psicología infantil

Ocho Consejos para Criar Hijos Mentalmente Fuertes

Por Eva María Rodríguez

El mundo está lleno de desafíos. Ser mentalmente fuerte es fundamental para enfrentarse a ellos. Criar un niño mentalmente fuerte que sea capaz de afrontar los desafíos a los que tiene que enfrentarse para salir adelantes es de vital importancia.

Un niño mentalmente fuerte está preparado para los desafíos del mundo. Estos niños son capaces de abordar los problemas de forma productiva, recuperarse de los fallos con eficacia y hacer frente a las dificultades de manera competente.

Claves del desarrollo de la fuerza mental

El desarrollo de la fuerza mental se realiza sobre la construcción de la resiliencia, la autoestima, la confianza y la autoeficacia. Ayudar a los niños a desarrollar su fuerza mental requiere un enfoque que integre:

  • La sustitución de los pensamientos negativos por pensamientos más realistas.
  • El control de las emociones.
  • El comportamiento productivo, incluso en circunstancias poco favorables.
Estrategias para el desarrollo de un niño mentalmente fuerte.
Niño vestido de superhéroe

Hay varias estrategias y herramientas educativas útiles, que pueden ayudar a los niños a crecer más fuertes mentalmente y a desarrollar la fuerza mental. Entre ellas, destacan las siguientes.

Enseñar habilidades específicas para corregir el mal comportamiento

Cuando un niño se porta mal tenemos una excelente oportunidad para enseñarle habilidades específicas, como la capacidad de resolver problemas, el control de los impulsos y diversas habilidades de auto-disciplina.

habilidades le ayudarán a aprender a comportarse de manera productiva. Así, un niño mentalmente fuerte sabrá afrontar las circunstancias y contratiempos difíciles y a resolver sus problemas.

Dejar que los niños cometan errores

Tu hijo aprenderá lecciones muy valiosas de la vida si le permites que cometa sus propios errores. La labor de un padre no es proteger a sus hijos del error, sino estar ahí para enseñarle que los errores son parte del proceso de aprendizaje, de modo que no debe sentirse avergonzado o incómodo por ello.

Además, hay que permitir que sucedan las consecuencias naturales, siempre y cuando sea seguro hacerlo, y hablar con los niños sobre cómo evitar que se repita el mismo error la próxima vez. Muchos padres, pensando que hacen un bien al niño, tienden a sobreprotegerlo para que no le ocurra nada malo. Sin embargo, lo que en realidad están haciendo es evitar que desarrollen su capacidad de corregir sus fallos.

Como señala la psicóloga infantojuvenil Nuria García: “los padres necesitan que todo vaya bien, gestionan ellos mismos cualquier imprevisto, envuelven a sus hijos en burbujas y los elevan en un pedestal dentro del núcleo familiar, aunque no tiene por qué ser el centro”. Sin embargo, la psicóloga apunta que esta forma de crianza concurre en un error evidente, ya que “a la larga conseguirán niños miedosos e inseguros, con pocos recursos para sacarse ellos mismos las castañas del fuego”.

Cuidar la negatividad hacia ellos

Es difícil para los niños que se sientan mentalmente fuertes cuando ellos mismos son humillados o cuando están prediciendo pesimismo y malos resultados. Solo así podrás enseñar a un niño a no ser negativo y a pensar de manera más realista.

Ayudar al niño a enfrentarse al miedo

Si un niño evita la cosas que dan miedo nunca tendrá la oportunidad de ganar confianza en su capacidad para lidiar con el estrés que provoca esa situación. Además, cada niño tiene sus propios temores.

La solución pasa por acompañarlos y ayudarles a ganar confianza en sí mismos para afrontar sus miedos. Cuando los niños se enfrentan con éxito a sus miedos ganan confianza, aprenden a salir de su zona de confort y descubren la satisfacción de haber conseguido algo por ellos mismos.

Permitir que el niño se sienta incómodo

Aunque puede ser tentador ayudar a un niño cuando él está luchando contra sentimientos incómodos, rescatarlo de toda angustia solo le reforzará en su incapacidad. Si el niño se siente frustrado, aburrido o enojado hay que darle la oportunidad de resolver el problema de forma independiente.

Afirmar la responsabilidad personal del niño

Ganar fuerza mental implica aceptar la responsabilidad personal. Para eso es necesario permitir al niño que explique sus actos, pero sin poner excusas ni culpar a otros de lo que ha hecho.

Enseñar habilidades de control emocional

Para construir la fortaleza mental de los niños es necesario que tengan conciencia de sus emociones. No se trata de suprimir sus sentimientos, sino de enseñarles a elegir formas saludables para lidiar con esos sentimientos.

Nicole Perry, investigadora de la Universidad de Minnesota, señala que es importante que los padres permitan que los niños experimenten todas sus emociones y les dejen su espacio. De esta forma, asegura Perry, desarrollarán de forma más efectiva sus capacidades sensitivas y de comportamiento.

Ser un modelo de fuerza mental

No hay mejor maestro que el ejemplo. No solo hay que hablarle a un niño sobre lo que tiene que hacer, sino mostrárselo. El aprendizaje por imitación es fundamental para la crianza de los hijos. Sus primeros referentes son los padres, por lo que repetirán todo aquello que hagan. De esta forma, dar ejemplo con una buena conducta es una de las mejores formas de enseñar a nuestros más pequeños.

Además, es muy conveniente que le hables al niño sobre tus metas personales y que le expliques que estás haciendo para conseguir mejorar. Hacer de la superación una prioridad en tu propia vida es la mejor manera de enseñarle a un niño a ser fuerte.


Acerca de la Autora:

Eva María Rodríguez es Diplomada en Magisterio por la Universidad de Salamanca. Profesora Superior de Música por el antiguo Conservatorio Superior de Santiago de Compostela. Instructora de fitness y yoga. Escritora, redactora y creadora de contenidos digitales.

Los Cinco Hábitos que Impiden a Nuestros Hijos Crear Relaciones Sanas

Autora: Slovie Jungreis-Wolff

Muchos jóvenes me dicen que se sienten frustrados por la calidad de las relaciones que tuvieron. Problemas tales como falta de compromiso, falta de responsabilidad y la incapacidad de brindar sinceramente el propio tiempo forman parte de la experiencia de las citas.

Eso me llevó a preguntarme si los padres sin darse cuenta no hacen cosas que entorpecen la capacidad de sus hijos de formar relaciones fuertes en otras etapas de sus vidas. ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a los niños a crear fuertes compromisos cuando crezcan?

1. Paternidad “Drone”

Esta es una “paternidad en helicóptero y con esteroides”. Son padres que protegen a sus hijos de la presión, los sobreprotegen y dirigen todos los detalles de las vidas de sus hijos. Utilizando la tecnología para monitorearlos remotamente, los padres logran observar y registrar lo que sus hijos hacen a la distancia. Los niños se acostumbran a que los padres sean una presencia constante y silenciosa que controla sus vidas y quita los obstáculos que crean estrés. Los padres pueden hacer los deberes escolares de sus hijos o dirigir sus proyectos escolares para que obtengan la mejor calificación posible. Hubo incidentes en los que los padres acompañaron a sus hijos adultos a entrevistas de trabajo, llamaron a profesores universitarios por malas calificaciones y acompañaron a sus hijos a orientaciones universitarias destinadas a los estudiantes.

Los niños precisan la capacidad de actuar por sí mismos, de tomar decisiones reales y enfrentar la vida de forma independiente. ¿Cómo pueden los adultos jóvenes seguir adelante con su vida cuando los padres todo el tiempo revolotean a su alrededor? Aprender a navegar las relaciones requiere un sentido de fortaleza que surge al superar obstáculos. A veces hace falta traspirar y trabajar duro. Si un niño no enfrenta circunstancias difíciles, no será capaz de manejar los altibajos que implica toda relación.

2. La maestra nunca tiene razón

Demasiados padres desmerecen automáticamente a los maestros, las escuelas y las figuras de autoridad. Si bien es crucial escuchar a tu hijo, la forma en que hablas de sus maestros impactará sobre la manera en que aprenda a tratar a los demás. Vivimos en una cultura donde la mayoría de las veces el maestro/la escuela/el director están equivocados. Se volvió normal que los niños vean a sus padres discutir, faltarles el respeto o incluso gritarles. Los niños sienten que siempre tienen la razón. Algunos maestros me dijeron que encontraron alumnos que simplemente les decían: “¡Espera a que mi padre hable sobre ti con la junta directiva!”.

El matrimonio requiere respeto. El marido y la mujer deben honrarse mutuamente. Nadie tiene siempre la razón. En una relación es necesario pedir perdón. Si un niño crece creyendo que nunca está equivocado, es fácil entender cómo pueden destruirse sus relaciones. Este comportamiento genera arrogancia y puede destruir a cualquier matrimonio.

3. Falta de responsabilidad

¿Cuántos niños tienen verdaderas responsabilidades en estos días? Hemos creado una generación mimada en exceso. Como no desean enfrentarse con las quejas, los padres optan por hacer todo ellos mismos. O predican y gritan las mismas frases una y otra vez. Las semillas del egoísmo florecen y dan como resultado adultos que sienten que tienen derecho a todo lo que desean.

Las relaciones funcionan cuando nos sentimos responsables de nuestros actos y de nuestras palabras. Mientras más invertimos, más amamos. Brindar tiempo, energía y ser sensibles a las necesidades de los otros son ingredientes cruciales para forjar relaciones duraderas. Las relaciones no pueden florecer sin entrega; sin una dedicación y devoción más allá de uno mismo. En vez de preguntar: “¿Qué es lo que él hace por mí?”, debemos enseñarles a nuestros hijos a preguntar: “¿Qué puedo hacer por él?” y “¿Cómo hago que se sienta?”.

Necesitamos dar a nuestros hijos responsabilidades que expandan su capacidad para contribuir y mirar más allá de sí mismos.

4. Dar excusas

Para que un hogar perdure debe fundarse sobre las cualidades de lealtad, verdad y fidelidad. Yo debo cumplir mi palabra y tú debes saber que siempre puedes contar conmigo. Cuando falta la verdad, la relación se desmorona.

Los padres están obligados a enseñarles a sus hijos que cuando dicen algo, su palabra debe tomarse con seriedad. Damos demasiadas excusas a las traiciones de los niños. En vez de confrontar las palabras y los actos dolorosos, decimos: “está cansado”, “está estresada” o “tuvo un mal día”. Cerramos los ojos ante la falta de sensibilidad. Culpamos a otros. No enseñamos a los niños a pedir disculpas o nosotros pedimos disculpas por ellos.

Si queremos ayudar a nuestros hijos, tenemos que dejar de excusar sus faltas y en cambio confrontar sus límites y enseñarles cómo crecer como hombres y mujeres que defienden la verdad y la integridad.

5. Educar “receptores”

El mundo está conformado por dadores y receptores. ¿A cuál grupo pertenece tu hijo?

Los dadores son personas felices. Tienen más dicha en la vida. Viven con un sentido de propósito y una misión.

Los receptores nunca están satisfechos. No importa lo que les des, nunca es suficiente. Siempre quieren más y lo quieren ahora mismo.

Cuando los niños se quedan sentados y los padres hacen constantemente todo por ellos, nunca tienen la oportunidad de sentir la vitalidad que viene al ser un dador. También creen que las relaciones tienen que ver más con recibir que con dar.

El matrimonio exige sacrificio. A veces debemos dejar de lado nuestras propias necesidades y deseos y pensar en los deseos del otro. Hay momentos en los que no tenemos ganas de hacer lo que desea nuestra pareja, pero lo hacemos de todas formas con una sonrisa. ¿Por qué? Porque sabemos que le estamos dando a la persona que amamos y eso nos da felicidad.

Pero esto sólo ocurrirá si practicamos una vida de entrega con nuestros hijos cuando están debajo de nuestro techo. Una vez que salieron de casa, es demasiado tarde para transmitirles esta lección de vida.

Si nos tomamos el tiempo para pensar sobre nuestra paternidad, podemos ayudar a nuestros hijos a tener éxito cuando estén preparados para construir sus propios hogares con alegría.

Tomado de: Aish Latino


Sobre la Autora

Slovie Jungreis-Wolff es una escritora independiente e instructora en relaciones personales y educación. Ella es la hija de la Rebetzin Esther Jungreis, fundadora de Hineni Internacional. Slovie ha enseñado clases en Hineni para parejas jóvenes sobre educación durante más de quince años. Su libro, “Raising A Child With Soul” (Criando a un Niño con Alma), ha salido recientemente al mercado por la editorial St. Martin Press.

¿Cómo Cerrar Ciclos y Comenzar de Nuevo? (Parashá Vayikrá)

Por P.A. David Nesher

Vayikrá es un Libro de Terapias Divinas en cuyas líneas se encriptan mensajes que desafían al ser humano a desarrollar una conciencia suprarracional que logra vencer todo condicionamiento sensorial que colocan las circunstancias del mundo físico.

Las Vidas de Sarah

Por P.A. David Nesher

“Fueron los días de Sará cien años y veinte años y siete años, los años de la vida de Sará. Sará murió en Kiriat-Arba- ahora Hebrón, en la tierra de Canaán, y Abraham vino a honrar a Sará y a llorarla.”

Génesis 23:1-2

En el momento de la muerte de Sarah, la familia evidentemente, se había vuelto de Bersheba a Jevrón. Ahora bien, ella es la única mujer cuya edad se menciona tanto en el Tanak (Antigua Alianza) como en el Brit Jadashah (Nueva Alianza). Esto indica que tiene un lugar especial en la historia bíblica y es un ejemplo a seguir (Isaías 51:1-2).

Sarah vivió ciento veintisiete años (23:1). Como la madre del hijo de la promesa, se convirtió en la madre de todos los creyentes (1Pedro 3:6). Esta expresión conlleva los códigos lumínicos de cómo se deben mantener las tres áreas de nuestro ser y sus funciones.

Nuestra madre Sarah vivió 127 años, período de vida que en la Torah está detallado curiosamente así: “100 año y 20 año y 7 años“. Esta división particular señala obviamente que detrás de ellos se esconde un mensaje importante para nosotros. El sabio intérprete Rashí, el comentador bíblico más importante, cita la explicación de los sabios: a la edad de 100 años seguía teniendo el alma tan pura como a los 20, y a los 20 Sarah era tan bella como una niña de 7.

Los invito a meditar en esta catequesis tan especial para traer sanidad a toda alma redimida en la Sangre de Yeshúa.


Los 10 Pasos para convertir un Niño en un Delincuente (Decálogo para Padres de Emilio Calatayud)

Todo el sistema de cosas reptiliano a confabulado a través de sus ciencias sociales contra el verdadero rol educativo de los padres. Hoy, la autoridad no es apreciada como un valor inherente en la misión de la paternidad. Por el contrario, la función de establecer normas y poner límites a sido desechada por tantos padres que el denominador común en la mayoría de los hogares occidentales es la presencia de hijos rebeldes y contumaces.

Encontré en mis archivos un “Decálogo para Padres” escrito por Emilio Calatayud, juez de menores en Granada (España). En este documento el especialista ha pautado los diez puntos que en su experiencia ha captado son los que conducen a un niño a convertirse en un joven que genera problemas a la sociedad.

Se ha hecho bastante popular probablemente porque todos conocemos a niños que parecen estar educados con estos criterios y seguro que muchos padres, aunque no lo reconozcan, se han sentido identificados con alguno de los comportamientos que se describen en el.
Me ha parecido muy oportuno compartírselos a fin de que reflexionando en este material logren practicar una paternidad con responsabilidad y estilo celestial.

1. Denle todo cuanto desee, así crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo.

2. Celebren a carcajadas todas sus groserías, tonterías y salidas de tono: así crecerá convencido de que es muy gracioso y no entenderá cuando en el colegio le llamen la atención por los mismos hechos.

3. Recojan todo lo que vaya dejando tirado: así crecerá pensando que todo el mundo está a su servicio; su madre la primera.

4. Nunca le digan que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado. Primero creerá que le tienen manía y más tarde se convencerá de que la culpa es de la sociedad.

5. Que todos sus deseos estén satisfechos al instante: comer, beber, divertirse,…¡De otro modo podría acabar siendo un frustrado!

6. Dejenlo ver y leer todo: limpiad con detergente, que desinfecta, la vajilla en la que come, pero dejad que su espíritu se recree con cualquier porquería. Pronto dejará de tener criterio recto.

7. Padre y madre, discutan delante de él, así se irá acostumbrando. Y cuando la familia esté ya destrozada lo encontrará de lo más normal, no se dará ni cuenta.

8. Denle todo el dinero que quiera: así crecerá pensando que para disponer de dinero no hace falta trabajar, basta con pedir.

9. No le deis ninguna formación espiritual: ¡ya la escogerá él cuando sea mayor!

10. Denle siempre la razón: son los profesores, la gente, las leyes… Quienes la tienen tomada con él.

Las 8 características que indican que tu hijo está malcriado

Criar y educar a un niño es probablemente uno de los mayores desafíos a los que nos podemos enfrentar. Nos equivocaremos muchas veces, pero el primer paso para aprender y rectificar es darnos cuenta de que no lo estamos haciendo bien. El segundo paso será detectar qué es lo que hacemos mal.

Aquí tienes 8 señales que indican que tu hijo está malcriado por causa de haberte adormecido en tu misión paterna:

  1. No ayuda en casa. A ningún niño le gusta limpiar, pero una vez que han pasado los primeros años de vida, debería estar dispuesto a ayudar con tareas pequeñas, como recogiendo sus juguetes y guardando sus zapatos.
  2. Los berrinches son frecuentes. Las rabietas, tanto en público como en casa, son la señal más segura de que un niño está mimado.
  3. Te avergüenza de forma frecuente en público. Que tu hijo se equivoque de vez en cuando es normal, pero la situación va más allá de un hecho aislado cuando te avergüenza a propósito en público para llamar la atención.
  4. Tienes que rogarle. Los padres o tutores son figuras de autoridad y los niños deberían obedecer cuando realizan una solicitud. Como padres no tendríamos que rogar a nuestros hijos para que terminen de realizar una tarea.
  5. Tienes que sobornarlo. No deberíamos tener que sobornar a nuestros hijos con dinero, golosinas o juguetes para que hagan las tareas diarias.
  6. Nunca está satisfecho con nada. Los niños consentidos a menudo no pueden expresar su satisfacción con lo que tienen. Si ven a alguien más con algo, ellos van a querer eso en lugar de lo que ya tienen.
  7. Intenta controlar a los adultos. Los niños mimados no diferencian entre sus iguales y los adultos, y esperan de ambos que les escuchen en todo momento.
  8. Te ignora. A ningún niño le gusta escuchar la palabra “no”, pero no debería ignorarte cuando hablas con él.No juega solo. Sobre los 4 años, un niño debe poder y estar dispuesto a jugar por su cuenta durante un tiempo. Que necesite a un padre o un compañero de juegos para jugar demuestra su necesidad de atención.

¿Qué aconseja el Eterno Dios para evitar que tu hijo llegue a este antidiseño de vida?

Corrige a tu hijo en tanto que hay esperanza“; ( Proverbios 19:18)     

“La vara y la reprensión dan sabiduría, pero el niño consentido avergüenza a su madre”. (Proverbios 29:15)

La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él“. (Pr. 22:15)

No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, Y librarás su alma del Seol“. (Pr. 23:13-14)

La vara y la corrección dan sabiduría; más el muchacho consentido avergonzará a su madre“. (Pr. 29:15)

Como padre usted tiene toda la responsabilidad de educar a sus hijos , Dios le ha llamado a ser autoridad en la vida de ellos. Por tanto tiene la autoridad de actuar como representante de Dios sobre sus vidas. Mi consejo para usted es que siempre que corrija a su hijo hágalo con vara, no con las manos, pues su mano no la ven con autoridad, sin embargo a una vara le temen más que a su mano, pueden verlo en la reacción de ellos cuando les dice que van a buscar la correa por ejemplo, además no es bueno que con la mano que lo acaricia también lo discipline. La Biblia nos enseña que se debe corregir con vara.

El Amor es el eje central de la disciplina

Tenga siempre en cuenta que corrige a su hijo porque le ama, por lo tanto debe hacerlo siempre con amor por sobre todas las cosas, si está muy enojado espere unos momentos a que se le pase el enojo antes de corregirlo porque de lo contrario lo hará con ira y el mensaje que le enviara es otro, el niño lo verá como una descarga de su enojo y no como una disciplina porque lo ama. Recuerde siempre explicarle al niño antes de castigarle el motivo de su corrección.

Un buen termómetro para saber si nuestra disciplina esta surtiendo el efecto correcto, es pedirles después de corregirlo que le de un abrazo, si lo hace y no se niega has ganado la batalla, porque el niño entendió que lo sigues amando aunque lo disciplines.

El Lobby Gay conspirando contra las generaciones… una evidencia de sus averraciones

“Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío. Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen;…”

(Romanos 1:26-28)
Les presento a quien antes era Thomas, y ahora es Tammy. Hijo adoptivo de madres lesbianas, Debra Lobel y Pauline Moreno, quienes aseguran que el niño expresó desde los tres años su deseo de ser niña. Sus madres alegan que cambiar el sexo de joven es mucho mejor para el pequeño que esperar la edad adulta. Pensar que alguien exprese y lleve a cabo su transexualidad con sólo 11 años parece extraño. Sin embargo es lo que ocurrió con un niño, ahora niña, en los EEUU.

La cadena CNN desató una intensa polémica en Estados Unidos al difundir el caso de Thomas Lobel, un niño al que sus madres adoptivas someten a un tratamiento hormonal de “cambio de sexo” desde que cumplió 8 años y ahora se hace llamar Tammy. La pareja asegura que Thomas tiene un “trastorno de identidad sexual“. El niño fue adoptado a los dos años de edad y a los cuatro años tuvo un intento de automutilación.

Thomas dijo desde pequeño “soy una niña“, es el argumento que ellas presentan para defender y justificar su acción. Sin embargo, estas mujeres admiten que siempre quisieron que Thomas fuera una niña pero sostienen que nunca lo presionaron para que se convirtiera en mujer. Según la pareja, una de las primeras cosas que dijo Thomas fue: “soy una niña” y lo hizo en el lenguaje de signos porque sufre un defecto en el habla.

Después de tres años tomando hormonas, Tammy, que ahora tienen 11 años, va a ser sometido a una operación quirúrgica para amputarle el pene. Sus madres aseguran que eso es lo mejor para Tammy y que sólo importa la salud y la felicidad de su “hija”.

Ellas expresaron: “Vivimos en el mejor de los mundos… En un futuro próximo, nos veremos por fin liberados de la opresión homófoba de la Naturaleza y podremos fabricar hijos que se parezcan a lo que nos dé la real gana. Vamos a ver: a la vista de lo que cuestan los hijos, ¿acaso no es normal que estos sean exactamente igual a los esperan sus padres consumidores? Cuando vamos al supermercado, ¿acaso no pretendemos que nos den lo que nos corresponde por nuestro dinero, es decir el producto adecuado a nuestras expectativas?

Para la médico psiquiatra Maíta García Trovato, el caso de Thomas Lobel es el de “un niño seriamente perturbado que amerita más que un tratamiento hormonal, asistencia psiquiátrica. Para él y para sus dos madres. ¿Qué capacidad de decisión puede tener un niño de 11 años?“, cuestionó García Trovato.

Esta profesional de la psiquiatría explicó a ACI Prensa que “a los 8 años, en una familia normal, tus padres te enseñan a comer lo que debes, te fijan horarios y te educan hacia la normalidad. Desde luego, no se tiene capacidad legal para manejar un auto, tomar licor, disponer de bienes patrimoniales, etc. Sin embargo, están facilitando a este pobre niño que decida lo más importante que lo acompañará toda la vida: su identidad sexual“.

Éste es un caso significativo del riesgo que puede correr un niño al ser dado en adopción para satisfacer los deseos de una pareja homosexual. Se suman aquí, la ausencia de un progenitor de identificación y otro de complementariedad; la falta de compromiso real para afrontar la crianza del hijo en forma responsable buscando para él las mejores oportunidades de una vida plena y la falta de criterio de las personas a quienes ha sido entregado y que optan por lo que les viene más fácil sin cuestionarse el papel que están jugando ellas en la formación de la incipiente personalidad del niño“, agregó.

Además, precisó que el caso “plantea cuestionamientos éticos y morales para el equipo médico que ha aceptado intervenir en el cambio de sexo de un pre púber“.  “Son los adoptados y no los adoptantes quienes ostentan el derecho de adopción. La adopción debe ir a favor del adoptado y siendo especialmente cuidadosos con su bienestar, independientemente de las aspiraciones de los adoptantes“.

De ahí, prosiguió la experta, “que, normalmente, las adopciones van precedidas de un estudio minucioso de la capacidad física, psicológica y moral de las personas a quienes se va a confiar el destino de un menor. Bastante desventura tiene ya por ser huérfano para introducirlo en situaciones disfuncionales y en experimentos de cualquier índole“.

Asimismo, advirtió que las madres de Thomas arguyen que admitieron el tratamiento “porque hay historias de transexuales que se han suicidado alrededor de los 20 años” informadas  por una encuesta realizada en Gran Bretaña que asegura que el 50 % de los transex uales se suicidan a partir de esa edad.

Sin embargo, García Trovato recordó la historia del canadiense David Reimer (1966-2004) , quien de niño perdió sus genitales por una mala práctica médica, sufrió una reasignación sexual y terminó suicidándose, al no poder recuperar su sexo de nacimiento.

 

Timidez y rebeldía ¿serán un “trastorno mental”?

El flamante trabajo de la Asociación Americana de Psiquiatría de los Estados Unidos (APA) considera la timidez, la tristeza y la rebeldía como “trastornos”. Especialistas dicen que esto alienta el consumo indiscriminado de medicamentos. Sospechan que la Industria Farmacéutica está detrás de esta nueva categorización.
 
La aparición de un nuevo manual de la Asociación Americana de Psiquiatría de los Estados Unidos (APA) despertó la polémica entre especialistas. Es que el nuevo trabajo de la entidad, que agrupa a 36 mil profesionales en su país, define a la tristeza, la timidez y hasta la rebeldía como “trastornos mentales”, una idea que despierta más rechazos que adeptos. Es que muchos ven la mano de la Industria Farmacéutica detrás de esta nueva tendencia, ya que esta nueva categorización implica un aumento en la prescripción de medicamentos. Rechazo a la “medicalización” propuesta por el manual.
El flamante manual del APA amplió en su última versión los desórdenes mentales, lo que disparó la polémica en el mundo de la psiquiatría. Así, la timidez, la tristeza por duelos y hasta la rebeldía de los adolescentes que mantienen discusiones con los adultos pueden ser considerados un “trastorno”, y quienes la padecen ser considerados “pacientes mentales”. Esto, advierten varios especialistas, es una maniobra para recetar más medicamentos, e identifican a los laboratorios productores detrás de este nuevo paso de la “medicalización” de la vida cotidiana.
Para entender la importancia de este cambio, basta recordar que el manual de la APA es el libro rector de la de la psiquiatría, el cual usan generalmente las obras sociales, las prepagas, los médicos (especialmente los más jóvenes), los peritos judiciales y las autoridades sanitarias para tomar decisiones que tienen que ver con la inclusión de las personas bajo el rótulo de “paciente mental”. De mantenerse estos rótulos, millones de personas se vuelven potenciales “consumidores” de medicamentos, que pueden controlar o frenar los síntomas.
El nuevo manual de APA está hecho en colaboración con los laboratorios que necesitan multiplicar sus ventas”, disparó el psicoanalista Gustavo Dupuy, quien rechazó que la timidez, la tristeza y la rebeldía sean “trastornos mentales”. En declaraciones a Radio Provincia (Buenos Aires), Dupuy (miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina) explicó que “quienes son tímidos podrán seguir siéndolo como rasgos de su carácter; la tristeza ante la pérdida de un ser querido se transformaría en síntoma si no existiera y; la rebeldía es parte del aprendizaje en un chico ya que un chico que no se cuestiona o no cuestiona difícilmente pueda aprender porque nadie aprende sólo acatando lo que se le dice”.
Asimismo, indicó que “la tristeza solamente es una enfermedad si persiste con el paso del tiempo, creando inhibición en el trabajo, en la posibilidad de estudiar y crear”. En ese marco, consideró que “más que la elaboración de un duelo estamos ante un cuadro de depresión o melancolía”.
El psicoanalista denunció que “este manual ha producido la ‘medicalización’ de la vida cotidiana” debido a que “se medica por horror al malestar y al síntoma” cuando el síntoma “es un lenguaje y si no tuviéramos dolores no sabríamos que algo anda mal”. En ese marco, resaltó que “no siempre hay que evitarlo, hay que reconocerlo junto al paciente”.
Como Dupuy, otros especialistas rechazan esta idea de medicar cualquier síntoma extraño de la conducta. Así, Gustavo Amido, jefe del servicio de psiquiatría del hospital Británico de Buenos Aires, opinó que “los psiquiatras debemos ser cautelosos.
 
No podemos apurarnos a medicar cuando hay síntomas. Evaluar bien cada caso. A veces, es mejor esperar y ver qué encubren, a presión y con pastillas, no todo se soluciona. Por ejemplo, si alguien es muy tímido, puede hacer terapia grupal sin la necesidad de que se lo etiquete como paciente mental que consuma fármacos”.
En tanto, para Marcelo Cetkovich -Bakmas, jefe de psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, “el nuevo manual es un gran avance porque incorporó los descubrimientos de estos últimos diez años de investigaciones psiquiátricas y en neurociencias”. El especialista agregó: “será una herramienta para establecer hipótesis de trabajo con los pacientes. No se los intenta rotular. Por el contrario, se busca su bienestar. Por ejemplo, la timidez produce mucho sufrimiento en algunas personas y las relega social y laboralmente. Es válido que reciban tratamiento”.
En el mundo, los especialistas rechazan este nuevo manual, e incluso lanzaron una protesta para detener su puesta en marcha. La misma incluye la firma de 11 mil profesionales de todo el mundo de un documento en el que le piden a la asociación de Estados Unidos que no ponga en marcha el manual.
Fuente: Consultor de Salud

Tipos de violencia escolar y/o Bullying

“Porque el violento tendrá su fin, el escarnecedor será acabado, y serán cortados todos los que se desvelan por hacer el mal” 
Isaías 29:20 

Es triste y hasta ofensivo comenzar diciendo que la violencia es hoy un componente cotidiano en nuestras vidas. Ella va manifestándose  en todos los niveles sociales, económicos y culturales de nuestro mundo actual. Por lo tanto, no es para nada extraño que se haya puesto de manifiesto también en las instituciones escolares. Lamentablemente dicha violencia fue ocultada, negada y silenciada durante muchos años por educadores y autoridades, pero practicar la negación del tema, evitando y suprimiendo esos actos violentos no ha hecho más que empeorarlos y conducir la realidad a una situación que hace aguas y a reclama con urgencia una eficaz solución.
Debemos enfrentarnos a esta problemática que aumenta día a día. Enfrentarla significa reconocerla, analizarla y actuar sobre ella. A esto se lo denomina prevención y todos conocemos el dicho popular que proclama “más vale prevenir que curar”.

Se necesitará de mucho esfuerzo y mucha valentía para enfrentar un  problema que exige ser tomado sin dramatismo, pero con firmeza y en toda su magnitud. Debemos evitar el miedo y la angustia que la violencia produce para no caer en la impotencia y actuar desde una postura reflexiva que nos permita encarar abordajes acordes a su complejidad.
Lo primero que es necesario hacer es clasificar. Dicha clasificación permitirá una objetivización del tema en cuestión y desde ella se logrará abordarlo con metodologías efectivas que conduzcan a una comunidad escolar a la construcción de un ambiente solidario y más humano. Por ello, y desde la perspectivas de algunos especialistas, podemos hablar de los siguientes tipos de violencia escolar:

 

Violencia de alumnos a alumnos:



Hurtos y robo de objetos: en todos los niveles económicos y sociales.
Lesiones: desde golpes y empujones , hasta la utilización de armas de fuego.
Ataque sexuales: pueden producirse en zonas de baños u otros lugares.
Homicidios: la portación de armas de fuego ha provocado homicidios en ámbitos educativos.

 

Violencia de los alumnos hacia los docentes:

 

La influencia de una familia violenta en un contexto de violencia, provoca consecuencias gravísimas. Los alumnos se “desquitan” con sus profesores y les pueden provocan distintos daños y con distintos tipos de gravedad. Por ej. desde una chinche abajo de su asiento hasta prenderle el pelo con fuego.

Violencia del personal docente:

 

Esta violencia puede adquirir diferentes manifestaciones:

Física: Ha disminuido, notablemente en las últimas décadas, sin embargo se registran algunos casos aislados.
Emocional: Consiste en humillaciones, violencia verbal, etiquetamiento de los alumnos como problemáticos.
Expulsiones de alumnos de ámbitos educativos: La expulsión es una actitud violenta que pone de manifiesto la impotencia institucional.
Relaciones confusas: Casos de relaciones impropias hacia los alumnos, cartas pasionales, caricias, abusos…
Violencia del personal hacia los padres: Lamentablemente los padres son citados
por los docentes y autoridades escolares para transmitir los aspectos
negativos del alumno creando, muchas veces un círculo de incomunicación.
Violencia entre el personal docente: La violencia entre docentes en un espacio educativo es una de las situaciones más delicadas y graves por los modelos que significan estos comportamientos para los alumnos.

¡PELIGROS DE LA ADOPCIÓN POR HOMOSEXUALES!

El prestigioso psiquiatra español Enrique Rojas ofreció argumentos muy interesantes acerca de este polémico y peligroso tema.
Aconsejo leer con mucha atención cada uno de los conceptos y términos aquí volcados ya que en ellos se esconde mucha sabiduría
El psiquiatra andaluz Enrique Rojas pronunció, el lunes 27 de septiembre en la sede barcelonesa de la organización Médicos Cristianos de Cataluña, una conferencia sobre las adopciones homosexuales en la que aportó sólidos argumentos científicos. El prestigioso especialista, nacido en Granada en 1955, ha escrito ya muchos libros sobre cuestiones relacionados tanto con su ámbito médico como con otras cuestiones ligadas al pensamiento y la mentalidad dominante de nuestro tiempo: Las depresiones, la New Age, la banalización de la sexualidad y el amor son algunos de los grandes temas que ha tratado. Para él, la presión de los grupos homosexuales para generalizar la adopción de gays y lesbianas (que estará automáticamente incluida si se legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo) tiene su origen en lo que él llama “la tetrología formada por el hedonismo, el consumismo, la permisividad y el relativismo”. Poco antes de su exposición, repasó para los medios de comunicación algunos temas actuales y muy interesantes.
-¿Cuál es su posición ante la adopción por parte de parejas homosexuales?
-En los últimos 7 u 8 años, se ha trabajado sobre este tema tanto en la Unión Europea como en todo el mundo. Se considera que, aunque no hay estudios metodológicamente rigurosos en sentido estricto, la adopción de hijos en parejas homosexuales no es buena por varias razones. En primer lugar, el niño no tiene capacidad para hacer una declaración sobre si quiere o no tener unos padres homosexuales o heterosexuales (lo que se llama un consentimiento informado). En la medicina actual, el consentimiento es importantísimo, por ejemplo cuando se dan fármacos a los pacientes. Se explican los efectos secundarios que puede tener ese medicamento y se pide a esa persona que firme un escrito por el que asiente que va a tomarlo. El niño, sin embargo, no tiene capacidad para hacer esto. Por otro lado, las parejas de gays y lesbianas constituyen una especie de laboratorio psicológico en el cual el niño es sometido a un experimento, tener dos padres o dos madres, cuyo resultado no se va a saber cuál es. En tercer lugar, el niño no tiene capacidad ni posibilidad de tener los dos grandes componentes de la naturaleza humana, que son la masculinidad y la feminidad. Cada uno aporta, en el mundo occidental, todo lo que significan esos dos ingredientes. Pero además, la adopción en parejas gays significa una explotación del niño, que no puede defenderse de esta situación y que la acepta porque una pareja, que no es familia ni matrimonio, consigue adoptarle.
Por lo que usted explica, hay muchas contradicciones en todo lo que es la defensa de la adopción homosexual…
 -Sí. Por ejemplo, en la Declaración Internacional de La Haya, a pesar de que Holanda es el país más permisivo de la Unión Europea, se acepta la adopción de niños por parte de homosexuales siempre que sean holandeses. El problema de este documento es que mira más el interés de la pareja que el del niño. Por tanto, un niño no es acogido en una familia, sino que es una pareja homosexual s la que recibe a un niño. Pero además, hay mas argumentos para decir “no” a las adopciones por parte de homosexuales: Uno es el afectivo o sentimental, otro es el de la personalidad y la educación de todo lo que es la estructura de la forma de ser del niño y, finalmente, las repercusiones y los riesgos que este tipo de adopción tiene en el resultado educativo del propio niño.
-¿Cuáles son esas repercusiones?
-Sobre todo que es mas fácil que el niño se homosexualice. Además, el niño tiene un sesgo; le falta información. Es como si a mí me explicasen sólo una parte, por ejemplo, de la historia de España. Por otro lado, está la gran cuestión de los derechos. El niño tiene unas exigencias que no puede expresar por la edad que tiene. Dicho esto, debo recordar que tengo un gran respeto por la conducta homosexual y, sobre todo, por los gays y lesbianas como personas. Ellos tienen todos los derechos, como cualquier ser humano, aunque evidentemente esa conducta incluye muchos aspectos de desorden. La homosexualidad egosintónica es la de una persona que se siente bien con su conducta, mientras que la egodistónica corresponde a la de quien, teniendo esa conducta, está mal con ella y tiene ansiedad porque no se siente a gusto.
-¿Qué ejemplos nos puede citar para demostrar esto?
-Aunque no hay una experiencia muy fidedigna porque los estudios son muy pequeños, los niños adoptados por parejas homosexuales tienen más posibilidades de sufrir un desajuste de la personalidad, lo que en inglés se llama personality disorder. Narcisismo, inmadurez y obsesiones son algunas de las manifestaciones de estas personas, que presentan, en definitiva, una personalidad no bien construida. En España hay un estudio del año 2003, elaborado por María del Mar González, una psicóloga de la Universidad de Sevilla, sobre una muestra de 25 parejas homosexuales, pero le falla la base porque es sesgado, no aleatorio. Por tanto, no cuenta con la necesaria metodología científica estricta.
-Entonces, ¿en qué nos basamos?
-En lo que es toda la experiencia de la educación de un niño en familia, entendida ésta como el núcleo de la sociedad, su célula más importante. Los dos primeros elementos en que el niño se apoya para construir su personalidad son sus padres. En ellos basa lo que se llama el modelo de identidad. No sabemos el resultado del experimento o la investigación global sobre lo que puede provocar en un niño el ser adoptado por una pareja de gays o lesbianas. Pero a priori, con los datos que tenemos sobre el tapete (que los hay), podemos afirmar que un niño que es educado por dos personas del mismo sexo tiene más posibilidades de presentar fallos, defectos o errores psicológicos que otro educado por una familia constituida por hombre y mujer.
-Además de las mayores posibilidades de que sea homosexual, ¿qué otros rasgos puede presentar un niño adoptado por gays o lesbianas?
-Va a tener una personalidad más endeble, inmadura, insegura, inestable y con autoestima baja. Por otro lado, todo niño adoptado siempre tiene una problemática de aceptación de la adopción (¿quiénes son mis padres?, ¿de dónde procedo?, etc.). Pero en este caso, además, la pregunta es “de dónde procedo yo” y “por qué tengo yo estos padres que me han adoptado, con unas características distintas a las naturales y habituales”. En definitiva, son niños que deben superar unas pruebas mayores que en el caso de un hijo adoptado por pareja heterosexual.
-Como médico, ¿qué es lo primero que usted nos diría sobre la homosexualidad?
-Antes hablaría de la sexualidad en general, ya que se ha convertido en algo así como una religión en los últimos 30 años. Se ha endiosado y ha pasado a ser como algo divertido y banal de lo que se puede hablar a cualquier hora. Y esto ha perdido al ser humano, el mismo que protagoniza grandes avances científicos (investigación en medicina, trasplantes, etc.). Y el hombre está perdido en el sentido de que no tiene criterio, o tiene menos, porque su ética se mueve en unos parámetros que yo califico de light, ese adjetivo que presenta como ingredientes el hedonismo (placer por encima de todo), el consumismo (tanto tienes, tanto vales), la permisividad (todo vale, no hay campos restringidos) y el relativismo (el único absoluto es precisamente la absolutización de lo relativo). Esta tetralogía, hilvanada por el materialismo, da lugar a la ética indolora, también llamada New Age o religión a la carta. En resumen, la sexualidad está dentro del campo de la afectividad. El sexo sin amor, como “de usar y tirar”, es una relación cuerpo a cuerpo en la que se utiliza al otro como objeto de placer. En el otro extremo, está la relación sexual con amor auténtico, de persona a persona, íntegra. Vivimos en una sociedad que utiliza a las personas como si fueran cosas. Y en todo ese registro de la permisividad, aparece la homosexualidad, cuyo gen no se ha descubierto todavía en ningún país. Pero al mismo tiempo, existe una presión muy fuerte de los grupos homosexuales a favor de esta orientación, lo que la ha convertido precisamente en una religión mientras paradójicamente se presenta la sexualidad como algo divertido.
-Aunque la mentalidad de ahora tiene mucho de nuevo, la atracción hacia personas del mismo sexo no es nueva, ¿verdad?
-La homosexualidad ha existido siempre en la historia del pensamiento, aunque con porcentajes muy pequeños. Hoy se sabe que la homosexualidad congénita la tienen entre el 2 y 5 por ciento de gays y lesbianas, mientras que el resto es adquirida. Hay muchos factores (sociales, culturales, educativos y económicos) que explican la homosexualidad adquirida. Es la gran arma de los grupos mediáticos orientación, que tratan de presentar esta orientación como algo normal y, entonces, presionan a la sociedad para que la sociedad la promocione.
-¿Cómo suele definir usted lo que es y lo que no es la homosexualidad?
-La homosexualidad no es una enfermedad, sino un desajuste psicológico que puede ser congénito o adquirido, pero que tiene solución.

Posteado por Sergio Ciotti en VIDA Y FAMILIA

A continuación los invito a ver una entrevista a las diputadas Cyntia Hotton y Fernanda Gil Lozano  or el periodista Jorge Jacobson. En ella se puede ver una muy clara exposición de los derechos que nos permite la verdadera libertad fruto de los valores y el contraste de aquellos derechos que en forma presionada brotan de posturas egoístas y egocéntricas.