nuevo orden mundial

Irán en el Punto del «No Retorno»: La Anatomía de un Colapso Estructural

Por David Nesher

Del contrato social roto a la gestión de las ruinas: un análisis sobre la pérdida de legitimidad y el despertar de una generación.

Estimada lectores, amigos y amigas:

Hoy, desde esta bitácora, quiero desafiarlos a diseccionar un fenómeno que está redefiniendo el equilibrio de Medio Oriente, y el nuevo mapa de la geopolítica mundial. Lo que está ocurriendo en las calles de Teherán, Mashhad e Isfahán no es simplemente una revuelta política; es una lección viva sobre lo que sucede cuando un sistema de poder se divorcia de la realidad y de la ética.

Por ello, al mirar hacia Irán, no debemos cometer el error de ver simplemente otra serie de protestas o un estallido coyuntural. Lo que las los hechos nos gritan es que estamos ante un colapso estructural de la legitimidad. Esto significa que Irán no está viviendo una crisis de gobierno, sino el final de una era política y espiritual iniciada en 1979.

Para entender la magnitud de este sismo, debemos analizar cuatro grietas fundamentales que han llevado al sistema a un punto de no retorno.

  1. La Ruptura del «Contrato Implícito»: Cuando el pan falta, el miedo desaparece

Primeramente debo decir que todo liderazgo, ya sea secular o religioso, se basa en un contrato implícito, un pacto. Estudiando la Torah, hemos aprendido que un líder debe servir al pueblo, no servirse de él. En Irán, durante décadas, existió una ecuación: el pueblo aceptaba la austeridad y el sacrificio a cambio de una identidad fuerte y orgullo nacional. Desde 1979, la ecuación en Irán fue clara: la población aceptaba vivir con austeridad y restricciones a cambio de una identidad nacional fuerte, orgullo y «resistencia» frente a enemigos externos.

Hoy, esa ecuación se ha roto. ¿La causa? Un colapso económico que ha dejado de ser una estadística para convertirse en una crisis humanitaria. Una inflación descontrolada, una moneda devastada, y salarios que no cubren lo básico.

Sin embargo, no cometamos el error de verlo solo como un problema de dinero. Es un problema de promesas rotas. Cuando un gobierno no puede garantizar la supervivencia biológica —alimentos, empleo, futuro— pierde su autoridad moral.

Justamente el malestar comenzó en los bazares —el corazón económico tradicional— y desde allí se extendió por distintos sustratos sociales porque la política entró literalmente en la cocina y en el precio del pan. Como nos enseña la sabiduría antigua: «donde no hay harina, no hay Torah«. Por eso, un régimen que no puede llenar las mesas vacías no puede exigir lealtad espiritual. El contrato social se ha disuelto, y lo que queda no es gobierno, sino ocupación dictatorial.

Ante lo dicho, necesito que entendamos esto con claridad pedagógica: cuando la protesta se vuelve existencial —nacida del hambre y la falta de horizonte—, ya no se apaga con promesas ideológicas. La represión puede silenciar, pero no puede llenar mesas vacías ni reconstruir monedas destruidas. El régimen ha perdido su autoridad moral porque ha fallado en lo más básico: garantizar la supervivencia de su gente.

Antes de comenzar a desarrollar estas pautas de análisis, los invito a considerar este resumen en el siguiente video:

  1. La Paradoja de la Oscuridad: El apagón digital y la verdad.

Ante la pérdida de consenso y legitimidad, el régimen ha recurrido a una táctica que nos recuerda a una de las plagas de Egipto: la oscuridad, el apagón digital masivo. Cortar internet, telefonía y plataformas para imponer un silencio absoluto. La lógica del régimen es táctica: «apaguemos la luz para que nadie vea lo que ocurre».

Pero aquí surge una enseñanza poderosa sobre la naturaleza de la Verdad (Emet). El régimen cree que puede controlar la realidad controlando la información. Sin embargo, esto ha generado un efecto boomerang devastador. Al cortar la conexión digital, no desactivaron la resistencia; la radicalizaron. La población se vio movilizada a volver a métodos «indesconectables»: el boca a boca, la organización vecinal y, lo más simbólico, los gritos de consignas desde los techos de las casas por la noche.

Imaginen esa escena: en medio de la oscuridad impuesta por el tirano, se alza la voz desnuda del ser humano. Es el clamor que rompe el silencio. Nos recuerda que se puede bloquear la tecnología, pero no se puede bloquear la memoria, ni la identidad, ni la conexión emocional de un pueblo. La verdad, como el agua, siempre encuentra una grieta por donde salir. Este hecho revela una realidad profunda: un Estado que necesita desconectar a todo un país para sobrevivir admite implícitamente que su poder ya no emana del apoyo popular, sino exclusivamente de la coerción. Y gobernar solo mediante la fuerza es, por definición, costoso, desgastante y temporal. Repito: ¡No se puede bloquear la memoria ni la identidad de un pueblo con un interruptor!

  1. El Abismo Generacional: «Estructura Obsoleta» vs. «Revolución Viva»

Aquí llegamos al núcleo psicológico de la crisis. Hay un dato demográfico que actúa como una sentencia profética: el 60% de la población iraní tiene menos de 40 años. Esta generación no vivió la Revolución de 1979. El Irán actual es un país joven. Para la élite gobernante, anciana y dogmática, la Revolución Islámica es un evento vivo y sagrado. Pero para estos jóvenes, esa revolución es historia antigua, una estructura obsoleta que no vivieron y con la que no sienten ninguna deuda histórica.

Estos gritan por su dignidad perdida. El régimen intenta venderles una narrativa de enemigos extranjeros (EE. UU., Israel), pero en las calles no se escuchan consignas geopolíticas. Se escuchan gritos de dignidad y hartazgo. ¡Ellos están luchando una guerra real por su supervivencia! ¡Es el colapso de una narrativa que dejó de dialogar con su tiempo!

El sistema, diseñado para controlar y no para negociar, se ha vuelto rígido. Y en la física, como en la política, lo que es rígido no se dobla ante la presión: se quiebra.

  1. La Anatomía de la Resistencia: El «Cuerpo sin Cabeza»

Finalmente, analicemos la estructura de esta resistencia. El régimen busca desesperadamente a los líderes para eliminarlos, pero no los encuentra. ¿Por qué? Porque el movimiento es horizontal, espontáneo, caótico y sin líderes visibles. Al no haber una «cabeza» identificable, el movimiento se vuelve fluido como el agua, imposible de decapitar.

Esto, que parece una debilidad, es su mayor fortaleza. En términos estratégicos: «no hay una cabeza que cortar para desactivar el cuerpo«. Es la fuerza de la comunidad (el Klal) frente a la jerarquía del poder.

A esto se suma el papel crucial de la diáspora, que actúa como caja de resonancia. Mientras el régimen intenta aislar al país, millones de iraníes en el exterior amplifican las voces internas, presionando a la comunidad internacional y rompiendo el cerco informativo.

Conclusión: La Gestión de las Ruinas

Amigas y amigos míos, para cerrar este análisis, debemos mirar el horizonte con realismo. El régimen actual está, en palabras textuales, administrando ruinas.

Los imperios y regímenes no caen cuando parecen débiles, sino cuando aparentan fortaleza mientras están vacíos por dentro. Irán se enfrenta hoy a su propio espejo. No el espejo que la propaganda quiere mostrar, sino el espejo que la sociedad sostiene frente al poder: un reflejo de desigualdad, represión y fracaso. Romper el espejo mediante la violencia no borra la imagen; solo multiplica los fragmentos, haciendo que el reflejo de la injusticia se vea en todas partes.

El régimen puede seguir existiendo en el papel, puede seguir sacando los tanques a la calle, pero ha perdido la batalla por la conciencia colectiva. Ante las noticias que recibimos desde Irán, y de una manera lapidaria surge una lógica conclusión: ¡Gobernar sin Conciencia Social es simplemente administrar ruinas!

Por ende, estamos presenciando no el final inmediato de un gobierno, sino el inicio de un proceso irreversible donde el miedo ha cambiado de bando. Y cuando un pueblo pierde el miedo, la historia comienza a escribirse de nuevo.

Para concluir, ¿qué nos enseña esto a nosotros?

Nos enseña que la autoridad sin consentimiento es efímera. Nos enseña que gobernar mediante el miedo (coerción) es costoso, desgastante y tiene fecha de caducidad. Y, sobre todo, nos recuerda que cuando un pueblo pierde el miedo y recupera su voz, no hay ejército ni apagón tecnológico que pueda detener el curso de la historia.

Pidamos al Eterno tener la sabiduría de construir comunidades basadas no en la fuerza, sino en la justicia social de Su Reino y la Verdad de Su Mesías.

Muchas gracias.

Muchas gracias por tenerme la paciencia de leer lo que mi corazón reflexiona.

¡Paz y muchas bendiciones!

En amor y servicio: David Nesher

El Asedio Invisible: ¿Cómo Proteger tu Paz y tu Propósito frente a la Presión Económica?

Por: Pastor Moisés Franco.

Por eso nombraron sobre él recaudadores de impuestos para oprimirlo con sus cargas. (Los israelitas fueron obligados a) edificar ciudades de depósitos para Paró: Pitom y Raamsés

(Shemot/ Éxodo 1:11 | Torat Emet)

Al estudiar la primera porción del libro de Shemot/Éxodo el Espíritu Santo me hizo focalizar en la expresión recaudadores de impuestos.

Es que en la mayoría de las traducciones bíblicas dice “capataces”, dando la sensación típica de las películas de un egipcio con un látigo.

Sólo algunas como la Reina Valera y la Biblia del Jubileo traducen “comisarios de tributos”.

Aquí hay algo que debemos entender: la esclavitud de los hijos de Israel no llegó repentinamente, fue un proceso gradual.

El Ramban (Najmánides) explica la astucia que aplicó Faraón contra el pueblo israelita:

Ven, tratemos con él con sabiduría. Faraón y sus sabios no consideró oportuno matarlos con la espada, pues habría sido una gran traición fulminar sin razón a un pueblo que había llegado a la tierra por orden de un antiguo rey. El pueblo del país tampoco dio consentimiento al rey para cometer tal perfidia (…) porque los hijos de Israel eran un pueblo numeroso y poderoso y libraría una gran guerra contra ellos. Más bien, el faraón dijo que lo haría sabiamente para que los israelitas no sintieran que se hacía en enemistad contra ellos. Por esta razón, impuso un impuesto sobre ellos, ya que era costumbre que los extranjeros en un país contribuyeran con un impuesto al rey, como se menciona en el caso del rey Salomón.  Después, ordenó en secreto a las comadronas que mataran a los niños varones en el taburete de parto para que ni siquiera las madres lo supieran. Después, ordenó a todo su pueblo. Todo hijo que nazca, vosotros mismos lo arrojaréis al río.  Esencialmente, el faraón no quería encargar a sus verdugos de matarlos por decreto del rey ni de arrojarlos al río. Más bien, dijo a la gente que quien encontrara a un niño judío debía arrojarlo al río. Si el padre del niño se quejaba al rey o al señor de la ciudad, le decían que trajera testigos y entonces se vengarían [del crimen]. Ahora, una vez eliminada la restricción de los egipcios registraban las casas, entrando de noche e, indiferentes [a los gritos de los padres], apartaban a los niños de allí.1

El Sefer HaYashar (midrash) explica también que el rey egipcio mandó a fortificar Pitón y Ramsés con la excusa de una eventual guerra. Hizo que se proclamara por toda la zona que a todos los que fuesen a trabajar se les pagaría el día de trabajo.

Así, tanto egipcios como hebreos fueron a trabajar. Pero la instrucción real que corría sólo entre los egipcios era:

“Y después de que hayan trabajado para su empleo diario, apartaos de ellos (israelitas) uno a uno en secreto, y entonces os levantaréis y os convertiréis en sus capataces y supervisores, y les harán continuar el trabajo sin salario, y si se niegan, entonces todos los obligaréis a hacer la obra (…)

Y al cabo de un año y cuatro meses todos los egipcios se habían retirado, de modo que solo quedaban los hijos de Israel para hacer la obra. Y después de que todos los egipcios finalmente se retiraran, regresaron y se convirtieron en sus capataces y supervisores, y algunos de ellos fueron puestos sobre los hijos de Israel para quitarles todo lo que habían recibido en salario”.2

 Hasta aquí podemos encontrar puntos claves:

  • La esclavitud empezó con impuestos que ponían fuerte presión sobre los hogares de Jacob.
  • Luego el mismo sistema que oprimió impositivamente ofreció posibilidades laborales que “salvaban”, aunque en realidad esclavizaban.
  • También se restringió la natalidad, haciendo que los propios vecinos egipcios se metieran en las casas hebreas.

Cabe señalar que unos 3.500 años después el nazismo siguió el mismo modelo. Es que, antes de la violencia directa contra la comunidad judía, se empezó con leyes restrictivas económicas y de natalidad.

Por ejemplo, en 1.935 se aprobó la “Ley para la Protección de la Sangre Alemana y el Honor Alemán” que prohibía los matrimonios entre judíos y “arios”. 3

Y en cuanto a lo económico, desde principios de los 30’ había presiones para que los judíos vendiesen sus empresas a arios y ocurrió una progresiva expulsión del sector público así como de universidades.

Pero lo decisivo ocurrió “El 10 de noviembre de 1938, apenas dos días después de los pogromos de la Kristallnacht, el gobierno alemán introdujo el Judenvermögensabgabe; el impuesto de capital judío. Los judíos con más de 5.000 marcos del Reich (RM) en activos debían pagar un impuesto del 20 por ciento sobre todos los activos para alcanzar un objetivo colectivo de mil millones de marcos de RM. A pesar de las exageradas afirmaciones de riqueza judía, los acontecimientos de los cinco años anteriores habían paralizado financieramente a gran parte de la población judía alemana, y pronto quedó claro que la suma objetivo no se cumpliría, por lo que el impuesto se incrementó al 25 por ciento en 1939”, afirma el sitio especializado en estadística statista.com.4

¿Algún parecido con nuestra realidad actual?

El hombre es hombre en cualquier punto de la historia y de la geografía. Por eso, cuando existen presiones económicas existe una tendencia a caer en la preocupación por el sustento y desenfocarse de lo espiritual.

Esto mismo lo dice el maestro Yeshúa, el Ungido:

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas

(Mt. 6:31-33) 5

Las crisis globales llevan a que las personas se auto esclavicen a sus trabajos para sentirse seguras con lo que “ganan”.

Frente a esto aparecen “soluciones” brindadas por el mismo sistema. Un ejemplo de esto serían las aplicaciones de traslado de alimentos y/o de personas.

En principio parece que es algo agradable porque sos libre, manejás tus propios horarios.

Sin embargo, mi contacto con muchos trabajadores de este tipo me lleva a concluir lo contrario.

Es que, cuando hay codicia, el no tener horarios fijos de trabajo lejos de ser un beneficio es una tentación constante para seguir trabajando.

Por otro lado, las mismas aplicaciones generan esta dependencia. Porque mientras menos se trabaja, mientras más viajes el trabajador rechaza, menos propuestas le ofrecerá luego el algoritmo de ese sistema.

Esto es sólo un ejemplo y no busca estigmatizar a todos los trabajadores de este tipo de aplicaciones como codiciosos. Sólo lo menciono como una tendencia y para ilustrar cómo el sistema reptiliano crea problemas y ofrece soluciones que en verdad esclavizan.

¿Y tener hijos?

Especialmente luego de la finalización de la Guerra Fría en 1991 el modelo neoliberal se expandió en el mundo.

El Estado se retrajo, ya no había injerencia sobre las vidas, pero tampoco apoyo económico. Cada cual debía trabajar todo lo que pudiera para obtener sus ingresos, porque esa era la base de la libertad capitalista: riqueza y más riqueza para todos en base al esfuerzo individual.

A esto se le sumó un discurso de “empoderamiento” femenino que llevó progresivamente a que la mujer se concibiese más como profesional o trabajadora antes que como esposa y madre.

Claramente el Eterno no se opone a que una mujer estudie y trabaje fuera de su casa, pero también le ha legado una misión maravillosa de ser el elemento contenedor y guardián de la educación de sus hijos.

Esto, sumado a la liberalización sexual promovida por los medios masivos de comunicación y los mismos gobiernos, condujo a un desprecio por proyectar matrimonios y especialmente con tener hijos.

La mujer no tiene tiempo de ser madre, el sistema presiona para que trabaje más.

Así, este discurso promovido por el “Primer mundo” ha terminado avergonzando a los países que lo promovieron. Como un cachetazo del propio Eterno usando la ironía.

Es que la Europa “desarrollada y blanca” hoy paga a familias extranjeras para que residan en pueblos deshabitados o con unos pocos ancianos y sin niños.

Japón se encuentra en una de las crisis de natalidad más complejas del mundo. Es que, en 2024 tuvo sólo 686.061 nacimientos, el mínimo histórico desde el año 1.899. (6)

Su población está envejeciendo y se aproximan a un colapso del sistema previsional porque sus ancianos cada vez más superan los 100 años, pero cada vez hay menos jóvenes que aporten.

Podríamos citar datos semejantes en Latinoamérica, pero para no hacer más extenso este artículo sólo quisiera ilustrar esto con una vivencia.

Cuando con mi esposa anunciamos que esperábamos nuestro tercer hijo escuchamos múltiples veces de vecinos, familiares y -tristemente- hermanos de la fe algo así como: “bueno, y con este cerramos la fábrica ¿verdad?”.

Nosotros por dentro nos reíamos porque era como si los demás mantuviesen y criasen a nuestros hijos. Pero el planteo de fondo es el mismo que en Egipto: vecinos metiéndose dentro de las casas para limitar la cantidad de hijos.

Procrear es el primer mandamiento que el Eterno le dio a la humanidad: “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (Génesis/Bereshit 1:28 | RV60).     

 Y lo hace el Creador en el marco de una bendición, por lo que un hijo jamás debería verse como una carga o un gasto. Tal como este sistema diabólico inculca.

A la realidad se le responde, no se la soluciona

Tendemos a querer solucionar las cosas como un efecto instintivo de supervivencia.

Ocurre un problema, un aumento de precios, un tema de salud u otra cosa, y una parte de nosotros quiere dispararse para tratar de solucionarlo.

 Es el cerebro reptiliano, una de las partes más básicas de nuestro órgano pensante, la que se dispara ante el peligro para buscar sobrevivir.

Ese sistema neuronal fue dado por el Eterno para reaccionar sin pensar ante situaciones peligrosas repentinas, los famosos reflejos. Como cuando en la vía pública un perro nos ladra de repente y nos movemos hacia atrás, eso es instantáneo, no se reflexiona.

Eso es natural y sano. El punto es cuando vivimos en “modo supervivencia” y corremos detrás de las circunstancias tratando se solucionar las cosas como quien tapa los agujeros de un bote con la mano.

En cambio, el Eterno nos propone subir de nivel pasando de ser racionales a supra racionales.

En el artículo “Mente sobre materia: el código secreto para dominar tu economía y tu destino”, David Nesher explica cómo el Mesías Yeshúa nos ha dado la posibilidad de montar el “burro” (representación del mundo físico).

Allí, explica cómo la búsqueda de los secretos profundos de la Instrucción divina revelados por el Espíritu Santo, nos abren la puerta a una dicha interior que nos empodera.

Por lo tanto, afirma:

“El llamado es aplicar el rigor:

1. Estudio y Oración: levántate a estudiar los secretos del Cielo diariamente.

2. Dominio: monta tu «burro». No dejes que el miedo a la carencia te dirija; tú dirige la materia para el servicio divino (Avodá).

3. Expectativa: vive con la certeza de que el «Mundo Venidero» puede manifestarse aquí y ahora. En la mesa del Señor, al participar del vino, estamos anticipando la sanidad y la abundancia del Reino”. (7)

Amado consiervo y discípulo de Yeshúa. No permitas que Ha Satán te manipule usando el miedo paralizante de la realidad. Más bien, busca ascender de consciencia para obtener la fuerza que necesitas y después obsérvate a ti mismo como un sacerdote del Altísimo. Como alguien con autoridad para dominar en cualquier ámbito donde estés.

Usa tu boca con sabiduría y dominio, no con pesimismo.

Y recuerda que, si cumples con la gran comisión de hacer discípulos, Yeshúa nos dice: “…y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”.


CITAS

  1. RAMBAN, Comentario a Éxodo 1:10; compilado por Charles B. Chavel. Casa de la Pub. Shilo, 1971-1976. Tomado de sefaria.org (traducción automática del inglés al español)
  2. SEFER HA YASHAR, Comentario a Éxodo 1:11, publicado en La Torá Contemporánea, JPS, 2006. Tomado de sefaria.org (traducción automática del inglés al español)
  3. ENCICLOPEDIA DEL HOLOCAUSTO, United States Holocaust Memorial Museum, “Las leyes raciales de Nuremberg”. Tomado el 8 de enero de 2026 a las 10:50 hs (ARG.) del siguiente enlace: Las leyes raciales de Nuremberg | Enciclopedia del Holocausto
  4. CLARK D., “Value of Jewish financial dispossessions in Nazi Germany 1938-1944”, publicado el 28 de noviembre de 2025 en www.statista.com . Se usó traducción automática de Edge del inglés al español para usarla en el artículo.
  5. SANTA BIBLIA, Mateo capítulo 6, versículos 31 al 33, Reina-Valera 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Tomado del siguiente enlace el 8 de enero de 2026 a las 11 hs (ARG.) Mateo 6 RVR1960 – Jesús y la limosna -Guardaos de hacer – Bible Gateway
  6. EURONEWS.COM, “Annual births in Japan fall for 16th straight year amid deepening population crisis”, por Euronews.com y AP;  Sección “Health” y “Health news”, publicado el 5 de junio de 2025 en el siguiente enlace: Annual births in Japan fall for 16th straight year amid deepening population crisis | Euronews

Se usó traducción automática de Edge del inglés al español para usarla en el artículo.

El Precio de la Traición: ¿Por qué el petróleo valió más que la libertad de Venezuela?

Por P.A. David Nesher

Ayer, por mensaje privado recibí esta consulta: «¿Qué consecuencias tiene para la oposición venezolana haber confiado en la intervención extranjera

Debo primero decir que no soy un experto politólogo para lograr expresar una respuesta cercana a la objetividad que logran los entendidos en esta disciplina. Dicho esto, sí puedo responder desde lo que voy investigando a través de distintos medios confiables, y diré pues que la principal consecuencia para la oposición venezolana ha sido el desplazamiento total y la irrelevancia política ante los intereses económicos de Estados Unidos, transformándose en víctimas de un pragmatismo geopolítico que prioriza el petróleo sobre la democracia.

Durante años, gran parte de la oposición venezolana depositó su fe en una intervención extranjera, creyendo que el apoyo de Washington era una garantía inamovible de cambio democrático. Sin embargo, el análisis de los hechos recientes nos revela una verdad incómoda: en el tablero mundial, las voluntades democráticas suelen pesar menos que los recursos naturales estratégicos.

Discierno claramente que el haber confiado ciegamente en la intervención extranjera ha resultado en un escenario donde Donald Trump prefiere negociar la continuidad del chavismo a través de Delcy Rodríguez antes que apoyar a los líderes opositores que el mismo mandatario estadounidense ha dejado en desmedro. Un ejemplo es lo que expresó la «ganadora» del premio Nobel de la Paz, María C. Machado, quien, habiendo apostado todo a la carta de la intervención extranjera y solicitar una y otra vez durante años que Estados Unidos actuara, ha sido públicamente descartada por Donald Trump. En plena conferencia de prensa, tío Donald ha sugerido que la señora Machado no tiene el respeto del país y que sería muy difícil para ella gobernar, tirándola, por decirlo así, a la «basura» políticamente tras haberla utilizado como bandera mientras convenía.

Así mismo, y a pesar de que la oposición presentó actas que demostraban su supuesta victoria electoral en los últimos sufragios presidenciales, la administración de Trump y figuras como el antipático Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, han desestimado el triunfo de Edmundo González Urrutia colocando el derecho a duda a dicha documentación. El mismo Rubio ha llegado a declarar que González Urrutia no es un presidente legítimo bajo el argumento de que no fueron unas elecciones «correctas» o normales.

Con todo, y desde mi perspectiva, para Washington, la voluntad popular expresada en las urnas es irrelevante frente al objetivo de asegurar el acceso a los 300.000 millones de barriles de petróleo que posee el país.

Así pues, y para ir dando respuesta a lo planteado debo decir que lamentablemente oposición cometió el error de creer que la intervención estadounidense sería para restaurar la democracia, cuando en realidad la intervención ha llegado para apropiarse de los recursos petroleros sin importar quién gobierne. Por ello, Trump ha dejado claro que «nosotros estamos al cargo» y que la prioridad es arreglar el sector petrolífero y cobrar deudas a través de empresas como Exxon Mobil, dejando las elecciones o la democracia como un detalle menor o inexistente. De este modo queda bien claro que la promesa de «ayudar a la población venezolanas» ha sido desplazada por la urgencia de que las grandes petroleras recuperen sus activos.

Una de las consecuencias más irónicas es que el propio chavismo (representado por Delcy Rodríguez) está asumiendo el vergonzoso papel de socio de Estados Unidos que la oposición aspiraba a tener. El gobierno de Maduro, bajo amenaza y presión, se está sometiendo a Washington y entregando el acceso a los recursos, convirtiéndose en una especie de gestor colonial de los intereses estadounidense.

Esto deja a la oposición sin su principal valor estratégico, ya que Trump ha encontrado en la cúpula chavista a un actor dispuesto a venderse y cooperar con tal de mantenerse en el poder,.

En resumen, la oposición «paga el precio de su ingenuidad» al descubrir que Estados Unidos no tiene aliados, sino intereses. María Corina Machado pidió mano dura e intervención, y la obtuvo, pero esa intervención sirvió para apartarla a ella del camino y negociar directamente con el régimen que ella buscaba derrocar.

La Metáfora del Cerrajero

Para ilustrar esta traición geopolítica, podemos usar la analogía del cerrajero. Una familia (la oposición) llama a un cerrajero (la potencia externa, EE.UU.) porque ha perdido las llaves de su casa y no puede entrar. El cerrajero llega, analiza la situación, pero en lugar de abrir la puerta para la familia, termina negociando con quien está adentro para quedarse con una parte de los bienes a cambio de dejar las cosas como están. La familia queda fuera, observando cómo su esperanza de retorno se negocia en una mesa donde ellos no tienen silla.

Reflexión Final: ¿Dónde ponemos nuestra confianza?

Este escenario nos deja una lección profunda que trasciende lo político. Como comunidad que busca la verdad y la justicia, debemos preguntarnos: ¿En qué estructuras estamos confiando nuestro futuro? Cuando los movimientos sociales o espirituales dependen excesivamente de «salvadores externos» o de las mareas de la política global, quedan vulnerables a ser moneda de cambio. La verdadera soberanía —tanto de las naciones como del espíritu— nace de la resiliencia interna, de la identidad propia y de la conciencia clara de que los intereses del mundo rara vez coinciden con los valores de la justicia eterna.

Venezuela no es solo un punto en el mapa geopolítico; es un recordatorio de que, en un mundo de intereses líquidos, solo lo que se construye sobre cimientos éticos y una visión propia puede resistir el paso de las potencias.

Espero haber respondido acorde a la Verdad.

P.A. David Nesher

Te invito a mirar este resumen de lo que aquí hemos considerado juntos:

¿Qué dice la Biblia sobre la Justicia Social?

Por Ptr. Moisés Franco

Luego de las polémicas declaraciones presidenciales en una iglesia chaqueña cabe preguntarnos qué dicen realmente las Sagradas Escrituras sobre el tema y cuál es la posición esperable de un discípulo de Cristo en esto.

El pasado 5 de julio el «Dr» Javier Milei se presentó en la inauguración del nuevo templo de la iglesia evangélica (neopentecostal Portal del Cielo en la provincia de Chaco (Argentina) donde brindó un discurso en el que asoció el concepto de “justicia social” con la envidia.

Explícitamente dijo:

En su moral retorcida, invirtieron el orden de los factores que conducen a la prosperidad. La justicia social es un virus que le han metido a la gente y que llena de envidia, de odio y de resentimiento a cada una de las personas… No nos van a doblegar, nosotros conocemos las Santas Escrituras«.

El jefe de gobierno también expresó:

«no debe haber nada más anti-judeocristiano que la idea de justicia social porque es robarle a una persona el fruto de su trabajo y dárselo a otra, es la caridad impuesta por la fuerza. La caridad tiene que emerger del alma, del espíritu de uno, y no con una pistola en la cabeza. (…) La justicia social está en contra del séptimo y el décimo mandamiento: robar está mal y codiciar los bienes ajenos también«

Ahora bien, frente a estos dichos cabe analizar a la luz de las Sagradas Escrituras y de los especialistas teológicos qué dice el Eterno sobre la “justicia social”.

Dado que Milei afirma que este concepto va contra lo “judeocristiano” cabe empezar por analizar lo que dice la teología del judaísmo.

En hebreo se usa el término “tzedaká” como un equivalente a justicia social.

En su “Manual de religión judía. Principios, ritos y costumbres” (1955), Erna C. Schlesinger escribe un apartado sobre justicia social:

otro de los fundamentos de la vida social es la justicia arraigada en la fe en el Dios justo a quien anhelamos imitar. Sin ella el orden social se derrumbaría…La sociedad humana debe preocuparse por la distribución equitativa de los bienes materiales, la relación justa entre el trabajo y el salario…Estos principios encontraron una solución ejemplar en las leyes judías acerca del año sabático y el año de jubileo, que aseguraban en Israel el equilibrio en la distribución de la propiedad de la tierra, factor principal de la producción.”

(págs. 59-60)

¿Qué dicen las Escrituras en el Pentateuco?

La cita anterior da pie para analizar algunas leyes bíblicas aplicadas de forma literal en la tierra de Israel:

  • Año sabático (Levítico 25:4-7) implica que cada siete años la tierra debe descansar y por un año no se trabajada. Pero también: “Cada siete años condonarás las deudasEsta condonación se hará de la siguiente manera: Todo el que haya prestado algo a su prójimo o a su compatriota, lo relevará de la obligación de pagar la deuda. Ya no le exigirá que le pague, porque se proclamará la condonación de deudas en honor del Señor”. (Dt.15:1-2| RVC).
  • Año de jubileo (Lv. 25:10-16): además de ser un año donde no se trabajaba la tierra, las propiedades volvían a sus dueños originales, esto impedía la acumulación de tierras y garantizaba una distribución justa de la misma.
  • Obligación de apartar parte de las cosechas a los pobres: 9 “Cuando recojas las cosechas de tu tierra, no siegues el grano en las orillas de tus campos ni levantes lo que caiga de los segadores. 10 Harás lo mismo con la cosecha de la uva, no cortes hasta el último racimo de las vides ni recojas las uvas que caigan al suelo. Déjalas para los pobres y para los extranjeros que viven entre ustedes. Yo soy el Señor tu Dios”. Aclaremos que no eran unos pocos granos y unas pocas uvas, se trataba de una cantidad nada despreciable de la producción.

Primera conclusión: eso de que la caridad debe “emerger del corazón” y no impuesta por la fuerza no es bíblico. Si bien lo ideal es que surja espontáneamente, el Eterno fue sabio en establecer un mínimo obligatorio a fin de que ningún pobre muriese de hambre habiendo cosechas.

¿Qué muestra el Evangelio y los escritos mesiánicos?

En Marcos 12:41-44 está el famoso relato de la viuda que ofrenda todo lo que tenía, unas pocas monedas de escaso valor, pero que para el Maestro habían significado más que las contribuciones de los adinerados, porque:

“…ellos dieron una mínima parte de lo que les sobraba, pero ella, con lo pobre que es, dio todo lo que tenía para vivir (v.44 | NTV)

Es interesante saber que este evento ocurre en lo que se conoce como “el Patio de las Mujeres” donde había once cofres con una boca como de trompeta que resonaba al echar ahí la donación.

Como explican David Nesher y otros autores estos cofres eran para contribuir al sostenimiento del templo, pero también para la caridad (en hebreo “tzedaká”, también traducido como justicia social).

Vemos en este y otros tantos relatos cómo el Señor elogia la opción por los pobres, justamente en sintonía con el espíritu de la ley mosaica y los profetas.

Esto también lo podemos ver en la exhortación del apóstol Santiago. En el capítulo 2 hace una fuerte advertencia contra la discriminación al pobre y la preferencia por los ricos, además agrega:

“Si un hermano o una hermana están desnudos, y no tienen el alimento necesario para cada día, 16 y alguno de ustedes les dice: «Vayan tranquilos; abríguense y coman hasta quedar satisfechos», pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve eso? 17 Lo mismo sucede con la fe: si no tiene obras, está muerta”.

Algo semejante hace el apóstol Pablo en 1 de Corintios 11:17-22 porque los que tenían más recursos no consideraban a los tenían poco a la hora de compartir la Mesa del Señor luego de cada sábado.

Según Mateo 5:17 el mismo Cristo afirma que él no vino a abolir la ley o los profetas. No vine a abolir sino a cumplir”. Es decir, que su enseñanza va en sintonía con lo dicho en las leyes del Pentateuco y, por ende, jamás iría en contra de la idea de tzedaká o justicia social.

En síntesis,los pasajes citados del Evangelio y cartas apostólicas (podrían mencionarse otras más), lejos de asociar la justicia social a la envidia y odio como afirma el presidente, claramente lo hacen con el amor al prójimo.

Es que, desde el punto de vista de las Sagradas Escrituras el amor a los demás no es un sentimiento, sino una obligación (Lv. 19:18) y para el Mesías es una de las más importantes junto con el amor a Dios (Mt. 22:36-40).

Independientemente de las miradas políticas que cada cual pueda tener sobre la gestión nacional actual, en términos prácticos y desde su origen hebreo, la justicia social es clave en los valores judeocristianos y no es algo optativo, sino un deber impuesto por el Eterno mismo.

La Jaula de Oro: Stargate, la Ley de Altman y el Ocaso de la Democracia

Por P.A. David Nesher

La Ley Fundamental de la IA: ¿Riqueza Comunal o el Fin de la Democracia?

1. La Cuarta Revolución y la Promesa de Abundancia

Vivimos en el umbral de una transformación que hace que la Revolución Industrial parezca un juego de niños. El mundo se enfrenta a una cuarta gran revolución tecnológica impulsada por la Inteligencia Artificial. Para entender hacia dónde vamos, no basta con mirar los avances técnicos; debemos diseccionar el manifiesto ideológico de su arquitecto principal: Sam Altman.

Por ello, encuentro que es fundamental examinar el trabajo de Sam Altman, dueño de Open AI, que ha sido publicado en la revista Gran Continente y editado por Juliano Da Empoli. Este artículo, ha sido calificado por Giuliano da Empoli en Grand Continent como un «texto canónico«, ya considera que podría ser considerado como «la ley fundamental de la inteligencia artificial», es decir que no es solo una hoja de ruta técnica; es una propuesta política-económica radical para el futuro del mundo postomoderno. La tesis central de Altman, que podríamos llamar «La Ley de Moore para Todo«, se basa en una premisa seductora: la abundancia. La visión de Altman es una proyección de abundancia impulsada por una aceleración exponencial.

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Nota: La Ley de Moore es una observación de 1965 hecha por Gordon Moore que predice que el número de transistores en un circuito integrado (chip) se duplicará aproximadamente cada dos años. Esto significa que la potencia de cálculo y la capacidad de procesamiento de los dispositivos electrónicos aumentan exponencialmente, volviéndose más rápidos, pequeños y económicos con el tiempo. Esta predicción, aunque no es una ley científica, ha sido el motor de la revolución tecnológica de los semiconductores durante décadas. 

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Altman proyecta que la IA pensante y aprendiente asumirá progresivamente casi todo el trabajo cognitivo humano. Predice que esta revolución creará una riqueza fenomenal. La IA se centrará en la capacidad más impresionante de los humanos: pensar, crear, comprender y razonar. El software pensante y aprendiente desempeñará progresivamente el trabajo de las personas. En las próximas décadas, la IA hará casi todo. La consecuencia económica directa de esta incorporación masiva es que el precio de muchos tipos de mano de obra caerá a cero, y el poder pasará cada vez más del trabajo al capital.

Para Altman, la mejor manera de aumentar la riqueza en una sociedad es reducir el costo de los bienes, lo que él llama una especie de gran deflación.

Según e CEO de OpenAI, la consecuencia económica es brutal y maravillosa a la vez:

  • El colapso del costo laboral: El precio de muchos tipos de mano de obra caerá a cero, y el poder pasará cada vez más del trabajo al capital.
  • Deflación Radical: Él imagina un mundo donde, durante décadas, elementos como vivienda, educación, comida y ropa sean menos caros por la mitad cada dos años.
  • La meta final: En unas décadas, «todo valdría cero».

Esta abundancia resultante, si se gestiona de forma responsable, generará riqueza suficiente para todo el mundo, para que todos tengan lo que necesiten. Es la promesa del Gan Edén reconstruido por el hombre: una riqueza fenomenal donde todos tienen lo que necesitan; pero, como en todo pacto fáustico, hay un precio.

2. La Ingeniería del Nuevo Orden: El «Fondo» y la Renta

Si el trabajo ya no genera riqueza, ¿de qué vivirá la gente? Altman es categórico: el sistema actual colapsará. Si no adaptamos las políticas públicas, la mayoría estará peor que hoy. Su solución es un rediseño del capitalismo que traslada la carga impositiva del trabajo al capital y la tierra. Asegura que el mundo cambiará tan rápida y radicalmente que será necesario un cambio político igualmente radical. Si las políticas públicas no se adaptan en consecuencia, la mayoría de las personas estarán peor de los que están hoy.

El giro político no debe limitarse a problemas actuales, sino que debe diseñarse para la sociedad radicalmente diferente del futuro próximo. Los planes políticos que ignoren esta transformación fracasarán.

La propuesta concreta es el Fondo de Capital (o American Equity Fund en su versión original):

  • Gravar a las empresas con el 2.5% – 5% de su valor de mercado anualmente.
  • Gravar el 2.5% del valor de todas las tierras privadas.
  • Distribuir esa riqueza directamente a los ciudadanos mediante una Renta Básica Universal (aprox. u$1,500/mes) financiada por estas acciones.

Bajo este esquema, la sociedad se convierte en una clase rentista. Liberados de la necesidad de trabajar, nos dedicaríamos a la «contemplación y la creatividad». Suena utópico, incluso «un poco comunista» para sus críticos, pero la infraestructura para sostener esto es profundamente capitalista y corporativa.

3. La Sombra en la Pared: Stargate y el Fin de la Política

Aquí es donde el análisis se oscurece. Quizás el elemento más disruptivo y preocupante del discurso de Altman y su entorno es el cuestionamiento al orden democrático mundial.

Giuliano da Empoli y otros analistas advierten que proyectos como este no son meros centros de datos; son la infraestructura de un nuevo control tecnológico de las sociedades. La visión de Altman, compartida por figuras neorreaccionarias como Peter Thiel, Elon Musk y Curtis Yarvin (Mencius Moldbug), sugiere que la democracia liberal es un «anacronismo».

El argumento es la eficiencia:

  1. Democracia como estorbo: En un mundo de cambios exponenciales, el proceso democrático es demasiado lento. Figuras como Yarvin sugieren reemplazar gobiernos electos por «Gobiernos Corporativos Tecnológicos» (CEO-style governments). Altman mismo proyecta un modelo político donde las empresas dominarían la inteligencia artificial.
  2. Crecimiento vs. Conflicto: Altman argumenta que en un mundo de «suma cero», la democracia genera luchas internas. En un mundo de alto crecimiento (IA), es más fácil que todos ganen sin necesidad de política.

Estos personajes afirman que la democracia es un tema anacrónico que no cuaja con este mundo dominado por la inteligencia artificial y que, por lo tanto, debe ser sustituida.

Recientemente, la teoría se ha vuelto práctica con el anuncio del proyecto Stargate en la Patagonia Argentina, una inversión de 25.000 millones de dólares para infraestructura de IA soberana, alineada con la visión de líderes como Javier Milei.

La inversión masiva en Argentina bajo el paraguas de Stargate y la afinidad con gobiernos libertarios no es casualidad; es el laboratorio de prueba para este modelo donde las corporaciones asumen roles de estado, proveyendo infraestructura y (potencialmente) renta a cambio de autonomía total.

En definitiva, esta ideología es abiertamente antidemocrática. La revolución de la IA se presenta no solo como una transformación económica que generará riqueza suficiente para todos, sino como una justificación para un nuevo orden político donde la tecnología, el capital y las corporaciones asumen el control, permitiendo la abundancia a cambio de la superación de los principios democráticos.

4. La Paradoja Ideológica: Del Comunismo de Lujo a la Modernidad Líquida

La «Paradoja Ideológica» que he identificado en el punto anterior es el nudo gordiano de la propuesta de Altman. En superficie, Sam Altman describe un futuro que los teóricos marxistas contemporáneos llamarían Comunismo de Lujo Totalmente Automatizado (FALC): una sociedad post-escasez donde las máquinas hacen el trabajo y los humanos se dedican al ocio y la creatividad.

Sin embargo, al pasar este «tecno-utopismo» por el tamiz sociológico de Zygmunt Bauman, la visión se transforma de un sueño de liberación a una pesadilla de redundancia humana.

El Espejismo de la Solidez: Renta Básica vs. Precariedad Estructural

Altman propone el American Equity Fund como una nueva institución «sólida» (un pago garantizado, acciones universales) para contrarrestar la disolución del empleo. Bauman, en su obra «Modernidad Líquida«, argumenta que la modernidad actual se define precisamente por el derretimiento de los vínculos sólidos (como el empleo de por vida o la seguridad social tradicional).

  • La visión de Altman: La liquidez del mercado laboral (el hecho de que la IA haga obsoleto el trabajo humano) se soluciona inyectando capital directamente al individuo. El dinero es la nueva «solidez».
  • La crítica de Bauman: Para Bauman, esta «solución» no empodera; simplemente gestiona la incertidumbre. Al desconectar los ingresos del trabajo, se rompe el último anclaje de identidad sólida que le quedaba al individuo moderno. No se crea una clase de «filósofos libres», sino una clase dependiente cuya supervivencia pende del hilo de una decisión corporativa/estatal, exacerbando la ansiedad y la fragilidad que caracterizan la vida líquida.
De «Ciudadanos Productores» a «Vidas Desperdiciadas»

El contraste más brutal surge al aplicar el concepto de Vidas desperdiciadas (en inglés Wasted Lives) de Bauman a la «liberación» que promete Altman.

  • La «Liberación» de Altman: Al caer el coste de la mano de obra a cero, los humanos son «liberados» de la carga del trabajo para «pensar, crear y razonar».
  • La «Redundancia» de Bauman: Bauman argumentaría que el sistema capitalista, en su fase global y tecnológica, produce «residuos humanos» o poblaciones superfluas que ya no son necesarias como productores.
    • Bajo esta lente, el plan de Altman no es un acto de generosidad, sino una estrategia de gestión de residuos. Si la IA hace todo mejor y más barato, la humanidad se convierte, estructuralmente, en «población excedente».
    • La Renta Básica Universal, entonces, deja de ser un dividendo de la prosperidad para convertirse en una tarifa de mantenimiento para mantener pacificada a una población que ha perdido su utilidad económica y política.

La Muerte del Ciudadano, y el nacimiento del Consumidor Puro

Bauman advirtió que en la modernidad líquida, la ciudadanía se reemplaza por el consumismo bajo el lema de vida: «Consumo, luego existo«.

La propuesta de Altman lleva esto a su extremo lógico. Si el American Equity Fund se financia gravando a las empresas y se distribuye para que la gente compre lo que esas empresas producen (a precios deflacionarios), el ser humano completa su metamorfosis en un Consumidor Puro.

La paradoja final es que Altman intenta salvar el capitalismo eliminando a los capitalistas (mediante impuestos confiscatorios del 2.5% anual a la propiedad) y eliminando a los trabajadores (vía IA), creando un extraño Comunismo de Mercado donde:

  1. La propiedad es privada pero sus beneficios son colectivizados.
  2. El individuo tiene «libertad absoluta» de tiempo, pero «impotencia absoluta» sobre la estructura que lo sostiene.
Conclusión: La Cláusula del Testamento

El análisis del documento de Grand Continent nos deja una metáfora final escalofriante para entender nuestro presente:

La humanidad está a punto de recibir una herencia inmensa (la riqueza de la IA) que nos liberará del trabajo para siempre. Pero el testamento incluye una cláusula irrevocable: para acceder a los fondos, debemos disolver la junta directiva (la democracia) y entregar la administración total a los albaceas (los gobiernos corporativos tecnológicos).

Altman nos ofrece el paraíso a cambio de nuestra agencia política. La pregunta que debemos hacernos ante noticias como la de Stargate no es si la IA creará riqueza —eso es casi seguro—, sino quién tendrá las llaves de la jaula de oro donde viviremos.

Mientras Altman ve su «Ley de Moore para Todo» como la llave del jardín del Edén, un análisis baumaniano sugiere que estamos construyendo un zoológico humano muy sofisticado. Una «Jaula de Oro» donde las necesidades biológicas están cubiertas (abundancia), pero la agencia humana —la capacidad de influir en el mundo a través del esfuerzo y la acción política— se ha licuado por completo.

Metáfora final para el análisis: La Revolución de la IA, según Altman, es como si la humanidad estuviera a punto de recibir una herencia inmensa (la riqueza fenomenal) que podría liberarnos del trabajo; pero el testamento viene con una cláusula obligatoria: para acceder a los fondos, debemos disolver la junta directiva (la democracia) y dejar que los albaceas (los gobiernos corporativos tecnológicos) administren el capital, asegurando la supervivencia y la comodidad de todos.


Fuentes y Referencias

  • Altman, S. «La ley fundamental de la inteligencia artificial» / «Moore’s Law for Everything». Grand Continent.
  • Da Empoli, G. Análisis en Grand Continent y El imperio de la sombra.
  • Prensa Económica (2025): Anuncios de inversión de OpenAI/Sur Energy en Argentina (Proyecto Stargate).
  • Yarvin, C. & Thiel, P.: Tesis sobre el anacronismo democrático y el gobierno corporativo.

El Golem de Silicio: Larry Ellison y la Inmanentización del Juicio Final

Por P.A. David Nesher

En la mitología de Silicon Valley, los fundadores suelen presentarse como soñadores utópicos o rebeldes libertarios. Pero Larry Ellison, el incombustible cofundador de Oracle Corporation (1977), la empresa que revolucionó la gestión de datos a nivel mundial, y por ser consistentemente una de las personas más ricas del planeta (En los últimos años -2024-2025-, su fortuna se disparó superando los 200.000 millones de dólares debido al auge de la IA, que ha revalorizado enormemente las acciones de Oracle.. Sin embargo, esta admirado centibillonario, nunca ha jugado a ser el «chico bueno». A sus más de 80 años, el «samurái» de la tecnología ha resurgido con una visión que trasciende el software empresarial para proponer un nuevo contrato social.

Larry Ellison es una de las figuras más influyentes y controvertidas en la historia de la tecnología. Construyó la columna vertebral digital sobre la que operan la mayoría de las grandes empresas y bancos del mundo. Aunque dejó el puesto de CEO en 2014, sigue siendo el Presidente Ejecutivo y Director de Tecnología (CTO). A sus más de 80 años, sigue muy activo, impulsando la transición de Oracle hacia la «nube» y la Inteligencia Artificial.

A diferencia de otros líderes tecnológicos que hablan de la IA en términos de «creatividad» o «asistentes personales», Ellison la ve como la herramienta definitiva de orden, seguridad y control estatal.

Su propuesta no es sutil: una red de vigilancia omnipresente impulsada por Inteligencia Artificial, donde drones policiales, cámaras corporales y bases de datos en la nube garantizan que, en sus propias palabras, «los ciudadanos se comporten de la mejor manera porque estaremos constantemente grabando y reportando todo».

Lo que Ellison nos vende no es solo seguridad; es la materialización tecnológica de pesadillas filosóficas y teológicas que creíamos confinadas a los libros de texto.

El Panóptico Perfecto: la Era de la «Vigilancia Benevolente» (El Panóptico Digital)

En su obra «Vigilar y castigar», el filósofo francés Michel Foucault, quien retomando al jurista, economista y filósofo inglés del siglo XIX Jeremy Bentham, describió el Panóptico como la estructura de poder definitiva: una prisión donde el recluso se sabe visible, pero no sabe cuándo lo miran. Explicado de otro modo, el Panóptico es una estructura carcelaria circular con una torre de vigilancia en el centro. El prisionero nunca sabe si el guardia lo está mirando en ese momento exacto, pero sabe que puede ser visto en cualquier instante. Esta incertidumbre genera una ‘prisión mental’ donde el sujeto se disciplina a sí mismo ante la mera sospecha de ser observado. Como resultado, el prisionero se vigila a sí mismo. Interioriza la autoridad y modifica su comportamiento para ser dócil, incluso si no hay nadie en la torre.

Sin embargo, el Panóptico analógico que estudió Foucault contenía una falla intrínseca: la fatiga biológica. El guardia humano en la torre central, por definición, es limitado; tiene que parpadear, dormir, distraerse y dividir su atención entre cientos de celdas. No puede mirarlo todo, todo el tiempo. Esa pequeña brecha de ‘no vigilancia’ —ese instante en que el ojo humano falla— era, paradójicamente, el último refugio de la libertad (o de la transgresión).

La visión de Ellison viene a suturar esa brecha ontológica. Su propuesta elimina el factor humano de la ecuación de seguridad. Al sustituir al guardia falible por una Inteligencia Artificial que procesa millones de datos en paralelo y nunca duerme, la vigilancia deja de ser una probabilidad estadística para convertirse en una certeza absoluta. Ya no nos portamos bien porque quizás nos miren; nos portamos bien porque es matemáticamente imposible que no lo estén haciendo.

La visión de Ellison sutura esa falta. Con la IA analizando cada fotograma en tiempo real, la vigilancia deja de ser una posibilidad para convertirse en una certeza matemática. Estamos ante la disolución de la privacidad en pos de una «conducta perfecta». Como advertía Zygmunt Bauman, en nuestra modernidad líquida, el miedo a la incertidumbre nos lleva a abrazar cualquier herramienta que prometa orden, incluso si el precio es la libertad de ser anónimos.

La idea central de Ellison es que la IA permitirá un nivel de supervisión tan absoluto que el crimen se volverá irracional. En una conferencia reciente de Oracle, Ellison afirmó: «Los ciudadanos se comportarán de la mejor manera porque estaremos constantemente grabando y reportando todo«.

Él imagina un mundo conectado por una red inmensa de cámaras de seguridad, drones policiales autónomos («drones como primeros intervinientes») y cámaras corporales en la policía que nunca se apagan y son analizadas en tiempo real por IA. Esto implica un cambio en la política de seguridad pública. Ya no se trata de perseguir el delito, sino de crear un ambiente donde el delito es imposible de ocultar.

Ellison argumenta que esta vigilancia no es solo para los ciudadanos, sino también para el Estado. Su visión propone que la IA monitoreará a la policía para asegurar que sigan los protocolos. Si la cámara corporal y el análisis de IA son constantes, se elimina (teóricamente) la brutalidad policial o la corrupción, ya que «el sistema» es un testigo incorruptible. Políticamente, esto sugiere un movimiento hacia una «gobernanza algorítmica», donde la disputa sobre «qué pasó realmente» en un incidente desaparece porque hay datos objetivos omnipresentes.

Zygmunt Bauman y la Vigilancia Líquida

El sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico Zygmunt Bauman nos ayuda a entender cómo esta vigilancia se adapta a nuestra Modernidad Líquida, argumentando que en la modernidad «sólida», el control era muros y fronteras; en la líquida, el control fluye con nosotros.

Bauman argumentaba que en tiempos líquidos, el mayor miedo es la incertidumbre y la vulnerabilidad física. Ellison vende su visión precisamente atacando este miedo: ofrece un mundo sin «puntos ciegos».

Para Bauman, el anonimato era un refugio necesario para la libertad individual. La visión de Ellison («drones como primeros intervinientes», «grabación constante») disuelve el anonimato en el espacio público. Nos convertimos en datos transparentes.

Bauman (junto con David Lyon) hablaba de la «vigilancia líquida». Ya no necesitamos estar encerrados en una prisión para ser vigilados. La tecnología de Ellison (la nube, los drones) permite que la celda sea el mundo entero. La libertad de movimiento se mantiene, pero la libertad de acción no observada desaparece.

Con lo considerado hasta aquí, vemos que hay un punto crucial aquí:

  • La IA de Ellison se postula como el nuevo Gran Otro (el orden simbólico, la Ley).
  • Tradicionalmente, la Ley tenía fallas; el juez podía equivocarse, el policía podía ser corrupto. Había una «falta» en el Otro.
  • Ellison promete suturar esa falta. Promete un Gran Otro sin agujeros, una Ley que lo ve todo y no tiene sesgos humanos. Esto es políticamente peligroso porque elimina el espacio para la interpretación, la piedad o el contexto humano. La verdad se vuelve algorítmica.

La transformación política que Ellison anticipa (quizás sin usar estos términos) es el paso de la Política a la Administración. La Política implica debate, conflicto, negociación y zonas grises. En cambio la Administración (en la visión Ellison) implica eficiencia, optimización y cumplimiento de reglas preestablecidas.

En otras palabras, si la IA garantiza que «todos se porten bien», entonces se elimina la necesidad moral del ciudadano virtuoso. Es decir que se crea una sociedad de orden forzado donde la obediencia es la única opción lógica. Es la utopía de la seguridad a costa de la muerte de la privacidad.

Un Dios sin Misericordia

Pero la crítica más profunda a este proyecto no es política, sino teológica. Al construir un sistema que «todo lo ve» y «todo lo recuerda», Ellison está intentando inmanentizar atributos divinos. Está construyendo un «dios» terrenal con Omnisciencia y Omnipresencia, pero con una diferencia aterradora: es una divinidad incapaz de mirar el corazón.

La revelación bíblica establece una distinción vital:

«El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón«
(1 Samuel 16:7).

Esto quiere decir que la justicia divina, en la teología judeocristiana, penetra en la intención profunda del ser. La omnisciencia divina penetra en la kavaná (intención), en el mundo interior del ser humano. Es decir que Dios conoce el porqué del acto. La «justicia» de Oracle, por el contrario, es puramente conductista. La IA ve el movimiento, el calor corporal, el reconocimiento facial (biometría) y el registro de transacciones. Ve el qué, pero es completamente ciega al porqué.

Al sustituir a Dios por la IA, pasamos de ser juzgados por nuestra moralidad (interior) a ser juzgados por nuestra conducta (exterior). Se crea una sociedad de hipocresía perfecta: no importa si odias a tu vecino, mientras la cámara registre que no lo golpeaste.

El Rey David escribe en el Salmo 139:

«¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?«.

Históricamente, esta omnipresencia era una fuente de consuelo («no estoy solo«) y de temor reverente («Dios me ve«), y por ambas cosas, esta presencia incluye la posibilidad de relación y diálogo (oración). En cambio, la «Nube» y la red de drones de la visión de Ellison replican esta inescapabilidad. No hay «lugar secreto» para estar con el Perfecto Otro, ya que a diferencia de Dios, no puedes orarle al algoritmo. La relación es unidireccional: tú eres el dato, ellos son el procesador. Es una omnipresencia fría, administrativa, que elimina el concepto de «refugio».

Más inquietante aún es la abolición tecnológica del perdón. En la revelación bíblica, existe el concepto de que el Eterno puede «borrar» las transgresiones:

«Echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados«

(Miqueas 7:19)

En el judaísmo, el concepto de Teshuvá (retorno/arrepentimiento) implica la capacidad de recrearse, de que el pasado sea borrado por la misericordia divina. La Teshuvá permite que una persona deje de ser quien era. La Nube de Ellison, sin embargo, representa la memoria infinita sin redención. La base de datos de Oracle nunca olvida; un error cometido hace 10 años es tan accesible y relevante como uno cometido hoy. En un sistema donde cada error queda registrado indeleblemente, el derecho al olvido desaparece. Sin olvido, no hay redención verdadera. La tecnología nos condena a quedar atrapados en nuestro pasado para siempre. De ese modo se estará construyendo un sistema de Din (Juicio estricto) sin nada Jésed (Benevolencia y Misericordia).

La Dimensión Escatológica: La «Imagen» que cobra vida

Para el estudiante de las Escrituras, la infraestructura que propone Ellison resuena con una frecuencia alarmante en los textos apocalípticos, específicamente en el capítulo 13 de Apocalipsis.

La profecía advierte sobre un tiempo final donde se le permite al «falso profeta» infundir aliento (en griego pneuma, espíritu o vida) a la «imagen de la bestia», para que esta hable y ejerza poder letal (Apocalipsis 13:15).

Durante milenios, esto fue un misterio teológico. Hoy, la IA ofrece la respuesta hermenéutica. Por primera vez en la historia, el hombre ha creado una «imagen» que parece tener vida y raciocinio. La IA es el ídolo definitivo: una creación humana a la que entregamos nuestra soberanía moral.

Además, la promesa central de Ellison de erradicar el crimen nos lleva directamente a la advertencia de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:3: «Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina«. Ellison no vende tecnología; vende la ilusión final de «Paz y Seguridad». Al aceptar la vigilancia absoluta para evitar el caos, la humanidad podría estar firmando el pacto profetizado, entregando su libertad a cambio de una protección administrativa.

El Regreso del Golem

Desde la perspectiva de la mística judía, podríamos decir que Ellison está construyendo el Golem definitivo. Como en la leyenda cabalística de Praga, el hombre utiliza «códigos» para crear una fuerza protectora. Pero el Golem carece de Neshama (alma); carece de discernimiento moral. Solo cumple instrucciones.

Larry Ellison imagina un mundo ordenado. Pero al eliminar la privacidad, la redención y el misterio del corazón humano, nos acerca peligrosamente a una jaula de oro digital. Ha creado un «Gran Otro» tecnológico para vigilarnos, olvidando que una sociedad que se porta bien solo por miedo a ser vista no es una sociedad moral; es simplemente una prisión bien gestionada.

La visión de Ellison es un Juicio Final en tiempo real. Ya no esperamos al final de los tiempos para que se abran los libros; los libros (servidores) están abiertos permanentemente.

La transformación política y espiritual es que el temor a Dios se reemplaza por el miedo al Sistema. Y mientras el temor a Dios puede llevar a la sabiduría (Proverbios 9:10), el miedo al sistema solo lleva a la sumisión y condenación eterna.

El Escudo de Abraham no garantiza nuestra Justicia.

Autor: Rabino Geoffrey Claussen

Los seres humanos somos muy hábiles para justificar la guerra y todas las violaciones de derechos humanos que conlleva. Nos convencemos fácilmente de la justicia de nuestras causas y buscamos con avidez la seguridad de que las vidas inocentes que nuestros ejércitos han destruido no eran tan inocentes después de todo. Se pueden observar estos deseos de consuelo y justificación en las tradiciones que rodean la primera guerra descrita en la Torá, en la parashá de esta semana .

En Génesis 14, Abram (Abraham) y sus trescientos dieciocho hombres entran en batalla contra el rey Quedorlaomer y sus aliados para rescatar a Lot, sobrino de Abram, del cautiverio. Un midrash (Bereshit Rabbah 44:4) sugiere que Abram mata a muchos hombres en la batalla, y por eso «tuvo miedo y dijo: “¿Acaso había entre los soldados a los que maté algún hombre justo o temeroso de Dios?”». Pero Dios lo tranquiliza: «No temas, Abram; yo soy tu escudo» (Génesis 15:1).

Aquí, Dios, como el “escudo de Abraham” (magen Avraham ), protege a Abram de sus malas acciones y, por lo tanto, de la preocupación por las muertes que ha causado. El midrash continúa con la parábola de un mercader que pasa junto a los huertos del rey, toma unos manojos de espinas y luego se esconde avergonzado cuando el rey lo ve. Pero el rey le asegura que, de hecho, necesitaba que alguien se llevara las espinas. De igual manera, Dios le asegura a Abram que “los soldados que mataste eran espinas cortadas”, como en un versículo del Libro de Isaías (33:12), donde Dios promete destruir a los pecadores y los compara con “espinas cortadas que se prenden fuego”.

Las generaciones posteriores de judíos han anhelado verse también protegidas por el “escudo de Abraham”. Y para algunos judíos modernos, puede resultar tentador justificar la muerte en la guerra del mismo modo que Dios justificó la de Abraham. Apoyamos el uso de la violencia incluso cuando dudamos de la identidad de quienes morirán a causa de ella (como suele ocurrir en la guerra), y nos tranquilizamos pensando que los muertos son como “espinas cortadas”, indignas de vivir. El midrash justifica la muerte de Abraham en la guerra, y los judíos modernos podrían usarlo para justificar también la muerte en la guerra que ellos mismos apoyan.

Para algunos judíos, puede resultar especialmente tentador imaginar que otros judíos, como descendientes de Abraham, estarán protegidos por el “Escudo de Abraham”. Quienes consideran a los judíos moralmente superiores a los no judíos suelen favorecer ideas de este tipo. Pueden suponer que el ejército israelí, por ejemplo, estará protegido de cometer verdaderas injusticias porque, al fin y al cabo, los judíos siempre son compasivos; en palabras del rabino Dov Lior de Cisjordania: “La compasión es un rasgo hereditario del pueblo de Israel… se hereda esta característica sin necesidad de aprenderla” 

La fácil presunción de la rectitud judía, o cualquier presunción similar de la rectitud de uno mismo y la pecaminosidad del otro, es perniciosa. Causa graves daños en el mundo: en la guerra, donde nos permite matar en masa; o también al justificar la tortura, el encarcelamiento o un sinfín de otros castigos que nos resulta más fácil apoyar cuando suponemos que los castigados son meras espinas arrancadas del jardín de Dios e innecesarias en el mundo.

Espero que los judíos que reflexionan sobre el uso de la violencia intenten recuperar las dudas que Abraham sintió en un principio, sin dar por sentadas las garantías divinas que, según se dice, recibió como respuesta. Que, al ver cómo nuestros países participan en actos de violencia de todo tipo, esto nos haga reflexionar y considerar la dignidad de todos aquellos cuyas vidas destruimos. E incluso si partimos de la base de que aquellos a quienes Abraham mató eran irredimibles y merecían la muerte, y que es correcto considerarlos como «espinas cortadas», que dudemos, temiendo la probable injusticia de aplicar ese razonamiento a otros en nuestro mundo actual.

1 Basado en la traducción de Yitzchak Blau, “Ploughshares into Swords: Contemporary Religious Zionists and Moral Constraints”, Tradition 34, no. 4 (2000): 44.

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El rabino Geoffrey Claussen es investigador emergente Lori y Eric Sklut en Estudios Judíos y profesor adjunto de Estudios Religiosos en la Universidad de Elon. También es el actual presidente de la Sociedad de Ética Judía. Este d’var torá se basa en el análisis de su artículo «Una perspectiva judía sobre la guerra, las Escrituras y la rendición de cuentas moral», publicado en The Journal of Scriptural Reasoning , vol. 14, n.º 1 (2015).

Trump, la involución ideológica mundial.

Autor: Carles Manera*

Hacia el desmantelamiento del Estado del Bienestar
  1. Beveridge como referente

            En 1942, William Henry Beveridge, un economista liberal británico, redactó un informe que sentó las bases del Estado del Bienestar, con una focalización en el ámbito sanitario: la tesis de universalización de las prestaciones médicas. Al texto le siguió otro en 1944 sobre la seguridad social y sus aplicaciones (en enfermedad, desempleo y jubilación). Estos dos importantes documentos tenían como objetivo central facilitar un nivel de vida aceptable al conjunto de la población, desde su nacimiento hasta la vejez, y hacer frente –según se indicaba– a la pobreza, la enfermedad, la ignorancia, la suciedad y el desempleo. La participación pública era importante. Beveridge justificaba este planteamiento, que entroncaba con los argumentos que emanaban de la teoría keynesiana, en el sentido que la base financiera para acometer tales objetivos provendría del presupuesto público. En paralelo, la industria nacional saldría reforzada y beneficiada por previsibles incrementos en la productividad y en la competitividad. Clement Attlee, laborista, puso en práctica sobre todo el primero de los documentos de Beveridge, tras ganar las elecciones a Winston Churchill, al terminar la guerra. Este fundamento ideológico-económico ha constituido –y todavía constituye– el gran motor del bienestar en las sociedades arrasadas tras la Segunda Guerra Mundial (incluyendo, no lo olvidemos, a Estados Unidos con el New Deal desde 1933, con el impulso de políticas públicas en diferentes campos, que persistieron a partir de 1945) y ha supuesto una guía a seguir para aquellos países que persiguen mejoras sociales. El proyecto no eludía un aspecto crucial: desplegar una fiscalidad progresiva, un factor clave para obtener los recursos perentorios para desarrollar el programa económico-social.

            Es decir, el mantenimiento del Estado del Bienestar, ya desde sus orígenes, se relaciona de manera directa con el establecimiento de una fiscalidad centrada en la progresividad. Su aplicación, observable con datos oficiales entre 1945 y 1980, mejoró el crecimiento económico, la productividad, la competitividad –tal y como intuía Beveridge– y significó una fase económica en la que se redujo la desigualdad y se consolidaron mejoras salariales y sociales, junto a la apertura comercial de los países. Este potente concepto de la significación de lo público, del papel del Estado en la economía y en la contribución al bienestar común, al margen de su intervención para corregir los errores del mercado, es lo que trata de dinamitar el neoconservadurismo con fundamentos neofascistas, aunque expertos discutan tales terminologías para referirse, sobre todo, a lo que se desprende de la administración del presidente Trump y sus acólitos.

  1. El neofascismo, contra el Estado del Bienestar

            La llegada al poder de Donald Trump está acelerando un cambio involucionista, reaccionario en los terrenos político y cultural, con una traslación directa a la esfera económica: el desmantelamiento de lo público de una manera radical. Todo lo que supone gasto social –esencialmente– es considerado ineficiente y, por tanto, debe recortarse al máximo. La derivada política es inmediata: cerrar departamentos de educación, de sanidad, de servicios sociales, de preocupación por el medio ambiente, de ayudas a naciones pobres y a colectivos sociales vulnerables, la retirada de instituciones internacionales de referencia –como la Organización Mundial de la Salud–, el menosprecio severo hacia el multilateralismo, conforman algunos ingredientes que tienen como resultado final la pérdida de los valores democráticos. Es la entrada en un campo inquietante de autocracia y de vulneración continuada de normas y legislaciones, deliberadamente ignoradas para consolidar un poder omnímodo en manos de un solo hombre y su guardia pretoriana: la antesala de una dictadura. Lo que se persigue con esta agenda “de motosierra”, tal y como se ha popularizado, es achicar el Estado del Bienestar; es el retorno a un capitalismo desatado, más propio de la época del patrón-oro, en donde el ganador va a ser siempre quien más dinero tenga. Es la condena de la clase media y de la clase trabajadora, a parte de la dejación absoluta hacia las capas más desfavorecidas de la población, cuyo estado se explica, para los defensores de ese darwinismo económico y social, por su falta de capacidad y esfuerzo.

            Estamos ante otra revolución neoconservadora que prolonga la iniciada en la década de 1980 por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, pero la presente con mayor profundidad que tiene recordatorios nada desdeñables con la economía de entreguerras y el ascenso del fascismo y del nazismo. Lo han explicado con clarividencia Siegmund Ginzberg (Síndrome 1933, Gatopardo Ediciones, Madrid, 2024); y Federico Finchelstein (Wannabe Fascists: A Guide to Understanding the Greatest Threat to Democracy, University of California Press, 2024). Esta nueva ola –que se va extendiendo igualmente a la Unión Europea– actúa con absoluta desfachatez: expone sus apetencias sin filtro alguno; utiliza un lenguaje estudiado con ideas simples, pero hábilmente construidas; toca fibras íntimas de determinados segmentos de la población; preconiza el retorno a un pasado glorioso; invoca la necesidad de nuevos “espacios vitales”; expone ejemplos estrambóticos pero que calan por su simpleza al no contemplar matiz alguno. Es una revolución neofascista, al tomar claros signos de identidad del fascismo de los años 1920 y 1930 –como exponen Ginzberg y Finchelstein–, con otro elemento común: el dominio político de una oligarquía económica muy vinculada a los regímenes nazi y fascista, protagonista de la expansión del acero, del aluminio, de los motores de explosión, de la nueva energía que emanaba de los combustibles fósiles en la Segunda Revolución Industrial; hasta los tecno magnates oligarcas de la robótica, la automatización, la nanotecnología y la IA, en la coyuntura actual de la Cuarta Revolución Industrial (o Industria 4.0), algunos de ellos simpatizantes sin tapujos del nazismo. Las concomitancias son elevadas, salvando como es natural las coordenadas histórico-económicas y sus importantes particularidades.

  1. Perspectivas: el freno de la economía

            Sin embargo, la situación económica y social de los años 1920-1930 no se parece tanto a la actual. Entonces, se salía de una guerra mundial con consecuencias inferidas por el Tratado de Versalles, que fueron letales, sobre todo, para Alemania; el crecimiento económico se había hundido, con caídas del PIB que iban desde el 25% al 33% (Estados Unidos y Alemania, respectivamente); la deflación se enseñoreaba tras episodios dramáticos de hiperinflación por la estrepitosa caída de la demanda agregada; los retrocesos económicos impulsaban la promulgación de gravámenes arancelarios; las tasas de paro superaban el 25%; la apertura comercial se iba reduciendo. El caldo de cultivo era propicio para la aparición de liderazgos dictatoriales y la transgresión hacia el sistema establecido. Weimar da lecciones para no olvidar. Ahora, para centrarse en Estados Unidos en 2025, la herencia macroeconómica recibida por Trump ha sido positiva: un país con crecimiento económico superior al 2%, la inflación controlada, plena ocupación, conexiones comerciales dinámicas con todo el mundo, fortaleza del dólar como moneda refugio, horizonte de recortes en los tipos de interés. Un panorama de mayor estabilidad.

            Pero se ha fortalecido desde Trump una narrativa política, cultural y económica que conduce al desguace social, la génesis de una crisis autoinducida: aranceles que erróneamente persiguen equilibrar los déficits comerciales (cargas que atacan a aliados históricos), la ruptura de la multilateralidad, la paralización de las decisiones de inversión, la inquietud del sistema financiero por la evolución del mercado de la deuda, la debilidad del dólar, la pérdida posible de la autonomía de la Reserva Federal, el despido de miles de funcionarios. En síntesis: la erosión de confianza hacia Estados Unidos, con un claro exponente: la venta de bonos de deuda del tesoro estadounidense, que encarece el escenario de refinanciación del montante del débito al exigir los inversores mayores primas de riesgo.

            Pero todo este proceso se alimenta con un relato ficticio de recuperación de una industrialización que se ha perdido –se defiende– por la actuación del resto del mundo. Victimismo económico con trascendencia corrosiva hacia todo lo público e, igualmente, hacia lo que se considera “intelectualidad”: se indica que en el sector público anidan parásitos que consumen recursos que se detraen para otros objetivos; mientras profesores, investigadores, pensadores, forman parte de una élite universitaria que ha tolerado en exceso muchos de los elementos que definen un progresismo social y cultural. Aquí sí se coincide con lo analizado en la década de 1930, según Ginzsberg y Finchelstein. Se ha convencido a muchísima población de los “cinturones del óxido” de que se lanzarán nuevos planes industriales al calor de las consecuencias de los aranceles. Y América será grande de nuevo, según reza la consigna MAGA.

            Pero los indicadores concretos no muestran esa vía: inicio ya claro de recesión en la economía norteamericana (–0,3% en el primer trimestre de 2025), algunos problemas de abastecimientos, parálisis en los puertos que reciben muchas menos mercancías, elevación de los precios al consumidor en un 2,3% (equivale a una pérdida-promedio de 3.800 dólares por hogar; los datos provienen de The Guardian), expectativas de inflación entorno al 3,3% (el nivel más alto desde junio de 2008), incremento de impuestos de unos 1.240 dólares por hogar con reducción de ingresos del orden del 1,2% (datos de Tax Foundation), caída de las bolsas de valores, pérdidas importantes de grandes empresarios. La administración Trump trata de contrarrestar este alud de datos negativos con una soflama: se trata de costes de transición, ya que para llegar al escenario ideal (el MAGA) se debe pasar por etapas duras pero que, finalmente, abrirán ese contexto positivo preconizado por los republicanos estadounidenses. Pero la evolución económica puede pasar una cáustica factura a Trump, porque mantener este discurso con datos tendencialmente negativos es difícil en el medio plazo.

  1. Conclusión

            La involución ideológica es un hecho; involución en un sentido concreto: la negación de cualquier avance económico, social, ambiental, cultural, en el marco de la multilateralidad; y la irrupción de un relato presidido por un ultranacionalismo supremacista. Una tendencia hacia una revolución en el pensamiento que cercena la capacidad y posibilidad de disentir, el odio hacia el extranjero, la búsqueda de la ruina de los vecinos, la sumisión total hacia un liderazgo de un país que se sabe herido (el declive de Estados Unidos es apreciable desde los inicios del siglo XXI, en paralelo al ascenso imparable de China) pero que se trata de afianzar a toda costa. Se busca la incertidumbre, la crispación, la calumnia, la mentira institucionalizada, el dislate, al tiempo que se minimizan consecuencias tangibles, con magnitudes concretas como se ha apuntado. En esas coordenadas de inseguridad y de mensajes incendiarios y abundantes –que bloquean la inmediatez de reacciones–, siempre se han movido con comodidad los regímenes autoritarios. Estos son signos actuales de involución, parecidos innegables con lo vivido en otras fases de la historia económica, en particular durante las décadas de 1920 y 1930.

            Pero el objetivo actual de este agresivo programa de actuación parece cada vez más evidente: la descalificación de todo lo público y su desmantelamiento, con la idea de su falta de eficacia y eficiencia. La política arancelaria es un instrumento más. Y, por consiguiente, la reducción de los impuestos, con el propósito de evitar cargas tributarias que serán innecesarias ante la contracción del sector público. Este debate, que siempre ha estado presente en la teoría económica y en la política económica, con diferentes escalas, emerge de nuevo con fuerza inusitada por parte de la administración Trump. Sus esquirlas llegan a Europa por medio de formaciones de derecha y ultraderecha que enarbolan un discurso muy similar. Romper las democracias hacia gobiernos autocráticos representa una distopía diseñada por think tanks poderosos de las derechas más conservadoras, en una vertiente netamente ideologizada, creyente de que las pérdidas actuales –que están provocando las medidas de Trump– se transmutarán en beneficios futuros. Serán privados, indiscutiblemente. Lo público se pretende rendido y exhausto en las cunetas. Volvemos al patrón-oro, pero sin el oro. Beveridge, liberal, economista inquieto por alcanzar mayor bienestar social, se revuelve en su tumba: su legado puede estar en peligro. Las últimas elecciones en Gran Bretaña demuestran la extensión de esa amenaza: la ultraderecha avanza en detrimento de los partidos convencionales, con retrocesos del laborismo. Reforzar, desarrollar, activar, impulsar todo lo que Beveridge propuso constituye un buen antídoto ante el neoconservadurismo desbocado.

Sin embargo, nuevos datos invitan a la esperanza en la reacción de la población ante ese avance ultraderechista. En las elecciones regionales de Finlandia, la socialdemocracia ha obtenido una amplia victoria, junto al desplome de las posiciones más derechistas. En Canadá y Australia, contra todo pronóstico, liberales y laboristas, respectivamente, han ganado las elecciones. En paralelo, el presidente Trump está cosechando las más bajas cotas de popularidad de un presidente tras sus primeros cien días, en los que el histrionismo ha regentado sus acciones (la más reciente, auto-presentarse como posible Papa) y ese descontento hacia sus políticas está siendo también protagonizado por sectores sociales que le habían otorgado un voto amplio. Esa involución ideológica no solo es combatible, sino que puede ser atajada y frenada si las formaciones políticas progresistas impregnan de un mensaje esperanzador a la población. Y con acciones concretas, de políticas públicas, cuando se está gobernando. He ahí el giro por el que se debe luchar.

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* Acerca de Carles Manera

Catedrático de Historia e Instituciones Económicas, en el departamento de Economía Aplicada de la Universitat de les Illes Balears. Doctor en Historia por la Universitat de les Illes Balears y doctor en Ciencias Económicas por la Universitat de Barcelona. Consejero del Banco de España. Consejero de Economía, Hacienda e Innovación (desde julio de 2007 hasta septiembre de 2009); y Consejero de Economía y Hacienda (desde septiembre de 2009 hasta junio de 2011), del Govern de les Illes Balears. Presidente del Consejo Económico y Social de Baleares. Miembro de Economistas Frente a la Crisis Blog: http://carlesmanera.com

¿Entiendes que es la psicopolítica neoliberal?

por Byung-Chul Han

Artículo del filósofo surcoreano Byung-Chul Han, publicado por primera vez  en su libro «Psychopolitik» 

Ilustración: Steve Cutts

La psicopolítica neoliberal encuentra siempre formas más refinadas de explotación. Numerosos seminarios y talleres de management personal e inteligencia emocional, así como jornadas de coaching empresarial y liderazgo prometen una optimización personal y el incremento de la eficiencia sin límite. Todos están controlados por la técnica de dominación neoliberal, cuyo fin no solo es explotar el tiempo de trabajo, sino también a toda la persona, la atención total, incluso la vida misma. Descubre al hombre y lo convierte en objeto de explotación.

El imperativo neoliberal de la optimización personal sirve únicamente para el funcionamiento perfecto dentro del sistema. Bloqueos, debilidades y errores tienen que ser eliminados terapéuticamente con el fin de incrementar la eficiencia y el rendimiento. Todo se hace comparable y mensurable, y se somete a la lógica del mercado. En ningún caso el cuidado de la vida buena impulsa a la optimización personal. Su necesidad es solo el resultado de coacciones sistémicas, de la lógica del cuantificable éxito mercantil.

La época de la soberanía es la época de la absorción como retirada y sustracción de bienes y servicios. El poder de la soberanía se manifiesta como derecho de disponer y tomar. La sociedad disciplinaria, por el contrario, presupone la producción. Es la época de una activa creación industrial de valor. La época de la creación de valor real ha pasado. En el capitalismo financiero actual, los valores llegan incluso a ser eliminados. El régimen neoliberal introduce la época del agotamiento. Ahora se explota la psique. De ahí que enfermedades como la depresión y el síndrome de burnout acompañen a esta nueva época.

La fórmula mágica de la literatura de autoayuda norteamericana es la curación. Designa la optimización personal que ha de eliminar terapéuticamente toda debilidad funcional, todo bloqueo mental. La permanente optimización personal, que coincide totalmente con la optimización del sistema, es destructiva. Conduce a un colapso mental. La optimización personal se muestra como la autoexplotación total.

La ideología neoliberal de la optimización personal desarrolla caracteres religiosos, incluso fanáticos. Representa una nueva forma de subjetivación. El trabajo sin fin en el propio yo se asemeja a la introspección y al examen protestantes, que representa a su vez una técnica de subjetivación y dominación. En lugar de buscar pecados se buscan pensamientos negativos. El yo lucha consigo mismo como con un enemigo. Los predicadores evangélicos actúan hoy como mánagers y entrenadores motivacionales, y predican el nuevo evangelio del rendimiento y la optimización sin límite.

La persona humana no se deja someter totalmente al dictado de la positividad. Sin negatividad, la vida se atrofia hasta el «ser muerto». Precisamente la negatividad mantiene la vida en vida. El dolor es constitutivo de la experiencia. Una vida que consistiera únicamente en emociones positivas o vivencias óptimas no sería humana.  El alma humana debe su profunda tensión precisamente a la negatividad:

La disciplina del sufrimiento, del gran sufrimiento […], su inventiva y valentía en el soportar, perseverar, interpretar, aprovechar la desgracia, así como toda la profundidad, misterio, máscara, espíritu, argucia, grandeza que le han sido donados al alma: ¿no le han sido donados bajo sufrimientos, bajo la disciplina del gran sufrimiento?.

El imperativo de la optimización sin límite explota incluso el dolor. El famoso entrenador motivacional estadounidense Anthony Robbins escribe:

Cuando usted se fija un objetivo, se compromete con una mejora continua e infinita. Usted reconoce que todo ser humano necesita mejorar siempre, sin límites. La insatisfacción, la incomodidad pasajera, tienen poder de presión. Producen el tipo de dolor que usted quiere sentir en la vida.

En consecuencia, se tolera únicamente aquel dolor que se puede explotar en pos de la optimización.

Tan destructiva como la violencia de la negatividad es la violencia de la positividad. La psicopolítica neoliberal, con su industria de la conciencia, destruye el alma humana, que es todo menos una máquina positiva. El sujeto del régimen neoliberal perece con el imperativo de la optimización personal, vale decir, con la coacción de generar continuamente más rendimiento. La curación se muestra como asesinato. 

Un Hombre de Verdad

Por: Pr. Moisés Franco

La segunda ascensión de la porción Shemot comienza con Paró (faraón) reprendiendo a las parteras hebreas por haber dejado con vida a los niños de su pueblo en los partos. 

Ellas le dicen que esto ocurre porque las hebreas “son expertas parteras” y dan a luz antes de que lleguen las asistentes. 

Vemos luego al monarca egipcio dar la siguiente orden: “… Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida” (Shemot 1:22 |RV60). 

En este punto me resultó muy esclarecedor el comentario de la versión Torat Emet: la creación está conformada por los elementos masculino y femenino. Si el elemento masculino representa el espíritu y el elemento femenino representa el cuerpo, la intención de los egipcios fue darle una trascendencia desmedida a la materia, prescindiendo de la contención espiritual («varón») que aquella requiere”.

Teniendo en cuenta esto último, considero importante agregar que cuando el mencionado versículo dice “todo hijo que nazca”, la palabra ahí usada para hijo es “ben”, que también significa “edificador” según el diccionario Strong. 

El Espíritu Santo me llevaba a pensar que el sistema ha sido muy astuto desde siempre en llevar al varón, quien debería ser el principal representante de la benevolencia divina que edifica un mundo mejor, a ser una persona netamente materialista. 

Alguien que usa y abusa de la materia (incluyendo en ella a los demás humanos y en particular a su cónyuge) según su antojo caprichoso. 

Este cambio lo vemos a partir de la desobediencia y maldición de la primera humanidad en el Edén. Luego del varón ser maldito, él le cambia el nombre a su esposa (que hasta el momento era ‘ishá’, varona, porque del ‘ish’ -varón- había sido tomada) y pasa a llamarla Eva (madre de todos los vivientes). 

O sea, deja de reconocerla como alguien que es como él mismo, pero opuesto, para convertirse en sólo alguien que le dará hijos (Génesis 3:20). 

Sin embargo, en el relato de esta ascensión no sólo encontramos el modelo del varón egipcio (materialista), sino también a Moshé (Moisés). Sobre el significado de su nombre quisiera volver a citar la Torat Emet, que comenta: La voz Moshé (…) es una voz activa que significa ‘sacar a otros’ de situaciones dificultosas; y justamente por eso mismo es que su nombre es Moshé, porque la función de un líder es sacar y liberar a sus dirigidos de todo estado conflictivo que pudiera aquejarlos”.

Entendiendo esto vemos que ya no se trata sólo de ese faraón y de ese niño llamado Moshé, sino que son dos modelos de humanidad: una materialista, hedonista y utilitarista; por un lado, y por el otro, una humanidad que se esfuerza por sacar a su prójimo de las aguas de la confusión que lo ahogan. 

Así llegamos a Yeshúa, profetizado por Isaías como “varón de dolores” (Is.53:3), quien estuvo dispuesto a entregar su vida en servicio a fin de que Israel -y en ella toda la humanidad- pudiera tener “vida eterna” como Él (Juan 3:16). 

Y nuestro Maestro nos dejó este mandamiento en más de una ocasión: “que se amen unos a otros, como yo los he amado” (Juan 15:12 |RVC) y también que si lo seguíamos nos haría “pescadores de hombres” (Mateo 4:19).   

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo
(Efesios 4:11-13 |RV 60)

PREGUNTAS PARA MEDITAR:

▪️ ¿Estoy siendo utilitarista de mis vínculos disfrazándolo con ‘mis necesidades’, ‘mis negocios’, ‘mis derechos’?

▪️ ¿Estoy buscando activamente -no sólo como expresión de deseo- salvar a otros del hundimiento en el lago de fuego?

Hamás ¿Causa principal del Diluvio?

Por Efraim Palvanov

Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y la tierra se había llenado de HAMAS. Y vio Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Y dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado delante de Mí, porque la tierra se ha llenado de HAMAS a causa de ellos, y he aquí yo estoy a punto de destruirlos de la tierra.»

Génesis 6:11-13

En la parashá (sección) de esta semana denominada Noaj (Noé), leemos acerca del Mabul (Diluvio) que “reinicio” el mundo hace milenios. La razón del Diluvio se da en una frase concisa justo al comienzo de la parashá:

La tierra se corrompió ante Dios; la tierra se llenó de 
hamas.

(Génesis 6:11)

Dos versículos más adelante, se nos dice nuevamente:

Dios le dijo a Noé:
“He decidido poner fin a toda carne, porque la tierra está llena de hamas a causa de ellos, así que los destruiré junto con la tierra”.

La misteriosa palabra hamas aparece solo unas pocas veces más en la Torah (Instrucción) divina (o Pentateuco). Generalmente se traduce como “violencia” o “desacato a la ley”.

El sabio Rashi (Rabí Shlomo Itzchaki, 1040-1105) comenta aquí que hamas puede relacionarse con el sentido del hebreo gezel, que se traduce como “robo” o “atraco”.

Sumando a esto Jizkuni (Rabino Hezekiah ben Manoach, c. 1250-1310) explica que la expresión hamas se refiere a un tipo particular de robo o hurto que se lleva a cabo mediante subterfugios y manipulación. Para probar esto cita versículos de otros lugares del Tanak (Antigua Alianza) que utilizan este término para demostrar que también puede significar pecado sexual, idolatría y derramamiento de sangre inocente.

El sabio Ibn Ezra (Rabino Avraham ben Meir ibn Ezra, 1089-1167), tomando lo señalado por Rashi añade que hamas se refiere al rapto de mujeres contra su voluntad.

Toda esta explicación nos lleva a lo que hemos presenciado horriblemente el 7 de octubre del año pasado, ya que todas estas son descripciones precisas del grupo islámico que se autodenomina Hamás, una organización violenta y manipuladora, una banda de ladrones que secuestran, violan y saquean, derraman la sangre de inocentes y todo ello supuestamente en nombre de Alá , un acto de idolatría sumamente atroz.

Esto no es, por cierto, una coincidencia. Da la sensación que hace mucho tiempo la Torah codificó y predijo el surgimiento de otro Hamás que causaría destrucción en el mundo. De hecho, cada caso de Hamás en el Tanak parece estar relacionado con el grupo terrorista Hamás.

El tercer caso después de los dos anteriores es cuando Sara le expresó a Abraham su frustración con Agar, que estaba embarazada, diciéndole hamasí aleikhah (Génesis 16:5). Bien sabemos que Agar daría a luz a Ismael, antepasado de los árabes y padre espiritual de los musulmanes. ¡Esto establece un vínculo claro entre Hamás e Ismael, de modo que sabríamos exactamente quiénes son!

Después, el siguiente ejemplo del término Hamás en la Torah está relacionado con el ataque sorpresa de Simón y Leví contra el pueblo de Siquem. En su lecho de muerte, su padre Jacob los reprendió por la masacre y dijo que no deberían haber tomado el klei hamas contra sus vecinos (Génesis 49:5). Los dos casos siguientes invocan el ‘adei hamas, que significa mentir y conspirar con falsos testigos (Éxodo 23:1 y Deuteronomio 19:16). Los testigos oculares mentirosos y los videos de “Pallywood” (nombre de los documentales que muestra cómo algunos periodistas palestinos, montan escenas ficticias con el fin de desacreditar ante la opinión pública las políticas de Israel). Estos documentales están montados para funcionar como una herramienta clásica en el libro de trucos de Hamás. Esto fue más evidente en el reciente cohete errado que cayó cerca del estacionamiento de un hospital de Gaza. Un evento menor con daños mínimos fue transformado creativamente en un “ataque importante” por parte de Israel contra un hospital que supuestamente mató a cientos de personas. Todo fue una mentira elaborada, pero los medios se lo tragaron y demonizaron a Israel al instante sin molestarse en verificar los hechos.

Algunos exégetas expertos en codificación escatológica aseguran que el rey David previó proféticamente la existencia de los medios de comunicación mentirosos en el Salmo 58, que comienza diciendo que aquellos que son vistos como personas que hablan la verdad y la justicia, en cambio, tienen “maldad en sus corazones”. También tienen sangre en sus manos, porque se confabulan con esos ba’aretz hamas (58:3). En el Salmo 11 nos recuerda que “Dios busca al justo, pero aborrece al malvado que ama a hamas«. Ellos recibirán su merecido, y “Él hará llover sobre los malvados carbones encendidos y azufre; un viento abrasador será su suerte. Porque Dios es justo y ama las acciones justas; los rectos contemplarán Su rostro”.

Mientras tanto, Ezequiel habló extensamente sobre la guerra final en el Fin de los Días (cap. 38-39), luego describió el Tercer Templo y los contornos de un reino judío reconstruido. Cita al Eterno castigando a los líderes fallidos de Israel:

Así dice el Yahveh Dios:
¡Basta, líderes de Israel! ¡Acaben con Hamas y el crimen, y practiquen lo que es justo y equitativo! ¡Dejen de expulsar a mi pueblo —declara el Señor Dios

(Ezequiel 45:19).

No debemos olvidar que fue el liderazgo fallido del Estado de Israel el que entregó unilateralmente Gaza a los palestinos en el año 2005 y creó este desastre, al tiempo que desalojaba por la fuerza a los judíos que habían vivido allí pacíficamente. Y no debemos olvidar que el liderazgo de Israel una vez apoyó silenciosamente a Hamas en la década de 1980, con la esperanza de usarlos como una cuña contra Fatah. (Este fue el mismo error que cometió Estados Unidos al apoyar a los muyahidines contra la URSS, para luego ver cómo los mismos terroristas se volvían y atacaban a Estados Unidos algunos años después.) Y hoy muchos judíos se preguntan: ¿dónde estaba el liderazgo de Israel el 7 de octubre del 2023? Todos estamos todavía desconcertados en cuanto a cómo fue posible una masacre de tal magnitud. Ezequiel nos dice que Dios pedirá cuentas a los líderes de Israel. Y deja en claro que los líderes de Israel deben “hacer lo que es correcto y justo” y finalmente acabar con el Hamás v’shod para siempre.

Ese segundo término, shod (שד), se traduce típicamente como “crimen” o “rapiña”. Sin embargo, la misma palabra con la misma ortografía es shed (arrojar ), una fuerza demoníaca. Cuando observamos los crímenes de Hamás del 7 de octrubre, que exhibieron con orgullo ante todo el mundo, no hay duda de que lo demoníaco estuvo involucrado. Ningún ser humano podría cometer tales crímenes sin la ayuda e inspiración de Sitra Ajra, el “Otro Lado”, el mundo del mal. No es sorprendente, por lo tanto, que algunos Sabios describieran hace siglos que hay personas dentro de la Casa de Ismael que son comparadas con “demonios del retrete” ( Kidushin 72a).

Curiosamente, el valor numérico de hamas (חמס) es 108, igual a Gehinnom (גיהנם). En el libro Reishit Jokhmah, se enseña que hay tres orígenes o “puertas” hacia el Gehinnom:

  • en el mar (ים),
  • en el desierto (מדבר) y
  • en un asentamiento (ישוב).

Inmediatamente se puede ver esta enseñanza y conectarla con el ataque de Hamás del pasado año, realizado en tres frentes, con una invasión por mar que desembarcó en la playa de Zikim, un ataque a una fiesta de la naturaleza en el desierto y en Sderot y los asentamientos circundantes. Esta fue una masacre sacada directamente del infierno.

Vale la pena concluir con una Mishná en en la obra Eduyot (2:10) que sugiere que cinco cosas duran exactamente un año o doce meses: el Diluvio, el sufrimiento de Job, las plagas en Egipto, la inminente guerra de Gog u’Magog y el juicio de los malvados en el Gehinnom. Esto une todo: comenzamos con el Diluvio, donde se introduce por primera vez la noción de hamas ; y nuestro sufrimiento actual es muy parecido al sufrimiento de Job, quien trágicamente perdió a todos sus hijos, su hogar, su riqueza y salud, e incluso su fe. Los profetas comparan los eventos del Fin de los Días con los del antiguo Egipto (y dicen que los seder de Pesaj en el futuro contarán no solo el Éxodo sino también la salvación al Final de los Días). Y esperamos estar en la guerra final de Gog u’Magog ahora, cuando todo el mal y todas las fuerzas del Gehinnom serán derrotadas para siempre. Así lo previó Isaías, cuando declaró:

“Nunca más se oirá en tu tierra la palabra hamas , ni calzado ni ruina en tu territorio”
(Isaías 60:18).

¡Oremos para que podamos ver este día muy pronto!

Adaptado de una artículo del maestro Efraim Palvanov

Pérez y Zerah: Dos Momentos del Mesías

PARASHA VAYESHEV

Por P.A. David Nesher

Cuando llegó el tiempo de su parto, había gemelos en su vientre. Y cuando ella estaba de parto, alguien extendió una mano, y la partera tomó y le ató un hilo escarlata en la mano, diciendo: Ésta salió primero. Pero cuando él retiró la mano, he aquí salió su hermano. Y ella dijo: «¡Qué brecha has cometido contigo misma!». Por eso se llamó su nombre Pérez. Después salió su hermano con el hilo escarlata en la mano, y se llamó Zera.

Génesis 38:20-30 NVI

Quiero comenzar esta lección mostrándote algo que estoy convencido no has visto. Cuando leemos el primer capítulo de Mateo, nos encontramos con la genealogía de Yeshúa, nuestro Maestro y Dueño (Mat. 1: 1-16). Ahora quiero que prestes mucha atención a los primeros tres versos:

Registro genealógico de Jesús el Cristo, hijo de David y de Abraham:
Abraham fue el padre de Isaac;
Isaac, padre de Jacob;
Jacob, padre de Judá y de sus hermanos;
Judá, padre de Fares y de Zera, cuya madre fue Tamar;…»

(Mateo 1: 1-3)

¡Seguramente te ha surgido una pregunta!… ¿Verdad?: ¿Por qué hay dos hijos de Judá mencionados aquí? ¿Por qué no dice: «Abraham fue el padre de Isaac e Ismael e Isaac fue el padre de Jacob y Esaú? Y,siguiendo esta lógica: ¿por qué no dice que Jacob fue el padre de Rubén, Simeón, Leví y Judá?

Primero debemos reconocer que estudiar el sefer Bereshit (libro del Génesis) nos recuerda que los caminos del Eterno son incomparables y, a veces, inconcebibles. Hay momentos en los que Él cumple Su divina voluntad de las maneras más extraordinarias y a través de las personas más improbables. Justamente en este capítulo, vemos evidencia adicional de los caminos de Dios, a veces extraños y difíciles de entender. Y al leer esta historia, debemos recordar las palabras del apóstol Pablo:

¡Cuán imposible nos es entender sus decisiones y sus caminos! 
(Romanos 11:33 NTV). 

Y el Eterno mismo nos recuerda a través de un oráculo de Isaías:

“…mis caminos van mucho más allá de lo que puedas imaginar
(Isaías 55:8 NTV).

Tamar dio a luz a hijos gemelos: Pérez y Zerah . Y la naturaleza de sus nacimientos fue similar a la de Jacob y Esaú. Cuando Zerah intentó salir primero del útero, una partera le ató un hilo escarlata a la muñeca. Pero cuando finalmente nacieron los bebés, fue Pérez quien salió primero, para sorpresa de la partera. Para todos los que miraban, Zerah debería haber sido la primogénita. Como su mano salió primero, debió estar más cerca del canal de parto. Pero dentro del útero, los dos bebés cambiaron de posición en el último segundo y Pérez salió primero. Se convirtió en el inesperado e improbable primogénito. Y sería a través de este hijo que el Eterno cumpliría su compromiso con Abraham.

“ Haré de ti una gran nación, y te bendeciré y engrandeceré tu nombre, para que seas una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te deshonren lo maldeciré, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra”.
 – Génesis 12:2-3 NVI

Si vamos a la carta a los creyentes en Galacia, notaremos que el apóstol Pablo desentraña esta promesa divina y aclara la naturaleza de su significado:

«Sepan, pues, que son los de la fe los hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios justificaría por la fe a los gentiles, predicó de antemano el evangelio a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. Así pues, los que son de fe son benditos junto con Abraham, el hombre de fe.«
– Gálatas 3:7-9 NVI

Según el apóstol Pablo, cuando el Eterno le hizo esa promesa a Abraham, estaba prediciendo la venida del Mesías. Sería a través de la descendencia de Abraham que vendría “la bendición” de las naciones. Y Pablo revela que esta bendición vendría en la forma de Yeshúa, el Mesías de Israel.

Ahora las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia. No dice “Y a tu descendencia”, refiriéndose a muchos, sino refiriéndose a uno, “Y a tu descendencia”, que es Cristo. 
– Gálatas 3:16 NVI

Este hecho sorprendente está en consonancia con la forma en que el Eterno continuó reiterando la promesa a Abraham y sus descendientes.

He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de multitud de naciones. Ya no se llamará tu nombre Abram, sino que tu nombre será Abraham, porque te he puesto por padre de multitud de naciones. Os haré fructíferos en gran manera, y os convertiré en naciones, y reyes saldrán de vosotros .  Y estableceré mi pacto entre mí y tú y tu descendencia después de ti, por sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser Dios para ti y para tu descendencia después de ti.” 
– Génesis 17:4-7 NVI

Abraham no solo engendraría una gran nación, sino que de su descendencia surgirían grandes reyes, incluido el rey David. Y el libro de Rut revela que Dios usaría a un candidato improbable llamado Pérez (Fares) como el conducto a través del cual vendría el gran rey David:

«Estas son las generaciones de Fares: Fares engendró a Hezrón, Hezrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró a Booz, Booz engendró a Obed, Obed engendró a Isaí, e Isaí engendró a David.» 
– Rut 4:18-22 NVI

Desde estas consideraciones podemos captar por qué comencé haciéndote leer el evangelio de Mateo, donde vemos que Yeshúa también vendría a través del linaje de Pérez. Por eso se le conoce como el Hijo de David. Pero, queda por responder la pregunta: ¿Por qué hay dos hijos de Judá mencionados aquí? 

Pues entonces comenzaré diciendo que los gemelos de Tamar, Pérez y Zerah, tenían el potencial de ser antepasados ​​del Mesías. Como Yaakov y Esav (Esaú) luchando en el útero, competían por el privilegio.

Cierta enseñanza (midrash) cuenta que cuando el embarazo de Tamar avanzaba hasta el punto en que ya no podía ocultarlo, “se golpeaba el estómago y se jactaba: ‘¡Soy grande con reyes y redentores!‘” (Midrash Rabbah ). Por lo menos, era grande con gemelos.

El relato escritural nos dice que mientras Tamar luchaba en el parto, el primero de sus dos hijos extendió la mano. La partera ató una cuerda escarlata alrededor de su muñeca para identificar al primogénito, pero luego retiró la mano y aparentemente retrocedió por el canal del parto, una maniobra que no parece biológicamente probable. Tamar dio a luz a su hermano antes que él en un parto traumático. Ella lo llamó Pérez (Peretz), que significa “brecha”, diciendo: “Qué brecha te has abierto” (Génesis 38:29).

Que Pérez siguiera adelante era parte del plan Divino. Zerah deseaba emerger primero pero otro midrash cuenta que el Eterno declaró: “El Mesías está destinado a descender de Pérez; ¿Es correcto, entonces, que Zerah emerja primero? ¡Que Zera regrese al vientre de su madre, y Pérez nacerá primero! » (Aggadat Bereshit )

Desde tiempos antiguos, los rabinos identificaron de cerca a Pérez, el hijo de Yehudá y Tamar, con el Rey Mesías. Pérez encabeza la genealogía de David en el libro de Rut (ver Rut 4:18). Los sabios a veces llaman al Mesías por el nombre de Hijo de Pérez. Los gemelos en el vientre de Tamar presagian los dos mesías: el Mesías hijo de Iosef y el Mesías hijo de David. Es decir que el nacimiento de Pérez y Zera tipificaban las dos manifestaciones del paradigma divino Mashiaj: Ben Yosef y Ben David. Esto para nuestra emunáh nos habla de la primera y segunda venida de Yeshúa HaMashiaj.

Pérez, cuyo nombre también significa «rompedor«, representa al Mesías en Su primera venida. Abrió el camino al reino de los cielos. Tamar lo nombró Pérez para indicar que el Rey Mesías, «el Rompedor«, algún día saldría de él.

En el Talmud se comenta que Tamar quiso decir: “Este es mayor que todos los que abren brechas, porque de ti surgirá el Rey Mesías [de quien está escrito en Miqueas 2:13], ‘El que abre brechas sube delante de ellos; se escapan, atraviesan la puerta y salen por ella. Y su rey va delante de ellos, y el SEÑOR a la cabeza de ellos” (Génesis Rabá 85:14).

Zerah ( Zeraj), cuyo nombre significa «amanecer«, representa al Mesías hijo de David, es decir, Yeshúa en Su segunda venida. El profeta Isaías habló de la gran redención de la Era Mesiánica como el amanecer:

«Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria del SEÑOR ha nacido (zaraj) sobre ti. Porque he aquí, tinieblas cubrirán la tierra y densa oscuridad los pueblos; pero el SEÑOR se levantará sobre ti y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones vendrán a tu luz y los reyes al resplandor de tu amanecer (zaraj)».
(Isaías 60: 1-3)

Así como Tamar y su partera esperaban que Zerah naciera primero, anticipamos que la redención final ocurriría con la primera venida del Mesías. Por un breve momento, el reino de los cielos estuvo cerca, y si la nación se hubiera arrepentido, Yeshúa podría habernos llevado a la redención final. Como un hilo escarlata, recibimos una señal de la redención venidera, pero antes de que la redención final pudiera amanecer, el Mesías necesitaba cumplir Sus propósitos en el madero y en la tumba.

Cuando Pérez desafió las expectativas de Tamar al adelantarse a Zerah, ella exclamó: «¡Qué brecha te has abierto!» (Génesis 38:29). De manera similar, la primera venida de Yeshúa desafió todas las expectativas nacionalistas y populares de su tiempo. En lugar de desempeñar el papel triunfante del Mesías hijo de David, soportó el sufrimiento del Mesías hijo de Yosef. Así pues, cuando salió inesperadamente de la tumba, venciendo a la muerte misma, se podría imaginar que Israel exclamara: «¡Qué brecha te has abierto!«

En amor y a tu servicio: P.A. David Nesher

«Fue un error enorme y estúpido», confesó Israel al reconocer que creó a Hamás

Autor: Israel Viana

En los últimos cuarenta años, antes incluso de que hiciera pública su carta fundacional el 18 de agosto de 1988, miembros importantes del Gobierno israelí han reconocido en varias ocasiones que, durante los años 80, participaron de manera activa en la creación de Hamás. Un apoyo que poco después se les volvió en su contra, dando comienzo a un conflicto que este sábado vivió uno de los episodios más sangrientos de su historia, con una cifra de muertos que ya supera 1.300 en cinco días.

Para que se hagan una idea, la mayor oleada de violencia en la Franja de Gaza en la última década se produjo en mayo de 2019, en la que se lanzaron medio millar de cohetes y se produjeron varios bombardeos en los que murieron 23 palestinos y cuatro israelíes. El de este sábado, por lo tanto, fue un ataque sin precedentes contra Israel desde que comenzó su guerra contra Hamás a principios de los años noventa. De hecho, nunca este movimiento fundamentalista había sido capaz de llevar a cabo una ofensiva de semejante envergadura.

En la madrugada del sábado al domingo, unos 3.000 jóvenes se encontraban en el Festival Nova, en pleno desierto del Neguev, cerca del kibutz Reim, cuando milicianos de Hamás irrumpieron armados hasta los dientes y asesinaron a 260 personas. Una matanza que coincidía con la festividad judía del Sukkot y que también dejó más de un centenar de secuestrados. «Hamás ha cometido un error de proporciones históricas», declaró al día siguiente el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que en los años en los que se gestó el movimiento fundamentalista, concretamente entre 1984 y 1988, era embajador de Israel ante las Naciones Unidas.

El primer testimonio de esta colaboración de Israel con los fundamentalistas se produjo en marzo de 1981. El general israelí Yitzhak Segev, gobernador de Gaza en aquel momento, reconoció en una entrevista con ‘The New York Times’ algo que en los años siguientes admitieron otros muchos oficiales del Estado judío: que Israel participó activamente en la creación y expansión de Hamas, sobre todo, apoyando con fondos a las mezquitas en las que se adoctrinaba a sus seguidores. El objetivo de esta ayuda económica era crear una fuerza que hiciera de muro de contención del que era su principal enemigo: la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de Yasir Arafat.

«Sin democracia»

Segev describía así la situación en aquellos primeros años 80: «Durante mil años, la vida aquí existió sin democracia. No hay elecciones. La gente tiene miedo unos de otros como si fueran animales. Hay una corriente que apoya a la OLP, puesto que muchos de sus líderes son de aquí. Otra apoya a Jordania y una tercera, a Egipto y el tratado de paz». En medio de estas facciones formadas entre los 430.000 residentes de Gaza, enfrentadas entre sí, la OLP acababa de asesinar al jeque Hashim Huzandar, el «imán de Gaza», por respaldar el programa de paz y al teniente de alcalde de Jabaliya por «colaborar» con Israel. pocos meses

Se estaba produciendo un aumento progresivo de la violencia dentro de Gaza y el citado gobernador israelí de la Franja defendía en ‘The New York Times’ que todos esos asesinatos había sido cometidos por fanáticos extremistas religiosos que actuaban contra la violación de la ley islámica, por la supuesta venta de alcohol y narcóticos en la Franja que se estaba produciendo en la zona, y contra todo aquel que cooperara con la seguridad israelí. A pesar de ello, no tenía reparos en reconocer que la facción de los Hermanos Musulmanes de la que surgió Hamás también recibía ayuda del Estado judío: «El Gobierno israelí me dio un presupuesto que el Ejército entrega a las mezquitas», afirmó el general Segev.

Todos estos fondos, añadía, también se utilizaban para mantener las escuelas religiosas con el propósito de impulsar una nueva generación de palestinos contrarios a los izquierdistas pro-OLP que veneraban a Arafat como si de un dios se tratara. El que sería a partir de 1994 el primer presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) representaba ya a mediados de los 80 la esperanza de su pueblo. «Era más conocido que la bandera palestina; un mártir, un símbolo incluso para quienes no estaban con él», decía un ciudadano palestino el día de su muerte en 2004.

Fronteras de 1967

Sus reclamaciones eran sobradamente conocidas: Jerusalén Este capital del Estado palestino, el regreso de los refugiados y compensaciones para los que no pudieran regresar, vuelta a las fronteras de 1967, control del agua y «la creación de un Estado viable, libre, independiente y con continuidad territorial». Sin embargo, para algunos se trataba simplemente de un terrorista que amasó fortunas puestas a buen recaudo en cuentas suizas y, para otros, el liberador con una rama de olivo en una mano y un fusil en la otra. De lo que no cabía duda es que Arafat fue el líder que había puesto a Palestina en el mapa de la política internacional e Israel quiso quitarse de en medio.

El que fuera responsable israelí de asuntos religiosos en Palestina hasta 1994, Avner Cohen, también admitió en otra entrevista con ‘The Wall Street Journal’ que «Hamas, a mi pesar, es una creación de Israel». Fue «un error enorme y estúpido», agregó. Y es que el principio aplicado por Israel con esta facción fundamentalista fue el mismo que aplicó Estados Unidos en Afganistán, durante la década de 1980, cuando apoyó a Osama Bin Laden y sus guerrilleros en su guerra contra la Unión Soviética. Es decir, el enemigo de mi enemigo es mi amigo, pero por desgracia el resultado fue también el mismo.

Para Israel, el jeque Ahmed Yassin, figura mítica en la historia de Palestina que se mostró muy crítica con el proceso de oposición a Israel de la OLP y que fundó Hamás inspirándose en los Hermanos Musulmanes de Egipto, era algo así como un «guerrillero por la libertad». Era la misma concepción que Washington tuvo en aquellos años 80 de Bin Laden antes de la fundación de Al Qaida. En aquel momento, el Estado judío no se detuvo a pensar ni por un momento el enorme riesgo que suponía apoyar a militantes inspirados por un ideario radical.

La sharía

Yassin consideraba que era tan importante luchar contra Israel como preservar la sharía o ley islámica como columna vertebral de un futuro estado palestino. Así lo reflejaba su carta fundacional, hecha pública el 18 de agosto de 1988. En su preámbulo anunciaba: «Israel existirá y continuará existiendo hasta que el islam lo destruya, tal como ha borrado a otros antes». El artículo 7: «No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos. Hasta que los judíos se escondan tras las montañas y los árboles y griten: ‘¡Oh, musulmán! Un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!’». Artículo 13 : «Las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales no son más que un medio para designar infieles como árbitros en las tierras del Islam. No existe ninguna solución al problema palestino que no sea la Yihad».

Así podríamos seguir durante 36 artículos en los que se delineaba la identidad y se marcaban los objetivos de este movimiento financiado en su gestación por Israel y que llamaba a destruir cualquier vestigio judío en Oriente Medio. Los pretextos se apuntaban en artículos como el 28: «Los judíos buscan socavar las sociedades, destruir los valores, corromper las conciencias, deteriorar el carácter y aniquilar el islam. Están detrás del comercio de drogas y el alcoholismo en todas sus formas para facilitar su control y expansión». O el 32: «Los planes sionistas no tienen fin. Después de Palestina, desearán la expansión desde el Nilo hasta el Éufrates. Después pensarán en seguir expandiéndose y así sucesivamente».

Desde entonces, y gracias al posterior historial de ataques contra objetivos israelíes, la organización ha sido considerada un «grupo terrorista» no solo para Israel, también para Estados Unidos, Canadá, Japón, la Unión Europea y hasta para el vecino Egipto. Mientras que para sus seguidores, así como para algunos países árabes aliados, como Rusia y Turquía, no era más que un movimiento de resistencia legítimo que había nacido como una alternativa a la OLP.

Mujama al-Islamiya

Hamas, por lo tanto, se estableció con el conocimiento expreso y el sostén tácito de Tel Aviv, que concedió en 1979 un permiso oficial a Ahmed Yasin, para crear lo que en un principio se llamó la Mujama al-Islamiya, una supuesta organización caritativa de la que surgió después Hamás. Además, Israel también le permitió desarrollar la Universidad Islámica de Gaza, donde se formaron muchos de los futuros jefes de la organización terrorista e, incluso, sus mejores especialistas en la fabricación de explosivos y armamento.

Durante esos años, de hecho, el propio Segev se reunía habitualmente con Yasin, al que llegó a facilitar tratamiento médico en un hospital de Israel. También se producían encuentros amistosos entre Mahmud Zahar, otro de los fundadores del grupo, con el ministro de Defensa israelí, Isaac Rabin, que sería por dos veces primer ministro del país. Los judíos mantuvieron contacto con ellos, incluso, después de que en 1984 les descubrieran un alijo de armas en Gaza, que el líder religioso justificó porque iban a usarlos contras la OLP.

Dos años después de su fundación, Hamás y el Estados israelí todavía mantenía una relación de conveniencia, hasta que en 1989, la organización protagonizó el primer asesinato de dos soldados israelíes. La acción provocó la sentencia a cadena perpetua de Yasin y la deportación de casi 400 dirigentes del grupo al Líbano.

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Fuente: ABC – Historia

«No voy a firmar algo que atente contra nuestra niñez» Presidente de Costa Rica oponiéndose a la Agenda del dragón escarlata

Desafiando las corrientes políticas y sociales actuales, el presidente Rodrigo Chaves expresó su desacuerdo hacia un proyecto de ley que propone que los menores de hasta 12 años tengan la posibilidad de cambiar su género en el registro civil sin necesitar el consentimiento de sus padres o tutores.

Chaves ha anunciado previamente que si esa legislación, respaldada por el partido de orientación izquierdista, Frente Amplio, se aprueba en el parlamento y llega a su mesa, él se negará a firmarla.

“Un niño de 6 años diciendo -hoy amanecí que quiero ser pescado, me identifico como un pez, pónganme escalas y córtenme… es decir, son cosas muy extrañas”, dijo Chaves a los periodistas.

“Si esa ley a mí me la traen al escritorio no creo que pase, pero van a tener que ir buscar 38 votos no sé dónde porque no voy a firmar una ley que atente contra nuestra niñez. Y hay hasta analistas que dicen que fomenta la pedofilia, yo no voy a firmar esa ley. En eso no tenemos que discutir”, agregó.

Durante una rueda de prensa, se le cuestionó sobre cómo respondería a los comentarios ofensivos emitidos por ciertos diputados del partido Frente Amplio, quienes tacharon al presidente y a sus ministros como «personas atrasadas».

El mandatario comunicó su decisión de no emprender medidas legales en respuesta a las declaraciones de los diputados, aunque sí expresó su descontento hacia el partido a través de sus críticas.

“Los comunistas son hipócritas y mentirosos por estrategia adoptada, porque no tienen los argumentos para convencer de algo que es absurdo como esta ley que firmó el Frente Amplio”, declaró Chaves en conferencia de prensa.

Con anterioridad, distintos grupos y diputados en Costa Rica han expresado su rechazo total a este tipo de leyes.

“Estas iniciativas por parte del FA (Frente Amplio) son la máxima expresión de una estructura política cuyo objetivo parece ser la destrucción progresiva de los valores familiares y de todo lo que nos ha hecho ser costarricenses”, dijo el diputado Pablo Sibaja, del Partido Nueva República.

Sibaja expresó su preocupación por la propuesta del proyecto que permitiría a los abusadores seleccionar la prisión en la que cumplirían su condena, lo cual podría llevar a hombres biológicos que se identifican como mujeres a ser encarcelados en prisiones de mujeres.

Fabricio Alvarado, líder de Nueva República, también criticó la ley trans como una medida dañina que busca interferir en la crianza de los niños y violar los derechos de los padres. Asimismo, anunció que hará uso de todas las herramientas legislativas para detener el avance del proyecto.


Fuente: Teología Sana

Ministerio de Salud de Israel: la vacuna de Pfizer mató a ‘alrededor de 40 veces más ancianos de los que habría matado la enfermedad misma’

Noticia

La vacuna de Pfizer mató «alrededor de 40 veces más personas (ancianas)» y «260 veces» más jóvenes que «lo que el virus COVID-19 habría reclamado en el período de tiempo dado».

Un nuevo análisis del Ministerio de Salud de Israel concluyó que la vacuna COVID de Pfizer mató «alrededor de 40 veces más personas (ancianas) de las que habría matado la enfermedad misma» durante un período de vacunación reciente de cinco semanas, y 260 veces más personas jóvenes de las que habrían muerto a causa de la enfermedad. virus.

Mientras que en enero un grupo de médicos independientes concluyó que las vacunas experimentales contra el COVID-19 “no son más seguras” que el propio virus, un nuevo análisis de las tasas de mortalidad relacionadas con las vacunas en Israel demuestra que este puede ser el caso a niveles dramáticos.

Un nuevo análisis de los datos publicados por el Ministerio de Salud de Israel por el Dr. Hervé Seligmann, miembro de la facultad de Medicina de Enfermedades Tropicales e Infecciosas Emergentes de la Universidad de Aix-Marseille, y el ingeniero Haim Yativ revelan, en resumen, que la vacuna experimental de ARNm de Pfizer mató “alrededor de 40 veces más personas (ancianas) de las que habría matado la enfermedad misma” durante un reciente período de vacunación de cinco semanas. Entre la clase más joven, estos números se combinan con tasas de mortalidad 260 veces mayores de lo que habría reclamado el virus COVID-19 en el período de tiempo dado.

Si bien el análisis matemático completo se puede encontrar en el artículo mismo, los autores demuestran cómo entre “los vacunados y mayores de 65 años, el 0,2 %… murió durante el período de tres semanas entre dosis, por lo tanto, alrededor de 200 entre 100 000 vacunados. Esto se compara con los 4,91 muertos entre 100.000 que mueren de COVID-19 sin vacunación”.

Esta imagen aterradora también se extiende a los menores de 65 años”, continuaron los investigadores. Durante el proceso de vacunación de cinco semanas murió “0,05%, es decir, 50 entre 100.000. Esto se compara con el 0,19 por cada 100.000 que mueren de COVID-19 (que) no están vacunados… Por lo tanto, la tasa de mortalidad de este grupo de edad aumentó en 260 (veces) durante este período de cinco semanas del proceso de vacunación, en comparación con su tasa de mortalidad natural de COVID-19”.

Según lo informado por IsraelNationalNews (INN), Seligmann es de nacionalidad israelí-luxemburguesa, tiene un título en biología de la Universidad Hebrea de Jerusalén y ha escrito más de 100 publicaciones científicas. INN informa que los investigadores “no tienen conflictos ni intereses además de tener hijos en Israel”.

Yativ y Seligmann estipulan que incluso estas «cifras estimadas de muertes por la vacuna son probablemente mucho más bajas que las cifras reales, ya que representan solo las definidas como muertes por COVID-19 durante ese corto período de tiempo y no incluyen AVC y enfermedades cardíacas (y otras). eventos resultantes de las reacciones inflamatorias”.

Estos números tampoco «consideran las complicaciones a largo plazo», escriben.

Además, dentro de varios meses esperan que “los efectos adversos a mediano y largo plazo de la vacunación como ADE (Antibody-dependent Enhancement)” comiencen a manifestarse en quienes han recibido la vacuna experimental de Pfizer.

Según explicó America’s Frontline Doctors ( AFLDS ), ADE “es cuando los anticuerpos anti-COVID, creados por una vacuna, en lugar de proteger a la persona, causan una enfermedad más grave o letal cuando la persona se expone posteriormente al SARS-CoV-2 en lo salvaje. La vacuna amplifica la infección en lugar de prevenir el daño”.

AFLDS proporciona un ejemplo de una vacuna producida para combatir la fiebre del dengue, que resultó en la muerte de 600 niños en Filipinas debido a ADE y la presentación de cargos penales contra los tomadores de decisiones en 2019.

Por estas razones y más, AFLDS y muchos otros médicos desaconsejan enfáticamente el uso de estas vacunas experimentales para la mayoría de las personas, aunque solo reconocen que puede ser plausible para las personas mayores de 70 años, pero reconocen que tales inyecciones son «un riesgo mayor que las vacunas tempranas». o tratamiento profiláctico con medicamentos establecidos” (fuentes aquí , aquí , aquí y aquí ).

Dadas estas tasas de mortalidad, Yativ y Seligmann también tienen duras críticas por la fuerte presión que las autoridades israelíes están ejerciendo sobre la población para recibir estas vacunas. Según INN, los investigadores llaman a estos esfuerzos draconianos “un nuevo Holocausto”.

En las últimas semanas, el gobierno de Israel fue noticia cuando adoptó un sistema de «pase verde», que permite a las personas inyectadas recibir un código verde, que luego les otorga la entrada a lugares como instalaciones de entretenimiento y ocio.

A medida que el país reabre después de un cierre de dos meses, el pase verde se otorgaría solo a quienes se inyectaron, no a las personas que dieron negativo en la prueba del virus. Los beneficios propuestos incluyen el acceso a negocios “no esenciales”, además de no estar obligado a autoaislarse si se identifica como un contacto cercano de un caso confirmado de COVID-19, y no tener que autoaislarse después de un regreso de lo que el el gobierno llama una «ubicación roja».

A pesar de que no hay pruebas de que estas vacunas experimentales realmente prevengan la transmisión del virus, el ministro de salud de Israel, Yuli Edelstein, dijo tras la publicación del “pasaporte” de la vacuna que “(v) vacunarse es un deber moral. Es parte de nuestra responsabilidad mutua”. Fue más allá y declaró: “Quien no se vacune se quedará atrás”.

El pase verde debe renovarse cada seis meses y, a pesar de tener uno, una persona aún debe cumplir con las reglas de distanciamiento físico y mascarilla. The Jerusalem Post también informó que se está considerando una legislación para otorgar a los empleadores el derecho a negar la entrada al lugar de trabajo a personas no vacunadas.

Tales medidas llevaron a Business Insider a describir al país como “librando una guerra contra los no vacunados”. Mientras tanto, el Dr. Anthony Fauci , principal asesor médico del presidente Joe Biden, calificó la respuesta de vacunación de Israel como “extraordinariamente buena”.


Fuente: LIFE SITE

El Templo Satánico presentó un recurso legal contra la prohibición del aborto alegando “discriminación religiosa” a sus rituales

Noticia Profética

El Templo Satánico con sede en Salem (TST, por su siglas en inglés) inició demandas legales contra los Estados de Indiana e Idaho en un tribunal federal por sus prohibiciones del aborto, argumentando que violan los derechos religiosos de las personas en esos estados, negando el “derecho de una mujer embarazada involuntariamente” a participar en el “Ritual de aborto satánico”.

La denuncia se presentó contra Idaho el viernes 30 de septiembre del corriente, una semana después de presentar una similar en Indiana. Ambos estados tienen gobernadores conservadores que apoyan prohibiciones casi totales del aborto.

El templo acusó a los estados de violar la Enmienda 13, discriminando a las embarazadas que desean abortar y las protecciones religiosas propias de los estados. “El cuerpo de uno es inviolable, sujeto únicamente a la propia voluntad”, sostienen desde la entidad. Explican que de acuerdo a las creencias religiosas de la organización un embrión o feto es parte del cuerpo de la persona embarazada “desde la concepción hasta la viabilidad”, y “no está imbuido de ninguna humanidad o existencia separada y aparte de la propia mujer embarazada involuntariamente”.

James Mac Naughton, uno de los abogados que representa el templo, dijo dirigiéndose al Juez de la Corte Suprema Neil Gorsuch, “¿quieres un debate nacional sobre el aborto? Felicitaciones, tienes uno. Han despertado políticamente a un gigante dormido entre las mujeres y han suscitado un nido de avispas de problemas legales”. El Templo Satánico se une así a la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), y a Planned Parenthood.

La denuncia del templo sin embargo es probable que no prospere. Un portavoz del fiscal general de Indiana, Todd Rokita, le dijo al Indianapolis Star que la Corte Suprema de los Estados Unidos decidió que el aborto no está protegido por la Constitución. “Esta nueva demanda simplemente ofrece argumentos más débiles para el mismo derecho desacreditado”, dijo el vocero.

El grupo también está demandando a Boston por el derecho a realizar una invocación antes de las reuniones del consejo de la ciudad, una práctica que han realizado otros grupos religiosos. El Templo Satánico ha lanzado varias acciones políticas y juicios por la separación de la Iglesia y el estado.

A fines de 2021, el portavoz del Templo Satánico, Lucien Greaves, dijo en un comunicado: “Estoy seguro de que el fiscal general de Texas, Ken Paxton, quien es famoso por pasar gran parte de su tiempo redactando comunicados de prensa sobre temas de libertad religiosa en otros estados, se enorgullecerá de ver que las sólidas leyes de libertad religiosa de Texas, que él defiende con tanta fuerza, evitarán futuros rituales de aborto de ser interrumpidos por restricciones gubernamentales superfluas que solo tienen el propósito de avergonzar y acosar a quienes buscan un aborto”. Añadió que los satanistas, cuyo lema es “Tú eres tu propio maestro”, tienen la autonomía corporal, la “ciencia sacrosanta” y los “rituales” del aborto son una parte importante de esas creencias, informa Fortune.

En 2016, cuando miles de personas se manifestaron ante las puertas de los centros abortistas de Planned Parenthood en distintas ciudades de Estados Unidos, una de estas manifestaciones provida que secundó la protesta en Detroit se vio sorprendida por la irrupción de un grupo satánico que trató de reventar la concentración. Se trataba del Templo Satánico, el grupo que levantó la estatua al Diablo en Detroit. Es uno de los grupos satanistas de EEUU, derivados del movimiento creado por Anton LaVey, el llamado papa negro, fundador de la iglesia de Satán. ¿Por qué boicotean a quienes defiende la vida? Basta repasar sus principales rasgos: adoran a Satán porque es «el símbolo inherente del ser humano, que representa la libertad individual y la rebeldía». Creen que el concepto de la cristiandad va en contra de la libertad personal. Tienen más de 20 delegaciones en EEUU, siendo un fenómeno en crecimiento con más de 700.000 miembros registrados.


Fuente: Noticias Holísticas

¿Sabías que Tu Manera de Vivir es un Campo de Batalla Cultural?

Por P.A. David Nesher

Si alguna vez has sentido que el mundo a tu alrededor está cambiando a una velocidad vertiginosa, no estás solo. Lo que estamos experimentando hoy no es solo un cambio social, sino una Batalla Cultural profunda que se libra en el terreno más personal: tu vida diaria y tu manera de pensar.

¿Qué es una batalla cultural?

Disputa que tiene por objetivo por objetivo influir sobre los elementos culturales de una sociedad a través de las instituciones políticas y de los aparatos culturales de esa sociedad.

La batalla cultural se refiere a un conflicto ideológico y una lucha por el dominio de los valores, creencias, normas y prácticas culturales dentro de una sociedad.

En esencia, es una confrontación que se libra en el plano de las ideas, la moral, las costumbres y las visiones del mundo, y no principalmente en el campo político-electoral o militar.

¿Qué son los elementos culturales?

Las creencias, las costumbres, los símbolos, los mitos, los valores, las historias, las normas, etc. Cosas intangibles, que la mayoría de nosotros pensamos que no sirven para nada, y que nos perdemos de vista en cuanto a su importancia, ya que son en verdad nuestros anteojos con los cuales logramos ver una realidad. Nuestro acceso a la realidad no es incontaminado. Nosotros tenemos anteojos. Éstos son todos los elementos que nombre al principio y que en conjunto los llamamos CULTURA. Justamente cuando yo modifico esos anteojos, lo que obtengo es una modificación de la manera que tengo de ver la realidad el mundo que me rodea (cosmovisión).

Al lograr modificar la forma en que se aprende la realidad, se logra modificar también la forma en que se actúa sobre esa realidad.

Te invito a escuchar esta conferencia:

Esta lucha se define como una disputa cuyo objetivo principal es influir sobre los elementos culturales de una sociedad (creencias, valores, normas, etc.) a través de instituciones políticas y aparatos culturales (medios, escuelas, redes sociales).

La clave para entender esta batalla reside en tres conceptos interconectados: el culto racional, el poder de las palabras y la amenaza del globalismo.

1. El Culto Racional (Latreia): Tu Vida como Altar

La manera en que vivimos cada día es, en sí misma, una forma de adoración. Este concepto se deriva de la palabra griega latreia, que se traduce como culto.

El apóstol Pablo, al hablar del «culto racional» (Romanos 12:1), nos está pidiendo que presentemos nuestros cuerpos en un «sacrificio vivo«. Esto significa, de manera sencilla, acordarse de cada día vivir.

Vivir es el Culto: El culto (latreia) se relaciona con la gente que vive consciente de las acciones que hace. Todo ser humano que realiza actividades con conciencia es un sacerdote.

De Culto a Cultura: La palabra culto proviene del latín cultus, que significa «lo cultivado», «lo enseñado con principios y valores». De esta misma raíz derivan palabras como cultura.

Adoración (Proscuneo): Todo culto que hace el sacerdote (tú, en tus acciones diarias) se convierte en una adoración (proscuneo). Esta adoración ocurre si tu manera de pensar (lógicos) coincide con tus acciones.

La Batalla de Altares es la manifestación cotidiana de esta lucha. El altar es el símbolo de tu mundo emocional. La batalla es ser consciente cada día de si tus acciones están elevando todo a la verdadera divinidad o si estás actuando en base a otro tipo de creencias.

2. La Cultura: Los «Anteojos» que Determinan tu Realidad

La cultura se compone de creencias, costumbres, símbolos, valores, y normas. Estos elementos funcionan como los «anteojos con los cuales logramos ver la realidad». Nuestro acceso al mundo nunca es puro; siempre tenemos anteojos puestos por alguien más.

¿Por qué es peligrosa la batalla cultural?

Cuando alguien modifica estos «anteojos culturales», logra una modificación de la realidad; cambia tu manera de ver las cosas. Lo más peligroso es que, al modificarse la forma en que se aprende la realidad, se logra modificar también la forma en que se actúa sobre la realidad. Si no estamos conscientes, la forma en que vivimos (nuestro culto racional) será moldeada por la cultura dominante en lugar de por nuestros valores.

3. La Guerra de las Palabras: Talismanes y Mordazas

La Batalla Cultural se logra, principalmente, a través de la guerra de las palabras. El poder de las palabras es tan grande que está llevando a un cambio histórico muy peligroso.

Para manipular la cultura, se usan dos categorías de palabras:

CategoríaFunciónEjemplos (según las fuentes)
Palabras TalismánSantifican el discurso y permiten la normalización de conceptos, incluso extremos. Suenan bien y no molestan a nadie.«Igualitario» e «inclusivo». El uso de «inclusivo,» por ejemplo, normaliza realidades como baños mixtos en universidades.
Palabras MordazaSilencian cualquier discurso opositor y descalifican a quien lo expresa. Se utilizan para atribuir una patología psiquiátrica o un discurso de odio al que piensa distinto.«Homófobo,» «misógino,» «conspiranoico,» o «fóbico».

Este lenguaje es utilizado por el Estado para imponer esquemas mentales. El consejo es claro: «No se dejen esquematizar o que no les coloquen esquemas».

4. Globalismo y la Instrumentalización de la Ley

Una de las fuentes más peligrosas para la libertad y la cultura actual es el Globalismo.

El globalismo es la acción de ceder progresivamente la soberanía de las naciones (sobre recursos materiales y humanos) a organismos internacionales.

1. Imposición de Agenda: La agenda de estas corporaciones busca que las costumbres, creencias, formas de vida y la organización social de todos los pueblos sea como ellos dicen, y no como las naciones deciden.

2. La Ley como Pedagogía: Las leyes, que antes garantizaban la seguridad, ahora se están utilizando para poner sistemas de acondicionamiento mental, convirtiéndose en pedagogía estatal.

3. Cambio de Valores: Cuando la ley se vuelve pedagógica, ataca los valores fundamentales. Por ejemplo, una ley que permite el aborto cambia la forma de pensar, haciendo que el valor de la vida humana empiece a desaparecer.

El objetivo final es que se caiga el eje estado nación y se rompa el sentido de historia, llevando a jóvenes y niños a la conciencia de ser un «ciudadano de la tierra» o «ciudadano global».

5. La Oración como Respuesta

Si la vida es tu culto, la oración es la práctica diaria esencial para ganar la batalla.

La oración no debe ser solo «egotista» (pedir por trabajo o sanidad), sino que debe priorizar el compromiso de que tus actividades no van a ser egoístas, sino que cambiarán el mundo.

El Eterno contestará la oración si le damos una respuesta a Él de «saber vivir de acuerdo a su manera de pensar». Al conocer la verdad, ganamos el derecho a vivir en libertad, que es lo que está en peligro.

Tu batalla no está perdida. La luz que hay en tu interior puede seguir brillando, siempre que te comprometas a vivir cada día de forma consciente, asegurándote de que tu manera de pensar (lógicos) guíe tus acciones (latreia) hacia la luz y no hacia los esquemas impuestos por la cultura.


El don del habla… (Lo que tienen en común la burra de Balaam y las minorías sub-representadas)

Por Adina Gerver

La extraña historia de Balaam , su burra parlante y las bendiciones que otorgó a Israel se narra en Parashá Balak.

Después de que los israelitas se defendieron con éxito de los atacantes amorreos, el rey moabita Balac le pidió a Balaam que maldijera a los israelitas para debilitarlos. Luego de varias rondas de negociaciones con los representantes de Balac y con Dios, Balaam aceptó el cargo de Balac con la condición de que solo dijera lo que Dios le dijera.

En el camino, la burra de Balaam de repente se desvió del camino, presionó el pie de Balaam contra una pared junto al camino y, finalmente, simplemente se sentó en medio del camino. Después de cada incidente, Balaam golpeaba a su burra, sin ver al ángel de Dios que había bloqueado el camino del animal.

Después de la tercera paliza, Dios “abrió la boca de la burra” y esta le preguntó a Balaam: “¿Qué te he hecho que me has golpeado estas tres veces?” Entonces Dios le reveló el ángel a Balaam, y el ángel reprendió a Balaam, quien admitió su error. Balaam luego continuó hacia Moab, donde, para disgusto de Balac, bendijo repetidamente a los israelitas en lugar de maldecirlos.

¿Por qué la burra parlante? La historia no habría sido sustancialmente diferente sin él y, al leerlo por primera vez, es difícil ver lo que agrega. Esta burra parlante anómala no escapó a los comentaristas judíos. La Midrash Números Rabá (20:14) explica que Dios “cerró la boca del animal [todos los animales], porque si hablaba, [la gente] no podía sujetarla ni pararse sobre ella. Porque este [burro] era la más estúpida de las criaturas y este [Bilaam] era el más sabio de los sabios, y tan pronto como ella habló, él no pudo pararse frente a ella”.

La subyugación, desde el punto de vista rabínico, es posible simplemente por la incapacidad de hablar. La repentina y sorprendente voz de la burra en esta historia cambia la dinámica del poder, dejando a Balaam impotente frente a su nueva autoridad.

El habla es una expresión profunda de poder, y su negación, un medio paralizante de opresión, en todo el mundo. Muchos gobiernos autoritarios imponen una censura estricta de los medios de comunicación, evitando que la corrupción y los abusos de los derechos humanos se expongan al público.

En Somalia, a los periodistas no se les permite entrevistar a funcionarios del gobierno y están fuertemente censurados. Dos periodistas allí fueron brutalmente golpeados recientemente por milicianos. Incluso la garantía por escrito de un gobierno de protección de la libertad de expresión no es garantía de la libertad de expresión.

En Pakistán, cuya constitución de 1973 garantiza la libertad de expresión y expresión, trece periodistas fueron asesinados y cuarenta más fueron secuestrados o arrestados en 2008, mientras que los medios que no se autocensuraban sufrieron ataques como represalia. Además de silenciar a los medios, los regímenes represivos también silencian las voces de los disidentes de manera flagrante y, a veces, violenta.

Incluso en las democracias, las voces de las minorías étnicas, las minorías sexuales, los pobres y muchas otras poblaciones marginadas están muy poco representadas en muchas sociedades. Este silencio se traduce en una falta de poder que muchas veces conduce a la falta de acceso a los servicios sociales básicos y, en ocasiones, incluso a la violación de los derechos humanos. Muchas ONG trabajan con estas poblaciones para ayudarlas a hacer oír su voz.

CACTUS (“Centro para Trabajar Juntos para el Apoyo Comunitario”), un beneficiario de AJWS, trabaja con comunidades rurales e indígenas en la región Mixteca en Oaxaca, México. En 2006, la comunidad experimentó violentas represiones policiales contra los manifestantes que protestaban por los derechos de los indígenas y el fin de la corrupción gubernamental. La censura y el control de las actividades de las ONG hicieron que la comunidad se sintiera impotente.

En respuesta, CACTUS comenzó a empoderar a la población local para denunciar la injusticia. En uno de sus proyectos, facilita una estación de radio, Radio Rabiosa (“Rabid Radio”), que está dirigida en su totalidad por adolescentes. Los jóvenes utilizan Radio Rabiosa para compartir música y cultura, así como información sobre movimientos de protesta social. Bety Cariño, directora ejecutiva de CACTUS, expresó la importancia de dar voz a estos jóvenes: “Los programas de radio son las voces de la comunidad”, dice. “Nunca nos invitaron a hablar , nunca tuvimos la oportunidad de articular quiénes somos. Esto rompe el silencio ”.

El libro de Proverbios nos enseña que el habla es un don dado gratuitamente por Dios:

Una persona puede ordenar sus pensamientos, pero su habilidad para expresarlos en lenguaje viene del Señor” 
(Proverbios 16:1). 

Trabajemos para que las voces de los pobres y marginados no queden silenciadas, y que el poder de la palabra, don de Dios, se vuelva plenamente accesible como herramienta de bendición y justicia para todos.

Este comentario se proporciona mediante un acuerdo especial con American Jewish World Service. 

«La Escuela es un centro de adoctrinamiento que impide la difusión de la Verdad»

«Si no se sabe lo que se está buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es sólo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.» 

– Noam Chomsky

Entrevista al filósofo y Lingüista Noam Chomsky,  realizada por el teórico critico y lingüista  Donaldo Malcedo y publicada en el libro  «Chomsky on MisEducation» . 


DONALDO MACEDO: Hace algunos años, me sentí intrigado por el caso de David Spritzier, un estudiante de la Escuela Latina de Boston, de tan solo doce años, quien tuvo que afrontar un expediente disciplinario por haberse negado a pronunciar el Juramento de Fidelidad . A Spritzier le parecía «una exhortación hipócrita al patriotismo», puesto que no hay «libertad y justicia para todos». Quería preguntarte por qué crees que un niño de doce años pudo detectar la evidente hipocresía del Juramento y, en cambio, no lo hicieron sus maestros y administradores. Me deja pasmado que los maestros, que —por la misma naturaleza de su trabajo— deberían considerarse a sí mismos intelectuales, sean incapaces de ver lo que le resulta evidente a un niño, o incluso se nieguen a aceptarlo.

NOAM CHOMSKY: No es difícil de entender. Lo que acabas de mencionar demuestra la profundidad del adoctrinamiento tendencioso que se lleva a cabo en nuestras escuelas, e incapacita a las personas instruidas para comprender siquiera las ideas más elementales, al alcance de cualquier niño de doce años.

De acuerdo, pero me sorprende que un maestro —que ha recibido una formación superior— o un director de escuela sacrifiquen el mensaje del Juramento de Fidelidad a la imposición de la obediencia, y exijan a sus estudiantes que lo pronuncien.

A mí no me extraña, en absoluto. De hecho, lo que le sucedió a David Spritzler es lo que se espera de las escuelas, que son centros de adoctrinamiento y obediencia impuesta. Lejos de favorecer el pensamiento independiente, la escuela, a lo largo de la historia, no ha dejado de interpretar un papel institucional dentro de un sistema de control y coerción. Una vez que se te ha educado, se te ha socializado ya de una manera que respalda las estructuras de poder que, a su vez, te recompensan generosamente. Pensemos en Harvard, por ejemplo. En Harvard no aprendes solo matemáticas; aprendes, además, qué se espera de ti por ser un graduado de Harvard, qué conducta has de seguir y qué preguntas no tienes que hacer jamás. Aprendes las gollerías propias de un cóctel, cómo debes vestirle, cómo se imposta el acento de Harvard.

Y también cómo relacionarte con una determinada estructura de clase, y cómo conocer las metas, los objetivos y los intereses de esta clase, la clase dominante.

Así es. En este caso, hay una diferencia abrumadora entre Harvard y el MIT [Instituto de Tecnología de Massachusetts]. Aunque sería razonable definir el MIT como una institución más de derechas, es, en cambio, mucho más abierto que Harvard. En Cambridge tienen un dicho que refleja bien esta diferencia: Harvard forma a la gente que gobierna el mundo; el MIT forma a los que lo hacen funcionar. Como consecuencia, en el MIT hay mucha menos preocupación por el control ideológico y mucho más espacio para el pensamiento independiente. Mi situación aquí es una buena muestra de ello, pues nadie ha puesto obstáculos a mi acción política ni mi activismo. Ahora bien, no pretendo decir con eso que el MIT sea un foco de activismo político. No ha dejado de desarrollar la función institucional que le corresponde: ocultar la mayor parte de la verdad sobre nuestro mundo y nuestra sociedad. De no haber sido así, si se hubiera dedicado a enseñar la verdad, tampoco habría podido sobrevivir demasiado.
Y precisamente porque no enseñan la verdad sobre el mundo, las escuelas estadounidenses no tienen más recurso que el bombardeo propagandístico constante a favor de la democracia. Si la escuela fuera en verdad democrática, no sería necesario machacar a los estudiantes con tópicos sobre la democracia. Simplemente, la acción y la conducta serían democráticas; pero sabemos que no es así. En principio, cuanto más necesario resulte hablar sobre los ideales de la democracia, menos democrático será el sistema.

Esto es bien conocido por los que se dedican a la política y, a veces, ni siquiera se molestan en ocultarlo. La Comisión Trilateral se refería a las escuelas como las «instituciones» responsables del «adoctrinamiento de los jóvenes». Este adoctrinamiento tendencioso es imprescindible, porque las escuelas fueron diseñadas —hablando a grandes rasgos— para apoyar los intereses del sector social dominante, la gente de mayor riqueza y bienestar. Desde muy temprano, en la educación se nos socializa para que comprendamos la necesidad de prestar respaldo a las estructuras del poder, sobre todo a las grandes empresas, a los hombres de negocios. La lección que uno saca de esta educación socializadora es que, como no apoyes los intereses de los más ricos y poderosos, lo tendrás crudo: sencillamente, se te expulsa del sistema o se te marginaliza. Y la escuela cumple con éxito este programa de «adoctrinamiento de los jóvenes» —por decirlo con las mismas palabras de la Trilateral— gracias a que opera dentro de un marco de propaganda cuyo efecto es deformar o suprimir las ideas y la información no deseadas.

¿Cómo es posible que estos intelectuales, que propagan falsedades al servicio de los intereses de los más poderosos, sin atreverse a salir de dentro del marco propagandístico, salgan impunes de su complicidad?

Lo cierto es que no salen impunes de nada. De hecho, están prestando el servicio que se espera de ellos; lo esperan así las instituciones para las que trabajan, y ellos cumplen los requerimientos del sistema doctrinal, ya sea voluntaria o quizá inconscientemente. Es como si contrataras a un carpintero y, una vez realizado el trabajo para el que lo contrataste, te preguntaras cómo ha podido hacerlo. Bueno, ha hecho lo que se esperaba de él; y los intelectuales ofrecen un servicio muy parecido. Se comportan tal como se espera de ellos en la medida en que presentan una descripción de la realidad mínimamente ajustada, pero sobre todo adecuada a los intereses de los que tienen más poder y más riqueza, es decir, de la gente que posee esas instituciones que solemos llamar escuelas y que, en el fondo, vienen a poseer la sociedad entera.

Está claro que, históricamente, los intelectuales han interpretado un papel vergonzoso con su apoyo al sistema doctrinal. Vista esta postura —no demasiado honrosa—, ¿crees que pueden ser tenidos por intelectuales, en el sentido más genuino del término? En varias ocasiones te has referido a algunos profesores de la universidad de Harvard como «comisarios», al estilo soviético. Personalmente, creo que ese término los describe mejor que el de «intelectuales», pues son cómplices de la estructura del poder; además, desarrollan un rol funcionarial, puesto que defienden los supuestos «valores de la civilización», aun cuando estos, en muchos casos, han generado justamente el efecto contrario: miseria, genocidio, esclavitud y explotación en gran escala de la masa de trabajadores.

A lo largo de la historia, efectivamente, esa es una imagen casi exacta de lo que ha sucedido. Si te retrotraes al tiempo de la Biblia, verás que los intelectuales que más tarde fueron denominados «falsos profetas» trabajaban en pro de los intereses de los poderosos. Sabemos que había intelectuales disidentes con una concepción alternativa del mundo: los que después fueron llamados «profetas» (que es una traducción dudosa de un término confuso). Pues bien, estos fueron preteridos, torturados u obligados a exiliarse. Y las cosas no son muy diferentes en nuestros días: la mayoría de las sociedades marginan a los intelectuales disidentes y, en lugares como El Salvador, se los quitan de en medio brutalmente. Eso es lo que les pasó al arzobispo Romero y los seis jesuitas: fueron asesinados por tropas de élite, entrenadas y armadas por nosotros |los Estados Unidos] y costeadas con nuestros impuestos. Un jesuita salvadoreño observó acertadamente en su diario que, en su país, un Václav Havel, por poner un ejemplo (el antiguo prisionero político que terminó siendo presidente de Checoslovaquia) no habría ido a la prisión, sino que lo hubieran destazado y abandonado en la vereda. Pero a Václav Havel, que se convirtió en el ojito derecho de Occidente, no se le puede acusar de cicatero, sino que agradeció cumplidamente este apoyo, dirigiéndose al congreso de los Estados Unidos —muy pocas semanas después del asesinato de los seis jesuitas en El Salvador— sin mostrar ninguna solidaridad con sus compañeros de la disidencia salvadoreña; antes al contrario, elogió y bendijo al congreso como «el defensor de la libertad». El escándalo es tan mayúsculo que sobran los comentarios.

Pero bastará una simple prueba para demostrar su magnitud. Imagina, por ejemplo, lo siguiente: Un comunista estadounidense y de color se presenta en lo que entonces era la Unión Soviética, poco después de que seis destacados intelectuales checos hayan sido asesinados por fuerzas entrenadas y armadas por los rusos. Se dirige a la Duma y la ensalza como «la defensora de la libertad». ¿Qué reacción se hubiera producido en los Estados Unidos, entre los políticos e intelectuales? Sin duda, habría sido rápida y predecible: se le denunciaría por apoyar a un régimen criminal. Los intelectuales estadounidenses deberían preguntarse por qué se sintieron arrobados por la espléndida actuación de Havel, que es equiparable a esta historia imaginaria.

¿Cuántos intelectuales de nuestro país han leído algo —siquiera una página— de lo escrito por los intelectuales centroamericanos asesinados por los varios ejércitos que actúan como delegados nuestros? ¿Cuántos saben de la existencia de Dom Helder Cámara, el obispo brasileño que se distinguió en la defensa de los pobres de Brasil? La mayoría tendrían problemas incluso para dar el nombre de algún disidente de las brutales tiranías latinoamericanas —o de otras zonas— a las que apoyamos, además de entrenar a sus ejércitos; creo que solo eso ya basta para describir el estado de nuestra cultura intelectual. Los hechos que no convienen al sistema doctrinal se despachan con rapidez, como si no existieran; simplemente, se eliminan.

Esta construcción intelectual del «no ver» caracteriza a algunos intelectuales, descritos por Paulo Freire como educadores que afirman adoptar un enfoque científico y «pueden estar intentando esconderse en lo que consideran la neutralidad de los objetivos científicos, sin atender al modo en que se vayan a usar sus descubrimientos, sin molestarse a pensar siquiera para quién o para qué intereses están trabajando» . En el nombre de la objetividad, según Freire, estos intelectuales «parecen analizar la sociedad que estudian como si no participaran en ella. En su celebrada imparcialidad, [parecen] acercarse al mundo como si llevaran guantes y mascarilla, para no contaminarlo ni resultar contaminados» . Personalmente, añadiría que no solo llevan «guantes y mascarilla», sino anteojeras, que les impiden ver lo evidente. 

Creo que no estoy demasiado de acuerdo con esa crítica posmoderna en contra de la objetividad. No debemos desdeñar la objetividad; al contrario, en nuestra persecución de la verdad tenemos que esforzarnos por ser objetivos.

Me parece razonable. Con mi crítica no pretendía rechazar la objetividad. Lo que sí resulta imprescindible es analizar la cobertura de objetividad que utilizan numerosos intelectuales para no incorporar en sus análisis una serie de factores poco convenientes, y que probablemente revela su complicidad con la eliminación de la verdad al servicio de la ideología dominante.
Así es. Hay que condenar sin tapujos la pretensión de objetividad, cuando funciona como un medio de distorsión y. desinformación al servicio del sistema doctrinal. Esa postura es mucho más frecuente en las ciencias sociales, debido a que, en ellas, el mundo exterior impone unas constricciones especialmente débiles sobre los investigadores; la capacidad de comprensión es más reducida, y los problemas que se afrontan son mucho más oscuros y complejos. Como consecuencia, resulta mucho más sencillo ignorar todo lo que no interesa oír. Hay, por tanto, una diferencia muy marcada entre las ciencias naturales y las ciencias sociales. En el primer caso, los hechos se atestiguan en la naturaleza de una forma verificable, lo que dificulta que un investigador pueda ignorar los datos que contradicen sus hipótesis favoritas; es por ello que los errores no suelen perpetuarse. Como en las ciencias naturales pueden repetirse los experimentos, los posibles errores se descubren sin mayores problemas. Además, hay una disciplina interna que rige esa tarea intelectual. Aun así, está claro que ninguna investigación, por seria que sea, nos conducirá forzosamente a la verdad.

Pero volvamos al punto inicial: la escuela impide la difusión de verdades esenciales. Es la responsabilidad intelectual de los maestros —o de cualquier otra persona que se mueva en ese ámbito— intentar decir la verdad. Eso me parece indiscutible. Es un imperativo moral: averiguar la verdad sobre las cuestiones más importantes, y difundirla lo mejor que uno pueda, y siempre al auditorio más adecuado. Porque ponerse a decirle la verdad al poderes malgastar el tiempo, literalmente, y ese intento puede ser, con frecuencia, una forma de cubrirse las espaldas. A mi modo de ver, desde luego, es una pérdida de tiempo irle con la verdad a Henry Kissinger o al director general de AT&T, o a otros que ejercen el poder en instituciones coercitivas: en la mayoría de los casos, ya la conocen, la verdad. Permíteme precisar lo que acabo de decir: cuando los que están en el poder se apartan de sus circunstancias institucionales —si es que lo hacen— y se convierten en seres humanos, en agentes morales, en ese caso podemos dirigirnos a ellos como al resto de las personas. Pero en su función como dirigentes, prácticamente no vale la pena, es una pérdida de tiempo. No es más útil comunicarle la verdad al poder que a los peores tiranos o criminales, que no dejan de ser personas, independientemente de lo terrible de sus actos. Así que decirle la verdad al poder no es ninguna tarea honrosa.

Lo que debemos procurarnos es un auditorio que importe. En el caso de la enseñanza, se trata de los estudiantes; no hay que verlos como un simple auditorio, sino como elemento integrante de una comunidad con preocupaciones compartidas, en la que uno espera poder participar constructivamente. Es-decir, no debemos hablar a, sino hablar con. Eso es ya instintivo en los buenos maestros, y debería serlo en cualquier escritor o intelectual. Los estudiantes no aprenden por una mera trasferencia de conocimientos, que se engulla con el aprendizaje memorístico y después se vomite. El aprendizaje verdadero, en efecto, tiene que ver con descubrir la verdad, no con la imposición de una verdad oficial; esta última opción no conduce al desarrollo de un pensamiento crítico e independiente. La obligación de cualquier maestro es ayudar a sus estudiantes a descubrir la verdad por sí mismos, sin eliminar, por tanto, la información y las ideas que puedan resultar embarazosas para los más ricos y poderosos: los que crean, diseñan e imponen la política escolar.

Consideremos con más detalle qué significa enseñar la verdad y que todo el mundo aprenda a distinguir las verdades de las mentiras. Me parece que no requiere más que sentido común, el mismo sentido común que nos hace adoptar una postura crítica hacia los sistemas propagandísticos de las naciones que consideramos como enemigas. Antes sugerí que los más señeros intelectuales de nuestro país serían incapaces de nombrar ni uno solo de los bien conocidos disidentes de las tiranías controladas por los Estados Unidos, como por ejemplo la de El Salvador. Sin embargo, estos mismos intelectuales sabrían proporcionarte una larga lista de disidentes de la antigua Unión Soviética. Y tampoco les supondría ningún problema el distinguir las mentiras, deformaciones e incongruencias que sirven para evitar que la población de los regímenes enemigos conozca la verdad. Pero esa capacidad crítica que utilizan para desenmascarar las falsedades difundidas en los estados «delincuentes» se esfuma cuando se trata de criticar a nuestro propio gobierno o a las tiranías que apoyamos. En el trascurso de la historia, las clases mejor formadas han respaldado mayoritariamente a los aparatos propagandísticos y, cuando se minimizan o se eliminan las desviaciones de la pureza doctrinal, la máquina de la propaganda suele lograr éxitos apabullantes. Hitler y Stalin lo sabían muy bien y, hasta el día de hoy, tanto las sociedades abiertas como las cerradas han procurado y recompensado la complicidad de la clase instruida.
Esta clase instruida ha sido considerada una «clase especializada», ya que es un grupo reducido de personas que analizan, ejecutan, toman las decisiones y mueven los hilos en el sistema político, económico e ideológico. Esta clase especializada suele representar un porcentaje ínfimo de la población, que tiene que recibir protección frente a la gran masa a la que Walter Lippmann dio el nombre de «rebaño desconcertado». Es una clase que desarrolla las «funciones ejecutivas», lo que significa que realizan la función de examinar, planear y establecer el «interés común» (ahora bien, con esta fórmula se refieren a los intereses de la clase de los hombres de negocios). A la gran mayoría de la población, esto es, al «rebaño desconcertado», le corresponde en nuestra democracia el rol de «espectadores», no el de «participantes en la acción», según el credo democrático liberal que Lippmann supo articular perfectamente. En nuestra democracia, cada cierto tiempo los miembros del «rebaño» tienen la posibilidad de participar en la aprobación de uno u otro líder, mediante un proceso conocido como «elecciones». Una vez han aprobado a este o a aquel miembro de la clase especializada, deben retirarse y convertirse de nuevo en espectadores.

Cuando el «rebaño desconcertado» intenta ampliar su papel como mero espectador, cuando la gente intenta participar en la acción democrática, la clase especializada reacciona en contra de lo que se pasa a denominar una «crisis de la democracia». Esa es la razón de que nuestras élites sientan tanto odio hacia los años sesenta, cuando varios grupos de personas históricamente marginadas empezaron a organizarse y cuestionar la política de la clase de los especialistas, sobre todo la relativa a la guerra de Vietnam, pero también, en el ámbito interior, la política social. 

Una de las posibles maneras de mantener el control sobre el «rebaño desconcertado» es adoptar la concepción de escuela que hemos visto antes, la que propuso la Comisión Trilateral: las escuelas son las instituciones responsables del adoctrinamiento de los jóvenes. Los miembros del «rebaño» tienen que ser rigurosamente adoctrinados en los valores e intereses de tipo privado y estatal-corporativo. Los que asimilen mejor esta educación en los valores de la ideología dominante y demuestren su lealtad al sistema doctrinal podrán, a la postre, entrar a formar parte de la clase especializada. El resto del «rebaño desconcertado», por el contrario, ha de ser mantenido a raya, de forma que no creen problemas, sean simples espectadores del desarrollo de la acción y no reflexionen sobre aquellos aspectos de la realidad que son de veras importantes. La clase instruida considera que es imprescindible para el «rebaño», porque este es demasiado estúpido como para gobernar sus asuntos por sí mismo y lo haría mal, actuaría de acuerdo con sus «concepciones erróneas». Cerca del 70 por 100 de los estadounidenses cree que la guerra de Vietnam no era correcta desde un punto de vista moral, pero, según la clase dominante, es necesario protegerlos de sus «concepciones erróneas», que los han llevado a oponerse a la guerra; tienen que acabar creyendo en la versión oficial, que indica que la guerra fue, sencillamente, un error. 

Con miras a proteger al «rebaño desconcertado» de sí mismo y de sus «concepciones erróneas», las clases especializadas de las sociedades abiertas deben girar la vista sobre todo hacia las técnicas de propaganda, denominadas eufemísticamente «relaciones públicas». En los estados totalitarios, en cambio, controlas al «rebaño» colgando un martillo sobre sus cabezas: al que se mueva de su lugar, le chafas la cabeza. Pero en las sociedades democráticas no se puede confiar en la fuerza bruta para mantener la población a raya, así que, para controlar la opinión pública, hay que optar principalmente por la propaganda. En esta tarea de control de la opinión, la clase instruida resulta indispensable, y la escuela desarrolla una función crucial.

Tus afirmaciones sugieren —y, por mi parte, estoy de acuerdo— que en las sociedades abiertas la censura es un componente esencial de la estructura de soporte de la propaganda, como intento de «controlar la opinión pública». Desde mi ¡yunto de vista, no obstante, la censura de las sociedades abiertas difiere sustancialmente de la que se ejerce en las sociedades totalitarias. Y lo que he observado en los Estados Unidos es que la censura no solo se manifiesta bajo una forma diferente, sino que también depende, en cierta medida, de una especie de autocensura. ¿Qué papel desempeñan la educación y los medios de comunicación en este proceso?

Eso que has denominado «autocensura» empieza, en realidad, a una edad muy temprana, mediante un proceso de socialización que es, a su vez, una forma de adoctrinamiento; el objetivo es promover la obediencia en sustitución del pensamiento independiente. La escuela funciona como un mecanismo más de esta socialización, y su meta es evitar que la gente haga preguntas importantes sobre las cuestiones importantes que les afectan directamente a ellos o bien a los demás. Es decir, en la escuela no se aprenden solo contenidos. Como te decía antes, si quieres convertirte en un profesor de matemáticas, no te limitas a aprender un montón de nociones matemáticas, sino que, además, aprendes cómo has de comportarte, cómo vestirte adecuadamente, qué tipo de preguntas puedes hacer, cómo encajar (en el sentido de amoldarte), etc. A la que seas demasiado independiente, o cuestiones demasiado a menudo el código de tu profesión, lo más probable es que te expulsen del orden de los privilegiados. De modo que uno se da cuenta muy rápido de que, para triunfar, hay que servir a los intereses del sistema doctrinal. Hay que estarse callado e instilar en los alumnos las creencias y los dogmas más útiles para los intereses de los que están de verdad en el poder. La clase de los hombres de negocios y sus intereses privados tienen un representante en las redes del estado corporativo. Y es que la escuela no es el único de tales sistemas de adoctrinamiento; hay otras instituciones que colaboran para reforzar el proceso. Piensa en los programas que nos echan por la televisión, por ejemplo: se nos propone que contemplemos una retahíla de shows que no nos exigen el esfuerzo de pensar, que deberían distraernos; pero su función, en realidad, es impedir que los espectadores comprendan sus verdaderos problemas o identifiquen sus verdaderas causas. Una de las maneras de afrontar una vida poco plena es comprar sin parar; pues bien, estos programas se dedican a explotar las necesidades emocionales de los espectadores y los mantienen desconectados de las necesidades de los demás. A medida que se van desmantelando los espacios públicos, las escuelas y los relativamente pocos espacios públicos que quedan trabajan para convertirnos en buenos consumidores.

El ‘virus woke’

por Juan Manuel de Prada

El magnate Elon Musk, que es un cabroncete con pintas, le ha cogido el gustirrinín a escarnecer a otros magnates y arruinar sus compañías a golpe de tuit. La última diana de sus dardos ha sido Netflix, que está perdiendo suscriptores a chorros y sufriendo descalabros bursátiles de órdago. Para explicar estas calamidades, en Netflix han recurrido a las mismas paparruchas que emplean el doctor Sánchez y sus compiyoguis de Bruselas para justificar sus latrocinios (que si Putin y tal); pero el cabroncete de Musk asegura en un tuit que el hundimiento de Netflix es causado por el ‘virus woke’ que infecta todas sus producciones.

De vez en cuando, para poner rabiosa a la muchedumbre de zoquetes que infesta interné, escribo artículos que golpean donde sé que más les duele (allá donde sus vidas arrasadas encuentran cobijo y consuelo): la pornografía (el soma con el que matan la tristeza de la carne), el evolucionismo (el mito cientifista con el que llenan los hangares vacíos de su alma), las series televisivas encumbradas como obras maestras de la semana, que son el libro de los que no leen. Todas estas series resultan, infaliblemente, bazofia sistémica de la peor calaña, infestadas de estereotipos grotescos y burdos clichés ideológicos, con guiones paparruchescos y digresivos y personajes inconsistentes y esquemáticos. Y todas ellas apestan a nihilismo; todas ellas están risueñamente consagradas a la exaltación frívola del mal.

En todas las series se incluye de las formas más forzadas la consabida menestra étnica, el consabido sopicaldo penevulvar, el consabido engrudo políticamente correcto. Pero, mientras estas bazofias son administradas con cierto disimulo por otras compañías, como quien vomita morigeradamente en una bolsita y luego se limpia con pudor las comisuras de los labios con la puntita del pañuelo, en las series de Netflix el vómito es siempre a chorro libre, con sus arcadas tremebundas, sus tropezones sin masticar y sus salpicaduras asperjadas por doquier. En las series de Netflix hay hombres embarazados, indios comanches que se percuten el recto, príncipes escandinavos negros, monjas de clausura transgénero, cualquier mamarrachada woke tiene salvoconducto para acampar en los cerros de Úbeda. Si las series de las demás compañías suelen estar concebidas por tipos protervos y sibilinos, las series de Netflix parecen concebidas por los villanos de Los juegos del hambre en plena resaca de anisete, y dirigidas a un público íntegramente formado por homínidos dispuestos a recuperar hábitos plantígrados, y hasta a reproducirse por esporas, con tal de combatir el cambio climático o batir el récord de resiliencia inclusiva.

En realidad, los dardos del magnate Musk contra Netflix no son sino un avatar más de la Torre de Babel. Pero es hermoso asistir al derrumbe de una época podrida hasta el tuétano. Si Netflix es el epítome de esa podredumbre, Musk es su catalizador. Dándonos el mismo asco ambos, nuestras simpatías sin embargo están con el segundo.

Publicado en ABC.