Salud de Fiesta

Oración Personal por Refuá Shelemá (Curación Pronta y Completa)

«En la quietud de Tu presencia, Oh Eterno, siento que Tu amor sanador fluye en mí, trayendo paz a mi mente y energía vital a mi cuerpo.

Envuelto en Tu poderoso amor sanador, Oh Eterno, experimento salud y perfección de mente, cuerpo y emociones.


Gracias, Bore Olam (Creador del Universo), por Tu amor de curación, que se encuentra en todas las células de mi ser fortaleciéndome y restaurándome en Refuá Shelemáh (sanación completa) con perfección.


Querido Creador del Universo, te entrego toda inquietud en cuanto a mi salud. Confío en que Tu amor y Tu presencia dadora de vida me renueven.


Querido Ribonó Shel Olam (Señor del Universo), estoy receptivo a Tu poder de curación. Tu luz y vida vigorizan cada célula de mi ser y siento agradecimiento.


Con corazón receptivo al amor renovador del Eterno, acepto mi curación ahora.


Estoy sano y fuerte porque estoy unido a la Presencia Sanadora y revitalizadora del Eterno.


He sido creado a la imagen y semejanza del Eterno, bendecido con vigor y perfección.


El poder del Eterno me sustenta y bendice con perfecta salud.
Accedo a la plenitud del Eterno en mí. Tengo salud y bienestar de mente, cuerpo y espírit
u en los méritos del sacrificio de Yeshúa HaMashiaj.

Baruj Ata Adonai, Rofé Hajolim (Bendito Seas, oh Eterno, que curas a los enfermos)
»

Las Emociones y los Sentimientos se Expresan a través de Dolores Corporales.

Todo lo que no se expresa, se expresa”. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando no decimos qué es lo que no angustia o nos aqueja, el cuerpo se encarga de expresarlo por medio de dolores y malestares.

Muchos escépticos podrán dudar de estas teorías, pero nadie ha escapado a dolores de estómago en momento de angustias o a dolores de cabeza por no poder resolver un conflicto familiar o laboral.

Desde ya que tenemos claro que muchos dolores pueden deberse a malos movimientos, a haber comido en exceso o a múltiples factores, pero hoy vamos a detenernos en esos dolores que se han vuelto crónicos y que tienen que ver con sentimientos en nuestro fuero interno que no hemos logrado elaborar y “dejar ir”.

Un dolor es un mensaje del cuerpo que te está pidiendo tiempo para procesar emociones que fueron postergadas y que si persistes en evitar, el dolor se transforma en enfermedad e incluso, en enfermedad crónica.

Y a menudo también, detrás de cada dolor, se esconde una parte de uno mismo más joven que quedó fijada en la situación vivida como traumatizante, y es esta parte de uno mismo que simplemente tiene miedo e intenta protegernos en cuanto algunos de sus elementos o acontecimientos reaparecen nuestra vida.

Tal vez un simple detalle, o un aroma puede desencadenar una reacción de miedo de parte de nuestro “yo más joven” que desea protegernos.

Debemos saber que cuando se presenta una situación que nos perturba, el inconsciente registra todos los detalles de este acontecimiento incluso los más insignificantes en los que no prestamos atención, como un aroma suave, un sonido, una sensación en la piel o una imagen. Y son estos detalles los que serán los activadores más adelante, si las emociones que sentimos son escondidas o reprimidas.

Todos debemos tener presente que una situación traumatizante para una persona puede parecer sólo algo estresante para otra, la única diferencia será la experiencia vivida por cada uno en su vida.

Es entonces cuando entendemos que el dolor físico siempre está ligado a un dolor emocional reprimido que no siempre tiene que ver con una cuestión psicosomática.

Desde el punto de vista energético, la energía contenida en la emoción reprimida quedará bloqueada en nuestra mente afectando una parte de nuestro cuerpo dependiendo del tipo de emoción. Esto lo que provocará el dolor e incluso posteriormente, la enfermedad.

¿Dónde se concentran los dolores emocionales?

Los dolores emocionales pueden ubicarse en las zonas del cuerpo en la que la expresión emocional debió manifestarse, pero no pudo hacerlo. Por ejemplo, si tienes muchas ganas de gritarle a alguien que te hizo enojar mucho, podrías desarrollar dolores en la nuca, en la garganta, en las mandíbulas, es decir; las zonas del cuerpo en las cuales retuviste esos gritos de enojo.

Recordemos que lo llamamos “sentimientos”, porque los sentimos en nuestro cuerpo y mientras que nuestra mente piensa que hace bien disimulando las emociones, al cuerpo no podemos engañarlo simplemente porque el cuerpo no tiene acceso a la negación.

Y como no hay una sola manera de que las emociones impacten en nuestro cuerpo, veremos algunos ejemplos de cómo ciertas emociones podrían ser sentidas y localizadas en cada uno de nosotros.

La ansiedad: la ansiedad puede volverse crónica. Incluso puedes no sentir los signos agudos de miedo, ya que creciste con ellos y tu cuerpo se adaptó. Aunque el cuerpo se adapte por completo, es posible que el miedo pueda manifestarse por entumecimiento muscular, irritabilidad, insomnio y cierto desinterés de tu parte al momento de generar nuevos emprendimientos. El cuerpo también puede sentirse agitado.

La cólera: se manifiesta a menudo en el cuerpo a través de sofocones, ataques de calor o irritación en la piel. También puede manifestarse a través de tensión muscular, aceleración del ritmo cardíaco, mandíbulas y puños cerrados, respiración irregular o rápida, y una sensación de martilleo en los oídos.

La cólera puede sentirse en la espalda, entre los omoplatos y desplazándose hacia arriba en la parte baja del cuello. También en la parte externa de las mandíbulas.

La depresión: provoca escalofríos y sensación de pesadez. Sentimos el cuerpo letárgico y con falta de energía. El cuerpo puede también tener tendencia a moverse de manera lenta, rígida o errática.

El miedo: el miedo puede expresarse con un nudo en el estómago o en el pecho, calambres, sensación de frío, temblores, debilidad o vértigo.

El síndrome del intestino irritable, las úlceras de estómago, indigestiones y náuseas o también signos de que el cuerpo tiene un miedo contenido que no ha logrado elaborar y del que no ha podido desprenderse.

La frustración: es similar al miedo pero mucho más contenida. Nos hace pensar que nuestro cuerpo quiere dar puñetazos pero sin tener claro exactamente hacia donde o hacia quién. Los movimientos y la postura pueden volverse rígidos. Algunas veces, la frustración es una combinación de enojo y negación. En estos casos, podemos experimentar signos típicos de la negación como un discurso acelerado, alzamiento de hombros, mirada esquiva, músculos de las mandíbulas tensas y respiración superficial.

La culpa: esto genera un sentimiento de agitación. Se manifiesta con una sensación de agobio que sofoca, con una irreprensible necesidad de huir. Pueden experimentarse dificultades para respirar y un peso en el pecho similar a una opresión.

Hostilidad: es similar a la cólera y el enojo, pero no necesariamente necesita un detonante para explotar. En lugar de eso, el cuerpo está en ebullición permanente, y pone en alerta al sujeto hasta en el menor detalle para poder desencadenar un enojo generalizado.

El cuerpo se siente rígido, tenso y bloqueado por acción de la hostilidad.

La humillación: las sensaciones son similares a las del miedo en el sentido en el que el cuerpo parece volverse de débil e inseguro, pero en lugar de tener frío, sentimos una ligera sensación de calor. Podemos ruborizarnos e incluso sentimos el aumento de temperatura en la piel.

Incluso se puede sentir una necesidad de retroceder como si uno quisiera desaparecer.

Los celos: los celos son una emoción compleja que pueden contener elementos como el miedo, la humillación y cólera.

Las sensaciones que experimenta el cuerpo al momento de sentir celos pueden variar de una persona a otra. Podemos sentir frío, un nudo en el estómago y una opresión en el pecho que se puede asociar con miedo o también una sensación de calor como cuando nos enojamos o nos sentimos humillados.

Cuando nos descubrimos envidiando la vida de otros, sus logros, sus éxitos, sus relaciones o sus posesiones, presta atención a lo que sientes en el cuerpo y tendrás una base para saber a qué se parecen los celos cuando los sientes de manera sutil.

La rabia y el odio: estos son instintos supremos. Esta clase de instintos son intrínsecos de la propia existencia y se activan cuando nuestra parte primitiva cree que estamos en peligro. Estos sentimientos se manifiestan a menudo a nivel intestinal y estomacal. ¿Ya te pasó de sentir ardor estomacal? Además de controlar los alimentos que la provocan, si el ardor aparece de la nada, es probable que se trate de rabia no expresada.

La medicina china considera al estómago y a los intestinos como “el cerebro de las emociones” y los malestares en estos órganos aparecen cuando no logramos “digerir” las emociones negativas.

La tristeza: se siente por lo general a nivel del pecho, y se desplaza hacia arriba a través de la garganta y de los ojos para luego manifestarse a través de las lágrimas. De ahí la famosa expresión “tener la garganta cerrada”, al momento de necesitar un desahogo a través del llanto. También se suma a esto los resfríos a repetición.

La vergüenza: Este es otro sentimiento “caliente”, que a menudo se acompaña con rubor en las mejillas y sensación de calor. Sin embargo, es posible también sentir entumecimiento interno que te puede provocar escalofríos o un sentimiento de vacío. Al igual que la humillación, la vergüenza puede generarte la sensación de querer desaparecer.

¿Sabías que el Dr. Freud, además de ser el padre del Psicoanálisis, era neurólogo? Después de atender a innumerable cantidad de pacientes, descubrió que muchos de sus males físicos provenían de situaciones de angustia, tristeza, rabia, humillación y todas las que ya hemos visto.

Por ese motivo, se dedicó a estudiar en profundidad, cómo la palabra y la expresión de lo que nos pasa se convierten en un elemento sanador.

Las emociones que no se verbalizan se cristalizan en diferentes partes de nuestro cuerpo.

¿Ya te pasó con algunas de las que vimos? ¿Con cuáles?

Alguien dijo que nuestro cuerpo es como “la película de nuestra” vida, en donde quedan registrados todos los acontecimientos de vamos viviendo.

Si estamos mal y nos dominan sentimientos negativos, nos sentimos enfermos y cuando estamos bien y somos felices, tenemos la sensación de poder enfrentarlo todo.

¿Y qué pasa con estas otras emociones?

– El pánico, puede provocar diarreas.

– La dificultad en no poder encontrar un lugar en dónde ubicarnos, puede provocar infecciones urinarias a repetición.

– Cuando no queremos escuchar cosas que sabemos nos harán daño, pueden surgir las otitis o dolores de oídos.

– Cuando no nos atrevemos a decir algo, aparecen las anginas o los dolores de garganta.

– El miedo a los cambios o a la falta de dinero, provoca dolores lumbares.

– El orgullo desmedido, la negativa a ceder o a someterse, puede generar dolores de rodillas.

– La intransigencia y la dureza, provoca dolores cervicales y rigidez en la nuca.

– Los conflictos con la autoridad o asumir demasiadas responsabilidades, provoca dolores de hombros, sensación de peso en la espalda.

– Apretar los dientes frente a personas o situaciones que no podemos cambiar, provoca dolores de dentales, aftas y abscesos en la boca.

– Miedo al futuro o dificultades para seguir avanzando, están relacionados con dolores en las piernas, los pies y los tobillos.

– Las dudas y la incertidumbre, generan dolores de cabeza.

– La insatisfacción y la sensación de no ser comprendido, además de “acumular” tristezas, genera aumento de peso porque intentamos buscar la satisfacción a partir de la comida.

Ahora puedes identificar mejor el tipo de trastorno que te está afectando.

Si sufres de una enfermedad crónica o no, intenta rastrear qué eventos se dieron en tu vida cuando aparecieron tus dolores por primera vez.

Recuérdalos y exprésalos de manera de que vuelvan a la superficie y puedas sacarlos de tu cuerpo. ¡Créelo, vale la pena!

Muchas veces hay que recorrer un camino escarpado para llegar a un lugar mejor, que es el del bienestar físico y emocional.

¿A quién conoces en esta situación? Comparte, posiblemente seas de mucha ayuda.

Tomado de: Saludable Gurú

¡Cuida tu Carácter! ¡Cuida tu Hígado! (Parashá Sheminí)

Por P.A. David Nesher

La parashá (sección) sheminí posee una riqueza maravillosa acercad de todos los códigos metafísicos que permiten manifestar un carácter mesiánico sabiendo cuidar de la salud holística que proviene de una alimentación pura que asegure el funcionamiento hepática en sujeción al orden profético.

Puedes también considerar esta BITÁCORA:

Los Niños que asisten a una Congregación son Más Felices y tienen Mejor Salud.

Los niños y adolescentes criados con prácticas espirituales, son más felices y tienden a tener una mejor salud física y mental a medida que envejecen, según nuevo estudio de la escuela de salud pública de la Universidad de Harvard.

La investigación fue publicada en la revista American Journal of Epidemiology, revela que las personas que oran o meditan obtuvieron beneficios similares, incluido un menor riesgo de abuso de sustancias y depresión.

Los investigadores analizaron datos de 7.458 personas. Sus datos fueron parte de estudios previos y fueron acompañados durante 14 años.

Según el estudio, el objetivo era identificar la “participación religiosa en la adolescencia(incluida la asistencia a la iglesia, la oración o la meditación) con datos sobre el bienestar psicológico, la salud mental, el comportamiento, la salud física y la formación del carácter como resultado en la adultez“.

La conclusión es que los niños que asistieron a reuniones de la iglesia, al menos una vez a la semana, tenían un 18% más de probabilidades de considerarse “felices” a los 20 años, en comparación con aquellos que no tenían esa costumbre. Los mismos niños también estaban aproximadamente un 30% más dispuestos a hacer trabajo voluntario y un 33% menos propensos a consumir drogas durante la adultez.

El equipo no sólo analizó la participación en los servicios religiosos, sino que también midió cuánto tiempo pasaron orando o meditando. El resultado final indica que aquellos que oraron o meditaron cada día sintieron más satisfacción con la vida, procesaban mejor las emociones y eran más bueno y amable que aquellos que no pasaron tiempo orando. Los participantes enmarcados en esta categoría también tienen menos probabilidades de tener relaciones sexuales a una edad temprana o de contraer enfermedades de transmisión sexual.

Estos descubrimientos son importantes para nuestra comprensión de la salud y las prácticas de los padres”, dijo el autor del estudio, Ying Chen. “Muchos niños son criados con métodos y hábitos espirituales y nuestro estudio muestra que esto puede afectar muy positivamente en su salud física y mental, más allá de la percepción de la felicidad y el sentido del bienestar“.

Fuente: Acontecer Cristiano

Como prueba de esto los invito a ver y valorar el siguiente Video:

6 Consejos para Comer de Forma más Consciente

La persona promedio pasa por lo menos una hora al día comiendo. Es decir que al llegar a los 30 años, has pasado el equivalente a dos años poniendo comida en tu boca. ¿Cómo podemos hacer de esta una experiencia más placentera, productiva y significativa?

El pensamiento hebreo tradicional tiene mucho que decir sobre lo que comemos, cómo comemos, cuándo comemos e incluso por qué comemos. Muchas de estas cosas son las que recomiendan los científicos modernos.

1. Come cuando tengas hambre.

¿Cuándo fue la última vez que entraste a una estación de servicio para llenar el tanque que ya estaba lleno? Probablemente nunca. ¿Pero cuándo fue la última vez que comiste algo sin tener hambre?

Revisar si tienes hambre antes de llevar ese bocado a tu boca, te permitirá mantener tu peso bajo y construir autocontrol. ¿Asistes al segundo evento de la noche y ya cenaste pero aun así tienes el impulso de seguir comiendo?

Al igual que los nutricionistas contemporáneos, también el Rey Salomón advierte contra del consumo innecesario de alimentos:

“El justo come para satisfacer su alma”

(Proverbios 13:25).

2. Siéntate.

¿Se te hace tarde para el trabajo? ¿Tienes que correr tras los niños? ¿Estás haciendo trámites? No hay ningún problema: simplemente ese no es el mejor momento para ingerir tu comida. Aunque pueda ayudarte a ahorrar tiempo, es una mala idea. En su obra maestra Mishné Torah, el Rambam dice que uno nunca debe pararse o caminar mientras come.

La investigación científica moderna también afirma que comer de esta forma engorda y no es sano. De hecho, incluso hay una dieta basada en esta idea. Se llama “The Sit-Down Diet” (la dieta de comer sentado), y sugiere que consumimos menos calorías cuando comemos sentados que al estar parados o caminando. También digerimos mejor cuando estamos sentados y masticamos como se debe.

3. Reconoce.

Tienes hambre y te sientas para comer. Ahora reconoce de dónde viene la comida. Tomarse tres segundos para reconocer los detalles básicos del platillo culinario que tienes frente a ti puede fijar el tono del resto de la comida. Algo tan simple como reconocer verbalmente el trabajo del cocinero, especialmente si es un padre o tu pareja, puede tener un efecto profundo en tu ánimo.

Prestar atención a cada uno de los ingredientes puede hacer la experiencia incluso más sabrosa.

En el judaísmo, cada vez que se consume un alimento se debe recitar una bendición de reconocimiento antes de dar el primer mordisco. Un error común es pensar que la bendición o brajá que se dice antes de comer es una forma de agradecimiento. No es exacto. Mientras que la bendición de Birkat Hamazón que se dice después de la comida menciona el acto de agradecer, la bendición previa no menciona el agradecimiento. Se trata de reconocer que Dios es el Creador de la comida y en esencia pedirle permiso para tomar Su comida.

4. Aleja las distracciones.

No se puede disfrutar completamente una comida mientras respondes e-mails o miras Facebook. Disfrutar la comida es tan importante para el judaísmo que cada una de sus festividades incorpora en la celebración el placer de comer. Pero nos robamos a nosotros mismos de este disfrute cada vez que comemos sin prestar atención.

¿No te importa disfrutar de la comida? Debes saber que comer distraídamente causa que la digestión sea menos efectiva en desglosar el alimento, lo que disminuye el sabor e incrementa la posibilidad de sufrir inflamación, gases y estreñimiento. ¿Quieres bajar de peso? Los estudios demuestran que mientras más te distraes al comer, más kilos aumentas. Actos simples como prestar atención al olor, sabor, apariencia y textura de la comida, pueden ayudarte a mantener el foco en tu comida.

5. Mastica, traga, espera… Repite.

¿Alguna vez devoraste la mitad del plato en un minuto sin ni siquiera darte cuenta? Engullir toda la cena puede desanimarte pero también puede dejarte con grasa extra en tus caderas.

Desconectar el piloto automático de tu cuerpo mientras comes también tiene grandes beneficios espirituales. Al describir las formas de oponerse a los hábitos alimenticios instintivos, el gran sabio iraquí del siglo XIX, Rav Iosef Jaim, en su libro Ben Ish Jai, recomienda algo que puede ayudarte a tener control. Él escribe que no se debe tomar el siguiente bocado hasta que el bocado anterior no se haya tragado por completo.

La experiencia me enseñó que esto es más fácil decirlo que hacerlo. Sin embargo, una vez que lo dominas, este hábito te permite sentirte en control y elevado. En especial si lo llevas al siguiente nivel y dejas los cubiertos en el plato entre bocado y bocado.

6. Agradece.

Ahora que estas satisfecho y tu espíritu se recargó, llegó el momento de agradecer. Decir gracias es mucho más difícil cuando quieres ir a otro lugar. Quizás es por eso que la única bendición que ordena la Biblia es la bendición después de las comidas y no antes de ellas.

Agradecer es un valor judío básico. De hecho, los judíos son llamados yehudim que viene de la palabra Yehodot, y significa agradecer. La gratitud impregna toda la experiencia judía, desde las primeras palabras que pronunciamos al despertar, hasta mencionar nuestro agradecimiento tres veces al día en nuestras plegarias.

Sorpresivamente, hace poco descubrieron los beneficios secundarios de sentirse lleno de agradecimiento, entre ellos una mejora en la salud, el aumento de la autoestima e incluso la posibilidad de dormir mejor. Tomarnos los minutos extras para valorar el privilegio de tener saciados nuestros estómagos ahora debe parecernos mucho más fácil.

Aunque no es práctico para cada comida, esforzarse por llegar a estas metas puede ayudarnos a tener vidas más significativas, controladas y saludables.

¿Cuál es el Significado de Tu B’Shevat en nuestro Tiempo?

Por P.A. David Nesher

Cuando ustedes entren en la tierra y planten toda clase de árboles frutales, tendrán por prohibido su fruto. Por tres años les será prohibido; no se comerá.

Levítico 19:23 (NBLH)

En Israel, desde el comienzo de los asentamientos agrícolas en la conquista con Josué, el día 15 del mes 11º del calendario hebreo ha adquirido gran importancia, simbolizando el resurgimiento y la redención de la Tierra.

Por ello Tu B’Shvat (que significa 15 de Shevat) ofrece una oportunidad única para comprender el crecimiento personal en el peregrinar el Camino de la Vida. 

Este día se pensó como el cumpleaños del árbol y se usó para demarcar un nuevo año fiscal para la agricultura de la Tierra Santa. Por eso Tu B’Shvat tiene una gran importancia en las leyes agrícolas que son relevantes en la Tierra de Israel.

Como “año nuevo de los árboles“, el Tu B’Shvat es la fecha límite en el calendario hebreo para calcular la edad de un árbol frutal.

La relevancia práctica de esto es que durante los tres primeros años de un árbol sus frutos están prohibidos bajo el requerimiento bíblico de no comer Orlá (Levítico 19:23).

Más aún, Tu B’Shvat es el año nuevo para determinar los diezmos. En los años 1, 2, 4 y 5 del ciclo de siete años de Shemitáh, el 10 por ciento del producto de Israel es Maaser Shení, que debe ser redimido con una moneda. En los años 3 y 6 del ciclo, ese 10 por ciento es Maaser Aní, que debe ser entregado a los pobres.

Una midrash (explicación) antigua se ha vuelto muy relevante hoy en día para entender la función profética de este día:

En la hora en que el Santo creó a la primera persona, Dios le mostró a su creación los árboles en el Jardín del Edén, y dijo:

Vea Mis obras, qué tan buenas son; ahora todo lo que he creado, lo creé para su beneficio. Piensa en esto y no corrompas y destruyas Mi mundo. Porque si lo destruyes, no hay nadie para restaurarlo después de ti.”

(Eclesiastés Rabá 7:28 -no es el libro de la Biblia)

Recordemos que, a lo largo de los siglos, tanto los sacerdotes, como los profetas, han usado el árbol como una metáfora para entender la relación de Yahvéh con los mundos espiritual y físico, por medio de los tzadikim (justos).

Desde la enseñanza oral de Moshé, se enseña en Israel que los mundos espirituales superiores son raíces invisibles (llenas de misterios divinos) cuyo tronco y ramas se extienden (hacia abajo) hacia nosotros, para finalmente manifiestar su influencia a través de ramas y hojas en los reinos inferiores concentrados todos en el ser humano Ungido (Mashiaj), a quien se denomina Árbol de Vida del Eterno. A través de este Árbol, fluye el río final de la vida universal, tal como lo describe el oráculo apocalíptico de Juan en Patmos:

En medio de la calle principal de la ciudad y a cada lado del río, crecía el Árbol de la Vida, que da fruto cada mes, es decir, doce veces al año; y las hojas del árbol sirven para sanar a las naciones.
(Revelación/Apocalipsis 22:2)

El Árbol de la Vida se origina en el inimaginable Ein Sof o el Infinito, y se vuelve progresivamente más en contacto con nuestro mundo, en el que la creación está teniendo lugar continuamente por medio del servicio sacerdotal (hebreo: avodáh) del ser humano redimido en Él.

Otra imagen relacionada con la historia del Jardín del Edén es el Árbol de la Vida. El sabio compara a la Torah con un Árbol de Vida (en hebreo: Etz Jayim) . La aplicación es simple y sencilla: así como tomamos sustento para la vida de un árbol natural, la Torah como nuestra forma de vida cotidiana nos sostiene en fortaleza y belleza.

Tu B’Shevat es considerado como un tiempo sagrado lleno de poder profético para hacer riquezas. Se celebra la conexión que los hebreos tenemos con el Eterno y la Tierra de Israel. Por esto, al decir bendiciones y participar de muchas clases de frutas, tenemos la oportunidad de agradecer a Yahvéh por la maravilla de la vida renovada y de volver a despertar nuestras propias conexiones espirituales. Además, honramos a la Tierra de Israel disfrutando de sus frutos, especialmente los de las siete especies mencionadas en el rollo de Devarim (Deuteronomio): trigo, cebada, uvas, higos, granadas, aceitunas y dátiles:

“…una tierra de trigo, cebada, viñas, higueras y granada, una tierra de olivos y miel [de dátiles]

(Deuteronomio 8:8)

Tu B’Shevat también se ha convertido en un día de compromiso para proteger el medio ambiente. Las Sagradas Escrituras enseñan que la Tierra es de Yahvéh, el Creador, y por lo tanto todos los seres humanos debemos ser socios y colaboradores con el Eterno en la preservación de nuestro planeta y sus recursos.

Por todo esto, en el Israel contemporáneo, Tu B’Shvat es una especie de “Día del Árbol” en el que se aprovecha para tomar conciencia ambiental, por lo que se plantan árboles en celebración. Gracias a esta tradición activa, Israel es uno de los pocos países del mundo que terminó el siglo pasado con más árboles de los que comenzó, ha plantado más de 240 millones de árboles durante casi los últimos 100 años, dándole la rara distinción de tener una ganancia neta de árboles al entrar al siglo 21, una hazaña impresionante teniendo en cuenta que todos estaban plantados a mano. La forestación se toma en serio aquí, como uno de los sueños de David Ben-Gurion era hacer florecer el desierto.

Por último, les contaré que tanto en la Torah (Deuteronomio 20:19), como en las Sagradas Escrituras,  al ish tzadik (hombre justo) se lo ve como una palmera datilera fructífera:

El justo florecerá como la palmera;…”
(Salmo 92:12)

Esta cosmovisión da a entender que el hombre redimido por el poder del Mesías, es visto en las regiones celestes como un árbol que a través de la Torah, se cuida, endereza sus ramas y se da la posibilidad de dar muchísimo más fruto, para transformar a la humanidad y el mundo.

Por ello, Tu B’Shevat es un día especial para cultivar fuertes raíces espirituales mediante el aumento de las buenas obras. Es un tiempo oportuno que permite contemplar los métodos para llevar una vida más fructífera.


BITÁCORA RELACIONADA:

La Alimentación que Conecta con el Eterno

Por David Nesher

 

“No os hagáis abominables por causa de ningún animal que se arrastra; y no os contaminéis con ellos para que no seáis inmundos. “Porque yo soy el Señor vuestro Dios. Por tanto, consagraos y sed santos, porque yo soy santo. No os contaminéis, pues, con ningún animal que se arrastra sobre la tierra. “Porque yo soy el Señor, que os he hecho subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios; seréis, pues, santos porque yo soy santo.”

(Levítico 11: 43-45)

 

Repasemos lo que hemos visto en esta semana:

Después de ocho días desde la iniciación de los rituales para ungir a Aarón y sus hijos como sacerdotes, asumieron sus cargos.  Toda la congregación estuvo frente al altar, mientras Aarón ofrecía sacrificios por sí mismo y por todo el Pueblo de Israel.  Luego Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y los bendijo. Posteriormente, Moshé y Aarón entraron al Mishkán y los restos de sacrificios que aún había, fueron consumidos por un fuego divino.  Ante este hecho, el Pueblo se arrodilló, en actitud de adoración al Eterno.

Dos hijos de Aarón, Nadab y Aviú, tomaron inciensos nunca indicados por el Eterno para su uso, y los encendieron en el Santuario, presentando ante el Creador un fuego extraño.  Fue entonces, que apareció un gran fuego que les produjo la muerte.  Sus cuerpos fueron retirados por Mishael y Eltzafán, hijos de Uziel, tío de Aharón, y llevados fuera del campamento.  Este hecho conmovió a Aarón, pero Moshé le explicó que los kohanim (sacerdotes) tenían la responsabilidad de salvaguardar el nivel de santidad que Yahvéh requirió.  Aarón y sus dos hijos restantes, Eleazar e Itamar fueron instruidos por Moshé de no exteriorizar aflicción, siendo sumisos a la voluntad del Eterno.

El Todopoderoso le dijo a Aarón, que los kohanim no debían beber vino o licor antes de entrar al Tabernáculo, para cumplir con sus deberes en el Mishkán o al instruir al Pueblo.

Pues bien, hoy, nos toca considerar acerca de lo que el Eterno ordenó a Moshé y a Aarón para que instruyeran al Pueblo sobre su alimentación.    Podían comer carne de animales, pero debían observar que no fueran impuros, no kasher o kosher. Kosher es una palabra que deriva del hebreo Kashrut que significa “puro”. Por lo tanto, si aplicamos la palabra kosher al ámbito de la comida y la alimentación nos referimos a alimentos puros o mejor dicho aptos en cuanto a seguridad alimentaria y calidad, para ser consumidos por los hijos de Israel, y así fortalecernos en su espiritualidad.

Desde esta definición, me veo obligado a decir que si bien kashrut nos aporta muchos beneficios relacionados con la salud, como algunos argumentan como prioridad en la exégesis de este pasaje, en realidad estos son “beneficios” y no “razones“. Sin embargo, el Eterno, al dar las leyes del kashrut,  quiere que usemos nuestro intelecto y entendamos sus mandamientos primordialmente desde una sentido espiritual, para llevarlos a la praxis de la mejor manera que podamos. El kashrut debe ser visto como “nutrición espiritual“: de la misma forma que hay alimentos que son buenos para el cuerpo y alimentos que son dañinos, hay alimentos que nutren el alma hebrea y la refinan espiritualmente, y hay alimentos que afectan al alma redimida, intoxicándola con lo reptiliano.

En la cosmovisión divina de nuestro diseño original, nuestro cuerpo es visto como un instrumento de lo que el alma recepciona del espíritu. Según las Sagradas Escrituras nuestra alma desea hacer mitzvot, es decir cumplir con los mandamientos de la Instrucción (Torah) realizando las acciones correctas que la acerquen a la semejanza con Dios a través del Mesías (Romanos 7: 14-25). Para ayudar a nuestra alma, nuestro cuerpo debe participar también de esas acciones. Por ello, cuando comemos, el alimento deja de ser un elemento extraño y se asimila al organismo y también el componente espiritual (energía vital) de ese alimento es integrado al torrente de vida de la persona. Por lo tanto, nuestro cuerpo físico es modificado por lo que lo alimenta y el espíritu humano altera su condición con el mismo.

El kashrut es la dieta que el Eterno ofrece para desarrollar la espiritualidad de Su Pueblo. Este pasaje enseña que la comida no kosher bloquea el potencial espiritual del alma.  En cambio, los animales kosher, propiamente matados y preparados, tienen más “chispas de santidad” que serán incorporados a nuestro ser.

Al leer este capítulo, notamos que solamente se puede ingerir carne de animales cuadrúpedos que tuvieran pezuñas partidas y rumiantes.  Por lo tanto quedó prohibido comer carne de camellos, conejos, liebres y cerdos.

De los animales que viven en el agua, sólo aquellos que tienen aletas y escamas.  Todos los demás quedaron prohibidos para consumir, como ser los moluscos.

De las aves, fueron prohibidas las de rapiña, como el águila, buitre, etc.  También son impuros los insectos y otros seres que se arrastran, como ratón, comadreja, lagarto, caracol, reptiles, etc.

Al investigar las razones esenciales de estos preceptos, se nos devela que la pureza y la santidad son bases en la vida de los hebreos. Así se entiende que prioritariamente Yahvéh le dio a Israel las leyes dietéticas para hacerlos santos. La palabra santo no se refiere necesariamente a una calidad moral o ética. Significa ser apartado para el Señor.  Los requisitos distintivos de las leyes dietéticas (kashrut) de la Torah lograban que los hebreos se obligaran a agruparse en comunidades de propósito celestial al tiempo que limitaban sus posibles interacciones con otras comunidades conectadas al sistema reptiliano. Es que el pueblo de Israel había sido llamado a ser una nación sacerdotal para el Eterno y por eso tenía la obligación de separarse de las cosas y los animales que producen impureza ritual, y que en las naciones cananeas era tan importante consumir para atraer el favor de sus dioses.

Hemos aprendido hasta ahora que los sacrificios son el pan del Eterno y él sólo podrá “comer” animales que son limpios. Por eso Él no permite que sus hijos que pueden vivir cerca de su morada, coman cosas que Él no puede recibir en sacrificio. Sus hijos tienen que imitar la conducta de su Padre (comparar con Deuteronomio 14:1-21).

Todo lo prescrito en la Instrucción (Torah) enseña que un hijo de Israel que come un animal impuro se vuelve ritualmente impuro, en hebreo tamé, (para un mejor entendimiento de esta idea divina los invito a leer el concepto de Perfeccionamiento),  y si come animales abominables se vuelve también abominable para el Eterno, como está escrito en Levítico 11:43-44. De este modo, la revelación de la Torah implantó en la mente de los hebreos que la Presencia del Eterno en medio de ellos exige una dieta más estricta para que el tabernáculo no sea contaminado por ellos a la hora de entrar en él (7:21).

Con estas leyes de santificación ritual en la alimentación (kashrut), Yahvéh dejó bien claro que cada integrante de Israel se encuentra espiritualmente conectado con Él como Creador del mundo. Él es la fuente de la vida y dispuso que su pueblo se conecte con Él sacerdotalmente a través de un sistema que sea apropiado para la vida espiritual. Si bien todo lo que Yahvéh creó en su mundo tiene una finalidad en lo espiritual, hay niveles de acercamiento al Creador y hay niveles de vida espiritual. En este capítulo de Vayikrá queda revelado que el pueblo de Israel se eleva a través de los preceptos a un nivel de conexión con la fuente de la vida según las capacidades y potencialidades que son parte de su propia esencia. Yahvéh, enseña así a sus hijos que la pureza es el instrumento que nos ayuda a conectarnos con este mundo espiritual y la diferenciación entre este mundo espiritual y aquello que no es tal, es el marco que nos marcará el ritmo de nuestra elevación como personas cada vez más espirituales.

Junto con el motivo de elevación espiritual, que enmarca la personalidad de Israel bajo un prisma de pureza, cuyo instrumento comienza a partir de lo que se consume, se desprende un elemento adicional en las conductas alimenticias del pueblo. El “kasher” es sin lugar a dudas una señal de identidad nacional, de una manera tajante por medio de sus normas se marca una diferencia clara entre el mundo de los hijos de Sión y el mundo externo. A través de este sistema nutricional, El Eterno impide que tanto los hijos primogénitos como aquellos que no lo son se sienten juntos en banquetes asimilatorios, haciendo una especial remembranza del pasado en Egipto: “Porque Yo, El Eterno, que te he hecho subir de la tierra de Egipto para ser para ustedes Dios, por lo tanto serán santos… y deberán diferenciar entre lo puro y lo impuro…” (Vayikrá 11: 41-47). Es decir, debido a que Israel es santo, separado, se le ha entregado un sistema de alimentos que tiene como consecuencia además una identidad como nación una separación de elementos morales extraños a la esencia del pueblo de Israel.

Mediante el kashrut el Pueblo Escogido se mantendrá consciente en que tiene una misión, la llamada “letakén et haolam” (לתקן את העולם), es decir reparar el mundo por medio de los códigos creativos revelados en la Torah. Entonces, descubrimos que este pasaje nos ofrece una dieta especial que nos recuerda nuestra misión y nos mantiene juntos como un solo pueblo para poder realizar esta Gran Comisión con excelencia.

Evidentemente la kashrut nos hace mejores personas, por lo que deberíamos respetar esta forma de alimentación, sin ponerla en duda, sin cuestionarla porque si proviene del Eterno, nuestro Dios, es bueno para nuestra vida.

Si logramos escoger nuestro alimento no solo a partir de necesidades materiales, sino que lo enmarcamos en una dimensión espiritual, habremos conseguido formarnos bajo una salud más espiritual y moral que física.

Por lo tanto, debemos entender que la dieta kasher es primordialmente espiritual. No promete hacer perder peso o a sentirse más saludable, sino que supone que cada uno de nosotros, practicándola, logrará refinar su alma, acorde a la imagen divina puesta por creación en nuestro espíritu, y activada por redención a través de la obra redentora de Yeshúa HaMashiaj.

Recuerda pues que, según nuestro Señor: ¡eres lo que comes!

Bitácora recomendable para completar este estudio:

Alimentos para una Personalidad Sana (Las Leyes Alimentarias)

Escamas y Aletas: Raíz y Base de la Verdadera Espiritualidad

8 RAZONES MÉDICAS POR LAS QUE YO NO COMO CERDO

¿Existen Los Alimentos Sagrados?

También te invito a ver esta EXPLICACIÓN de las Leyes Kashrut de la ALIMENTACIÓN:

Los Motivos Por Qué Aprendí a Beber Agua Tibia con Limón Cada Mañana

Desde hace dos años obtuve el hábito maravilloso de despertar y beber en ayunas un vaso de agua tibia con un limón exprimido y una cucharada de miel. Mi salud se ha visto potenciada de una manera que hallo oportuno compartirles los beneficios que este método preventivo permite para nuestra salud.

Primeramente debo dejar bien en claro que debes procurar que el agua sea purificada y esta debe estar tibia, no hirviendo. Evita el agua fría, ya que nuestro cuerpo tarda en procesarlo y se necesita más energía para procesar el agua helada que la tibia. Utiliza siempre los limones frescos, orgánicos si es posible, y nunca el jugo de limón embotellado nunca. Exprime un limón en cada vaso y bébelo a primera hora en ayunas.

En esta ocasión te daré los nueve motivos para incluir esta hábito de salud en tu vida:

1- Refuerza tu sistema inmunológico: esto se debe a que los limones son ricos en vitamina C, ideal para combatir los desagradables resfriaos del invierno, son ricos en potasio, lo que nos ayudará a controlar la presión arterial y además estimula las funciones cerebrales y nerviosas.

2- Equilibra el pH: esto se debe a que el limón es uno de los alimentos más alcalinos, a pesar de tener ácido cítrico este no crea acidez al ser metabolizado por nuestro organismo.

3- Ayuda a bajar de peso: son ricos en fibra pectina, esto te ayudará a controlar el hambre y los antojos.

4- Ayuda a la digestión: el zumo de limón nos ayuda a eliminar material no deseado. Además ayuda al hígado a producir bilis, indispensable para la digestión, es evidente que como resultado de una buena digestión disminuirán nuestros problemas de acidez y el estreñimiento.

5- Es un diurético: los limones aumentan la micción, lo que nos ayuda a purificar nuestro cuerpo.

6- Eliminando más rápido las toxinas ayudamos a mantener la salud del tracto urinario.

7- Limpia la piel: la vitamina C ayuda a disminuir arrugas y manchas. El agua con limón elimina toxinas de la sangre lo que ayuda a tener la piel clara, también puede ser aplicado sobre las cicatrices para reducir su aspecto.

8- Refresca el aliento: además de dejar una aliente refrescaste ayuda a calmar el dolor dental y la gingivitis. Debemos considerar que el ácido cítrico puede dañar el esmalte porque debemos tenerlo siempre muy bien controlado.

9- Alivia los problemas respiratorios: ayuda a deshacerse de infecciones de pecho y tener la tos, se considera incluso que es útil para personas con asma y alergias.

 

Si perteneces a esa clase de seres humanos que hoy se ocupan de su salud y buscan realizar algunos cambios en sus hábitos, te propongo que después de leer este artículo aceptes el desafío de practicar esta terapia hasta que se haga en ti un hábito. Te encontrarás con resultados increíbles que beneficiarán a tu cuerpo. Un simple hábito saludable, que garantiza un nuevo estilo de vida, y largos días en la Tierra que Yahvéh, tu Dios te da.

El Poder Sanador de la Siesta

Según un estudio publicado en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, una siesta de apenas 30 minutos es capaz de restituir el impacto hormonal tras una mala noche (haber dormido poco). Y es que como muchos estudios han atestiguado, dormir pocas horas tiene un impacto directo en nuestro sistema inmune y endrocrino, aún siendo una sola noche. Así, el rato de siesta tras la comida devuelve los marcadores inmunológicos y neuroendocrinos a sus niveles normales.

8 Tips para Mejorar tu Vida

1. Una hora de ejercicios al día ayuda a mantenerte activo y saludable.

2. Siempre es importante mantenerse hidratado, también sirve la regla de los 8 vasos.

3. El té ayuda a relajarnos, además hay de muchos tipos con diferentes beneficios para la salud: Diuréticos, antioxidantes, etc.

4. Las frutas aportan mucha agua al organismo, también son una fuente saludable de fibra, vitaminas y antioxidantes.

5. Cinco comidas al día ayudan a acelerar tu metabolismo. Es importante controlar la cantidad de calorías y hacer ejercicios.

6. Estudios revelan que mientras más veces mejor. Fortalece las relaciones del matrimonio y es un maravilloso ejercicio.

7. Siete minutos mínimo de risa diarios… Tampoco es que los vas a contar… Solo procura reír!!!

8. Descansar ocho horas al día ayuda a enfermarte con menos frecuencia, mantenerte en tu peso y cuidar tu presión arterial, entre otros.

El Sonido Científico del Shofar

En cada Yom Teruah comprobamos en nuestro ser que el conmovedor sonido del shofar nos habla con mayor intensidad que las palabras. Es un llamado personal a cada uno de nosotros para que despertemos y utilicemos la oportunidad para cambiar que esta fiesta del Eterno nos brinda.

Encontré un artículo escrito por Yvette Alt Miller en el que nos demuestra como la ciencia moderna ha documentado las respuestas físicas que experimentan los seres humanos al verse expuestos a sonidos fuertes y resonantes como lo es el sonido del Shofar.

Los cambios físicos que experimentamos al enfrentarnos a alarmas urgentes y repentinas —conocidos como la respuesta de “lucha o escapa”— nos ayudan a tratar con las amenazas inmediatas. Durante Yom Teruah, esos cambios nos pueden ayudar a ver el mundo de otra manera, brindándonos una perspectiva diferente y ayudándonos en áreas donde necesitamos crecer.

  1. Nuestros sentidos se agudizan

Cuando nos sobresaltamos, el hipotálamo de nuestro cerebro comienza inmediatamente a producir hormonas, alterando de esta forma nuestro estado fisiológico. Una de las primeras cosas que produce son los Neuropéptidos-S, una pequeña proteína que nos hace estar más alertas. Disminuye nuestra necesidad de sueño, se agudiza nuestro estado de alerta y aumenta nuestra energía.

Nuestro cerebro también envía una señal a nuestras glándulas de adrenalina para que comiencen a liberar adrenalina y noradrenalina, dos hormonas que aumentan nuestro ritmo cardíaco y respiratorio, y agudizan nuestra concentración.

En tan sólo segundos pasamos a un estado de alerta y podemos ver los peligros y los detalles que antes pasábamos por alto.

En Yom Teruah, esos momentos son invaluables. La energía que ganamos al oír los fuertes sonidos del shofar nos da, por un momento, un estado de consciencia renovado y más agudo, así como una forma diferente de ver el mundo.

  1. La emoción se incrementa

Otro efecto del estrés repentino es la simplificación de nuestro proceso de razonamiento. Cuando nos sobresaltamos, nuestro cerebro libera catecolamina, un neurotransmisor que estimula una parte de nuestro cerebro denominada cuerpo amigdalino, un centro que se basa en el pensamiento emocional (en lugar de puramente racional).

Este cambio nos ayuda a no sobrecargarnos de detalles y a no atascarnos cuando tomamos decisiones: es parte de nuestra respuesta “lucha o escapa” que nos ayuda a decidir ¡corre! en los momentos de peligro.

También puede darnos la claridad para analizar nuestro comportamiento sin la racionalización que es parte de nuestro matizado proceso de pensamiento cotidiano.

Pensar con nuestro cuerpo amigdalino en los momentos posteriores a los sonidos del shofar nos ayuda a vernos con mayor honestidad, a percibir nuestro comportamiento como bueno o malo, sin racionalizaciones. Puede darnos el coraje para admitir nuestras falencias y la claridad para saber qué hacer en el futuro.

  1. Se despierta la memoria a largo plazo

No sólo nuestro cuerpo amigdalino es estimulado, sino también el hipocampo, la región del cerebro que almacena la memoria a largo plazo. Esto nos ayuda a asegurar que no desperdiciemos esos momentos, a que aprendamos del estrés que acabamos de vivir.

Esto significa que cualquier cosa que vivamos en este estado de alta sensibilidad hará una impresión duradera en nosotros y permanecerá en nuestra memoria más que los recuerdos normales.

Esto ayuda a asegurar que nuestras resoluciones de Yom Teruah tengan un impacto más duradero. Todos nuestros pensamientos (nuestras emociones y nuestras decisiones para cambiar) se arraigarán profundamente en nuestro ser y serán parte de nuestra memoria a largo plazo.

Cuando oímos los fuertes sonidos del shofar nuestro cerebro se sensibiliza; saber esto puede ayudarnos a utilizar estos preciados momentos para imbuir en nuestra memoria mensajes positivos y decisiones para crecer, recuerdos a los que podremos recurrir durante todo el año.

  1. Nuestro cerebro se vuelve más activo

Con todos estos cambios ocurriendo, durante los momentos de estrés nuestro cerebro se vuelve más activo. Las células nerviosas de nuestro cerebro reciben más mensajes que lo normal y aumenta la actividad cerebral. En este estado somos capaces de procesar mucha más información que durante los momentos menos estresantes.

El período en que escuchamos el llamado del shofar es muy breve. Sin embargo, si se lo permitimos, puede estimularnos a pensar con mayor profundidad y a tomar decisiones que duren más que lo normal.

Las Escrituras del Eterno enseñan que es posible tomar decisiones importantes y cambiar nuestra vida en un instante. La capacidad extra que tenemos durante este período hace que el cambio sea más accesible.

Cuando escuchamos los urgentes y potentes sonidos del shofar, nuestros cuerpos están perfectamente calibrados para reaccionar ante ellos, dándonos más energía y concentración; utilicemos esta dosis extra para analizar nuestras acciones pasadas y para decidir crecer en el año entrante.

 

8 RAZONES MÉDICAS POR LAS QUE YO NO COMO CERDO.

No comas abominación alguna. He aquí los animales que comeréis:
el buey, la oveja y la cabra; el ciervo, la gacela y el corzo; cabra montés, el antílope, el búfalo; la gamuza; todo animal que tenga la pezuña dividida y el pie hendido y rumie; pero no comeréis… el PUERCO, QUE TIENE LA PEZUÑA HENDIDA, PERO NO RUMIA, ES INMUNDO PARA VOSOTROS. NO COMERÉIS SUS CARNES NI TOCARÉIS SUS CADÁVERES…

(Deuteronomio 14:3-8)

¿Te gusta comer carne de cerdo y sus derivados? Después de que leas estos 8 puntos cambiarás tu preferencia al respecto.

 

not food-Levítico 11 comida cerdo

La carne del cerdo posee una dotación genética muy similar a la nuestra, por lo cual se ha utilizado mucho en trasplantes de órganos a humanos. Pero ahora se está observando que no es recomendable. Esa similitud genética hace que numerosos virus y tipos de cáncer pasen directamente al cuerpo humano. El doctor Jonathan Stoye y sus colegas, del Instituto Nacional para la Investigación Médica, en Londres, han publicado en la conocida revista científica Nature (16-10-1997), que hay dos clases diferentes de provirus en el cerdo que son capaces de infectar a las células humanas. Aseguran que pueden representar un peligro para la salud humana y que ya se había comprobado en anteriores estudios. Los virus se han descubierto en varias razas de cerdo, incluyendo algunas de las que se han criado selectivamente para trasplantes en humanos. Stoye y sus colegas han dicho, tras estudiar la magnitud del problema: “El número de provirus que está presente sugiere que la posibilidad de obtener cerdos sin virus va a ser una tarea muy difícil, quizá imposible“.

 

Por otro lado, el Dr. Hassan Mustafa, un miembro de la Unión Mundial para la Salud en Canadá, ha enumerado, mediante su investigación, las enfermedades transmitidas al hombre por la carne de cerdo. Aquí les comparto las 8 razones que este médico compartió:

  1. El cerdo no puede deshacerse de toda la cantidad de ácido úrico que se forma en su cuerpo, dado que es el elemento principal de la orina. Solo elimina el 2%, y el 98% permanece en su carne. Eso simplemente significa que la carne de cerdo está saturada con el principal elemento de la orina, del cual los cuerpos de todos los seres vivos sobre la faz de la tierra intentan deshacerse por medio del sistema urinario, debido a las sustancias venenosas que contiene. Es por eso que quienes comen carne de cerdo tienen un alto índice de artritis, debido al elevado nivel de ácido úrico en su sangre.
  2. La carne de cerdo es difícil de digerir. Lleva 4 horas completas para poder ser digerida, y la cantidad de proteína digerida que es absorbida después de ese proceso no sobrepasa el 14%. Por esta razón, la carne de cerdo es mala nutricionalmente hablando, por lo que no compensa el dinero que se paga por ella, ya que la carne de cerdo, en muchos países, es más cara que la carne de otros animales cuya carne es comestible y no tiene esta clase de problemas.
  3. La carne de cerdo contiene niveles elevados de la hormona del crecimiento, la cual acelera la proliferación de células cancerígenas si es que existen.
  4. La grasa del cerdo es difícil de digerir y emulsionar en el sistema digestivo. La mayor parte de ella está formada por grasas saturadas dañinas. Es absorbida desde los intestinos por la sangre en forma de moléculas enormes, que posiblemente se sedimenten en las paredes de los vasos sanguíneos y los obstruya, causando coágulos de sangre, esclerosis y elevados niveles de colesterol y grasas saturadas (triglicéridos) en la sangre.
  5. La grasa de cerdo se sedimenta en el cuerpo humano en el mismo lugar de donde viene del cerdo, ¡y esto es realmente extraño! Si la grasa viene de la barriga del cerdo, se establecerá en la barriga de la persona que la coma. De esta forma, la grasa de cerdo ayuda a distorsionar el cuerpo humano.
  6. Comer la carne de cerdo allana el camino para muchas enfermedades y problemas de piel, como granos, úlceras, bolsas de grasa y prurito, ya que contiene un elevado nivel de histamina.
  7. Los cerdos y su carne son fuente de más de 75 enfermedades causadas por parásitos, gérmenes y virus que son transmitidas al hombre, entre las que se puede mencionar la triquinosis, de la que la carne de cerdo difícilmente puede librarse. Los parásitos de la triquinosis permanecen en los músculos del hombre, causando severos dolores, que posiblemente puedan paralizar sus movimientos. También, pueden permanecer en el diafragma causando obstrucción de la respiración y consecuentemente la muerte. Además, esos parásitos pueden permanecer por más 30 años en los músculos luego de encerrarse a sí mismos en sacos cálcicos.
    Es muy interesante saber que un investigador norteamericano publicó en la página web de los Archivos de Medicina Interna, el 11 de junio de 2001, que el renombrado músico austríaco, Mozart, posiblemente murió por haber comido carne cruda de cerdo 44 días antes de su enfermedad mortal que duró 15 días. Él fue infectado por triquinosis, la cual no era aun conocida por ese entonces.
  8. El mismo cuerpo del cerdo es considerado como una fábrica biológica que tiene el potencial para producir enfermedades causadas por virus y epidemias que puedan afectar al hombre debido a la semejanza genética de las células de cerdo con las del ser humano. La pandemia mundial llamada “gripe porcina” que estamos presenciando en la actualidad es el resultado de la metamorfosis y la fusión de los virus de la gripe aviar, la gripe humana y la gripe porcina en el interior del cuerpo del cerdo. Todos ellos se transformaron en un nuevo virus mortal que se transmite de los cerdos a las personas y de hombre a hombre. Un caso fue registrado recientemente en Canadá, en el que esta enfermedad se transmitió de una persona infectada a una piara de cerdos, haciendo así que la pandemia entre en un ciclo integrado muy peligroso.

Además, cabe aquí acotar que comer carne de cerdo produce la cistisercosis, una enfermedad que se da en países como México, Guatemala,Honduras y casi toda América central.

Para entender el por qué el Eterno tiene leyes de alimentación te recomiendoLa Alimentación que Conecta con el Eterno

Consejos para el Ayuno de Yemei bein Hametsarim (“Días entre Dificultades”)

Debemos tener en cuenta que esta disciplina es un ayuno espiritual de veintiún días. Aquellos que se embarcan en él siguen un ayuno similar al que el profeta Daniel realizó durante su exilio en Babilonia.
La esencia de éste es llevar a los seguidores de Yeshúa a una relación más cercana con Dios.
Durante estos días, se debe consumir solamente vegetales y agua como alimento único. En el transcurso de los veintiún días, está escrito que Daniel se abstuvo de consumir vino, carnes y otros alimentos, que eran servidos en cualquier mesa de Babilonia. Los adherentes que siguen el ayuno estrictamente sólo se permiten consumir frutas, vegetales y agua. Otros escogen un camino que permite ingerir alimentos que se cosechan como los granos y legumbres.
 
Los alimentos permitidos.
 
A diferencia del concepto tradicional de ayuno, que lo que permite en la dieta es sólo agua, el ayuno de Daniel te permite comer toda la comida que quieras, siempre y cuando te mantengas dentro de los límites.
Mientras que estés siguiendo el ayuno de Daniel, puedes comer frutas, frutos secos, semillas, verduras y legumbres. Esos son los únicos alimentos que Daniel comió durante su ayuno. También se puede comer cereales integrales, como avena y cebada, así como pescados.

Las directrices de Daniel no te permiten comer alimentos “valiosos”, como el alimento azucarado, comida condimentada o alimentos procesados, aunque algunas pautas permiten los alimentos sazonados con hierbas frescas.

Recuerda que debes beber abundante agua. La pureza del cuerpo es uno de los aspectos fundamentales de este ayuno, y el agua potable, en lugar de bebidas azucaradas, té o café, ayudará a lograr la pureza. Esto puede ser la parte más difícil para algunas personas debido a la adicción a la cafeína o el azúcar. Los dolores de cabeza son un síntoma típico tanto de la abstinencia de cafeína como de la deshidratación, y beber más agua ayuda con ambas razones.

Bebidas.
 
Repito lo dicho en el párrafo anterior, si estás siguiendo el ayuno tal y como se describe en el libro de Daniel, la única bebida que puedes tener durante tu ayuno es el agua.
Justamente es muy importante aclarar que la hidratación es esencial en cualquier dieta. Cuando tomas parte de un ayuno parcial, el agua es un factor crítico. Ten en cuenta que la deshidratación frecuentemente se presenta en forma de hambre. Esto toma sentido, dado que muchos alimentos, especialmente las frutas y vegetales, están compuestos en su mayoría de agua. Bebe al menos dos litros de agua diariamente.

Si no acostumbras a beber suficiente agua, tu cuerpo podría desarrollar un patrón de almacenar agua. Esta retención de agua implica que tendrás un peso adicional no deseado.

Al incrementar el consumo de líquidos durante el ayuno de Daniel, estarás eliminando toxinas y enseñándole a tu cuerpo que no necesita retener el exceso de agua. Si bebes agua caliente con rodajas de limón durante tu día, en especial antes de comer, esto te ayudará a retener menos líquidos. Asegúrese de consumir agua filtrada y libre de químicos.

Algunas pautas permiten jugos de frutas y jugos de verduras siempre y cuando todo sea natural sin adición de sal, edulcorantes, conservantes u otros ingredientes artificiales.

El té de hierbas o té común, bebidas con cafeína o componentes similares (como el mate) y las bebidas azucaradas también están en contra de las directrices.

La leche está también fuera de los límites, ya que es un producto lácteo.

Preparación.

 
Los alimentos que consumas mientras estés en ayuno se deben cocinar lo menos posible. Frutas, verduras, frutos secos y semillas, por ejemplo, se pueden comer crudas o ligeramente cocidas al vapor.

Los alimentos no pueden ser fritos o rebozados. Nada de lo que comas debe ser cocinadas con grasa en absoluto, esto incluye la margarina, la manteca y la mantequilla, sin embargo, los aceites naturales, como el aceite de oliva, son permisibles.

Qué no puedes comer.
Las principales prohibiciones son carne y los productos lácteos, ya que proceden de animales.

También hay una prohibición de vino o bebidas alcohólicas fermentadas. La idea es comer sólo cosas que crecen de la tierra y que no se cambien de su estado original por el hombre. Sin embargo, no son las únicas restricciones.

También debes evitar el pan que se elabora con levadura. La razón de esto es a la vez espiritual y metafórico. Como parte del sacrificio rápido original, Daniel dijo que no iba a comer nada “alimentos agradable”, porque estaba de luto. El pan es generalmente un alimento deseable, especialmente en las mesas argentinas.
Recordemos que en las Sagradas Escrituras, la levadura también se utiliza como una metáfora de pecado, así también cuando se rechaza la levadura, simbólicamente se rechaza el pecado.

Por último, se debe evitar cualquier alimento procesado. Algunos alimentos enlatados podrían estar bien, pero debes comprobar la etiqueta de los aditivos sintéticos o conservantes. En el corazón del ayuno de Daniel está la noción de comer sólo cosas que crecen de forma natural, por lo que cualquier comida creada en un laboratorio en vez de el campo estaría fuera de los límites.

Este ayuno te enseña a valorar los dolores de hambre.

Usualmente, cuando tenemos dolores de hambre, corremos a comernos un aperitivo o cualquier cosa que haga desaparecer estos dolores. Sabemos que un poco de información sobre estos dolores, le hará tomar en el futuro otras opciones.

Los dolores de hambre realmente significan que el cuerpo está utilizando sus reservas de grasa. Así que si quieres perder peso durante el ayuno de Daniel, entonces alégrate con estos dolores de hambre.

La deshidratación usualmente también envía unos mensajes al cerebro que son interpretados como dolores de hambre. La próxima vez, en vez de comer algo inmediatamente, ¡beba un gran vaso de agua y el dolor se irá rápidamente!

Además aproveche esos dolores como una alarma natural en el que el Espíritu Santo lo llama a orar. Retírese a un lugar solitario en el que pueda entrar en comunión con el Eterno Abba.

Considera tdo el tiempo por qué y para qué estás ayunando.
 
Debido a que está permitido comer, el ayuno de Daniel es atractivo para muchos que se sienten incómodos con una ruptura total de los alimentos. Sin embargo, existe el tiempo de compensación.

El ayuno de Daniel tiene una duración de 21 días, que puede ser una eternidad para alguien que está acostumbrado a beber café. Cuando el ayuno se pone difícil, recuerda que estás haciendo este sacrificio por una razón, y mantén esa razón cerca a tu corazón.

Si, como Daniel, estás ayunando porque estás de luto, debes orar acerca de tu situación.

Si estás buscando respuestas a un dilema difícil, debes meditar en la Torah (Instrucción) en busca de esas respuestas. Aprovecha este tiempo para volver a un compromiso profundo con las parashot (porciones) semanales de la Torah. Recuerda que el ayuno conlleva la idea celestial de que el alma humana ascienda en su conciencia mesiánica, por lo tanto, meditar las aliyá (ascensiones) cotidianas de las parashot permitirá que tu mente y corazón experimenten correctamente un mayor acercamiento al Eterno.

Si estás buscando la curación de tu cuerpo, toma consuelo en el hecho de que te estás purificando a través del ayuno.

El punto de un ayuno es reemplazar lo que estás ayunando con algo espiritual lo que te llevará más cerca de Dios.

Precauciones.

 
Debido a que es probable que estés alterando drásticamente tu dieta, puedes experimentar dolores de cabeza y otros síntomas leves.

Si no estás seguro acerca de los síntomas que tienes, consulta a tu médico.

Mientras hagas el ayuno de Daniel, considera tomar un suplemento vitamínico o mineral para asegurarte de recibir toda la nutrición que necesitas.

Como con cualquier ayuno, si tienes problemas de salud o preocupaciones, deberías consultar con un médico antes de comenzar.

El Ayuno del 4º Mes y el Poder de la Teshuvá (Arrepentimiento o Regreso)

Por P.A. David Nesher
 
 
 
 

Existen determinados días en el calendario del Eterno en los cuales todo integrante de la Casa de Judá se abstiene de comer, en señal de duelo por las catástrofes y tribulaciones ocurridas en el pasado.  Esos días son llamados los días de taanit tzibur (ayuno público).        

Nosotros, como hijos primogénitos en Yeshúa, con conciencia de pertenecer a la Casa de Israel, nos desafiamos ante esta hajalah para sumarnos en el espíritu que dicho lapso ofrece para un alma que goza de la Alianza con Yahvéh. Por ello, debemos aceptar que el propósito de estos días de ayuno es despertarnos de nuestro letargo, al conmover nuestros corazones hacia el arrepentimiento o regreso (heb. teshuvá), recordando nuestros propios pecados así como también los de nuestros ancestros – que fueron similares a los nuestros.  

De esa manera, al recordar estos pecados somos motivados a retornar al camino correcto de la vida, como dice la Torah:        

“Y ellos confesarán sus pecados y los pecados de sus ancestros…”
(Vayikrá / Levítico – 26:40)  

Cada uno de nosotros deberá aprovechar estos días de ayuno y reflexión para hacer un profundo auto-examen de nuestras acciones, puesto que el propósito esencial de un día de ayuno no es el detalle de no comer en sí, sino motivar al penitente que lo realiza a arrepentirse, es decir ejercitarse en la herramienta profética de la teshuvá (regreso).  

Uno de esos días especiales, y uno de esos ayunos específicos, ocurre el día 17 del cuarto mes (llamado 17 de tamuz por la Casa de Judá).  

El Ayuno del 17 del Cuarto Mes es el primero de los días de ayuno en listados en las Sagradas Escrituras:  

Así ha dicho Yahvéh de los ejércitos:  El ayuno del cuarto mes,  el ayuno del quinto,  el ayuno del séptimo,  y el ayuno del décimo,  se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría,  y en festivas solemnidades.  Amad,  pues,  la verdad y la paz”.
(Zacarías 8:19)  

Este ayuno del cuarto mes conmemora la primera brecha hecha en las murallas de Jerusalén, antes de que el Primer Templo fue destruido por el ejército babilónico (año 586 a. E.C.). Cabe aquí señalar que en esta misma fecha también las legiones romanas, al mando del general Tito, también derribaron el muro jerosolimitano, veintiún días antes de destruir el Segundo Templo del Señor.  

Aplicando esto a nuestras vidas, debo decir que para nosotros, los primogénitos del Pacto Renovado, estos eventos trágicos de la historia, nos sirve para meditar cómo está nuestra muralla de salvación. Por medio de este ayuno total, y los días de restricción (ayuno parcial) intermedios, evaluamos si nuestras actitudes idóltras han conducido las circunstancias para provocar causales al enemigo que le permitan realizar vallados en nuestra muralla protectora otorgada por los méritos de la obra redentora del Mesías.  

Por causa de este lapso de máxima oscuridad, en el día 17 del cuarto mes comienzan las «tres semanas de duelo», llamadas también «días de la angostura» (Yemei bein Hametsarim, יְמֵי בֵּין הַמְּצָרִים). Este término hebreo que significa “entre ambos lados del estrecho” o “lugares estrechos”. Esta expresión surge de lo anunciado por el profeta Jeremías en el libro de Lamentaciones:

Judá está desterrada, en postración y en extrema servidumbre. Sentada entre las naciones, no encuentra sosiego. La alcanzan todos sus perseguidores entre las angosturas“.
(Lamentaciones 1:3)

Como verán este nombre ha sido dado al periodo de duelo de tres semanas que comienza con el ayuno del 17 de Tamuz, y culmina en el 9º día del mes de Av, día declarado de duelo nacional por la destrucción de ambos templos.

Si prestamos atención a los textos proféticos, notaremos que el profeta Daniel estaba guardando estos días en su famoso ayuno:

En aquel tiempo, yo, Daniel, hice penitencia durante tres semanas: no comí alimento sabroso; ni carne ni vino entraron en mi boca, ni me ungí, hasta el término de estas tres semanas
(Daniel 10:2-3)

Para nosotros este período de días nos permite clamar con el poder que da el gozo de Su salvación a fin de que el Eterno nos liberé de toda estrechez y/o angostura que el enemigo ha tramado contra nuestras vidas.  

La historia de la Salvación nos refleja un evento terrible que marco también este día 17 del mes cuarto. Evento que no es sólo lo que sucedió con Jerusalén ante la invasión babilónica, sino que nos remonta a los tiempos del desierto, apenas Israel había sido liberado por Yahvéh de Mitzraim (Egipto). Por datos aportados por los sabios, se acepta que, si La Torah fue entregada entre el 6 y el 7 de Siván, y Moisés ascendió por orden del Eterno para recibir las tablas, él permaneció en el Monte Sinaí durante cuarenta días. Su demora desesperó al pueblo hebreo, dándolo así por muerto el 17 de Tammuz. Ese mismo día Moisés descendió, y cuando vio que los israelitas habían hecho el becerro de oro, rompió las tablas, y declaró juicios sobre la nación.  

Este evento de apostasía de Israel en el desierto, fue también el sello doloroso de este ayuno. Por eso el Señor quiere que hagamos memoria de nuestras rebeldías e impaciencias y convirtamos este tiempo para afligirnos y meditar en Su Palabra para que seamos hombres piadosos, temerosos y obedientes. Estas semanas de ayuno guían a que recordemos aquel acto de desobediencia, desesperanza y falta de paciencia de nuestros ancestros, pero repetido en nuestras vidas.  

Es por eso que aquellos creyentes que cuidan el ayuno en la cuestión de alimentos, pero no meditan sobre los cambios internos que su realidad exige, están desperdiciando el día 17 del Cuarto Mes, y las semanas intermedias hasta Tishá BeAv (el 9 de Av).  

Ellos sólo enfatizan lo que es secundario (el ayuno), y desprecian lo que es esencial (el arrepentimiento).  Sin embargo, tomar el arrepentimiento solamente, sin ayunar, es insuficiente, porque el ayunar es una orden establecida por los profetas, y todo el pueblo de Israel ha cumplido estos días de ayuno, a través de todas las generaciones.  

La sabiduría de lo alto que hay en la prescripción de este ayuno es que por medio de él adquirimos control del ego, aniquilándolo en sus “necesidades” y necedades. Así lograremos debilitar aquellas cosas que llevan a fortalecer las pasiones egotistas, e incrementando todo lo que alimenta al espíritu humano y lo fortalece, de modo que el cuerpo siga al espíritu y se comporte en él a fin de provocar la complacencia de Yahvéh, como nuestro Abba.   El hecho de meditar profundamente en estos trágicos eventos tiene como objetivo ayudarnos a conquistar las deficiencias espirituales que los provocaron, y así aplicar toda conclusión a la realidad de nuestra cotidianidad. A través del proceso de “Teshuváh” (introspección y compromiso a cambiar) adquirimos el poder del Espíritu Santo de transformar tragedias en alegrías.    

¡Únase a este tiempo de ayuno lleno del gozo que nos ha otorgado la Fe en el Mesías Yeshúa!

El Poder de Abrazarnos

Todos sabemos muy bien que el contacto físico no es sólo agradable, es necesario para nuestro bienestar psicológico, emocional y corporal; acrecienta la alegría y la salud del individuo y de la sociedad.

Y claro que eso es definitivamente real. Todos funcionaríamos mejor durante el día, si abrazáramos o nos dejáramos abrazar. Si bien es cierto que dar o recibir un abrazo es algo simple y cotidiano, casi todos desconocemos la dimensión de plenitud que nos proporciona.
Los expertos en la materia, tienen mucha razón al decir que “en su forma más elevada, abrazar es también un arte”. Una de las formas más naturales y espontáneas de demostrar afectos es a través del abrazo. “Si bien hay muchas formas de tocar, el abrazo es una muy especial y que contribuye de un modo muy importante, a la curación y la salud.
El Diccionario de la Real Academia Española define el abrazo como la acción y efecto de abrazarse, ceñir o estrechar entre los brazos.
Lo cierto es que desde que somos pequeños, utilizamos el lenguaje no verbal, y una parte de ello es el contacto físico con nuestros seres queridos a través del abrazo.
Tocar y ser tocado es una necesidad. Está científicamente comprobado que las manos trasmiten, son unos de los comunicadores por excelencia, así que debemos utilizarlos, acariciar, dar la mano, un abrazo, trasmite muchas veces esas necesidades que tenemos.
El acto de tocar puede comunicar más amor en cinco segundos que la palabra en cinco minutos. Abrazar a alguien que ha tenido un mal día puede ser mas curativo que todas las palabras de apoyo que podamos articular. Saludar a alguien con un tierno abrazo le estamos trasmitiendo de una manera sincera “estoy realmente contento de verte.

 

Los abrazos, además de hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad. Provocan alteraciones fisiológicas positivas en quien toca y en quien es tocado. Acrecienta la voluntad de vivir a los enfermos. Es de todos bien sabido que cuatro abrazos al día son necesarios para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como personas.
Cuando nos tocamos y nos abrazamos con espíritu solidario y alegre, llevamos vida a nuestros sentidos y reafirmamos la confianza en nuestros propios sentimientos.
Un abrazo hace que uno se sienta bien todo el día, abrace al que tiene a su lado y compruébelo.
A veces tratamos de buscar la palabra adecuada, para expresar lo que sentimos y nos cuesta mucho trabajo encontrarlas. ¿Intenta con un abrazo a ver que pasa?
Observen con detenimiento y mucha atención el cuadro que a continuación comparto y se asombraran de la terapia maravillosa que es practicar más seguido el abrazo:

 
¡Qué saludable son los abrazos! Especialmente si estamos pasando por una situación difícil. Hay  situaciones complejos en la vida, en las que no existen palabras que puedan tranquilizarnos y brindarnos calma y serenidad. En esos momentos, solo una expresión sincera de cariño puede llenarnos de paz. Cuando atravesamos un problema, un genuino abrazo, sirve como medicina que reaviva nuestro ánimo y energiza nuestro espíritu. Nos recuerda, además, que no estamos solos y que hay gente que camina con nosotros en medio de la adversidad.
El Eterno Dios, nuestro Abba, se especializa en abrazos. La Biblia dice que Él nos cubre con sus plumas para que allí encontremos refugio y protección (Salmos 91.4). Él nos abraza para que nos sintamos seguros y confiados en medio de las complejidades de nuestra existencia. Sabes una cosa, Dios quiere darte ese abrazo todos los días de tu vida. Mira lo que dice la Biblia:
“El Dios sempiterno es tu refugio;
por siempre te sostiene entre sus brazos.
Expulsará de tu presencia al enemigo
    y te ordenará que lo destruyas”.
(Deuteronomio 33:27)

Ahora descansa un rato. Siéntate cómodo, y disfruta del mensaje de este video:

El Ayuno: Herramienta para Avivar el Fuego Interior

Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se volvía a mi seno
(Salmo 35:13) 

Es asombroso ver aquí cómo el rey David quería identificarse con el dolor por gente que él conocía y estaba enferma. Para lograrlo, cuenta que se vistió de cilicio, que es una forma profética de humillarse. A este acto, el rey-profeta le sumó el ayuno como instrumento propicio del espíritu humano que está en comunión con el Espíritu Santo del Eterno Dios.

 

Por todo esto, es importante decir que el Dios Verdadero instituyó el ayuno por primera vez en el día de la Expiación, el décimo día del séptimo mes. Esté día, los israelitas tenían el mandamiento de “afligir el alma” o hacer morir de hambre el alma (centro de residencia del ego, la falsa identidad del hombre).

Ayunar, según la revelación del Eterno, significa empobrecer el alma. Hacer que el alma no sea un instrumento de poder para el caos del sistema de cosas que gobierna la serpiente. Esto se logra a través de la concentración que se hace rehusándose a la subsistencia de las obras de la carne, por medio de abstenerse de alimento.

El ayuno en las sagradas escrituras descansa sobre la verdadera auto-humillación y penitencia. Entendemos por penitencia al  acto o acción que el hijo arrepentido realiza para manifestar exteriormente el poder del arrepentimiento que ha provocado el deseo de reparar todo daño efectuado contra el Propósito Eterno de Yahvéh.

El ayuno es el método de Dios para subyugar el alma carnal bajo la soberanía de Su Santo Espíritu.
El ayuno es un acto que permite expresar y demostrar pena por el pecado., Es justamente una manifestación externa de la pena y dolor interno por el pecado. Es de este modo como el Eterno nos ayuda a humillar nuestra naturaleza carnal debajo de su mano sublime y poderosa.
El ayuno aclara y libera nuestras mentes para entender lo que Dios está diciendo a nuestros espíritus. Esto condiciona nuestros cuerpos para llevar a cabo su perfecta voluntad. Al perseverar a través de las molestias físicas iniciales y mentales, experimentaremos una calma de alma para concentrarnos en las cosas de Dios sin que ni siquiera los apetitos legítimos del cuerpo interrumpan la dulce comunión con el Señor.
Esto fue lo que pasó con el Señor Jesucristo cuando ayunó cuarenta días y cuarenta noches, y lo mismo con Moisés y con Elías. Ellos alcanzaron ese grado mental en el que el ingerir alimento dejó de ser atractivo en comparación de la delicia de la comunión con el Señor.
En estas circunstancias, la persona que ayuna se hará más dócil a la guía del Espíritu Santo.¡Lo milagroso comienza a fluir sin obstáculo alguno!
Lo más interesante es que después de que el Señor Jesucristo terminó de ayunar, dice el Nuevo Pacto en Lucas 4: 14 que Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
De todo esto, se nos revela que el ayuno trae avivamiento personal y agrega poder a nuestras oraciones. Esto último tiene su explicación en el hecho que ayunando nos ponemos más sensibles a la guía del Espíritu Santo y podemos discernir mejor la voluntad de Dios en determinado asunto y en consecuencia podemos orar pidiéndole conforme a su perfecta y agradable voluntad y no de acuerdo a la nuestra.
La palabra de Dios garantiza que todas las oraciones hechas en Su voluntad serán respondidas favorablemente por Dios Su Gracia y Poder.
En esto quisiera ser enfático, el ayuno no es la forma de torcer el brazo del Eterno para obligarlo a que haga lo que nosotros queremos. El ayuno no es un método para chantajear a Dios. Debe quedar bien claro, en nuestro entendimiento, que el ayuno no hace que automáticamente cualquier oración nuestra va a ser respondida por Yahvéh favorablemente. Lo que sí hace es crear la oportunidad de adorar en espíritu y verdad, de auto examinarnos delante del Eterno, confesar cualquier cosa que esté mal en nuestras vidas, pedir perdón por ello y discernir la voluntad perfecta del Padre para nuestras vidas a fin de pedirle conforme a esa voluntad.
En este escenario de cosas, el Eterno siempre hará algo especial para usted, bien sea interna o externamente, o ambas cosas. Lo cierto es que cuando usted se niega a sí mismo y enfoca su amor, fe, y obediencia solamente en Él, las circunstancias serán invadidas por la intervención de Su benevolencia, generando eventos milagrosos en su historia.

Diez tips para adelgazar sin enfermar

Por:  Dr. Máximo Ravenna
1) Respetar las cuatro comidas. No compensar alguna de ellas bajo el argumento de que se comerá más durante la cena.
2) Elegir verduras y frutas frescas. Incluirlas en todas sus variedades. Nos aportan una gran variedad de vitaminas, minerales, fibra y agua.
3) Tomar 3 litros diarios de líquidos. Esa es la cantidad mínima que debemos ingerir. Puede ser a través de infusiones frías, bebidas light sin calorías, agua, caldo, gelatina light, etc.
4) Seleccionar alimentos de bajo índice glucémico. Son beneficiosos para el manejo de la diabetes y la obesidad. Algunos ejemplos son las cerezas, ciruelas, pomelos, duraznos, peras, lentejas, leche, yogur, tomate y verduras de hoja verdes.
5) Limitar al máximo las harinas refinadas. Las encontramos en los productos de panadería, galletitas, fideos, etc.
6) Cuidar la medida. En especial en aquellos alimentos que resultan adictivos como las nueces, las almendras, el turrón, el pan dulce, etc.
7) Seleccionar alimentos frescos. Elegir los de baja densidad calórica.
8) Agregar legumbres en las ensaladas. Como las habas, los garbanzos, los porotos y las lentejas.
9) Incluir proteínas en las ensaladas. Puede ser a través de la pechuga de pollo, el atún al natural, el huevo o la clara de huevos, el queso magro pavita y las carnes rojas magras.
10) Reducir el alcohol. Se debe tomar de forma moderada.
FuenteEntre mujeres

El optimismo protege al corazón

La gente con una visión positiva de la vida y bienestar
psicológico tiene menos riesgo de sufrir enfermedad del corazón y trastornos
cerebrovasculares, afirman científicos en Estados Unidos.
Los individuos más optimistas tienen 50% menos riesgo de
enfermedad del corazón y circulatoria.
Los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la
Universidad de Harvard revisaron más de 200 estudios publicados sobre cómo el
optimismo y una visión positiva de la vida protege al corazón. 
Encontraron que aunque la gente optimista tiene una mejor
salud general, también observaron que ver la vida positivamente ayuda a reducir
los factores de riesgo cardiovasculares, como la hipertensión y el alto
colesterol.
Varios estudios ya han demostrado que los estados
psicológicos negativos, como el estrés, la depresión, ira, ansiedad y
hostilidad, incrementan el riesgo de sufrir trastornos del corazón.
Pero hasta ahora no se tiene mucho conocimiento sobre cómo
los estados positivos están vinculados a la salud cardiovascular.
La nueva investigación, publicada en Psychological Bulletin,
la revista de la Asociación Psicológica Estadounidense, encontró que el
optimismo y bienestar psicológico sí tienen un impacto en el riesgo de eventos
como infartos y enfermedad cerebrovascular.
Bienestar psicológico.

Los científicos analizaron investigaciones que registraban
factores como el grado de optimismo de un individuo, su satisfacción con la
vida y su felicidad.
Se encontró que los individuos con el mayor bienestar
psicológico mostraron 50% menos riesgo de enfermedades del corazón y
circulatorias, independientemente de la edad, estado socioeconómico, tabaquismo
o peso corporal de los participantes.

La ausencia de lo negativo no es lo mismo que la
presencia de lo positivo
” expresa la doctora Julia Boehm, quien dirigió el
estudio.

Por ejemplo, los individuos más optimistas tienen
aproximadamente 50% menos riesgo de experimentar un evento cardiovascular
inicial comparado con sus pares
” agrega.
Tal como señalan los investigadores los individuos con un
mayor sentido de bienestar se ven comprometidos en conductas más sanas como
hacer ejercicio, comer una dieta sana y dormir bien.
Pero también este mayor bienestar está vinculado a mejores
funciones biológicas, como menores niveles de presión arterial, niveles más
sanos de grasa en el sangre y un peso corporal normal.

El optimismo, agregan, parece también retrasar la progresión
de las enfermedades cardiovasculares.

La doctora Boehm subraya, sin embargo, que estos resultados
sólo sugieren un vínculo y no quieren decir que el optimismo sea un
“amortiguador” contra estos trastornos.

Además, agrega, es muy difícil medir objetivamente el estado
de bienestar de una persona. Y otros factores de riesgo, como el colesterol y
la diabetes son indicativos más importantes cuando se trata de reducir el
riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Y como una persona optimista y con sentido de bienestar
tiene más probabilidad de verse comprometida en conductas sanas, esto también
puede tener una influencia en los resultados del estudio.

Vínculo claro

Pero los científicos tomaron en cuenta todos estos factores
y aún así se vio un claro vínculo entre optimismo y mejor salud cardiovascular.

Tal como expresa Maureen Talbot, de la organización British
Heart Foundation, “la asociación entre enfermedad cardiovascular y salud
mental es muy compleja y todavía no logramos entenderla totalmente
“.

Aunque este estudio no investigó el efecto del estrés,
sí confirma lo que ya sabemos sobre el bienestar psicológico: que es una parte
importante de un estilo de vida sano, igual que mantenerse activo y comer
sanamente
“.

También pone de manifiesto la necesidad de que los
profesionales de la salud tengan un enfoque holístico en la asistencia
sanitaria, que tomen en cuenta el estado de la salud mental de una persona y
analizar el impacto en su salud física
” agrega la experta.

Según los investigadores si otros estudios confirman que los
niveles altos de satisfacción, optimismo y felicidad tienen un impacto en la
salud cardiovascular, esto deberá tomarse en cuenta en el establecimiento de
estrategias de prevención y tratamiento.

Según la profesora Laura Kubzansky, otra de las
investigadoras, este estudio muestra que “para mejorar la salud
cardiovascular, más que simplemente mitigar los déficits psicológicos hay que
incrementar las fortalezas psicológicas
“.

Cifras de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA)
muestran que más de 2.200 personas mueren a causa de una enfermedad
cardiovascular cada día, esto es una muerte cada 39 segundos.