Alma

Ocho Consejos para Criar Hijos Mentalmente Fuertes

Por Eva María Rodríguez

El mundo está lleno de desafíos. Ser mentalmente fuerte es fundamental para enfrentarse a ellos. Criar un niño mentalmente fuerte que sea capaz de afrontar los desafíos a los que tiene que enfrentarse para salir adelantes es de vital importancia.

Un niño mentalmente fuerte está preparado para los desafíos del mundo. Estos niños son capaces de abordar los problemas de forma productiva, recuperarse de los fallos con eficacia y hacer frente a las dificultades de manera competente.

Claves del desarrollo de la fuerza mental

El desarrollo de la fuerza mental se realiza sobre la construcción de la resiliencia, la autoestima, la confianza y la autoeficacia. Ayudar a los niños a desarrollar su fuerza mental requiere un enfoque que integre:

  • La sustitución de los pensamientos negativos por pensamientos más realistas.
  • El control de las emociones.
  • El comportamiento productivo, incluso en circunstancias poco favorables.
Estrategias para el desarrollo de un niño mentalmente fuerte.
Niño vestido de superhéroe

Hay varias estrategias y herramientas educativas útiles, que pueden ayudar a los niños a crecer más fuertes mentalmente y a desarrollar la fuerza mental. Entre ellas, destacan las siguientes.

Enseñar habilidades específicas para corregir el mal comportamiento

Cuando un niño se porta mal tenemos una excelente oportunidad para enseñarle habilidades específicas, como la capacidad de resolver problemas, el control de los impulsos y diversas habilidades de auto-disciplina.

habilidades le ayudarán a aprender a comportarse de manera productiva. Así, un niño mentalmente fuerte sabrá afrontar las circunstancias y contratiempos difíciles y a resolver sus problemas.

Dejar que los niños cometan errores

Tu hijo aprenderá lecciones muy valiosas de la vida si le permites que cometa sus propios errores. La labor de un padre no es proteger a sus hijos del error, sino estar ahí para enseñarle que los errores son parte del proceso de aprendizaje, de modo que no debe sentirse avergonzado o incómodo por ello.

Además, hay que permitir que sucedan las consecuencias naturales, siempre y cuando sea seguro hacerlo, y hablar con los niños sobre cómo evitar que se repita el mismo error la próxima vez. Muchos padres, pensando que hacen un bien al niño, tienden a sobreprotegerlo para que no le ocurra nada malo. Sin embargo, lo que en realidad están haciendo es evitar que desarrollen su capacidad de corregir sus fallos.

Como señala la psicóloga infantojuvenil Nuria García: “los padres necesitan que todo vaya bien, gestionan ellos mismos cualquier imprevisto, envuelven a sus hijos en burbujas y los elevan en un pedestal dentro del núcleo familiar, aunque no tiene por qué ser el centro”. Sin embargo, la psicóloga apunta que esta forma de crianza concurre en un error evidente, ya que “a la larga conseguirán niños miedosos e inseguros, con pocos recursos para sacarse ellos mismos las castañas del fuego”.

Cuidar la negatividad hacia ellos

Es difícil para los niños que se sientan mentalmente fuertes cuando ellos mismos son humillados o cuando están prediciendo pesimismo y malos resultados. Solo así podrás enseñar a un niño a no ser negativo y a pensar de manera más realista.

Ayudar al niño a enfrentarse al miedo

Si un niño evita la cosas que dan miedo nunca tendrá la oportunidad de ganar confianza en su capacidad para lidiar con el estrés que provoca esa situación. Además, cada niño tiene sus propios temores.

La solución pasa por acompañarlos y ayudarles a ganar confianza en sí mismos para afrontar sus miedos. Cuando los niños se enfrentan con éxito a sus miedos ganan confianza, aprenden a salir de su zona de confort y descubren la satisfacción de haber conseguido algo por ellos mismos.

Permitir que el niño se sienta incómodo

Aunque puede ser tentador ayudar a un niño cuando él está luchando contra sentimientos incómodos, rescatarlo de toda angustia solo le reforzará en su incapacidad. Si el niño se siente frustrado, aburrido o enojado hay que darle la oportunidad de resolver el problema de forma independiente.

Afirmar la responsabilidad personal del niño

Ganar fuerza mental implica aceptar la responsabilidad personal. Para eso es necesario permitir al niño que explique sus actos, pero sin poner excusas ni culpar a otros de lo que ha hecho.

Enseñar habilidades de control emocional

Para construir la fortaleza mental de los niños es necesario que tengan conciencia de sus emociones. No se trata de suprimir sus sentimientos, sino de enseñarles a elegir formas saludables para lidiar con esos sentimientos.

Nicole Perry, investigadora de la Universidad de Minnesota, señala que es importante que los padres permitan que los niños experimenten todas sus emociones y les dejen su espacio. De esta forma, asegura Perry, desarrollarán de forma más efectiva sus capacidades sensitivas y de comportamiento.

Ser un modelo de fuerza mental

No hay mejor maestro que el ejemplo. No solo hay que hablarle a un niño sobre lo que tiene que hacer, sino mostrárselo. El aprendizaje por imitación es fundamental para la crianza de los hijos. Sus primeros referentes son los padres, por lo que repetirán todo aquello que hagan. De esta forma, dar ejemplo con una buena conducta es una de las mejores formas de enseñar a nuestros más pequeños.

Además, es muy conveniente que le hables al niño sobre tus metas personales y que le expliques que estás haciendo para conseguir mejorar. Hacer de la superación una prioridad en tu propia vida es la mejor manera de enseñarle a un niño a ser fuerte.


Acerca de la Autora:

Eva María Rodríguez es Diplomada en Magisterio por la Universidad de Salamanca. Profesora Superior de Música por el antiguo Conservatorio Superior de Santiago de Compostela. Instructora de fitness y yoga. Escritora, redactora y creadora de contenidos digitales.

Un Día Después de Mi Suicidio

Al día siguiente de mi suicidio, me enamoré de mi madre cuando la vi llorar en el suelo de mi habitación, abrazando mi camiseta ensangrentada con mis fotos esparcidas a su alrededor. ¡Vi tanto amor en sus ojos!

El día después de mi suicidio, sentí cuánto me amaba mi padre, sin importar lo duro que fuera. En medio de tanta tristeza, me habló con los ojos llenos de lágrimas ¡lo orgulloso que estaba de mí y lo sensible que yo era con los demás!

El día después de mi suicidio, vi que Lolla (mi gatito mascota) era más increíble de lo que podía haber imaginado. Cada vez que alguien llegaba a casa, ella corría hacia la puerta esperándome y, al ver que no era yo, se acostaba frente a la puerta y seguía esperándome.

El día después de mi suicidio me encantó por mis hermanos cuando los vi sentados en la habitación con los ojos llenos de lágrimas. Recordaron los tiempos en que jugamos en nuestra hermosa infancia… ¡Qué buen momento!

El día después de mi suicidio, sentí cuánto me amaba mi mejor amiga. ¡Ella estaba mirando nuestras fotos juntas y recordando todos los momentos!

El día después de mi suicidio, sentí que era importante para mis maestros. Se culpaban tanto por no haberse dado cuenta … Por la noche, fui a la morgue a buscar mi cuerpo. Me molestó. Me miré y dije: “Tantos sueños que tuvimos”, “Tantos amores”, “Tanta gente por conocer”, “Tenías gente que te quería y, sin embargo, lo vomitaste todo”, “Tienes que tener mucho coraje para quitarte la vida, ¿por qué no usaste ese coraje para ganar? “

Gracias a Dios, eso fue solo una visión. ¡Puedes leer esto! Todavía estás aquí y puedes cambiar tu vida para siempre.

No es tan malo como parece. ¡Hay gente que te quiere, que te quiere cerca! Dale una oportunidad más a la vida y a las personas que están a tu lado. Hay una cura para el dolor, ábrete a alguien. Has superado tantas cosas, ¡prueba una más!

Anónimo

La Tristeza: ¿Tiene algún Beneficio?… ¡Lee y Asómbrate!

Autora: Miriam Diez Bosch

La tristeza no es de entrada un sentimiento deseable, sino que en principio intentamos rehuir cualquier sentimiento de angustia, tedio o depresión. Pero es necesaria e incluso benéfica.

El jesuita Giovanni Cucci S.J, escritor en la Civiltà Cattolica , revista de los jesuitas en Italia que ahora también se edita en español por la editorial Herder y que dirige el padre Antonio Spadaro S.J, cree que “la tristeza forma parte de la vida y ayuda a captar su riqueza de matices”.

No solo esto: estar triste puede ser beneficioso, porque encierra enseñanzas valiosas, y suprimirla sería como eliminar la noche de la jornada. “Eliminar la tristeza significa cerrarse a la posibilidad de acceder a los sentimientos y actitudes que les son especulares como la alegría, la paz, la creatividad, el gusto por la vida”.

No es lo mismo la tristeza con causa que la depresión (sin causa). La depresión debe ser objeto de atención médica, puntualiza el jesuita.

¿Sabes qué es la alexitimia?

Un signo preocupante de la marginación de la tristeza es la creciente difusión, entre adolescentes y jóvenes, de la “alexitimia”, es decir, de la incapacidad de reconocer y expresar su propia vida afectiva, una situación de frialdad y superficialidad crónicas.

La tendencia a la anafectividad también puede ser alimentada por la revolución digital, que, junto a la indudable gama de posibilidades y recursos, ha puesto de manifiesto nuevas formas de “trampa para la mente”.

La enorme oferta que proponen las redes sociales “puede ser una manera de huir de la tristeza” y de la “incapacidad de estar solos”.

Consumir medios de comunicación digital –a los que se dedican muchas horas al día- puede ser un modo de “huir de sensaciones desagradables como la soledad y la tristeza”.

La parte positiva, prosigue el artículo sobre la tristeza, es que precisamente “tedio, tristeza y soledad”, que son fuentes de sufrimiento, pueden ser también la “puerta de acceso” hacia las “más altas posibilidades de uno mismo”, como la “creatividad, verdad, empatía y compasión”.

Acoger, pues, la vulnerabilidad y la fragilidad pueden ser caminos para la creatividad.

Esta tristeza permite comprender también el dolor de los demás, y puede ayudar a la contrición.

San Ignacio y la Desolación

El artículo de La Civiltà Cattolica también recoge la idea de san Ignacio de Loyola, que ofrece una valoración “compleja” del estado de tristeza, que él califica con el término “desolación”. De hecho, para Ignacio es relevante una tristeza capaz de mantener el espíritu abierto, de “conservar la vigilancia y de invitar a la humildad”. Estas son condiciones indispensables para el progreso en la vida espiritual.

El autor Cucci considera finalmente que la tristeza puede recordarnos “el valor del tiempo, de las personas y de las posibilidades que no estarán siempre a nuestra disposición”.

Ya lo saben: pónganse tristes, y aprovechen la vida.

Tomado de: Aleteia

¡Una Actitud Diaria de Gratitud asegura Buena Salud!

por P.A. David Nesher

¡Por favor, entiéndelo bien! ¡Cada día es una nueva oportunidad para sentirnos agradecidos! ¡Una nueva revancha, para sonreír, para cantar, para levantar nuestras manos y elevar una ofrenda de gozo a nuestro Abba Santo!

Acepta que con nuestra alegría reflejamos Su Torah en nuestras vidas. Con dicha alegría, expresada en acciones de gracias, sanamos nuestro sistema endocrino. Nos protegemos de la oxidación celular, nos arrugamos menos la piel, es decir, lucimos más jóvenes y mejoramos nuestro sistema nervioso central.

Está claro que la alegría que surge de ser agradecidos es terapia, sana. Dicha alegría se hace contagiosa, y se vuelve un súper estimulantemente vascular, así común excelente anti-depresivo.

¡Estoy seguro que nuestro Dueño y Redentor se complace con nuestra simjáh (“alegría interior” o “alegría del alma“) y la transforma en una poderosa energía cósmico-mesiánica que se convierte en fortaleza integral para ti!

¡Eso es lo que más deseo te suceda hoy!

¡Por ello, declaro Bendiciones precipitándose sobre tu vida, familia y economía!

¿Qué es lo que Pasa por Nuestra Mente cuando Alguien nos Corrige?

El Rav Dror enseña que nuestra reacción interior hacia la crítica, es el mejor filtro para medir nuestra madurez espiritual.

Nuestra misión en este mundo, es ser honestos y tener un corazón sincero hacia el Creador.

El Eterno no espera de nosotros que seamos perfectos pero sí, que seamos honestos y de esa manera reconocer las áreas que necesitamos trabajar para ser cada vez mejores personas.

No nos enojemos con los instrumentos que nuestro Padre usa para nuestro provecho, pues cada uno de ellos son una muestra de Su interés y amor por nosotros.

 

Por Rav Dror Moshe Cassouto

Sobre la Autoestima y el Espejo

Da Retroalimentación positiva a otros.

Cuando veas que alguien está haciendo algo bien, exprésale tus pensamientos positivos. La retroalimentación sincera, honesta y positiva ayuda a la autoestima de otros y los pone en estados positivos. No necesitas ser conocido de alguien para hacer esto. Aun si ves un total extraño haciendo algo bien, dilo. Con más razón aún, dale retroalimentación positiva a los miembros de tu familia, empleados o estudiantes Cuando estás complacido con la gente que hace servicios para ti, dícelos: taxistas, operadoras de teléfonos, vendedores, meseros, reparadores y cualquiera que te ayude de alguna manera.

¿Piensa en tres personas que apreciarían tu retroalimentación positiva? ¿Qué les dirías a ellos y cuando?

Espejos

Un espejo es una herramienta económica de bioretroalimentación para ayudarte entrar en un estado dichoso. Cuando ves un espejo, ves tu expresión facial y puedes notar fácilmente cuando empiezas a sonreír.

Mientras te ves en un espejo, pregúntate a ti mismo, “¿Cuándo estuve antes en un estado dichoso? ¿Cómo sé que estoy dichoso cuando estoy dichoso? ¿Cómo me vería ahora mismo si estuviera dichoso? ¿Cómo se ve la persona más dichosa que alguna vez conocí?” Toma unos momentos para responder estas preguntas y ve para ti mismo qué efecto tienen en ti.

Cuando te ves en un espejo trata la estrategia de “si estuviera”. “Si estuviera dichoso en este momento, ¿cómo me vería?” “Si tuviera confianza y energía ¿cómo me vería?
Una herramienta que es súper efectiva para producir estados positivos es verte a ti mismo en un espejo y repetir, “Me siento bien. Me siento grandioso”. Al mismo tiempo chasquea tus dedos mientras balanceas tus brazos de lado a lado. Imagina que estás escuchando una música animada. Es casi imposible para la mayoría de las personas hacer esto por tres minutos sin sonreír. Pruébalo y ve qué es lo que pasa.

Un espejo es también una buena herramienta para sobreponerse al enojo. La próxima vez que estés enojado mírate en un espejo y compárate cómo te ves cuando estás haciendo una sonrisa sincera. Luego haz caras graciosas para ti y ve cómo se derrite el enojo.

Un espejo también puede ser usado para construir la autoestima. Mírate en un espejo y repite: “Me gustas mucho. Eres una persona extremadamente valiosa”. Repítelo continuamente hasta que realmente lo sientas.

 

Autor: Zelig Pliskin

Selección de enseñanzas extraídas del libro “Empieza Nuevamente Ahora”, por Zelig Pliskin,

© Editorial Jerusalem de México

Las Cuatro Claves Para el Cambio y el Crecimiento Personal

Por P.A. David Nesher

Un caso de permanente investigación de historiadores, filósofos y diversas ciencias sociales es el de la supervivencia del pueblo hebreo (particularmente del judío) en el exilio. Los registros de acontecimientos mundiales a lo largo de los siglos no revelan ningún otro pueblo que haya sufrido tormentas de adversidades tan frecuentes y prolongadas como es el caso del pueblo hebreo. Sin embargo, es un pueblo que siempre ha disfrutado de un sorprendente y desproporcionado éxito personal en las sociedades sede de su exilio. La pregunta de muchos es siempre la misma: ¿Cuál es el Secreto para logra tan extraordinaria Historia?

En verdad, el “Secreto” está en el Fundamento que este pueblo ha heredado de su patriarcas fundadores: Abraham, Isaac, y Jacob. Este Fundamento otorga al alma de un israelita principios directrices que permiten enfrentar los desafíos de la vida con la calidad de sobreponerse y florecer.

Estos principios fundamentales permiten la correcta exploración de los misteriosos laberintos de los estados alterados y de las distintas dimensiones del Reino de la Luz en las esferas superiores.

A partir de estos principios podemos extrapolar nuestras propias claves, con las cuales alimentar las semillas del cambio y del crecimiento personal.

Esas cuatro claves del cambio son:

Emunáh (Fe)Tienes que creer y confiar que puedes cambiar.

Ratzon (Voluntad, Deseo, Fuerza personal)Tienes que sacar fuerzas de la voluntad personal. Debes entrenar tu voluntad personal para lograr lo que quieres.

Avodá (Servicio Sacerdotal)Tienes que poner en práctica un programa de trabajo continuo de introspección que te permita una excelente planificación de transformación de tu exterior. Es lo que se conoce como servicio o trabajo sacerdotal cotidiano.

Oneg (Gozo, Placer ontológico)Tienes que experimentar la alegría del logro.

Ahora bien, comparto con tu alma esto a fin de despertar en tu interior el anhelo de desarrollar esta claves para que los cambios de vida que estás deseando lleguen a su perfecto cumplimiento de acuerdo al propósito eterno de Dios para el que fuiste creado.

Historia Cortas llenas de Actitud Positiva

Amado lector:

 

Espero que te gusten estas seis historias. Son tan pequeñas que sólo te tomará un minuto leerlas, pero estoy seguro marcarán todos tus días.

1.- Un día, los hombres del pueblo decidieron orar para pedir que lloviera. El día de la oración, toda la gente se reunió, pero solo un niño llegó con paraguas.
Eso es FE.

2.- Cuando avientas a un bebé en el aire y se ríe es porqe sabe que lo atraparás de nuevo.
Eso es CONFIANZA.

3.- Cada noche nos vamos a dormir, sin la seguridad de que estaremos vivos a la mañana siguiente y, sin embargo, ponemos la alarma para levantarnos.
Eso es ESPERANZA.

4.- Hacemos grandes planes para mañana a pesar de que no conocemos el futuro en lo absoluto.
Eso es SEGURIDAD.

5.- Vemos el sufriiento en el mundo y, a pesar de ello, nos casamos y tenemos hijos.
Eso es AMOR.

6.- Había un señor con la siguiente leyenda escrita en su camiseta: “No tengo 70 años, Tengo 16 con 54 años de experiencia”.
Eso es ACTITUD.

 

¡Vive tu vida diariamente con con Fe, Confianza, Esperanza, Seguridad, Amor y Actitud!

Los Siete Aspectos Mesiánico de Nuestra Santidad

Por P.A. David Nesher

A través de la revelación que nos brinda la Torah en el diseño del Árbol de la Vida (tzelem o imagen de Dios) que está simbolizado en el candelabro de siete brazos o Menorah, sabemos que toda alma humana posee diez sefirot o poderes lumínicos acorde a las diez virtudes o atributos (sefirot) del Eterno. Los tres primeros son intelectuales, también llamados Mojim (cerebros), y los siete restantes se relacionan con las emociones, son llamados Midot, o “cualidades del corazón” o “cualidades del carácter”. En el alma de alguien que tiene conciencia hebrea, los siete poderes emocionales están subordinados y sirven a la búsqueda espiritual de los tres poderes intelectuales que se obtienen al buscar al semejanza al Mesías.

Mientras obedientemente vamos día a día realizando este maravilloso Cómputo del Omer, me gustaría invitarlos a meditar en los los vínculos que tenemos, a través del Mesías Yeshúa, con Dios y que nos hacen verdaderamente humanos. Son los denominados siete aspectos expresivos de la santidad (kedushá). Rectificarlas es imperativo, ya que, según la Torah, quien refina aquellos atributos emotivos, automáticamente rectifica todos los poderes intelectuales del alma, toda su mente.

En hebreo, a este proceso de “integración emocional” se lo denomina “alcanzar Shlemut” es decir “completitud“. Esto es precisamente “Refinarse” en el diseño divino.  Cabe aquí acotar que la palabra Shlemut (שלמות)  viene de la misma raíz que la palabra Shalom, que significa “paz” o “prosperidad“. La idea pues que esto encierra es que cuando nos volvemos más completos e integrados emocionalmente, experimentamos una mayor paz. Es que una persona que se encuentra en paz se siente más viva. En este estado, las emociones y los pensamientos se transforman en poderosos instrumentos a través de los cuales el ser humano se conecta con la realidad.

Al alcanzar “Shlemut“, y estar completos e integrados emocionalmente, experimentamos una mayor paz verdadera (Shalom), tal y como la da Yeshúa (Juan 14: 27). “Shlemut” se refiere a “integrar” mi mundo interior, el mundo externo y sus estímulos, y el mundo de los demás (en aquello de ser capaz de ponerme en el otro). Esto es un entrenamiento, uno muy fuerte en un mundo donde es casi imposible focalizarse.

 

Entiéndase una cosa… sólo al conocer las emociones propias podemos llegar a conocer las de las demás, y desarrollamos “la empatía“, el ponerse en los zapatos del otro y lo que se puede sentir estando en su lugar.

 

De esta manera, la naturaleza del ser humano se transforma en una naturaleza espiritual ya rectificada en el Mesías, que le permite “penetrar” en los tres niveles más altos de su alma y captar así la esencia misma del “Uno”.

 

En el mandamiento divino de practicar el Cómputo del Omer, está inherente el deseo del Eterno de que cada integrante de Su Pueblo comprenda y acepte que el manejo adecuado de las emociones lleva a la rectificación, y al refinar los poderes emotivos, alcanzamos la conciencia del Mashíaj (Mesías o Cristo).

Cada uno de estos siete aspectos se relaciona con una de las siete semanas de Sefirat haOmer.

1. El primero es Jesed, “Amor o Benevolencia”.

 

El primer atributo es el atributo del dar. Significa bondad en el sentido de una benevolencia absoluta, gratuita e ilimitada. Es la total cristalización de la disposición para conferir bondad y benevolencia con el objeto mismo de conferir bondad, sin importar los méritos del receptor.

 

Representa el deseo de compartir incondicionalmente, la voluntad de dar todo de sí mismo y la generosidad sin límites.

 

Mientras que los impulsos del cuerpo están dirigidos hacia uno mismo, los impulsos del alma, controlada por el espíritu, están dirigidos hacia afuera, hacia los otros. Nosotros amamos a quien le entregamos porque ellos confirman la existencia de nuestra espiritualidad. Nosotros vemos nuestro “yo” más elevado reflejado en ellos.

 

2. El segundo es Guevurá, “Disciplina, Rigor, Fuerza” o “Poder”.

Significa “Poderío” o “Fortaleza” en el sentido de severidad. Es conocida como la fuerza, el juicio, el poder y el ocultamiento. El Juicio exige que la benevolencia sea distribuido justamente, o sea, en proporción con los méritos del presunto receptor, y no de manera gratuita e ilimitada. Así, es el principio que procura controlar, limitar y restringir.

 

Esto se refiere específicamente a fortalecer el alma de uno para sobrepasar los obstáculos que están delante de ella. Nosotros tenemos la capacidad de vivir por nuestras metas, y para hacer los sacrificios necesarios para obtenerlas. La meta final de cada hijo primogénito es ser una fuente de luz. En función de llegar a este fin, debemos someter nuestro ego y nuestros deseos a la inspección minuciosa de la Torah de Yahvéh, nuestro Dios.

 

Por sí mismos, los dos Primeros Atributos, presentan una antinomia como principios diametralmente opuestos uno del otro, pues el Segundo Atributos busca impedir, total o parcialmente, la emanación del Primer Atributo.

 

3. El tercero es Tiferet, “ Compasión o Belleza”.

Armoniza y mezcla el flujo libre del Primer Atributo con el severo ocultamiento del Segundo Atributo. Esas dos fuerzas son, respectivamente, expansivas y restrictivas una sin la otra no pueden manifestar el flujo de energía.

 

La belleza es creada a través de la armonía y el contraste. Esto se da cuando nosotros hacemos una “unión” que nos armoniza en función de la Luz primordial. Una ejemplo ocurre cuando nos convertimos en personas con el valor de la verdad, nuestras palabras, pensamientos y acciones se unen. Es que sólo los humanos pueden mentir. La razón para esto es que sólo los humanos tienen la posibilidad de crearse a sí mismos de alguna manera. Cuando mentimos caemos en nuestro deseo animal de la comodidad y la facilidad. Cuando decimos la verdad, nos reconectamos con la realidad trascendental de Dios y elegimos ser auténticos como seres humanos, sujetos al cumplimiento del propósito eterno que tenemos en Mashiaj.

 

4. El cuarto es Netzaj, “Persistencia, Victoria o Infinidad”.

 

Cualquiera que alguna vez haya resistido el deseo de obtener gratificación inmediata ha tocado esta cualidad. Es la fuente de la esperanza y la aspiración de crecer. Es el atributo donde se activa nuestra inspiración y creatividad, en el arte, danza, música, poesía.  Es la virtud que manifiesta la inspiración que conduce a la victoria.

 

5. El quinto es Hod, “Humildad o Esplendor”.

 

En hebreo hod es un sustantivo que significa literalmente “esplendor”, pero como verbo significa “confesar” y “agradecer”. Como seres humanos nosotros podemos ser movidos por el esplendor, ya sea que su fuente esté en lo espiritual o lo físico. Nuestra habilidad para ser verdaderamente sensibles en este sentido es lo que nos inspira a expresar agradecimiento. Frecuentemente nos resistimos a permitirnos ser agradecidos por la fragilidad de nuestra autoestima. Cuando nosotros comenzamos el día con las palabras “Modé Aní”  (“Te agradezco”) estamos expresando nuestro agradecimiento al Eterno, y simultáneamente nos vemos a nosotros mismos, humildemente, como creaciones merecedoras de vida gracias a la obra redentora de Mashiaj.

 

6. El sexto es Yesod, “Vínculo o Fundamento”.

 

Esto se refiere a nuestra habilidad para vincularnos. Este aspecto es llamado “fundación” porque es la fundación misma de todas las interacciones.

 

Lo que nosotros finalmente buscamos en las relaciones es bondad. Inevitablemente si tendríamos que elegir una característica en una futura pareja, sería una característica espiritual. Para algunos de nosotros sería la compasión, para otros sería la honestidad o la sensibilidad. Si nosotros vemos nuestro propio bien reflejándose hacia nosotros, nosotros amamos a la otra persona aún más. Lo que esto nos está diciendo es que lo que estamos buscando en última instancia, es un vínculo espiritual. Nosotros estamos buscando la cara del Eterno.

 

 

7. El atributo final es Malkut, “Reinado o Nobleza”.

 

Esto se refiere a nuestra habilidad de materializar el reinado de Yahvéh en todo el mundo y en nuestros propios corazones. La manera de hacer esto es mediante el reconocimiento de que nuestras misiones son de significado infinito. Al mismo tiempo mantenemos la humildad que resulta de saber que sólo podemos ver como propio un pequeño trozo de infinidad.

 

El proceso de recibir la Torah en el Monte Sinaí comenzó en verdad cuarenta y nueve días antes de su entrega, con el Éxodo de Egipto. Estos 49 días son tradicionalmente llamados “Sefirat HaOmer” que significa la Cuenta del Omer”. Son siete semanas revestidas de procesos celestiales. Las siete semanas entre Pesaj y Shavuot tienen el potencial espiritual para darnos la habilidad de hacer que nuestras historias se desarrollen. El período de cuarenta y nueve días de “Sefirat HaOmer” es contado en días y semanas. Los siete días de cada una de las siete semanas constituyen los cuarenta y nueve días. Cada semana está representada por un atributo específico, y cada día dentro de esa semana está representado por un aspecto de dicho atributo. Dado que el funcionamiento completo de cada emoción es multidimensional, incluye dentro de sí una combinación de todos los siete atributos. Nosotros podemos hacer que cada día cuente, y lograr ser más humanos de lo que jamás hubiésemos imaginado.

 

La memoria y la imaginación permiten que nos asociemos a un evento del pasado. Al hacer esto revivimos y experimentamos aquellos sentimientos y emociones que fueron sentidos en el momento de los sucesos. Es tan sólo físicamente que el ser humano está limitado por el tiempo y el espacio; pero para la mente, no existen esas barreras. Cuanto mayor es la supremacía del espíritu sobre la materia, mayor es la facilidad para asociarse con un evento del pasado y experimentar su mensaje e inspiración en forma plena.

 

Este es uno de los motivos por los que debemos recordar la liberación de Mitzraim (Egipto) en cada generación. Todo hijo primogénito del Eterno debe verse a sí mismo cada día, como si él personalmente se hubiera liberado ese día de Egipto,y hubiese sido conducido por la Shekiná hacia el Monte Sinaí. Cada día debe practicar y buscar experimentar, un éxodo y liberación del “Mitzraim” en el que se encuentra, o sea liberarse de las distracciones materiales y físicas, de las limitaciones y obstáculos impuestos sobre su espíritu por su cuerpo y sus deseos.
Vemos entonces que la contraparte espiritual del evento histórico de la Liberación de Egipto es la liberación de la imagen divina (tzelem) de su prisión psíquica-corporal. Esto debe ser experimentado cada día del Conteo del Omer, y constantemente, con el fin de poder disfrutar de una verdadera libertad, ya que la peor y más dolorosa forma de esclavitud, es aquella que somete al individuo a sus propias pasiones y deseos.

 

Cuando un redimido consigue esa libertad interior, lograda únicamente viviendo de acuerdo a la Torah y a sus preceptos, experimenta un sentimiento de armonía interior, satisfacción y paz, que son el preludio de la libertad y de la paz del mundo que tendrá lugar con la próxima llegada de nuestro justo Mesías.

 

Los cuarenta y nueve días de Sefirat HaOmer,  nos enseñan cómo recuperar el control de nuestras emociones, mostrándonos cómo refinar nuestro carácter, paso a paso, de una manera basada en las verdades eternas de la Torah.

 

Por eso, estoy convencido que este análisis personal día por día, durante “Sefirat HaOmer,  te dará la habilidad de retrotraerte y dar una mirada objetiva a tus emociones subjetivas. El observar sus puntos fuertes y débiles te posibilitará, a su vez, dedicarte al desarrollo y perfeccionamiento de estos sentimientos a medida de que creces hacia una madurez emocional y espiritual, que te conduce a la plenitud de esa Nueva Humanidad que está esperando a Mashiaj.

 

“De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.”

(Efesios 4: 13 – NVI)

 

 

Bitácoras que ayudarán a entender mejor esta disciplina profética:

 

¿Qué es el Omer?… ¿Para qué sirve?

Los Ciclos del Eterno

¿Qué Significa Sefirá?

Cuarenta y Nueve Pasos Para Alcanzar La Gloria

Cuando Muera quisiera que haya Aplausos.

[metaslider id=11714]Autor: Moisés Franco

(ACLARACIÓN: SI LO VAS A LEER, QUE SEA HASTA EL FINAL, SI NO HAY RIESGO DE MALA INTERPRETACIÓN).

Cuando muera quisiera que haya aplausos. Cuando muera quisiera, aunque no lo pueda ver,que la gente aplaudiera.

No es un complejo de inferioridad exacerbado, no es una culpa carcomiendo mi alma la que me hace pensar esto. Todo lo contrario, es uno de los sueños que más he anhelado.

No te confundas, no quiero mi muerte, pero tampoco le temo a ella. La considero una meta, un punto más en la vida al que seguramente lleguemos.

De hecho no le temo a la muerte porque la elegí y la elijo cada día. Sí, elijo morir desde que conocí la vida. Cuando renuncio a mis placeres efímeros por una causa más noble, una parte ajena a mí pero apegada a mi alma muere, y brota como agua desde mi interior una vida más despierta que un corazón de recién nacido dando su primer y enérgico grito de bienvenida a la creación.

No hablo de ser un altruista poético que termina siendo víctima de su propia libertad. Porque de hecho sólo me considero libre para ser esclavo, esclavo de mi misión.

Misión que no me autoasigné sino que desde un principio, desde antes que las estrellas iluminaran los cielos que esta noche ves, ya estaba.

Había algo denominado “propósito” que vibraba en la eternidad y dijo mi nombre. Un tiempo después, sólo el Eterno sabe con exactitud cuánto, él mismo volvió a susurrar ese inmenso código repleto de aventura y motivado por el Amor perfecto y lo sopló en el vientre de mi madre.

En medio de la profunda oscuridad del útero recientemente amado por mi padre, brilló la luz creadora, la misma que en un principio marcó la separación con las tinieblas, y en medio de un soplo tan elocuente como silencioso me dio existencia.

Desde ese momento, sin que yo tomara consciencia hasta muchos años después, se asentó su propósito en mí y se me dio una misión.

Más de trece años después, en los primeros días de febrero, el reconocimiento de esa luz me hizo despertar a la verdad, a la vida, y el propósito renació en mí. Había estado, como una semilla aguardando paciente, hasta que por fin la vida lo hizo emerger, atravesando mis circunstancias, todas ellas, había estado tranquilo esperando mi despertar.

Luego de eso una tormenta fuerte volteó al árbol recién nacido, y tardé años en permitirle y permitirme levantarlo. Pero Él, mi Papá por adopción, el que me impartió Su soplo, nunca se rindió, porque sabía que el propósito seguía existiendo, independientemente de mi obstinación por obviarlo. Y poco a poco, fue reordenando todo…

El saberse parte de un propósito mayor, eterno, perfecto, divino, resplandeciente e infinitamente bello, nos maravilla, nos enciende, nos da fuerzas y esperanzas.

Pero también nos compromete, nos moviliza, nos conflictúa, nos entrecruza, nos hace llorar, nos duele…Porque el despertar a la verdad nos hace reaccionar de que es mentira que nuestras decisiones sólo afectan nuestras vidas, al ser parte de un inmenso diseño todos tenemos una función en el mismo (y no con esto me hago amigo de los intelectuales adictos al status quo social) pero digo, somos más que individuos nacidos para golpearnos constantemente en la prueba y error del vivir “a nuestra manera”.

Día a día, al renunciar a mis voluntades individualistas, esas que este entorno confuso y retorcido me inculcó, subo un paso más en la escalera, mis raíces se hacen más profundas, me siento más vivo…

Por eso, el día en que muera quisiera que aplaudan abajo en la tierra y arriba en el cielo, sean audibles o no, realmente no me interesa mientras haya aplausos, fuertes y alegres, que digan sin palabras: “no ha sido en vano, su propósito ha cumplido”.

Si eso pasa, sólo si eso pasa, yo sé, y lo sé bien, que aunque este cascarón deje de respirar, mi esencia, lo que hice, dije y viví, latirá, latirá en generaciones que tal vez jamás conozca, pero latirá, burlando a la muerte y diciendo: “Sigue vivo porque supo vivir para morir”.

Creo que este mensaje, es lo único que a mis casi 25 años puedo legarle a mis generaciones, esas que aún no nacen pero que ya han sido vistas, en Su propósito. Lo que verdaderamente puedo darles, lo más valioso, es inculcarles un profundo deseo por buscar fervientemente descubrir para qué han sido traídos a este mundo por el Eterno. Para ello deberán saber que sólo hay un camino, ya no vivir nosotros sino Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida, en nuestras vidas.

Legarles el anhelo de que cuando mueran -si es que mueren- haya aplausos…Pero ojo, quiero aclarar y no es menor el dato, los aplausos, como dije al principio no los podré escuchar, por eso y porque verdaderamente es Él quien se lo merece, los aplausos son para mi Creador.

YHVH es su nombre y es el único que en verdad debe recibir esos y todos los aplausos y júbilos, porque ante una obra de arte maravillosa no se la aplaude a ella sino al artista que le trajo a existencia.

El Dios verdadero tiene una particularidad, que su obra tiene capacidad de decisión, por eso no siempre dan ganas de aplaudir todas las vidas, porque se alejan del diseño del artista. Pero cuando uno se deja moldear acorde a la intención del diseñador, ahí sí se hace admirable, pero una vez más aunque la obra sea admirable, los aplausos son para el Hacedor.

“Y ya sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, a los que conforme al Propósito son llamados (a ser santos)”.

Romanos 8.28 (versión OSO).

LAS OPORTUNIDADES QUE DA UN AYUNO DE 21 DÍAS.

En estos tres meses lunares que estamos transcurriendo (4º, 5º y 6º), Yahvéh nos ha revelado que es una temporada de oportunidades, cambios y compromiso.

Sabemos muy bien que una oportunidad es una circunstancia favorable que se da en un momento adecuado para hacer algo que no se podía hacer. Definitivamente eso nos lleva a hacer cambios. Los cambios son inevitables en la vida para poder avanzar. Así que es mejor saberlo para poder planear nuestro cambio. El cambio nos lleva a adquirir compromisos y estos nos llevan a cambiar nuestros hábitos.

Debemos entender que los hábitos son comportamientos que hacemos repetidamente, prácticamente de forma inconsciente. Muchos expertos dicen que 21 días es el tiempo suficiente para establecer un hábito.

El profeta Daniel practicó un ayuno por 21 días e indudablemente él experimentó una respuesta del Eterno a su desafío de una manera sobrenatural. Según algunos expertos en guematría bíblica, afirman que el número 21 al igual que el número 7 representan perfección. Así que tomaremos esta palabra y la revelación del Espíritu para entender que estos 21 días de ayuno serán de gran bendición a nuestras vidas.

Ahora te pido que me permitas hacerte algunas preguntas:

  • ¿En algunos momentos de tu vida has decidido que debes hacer algunos cambios?
  • ¿Quieres tener una vida mejor, más llena, más satisfactoria?
  • ¿Cuántas veces has pensado que deberías hacer más ejercicio, comer de forma saludable o dejar algunas cosas que son nocivas para tu vida?

El asunto no es cuantas veces lo has pensado, sino cual ha sido el resultado de ese buen pensamiento. Los cementerios están llenos de seres que un día tuvieron buenos pensamientos, pero que sin embargo nunca tomaron la decisión de dejar sus malos hábitos y adquirir nuevos. Estos 21 días de ayuno representan una oportunidad para tu vida. No permitas que esa oportunidad te pase de largo.

En la epístola de Pablo a los Efesios podemos leer:

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente”.

(Efesios 4:22-23)

Esta escritura es clave no solamente para descubrir hábitos que tienen que ver con nuestra vida espiritual, sino también con aquellos hábitos personales que tenemos en torno a nuestra salud, nuestra buena alimentación. El no tener buenos hábitos alimenticios nos están llevando a deteriorar nuestro organismo y porque no decirlo, nos afecta en nuestra relación con el Eterno ya que con un mal hábito alimenticio deterioramos el templo del Espíritu Santo.

La palabra “despojarse”, usada en el texto por el apóstol, básicamente se refiere a cambiar hábitos, eliminar uno malo y desarrollar uno nuevo que consideras positivo para tu vida. Para realizar un cambio de hábitos tienes que sustituir cosas a las que estás habituado y con las que te sientes muy cómodo, por otras nuevas que no encajan muy bien con tu “rutina” actual.

La oración y el ayuno juntos, están diseñados para cambiar nuestro estilo de vida de aquí de la tierra y adoptar el estilo y cultura del cielo.

El profeta Daniel experimentó ese nivel de vida. Él decidió santificarse, entendiendo que esto representa el despojarse de todo en sus tres aspectos de vida: espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23). El ayuno y la oración logran santificar todo tu ser. Santificar se define como purificar y el diccionario dice que purificar es el acto de desintoxicar. De manera que la santificación es un proceso de desintoxicación o purificación plena e integral.

Para terminar, necesito recordarles que el 4º y el 5º mes, son una temporada oportunidad para ayunar y orar y así purificar o desintoxicar todo nuestro ser. Esto eventualmente nos habilita para entrar a vivir un estilo de vida como el del cielo.

Preparémonos para estas jornadas de purificación.

¡Únete a toda la congregación que ha decidido aceptar este reto de parte del Eterno Dios!

¡Preparémonos y preparemos a nuestras familias para estas Jornadas Espirituales que cambiará totalmente nuestras vida para un mejor futuro en lo personal, espiritual y familiar.

¡Shalom!

 

 

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¡Tu Valor sigue siendo el mismo!

Un profesor saca en plena clase, de su bolsillo, un billete de cien dólares. Con total seriedad pregunta a sus alumnos: “¿A quien le gustaría tener este billete?
Todos los alumnos, sin dudarlo y llenos de expectativa, levantan la mano.
El profesor entonces arruga el billete y vuelve a interrogarlos: “¿Siguen queriéndolo?
Las manos de sus educandos suben de nuevo.
El hombre entonces lanza el billete arrugado al suelo, salta encima y comienza a pisotearlo con mucha violencia y reiteradamente hasta asegurarse dejarlo bien sucio. Entonces, toma el billete del piso y con mucho asco por la suciedad de este les dice a sus alumnos: “¿Aún lo quieren?
Todos los alumnos no dejan de levantar la mano.
Fue entonces que les dijo:
Amados alumnos míos, ustedes han aprendido una lección muy importante hoy.
Aunque he arrugado el billete, lo he lanzado al piso y pisoteado, todos ustedes quieren todavía tener la posesión del mismo. Eso se debe al hecho de que su valor no ha cambiado y sigue siendo el mismo. 
Con vuestras vidas también pasa igual. Muchas veces, a cada uno de ustedes lo ofenden, lo rechazan y los acontecimientos lo sacuden hasta hacerlos caer y experimentar el “pisoteo” del sistema. Algunos de ustedes han sentido que ya no vale nada.

Pero, sin embargo, la verdad es que tu VALOR no cambiará NUNCA para la gente que realmente te quiere. Incluso en los días en que estés en tu peor momento. ¡TU VALOR SIGUE SIENDO EL MISMO!

Por lo tanto, jamás dudes de tu valor. Tú vales siempre igual o más. ¡Nunca pero nunca valdrás menos!

Resiliencia: La Actitud Mesiánica Correcta

“… porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse, pero los impíos caerán en la desgracia”.

(Proverbios 24:16)

“Cuando caiga (el justo), no quedará derribado, porque el SEÑOR sostiene su mano“.

(Salmo 37:24)

En estas últimas tres lunas del calendario yahvista, el Espíritu de nuestro Abba me instó a animar a los santos en la certeza de que Pesaj, Conteo del Omer y Shavuot, son citas divinas que permiten al alma redimida entrenarse en la formación del carácter mesiánico. Esta capacitación permite el desarrollo de la imagen divina colocada en nosotros por creación y redención, fortaleciendo en nuestra mente una actitud semejante a la que hubo en Yeshúa, desarrollada por la resiliencia.

He enseñado en estos últimos meses que la resiliencia es esa capacidad con la que cuenta nuestra alma para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

resiliencia

Cada vez que hablo de esta capacidad mental a mis seguidores, les insisto en que ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. Sabemos muy bien que la muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Pero, aún así, los seres humanos han sido diseñado por el Eterno para lograr sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo.

Las Escrituras Sagradas enseñan en sus lineamientos que el camino que lleva a la resiliencia no es un tramo fácil de recorrer. Por el contrario la revelación de la Instrucción (Torah) asegura que esta peregrinación implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual el alma humana saca la fuerza que les permite seguir con sus vida frente la adversidad o la tragedia. Ahora bien, la pregunta es: ¿cómo logra nuestra alma esto?

La resiliencia no es algo que un ser humano tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede y debe aprender y desarrollar. Como siempre lo aseguro, es una cuestión de actitud.

Para que podamos analizar si hemos o no desarrollado esta capacidad psíquica, los invito a considerar los siguiente ítems que permitirán una auto-evaluación certera.

Características de los Resilientes.

Los resilientes poseen tres características principales:

saben aceptar la realidad tal y como es;

tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido de propósito;

y tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Las Habilidades de los Resilientes

Lo que más nos alienta de todo esto es saber que la resiliencia se edifica desde la zona luminosa del ser humano, desde sus fortalezas, asumiendo la potencialidad de cada individuo para desarrollarse. Esa potencialidad tomará como base a las características mencionadas  desarrollará las habilidades propias de los resilientes que detallo a continuación:

  • Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
  • Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
  • Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
  • Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
  • Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
  • Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
  • Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.

Lo que más hemos valorado en este tiempo de pedagogía celestial es la bendición de saber que la resiliencia es esa capacidad mental que permite a nuestros pensamientos mantener la conciencia de que en medio de toda dificultad, hay una oportunidad divina para que el propósito eterno de su perfecta voluntad sea manifestado.

Por todo esto, me atrevo a compartirte una exhortación profética que Abba inspiró en mi mente y corazón para despertar a sus hijos:

resiliencia-nesher

Curso de Auto-Liberación Interior Mesiánica

Nuestra mente ha sido programada desde un sistema de cosas implantando en nuestra vida una falsa identidad: el ego.

Los portales o brechas abiertos en nuestra alma permiten a la serpiente ingresar en nuestra alma con la mordedura que inyecta su veneno lleno de creencias y paradigmas ajenos a los revelados por la Torah del Eterno Dios.

Aquí tienen la Primera Parte del Curso dado el martes 20 de octubre del 2015. En ella aprenderán acerca de la única riqueza que el ser humano tiene por parte del Eterno desde que nace: El Tiempo. La revelación escritural insiste en que nuestro valor más preciado es el TIEMPO. Podemos tener más o menos dinero, más o menos salud, amistades, calidad de vida, etc… pero no podemos tener más o menos Tiempo.

El Eterno nos entregó en nuestra mente el poder de la Memoria para administrar el tiempo a través de la adaptación y el aprendizaje que hoy me entregan mis recuerdos.

Serán justamente los padres, desde una paternidad activa, quienes aportarán la pedagogía necesaria para que cada uno de sus hijos aprenda a generar vida de destino. Ellos, por lo tanto, pueden ser agentes de salud para lograr esa plenitud, o agentes de enfermedad que aporten heridas que anclarán a los individuos en experiencias dolorosas.

Los siguientes tres videos pertenecen al segundo día del Curso:

Primera Parte

2da parte

3ra parte

Aquí está lo implantado durante el Tercer Día del Curso:

Parte 1

Parte 2 

6 Tips para Dominar la Ansiedad

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. Sed de espíritu sobrio, estad alerta porque vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.…”
(1 Pedro 5:6-8)
Es parte de mi vocación sacerdotal, conducir a mis seguidores a los estamentos claros de los lineamientos de Paz (Shalom) que nuestro Abba revela en Su Palabra escrita a fin de que sus santos aprendan a liberarse de toda limitación emocional que causa este alacrán llamado ansiedad.
Día a día debemos enfrentar la tentación de caer en las garras de la ansiedad, ese sentimiento de vértigo en el que todo pareciera resumirse en las expresiones: “Lo quiero ahora, ya, en este momento, no puedo esperar más“.

Ahora bien, es interesante descubrir que la ansiedad no hace que las cosas se aceleren. Al contrario: suele generar desequilibrios físicos, emocionales y espirituales, llevando irremediablemente a la perdida de la paz que tanto necesitamos para vivir en plenitud.

 

A continuación les dejo 6 consejos muy prácticos que la Heiddy Sulbarán (Life Coach) da para que ese flagelo del sistema actual de cosas, llamado ansiedad sea manejado y destruido en sus vidas.