Enfermedades

DEBATE CIENTÍFICO: Expertos de la FDA con mirada escéptica ante la necesidad de una tercera dosis de la vacuna Covid-19

Por Helen Branswell y Matthew Herper

Ciertos científicos de la Administración de Drogas y Alimentos han expresado su escepticismo sobre la necesidad de dosis adicionales de la vacuna Covid-19 de Pfizer para todas las personas que la han recibido.

La evaluación realizada por el personal de la agencia, incluida en documentos publicados el miércoles , establece un debate de gran importancia sobre quién necesitará una dosis de refuerzo adicional, y cuándo la necesitarán, en la reunión de expertos convocada por la Administración de Alimentos y Medicamentos el día de hoy. Viernes.

En los documentos, los propios científicos de la FDA parecían adoptar una posición cautelosa sobre la necesidad de inyecciones de refuerzo generalizadas. En general, dijeron, “los datos indican que las vacunas COVID-19 autorizadas o con licencia actualmente en los EE. UU. Aún brindan protección contra la enfermedad grave por COVID-19 y la muerte en los Estados Unidos“.

Otros datos publicados el miércoles, tanto en documentos informativos para el panel del viernes como por otros investigadores, se suman al debate sobre una cuestión que afectará a millones de personas que han sido vacunadas contra Covid-19 en todo el mundo: si la eficacia de la vacuna mengua, ¿la gente necesita completarlo con una dosis adicional? Si es así, ¿cuándo debería suceder eso dado que gran parte del mundo aún no ha recibido una primera dosis de vacuna? ¿Y debería esa decisión variar según la edad y si las personas tienen otras afecciones de salud que podrían empeorar la Covid si se infectan con el virus SARS-CoV-2?

Por un lado están las compañías farmacéuticas y algunos investigadores, quienes señalan que los datos que muestran que la eficacia de las vacunas para proteger todas las infecciones están disminuyendo y que una tercera inyección brindará protección adicional. Por otro lado, están los que señalan que estas vacunas siguen manteniendo a las personas fuera del hospital y evitando que mueran, lo que indica que aún no se necesita un refuerzo.

El consejo del panel asesor de la FDA sobre el asunto no será vinculante, pero es probable que la agencia lo considere. Si la FDA autoriza una dosis de refuerzo, un comité asesor independiente convocado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades tomará la decisión de administrarlas de manera amplia. El miércoles por la noche, los CDC revelaron que se llevará a cabo una reunión especial de dos días de ese grupo, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización, del 22 al 23 de septiembre.

Aún así, cualquier decisión de la FDA que limite la aprobación de las inyecciones de refuerzo, o incluso que exprese dudas sobre cómo deben usarse, se verá como una reprimenda a la administración de Biden, que en agosto dio el paso inusual de revelar un plan para ofrecer. refuerzos para la población de EE. UU., antes de las decisiones de la FDA y los CDC.

Entre los que han desafiado la necesidad de refuerzos en este momento se encuentran dos altos funcionarios de la FDA que recientemente anunciaron que se retirarán de la agencia este otoño, una medida que parece estar motivada por su desacuerdo con la administración sobre la cuestión del refuerzo. Marion Gruber y Phil Krause, director y subdirector, respectivamente, de la Oficina de Investigación y Revisión de Vacunas de la FDA, también fueron coautores de un artículo publicado el lunes en The Lancet que argumentaba en contra de la necesidad de vacunas de refuerzo para el público en general en este momento. .

En los documentos informativos puestos a disposición el miércoles, Pfizer argumentó que la eficacia de su vacuna está disminuyendo y que una tercera dosis devolvería la eficacia al nivel del 95% observado en los ensayos clínicos.

Datos recientes de Israel mostraron que la eficacia de la vacuna contra la infección por SARS-CoV-2 se redujo del 95% en enero al 39% en junio. En un análisis del propio ensayo de fase 3 de Pfizer, que resultó en la aprobación de la vacuna, la incidencia de casos de avance fue mayor entre los pacientes que recibieron su segunda dosis antes de diciembre de 2020 que entre los que recibieron su segunda dosis después de marzo.

La compañía también publicó nuevos datos de un estudio realizado por Kaiser Permanente en el sur de California que mostró que la disminución de la eficacia probablemente se deba a que la vacuna se vuelve menos efectiva con el tiempo, no a que la nueva variante Delta sea más resistente a la vacuna.

En los datos de Kaiser, la eficacia de la vacuna para prevenir la infección por SARS-CoV-2 con la variante Delta se redujo del 93% para los vacunados menos de un mes al 53% para los vacunados hace más de cuatro meses. Para otras variantes, esta caída fue del 97% al 67%. En este punto, aproximadamente el 88% de los virus del SARS-2 detectados a nivel mundial son de la familia Delta.

Sin embargo, la vacuna aún hizo un muy buen trabajo previniendo las hospitalizaciones en este conjunto de datos, reduciendo las hospitalizaciones en un 93% en los casos infectados con la variante Delta.

“Debe reconocerse que, si bien los estudios observacionales pueden permitir la comprensión de la efectividad en el mundo real, existen sesgos conocidos y desconocidos que pueden afectar su confiabilidad”, afirman los científicos de la FDA en su informe. “Debido a estos sesgos, algunos estudios pueden ser más confiables que otros. Además, los estudios realizados en EE. UU. Sobre la eficacia posterior a la autorización de [la vacuna] pueden representar con mayor precisión la eficacia de la vacuna en la población estadounidense “.

Los documentos de la FDA evaluaron preguntas sobre la seguridad de administrar una tercera dosis de la vacuna , y señalaron que para algunos problemas, no hay respuestas. Por ejemplo, no se sabe si una tercera dosis desencadenaría tasas elevadas de miocarditis y pericarditis, un efecto secundario que se observa principalmente en hombres menores de 40 años.

Actualmente no se sabe si habrá un mayor riesgo de miocarditis / pericarditis u otras reacciones adversas después de una dosis de refuerzo de Comirnaty. Estos riesgos y las incertidumbres asociadas deben tenerse en cuenta al evaluar el beneficio y el riesgo”, escribieron los científicos de la agencia. Comirnaty es el nombre comercial de la vacuna de Pfizer.

Mientras tanto, un análisis de la eficacia de la vacuna del Reino Unido , el primer país en comenzar la vacunación con las vacunas desarrolladas en Occidente, da más munición a aquellos que han argumentado que las inyecciones de refuerzo para todos no están justificadas en este momento.

El análisis de Public Health England, que aún no ha sido revisado por pares, encontró que la protección contra la hospitalización y las muertes sigue siendo alta para el jab de Pfizer, incluso entre los adultos mayores que están sanos.

Dada la alta [eficacia de la vacuna] sostenida contra la hospitalización y la muerte, el beneficio adicional de una tercera dosis contra estos resultados más graves es limitado en la situación epidemiológica actual”, concluyeron los autores del estudio británico. Agregaron que la eficacia de la vacuna “puede, sin embargo, continuar disminuyendo con el tiempo y es probable que las dosis de refuerzo tengan un mayor impacto en los resultados más severos con intervalos más largos entre la segunda y la tercera dosis“.

La disminución más significativa de la protección se está produciendo en personas de 65 años o más que tienen problemas de salud importantes, según el documento. Se basa en una comparación del estado de vacunación de casi 1,5 millones de personas que dieron positivo por Covid-19 con casi 3,3 millones de personas que dieron negativo al virus.

Descubrimos que la disminución fue mayor entre los individuos en los grupos de riesgo clínico, lo que sugiere que este grupo debe ser priorizado para los refuerzos, siempre que se recomienden”, dijeron los autores.

A pesar de los hallazgos, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización de Gran Bretaña recomendó el miércoles que todos los que estaban al frente de la línea cuando el país comenzó su lanzamiento de vacunas en diciembre pasado deberían recibir una inyección de refuerzo, una vez que hubieran pasado seis meses desde su segunda inyección.

Los que figuran a la cabeza de la lista de prioridades para los refuerzos en el Reino Unido son los que viven en centros de atención a largo plazo, los adultos de 50 años o más, los trabajadores de atención médica de primera línea y los trabajadores sociales, las personas de 16 a 49 años con condiciones de salud que los ponen en alto riesgo de desarrollar una enfermedad grave si contraen el virus, y adultos que viven con personas inmunodeprimidas.

El miércoles por la tarde, Moderna publicó sus propios análisis que muestran que aunque su vacuna Covid-19 es efectiva contra nuevas variantes como Delta, la eficacia de su vacuna también tiende a disminuir con el paso del tiempo.

Moderna dijo que su propio estudio con Kaiser Permanente mostró que la vacuna era 86% efectiva contra la infección por Covid-19 y 96% efectiva contra la hospitalización. Durante el tiempo del estudio, el 47% de los casos dieron positivo para la variante Delta.

Pero un análisis del ensayo de fase 3 de la vacuna de Moderna encontró que las infecciones de avance, aunque raras, eran un 36% menos probables en pacientes vacunados cerca del comienzo del estudio en comparación con aquellos que fueron vacunados el año pasado, al igual que lo hizo el ensayo de Pfizer. Hubo 77 infecciones por cada 1.000 personas tratadas durante un año en el grupo vacunado hace un año, en comparación con 44 por cada 1.000 en el grupo vacunado más recientemente.

Fuente: Stat News

Coronavirus: “Made in China” (Materia Prima de Muriciélago y Empaque de Serpiente)

Los microbios que causan infecciones son complejos, dinámicos y están en constante evolución. Se reproducen rápidamente, mutan con frecuencia y logran ir de una especie a otra adaptándose con facilidad a sus nuevos ambientes. Sin embargo, el comportamiento de la sociedad ante ellos tiene un efecto determinante en el desarrollo de este fenómeno natural.

Claro que no son comparables la propagación de la plaga en Europa medieval, la pandemia del virus del VIH, las epidemias de Ébola en África y el reciente brote del nuevo coronavirus que lleva hasta este momento más de 630 casos confirmados y 17 muertos. Todo reside en cómo reaccionamos ante un reto así.

Según un estudio reportado ayer, 22 de enero, en la Revista de Virología Médica, este nuevo coronavirus, nombrado por la Organización Mundial de la Salud (WHO) como 2019-nCoV, es resultado de una mezcla de coronavirus de murciélago y otro coronavirus de origen aún no definido. Al parecer, el virus híbrido se hospedó en una serpiente que, en el mercado de animales de Huanan en la ciudad de Wuhan, China, infectó al primer humano. A este primer infectado se le conoce como paciente cero. Ahí comenzó la epidemia de un virus antes no descrito y que aún no entendemos realmente cómo se propaga, cómo se controla y qué tan virulento es. Incluso, analizando los síntomas de los pacientes que han dado positivo, algunos ni siquiera han cursado la enfermedad con fiebre.

Pero, ¿qué es una epidemia?, según la definición de la Organización Mundial de la Salud, la epidemia ocurre cuando el número de casos de una enfermedad excede la expectativa normal. Existen epidemias causadas por la exposición a sustancias químicas o toxinas, como en el caso de un pozo de agua contaminado que enferma a toda una población, o bien, las epidemias causadas por un agente infeccioso, bacterias, virus, hongos, que como en este caso, logra contagios con relativa facilidad.

La película hasta el día de hoy. El 31 de Diciembre de 2019, China emitió el primer reporte sobre la existencia de una enfermedad respiratoria grave de causa no conocida. La mayoría de los 40 pacientes inicialmente infectados tenían un vínculo con un mercado de animales en Wuhan, por lo que éste fue cerrado el 1 de enero. Doce días después, Tailandia había confirmado la detección del virus en una persona originaria de la misma ciudad. Ese mismo día, China avisó sobre la muerte de los primeros pacientes e hizo pública la secuencia genética del virus comprobando que se trataba de un agente nuevo.

A su vez, el Centro para Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirmó que si bien esta epidemia comenzó cuando el virus pasó de un animal al humano, el contagio ya era aparentemente de persona a persona. Japón y Corea del Sur notificaron presencia de un caso cada uno, ambos importados de China. Hong Kong tiene dos casos aún por confirmar. El 22 de enero, Estados Unidos encontró el virus en un pasajero que había regresado siete días antes de Wuhan, el primer paciente positivo en el continente americano. Al día siguiente, China anunció que cerraría todos los accesos a la ciudad de Wuhan; cancelando trenes, aviones, metro, ferris y camiones que tenían programados viajes desde el epicentro de la crisis.

Hoy, dos ciudades más de China han cortado vías de entrada y salida, sumando un total de 20 millones de personas atrapadas en sus respectivas urbes, en cuarentena. En una junta de emergencia, la Organización Mundial de la Salud decidió no declarar una crisis de salud pública global ya que “los países tienen los sistemas para detectar, manejar y contener al virus por sí mismos”. Esto al 23 de enero. Todo está sucediendo muy rápido.

QUÉ ES EL CORONAVIRUS

Los coronavirus causan un tercio de los resfriados comunes, y son un tipo de virus que tienen en su exterior una capa de moléculas rígidas que, como antenas sobre una cápsula, forman una corona (de ahí su nombre), y en su interior, tienen un trozo de ARNm (ácido ribonucleico mensajero: material genético) que contiene las instrucciones precisas para construir nuevos virus idénticos.

Sin embargo, el virus es tan sencillo, que ni siquiera tiene la capacidad de replicarse a sí mismo, debe infectar a una célula viva (en este caso humana) para producir más ejemplares iguales. Así, el coronavirus se introduce a una célula del tracto respiratorio, abre su cápsula y deja salir el material genético de su interior que es leído por la ingenua maquinaria celular.

De esta forma, la célula humana infectada obedece la receta viral para ensamblar nuevas copias idénticas, que una vez empacadas en sus nuevas cápsulas, rompen la célula para escapar y seguir su invasión.

EL CORONAVIRUS EN MÉXICO

Para nuestra egoísta tranquilidad, el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE) emitió un aviso el 21 de enero aclarando que en México no se habían presentado casos confirmados de la infección respiratoria asociada al 2019-nCoV. Las autoridades de los aeropuertos del país, principalmente Monterrey, Cancún y Guadalajara que reciben vuelos directos desde China, están poniendo especial atención en los pasajeros a su arribo. Lo mismo en la frontera norte y la Ciudad de México.

En México se pensó tener un caso importado en Tamaulipas, pero hoy por la mañana las autoridades de salud confirmaron que el paciente no posee el nuevo coronavirus.

Generalmente, nuestro sistema inmunológico es capaz de generar anticuerpos que controlan una infección viral. Incluso, muchos de nosotros seguramente albergamos anticuerpos específicos contra el coronavirus, sin embargo hay tantos serotipos que algunas veces no estamos preparados para combatirlos todos. Medicamentos son capaces de mitigar los síntomas de esta enfermedad mejorando las condiciones de los pacientes.

Por si fuera poco, la actual epidemia de coronavirus se presenta especialmente en un mal momento: justo en las vísperas del Año Nuevo Lunar Chino, que comienza el 25 de enero y que representa la mayor migración humana con cientos de millones de viajeros chinos que se trasladan para las festividades. El reto para las autoridades chinas es el de contenerlo en esta época de tanta movilidad, situación que tendrá sin duda consecuencias económicas para distintas industrias, especialmente la del turismo. El gobierno chino ha asumido con gran seriedad y autoridad esta crisis, para la cual ya ha cancelado algunas celebraciones en Beijing en torno a esta festividad para evitar aglomeraciones en eventos públicos.

Lo que esta creciente epidemia está provocando entre la población es miedo, incluso pánico, ante la memoria de lo que el país chino sufrió en 2003 con el brote del también coronavirus SARS, que comenzó igualmente en un mercado de animales y que cobró 800 vidas.

Paradójicamente, hace unas semanas los autores Qijun Han y Daniel Curtis publicaron un estudio sobre los efectos que películas sobre epidemias tienen en la sociedad. Y aunque muchas de ellas están basadas en hechos reales, algunas de estas películas son de fantasía o ciencia ficción, y en ocasiones, exageran tanto la trama hacia la apocalipsis, que resultan en filmes de horror.

Sin embargo, en todas ellas, los autores identifican dos escenarios posibles: que la película muestre el pánico de los personajes al perder el orden social ante una emergencia sanitaria, o bien, que la cinta muestre el miedo que provoca la aplicación de normas sociales para la contención de las epidemias.

Al parecer, en el caso del brote de 2019-nCoV las autoridades de los organismos internacionales de salud y los gobiernos locales han optado por tomar medidas rígidas y conservadoras para controlar el contagio viral, situándonos en un escenario donde el orden social y las normas son las que imperan.

EPIDEMIA MEDIÁTICA

Escenario que nos debe dejar a todos tranquilos. Debemos procurar no hacer de esto una epidemia mediática de miedo, sí es importante mantenernos informados, saber los hechos, cuidarnos, pero no sacar de contexto la situación.

La información en torno a esta epidemia se está produciendo con una rapidez vertiginosa, la noticia está en desarrollo en todo momento y el entendimiento del agente viral tiene a los científicos sumergidos en busca de una solución urgente.

Es por ello que concluiré el texto con puntos suspensivos y recomendándote mi película favorita, que irónicamente es Epidemia (Outbreak, 1995), protagonizada por Rene Russo y Dustin Hoffman… por si te desocupas…

Tomado de: Enlace Judío

¿QUÉ ES EL CORONAVIRUS?

Según el diario Milenio, un profesor del Instituto Politécnico Nacional es posiblemente el primer portador de coronavirus en México, informó la Secretaría de Salud de Tamaulipas. 

¿Qué es este virus?
Origen 

El MERS-CoV es un virus zoonótico, es decir, que se transmite de los animales a las personas. Los estudios han revelado que las personas se infectan por contacto directo o indirecto con dromedarios infectados. El MERS-CoV se ha identificado en dromedarios en varios países, como Arabia Saudita, Egipto, Omán o Qatar. También se han detectado anticuerpos específicos contra el MERS-CoV (hecho que indica que el animal ha estado infectado por el virus) en dromedarios de Oriente Medio, África y Asia Meridional.

No se conocen bien los orígenes del virus pero, según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus habría podido originarse en murciélagos y haberse transmitido a los camellos en algún momento de un pasado lejano.

Prevención y tratamiento

No se dispone actualmente de vacuna alguna ni de tratamiento específico, aunque hay varias vacunas y tratamientos específicos en fase de desarrollo. El tratamiento es de apoyo y depende del estado clínico del paciente.

Como precaución general, las personas que visiten granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya dromedarios u otros animales deber tomar medidas de higiene generales, en particular lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y deben evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, por ejemplo leche y carne, conlleva un elevado riesgo de infección por diferentes organismos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos. Los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no presentan ningún peligro para el consumo, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor.

Hasta que se sepa más del MERS-CoV, se considera que las personas que padecen diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión tienen un alto riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por MERS-CoV. Esas personas deben evitar el contacto con camellos, no deben beber leche de camello cruda u orina de camello, ni consumir carne que no esté debidamente cocinada.


Tomado de: Enlace Judío

Tzaraat: ¡Un Problema Espiritual que Afecta a la Piel, la Ropa y la Casa de un Impuro!

Por P.A. David Nesher

 

“Y habló el Eterno a Moisés, diciendo: Esta será la ley tocante al leproso (metzorá), en el día de su purificación, cuando será llevado al sacerdote…”

(Levítico 14:1-2)

En la porción que nos toca investigar esta semana, encontramos los consejos que Yahvéh dio a Israel para afrontar el momento en el cual la “lepra” (en hebreo tzaraat) entra a una casa, a un hogar, a una familia, a una relación. Al leer los capítulos 13 y 14 de Vayikrá encontramos que el Eterno transmitió a Moshé, las leyes referidas al leproso para su purificación.

En primer lugar, debo decir que estamos ante dos pasajes bíblicos que, desde la cosmovisión cristiana, son muy complicados de comprender, por lo que la mayoría de los teólogos y hermeneutas (intérpretes) del cristianismo aseguran que es un texto oscuro. Otros, más rápidos para despegarse de la responsabilidad de investigar, salen al paso, asegurando que estamos simplemente ante unas normas higiénicas que el Eterno dio a Israel para procesar una dolencia física en la piel que en aquellos días no sabían tratar medicamente.

Sin embargo, al sumergirnos en las raíces hebreas del texto nos encontramos con que el mismo ha sufrido la consecuencia típica de una traducción: la traición a la etimología original de una palabra. Esto lo digo porque estamos aquí ante  una supuesta “lepra“, que en verdad no es precisamente la lepra conocida por la ciencia médica de hoy. La palabra misma mal traducida como lepra, describe en realidad a una enfermedad cutánea la cual tenía un origen exclusivamente divino, y que estaba relacionada con un castigo del Eterno para el varón o la mujer que fueran dado a hablar Lashon Hará (mala lengua o lengua perversa), es decir, hablando calumnias, y aun verdades del actuar de una, o varias personas, pero que detrás de ello, provoca que la fama de una persona se vea dañada.

“Cuando entréis en la tierra de Canaán, que os doy en posesión, y ponga yo una marca de lepra (tzaraat)  sobre una casa en la tierra de vuestra posesión,…”

(Levítico 14:34)

Por favor, abra su mente, y note que interesante la idea aquí revelada. Es  Yahvéh quien dice: “Yo ponga” la enfermedad de tzaraat en una casa. En las líneas del cristianismo siempre se insiste en enseñar que es HaSatán quien pone las enfermedades en los cuerpos de los redimidos, pero en estas líneas sagradas vemos que es el Eterno quien lo hace.

Por lo visto hasta aquí, nos damos cuenta que la afección de tzaraat, cuyas leyes se detallan en estos capítulos de Levítico (13 y 14), era en realidad un fenómeno enteramente espiritual, y de origen divino. No era una enfermedad natural, ya que vemos que, de hecho, esta “lepra” vemos que también atacaba vestimentas y casas. Por lo tanto, era la señal de un síntoma de grave degradación moral.

Particularmente, la persona afectada (el “metzorá”) era uno cuyas acciones habían provocado el disenso y la división dentro de la comunidad. Su castigo (midá keneguev midá -“medida por medida“-) era una lepra sobrenatural que lo marcaba como un paria. Era desterrada a una vida de máxima soledad, hasta que su arrepentimiento lo curara de su lepra y fuera readmitido en la sociedad.

Esa correcta consideración hace de tzaraat la enfermedad arquetípica, que comprende a todas las enfermedades enviadas por Yahvéh sobre aquellos que practican Lasho Hará (lengua perversa).

 

La persona enferma de tzaraat, era declarada metzorá y enviada fuera del campamento de la congregación, para vivir y con sus ropas rasgadas.

Estaba obligada a gritar “impuro, impuro”, como señal para que nadie se acercara a tocarlo (Lev. 13: 45-46).

Cuando la enfermedad se reducía, la persona era nuevamente examinada por un Kohén (sacerdote), fuera del campamento, y así asegurarse de que la recuperación era total.

Las ceremonias de purificación se extendían durante ocho días, y se observaban ciertos ritos especiales durante el primero y el último día. El Kohén ofrecía sacrificios y en el proceso de purificación se usaba madera de cedro e hisopo. El ex-metzorá era declarado miembro pleno de la comunidad.

Las leyes de tzaraat se aplicaban tanto a una vestimenta como a una casa. Si las ropas mostraban signos de tzaraat, podían llegar a ser quemadas. Si una casa aparecía repentinamente marcada con rayas verdes o rojas, era cerrada por siete días. Si las rayas se extendían, las piedras afectadas eran reemplazadas por otras nuevas. La casa era revocada y las viejas piedras y el polvo eran arrojados en un área contaminada, fuera del campamento. Si aún quedaban signos de tzaraat en las paredes, toda la casa era destruida y los materiales arrojados en el área contaminada fuera del campamento. El Eterno también indicó sobre ciertas impurezas físicas, como ser pérdida de semen, flujo, que afectaban a las personas y por ello tenían prohibido entrar al Santuario o tocar objetos sagrados. Esta situación terminaba luego de un proceso de ceremonias específicas para su purificación.

Les ruego que nos detengamos aquí un momento e imaginémonos que de la noche a la mañana a cualquiera de nosotros fuéramos desprendidos de nuestro lugar de trabajo, de nuestra casa, de nuestra esposa o esposo o tal vez padres e hijo; no hay duda que debió haber sido desastroso para aquellos. Se trataba de una pena social que dejaba una profunda huella, y sobro todo porque la gente con la que convivía la persona, era imposible que no se enterara.

Esta repercusión social, dejo como un ejemplo a Miriam la hermana de Moshé, que a pesar de haber sido una gran mujer, sierva de Yahvéh, se le recordará por el mal paso dado en la murmuración que profirió contra su hermano Moshé.

 

En cuanto a la plaga de la lepra, ten cuidado de observar diligentemente y hacer según todo lo que os enseñaren los sacerdotes levitas; según yo les he mandado, así cuidaréis de hacer. Acuérdate de lo que hizo Yahvéh tu Dios a María en el camino, después que salisteis de Egipto.”

(Deuteronomio 24:8-9)

 

En esta experiencia espiritual, Yahvéh tenía una excelente metodología de aprendizaje para Su Pueblo. El mensaje era claro, y fácil de aprender. El Creador perdona todas las transgresiones en el mundo con el arrepentimiento (teshuvá), todas, excepto la difamación, cuando la persona habla mal de su prójimo, especialmente de su alma amiga. Así fue determinado, “Esta es la ley que habrá de aplicarse al leproso (en hebreo metzorá)”, es decir, la ley que se aplica a la persona que desacredita, pues la palabra metzorá, se forma de un anagrama o acrónimo hebreo: la expresión Motzi Ra, que significa “esparcir el mal como un ave” o “hablar mal de alguien”.  Por esto, vemos que una de las principales causas de “metzorá” en la persona es por sus habladurías. Si alguien esparce un mal nombre o fama, todos sus órganos quedan impurificados y debe ser aislado, puesto que al hablar mal se eleva y evoca el espíritu de impureza sobre él. Quien intenta impurificar se impurifica; por la obra de abajo, otra se despierta.

Motzi Ra también se traduce como “el que emana maldad” o “el que es fuente de maldad”, mejor comprendido como aquel que es charlatán y difamador. Con la expresión metzorá y su permutación acrónima, la Torah deja revelado que la enfermedad se origina de las malas palabras que decimos de los demás (aunque sean ciertas). Era claro así que si una persona habla negativamente, especialmente si habla negativamente sobre otra persona, crea todo tipo de oscuridad. Teniendo la conciencia despierta en este espíritu hebreo las primeras comunidades de talmidim (discípulos) se animaran unos a otros a fin de aprender a controlar la lengua con la sabiduría que viene de lo alto o jojma (leer Santiago cap. 3).

Profundizando en nuestra investigación notaremos que el Lashón Hará estaba directamente relacionado con el pecado de orgullo o soberbia (Ex 4:1, 6; Núm. 12:1-10; Deut 24:8-9; 2 Cron 26:16-19).

En este proceso pedagógico, nuestro Abba, anhela que se entienda que cuando una persona habla lashón hará (mala lengua), demuestra que no tiene idea del poder del habla.  Demuestra que para él las palabras son insignificantes en comparación con los actos, y por ende se manifiesta necio en los lugares celestiales donde las palabras son poderosas y formadoras de destino.  De este modo, al hablar con lengua perversa (lashon hará), se despierta a un acusador en el Cielo, no solamente contra el objetivo de su lashón hará, sino también contra sí mismo.

Por ello, entendemos que tzaraat no es una enfermedad, tal y como las distintas versiones lo han dado a entender al traducirla como “lepra”. Sino que es un caso de impureza (timé). Así es como nuestro Mesías lo comprendía. De hecho vemos que cuando Él sano a un leproso, no le dijo “se sano” sino “sé limpio” por lo que claramente vemos que se trata de una impureza (Mateo  8:2-4; 26:6).

Buscando un final a este estudio, nuestro corazón no podrá escapar a la conclusión de que la lengua es la máquina más poderosa del mundo entero.

Las Sagradas Escrituras aseguran en su revelación que una palabra puede matar a distancias que ni siquiera el más poderoso cohete tele-dirigido puede alcanzar. Una palabra puede causar una plaga más nociva que el ántrax. Y aun así, una palabra puede curar con más poder que una cirugía a corazón abierto. Una palabra puede decir más que el más brillante y colorido ramo de flores.

Sabemos que el universo fue creado con palabras: “En el principio Dios (Elohim) creó los Cielos y la Tierra…”. Él creó toda la existencia con las dos veintidós letras del alfabeto hebreo. Y le dio al hombre esa máquina tan increíblemente poderosa: la lengua. No hay ningún animal en el mundo que pueda hablar. Podrán hacer ruidos, si. Pero hasta la fecha, ninguna ballena o delfín publicó un libro de poemas, o un tratado de filosofía.

Es el Hombre el único Hablador de toda la existencia. A él se le confió una máquina muchísimo más poderosa que el átomo, y además, mucho más peligrosa. Porque con una sola palabra se pueden destruir mundos y con una sola palabra se los puede crear.

Podemos decir palabras que sanen o palabras que hieran; podemos edificar y construir o desalentar y derribar. Las palabras son estuches de poder y acarrean poder sea positivo o negativo. ¡La decisión es nuestra! Las palabras son semillas que sembramos y con seguridad darán una cosecha en nuestra vida. Aquellos que usan su lengua, deben comer el fruto de sus palabras, sea para vida o para muerte (Proverbios 18:21).

Pidámosle al Señor Yeshúa que, con su Santo Espíritu, purifique nuestros corazones de tal manera y a tal grado que vivamos cotidianamente para sanar, libertar, edificar y traer gozo con cada una de nuestras palabras y, a la misma vez, ser nosotros mismos saciados de bien por el fruto de nuestros labios.

 

Bitácora Relacionada:

La Curación del “Mal Hablado” (Leproso)

5 que debes saber sobre APENDICITIS

¿Que es la apendicitis?

El apéndice es un órgano pequeño que parece un saco y se encuentra en el abdomen adherido al comienzo del intestino grueso, cuando esta especie de saco se hincha y se inflama puede llenarse de pus, causando un terrible dolor, es así como se presenta la apendicitis.

La apendicitis siempre se presenta sorpresivamente, por eso es bastante importante reconocer los síntomas, es muy peligroso si se deja avanzar sin buscar ayuda médica de manera rápida ya que se puede presentar una peritonitis.

El síntoma más importante para reconocer esta condición es el fuerte dolor abdominal, en conjunto con otros que no son menos importantes y que conoceremos en esta imagen; es muy importante que todos estemos bien informados sobre estos síntomas y los riesgos de sufrir un ataque repentino de apendicitis.

 

¿Qué Ideas tienes ante la expresión SER SALUDABLE?… Aquí te comparto lo que NO ES…

Mientras más el Señor nos sumerge en los propósito y beneficios de Su Instrucción (Torah) más descubro el objetivo divino que hay en su redención de que sus hijos tengan salud.
Asimismo, he comprobado que son muchísimos los creyentes del cristianismo que andan por la vida muy confiados de sus hábitos y costumbres alimenticias, cuando la verdad es que no siempre se encuentra tan saludable como ellos piensan. No porque no se quiera, sino porque se ha hecho caso a cosas que se dicen por ahí sin cuestionarlas o reflexionar sobre ellas. También porque no se tiene la cosmovisión divina de la salud como algo integral, relacionado con el equilibrio de muchos factores.
Disfrutando del buen material que se puede encontrar en la web, descubrí esta imagen que Healthy Berry elaboró con siete ideas falsas que se tiene sobre ser saludable. Por lo tanto, te invito a que con un sano espíritu de autocrítica te atrevas a corregir estos aspectos en tu vida.
Recuerda hacer CLICK sobre la IMAGEN si quieres verla más grande.