destruyen los Estados…

Después de convertirme en presidente, le pedí a algunos miembros de mi escolta que fuésemos a pasear por la ciudad. Tras el paseo, fuimos a almorzar a un restaurante.

Nos sentamos en uno de los más céntricos, y cada uno de nosotros pedimos lo que quiso.

Después de un tiempo de espera apareció el camarero trayendo nuestros menús. Fue justo entonces cuando me di cuenta de que en la mesa que estaba justo frente a la nuestra, había un hombre solo, esperando ser atendido.

Cuando fue servido, le dije a uno de mis soldados: ve a pedirle a ese señor que se una a nosotros.

El soldado fue y le transmitió mi invitación. El hombre se levantó, cogió su plato y se sentó justo a mi lado.

Mientras comía sus manos temblaban constantemente y no levantaba la cabeza de su comida. Cuando terminamos, se despidió de mí sin apenas mirarme, le di la mano y se marchó.

El soldado me comentó:

Madiva, ese hombre debía estar muy enfermo, ya que sus manos no paraban de temblar mientras comía.

¡No, en absoluto! la razón de su temblor es otra.

Me miraron extrañados y les conté:

Ese hombre era el guardián de la cárcel donde yo estuve encerrado. A menudo, después de las torturas a las que me sometían, yo gritaba y lloraba pidiendo un poco de agua y él venía me humillaba, se reía de mí y en vez de darme agua, se orinaba en mi cabeza.

Él no estaba enfermo, lo que estaba era asustado y temblaba quizás esperando que yo, ahora que soy presidente de Sudáfrica, lo mandase a encarcelar y le hiciese lo mismo que él me hizo, torturarlo y humillarlo. Pero yo no soy así, esa conducta no forma parte de mi carácter, ni de mi ética. Las mentes que buscan venganza destruyen los estados, mientras que las que buscan la reconciliación construyen naciones.”

Nelson Mandela