Casa de Judá

¿Quién fue Rashi?

Rashi es un acrónimo de Rabbi Shlomo ben Yitzchak, también escrito como Rabbi Shlomo Yitzchaki. Nació el 22 de febrero de 1040 y murió el 13 de julio de 1105. Entonces, el rabino Shlomo Yitzchaki, conocido pues por el nombre derivado de sus iniciales: Rashi, es una de las figuras centrales del judaísmo medieval junto con Maimónides. Mientras este último es el gran referente de la Halajáh (códigos de conducta del judaísmo), Rashi lo es en la interpretación del texto bíblico.

Una Familia con Linaje Real y Cobertura Celestial

Natural de Troyes, Champagne, norte de la actual Francia, perteneció a una destacada familia ilustre de rabinos que tienen ascendencia a David Hamelej (el Rey David). Su padre, Rab Itzjak Ben Shlomò, descendía de Rabí Iojanàn Hasandlar, Tanà que a su vez desciende de Rabàn Gambliel, quien a su vez desciende de Hilel Hazaken, quien a su vez desciende de Iehoshafat Ben David Hamelej. Su madre Miriam era hermana de Rabí Shlomo Ben Itzjak (Rab de Maguncia, llamado Rabí Shlomò Hazaken y alumno de Rabenu Guershom) y también proveniente de familia rabínica que se relaciona genealógicamente con la familia de Rabí Iehuda Hajasid. Rashi a su vez seria el origen de una genealogía que incluiría los más grandes Rabanim de Ashkenaz (Rabenu Tam, Rashbam, RI Hazaken, Ravan, Rivan, Rosh, Tur, etc.)

Del padre Rabí Itzjak se cuenta que encontró un diamante de enorme valor, por el que fue perseguido por el clérigo local para que se lo venda para su iglesia, ante las reiteradas negativas el clérigo lo llevó a una embarcación y amenazó con arrojarlo de esta sino le vendía la preciada gema, ante lo cual Rabí Shlomò la lanzó al mar(o hizo que se resbaló con el mismo destino, según otros), al llegar a su casa se le presentó Eliahu Hanabi z”l quien le dijo: “HASHEM decretó que por haberte sacrificado por ÈL con un diamante que su función es brillar serás bendecido con un hijo que brillará para iluminar los ojos de Am Israel” (cabe destacar que Rabí Itzjak y su esposa eran grandes y no podían tener hijos).

También se cuenta de la madre de Rashi que al estar embarazada de él, caminando por las angostas callejuelas de Worms-Alemania (los padres de Rashi eran oriundos de Worms) se le abalanzó una enorme carreta y casi la aplasta de no ser por un milagro que le hizo HASHEM Itbaraj, la pared donde la madre se apretujó se hundió formando un hueco en esta (apreciable hasta el día de hoy en la pared del Ezrat Nashim del Beit Hakneset de Worms atribuible a Rashi).

Debido a este acontecimiento los padres de Rashi tuvieron que huir de Worms para que no la persigan a la madre por bruja. Se asentaron en Troyes-Francia que antiguamente era la capital de la región de la Champaña, región famosa por sus vinos. Antes del parto de Rashi se le presentó Eliahu Hanabi z” (el profeta Elías) al padre y le dijo: “tendrás un varón que llamarás Shlomò porque será dotado de la jojmàh de Shlomò Hamelej para iluminar a Am Israel, pero el día de su Brit Milà debes esperarme para yo sea el Sandak” El día de la Milà llegó pero Eliahu Hanabi no apareció, Rabí Itzjak se decidió esperarlo a pesar de que la gente se iba yendo, hasta que finalmente apareció al final del día, hizo de Sandak, habló un Dvar Torà en la Seudà sobre la Haftarà de Parshat Truma (Melajim 1 5:26- “y HASHEM dio Jojmà a Shlomò..”)

Una Peregrinación por el Camino de la Sabiduría divina.

Diversos tíos y primos suyos eran destacados eruditos, y muchos de ellos estaban al frente de importantes centros de estudio. Rashi fundó el suyo propio en su ciudad natal a los 30 años de edad, y pronto se llenó de alumnos debido al prestigio de erudito que alcanzó desde muy joven. Él fue parte de la última etapa de los llamados Gueonim, sabios judíos que terminaron de organizar el vastísimo conocimiento tradicional derivado del Talmud.

De acuerdo con la tradición, Rashi fue llevado primero a estudiar Torá por su padre el día de Shavuot, a la edad de 5 años. Su padre fue su principal maestro de la Torá hasta su muerte, cuando Rashi era aún muy joven.

Pero la época en la que le tocó vivir fue más que eso: Rashi conoció un momento esplendoroso del judaísmo que estaba próximo a verse profundamente afectado por la primera cruzada (1096) y sus crímenes contra las poblaciones judías. Dichos ataques fueron un duro golpe que reforzó los procesos de migración de las comunidades judías ubicadas entre Francia y Alemania, que poco a poco se trasladaron hacia Europa del Este.

Es decir, Rashi estuvo en la coyuntura cuyo resultado fue la conformación definitiva de lo que hoy conocemos como judaísmo ashkenazí. Era, además, la época en la que estas comunidades hicieron de un dialecto germánico primitivo su modo característico de hablar, con lo cual nació esa maravillosa lengua vernácula que hasta la fecha se conoce como ídish.

La importancia de Rashi como intérprete de la TaNaK ha impactado incluso fuera del judaísmo. Por medio de Nicolás de Lyra, la erudición de Rashi impactó incluso en Martín Lutero, y por medio de este reformador alemán en todo el protestantismo.

Su trabajo es tan básico para el estudio judío, que se dice que cuando estudiamos Torah debemos estudiar Rashi.

A la edad de 17 años se casó y poco después se fue a aprender en la Yeshivá del rabino Yaakov ben Yakar en Worms, volviendo a su esposa 3 veces al año, para los Yamim Noraim, Pésaj y Shavuot. A los 25 años, Rashí regresó a Troyes, para convertirse en rabino.

Cuando el rabino Yaakov murió en 1064, Rashi aprendizaje continuo en Worms para el otro año en la Yeshivá de su pariente, el rabino Isaac ben Eliezer Halevi, que también fue gran rabino de Worms.

Luego se trasladó a Maguncia, donde estudió con otro de sus parientes, el rabino Isaac ben Yehudá, el jefe rabino de Maguncia y uno de los sabios más importantes de la región de Lorena a caballo entre Francia y Alemania. Rabí Yehudà fue para Rashi su gran y principal maestro.  Lo llamaba ”Mori Hazaken”, “Rabenu” o “Rabí”. También escribe sobre él: “mi corazón, mi línea de pensamiento y mi comprensión provienen de él” y “era más sabio que todos los demás y aún así, se comportaba con una humildad extrema considerándose a si mismo nulo (limpiaba el Aron Hakodesh con su larga barba).

Profesores de Rashi eran estudiantes de Rabeinu Gershom y el Rabino Eliezer Hagadol. De sus maestros, Rashi absorbió las tradiciones orales relacionadas con el Talmud, ya que había sido transmitido durante siglos, así como una comprensión de la lógica exclusiva del Talmud y la forma de argumento.

Rashi tomó notas concisas y abundantes de lo que aprendió en la Yeshivá, la incorporación de este material en sus comentarios.

Como los rabinos aún no eran funcionarios pagados en este momento, Rashi también trabajó con su familia en los viñedos locales.

En 1070, fundó una yeshiváh donde enseñó a muchos discípulos, algunos de los cuales también se convertirían en destacados eruditos judíos. En 1096, Rashi fue testigo de la masacre de amigos y familiares a manos de los cruzados en camino a Tierra Santa.

Luego de ocho años de trabajo (a los 33 años de edad) termina su comentario a la Guemaràh y decide salir a un exilio voluntario para mostrarlo por Europa y ver su aceptación. Aunque en estos años de exilio Rashi trata de pasar desapercibido a costa de huir y deambular constantemente, el séptimo año es descubierto y agasajado por toda una comunidad, lo llaman “Morenu veRabenu” y le dispensan todo tipo de honores, Rashi ve en esto una señal de que su exilio debía terminar y vuelve finalmente a Troyes.

El comentario de Rashi a la Guemarà esta basado en las enseñanzas de sus maestros que se basan en lo recibido de Rabenu Guershom, pero dedicado a entender el Pshat de la Guemarà en forma concisa de una forma que contesta la mayoría de las preguntas que surgen de esta. Una de las tareas más arduas del comentario de Rashi fue revisar la versión correcta de la Guemarà que si bien ya lo había hecho Rabenu Guershom en su momento, debido a pequeños errores que encontró, tuvo que repetirla. Este comentario no se recopiló en vida de Rashi sino que estaba en muchos Kuntresim, por eso se lo llamaba el Baal Hakuntresim.

Rashi es uno de los Meforshim clásicos del judaísmo (comentaristas de la Biblia y el Talmud). Rashi escribió los primeros comentarios completos sobre el Tanaj y el Talmud. Las principales obras de Rashi son sus comentarios completos sobre la TaNak y el Talmud de Babilonia. Todas las ediciones del Talmud publicadas desde la década de 1520 han incluido los comentarios de Rashi en los márgenes. Se le considera el “padre” de todos los comentarios que siguieron en el Talmud, el Tosafot Baalei y del TaNaK.

Sus comentarios sobre las Sagradas Escrituras se han convertido en un elemento fundamental de la educación judía hasta el día de hoy; a menudo se les enseña al lado de la Torá cuando los estudiantes comienzan a aprender en yeshivot y escuelas judías. Aclamado por su capacidad para presentar el significado básico del texto de una manera concisa y lúcida, las apelaciones de Rashi a ambos eruditos y estudiantes que comienzan, y sus obras siguen siendo un elemento central de estudio judío contemporáneo.

Los comentarios de Rashi sobre la TaNak se basan en el texto masorético, una versión compilada por eruditos entre los siglos VII y X, en la que aclararon la pronunciación al establecer un sistema de notación vocal.

Al preparar la versión masorética, los eruditos también contaron el número de veces que aparecieron palabras particulares, presumiblemente en un esfuerzo por determinar el significado de esas palabras.

Además de sus comentarios, Rashi también produjo responsabilidades en una serie de preguntas legales judías, así como en escribir poesía devocional.

Muerte y entierro

Rashi murió el 13 de julio 1105 a los 65 años. Fue enterrado en Troyes; cinco años antes del nacimiento de ese otro gran sabio medieval, Maimónides. La ubicación aproximada del cementerio en el que fue enterrado se registró en Hadoros Seder, pero con el tiempo la ubicación del cementerio quedó en el olvido.

Un número de años, un profesor de la Sorbona descubierto un antiguo mapa que representa el sitio del cementerio, que ahora yacía en una plaza abierta en la ciudad de Troyes.

Después de este descubrimiento, la comunidad judía francesa erigió un monumento grande en el centro de la plaza, un gran globo, blanco y negro con un prominente letra hebrea, Shin (ש) (presumiblemente por “Shlomo”, el nombre de Rashi). La base de granito del monumento está grabado: el rabino Shlomo Itzjaki, comentarista y guía.

En 2005, Yisrael Meir Gabai erigió una placa adicional en este sitio marcando el cuadrado como un cementerio. La placa dice: “El lugar que tú estás, es el cementerio de la ciudad de Troyes. Muchos Rishonim están enterrados aquí, entre ellos el rabino Shlomo, conocido como Rashi el santo, que su mérito nos proteja”.

Las obras de Rashi

Rashi escribió 2 grandes comentarios sobre los que descansa su fama. Uno se refería a la totalidad del Tanaj y otro a unos treinta tratados del Talmud. Las obras de Rashi son tan respetadas que los judíos a menudo lo citan simplemente como “el comentarista”.

El comentario de Rashi sobre el Tanaj es muy completo y se utiliza para comprender tanto el significado llano del Tanaj como su interpretación. Su comentario se utiliza en estudios bíblicos en todos los niveles, básico, intermedio y avanzado.

Casi todos los comentarios posteriores discutirán sobre Rashi, ya sea usando su punto de vista como evidencia de apoyo o debatiendo en su contra. Los comentarios de Rashi también son de interés para los eruditos seculares, porque tradujo palabras desconocidas al francés hablado de su época. Como tal, sus comentarios ofrecen una visión interesante del vocabulario y la pronunciación del francés antiguo.

El comentario de Rashi sobre la Torah se ha convertido en una parte indispensable del marco del judaísmo. Decenas de miles de hombres y mujeres estudian “Jumash con Rashi” a diario.

El comentario de Rashi está incluido en casi todos los Jumashim producidos dentro de la comunidad judía tradicional.

Los comentarios sobre el trabajo de Rashi incluyen Gur Aryeh del rabino Judah Loew (Maharal), Sefer Hamizrachi del rabino Elijah Mizrachi (Re’em) y Yeri’ot Shlomo del rabino Solomon Luria (Maharshal).

Rashi también escribió el primer comentario completo sobre el Talmud. Su comentario intenta proporcionar una explicación completa de las palabras y de la estructura lógica de cada pasaje talmúdico. A diferencia de otros comentaristas, Rashi no parafrasea ni excluye ninguna parte del texto, pero aclara cuidadosamente todo el texto.

Ejerció una influencia decisiva en el establecimiento del texto correcto del Talmud. Comparó diferentes manuscritos y determinó qué lecturas deberían preferirse. Su trabajo se convirtió en un estándar tal que se incluye en todas las versiones impresas del Talmud.

El comentario del Talmud de Rashi se ubica hacia la mitad del Talmud abierto; es decir, en el lado de la página más cercano a la encuadernación. La fuente semicursiva en la que se imprime el comentario a menudo se denomina “escritura Rashi”.

Esto no significa que el propio Rashi usó un guion de este tipo, solo que los impresores lo emplean para los comentarios.

Daniel Bomberg, un impresor cristiano de Venecia, introdujo la “escritura de Rashi” en su publicación del comentario de Rashi sobre el Tanaj en 1517. El comentario de Rashi, que cubre casi todo el Talmud de Babilonia, se ha impreso en todas las versiones del Talmud desde la primera Impresiones italianas.

Rashi no compuso comentarios para cada tratado del Talmud de Babilonia. Algunos de los comentarios impresos que se le atribuyen fueron compuestos por otros, principalmente sus alumnos. En algunos comentarios, el texto indica que Rashi murió antes de completar el tratado y que fue completado por un estudiante.

Esto es cierto en el tratado Makkot, cuyas partes finales fueron compuestas por su yerno, el rabino Judah ben Nathan; y de Bava Batra, terminado en un estilo más detallado por su nieto, el rabino Samuel ben Meir, también conocido como el Rashbam, uno de los contribuyentes prominentes del Tosafot.

Rashi también produjo varias obras menores, como una edición del Sidur. Hay una pequeña cantidad de comentarios que llevan su nombre que no fueron escritos por él, sino por sus alumnos.



Fuentes:

Con información de My Jewish Learning. – Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío

Con información de RWS.

Una Investigación Genética dio una Noticia Asombrosa:¡El 25% de los Latinoamericanos tiene ADN judío!

Una investigación genética sin precedentes realizada por docenas de profesores de todo el mundo proporcionó evidencia de que casi una cuarta parte de los latinos e hispanos tienen ADN judío.

El estudio, publicado en Nature Communications en diciembre de 2018, reveló que el número de descendientes de comunidades judías españolas y portuguesas es mucho mayor que incluso las estimaciones más grandes sugeridas anteriormente.

La última aproximación oficial del número de personas en América Latina, realizada por las Naciones Unidas en 2016, dio como resultado una cifra de más de 650 millones. A esa evaluación hay que sumarle los aproximadamente 60 millones de latinos e hispanos en EEUU, así como los datos de investigaciones genéticas anteriores que muestran que alrededor del 20 por ciento de la población actual de 60 millones de personas en la Península Ibérica tienen ascendencia judía. Por ello, podría haber hasta 200 millones de descendientes de las comunidades judías españolas y portuguesas en todo el mundo hoy en día.

¿En qué medida esta población es consciente o está interesada en una afinidad con el pueblo judío?

“Reconectar”, una organización que facilita la reconexión de los descendientes de las comunidades judías españolas y portuguesas al mundo judío, ha realizado una serie de estudios que exploran las actitudes de decenas de miles de estos descendientes hacia su ascendencia. Se ha encontrado que en algunos lugares, hasta el 30 por ciento conoce algunos ancestros judíos, ya sea a través de pruebas de ADN, descubrimientos genealógicos o búsquedas simples en Google con respecto a los orígenes y tradiciones familiares.

Esto significa que decenas de millones de personas fuera de la comunidad judía normativa están buscando formas de volver a conectarse con ella y con su herencia, desde la simple investigación de las raíces ancestrales hasta la búsqueda activa de un retorno al pueblo judío e incluso hacer aliyáh (emigrar a Israel).


Fuente: Agencia AJN

La Casa de Israel: ¿Diez Tribus Perdidas? (Maestro Jim Stanley)

Este video es colocado en este canal sólo como medio de difusión sin fines de lucro. Los derechos reservados de distribución legal, edición y lucro [si aplican], corresponden al “Passion For Truth Ministries”.

Misión Tamar: Ser Madre del Mashíaj

Por Rebetzin  Bodner-Lankry

El relato de Yehudáh y Tamar es una historia que a menudo se malinterpreta. Tamar se casa con el hijo mayor de Yehudáh, Er, quien deja de tener hijos y muere debido a sus pecados.

Yehudáh tiene su próximo hijo, Onán, que se casa con Tamar de acuerdo con los requisitos de yibum. Onán también evita concebir un hijo y muere.

Yehudáh no quiere que su último hijo muera, así que le pide a Tamar que espere hasta que él crezca. Tamar regresa a la casa de su padre, esperando.

El tiempo pasa y la esposa de Yehudáh fallece, pero aun así Yehudáh no le da el hijo que le queda a Tamar. A través de la astucia, Tamar se encuentra con Yehudáh y concibe con él. Ella toma como prenda tres de sus objetos personales.

Más tarde, cuando se supo que Tamar está embarazada, es condenada a muerte por su comportamiento inmoral. Al sacarla para quemarla, revela los tres objetos personales que tomó como garantía y declara que el dueño de estos objetos es el responsable. Yehudah admite que es él y Tamar es absuelta. Tamar da a luz a gemelos de los que descienden David y finalmente Mashiaj.

Hay muchas preguntas que surgen de esta cadena de eventos, aunque quizás la más desconcertante es, ¿quién fue esta mujer Tamar, que se convirtió en la madre de la dinastía davídica? ¿Por qué sucedió de esa manera?

Tamar descendía del hijo de Noé, Sem. Aunque la Torah no da el nombre de la esposa de Yehudáh, nos dice el nombre de Tamar ya que se distinguió por su propio valor personal.

A diferencia de quienes la rodeaban, llevaba una vida modesta y virtuosa. Tamar tenía un solo deseo: unirse a la sagrada familia de los Avot y tener hijos que serían parte de su nación.

Tamar era una mujer grande y justa que fue divinamente elegida para convertirse en la madre de la dinastía davídica, y ella deseaba apasionadamente cumplir esa misión. Cuando su matrimonio con Er no produjo hijos, ella no se rindió y se casó con su hermano, Onán. Cuando Onán también murió sin hijos, Tamar persistió en su búsqueda de tener hijos para sus difuntos maridos.

A veces, cuando existe un enorme potencial para un avance espiritual del bien, la mala inclinación ofrece una inmensa resistencia. Tamar se dio cuenta de que tenía que buscar medios poco convencionales, incluso desagradables (aunque halájicamente permisibles en ese momento), para atraer a Yehudáh y eludir los esfuerzos de la mala inclinación para sabotear el nacimiento de la dinastía davídica. Este era el plan del Eterno, porque quería que la dinastía viniera de Tamar a través de Yehudáh, que era más justo y puro que sus hijos (Sforno). Rashí explica que Tamar actuó por el bien del Cielo con intenciones puras.

Cuando el embarazo de Tamar se hizo evidente, fue condenada a muerte no por motivos legales, sino porque su comportamiento aparentemente relajado, como nuera de Yehudáh, era una afrenta a su condición de soberano de la tierra. Este juicio no se habría impuesto a un plebeyo (Ramban).

Tamar no lo acusó externamente, solo insinuó, para no avergonzar abiertamente a su suegro. Ella razonó que era mejor morir que exponer a Yehudah a la vergüenza pública. Esto indica además el carácter recto de Tamar y su completa fe en Hashem, a quien oró pidiendo un milagro.

¿Por qué Tamar esperó hasta el último momento, cuando la sacaron para ser ejecutada, para devolver las promesas de Yehudáh?

El sabio Elazar (Midrash; Sotah 10b) comenta que aquí también la mala inclinación hizo que ella olvidara dónde estaban los elementos para evitar que el futuro Mashiaj entrara en este mundo. Tamar suplicó la misericordia de YHVH con todo su corazón y justo cuando la llevaron a la ejecución, encontró los artículos de la promesa. Yehudáh admite su culpabilidad y responde “tzadkah mimeni – ella tiene razón, es mía”. Rambam y Ramban dicen que Yehudáh gritó “¡Ella es más justa que yo!”

Aunque Tamar no nació en grandeza, reconoció la santidad y la alcanzó. Modesta y justa, Tamar persistió para lograr su santa misión. Ella era una mujer noble y desinteresada y conectada con Hashem en su emuná completa. No es de extrañar que Tamar mereciera ser la madre de la dinastía real davídica y de Mashiaj, nuestro futuro redentor.

Podemos alcanzar grandes alturas si lo anhelamos. Si perseveramos en nuestros esfuerzos de rectitud y tefilot sinceros, podemos dejar nuestra huella en la historia.

Fuente: Editores Feldheim.

¿Cómo funciona la Ley de Atracción según el Cántico de Moisés?

✍🏼 por Adam Lieberman

Pero engordó Jesurún, y dio coces (tanto engordó que brillaba de obeso), y abandonó a Dios, su creador; despreció a su protector y salvador.…”

(Deuteronomio, 32:15 – DHH)

¿Por qué engordar, es decir, tener éxito económico, lleva a abandonar a Dios?

La respuesta yace en un principio fundamental de la naturaleza humana. Este principio establece que el “ego” y el “éxito” van de la mano. Cuando una persona tiene cualquier tipo de éxito, eso puede causar que su ego se infle instantáneamente y lo lleve a desenfocarse del propósito eterno de Dios.

Analicemos un ciclo típico. Si una persona está atravesando una mala etapa y cree en Dios, entonces esta persona presentará oraciones para que Dios mejore las cosas. Cuando Dios escuche su pedido y de vuelta las cosas, esta persona ciertamente se sentirá conectada y demostrará su apreciación hacia Dios.

Ahora bien, una vez que la persona ha tenido éxito en un área particular de su vida, la “Ley de Atracción” entra en escena. Esta “Ley”, en palabras simples, es que uno siempre atrae más de lo que ya tiene. Por lo tanto, cuando la persona tiene éxito en algo, eso atraerá inevitablemente más éxito. “El éxito engendra más éxito”. Esta “Ley” opera en numerosas áreas de tu vida.

Y cuando la “Ley de Atracción” entra en juego, ocurre algo fascinante: el ego de la persona entra en acción. Cuando el éxito inicial que Dios le da a una persona atrae más éxito, esta persona tiene la tendencia natural a sentir que fue ella, y no Dios, quien logró este éxito extra. Entonces, lo que la persona piensa, ya sea de manera consciente o subconsciente, es que si bien Dios ayudó en el comienzo, fue ella quien tomó el control desde ahí y sacó provecho de ese éxito inicial.

Y si bien esto puede ser verdad, hay un elemento crucial que se está dejando de lado. Sí, es cierto, trabajaste duro y aprovechaste las oportunidades que se presentaron, pero fue Dios quien permitió que este éxito llegara a ti.

Esto último es totalmente en contra de nuestro instinto y es exactamente lo que Dios nos está advirtiendo. La mayoría de las personas pueden ver la mano de Dios cuando ocurre un cambio repentino y tienen éxito. Pero cuando se acostumbran a este éxito y lo llevan a niveles más altos, piensan que fueron sus esfuerzos los que provocaron estos resultados.

Si bien la persona puede poner esfuerzo, sólo depende de la voluntad de Dios si tendrá éxito o no. (Una persona de consciencia más elevada lleva esto a un nivel más allá y entiende que incluso su propio esfuerzo fue posible sólo porque Dios le dio el ímpetu, la fuerza y la capacidad de hacer este esfuerzo).

Cuando vives con la verdad de que Dios controla todo, esto se transforma en algo increíblemente liberador. Ya que entiendes que si pones el esfuerzo y no obtienes el “éxito” que esperas, es sólo porque Dios sabe que en este preciso momento eso es exactamente lo que necesitas.

Así como no te lamentas por el color de tus ojos, por la hora de la puesta de sol, o por la temperatura del Océano Atlántico, así mismo, no debes lamentarte si no tienes éxito. Tan sólo pon tu esfuerzo y luego acepta lo que Dios considere mejor. (De esta manera, las personas que viven con esta realidad saben lo tonto que es mentir, engañar o robar en los negocios).

Dios quiere que tengas éxito y quiere que utilices tu talento y tu inteligencia para que seas aún más exitoso. Y así mismo, Él no quiere que mires hacia atrás y te arrepientas de haber engordado y de haberlo abandonado. Aprovecha estos diez días de Teshuváh (regreso o conversión) hacia Yom Kippur, y reconoce que sabes Quién es el que realmente firma tus cheques cada mes; y acuérdate que: ¡Él quiere escribir un gran monto en esos cheques a favor de tus sueños!


Tomado de: Aish Latino

Yeshúa el Ungido como el Adam Postrero que Unirá a las 12 Tribus de Israel.

Mashíaj escondido en la parashá Nitzavim-Vayelej

…no pasarás este Yardén… Yehoshúa es el que pasará

(Devarim/Deuteronomio 31:2-3)

Ya hemos considerado en otras bitácoras que tanto Moshé como Yehoshúa (Josué) son sombras proféticas del Mesías, es decir que son tipos del arquetipo.

Por ende, al leer acerca de la muerte de Moshé y la sucesión de Yehoshúa, debemos abrir nuestro entendimiento aceptando que son una figura de la muerte y resurrección del Mesías. Muy especialmente, discernir que dicha obra salvadora estaba enfocada en la unión de las dos casas de Israel.

Por eso, Moshé es también un cuadro del primer hombre y Yehoshúa del segundo hombre. El primer hombre murió y el segundo hombre recibió una vida indestructible. Esto apuntaba a que la Torah escrita dada por Moshé en el Monte Sinaí no lograría por sí sola su objetivo final de reparar el mundo hasta que ella se hiciera carne en el corazón humano para mostrar su esplendor a través de esa mente en gobierno (mente mesiánica).

El apóstol Pablo, al escribir a los creyentes corintios les recordaba lo que ellos habían descubierto en sus disciplina de estudiar esta porción de la Torah:

Porque así como en Adam todos mueren, también en el Mesías todos serán vivificados…
El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es del cielo. Como es el terrenal, así son también los que son terrenales; y como es el celestial, así son también los que son celestiales. Y tal como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Y esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible.”
(1 Corintios 15:22, 47-50)

Los mismo hará cuando le enviara su epístola a los discípulos que residían en la Roma imperial:

Porque si hemos sido unidos a él en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección, sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue colgado en el madero con él, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado; porque el que ha muerto, ha sido libertado del pecado. Y si hemos muerto con el Mesías, creemos que también viviremos con él, sabiendo que el Mesías, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Porque en cuanto él murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto vive, vive para Dios. Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en el Mesías Yeshúa.”
(Romanos 6:5-11)

En este mismo capítulo leemos también:

Entonces llamó Moshé a Yehoshúa y le dijo en presencia de todo Israel:
Sé firme y valiente, porque tú entrarás con este pueblo en la tierra que Yahvéh ha jurado a sus padres que les daría, y se la darás en heredad.”
(31:7) 

Primeramente, entendamos que Yehoshúa, tiene el mismo nombre que Yeshúa de forma extendida. Moshé está diciéndole a su legado que él es el que introducirá las 12 tribus en la Tierra Prometida. Al revelara esto, la Torah está dejando establecida una tipología del trabajo que el Mesías Yeshúa realizaría después de vivir una vida de plena obediencia a la Torah: introducir todas las tribus de Israel en la tierra y en las promesas dadas a los padres.

En el libro del profeta Isaías está escrito el oráculo divino que revela las palabras del Eterno a Su Siervo Ungido:

dice Él:
Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.
(Isaías 49:6)

Aquellos que hemos estudiado los Escritos Mesiánicos fielmente, hemos notado que desde que el Mesías Yeshúa nació en Beit Lejem (Belén), conforme al testimonio de las Escrituras, hasta el día de hoy, él ha estado trabajando en su misión de buscar y restaurar a las doce tribus.  

Muchísimos, y mi arriesgo a decir que quizás todos, de los que han nacido de nuevo espiritualmente entre los gentiles son descendientes físicos de las diez tribus perdidas de Israel. Es decir que, por medio del nuevo nacimiento, han abandonado la condición de muerte ontológica del primer Adam y han sido investido de la naturaleza celestial del segundo Adam. Así mismo, al nacer de nuevo en el Espíritu Santo, han obtenido el contacto espiritual con Israel, y en ese nivel esta profecía se ha cumplido en todo el mundo. Eso es estar con el Ungido en las regiones celestes (cf. Efesios 2:6)

Pero a su vez, necesitamos creer y aceptar que desde esa posición espiritual de los redimidos, en el nivel del mundo físico también habrá una restauración de las doce tribus. Cuando Yeshúa regrese, él revelará a cada uno a qué nación y tribu pertenece, y luego restaurará las doce tribus en la tierra fue que prometida a la descendencia física de Avraham para siempre. Esta será el cumplimiento físico de esta profecía.

Si nos fijamos bien, notaremos que las Sagradas Escrituras revelan que para entrar en la nueva Yerushalayim (Jerusalén), hay que pasar por una de las doce puertas. Cada puerta tiene uno de los nombres de las doce tribus de Israel. Esta es la evidencia profética que las doce tribus de Israel son puertas para poder entrar en la ciudad celestial:

Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la ciudad santa, Yerushalayim, que descendía del cielo, de Dios, y tenía la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra muy preciosa, como una piedra de jaspe cristalino. Tenía un muro grande y alto con doce puertas, y en las puertas doce ángeles; y en ellas había nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel. Había tres puertas al este, tres puertas al norte, tres puertas al sur y tres puertas al oeste.”
(Revelación 21:10-13:)

Amado lector y lectora, es tiempo ya de doblegar tu alma ante esta gran Verdad: la única manera de entrar en la ciudad es pasar por una de las tribus de Israel rescatada en la Sangre del Cordero de Gloria: Yeshúa HaMashiaj.

Los Rabinos están Incómodos: ¡No saben cómo Informar a los judíos que Yeshúa al final sí que es el Mesías!

Por Kike García

Admitiendo que “la situación es muy incómoda”, un grupo de rabinos estudiosos de la cábala ha explicado a la prensa que ha descubierto que Jesucristo, el hijo de Dios, al final sí era el mesías prometido en el Antiguo Testamento pero que no saben cómo decírselo al resto de judíos. “Ellos siguen esperando al Mesías y al final ya vino, era Jesús, está muy claro”, explica a los periodistas el rabino americano Yehuda Zukerwar.

Los rabinos, que han llegado a esta conclusión recientemente pero lo sospechaban desde hacía 500 o 600 años, confían en ir lanzando indirectas al judaísmo poco a poco “para evitar el shock”.

Es una situación muy complicada, pero tiene su gracia”, admiten los estudiosos.

Además, recomocen que hay un obstáculo insalvable: en cuanto le digan a su pueblo que Jesús es el auténtico Salvador Rey de los Judíos, los judíos considerarán que sus rabinos se han convertido al cristianismo, por lo que no tendrán en cuenta sus opiniones.

A última hora, David Lau y Yitzhak Yosef, los rabinos al frente del Gran Rabinato de Israel y por tanto las máximas autoridades de la religión judía, han grabado un vídeo dirigido a todos los judíos del mundo que empieza con las palabras “Jajaja, no os lo vais a creer…”.


Fuente: El Mundo Today

Jerusalén es una Ciudad Santa, no es Sodoma

Aryeh Stern, el principal rabino askenazi dijo: “El desfile del orgullo gay está causando más daño que beneficio

Jerusalén – La celebración del desfile de orgullo LGBT en las calles de Jerusalén contradice sus características de ciudad santa, dijo el jueves el principal rabino Ashkenazi de la capital, Aryeh Stern.

Stern subrayó que objeta y condena cualquier forma de violencia contra el desfile, pero cree que no hay espacio para tales eventos en Jerusalén.

Es triste que un par de días después de Tisha B’Av, cuando multitudes visitaron Jerusalén y recordó que era una ciudad santa … La esencia de este desfile contradice la tendencia de Jerusalén como ciudad santa, y esa es la ciudad que queremos “, dijo Stern en una entrevista a Radio del Ejército.

Mis opiniones son conocidas cuando se trata de violencia“, agregó Stern. “Participé en la ceremonia conmemorativa de Shira Banki, y vine a su casa para consolar a la familia afligida. Pero mantener el desfile en las calles de la ciudad está causando más daño a sus partidarios que beneficios“.

El tema del desfile de este año, que tiene lugar el jueves, es LGBT y religión. Será el decimosexto año consecutivo que el desfile se celebrará en la capital.

Sarah Kala, Directora General de la ONG de defensa de los LGBT, que busca la abertura de Jerusalén para el Orgullo y la Tolerancia, dijo al Jerusalem Post que esto viene como una respuesta a todos aquellos que dicen oponerse a la comunidad LGBT en nombre de la religión.

Nuestro mensaje principal es decir ‘No’, esta no es nuestra manera de practicar la religión“, dijo Kala. “Hay muchas personas religiosas que están dispuestas a aceptar la comunidad LGBT, y pretendemos que el desfile sea una plataforma para el diálogo y la comprensión, no para el odio“.

El desfile incluirá un 1 km. de marcha, al parque de la independencia, donde los músicos estaran tocando. El concierto se llevará a cabo en memoria del cantante y activista Amir Fryszer Guttman, que debía ser el anfitrión del evento, pero murió hace dos semanas después de salvar a su sobrina de ahogarse en una playa de Atlit.

Cientos de policías, policías fronterizos y voluntarios de la policía asegurarán la marcha. Todas las calles que rodean el desfile estarán cerradas para el tráfico durante la tarde y la noche. Esto incluye las calles King George Avenue y Hillel, Agron, Keren Hayesod y Be’eri.

La policía ha emitido un permiso para grupos de extrema derecha, como Lehava, para llevar a cabo una contraprotesta, a varios cientos de metros de la marcha, bajo la guardia de la policía. La policía ha advertido a unas 50 personas que no interrumpirán el desfile, y algunos dijeron que no pueden estar en la capital el jueves.

Bentzi Gopstein, CEO de Lehava, dijo al Post que unos 50 manifestantes planean asistir al evento. Añadió que sus temas principales serán “Jerusalén no es Sodoma” y “No dejes que adopten niños“.

El Municipio de Jerusalén dijo al Post que el alcalde Nir Barkat no asistirá al desfile, debido a un viaje al extranjero. El municipio agregó que “recientemente, Barkat asignó unos 500.000 NIS para apoyar la Casa Abierta para el Orgullo y la Tolerancia“.

Fuente: Shalom Haverim

¡Estos Judíos!

Por: Jorge García Hamilton.

¿Pensaron alguna vez en esto:

¿Qué haría usted en este mundo sin judíos?

¿Qué se siente al fracasar en esta lucha contra los judíos?

¿Por qué no gastar energía en algo más productivo, en lugar de odiar sin fundamento…..?

Los judíos han sobrevivido a egipcios, babilonios, persas, griegos, romanos, otomanos, alemanes, soviéticos y el resto del mundo…

¿Por qué creen los que se manifiestan frente a la embajada de Israel que algún día ganarán la partida contra los judíos?

A 65 años del Holocausto, el pueblo judío tiene una nación floreciente y moderna en el mismo lugar que sus vecinos no consiguieron más que miseria y desierto con mucha arena.

También todos los años un judío gana un premio Nobel, el 25% de los premios Nobel de la historia, 170, son judíos.
Todos éstos que se manifiestan frente a la embajada israelí odiando al judío, odian a la mitad inteligente de la humanidad.

Aclaremos, no soy judío, sino católico pero tampoco soy estúpido.
Jesús era judío y nunca renunció a su judaísmo. San Pablo de Tarso era judío, la Virgen María era judía, los Doce Apóstoles o los primeros papas de la Iglesia eran judíos.

Por cierto, a mis amigos socialistas enemigos de los judíos, les digo que Karl Marx era judío pero también lo eran los creadores filosóficos del capitalismo, Samuelson, Milton Friedman etc.

Si jugamos en la bolsa, se usan teorías de Markowitz…..

Ninguno de los que se manifiesta contra Israel puede acudir a ningún psicólogo ( Sigmud Freud era judío), tampoco puede hoy tomar aspirina (Spiro era judío)

Tampoco pueden ser diabéticos porque tú me dirás… el creador de la forma de administrar insulina, Karl Landsteiner era judío.

Tampoco pueden vacunarse contra la poliomielitis, contra el cólera, ni contra la tuberculosis, sus inventores o descubridores fueron famosos judíos.

Ningún manifestante contra Israel podría ir vestido entonces….. Isaac Singer, el de la máquina de coser, fue su inventor……

Por cierto, tampoco pueden usar jeans, porque Levi Strauss era otro judío.
Calvin Klein, Ralph Lauren o Donna Karan, los famosos diseñadores de ropa, son judíos.

¡Ah! El micrófono con el que se lanzan exabruptos contra los judíos lo inventó un Sr. Emil Berliner. Y un tal Philip Reiss, también judío, trabajó en los aparatos de audición que sirvieron de base para el teléfono…

La primera máquina calculadora fue idea de un judío, Abraham Stern.

Las cerillas de fósforo son invento de un judío, Sansón Valobra. Por cierto, en la manifestación nada que tenga que ver con las teorías filosóficas de Durkheim, Spinoza o Strauss aunque sean fundamentales para nuestra sociedad…

Kafka era judío, Albert Einstein era judío, Ana Frank era judía.

Nada de utilizar Google ya que sus creadores, Larry Page y Sergey Brin son judíos.

Adiós Batman y Spiderman, porque Max Fleischer, el creador de Marvel Comics, es judío.

Todos los manifestantes contra Israel habrán jugado con juguetes de cuerda porque las pilas Energizer son cosa de Joshua Lionel. Sí, ladies & gentlemen…..

Una compañía israelí ha sido la primera en desarrollar e instalar una Planta que funciona con energía solar para producir electricidad en grandes cantidades en el desierto de Mojave, California.

También las Memorias USB las inventaron los JUDÍOS!

Un montón de jovencitos “anti” deberian tirar sus videojuegos SEGA, ya que son cosa del judío David Rosen.

También se tienen que olvidar de los Helados Haagen- Daaz o de los Donunts.

Las guapas mujeres que se manifiestan contra los judíos tendrán que dejar de maquillarse ya que Esteé Lauder es judía como así Helena Rubinstein; por supuesto nada de jugar con las muñecas Barbies.

Y ¿qué hay de los grandes directores de orquesta como Leonard Berstein o Daniel Baremboim?

Ningún antisemita podría ver ya películas de la MGM, de la Warner Bros, ni el canal Fox, Universal Studios o Columbia Pictures.

No podrán ver a Spielberg, Harrison Ford, Paul Newman, Kirk Douglas, Jessica Parker.
Dustin Hoffman o Barbara Streisand entre otros cientos.
Pregunta quien invento cosas de moda como el Waze?WhatsApp? Y muchas cosas más

Dejen algunos de ensuciarse las manos con productos judíos….. medio mundo se lo debemos a ellos.

Por cierto, ¿Saben cuál es el único estado realmente democrático, moderno, occidental, limpio y laico de todo medio, próximo y lejano Oriente?
¿Cuál es el único país del mundo donde hay más árboles que hace cien años?
¿Saben qué país tiene el más alto promedio de universitarios por habitante del mundo?
¿Qué país produce más documentos científicos por habitante que ninguna otra nación!?
¿Cuál fue el primer país del mundo en adoptar el proceso Kimberly, que es un estándar internacional que certifica los diamantes como “libres de conflicto”?
¿Qué país ha desarrollado la primera cámara de video ingestable, tan pequeña que cabe dentro de una píldora?. Se utiliza para observar el intestino delgado desde adentro, y ayuda en el diagnóstico del cáncer y otros desórdenes digestivos
¿Qué país desarrolló la tecnología de “riego por goteo”?
¿En dónde Fundó Albert Einsten una universidad?
¿Cuál es el 2° país en lectura de libros por habitante?
¿Cuál es el país que provee ayuda humanitaria en todo el mundo, todo el tiempo?
¿Qué país envió a Haití un equipo de rescate de 200 personas luego del terremoto?
¿Qué país montó una clínica de rescate luego del devastador terremoto en Japón?
¿Qué país ha realizado de forma gratuita operaciones del corazón para salvar la vida de más de 2.300 niños, incluídos palestinos?

¡Acertaste!… ¡I S R A E L!…

Ahora comprendo por qué es la nación a la cual muchas mentes enfermas de odio y envidia han querido destruir. Pero han olvidado un pequeño detalle, Israel es la niña de los ojos de Dios.

“¡¡Nibiru se acerca!, ¡Todos los Judíos deben regresar a Israel ahora!!” (Grita un Rabino)

“Y haré maravillas en los cielos y en la sangre de la tierra y el fuego y las columnas de humo”.

Joel 3: 3 (La Biblia de Israel ™)

Él se llama Yuval Ovadia, es un rabino con afición de cineasta que habla mucho acerca de Nibiru en cada una de sus posibles apariciones. Recientemente en un nuevo vídeo sobre el tema ha dicho que todos los judíos necesitan volver a casa ahora en Israel, según lo consignó el Breaking Israel News.

Los volcanes están actuando en todo el Pacífico y dentro de los Estados Unidos“, señaló Ovadia. “Los tsunamis están sucediendo todo el tiempo. La NASA dice que nunca hubo una estrella como Nibiru, así que está claro que nunca podrá suceder en el futuro. La NASA dice que ven todo en el cielo y luego ‘¡Pop!’ un meteoro golpea en alguna parte“.

Otros rabinos como Ovadia aseguran que el Clima Extremo es una señal de la repentina aparición de Nibiru. Los rabinos cabalísticos afirman que Nibiru es real.

Tan pronto como sea posible, si no antes“, dijo Ovadia. “Toda la naturaleza está diciendo que Nibiru está en camino. Todos, aquellos que aman a Israel, los que odian a Israel, todos están rogando a los judíos que regresen a casa. Durante cientos de años, Israel estuvo vacío y desolado. De repente, tenemos el Jardín del Edén aquí. Esto es todo porque el tiempo se acerca“.

Según Ovadia, “Dios no creó el mundo para que podamos divertirnos, viajar, entretenernos. Este no es su objetivo. El mundo fue creado para adorar a Hashem (Dios), para cumplir con todas las mitzvot (mandamientos) que nos fueron dados en el Monte Sinaí “.

Sin embargo, vivimos en un mundo cada vez más abrumado por el exceso material y la inmoralidad.

En un video recién publicado, doblado de su hebreo original al inglés, Ovadia afirma que la prueba final para la humanidad es si elegiremos materialismo o espiritualidad. Los que no pueden liberar el control que el materialismo tiene sobre ellos serán destruidos, según la profecía en Zacarías.

Y acontecerá que en toda la tierra, dice YHVH, dos partes de allí serán cortadas y morirán; mas el tercero quedará en él.”
Zacarías 13: 8

Al comparar la posición moral del mundo actual con la forma en que se encontraban las cosas en el tiempo de Noé antes del diluvio, Ovadia afirma que el mundo actual está saturado de “inmodestia, inmoralidad, libertinaje, desagradables deseos”. Nuestro mundo debe ser limpiado, pase lo que pase”.

Según Ovadia, el Talmud (el texto central del judaísmo de la ley y la tradición rabínicas) afirma que Dios causó el gran diluvio en el tiempo de Noé al mover una estrella. Siguiendo con la idea de que Dios controla la naturaleza, un segmento importante del video está dedicado a presentar lo que podría llamarse “El caso de Nibiru“.

Nibiru también es conocido como Planeta X, Planeta Nueve y/o Némesis. Se le ha llamado planeta, cometa, estrella, enana roja y segundo sol que acompaña a nuestro sol. Breaking Israel News ha informado ampliamente sobre advertencias rabínicas sobre la amenaza potencial representada por Nibiru.

Ovadia traduce extensos pasajes bíblicos, de los libros de Isaías, Joel y Zacarías y del Zohar (el texto central del judaísmo místico) que apoya la idea de que la tierra será arrojada al caos al final de los días.

Él lleva la evidencia de Nibiru un paso más allá, y lo llama la herramienta por la cual Dios limpiará el mundo de su actual nivel de degradación: “Entonces, este Planeta X fue enviado para preparar al mundo [para] el mundo de Mashiaj. Para limpiar el mundo de toda la impureza“.

En los minutos finales del video de 49 minutos, Ovadia informa a su audiencia que la fe en Dios es lo que separará a las personas que sobreviven de las que no lo hacen.

Ovadia explicó que cuando llegue Nibiru, Israel será el lugar más seguro del mundo. Señaló que el Talmud se refiere a Israel como el tabor (ombligo) de la creación.

Es más, los tres videntes autistas, tres niños a quienes consultan los rabinos de Israel afirmaron que Jerusalén será el sitio más seguro del Mundo cuando Nibiru se acerque.

Ovadía también notó que hubo un malentendido general acerca de Nibiru como una estrella asesina que destruirá el mundo.

Eso no es cierto“, dijo Ovadia. “Será catastrófico pero no destruirá el mundo. Pasará entre la tierra y el sol. Su proximidad a la tierra provocará eventos masivos; Las mareas cambiarán, los impulsos electromagnéticos apagarán los sistemas eléctricos, los volcanes y los terremotos. Bloqueará el sol“.

Ovadia explicó que además de traer a los judíos a casa, Nibiru tiene un propósito global singular: guiar a las personas de todo el mundo a la oración. Pero, además enfatizó que es imposible y contraproducente predecir una fecha para la llegada de la estrella. Sin embargo, muchos rabinos de renombre han vaticinado varias fechas en las que no hemos tenido la supuesta manifestación del Planeta-Cometa.

¡Objeto de Violencia Son Sus Armas! (Simón y Leví)

Por P.A. David Nesher

Shim’on veLevi ajim kley 8amás mejeroteyhem. Besodam al-tavo nafshi bikehalam al-tejad kevodi ki ve’apam hargu ish uvirtsonam ikru-shor. Arur apam ki az ve’evratam ki kashatah ajalkem beYa’akov va’afitsem beYisra’el.

“Shimón y Leví son camaradas, instrumentos de violencia son sus armas.
¡En su maquinación no entre mi alma, ni te ligues, oh mi honor, con su congregación Pues en su saña mataron hombres y en su capricho pretendieron mutilar un toro.
¡Maldita sea su ira, porque es fuerte; y su furia, porque es cruel! Los dividiré en Yaakov y los esparciré en Israel.”

(Bereshit/Génesis 49_5-7)

Los dos hijos mayores siguientes fueron Shimón y Leví. Como siempre ellos, estaban de pie uno al lado del otro delante de Yaakov su padre. El nombre Shimón proviene de la palabra hebrea shemáh (o shamáh), que significa “escuchar“, “oír hasta obedecer“. Su nombre sugiere que Yaakov lo nombró como un hijo que escucharía a Yahvéh, y quizás lo más importante, para obedecer Su Palabra. Así que cuando recitamos cantando: “Shemáh Israel, YHVH Eloheinu, YHVH ejad” (“Escucha Israel, YHVH nuestro Dios, YHVH es Uno“), significa que queremos escuchar y obedecer lo que YHVH nos ha dicho y mandado. En la mente hebrea, usted realmente no ha escuchado nada hasta que usted no actúa en consecuencia; las acciones hablan más que las palabras. Así que aquí tiene un hijo con el nombre Shemáh (o Shamáh) construyéndose a sí mismo de una manera egoica (“A mi manera”). Él era quien debía escuchar a Yahvéh, pero francamente, con demasiada frecuencia Shimón actuaba como si estuviera sordo a Su Voz.

El nombre Leví significa “unido” o “conectado“. Como espíritus afines ellos se unieron “como carne y uña” desde que ellos eran jóvenes, “son camaradas” los describirá su padre. Ellos eran los hermanos más cercanos, y en este caso eso no era tan bueno. Así como Reuvén había mostrado inestabilidad y lujuria, estos dos hermanos habían mostrado traición y crueldad. Estas cabezas calientes habían deshonrado y puesto en peligro a toda la familia cuando ellos mataron a los hombres de Siquem para defender el honor de su hermana Dina (34:1-31). No hay nada más terrible en la vida que la traición, especialmente cuando, como en el caso de Shimón y Leví, está envuelto en honor, haciendo el mal en el nombre del bien.

Eran dos hermanos e hijos de Lea, pero también eran hermanos en la violencia y en el furor (49:5). Por eso, insisto en esto: Shimón y Leví contrariamente a Reuvén no han sido impulsivos, ellos conspiraron en tranquilidad y con tiempo contra los habitantes de Shejem (Siquem). Justamente la expresión “son camaradas” (v. 5) alude a la unidad de criterio que ambos tenían cuando mataron a la gente de Shejem y cuando acordaron vender a Yosef. Shimón fue probablemente el cabecilla cuando José fue vendido como esclavo. Por esto, cuando Yosef puso a prueba a sus hermanos, pensó que Shimón necesitaba la instrucción de un tiempo en la cárcel más que cualquiera de los otros hermanos y tomando de entre ellos a Shimón, lo ató ante sus ojos (42:24).

Shimón y Leví representan a las personas cuyo carácter es opuesto al de Reuvén, empero Yaakov condena su acción destructiva.

El verdadero problema de Shimón y Leví era su ira incontrolada (en su furor mataron a un hombre). Su ira incontrolada era pecado porque se basaba en la voluntad propia (en su propia voluntad incapacitaron un buey), que se convertía en enojo que generaba la cascada de la muerte: furor, odio, venganza y homicidio.

En cuanto a la palabra mejerotehem que se ha traducido como “armas” es un término no demasiado claro.
El sabio Onkelos traduce: “tierra de sus moradas“. El exégeta Ibn Hezra recoge también esta versión. Rashbam traduce como: “por su hermana”.
Abarbanel sugiere: “pensamientos”. Nuestra versión trata de entender a esta palabra de acuerdo a su contexto.

“…Y CON PLENA VOLUNTAD HAN DESGARRADO TOROS…”

Esto hace alusión al saqueo de la ciudad de Shejem por parte de los hijos de Yaakov si bien estos detalles no aparecen en el texto citado (Gén. 34).
Onkelos traduce la palabra Shor como si figurara Shur que quiere decir: muralla, haciendo alusión a la muralla de la ciudad de Shejem. Para el significado de la palabra Shur como muralla, veáse 2 Samuel 22:30.
Abarbanel recoge esa versión.

Rabí Itshak Arama sugiere, que Shor, que traducimos como toro, puede hacer referencia a Yosef, quien en la bendición que le dirige Moshé es comparado al Shor (Toro) por su fuerza y su poder.
De acuerdo a esta interpretación de Rabbí Itshak Arama, Yaakov está incriminando veladamente a Shimón y Leví por haber arrojado a Yosef a “la cisterna en el desierto”.

“…HABRÉ DE DIVIDIRLOS ENTRE YAAKOV Y DISPERSARLOS ENTRE ISRAEL”.

Shimón y Leví se habían unido para cometer sus crímenes en Siquem, y como castigo, ellos se dispersarían entre las tribus de Israel.

Yaakov profetizó: “Los dividiré entre Jacob, Y haré que se dispersen en Israel” (49:7), para nunca recibir sus propios territorios. Se les niega una de las principales bendiciones del pacto prometidas por Dios (15:18-20). Creciendo inseparablemente, ellos sacaron lo peor uno del otro. Así que, por su propio bien, ellos estarían separados.

En efecto la tribu de Leví estará diseminada por entre todas las tribus de Israel. Sus cuarenta y ocho ciudades estarán situadas en todo el territorio de Israel de Norte a Sur, y de Este a Oeste. (Véase números 35:2, 7)

Nótese que la función de los levitas como servidores en el Tabernáculo aparecerá, únicamente, después del episodio del becerro de oro.
En esa oportunidad la tribu de Leví se consagrará al aliarse con Moshé para destruir la idolatría del pueblo de Israel. (Véase Éxodo 33:26 y ss). Efectivamente los levitas se alinearon con Moshé por el pecado del becerro de oro en el monte Sinaí. Pero notemos que incluso entonces usaron sus armas como instrumentos de injusticia en el sacrificio de unos tres mil ese día.

Sin embargo, Yahvéh dirá que debido a su fidelidad en el incidente del becerro de oro, toda la tribu de Leví serán los sacerdotes de la nación y representante del Eterno ante Su pueblo y de Su pueblo ante el Eterno:

“Pero he tomado a los levitas en sustitución de todos los primogénitos entre los hijos de Israel. Y de entre los hijos de Israel he entregado a los levitas como dones para Aarón y sus hijos, para que sirvan en la obra de los hijos de Israel en la Tienda de Reunión, y hagan expiación a favor de los hijos de Israel, así no les sobrevendrá plaga a los hijos de Israel cuando se acerquen al Santuario.”
(Números 8:18-19)

Por lo tanto, vemos un ejemplo de la gracia maravillosa de Yahvéh en Leví. Si bien es cierto que sus descendientes fueron esparcidos por todo Israel, también es cierto que se convirtió en una bendición disfrazada porque ellos se convirtieron en una tribu de sacerdotes encabezados por Aharón, hermano de Moshé.

En el capítulo uno de Números (vv. 22-23) aprendemos que después de que los israelitas habían recibido la Torá en la base del monte Sinaí había 59.300 hombres de la tribu de Shimón mayores de veinte años. Pero varias décadas después nos enteramos de que los descendientes de Shimón se habían reducido a 22.200 hombres mayores de veinte años (Números 26:12-14). Hagamos bien las cuentas, y nos daremos cuenta que esta tribu estuvo siempre bajo juicios de la Guevuráh divina. Justo antes de este segundo censo, el pueblo comenzó a fornicar y a apegarse a las hijas de Moab y lo convencieron de ofrecer sacrificios a Baal Peor que conducían a la idolatría (Números 25:1-3). Como resultado, la Torah nos dice que 24.000 israelitas murieron en una plaga (Números 25:9). Los rabinos enseñan que estos eran todos de la tribu de Shimón.

Así Shimón y sus descendientes resultaron ser la más pequeña de todas las tribus y se omite de las bendiciones tribales de Moshé en Deuteronomio capítulo 33.

Después de la conquista de Canaán por Josué, los simeonitas se dispersaron, estableciéndose en la parte sur del territorio de Judá (Josué 19:1-9, Jueces 1:3).

Consecuentemente, ellos perdieron mucho de su propia identidad y poco se oyó sobre ellos después de los días del rey Asa. Así que Jacob dijo que debido al enojo de Simeón y Leví y la actitud de obstinación, eligiendo hacer lo que querían, estarían dispersos.

En última instancia, los levitas tuvieron un cambio de corazón y desarrollaron un celo por el Eterno, mientras que los simeonitas continuaron su pasión por la violencia y la crueldad. Así, los simeonitas comenzaron a declinar en la oscuridad mientras los levitas ascendían a la prominencia de la tribu sacerdotal, y ellos serían los custodios del Tabernáculo y el sacerdocio.

Ahora bien, y más allá de toda la historia de estos dos tzadikim y sus tribus, sabemos que en el futuro escatológico lejano tanto Shimón como Leví recibirán territorio en el reino mesiánico.

” Simeón, tendrá otra porción junto al límite de Benjamín, desde el lado oriental hasta el lado del mar.”
(Ezequiel 48:24)

No sólo eso, sino que el apóstol Juan fue llevado en espíritu a la cima de un monte grande y alto y le mostró la ciudad santa, Jerusalén descendiendo del cielo, de Dios, que tenía la gloria de Dios: su fulgor es semejante a una piedra preciosísima, como piedra jaspe, transparente como el cristal. Tiene un muro grande y alto, el cual tiene doce puertas, y sobre las puertas, doce ángeles, y unos nombres inscritos, que son de las doce tribus de los hijos de Israel (Apocalipsis 21:10-12). Estas son las mismas puertas que se ven en Ezequiel 48:31-34. De la parte del oriente tiene tres puertas, del norte, tres puertas, el sur, tres puertas, y del poniente, tres puertas (Apocalipsis 21:13).Y en el lado del sur, será la puerta de Simeón.

Interesante resulta notar y aceptar que ninguna puerta se llamará Mateo, o Marcos, Lucas o Juan. Pero habrá una puerta llamada Shimón (Ezequiel 48:33), y habrá una puerta llamada Leví (Ezequiel 48:31). Por toda la eternidad las doce tribus de Israel serán recordadas. Cuando las naciones gentiles entren en la Jerusalén milenial, pasarán a través de las puertas con los nombres de los hijos de Israel.

Ahora bien, una sola y triste conclusión surge de esta bendición: los pecados de nuestro pasado pueden volver y nos acechan. Incluso cuando se perdonan, nos pueden llevar a consecuencias que debemos enfrentar para toda la vida.

Pero también la gracia de Dios muestra que puede transformar a todo pecador, como usted y yo, en un reino de sacerdotes. Por ello, a todos los creyentes en el Mesías se los llama sacerdotes hoy.

“Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, que vuestros padres os legaron, no con cosas corruptibles, como la plata o el oro; sino con la sangre preciosa del Mesías, como de un cordero sin mancha y sin defecto.”
(1 Pedro 1:18-19)

Entonces Pedro también nos dice:

Vosotros también, como piedras vivas, estáis siendo edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesús el Mesías.”
(1 Pedro 2:5).

¿De quiénes está hablando? ¡De los que hemos sido redimidos por la preciosa sangre de Yeshúa HaMashiaj! ¡Aleluya!

¿Bendiciones o Reproches?… ¿En qué quedamos Jacob?

Por P.A. David Nesher

“Llamó Jacob a sus hijos y dijo:
—Acercaos y os declararé lo que ha de aconteceros en los días venideros. Acercaos y oíd, hijos de Jacob;escuchad a vuestro padre Israel.”
(Bereshit/Génesis 49:1-2)

Al ir cerrándose el Sefer (Libro) de Bereshit con la parasháh (sección) Vayejí, nos encontramos con el patriarca Yaakov bendiciendo a sus hijos mientras yace en su lecho de muerte. Uno a uno los llama, y proféticamente les augura su camino futuro, a veces promisoriamente, otras, como consecuencia de sus errores.

Yaakov está convocando a cada uno de sus hijos para bendecirlos. Para autorizarlos como herederos de este mensaje. Para darles autonomía y a su vez, legado.

Aunque estos pasajes normalmente se conocen como las “Bendiciones de Yaakov”, notamos que sus primeras palabras no suenan para nada a bendiciones desde el concepto occidental que nuestras mentes manejan. De hecho, las primeras tres tribus sufren una dura reprimenda.

Desde un punto de vista más profundo, los intérpretes de la sabiduría mística de la Torah enseñan que hay dos niveles de bendición:

  • El nivel de las bendiciones normales. Son visibles: de ellas se habla abiertamente en público,
  • El nivel de las bendiciones especiales que deben permanecer ocultas. Se manifiestan encriptadas dentro de duras palabras de crítica constructiva y/o exhortación. Este tipo bendición emana de una fuente superior a la bendición revelada y abierta. La bendición está presente en las palabras de reprensión y sólo pueden disfrutarse si se sabe leer los versos correctamente.

Por eso, cuando el Todopoderoso afecta a un individuo con situación de aflicción, este lo debe aceptar con alegría y lleno del entendimiento de que, de hecho, dicha circunstancia negativa fue causada por la abundancia que emana de una fuente espiritual muy elevada, desde el mundo oculto que no puede ser revelado en nuestro mundo en forma de una bendición. Como tal, la aflicción es la expresión más profunda de la cercanía de Dios con nosotros; sujeto a esta cosmovisión de bendición, Job expresará: “Feliz es el hombre que Dios aflige.” (Job 5:17), y el profeta Jeremías asegurará: “Porque El no castiga por gusto, ni aflige a los hijos de los hombres.” (Lm. 3:33). Tanto es así esto que el salmista llegó a cantar:

“Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos.”
(Salmo 119:71)

El salterio afirma:

“Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Yahvéh.”
(Salmos 34:19)

Note que, a pesar de que las aflicciones del justo sean muchas, él no sale perjudicado de ninguna de ellas, porque dentro de las mismas se esconde una bendición (una chispa de la Luz Infinita), que hay que saber sacar para que se convierta en un beneficio físico.

El Eterno quiere librarte de todas tus aflicciones, no importa que nombre tengan, que lindo es saber que Dios no te olvidará, sino que de TODAS ELLAS TE LIBRARÁ, revelándote las bendiciones ocultas en ellas.

Gad. Zabulón. Dan. Isacar.

Ahora bien, retomando el tema de nuestro padre (avinu) Yaakov, aceptaremos que la bendición y la maldición de los doce hijos reiteran el tema principal del libro de Bereshit. La humanidad perdió la bendición de Yahvéh por medio del pecado y la rebelión en el huerto del Edén, pero el Eterno restaurará Sus bendiciones a través de la Semilla de Abraham. Por eso, es que nuestro padre Yaakov dará en su oráculo una profecía histórica cercana y una profecía escatológica lejana para cada tribu.

Las futuras historias de las tribus son presentadas aquí como una consecuencia del carácter actual de cada hijo como Jacob profetiza. Y el carácter del hijo, en cierta medida, se convierte en el carácter de la tribu.

Podemos ver así como nuestro padre Yaakov elabora, inspirado por la Shekinah, un cántico profético organizado deliberadamente en dos partes:

  • primero, los oráculos negativos acerca de Rubén, Simeón y Leví en los versículos 3-7,
  • y segundo, los oráculos positivos sobre Judá, Zabulón, Isacar, Dan, Gad, Aser, Neftalí, José y Benjamín en los versículos 8-27.

Por todo esto, y para que nuestra mente pueda expandirse en los parámetros virtuosos de la Compasión (Tiferet) divina que permite adquirir una disciplina (Guevuráh) por medio de las benevolencias ilimitadas (Jesed) de Yahvéh, los invito a visitar las distintas bitácoras escritas por cada tribu.

“…¡Hasta que venga Siloh!”… ¿Quién?

Por P.A. David Nesher

“El cetro no se apartará de Judá, hasta la venida de gobernante entre sus pies, hasta que venga Siloh, ya él mar da la obediencia de los pueblos “


(Bereshit/Génesis 49:10)

Debo confesarlo. Me requirió de mucho esfuerzo encontrar la respuesta. Claro, primeramente diré cuál fue la pregunta. La misma procedió de Lucas, un hijo apostólico de esos que siempre tienen algo bueno para consultar acerca de los códigos de la Torah. El planteo por Whatsapp, fue aparentemente fácil, y se expresó en dos preguntas:

“¿Qué significa Siloh?” y “¿A quién se refiere con dicho nombre?”

Prometí investigar, para luego contestar. No sabía que esa promesa me demandaría un trabajo que entiendo aún no ha quedado terminado. Sucede que dichas investigaciones aún no me han permitdo encontrar una interpretación completa del enorme significado escatológico que esconde la frase: “… hasta que venga Siloh”.

Lo primero que les aportaré es que la palabra Siloh aparece en la Tanak (Antiguo Testamento) 33 (treinta y tres) veces en dos formas diferentes. En Génesis 49:10 evidentemente se refiere a una persona humana; las otras 32 veces señalan a un lugar geográfico específico. Me refiero a una ciudad de Israel a unos 12 kilómetros al norte de Jerusalén en donde el Tabernáculo estuvo durante 400 años después que los israelitas entraron a la Tierra Prometida (Josué 18:1)

Los eruditos del hebreo torático de la Casa de Judá encuentran una serie de significados para la palabra hebrea Shilohque son desconocidas para la teología cristiana.

Algunos de dichos sabios ven en esta palabra la raíz shâlêv que significa “pacífico“’, y dicen que de esa raíz se puede derivar shâlva, que significaría algo así como “paz relajante”. Entonces ellos concluyen que la expresión Siloh estaría describiendo el carácter y la misión del Mesías como el Príncipe de Paz.

Otro eruditos judíos sostienen que Siloh en su forma original era moshlô, que se traduce comosu gobernante” refiriéndose al Mesías como el Gobernante que Yahvéh colocará sobre las naciones de la Tierra.

El sabio Rashí [el principal exegeta del Tanak (AT) y del Talmud en la Edad Media, quien también tuvo un afecto particular por los Targumes], dice de Shiloh, que:

“Él es el Mesías-Rey y su (shelo) es poder soberano. Así entendió el asunto Onquelos. El Midrash lo explica con las palabras shai loh, ‘regalos para Él,’ porque el Salmo 76:11 dice: ‘Traigan ofrendas al Temible’.”
(Mikraoth Gedoloth)

De modo que el concepto de “el que ha de ser temido, también vino a ser un apelativo para el Mesías.

Otros exégetas especialiestas dicen que Siloh significa “Aquel quien es” o “Aquel a quien Pertenece“. Pero sin tomar en cuenta de como se interprete esa palabra, la mayoría de los eruditos consideran que la frase “…hasta que venga Siloh” se refiere al Mesías llegando a Israel.

Esta interpretación mesiánica se refleja por ejemplo en el Targúm arameo de Onkelos donde la frase se vierte: “hasta que venga el Mesías a quien pertenece el reino…”

Similarmente, el Pseudo-Jonatán parafrasea el pasaje: “hasta el tiempo cuando venga el Rey Mesías…”

El Talmud también da apoyo a la interpretación de que Shiloh, en la boca de Yaakov, era una referencia al Mesías:

Rabí Yojanán enseñó que todo el mundo fue creado para el Mesías. ¿Cuál es su nombre? La Escuela de Siloh enseñó: Su nombre es Shiloh como está escrito (Gen. 49:10) “Hasta que venga Shiloh y a él se juntarán los pueblos.”
(Sanh. 98b)

La misma exégesis se sigue en los pasajes midráshicos. El Midrásh Rabá de Génesis declara lo siguiente:

“Se agazapa, asecha como un león‟ (Génesis 49:9. Algunos interpretan que significa: “Asecha‟, esto es, Él esperó desde Sedequías hasta el Rey Mesías.”

Midrásh Rabá Génesis 98:7 similarmente, el Midrásh Tanjumáh relaciona el pasaje con el Rey Mesías cuando declara:

“El cetro no se apartará.‟ Esto significa el trono real. …”El legislador de entre sus pies,‟…se refiere al tiempo cuando venga el Rey a quien le pertenece el Reino.”

El Yalkut relaciona la palabra Shiloh como una contracción de shai-ladonái, palabras que aparecen en el libro del profeta Isaías significando “regalo del Señor”. Éste logra el mismo resultado e interpreta el término Shiloh como relacionado con el Mesías:

“Hasta que venga Shilóh; Él es llamado por el nombre de Shilóh porque todas las naciones están destinadas a traerle obsequios a Israel y al rey Mesías, como está escrito: “En ese día se le traerá el regalo al Señor de los ejércitos.”
Yalkut 160

Regresando al concepto de que Siloh debe ser traducido “el que ha de ser temido“, a la luz de los salmos mesiánicos, debemos notar que en los evangelios se nos una y otra vez que los que escucharon a Yeshúa/Jesús tuvieron gran temor (Lucas 5:26, 7:16: 8:25 y 37).

Uno de los métodos de interpretación utilizados por sacerdotes y profetas, es la gematría. En ella el valor numérico de las letras de las palabras se cuentan y luego se comparan con otras palabras que tuvieran el mismo valor.
¿Qué descubrieron los sabios respecto a la idea de ‘Shiloh’ con la ayuda de su gematría?

El valor numérico de “que venga Shiloh” (yavô shilôh), es 358, que corresponde exactamente al de “Mashiaj (Mesías).

Venga Shiloh
” י ב א שׁ י ל ה ”
5 + 30 + 10 + 300 + 1 + 2 + 10 = 358

Mesías
מ שׁ ח ו
8 + 10 + 300 + 40 = 358

A su vez, el valor gemátrico de nahash (“serpiente”), también es 358.

En términos de la Kabbalah (misticismo judío), esto significaba que “el Mesías había de aplastar la cabeza de la serpiente.”

Semejantes observaciones no tienen ninguna base científica, pero ilustran el entendimiento que los rabinos tenían de que el Mesías conquistaría la corrupción del pecado. Esta misma expectativa se refleja en la primera epístola del apóstol Juan:

“Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”
(1Juan 3:8)

Así analizado y pensado, nos damos cuenta que las razones para concluir que Shilóh es otro nombre para el Mesías son muchas. Pero lo más fuerte en esta afirmación es lo manifestado escrituralmente por el profeta Ezequiel que parece referirse a la profecía del “cetro” y al término Shiloh cuando profetiza:

“La voltearé, voltearé, voltearé, y no será más, hasta que venga aquel cuyo es el derecho.”
(Ezequiel 21:27)

La expresión hebrea para “cuyo es el derecho” es asher-lo, que es básicamente la misma palabra usada en la profecía del cetro para Siloh. Como el asher-lo de Ezequiel parece ser una referencia al Mesías, es justo asignar una interpretación mesiánica al Shiloh de la profecía de Yaakov.

Desde la gobernación de malek (rey) David de Judá, el poder para gobernar (el bastón de comandante) y la soberanía real (el cetro) fueron posesión de la tribu de Judá. Así tenía que continuar hasta que viniera Siloh, lo que indicaba que el linaje real de Judá terminaría en Siloh como heredero permanente. De manera similar, antes de que se echara abajo el reino de Judá, Yahvéh le dijo al último rey de Judá, Sedequías, que la gobernación le sería dada a uno que tendría el derecho legal. (Eze 21:26, 27.) ¡Este sería Siloh!

Siloh se refiere a Yeshúa (Jesús), el verdadero gobernador y la autoridad. Sólo puede haber un Siloh que cumple el significado. Él vino como el gobernante eterno en la línea de Judá (Yehudáh). Si Él no ha cumplido la profecía, nunca habrá otra persona que pueda hacerlo.

Lo mejor es lo que se refiere a Siloh como un nombre propio de una persona. La capacidad de Judá (Yehudáh) para gobernar vendrá a un punto culminante en un gobernante tan competente, que Él será capaz de lograr el descanso perfecto y Él mismo será llamado, “el descanso” o “dador del descanso“. El Mesías es el portador del descanso. Él es el dador de la paz y el descanso. Por lo tanto, la soberanía del gobierno de Judá alcanza su punto más alto en el Mesías. (cf. Isaías 61:1-2; Lucas 4:16-21).

¿Quién es este dador del descanso?

La palabra Siloh podría derivarse también de la misma raíz que la palabra Salem o Shalom, que significa “descansar“. Las Escrituras son consistentes en su énfasis en el Príncipe de Paz que da Su descanso al pueblo de Israel (las 12 tribus). Él es el “Príncipe de Paz” (Isaías 9:6).

Así pues, hoy logramos captar, desde nuestra experiencia de fe, que el cumplimiento de la promesa a Yehudáh es cuando venga Siloh (Génesis 49:10 -12). Siloh es el hombre de descanso, el dador del descanso o “portador del descanso“.

Yeshúa (español Jesús) es el dador de la paz que hizo la reconciliación entre el Eterno y el hombre pecador por medio de Su muerte en la cruz del Gólgota (Calvario)

Nosotros lo sabemos y así también lo confesamos de acuerdo a nuestra experiencia de emunah (fe): ¡El Mesías es Yeshua!. Él es descendiente de Judá (Yehudáh), del linaje de David (Rev./Apoc. 5:5). Siloh significa: “el Dador de reposo y tranquilidad”.  El Mesías es el único que podrá traer paz verdadera y gobernará sobre toda la Tierra (Rom. 15:12).

La salvación en Yeshúa HaMashiaj (Jesús el Cristo) es el descanso perfecto de Yahvéh.

“Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia”
(Hebreos 4:9-11)

Él puede darnos su paz perfecta. Debido a que hemos sido “justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesús, el Cristo” (Romanos 5:1).

Así es, el Dador del descanso esta frente a cada persona herida hoy y le extiende Su Gran Llamado (o Vocación):

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”
(Mateo 11:28-30).

Él da su perfecta paz: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27; 16:33; 20:19, 21, 26).

Los gobernantes de Israel descendieron a través de la línea de Yehudáh (Judá), por medio del rey David hasta Yoséf (José), el padre adoptivo de Yeshúa (Mateo 1:13-16). Esto pone a Yeshúa en la línea regia de David, a través de su hijo Salomón.

¡Él vino la primera vez como un humilde servidor-rey! Tal como lo expresó Yaakov en su oráculo mesiánico:

“Atando a la vid su pollino,
Y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestido,
Y en la sangre de uvas su manto. Sus ojos, son más rojos que el vino,
Y sus dientes más blancos que la leche”

(Génesis 49:11-12).

Sin embargo, cuando venga por Segunda Vez, Él reinará como rey soberano del universo. Por lo tanto, la otra cara de esta gran bendición profética. Génesis 49:11-12 se refiere al juicio y la salvación en la Segunda Venida de Yeshúa HaMashiaj.

En ese gloriosos día, el Príncipe de paz reinará como Rey de Reyes por los siglos de los siglos (Apocalipsis 11:15; 5:5-14).

El profeta hebreo Ezequiel refiriéndose al Mesías, gritó:

” ¡A ruina, a ruina, a ruina lo reduciré, y esto no será más, hasta que venga aquel a quien corresponde el derecho, y yo se lo entregaré!”
(Ezequiel 21:27).


El apóstol Juan al escribir el libro de Revelaciones (Apocalipsis) ve al Señor resucitado y ascendido. Describe entonces a Yeshúa HaMashiaj como el “león de la tribu de Judá” (5:5) Uno de los ancianos en la visión de Juan del cielo, dijo:

“Entonces uno de los ancianos me dijo:
«No llores, porque el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos».”
(Apocalipsis 5:5)

El rey mesiánico soberano gobernará con el rugido de un león fuerte y poderoso.

Yeshúa nos ha liberado del antiguo “león rugiente“, el diablo, HaSatán, que anda alrededor buscando a quien devorar (1Ped. 5:8). Hoy Yeshúa es Rey de Reyes y Señor de Señores, y está conduciendo nuestros días a Su regreso.

“Acérquense y Escuchen a vuestro Padre” (dijo Jacob)

Por P.A. David Nesher

“Llamó Jacob a sus hijos y dijo:
—Acercaos y os declararé lo que ha de aconteceros en los días venideros. Acercaos y oíd hijos de Jacob;escuchad a vuestro padre Israel.”

(Bereshit/Génesis 49: 1-2)

Todas las palabras comprendidas entre los versículos 1 a 27 de este capítulo 40 de Bereshit (Génesis) son conocidas como “la bendición de Yaakov a los hijos de Israel“. Más tarde, Moshé (el escritor del Sefer Bereshit) dará el mismo estilo profético-mesiánico de bendición antes de su muerte (Deut. 33). Por ello, es que él escribe este pasaje a fin de que los benei Israel (Hijos de Israel) comprendan por qué y para qué él está bendiciéndolos.

Así pues, vemos como Yaakov, en lo que es su último y más significativo acto como patriarca y como heredero de Avraham y de Itzjak, bendijo uno por uno a sus doce hijos.

No obstante, en las palabras de Yaakov encontramos no solamente bendiciones sino también amonestaciones, reprimendas y vaticinios de futuro.
En la bitácora anterior, les comenté que leyendo el Midrash encontré que los sabios sostienen que “la intención del patriarca Yaakov en los últimos momentos de su vida había sido revelar a sus hijos el fin de todo el sistema babilónico. Empero se apartó de él la Divinidad (el espíritu de la Profecía) y continuó diciendo otras cosas” (Bereshit Rabbáh).

Lo primero que notamos al leer este capítulo es  que el orden de los hijos como él les profetiza no es el mismo que se encuentra en el capítulo 29 vers. 31 al cap. 30 vers. 25, o el cap. 35 vss. 16 al18 excepto, para los cuatro primeros.

Yaakov se dirige a sus hijos en este orden: Comienza con los seis hijos de Leah: Rubén, Shimeón, Leví, Yehudáh, Zebulón e Isajar (si bien Zebulón aparece antes que Isajar cuando correspondería lo contrario). 

Luego trata con el hijo de Bilháh, Dan, y luego con los dos hijos de Zilpáh, Gad y Aser, Luego con el otro hijo de Bilháh, Neftalí.

Después culminará tratando con los hijos de Raquel (Rajel), Yosef y Benjamín. Efraín y Manasés estaban también en ese momento junto al lecho de muerte de Yaakov. Así como la bendición de los hijos se convirtió en la bendición del padre, la profecía del padre se convirtió en la profecía de los hijos. Por lo tanto, Efraín y Manasés fueron profetizados, como podría decirse, a través de José.

El estilo idiomático de esta bendición es poético, arcaico y, con cierta frecuencia, poco claro. No fue una conversación común.

Cualquier cosa que un hombre diga en su lecho de muerte es importante porque generalmente, si alguna vez dice la verdad, lo dice en su lecho de muerte. Yaakov habló poéticamente y con gran imaginación. Sus expresiones sugieren que él estaba hablando en el Espíritu. Estaba en pleno uso de sus facultades, aunque estaba cerca de morir.

Como estaba hablando en lenguaje poético, los hijos no podían dejar de reconocer la importancia de las palabras de su padre.

Casi instintivamente, ellos al entrar en la habitación, se reunieron agrupados por subfamilia, en una posición circular alrededor de la cama. El resultado neto fue que catorce hijos se reunieron alrededor del lecho de muerte de su padre Israel. A medida que los oscuros ojos de Yaakov los reconocieron gradualmente, procedió a hablar a uno por vez, alrededor del círculo concéntrico del ahava (amor) de Yaakov.

Por eso conviene considerar aquí lo que el sabio intérprete Abarbanel dice refiriéndose a este pasaje:

“En cuanto a la intención de las palabras de Yaakov y las bendiciones, me inclino a pensar que Yaakov, en su lecho de muerte quiso aclarar de cuál de sus hijos surgirá la tribu que reinará y gobernará en su descendencia. Ya que él había visto y había vislumbrado, por el espíritu de profecía, que su descendencia iba a ser prolífica y, por lo tanto, quiso orientar acerca de la conducción de las tribus, para que no hubieren luchas ni disensiones entre sus hijos.
Por ello él calará profundamente en cada uno de sus hijos, de acuerdo a su naturaleza y carácter, buscando a quién corresponderá el reino o la conducción; ya que la naturaleza de los descendientes de sus hijos tenderá a parecerse a la de sus progenitores. Es por ello que Yaakov, en sus palabras, a veces hablará de las cualidades y caracteres de sus hijos y a veces vaticinará el futuro de su descendencia.
Ello no implicará, a veces, ni bendición ni reprimenda ni vaticinio de futuro ni lo que ocurrirá en la tierra de su asentamiento, sino que hablará de la cualidad de sus hijos para el reino y la conducción”.

Por último, veremos que el autor del libro de Crónicas sintetiza las palabras de Yaakov en lo referente a la conducción de las tribus de Israel con estas palabras:

“Y los hijos de Reuvén primogénito de Israel; ya que él era el primogénito. Empero al profanar el lecho de su padre le fue dada la primogenitura a los hijos de Yosef, hijos de Israel…”
(1 Crónicas 5:1)

El rabí Itzjak Aramáh entiende que en el versículo 1 de capítulo 49 se revela que la intención de Yaakov había sido develar el fin de los tiempos pero como “la profecía se apartó de Yaakov” él les hablará de otras cosas y por ello retorna y dice:

¡Congregaos y escuchad…!

“…y escuchad a Israel, vuestro padre.” Este fue un lugar de madurez espiritual, dándose cuenta de lo que tanto el Eterno lo hizo (Israel) y tenía que luchar contra (Jacob). Más tarde la Torah les pedirá la fe en el Eterno casi con las mismas palabras: “Shemah Israel” (— “Escucha Israel“).

Si bien esto es un paralelo estilístico frecuente en la poesía bíblica, Abarbanel descubre alguna insinuación cuando dice: “Escuchad a Yaakov porque es vuestro padre y porque es Israel, el que ha contendido ante Elohim y con los hombres.”

Es muy interesante notar como Yaakov habla en tercera persona (él cambiará a primera persona en el versículo siguiente cuando se dirige individualmente a un hijo). El patriarca se refiere a sí mismo como Yaakov y como tu padre Israel, y aparece como el sabio padre de Proverbios que aconseja a sus hijos a escuchar su instrucción:

“Escuchad, hijos, la instrucción de un padre, Y estad atentos para adquirir entendimiento, y no os apartéis de los dichos de mi boca: porque los que guardan mis caminos son bienaventurados.”
(Proverbios 4:1; 5:7b y 8:32b).

Abarbanel, considerando esta frase (… “congregaos y escuchad“) explica lo siguiente:

“También al decir congregaos, él está insinuando que ningún hijo quedará excluido de las bendiciones que él les otorgará, cosa que no ocurrió ni con los hijos de Abraham ni con los hijos de Itzjak, donde hubo exclusiones.”

En conclusión, y considerando todo lo que hasta aquí hemos hablado, en ese momento, previo a su muerte física, Yaakov llegó a entender proféticamente que el proceso de selección mesiánica ya había terminado. Yahvéh, nuestro Dios, no iba a elegir a uno de sus hijos y rechazar a otros. Por el contrario, a partir de ese momento, y por medio de esta bendición, todos iban a formar parte de la nación que el Eterno estaba formando para traer bendición a todas las familias de la Tierra, tal como lo había prometido a Avraham e Itzjak (Gen. 12:1-3; Gen. 26:3-4).

Yahvéh había reiterado las bendiciones de Avraham a Yaakov (Génesis 28:10-15) diciendo que los descendientes de Yaakov serían tan numerosos como “el polvo de la tierra” y ellos se esparcirían finalmente hasta las cuatro esquinas del mundo desde la región de la Tierra Prometida. Por esta razón, el nombre de Yakoov fue cambiado más tarde a “Israel” (Génesis 32:28), y él tuvo 12 hijos que llegaron a ser las “12 tribus de Israel”.

En las bendiciones registradas en Génesis 49, vemos que Israel dio profecías para cada una de las tribus designadas con los nombres de sus 12 hijos. Los 12 hijos de Israel son (en español): Rubén, Simeón, Leví, Judá, Zabulón, Isacar, Dan, Gad, Aser, Neftalí, José y Benjamín.

La tribu más reconocida por los lectores modernos es Judá. Los descendientes de Judá han sido llamados por mucho tiempo “judíos”. No obstante, Judá es tan sólo uno de los hijos de Israel. La gran mayoría de los descendientes de Israel vinieron de los otros hijos que no fueron llamados judíos. A estos se los debe llamar con el genérico de israelitas.

En el relato de la Historia Universal podemos notar, mediante muchas evidencias científicas, que las 12 tribus de Israel finalmente se convirtieron en grandes naciones e imperios tal como Yahvéh lo había predicho. Identificar estas naciones en la actualidad nos ayuda a entender lo que ocurrirá antes del regreso del Mesías.

Muchas son las personas que piensan erróneamente que, desde el establecimiento de la “Iglesia del Nuevo Testamento”, las identidades de estos pueblos ya no tienen ningún propósito. Ellos creen lo que sus líderes religiosos les enseñan mediante los dogmas de la dibólica “Teología del Reemplazo”.
Sin embargo, la verdad de todo es que Yahvéh tiene muchos planes más para las personas que han descendido de las 12 tribus de Israel después de que el Mesías regrese. Para mayo información les invito a continuar su investigación a través de lo diferentes artículos que en este Blog proclaman la pura Verdad de la Historia de la Salvación.

“¿Quiénes Son Éstos?”… Efraín y Manasés

Por P.A. David Nesher

Ve’atah shney-vaneycha hanoladim lecha be’erets Mitsrayim ad-bo’i eleycha Mitsraymah li-hem Efrayim uMenasheh kiR’uven veShim’on yihyu-li.

“Ahora, tus dos hijos Efraim y Menashé, que nacieron en Egipto antes de que yo viniese hacia ti, a Egipto, serán considerados míos, tal como son míos Reuvén y Shimón.”

(Bereshit/Génesis 48:5) 

Después de recibir el juramento de Yosef que lo llevaría fuera de Egipto para enterrarlo con Abraham e Itzjak (Isaac), Yaakov continuó postrado en la cama mucho tiempo más.

Un día, cuando Yosef vino a visitarlo con sus dos hijos mayores, el Eterno inspiró a Yaakov a profetizar sobre ellos. Esto dio lugar a la adopción de Efrayim y Menashéh (Efraín y Manasés) por Yaakov como hijos propios, elevándolos así a la categoría de tribus de Israel junto a los otros hermanos de Yoséf, con derecho a adjudicación territorial en la Tierra Prometida.

Yahvéh le había dado a Yaakov la tierra Sagrada, por lo tanto, al ser considerado Yoséf como primogénito en lugar de Reuvén, le corresponde doble porción o dos regiones geográficas en Eretz Israel; una parte sería para Menashé y la otra para Efrayim.

Al considerar Yaakov a Efrayim y Menashéh, hijos de Yoséf, como Reuvén y Shimón; él les está otorgando el derecho de primogenitura, ya que, de acuerdo a las normas vigentes y que más tarde serán sancionadas por la misma Toráh, el primogénito recibía dos parte de la herencia paterna.
[Este comentario está basado en lo que relata el primer libro de Crónicas capítulo 5 vers. 1, donde leemos que la primogenitura de Reuvén fue dada a los hijos de Yosef, hijo de Israel.]

Yaakov le explicó a Yosef lo que acababa de hacer sobre sus hijos mayores de la siguiente manera: Efrayim y Menashéh pasaron a ser hijos mis hijos, por medio de esta adopción, tomando el lugar de herencia territorial de Rubén y Simeón, “en cambio, la descendencia que habrás engendrado después de ellos, serán tuyos, y en nombre de sus hermanos recibirán su heredad” (48:6). Esto se refiere a la distribución territorial de la tierra de promisión. Es decir, que si Yoséf tuviere todavía descendencia, después de Efrayim y Menashéh, ellos no participarían, directamente, de la distribución de la tierra, como estos dos últimos, pero sí, indirectamente, bajo el nombre de Yoséf; ya que Yoséf, a partir de ahora, estará dividido en Efrayim y Menashéh. Estos dos últimos, si bien eran nietos de Yaakov se ven elevados ahora a la categoría de tribus, por este evento de adopción que el patriarca realiza. Yaakov evidentemente, está motivado en esta situación por el fuerte amor que siempre había profesado por Yoséf y que ahora transfiere a sus dos hijos.

Entonces, y para entenderlo bien, Reuvén y Shimón, los dos hijos mayores de Yaakov y Leah, se encontraban en un sentido descalificados de la posición de estatus y liderazgo en la familia de Israel a causa de su pecado (Génesis 34:25, 35:22). Yaakov le dice a Yosef que el resto de los hijos que tuvo después de Erayim y Menashéh, heredarían de él, no de Yaakov. Estos otros hijos de Yosef no se mencionan en ninguna parte de las Sagradas Escrituras, pero sus descendientes están incluidos dentro de las familias de Efraín y Manasés (Números 26:28-37 y I Crónicas 7:14-29).

Esta adopción que hace Yaakov a Erayim y Menashéh permite explicar el por qué hay a menudo diferentes combinaciones de las 12 tribus en distintos lugares de las Sagradas Escrituras. A causa de esta adopción, en realidad hay 13 hijos de Israel. Nacieron los 12, pero José se dividió en dos tribus. Así que, como las tribus se enumeran a través de toda la Tanak (mal llamado Antiguo Testamento), que pueden hacer trucos y seguir siendo las 12 tribus. Esto genera más de 20 formas diferentes para enlistar las tribus en la Tanak.

“Entonces Yosef los hizo salir de las rodillas de Yaakov, y se inclinó con su rostro en tierra.” (48:12) 

Los dos hijos de Yosef, que tenían más de 25 años en ese momento, fueron introducidos entre las rodillas de Yaakov y luego retirados. Esto constituía un acto oficial de adopción, como si los dos hubieran salido directamente de entre sus lomos. Así llegaron a ser legalmente sus hijos, con plenos derechos dentro de Israel, al igual que Reuvén y Shimón. Este acto impactó tanto a Yosef, que se inclinó y adoró al Padre celestial.

Los versículos 9-12 muestran la adopción de estos hijos dentro de Israel y los versículos 13-22 hablan de la bendición que estos dos hijos recibieron por su padre.

¿Qué significado profético hay en que Manashéh y Efrayim se acerquen a su abuelo Yaakov?

Quiere decir que, gente de todas las naciones vendrán para unirse al pueblo de Israel; fundamentalmente la descendencia de Yoséf, es decir, gentiles que tienen ADN hebreo que están mezclados entre los goyim (gentiles paganos). Efrayim y Menashéh vendrán de entre todos los países, tribus, pueblos y lenguas para sumarse al pueblo de Israel a recibir la bendición de Yahvéh (Zac 8:22-23). Por ello, el profeta habla específicamente de “10 hombres de las naciones”, que es muy probablemente una alusión a la Casa de Israel del Norte, las diez tribus asimiladas.

Les solicito que abramos nuestras consciencias y entendamos que aquí se revela una cosa muy importante: Israel estaba enfermo y cerca de morir. Sus ojos físicos estaban oscuros, pero sus ojos espirituales estaban bien abiertos. Lo profético estaba tan activo en él, que podía ver los acontecimientos de los últimos días, que nosotros aún no hemos visto. El Eterno le estaba revelando toda la Historia de Salvación hasta los últimos días de la Era Mesiánica.

Reflexionemos en este profundo misterio escatológico. Durante más de veinte años Israel pensó que Yosef estaba muerto. Sin embargo, en ese tiempo nacieron los dos hijos Efrayim y Menashéh en el mundo gentil por una madre procedente de los gentiles que había abrazado la fe de Israel.

El nombre Yosef significa “añadirá” o “agregará”, y por medio de él se añadirían más hijos a Israel en el tiempo de su ceguera y de su enfermedad.

Es interesante notar que cuando Israel estaba a punto de adoptar a los hijos de Yosef como sus propios hijos, preguntó quiénes eran, para estar seguro de lo que estaba haciendo. Él quería evitar que pasara lo mismo que ocurrió cuando él engañó a su padre Itzjak y se llevó la bendición. Luego le pidió a Yosef que los acercara para que los pudiera bendecir.

Todas estas cosas tienen una proyección profética para los últimos tiempos. Recordemos que Yosef representa al Mesías, que la Casa de Judá ha considerado muerto durante dos mil años. Sin embargo, durante estos dos milenios han nacido muchos hijos primogénitos en el Mesías entre los gentiles. Mayormente están en el mundo cristiano y por eso aprendieron tanto la vida gentil como parte de la fe de Israel. En los últimos tiempos estos hijos, al igual que Efrayim y Menashéh, serán acercados a la fe de Israel, aprendiendo las raíces de la fe de Avraham, el hebreo. Los ojos de la Casa de Judá se abrirán proféticamente para que pueda ver estos hijos y adoptarlos como sus propios hijos para el mundo venidero.

La pregunta que hace Yaakov “¿Quiénes son estos?” aparece en dos lugares más de las Sagradas Escrituras (Isa. 49:18-22 y Rev. 7:13-14). En estos pasajes proféticos se habla de los hijos nuevos que serán añadidos a Israel en los últimos tiempos, y especialmente en la gran tribulación, cuando Israel estará enfermo y a punto de morir. Pero la venida de Yeshúa HaMashiaj, esta vez como Ben David (Hijo de David) le dará a la nación santa del Eterno nueva vida.

El interés por las raíces hebreas que en nuestros días se está manifestando en el sistema cristiano ha sido despertado por el Mesías Yeshúa. Él está en el cielo intercediendo por todos los hijos de Yahvéh en la tierra para que despierten de su letargo babilónico, e investiguen las raíces de la verdadera emunáh. Es un movimiento profético que terminará abriendo los corazones de los hijos primogénitos del Eterno para que abracen la fe de Abraham y dejen el cristianismo, atreviéndose a ascender al diseño de Su Monte Santo.

Esto último, no significa que tendrán que convertirse y hacerse judíos, sino que más bien que decidan adoptar un estilo de vida y una teología y hermenéutica (interpretación) que estén afín con Israel para que ya no sean piedras de tropiezo para los judíos.

Entendámoslo bien, en el Mesías hay lugar para los dos pueblos sin que el uno tenga que convertirse en el otro. El judío no puede dejar sus tradiciones para poder unirse con los hijos del Mesías de entre los gentiles (la Casa de Efrayím o Israel). Son los no-judíos que tendrán que cambiar sus costumbres babilónicas para poder vivir con los judíos y formar un solo pueblo, multifacético pero unido.

La escena de este pasaje escritural revela el movimiento tierno de nuestro Abba en los últimos días. Justamente simboliza que aquellos que hoy son obedientes a Mashiaj Ben Yosef serán llevados por él hasta las rodillas de Israel para que este los pueda besar y abrazar y adoptar como sus propios hijos. Sólo cuando los hijos de Ben Yosef estén dispuestos a acercarse completamente a Israel y ser besados y abrazados por él podrán recibir su gran bendición.

Los hijos de Ben Yosef  de nuestros días serán introducidos en Israel y restablecidos como hijos con pleno derecho de herencia dentro de Israel. 

Que el Eterno nos otorgue dones proféticos a fin de que nuestros ojos espirituales puedan discernir qué es lo que nos toca hacer como Ministerio en este movimiento profético de acercamiento entre las dos Casas.

¡Bendito sea el Eterno!

Bitácora Relacionada:

Yaakov vio al Mesías…, Cruzó sus Manos Adrede…, y la Historia Se Transformó….

El Sentido Profético-Mesiánico de la Colisión Judá-José.

Por P.A. David Nesher

Hemos ya estudiado que fue Yehudáh quien en el pasado sugirió la “venta” de Yosef, por lo que a él le toca reclamar a Binyamín para de este modo cumplir su “tikun” (reparación total) y cubrir aquel yerro. Pero también debo decir que no todo es falta en las acciones de Yehudáh. Al leer comentarios de los sabios exégetas del hebreo, me he encontrado que ellos destacan que fue un mérito de Yehudáh el causar que Yosef mostrara sus signos hebraicos y se manifestara como el hijo “perdido” de Yaakov.

Meditando en la encriptación mesiánica del texto, logré enfocarme en algunos paralelismos y simbolismos de la vida de Yoséf con la vida de Yeshúa HaNotzrí (Jesús de Nazaret), encontramos que “Yehudáh”, representa a la autoridad judía del primer siglo. No habló del pueblo común, sino del Sanedrín, el máximo tribunal de Justicia de la Torah, entidad quien dio (o entregó) a su hermano Yeshúa a los gentiles (Mat 20:18-19. Así, y del mismo modo en que a Yosef se le vistió con ropas egipcias y luego lo “bautizaron” con un sobrenombre pagano, el Rabino Yeshúa recibió también un “alias” grecolatino, además de ser ataviado con una sotana religiosa con estampas de cruz.

Y también así como Yosef tuvo que vivir apartado de los suyos y rechazado por ellos viviendo entre los gentiles. Del mismo modo, Mashiaj Yeshúa fue rechazado e injustamente aborrecido por la mayoría de la Casa de Judá; no obstante, fue adoptado por la gente de las naciones y, como hemos señalado, le impusieron una identidad ajena a su cultura e idioma.

Por ello, Yeshúa quien hasta hoy lleva colocado un disfraz “egipcio” (greco romano), se ha convertido en sí mismo en el obstáculo que impide el reconocimiento y aceptación por parte de sus hermanos del pueblo de la Casa de Judá.

El texto, en su médula profética, anuncia que en un futuro escatológico el encuentro de estos dos reyes hebreos (Yehudáh y Yosef), traería finalmente la paz a todas las tribus hebreas y daría fortalecimiento al cansado espíritu de Yaakov avinu.

Por ello, encuentro importante para nuestra trascendencia considera lo que el Zohar registra sobre Yosef (Mashiaj) y la reconciliación con Yehudáh y el resto de las tribus:

“…Rav Yehudá dijo:

¡Felices son los justos, cuya llegada juntos trae paz al mundo, porque ellos saben cómo traer simultaneidad y se acercan uno al otro para aumentar la paz en el mundo! Porque hasta que Yosef y Yehudáh se acercaron uno al otro, no hubo paz. Una vez que se acercaron uno al otro, la paz aumentó en el mundo. La alegría abundó “arriba” y “abajo”, cuando Yosef y Yehudáh se aproximaron y todas las tribus se juntaron con Yosef…”,

[Zohar Vayigash 6:61].

Entonces, es necesario que el “Yehudáh moderno” complete su “tikún” (corrección), esto es:

  1. que la Casa de Yehudáh admita su falta por haber arrojado (vendido) a Yeshúa a los paganos y;
  2. que lo reconozcan como parte de ellos y no verlo como ajeno.

Sólo así, y a través de esta “cercanía”, los yehudim (judíos) podrán advertir más claramente la identidad mesiánica de Yeshúa como ocurrió cuando los hermanos se “acercaron” a reconocer los signos hebraicos de Yosef (45:4), y entonces creyeron.

Cabe en este momento señalar que dentro del rabinismo en todas sus divisiones (ortodoxos y liberales), y a lo largo de todos estos dos mil años, han aparecido quienes piensan que Yeshúa es el Mashiaj anunciado por todas las Escrituras del Tanak, pero sus compromisos religiosos y el temor al rechazo de la comunidad judía toda, les ha impedido decirlo.

Un Rebe jasídico enseñaba:

«…Lo que falta hoy para que venga Mashiaj es que realmente queramos que venga. La llave está en nuestras manos; usémosla…».

Luego pues, mucho aportará la confesión abierta y el reclamo osado de Yeshúa Hanotzrí como “patrimonio” judío por parte de aquellos yehudim que anhelan que Mashiaj Yeshúa gobierne “prontamente y en nuestros días”.

Así es, y tal cual lo están leyendo, para muchos eruditos (del mundo judío y gentil), Yeshúa es «Mashiaj Ben Iosef» quien, para los tiempos finales volverá a Eretz Israel como «Mashiaj Ben David», [recuerden lo visto en la sección «Mikets», acerca de “Mashiaj Ben Iosef-Mashiaj Ben David…”].

Así mismo, estudiamdp el encuentro entre Yehudáh y Yosef, los sabios del Talmud llegaron a la conclusión que existen dos tipos de Mashiaj:

«…Hay dos reinados, uno es el de Yosef y el otro el de Yehudáh, está escrito que van a venir dos Mashiaj, uno de la “Casa de Yosef”, y otro de la “Casa de David”. El Mashiaj que viene de la Casa de Yosef es el que va a preparar el mundo para la venida del Mashiaj de la Casa de David que es Yehudáh. A estos eventos profético-mesiánico aludían también las visiones de Yosef…».

[Tomado de Keter Le Israel]
Por todo lo dicho hasta aquí, el Eterno nos conduce a que estemos atentos a los tiempos y las señales de los mismos, ya que el reconocimiento del “hermano judío” Yeshúa, por parte de la Casa de Judá (Yehdáh) podría ocurrir de golpe de un momento a otro en esta época.

Por eso, existen testimonios varios en forma de reflexiones escritas de diferente tipos de pensadores judíos (rabinos, intelectuales y académicos de altos títulos) que después de haber analizado en sus mentes los dos mil años transcurrido hasta nuestros días, señalan cómo el tal “Jesús romanizado” de la Iglesia Cristiana, puede ser interpretado como el Mesías, si se lo examina y medita como lo que en realidad fue; un varón judío de obediencia estricta a la Torah cuyo nombre hebreo es Yeshúa Ben Yosef (nombre del varón que se casó con su madre Miriam).

“Judá se Acercó a José” (Parasháh Vayigash)

Por P.A. David Nesher

Vayigash elav Yehudah vayomer bi adoni yedaber-na avdeja davar be’ozney adoni ve’al-yijar apja be’avdeja ki kamoja keFar’oh.

“Entonces Yehudá se acercó a él [a Yoséf] y le dijo:
“Por favor, mi amo, permítame que yo, su servidor, le diga algo [sea receptivo a mi mensaje]; no se enoje contra mí, pues usted es como Parhó.”

(Bereshit/Génesis 44:18)

Sobre este pasuk (versículo), dicen los sabios del judaísmo que, al aproximarse a Yoséf, Yehudáh estaba dispuesto a todo, incluso a guerrear. Al igual que la sección «Miketz», esta lectura también está empapada del espíritu del Mashiaj y de la redención final del pueblo de Israel. Los invito a abrir vuestras mentes a fin de permitir al Espíritu del Eterno implantar en ella todos las segulot (energías mesiánicas) que nos permitirán cumplir con nuestra misión mesiánica: unir el Mundo de Arriba con el Mundo de Abajo.

¿Por qué se interpuso Yehudáh con tanta firmeza para interceder por Binyamín?

Las palabras del propio Yehudáh a Yoséf lo responden:

“…Porque tu servidor se constituyó en garante del muchacho…”.

Es decir, Yehudá había garantizado a su padre, Yaakov, que retornaría de Egipto, cueste lo que cueste, trayendo consigo a su hermano Binyamín. Al respecto, Itzjak Abarbanel comenta:

«…De acuerdo a la opinión de nuestros sabios, la intención de Yehudáh, con este discurso es poner en evidencia las falsas acusaciones que Yoséf ha armado contra él y sus hermanos. Sin embargo, yo pienso que, de acuerdo al sentido literal del texto, la intención ha sido despertar la misericordia de Yoséf, ofreciéndose Yehudáh como esclavo para que Binyamín quede libre, vuelva a su padre y no muera éste de pena y tristeza. Es para convencer a Yosef de la veracidad de sus argumentos que Yehudáh relata minuciosamente detalles acerca de la vida de su familia. Yehudáh cuenta con la benevolencia del Gobernador de la tierra, que ya había dicho: “A Elokim yo venero” y, por lo tanto, no podía endurecer su corazón ante la pena de un anciano ausente y en tierra lejana. Iehudáh se acerca e inicia una conversación privada, casi íntima….».

La defensa de Yehudáh se apoya en dos fuertes argumentos que, a la postre harán que Yoséf no resista más:

  1. Siendo consecuente con sus actitudes anteriores para con los hermanos, Yoséf no puede retener a Binyamín.
  2. Yehudáh no puede volver a casa de su padre sin Binyamín, el hijo menor. El estilo y las palabras empleadas por Yehudáh salen del corazón y llegan al corazón.

Como lo dije ya en un estudio anterior, en el libro de El Zohar los sabios se preguntan en un debate por qué en la Torah se emplea el vocablo וַיִּגַַּ֨שׁ (“Vayigash”), siendo que existen otras expresiones para indicar un “acercamiento”. La respuesta es que la raíz hebraica de “vayigash” es “nagsh” (Nun נ, Guimel ג , Shin ש), que es igualmente la raíz de la palabra “hitnagshut”, que significa “colisión”, o choque. Por eso es que vemos que un nudo dramático se forma aquí y un intenso debate surge entre dos grandes potencias.

Cuando en los Tehilim-Salmos (48:4) leemos: “Pues he aquí que los reyes se reunieron…”, es una alusión a Yehudáh y Yosef, que ambos fueron reyes y se juntaron en una disputa. Sigue diciendo El Zohar que la “proximidad” de los dos hermanos es un choque entre “dos mundos”, porque por un lado Yehudáh es un rey (es la tribu de los futuros reyes judíos), y Yosef HaTzadik en ese momento era el rey –ejecutivo- de Egipto. En medio de esta pelea se encuentra el menor de los doce hermanos, Binyamin. Ambos reyes lo disputan con todo su vigor.

Como lo dije en la bitácora anterior,  Yehudáh representa el “Mundo físico” y así mismo también simboliza al Brit Miláh (Pacto de Circuncisión), que no es simplemente una circuncisión o el corte de piel, sino el Pacto de la procreación biológica. En tanto que Yoséf representa el “Mundo de las visiones proféticas” (revelaciones). La expresión “Yehudáh se acercó a Yosef”, habla de dos mundos que colisionan pero que a la vez se unen; el “Mundo de Arriba” (que es Yoséf), con el “Mundo de Abajo” (Yehudáh).

Pero la motivación fundamental de Yehudáh estaba en su anciano padre, por lo que procuraba evitarle más tristezas de las que había ya sufrido; no quería que su padre muriera por el hecho de que Binyamín no volviera a casa. Cuando Rajel (Raquel) murió, fue Yoséf quien le dio consuelo a su padre. Después que Yoséf fue vendido, Yaakov aún tenía a Binyamín. Ahora sin Binyamín, sería como si los tres se fueran al mismo tiempo.

No obstante, la confrontación entre estos dos gigantes tuvo, en definitiva, resultados positivos. Pues lo que condiciona el establecimiento de relaciones armoniosas en el seno de la familia y de la sociedad es la unión del poder temporal representado por Yehudáh, fundador de la tribu real y, del poder espiritual representado por Yoséf Ha-Tzadik (José el Justo). En efecto, ninguna fuente de bendiciones es más generosa para los hombres que la que brota de la alianza entre la monarquía y los ideales religiosos.

ÓPTICA PROFÉTICA

“Yehudáh se acercó a Yoséf”, una expresión con profundos y múltiples códigos proféticos.

En relación al reencuentro de estos dos personajes, cabe precisar que, algo semejante ocurre en nuestros días: Yehudáh (pueblo judío moderno) se está “acercando” a Yoséf, está buscándolo, ya que se encuentra asimilado en “Egipto” (las naciones idólatras). En la actualidad podemos percatarnos que de poco en poquito, miembros de la Casa de Efrayím (descendiente de Yoséf), están volviendo a la unidad familiar y a sus raíces espirituales, tal como Yoséf volvió a sus costumbres hebreas al convivir nuevamente con su padre y hermanos.

La lucha que está desarrollándose aquí, solo cesará en los días de Mashiaj, como lo anuncia el profeta Ishayahu cuando evoca la venida del Redentor:

“…Entonces cesará el afán de rivalidad de Efrayím el representante de los descendientes de Yoséf y los odios de Yehudah desaparecerán; Efrayím dejará de envidiar a Yehudah y Yehudah dejará de ser enemigo de Efrayím
(Isaías 11: 13)

En efecto, si enfocamos los hechos desde una perspectiva histórica, observamos que la reconciliación entre los dos hermanos no sobrevivió al pasar el tiempo: cuando, tras la muerte del rey Shelomó, el reino de Israel se escondió en dos partes antagónicas, una se llamó Yehudáh y la otra Efrayím. En cuanto a Binyamín, permaneció siempre junto a Yehudáh, su gran protector, y nunca se alió con Efrayím y Menashéh, hijos de Yoséf, cosa que éste presintió dolorosamente desde el principio.

LA VARA DE YEHUDÁH Y LA VARA DE YOSEF SE VUELVEN UNA SOLA.

Cuando se consideran los acontecimientos de la historia de Yoséf que provocaron el “acercamiento” entre éste y sus hermanos, podemos comprender la naturaleza monumental de las expectativas del profeta Yejezkel (Ezequiel) para la restauración definitiva del pueblo judío.

El libro de El Zohar enseña que, el hecho de que Yoséf se manifestara ante sus hermanos, es una descripción del nuevo tiempo cuando HaKadosh Baruj Hu (El Santo Bendito Sea) levante a todo Israel del polvo de la tierra “resucitándolos”, para fusionarse Él directamente con ellos. Y así como en el palacio de Yoséf retiraron a todos los extraños a fin de que solo estuviesen los 12 hijos de Yaakov desahogándose juntos, tampoco habrá naciones idólatras cuando Yahvéh habite en medio de Sus doce tribus (dos Casas) de Israel.

Por este motivo el profeta enseña sobre la resurrección de los muertos mediante la ilustración de unos “huesos secos” (Ezequiel 37), pero específicamente la «Haftaráh Vayigash» (Yejezkel/Ezequiel 37:15-28), nos habla de “dos varas” (o palos); uno representa al reino de Yehudáh y el otro al reino de Yoséf (o Casa de Efrayim).

Esta hermosa Haftará del profeta Ezequiel trata de lo que sucederá en los tiempos del Mashíaj.

El profeta anteriormente había tenido una visión de ensayo de resurrección de muertos. Inmediatamente después empezó a profetizar lo que sucederá después de esa resurrección, cuando llegue el Mashíaj. Uno de los efectos fundamentales del Mashíaj es la Unión Total del Pueblo de Israel que por causa de su dispersión, se dividieron en muchísimos grupos con diferentes costumbres y leyes.

La relación de la Haftaráh con la Parasháh es evidente, ya que en esta parashá se menciona la unión de los hermanos con Yoséf. Probablemente también se explica en esta parasháh porque Binyamím se unió al reinado de Yehudáh; quizá por el hecho que Yehudáh entregó su vida por Binyamím, como lo vemos en esta Parashá Vayigash.

La fusión de los dos palos representa la unidad de los reinos que transpirarán durante la Era Mesiánica, con Mashiaj, un descendiente del rey David al frente de este imperio unificado. Hasta el día de hoy, la re-patriación de las tribus perdidas de Israel sigue siendo un componente del sueño de la redención final. “Que ocurra pronto y en nuestros días”; reza el pueblo judío. Yo a esta declaración digo ¡Amén!

Colisionar para Fusionarse Reconciliados (Parashá Vayigash)

Por P.A. David Nesher 

 

Vayigash elav Yehudah vayomer bi adoni yedaber-na avdeja davar be’ozney adoni ve’al-yijar apja be’avdeja ki kamoja keFar’oh.

“Entonces Yehudá se acercó a él [a Yosef] y le dijo: “Por favor, mi amo, permítame que yo, su servidor, le diga algo [sea receptivo a mi mensaje]; no se enoje contra mí, pues usted es como Faraón (Parhó).

(Bereshit/Génesis 44:18)

 

En esta parashá continuamos con la historia de Yosef y su encuentro con sus hermanos. Vayigash (וַיִּגַַּ֨שׁ ) significa literalmente “Y se acercó”.

En el libro de El Zohar los sabios se preguntan en un debate por qué en la Torah se emplea el vocablo וַיִּגַַּ֨שׁ (“Vayigash”), siendo que existen otras expresiones para indicar un “acercamiento”. La respuesta es que la raíz hebraica de “vayigash” es “nagsh” (Nun נ, Guimel ג , Shin ש), que es igualmente la raíz de la palabra “hitnagshut”, que significa “colisión”, o choque. Por eso, también puede traducirse como “Y colisionó para fusionarse” (en otra bitácora ampliaré más esto).

Si la primera palabra de la porción es Vayigash (“se acercó“) es porque allí se encierra la esencia de la lección de la semana.  En el clímax de la «Parashat Vayigash», Yosef revela su identidad a sus hermanos que lo habían vendido como esclavo años atrás. A través de besos y lágrimas, Yaakov y sus 12 hijos volverán a ser una sola familia. Todos se reconcilian dejando a sus espaldas el difícil y desgarrador pasado. Pero antes de estos hechos, Yehudáh (Judá) confrontará a Yosef por la acusación que hizo sobre el robo de su “copa de la adivinación”. A fin de cuentas, ¿qué sentido hay en que Yosef desee tomar a Binyamín como siervo si supuestamente es un ladrón? ¿Para qué quiere el Virrey un mozo cleptómano? Esto no es coherente y Yehudá lo sabe. “Aquí hay gato encerrado”, diría Yehudáh usando una frase de nuestros días.

Así vemos que Yehudáh no soportó más y dio un paso adelante para explicar lo que había sucedido. Esto era peligroso pues Yoséf podría haber mandado que lo mataran. Pero Yehudáh defendió con valor su vida y la de sus hermanos e imploró misericordia. Y ofreció ocupar el lugar de Binyamín. Hay momentos en que debemos guardar silencio, pero hay momentos en que debemos hablar, incluso si esto tiene serias repercusiones. Cuando enfrente una situación que necesita una voz fuerte y una acción valerosa, acuérdese de Yehudáh y hable.

Esta es sin duda, una de las lecturas más emocionantes registradas en la Torah y el Tanak, ya que se narra el emotivo reencuentro de Yosef con sus once hermanos y su padre Yaakov. Por otro lado, resulta muy interesante que la Torah ocupe más pasukim para hablar de Yosef que de los mismos patriarcas Abraham avinu, Itzjak avinu y Yaakov avinu, especialmente teniendo en cuenta que Yosef solo representa a una de las 12 tribus de Israel (aunque en realidad son dos tribus las que provienen de él), mientras que los patriarcas son la fuente misma de toda la nación hebrea.

En esta sección Yehudáh representa a la sefiráh Malkut (Mundo Físico) y Yosef a la sefiráh Yesod (esfera celestial de vinculación con todos los ámbitos del Mundo de Arriba). Por tanto, el poder de la energía de esta semana se concentra en cerrar la distancia que hay entre Malkut y Yesod. No olvidemos entonces que Yesod representa al Cielo y Malkut a la Tierra.

La colisión mencionada en el segundo párrafo está detallada en el Midrash y se refiere a dos impulsos opuestos: nuestro deseo ontológico (esencial) de conectar con nuestro Creador y las necesidades, impulsos y deseos de nuestro cuerpo de someterse a los impulsos sensoriales que pugnan por dominar nuestras emociones.

Justamente Yesod es la esfera celestial donde la actividad sacerdotal del Mesías transfiere luz a Malkut (la Tierra), pero somos nosotros mismos los que determinamos con nuestras acciones cuanto recibiremos de Él desde esa dimensionalidad celestial (Yesod). Recordemos y aceptemos que nuestras acciones son las que hacen que la zona de Yesod se contenga o que fluya. Pues bien, la energía de esta semana nos ayuda a aprender a evitar que Yesod se contenga. Comprenderemos que estar asociados con Yeshúa HaMashiaj permite que el chorro de Yesod se abra y todo lo que suceda en consecuencia sea siempre milagroso. 

¿Qué más podemos pedirle a la vida? Todo lo que queremos es construir el Paraíso (Gan Edén) en la Tierra. Hacer descender el Cielo a nuestro mundo (Mateo 6:10). Pues bien, esta porción es la que nos da esa materia prima para que descienda el Cielo en todos los aspectos de nuestra vida (amor, familia trabajo, dinero, salud, etc.). Yesod es el almacén de todo lo que podemos desear, así que para cerrar la distancia que tenemos con él, tenemos que eliminar el caos de nuestra vida. ¿Cómo? Removiéndolo, y esto requiere mucho valor, porque a veces es muy doloroso. El dolor de esta lucha cotidiana de colisión para fusión lo describía el apóstol Pablo, cuando a los romanos les decía:

“¡Miserable de mí!

¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

Gracias doy a Dios, por Jesús, el Cristo Señor nuestro.

Así que, yo mismo con la mente sirvo a la Torah de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.”

(Romanos 7:24-25)

Por ello, en esta semana estaremos conectados a la gratitud al Eterno por habernos dado a Yeshúa quien demostró en su propio cuerpo con unir los dos planes de la existencia desde el correcto uso de su esencia: ser Deseo. Así lograremos que nuestro cuerpo (instrumento propio de Malkut) sea utilizado por el Espíritu Santificador de Yahvéh para ascender todo lo material hasta sublimarlo con lo celestial.

Debemos saber y aceptar que en Malkut (el cuerpo) es donde nuestro mundo psicoemocional (hebreo Zeir Anpin) se materializa. Tenemos muchos rincones oscuros, muchas sombras del pasado que, consciente o inconscientemente, ocultamos en lo profundo de nuestra psiquis. Entendemos, por los experimentos de las neurociencias, que esto funciona como un mecanismo de protección, está bien, pero que saber y aceptar que no porque escondemos nuestros traumas y frustraciones, ellos no nos están corroyendo por dentro. Por ello, muchas disciplinas de las ciencias de la salud, en su apertura holística, aseguran que las enfermedades son la purga de esas emociones no sanadas. Arrastramos traumas infantiles toda la vida sin poder sanarlos conscientemente, y, a veces, eso desata una enfermedad mortal, como el cáncer. Yo sé que nadie quiere sufrir, pero el dolor debe salir a través del trabajo espiritual o por medio de una enfermedad.

Malkut es puro deseo egoísta (ratzón atzmut) y por cada deseo hay una vasija. Cuando un espacio de la vasija está ocupado con una situación no resuelta, esto es igual a una vasija cerrada como una nuez. La Luz Infinita no tiene manera de penetrar. Por tanto, esa nuez hay que romperla, y es eso lo que duele (en el idioma paulino, a esto se le llama “castigar el cuerpo” – ver 1 Corinitios cap. 9 vers. 27). Salir de un trauma duele porque para el subconsciente es como si fuera un hijo y ha vivido con él durante años (es lo único que conoce). Nos cuesta romperlo porque lo desconocido causa miedo.

Te invito, estimado lector, a que imagines que cada problema o dolor que se te presenta es una nuez que vas a romper. En cuanto se rompe, sentirás la tristeza, el dolor, llorarás… pero debes saber que estás en el proceso verdadero de acercarte a Yeshúa como Salvador. Ese proceso de sanación es la semilla de la nuez que te estás comiendo y digiriendo, pero una vez que termine, te queda el espacio para que la vasija se llene de Luz mesiánica. Ella es simple y tiene una sola programación: dar. No puede haber una vasija vacía, porque en cuanto el espacio esté disponible, enseguida se llenará de Luz.

Justamente de esto se trata el proceso de salvación que el Eterno ha realizado con sus llamados, tal y como lo describe el apóstol Pablo al escribir:

“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó…”

(Romanos 8:30)

Es decir que a través de Yeshúa HaMashiaj hemos escapado del mundo sensoro-emocional en donde habita el miedo limitante, la ira y el sentimiento de ser una víctima (emociones estas que nos bajan la frecuencia), para ir a la cabeza, que son los niveles superiores intelectuales que conectan con las dimensiones de Yesod; las zonas donde todo le es posible al que cree (Marcos 9: 23).

En esta semana seremos capacitados por el Espíritu de la profecía (Apoc. 19:10) para entender que nuestra propia naturaleza reactiva que siempre busca detenernos, volvernos lentos o paralizarnos psíquica y emocionalmente, se vale del mecanismo de la víctima como la principal herramienta del cuerpo, para evitar los cambios que anhelamos a hacer, y que a ese nuestro satán no le gustan nada. La naturaleza corpórea rechaza los cambios porque ello incluye una actividad psíquica, emocional, química o celular nueva, que terminará produciendo un movimiento interno de conexión con la energía de la vida eterna (es decir, una vida con la calidad del Eterno); y el cuerpo, por causa del pecado, tiene implícito una memoria de muerte, porque constantemente se está regenerando, es decir, una parte nuestra muere y otra renace, por lo tanto debemos encontrar una manera diferente que nos llevará a un verdadero cambio y transformación, es por eso que se ha revelado públicamente el yugo de Yeshúa, que están provocando que cada día despierten más varones y mujeres, salgan de la zona de la Gran P… (Babilonia) y acepten hacerse sus discípulos a fin de sanar sus almas hasta lograr unir el Mundo de Arriba con el Mundo de Abajo. Así cuando los redimidos logran su misión en plenitud uniendo Cielo y Tierra, el Nombre de YHVH es santificado y se activa produciendo un flujo de milagros en la fisicalidad.

Anhelo que te interese caminar conmigo en estos seis días de ascensión y promoción mesiánica.

Shalom!

 

Los Hermanos de José Bajan a Egipto

Por P.A. David Nesher

 

“Jacob, viendo que había grano en Egipto, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando unos a otros?
Y dijo:

Mirad, he oído que hay grano en Egipto. Bajad allá y compradnos grano para que podamos vivir y no muramos.

Entonces diez hermanos de José descendieron para comprar grano en Egipto.”

(Génesis/Bereshit 42: 1-3)

Hasta el presente hemos sido testigos de cómo Yoséf interpreta los sueños de personas extrañas y cómo estos se cumplen.

Cabe recordar que la primera vez que la Torah relaciona a Yoséf con sueños lo hace relatándonos sus propios sueños que empezarán a cobrar realidad a partir del encuentro con sus hermanos.
Años han transcurrido desde que Yoséf fuera odiado por sus “sueños y sus palabras”.

El hambre en Egipto y en las comarcas que circundan a esa tierra no es más que uno de los elementos que conducirán al cumplimiento de los sueños de Yoséf, que no son un fin en sí mismos, sino que a su vez son los caminos a través de los cuales los descendientes de Abraham llegarán a Egipto y se acrisolarán como pueblo de Israel. Así pues, el hambre no perdonó a ningún pueblo, incluida Eretz Kenaán, país de los hijos de Yaakov. De esta forma se cumple el sueño de Yoséf; la gavilla de él es “levantada” más arriba que los de sus hermanos. Una pregunta surge aquí: ¿Qué hizo Yoséf para que sus sueños se cumplieran? Mantenerlos frescos en su memoria, no olvidarlos, solo de esa forma podían volverse realidad. Un buen sueño nunca debe olvidarse. Si el hombre olvida sus sueños nunca se le cumplirán y también él será olvidado.

Canaán y el mundo fueron golpeados con hambruna en la buena, agradable y perfecta Voluntad (Ratzón) del Eterno. Yaakov avinu y sus hijos estaban en peligro de muerte. Como el hambre se propagaba en la tierra prometida a Avraham e Itzjak, la familia de Israel estaba empezando a caer en desgracia. En la tierra prometida ya no fluía leche y miel. La mano invisible de Yahvéh había cerrado todo grifo celestial. Los canales sefiróticos del Eterno estaban sufriendo pérdidas en otras dimensionalidades de la existencia, por lo que en el plano físico la tierra de Canaán estaba experimentando dicha negatividad. Se había convertido en una tierra de hambre y desesperación.

Sabemos que el hambre no es algo bueno, pero el Eterno lo usó. Él puede, y hace uso del material necesario, que necesitamos en nuestra vida para que lleguemos a hacer cosas que normalmente no haríamos. Normalmente, los hermanos de Yoséf nunca hubieran descendido a Egipto.Pero la necesidad los llevó a esa nación.

El negocio de la familia de Yaakov era principalmente criar ganado vacuno y ovino en lugar de la agricultura. Ellos habían soportado un año antes la hambruna y tenían reservas para tal ocurrencia. Pero cuando el segundo año de la hambruna vino sobre ellos sus reservas se habían agotado y era el momento de actuar. Tenían que encontrar grano para mantenerse a sí mismos y sus familias, alrededor de ochenta personas en total. Pero a pesar de tener ellos una gran riqueza, no había grano para comprar en Canaán. Así Yaakov envió a sus diez hijos a Mitzraím (Egipto) para comprar allí. Toda esta circunstancia negativa, permitida por la Providencia del Eterno, los expulsó de sus tierras, y los llevó a Mitzraím (Egipto) un símbolo del mundo o gentilidad. Todo esto sería una tipología perfecta, ya que esta profecía  se cumpliría dos mil años más tarde, cuando Yeshúa el Mesías también sería entregado por sus hermanos (los judíos) en manos de los gentiles,  y tantos años después, los hijos de Israel (Casa de Judá), después de rechazar al Mesías (o Cristo) fueron obligados por los romanos (enviados por Dios) a abandonar sus tierras y se dispersaron en todo el mundo gentil (goyim).

“Así que los hijos de Israel fueron a comprar grano entre los que iban, pues la hambruna estaba en la tierra de Canaán.”

(Génesis/Bereshit 42:5)

Imaginemos la escena. Al igual que el terrible silencio de Avraham e Itzjak (Isaac) viajando al Monte Moriah, ellos viajaban en resignado silencio. No está registrada ni una sola palabra de la conversación. Sólo podemos imaginar los pensamientos y sentimientos de los diez hermanos, que viajaban a Egipto y recordaban la venta de su hermano veintidós años antes. Lo que no sabían es lo que habría en los depósitos de granos para ellos.

Los hijos de Yaakov estaban muy lejos de imaginar que al vender a Yoséf a los mercaderes que se dirigían a Egipto estaban sellando el destino de toda su familia y el de las generaciones venideras. La disposición divina tenía que cumplirse; para ello ellos debían ir a Egipto, posteriormente lo haría la familia entera con la finalidad de sobrevivir al hambre que azotaba a aquellas regiones. La profecía de Yahvéh a Abraham estaba en proceso de cumplirse:

“…Peregrina será tu descendencia en tierra que no le pertenece, y los harán servir…”,

(Gén 15: 13)

Yoséf era el visir (virrey) del país, y no obstante, jamás delegó en nadie la responsabilidad de la distribución física de los productos de primera necesidad a la gente que los requería. Él era el que vendía el cereal a todo el pueblo de la tierra (v. 6). Él personalmente cumplía esa función, para asegurarse de que nadie fuese engañado y para constituirse en un ejemplo vivo de la celeridad y la urgencia con que se debe atender los menesteres de los más necesitados. [Torat Emet].

Vinieron los hermanos de Yoséf y se prosternaron con el rostro a tierra. ¡Así y tal como lo leemos! Los hermanos de Yoséf llegan a Egipto y se presentan ante él inclinando sus rostros por tratarse de un varón de autoridad. Ahora bien, si usted no cree que el Eterno puede llevarlo al fin de usted mismo, mire esta imagen. Aquellos que se rieron del adolescente en el pozo ahora están postrados delante de él rostro en tierra. Necesitamos ser humildes ante el Dueño del universo. Nuestra expresión española humilde viene de la palabra griega humas, que significa tierra. Es decir, que cuando usted ruega a Dios debe acostumbrarse a “poner su cara en tierra“. Si los ángeles lo hacen, ¿por qué no hacerlo nosotros? La Sagrada Escritura dice que hay que humillarse ante Dios (Daniel 10:12), porque si usted no se humilla, Él lo humillará, porque tarde o temprano toda rodilla se inclinará ante Él (Filipenses 2:10-11). No es si usted va a humillarse, es cuando va a humillarse. Usted puede inclinarse hoy, o puede inclinarse en el Día del Juicio, pero se inclinará. Su elección es de que manera.

Volviendo a este encuentro fraternal. En realidad, Yoséf quien mandó a buscar a sus hermanos apenas los reconoció. Ellos no sabían que estaban ante su hermano “perdido”. Era imposible identificar a Yoséf detrás de esa barba, con un collar de oro en el cuello, con vestimentas de seda y carmín, y sin su inconfundible cabellera peinada-trenzada. Además llevaba en su cabeza una corona real de oro puro. Sin embargo, él sí reconoció a cada uno de ellos, a pesar de no verlos durante más de 20 años.

Yoséf no era reconocible porque había cambiado, pero ellos ¿habían cambiado? Él no lo sabía, pero a lo largo de los años había decidido que si sus hermanos llegaban ante él, primero los probaría antes de revelárseles. Finalmente ellos se quedaron allí. En el versículo 7 hay un juego de palabras en hebreo. Fueron reconocidos, pero él se hizo irreconocible y fingió ser un extraño. Por eso, decidió hablarles duramente a través de un intérprete. Dicho intérprete sabía a la perfección el idioma egipcio y el hebreo; el Midrash cuenta que este intérprete era Menashé, hijo mayor de Yoséf. Pasados 22 años, se volvieron a ver. Yoséf no reveló su identidad a sus hermanos, sino que los trató con rudeza.

YOSÉF TRATA DURAMENTE A SUS HERMANOS.

 Vayizkor Yosef et hachalomot asher chalam lahem vayomer alehem meraglim atem lir’ot et-ervat ha’arets batem.


“Yoséf recordó los sueños que había soñado acerca de ellos y les dijo:

“¡Ustedes son espías. Vinieron a investigar el punto débil de la tierra para luego atacarnos!”

(Génesis 42:9)

Explica el Midrash que, los hermanos de Yoséf enfrentan el cargo de “espías”, ya que Yoséf advirtió que ellos ingresaron de forma estratégica a Egipto; cada uno por puertas distintas.

¿Por qué los acusa de espías?

Los hermanos de Yoséf lo habían calificado de esa manera cuando trabajaba para su padre Yaakov.

Durante la hambruna Yoséf había ordenado que se registrara a cada individuo que entraba Egipto. Él estaba seguro que sus hermanos tendrían que llegar al país en búsqueda de alimentos. Los midrashim narran que, llegando a Egipto, los hermanos comienzan a buscar a Yoséf para tratar de recuperarlo. Esta acción es profética: Actualmente, Yoséf (Casa de Efrayím), está disperso entre los gentiles y los judíos (Estado judío moderno), están ayudando a la recuperación de sus descendientes, las “tribus perdidas de los hijos de Yaakov”.

Volviendo al momento de la acusación que Yoséf les hace, no habiendo ofrecido ellos ninguna respuesta ante la misma, Yoséf los confina por tres días como sospechosos, hasta que se aclare su situación.

El primero en admitir su culpa, entre ellos, fue Yehudá quien reconoce haber maltratado a Yoséf y participar en el complot contra él. También reconoce que él sugirió la venta de Yoséf, pero fue una manera de salvarlo de morir en el pozo. Sin embargo, todos eran culpables de darle la tristeza de su vida a su anciano padre Yaakov.

La dureza — aparente o real — con la cual Yosef trata a sus hermanos es objeto de interpretaciones variadas.

Existe un detalle maravilloso que debo destacar antes de continuar con el hilo de esta bitácora. Como quiera que sea, en las Sagradas Escrituras los protagonistas de sus relatos son seres humanos con pasiones y amores, odios y lealtades. Por esto, no veremos a un Yoséf indiferente frente a sus hermanos, ni indolente por el sufrimiento que ellos le causaron. Abarbanel sugiere que, en última instancia, los propósitos de daños maquinados por sus hermanos no afectaron a Yosef, ya que él sobrevive y alcanza la gloria, entendiendo que todo estaba dominado por la soberana Intención de Yahvéh. Pero, en la mentalidad básica de ellos anidó la voluntad de dañar.

Por lo tanto Yoséf responderá en la misma forma. El los interrogará, les hará preguntas difíciles, quizás algunas con poco fundamento, pero velará por su bienestar físico; les venderá alimentos y al mismo tiempo ordenará, en secreto, la devolución de su dinero, tal vez para no empobrecerlos. Les hablará con dureza en público, pero se ocultará muy cerca de ellos y llorará.

El reconocerá a sus hermanos físicamente y más aún reconocerá su grado de parentesco y no los dañará, cosa que los hermanos ignoraron cuando lo arrojaron a “la cisterna, en el desierto”.
Evidentemente hay grandeza de alma en Yoséf, sin olvidar su condición humana.

Personas y no héroes protagonizan estos relatos.

Entonces aceptemos bien lo que aquí se esconde. Cuando Yosef probó a sus hermanos, él buscaba dos cosas antes de revelarse a ellos. En primer lugar, quería ver si ellos habían cambiado. La última vez que los vio, lo habían arrojado a un pozo y luego lo vendieron como esclavo. Entonces, como prueba definitiva de sus corazones cambiados, Yosef necesitaba ver cómo ellos tratarían a su hermano menor Benjamín. ¿Iban a ser ellos tan celoso de Benjamín como lo habían sido de él? ¿Podía confiar en ellos?

Muchas veces el Eterno puede y debe utilizar formas que pensamos que son muy duras para llamarnos a estar donde Él quiere que estemos. No debemos resistirnos nunca, porque es la dureza de nuestro corazón la que lo demanda.

“Antes que fuera humillado, yo erraba, pero ahora guardo tu Palabra.”

(Salmo 119: 67)

Existe en estos códigos una tipología profética maravillosa. Ni Yoséf ni Yeshúa fueron reconocidos por sus propios hermanos.

Yoséf había sido exaltado sobre todo Egipto, pero Israel no lo sabía. Todos esos años él creyó que Yosef estaba muerto, y luego, por causa del hambre mundial, los hijos de Israel descendieron a Egipto, pero no lo reconocieron. Así ha sido con los descendientes de Israel en la Casa de Judá desde el momento en que rechazaron a su Mesías:

“A lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron.”

(Juan 1:11)

Los judíos no han aceptado que el Eterno había enviado y criado a Yeshúa. Ellos creyeron que, después de su crucifixión Él está muerto, y a lo largo de todo este exilio de Edom (Roma) un velo se ha puesto sobre sus corazones y mentes. Incluso el comienzo de la Gran Tribulación los encontrará aún ignorantes de la exaltación y gloria del Señor Yeshúa HaMashiaj (2 Tesalonicenses 2:14).