Oración

Shovavim: ¡Días Especiales para Corregir a los Hijos Traviesos de Dios!

Por P.A. David Nesher

Existen seis semanas muy particulares en el Calendario de Yahvéh que no muchos conocen. Son las semanas en las cuales se lee desde la Parashá Shemot hasta la de Mishpatim. Las mismas reciben el nombre de: «Shovavim (שׁובביﬦ )», y si observamos bien, notaremos que la palabra Shovavim es en realidad un acrónimo que se deriva de las iniciales de las seis porciones (Parashot) de la Torah: Shemot, Vaera, Bo, Beshalaj, Yitró y Mishpatim. Por lo tanto, Shovavim comienza con la lectura de la Parasha Shemot.

Desde un punto de visto más profunda, el nombre «Shovavim» insinúa las palabras del Eterno a través del profeta Yirmiyah, quien en su oráculo dice así:

¡Volveos, oh hijos rebeldes y traviesos, y os sanaré de vuestras rebeliones! -Henos aquí; nosotros venimos a Ti, porque Tú eres el Eterno nuestro Elokim.»
(Yirmiyáh / Jeremías 3:22)

שובו בנים שובבים

Se pronuncian: «shuvú banim shovavim” –
Se traducen: “retornen hijos traviesos

Así es como el nombre shovavim simboliza el arrepentimiento que se le exhorta a hacer en este período de seis semanas poderosas.

Son seis semnas que están especialmente relacionados a la rectificación del brit miláh (pacto de la circuncisión). Por ello, los sabios enseñan que es auspicioso arrepentirse de los pecados (“travesuras“), especialmente de las relacionadas con el sexo.

El Rabino Schneur Zalman de Liadi, más conocido como el Alter Rebe, enseñó que Shovavim el mejor tiempo para rectificar con un corto ayuno es en estas semanas. Por ello, algunas personas muy piadosas acostumbran durante estas semanas a ayunar los lunes y jueves (desde el amanecer, y hasta el atardecer), incrementando sus tefilot (oraciones de alianza) y haciendo tzedakáh (actos y ofrendas de caridad o justicia social). Es interesante saber, que en los Shabatot (Sábados), cuando se leen estas parashot (porciones semanales) de la Torah, algunos creyentes se proponen abstenerse de hablar, excepto las palabras de oración y la Torah . A este tipo de ayuno se llama ta’anit dibbur ( תענית דבור ).

Lo importante para nosotros es entender que Shovavim es un tiempo especial para incentivar o comenzar los cambios trascendentes en nuestras vidas, para decidirse a hacerse responsable de la propia existencia de una manera más intensa y comprometida con la Torah y los preceptos divinos que ella revela.

Todos debemos concentrarnos en tener diariamente un comportamiento perfecto y no dejar que la negatividad nos quite la luz que nos ganamos. Todos los días, antes de irnos a dormir, debemos confesarnos todas nuestras ‘impurezas’ y establecer un plan para corregirlas.
Nuestras correcciones personales nos limpian a nivel de unidad; pero también afecta al Tikun Olam (Reparación del mundo entero).

Estas seis semanas, en realidad son 42 días de oportunidades para que podamos expandir nuestra vasija en un proceso de limpieza. En este lapso, el Espíritu de Yahvéh nos da la habilidad de retomar cualquier chispa de Luz que hayamos entregado al Lado Negativo o desperdiciado a través de nuestras acciones egoístas y reactivas, especialmente en nuestra mala administración del sexo.

En estas semanas entramos en un despertar para salir de nosotros mismos y ver que las personas que están en nuestro camino son aquello en lo que debemos enfocarnos para un cambio total durante este periodo. Son días especiales para interceder para conseguir el denuedo de la Unción divina, y así cumplir con la Gran Comisión que el Maestro nos ha encomendado. Por ello, durante esos 42 días clamamos en la brecha por todos aquellos conocidos que anhelamos entren en el Camino del Monte Santo de Dios.

SHOVAVIM comienza con Shin de Shemot.

Shemot es el nombre de ambos: la parasháh (porción) y el sefer (libro), hay algo especial  acerca del principio: “todo sigue al inicio”.

Expliqué más arriba que Shovavim comienza con la lectura de la porción de Shemot (básicamente, comienza en la tarde del Shabat cuando leemos la última porción de Bereshit, VaYeji). 

Shemot (שמות) comienza con la letra ש (Shin). El aspecto de dicha letra se forma juntando tres letras Vav (cada una de ellas simboliza a las tres columnas del Árbol de la Vida), donde cada letra Vav equivale al valor numérico 6 . Debido a ello, la letra Shin representa el elemento fuego, que es una herramienta espiritual de transformación lumínica.

Ahora bien, hemos aprendido que con la parashá Shemot comienza el segundo libro de la Torah (del mismo nombre) y que dicho rollo está al nivel de Jokmáh (Sabiduría) de Zeir Anpin (el “Rostro Pequeño”) de Dios revelado en la Torah. 

Así pues las seis porciones del libro nos hablan del proceso divino de la primera redención y la salida del exilio en Egipto. Era el momento en que el Zeir Anpin de Dios (Vav = 6 = la Torah) estaba aumentando su luz para la revelación en el Monte Sinaí. 

La quinta semana es la porción de Yitró, donde leemos acerca de Metán Torah (la recepción de la Torah) con el Decálogo. 

El hecho de que Shovavim se base en el momento en que se leen las porciones significa para nosotros que la lectura de la Torah es tan importante como una festividad.

Conectamos, a través de las lecturas de la Torah en este período, con el proceso de Redención y con todos los milagros que sucedieron en el movimiento divino de sacar a los israelitas de Egipto. Leemos sobre el milagro de la división del Mar Rojo, el maná, el agua, la recepción de la Torah y otros milagros y maravillas.

Las seis semanas son 42 días llenos de oportunidades para expandir el recipiente que es nuestro corazón limpiándolo de toda klipá (“caparazón” o “cáscara“) egoica por medio de la Teshuváh (el “regreso” o “arrepentimiento“) a la Luz Infinita, nuestra Fuente Primordial.

¡El comienzo de la rectificación del pacto es esta semana! Existe un verso en Malaji, el último profeta (Malaquías), que escribe:

שובו אלי ואשובה אליכם ,
regresa a Mí y Yo volveré a ti”.
(Malají / Malaquías 3:7)

La palabra שובו , regresar, es igual a 314, el valor del Nombre de Dios Shadai (די – ש ), el Nombre que corresponde a la sefiráh Yesod (“fundamento”), y del que los sabios interpretan que significa que: “Dios dijo al mundo:  ¡Es suficiente! (Shá Dai)”.

Como el Rebe Rashab explica, toda teshuváh en el pacto está destinada a frenar y detener la desaparición de la verdadera identidad de la persona, la cual es lo que la mancha del pacto quita. Entonces, estas dos palabras שובו (“regresad“)  y די – ש  (Shadai) son iguales.

La palabra raíz de Teshuváh está en la palabra Shovavim y nos ayuda a conectarnos con Día del Árbol de la Vida , Tu B’Shevat (15 de Shevat), que ocurre en la última semana de este período.

Seis herramientas yahvistas para elevarse a una mayor Unción.

Todas las herramientas utilizadas por Moisés en el Éxodo para liberarse de toda plaga de Mitsrayim (Egipto) están disponibles para nosotros durante las semanas de SHOVAVIM.

Entonces, veamos ahora las pequeña enseñanza de cada Parashá de estas semanas que permitirán a nuestra mente estar abierta y expectante a los que nuestra alma recibirá de los Cielos:

1. Shemot: Tefiláh (Oración de Alianza)

«Los Hijos de Israel gemían a causa de la esclavitud y clamaron a Elokim, y el clamor de ellos a causa de su esclavitud subió a Elokim. Elokim oyó el gemido de ellos y se acordó de Su pacto con Avraham, con Itsjak [Isaac] y con Yaakov [Jacob]. Elokim miró a los Hijos de Israel y Elokim comprendió»

(Shemot / Éxodo 2:23-25)

Dirige al Eterno tus plegarias con plena conciencia y certeza de estar en conexión por medio del Pacto Renovado en Yeshúa. Abre tu corazón ante Él y espere con confianza la respuesta que siempre es buena.

2. Vaerá: Reconocimiento del pecado y error

«Entonces el faraón mandó llamar a Moshé [Moisés] y a Aarón y les dijo: -He pecado esta vez. El Eterno es el justo; yo y mi pueblo somos los culpables
(Shemot / Éxodo 9:27)

Aquel que no se percata de que está yendo por mal camino, no podrá jamás llegar a buen puerto. El primer paso del arrepentimiento, del retorno a la propia esencia espiritual y a Di-s, es cuando uno dice: «estoy mal».

3. Bó: Aprender y educar

«Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: ‘¿Qué es esto?’, le dirás: ‘Con mano poderosa el Eterno nos sacó de Egipto, de la casa de esclavitud.»
(Shemot / Éxodo 13:14)

En esta semana deberás aceptar que no se puede andar por los caminos del Eterno si no se estudia Torah, pues en ella está el sentido de nuestras vidas. Y también asumirás que cuando hemos estudiado, también tenemos que enseñar a quien sabe menos que nosotros. Especialmente a nuestros hijos, pues la fidelidad de la Torah se ha mantenido gracias a la transmisión de padres a hijos, generación tras generación.

4. Beshalaj: Agradecimiento y Gozo

«El Eterno es mi fortaleza y mi canción; Él ha sido mi salvación. ¡Éste es mi Elokim! Yo le alabaré. ¡El Elokim de mi padre! A Él ensalzaré.»
(Shemot / Éxodo 15:2)

En esta semana vibrarás en la consciencia de que es un deber estar agradecido por todo lo que el Eterno nos ha brindado, pues el espíritu agradecido es uno que reboza de gozo. Además, para el alma humana que es sinceramente agradecida, no hay dolor por la ambición no colmada.

5. Yitró: Atraer al Prójimo a la Luz

«Moshé contó a su suegro todas las cosas que el Eterno había hecho al faraón y a los egipcios a favor de Israel, los contratiempos que habían pasado en el camino, y cómo los había librado el Eterno.»
(Shemot / Éxodo 18:8)

En estos siete días asumirás que agradecer y alabar al Eterno por nuestras bondades es muy bueno, pero también es necesario hacer partícipe a nuestro prójimo de las bondades que el Eterno constantemente nos otorga.

Demos cabida a nuestro prójimo en la Luz de la Torah, contémosle acerca de la justicia y la misericordia del Eterno, extendamos una mano al que nos necesita, porque el egoísta no se considera como una persona viva, sino solamente como alguien que pasa por la vida con gran vacío existencial.

Aceptaremos la exhortación del Espíritu de la Profecía al decir:

Te encarezco delante de Dios y del Señor Yeshúa HaMashiaj, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina… soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
(2Timoteo 4: 1-2, 5)

6. Mishpatim: Cumplir con los Mandamientos

«Asimismo, tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: -Todas las cosas que el Eterno ha dicho, haremos y comprenderemos.»
(Shemot / Éxodo 24:7)

En esta semana aceptarás que la tefiláh es importante, así mismo lo es el reconocimiento del error. También lo es estudiar y también agradecer. Pero reconocerás que la base de la plenitud espiritual se encuentra en el esfuerzo por cuidar y cumplir con los preceptos que Él nos ha dado, especialmente para lograr una humanidad mejor y transformar el mundo.

Por ello, te comprometerás con TODOS aquellos preceptos que podemos cumplir, y que nos corresponde que cumplamos.

Estos seis consejos, si los aplica en las semanas Shovavim (y de aquí a todo el año), sin dudas que te conducirán un estado de salud espiritual que equilibrará también tu salud mental, social, emocional y física.¡Entonces sabrás lo que es ser un ser humano íntegro, es decir, un ungido!

Empecemos ahora, es tiempo propicio para hacerlo…

Shalom!


Ahora te invito a escuchar esta EXPLICACIÓN con más tips para llevar estos 42 días con éxito:

Un Negocio Muy Valioso

El Verbo del Padre, el Hijo único de Dios, Sol de Justicia, es el gran mercader que nos ha dado el precio de la redención. Este es un negocio muy valioso que jamás consideraremos lo suficiente: un Rey, el hijo del Rey supremo, se convirtió en moneda de cambio: el justo fue dado por el pecador. Misericordia verdaderamente gratuita, amor perfectamente desinteresado, bondad sorprendente. Negocio completamente desproporcionado donde el Hijo de Dios es sacrificado por aquel que lo creó, el Señor es condenado por su esclavo.

Oh Cristo, esas son tus obras, tú que has bajado de la claridad del cielo a nuestras tinieblas infernales para iluminar nuestra oscura prisión. Has bajado de la derecha de la divina majestad a nuestra miseria humana, para redimir el género humano; has bajado de la gloria del Padre a la muerte de la cruz, para triunfar sobre la muerte y sobre su autor. Eres el único, y no hay otro como tú que haya atraído por su propia bondad nuestra redención. ¡Señor, con mucho gusto abrazo ese negocio, pues en él está mi negocio! Haré que ese talento que me has dado fructifique, e iré con un gran gozo ante ti. Haz que pueda escuchar entonces estas dulces palabras: ¡Ánimo, siervo bueno! Entra en el gozo de tu Señor.

Autor: Bernard de Fontaine, conocido como Bernardo de Claraval [Obra: Sermones diversos, n. 42].

Oración de Entrega a Dios para Alcanzar Salvación.

Amado SEÑOR:

Vengo ante ti, y me humillo de corazón. Reconozco en este momento delante de todo testigo en los Cielos y en la Tierra que tú eres Soberano y Dueño de todo.
También reconozco que te necesito. Por eso abro mi corazón para que vivas diariamente en mí, llenándome con tu amor.
Te pido que me limpies de todo pecado y me des una nueva vida. Hoy confieso que acepto que he vivido fuera de tu voluntad, intentando ser bueno y justo a mi manera.
Por eso, confieso que hoy creo que Tú enviaste a Yeshúa, tu Hijo, como Mesías Redentor. Vengo a Ti, y reconozco que soy pecador, confieso que he hecho lo malo delante de tus ojos. Por ello, decido renunciar a todos mis pecados y malas costumbres, y te entrego mi corazón para que lo limpies con el agua y la sangre que brotaron del corazón de tu Hijo al morir en la cruz. Te pido perdón por mi rebelión, y renuncio al rencor, perdonando también a todos aquellos que me han herido a lo largo de mi vida.
Decido a partir de ahora, caminar contigo a través de la compañía de tu Espíritu Santo. Me vuelvo a Ti y confieso delante del Cielo y la Tierra que me hago discípulo de Yeshúa aceptando aprender de sus mandamientos a través del estudio de la Instrucción de Su Luz.
Reconozco que hoy soy sellado en el poder de tu Espíritu Santo como hijo de Dios.
Declaro y me comprometo a sólo depender de Ti y Tus Promesas. Decido andar en plena obediencia para santificar tu Nombre.

¡Bendito seas en el Nombre de Yeshúa!

AMÉN.


¡Gracias y Paz para tu vida!

Si te atreviste a rezar esta oración, te pido una cosa más, que te comuniques conmigo y me lo hagas saber a fin de estar todos los días intercediendo por ti.

Escríbeme a este enlace de CONTACTO:

Oración para Evitar Hablar Mal (Lashón Hará).

Amo del Mundo: te pido de todo corazón que me ayudes hoy y cada día de mi vida a cuidar mi boca y mi lengua de no tropezar con hablar palabras prohibidas o de caer en lashón hará y chismerío.

Que pueda cuidarme de hablar incluso de algún particular, más aún cuidarme de hablar acusación alguna sobre el Pueblo de Israel, que es un grave pecado.

Señor del mundo, creaste mis oídos para escuchar palabras sagradas y palabras de Torah (Instrucción) divina. Sería una lástima que los impurifique escuchando palabras infames (lashón hará), palabras prohibidas y palabras vanas.

He aquí que me arrepiento por todo lo malo que he hablado y te pido que me ayudes a cuidarme a mí mismo de escuchar cosas que no correspondan.

Con mayor razón que pueda cuidarme a mí mismo de no estar en los lugares en donde se hablan cosas incorrectas.

Y que todo lo que mis oídos hayan escuchado contra tu voluntad, ayúdame para que me olvide de ellas completamente.

Dame el mérito de que mis oídos no escuchen ni siquiera en forma casual o sin intención cosas que no correspondan y que sólo escuchen cosas de tus mandamientos llenos de luz y amor.

En los méritos de Yeshúa El Ungido. Amén.


Encontrado en WhatsApp (como siempre en esta red: ANÓNIMO)

Oración Personal por Refuá Shelemá (Curación Pronta y Completa)

«En la quietud de Tu presencia, Oh Eterno, siento que Tu amor sanador fluye en mí, trayendo paz a mi mente y energía vital a mi cuerpo.

Envuelto en Tu poderoso amor sanador, Oh Eterno, experimento salud y perfección de mente, cuerpo y emociones.


Gracias, Bore Olam (Creador del Universo), por Tu amor de curación, que se encuentra en todas las células de mi ser fortaleciéndome y restaurándome en Refuá Shelemáh (sanación completa) con perfección.


Querido Creador del Universo, te entrego toda inquietud en cuanto a mi salud. Confío en que Tu amor y Tu presencia dadora de vida me renueven.


Querido Ribonó Shel Olam (Señor del Universo), estoy receptivo a Tu poder de curación. Tu luz y vida vigorizan cada célula de mi ser y siento agradecimiento.


Con corazón receptivo al amor renovador del Eterno, acepto mi curación ahora.


Estoy sano y fuerte porque estoy unido a la Presencia Sanadora y revitalizadora del Eterno.


He sido creado a la imagen y semejanza del Eterno, bendecido con vigor y perfección.


El poder del Eterno me sustenta y bendice con perfecta salud.
Accedo a la plenitud del Eterno en mí. Tengo salud y bienestar de mente, cuerpo y espírit
u en los méritos del sacrificio de Yeshúa HaMashiaj.

Baruj Ata Adonai, Rofé Hajolim (Bendito Seas, oh Eterno, que curas a los enfermos)
»

Dios No Se Opone a tus Deseos…

Por P.A. David Nesher

“Y en efecto, Elokim se presentó por la noche a Bilam, diciéndole:
“Si esos hombres vinieron a buscarte, levántate y anda con ellos. Pero deberás hacer sólo lo que Yo te diga.

Bamidbar/Números 22:20

VE, …ANDA CON ELLOS…”, sí…, aunque parezca increíble, estas son las palabras con las que le respondió el Eterno a Bilam cuando este volvió a consultarlo por la oferta que traían los ancianos del rey Balak… Pero, ¿por qué el HaKadosh Baruj Hu (Santo y Bendito Sea) se digna a presentar ante un ser de oscuridad?

El Eterno tenía un propósito para los enemigos de Israel, y Bilam sería uno de los hilos que se moverían para el cumplimiento de lo designios divinos para la manifestación gloriosa de Israel.

Según el Talmud, Bilam era un profeta destinado por el Eterno para las naciones. Los distintos midrashim (enseñanzas) de este pasaje coinciden en en decir que el Altísimo no quería que las naciones se quejasen diciendo: “…Si tuviéramos un profeta como Moshé para encaminamos, también nosotros seríamos igual al pueblo de Israel”. Por eso, fue el mismo Dios arregló que los gentiles tuvieran a “Bilam rabeinu”, tal como Él proveyó a Israel de un Moshé Rabeinu.

Así pues, vemos que Bilam consultó a Yahvéh por primera vez para saber si debería o no maldecir a Israel, y el Eterno le respondió: “…No maldecirás al pueblo” (v. 12). Sin embargo, el Eterno sabía que el deseo de Bilam era maldecir a Israel a fin de obtener grandes ganancias monetarias como pago. Por eso, Bilam volvió a consultarlo (v. 19).

Entonces Yahvéh le responde: “Ve, anda con ellos“, como diciéndole: “Haz lo que quieras“. Este hecho nos da a comprender que el Eterno esclarece la mente del ser humano que acude a Él en consulta, pero cuando el alma consultante se obstina en hacer su propio deseo, más allá de la Intención divina que le es revelada, Yahvéh no lo detiene, sino que le deja ir por la senda equivocada que ha escogido.

El Midrash Hagadol, cita a Mishnat Rabí Eliézer (cap 10), señalando:

«…Dios suele encumbrar a los enemigos de Israel antes de destruirlos. Bilam merecía ser castigado por su gran deseo de maldecir a toda una nación que no había hecho nada contra él, por lo cual Dios lo dejó pensar que se le permitiría ir siempre y cuando Balak le diese suficiente dinero y honores…».

De esta historia, los sabios sacan la enseñanza de que por el camino que el ser humano desee obsesivamente ir, será guiado, dando igual que dicha senda sea buena o mala. Esto es porque no hay nada que se oponga a la voluntad humana, ni el Creador mismo.

Entonces, podemos decir que el Eterno no cambio Su voluntad. Él había claramente declarado Su voluntad, y Bilam la había rechazado decisivamente. Ahora Elokim preparo a Bilam para el juicio que él mismo estaba escogiendo y revelar así la maldad que residía y motivaba el corazón de Bilam.

Amados, sabemos que en ocasiones, el Eterno dice “NO” a las oraciones de los que integramos Su pueblo, porque Él nos ama. Pero también, algunas veces Dios dice “SÍ” a los deseos de los obstinados en practicar la impiedad, porque Él va a juzgarlos y revelará así lo maravilloso de Su Gracia.


Bitácoras Relacionadas:

Oración Matutina para Interceder por los Hijos

Amado Abba nuestro, en esta mañana me acerco hasta Ti con un corazón esperanzado para darte gracias por mis amados hijos y para poner sus vidas y sus destinos de manera confiada en tus poderosas manos.

Quiero pedirte de modo muy especial por (nombres de tus hijos), pues Tú eres el único que puede bendecir su camino y hacer obras extraordinarias en su vida.

Por favor dales un alma noble y transparente, mira sus corazones, sus sueños, sus intenciones y sé obrando para que sus días sean felices, con propósito, en paz y bienestar.

Dales también inteligencia para que puedan reconocer y acercarse al amigo noble y bueno, alejarse de las malas amistades, del peligro que asecha y de los caminos sin salida.

Apártalos de la mentira, ayúdales a reconocer el valor y la importancia de la verdad y permítenos construir una relación de amistad y confianza para que entre nosotros no existan secretos y juntos podamos alcanzar una nueva vida de gracia y bendición.

Señor, te pido que seas Tú tomando a mis hijos de la mano y llevándolos por caminos buenos. Por favor sopórtalos y acompáñalos en sus obligaciones diarias, en el estudio y en el trabajo.

Dales salud, un alma noble que pueda amar sin medida, celebra con ellos sus alegrías y sé su refugio y roca segura ante las tempestades. Guarda siempre sus pasos al salir de casa y permite que puedan descansar cada noche en el hogar con la satisfacción del deber cumplido.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración esperanzada; mis hijos son mi amor más inmenso y mi herencia más grande en Ti; te ruego que los cuides, que tu mano preciosa sea con ellos y que sus vidas estén siempre colmadas en fe, gracia, regocijo, prosperidad y bendición.
Amén.

CONSEJO:

Te aconsejo que realices esta oración para pedirle al Eterno que sea bendiciendo a tus amados hijos, que los mantenga a salvo de todo mal, los ayude a cumplir sus metas y les conceda vidas felices, prosperas, bendecidas y abundantes.

Confía, el Eterno ama a tus hijo tanto como tú y Él será obrando y concediéndoles una vida maravillosa colmada de sabiduría, bendiciones, entendimiento y bondad.
¡Aleluya!

Calvino y la Oración

Nos dirá alguno: ¿Es que no sabe Él muy bien, sin necesidad de que nadie se lo diga, las necesidades que nos acosan y que es lo que nos es necesario? Por ello podría parecer en cierta manera superfluo solicitarlo con nuestras oraciones, como si El hiciese que nos oye, o que permanece dormido hasta que se lo recordamos con nuestro clamor.

Los que así razonen no consideran el fin por el que el Señor ha ordenado la oración tanto por razón de Él, cuanto por nosotros.

El que quiere, como es razonable, conservar su derecho, quiere que se le de lo que es suyo; es decir, que los hombres comprendan, confiesen y manifiesten en sus oraciones, que todo cuanto desean y ven que les sirve de provecho les viene de Él. Sin embargo, todo el provecho de este sacrificio con el que es honrado revierte sobre nosotros. Por eso los santos patriarcas, cuanto más atrevidamente se gloriaban de los beneficios que Dios a ellos y a las demás les había concedido, tanto más vivamente se animaban a orar.

En confirmación de esto basta alegar el solo ejemplo de Elías, el cual seguro del consejo de Dios, después de haber prometido sin temeridad al rey Acab que llovería, no por eso deja de orar con gran insistencia; y envía a su criado siete veces a mirar si asomaba la lluvia (1 Re. 18, 41-43); no que dudase de la promesa que por mandato de Dios había hecho, sino porque sabía que su deber era proponer su petición a Dios, a fin de que su fe no se adormeciese y decayera.

De Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana III, xx, 3.

Plegaria para la Abundancia Económica.

Abba nuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre a través de los méritos de la obra redentora de Yeshúa, tu Hijo Unigénito.

He aquí que inicio esta actividad (o empresa, o negocio) anhelando que se placentera ante Ti, oh Yahvéh, Dios nuestro y de nuestros antepasados.

Pido que me envíes éxito en todo mi trabajo manual para que seas sólo Tú quien me sustente con dignidad, y no necesite de la generosidad de la gente, ni mucho menos de sus préstamos. Ruego que sea solamente tu mano la que me otorgue provisión. Así yo estaré libre para adorarte con sobrecogimiento confiando en que Tú eres buen Dios para todos y preparas el sustento para toda tu Creación tal como está escrito en el Salmo 136: 25

“El que da alimento a todo ser viviente, Porque para siempre es su misericordia.”

Y también está escrito en el Salmo 145:16

“Cuando abres tus manos, colmas de bendiciones a todos los seres vivos.”

Por eso declaro que Tú me entregarás por esta actividad (o esta empresa, o este negocio) para que pueda sustentar a mi familia y a mi hogar con la sobreabundancia material que tu otorgas en tu benevolencia ilimitada.

Inclina tu mirada hacia esta actividad (o esta empresa, o este negocio) escucha mi ruego, dame fuerza para salir adelante y así lograr el éxito en todo lo que emprenda.

Te pido que escuches mi oración, pues Tú estás atento a la oración de tu Pueblo Israel con compasión.

¡Bendito seas Tú pues responderás esta oración con tu benevolencia manifestada en Yeshúa HaMashiaj! Amén.

La Neurociencia y la Oración

Por Dr. Gabriel Flores Ciani

Las presiones del mundo actual influyen de forma permanente en nuestra vida cotidiana. Pareciera como que cada día se nos escapan con mayor facilidad los momentos en los que sentimos tranquilidad y felicidad, los que aun sin darnos cuenta, solemos perder en mano de las presiones, el estrés y esa frustración crónica de ir detrás de algo que nunca llegamos a alcanzar. Incluso en los casos que logramos obtener lo que buscamos, nos asalta la sensación de que eso no nos llena, impulsándonos así a continuar con un frenesí que parece que nada ni nadie lo puede detener.

Dios nos ha dejado la práctica de la oración como una forma de armonizar nuestro espíritu y nuestra mente con lo divino. La oración nos libera de las tensiones y los pensamientos negativos ayudándonos a ver la realidad con los ojos de la fe. Cuanto más intensa es nuestra inmersión en el mundo de la oración, más nos alejamos de la frustración, la ansiedad, el vacío y el malestar interior de continuar arrastrando antiguos traumas emocionales que habitan en nuestro inconsciente más profundo.

Durante muchos años hemos pensado que la ciencia y la fe estaban enfrentadas: o se tenía fe o se creía en la ciencia. Hoy los avances en la neurociencia nos permiten nuevamente acercar estos dos aspectos tan valiosos de la humanidad. La neurociencia se encarga del estudio del sistema nervioso desde el funcionamiento neuronal hasta el comportamiento. El propósito principal de la neurociencia es entender cómo el cerebro produce la individualidad de la acción humana, aportando explicaciones de cómo actúan millones de neuronas para producir la conducta, los pensamientos, las emociones, la memoria, la motivación y aun la espiritualidad.

La técnica SPECT (tomografía computarizada por emisión de fotones únicos), entre otras técnicas, nos provee imágenes sobre las experiencias religiosas o trascendentales como la oración, la meditación, la alabanza o la adoración, y cómo percibimos la revelación desde lo divino hacia lo humano.

Al observar estas imágenes cerebrales parece emerger un patrón común durante las prácticas espirituales: se activa el área pre frontal de nuestro cerebro que está relacionado con la atención focalizada en algún objeto, y también se observa algún tipo de activación en el lóbulo temporal (área que se enciende en los epilépticos con alucinaciones místicas).

Otra área del cerebro que consistentemente se apaga durante estas sensaciones, es un área de asociación del cerebro compuesta por un grupo de neuronas en el lóbulo parietal superior que recibe información de diversas fuentes: el tiempo, el espacio y la orientación corporal. Esta tiene que ver con los límites del cuerpo y el espacio físico en el que existimos.

Podemos concluir entonces, que Dios nos creó con un “sustrato neuronal” para orar: Capacidad de parte de nuestras neuronas de comunicarse con Dios a través de la oración para bienestar de todo aquel hombre y mujer que le busca para alcanzar la paz de su alma. Lo que nos lleva a afirmar que ¡Dios nos diseñó con un cerebro para ORAR SIN CESAR!  (1 Tesalonicenses 5:17).

Tomado de:
e625




Hitbodedut: Conversar con Dios de Manera Segura.

Dice Rabí Najman:

Las plegarias, rezos y súplicas que ya se encuentran ordenadas (es decir, el texto universal de la Tefiláh) las conocen todos los ángeles malos (pensamientos e ideas destructivas) y dañinos y ellos se encuentran acechando en la ruta de ascenso de las mismas. Sin embargo, cuando se transita por rutas nuevas y desconocidas, ahí no acechan. Por eso, el HITBODEDUT, la conversación privada con el Creador que la compone cada uno en el momento, es mucho más segura y efectiva.”

(Likutey Moharan 2-97 – “EL ARTE DE CONVERSAR CON D-OS”; Rab Menajem ABDELJAK; Página 3).-

Los Cinco Minutos De Comunión con el ESPÍRITU SANTO

🕊

Me regocijo en ti, infinito y glorioso Espíritu de Yahvéh.

Tú que penetras en lo más íntimo de mi ser, sana las raíces de mi tristeza profunda. Llega hasta el fondo de mis males para que pueda recuperar la verdadera alegría. Eso espero de tu amor, mi Consolador poderoso.

No dejes que me entregue en los brazos enfermos de la melancolía. No permitas que beba del veneno de los lamentos, las quejas, el desaliento. No valen la pena.

Dame una mirada positiva y optimista.

Convénceme, con un toque de tu gracia, de que la entrega generosa es el mejor camino.

Hazme probar el júbilo de Jesús resucitado.

Dame la potencia de tu gracia para que todo mi ser sea un testimonio del gozo celestial.

Me entrego nuevamente a ti, Espíritu Santo, para servir a Jesús en los hermanos.

Quiero estar bien dispuesto para lo que tú quieras y como tú quieras, para enfrentar cualquier desafío e iniciar nuevas etapas.

Ven Espíritu Santo, y lléname con Tu Presencia.

Amén.”

La Oración en el Espíritu y el Don de Hablar en Lenguas.

Por P.A. David Nesher

“…el altar del incienso y sus varas, el aceite de la unción, el incienso aromático y la cortina de la puerta a la entrada del tabernáculo, el altar de la ofrenda de ascensión con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, y la fuente con su base.


(Shemot/Éxodo 35:15-16)

Al peregrinar nuestra alma por la sección Vayakhel, discernimos el llamado del Eterno para que Su Pueblo se constituya en un Reino sacerdotal, solícito en guardar el vínculo de la Paz. En la simbología de los elementos descriptos en los versículos que encabezan este estudio, se encuentran encriptados los códigos proféticos de la oración sacerdotal que todo redimido debe procurar.

Comenzaré comentándoles que el altar de incienso representa la oración con una mente dirigida por el espíritu, no una mente carnal, puesto que el altar está dentro del área de la profecía. Así, por medio de esta herramienta cósmica, el Eterno reveló a Su Pueblo que la mente humana tiende a tener dos enfoques, la carne y el espíritu:

Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz; ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la Torá de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, y los que están en la carne (los que no se sujetan a la Torá) no pueden agradar a Dios. Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el Espíritu del Mesías, el tal no es de él.

(Romanos 8:5-9:)

Un hombre espiritual ha aprendido a dominar y sujetar su mente para que sea puesta en las cosas espirituales. Así que la oración con el entendimiento ofrecida en el altar de oro es la oración que sale de una mente espiritual que está inspirada por las palabras de la Torá, como está escrito en

Tomad con vosotros palabras, y volveos a YHVH
(Oseas 14:2)

El altar de cobre, o bronce (v. 16), representa la oración con el espíritu en otros idiomas (don de lenguas). Tal como hay varios tipos de sacrificios, hay varias maneras de hablar en otros idiomas. Hay idiomas que se hablan a los hombres y otras que se hablan al Eterno.

La expresión “hablar en lenguas” se refiere a la capacidad milagrosa que tenían algunos los discípulos del siglo primero de hablar un idioma sin haberlo aprendido (Hechos 10:46). De ese modo, quienes conocían el idioma podían entender con facilidad al que hablaba (Hechos 2:4-8). Este fue uno de los dones del espíritu santo que Dios les dio a los discípulos de Yeshúa en las comunidades primigenias (Hebreos 2:4; 1 Corintios 12:4, 30).

Nuestro Maestro Yeshúa había asegurado de antemano que se hablaría en idiomas no conocidos:

“Y estas señales seguirán a los que creen: …hablarán nuevas lenguas”
(Marcos 16:17)

Marcos 16:17)

Todos seguramente conocemos el relato histórico de cuando los discípulos del Mesías (unos 120 aproximadamente) fueron investidos en su ministerio celestial en el día de Shavuot recibieron la capacidad de hablar en otros idiomas humanas delante de los hombres, como está escrito en el libro de los Hechos:

Todos fueron llenos del Espíritu de santidad y comenzaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse. Y había judíos que moraban en Jerusalén, hombres piadosos, procedentes de todas las naciones bajo el cielo. Y al ocurrir este estruendo, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Y estaban asombrados y se maravillaban, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, de Yehudá y de Capadocia, del Ponto y de Asia, de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia alrededor de Cirene, viajeros de Roma, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros idiomas de las maravillas de Dios.

(Hechos 2:4-11)

Aquí vemos como esta manifestación espiritual dio a los hombres la capacidad de hablar las maravillas de Dios en idiomas humanas para así impactar sobre los hombres de los diferentes países. El Espíritu les inspiró a hablar en otros idiomas delante de otras personas con el fin de manifestar lo sobrenatural.

Así mismo sabemos que el Espíritu del Eterno también puede dar un tipo de idioma que no es humana sino angélica, tal como el apóstol Pablo lo enseña a los creyentes corintios:

Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe.”
(1 Corintios 13:1)

Ese tipo de hablar en idiomas es dado para hablar en privado, no en público, ya que es para hablar con el Eterno, y así conseguir mayor edificación personal, que permite aprender mayores misterios de la sabiduría divina. Así lo dejó bien expresado el apóstol Pablo a las asambleas de los corintios:

Porque el que habla en otros idiomas sobrenaturalmente no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende (en contraste con Hechos 2), sino que en su espíritu habla misterios (no es una cosa aprendida sino sobrenatural). Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, ánimo y consolación. El que habla en otros idiomas sobrenaturalmente, a sí mismo se edifica (su espíritu se fortalece), pero el que profetiza edifica a la congregación.
Yo quisiera que todos hablarais en otros idiomas sobrenaturalmente 
(esta capacidad es para todos), pero aún más, que profetizarais; pues el que profetiza es superior al que habla en otros idiomas sobrenaturalmente, a menos de que las interprete para que la congregación reciba edificación. Ahora bien, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en otros idiomas sobrenaturalmente, ¿de qué provecho os seré a menos de que os hable por medio de revelación, o de conocimiento, o de profecía, o de enseñanza? Aun las cosas inanimadas, como la flauta o el arpa, al producir un sonido, si no dan con distinción los sonidos, ¿cómo se sabrá lo que se toca en la flauta o en el arpa? Porque si la trompeta da un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Así también vosotros, a menos de que con la boca pronunciéis palabras inteligibles, ¿cómo se sabrá lo que decís? Pues hablaréis al aire. Hay, quizás, muchas variedades de idiomas en el mundo, y ninguno carece de significado. Pues si yo no sé el significado de las palabras, seré para el que habla un extranjero, y el que habla será un extranjero para mí (en contraste con Hechos 2 donde el efecto fue contrario). Así también vosotros, puesto que anheláis manifestaciones espirituales, procurad abundar en ellas para la edificación de la congregación. Por tanto, el que habla en otros idiomas sobrenaturalmente (en la congregación), pida en oración para que pueda interpretar. Porque si yo oro en otros idiomas sobrenaturalmente, mi espíritu ora (usando la lengua para expresarse), pero mi entendimiento queda sin fruto (en el sentido de no entender, pero la mente puede luego ser beneficiada por el espíritu que ha sido edificado por medio de lo que se habló en otros idiomas).
Entonces ¿qué? Oraré con el espíritu (no es una cosa rechazable, sino buena y edificante), pero también oraré con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero también cantaré con el entendimiento. De otra manera, si bendices sólo en el espíritu, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias el que ocupa el lugar de ignorante, puesto que no sabe lo que dices?Porque tú das gracias bien, pero el otro no es edificado. Doy gracias a Dios porque hablo sobrenaturalmente en otros idiomas más que todos vosotros); sin embargo, en la congregación prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para instruir también a otros, antes que diez mil palabras en otros idiomas sobrenaturalmente (no es raro hablar 10.000 palabras en otros idiomas a solas, porque son ríos inagotables que salen del interior).
Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros. En la Torá está escrito: POR HOMBRES DE IDIOMAS EXTRAÑOS Y POR BOCA DE EXTRAÑOS HABLARE A ESTE PUEBLO, Y NI AUN ASÍ ME ESCUCHARAN, dice el Señor. Así que el hablar en otros idiomas sobrenaturalmente son una señal, no para los que creen, sino para los incrédulos; pero la profecía es una señal, no para los incrédulos, sino para los creyentes. Por tanto, si toda la congregación se reúne y todos hablan en otros idiomas sobrenaturalmente, y entran ignorantes o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos? Pero si todos profetizan, y entra un incrédulo, o ignorante, por todos será convencido, por todos será juzgado; los secretos de su corazón quedarán al descubierto, y él se postrará y adorará a Dios, declarando que en verdad Dios está entre vosotros.”

(1 Corintios 14:2-25)

Si leemos con mucha atención esta enseñanza apostólica lograremos entender que existen siete propósitos para hablar sobrenaturalmente en otros idiomas:

  • Fluir del espíritu humano para edificación propia (si no son interpretadas), [14:2, 5].
  • Alabanza, (14:7; Hechos 2:11).
  • Guerra espiritual, (14:8).
  • Oración espiritual, (14:14-15).
  • Canto espiritual, (14:15).
  • Bendición y acción de gracias, (14:16-17).
  • Señal para incrédulos, (14:22).

Evidentemente por lo hasta aquí considerado el hablar sobrenaturalmente en otros idiomas es una puerta de entrada en el Tabernáculo Celestial. Por esto vemos como esta manifestación sobrenatural fue la primera que practicaron los seguidores del Mesías Yeshúa después de la resurrección (cf. Hechos 8:17-18; 10:44-45; 19:6). Es una manera de acercarse a las profundidades espirituales y avanzar hacia el nivel superior de la profecía.

Debemos aceptar que quien habla sobrenaturalmente en otros idiomas está orando en su espíritu para ser fortalecido en su interior. El espíritu fortalecido puede luego ser sensible a las otras manifestaciones espirituales y también puede tener la fuerza para dominar sobre la mente y el cuerpo. Así que es muy bueno hablar en otros idiomas en la vida de oración personal. No todos obtienen la capacidad sobrenatural de hablar diferentes tipos de idiomas para el público (cf. 1 Corintios 12:48), pero todos los que han nacido de nuevo podrán hablar en otros idiomas personales de oración (cf. 1 Corintios 14:5, 23). En las comunidades del primer siglo estaba bien claro que aquel que se atreviera a oponerse a esta práctica está apagando el Espíritu (cf. 1 Corintios 14:39; 1 Tesalonicenses 5:19).

Por últimos, la Torah nos describe “la fuente con su base”, dicha estructura cósmica representan el carisma de la interpretación sobrenatural de otros idiomas.

Como la interpretación constituye una revelación mayor que el hablar en otros idiomas, la fuente está colocada más cerca del lugar santo que la puerta de entrada y el altar.

La manifestación de interpretación tiene diferentes niveles de intensidad y de claridad, como todas las nueve manifestaciones.

Un nivel bajo de esta manifestación consiste en la capacidad de entender el tema general de lo que uno mismo u otros están hablando.

La capacidad de hablar en otros idiomas es dada para influenciar en el mundo espiritual, y la interpretación de estos idiomas es dada para que no solamente el espíritu esté involucrado en esta actividad, sino también la mente humana. Cuando la mente es activada en oración junto con el espíritu hay mayor impacto en el mundo espiritual, y así la interpretación de los idiomas constituye una herramienta útil en la vida de oración personal y comunitaria.

El nivel superior de esta manifestación implica entender todo el mensaje que se está hablando en otros idiomas, palabra por palabra, tanto de uno mismo como de otros. Según la enseñanza apostólica, cuando un creyente tiene esta capacidad espiritual es llamado “intérprete” según lo revela la enseñanza paulina:

¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os reunís, cada cual aporte salmo, enseñanza, revelación, idiomas o interpretación. Que todo se haga para edificación. Si alguno habla en otros idiomas sobrenaturalmente (en la congregación), que sean dos, o a lo más tres (para que haya dos o tres testigos de lo que está sucediendo en el cielo en ese momento), y por turno, y que uno interprete; pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la congregación y que hable para sí y para Dios.
(1 Corintios 14:26-28)

El intérprete de lenguas comunicaría entonces el mensaje del que habla en lenguas a todos los demás, de manera que todos pudieran entender.

“Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.”
(1 Corintios 14:13).

Al leer esto, notamos que no todos los redimidos del Mesías tienen la capacidad de poder interpretar sobrenaturalmente palabra por palabra las cosas que se hablan en otros idiomas.

Por otra parte, necesitamos conocer unos códigos lumínicos más a fin de que la práctica de estos dones carismáticos no sea egoica.

Tenemos el interesante dato de que la fuente fue hecha de cobre, o bronce. Ese metal, en las Sagradas Escrituras, simboliza juicios (hebreo din). Esto apunta al sentido almático de evaluar y purificar. De la misma manera también el agua dentro de la fuente purificaba a los que servían en el Tabernáculo. El cobre venía de los espejos de las mujeres (cf. 38:8; 1 Corintios 13:12). Los espejos simbolizan la Torah ya que la misma actúa como un espejo para el alma humana, como lo escribiera el hermano de nuestro Maestro, el apóstol Jacobo en su epístola:

Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo; pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es. Pero el que mira atentamente a la Torá perfecta, la Torá de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será dichoso en lo que hace.
(Santiago 1:22-25)

El agua también simboliza la Palabra del Eterno (cf. Deuteronomio 32:2; Isaías 55:10-11; Efesios 5:26). Esto nos enseña que la Torah es la base para poder “purificar”, interpretar correctamente, todos los idiomas que se hablan en las congregaciones para la propia edificación, y aún para la edificación pública de los santos.

Como conclusión final les diré que tal como todos los dones del Espíritu Santo, hablar sobrenaturalmente en otros idioma no es necesariamente una señal de madurez espiritual. Muchos de los discípulos de Corinto hablaron en lenguas pero el apóstol Pablo les dijo que eran unos “niños en Cristo” (1 Corintios 3:1), reprochándoles así su inmadurez y carnalidad. No obstante, cuando el don se utiliza de una manera apropiada, se puede utilizar para edificar a sí mismo y a los otros miembros del cuerpo del Mesías.

Oración de Fortaleza para Vencer el Pesimismo y la Tristeza

Autor: Qriswell Quero

Todos los días, debes levantarte seguro de que vas a triunfar, sin perder las esperanzas. No te quedes pegado en esa circunstancia que te nubla el pensamiento y que no te deja avanzar, Dios actuará en el momento menos pensado por ti, simplemente no desmayes, hay que seguir creyendo en lo que Dios hará en tu vida.

Quiero invitarte hoy a que recobres ese ánimo perdido por aquellas circunstancias adversas que te han robado la paz, y a que nunca te olvides que Jesús siempre te acompaña, Jesús camina contigo y debes confiar que así es.

Anímate y lucha con todas tus fuerzas y con las fuerzas que Dios ha colocado dentro de ti, ruégale, pídele, clámale, implórale, pero no te quedes inmóvil como si fueses una estatua esperando a ver si todo pasa o se calma.

¡Ten fe en lo que el Señor hará y entonces recibirás las respuestas que has estado esperando! Vamos, sonríe porque, con Jesús a tu lado, te esperan cosas hermosas, días maravillosos, sueños que realizar y nuevas cosas que descubrir.

Deja que Dios sea esa luz que ilumina todos tus senderos, apacigue todas tus tormentas y encauce tu vida por caminos de victorias.

¡Vamos! renueva tu espíritu de víctoria y permite que el poder restaurador de Dios toque todos tus sentidos, los llene de su Gracia y los avive con una entregada pasión

Todos los días, debes levantarte seguro de que vas a triunfar, sin perder las esperanzas. No te quedes pegado en esa circunstancia que te nubla el pensamiento y que no te deja avanzar, Dios actuará en el momento menos pensado por ti, simplemente no desmayes, hay que seguir creyendo en lo que Dios hará en tu vida.

Quiero invitarte hoy a que recobres ese ánimo perdido por aquellas circunstancias adversas que te han robado la paz, y a que nunca te olvides que Jesús siempre te acompaña, Jesús camina contigo y debes confiar que así es.

Anímate y lucha con todas tus fuerzas y con las fuerzas que Dios ha colocado dentro de ti, ruégale, pídele, clámale, implórale, pero no te quedes inmóvil como si fueses una estatua esperando a ver si todo pasa o se calma.

¡Ten fe en lo que el Señor hará y entonces recibirás las respuestas que has estado esperando! Vamos, sonríe porque, con Jesús a tu lado, te esperan cosas hermosas, días maravillosos, sueños que realizar y nuevas cosas que descubrir.

Deja que Dios sea esa luz que ilumina todos tus senderos, apacigue todas tus tormentas y encauce tu vida por caminos de victorias.

¡Vamos! renueva tu espíritu de víctoria y permite que el poder restaurador de Dios toque todos tus sentidos, los llene de su Gracia y los avive con una entregada pasión

“Señor mío, gracias por estar atento a todo lo que necesito y a todo lo que me pasa porque sé que me amas y quieres lo mejor para mí.

Siento que tu inmenso amor me acompaña y me hace crecer, por eso, hoy y siempre, te doy gracias por todo lo que haces en mi vida.

Quiero comenzar todos los días de mi vida con fortaleza y con la certeza de que tu poder y misericordia vienen sobre mí, y recibo con gozo y gratitud esta bendición.

Confió plenamente en tu inmensa bondad y que nunca me abandonas, y menos cuando la tristeza quiere envolverme en sus sombras desalentadoras.

Hoy puedo y quiero decir confiado: “No me rendiré, porque sé que Tú, mi Señor estás conmigo, aunque no pueda verte y a veces hasta ni pueda sentirte, sé que estás allí, se que me cuidas”.

Derrama tus bendiciones sobre mí y ayúdame a afrontar toda situación complicada o dolorosa.

Aunque hayan mil y un conflictos a mi alrededor, Tú eres capaz de darme la paz si en Ti confío, porque me tienes un inmenso cariño que sobrepasa todo sentido.

Dame, Señor mío, un poco de tu fuerza para sentirme seguro en mi caminar y poder ser también calma y paz para los míos.

Y ahora, para terminar, me escudo en tu palabra que bendice y sana, declarando:

“Como un Padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles”.
(Salmo 103,13)

Amén.

Qriswell Quero es un venezolano, ingeniero en electrónica y comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Su lema: “Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro.” (Salmo 16,8-9)

Científicos Afirman que la Oración tiene Poder para Sanar….

Estudios médicos han determinado de manera concluyente, que la oración puede curar a un enfermo, y el hecho de creer en Dios ayuda a vivir más saludable, más feliz, y lo ayuda a vivir más tiempo.

Para los creyentes en Cristo nunca ha habido dudas de que la oración tiene el poder para sanar, pero los científicos también concluyen que el poder curativo de la oración es innegable, de acuerdo con 1,500 estudios médicos realizados.

La investigación de realizó en varios hospitales y universidades en Estados Unidos y de instituciones prestigiosas, indican que “la gente que cree en Dios y ora más tiene una mejor salud mental y física“, dijo el Dr. Harold G. Koenig, de la Universidad de Duke, según News Max.

Koenig agregó que “estudios han mostrado que la oración puede ayudar a prevenir que la gente se enferme, y que cuando se enfermen, se recuperen más rápidamente”.

También los médicos han dicho que de 125 estudios que relacionan a la salud con la asistencia a centros de oración, un 85 encontró que quienes van a la iglesia regularmente tienen una vida más larga.

Koenig, quien es director del Centro para la Espiritualidad, Teología y Salud de Duke, y quien ha escrito varios libros sobre fe y sanación, citó el ejemplo de un estudio publicado en la revista médica Southern Medical Journal, en el que se demuestra que la oración tiene efectos sorprendentes de sanación en pacientes con deficiencias visuales y auditivas.

Según el estudio, después de sesiones de oración, los pacientes mostraron mejoras significativas basadas en exámenes audiovisuales.

Los beneficios de la práctica religiosa, particularmente el estar involucrado en una comunidad de fe, son un factor importante para que la gente le haga frente a las enfermedades y experimenten un mejor bienestar, porque tienen más esperanza, son más optimistas, experimentan menos depresión, menos ansiedad“, agregó Koenig.

También el investigador y escritor Tom Knox dijo que la evidencia sobre el poder de la oración es abrumadora.

Lo que yo he descubierto me ha sorprendido. En los últimos 30 años un trabajo científico muestra que las creencias religiosas son médica, social y psicológicamente beneficiosas“, dijo Know.

Fuente:  
AcontecerCristiano.Net

El Matrimonio es el Pozo de la Luz

Por P.A. David Nesher

Es muy importante que los varones y las mujeres acepten que muchas cosas que obstaculizan la felicidad de su matrimonio son las influencias negativas que se programaron neurolingüísticamente en sus almas durante los primeros siete años de su infancia.

En esta semana, las Sagradas Escrituras, nos revelaron como lo dogmático de la religión hace perder la esencia de la ingenuidad, la fuerza de la inteligencia emocional, y la sabiduría de la ingenuidad.Te invito a aprender acerca de esta perla de gran precio:

La Nanotecnología y el Poder de la Oración (Tefiláh)

Por P.A. David Nesher

En esta semana, el Eterno nos está entrenando a través de la porción vaetjanán (“y supliqué”) nos enseña los secretos que hay detrás de una tefiláh eficaz.

Cuando estuvimos estudiando la porción Vayetsé (“Y salió”) en el Sefer Bereshit (libro de Génesis) vimos a nuestra matriarca Lea enseñándonos que la oración tiene la capacidad de cambiar el mazal, pues sabemos que ella estaba destinada a casarse con Esav. Pero ella oró con tanta fuerza,  que logró cambiar su destino completamente, hasta el punto que es ella quien está enterrada al lado de Yaakov y no Rajel, que era la esposa más amada del patriarca.

Moshé, en cambio, no tuvo la fuerza de Leah, porque su oración no cambió su mazal. ¿Cuál fue la diferencia? Sabemos que su oración si fue escuchada porque Él pidió cruzar el Jordán con el objetivo de cumplir el mandamiento divino y contemplar la buena tierra, que era su verdadero deseo. El Eterno, sin embargo, no le permitió cruzar el Jordán, pero  Moshé sí pudo ver  con sus ojos  la tierra prometida; y por vía del Espíritu de la Profecía pudo contemplar cada centímetro de Eretz Israel. Por lo tanto, su propósito fue cumplido. Entonces, podríamos decir que su oración sí fue escuchada, solo que esto  no fue exactamente como él quería. Esto es un aprendizaje que nos indica las 4 condiciones para que una tefiláh sea respondida.  

Lo primero que percibimos en la oración del texto es:

  • Humildad. En este primer párrafo de la Torah está la palabra vaetjanan, que se traduce: “Yo imploro”, o “yo ruego”. Esto nos revela que debemos ser sumisos cuando oramos, es decir debemos bajar la cabeza y elevar el corazón( las emociones) al Eterno reconociéndolo Soberano del universo.
  • 2. Que la oración esté dirigida hacia Dios: esto quiere decir que nuestra consciencia debe estar puesta en el Creador, y no en las cita con el médico,  en los problemas de los hijos,  en las facturas que hay que pagar, en la pareja, en el negocio, etc. La conciencia, debe estar unida a la Luz por medio de la tefiláh, que es la vasija, que permite el espacio ideal para que pueda haber una respuesta divina. Esta es la razón por la cual una oración mecánica no conecta con los Cielos y por lo tanto no da resultados.
  • 3. El horario preciso y el lugar fijo: En este sentido el midrash dice que en el último año de su vida, entre  Yom Teruah y  Sheminí Atzéret, Moshé rezó cada hora para que Dios lo perdone y lo deje cruzar el Río Jordán.  Esto nos enseña dos cosas, primero, si oramos durante una hora( es decir 60 minutos), logramos conectar con los intelectos superiores de la Luz Infinita, que son el mundo de creación y de emanación, lo cual nos ayuda a alterar la realidad. ¿Porque 60 minutos? porque son 10 minutos por cada sefiráh emocional, es decir subiendo desde Yesod y pasando por Hod, Netzaj, Tiferet, y Guevura, hasta llegar a  Jesed. Y  lo segundo que nos enseña este punto, es que  debemos establecer  una hora precisa y  un lugar fijo para orar, pues esto va creando la posibilidad de acción para un un ángel que apoya y eleva nuestra oración, venciendo la resistencia del ego que trata siempre de sabotear nuestra conexión.
  • 4. Lemor (habla). Se trata de articular cada palabra de la oración agregando su respectiva  su  kavanáh (su intención). Es decir, debemos tener entendimiento de lo que estamos haciendo y pronunciar correctamente. Pero, alguien una vez me consultó: ¿cómo hacemos si no hablamos hebreo?. Leí que el sabio Rav Nahman de Breslov dice que por lo menos una vez al día debemos hacer hitbodedut, que es una plegaria personal, aquella que hacemos cuando hablamos con Dios, usando nuestras propias palabras, tal y como cuando le hablas a un amigo; y para ello “NO” necesitamos hablar hebreo pues esta oración surge del corazón, lo que el Maestro Yeshúa llama “tu aposento secreto“.

Hoy necesitamos reconocer que muchas veces estamos tan ahogados en los problemas que necesitamos hablar con alguien para desahogarnos. Pues bien, el hitbodedut es como ir al mejor de los terapeutas. Sabemos que las dificultades alteran nuestra mente y nuestra búsqueda de equilibrio, entonces cuando hablamos con Dios debemos tener esta misma  sensación de catarsis que cuando nos desahogamos con un amigo o con un terapeuta.

La dificultad de este punto está en vencer la racionalidad y escepticismo, para no sentirnos ridículos hablando con el aire. Pero si entendemos lo que expone la física cuántica que es que en cada partícula de la materia hay  inteligencia así esta sea invisible como la atmósfera, entonces tendremos un apoyo para que la Sabiduría de lo alto (Jokmáh) nos impregne. Porque más que conocimiento necesitamos emunáh para percibir al creador a pesar de su intangibilidad, así como para saber interpretar las respuestas que recibimos después nuestras oraciones.

Reconozcamos también que la mayor parte del tiempo, cuando oramos, pedimos salud, sustento u otra bendición parecida. Quizá oramos para que se manifieste el negocio por el que estamos trabajando o para recibir la llamada que esperamos, la respuesta que buscamos o el milagro que necesitamos. Pero ¿qué tan a menudo oramos por una conexión más cercana con el Creador?… Por favor, te pido que no me mal interpretes… Es perfectamente válido orar por las cosas que queremos y necesitamos, pero esta semana aprendemos que la oración más poderosa de todas es pedir cercanía con la Fuente de toda la existencia. Después de todo, estar cerca de YHVH incluirá cualquier otra bendición que busquemos. Lo que el Eterno quiere para nosotros es mucho más de lo que nosotros podríamos llegar a desear e imaginar (1 Corintios 2:9).


Orar Antes de Sanar

Un grupo de enfermeros oran por los pacientes y el personal médico de un hospital. Piden al Eterno Dios en oración, guía y sabiduría para poder cumplir con su jornada de trabajo.

El video fue publicado por una de las enfermeras, y dijo que tienen la costumbre de hacer esto siempre. “Nosotros oramos todos los días por nuestros pacientes, familias y compañeros de trabajo”, escribió Sonia Diaz en la descripción del video.

Los enfermeros del hospital Covenant Health, de la ciudad de Lubbock, aparecen en el video con las manos extendidas y las cabezas inclinadas, en un momento de oración en grupo.

La oración fue dirigida por una de las enfermeras, que clamaba a Dios con emoción:

Que sus manos sean como curación y consuelo para los que cuidan.

Te pedimos Señor que los alientes a ser los líderes que los llamaste a ser”.

“Que ellos confíen en Ti, sabiendo que Tú estás guiando cada paso que ellos dan. Señor, deles paciencia, fuerza y, sobre todo, amor mientras caminan en sus nuevos caminos”, agregó, en referencia a unos enfermeros que se despedían.

La oración se completa con las siguientes palabras: “Señor, pon una mano de protección alrededor de ellos y de todo nuestro equipo. Bendice a los que están enfermos, llorando, muriendo, para que puedan encontrar consuelo y paz en Ti.

 Te pedimos esto en su nombre precioso de Jesús. Amén”.

¿Cómo Arder Constantemente para Dios?

Por P.A. David Nesher

 

“El fuego del altar ha de mantenerse encendido en él…
El fuego se mantendrá encendido sobre el altar; no se apagará, sino que el sacerdote quemará leña en él todas las mañanas…
El fuego se mantendrá encendido continuamente en el altar; no se apagará.”

(Vayikrá/Levítico 6:9, 12, 13)

 

Como desde hace años lo hago, hoy remarco una vez más que la característica del holocausto que arde por un largo tiempo es una ilustración apropiada de la obra de darnos diariamente a nosotros mismos completamente al Eterno. Estoy convencido que todos ustedes entenderán que el venir a Yahvéh, nuestro Abba, como un sacrificio vivo no es una obra repentina, ni mucho menos fácil.

En la meditación de hoy, notamos que la Torah repite tres veces la importancia de no dejar que el fuego se apague sobre el altar.

Recordemos que el fuego que estaba en el altar del Mishkán (Tabernáculo) había caído desde el cielo. Era el mismo Yahvéh quien lo había otorgado como don, y lo había depositado en el altar de bronce. Lo único que debían hacer los sacerdotes era encargarse de mantenerlo vivo constantemente. Esto no significa que los sacerdotes trabajaban durante la noche, sino que el sacrificio de la tarde se dejaba allí hasta la mañana, momento en el que el sacerdote limpiaba las cenizas y preparaba el altar para el sacrificio contínuo de la mañana (Éxodo 29:38-46).

El sacerdote, desencinte de Aarón, amante de la paz y la bondad, debe encender “el fuego sagrado”, para erradicar el fuego devastador que consume todo lo bueno. Esto sí o sí se hace “a la mañana”, cuando ilumina su atributo, el atributo de claridad y bondad.

Al hacerlo en forma constante, “todos los días”, compactándose con bondad, la Torah nos garantiza que “no se apagará” nunca la luz de la fe y de la santidad.

Por eso, el fuego perpetuo se conecta a la idea de que estas ofrendas deben ser hechas continuamente. Antes del perfecto sacrificio de Yeshúa en la cruz, era imposible el completarlas de una manera perfecta.

Al buscar sumergirnos en la simbología del fuego, sabemos que tres son los ingredientes que el mismo necesita para poder existir: combustible, oxígeno y calor. Si falta alguno de estos tres, el fuego no arde.

El calor se mantenía en las llamas y en los carbones encendidos. El oxígeno venía del aire ambiental. Sólo hacía falta añadir la leña. Esto nos enseña acerca de la importancia de mantener el fuego celestial encendido sobre el altar personal que cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior. Cada mañana hay que poner más leña sobre el fuego. Ahora bien, la pregunta es:

¿Qué simboliza la leña?

La leña es el producto de la vida y la muerte de un árbol. Está escrito que la Torah es un Árbol de Vida (cf. Proverbios 3:18). También Mashíaj se compara a sí mismo con un Árbol (cf. Lucas 23:31; Juan 15:1). Esto nos enseña que el combustible que alimenta el fuego en nuestro corazón es el producto de una doble procedencia: la Torah (Palabra Escrita) y el Mesías (Palabra Encarnada). La vida y la muerte del Mesías ha creado suficiente leña para que podamos arder eternamente delante de Yahvéh. Cada mañana hay que poner más leña en su corazón para arder continuamente delante del Eterno.

La leña es añadida en la oración, la alabanza y el estudio de las Escrituras que cada creyente hace todas las mañanas. La única manera de poder mantener el fuego celestial ardiendo en nuestra vida es ponerle más leña. Es una tarea diaria.

Querido lector, si experimentas que el fuego de tu vida espiritual se está apagando, necesitas tomar en serio este mandamiento y orar cada mañana y leer y estudiar las Escrituras santas.

El oxígeno es parte del aire. La palabra hebrea para viento es ruaj. También a Ruaj se la traduce como “Espíritu”. Esto nos enseña que el oxígeno para el fuego celestial es el Espíritu del Señor. Si falta el Espíritu Santo en la oración y la lectura, el fuego se apagará.

Que tampoco falte el calor en nuestra devoción a Yahvéh. El calor podría simbolizar el amor y la intensidad de nuestra entrega (en hebreo kavaná).

¿Por qué repite que “el fuego del Altar debe mantenerse encendido”?

El Altar representa al corazón del ser humano. Sucede que a medida que pasa el tiempo y la persona redimida se va familiarizando con los preceptos, puede llegar a perder el entusiasmo primario que alguna vez tuvo, al comenzar la peregrinación por sus códigos. Es por eso que la Torah nos dice que el fuego debe estar siempre, al principio, y luego otra vez, en el futuro.

¡Asegúrate que el fuego no se apague en tu vida!

“Por lo cual te recuerdo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos.” (2 Timoteo 1:6)

En este caso se trata del fuego del don de ser anunciador de las buenas nuevas (en griego “evangelista”).

Bitácora Relacionada:

Altar: códigos del corazón humano sujeto al Eterno Dios.