Psicología

Despreciar el Tiempo Libre puede conducirte a sufrir de Estrés y Depresión.

Autora: Andrea Fischer

La carga de trabajo del día estuvo menos pesada. De pronto, dan las cinco de la tarde y, en medio del encierro pandémico, nos encontramos sin nada que hacer. Nos paramos del escritorio, apagamos la computadora y, más allá de mirar otro rato más el celular, no parece haber nada bueno en la agenda. De pronto, el tiempo libre nos aterroriza.

Las responsabilidades de la oficina se detienen. Nadie contesta en los grupos de amigos. Entonces, sentarse a leer, a dibujar o hacer cualquier cosa no-redituable parece una buena opción. En el último rincón de la mente, un malestar se hace cada vez más presente: parece que ese tiempo de ocio, que no genera un quinto, es un desperdicio.

El peso de la autorrealización laboral se hace asfixiante y, antes de saberlo, parece que descansar ya no es una opción. A la larga, según un estudio de la Universidad de Ohio con Harvard, las personas que piensan así tienen impactos severos a nivel psicológico. Esta es la razón.

Rendimiento y presión sostenidos

Ya lo identificaba el filósofo surcoreano-alemán Byung-Chul Han. En su compendio de ensayos, “La sociedad del cansancio” (2010), denuncia la manera obsesiva en la que los seres humanos contemporáneos se explotan a sí mismos en aras de su propia realización personal. Siempre basados en el rendimiento laboral; siempre con base en las horas en las que las personas se mantienen productivas desde el punto de vista económico.

Un estudio reciente de Harvard respalda — quizá refuerza y hace eco— a este desarrollo teórico anterior por 11 años. Ambas referencias concuerdan en una misma premisa: las personas piensan que, en su tiempo libre, si no están explotándose a sí mismos para conseguir una remuneración económica, están desperdiciándose. Así, se convierten en un recurso constante, a disposición del sistema de producción neoliberal.

El problema viene después de años de rendimiento y presión sostenidos. Según el artículo publicado en Journal of Experimental Social Psychology, quienes ya dependen de su trabajo para sentir que no están perdiendo el tiempo son mucho más propensos a la depresión y a la ansiedad crónica.

Hay muchas investigaciones que sugieren que el ocio tiene beneficios para la salud mental y que puede hacernos más productivos y menos estresados”, señala Selin Malkoc, experto en mercadotecnia de la Universidad de Ohio. Los trabajadores contemporáneos no comparten este sentir, aunque sea de manera sistematizada e inconsciente.

Terror al vacío

Incluso como analista de esta problemática social, Malkoc habla de ella desde el punto de vista de rendimiento. En otras palabras, está diciendo: si te relajas, puedes trabajar más. Este terror al vacío aparente también lo identifica Byung-Chul Han. En un punto confluyen ambos autores: “[…] encontramos que si las personas comienzan a creer que el ocio es un desperdicio, pueden terminar más deprimidas y estresadas“, explica el mercadólogo estadounidense.

En contraste, según el estudio conjunto de Harvard con la Universidad de Ohio, quienes son más escépticos a las jornadas laborales inexorables son más sanos a nivel mental. A pesar de ello, los investigadores de ambas instituciones concuerdan en que las personas tienden a disfrutar más el ocio si lo entienden como un objetivo más grande:

Si el ocio puede enmarcarse como un objetivo productivo, eso ayuda a las personas que piensan que el ocio es un desperdicio a obtener algunos de los mismos beneficios”, dijo la coautora del estudio Rebecca Reczek, mercadóloga de la Universidad de Ohio.

De esta forma, se genera un letargo constante, en el que las personas no se sienten tranquilas al momento de no hacer nada —más que descansar. Entender el ocio como un fin en sí mismo, en la era de la hiperconectividad, se ha vuelto inconcebible. Bajo esta premisa de auto-explotación, el descanso profundo ya no existe.


Tomado de: Muy Interesante

Ocho Consejos para Criar Hijos Mentalmente Fuertes

Por Eva María Rodríguez

El mundo está lleno de desafíos. Ser mentalmente fuerte es fundamental para enfrentarse a ellos. Criar un niño mentalmente fuerte que sea capaz de afrontar los desafíos a los que tiene que enfrentarse para salir adelantes es de vital importancia.

Un niño mentalmente fuerte está preparado para los desafíos del mundo. Estos niños son capaces de abordar los problemas de forma productiva, recuperarse de los fallos con eficacia y hacer frente a las dificultades de manera competente.

Claves del desarrollo de la fuerza mental

El desarrollo de la fuerza mental se realiza sobre la construcción de la resiliencia, la autoestima, la confianza y la autoeficacia. Ayudar a los niños a desarrollar su fuerza mental requiere un enfoque que integre:

  • La sustitución de los pensamientos negativos por pensamientos más realistas.
  • El control de las emociones.
  • El comportamiento productivo, incluso en circunstancias poco favorables.
Estrategias para el desarrollo de un niño mentalmente fuerte.
Niño vestido de superhéroe

Hay varias estrategias y herramientas educativas útiles, que pueden ayudar a los niños a crecer más fuertes mentalmente y a desarrollar la fuerza mental. Entre ellas, destacan las siguientes.

Enseñar habilidades específicas para corregir el mal comportamiento

Cuando un niño se porta mal tenemos una excelente oportunidad para enseñarle habilidades específicas, como la capacidad de resolver problemas, el control de los impulsos y diversas habilidades de auto-disciplina.

habilidades le ayudarán a aprender a comportarse de manera productiva. Así, un niño mentalmente fuerte sabrá afrontar las circunstancias y contratiempos difíciles y a resolver sus problemas.

Dejar que los niños cometan errores

Tu hijo aprenderá lecciones muy valiosas de la vida si le permites que cometa sus propios errores. La labor de un padre no es proteger a sus hijos del error, sino estar ahí para enseñarle que los errores son parte del proceso de aprendizaje, de modo que no debe sentirse avergonzado o incómodo por ello.

Además, hay que permitir que sucedan las consecuencias naturales, siempre y cuando sea seguro hacerlo, y hablar con los niños sobre cómo evitar que se repita el mismo error la próxima vez. Muchos padres, pensando que hacen un bien al niño, tienden a sobreprotegerlo para que no le ocurra nada malo. Sin embargo, lo que en realidad están haciendo es evitar que desarrollen su capacidad de corregir sus fallos.

Como señala la psicóloga infantojuvenil Nuria García: “los padres necesitan que todo vaya bien, gestionan ellos mismos cualquier imprevisto, envuelven a sus hijos en burbujas y los elevan en un pedestal dentro del núcleo familiar, aunque no tiene por qué ser el centro”. Sin embargo, la psicóloga apunta que esta forma de crianza concurre en un error evidente, ya que “a la larga conseguirán niños miedosos e inseguros, con pocos recursos para sacarse ellos mismos las castañas del fuego”.

Cuidar la negatividad hacia ellos

Es difícil para los niños que se sientan mentalmente fuertes cuando ellos mismos son humillados o cuando están prediciendo pesimismo y malos resultados. Solo así podrás enseñar a un niño a no ser negativo y a pensar de manera más realista.

Ayudar al niño a enfrentarse al miedo

Si un niño evita la cosas que dan miedo nunca tendrá la oportunidad de ganar confianza en su capacidad para lidiar con el estrés que provoca esa situación. Además, cada niño tiene sus propios temores.

La solución pasa por acompañarlos y ayudarles a ganar confianza en sí mismos para afrontar sus miedos. Cuando los niños se enfrentan con éxito a sus miedos ganan confianza, aprenden a salir de su zona de confort y descubren la satisfacción de haber conseguido algo por ellos mismos.

Permitir que el niño se sienta incómodo

Aunque puede ser tentador ayudar a un niño cuando él está luchando contra sentimientos incómodos, rescatarlo de toda angustia solo le reforzará en su incapacidad. Si el niño se siente frustrado, aburrido o enojado hay que darle la oportunidad de resolver el problema de forma independiente.

Afirmar la responsabilidad personal del niño

Ganar fuerza mental implica aceptar la responsabilidad personal. Para eso es necesario permitir al niño que explique sus actos, pero sin poner excusas ni culpar a otros de lo que ha hecho.

Enseñar habilidades de control emocional

Para construir la fortaleza mental de los niños es necesario que tengan conciencia de sus emociones. No se trata de suprimir sus sentimientos, sino de enseñarles a elegir formas saludables para lidiar con esos sentimientos.

Nicole Perry, investigadora de la Universidad de Minnesota, señala que es importante que los padres permitan que los niños experimenten todas sus emociones y les dejen su espacio. De esta forma, asegura Perry, desarrollarán de forma más efectiva sus capacidades sensitivas y de comportamiento.

Ser un modelo de fuerza mental

No hay mejor maestro que el ejemplo. No solo hay que hablarle a un niño sobre lo que tiene que hacer, sino mostrárselo. El aprendizaje por imitación es fundamental para la crianza de los hijos. Sus primeros referentes son los padres, por lo que repetirán todo aquello que hagan. De esta forma, dar ejemplo con una buena conducta es una de las mejores formas de enseñar a nuestros más pequeños.

Además, es muy conveniente que le hables al niño sobre tus metas personales y que le expliques que estás haciendo para conseguir mejorar. Hacer de la superación una prioridad en tu propia vida es la mejor manera de enseñarle a un niño a ser fuerte.


Acerca de la Autora:

Eva María Rodríguez es Diplomada en Magisterio por la Universidad de Salamanca. Profesora Superior de Música por el antiguo Conservatorio Superior de Santiago de Compostela. Instructora de fitness y yoga. Escritora, redactora y creadora de contenidos digitales.

Síndrome de Peter Pan.

Por P.A. David Nesher

“Todos los niños crecen, excepto uno”. Así comienza el famoso libro escrito por el autor escocés James Matthew Barrie (1904) en el que nos cuenta la historia de un niño llamado Peter Pan, quien habita el mundo de “Nunca Jamás”.

En dicha historia, este niño tan famoso vive rodeado de piratas, hadas madrinas, magia y aventuras. Un niño que disfruta mucho de la compañía de otros, pero que no le gusta la idea de crecer y ser un adulto. Es curioso cómo esta historia inspiró una serie de conductas llamativas en personas adultas que se negaban a crecer, a responsabilizarse de sus actos y que se sentían incapaces de ser adultos. Hoy te contamos sobre el síndrome de Peter Pan.

El síndrome de Peter Pan es un “desorden de la personalidad que afecta principalmente a los hombres y que se caracteriza por una inmadurez psicológica en aspectos sociales y sexuales, irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia y manipulación” (Torres, 2011, p.188). El término fue acuñado por el psicólogo estadounidense Dan Kiley (1983) cuando escribió un libro titulado “Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up/ Síndrome de Peter Pan: Los hombres que nunca han crecido”. En este libro, Kiley describía un fenómeno que había observado con frecuencia en algunos jóvenes que no querían asumir su rol de adultos.

El Síndrome de Peter Pan hace referencia a aquellos adultos que continúan comportándose como niños o adolescentes sin ser capaces de tomar la responsabilidad de sus actos y la vida adulta. Son personas que se niegan a crecer con una marcada inmadurez emocional matizada por una fuerte inseguridad y un gran temor a no ser queridos y aceptados por lo demás.

No pueden desarrollar los roles que han de asumir, como el de padre, pareja o profesional, tal y como se espera en la adultez. Se pueden reconocer porque muchos de ellos puede que se resistan a independizarse de los padres, mantengan relaciones afectivas superficiales y sin compromiso o no acaben de encontrar su sitio en el mundo laboral.

Esta resistencia a crecer, más frecuente en varones que en mujeres, fue definida por el psicólogo americano Dan Kiley en 1983, y es un problema cada vez más frecuente.

Las personas que se encargan de satisfacerle generalmente son los padres, hermanos mayores o la pareja.

En pocas palabras el Síndrome de Peter Pan quedaría sintetizado en estas características:

CONCLUSIÓN

Es curioso como un personaje ficticio como Peter Pan ha ayudado a describir ciertas conductas en algunas personas. Entender el Síndrome de Peter Pan como el producto de una falta de gestión emocional y una crianza que no promueve el desarrollo de la independencia en el individuo es fundamental. Es por ello que el trabajo terapéutico a realizarse en estos casos será, sobre todo, establecido como un proceso de reconocimiento de emociones, autopercepción y trabajo en familia.

Un Día Después de Mi Suicidio

Al día siguiente de mi suicidio, me enamoré de mi madre cuando la vi llorar en el suelo de mi habitación, abrazando mi camiseta ensangrentada con mis fotos esparcidas a su alrededor. ¡Vi tanto amor en sus ojos!

El día después de mi suicidio, sentí cuánto me amaba mi padre, sin importar lo duro que fuera. En medio de tanta tristeza, me habló con los ojos llenos de lágrimas ¡lo orgulloso que estaba de mí y lo sensible que yo era con los demás!

El día después de mi suicidio, vi que Lolla (mi gatito mascota) era más increíble de lo que podía haber imaginado. Cada vez que alguien llegaba a casa, ella corría hacia la puerta esperándome y, al ver que no era yo, se acostaba frente a la puerta y seguía esperándome.

El día después de mi suicidio me encantó por mis hermanos cuando los vi sentados en la habitación con los ojos llenos de lágrimas. Recordaron los tiempos en que jugamos en nuestra hermosa infancia… ¡Qué buen momento!

El día después de mi suicidio, sentí cuánto me amaba mi mejor amiga. ¡Ella estaba mirando nuestras fotos juntas y recordando todos los momentos!

El día después de mi suicidio, sentí que era importante para mis maestros. Se culpaban tanto por no haberse dado cuenta … Por la noche, fui a la morgue a buscar mi cuerpo. Me molestó. Me miré y dije: “Tantos sueños que tuvimos”, “Tantos amores”, “Tanta gente por conocer”, “Tenías gente que te quería y, sin embargo, lo vomitaste todo”, “Tienes que tener mucho coraje para quitarte la vida, ¿por qué no usaste ese coraje para ganar? “

Gracias a Dios, eso fue solo una visión. ¡Puedes leer esto! Todavía estás aquí y puedes cambiar tu vida para siempre.

No es tan malo como parece. ¡Hay gente que te quiere, que te quiere cerca! Dale una oportunidad más a la vida y a las personas que están a tu lado. Hay una cura para el dolor, ábrete a alguien. Has superado tantas cosas, ¡prueba una más!

Anónimo

Saber Perdonar

Por Salo Michán M.

En el centro y eje de toda discusión o pelea hay un punto en que, si se pudiera “perdonar”, el conflicto podría desaparecer por completo. Sabemos que las discusiones y los entredichos son el mejor combustible para el lashón hará.

¿Cuál es “ese punto” con el que lograríamos apagar el fuego destructor de cualquier pelea?

La respuesta es: “Saber perdonar con humildad y resignación”.

Perdonar es la palabra poderosa que todo lo transforma. El Gaón Rab Menajem Man Shaj dijo a uno de sus parientes, quienes eran testigos de una fuerte discusión entre dos personas importantes: “¡Qué lástima! Estas personas no conocen la dulzura del perdón”.

En otra oportunidad dijo a un discípulo: “Toda mi vida he perdonado y te aseguro que nunca salí perdiendo”.

Para ilustrar cómo logró aprender esa tan simple, pero efectiva regla, contó lo que, en una oportunidad, en su juventud, le ocurrió antes de su casamiento.

Había sido invitado a comer en la casa del Saba de Slabodka para la cena de Shabat. Después de la cena, la Rabanit (esposa del Rab) sirvió jalea de postre. El joven la probó y desistió de comerla, ya que estaba tan amarga que era casi imposible hacerlo. El Saba de Slabodka le preguntó:

—¿Por qué no comes el postre?

El joven, por vergüenza, no respondió.

Entonces el Rab, con cara de comprender lo que pasaba, le dijo:

—Déjala. Yo como mi postre y luego el tuyo. Pero quiero que sepas que llevo comiendo esta jalea, que tú consideras amarga, más de cuarenta años y nunca me quejé. Ahora que estás por casarte, debes aprender que la base de la armonía en el matrimonio es saber dejar pasar y perdonar al cónyuge.

Esa conducta fue la que adoptó Rab Shaj durante toda su vida.

En una oportunidad, su esposa, ya de avanzada edad, estaba internada y contó a un familiar que había ido a visitarla que, cuando eran novios, ella y Rab Shaj habían hecho un acuerdo: ante cualquier diferencia de idea u opinión, alguno de los dos debería ceder para, de esta forma, cuidar la unión y armonía de la familia. El acuerdo fue que se turnarían una vez cada uno. Ella con emoción dijo:

—Te digo la verdad: nunca llegó mi turno.

Siempre fue él quien cedió.

Autobiografía en 5 Actos

Capítulo Uno
Voy andando por la calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Me caigo.
Estoy perdida…No sé qué hacer.
No es culpa mía.
Tardo siglos en salir.

Capítulo Dos
Voy por la misma calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Hago como que no lo veo.
Me vuelvo a caer.
No puedo creer que me haya caído en el mismo sitio.
Pero no es culpa mía.
Tardo bastante tiempo en salir.

Capítulo Tres
Voy por la misma calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Veo que está ahí.
Me caigo…es un hábito,
pero tengo los ojos bien abiertos.
Sé dónde estoy.
Es culpa mía.
Salgo rápidamente. 

Capítulo Cuatro
Voy por la misma calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Lo esquivo.

Capítulo Cinco
Voy por otra calle.


Poema de Portia Nelson mencionado en “El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte” de Sogyal Rimpoché.


¿Cómo Liberarse de las Emociones Reprimidas?

Por P.A. David Nesher

La parashá Sheminí muestra que la Torah (Instrucción) divina es eterna. No hay ciencia humana que pueda invalidarla ya que todas provienen de sus códigos lumínicos.

En esta oportunidad comprenderemos como manifestar nuestra nobleza, desarrollando una mentalidad regia por medio de una vida guiada por la Instrucción de la Luz Infinita, y una alimentación acorde a las leyes del kashrut que el Eterno ordena.

Te invito a escuchar esta enseñanza llena de códigos de Sabiduría con una menta abierta y dispuesta a desaprender:

También puedes considerar esta BITÁCORA:

¿Ser Inteligente en la Escuela… Es Serlo También en la Vida?

Siempre, en mis conferencias insisto en lo mismo: Triunfar académicamente no garantiza éxito en la vida.

Justamente me edificó leer a Robert Kiyosaki, y grabar en mí su consejo cuando escribía:usted debe tener dos profesiones: Una para usted y una para su dinero.

¿POR QUÉ FALLAN MUCHAS PERSONAS INTELIGENTES?

He descubierto a lo largo de mi profesión que muchas personas tienen la opinión de que cuanto más inteligente sea, mayores serán sus posibilidades de éxito en la vida, especialmente si se sabe que es inteligente en la escuela o en la universidad.

El planteo ante esta creencia es si dichas personas inteligentes tienen mayores posibilidades de éxito que las personas menos inteligentes. La respuesta a esta cuestión la he obtenido al reflexionar sobre distintas vivencias que he escuchado, y muchos testimonios de vida que he conocido.

MUCHAS PERSONAS INTELIGENTES FALLAN

Encontré una historia que sé aclarará el planteo realizado en esta bitácora. Durante la Primera Guerra Mundial, el doctor en psicología Lewis Terman trató de responder ese planteo al realizar un experimento que terminó abarcando cuarenta años.

Es la investigación más larga que se haya llevado a cabo en el campo de la psicología y trata de responder la mismas pregunta: si las personas inteligentes tienen una mayor probabilidad de éxito que las personas comunes.

El dr. Terman comenzó su investigación buscando a niños brillantes en todos los rincones de los Estados Unidos. Los estándares de inteligencia establecidos por Terman eran niños con un CI de al menos 140. [A nivel información, diré aquí que el puntaje IQ promedio de las personas está en los números 90-109. Si tiene un puntaje de CI por encima de ese número, entonces se lo considera muy inteligente y si tiene un puntaje de CI por encima de 140, se le considera un genio].

Para ampliar mejor la idea de lo planteado, debemos saber que el fenomenal científico Albert Einstein tenía un IQ (coeficiente intelectual) de 160. En otras palabras, los 1.487 niños estudiados por el Dr. Terman eran obviamente tan inteligentes como Einstein, o incluso más inteligentes. Desde aquí, Terman dedicó su vida a seguir y estudiar a estos 1,487 niños.

Después de varios años siguiéndolos, el Dr. Terman se dio cuenta de que eran los niños que siempre obtenían las mejores calificaciones en la escuela, ganaban varios tipos de concursos escolares, y así sucesivamente esto llevó al Dr. Terman a concluir que estos niños serían los futuros líderes. Serán multi millonarios, políticos famosos, e incluso algunos, en el futuro, alcanzarán la presidencia de los Estados Unidos, se llegó a convencer el psicólogo. 

De hecho, esta expectativa del investigador terminó lejos de la realidad. Cuando estos niños geniales crecieron, muy pocos lograron grandes cosas en la vida. Ni siquiera uno de ellos ganó el Premio Nobel como nivel mínimo que Terman esperaba.

Sin embargo, la sorpresa de Terman fue mayor, cuando descubrió que, dos de los que una vez fueron rechazados como candidatos para este experimento con niños genios, niños a quienes él y su colaboradores consideraban en menos, de hecho ganaron el Premio Noble en Física.

Después de pasar tanto tiempo investigando, el Dr. Terman concluyó su experimento con la cita Hemos visto que los intelectuales y los logros no están relacionados en absoluto”.

LA INTELIGENCIA “INTELECTUAL” NO ASEGURA EL ÉXITO

Así pues, la psicología actual asume que ser una persona inteligente es algo por lo que se debe estar agradecido y tener una historia diferente. El hecho de que alguien sea un poco más inteligente que otro no significa que tendrá más éxito en su vida.

Entonces, la cultura formada, tanto en los Estados Unidos como en muchas partes del mundo, de que la inteligencia, es la única herramienta importante para lograr el éxito, en realidad está bien lejos de lo cierto.

Así que no deje que otras personas lo engañen solo porque no es tan inteligente como sus amigos o no tiene tanto valor como sus amigos en la escuela al decir que no tendrá éxito o que no podrá convertirse en un líder en el futuro.

Puede que no sea tan inteligente en la escuela, pero podría tener un gran talento en otros campos que no todos tienen.

UN CASO REALMENTE EXTRAORDINARIO

Tomemos un ejemplo simple. Cristiano Ronaldo, un futbolista portugués, no se graduó de la escuela e incluso sus amigos dijeron que era estúpido. Sin embargo, tiene un talento extraordinario en términos de fútbol que descubrió desde la infancia y la elección recayó en asistir a una escuela de fútbol en lugar de a una escuela pública.

Su talento y trabajo duro lo llevaron a convertirse en uno de los mejores jugadores de fútbol en la historia del fútbol. Con solo 33 años, ha logrado muchas cosas tanto en el campo como fuera de él.

El famoso jugador de fútbol Cristiano Ronaldo es una prueba de que la inteligencia no lo es todo. Por lo tanto, se puede concluir que la intelectualidad se considera demasiado excesiva, pero el trabajo duro ciertamente puede garantizarle el éxito.

Los Cinco Hábitos que Impiden a Nuestros Hijos Crear Relaciones Sanas

Autora: Slovie Jungreis-Wolff

Muchos jóvenes me dicen que se sienten frustrados por la calidad de las relaciones que tuvieron. Problemas tales como falta de compromiso, falta de responsabilidad y la incapacidad de brindar sinceramente el propio tiempo forman parte de la experiencia de las citas.

Eso me llevó a preguntarme si los padres sin darse cuenta no hacen cosas que entorpecen la capacidad de sus hijos de formar relaciones fuertes en otras etapas de sus vidas. ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a los niños a crear fuertes compromisos cuando crezcan?

1. Paternidad “Drone”

Esta es una “paternidad en helicóptero y con esteroides”. Son padres que protegen a sus hijos de la presión, los sobreprotegen y dirigen todos los detalles de las vidas de sus hijos. Utilizando la tecnología para monitorearlos remotamente, los padres logran observar y registrar lo que sus hijos hacen a la distancia. Los niños se acostumbran a que los padres sean una presencia constante y silenciosa que controla sus vidas y quita los obstáculos que crean estrés. Los padres pueden hacer los deberes escolares de sus hijos o dirigir sus proyectos escolares para que obtengan la mejor calificación posible. Hubo incidentes en los que los padres acompañaron a sus hijos adultos a entrevistas de trabajo, llamaron a profesores universitarios por malas calificaciones y acompañaron a sus hijos a orientaciones universitarias destinadas a los estudiantes.

Los niños precisan la capacidad de actuar por sí mismos, de tomar decisiones reales y enfrentar la vida de forma independiente. ¿Cómo pueden los adultos jóvenes seguir adelante con su vida cuando los padres todo el tiempo revolotean a su alrededor? Aprender a navegar las relaciones requiere un sentido de fortaleza que surge al superar obstáculos. A veces hace falta traspirar y trabajar duro. Si un niño no enfrenta circunstancias difíciles, no será capaz de manejar los altibajos que implica toda relación.

2. La maestra nunca tiene razón

Demasiados padres desmerecen automáticamente a los maestros, las escuelas y las figuras de autoridad. Si bien es crucial escuchar a tu hijo, la forma en que hablas de sus maestros impactará sobre la manera en que aprenda a tratar a los demás. Vivimos en una cultura donde la mayoría de las veces el maestro/la escuela/el director están equivocados. Se volvió normal que los niños vean a sus padres discutir, faltarles el respeto o incluso gritarles. Los niños sienten que siempre tienen la razón. Algunos maestros me dijeron que encontraron alumnos que simplemente les decían: “¡Espera a que mi padre hable sobre ti con la junta directiva!”.

El matrimonio requiere respeto. El marido y la mujer deben honrarse mutuamente. Nadie tiene siempre la razón. En una relación es necesario pedir perdón. Si un niño crece creyendo que nunca está equivocado, es fácil entender cómo pueden destruirse sus relaciones. Este comportamiento genera arrogancia y puede destruir a cualquier matrimonio.

3. Falta de responsabilidad

¿Cuántos niños tienen verdaderas responsabilidades en estos días? Hemos creado una generación mimada en exceso. Como no desean enfrentarse con las quejas, los padres optan por hacer todo ellos mismos. O predican y gritan las mismas frases una y otra vez. Las semillas del egoísmo florecen y dan como resultado adultos que sienten que tienen derecho a todo lo que desean.

Las relaciones funcionan cuando nos sentimos responsables de nuestros actos y de nuestras palabras. Mientras más invertimos, más amamos. Brindar tiempo, energía y ser sensibles a las necesidades de los otros son ingredientes cruciales para forjar relaciones duraderas. Las relaciones no pueden florecer sin entrega; sin una dedicación y devoción más allá de uno mismo. En vez de preguntar: “¿Qué es lo que él hace por mí?”, debemos enseñarles a nuestros hijos a preguntar: “¿Qué puedo hacer por él?” y “¿Cómo hago que se sienta?”.

Necesitamos dar a nuestros hijos responsabilidades que expandan su capacidad para contribuir y mirar más allá de sí mismos.

4. Dar excusas

Para que un hogar perdure debe fundarse sobre las cualidades de lealtad, verdad y fidelidad. Yo debo cumplir mi palabra y tú debes saber que siempre puedes contar conmigo. Cuando falta la verdad, la relación se desmorona.

Los padres están obligados a enseñarles a sus hijos que cuando dicen algo, su palabra debe tomarse con seriedad. Damos demasiadas excusas a las traiciones de los niños. En vez de confrontar las palabras y los actos dolorosos, decimos: “está cansado”, “está estresada” o “tuvo un mal día”. Cerramos los ojos ante la falta de sensibilidad. Culpamos a otros. No enseñamos a los niños a pedir disculpas o nosotros pedimos disculpas por ellos.

Si queremos ayudar a nuestros hijos, tenemos que dejar de excusar sus faltas y en cambio confrontar sus límites y enseñarles cómo crecer como hombres y mujeres que defienden la verdad y la integridad.

5. Educar “receptores”

El mundo está conformado por dadores y receptores. ¿A cuál grupo pertenece tu hijo?

Los dadores son personas felices. Tienen más dicha en la vida. Viven con un sentido de propósito y una misión.

Los receptores nunca están satisfechos. No importa lo que les des, nunca es suficiente. Siempre quieren más y lo quieren ahora mismo.

Cuando los niños se quedan sentados y los padres hacen constantemente todo por ellos, nunca tienen la oportunidad de sentir la vitalidad que viene al ser un dador. También creen que las relaciones tienen que ver más con recibir que con dar.

El matrimonio exige sacrificio. A veces debemos dejar de lado nuestras propias necesidades y deseos y pensar en los deseos del otro. Hay momentos en los que no tenemos ganas de hacer lo que desea nuestra pareja, pero lo hacemos de todas formas con una sonrisa. ¿Por qué? Porque sabemos que le estamos dando a la persona que amamos y eso nos da felicidad.

Pero esto sólo ocurrirá si practicamos una vida de entrega con nuestros hijos cuando están debajo de nuestro techo. Una vez que salieron de casa, es demasiado tarde para transmitirles esta lección de vida.

Si nos tomamos el tiempo para pensar sobre nuestra paternidad, podemos ayudar a nuestros hijos a tener éxito cuando estén preparados para construir sus propios hogares con alegría.

Tomado de: Aish Latino


Sobre la Autora

Slovie Jungreis-Wolff es una escritora independiente e instructora en relaciones personales y educación. Ella es la hija de la Rebetzin Esther Jungreis, fundadora de Hineni Internacional. Slovie ha enseñado clases en Hineni para parejas jóvenes sobre educación durante más de quince años. Su libro, “Raising A Child With Soul” (Criando a un Niño con Alma), ha salido recientemente al mercado por la editorial St. Martin Press.

La Tristeza: ¿Tiene algún Beneficio?… ¡Lee y Asómbrate!

Autora: Miriam Diez Bosch

La tristeza no es de entrada un sentimiento deseable, sino que en principio intentamos rehuir cualquier sentimiento de angustia, tedio o depresión. Pero es necesaria e incluso benéfica.

El jesuita Giovanni Cucci S.J, escritor en la Civiltà Cattolica , revista de los jesuitas en Italia que ahora también se edita en español por la editorial Herder y que dirige el padre Antonio Spadaro S.J, cree que “la tristeza forma parte de la vida y ayuda a captar su riqueza de matices”.

No solo esto: estar triste puede ser beneficioso, porque encierra enseñanzas valiosas, y suprimirla sería como eliminar la noche de la jornada. “Eliminar la tristeza significa cerrarse a la posibilidad de acceder a los sentimientos y actitudes que les son especulares como la alegría, la paz, la creatividad, el gusto por la vida”.

No es lo mismo la tristeza con causa que la depresión (sin causa). La depresión debe ser objeto de atención médica, puntualiza el jesuita.

¿Sabes qué es la alexitimia?

Un signo preocupante de la marginación de la tristeza es la creciente difusión, entre adolescentes y jóvenes, de la “alexitimia”, es decir, de la incapacidad de reconocer y expresar su propia vida afectiva, una situación de frialdad y superficialidad crónicas.

La tendencia a la anafectividad también puede ser alimentada por la revolución digital, que, junto a la indudable gama de posibilidades y recursos, ha puesto de manifiesto nuevas formas de “trampa para la mente”.

La enorme oferta que proponen las redes sociales “puede ser una manera de huir de la tristeza” y de la “incapacidad de estar solos”.

Consumir medios de comunicación digital –a los que se dedican muchas horas al día- puede ser un modo de “huir de sensaciones desagradables como la soledad y la tristeza”.

La parte positiva, prosigue el artículo sobre la tristeza, es que precisamente “tedio, tristeza y soledad”, que son fuentes de sufrimiento, pueden ser también la “puerta de acceso” hacia las “más altas posibilidades de uno mismo”, como la “creatividad, verdad, empatía y compasión”.

Acoger, pues, la vulnerabilidad y la fragilidad pueden ser caminos para la creatividad.

Esta tristeza permite comprender también el dolor de los demás, y puede ayudar a la contrición.

San Ignacio y la Desolación

El artículo de La Civiltà Cattolica también recoge la idea de san Ignacio de Loyola, que ofrece una valoración “compleja” del estado de tristeza, que él califica con el término “desolación”. De hecho, para Ignacio es relevante una tristeza capaz de mantener el espíritu abierto, de “conservar la vigilancia y de invitar a la humildad”. Estas son condiciones indispensables para el progreso en la vida espiritual.

El autor Cucci considera finalmente que la tristeza puede recordarnos “el valor del tiempo, de las personas y de las posibilidades que no estarán siempre a nuestra disposición”.

Ya lo saben: pónganse tristes, y aprovechen la vida.

Tomado de: Aleteia

Los Buenos Hábitos Ayudan a Combatir el Estrés

Autor: Jose Manuel Garrido

Una nueva investigación de la Universidad del Sur de California sugiere que cuando el estrés y el cansancio aturden los sentidos llegando a provocar un comportamiento desordenado y falto de control, las personas recurren a hábitos ya establecidos, algunos de los cuales pueden ser saludables.

El hallazgo es importante porque a menudo la teoría sostiene que el estrés y la fatiga afectan negativamente a nuestra capacidad de auto-regulación, lo que lleva a comer en exceso, comprar compulsivamente, fumar más de lo habitual, etc.

Los investigadores han llegado a la conclusión de que el desarrollo de hábitos positivos puede anular esta pérdida momentánea de la fuerza de voluntad y el autocontrol.

Se han utilizado cinco experimentos para dar un nuevo giro a la idea ya establecida de que tenemos recursos limitados para la autorregulación, lo que significa que es más difícil tomar el control de nuestras acciones cuando ya estamos estresados ​​o cansados.

En lugar de dejarnos llevar por los malos hábitos cuando nos encontramos en situación de estrés, los investigadores descubrieron que es igual de probable que recurramos por defecto a los hábitos positivos, como tomar un desayuno saludable o ir al gimnasio.

Según sus autores, los resultados del estudio muestran que la falta de control no significa automáticamente la indulgencia o el hedonismo, sino que es la rutina subyacente lo que realmente importa.

Así pues, los comportamientos automáticos que hacen posible que podamos funcionar todos los días, es decir los hábitos, persisten incluso cuando estamos cansados ​​o estresados y no tenemos la energía suficiente para ejercer auto-control. Los expertos tienen claro que estos hábitos aprendidos juegan un papel importante en nuestra salud.

Estas conductas automáticas  no requieren mucha fuerza de voluntad ni esfuerzo. Lo que sabemos sobre la formación de los hábitos es que normalmente tenemos la tendencia a realizar el comportamiento que nos resulta más fácil, por lo que las personas los repiten con frecuencia y se convierten así en parte de su rutina diaria.

Por lo tanto, la cuestión central debe ser cómo se pueden formar hábitos saludables y productivos, que en momentos de cansancio o estrés nos permitan poner el piloto automático y dejarnos llevar sin resistencia.

Fuente: University of Southern California

¿Cómo Cerrar Ciclos y Comenzar de Nuevo? (Parashá Vayikrá)

Por P.A. David Nesher

Vayikrá es un Libro de Terapias Divinas en cuyas líneas se encriptan mensajes que desafían al ser humano a desarrollar una conciencia suprarracional que logra vencer todo condicionamiento sensorial que colocan las circunstancias del mundo físico.

¿Cómo Vencer mis Miedos y tener Verdadera Confianza en Dios?

Autora: Andrea Pérez*

En general, nuestros miedos provienen de la experiencia de la soledad existencial.

Al sentirnos solitarios, nos sentimos también inseguros, desprotegidos; y de la inseguridad nace el miedo. Ahora tenemos que retroceder paso a paso venciendo los obstáculos.

¿Cómo vencer el miedo? Venciendo la inseguridad. ¿Cómo vencer la inseguridad? Venciendo la soledad. Y hay una sola manera de vencer la soledad: poblándola de PRESENCIA (así, con mayúscula), y esta Presencia “es” Aquél que está presente en todo tiempo y en todo lugar.

Cuando el creyente, víctima del miedo, y hasta del pánico, toma conciencia de que el Poderoso es también el Amoroso, y Él está conmigo de día y de noche a donde quiera que yo vaya; y pase lo que pase, todo acabará bien porque si mi Dios es omnipotente y está conmigo, también yo soy omnipotente; ¿miedo a qué?; ¿la aflicción, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? En todo vencemos fácilmente por Aquél que nos ha amado (Rm 8, 35-37)

Para derrotar al supremo enemigo del corazón del hombre que es el miedo, no hay en las ciencias humanas otra arma invencible sino la fe viva.

Dios, que es Puro Amor, gratuito y eterno, habita en mi interior como una presencia poderosa, amorosa y materna, y me cuida, y me protege. Y, dentro de mí y reina la paz eterna. Vendrá el mañana con sus problemas, pero también con sus soluciones.

Ya lo dice la Biblia. “el amor perfecto echa afuera el miedo” (1Jn 4, 18), y nace en el lugar último en donde se da la intimidad entre el alma y Dios, nace la paz. Cuanto más entrañable la intimidad, mayor la seguridad. Y a tanta seguridad, tanta libertad. Y a tanta libertad, tanta paz. Y la paz de Dios, que habita en la última estancia del alma, es la suprema victoria sobre el miedo.

Todo esto presupone una viva fe en Alguien que vive para siempre, y nos mira, y nos cuida, y nos ama. Y Él es, para nosotros, la seguridad, y la fortaleza, y la esperanza y la dulcedumbre. No solo tiene Él la solución para todos nuestros problemas sino que, en Él, todo está solucionado. O mejor, Él es la Solución para todo.

Este proceso de liberación se consuma por el camino del trato personal, de dentro a dentro, en el misterio de la comunicación personal, en la relación íntima Yo-Tú. Dios mismo es el interlocutor para comunicarle nuestros problemas personales, pedirle en nuestras necesidades, recibir fuerzas de su amor y pedir respuestas a nuestros interrogantes.

Este creyente que camina en la presencia de Dios puede publicar a los cuatro vientos esta gran verdad: “No sé lo que el futuro me reserva: pero sé quién controla mi futuro”.

Esta convicción le infundirá seguridad y tranquilidad contra todos y cualesquiera miedos. Esto capacitará a la persona para crecer y adaptarse a los cambios y peligros, conservando la confianza en el poder y amor de Dios.


*Andrea Pérez, es una autora venezolana viviendo en Ecuador. De profesión ingeniera, y de corazón misionera. Trabajando día a día en su crecimiento espiritual y buscando la coherencia, tomando como guía la frase de San Pablo: Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir (Ro 12:2)

¿Tienes Miedo a Envejecer?

por Becky Krinsky

La falsedad más grande que hay es sentirse viejo y creer que la edad avanzada es el sinónimo de llegar al final de la vida y entrar en la época de extinción. Pareciera ser que encontrar trabajo en muchas empresas después de los cincuenta es prácticamente imposible. Existe la creencia que a los sesenta años uno se tiene que retirar, y desde luego, los setenta u ochenta… ya es un anciano deteriorado. Cuando en realidad la calidad de vida ha mejorado a tal manera, que hoy las personas fácilmente pueden vivir hasta los 90 o incluso 100 años.

Entonces ¿quién es la persona considerada vieja? La persona que pierde el interés por la vida, que deja de soñar y de sonreír a cada día, la persona que ya no tiene ilusiones y que deja de creer que la vida todavía tiene más. Una persona que se enoja, se irrita y se pelea con el mundo, esa es la persona que ha envejecido. Una persona vieja es la que piensa que ya terminó su jornada y que no tiene nada más que aportar.

El cansancio y la edad no generan gran impacto en el alma; la calidad de vida espiritual, sí. La paciencia, bondad, la fuerza de voluntad, el amor, la armonía y la curiosidad son atributos que nunca envejecen.

Existen personas de 80 años que son “jóvenes” y personas “envejecidas” a los 30 años. El tiempo no es el único factor responsable que causa enfermedades o deterioro físico y emocional. El miedo a vivir en plenitud y la actitud negativa es lo que daña y arranca la vida, lastimando la mente y el cuerpo.

Si bien la naturaleza y el paso del tiempo biológico hacen que la persona disminuya su actividad física, esta misma condición permite que la persona madure y sea capaz de disfrutar de cuestiones que la calma y la tranquilidad ofrecen. Afinar los sentidos y perfeccionar la claridad mental con el fin de poder captar y disfrutar la esencia y la verdad de la vida.

Cada uno es tan joven o viejo como se quiera sentir. La edad radica en la actitud y en la forma de vivir. Las dietas y todos los tratamientos para permanecer joven no regresan los años, pero el hecho de percibirse como una persona joven y saludable, rejuvenece la energía y la juventud en el alma resurge.

El secreto para gozar de la eterna juventud es amar con sinceridad, sentir alegría por la vida, tener paz interior y sobre todo reír diariamente encontrando el gusto por lo que se hace.

La batalla por preservar los años no es la que le regala vida a la gente, pero la sabiduría, la generosidad y la luz que uno irradia mantienen el espíritu joven y fuerte.

La receta: Manantial de la juventud

Ingredientes

  • Generosidad – amabilidad, gentileza, cortesía, con gusto por vivir.
  • Alegría – entusiasmo, felicidad interna, satisfacción y gratitud.
  • Respeto – reconocer el valor de lo que se es, se tiene y de los demás.
  • Paciencia – perspectiva y sabiduría para aceptar la vida como es.
  • Conciencia – aceptar la magnitud del mundo, vivir el presente en plenitud.

Afirmación positiva

Agradezco la oportunidad de este nuevo día. Tengo la fortuna para poder disfrutar este día. Amo la vida y encuentro nuevos retos para conquistar. Acepto mi edad con gratitud y reconozco la bendición que tengo por vivir más, por entender mejor y por ver con claridad todo lo que sucede. La felicidad, la alegría, la paz interior, la fuerza de voluntad y las buenas acciones son cualidades que nunca envejecen.

Como conservar la juventud

  1. La edad tiene su propio encanto, belleza y valor. Reconocer el valor de la edad y de la vida incrementa la magia de ser jovial y encontrar razones para vivir y disfrutar lo que se tiene.
  2. Eres tan joven como te sientes. La actitud y la manera de actuar determinan tu edad no los años que tienes. Los pensamientos positivos fortalecen el alma y rejuvenecen el sentido de la vida.
  3. La mente nunca envejece. Cuando uno tiene una visión jovial y activa, la vida se convierte en un reto estimulante y las personas que te rodean se benefician de tu presencia, tu experiencia y tu conocimiento.

“La edad no sólo es una suma de los años vividos, sino también es la cosecha de sabiduría obtenida a través del tiempo que se tiene”.

Extraído de Recetas Para La Vida


Becky Krinsky

Autora de dos libros ganadores en el Latin Book Award en el área de auto ayuda y temas de inspiración. Conferencista y prestigiosa columnista internacional. Con su famosa columna Recetas para la Vida©, ganadora del premio de excelencia en periodismo del San Diego Journal Club por 4 años consecutivos y Medalla de Bronze Jose Marti, para periodistas hispanos en estados Unidos.

Tener Depresión y Ansiedad significa Tener un Cerebro en constante Guerra contra Uno Mismo.

Autora: Carmen Basilio

Dividido entre preocuparse demasiado y no preocuparse en absoluto.

Me diagnosticaron depresión y ansiedad en 2016, los dos “resfriados comunes” de la enfermedad mental. Sin embargo, no dejes que ese apodo te engañe, porque no hay nada común en la forma en que estos dos trabajan juntos para alterar completamente el funcionamiento de mi cerebro.

A veces, mi cerebro parece alternar entre episodios depresivos y ansiosos. Siento que siempre estoy intercambiando uno por otro, rara vez experimento un día “bueno” en el que ambos permanezcan relativamente tranquilos. Si mi ansiedad no se está convirtiendo en un problema, mi depresión sí, y viceversa.

Pero a menudo, estos dos demonios se sincronizarán juntos, ambos despertando de su sueño simultáneamente para ir a la guerra el uno con el otro con la intención de hacer de mi vida un infierno viviente personal.
La ansiedad y la depresión funcionan esencialmente como opuestos entre sí. Esto es un poco una simplificación excesiva, pero generalmente, la ansiedad puede ser entendida como una mente hiperactiva y la depresión como una mente subactiva. Sobre todo he aprendido a hacer frente a la situación cuando uno u otro toma el relevo, pero lo que sigue siendo un reto para mí es cuando los dos atacan al mismo tiempo.

La ansiedad quiere que me levante. Si no me levanto, alguien se decepcionará, o perderé una fecha límite, o todo el mundo pensará que soy perezoso, o simplemente seguiré girando y girando y girando en espiral.

La depresión no me deja levantarme. Si me levanto, tendré que fingir una sonrisa a todo el mundo, o simplemente heriré a más gente, o no podré concentrarme porque ¿quién puede concentrarse en algo cuando todo lo que haces no tiene sentido?

Cuando los dos brotan al mismo tiempo, me vuelvo total y completamente inútil. Aunque mi mente puede estar yendo a un millón de millas por minuto y no quiero nada más que ser productivo para poder aliviar algo de la tensión de preocuparme por mis responsabilidades, físicamente no puedo levantarme. No puedo seguir adelante porque por cada pensamiento de carrera, hay una cuerda que lo retiene.

Me duele la cabeza – se siente como si mi cerebro estuviera literalmente empujando contra mi cráneo sin ningún lugar a donde ir. Es vertiginoso y desorientador; y sobre todo, es infinitamente frustrante. Hace que las tareas más simples sean imposibles y sólo quiero gritarme a mí mismo: “¿Por qué no puedes hacer lo que quieras?”.

Lidiar con la culpa es la parte más difícil porque no hay nada que pueda hacer más que sentir cada doloroso aguijón. Quiero ser capaz de funcionar correctamente, pero no puedo, y me hace sentir como el mayor fracaso del mundo de una persona.

Objetivamente, sé que mi cerebro está enfermo y eso hace que hacer algunas cosas sea más difícil para mí. Pero aún así, no puedo escapar del peso aplastante de la culpa por no poder actuar como una persona “normal” que puede hacer cosas “normales”. Hay una sirena sonando diciéndome que debo cumplir con mis responsabilidades, pero también hay una voz gritando que nada de lo que hago importa, así que simplemente me doy la vuelta y me muero, y el ruido dentro de mi cerebro me deja completamente paralizado.

Todavía estoy aprendiendo a enfrentarme cuando estas dos fuerzas opuestas en mi cabeza se enfrentan entre sí. Todo lo que he aprendido es que no hay nada más que hacer que pasar por ello. Trato de ser gentil conmigo mismo, recordando que hay químicos fuera de lugar en mi cerebro y no soy una mala persona para eso. Hablar amablemente contigo mismo cuando estás luchando contra una enfermedad mental es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero lo estoy intentando.

Tomado de: Mente Hermosa

La Inteligencia Intuitiva del Corazón Humano explicado por la Ciencia

¿Sientes algo por alguien? Tu corazón realmente se comunica con tu cerebro y con el de esa persona.

Científicos del Instituto de HeartMath realizaron un estudio sobre el corazón y la interacción del cerebro, examinando cómo el corazón y el cerebro se comunican entre sí y cómo eso afecta a nuestra conciencia y la forma en que percibimos nuestro mundo.

El Instituto de HeartMath es una organización de investigación y educación sin fines de lucro reconocida internacionalmente dedicada a ayudar a las personas a reducir el estrés, el control de las emociones, construir la energía y la capacidad de una recuperación para una vida sana y feliz.

Por ejemplo, cuando una persona está sintiendo emociones muy positivas como la gratitud, el amor o el aprecio, el corazón late dando un determinado mensaje. Debido a que el corazón late en un campo electromagnético más grande producido en el cuerpo, investigadores fueron capaces de recoger datos significativos de la misma.

Rolin McCratey, Ph.D, y director de investigación en el Instituto, asegura que la información emocional en realidad está codificada y modulada en estos campos. ?Al aprender a cambiar nuestras emociones, estamos cambiando la información codificada en los campos magnéticos que se irradiaban por el corazón, y que pueden afectar a quienes nos rodean.Estamos conectados fundamental y profundamente con los demás y con el  planeta.?

Aquí una lista de datos sorprendentes sobre tu corazón:

¿Sabías que? Tu corazón emite campos electromagnéticos que cambian de acuerdo a sus emociones.

¿Sabías que? El corazón humano tiene un campo magnético que puede ser medido hasta varios metros de distancia del cuerpo humano.

 ¿Sabías que? Las emociones positivas crean beneficios fisiológicos en tu cuerpo.

¿Sabías que?  Puedes estimular tu sistema inmunológico mediante la evocación de emociones positivas.

 ¿Sabías que? Las emociones negativas pueden crear el caos del sistema nervioso, y que las emociones positivas hace todo lo contrario.

Esto es importante para la raza humana, podríamos empezar a cambiar la forma de lo que sentimos el interior, mejorando nuestro entorno. No hay mucho que se puede lograr a partir de un lugar de tristeza, angustia o ira.

Autor: RC Henry, profesor de Física y Astronomía de la Universidad de Johns Hopkins

Fuente: Muy Interesante

Las Razones Metafísicas de las 10 Plagas

Por P.A. David Nesher


Las dimensiones celestes del Altruismo divino están abiertas en esta semana para que logremos hacer el salto cuántico de pensamiento que nos permitirá salir libre de toda toxina dogmática inoculada por las distintas “academias” que nos educaron en la cultura occidental, especialmente la “academia” llamada FAMILIA.

En esta semana lograremos una trabajo de discipulado que nos permitirá una perfecta conexión entre nuestro mundo emocional y nuestra estructura mental.


Bitácora Relacionada:

Sobre la Autoestima y el Espejo

Da Retroalimentación positiva a otros.

Cuando veas que alguien está haciendo algo bien, exprésale tus pensamientos positivos. La retroalimentación sincera, honesta y positiva ayuda a la autoestima de otros y los pone en estados positivos. No necesitas ser conocido de alguien para hacer esto. Aun si ves un total extraño haciendo algo bien, dilo. Con más razón aún, dale retroalimentación positiva a los miembros de tu familia, empleados o estudiantes Cuando estás complacido con la gente que hace servicios para ti, dícelos: taxistas, operadoras de teléfonos, vendedores, meseros, reparadores y cualquiera que te ayude de alguna manera.

¿Piensa en tres personas que apreciarían tu retroalimentación positiva? ¿Qué les dirías a ellos y cuando?

Espejos

Un espejo es una herramienta económica de bioretroalimentación para ayudarte entrar en un estado dichoso. Cuando ves un espejo, ves tu expresión facial y puedes notar fácilmente cuando empiezas a sonreír.

Mientras te ves en un espejo, pregúntate a ti mismo, “¿Cuándo estuve antes en un estado dichoso? ¿Cómo sé que estoy dichoso cuando estoy dichoso? ¿Cómo me vería ahora mismo si estuviera dichoso? ¿Cómo se ve la persona más dichosa que alguna vez conocí?” Toma unos momentos para responder estas preguntas y ve para ti mismo qué efecto tienen en ti.

Cuando te ves en un espejo trata la estrategia de “si estuviera”. “Si estuviera dichoso en este momento, ¿cómo me vería?” “Si tuviera confianza y energía ¿cómo me vería?
Una herramienta que es súper efectiva para producir estados positivos es verte a ti mismo en un espejo y repetir, “Me siento bien. Me siento grandioso”. Al mismo tiempo chasquea tus dedos mientras balanceas tus brazos de lado a lado. Imagina que estás escuchando una música animada. Es casi imposible para la mayoría de las personas hacer esto por tres minutos sin sonreír. Pruébalo y ve qué es lo que pasa.

Un espejo es también una buena herramienta para sobreponerse al enojo. La próxima vez que estés enojado mírate en un espejo y compárate cómo te ves cuando estás haciendo una sonrisa sincera. Luego haz caras graciosas para ti y ve cómo se derrite el enojo.

Un espejo también puede ser usado para construir la autoestima. Mírate en un espejo y repite: “Me gustas mucho. Eres una persona extremadamente valiosa”. Repítelo continuamente hasta que realmente lo sientas.

 

Autor: Zelig Pliskin

Selección de enseñanzas extraídas del libro “Empieza Nuevamente Ahora”, por Zelig Pliskin,

© Editorial Jerusalem de México

Hoy Dios Te Grita lo de Siempre: “¡NO ERES TAN MALO!”

Por P.A. David Nesher

 

 

 

“…vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso al sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa. 

Entonces el sacerdote mandará desocupar la casa antes que entre a mirar la plaga, para que no sea contaminado todo lo que estuviere en la casa; y después el sacerdote entrará a examinarla.”

(Levítico 14:35-36)

 

 

Ayer un discípulo de Yeshúa me consultó lo siguiente:
“¿Es posible que cada uno de nosotros hablemos mal de nosotros mismos? Esto lo digo por cada ocasión en que nos decimos: “no puedo” , “no tengo”, etc., no valorando como Abba nos ve. ¿Estamos entonces practicando lashon hará (mal hablar) contra nosotros, y también nos alcance esta impureza?”

Para responder a esto, diré que el texto que encabeza nuestra meditación recalca el idioma cauto y prudente con el cual debía expresarse el dueño de la casa presuntamente afectada. Aquí vemos que la tendencia de la Toráh es evitar el daño, incluso el material que pudiera ser causado al dueño de la casa, a causa de la declaración de tzaraat que este haga. En verdad, lo que la Torah quiere evitar aquí es la pérdida de utensilios de “arcilla” cuya impureza es irreparable; quiere decir que, si la Torah cuida aun este daño material insignificante, con mucha mayor razón habrá de cuidarse cuando se trata de daños materiales grandes, y especialmente los que se hagan a vidas humanas.

La enseñanza que deriva de este hecho es que el ser humano tiene que cuidarse mucho en la forma de expresar lo que está ocurriendo en su intimidad personal y familiar antes de “impurificar las cosas”. A veces se causan grandes y graves daños por declaraciones o afirmaciones apresuradas.

Preguntan los sabios intérpretes de la Torah: ¿Por qué debe decir la persona: “Ha aparecido algo parecido a una afección”, y no “ha aparecido una afección”?

Ellos mismos responden: Es sabido que la Torah revela que no sólo no se puede hablar mal de los demás, sino que tampoco se puede hablar mal de uno mismo.

Si la persona dice “Estoy afectada”, de manera contundente, sin ver sus puntos de luz, le será muy difícil hacer teshuvá y lograr una verdadera reparación (tikún).

Pero si dice: “Ha aparecido algo parecido a una afección”, no está siendo tan drástica consigo misma, y se somete al análisis objetivo del kohen (sacerdote), su líder espiritual.

Una de las bases de la teshuvá es saber que, a pesar de todas las “manchas”, existen en el interior de todo ser humano puntos de luz, capaces de iluminar todos los puntos oscuros que le han producido caos en su vida y entorno.

El texto sugiere que la persona no debía decir al kohen (el sabio que lo instruye y lidera) toda la oscuridad que considera que tiene, ya que de esta manera se puede estar sentenciando a sí misma, desde su autoagresión y/o su autocompasión. Más bien, debe dar a insinuar sus errores, y será el sabio quien, por medio de preguntas, encontrará el camino para que la persona encuentre los puntos de luz de su interior y así pueda hacer teshuvá de la manera correcta.

Espero que esta respuesta ayuda a cada uno de ustedes a tener el concepto correcto de sí que demanda nuestro amado Señor:

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.”

(Romanos 12:3)