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La Menstruación desde Épocas Antiguas.

Hay una notable falta de datos a este respecto. Como es de suponer , la Historia (así, con mayúsculas) ha sido escrita con ojos masculinos , y por ello los temas «de la esfera de lo femenino» o embarazosos, así que en algunas eras solo tratados superficialmente . De esta “Cosas de mujeres”.

Sabemos, que Plinio El Viejo se dedicó a difundir la creencia de que las mujeres con la menstruación tenían el poder de matar cosechas, controlar el clima y volver loco a los perros, las mujeres de la época usaban lana para absorber la sangre de su periodo, la mitología maya veía como un castigo la menstruación, luego de que la diosa Luna (que representaba lo femenino, la sexualidad y la fertilidad) desobedecieron la alianza al dormir con el dios Sol: creían que la sangre menstrual se guardaba en trece frascos y que se transformarían en serpientes, venenos, insectos y enfermedades.

Esto, más o menos, es lo que más se conoce de tiempos más pasados.

Sin embargo, hay indicios de que las mujeres se valieran de telas para contener la sangre, una especie de taparrabos que luego se lavaba. También hay datos sobre el papiro, humedecido y suavizado, que insertarían en la vagina a modo de tampón. Las egipcias lo utilizaban.

Al otro lado del mundo, las mujeres nativas americanas usaban corteza de cedro como toallas sanitarias y como pañales. ¿Horrorizados?, es bueno saber algunas cosas sobre la corteza de cedro es ligera y absorbente, por lo que no resulta descabellado su uso para contener la menstruación.

El sapo medieval.

Las mujeres europeas que sufrían dolores durante el periodo fueron instruidas para incinerar a un sapo y llevar sus cenizas en un bolsillo cercano a sus ovarios, ya que se creía que facilitaba el flujo. También llevaban ramos de flores para enmascarar los posibles olores.

En los primero del siglo XIX .

Los médicos no trataban a las mujeres que sufrían dolores menstruales, sino que recomendaban que fueran a un psiquiatra para discutir su claro rechazo a la feminidad como causa de los dolores.

Antes del siglo XX, las mujeres , morían antes y se quedaban embarazadas a menudo por lo que el periodo no era una gran preocupación .

1900 Lecciones del campo de batalla

Durante la Primera Guerra Mundial las enfermeras notaron que la celulosa era más efectiva absorbiendo sangre que las vendas de tela. Esto inspiró la primera toalla higiénica Kotex de celulosa, hecha con los sobrantes de vendajes de guerra de alta absorción, que salió al mercado por primera vez en 1918.

Para 1921, Kotex se había convertido en la primera toalla sanitaria comercializada con éxito para el consumo masivo .

Además de proporcionar la innovación para un producto que cambiaría drásticamente las opciones que las mujeres tenían a su disposición, la guerra también causó otro giro importante en la vida de las mujeres: ahora debían contribuir a la producción en las fábricas de una manera nunca antes vista. Durante la Segunda Guerra Mundial, los dueños de las fábricas fomentaron el uso de productos menstruales, para “endurecer” a las mujeres, con el fin de que continuarán trabajando durante su sangrado mensual. (Esto a pesar de la puesta en duda generalizada de la “estabilidad emocional” de las mujeres – por ejemplo, se animaba a las mujeres piloto a no volar durante “esos días del mes”).

El inicio de la popularización de los productos menstruales significó que las mujeres tomaran mayor control sobre su autonomía, permitiéndoles trabajar y participar en actividades por fuera de casa, de una manera que antes no les había sido posible .

El Riesgo de Muerte por Dengue es Mayor al del Coronavirus y no se le da la Importancia Necesaria

Las alertas persisten en el mundo con la expansión descontrolada del coronavirus, sin embargo la psicosis y el pánico también se han agudizado, olvidando inclusive que América Latina sufre por la mayor epidemia de dengue, una enfermedad que genera mayores muertes.

La letalidad por esta enfermedad (coronavirus) ha variado entre dos y tres. Actualmente está en 3.4 %. Eso quiere decir que de 100 personas (enfermas) fallecen tres. La mayoría de estas muertes se da en personas mayores de 60 años“, informó recientemente el representante en el país de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carlos Garzón.

Sin embargo los expertos y autoridades internacionales piden no dejar de lado y poner atención en el brote de dengue en más de 19 países. Latinoamérica está en emergencia porque las muertes de esta enfermedad son superiores a las del coronavirus.

Entre los países de mayores casos se encuentran Bolivia, Panamá, Brasil, Paraguay y Uruguay, y en Argentina se han registrado aumentos alarmantes esta semana.

Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los países con las tasas de incidencia más altas de casos por población en el continente son centroamericanos: Nicaragua (2.271 casos por cada 100.000 habitantes), Belice (1.021), Honduras (995,5), y El Salvador (375).

En Latinoamérica, este virus causó 1.530 muertes y ante 1.346.991 casos confirmados en los últimos trece meses, de acuerdo con datos de la OPS.

En Panamá se han reportado dos muertes y 1.012 casos confirmados de dengue. 894 casos no son alarmantes, 112 sí lo son y hay seis casos graves. En Argentina una semana subieron un 66% los pacientes afectados y ya son 364 confirmados.

Hubo ya hasta el fin de semana 8 muertos por dengue hemorrágico durante 2020 en Honduras y, al menos, 8.737 contagios. De estos, el 75 por ciento han sido menores de edad.

En el caso de Bolivia se han confirmado más de 7.700 casos en siete departamentos. Hay un total de 47.754 sospechosos de dengue. De acuerdo a las autoridades de Gobierno, el 75% están en Santa Cruz.

Esta es la peor epidemia de los últimos años en este país, situación similar a otros de la región de Centro y Sud América.

Tomado de: Opinión

Las Emociones y los Sentimientos se Expresan a través de Dolores Corporales.

Todo lo que no se expresa, se expresa”. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando no decimos qué es lo que no angustia o nos aqueja, el cuerpo se encarga de expresarlo por medio de dolores y malestares.

Muchos escépticos podrán dudar de estas teorías, pero nadie ha escapado a dolores de estómago en momento de angustias o a dolores de cabeza por no poder resolver un conflicto familiar o laboral.

Desde ya que tenemos claro que muchos dolores pueden deberse a malos movimientos, a haber comido en exceso o a múltiples factores, pero hoy vamos a detenernos en esos dolores que se han vuelto crónicos y que tienen que ver con sentimientos en nuestro fuero interno que no hemos logrado elaborar y “dejar ir”.

Un dolor es un mensaje del cuerpo que te está pidiendo tiempo para procesar emociones que fueron postergadas y que si persistes en evitar, el dolor se transforma en enfermedad e incluso, en enfermedad crónica.

Y a menudo también, detrás de cada dolor, se esconde una parte de uno mismo más joven que quedó fijada en la situación vivida como traumatizante, y es esta parte de uno mismo que simplemente tiene miedo e intenta protegernos en cuanto algunos de sus elementos o acontecimientos reaparecen nuestra vida.

Tal vez un simple detalle, o un aroma puede desencadenar una reacción de miedo de parte de nuestro “yo más joven” que desea protegernos.

Debemos saber que cuando se presenta una situación que nos perturba, el inconsciente registra todos los detalles de este acontecimiento incluso los más insignificantes en los que no prestamos atención, como un aroma suave, un sonido, una sensación en la piel o una imagen. Y son estos detalles los que serán los activadores más adelante, si las emociones que sentimos son escondidas o reprimidas.

Todos debemos tener presente que una situación traumatizante para una persona puede parecer sólo algo estresante para otra, la única diferencia será la experiencia vivida por cada uno en su vida.

Es entonces cuando entendemos que el dolor físico siempre está ligado a un dolor emocional reprimido que no siempre tiene que ver con una cuestión psicosomática.

Desde el punto de vista energético, la energía contenida en la emoción reprimida quedará bloqueada en nuestra mente afectando una parte de nuestro cuerpo dependiendo del tipo de emoción. Esto lo que provocará el dolor e incluso posteriormente, la enfermedad.

¿Dónde se concentran los dolores emocionales?

Los dolores emocionales pueden ubicarse en las zonas del cuerpo en la que la expresión emocional debió manifestarse, pero no pudo hacerlo. Por ejemplo, si tienes muchas ganas de gritarle a alguien que te hizo enojar mucho, podrías desarrollar dolores en la nuca, en la garganta, en las mandíbulas, es decir; las zonas del cuerpo en las cuales retuviste esos gritos de enojo.

Recordemos que lo llamamos “sentimientos”, porque los sentimos en nuestro cuerpo y mientras que nuestra mente piensa que hace bien disimulando las emociones, al cuerpo no podemos engañarlo simplemente porque el cuerpo no tiene acceso a la negación.

Y como no hay una sola manera de que las emociones impacten en nuestro cuerpo, veremos algunos ejemplos de cómo ciertas emociones podrían ser sentidas y localizadas en cada uno de nosotros.

La ansiedad: la ansiedad puede volverse crónica. Incluso puedes no sentir los signos agudos de miedo, ya que creciste con ellos y tu cuerpo se adaptó. Aunque el cuerpo se adapte por completo, es posible que el miedo pueda manifestarse por entumecimiento muscular, irritabilidad, insomnio y cierto desinterés de tu parte al momento de generar nuevos emprendimientos. El cuerpo también puede sentirse agitado.

La cólera: se manifiesta a menudo en el cuerpo a través de sofocones, ataques de calor o irritación en la piel. También puede manifestarse a través de tensión muscular, aceleración del ritmo cardíaco, mandíbulas y puños cerrados, respiración irregular o rápida, y una sensación de martilleo en los oídos.

La cólera puede sentirse en la espalda, entre los omoplatos y desplazándose hacia arriba en la parte baja del cuello. También en la parte externa de las mandíbulas.

La depresión: provoca escalofríos y sensación de pesadez. Sentimos el cuerpo letárgico y con falta de energía. El cuerpo puede también tener tendencia a moverse de manera lenta, rígida o errática.

El miedo: el miedo puede expresarse con un nudo en el estómago o en el pecho, calambres, sensación de frío, temblores, debilidad o vértigo.

El síndrome del intestino irritable, las úlceras de estómago, indigestiones y náuseas o también signos de que el cuerpo tiene un miedo contenido que no ha logrado elaborar y del que no ha podido desprenderse.

La frustración: es similar al miedo pero mucho más contenida. Nos hace pensar que nuestro cuerpo quiere dar puñetazos pero sin tener claro exactamente hacia donde o hacia quién. Los movimientos y la postura pueden volverse rígidos. Algunas veces, la frustración es una combinación de enojo y negación. En estos casos, podemos experimentar signos típicos de la negación como un discurso acelerado, alzamiento de hombros, mirada esquiva, músculos de las mandíbulas tensas y respiración superficial.

La culpa: esto genera un sentimiento de agitación. Se manifiesta con una sensación de agobio que sofoca, con una irreprensible necesidad de huir. Pueden experimentarse dificultades para respirar y un peso en el pecho similar a una opresión.

Hostilidad: es similar a la cólera y el enojo, pero no necesariamente necesita un detonante para explotar. En lugar de eso, el cuerpo está en ebullición permanente, y pone en alerta al sujeto hasta en el menor detalle para poder desencadenar un enojo generalizado.

El cuerpo se siente rígido, tenso y bloqueado por acción de la hostilidad.

La humillación: las sensaciones son similares a las del miedo en el sentido en el que el cuerpo parece volverse de débil e inseguro, pero en lugar de tener frío, sentimos una ligera sensación de calor. Podemos ruborizarnos e incluso sentimos el aumento de temperatura en la piel.

Incluso se puede sentir una necesidad de retroceder como si uno quisiera desaparecer.

Los celos: los celos son una emoción compleja que pueden contener elementos como el miedo, la humillación y cólera.

Las sensaciones que experimenta el cuerpo al momento de sentir celos pueden variar de una persona a otra. Podemos sentir frío, un nudo en el estómago y una opresión en el pecho que se puede asociar con miedo o también una sensación de calor como cuando nos enojamos o nos sentimos humillados.

Cuando nos descubrimos envidiando la vida de otros, sus logros, sus éxitos, sus relaciones o sus posesiones, presta atención a lo que sientes en el cuerpo y tendrás una base para saber a qué se parecen los celos cuando los sientes de manera sutil.

La rabia y el odio: estos son instintos supremos. Esta clase de instintos son intrínsecos de la propia existencia y se activan cuando nuestra parte primitiva cree que estamos en peligro. Estos sentimientos se manifiestan a menudo a nivel intestinal y estomacal. ¿Ya te pasó de sentir ardor estomacal? Además de controlar los alimentos que la provocan, si el ardor aparece de la nada, es probable que se trate de rabia no expresada.

La medicina china considera al estómago y a los intestinos como “el cerebro de las emociones” y los malestares en estos órganos aparecen cuando no logramos “digerir” las emociones negativas.

La tristeza: se siente por lo general a nivel del pecho, y se desplaza hacia arriba a través de la garganta y de los ojos para luego manifestarse a través de las lágrimas. De ahí la famosa expresión “tener la garganta cerrada”, al momento de necesitar un desahogo a través del llanto. También se suma a esto los resfríos a repetición.

La vergüenza: Este es otro sentimiento “caliente”, que a menudo se acompaña con rubor en las mejillas y sensación de calor. Sin embargo, es posible también sentir entumecimiento interno que te puede provocar escalofríos o un sentimiento de vacío. Al igual que la humillación, la vergüenza puede generarte la sensación de querer desaparecer.

¿Sabías que el Dr. Freud, además de ser el padre del Psicoanálisis, era neurólogo? Después de atender a innumerable cantidad de pacientes, descubrió que muchos de sus males físicos provenían de situaciones de angustia, tristeza, rabia, humillación y todas las que ya hemos visto.

Por ese motivo, se dedicó a estudiar en profundidad, cómo la palabra y la expresión de lo que nos pasa se convierten en un elemento sanador.

Las emociones que no se verbalizan se cristalizan en diferentes partes de nuestro cuerpo.

¿Ya te pasó con algunas de las que vimos? ¿Con cuáles?

Alguien dijo que nuestro cuerpo es como “la película de nuestra” vida, en donde quedan registrados todos los acontecimientos de vamos viviendo.

Si estamos mal y nos dominan sentimientos negativos, nos sentimos enfermos y cuando estamos bien y somos felices, tenemos la sensación de poder enfrentarlo todo.

¿Y qué pasa con estas otras emociones?

– El pánico, puede provocar diarreas.

– La dificultad en no poder encontrar un lugar en dónde ubicarnos, puede provocar infecciones urinarias a repetición.

– Cuando no queremos escuchar cosas que sabemos nos harán daño, pueden surgir las otitis o dolores de oídos.

– Cuando no nos atrevemos a decir algo, aparecen las anginas o los dolores de garganta.

– El miedo a los cambios o a la falta de dinero, provoca dolores lumbares.

– El orgullo desmedido, la negativa a ceder o a someterse, puede generar dolores de rodillas.

– La intransigencia y la dureza, provoca dolores cervicales y rigidez en la nuca.

– Los conflictos con la autoridad o asumir demasiadas responsabilidades, provoca dolores de hombros, sensación de peso en la espalda.

– Apretar los dientes frente a personas o situaciones que no podemos cambiar, provoca dolores de dentales, aftas y abscesos en la boca.

– Miedo al futuro o dificultades para seguir avanzando, están relacionados con dolores en las piernas, los pies y los tobillos.

– Las dudas y la incertidumbre, generan dolores de cabeza.

– La insatisfacción y la sensación de no ser comprendido, además de “acumular” tristezas, genera aumento de peso porque intentamos buscar la satisfacción a partir de la comida.

Ahora puedes identificar mejor el tipo de trastorno que te está afectando.

Si sufres de una enfermedad crónica o no, intenta rastrear qué eventos se dieron en tu vida cuando aparecieron tus dolores por primera vez.

Recuérdalos y exprésalos de manera de que vuelvan a la superficie y puedas sacarlos de tu cuerpo. ¡Créelo, vale la pena!

Muchas veces hay que recorrer un camino escarpado para llegar a un lugar mejor, que es el del bienestar físico y emocional.

¿A quién conoces en esta situación? Comparte, posiblemente seas de mucha ayuda.

Tomado de: Saludable Gurú

El Coronavirus y la Sociedad de la Mentira Global.

Por Pedro Luis Angosto

Durante el año pasado se registraron en España 277.000 casos de cáncer. La mitad de los enfermos morirán en un plazo inferior a cinco años, sufriendo durante el resto de su vida un calvario indecible de idas y venidas al hospital, de quimio y radioterapia, de dolor y sufrimiento y de miedo indescriptible. En una sociedad avanzada y civilizada, las investigaciones para curar o paliar el cáncer, las enfermedades cardíacas y las degenerativas deberían ocupar un lugar preeminente, dedicándoles todos los medios económicos posibles. Del mismo modo, en un mundo civilizado y justo, la Organización Mundial de la Salud, en vez de callar, debería denunciar los precios altísimos de los tratamientos para esas enfermedades que están arruinando a los sistemas estatales de salud, declarar la libertad de todos los países copiar cualquier medicamento que sirva para mejorar la vida de los enfermos y condenar el reparto mafioso y monopolístico de los nuevos tratamientos por parte de los grandes laboratorios. No lo hace, mira para otro lado, y la curación de esas enfermedades que tanto dolor causan a tantísima gente se pospone hasta que la mafia quiera. 

El año pasado murieron en España por accidente laboral casi setecientas personas, resultando heridos de gravedad o enfermos debido al trabajo varios miles de personas. Las causas están claras, precariedad laboral, jornadas interminables, destajo, escasas medidas de seguridad y explotación. Ningún organismo estatal ni mundial alerta sobre el deterioro de las condiciones de trabajo ni esas víctimas, que podrían haberse evitado con muy poca inversión, abren los telediarios ni ocupan más de su tiempo.

En 2019, seis mil españoles murieron de gripe, una enfermedad tan común como el sarampión que  mata todos los años a miles de personas en África sin que la OMS exija a los Estados miembros que aporten las vacunas necesarias -que valen cuatro perras- para evitar ese genocidio silencioso. Al fin y al cabo, la mayoría son negros.

En 2018, más de cuarenta mil personas murieron en España por la contaminación ambiental, siendo directamente atribuibles a esa misma causa el fallecimiento de ochocientas mil personas en la Unión Europea y casi nueve millones en el mundo, aparte de los millones y millones que padecen enfermedades crónicas que disminuyen drásticamente su calidad de vida.

En 2017 más de seis millones de niños murieron de puta hambre en el mundo mientras en los países occidentales se tiran a la basura toneladas y toneladas de alimentos. Ese mismo año, más de dos mil millones de personas trabajaron jornadas superiores a 15 horas por menos de 10 euros al día. Ningún informativo, ningún periódico, ninguna radio lleva días y días insistiendo machaconamente en esa tragedia que martiriza a diario a media humanidad y amenaza con llevarnos a todos a condiciones de vida insufribles.

La suspensión del Congreso Internacional de Móviles de Barcelona -Congreso que probablemente no se vuelva a celebrar tal como lo hemos conocido en años sucesivos- no se debió al coronavirus, sino a la exhibición que las grandes tecnológicas chinas iban a hacer sobre sus avances en el 5G

Hace unas semanas surgió en una región de China un virus que causa neumonía y tiene una indicencia mortal menor al uno por ciento. Los medios de comunicación de todo el mundo, acompañados con las redes sociales de la mentira global, decidieron que ese era el problema más terrible que había azotado al mundo desde los tiempos de la peste bubónica del siglo XIV que diezmó la población de Europa en casi un tercio. No hay telediario, portada de periódico por serio que sea o red social en la que el coronavirus no ocupe un lugar preferente y reiterativo hasta la saciedad, como si no tuviésemos bastante con las enfermedades ya conocidas que matan de verdad a muchísima gente después de largos periodos de sufrimiento y tortura vital. No sé como surgió ese nuevo virus, tampoco si es nuevo, carezco de conocimientos científicos para ello, lo único que sé es lo que cuentan los especialistas, y es que apenas mata ni deja secuelas importantes. Pese a ello, a que lo saben, los informativos siguen creando alarma a nivel mundial. ¿Por qué?

No creo que nada de lo que pasa en el mundo sea por casualidad, ni que los informativos ignoren inocentemente el número de muertos por guerras absurdas que cada año asolan al mundo de los pobres. Vivimos un tiempo de relevos, la potencia hegemónica –Estados Unidos– tiene por primera vez desde el final de la Guerra Fría un serio competidor que se llama China. Ese competidor fue alimentado desde los años ochenta por las potencias occidentales debido a su enorme población, a su pobreza y a los salarios bajísimos de sus trabajadores. Han pasado cuarenta años y lo que entonces pareció una decisión magnífica para acabar con los Estados del Bienestar, abaratar costes e incrementar riquezas de modo exponencial, ha tomado otro cariz y ahora esa potencia pobre produce casi el 18% de todo lo que se fabrica en el mundo y está en disposición de dar el gran salto que la coloque en como primera potencia mundial, algo que será inevitable haga lo que haga Trump y sus amigos porque tienen el capital, la tecnología y la mano de obra necesaria. La suspensión del Congreso Internacional de Móviles de Barcelona -Congreso que probablemente no se vuelva a celebrar tal como lo hemos conocido en años sucesivos- no se debió al coronavirus, sino a la exhibición que las grandes tecnológicas chinas iban a hacer sobre sus avances en el 5G. Se trataba de impedir de cualquier manera que los chinos pudiesen demostrar que hay campos en los que ya están por delante de Estados Unidos y, por supuesto, de Europa. No hay otra explicación ni otra razón. Con la cancelación del congreso de Barcelona y la información apocalíptica sobre las consecuencias de la expansión del coronavirus se daba un paso más en la nueva guerra fría que se ha inventado Donald Trump, dejando claro a China que todo vale en la guerra y que su ascenso al primer puesto les va -nos va- a costar sangre, sudor y lágrimas.

El coronavirus es una enfermedad que no arroja datos alarmantes, primero porque no se expande al ritmo de las grandes epidemias que ha sufrido el mundo, segundo porque tampoco los porcentajes de mortandad son equiparables a los de otras plagas como la “gripe española”. Sin embargo, y dentro de un lenguaje medieval, se está intentando crear pánico a escala global y por eso cada día nos cuentan el nuevo caso que se ha descubierto en Italia, Croacia, Malasia o Torrelodones, uno por uno, haya dado muestras de quebranto o no. Se trata de alimentar el bicho del miedo a escala global con fines estrictamente políticos y económicos, y nunca antes como hoy, en la sociedad de la desinformación, han existido tantos medios para imponer las mentiras como verdades absolutas al servicio de intereses bastardos. El coronavirus no es el fin del mundo ni nada que se le parezca, es una enfermedad normal, como tantas y con poca mortandad, pero la manipulación mediática interesada puede llevarnos a una crisis de consecuencias devastadoras.

Tomado de: Nueva Tribuna

¿QUÉ ES EL CORONAVIRUS?

Según el diario Milenio, un profesor del Instituto Politécnico Nacional es posiblemente el primer portador de coronavirus en México, informó la Secretaría de Salud de Tamaulipas. 

¿Qué es este virus?
Origen 

El MERS-CoV es un virus zoonótico, es decir, que se transmite de los animales a las personas. Los estudios han revelado que las personas se infectan por contacto directo o indirecto con dromedarios infectados. El MERS-CoV se ha identificado en dromedarios en varios países, como Arabia Saudita, Egipto, Omán o Qatar. También se han detectado anticuerpos específicos contra el MERS-CoV (hecho que indica que el animal ha estado infectado por el virus) en dromedarios de Oriente Medio, África y Asia Meridional.

No se conocen bien los orígenes del virus pero, según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus habría podido originarse en murciélagos y haberse transmitido a los camellos en algún momento de un pasado lejano.

Prevención y tratamiento

No se dispone actualmente de vacuna alguna ni de tratamiento específico, aunque hay varias vacunas y tratamientos específicos en fase de desarrollo. El tratamiento es de apoyo y depende del estado clínico del paciente.

Como precaución general, las personas que visiten granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya dromedarios u otros animales deber tomar medidas de higiene generales, en particular lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y deben evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, por ejemplo leche y carne, conlleva un elevado riesgo de infección por diferentes organismos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos. Los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no presentan ningún peligro para el consumo, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor.

Hasta que se sepa más del MERS-CoV, se considera que las personas que padecen diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión tienen un alto riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por MERS-CoV. Esas personas deben evitar el contacto con camellos, no deben beber leche de camello cruda u orina de camello, ni consumir carne que no esté debidamente cocinada.


Tomado de: Enlace Judío

La Tristeza: ¿Tiene algún Beneficio?… ¡Lee y Asómbrate!

Autora: Miriam Diez Bosch

La tristeza no es de entrada un sentimiento deseable, sino que en principio intentamos rehuir cualquier sentimiento de angustia, tedio o depresión. Pero es necesaria e incluso benéfica.

El jesuita Giovanni Cucci S.J, escritor en la Civiltà Cattolica , revista de los jesuitas en Italia que ahora también se edita en español por la editorial Herder y que dirige el padre Antonio Spadaro S.J, cree que “la tristeza forma parte de la vida y ayuda a captar su riqueza de matices”.

No solo esto: estar triste puede ser beneficioso, porque encierra enseñanzas valiosas, y suprimirla sería como eliminar la noche de la jornada. “Eliminar la tristeza significa cerrarse a la posibilidad de acceder a los sentimientos y actitudes que les son especulares como la alegría, la paz, la creatividad, el gusto por la vida”.

No es lo mismo la tristeza con causa que la depresión (sin causa). La depresión debe ser objeto de atención médica, puntualiza el jesuita.

¿Sabes qué es la alexitimia?

Un signo preocupante de la marginación de la tristeza es la creciente difusión, entre adolescentes y jóvenes, de la “alexitimia”, es decir, de la incapacidad de reconocer y expresar su propia vida afectiva, una situación de frialdad y superficialidad crónicas.

La tendencia a la anafectividad también puede ser alimentada por la revolución digital, que, junto a la indudable gama de posibilidades y recursos, ha puesto de manifiesto nuevas formas de “trampa para la mente”.

La enorme oferta que proponen las redes sociales “puede ser una manera de huir de la tristeza” y de la “incapacidad de estar solos”.

Consumir medios de comunicación digital –a los que se dedican muchas horas al día- puede ser un modo de “huir de sensaciones desagradables como la soledad y la tristeza”.

La parte positiva, prosigue el artículo sobre la tristeza, es que precisamente “tedio, tristeza y soledad”, que son fuentes de sufrimiento, pueden ser también la “puerta de acceso” hacia las “más altas posibilidades de uno mismo”, como la “creatividad, verdad, empatía y compasión”.

Acoger, pues, la vulnerabilidad y la fragilidad pueden ser caminos para la creatividad.

Esta tristeza permite comprender también el dolor de los demás, y puede ayudar a la contrición.

San Ignacio y la Desolación

El artículo de La Civiltà Cattolica también recoge la idea de san Ignacio de Loyola, que ofrece una valoración “compleja” del estado de tristeza, que él califica con el término “desolación”. De hecho, para Ignacio es relevante una tristeza capaz de mantener el espíritu abierto, de “conservar la vigilancia y de invitar a la humildad”. Estas son condiciones indispensables para el progreso en la vida espiritual.

El autor Cucci considera finalmente que la tristeza puede recordarnos “el valor del tiempo, de las personas y de las posibilidades que no estarán siempre a nuestra disposición”.

Ya lo saben: pónganse tristes, y aprovechen la vida.

Tomado de: Aleteia

Los Buenos Hábitos Ayudan a Combatir el Estrés

Autor: Jose Manuel Garrido

Una nueva investigación de la Universidad del Sur de California sugiere que cuando el estrés y el cansancio aturden los sentidos llegando a provocar un comportamiento desordenado y falto de control, las personas recurren a hábitos ya establecidos, algunos de los cuales pueden ser saludables.

El hallazgo es importante porque a menudo la teoría sostiene que el estrés y la fatiga afectan negativamente a nuestra capacidad de auto-regulación, lo que lleva a comer en exceso, comprar compulsivamente, fumar más de lo habitual, etc.

Los investigadores han llegado a la conclusión de que el desarrollo de hábitos positivos puede anular esta pérdida momentánea de la fuerza de voluntad y el autocontrol.

Se han utilizado cinco experimentos para dar un nuevo giro a la idea ya establecida de que tenemos recursos limitados para la autorregulación, lo que significa que es más difícil tomar el control de nuestras acciones cuando ya estamos estresados ​​o cansados.

En lugar de dejarnos llevar por los malos hábitos cuando nos encontramos en situación de estrés, los investigadores descubrieron que es igual de probable que recurramos por defecto a los hábitos positivos, como tomar un desayuno saludable o ir al gimnasio.

Según sus autores, los resultados del estudio muestran que la falta de control no significa automáticamente la indulgencia o el hedonismo, sino que es la rutina subyacente lo que realmente importa.

Así pues, los comportamientos automáticos que hacen posible que podamos funcionar todos los días, es decir los hábitos, persisten incluso cuando estamos cansados ​​o estresados y no tenemos la energía suficiente para ejercer auto-control. Los expertos tienen claro que estos hábitos aprendidos juegan un papel importante en nuestra salud.

Estas conductas automáticas  no requieren mucha fuerza de voluntad ni esfuerzo. Lo que sabemos sobre la formación de los hábitos es que normalmente tenemos la tendencia a realizar el comportamiento que nos resulta más fácil, por lo que las personas los repiten con frecuencia y se convierten así en parte de su rutina diaria.

Por lo tanto, la cuestión central debe ser cómo se pueden formar hábitos saludables y productivos, que en momentos de cansancio o estrés nos permitan poner el piloto automático y dejarnos llevar sin resistencia.

Fuente: University of Southern California

La Neurociencia y la Oración

Por Dr. Gabriel Flores Ciani

Las presiones del mundo actual influyen de forma permanente en nuestra vida cotidiana. Pareciera como que cada día se nos escapan con mayor facilidad los momentos en los que sentimos tranquilidad y felicidad, los que aun sin darnos cuenta, solemos perder en mano de las presiones, el estrés y esa frustración crónica de ir detrás de algo que nunca llegamos a alcanzar. Incluso en los casos que logramos obtener lo que buscamos, nos asalta la sensación de que eso no nos llena, impulsándonos así a continuar con un frenesí que parece que nada ni nadie lo puede detener.

Dios nos ha dejado la práctica de la oración como una forma de armonizar nuestro espíritu y nuestra mente con lo divino. La oración nos libera de las tensiones y los pensamientos negativos ayudándonos a ver la realidad con los ojos de la fe. Cuanto más intensa es nuestra inmersión en el mundo de la oración, más nos alejamos de la frustración, la ansiedad, el vacío y el malestar interior de continuar arrastrando antiguos traumas emocionales que habitan en nuestro inconsciente más profundo.

Durante muchos años hemos pensado que la ciencia y la fe estaban enfrentadas: o se tenía fe o se creía en la ciencia. Hoy los avances en la neurociencia nos permiten nuevamente acercar estos dos aspectos tan valiosos de la humanidad. La neurociencia se encarga del estudio del sistema nervioso desde el funcionamiento neuronal hasta el comportamiento. El propósito principal de la neurociencia es entender cómo el cerebro produce la individualidad de la acción humana, aportando explicaciones de cómo actúan millones de neuronas para producir la conducta, los pensamientos, las emociones, la memoria, la motivación y aun la espiritualidad.

La técnica SPECT (tomografía computarizada por emisión de fotones únicos), entre otras técnicas, nos provee imágenes sobre las experiencias religiosas o trascendentales como la oración, la meditación, la alabanza o la adoración, y cómo percibimos la revelación desde lo divino hacia lo humano.

Al observar estas imágenes cerebrales parece emerger un patrón común durante las prácticas espirituales: se activa el área pre frontal de nuestro cerebro que está relacionado con la atención focalizada en algún objeto, y también se observa algún tipo de activación en el lóbulo temporal (área que se enciende en los epilépticos con alucinaciones místicas).

Otra área del cerebro que consistentemente se apaga durante estas sensaciones, es un área de asociación del cerebro compuesta por un grupo de neuronas en el lóbulo parietal superior que recibe información de diversas fuentes: el tiempo, el espacio y la orientación corporal. Esta tiene que ver con los límites del cuerpo y el espacio físico en el que existimos.

Podemos concluir entonces, que Dios nos creó con un “sustrato neuronal” para orar: Capacidad de parte de nuestras neuronas de comunicarse con Dios a través de la oración para bienestar de todo aquel hombre y mujer que le busca para alcanzar la paz de su alma. Lo que nos lleva a afirmar que ¡Dios nos diseñó con un cerebro para ORAR SIN CESAR!  (1 Tesalonicenses 5:17).

Tomado de:
e625




¡Cuida tu Carácter! ¡Cuida tu Hígado! (Parashá Sheminí)

Por P.A. David Nesher

La parashá (sección) sheminí posee una riqueza maravillosa acercad de todos los códigos metafísicos que permiten manifestar un carácter mesiánico sabiendo cuidar de la salud holística que proviene de una alimentación pura que asegure el funcionamiento hepática en sujeción al orden profético.

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Tener Depresión y Ansiedad significa Tener un Cerebro en constante Guerra contra Uno Mismo.

Autora: Carmen Basilio

Dividido entre preocuparse demasiado y no preocuparse en absoluto.

Me diagnosticaron depresión y ansiedad en 2016, los dos “resfriados comunes” de la enfermedad mental. Sin embargo, no dejes que ese apodo te engañe, porque no hay nada común en la forma en que estos dos trabajan juntos para alterar completamente el funcionamiento de mi cerebro.

A veces, mi cerebro parece alternar entre episodios depresivos y ansiosos. Siento que siempre estoy intercambiando uno por otro, rara vez experimento un día “bueno” en el que ambos permanezcan relativamente tranquilos. Si mi ansiedad no se está convirtiendo en un problema, mi depresión sí, y viceversa.

Pero a menudo, estos dos demonios se sincronizarán juntos, ambos despertando de su sueño simultáneamente para ir a la guerra el uno con el otro con la intención de hacer de mi vida un infierno viviente personal.
La ansiedad y la depresión funcionan esencialmente como opuestos entre sí. Esto es un poco una simplificación excesiva, pero generalmente, la ansiedad puede ser entendida como una mente hiperactiva y la depresión como una mente subactiva. Sobre todo he aprendido a hacer frente a la situación cuando uno u otro toma el relevo, pero lo que sigue siendo un reto para mí es cuando los dos atacan al mismo tiempo.

La ansiedad quiere que me levante. Si no me levanto, alguien se decepcionará, o perderé una fecha límite, o todo el mundo pensará que soy perezoso, o simplemente seguiré girando y girando y girando en espiral.

La depresión no me deja levantarme. Si me levanto, tendré que fingir una sonrisa a todo el mundo, o simplemente heriré a más gente, o no podré concentrarme porque ¿quién puede concentrarse en algo cuando todo lo que haces no tiene sentido?

Cuando los dos brotan al mismo tiempo, me vuelvo total y completamente inútil. Aunque mi mente puede estar yendo a un millón de millas por minuto y no quiero nada más que ser productivo para poder aliviar algo de la tensión de preocuparme por mis responsabilidades, físicamente no puedo levantarme. No puedo seguir adelante porque por cada pensamiento de carrera, hay una cuerda que lo retiene.

Me duele la cabeza – se siente como si mi cerebro estuviera literalmente empujando contra mi cráneo sin ningún lugar a donde ir. Es vertiginoso y desorientador; y sobre todo, es infinitamente frustrante. Hace que las tareas más simples sean imposibles y sólo quiero gritarme a mí mismo: “¿Por qué no puedes hacer lo que quieras?”.

Lidiar con la culpa es la parte más difícil porque no hay nada que pueda hacer más que sentir cada doloroso aguijón. Quiero ser capaz de funcionar correctamente, pero no puedo, y me hace sentir como el mayor fracaso del mundo de una persona.

Objetivamente, sé que mi cerebro está enfermo y eso hace que hacer algunas cosas sea más difícil para mí. Pero aún así, no puedo escapar del peso aplastante de la culpa por no poder actuar como una persona “normal” que puede hacer cosas “normales”. Hay una sirena sonando diciéndome que debo cumplir con mis responsabilidades, pero también hay una voz gritando que nada de lo que hago importa, así que simplemente me doy la vuelta y me muero, y el ruido dentro de mi cerebro me deja completamente paralizado.

Todavía estoy aprendiendo a enfrentarme cuando estas dos fuerzas opuestas en mi cabeza se enfrentan entre sí. Todo lo que he aprendido es que no hay nada más que hacer que pasar por ello. Trato de ser gentil conmigo mismo, recordando que hay químicos fuera de lugar en mi cerebro y no soy una mala persona para eso. Hablar amablemente contigo mismo cuando estás luchando contra una enfermedad mental es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero lo estoy intentando.

Tomado de: Mente Hermosa

La Inteligencia Intuitiva del Corazón Humano explicado por la Ciencia

¿Sientes algo por alguien? Tu corazón realmente se comunica con tu cerebro y con el de esa persona.

Científicos del Instituto de HeartMath realizaron un estudio sobre el corazón y la interacción del cerebro, examinando cómo el corazón y el cerebro se comunican entre sí y cómo eso afecta a nuestra conciencia y la forma en que percibimos nuestro mundo.

El Instituto de HeartMath es una organización de investigación y educación sin fines de lucro reconocida internacionalmente dedicada a ayudar a las personas a reducir el estrés, el control de las emociones, construir la energía y la capacidad de una recuperación para una vida sana y feliz.

Por ejemplo, cuando una persona está sintiendo emociones muy positivas como la gratitud, el amor o el aprecio, el corazón late dando un determinado mensaje. Debido a que el corazón late en un campo electromagnético más grande producido en el cuerpo, investigadores fueron capaces de recoger datos significativos de la misma.

Rolin McCratey, Ph.D, y director de investigación en el Instituto, asegura que la información emocional en realidad está codificada y modulada en estos campos. ?Al aprender a cambiar nuestras emociones, estamos cambiando la información codificada en los campos magnéticos que se irradiaban por el corazón, y que pueden afectar a quienes nos rodean.Estamos conectados fundamental y profundamente con los demás y con el  planeta.?

Aquí una lista de datos sorprendentes sobre tu corazón:

¿Sabías que? Tu corazón emite campos electromagnéticos que cambian de acuerdo a sus emociones.

¿Sabías que? El corazón humano tiene un campo magnético que puede ser medido hasta varios metros de distancia del cuerpo humano.

 ¿Sabías que? Las emociones positivas crean beneficios fisiológicos en tu cuerpo.

¿Sabías que?  Puedes estimular tu sistema inmunológico mediante la evocación de emociones positivas.

 ¿Sabías que? Las emociones negativas pueden crear el caos del sistema nervioso, y que las emociones positivas hace todo lo contrario.

Esto es importante para la raza humana, podríamos empezar a cambiar la forma de lo que sentimos el interior, mejorando nuestro entorno. No hay mucho que se puede lograr a partir de un lugar de tristeza, angustia o ira.

Autor: RC Henry, profesor de Física y Astronomía de la Universidad de Johns Hopkins

Fuente: Muy Interesante

Científicos Afirman que la Oración tiene Poder para Sanar….

Estudios médicos han determinado de manera concluyente, que la oración puede curar a un enfermo, y el hecho de creer en Dios ayuda a vivir más saludable, más feliz, y lo ayuda a vivir más tiempo.

Para los creyentes en Cristo nunca ha habido dudas de que la oración tiene el poder para sanar, pero los científicos también concluyen que el poder curativo de la oración es innegable, de acuerdo con 1,500 estudios médicos realizados.

La investigación de realizó en varios hospitales y universidades en Estados Unidos y de instituciones prestigiosas, indican que “la gente que cree en Dios y ora más tiene una mejor salud mental y física“, dijo el Dr. Harold G. Koenig, de la Universidad de Duke, según News Max.

Koenig agregó que “estudios han mostrado que la oración puede ayudar a prevenir que la gente se enferme, y que cuando se enfermen, se recuperen más rápidamente”.

También los médicos han dicho que de 125 estudios que relacionan a la salud con la asistencia a centros de oración, un 85 encontró que quienes van a la iglesia regularmente tienen una vida más larga.

Koenig, quien es director del Centro para la Espiritualidad, Teología y Salud de Duke, y quien ha escrito varios libros sobre fe y sanación, citó el ejemplo de un estudio publicado en la revista médica Southern Medical Journal, en el que se demuestra que la oración tiene efectos sorprendentes de sanación en pacientes con deficiencias visuales y auditivas.

Según el estudio, después de sesiones de oración, los pacientes mostraron mejoras significativas basadas en exámenes audiovisuales.

Los beneficios de la práctica religiosa, particularmente el estar involucrado en una comunidad de fe, son un factor importante para que la gente le haga frente a las enfermedades y experimenten un mejor bienestar, porque tienen más esperanza, son más optimistas, experimentan menos depresión, menos ansiedad“, agregó Koenig.

También el investigador y escritor Tom Knox dijo que la evidencia sobre el poder de la oración es abrumadora.

Lo que yo he descubierto me ha sorprendido. En los últimos 30 años un trabajo científico muestra que las creencias religiosas son médica, social y psicológicamente beneficiosas“, dijo Know.

Fuente:  
AcontecerCristiano.Net

¿Por qué no tomar Omeprazol, el Protector Gástrico que acaba con la Vida?

“Este medicamento no es ningún protector gástrico, el omeprazol más bien es un potente inhibidor del tan necesario ácido gástrico para la centralización de microbios y la digestión. Este antiácido puede pasar de héroe a villano en cuestión de algunos años”

El contratiempo está en que la gente con tal de evitar un cuadro como la gastritis, lo vuelven parte de su vida, sin tener en cuenta que después de dos años de consumirlo a diario, se afecta la absorción de la vitamina B12, provocando un déficit que puede terminar en padecimientos como la anemia, depresión, daño neurológico o demencia.

El individuo notará los cambios cuando la debilidad y el cansancio en su cuerpo se vuelva habitual. La vitamina B12 está relacionada con la producción de glóbulos rojos y trabaja en procesos a nivel del sistema nervioso central.

Vinculado con el omeprazol también se ha visto científicamente una disminución en la absorción del calcio y debido a esto, un aumento en fracturas.

También se ha asociado con un aumento en infecciones respiratorias en adultos mayores, aunque esto ya no es por la falta de vitamina, si no porque el ácido del estómago da cierta protección contra bacterias y al ser el omeprazol una barrera contra el ácido, quedamos más expuestos a estas… dijo Mónica Hidalgo, doctora en farmacia del Centro Nacional de Información de Medicamentos (Cimed) de la Universidad de Costa Rica.

Una investigación reciente del Instituto Kaiser Permanent, en EE.UU asoció la ingesta de este medicamento y otros semejantes con la deficiencia de B12, al evaluar cerca de 26 mil pacientes que tenían un diagnostico de insuficiencia de dicha vitamina. Descubrieron que las personas que tomaron un tratamiento de una píldora al día por dos años, tuvieron un riesgo de 65% mayor de presentar deficiencia de B12, mientras que en quienes tomaron 1.5 píldoras diarias, el riesgo aumentó a el 95%.

Tomado de:
Libertad Y Pensamiento


La Receta Satánica de la Carne Mezclada con Leche

Por P.A. David Nesher

… No cocines al cabrito en la leche de su madre.”


(Shemot/ Éxodo 23:19)

Al estudiar los Mishpatim que conforman el denominado Sefer HaBrit (“Libro del Pacto” o “Código de la Alianza”) tenemos que entender que todos los mandamientos que aquí se registran fueron dados individualmente, no obstante, los veamos agrupados juntos. Esto es así en cuanto a los miztvot dados en esta sección, así como en también en cualquiera otra parte. Es difícil pues, muchas veces, decir qué mandamiento va primero y cuál le sigue más tarde.

El precepto de no cocinar al cabrito en la leche fue dictado en la Torah hasta en tres ocasiones (Ex. 23:19; Ex. 34:26, Deut. 14:21). Según algunas opiniones, ésta, que es la primera, fue para prohibir comer carne con leche y derivados; la segunda vez fue para prohibir el aprovechamiento de esta mezcla, y la tercera prohíbe cocinar estos dos alimentos juntos [Talmud Pesajim 26].

Respecto de dicha mezcla, los sabios de Israel de todas las generaciones, han intentado encontrar alguna razón por la cual fue exigida esta mitzváh, aquí expondremos algunas de ellas.

De acuerdo a lo que hemos aprendido, en la anatomía de la Torah este mandamiento pertenece a la categoría de leyes denominadas «jukim», que definen los preceptos cuyas razones no nos fueron reveladas expresamente.

El sabio y médico Maimónides ve en este mandamiento un precepto de higiene psíquico-físico; Ibn Ezrá, agregará que por eso es un precepto de piedad.

Muchas tribus primitivas consideraban a la leche como un equivalente de la sangre. O sea que para comer, entonces , un cabrito hervido en leche de su madre, quien lo hacía consideraba que lo comía con la sangre de su madre y la energía vital que ella poseía encerrada. Recordemos que por esa razón la Torah prohíbe consumir sangre.

Por dicha razón, el sabio Abarbanel escribe que los pueblos idólatras antiguos lo hacían con el objeto de activar sobre ellos las fuerzas oscuras de la fertilidad, y por eso Yahvéh ordenó esto a fin de que lo israelitas no imitaran dichas costumbres.

Maimónides está de acuerdo también con esto y sostiene que mezclar carne roja con leche era una costumbre pagana que tenía lugar durante las celebraciones de los idólatras. Esta idea de Maimónides ha sido confirmada por algunos descubrimientos recientes de la ciencia arqueológica (los escritos de Ugarit). El rito mágico consistía en cocinar un cabrito en leche de su madre y rociar con ella luego el suelo para hacerlo más productivo por medio de las energías que se suponían las divinidades de la fertilidad hacían descender sobre ellos y su hacienda.

Los sabios Abarbanel y Luzzatto consideran este mandamiento como una medida humanitaria destinada a desarraigar la insensibilidad y la crueldad.

El rabbenu Levi ben Guershon ve en ello una finalidad sanitaria; mientras que Recanatti entiende que la mezcla de carne y leche está incluida en la prohibición de la mezcla de las especies en general (en hebreo: כלאים, “quilaím”) . Así mismo, casi todos los sabios aseguran que cuando la Torah menciona “leche” no se refiere sólo a la de la madre sino que abarca la de los demás mamíferos kasher.

Ante todas estas interpretaciones, Ibn Hezra entiende que no escapan a lo correcto, pero insistirá en que es vano tratar de buscar motivos específicos, ya que la razón de los חוקים, “jukim” escapa al intelecto humano. No tienen una explicación razonable, sino que deben ser obedecidas tal como un párvulo obedece a su padre, sin preguntar.

Lo que sí se ha aceptado es que la mitzváh enseña que, así como está prohibido derivar cualquier beneficio de la leche cocinada con carne, está asimismo prohibido derivar cualquier beneficio de los primeros frutos (leer el pasuk como contexto). Leído así, logramos captar que en la circunstancia que la Torah menciona la prohibición dos veces, lo hace después de la orden dada sobre las fiestas … como que Yahvéh estuviera diciendo: “Cuando vengas delante de mí en tus fiestas, no hervirás los alimentos en la forma como los gentiles solían hacer.’’

La mezcla de carne con leche deja de ser kasher; y dado que todo lo que consumimos se transforma en sangre y energía para nuestro cuerpo, es de vital importancia respetar la dieta que Yahvéh ha indicado.

La prohibición de la mezcla de la carne con la leche, es mucho más estricta que cualquier otra ley dietética de la Torah. Y no obstante, que la Torah ni siquiera menciona la palabra “comer” en este precepto, aun así, la puerta se nos cierra y no hay manera en que la carne cocinada con la leche esté permitida. Podría parecer muy difícil comprender por qué una mezcla de carne y leche está prohibida, en tanto que cada elemento por separado es permitido. Sin embargo, es obvio que, si la Torah prohíbe cocinar carne y leche juntas, seguramente está prohibido comerlos juntos. Del Meam Loez compartimos el siguiente apunte:
«…Jananía, Misael y Azaría pudieron escapar de muchos problemas porque tuvieron cuidado de no comer “alimento prohibido” (Dan 1:8). Aparte de la otra comida no-kasher, que Nabucodonosor sirvió, él acostumbraba siempre servir leche junto con carne. Esto era servido en cada comida (…) Es por esta razón que fue salvado en la cueva de los leones, ya que Daniel había sellado su boca para no comer cualquier alimento no-kasher, Dios selló la boca de los leones para que no pudieran dañarlo…», [Meam Loez, pág 123].

El autor del libro Tzeror Hammor dice que, de acuerdo con los místicos de Israel, la razón sería el no mezclar “fuerzas“. Es decir, que la finalidad sería el no mezclar “fuerzas opuestas” como las culturas paganas pretendían para dominar el Mundo de Arriba. El Eterno está ordenando no mezclar la “fuerza” del rigor con la “fuerza” de la compasión y viceversa; ya que los estudiosos de estos códigos explican que la carne alude al atributo de “rigor” ( מדת הדין – “middat hadin”), por su color rojo proviniendo de un animal degollado y destazado, mientras que la “leche” representa al atributo de “Jésed” (Benevolencia ilimitada), por su color blanco, al provenir de un animal vivo. De tal forma que si se mezclan estas dos cosas se origina un choque espiritual en los dominios celestiales así como en el alma que ingiere la comida. Los seres humanos en la tierra pueden combinar dichos atributos pero sin mezclarlos sabiendo cuándo uno debe comportarse con severidad y cuándo con misericordia.

Por otra parte, en el color rojo de la carne está simbolizada la idea del pecado (o muerte y corrupción), mientras que lo blanco de la leche representa la idea de la absolución (vida), y por eso hay que separar a ambos. Por esta misma razón, el Eterno ha prohibido la relación conyugal mientras la mujer está en sus días de impureza; YHVH no permite que la “vida” (semen del hombre) se mezcle con el flujo menstrual (tejido muerto), la vida es incompatible con la muerte.

Según el intérprete Rashí, la palabra que ha sido traducida como “cabrito”, en hebreo guedí, y significa una cría de cualquier animal, no necesariamente la cabra, o sea que puede ser también de oveja o de vaca. Por ello, cabe aquí aclarar que aunque la Torah se refiere específicamente a “cabrito”, la restricción se extiende a todos los tipos de carne; vacuna, ovina y caprina. No se incluye pescado y las aves. Sin embargo, por una manipulación farisaica, el judaísmo, mediante un decreto del rabinato babilónico, hizo que el pollo y otras aves recibieran el nivel legal de “carne” con respecto a las leyes de “leche y carne”. Más nosotros seguimos lo que las Sagradas Escrituras establecen en su códigos, y no tradiciones humanas.

Yendo a partir de lo expuesto a una generalización que permita una praxis eficaz en nuestra vida cotidiana, entendemos que la carne representa muerte, la leche vida, por lo tanto, la persona de alma misericordiosa no mezcla la vida con la muerte, no tolera macular la pureza con la impureza.
La persona misericordiosa, especialmente no soporta el dolor de un hijo con su madre, en pocas palabras, un israelita misericordioso no aprueba la injusticia social en el mundo que habita.

En resumen, notemos que se habla de un cabrito, y no de carne, para que aprendamos que este mandamiento no es solamente algo referido a la digestión, sino eminentemente vinculado a la espiritualidad. Por lo tanto, y para finalizar debo señalar que las leyes dietéticas del kashrut, más que al bienestar físico apuntan primordialmente a asegurar el bienestar del alma redimida. El creyente mesiánico debe aceptar que cada alimento, además de ser un nutriente del cuerpo, lo es también del espíritu. Por eso, la emunáh (fe) en el Eterno debe primar ante preceptos de esta índole de forma incondicional.


Nota:

Seguramente varios de ustedes vienen considerando hacer donativos a este ministerio de enseñanza que el Eterno me ha encomendado. Los mismos serán usados en las actividades sociales que la Fundación Monte Santo realiza con los más carenciados de nuestra sociedad. Si esta intención vibra en ustedes los invito a ponerse en contacto conmigo, a fin de conseguir los datos bancarios para llevar a cabo dichas donaciones.

¡Desde ya muchas gracias y que el Eterno recompense esta consciencia de Terumáh!

6 Consejos para Comer de Forma más Consciente

La persona promedio pasa por lo menos una hora al día comiendo. Es decir que al llegar a los 30 años, has pasado el equivalente a dos años poniendo comida en tu boca. ¿Cómo podemos hacer de esta una experiencia más placentera, productiva y significativa?

El pensamiento hebreo tradicional tiene mucho que decir sobre lo que comemos, cómo comemos, cuándo comemos e incluso por qué comemos. Muchas de estas cosas son las que recomiendan los científicos modernos.

1. Come cuando tengas hambre.

¿Cuándo fue la última vez que entraste a una estación de servicio para llenar el tanque que ya estaba lleno? Probablemente nunca. ¿Pero cuándo fue la última vez que comiste algo sin tener hambre?

Revisar si tienes hambre antes de llevar ese bocado a tu boca, te permitirá mantener tu peso bajo y construir autocontrol. ¿Asistes al segundo evento de la noche y ya cenaste pero aun así tienes el impulso de seguir comiendo?

Al igual que los nutricionistas contemporáneos, también el Rey Salomón advierte contra del consumo innecesario de alimentos:

“El justo come para satisfacer su alma”

(Proverbios 13:25).

2. Siéntate.

¿Se te hace tarde para el trabajo? ¿Tienes que correr tras los niños? ¿Estás haciendo trámites? No hay ningún problema: simplemente ese no es el mejor momento para ingerir tu comida. Aunque pueda ayudarte a ahorrar tiempo, es una mala idea. En su obra maestra Mishné Torah, el Rambam dice que uno nunca debe pararse o caminar mientras come.

La investigación científica moderna también afirma que comer de esta forma engorda y no es sano. De hecho, incluso hay una dieta basada en esta idea. Se llama “The Sit-Down Diet” (la dieta de comer sentado), y sugiere que consumimos menos calorías cuando comemos sentados que al estar parados o caminando. También digerimos mejor cuando estamos sentados y masticamos como se debe.

3. Reconoce.

Tienes hambre y te sientas para comer. Ahora reconoce de dónde viene la comida. Tomarse tres segundos para reconocer los detalles básicos del platillo culinario que tienes frente a ti puede fijar el tono del resto de la comida. Algo tan simple como reconocer verbalmente el trabajo del cocinero, especialmente si es un padre o tu pareja, puede tener un efecto profundo en tu ánimo.

Prestar atención a cada uno de los ingredientes puede hacer la experiencia incluso más sabrosa.

En el judaísmo, cada vez que se consume un alimento se debe recitar una bendición de reconocimiento antes de dar el primer mordisco. Un error común es pensar que la bendición o brajá que se dice antes de comer es una forma de agradecimiento. No es exacto. Mientras que la bendición de Birkat Hamazón que se dice después de la comida menciona el acto de agradecer, la bendición previa no menciona el agradecimiento. Se trata de reconocer que Dios es el Creador de la comida y en esencia pedirle permiso para tomar Su comida.

4. Aleja las distracciones.

No se puede disfrutar completamente una comida mientras respondes e-mails o miras Facebook. Disfrutar la comida es tan importante para el judaísmo que cada una de sus festividades incorpora en la celebración el placer de comer. Pero nos robamos a nosotros mismos de este disfrute cada vez que comemos sin prestar atención.

¿No te importa disfrutar de la comida? Debes saber que comer distraídamente causa que la digestión sea menos efectiva en desglosar el alimento, lo que disminuye el sabor e incrementa la posibilidad de sufrir inflamación, gases y estreñimiento. ¿Quieres bajar de peso? Los estudios demuestran que mientras más te distraes al comer, más kilos aumentas. Actos simples como prestar atención al olor, sabor, apariencia y textura de la comida, pueden ayudarte a mantener el foco en tu comida.

5. Mastica, traga, espera… Repite.

¿Alguna vez devoraste la mitad del plato en un minuto sin ni siquiera darte cuenta? Engullir toda la cena puede desanimarte pero también puede dejarte con grasa extra en tus caderas.

Desconectar el piloto automático de tu cuerpo mientras comes también tiene grandes beneficios espirituales. Al describir las formas de oponerse a los hábitos alimenticios instintivos, el gran sabio iraquí del siglo XIX, Rav Iosef Jaim, en su libro Ben Ish Jai, recomienda algo que puede ayudarte a tener control. Él escribe que no se debe tomar el siguiente bocado hasta que el bocado anterior no se haya tragado por completo.

La experiencia me enseñó que esto es más fácil decirlo que hacerlo. Sin embargo, una vez que lo dominas, este hábito te permite sentirte en control y elevado. En especial si lo llevas al siguiente nivel y dejas los cubiertos en el plato entre bocado y bocado.

6. Agradece.

Ahora que estas satisfecho y tu espíritu se recargó, llegó el momento de agradecer. Decir gracias es mucho más difícil cuando quieres ir a otro lugar. Quizás es por eso que la única bendición que ordena la Biblia es la bendición después de las comidas y no antes de ellas.

Agradecer es un valor judío básico. De hecho, los judíos son llamados yehudim que viene de la palabra Yehodot, y significa agradecer. La gratitud impregna toda la experiencia judía, desde las primeras palabras que pronunciamos al despertar, hasta mencionar nuestro agradecimiento tres veces al día en nuestras plegarias.

Sorpresivamente, hace poco descubrieron los beneficios secundarios de sentirse lleno de agradecimiento, entre ellos una mejora en la salud, el aumento de la autoestima e incluso la posibilidad de dormir mejor. Tomarnos los minutos extras para valorar el privilegio de tener saciados nuestros estómagos ahora debe parecernos mucho más fácil.

Aunque no es práctico para cada comida, esforzarse por llegar a estas metas puede ayudarnos a tener vidas más significativas, controladas y saludables.

Orar Antes de Sanar

Un grupo de enfermeros oran por los pacientes y el personal médico de un hospital. Piden al Eterno Dios en oración, guía y sabiduría para poder cumplir con su jornada de trabajo.

El video fue publicado por una de las enfermeras, y dijo que tienen la costumbre de hacer esto siempre. “Nosotros oramos todos los días por nuestros pacientes, familias y compañeros de trabajo”, escribió Sonia Diaz en la descripción del video.

Los enfermeros del hospital Covenant Health, de la ciudad de Lubbock, aparecen en el video con las manos extendidas y las cabezas inclinadas, en un momento de oración en grupo.

La oración fue dirigida por una de las enfermeras, que clamaba a Dios con emoción:

Que sus manos sean como curación y consuelo para los que cuidan.

Te pedimos Señor que los alientes a ser los líderes que los llamaste a ser”.

“Que ellos confíen en Ti, sabiendo que Tú estás guiando cada paso que ellos dan. Señor, deles paciencia, fuerza y, sobre todo, amor mientras caminan en sus nuevos caminos”, agregó, en referencia a unos enfermeros que se despedían.

La oración se completa con las siguientes palabras: “Señor, pon una mano de protección alrededor de ellos y de todo nuestro equipo. Bendice a los que están enfermos, llorando, muriendo, para que puedan encontrar consuelo y paz en Ti.

 Te pedimos esto en su nombre precioso de Jesús. Amén”.

¡Cuidado con tu Espalda Mujer!… ¡Podrías estar Cargando Más de Seis Kilos en tu Bolso!

El exceso de peso puede causar o reforzar los desequilibrios musculares en los hombros y la columna vertebral.

Cosmetiqueras, toppers, llaves, cartera, paraguas, lámpara de emergencia, computadora, termo, desodorante, perfume, crema para manos y hasta lo que no imaginamos, forman parte de la larga lista de artículos que una mujer puede llevar en su bolsa.

Todos los días, durante su traslado de la casa a la oficina, a la escuela o cualquier otro sitio, llegan a cargar hasta 6.3 kilogramos en sus bolsas, advirtió Alexander West, cirujano de la columna vertebral del Departamento de Neurocirugía del Hospital Metodista de Houston.

Sin embargo, el exceso de peso puede desequilibrar la columna vertebral y pone tensión en los músculos, por lo que es recomendable cargar una bolsa con menos del 10 por ciento del peso corporal.

Hay muchas recomendaciones sobre cuánto debe pesar una bolsa de mujer para preservar una espalda y columna vertebral sanas; una guía reciente publicada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) estableció que una bolsa de mujer no debería pesar más 0.9 kilogramos”, apuntó.

Puede aligerar la carga en su bolsa al no llevar lo que no tiene que llevar, muchas mujeres meten sus computadoras portátiles, que pueden pesar un promedio de 2.2 kilogramos en sus bolsas”, señaló.

Alertó que usar una bolsa en un lado puede causar o reforzar los desequilibrios musculares en los hombros y la columna vertebral; esos desequilibrios pueden afectar los músculos del cuello y el hombro, e incluso el músculo central de la columna vertebral.

Los desequilibrios musculares pueden causar otros problemas, como cambios en la marcha, aumento de la postura de la cabeza hacia adelante y hombros redondeados. Llevar una bolsa con sobrepeso también se relaciona a la enfermedad preexistente de la columna lumbar”, apuntó.

Por ello, Alexander West recomienda hacer la bolsa lo más liviana posible; elegir la más pequeña que se pueda; moverla de hombro a hombro; mantener una buena postura; concentrarse en estirar y fortalecer la parte superior del cuerpo y el cuello; y usar correas gruesas.

 

Tomado de MSN Noticias

El Sexualidad Mesiánica frente al Sexo Reptiliano

Por P.A. David Nesher

 

“No haréis según la práctica de la tierra de Egipto donde morasteis; ni obraréis conforme al uso de la tierra de Canaán, adonde Yo os llevo, ni actuaréis según sus costumbres. Cumpliréis con mis juicios y mis estatutos guardaréis, siguiéndolos; Yo soy el Eterno, vuestro Dios.” 

(Levítico 18:3-4)

 

En el capítulo anterior hemos estudiado cómo la Torah legisla leyes y promulga mandatos cuya finalidad última era desarraigar las normas y costumbres paganas, en las cuales la humanidad en general, e Israel en particular, estaban inmersos. Pero en este capítulo 18 de Vayikrá (Levítico), la Torah enfrentará a los hebreos con leyes claras y pertinentes todo lo referente a la sexualidad del hombre y de la mujer. Leyes para salvaguardar la moral social e individual, presentadas en un estilo parenético, con la fórmula estereotipada y enfática “Yo Yahvéh” (“Yo Soy el Eterno“). Con esta afirmación, el Eterno establecerá una clara separación entre Israel y el resto de las naciones, al declarar este principio: “Me pertenecen, no harán como el mundo hace.”

Este texto muestra que los hijos de Israel han sido llamados a ser diferentes a los demás pueblos del mundo, especialmente cuando los pueblos son tan inmorales como los egipcios y los cananeos.  Los persas, por ejemplo, animaban a los varones a realizar uniones maritales con madres, hijas y hermanas, en base de que dichas relaciones tenían un mérito especial delante de los ojos de los dioses.

Israel está sujeta a una vocación que proviene del Mundo de Arriba. Cada miembro de Israel debía ver en estos paradigmas jurídicos las bases de una cultura verdaderamente humana, que los comprometía a ver en estas leyes una obligación moral estrechamente relacionada con la Alianza de Yahvéh que hacía de ellos un pueblo santo diferente de los demás.

Los hebreos hemos sido llamados a comer de una manera integral y diferente, vestir con estilos diferentes, hablar claramente diferenciados, etc. ¿Podemos entonces mirar las prácticas de los demás pueblos y hacer lo contrario? ¿Es eso lo que Yahvéh quiere enseñarnos con esta palabra? Hasta cierto punto esto está bien, pero si vamos a dejar que las prácticas de los paganos determinen nuestra conducta, es posible que dejemos de hacer algo que Yahvéh aprueba e incluso manda. ¡No vamos a dejar de hacer algo bueno sólo porque los demás lo hacen!

Por lo tanto, sigue el versículo 4 diciendo: “…habréis de cumplir MIS estatutos y guardar MIS leyes para andar en ellos.” Dejando así bien claro que no son los paganos los que determinan nuestra conducta, sino la Torah de Yahvéh. En el camino de restauración hay muchos ex cristianos que rechazan todas las cosas que hacen los cristianos. Pero sólo por el hecho de que se hagan ciertas cosas en el mundo cristiano no es una razón suficientemente fuerte para rechazarlo. Por ejemplo, no podemos dejar de leer las Escrituras porque los satanistas las estén leyendo. Esa actitud no es sana y al final llevará a la persona a desviarse del camino recto.

Cuando Dios creó el mundo, bendijo al varón y a la mujer con la capacidad de procrearse y perpetuar su simiente en esta, nuestra Tierra (Génesis 1:28). Sin embargo, cuando la primera humanidad escuchó la enseñanza de la serpiente, le entregó a esta la potestad de manipular la sexualidad como un instrumento de degradación, que conduzca a la humanidad al caos.

Por ello, más adelante la Torah reflejará la ira divina desatada por la actitud perversa asumida por los, “Bené Elohím” (“בני אלהים”) , aquellos ángeles que violaron su naturaleza, y se unieron por medio de pactos chamánicos con las hijas de Caín, violando así las más mínimas normas de moral sexual, como leemos en los versículos siguientes:

“Vieron los Bené Elohím a las hijas del hombre que eran bellas y tomaron mujeres para ellos, de todas las que preferían.

Dijo Yahvéh:

¡No contenderá eternamente Mi Espíritu por causa del hombre porque es carne!

Serán sus días, ciento veinte años”.

(Génesis 6: 2-3)

El sabio exégeta judío Rambán ha entendido que en los códigos del versículo 2 estamos frente a un caso de perversión sexual donde: “…los hombres, emulando la conducta de ángeles caídos, tomaban a las mujeres en contra de la voluntad de las mismas, amén de posesionarse de mujeres desposadas“. Así, esta perversión sexual irá en aumento hasta que el Eterno traiga el Diluvio sobre la humanidad.

Por eso, en el capítulo 18 de Levítico, la Instrucción (Torah) divina prevendrá a los hebreos, explicándoles por qué los liberó de los riesgos y peligros que involucraba permanecer en la tierra de Egipto. Este imperio, a pesar de ser una nación que había llegado a la cumbre de la civilización, logrando picos en la ciencia y en las artes, habían permitido en su seno el desarrollo de perversiones y aberraciones, en lo que a la sexualidad se refiere, que lo había conducido a alcanzar lo 40 grados de degradación moral a los que puede llegar la humanidad (ya en el grado 50 no hay manera de regresar al diseño original). A tal punto era esta degradación moral que la Torah,  llama Hukót HaTohebot (normas aberrantes) a todos los paradigmas que regían las costumbre egipcias en el área de los sexual.

Lo mismo ocurría en la tierra de Quenahan (Canaán), que el pueblo de Israel se aprestaba a conquistar. El Eterno les revela con estas leyes que ellos corren el peligro de conquistar la tierra, pero a la vez, “ser conquistado” por las costumbres y normas aberrantes de los pueblos que la habitaban. Cosa que en realidad ocurrió (Véase el libro de Jueces 2:11 y subsiguientes).

Entendamos que la misma religión que estos pueblos practicaban, rindiendo culto a dioses de la fecundidad, pretendía santificar los actos sexuales desordenados, fomentando así la inmoralidad entre sus adeptos y seguidores.

Así nuestro capítulo Levítico 18 enunciará todas las uniones prohibidas entre hombre y mujer, ya sea por consanguinidad, o por la perversión que pueden generar las mismas. Por lo tanto, la existencia misma del pueblo de Israel dependerá de la capacidad que demuestre para cortar en forma clara y nítida con un pasado atentatorio contra la idea del ser humano creado por Dios para desarrollarse en nombre de Él, y lograr su bienestar rechazando perversiones y aberraciones. Para ello será necesario constituir una familia sana, que es el núcleo básico de toda sociedad.
En cuanto al futuro del pueblo, dependerá de su capacidad, de desarrollarse de acuerdo con las normas de la Torah.

Los israelitas debían mantenerse puros y apartados para Yahvéh. Él no quería que su pueblo fuera absorbido por la cultura y/o el ambiente que los rodeaba: “… ni actuaréis según sus costumbres“, les ordenó. El término “costumbres“, por supuesto, hace alusión a las perversiones sexuales vigentes en esos pueblos, y que la Torah enuncia en nuestro capítulo.

A nosotros, de igual manera, la sociedad occidental post-moderna puede presionarnos a que nos conformemos a su manera de vivir y de pensar. Sin embargo, si cediéramos ante la presión nos confundiríamos, y no sabríamos a cuál grupo pertenecemos. Además perderíamos nuestra efectividad para servir a Dios, que es al fin y al cabo nuestra vocación esencial.

Tristemente, aquellos que se llaman hoy en día cristianos a menudo toman el estándar de su conducta sexual de parte de los estándares que marca el sistema de cosas imperante, rechazando la Instrucción del Señor. Claramente ellos saben que debieran de ser diferente del mundo en su moralidad sexual, y deberían de seguir el estándar bíblico para la conducta sexual trazada por el Creador. Es paradójico, en las congregaciones primigenias, a cuyos miembros se los señalaba burlonamente como cristianos, un argumento que ellos daba para mostrar la veracidad del Evangelio del Reino era: “Pueden saber que esto es Verdad absoluta al ver a nuestras vidas, especialmente en la conducta sexual.” Hoy, ese mundillo que dice vivir como aquellos, autodenominándose  cristianos dice: “No me mires a mí, mira a Jesús.”

Por eso, es mejor que tú, que has salido de la Gran Babilonia (el cristianismo) obedezcas al Eterno y no permitas que la cultura de este sistema reptiliano afecte tus pensamientos, habla y acciones.

 

La Vida: Valor y Derecho Supremo

Sin duda alguna, el tema del aborto reaparece constantemente en el debate público occidental como una cuestión política que pretende superar y vencer toda reflexión ética. Por ello, es fundamentalmente un tema de constante debate parlamentario y jurídico. Esto se debe al gran avance de movimientos feministas y progresistas que buscan impulsarlo para que el mismo se considerado legal, quedando consagrado de esta manera, el derecho de toda mujer embarazada a decidir libremente sobre la vida del niño por nacer, es decir, sobre su propio hijo.

Lo cierto es que la “interrupción voluntaria del embarazo“, como estas ideologías postmodernas pretenden llamar al aborto, es un tema controvertido en todos los rincones del planeta, pero también el enfoque de esta cuestión varía según el contexto cultural de cada región.

La paradoja es que, si bien la mayoría de las personas están de acuerdo respecto a que la libertad individual no permite el asesinato, cuando se trata del aborto el tema gira en torno a la definición misma de cuándo comienza la vida. La respuesta a esta pregunta está influenciada por aspectos religiosos o ideológicos, y de esta manera, el tema del aborto de inmediato involucra las más sagradas creencias y opiniones que tienen las personas sobre Dios, el alma y la naturaleza de la existencia. Así pues, la forma de afrontar esta problemática por parte de un europeo católico o protestante difiere de la que puede tener un budista, un musulmán o un judío. Al parecer, y justificado en lo que he dicho en este párrafo, los grupos opuestos “a favor de la vida” y “a favor de la elección” estarán eternamente en pugna. Es que el tema del aborto tiende a generar fuertes emociones, tanto en los que están a favor como en los que están en contra. Sin embargo, las cuestiones éticas no pueden decidirse en base a argumentos emocionales, ni tampoco por consenso. Lo que debe debatirse es la naturaleza del embrión en gestación. Ése es el centro de esta cuestión. Por ello, vale la pena que hoy tomemos un tiempo para considerar el enfoque yahvista sobre el asunto, y de esa manera lograr una cosmovisión desde la fe de Abraham, Isaac y Jacob.

El Valor de la Vida.

Antes de sumergirme en el desafío de dicha tarea de fe, conviene hacer un racconto muy sintético acerca de la cosmovisión primigenia de la humanidad ante este tema. Comenzaré diciendo que la mayoría de los sistemas religiosos y legales en las culturas antiguas se oponían a inducir el aborto. De esta manera, encontramos evidencias documentadas de que tanto los asirios, como los hindúes y así como el antiguo Egipto, entre otros, se oponían a inducir el aborto. Así mismo, entre los antiguos griegos había diversas opiniones. En contraste, los romanos prohibieron el aborto y establecieron severos castigos para quienes lo realizaran.

Una actitud negativa hacia la inducción del aborto es también evidente en la mayor parte de los juramentos médicos conocidos. Incluso si la actitud negativa no está explícita, queda implícita como parte de la conducta ética general de los médicos. El famoso Juramento Hipocrático afirma:

“Nunca le daré una pócima a una mujer ni utilizaré ningún instrumento para inducir un aborto”; aunque otras escuelas griegas de medicina no se oponían al aborto…”

Ahora sí, metiéndonos de lleno en nuestra herencia espiritual (la emunah -Fe-), debo confesar que nuestra certeza en los códigos de la Luz concibe a la vida como un don de la divinidad misma, por lo que debe ser apreciado y valorado sin importar su dimensión temporal. Esa gracia divina tiene un valor intrínseco e infinito. Es por ello que siendo un regalo sagrado no está en el dominio de los hombres decidir su suerte. Este paradigma estaba bien arraigado en aquellos discípulos de Yeshúa que proclamaban el Reino de Dios a las naciones:

“…pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas…

Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos”

(Hechos 17:25, 28)

Sus profetas llamaban constantemente a los israelitas a no olvidar esta verdad, tal como el mensaje de Ezequiel lo anunciaba:

“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía.”

(Ezequiel 18:4)

El rey David, como salmista experto en lo profético, hacia cantar a Israel así:

 “De Yahvéh es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan”.

(Salmo 24:1)

Así mismo, el mismo salmista aseguraba en otro salmo que a los ojos del Eterno, la vida, y primordialmente la vida humana, es sagrada:

“Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz.”

(Salmo 36:9)

También lo es la vida de la criatura que está en el vientre de su madre, el lugar que Yahvéh, como Creador diseñó para que los bebés estén protegidos durante su formación. El rey David, como profeta entendido en los códigos lumínicos del propósito eterno le cantó a Yahvéh:

Porque Tú formaste mis entrañas;
Me hiciste en el seno de mi madre...

Tus ojos vieron mi embrión,
Y en Tu Libro se escribieron todos
Los días que me fueron dados,
Cuando no existía ni uno solo de ellos.

(Salmo 139:13, 16)

Enfocado en esta cosmovisión, Job, el varón de fe, discípulo del Eterno en la “Escuela del Dolor”, llegó a expresar desde su sabias reflexiones:

“¡El mismo Dios nos dio vida en el vientre!
¡A ellos y a mí nos dio forma en la matriz!”

(Job 31: 15)

Con su mente lleno de esta verdad, el profeta Jeremías hace notar a sus oyentes el tierno interés que el Eterno siente por esa delicada vida que crece en la matriz:

“Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones.”

(Jeremías 1:5)

La vida, según lo que revela la Instrucción divina resulta un bien indisponible a los seres humanos. Es por ello que nuestro bagaje cultural no permite el suicidio ni avala el asesinato piadoso (eutanasia). Ejemplo de ello lo tenemos cuando el rey David condenó al soldado que terminó con la vida del rey Saúl, que había intentado suicidarse y no lo logró, (dice el relato que cuando Saúl agonizando de dolor le pidió a su asistente que terminara con su vida). Se desprende de la condena de David que era considerado un delito al asesinar a alguien, aunque estaba sufriendo y agonizando y a punto de morir.

Así mismo, considerando esta cosmovisión yahvista la Instrucción (Torah) divina se opone al aborto ya que es contrario al desarrollo natural de las cosas. Se trata de un acto espiritual y físicamente dañino, que siguiendo los designios de la vida no debería realizarse.

Debemos saber, que el proceso de la concepción y embarazo corresponden en la revelación divina a los Tres Mundos Inferiores (“Tres Cielos” u Olamot), tal como lo revela el profeta Isaías (43:7). La concepción corresponde al mundo de la Creación (Briah), el período de 40 días desde la concepción corresponde al mundo de Formación (Yetzirah) y el nacimiento que tiene lugar luego del período subsecuente corresponde al mundo de la Acción (Asiah).

Desde sus comienzos las Sagradas Escrituras se refieren a estos tres momentos del embarazo: el momento de la concepción, de la formación y del nacimiento, que es el del completo desarrollo del feto en el útero. En hebreo este momento es llamado Asiah, también significa el “ser completo”. El feto está completo y ahora puede nacer al mundo y continuar creciendo. Así y según la Torah, la vida es un proceso que va adquiriendo con el tiempo mayor relevancia hasta considerarse una vida humana en plenitud mesiánica.

Por encima de estos tres mundos está la unión del padre y de la madre que corresponde al mundo de Atzilut, que es el nivel de la Conciencia Divina, total y absoluta unidad. Este da nacimiento a los tres mundos inferiores. La unión expresa la unión Divina. Si la semilla es concebida apropiadamente entonces tiene lugar el proceso Divino de procreación. Está absolutamente prohibido destruir este proceso divino que realmente comienza desde el momento de la concepción. Este es el secreto de la creación, como si fuera, ex-nihilo.

En suma, desde nuestra perspectiva de fe, vivir es una responsabilidad frente a Yahvéh, pero también con la sociedad, por cuanto todos estamos aquí como parte de un diseño en el que el amor al prójimo se expresa en poner a disposición las fuerzas propias al servicio del otro, a fin de que ese otro logre llegar a la plenitud de su propósito sin obstáculo alguno.

La Instrucción Divina para Proteger la Vida.

La emunah, como don celestial, nos permite aceptar que lo que Yahvéh piensa sobre la vida de un bebé no nacido se refleja, por un lado, en la Torah y por otro, en nuestra propia conciencia. Ahora bien, vamos a repasar las principales fuentes en la Torah que se señalan al aborto como un anti-diseño. Tres pasajes de la Torah se relacionan específicamente con el aborto.

La primera fuente es entendida por el Talmud como una prohibición del aborto para quienes cumplen las leyes de Noaj, lo cual luego es extendido por el Talmud aplicándose también para los hebreos, hijos de Abraham, que están bajo la Alianza divina. Antes de seguir, debemos recordar que las leyes de Noaj son la prohibición respecto a la práctica de la idolatría, el asesinato, el robo, las relaciones sexuales prohibidas, la blasfemia,  y el precepto positivo de establecer cortes de justicia para hacer cumplir las leyes, aún ejecutando la pena capital como castigo.

“El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.”

(Génesis 9:6)

Tanto el Talmud, como una gran cantidad de exégetas expertos en el hebreo, explican que este versículo se refiere al aborto:

Fue dicho en nombre de Rabi Ishmael:

Un hijo de Noaj debe ser condenado a muerte incluso por matar a un feto.

¿Cuál es la fuente de Rabi Ishmael?

Porque está escrito:

Al que derrame sangre humana por el hombre se derramará su propia sangre” [si lo leemos literalmente: el que derrama sangre de una persona dentro de otra persona, etc.].” (Bereshit 9:6).

¿Qué persona está dentro de otra persona?

Esto se refiere al feto en el útero de la madre.”

[Talmud Bavli (Talmud de Babilonia), Sanhedrín 57b]
La segunda fuente de la Torah prohibiendo el aborto es la prohibición general de matar en el Decálogo (mal llamado “Diez Mandamientos” por la teología cristiana):

“No matarás.” 

(Éxodo 20:13)

En verdad la expresión “Lo tirtzaj” debe ser traducida: “No asesinarás”. Ahora bien, ¿qué quiere decir el Eterno con esa frase? Entender esto es vital para poder comprender y apreciar el verdadero enfoque de la moralidad de la Torah.

En hebreo, la palabra que hace referencia a “matar” es “harigá”, que es un verbo completamente diferente. Hay un mundo de significados en esta elección de palabras. Cualquier diccionario nos informa las diferencias entre el asesinato y la muerte. Aunque el final para el difunto sea similar, las intenciones, motivos, modos, del perpetrador son diferentes sea si es matador o asesino.

Considerando esto así, entendemos que en la cosmovisión del Señor, asesinato, es tomar la vida de un ser inocente, y es un acto prohibido siempre. Sin embargo, matar, es tomar cualquier vida, que a veces es permitido y hasta podría llegar a ser una obligación. Por ello, en las Sagradas Escrituras existen situaciones en las cuales está permitido, e incluso puede resultar imperativo matar:

  • Aplicación de pena capital tras juicio justo, apelaciones, defensas, etc., en los casos extremos que era acorde a la ley su ejecución.
  • En defensa propia ante agresiones que pueden ser mortales.
  • Similar a la anterior pero en resguardo de la vida inocente ajena.

De lo anterior se deduce que matar en la guerra es un acto necesario, cuando lo fuera, aunque no deseable. Ejemplo escritural de esto lo encontramos en las guerras de Yehoshúa (Josué) que fueron parte de la estrategia divina para que los israelitas pudieran re-establecerse en las tierras que les fueron dispensadas por Yahvéh a Abraham, Itzjak y Yaakov. Estas guerras, dolorosas por cierto, son comprensibles con ese sentido. Y sus muertes, son parte de lo despreciable que tienen las guerras. Por causa de esta cosmovisión el ejército israelí se llama Tzvá Haganá LeIsrael que traducido es: Ejército de DEFENSA de Israel.

En cambio, asesinar, en todas su formas está prohibido por el Eterno. Esto incluye:

  • Crimen (ese al que la TV nos tiene tan lamentablemente habituados)
  • Eutanasia
  • Suicidio
  • Aborto (cuando no cuenta con consentimiento legal/médico)

La tercera fuente de la Torah que se refiere al aborto es en un caso en el cual hay dos personas que se encuentran en un combate mortal. La mujer embarazada de uno de los combatientes entra en la lucha para salvar a su marido. Accidentalmente, un golpe mortal dirigido al hombre, llega a la mujer, matándola a ella o al niño que está en su vientre. La Torah dice que en ambas instancias la ley es la siguiente:

“Y si algunos hombres luchan entre sí y golpean a una mujer encinta, y ella aborta, sin haber otro daño, ciertamente el culpable será multado según lo que el esposo de la mujer demande de él; y pagará según lo que los jueces decidan. Pero si hubiera algún otro daño, entonces pondrás como castigo, vida por vida,…”

(Éxodo 21:22, 23)

Esta es la ley que se aplicaba cuando dos hombres luchaban y accidentalmente se dañaba a una mujer embarazada, provocándole un aborto. Si no hay un daño fatal a la mujer, entonces la parte culpable debía pagar una pena monetaria. El esposo de la mujer debe efectuar la demanda, y la cantidad que se deberá pagar es determinada por las cortes. Los jueces primero tenían que evaluar las intenciones y circunstancias de cada caso. Sin embargo, si ocurría un daño fatal a la mujer, entonces debía pagar una compensación completa por su vida es decir, que era condenado a la pena capital. Así pues, el asesino pagaba la vida de la criatura con la suya propia (Números 35:22-24, 31).

Sin duda alguna, la Instrucción nos revela que la vida humana prenatal es un magnífico don de Yahvéh. El ideal del Eterno para los seres humanos establece la santidad de la vida humana, a imagen de Dios, y exige respeto por la vida prenatal. No obstante, las decisiones acerca de la vida deben ser tomadas en el contexto de un mundo caído. El aborto nunca es un acto de pequeñas consecuencias morales. De esta manera la vida prenatal no debe ser destruida irreflexivamente. El aborto debería ser practicado únicamente por razones muy serias.

Valorando la Vida en Potencia.

Para ir encontrando una conclusión a un tema tan extenso y profundo, diré que el término hebreo que se utiliza para hablar del aborto es hapalá  (הפלה) que proviene del verbo caer. Es decir, que en la mentalidad hebrea, el aborto es la caída de una vida potencial. Por otro lugar es importante destacar la importancia que la mentalidad hebrea de Israel le otorga a la procreación. El traer vida al mundo y poblar la tierra es el primer precepto que le es comandado al ser humano. Bajo estas consideraciones, se entiende que cuando un espermatozoide fecunda un óvulo, la Torah considera su desintegración un delito en la fase que sea, cuando no hay ninguna razón lógica para efectuarlo. Un aborto representa la devaluación de la vida, ya que el varón y la mujer, al tomar una decisión que compete al Juez Supremo, trascienden su rol como humanos e interfieren en el designio divino. En ese sentido, el aborto para la Instrucción (Torah) divina es un delito que atenta contra uno de los más santos mandamientos de la humanidad que es la procreación, y así es parangonable a un homicidio.

Ahora bien, alguien cuestionará: ¿qué se puede decir de una niña que concibe un hijo sin estar casada y carece de toda preparación para ser madre? ¿Debería permitírsele traer un niño al mundo? Los sentimientos de Yahvéh por la criatura no cambian solo porque su madre haya obrado de una manera insensata e inmoral. El nacimiento del niño puede ayudar a la madre a darse cuenta de los resultados naturales de su inmoralidad y grabar en ella la sabiduría de la Instrucción (Torah) divina. Eliminar la consecuencia de su acto sexual ilícito puede dejar en ella un profundo sentimiento de culpa o tal vez alentarla a cometer más actos de inmoralidad.

Si no hay un padre con quien compartir la carga, criar un hijo no será fácil. No obstante, una estrecha relación con nuestro Padre celestial puede proporcionar a la madre la fuerza, el apoyo y la guía morales y emocionales para hacerlo. Además, Dios también ha provisto la congregación cristiana para ayudar a aligerar la carga de las madres solteras.

Entonces otro objetará: ¿y si es un médico quien anuncia que una mujer puede correr poner en peligro su vida si desea llevar a término su embarazo? Pues bien, encontré la opinión del Dr. Alan Guttmacher quien aseguró: “Hoy día, casi toda mujer embarazada puede sobrevivir a su estado de gestación a menos que padezca alguna enfermedad mortal, como el cáncer o la leucemia, y en ese caso, es improbable que el aborto pueda prolongar su vida, y mucho menos salvársela”. También La Enciclopedia Americana dice: “Como la mayoría de las mujeres pueden llevar a término su embarazo aun padeciendo graves problemas médicos, son pocos los abortos que necesitan practicarse para proteger la salud de la madre. La mayoría de los abortos son para evitar tener un hijo”. De modo que esas situaciones extremas se presentan muy pocas veces. Sin embargo, si efectivamente se plantease esa situación en el momento del parto, entonces serían los padres de la criatura quienes deberían decidir entre la vida de la madre o la del niño. Es decisión suya.

Tengamos siempre en cuenta que el médico, según la concepción de la Torah, es un enviado del Eterno para tratar a las personas en sus enfermedades, pero no tiene derecho alguno para usar sus conocimientos con el fin de acortar o quitar la vida. No tiene el médico más autoridad que otro para opinar sobre la vida y la muerte, porque eso es un asunto humano y no biológico. Podría dar un diagnóstico o expresar sus probabilidades, pero nunca puede esa información conllevar al homicidio. Es por ello por lo que el médico no tiene atribuciones para decidir la fatalidad humana.

Fuera de las situaciones límite en las que hay que elegir entre una vida y otra, demás está decir que nuestra fe ve en el nacimiento de cada niño una enorme e induplicable bendición y herencia divina. Por lo tanto, no sólo tenemos la responsabilidad de preocuparnos por la propagación de niños, sino que tenemos la obligación de apoyar una conducta social general que respeta la vida al máximo y que fomenta la natalidad.

Por otra parte, ¿no es natural que el Creador de la vida haya establecido pautas claras con respecto al uso de nuestras facultades reproductivas? A sus ojos, crear una vida que no se tenga la intención de cuidar constituye un pecado semejante al de quitar una vida.

Es indudable que el debate continuará hasta el fin de este sistema. Pero en lo que respecta al Creador de la vida, Yahvéh nuestro Dios, y a los que respetan sus leyes, la cuestión no ofrece la menor duda. La vida es preciosa, es una dádiva celestial que se ha de cuidar y atesorar desde su mismo comienzo.

 

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“¡Creer en Dios es Bueno!” (Dr. Daniel López Rosetti)

La ciencia ha demostrado, a través de sus últimas investigaciones, que la fe es también parte de un proceso biológico.

Cuando un ser humano tiene fe, piensa o siente la noción de Dios, existen partes del cerebro relacionados con el sistema límbico que se activan generando fuerzas de salud.