Lobby LGTB

Jerusalén es una Ciudad Santa, no es Sodoma

Aryeh Stern, el principal rabino askenazi dijo: “El desfile del orgullo gay está causando más daño que beneficio

Jerusalén – La celebración del desfile de orgullo LGBT en las calles de Jerusalén contradice sus características de ciudad santa, dijo el jueves el principal rabino Ashkenazi de la capital, Aryeh Stern.

Stern subrayó que objeta y condena cualquier forma de violencia contra el desfile, pero cree que no hay espacio para tales eventos en Jerusalén.

Es triste que un par de días después de Tisha B’Av, cuando multitudes visitaron Jerusalén y recordó que era una ciudad santa … La esencia de este desfile contradice la tendencia de Jerusalén como ciudad santa, y esa es la ciudad que queremos “, dijo Stern en una entrevista a Radio del Ejército.

Mis opiniones son conocidas cuando se trata de violencia“, agregó Stern. “Participé en la ceremonia conmemorativa de Shira Banki, y vine a su casa para consolar a la familia afligida. Pero mantener el desfile en las calles de la ciudad está causando más daño a sus partidarios que beneficios“.

El tema del desfile de este año, que tiene lugar el jueves, es LGBT y religión. Será el decimosexto año consecutivo que el desfile se celebrará en la capital.

Sarah Kala, Directora General de la ONG de defensa de los LGBT, que busca la abertura de Jerusalén para el Orgullo y la Tolerancia, dijo al Jerusalem Post que esto viene como una respuesta a todos aquellos que dicen oponerse a la comunidad LGBT en nombre de la religión.

Nuestro mensaje principal es decir ‘No’, esta no es nuestra manera de practicar la religión“, dijo Kala. “Hay muchas personas religiosas que están dispuestas a aceptar la comunidad LGBT, y pretendemos que el desfile sea una plataforma para el diálogo y la comprensión, no para el odio“.

El desfile incluirá un 1 km. de marcha, al parque de la independencia, donde los músicos estaran tocando. El concierto se llevará a cabo en memoria del cantante y activista Amir Fryszer Guttman, que debía ser el anfitrión del evento, pero murió hace dos semanas después de salvar a su sobrina de ahogarse en una playa de Atlit.

Cientos de policías, policías fronterizos y voluntarios de la policía asegurarán la marcha. Todas las calles que rodean el desfile estarán cerradas para el tráfico durante la tarde y la noche. Esto incluye las calles King George Avenue y Hillel, Agron, Keren Hayesod y Be’eri.

La policía ha emitido un permiso para grupos de extrema derecha, como Lehava, para llevar a cabo una contraprotesta, a varios cientos de metros de la marcha, bajo la guardia de la policía. La policía ha advertido a unas 50 personas que no interrumpirán el desfile, y algunos dijeron que no pueden estar en la capital el jueves.

Bentzi Gopstein, CEO de Lehava, dijo al Post que unos 50 manifestantes planean asistir al evento. Añadió que sus temas principales serán “Jerusalén no es Sodoma” y “No dejes que adopten niños“.

El Municipio de Jerusalén dijo al Post que el alcalde Nir Barkat no asistirá al desfile, debido a un viaje al extranjero. El municipio agregó que “recientemente, Barkat asignó unos 500.000 NIS para apoyar la Casa Abierta para el Orgullo y la Tolerancia“.

Fuente: Shalom Haverim

Escuelas de Francia: Ya no se dirá “Mamá y Papá” para no ofender a niños con padres del mismo sexo

Por Leonardo Granadillo

Para algunos es una ley demasiado mente abierta, para otros es tal como se deben referir a los padres de cada niño, ya que hay algunos exactamente no son mamá y papá. Lo cierto es que en Francia de ahora en adelante se usarán las palabras ‘padre 1’ y ‘padre 2’.

Al menos ya el gobierno ha iniciado el proceso legal para ‘dejar de ofender’ a los padres de niños del mismo sexo, a quienes no les gusta mucho que se enseñe en el colegio que solamente existe una ‘mamá’ y un ‘papá’. Sin duda debe ser algo que genera confusión en los pequeños.

Pero a pesar de lo bien intencionada que puede llegar a ser la iniciativa que plantea se cambie ‘mamá’ y ‘papá’ por ‘Padre 1’ y ‘Padre 2’, en algunos sectores no ha sido nada bien recibida, incluso muy rechazada.

La medida ya pasó la primera lectura viendo como personajes políticos Valerie Petit diputada de la Asamblea Nacional Francesa la defendían, diciendo que es importante “anclar la diversidad de familias con niños en la ley”.

A pesar de que la ley va muy bien encaminada y se espera que sea aprobada, surgen algunas dudas y no es tanto por el hecho de quitar las palabras tradicionales con las que crecimos, sino porque podrían surgir diferencias entre los padres por quien sería el número 1.

Esta semana se espera se haga la segunda lectura sobre el tema, pero aparentemente solo falta algunos papeleos para que la medida, se empiece a aplicar. ¿Te parece buena esta idea?

Fuente: UPSOCL

En la Última Década, en Inglaterra, las Consultas por Tratamientos Hormonales de Cambio de Sexo se dispararon un 4000%

El Ministerio de la Mujer y la Igualdad del Reino Unido, dirigido por Penny Mordaunt y que está alineado en las políticas de género internacionales, quiere estudiar las causas que han llevado a un incremento del 4000% de los tratamientos transgénero en los menores de edad.

La propia ministra dejó en claro el crecimiento que se dio en la última década y que llamó la atención de los grandes medios británicos. Durante el último año, más de 1.806 niñas se han sometido a tratamientos dentro del sistema de salud del Reino Unido.

Son datos ciertos, proporcionados por el propio Ministerio británico, lo que provoca conmoción en cualquier lector, con independencia de la ideología y más entre los que nos dedicamos a la enseñanza o somos padres, porque no cabe duda de que lo que está pasando con los niños ingleses les pasará en muy corto periodo de tiempo a todos los europeos.

Son varias las razones por las que nadie puede permanecer indiferente ante el hecho de que estos tratamientos se estén produciendo en un número cada vez mayor y en edades cada vez más tempranas.

Primero: porque afecta a menores que deberían pensar en cualquier cosa menos en el sexo.

Segundo: porque los tratamientos son irreversibles y se trata de la única cosa que se les permite hacer a los menores sin el consentimiento paterno yque además tiene consecuencias fisiológicas y psicológicas para toda la vida.

Tercero: porque semejante incremento no puede sino ser causado por algo distinto a la “necesidad” de tales operaciones por cuestiones intrínsecas al menor. Es decir: las causan los adultos.

Una vez conocido el dato y escandalizados por ello debemos buscar la causa. Yo le diría a la ministra que no busque demasiado lejos, que ella (y sus predecesoras en el cargo) es en parte la causante de esta aberración.

El ministerio que dirige Penny Mordaunt es el responsable de los programas escolares de adoctrinamiento en centros escolares, el que firmó la «Alianza nacional contra la homofobia, bifobica y transfóbica», que actúa en centros escolares del Reino Unido. Esta ‘Alianza’ se firmó entre el Estado y una docena de asociaciones LGTB para inculcar a los niños la idea de que cualquier práctica, orientación o deseo sexual es igualmente válido, que existen niños que son niñas, niñas que son niños e individuos que no son ni una cosa ni la otra, etc. Estos programas, que se introducen en las escuelas –en teoría– para evitar el rechazo que sufren en la adolescencia los jóvenes homosexuales, enseñan a utilizar el propio cuerpo y el ajeno como fuente de placer, a identificar posibles sentimientos homosexuales y a aceptarlos como normales.

Independientemente del logro de su objetivo (personalmente creo que tampoco lo cumplen) está claro que estos programas lo único que pueden generar es confusión y desorientación en los niños y adolescentes, puesto que por definición tanto unos como otros no tienen formado el carácter ni tienen claro quiénes son y mucho menos quiénes quieren ser.

En el caso de los menores de once años sabemos que en su horizonte mental el sexo no aparece. Si por accidente aparece en su vida se muestra como un misterio, como cosas de los mayores que no terminan de comprender ni en su dimensión real ni en sus implicaciones. Por otro lado, en el nivel psicológico, los afectos del niño son de naturaleza muy diferente a las personas adultas. El niño vive en el presente donde lo que tiene delante es amado sin implicaciones de ningún tipo. Un niño puede jugar con un desconocido como si fuese su más fiel amigo y no volver a verlo sin echarle de menos ni preguntarse nada de él, o puede enfadarse y desenfadarse en unas horas con un compañero. Pueden tener mejor relación con una muñeca que con una persona real, porque la realidad es distinta para los niños que para los adultos, abarca más. Los niños no tienen el tipo de relación direccional de los adultos, por lo que no tienen orientación de ningún tipo, y menos orientación sexual.

En cuanto a la diferenciación sexual es algo que tampoco forma parte del universo del niño. Si bien son capaces de distinguir sexos a muy temprana edad (la identificación del sexo es un universal antropológico), no le dan el valor que los adultos le damos, no tratan a uno y otro sexo de manera diferente. Es del todo imposible que un niño o una niña manifiesten espontáneamente su incomodidad con el sexo propio (“asignado”, en la jerga de la ideología de género) o su preferencia por personas de su mismo sexo.

Solo si los adultos se empeñan en que los niños busquen afectos direccionales (la pregunta por el novio o la novia en educación infantil), con la que muchos padres acosan constantemente a sus hijos, los niños se pueden plantear esa cuestión como una realidad posible, y si además se les pregunta si están más a gusto con los de su propio sexo o si sienten por algún compañero atracción, los niños en su imaginación pueden crearse una idea equivocada de lo que son las relaciones con sus compañeros. En estos programas, por ejemplo, se les pregunta a los niños si tienen novio y a las niñas si tienen novia.

Plantear en un niño un conflicto como este, ponerles a jugar a que los niños sean niñas. y las niñas, niños, para “ver cómo se sienten”, puede excitar la imaginación infantil, que, como dijimos, tiene trastocado el criterio de realidad, creando a veces la ilusión de ser lo que no se es, y esta imaginación es más potente en el caso de las niñas.

La confusión en la infancia llevará inexorablemente a una confusión mayor en la pubertad, puesto que, en este periodo, como veremos, el conflicto es parte de la vida.

En cuanto a los adolescentes, el discurso adoctrinador en los colegios puede causar también un daño irreparable. Pensemos que la adolescencia es una etapa de crisis, donde todo lo aprendido en cuestiones de moral y política se pone en entredicho y donde el joven busca una afirmación en muchos casos contra la sociedad o el estilo de vida de los padres.

En la adolescencia el joven no encuentra su lugar y camina, como un náufrago, en busca de su lugar en la vida: busca afiliaciones (políticas, musicales, artísticas, religiosas), busca su afirmación y quiere ser tratado como adulto, pero tiene constantes recaídas a la infancia. No hay nada sólido en la vida del adolescente y este periodo se caracteriza por la búsqueda constante de su ser. El adolescente se ha iniciado ya en el amor direccional, ya le gusta alguien, aunque ese alguien cambie constantemente. Aún no ha llegado al amor pleno, sino que está en el mundo de los amores. La vida del adolescente puede ser pensada como los fuegos artificiales: mucha intensidad, pero poca pólvora, de tal manera que constantemente salta y vuelve a su ser.

La relación con las personas del otro sexo no es del todo equilibrada. Se da una relación de amor y odio a la vez; por una parte, las tendencias naturales les llevan a la unidad, pero la psicología, con sus dos tiempos madurativos entre hombres y mujeres, les lleva al rechazo, sobre todo entre las chicas. El adolescente se siente doblemente incomprendido: primero por sus padres y después por los representantes del sexo contrario, pero con las personas de su misma edad y sexo se siente plenamente a gusto.

Siendo así las cosas, no es el mejor momento para explicarles en el colegio la posibilidad de un amor homosexual, o trabajar la idea de que los sentimientos hacia sus compañeros deban llevar necesariamente a una idea homosexual o transexual.

Estos programas, sin duda, no cumplen objetivo que se proponen, pero traen una serie de problemas muy graves que deberían tenerse en cuenta, aprendiendo la lección del Reino Unido a la hora de exportarlos al resto de los países.

Varias son las razones que preocupan a los padres británicos, destacándose que el número va en aumento y a edades cada vez menores, cuando deberían estar pensando en otra caso en vez del sexo.

Otro factor de preocupación ante esta escalada de tratamientos hormonales para cambios de sexo es que se haga sin el consentimiento de los padres y sea irreversible. Las consecuencias fisiológicas y psicológicas son de por vida. Que sean adultos quienes promueven esta situación, en muchos casos promoviendo el lobby LGBT, generan un confusión en el infante que termina explotando en la pubertad.

No es de extrañar que aquellas niñas que fueron adoctrinados por estas asociaciones LGTB hace diez años pidan ahora de forma numerosa el cambio de sexo o practiquen la homosexualidad o la bisexualidad de manera momentánea, hasta lograr encontrar su sitio en la vida, es decir, llegar a la edad adulta.

FUENTE:
Prensa Republicana