Alegría esencial

¡Una Actitud Diaria de Gratitud asegura Buena Salud!

por P.A. David Nesher

¡Por favor, entiéndelo bien! ¡Cada día es una nueva oportunidad para sentirnos agradecidos! ¡Una nueva revancha, para sonreír, para cantar, para levantar nuestras manos y elevar una ofrenda de gozo a nuestro Abba Santo!

Acepta que con nuestra alegría reflejamos Su Torah en nuestras vidas. Con dicha alegría, expresada en acciones de gracias, sanamos nuestro sistema endocrino. Nos protegemos de la oxidación celular, nos arrugamos menos la piel, es decir, lucimos más jóvenes y mejoramos nuestro sistema nervioso central.

Está claro que la alegría que surge de ser agradecidos es terapia, sana. Dicha alegría se hace contagiosa, y se vuelve un súper estimulantemente vascular, así común excelente anti-depresivo.

¡Estoy seguro que nuestro Dueño y Redentor se complace con nuestra simjáh (“alegría interior” o “alegría del alma“) y la transforma en una poderosa energía cósmico-mesiánica que se convierte en fortaleza integral para ti!

¡Eso es lo que más deseo te suceda hoy!

¡Por ello, declaro Bendiciones precipitándose sobre tu vida, familia y economía!

La Alegría que augura Buen Destino

Un hombre va al médico porque tenía un grave problema, se encontraba deprimido y prácticamente al borde del suicidio. El varón cuenta que una melancolía extraña le corroe el corazón. Todo es hastío en su vida y sin sentido. Apenas puede dormir, las noches se las pasa en vela, duerme mal. Mientras pasea por la calle las manos de su alma buscan, inútilmente, asideros en la realidad. La idea del suicidio le ronda de continuo y, aunque valor no le falta, aún no ha dado el paso porque algo oculto, que no se explica, le empuja a la inacción. El hombre busca una medicina, una droga que lo saque del abismo. Está completamente desesperado.

El médico lo escucha pacientemente. Por su relato, y por el hecho de haber sido admitido en su consulta, tan cara, se da cuenta de que su paciente es un hombre rico. Entonces arriesga:

Tal vez le convenga hacer un crucero por las Islas Griegas, o un viaje por Italia. Tómese su tiempo, viva, descubra los placeres esenciales. No conozco a nadie que tras viajar por Italia haya querido pegarse un tiro.

El paciente suspira y contesta:

De allí vengo, precisamente, y mi viaje no ha sido corto. Todas las ciudades italianas he visto, de norte a sur, y mis manos se han quedado manchadas por el oro de la melancolía.

¿Y el amor? -interpuso el médico-: ya sé que es difícil tenerlo, pero son posibles los amoríos. ¿Ha cultivado usted las citas clandestinas?

Tengo esposa e hijos, que me aman -dijo el paciente.

La conversación se prolongó varias horas. La depresión del paciente era evidente, pero en 1820 todavía no se entendía aún el concepto de depresión. Las descripciones de su estado de ánimo eran muy precisas y aterradoras:

Todas las noches los perros del sueño me ladran despertándome; todas las noches, cada vez que me levanto para tranquilizarme me miro en el espejo para ver que sigo siendo yo. Pero sólo veo sobre mi rostro una máscara imperfecta con mi rostro y tras ella el rostro real de un enemigo que me quiere matar. Le pido que sea piadoso y que no se demore más, que me mate extinguiendo mi dolor, pero mi enemigo se burla de mí y me dice que si me matase se mataría a él privándose de su mayor placer: torturarme.

El paciente era un hombre culto, el médico un hombre que confiaba en el sentido común. Una simpatía instantánea nació entre ellos, consolándose ambos en el confort de un instante que tenía las esquinas muelles de la confidencia desahogada. El médico se levantó de su silla, se sirvió un coñac y ofreció una copa a su paciente. Y entonces, dijo:

Hay algo que sin duda le puede ayudar. Esta tarde actúa en Nueva York David Garrick, un actor inglés de fama mundial, un clown increíblemente bueno. Sus observaciones ponen el mundo al revés y se cuenta que todo su público sale de su función con una sonrisa en la boca y con la convicción de que el mundo está bien hecho. Yo mismo me he comprado una entrada y allí estaré. Anímese, vaya y cambie de aires. Garrick, sin duda, le sentará bien.

Una sombra de inquietud y agobio brilló en los ojos del paciente.

Doctor, yo soy Garrick, dijo tartamudeando, y se echó a llorar.


La alegría es un placer de la vida. Es la energía del alma que permite un aumento de fuerza y vitalidad a todo nuestro ser. Justamente, uno de los objetivos más buscados y a la vez elusivos es la alegría. Todos la quieren tener, pero no todos saben encontrarla con facilidad.

¿Por qué cuesta tanto encontrarla?

Quizás porque se está buscando en el lugar equivocado… Lamentablemente, muchas personas, al igual que el médico de la anécdota, están programadas en sus pensamientos de que la alegría es algo que viene desde su exterior. En general, para el occidente, la alegría se produce por un evento o por el resultado de una serie de condiciones que se dan para que el ser humano esté contento, y se ponga alegre. Para cada occidental la alegría será una consecuencia del cumplimiento de ciertas condiciones deseadas. Muchos buscan la felicidad en cosas exteriores, y no está ahí. Está dentro de nosotros, en nuestra alma. Decía Lacordaire: la felicidad es privativa del alma”. No hay algo que causa más daño espiritual que la falta de alegría ya que la depresión abre la puerta para todo tipo de decadencia

En el mes de Adar, nuestro Dios quiere que hayemos oportuno analizar el tema de alegría ya que desde la sabiduría de la Torah (Instrucción) se nos recomienda entrar en este mes, proponiéndonos aumentar la alegría.

En cuanto a la alegría, encontramos una orden directa en la Torá: Vesamajtá Bejagueja;  traducido es: “… y te alegrarás en tus festividades”. (Dt. 16:14,15) Desde esta cultura festiva, el corazón profético del rey David se expresó en el Salterio con consejos como este: “Sirvan a YVHV con alegría” (Ivdu et Hashem besimjá” – Salmos 100:2).

El teólogo y filósofo medieval Tomás de Aquino dijo: “todo el que quiere progresar en la vida espiritual necesita tener alegría” (Comentario a la Carta a los Filipenses, 4: 1).

Cuando uno decide vivir con alegría, y determina que ese sea el impulso que motive a vivir constantemente, cada día, ese impulso permitirá ver la potencialización de esa misma alegría, que sumará la formación de una gran cantidad de pensamientos positivos.

 

¿Cómo se puede ordenar a uno a que esté alegre? Y ¿Cómo se hace para lograrlo?

La alegría es el estado natural de uno. Un bebé sano es naturalmente feliz, y por ende alegre. El estado natural del ser humano es ser feliz. La misión más noble de ese estado es pues manifestar constantemente alegría. Es a medida que uno va creciendo y madurando que su percepción de la realidad puede sabotear ese estado natural. La alegría y la falta de ella, entonces, son resultado no de la realidad sino de cómo uno percibe su realidad. Al re-configurar la percepción negativa, fluirá el estado natural de alegría.

Cuando uno está contento, los trabajos más difíciles son un juego de niños; los adversarios más poderosos se conquistan sin problemas. Pero si uno está triste y deprimido, entonces hasta los desafíos más simples de la vida resultan imposibles de enfrentar. El triunfo en la continua batalla contra las tentaciones y el egoísmo y hasta el simple hecho de hacer las cosas bien dependen en gran medida de mantenerse radiante y optimista.

Por ello, tenemos que aceptar la maravillosa verdad de que la alegría es un sistema de alarma que el Eterno instaló en el alma del ser humano, para darse cuenta cuando está a punto de salirse del camino correcto de la vida. Es entonces, entendible que nos obliguemos a estar alegres, y en ciertas épocas del año del Señor proponernos que dicha alegría aumente.

 

¿Qué significa estar alegres?

En mis bitácoras enseño e insisto que el hebreo es un lenguaje sagrado. Las palabras y sus raíces conllevan un significado profundo. Por eso, necesito que con paciencia y mente abierta sigan ahora esta explicación de alegría en la mentalidad hebrea.

En hebreo la palabra para alegría se dice: Simja.

La raíz de Simja _שמח_ (alegre) esta compuesta por una letra JET y esta de hecho esta escribe uniendo dos letras: vavzain. Es decir la letra jet infiere unión (vínculo o conexión) y muchas palabras hebreas que tienen esta letra JET, su esencia es la unión como: lejem (pan- la unión de harina, agua y levadura), javer (amigo), ajdut (unión).

El principio de la palabra Simja se lee ‘SHAM’ (letras shin y mem), que se refiere a algo que no esta aquí, sino en la lejanía, algo abstracto e intangible. Algo que se encuentra en lo más profundo de una interioridad. Algunas palabras con shin y mem como: Shamaim (cielo), Neshama (alma que no es palparle, lo más interno del alma), y  lishmoa (escuchar, entender y discernir acciones que se dan en el interior del ser humano).

De aquí inferimos que es Simja (alegría ) es la capacidad interior que tiene el alma humana de “lehitjaber”, osea contactarse o unirse con el SHAM, con la dimensión interior de ser humano. Es decir, que la alegría es la capaciad psíquica que nos vincula una y otra vez con la tzelem (imagen divina) puesta en nosotros por el Creador.

En el mes de Adar hay un cambio radical en la mente de los escogidos del Señor. Un cambio que se conecta con su propio ser, con su autenticidad, con su esencia interior. Hay una toma de conciencia del ser interior, el descubrimiento de lo que esta SHAM, de lo que aparentemente es impalpable, pero fluyendo invisiblemente en poder transformador. Esta profundidad del ser logrará fluir en ríos de alegría si su consciencia del Eterno descansa que Él se mueve siempre detrás de la historia humana. Esa alegría fluye cuando acepto que lo que está asentado poderosamente en el SHAM es la fuente misma de la imagen divina codificada en el ser: la Torah.

 

Las cinco formas en que la Torah nos provee alegría duradera.

Cuando lo intangible del ser humano se conecta y vincula con la mente del Mesías, la Instrucción (Torah) divina comienza a provocar cambios sustanciales en esa persona proveyéndole alegría a través de cinco formas:

1. Nos da objetivos más elevados. El mayor pronosticador de la felicidad duradera de una persona es un objetivo que trascienda su propia existencia. Todos nuestros objetivos personales, independientemente de cuán importantes sean, son parte de una misión superior compartida por todos los hijos primogénitos: traer luz al mundo, honrar el nombre de Dios, transmitir las festividades sagradas, hacer discípulos a las naciones. La Torah nos da objetivos más elevados por los cuales luchar.
2. Nos muestra cómo ser agradecidos. La mayoría de las personas entienden por qué la gratitud aumenta nuestro nivel de felicidad, pero no necesariamente saben cómo sentir agradecimiento de forma diaria. La Torah nos muestra cómo ser agradecidos varias veces al día: con los tres momentos de tefilá (oración) diarios, con bendiciones por los alimentos, con escuchar música de alabanza, etc. La Torah imbuye en nosotros una consciencia constante de que estamos recibiendo bondad y amabilidad de la Fuente de toda vida desde el momento en que abrimos los ojos por la mañana.
3. Nos da esperanza. La vida es difícil y, a veces, impredecible. Muchos de nosotros tenemos diferentes desafíos que nos impiden ver cómo avanzar. Pero la Torah nos enseña que nada es imposible. Que el Eterno nunca nos enfrenta a circunstancias que no podamos manejar. Que mañana será mejor. Que la redención está en nuestro futuro. Que no nos estamos esforzando en vano.
4. Nos conecta. En un mundo en el que tantas personas están solas y son dependientes de la compañía virtual, la Torah nos saca a cada uno de nosotros de su aislamiento. Nos enseña a crear comunidades y a unir a las personas. Nos enseña que nos necesitamos mutuamente. Nos ayuda a dar incluso cuando no sabemos cómo. Conecta a los abuelos con sus nietos. Une las diferencias culturales que tan a menudo nos dividen. Nos da un lenguaje común y una verdad compartida. Nos conecta entre nosotros.
5. Nos da ritmo. Nuestros momentos más felices ocurren cuando estamos “siguiendo el ritmo”, inmersos por completo en una actividad. Trascendemos nuestras limitaciones físicas y mentales al sumergirnos en la energía del momento. La Torah nos da esta sensación de ritmo cuando hacemos un mandamiento que nos resulta difícil pero que está a nuestro alcance. Visitamos a los enfermos a pesar de que los hospitales nos ponen nerviosos. Invitamos a la viuda de nuestra asamblea para Shabat a pesar de no estar de ánimo para invitados. Damos tzedaká a pesar de temer por nuestras finanzas. Elegimos superar una limitación interna y avanzar incluso cuando tenemos que esforzarnos mucho para hacerlo.
Pero la Torah también nos da una sensación de ritmo a través de canciones y baile. Este es el ritmo de Simjat Torá; celebrar la Torá nos enseña a trascender nuestras limitaciones, a ser felices, a estar conectados. A cantar canciones mientras bailamos en círculos dentro de círculos que se elevan por sobre nosotros mismos. Las palabras que cantamos nos devuelven a nuestra esencia. Los objetivos más elevados, la gratitud, la esperanza, la alegría absoluta de estar conectados a nuestro Creador. Dios nos creó para este momento. Para esta alegría creó el mundo. Es una felicidad que no se nos escapará con facilidad, ya sea que estemos en la cima del mundo o que recién estemos comenzando a escalar. De hecho, esta felicidad está en nuestras manos: es el regalo de la Torá que Dios nos da. Una felicidad, una alegría que danza y se eleva más allá de los límites, por sobre sí misma.

La alegría es una decisión.

 

Con todo lo expresado hasta aquí, anhelo que entiendas que eres tan alegre como decidas serlo.

Desde los errados paradigmas occidentales estamos programados a quedarnos atrapados en el pensamiento del “cuando y entonces” (“Cuando’ esto suceda en mi vida, ‘entonces’ voy a ser feliz”).

Sin embargo, desde los lineamientos mentales del Eterno, tú eres tan alegre como decidas serlo, porque la alegría es una elección. El apóstol Pablo dice: “he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11). Siempre se puede estar alegre – no importa lo que pase – porque Dios tiene el control.

Tú puedes pensar que la alegría es una especie de característica de una persona naturalmente optimista y alegre, y tú simplemente no eres de ese tipo alegre.” Te equivocas.

Tú tienes la oportunidad de determinar tu destino. Cambia ahora mismo las prioridades en tu vida. Cambia ahora mismo por lo que vas a vivir el resto de tu vida. Si comienzas entregándote al propósito de Dios, conocer al Hijo de Dios y utilizar tu vida para ayudar a otras personas, entonces tendrás más alegría de lo que te puedas imaginar.

 

 

 

 

El Pesaj Funk para preparar nuestra alegría de la Fiesta

 Al despertar, luego de mi oración preparatoria para Pesaj, me puse en la tarea de leer mis e-mails y me encontré con este video musical que logró que mi felicidad se manifestara en sonrisas celestiales que celebran la libertad que el Eterno nos ha dado.
Se trata de una parodia de la canción #1 del mundo en este momento (y que por cierto me gusta mucho). Me refiero a Uptown Funk” (de  Mark Ronson y Bruno Mars). Pero con una letra que ofrece un mensaje de Pesaj que llega a los seres humanos con mentalidad hebrea de todos los orígenes y edades, con la alegría, la relevancia y el significado de las dos casas del Pueblo de Israel.
Por favor, compártelo con tus amigos, familiares y compañeros de trabajo (y disfruta de la letra de la canción).
¡Feliz Pesaj!
Aquí te dejo la letra y traducción de
Pesaj Funk
 

 

Letra en inglés
{Passover Funk} Traducción {Pesaj Funk}
 
Pesach
Pesaj
Four cups cold
Cuatro copas van
Holy Moses
Moisés sagrado
Egyptian gold
Oro Egipcio
This one, for family
Esta, por la familia
The hagada
La Hagadá
Straight masterpiece
Una obra maestra
Matzah, marror
Matzá, maror
Eatin’ it up at the Seder
Comiéndolos en el Seder
Kittel on with Saint Laurent
Tengo el Kitel puesto, es Saint Laurent
Save the Afikoman for later
Guarda el Afikomán para después
Now comes blood (All red!)
Ahora viene la sangre (¡Todo rojo!)
Called for Moses
Por medio de Moisés
He’s a Magician
El es un mago
Frogs, lice (On head!)
Ranas, piojos (¡En la cabeza!)
Wild beasts and hail I said
Animales salvajes y granizo
It’s so dark (Where’s Fred!)
Está tan oscuro (¡Donde está Fred!)
Let us go, Pharaoh got no cred
Déjanos salir, el Faraón no tiene credibilidad
Firstborn (He’s dead!)
El primogénito (¡Está muerto!)
Say Hebrews, let’s start running.
Hebreos, empecemos a correr
Jews wrote the hallelujah
Los judíos escribieron el aleluya
Jews wrote the hallelujah
Los judíos escribieron el aleluya
Jews wrote the hallelujah
Los judíos escribieron el aleluya
‘Cause Pesach Funk gon’ give it to you
Porque el Pesaj Funk te vamos a dar
‘Cause Pesach Funk gon’ give it to you
Porque el Pesaj Funk te vamos a dar
‘Cause Pesach Funk gon’ give it to you
Porque el Pesaj Funk te vamos a dar
Passover night and we’re livin’ it up
Es la noche de Pesaj y la estamos disfrutando
Fill it up the Four cups
Llena las cuatro copas
Matzah crumblin up
Matzá, desmoronándose
Chametz burned it all up
Jametz, ya lo quemé todo
Afikoman’s wrapped up
El Afikomán está envuelto
Don’t be slaves, just rise up
No sean esclavos, elévense
Pesach funk is what’s up
El Pesaj Funk es lo que está pasando
Hey, hey, hey, oi!
¡Hey, hey, hey, oi!
Stop
Para
Wait a minute
Espera un minuto
Fill my cup with the Maneschevitz
Llena mi copa con Manischevitz
Take a sip, lean your chest
Toma un sorbo, inclina tu pecho
Yankele! Get the stretch!
¡Yankele! ¡Trae la limosina!
Say four questions, the four sons, four cups, not
too many
Haz las cuatro preguntas, los cuatro hijos, cuatro copas, no demasiadas
We thank God for freedom
Y le agradecemos a Dios por la libertad
headin’ to our land of milk n’ honey
En camino a nuestra tierra de leche y miel
Freedom! (oh man)
¡Libertad!
Gonna live my life the best way I can
Voy a vivir mi vida de la mejor forma que pueda
Freedom! (we can)
¡Libertad! (podemos)
Make the Jew in you to a hero man
Convierte al judío dentro de ti en un héroe
Freedom! (I am…)
¡Libertad! (lo soy…)
Say goodbye to those shackles and
Dile adiós a esas cadenas y
Freedom! (hot sand!)
¡Libertad! (¡Arena caliente!)
More matzah in your tummy
Más matzá en tu panza
Jews wrote the hallelujah
Los judíos escribieron el aleluya
Jews wrote the hallelujah
Los judíos escribieron el aleluya
Jews wrote the hallelujah
Los judíos escribieron el aleluya
‘Cause Pesach Funk gon’ give it to you
Porque el Pesaj Funk te vamos a dar
‘Cause Pesach Funk gon’ give it to you
Porque el Pesaj Funk te vamos a dar
‘Cause Pesach Funk gon’ give it to you
Porque el Pesaj Funk te vamos a dar
Passover night and we’re livin’ it up
Es la noche de Pesaj y la estamos disfrutando
Fill it up the Four cups
Llena las cuatro copas
Matzah crumblin’ up
Matzá, desmoronándose
Chametz burned it all up
Jametz, ya lo quemé todo
Afikoman’s wrapped up
El Afikomán está envuelto
Don’t be slaves, just rise up
No sean esclavos, elévense
Pesach funk is what’s up
El Pesaj Funk es lo que está pasando
Hey, hey, hey, oh!
¡Hey, hey, hey, oi!

Adar: Mes que Energiza lo Cotidiano desde la Alegría Interior.

Por: P.A. David Nesher

En el mes de Adar nuestro Abba quiere que programemos nuestros pensamientos en obediencia a Yeshúa HaMashiaj y así recordaremos cada día que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Abba nos desafía durante este mes a manifestar nuestro entendimiento de que ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia. Es atravesar desiertos que están fuera de nosotros, más ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestro interior.
Ser feliz es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida, producto de su silencios trabajo cotidiano sobre nosotros.
Y es que ser feliz no es tener una vida perfecta sino usar las lágrimas para regar la tolerancia. Usar las pérdidas para refinar la paciencia. Usar las fallas para esculpir la serenidad. Usar el dolor para lapidar el placer. Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Podemos ser felices aún cuando las circunstancias no sean las mejores porque, a final de cuentas, la felicidad es un estado o condición del espíritu humano que se reconoce bendecida por Dios y demuestra siempre su contentamiento.

Adar: la energía que convierte las casualidades en causalidades

Estamos iniciando un mes lunar maravilloso, se llama Adar. Su nombre viene del hebreo adir, que significa “grandioso, noble y poderoso”. Sé, por la certeza que el Señor puso en mi corazón,  que durante veintinueve días seremos testigos de lo grandioso de Dios revelándose en nuestras vidas con nobleza y poder.

Por una parte, serán días en los que veremos cómo el sistema de cosas causará sentimientos encontrados en las personas con el fin causar duda e incertidumbre a través de los eventos naturales, políticos, económicos y sociales. Desde cada circunstancia el enemigo procurará un estado tal con que procurará agotar a los seres humanos en la angustia y posteriormente destruirlos.
Pero, a los justos, el Eterno Padre tiene una propuesta diferente: ir vivenciando cómo aumentará la alegría día a día, teniendo en cuenta que Él está en control de todas las cosas.
Adar, el mes en el que se dio vuelta, para el pueblo de Dios su destino. El Eterno torno las circunstancias de tristeza en alegría, de duelo en festividad. Todo el mes, desde su comienzo hasta su culminación, invoca a incrementar el regocijo.
No hay alegría más grande que sanar las dudas, ya que aquel que vive en la incertidumbre no puede alegrarse, pues ella trae ansiedad e impide la fuerza de la alegría. Por ello, los justos vivirán por la fe. Ese será el secreto que les permitirá sanarse y evitar los lazos que el cazador ha preparado para los hombres.
Recuerden que detrás de cada circunstancia o incidente, se encuentra una mano, la del Eterno, controlando soberanamente la historia sin efectos especiales.
Por ello, en el mes de Adar, Dios nos propone que lo reconozcamos presentes en nuestra vidas como el protagonista que no necesita manifestarse con efectos especiales, sino acompañarnos con los hechos de la historia, que aparentan ser casualidades, y sin embargo, resultan ser causalidades para traer promoción a nuestras vidas y, por ellas,  salvarnos de la destrucción.
Les aconsejo en el Señor que traten de mantenerse día a día alegres. Recuerden que cada ser humano tiene una reserva de infinita alegría en su interior. Por ello, tenemos que poner a un lado las barreras que bloquean esta fuente, para que siga brotando. Es así que el diseño divino establece que cuando un justo entra al mes de Adar, debe incrementar su alegría. Desde ese diseño, los exhorto a que se concentren en de dejar de ser el centro. Es necesario que cada uno vea más allá de “tu propio ombligo”. Recuérdenlo bien: ¡no somos una isla! Vivimos en un mundo con mucha gente. ¡Y que alegría…cuanta gente!. Gente nueva, gente interesante  con muchas cosas que pensar y que decir. Abran su mente. Disfruten de la vida en comunión con otros. ¡Hay más allá de cada uno de ustedes mismos!
Procuren compartir con el prójimo. Desarrollen la compasión, que es el arte de ponerse al lado de la pasión del otro. Para lograrlo traten de pensar “¿qué puedo hacer por el otro?”.
Tengan en cuenta, durante estos veintinueve días, que nuestra vida es el resultado de nuestras creencias; nuestra manera de pensar y sentir. Todo eso, está creando las condiciones y acontecimientos de nuestro diario vivir. El pensamiento y el sentimiento son el poder creador en el hombre, lo creamos o no, ello actúa como un imán, atrayendo de lo externo hacia nosotros todo lo necesario, como para materializar en el mundo que nos rodea, aquello que es afín a nuestros pensamientos.