Sexualidad

La Guerra de los Sexos

Por P.A. David Nesher

Desde lo que hemos entendido en estos años de investigación de la Torah (Instrucción) divina, sabemos que, todo ser humano ha sido colocado en esta Tierra como representante de Dios (Elohim) sobre los órdenes de los seres inferiores. Éstos últimos no pueden comprender ni reconocer la soberanía del Eterno; sin embargo, fueron creados con la capacidad instintiva de ver la Gloria divina a través del ser humano posicionado mesiánicamente. Desde aquí cada uno de estos animales está apto para amar y servir al hombre que en propósito cumple la misión de promoverlos como criaturas, garantizándoles las mejores condiciones de vida.

Los invito a disfrutar de esta AULA VIRTUAL que junto a mi esposa Laura Arco dimos para todos aquellos que quieren adquirir el correcto conocimiento del propósito eterno de Dios en nuestras vidas.

PRIMERA PARTE:

SEGUNDA PARTE:


Bitácoras relacionadas con esta CLASE VIRTUAL:

“¡Te Voy a Hacer el Amor!”

Me dijo:
¡Te voy a hacer el amor!…

Me sirvió una copa de vino, llenó la bañera 3/4, conocía la temperatura exacta de cómo me gustaba el agua, me quitó la ropa y me ayudó a entrar… Me lavó el pelo, la espalda y los pies. Me llevó a la cama y mientras me secaba el pelo humedecía mi alma, me acostó boca abajo y comenzó a masajear mi espalda, no decía nada, pero su suave respiración era lo más bonito que podía oír. No sé en qué momento me dormí… Pero cuando desperté en sus brazos me dijo:

_ “Hay muchas maneras de hacer el amor.


Respiré profundo y lo besé. Y esta vez lo hicimos como yo sabía, con el cuerpo (ese amor salvaje que nace en la piel).

Él sabe perfectamente cómo hacer el amor cada día y es que para hacer el amor no es necesario el encuentro físico, se puede hacer el amor de muchas maneras; con una dulce caricia, una mirada, con una sonrisa cómplice, con un abrazo fuerte y sin decir nada, con un pecho amigo donde esconder las lágrimas… ¿Con una flor? ¡No,… él nunca me regaló flores!… ¡Sin embargo, fue capaz de traer la primavera a mi corazón!…

Autor: Facundo Cabral

La Masturbación “santa”

Por Moisés Franco

“…La religión es el opio del pueblo. Se necesita la abolición de la religión entendida como felicidad ilusoria del pueblo para que pueda darse su felicidad real…”

Karl Marx 1

Quise empezar este texto con una de las frases más polémicas del polémico filósofo alemán porque -más allá de las múltiples interpretaciones que ha tenido- creo que ilustra muy claramente el espíritu de este artículo.

La masturbación, también mal definida como onanismo, ha sido difundida como una práctica pecaminosa por parte del cristianismo sin una explicación clara de por qué lo es. Así, los dogmas han alimentado mitos casi cómicos como “te van a salir pelos en las manos” o “se te va a caer el pene” entre otros extraños dichos que buscan lo mismo que toda religión: alimentar el miedo en base a la ignorancia.

La masturbación se encuentra dentro de las tantas acciones englobadas en el concepto hebreo de “zera levatalá”, traducido como derramamiento de semen en vano. Para entender mejor esta idea y sacarla del dogmatismo religioso quisiera mencionar lo expuesto sobre el tema por el rabino Noson Weis en su estudio “La represa de Noaj”2.

Él explica que la causa del diluvio universal fue principalmente el derramamiento de semen en vano y el robo. Weis comenta que existe una energía creativa que renueva el universo constantemente y que “… (el) recipiente sobre el cual es vertida constantemente esta energía de creación es el ser humano mismo”.

Pero para que esa energía pueda ser bien recibida por el recipiente sin que se derrame y ocasione destrucción debe éste estar en posición correcta. Dicha posición es el amor en el matrimonio que busca permitir que el Eterno traiga más vasijas al mundo donde depositar su benevolencia (energía creativa).

Esta autoridad judía explica que el placer y la alegría propia del acto sexual son una clara representación de la inmensa alegría y placer que tiene el Eterno al dar vida. Entendiendo esto, quedarse con el goce de la relación sexual sin tener la intención de promover la vida humana es un acto de robo, tanto a YHVH porque le impedimos derramar más benevolencia, como para la humanidad entera porque la privamos de recibir más de dicha cualidad divina.

Este tema sin duda merece un tratamiento mucho más profundo que el que puede darse en este texto, pero lo traigo a colación para dejar en claro por qué es pecado la masturbación.

Ahora bien, ¿por qué el título de este escrito? Porque existe otra práctica pecaminosa que es comparable a la masturbación pero que pasa mucho más desapercibida.

Comenzamos citando a Marx quien hace una analogía entre el opio y la religión. Básicamente porque esa droga tiene una función analgésica poderosa, es decir que distrae y calma el dolor. De la misma forma la mentalidad religiosa busca ser un calmante para los dolores ónticos y

materiales del ser humano y, al igual que el opio, genera imágenes fantasiosas en la mente permitiendo evadirse de la realidad.

Muchas veces en el ámbito donde me desenvuelvo se suele pensar en religión en términos de instituciones formales (catolicismo, evangelicalismo, budismo, judaísmo, islamismo y otros ismos).

Sin embargo, así como la masturbación busca sólo el placer individual pero no tiene interés en traer hijos al mundo, del mismo modo una persona puede ejercer una masturbación “santa”. Me refiero a tener una búsqueda espiritual, la cual por ejemplo puede usar el nombre bendito del Mesías, del Eterno, de la torah y las enseñanzas de un mentor espiritual a fin de sólo satisfacer su placer egóico.

Quien practica esta suerte de masturbación “santa” (entiéndase el encomillado como ironía) busca sentir el placer de creerse santo y cercano al Creador, pero no tiene la intención genuina de traer nuevos hijos a la familia de Dios (Efesios 2:19).

Es decir, la religión personal busca por un lado generar un placer almático egoísta (como el onanismo) y es un instrumento para evadirse de los conflictos y traumas internos, para aliviar lo doloroso de la realidad presente (como el opio).

No tiene una intención real de transformar el mundo, sino que después de su práctica ritual (sea cual sea) se siente descansado y tranquilo, como quien acaba de masturbarse.

En cambio, vemos a nuestros patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, quienes buscaban una intimidad con el Bendito, pero para ser parte activa de la promesa de restauración de la humanidad.

Así llegamos a Jesús (en adelante preferiré usar su nombre en hebreo, Yeshúa, para diferenciarlo de la masturbación espiritual promovida por el cristianismo usando el nombre griego).

El verdadero Mesías, no el distorsionado facilitador de opio promovido por la religión, tenía una relación tan íntima con su Papá que eran uno (Jn. 17:11). Pero no anhelaba esa unidad para “sentirse bien”, sino que de esa relación obtenía poder para sanar enfermos, echar fuera demonios, multiplicar alimentos y sobre todo para enseñar con autoridad la torah (instrucción divina) a fin de que su entorno creyera en la benevolencia del Eterno y quisiera “nacer de nuevo” como hijo del Altísimo.

La verdadera adoración, la que es en Espíritu y verdad, acerca al ser humano al amor de YHVH pero no se queda ahí, sino que en base a esa cercanía dispone de todos y cada uno de sus recursos para dar a conocer a otros a la vida eterna.

Por eso, Yeshúa les encargó a sus herederos ministeriales que “vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado…” (Mt. 28:19, NBLH).

Entonces, si tu vida de oración y estudio de las Escrituras Sagradas no produce evidencias de fe que traigan nuevos discípulos, porque tal vez ni siquiera lo intentas, entonces lejos estás de tener intimidad con el Creador.

En un mundo cada vez más degradado y con la maldad tan activa la pasividad no es una opción para un verdadero hijo del Eterno. El desafío es salir de la propia religión, la personal, de la comodidad de estar “tranquilo” en la masturbación almática para dejar que Su Espíritu Santo nos insemine vida a fin de compartir con nuestro entorno y elevarlo hacia YHVH.


“Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.”
(1 Ped. 2:9| NVI)


CITAS

1- “Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel”, Karl Marx, Deutsh-Französischen Jahrbücher, Alemania, 1844. Traducciones compiladas.

2- “La represa de Noaj”, Noson Weis, publicado en AishLatino.com y tomado el 30/11/19 a las 19:15 bajo el siguiente enlace: www.aishlatino.com/tp/i/mayanot/La-Represa-de-Noaj.html?mobile=yes

¿Cómo Reparar (Tikun) la Sexualidad Matrimonial en Sukot?

Por P.A. David Nesher

“A los quince días del séptimo mes, cuando recojáis el producto de la tierra, celebraréis la fiesta del Eterno por siete días. En el primer día habrá descanso solemne, y el día octavo será descanso solemne…En las cabañas habitaréis por siete días; todo nativo de la casa de Israel habitará en las cabañas,Para que vuestras generaciones venideras sepan que en cabañas hice Yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto; Yo soy el Eterno, vuestro Dios. 

Vaikra (Levítico) 23:39 y 42-43

En el tiempo que llevamos peregrinando la fe en sus raíces ontológicas, hemos aprendido que Sukot es la festividad divina que no se concreta con pensamientos y palabras, sino en hechos, donde en la construcción física material de la Sukah con nuestras propias manos, nos humanizamos y nos elevamos para llegar hasta las “Nubes de Gloria” (en hebreo “Hananei Kavod“).

La expresión “Hananei Kavod” (“Nubes de Gloria“) describe el escudo protector de la espiritualidad que cubría las tiendas donde vivieron los Bnei Israel en sus 40 años en el desierto. Fue esa experiencia espiritual colectiva la que determinó el cambio de su realidad como seres humanos libres, ya no esclavos de Mitzrayim (Egipto).

El Talmud explica que el mandamiento en hebreo de la Sukah, “Taassé veló min Heassui” (que significa: “¡haz tú mismo las cosas y no esperes que otros las hagan por ti!”), esta diciéndole al jefe de familia no te quedes parado a un lado viendo las cosas suceder y asume la responsabilidad para poder cambiar la realidad de tu hogar sometido a las dificultades cotidianas.

Los códigos lumínicos de la Torah revelan que la humanidad, esclava del sistema reptiliano de cosas, utiliza la fuerza de la virilidad y la fuerza de la feminidad con el objetivo de que el placer sexual no se eleve a las zonas celestiales. De ese modo, dicho placer genera la klipá (caparazón) del hedonismo que encierra a todo varón y mujer en pareja dentro de la infra-animalidad. De este modo, el mundo físico se mantiene en su tendencia a la entropía. Esto crea finalmente una distorsión significativa en las diferentes dimensiones del Mundo Superior.

El Rabi Isaac Luria Ashkenazi (conocido como el Arizal), de bendita memoria, recomienda hacer la oración en la Suka:

Baruj Atá YHVH Eloheinu Melej Haolam, Asher Kideshanu Bemitzvotav, Vetzivanu al netilat Lulav”.

En español esta bendición se dice así:

Bendito seas Tú, Eterno, Soberano del universo, que nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado acerca de sostener el Lulav“.

Ahora bien, conviene meditar en algunos secretos que esta berakáh contiene y que tiene que ver con el tikún (reparación) que un matrimonio espiritual debe hacer al celebrar esta fiesta, para asegurar el tikún de todo aspecto celestial que se haya visto afectado por el incorrecto uso de la sexualidad humana.

Para lograr eficazmente esta misión mesiánica debemos saber que la expresión Netilat quiere decir “súbelo“. Una pregunta surge del significado de esta expresión:

¿Por qué y para qué se tiene que subir?

En primer lugar, debo decirles lo siguiente:

El Lulav: representa al hombre. 🌿
El Etrog: representa a la mujer. 🍋

Entonces, para lograr la reparación (tikún) de los cortos circuitos conyugales mal hechos, se une el lulav (varón) y etrog (mujer) y se los eleva hacia arriba, señalando a las esferas celestiales el deseo que ese matrimonio tiene de santificar el Nombre divino, realizando las meditaciones (“Nubes de Dios”) que no se hizo en su momento. Entonces se capta en el Mundo de Arriba que en esa familia se desea realizar dicha reparación.

Esto significa que cuando el jefe de familia entra a la Sukah y hace el Netilat Sukah esta elevando al binomio varón-mujer en su union (relación conyugal) con los nombres del Eterno, y subsanando los cortocircuitos conyugales, permitiendo la generación de periodos de simjáh (o alegría interior) en esa pareja. Así comenzará un fluir glorioso de dicha alegría hacia el entorno que ese matrimonio ha recibido por heredad de propósito y misión.

Es decir, que un matrimonio que obedece el mitzváh de habitar en sukah, y agitar las cuatro especies al ingresar en dicho habitáculo, esta reparando todo lo que la humanidad ha hecho en el uso hedonista de la sexualidad, y evitando que la Creación sea presa del caos.

Entonces, la fiesta de Sukot tiene sin duda un mensaje universal que nos enseña que a través de nuestras acciones, podemos alcanzar las “Hananei Kavod” (o “Nubes de Gloria“) para hacer frente a las dificultades y desafíos humanos. Sukot permite a cada matrimonio que la practica, elevarse espiritualmente como seres humanos, y dominar así como una unidad desde la que el Eterno se manifiesta soberanamente bendiciendo todo nivel de la fisicalidad.

¡Que el Eterno te permita adquirir este poder mesiánico en tu pareja!

Jag Sameaj!

Recomiendo leer la siguiente bitácora para vivir una Fiesta acorde al Espíritu del Eterno:

La Educación Sexual de Género es Abuso Infantil (Agustin Laje)

Cambios que terminarán de aniquilar la libertad educativa para sumir a todos los niños de Argentina a un adoctrinamiento uniformizante.

El patriarcado no existe.

Por Agustín Laje

En 1969, la feminista radical Kate Millet publicaba su afamado libro Sexual Politics —considerado en 1998 por el New York Times como una de las diez obras más influyentes del Siglo XX—. Una renovada narrativa feminista se expresaba en aquellas páginas, articuladas por un viejo vocablo que, aggiornado, volvía a tomar centralidad discursiva: “el patriarcado”.

El concepto ya había sido utilizado antes por Friedrich Engels quien, en El origen de la familia, el Estado y la propiedad privada, adjudicaba su raíz a la aparición de la propiedad privada.[1] Pero Millet le daba, 85 años más tarde, un alcance mucho más importante. El “patriarcado” es ahora el régimen político “a través del cual la mitad de la población, que es femenina, es controlada por la otra mitad, que es masculina”.[2] El “patriarcado” es el sistema de dominación fundamental, vale decir, atraviesa todos los otros tipos de sistemas de dominación (si en Engels el sistema de clases es fundamento del “patriarcado”, en Millet el “patriarcado” es fundamento del sistema de clases).

En una palabra, el “patriarcado” es un sistema estructurado para colocar, de manera inexorable, a la mujer en inferioridad respecto del hombre. Las tesis más extremas del “patriarcado” motorizan el lesbianismo como “forma de resistencia”, pues la heterosexualidad equivaldría a “dormir con el enemigo” (la propia Millet, sin ir más lejos, era lesbiana).

No obstante, aquí argumentaré que, en verdad, el “patriarcado” ya no existe en los países occidentales, y ello no gracias a la vocinglera militancia feminista, sino gracias al sistema económico y político que tanto odian las feministas: el capitalismo de libre mercado y la democracia liberal.

Los datos de la realidad, en efecto, parecen mostrar algo bien distinto de lo que establece el discurso del “patriarcado”: en numerosas dimensiones e indicadores de la vida social, cuidadosamente omitidos por el feminismo, el hombre aparece mayormente perjudicado.

Veamos algunos ejemplos.

A nivel mundial, el 79% de las víctimas de homicidio son hombres[3] (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito). En Argentina, por caso, en el año 2014 —los datos más actualizados de que disponemos— se cometieron 3.269 asesinatos, de los cuales el 83,60% corresponde a hombres asesinados (2733 hombres), y el 16,40% a mujeres asesinadas (536 mujeres).[4]

En las guerras, históricamente, el más perjudicado ha sido siempre el hombre. En una de las más recientes, la de Irak, las bajas correspondientes a Estados Unidos fueron un 97,68% hombres.[5]

En lo que hace a la violencia contra la mujer, es interesante advertir que las más altas tasas se registran precisamente en aquellos países donde menos libertad económica hay, si se compara el siguiente gráfico del Banco Mundial[6] con los datos del ranking de libertad económica de la Heritage Foundation.[7](Llamativamente, ni el Banco Mundial ni otras Organizaciones Internacionales han hecho estudios profundos sobre la violencia de la mujer contra el hombre).

A nivel mundial, la esperanza de vida de una mujer es 5 años mayor que la de un hombre. En un análisis entre países, podemos advertir asimismo que la mujer vive más allí donde la economía es más libre (Organización Mundial de la Salud).[8] Un dato curioso complementario: también a nivel mundial, hay tres veces más suicidios en hombres que en mujeres (Organización Mundial de la Salud)[9].

Veamos algunos datos relativos al mundo laboral. En lo que hace a la mano de trabajo infantil, la Organización Internacional del Trabajo calculó en 2012 que los niños tienden a participar más en la producción económica que las niñas (148,3 millones en comparación con 116,1 millones en el caso de las niñas). La tasa de empleo fue de 18,1% para los niños en comparación con 15,2% para las niñas.[10]

Las tasas de accidentes laborales son desproporcionadamente desventajosas para los hombres. En Argentina por ejemplo, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo informó que en 2014 el 81% de los perjudicados por “Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales” eran hombres, en comparación con un 19% mujeres.[11]

A partir de la Revolución Industrial, la mujer ha ido tomando cada vez mayor participación en el mundo laboral. La ampliación progresiva que desde entonces ha experimentado lo que llamamos “mercado”, ha beneficiado esta incorporación femenina a la economía, debido a que su propia estructuración lógica maximizadora impide la discriminación sexual (y de cualquier tipo) bajo el riesgo de incurrir en mayores costos: nadie que quiera maximizar económicamente su negocio pagará más alguien “por ser hombre”.

A nivel mundial, casi un 40% de la población activa actual son mujeres según el Banco Mundial. En los países económicamente más libres, otra vez, la tasa es mayor.

Veamos el caso de Estados Unidos.[12] Hacia 1870, sólo un 14% de las estadounidenses en edad laboral trabajaban fuera de la casa. Pero hacia 1940, el número ya se había duplicado. Para 1970, aproximadamente el 43% de las mujeres de Estados Unidos con edad superior a los dieciséis años tenía un trabajo asalariado. En 1996, eran casi el 60% las que trabajaban. En 2014, según datos del Banco Mundial, un 46% de la mano de obra norteamericana estaba formada por mujeres.[13] Y no menos importante, según estudios de la revista Fortune, hoy las mujeres son propietarias del 65% de todos los bienes de Estados Unidos.[14]

La igualdad de la mujer respecto al hombre es un proceso y, como tal, debe ser analizado como una película y no como una fotografía. La mayoría de los errores del feminismo consiste en analizar la instantánea en lugar del largometraje. En la base de este proceso igualador se encuentra el sistema económico que, paradójicamente, el feminismo insiste con atacar.

La antropóloga Helen Fisher ha destacado precisamente cómo los cambios económicos, desde la Revolución Industrial hasta la actual Revolución de la Información, benefició a la mujer. Su tesis es que el actual capitalismo puede incluso darle grandes ventajas por sobre el hombre; de ahí que su trabajo se haya titulado El primer sexo.[15] Fundamentalmente, Fisher destaca el crecimiento del sector servicios frente al industrial, respecto de lo cual ya podemos darle razón en virtud de datos concretos como que a nivel mundial el sector servicios es ocupado por un 54% de mujeres (Banco Mundial).[16]

Probablemente se nos diga, empero, que “si bien la mujer se incorporó al mundo laboral, el patriarcado se expresa pagándoles menos salarios a éstas en comparación a los hombres”. Es la falacia de la “brecha salarial”, que ha sido destruida por la feminista (disidente) Christina Hoff Sommers.[17] En una palabra, el origen de la falacia tiene que ver con comparar hombres y mujeres haciendo diferentes trabajos; cuando se los compara en un mismo trabajo y misma cantidad de horas, no hay desigualdad (conforme a la lógica de mercado ya expuesta). Pero los análisis feministas no tienen en consideración cuestiones tan importantes como profesiones elegidas, tipos de trabajo y cantidad de horas laboradas por mes.

Sumemos otra curiosidad respecto del “patriarcado” en lo que hace a la dimensión económica de la sociedad: entre el 75% y el 80% de las personas en situación de calle son hombres.[18] Curioso sistema de dominación contra la mujer, que tiene a sus hombres sin techo.

¿Y qué hay de la educación? En este ámbito tampoco parecemos encontrar ya rastros del mentado “patriarcado”. En el siguiente gráfico del Banco Mundial[19] podemos ver, a nivel global, que las curvas de niños y niñas ya se encuentran prácticamente solapadas, lo cual significa que hay igualdad en la finalización de la educación primaria y secundaria.

En lo referente a la educación terciara y universitaria, no podemos decir que haya actualmente igualdad, sino clara ventaja para la mujer. A nivel global, la mujer se egresa un 33% más de universidades que los hombres.[20] Según el Informe Global de la Brecha de Género 2015 (Foro Económico Mundial), “las mujeres ya representan la mayoría de estudiantes en casi 100 países”.[21] Veamos de cerca el caso argentino: según los datos del último censo, de los 1.929.813 argentinos que completaron su formación universitaria, 1.050.662 son mujeres, y apenas 879.151, hombres. Significa que hoy si una empresa publica una búsqueda profesional recibirá 55 currículas femeninas, contra 45 masculinas. Hay que destacar en el censo anterior los egresados eran 582.574 mientras las egresadas 559.577, lo cual significa que la brecha sigue en crecimiento: mientras que en una década estas últimas se duplicaron, los egresados hombres crecieron sólo 50%.[22]

Midiendo precisamente salud, educación e ingreso, el “Nuevo Índice de Desarrollo Humano relativo al Género” (Naciones Unidas) dio para Argentina un valor de 1,001, donde 1 representa la igualdad total, >1 desigualdad en favor del hombre y <1 desigualdad en favor de la mujer.[23] Es decir, hay una completa igualdad, incluso con una centésima a favor de la mujer.

Nos detengamos aquí a insistir con la importancia del sistema económico (para profundizar este punto, ver artículo de mi autoría en Revista FORBES). El Cato Institute ha cruzado los datos del Índice de Libertad Económica en el Mundo con indicadores sociales relativos a las mujeres, que se desprenden del Índice de Desigualdad de Género (IDG) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2010), y ha encontrado cosas asombrosas. Entre otras, ha comprobado que la desigualdad entre hombres y mujeres es dos veces más baja en los países con una economía capitalista que en aquellos que mantienen una economía cerrada y reprimida.

Asimismo, otros indicadores nos resultan significativos: en los países económicamente más libres, 71.7% de las mujeres ha terminado la educación secundaria, mientras en los menos capitalistas sólo 31.8% ha podido pasar por ella y finalizarla; los Parlamentos de los países económicamente más libres tienen una media de representantes mujeres doblemente mayor a la de los menos capitalistas; la mortalidad maternal en los países económicamente más libres es de 3.1 por cada 100,000 nacimientos, mientras en los países menos capitalistas ese valor se encuentra en 73.1 muertes; la tasa de fecundidad de adolescentes en los países económicamente más libres es de 22.4 por cada 1,000 mujeres de entre 15 y 19 años, mientras en los países menos capitalistas encontramos 87.7 casos.

Pero subrayemos lo siguiente. El feminismo insiste en ver “patriarcado” precisamente en las sociedades que, con arreglo a sus sistemas políticos y económicos, más igualdad lograron para los sexos. Así, nunca faltan protestas tan extravagantes como aquella que se hizo recientemente contra la depilación femenina por ejemplo (¡justo cuando muchos hombres empiezan también a depilarse!), mientras se guarda un silencio de tumba respecto a lo que acontece en otros puntos del globo donde otros sistemas políticos, económicos y culturales, mantienen a la mujer oprimida —principalmente en África y Medio Oriente—, con prácticas tales como la ablación (mutilación del clítoris) o el matrimonio de niños.

Frente a estos hechos, esta Nueva Izquierda de la cual el feminismo radical es parte, tiene listo su discurso contra el “etnocentrismo”, en favor del “multiculturalismo”, y da por cerrada epistemológicamente cualquier tipo de crítica.

Son contradicciones de ideologías que, diciendo estar del lado de la mujer, sólo buscan atacar los fundamentos del propio sistema que hizo del llamado “patriarcado” una pieza de museo histórico para Occidente.



[1] Ver Engels, Friedrich. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. La Plata, De la Campana, 2011, p. 51.

[2] Millet, Kate. Sexual politics. Illinois, University of Illinois Press, 2000, p. 25.

[3] https://www.unodc.org/documents/gsh/pdfs/GLOBAL_HOMICIDE_Report_ExSum_spanish.pdf

[4] http://www.datosmacro.com/demografia/homicidios/argentina

[5]

[6] http://blogs.worldbank.org/opendata/es/igualdad-de-genero-que-muestran-los-datos-en-2016

[7] http://www.heritage.org/index/pdf/2016/book/Highlights_Spanish.pdf

[8] http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2016/health-inequalities-persist/es/

[9] http://www.who.int/gho/publications/world_health_statistics/2016/en/

[10] http://www.ilo.org/ipec/Informationresources/WCMS_IPEC_PUB_23776/lang–es/index.htm

[11] http://www.srt.gob.ar/estadisticas/anuario/2014.pdf

[12] Datos tomados de Fisher, Helen. El primer sexo. Las capacidades innatas de las mujeres y cómo están cambiando el mundo. Madrid, Santillana, 2001.

[13] http://es.theglobaleconomy.com/USA/Labor_force_percent_female/

[14] http://www.lanacion.com.ar/1814990-critica-al-feminismo-radical-despues-de-niunamenosensayo

[15] Fisher, Helen. El primer sexo. Las capacidades innatas de las mujeres y cómo están cambiando el mundo. Madrid, Santillana, 2001.

[16] http://datos.bancomundial.org/tema/genero

[17] https://www.youtube.com/watch?v=1oqyrflOQFc

[18] Ver Hurst, Charles. Social InequalityForms, Causes, and Consequences. Estados Unidos, Allyn and Bacon, 1998. También consultar Roleff, Tamara. The Homeless: Opposing ViewpointsEstados Unidos, Greenhaven Press, 1996. Para el caso español, http://www.ine.es/prensa/np761.pdf

[19] http://blogs.worldbank.org/opendata/es/igualdad-de-genero-que-muestran-los-datos-en-2016

[20] http://www.lanacion.com.ar/1814990-critica-al-feminismo-radical-despues-de-niunamenosensayo

[21] https://www.weforum.org/es/agenda/2015/11/informe-global-de-la-brecha-de-genero-2015/

[22] http://www.lanacion.com.ar/1615742-mas-mujeres-graduadas-que-hombres

[23] http://www.ar.undp.org/content/argentina/es/home/presscenter/articles/2014/08/22/el-pnud-argentina-dialoga-sobre-igualdad-de-g-nero-con-referentes-mendocinas.html

En la Última Década, en Inglaterra, las Consultas por Tratamientos Hormonales de Cambio de Sexo se dispararon un 4000%

El Ministerio de la Mujer y la Igualdad del Reino Unido, dirigido por Penny Mordaunt y que está alineado en las políticas de género internacionales, quiere estudiar las causas que han llevado a un incremento del 4000% de los tratamientos transgénero en los menores de edad.

La propia ministra dejó en claro el crecimiento que se dio en la última década y que llamó la atención de los grandes medios británicos. Durante el último año, más de 1.806 niñas se han sometido a tratamientos dentro del sistema de salud del Reino Unido.

Son datos ciertos, proporcionados por el propio Ministerio británico, lo que provoca conmoción en cualquier lector, con independencia de la ideología y más entre los que nos dedicamos a la enseñanza o somos padres, porque no cabe duda de que lo que está pasando con los niños ingleses les pasará en muy corto periodo de tiempo a todos los europeos.

Son varias las razones por las que nadie puede permanecer indiferente ante el hecho de que estos tratamientos se estén produciendo en un número cada vez mayor y en edades cada vez más tempranas.

Primero: porque afecta a menores que deberían pensar en cualquier cosa menos en el sexo.

Segundo: porque los tratamientos son irreversibles y se trata de la única cosa que se les permite hacer a los menores sin el consentimiento paterno yque además tiene consecuencias fisiológicas y psicológicas para toda la vida.

Tercero: porque semejante incremento no puede sino ser causado por algo distinto a la “necesidad” de tales operaciones por cuestiones intrínsecas al menor. Es decir: las causan los adultos.

Una vez conocido el dato y escandalizados por ello debemos buscar la causa. Yo le diría a la ministra que no busque demasiado lejos, que ella (y sus predecesoras en el cargo) es en parte la causante de esta aberración.

El ministerio que dirige Penny Mordaunt es el responsable de los programas escolares de adoctrinamiento en centros escolares, el que firmó la «Alianza nacional contra la homofobia, bifobica y transfóbica», que actúa en centros escolares del Reino Unido. Esta ‘Alianza’ se firmó entre el Estado y una docena de asociaciones LGTB para inculcar a los niños la idea de que cualquier práctica, orientación o deseo sexual es igualmente válido, que existen niños que son niñas, niñas que son niños e individuos que no son ni una cosa ni la otra, etc. Estos programas, que se introducen en las escuelas –en teoría– para evitar el rechazo que sufren en la adolescencia los jóvenes homosexuales, enseñan a utilizar el propio cuerpo y el ajeno como fuente de placer, a identificar posibles sentimientos homosexuales y a aceptarlos como normales.

Independientemente del logro de su objetivo (personalmente creo que tampoco lo cumplen) está claro que estos programas lo único que pueden generar es confusión y desorientación en los niños y adolescentes, puesto que por definición tanto unos como otros no tienen formado el carácter ni tienen claro quiénes son y mucho menos quiénes quieren ser.

En el caso de los menores de once años sabemos que en su horizonte mental el sexo no aparece. Si por accidente aparece en su vida se muestra como un misterio, como cosas de los mayores que no terminan de comprender ni en su dimensión real ni en sus implicaciones. Por otro lado, en el nivel psicológico, los afectos del niño son de naturaleza muy diferente a las personas adultas. El niño vive en el presente donde lo que tiene delante es amado sin implicaciones de ningún tipo. Un niño puede jugar con un desconocido como si fuese su más fiel amigo y no volver a verlo sin echarle de menos ni preguntarse nada de él, o puede enfadarse y desenfadarse en unas horas con un compañero. Pueden tener mejor relación con una muñeca que con una persona real, porque la realidad es distinta para los niños que para los adultos, abarca más. Los niños no tienen el tipo de relación direccional de los adultos, por lo que no tienen orientación de ningún tipo, y menos orientación sexual.

En cuanto a la diferenciación sexual es algo que tampoco forma parte del universo del niño. Si bien son capaces de distinguir sexos a muy temprana edad (la identificación del sexo es un universal antropológico), no le dan el valor que los adultos le damos, no tratan a uno y otro sexo de manera diferente. Es del todo imposible que un niño o una niña manifiesten espontáneamente su incomodidad con el sexo propio (“asignado”, en la jerga de la ideología de género) o su preferencia por personas de su mismo sexo.

Solo si los adultos se empeñan en que los niños busquen afectos direccionales (la pregunta por el novio o la novia en educación infantil), con la que muchos padres acosan constantemente a sus hijos, los niños se pueden plantear esa cuestión como una realidad posible, y si además se les pregunta si están más a gusto con los de su propio sexo o si sienten por algún compañero atracción, los niños en su imaginación pueden crearse una idea equivocada de lo que son las relaciones con sus compañeros. En estos programas, por ejemplo, se les pregunta a los niños si tienen novio y a las niñas si tienen novia.

Plantear en un niño un conflicto como este, ponerles a jugar a que los niños sean niñas. y las niñas, niños, para “ver cómo se sienten”, puede excitar la imaginación infantil, que, como dijimos, tiene trastocado el criterio de realidad, creando a veces la ilusión de ser lo que no se es, y esta imaginación es más potente en el caso de las niñas.

La confusión en la infancia llevará inexorablemente a una confusión mayor en la pubertad, puesto que, en este periodo, como veremos, el conflicto es parte de la vida.

En cuanto a los adolescentes, el discurso adoctrinador en los colegios puede causar también un daño irreparable. Pensemos que la adolescencia es una etapa de crisis, donde todo lo aprendido en cuestiones de moral y política se pone en entredicho y donde el joven busca una afirmación en muchos casos contra la sociedad o el estilo de vida de los padres.

En la adolescencia el joven no encuentra su lugar y camina, como un náufrago, en busca de su lugar en la vida: busca afiliaciones (políticas, musicales, artísticas, religiosas), busca su afirmación y quiere ser tratado como adulto, pero tiene constantes recaídas a la infancia. No hay nada sólido en la vida del adolescente y este periodo se caracteriza por la búsqueda constante de su ser. El adolescente se ha iniciado ya en el amor direccional, ya le gusta alguien, aunque ese alguien cambie constantemente. Aún no ha llegado al amor pleno, sino que está en el mundo de los amores. La vida del adolescente puede ser pensada como los fuegos artificiales: mucha intensidad, pero poca pólvora, de tal manera que constantemente salta y vuelve a su ser.

La relación con las personas del otro sexo no es del todo equilibrada. Se da una relación de amor y odio a la vez; por una parte, las tendencias naturales les llevan a la unidad, pero la psicología, con sus dos tiempos madurativos entre hombres y mujeres, les lleva al rechazo, sobre todo entre las chicas. El adolescente se siente doblemente incomprendido: primero por sus padres y después por los representantes del sexo contrario, pero con las personas de su misma edad y sexo se siente plenamente a gusto.

Siendo así las cosas, no es el mejor momento para explicarles en el colegio la posibilidad de un amor homosexual, o trabajar la idea de que los sentimientos hacia sus compañeros deban llevar necesariamente a una idea homosexual o transexual.

Estos programas, sin duda, no cumplen objetivo que se proponen, pero traen una serie de problemas muy graves que deberían tenerse en cuenta, aprendiendo la lección del Reino Unido a la hora de exportarlos al resto de los países.

Varias son las razones que preocupan a los padres británicos, destacándose que el número va en aumento y a edades cada vez menores, cuando deberían estar pensando en otra caso en vez del sexo.

Otro factor de preocupación ante esta escalada de tratamientos hormonales para cambios de sexo es que se haga sin el consentimiento de los padres y sea irreversible. Las consecuencias fisiológicas y psicológicas son de por vida. Que sean adultos quienes promueven esta situación, en muchos casos promoviendo el lobby LGBT, generan un confusión en el infante que termina explotando en la pubertad.

No es de extrañar que aquellas niñas que fueron adoctrinados por estas asociaciones LGTB hace diez años pidan ahora de forma numerosa el cambio de sexo o practiquen la homosexualidad o la bisexualidad de manera momentánea, hasta lograr encontrar su sitio en la vida, es decir, llegar a la edad adulta.

FUENTE:
Prensa Republicana

La Otra Ideología… (El Pariente de la Ideología de Género dentro de la Iglesia Pseudo-Evangélica)

Autor: Prof. Jaime Luis Flores Flores*

“Todo el que se desvía y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios…”

2 Juan 1

 

La ideología de género según el experto politólogo argentino, Agustín Laje, es el “totalitarismo del siglo XXI y no estar al tanto de qué es la ideología de género ni cuáles son sus peligros es no estar al tanto de la política actual”. (Acsiprensa, párr.2, 2018)

El experto en el tema nos ilustra con lujo de detalles al decir que la ideología de género defiende que el sexo no es una realidad biológica dada por la naturaleza sino que es una construcción sociocultural y viene de las entrañas del neo marxismo cultural y cuyo propósito es destruir la familia que nuestro Señor nos demanda defender.

Pertenece a la agenda global, es uno de los ejes principales del nuevo orden mundial cuyo propósito fundamental es el control poblacional porque se dice que los recursos naturales así como la agricultura, la ganadería, etc hace rato que está en crisis a nivel mundial. Por lo tanto, una política global del control de la natalidad es inevitable. ¿Cómo hacerlo?, no es casualidad que en todos los países donde se enquistó dicha agenda con la ayuda de políticos mediocres y egoístas, el estado mismo y fundamentalmente la prensa mediática, se insiste enfermizamente en leyes a favor del aborto, la unión civil de personas del mismo sexo y una supuesta política de salud sexual responsable.

Es verdad, es inevitable el aumento de la población humana, pero también es verdad que la riqueza está en manos de un pequeño club de super ricos ajenos al dolor, el hambre y el sufrimiento de la gran mayoría. Tienen la mejor educación, la mejor comida, el mejor sistema de salud y están hace rato en la búsqueda de la inmortalidad. Viven lejos de las grandes ciudades, en islas secretas, y son anónimos. Son los dueños del mundo y se reúnen en secreto periódicamente.

Tienen un enemigo común, se llama la Iglesia del Señor Jesucristo, su objetivo es exterminarlo de la faz de la tierra porque es la única fuerza con la que jamás pudieron, es más, siempre obstaculizó sus planes y su agenda global.

Durante siglos han maquinado como destruirlo y tenemos argumentos sólidos para afirmar categóricamente que hoy, tienen la mayor oportunidad de hacerlo porque lograron infiltrarse dentro de la misma y su diseño fue elaborado con mucha paciencia, astucia y con ciertas ventajas. Centraron el liderazgo en el pastor, pero se dieron cuenta que necesitaban contundencia y filtraron un concepto errado de apóstol contrario al fundamento bíblico pero atractivo, elitista y ecuménico. Construyeron el servicio de culto minimizando el mensaje bíblico auténtico y lo reemplazaron por el entretenimiento como la promoción de discotecas cristianas.

Lograron desterrar la lectura bíblica generando la ociosidad y escasez de hábitos de lectura. La capacidad de pensamiento crítico, discernimiento y el escrudiñamieto de las sagradas escrituras. Todo es emoción, salvo honrosas excepciones.

Resumen sus ideas en una teología de la avaricia, veamos.

‪-El pacto de Abraham (Génesis 12, 15, 17, 22) es una de las bases teológicas del evangelio financiero. Kenneth Copeland en su libro “The Laws of Prosperity” (Las leyes de la prosperidad) dijo: ”Como el pacto de Dios ha sido establecido, y la prosperidad es una provisión de este pacto, ¡usted tiene que tomar conciencia de que la prosperidad ahora le pertenece!”. No es casualidad ver a los neo apóstoles soñando con aviones privados, según ellos para orar mejor cerca de Dios en las alturas.‬

– “El falso tele-evangelista dice tendenciosamente que el principio básico de la vida cristiana es saber que Dios ha puesto nuestro pecado, malestar, enfermedad, tristeza, angustia y pobreza sobre Jesús en el Calvario y la riqueza del mundo nos pertenece”. Lo que no nos dice que el mismo apóstol Pablo insta a los corintios a dar sus riquezas por los hermanos necesitados, escribiendo: “En el momento actual la abundancia de ustedes suple la necesidad de ellos”, (2 Corintios 8:14).

– Pero el gurú es Robert Tilton, es el ideólogo de la “teología de la compensación”. supuestamente basada en Marcos 10:30, los cristianos deben dar generosamente a los demás, porque cuando lo hacen, Dios les devuelve más a cambio. Es conocido por muchos que la ex bruja mexicana Ana Méndez llega al extremo de afirmar que el “billete habla”, pero no es la única, la secta brasileña “Pare de Sufrir” entrena a sus pastores para el histrionismo y lograr sacar la mayor cantidad de dinero a los incautos analfabetos bíblicos y muchos con título profesional.

– El cristianismo como doctrina auténtica sabe que la fe es la confianza total en la persona de Jesucristo, pero los herejes del evangelio financiero añaden diciendo que la fe es una fuerza, energía y un poder espiritual logrando que las leyes del mundo espiritual funcionen”, Aquello justifica que las cosas materiales se obtienen en el mundo espiritual activando la fe, el padre de esta herejía es el farsante Sur koreano Yonggi Cho.

– Los promotores del evangelio de la prosperidad dicen que “no tenemos porque no pedimos” desvirtuando el texto de Santiago 4:2. Una de sus defensoras dice que “Cuando oramos, creyendo que ya hemos recibido lo que estamos orando, Dios no tiene más remedio que hacer que nuestras oraciones se cumplan…”, es una clave para conseguir resultados como cristiano. Según ellos todo se resuelve con decretos, confesiones, etc. Sus frases son algo así: “Yo decreto en el nombre de Jesús que tendrás una casa, un carro, etc”.

Dicha teología parece que pretenden convertir al Dios auténtico en una especie de “Mayordomo Cósmico” que debe estar dispuesto a atender todas nuestras necesidades aún sean egoístas y nada cristianas.

Por lo expuesto tenemos por un lado a la ideología de género que afecta a la familia, la iglesia y la misma sociedad, pero también tenemos una falsa teología que promueve un evangelio financiero que al haberse enquistado en la Iglesia se ha convertido también en una ideología al que llamaremos “Ideología religiosa pseudoevangélica”.

Ambas son totalitarias y perversas, la primera necesita del aparato del estado para obligar a todos a aceptarla y si no lo haces pagarás las consecuencias. Aquello es una pesadilla en muchos países Europeos y de América como el Canadá y recientemente en Chile y ahora está con todo su apogeo en el Perú.

La segunda tiene cautivos a cientos de miles, quizás millones de creyentes amenazados a ser expulsados, maldecidos cuyas consecuencias son tristes. Son comunes frases como: No juzgues, no critiques, no toques al ungido, te vendrá maldición, etc.

Así como los promotores de la ideología de género pretender obligarnos vía leyes para que aceptemos a alguien como mujer siendo un hombre y viceversa y si nos negamos pagaremos hasta con cárcel por una supuesta homofobia, discriminación y un fundamentalismo religioso, cuando la explicación es 100% biológica y científica. También los promotores de la “Ideología religiosa pseudo evangélica” pretenden obligarnos dentro de la Iglesia a aceptar la falsa autopercepción del líder como el ungido, el escogido, el que recibe órdenes de Dios mismo, etc. como el apóstol, doctor, embajador, rey y pronto dios. De allí se valen para decir frases como: “Dios me ha dicho“, “El Señor mientras caminaba me reveló que voy a ser Presidente de la República, voy a servir y no ha ser servido” y aquellas aberraciones genera movimientos políticos con nombre propio y frases rimbombantes tales como: “Nacidos para gobernar“.

Si no estás con ellos, eres expulsado, difamado, burlado, etc . Ellos exigen en sus miembros obediencia, sumisión, integridad, y fundamentalmente una cobertura espiritual de una autoridad mayor. Sin embargo aquello es lo que menos hacen porque no rinden cuentas a nadie, tienen guardaespaldas, cobran decenas de miles de dólares, tienen carros, casas, propiedades, algunos tienen doble vida. Es triste ver a muchos hermanos que se apartan de las iglesias por diversas razones y forman su propia denominación con nobles intenciones pero siguen exactamente los mismos pasos, es simple, por falta de conocimiento.

En conclusión, hoy tenemos dos ideologías anticristianas, lejos de la verdad de Dios, la primera pretendiendo reducir el crecimiento poblacional con métodos antihumanos y la segunda paradójicamente pretendiendo aumentar exponencialmente el crecimiento poblacional de nuevas ovejas en las congregaciones con el único propósito de trasquilarlas y luego abandonarlas a su suerte para ser devorados por las fieras de una sociedad perversa que marcha a su perdición.

Cuando leemos el evangelio de Juan 21, 1. 15-19

“Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?,

El le respondió: “Sí, Señor, Tú sabes que te quiero”.

Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.

Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”

Él le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”.

Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”.

Le preguntó por tercera vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”

Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo:

“Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero”.

Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas.

Lo que podemos sentir es temor y temblor y se hace más intenso cuando leemos Mateo 18:5,6.

“…Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino delas que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar”.

Entonces somos conscientes que lo único que nos mantiene fortalecidos es nuestra confianza puesta en el verdadero y único Señor de Señores, Jesucristo el que vive para siempre, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

 

* Mg. Jaime Luis Flores Flores (Cohen University USA) es Profesor de Investigación Científica, Diseño y Desarrollo de Tesis.Escuela de Post Grado. Universidad Católica SS. Lima Perú.

El Sexualidad Mesiánica frente al Sexo Reptiliano

Por P.A. David Nesher

 

“No haréis según la práctica de la tierra de Egipto donde morasteis; ni obraréis conforme al uso de la tierra de Canaán, adonde Yo os llevo, ni actuaréis según sus costumbres. Cumpliréis con mis juicios y mis estatutos guardaréis, siguiéndolos; Yo soy el Eterno, vuestro Dios.” 

(Levítico 18:3-4)

 

En el capítulo anterior hemos estudiado cómo la Torah legisla leyes y promulga mandatos cuya finalidad última era desarraigar las normas y costumbres paganas, en las cuales la humanidad en general, e Israel en particular, estaban inmersos. Pero en este capítulo 18 de Vayikrá (Levítico), la Torah enfrentará a los hebreos con leyes claras y pertinentes todo lo referente a la sexualidad del hombre y de la mujer. Leyes para salvaguardar la moral social e individual, presentadas en un estilo parenético, con la fórmula estereotipada y enfática “Yo Yahvéh” (“Yo Soy el Eterno“). Con esta afirmación, el Eterno establecerá una clara separación entre Israel y el resto de las naciones, al declarar este principio: “Me pertenecen, no harán como el mundo hace.”

Este texto muestra que los hijos de Israel han sido llamados a ser diferentes a los demás pueblos del mundo, especialmente cuando los pueblos son tan inmorales como los egipcios y los cananeos.  Los persas, por ejemplo, animaban a los varones a realizar uniones maritales con madres, hijas y hermanas, en base de que dichas relaciones tenían un mérito especial delante de los ojos de los dioses.

Israel está sujeta a una vocación que proviene del Mundo de Arriba. Cada miembro de Israel debía ver en estos paradigmas jurídicos las bases de una cultura verdaderamente humana, que los comprometía a ver en estas leyes una obligación moral estrechamente relacionada con la Alianza de Yahvéh que hacía de ellos un pueblo santo diferente de los demás.

Los hebreos hemos sido llamados a comer de una manera integral y diferente, vestir con estilos diferentes, hablar claramente diferenciados, etc. ¿Podemos entonces mirar las prácticas de los demás pueblos y hacer lo contrario? ¿Es eso lo que Yahvéh quiere enseñarnos con esta palabra? Hasta cierto punto esto está bien, pero si vamos a dejar que las prácticas de los paganos determinen nuestra conducta, es posible que dejemos de hacer algo que Yahvéh aprueba e incluso manda. ¡No vamos a dejar de hacer algo bueno sólo porque los demás lo hacen!

Por lo tanto, sigue el versículo 4 diciendo: “…habréis de cumplir MIS estatutos y guardar MIS leyes para andar en ellos.” Dejando así bien claro que no son los paganos los que determinan nuestra conducta, sino la Torah de Yahvéh. En el camino de restauración hay muchos ex cristianos que rechazan todas las cosas que hacen los cristianos. Pero sólo por el hecho de que se hagan ciertas cosas en el mundo cristiano no es una razón suficientemente fuerte para rechazarlo. Por ejemplo, no podemos dejar de leer las Escrituras porque los satanistas las estén leyendo. Esa actitud no es sana y al final llevará a la persona a desviarse del camino recto.

Cuando Dios creó el mundo, bendijo al varón y a la mujer con la capacidad de procrearse y perpetuar su simiente en esta, nuestra Tierra (Génesis 1:28). Sin embargo, cuando la primera humanidad escuchó la enseñanza de la serpiente, le entregó a esta la potestad de manipular la sexualidad como un instrumento de degradación, que conduzca a la humanidad al caos.

Por ello, más adelante la Torah reflejará la ira divina desatada por la actitud perversa asumida por los, “Bené Elohím” (“בני אלהים”) , aquellos ángeles que violaron su naturaleza, y se unieron por medio de pactos chamánicos con las hijas de Caín, violando así las más mínimas normas de moral sexual, como leemos en los versículos siguientes:

“Vieron los Bené Elohím a las hijas del hombre que eran bellas y tomaron mujeres para ellos, de todas las que preferían.

Dijo Yahvéh:

¡No contenderá eternamente Mi Espíritu por causa del hombre porque es carne!

Serán sus días, ciento veinte años”.

(Génesis 6: 2-3)

El sabio exégeta judío Rambán ha entendido que en los códigos del versículo 2 estamos frente a un caso de perversión sexual donde: “…los hombres, emulando la conducta de ángeles caídos, tomaban a las mujeres en contra de la voluntad de las mismas, amén de posesionarse de mujeres desposadas“. Así, esta perversión sexual irá en aumento hasta que el Eterno traiga el Diluvio sobre la humanidad.

Por eso, en el capítulo 18 de Levítico, la Instrucción (Torah) divina prevendrá a los hebreos, explicándoles por qué los liberó de los riesgos y peligros que involucraba permanecer en la tierra de Egipto. Este imperio, a pesar de ser una nación que había llegado a la cumbre de la civilización, logrando picos en la ciencia y en las artes, habían permitido en su seno el desarrollo de perversiones y aberraciones, en lo que a la sexualidad se refiere, que lo había conducido a alcanzar lo 40 grados de degradación moral a los que puede llegar la humanidad (ya en el grado 50 no hay manera de regresar al diseño original). A tal punto era esta degradación moral que la Torah,  llama Hukót HaTohebot (normas aberrantes) a todos los paradigmas que regían las costumbre egipcias en el área de los sexual.

Lo mismo ocurría en la tierra de Quenahan (Canaán), que el pueblo de Israel se aprestaba a conquistar. El Eterno les revela con estas leyes que ellos corren el peligro de conquistar la tierra, pero a la vez, “ser conquistado” por las costumbres y normas aberrantes de los pueblos que la habitaban. Cosa que en realidad ocurrió (Véase el libro de Jueces 2:11 y subsiguientes).

Entendamos que la misma religión que estos pueblos practicaban, rindiendo culto a dioses de la fecundidad, pretendía santificar los actos sexuales desordenados, fomentando así la inmoralidad entre sus adeptos y seguidores.

Así nuestro capítulo Levítico 18 enunciará todas las uniones prohibidas entre hombre y mujer, ya sea por consanguinidad, o por la perversión que pueden generar las mismas. Por lo tanto, la existencia misma del pueblo de Israel dependerá de la capacidad que demuestre para cortar en forma clara y nítida con un pasado atentatorio contra la idea del ser humano creado por Dios para desarrollarse en nombre de Él, y lograr su bienestar rechazando perversiones y aberraciones. Para ello será necesario constituir una familia sana, que es el núcleo básico de toda sociedad.
En cuanto al futuro del pueblo, dependerá de su capacidad, de desarrollarse de acuerdo con las normas de la Torah.

Los israelitas debían mantenerse puros y apartados para Yahvéh. Él no quería que su pueblo fuera absorbido por la cultura y/o el ambiente que los rodeaba: “… ni actuaréis según sus costumbres“, les ordenó. El término “costumbres“, por supuesto, hace alusión a las perversiones sexuales vigentes en esos pueblos, y que la Torah enuncia en nuestro capítulo.

A nosotros, de igual manera, la sociedad occidental post-moderna puede presionarnos a que nos conformemos a su manera de vivir y de pensar. Sin embargo, si cediéramos ante la presión nos confundiríamos, y no sabríamos a cuál grupo pertenecemos. Además perderíamos nuestra efectividad para servir a Dios, que es al fin y al cabo nuestra vocación esencial.

Tristemente, aquellos que se llaman hoy en día cristianos a menudo toman el estándar de su conducta sexual de parte de los estándares que marca el sistema de cosas imperante, rechazando la Instrucción del Señor. Claramente ellos saben que debieran de ser diferente del mundo en su moralidad sexual, y deberían de seguir el estándar bíblico para la conducta sexual trazada por el Creador. Es paradójico, en las congregaciones primigenias, a cuyos miembros se los señalaba burlonamente como cristianos, un argumento que ellos daba para mostrar la veracidad del Evangelio del Reino era: “Pueden saber que esto es Verdad absoluta al ver a nuestras vidas, especialmente en la conducta sexual.” Hoy, ese mundillo que dice vivir como aquellos, autodenominándose  cristianos dice: “No me mires a mí, mira a Jesús.”

Por eso, es mejor que tú, que has salido de la Gran Babilonia (el cristianismo) obedezcas al Eterno y no permitas que la cultura de este sistema reptiliano afecte tus pensamientos, habla y acciones.

 

Mitos y curiosidades, Creencias y Revelaciones del Sexo Humano

Entre los pueblos germanos, el adulterio estaba penado con la hoguera para la mujer. El amante era ahorcado sobre sus cenizas.

No es verdad que a todo el mundo le interese el sexo. El 10% de la gente es asexual: no se siente atraído por ninguno de los dos sexos. Raro, pero cierto.

Según una investigación de la Universidad de Texas, son 237 las motivaciones que nos llevan a tener sexo. El departamento de Psicología determinó que tener hijos y aliviar la tensión dejaron de ser las principales razones, y que han crecido otras como “para quemar calorías”. Otras: “para pagar un favor”, “para cambiar el tema de conversación” y hasta “para quitarme el dolor de cabeza”. La conclusión de los investigadores no sorprendió a nadie: tenemos motivaciones sexuales muy complejas.

Los senos más grandes conocidos fueron citados por W.F. Benedict en su obra The Sexual Anatomy of Woman. Cada uno pesaba 9.5kg.

En 2006, Francis Fesmire de la U. de Tenesee, ganó el Nobel de Medicina por su reporte “Terminación del hipo mediante un masaje rectal”.

El 16% de las mujeres nacen rubias, y 33% de las mujeres son rubias.

El 15% de las mujeres americanas se mandan flores a si mismas en el día de los enamorados.

Las medidas de la muñeca Barbie si esta fuese humana serían de 99-56-84.

El Punto G de la mujer, al igual que el elixir de la juventud, el anillo único, los buffets de “coma todo lo que pueda” y las baratijas de 3 pesos son las cosas más buscadas por la humanidad desde hace siglos. Y ahora, el úrologo Amichai Kilchevsky añade una pizca de escepticismo al mito del Punto G.

Entre las muchas curiosidades y verdaderos mitos sexuales, ahora hay científicos que afirman que el “Punto G” no existe. Basados en una revisión de 96 estudios publicados, un equipo de investigación israelí y estadounidense llegaron a una conclusión: “Sin lugar a dudas, una entidad anatómica discreta, llamada el Punto G, no existe,” dijo el Dr. Amichai Kilchevsky, residente de urología del Yale-New Haven Hospital en Connecticut, y autor principal del estudio, publicado el 12 de enero en la journal of Sexual Medicine.

 

Fuente: El Tribuno

Las Prácticas Aceptadas en la Sexualidad Africana

La sexualidad en las diferentes culturas tiene un elemento subyacente común, la pulsión sexual humana. A partir de ahí, las significaciones culturales han marcado una diversidad espectacular, tanto así que lo que son tabúes en algunos puntos del planeta, en otros son conductas naturales y cotidianas y viceversa.

La sexualidad en las culturas del África negra es difícil de generalizar debido a la proliferación de tribus, culturas, etnias y religiones. Aún así, existen puntos a analizar que difieren de las generalidades de la sexualidad en el resto de nuestro planeta.

La iniciación sexual en las tribus africanas es bastante temprana. No todos los pueblos tienen exactamente los mismos rituales de iniciación, ni se comportan de la misma manera, pero sí es cierto que a los ojos de Occidente, la sexualidad explícita, la realización de la cópula per se, en estos pueblos se realiza desde la niñez.

En Kenia, dentro de los usos de la tribu Nandi, todas las niñas con 8 años cumplidos son consideradas maduras, y como tal, posesión común del pueblo para tales efectos.

Namibia acoge a los Dschagas, donde hasta que no es circuncidado, un varón no puede tocar ni siquiera la piel de una niña, ningún comentario respecto a después de ser circuncidado.

Los Chewa (Malawi, Zambia y Mozambique), consideran que el éxito de la fecundidad en la edad adulta está directamente relacionado con una intensa actividad sexual en la niñez. Sus ritos de iniciación y costumbres sexuales han hecho que una gran cantidad de púberes y niños pertenecientes a esta tribu estén en gran riesgo de contagiarse SIDA, por lo cual los jefes de estas tribus Chewa están reviendo sus usos y costumbres.

El pueblo Basuto (Sudáfrica), permite las relaciones sexuales entre sus jóvenes, solamente es punible si el juego llega a un embarazo no deseado, la multa: unas cabezas de ganado que paga la familia del varón.

José Domingo Álvarez González, afirma en sus “Ritos de Iniciación”, que entre los Ila, los varones jóvenes deben mostrar que han asimilado las lecciones de educación sexual recibidas de sus mayores fingiendo una cópula entre sí o masturbándose en público. En la tribu Kikuyu se practicaba lo denominado “violación ceremonial”.

En palabras de Álvarez González: “Los muchachos circuncisos se veían obligados a buscar una mujer casada que les fuera totalmente desconocida y tener relaciones con ella. En realidad la violación era meramente simbólica pues los muchachos se limitaban a autosatisfacerse en su presencia. Tan pronto como el ritual había sido cumplido, cada uno de ellos efectuaba una ceremonia, consistente en arrojar lejos de sí un haz de estacas y los anillos que de madera lucía en los lóbulos de sus orejas, cuyo significado era evidente: se había convertido en un hombre; hasta que no se hubiese llevado a cabo todo esto, ningún muchacho podía contraer matrimonio legítimo con ninguna mujer kikuyu alguna.”

La práctica de la autosatisfacción, a pesar de la libertad sexual en estas sociedades, es una práctica habitual, en muchos casos colectivos, incentivados y de manera completamente natural.
En una cultura donde la poligamia es frecuente, los límites del adulterio son más etéreos que en la sociedad occidental. Aún así, existen prácticas preventivas como la de los maridos Bantú, que antes de la relación sexual pueden untar su miembro con una loción, cuando menos irritativa, que no afectaría a la mujer pero sí a un posible usufructuario de la esposa.

Los Turu, en Tanzania, aceptan la existencia de amantes para las esposas.

 

Fuente: El Tribuno

 

 

Un Cambio de Deseo Originó la Guerra de los Sexos

Por P.A. David Nesher

A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.

(Bereshit(Génesis 3: 16)

Al investigar y sumergirnos en la Instrucción (Torah) del Eterno, poco a poco vamos desintoxicando nuestras mentes del dogmatismo babilónico-reptiliano con el que se nos programó desde el sistema de cosas imperante que la serpiente antigua ha establecido sobre los miles de millones que componemos la humanidad.

Entendemos por lo que Génesis revela en su tercer capítulo que la religión se hizo presente el día en que Adam Harishón (Primera Humanidad) escuchó la propuesta de una enseñanza totalmente anti-Torah. Así aquellos primeros regentes y padres de la humanidad (Adán y Javá) dieron lugar a una serie de paradigmas de tinieblas que comenzarón a tomar potestad destructora sobre el más grande diseño de la Luz: la sexualidad expresada en el binomio sacerdotal varón-mujer.

De este modo la mujer  han sido erróneamente devaluada, ignorada y omitida dentro la historia. Hasta la misma teología tradicional de la mujer en la Iglesia Romana y sus hijas (Ap. 17) ha sido marcada por una aversión a la mujer expresada en la  misoginia de sus prácticas, que ha producido el machismo que ha regido a occidente por siglos.

Ahora bien, ¿cómo comenzó esta degradación sexual?

Según el tercer capítulo de Bereshit, Adán y Javá desconfiaron de la benevolencia, la disciplina y la compasión del Eterno, y voluntariamente se apartaron de Él dependiendo de su propia opinión para encontrar cómo lograr la felicidad extrema. Ellos decidieron unánimemente rechazar Su Instrucción (Torah) y determinaron comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Poreesto, el Eterno los llamó a rendir cuentas y les describió la maldición que recaería sobre ellos y la vida humana que desde ellos descendería, a causa del pecado.

En este capítulo logramos ver como el mundo de la mujer, y por ende el de la familia, fue afectado lamentablemente por el pecado de la misma Javá (Eva). El relato de la caída humana revela que a causa del mismo yetser hará (tendencia al mal) de la mujer, las cosas que ya existían en pequeña escala fueron ahora aumentadas para convertirse en algo muy doloroso (el parir y la sujeción marital).

La palabra hebrea teshuqá, traducida en este texto como “deseo“, viene de la raís shuq que significa:

  • voltearse para ir obsesivamente en pos de algo“,
  • tener un intenso anhelo u obsesión de una cosa“,

Desde estas dos significaciones, la expresión “deseo” está implicando el uso de la lujuria de parte de la mujer para poder manipular al hombre y conseguir así sus anhelos egoístas de control y dominio. Por eso es que la Septuaginta o “Versión de los Setenta“, traducirá esta palabra en griego como “voltearse”. Visto así, el verdadero significado de teshuqá es de hecho “voltearse” cambiando el blanco del deseo.

Con este acto de desobediencia Javá se esta volteando o alejándose del señorío de Yahvéh y enfocándose hacia el varón, poniéndolo a él entre ella y el Eterno. Dios le advierte a Eva que esta decisión de voltearse hacia el varón para sentir significado de propósito traerá como resultado que ella venga a caer bajo el dominio del hombre. Esta expresión habla de un desafío inherente de querer adoptar el papel del marido como jefe del hogar y la familia.

Esta es una descripción de la maldición. Es una descripción de miseria, no un modelo para el matrimonio. Esta es la historia que se presentará siempre que el pecado prevalezca. Pero, ¿qué es lo que realmente se dice aquí? ¿Cuál es la naturaleza de esta relación que ha quedado en ruinas después del pecado?

El paralelismo clave en Génesis 4:7

La clave para comprender profundamente esta sentencia, está en aprender la conexión que existe entre las últimas palabras de este versículo (3:16b), y las últimas palabras de Génesis cap. 4 vers. 7. Aquí el Eterno está advirtiendo a Caín acerca de su resentimiento y enojo contra Abel, su hermano. Yahvéh le dice que el pecado está a punto de enseñorearse de su vida. Por favor, les solicito que observen con mucho discernimiento el final del versículo 7:

“… el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

El paralelo entre el cap.  3 vers. 16 y el cap. 4 vers. 7 es extraordinariamente cercano. Las palabras son prácticamente las mismas en hebreo, y también pueden verse en español. En 3:16 vemos que Elohim dice a la mujer: “Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti“. En el cap. 4 vers. 7 Elohim dice a Caín: “a ti será su deseo, y tú te enseñorearas de él“.

Ahora, la razón por la cual es importante ver esto, es porque nos muestra más claramente lo que se entiende por “deseo“. Cuando el versículo 7 de capítulo 4 dice que el pecado está a la puerta del corazón de Caín (como un león, -Génesis 49:9-) y que a él será su deseo, significa que el pecado quiere enseñorearse de Caín, quiere derrotarlo, someterlo y hacerlo esclavo del pecado.

Ahora, si volvemos al versículo 16 del capítulo 3, probablemente deberíamos ver el mismo significado en el pecaminoso deseo de la mujer. Cuando dice, “Tu deseo será para tu marido“, que significa que cuando el pecado se enseñorea de la mujer, su deseo será el de dominar, someter o explotar hombre. Y cuando el pecado de la mujer se enseñorea del varón, este va a responder de la misma manera y con mayor fuerza la someterá, o se enseñoreara sobre ella.

Entonces, lo que se describe realmente en esta maldición acontecida sobre la condición de ser mujer ( 3:16) es el conflicto de siglos entre varones y mujeres que ha marcado la historia de la humanidad. La masculinidad como el Eterno la creó se ha depravado y corrompido por el pecado. De igual modo la feminidad como Yahvéh la creó se ha depravado y corrompido por el pecado. La esencia del pecado es la autosuficiencia y la auto-exaltación. Primero en la rebelión contra el Eterno y luego, como consecuencia, en la explotación de unos a otros.

Por lo tanto, la esencia de la virilidad corrupta es el esfuerzo que auto-exalta el poder dominar, controlar y explotar a las mujeres para sus propios deseos privados. Y la esencia de la feminidad corrupta es el esfuerzo que auto-exalta el poder dominar, controlar y explotar a los hombres para sus propios deseos privados. La diferencia la establecerán la distinción de debilidades que pueden  explotar el uno del otro.

La mujer con su acto de yetser hará (inclinación al mal) quebrantó su relación con el varón, señalado por los lineamientos del diseño divino original. En vez de ser una “ayuda idónea” (ezer kenegdó) para él, se iría convirtiendo en su seductora enemiga. Por eso Yahvéh advirtió que esto la conduciría a perder su condición de igualdad con el varón; él terminaría siempre “enseñoreándose” de ella como amo y señor. En el pasaje que nos tiene meditando durante todo este estudio, se describe a una esposa como que es “poseída” por su señor. Por eso, vemos que a lo largo de la historia, entre la mayoría de los pueblos, la mujer ha estado sometida, a través de los siglos, a la degradación y a una esclavitud. Sin embargo, entre los hebreos la condición de la mujer era de una clara subordinación aunque no de opresión ni esclavitud.

Por esto será que Yahvéh liberará a Israel de Mitzraim (Egipto). Él quería que Su Pueblo se convirtiera en una nación sacerdotal (Éxodo 19: 6) para que el ser humano (tanto varón como mujer) aprendiera a rectificar, reparar y transformar el diseño de la sexualidad de acuerdo a los código de la Luz Infinita. Por eso, desde Israel aparecerá el yugo de Yeshúa quien colocará a la mujer en la misma plataforma que el varón en todo lo que atañe a las bendiciones del Evangelio del Reino de Elohim:

“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

(Gálatas 3: 28)

Aunque el esposo debe ser la cabeza del hogar, los principios mesiánicos llevarán al varón y a su esposa a experimentar un verdadero compañerismo, donde cada uno está tan consagrado a la felicidad y bienestar del otro, que nunca ocurre que cualquiera de ellos trate de “enseñorearse” del otro:

“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
(Colosenses 3: 18-19)

En conclusión, recordemos que lo que somos como varones y mujeres va al corazón de nuestra identidad personal. Si se confunden aquí, las repercusiones serán muy profundas y afectarán muchos aspectos.

Hoy, el pequeño remanente de los hijos de Sión están llamado a reconstruir a partir de la Instrucción divina, y con la mejor praxis posible, la imagen destruida del varón y la mujer a la imagen que Yahvéh les había asignado antes de la caída.

Hoy, el SEÑOR nos pide recuperemos al diseño matrimonial, invitando a cada pareja a aceptar la invitación mesiánica de recibir el yugo de Yeshúa. Por eso, solicito a los que leen oraciones intercesora a favor de mi vida y los miembros de mi ministerio, para que podamos llevar fiel y rápidamente todos estos misterios a las naciones del mundo. A la vez invito a cada lector a que que considere seriamente estas cosas, y decida sumarse a todos los hijos primogénitos que habitamos el  Monte Santo del Eterno.

¡Desnudos!… ¿De Qué?

Por P.A. David Nesher

“Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.

(Génesis 2: 25)

Todos los que hemos nacidos dentro del encuadre mental llamado cristianismo, hemos crecido con el firme paradigma de que la primera pareja humana, Adán y Eva, en el principio de la creación, andaban corriendo en “pelotas” por los distintos ámbitos del Edén como si este fuera el campo de algún club naturista cinco estrellas de la prehistoria. Al menos, así es como el dogma lo enseña desde los distintos catecismos de las denominaciones (abominaciones diría yo) de la cristiandad, y así es como la mayoría de sus adeptos aceptan interpretarlo.

Sin embargo, si nos sumergimos en la investigación del contexto bíblico que el relato del Bereshit tiene, lograremos descubrir una realidad muy diferente a la que nuestra mente occidental ha desarrollado de acuerdo a la mitología romana que ha manipulado religiosamente la forma de pensar de millones de occidentales.

Cuentan las Sagradas Escrituras que Adam e Ishá (el primer nombre que recibió Javá – Eva-) comenzaron sus vidas “desnudos y sin avergonzarse (Génesis 2:25), pero después de comer del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal “se hicieron conscientes de su desnudez y se fabricaron ropas(Génesis 3:7).

¿A qué se debió el cambio?

Colocando nuestra mirada investigadora en la primera pareja antes de pecar, discernimos que ellos estaban en un estado de inocencia, de perfección y de santidad; y en ese sentido estaban “desnudos” (Génesis 2:25)

Pero: ¿Estaban desnudos de qué? El texto hebreo da a comprender que estaban desprovistos de vestiduras humanas o vestidos confeccionados por la mente de seres humanos. Entonces comprendemos que esta carencia vestiduras humanas hace referencia a que el racionalismo no los cubría, sino que su cobertura venía de la revelación que el Eterno les daba diariamente por medio de Su Instrucción (Torah).

Ahora bien, el planteo lógico continúa: si ellos estaban desprovistos de vestiduras humanas, y en ese sentido se encontraban desnudos, ¿es posible que el Eterno los haya vestido de otra cosa al crearlos?

Si analizamos bien el momento cuando Adam y Java pecaron, lo primero que descubrimos con asombro fue de su reacción:

“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales”
(Génesis 3:7)

Aquí la mente del investigador sincero se toma el derecho de elevar su primera duda, y entonces pregunta:

¿Cómo es posible que después de pecar, Adam Harishon (la Primera Humanidad) se dio cuenta que estaban desnudos, cuando antes de pecar la Torah dice que “ellos estaban desnudos y no se avergonzaban?” (Génesis 2: 25)?

La respuesta es muy sencilla:

En verdad ellos no estaban desnudos antes de caer en pecado. Ellos quedaron desnudos después de pecar.

Entonces la segunda pregunta que el derecho psíquico de la duda hace surgir es:

¿Si ellos no estaban desnudos, entonces de que estaban vestidos?

La respuesta la encontramos en el Salmo 104 cuando nos revela en qué consiste la vestimenta de Yahvéh:

 “Bendice, alma mía, a Yahvéh. Yahvéh Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia.

(Salmo 104:1-2)

Presten toda su atención ahora al versículo 2:

“El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina”.

Según el texto, ¿Cuál es la vestidura de Yahvéh? Sé que todos admitirán que está expresado claramente: “el que se cubre de luz como vestidura”.

En ese sentido, cuando las Sagradas Escrituras dicen que Yahvéh está vestido de vestiduras blancas, en realidad está refiriéndose a vestidura de Luz. La misma luz que cubría a Adán y Eva. Entonces cuando en Génesis 2:25 se nos dice que estaban desnudos, lo que nos está diciendo el texto es que ellos estaban desprovistos “desnudos” de vestiduras humanas (racionalismo), y no se avergonzaban porque estaban cubiertos de la misma vestidura del Eterno. En pocas palabras, la Gloria de Yahvéh los cubría.

Fundamentados en todo esto, los sacerdotes de Israel siempre enseñaron que antes de que Adam pecara, Yahvéh lo había vestido con vestimentas de “jashmal”, un puro fuego espiritual, que le permitían estar conectado al Eterno. Como todavía no estaban revelados los 613 mitzvot, Adam necesitaba esa vestimenta para poder relacionarse con el Creador. Eran vestimentas de luz (“or”). Ésta era una ropa especial que Yahvéh les hizo, para que gracias a ella pudieran apegarse a Él y crear mundos de acuerdo con la Voluntad Divina. Incluso si cuidaban una sola mitzvá, eso se les consideraría como crear mundos, porque gracias a esa mitzvá sostendrían a toda la creación.

El rey David, en su actividad profética, expresó esta revelación en el Salterio:

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra…

(Salmo 8:3-5)

El contexto del pasaje nos habla de la creación de Adam y Java, pues el texto dice más adelante que su misión era señorear, y dominar la tierra, la misma orden que vemos expresada en el primer capítulo de Bereshit (Génesis 1:28). Pero lo interesante del texto es el hecho de que ellos estaban coronados de gloria, ¿Cuál gloria? La Gloria de Dios, y en ese sentido, no estaban desnudos sino vestidos de gloria (“jashmal”).

Dios cubrió a Adán y Eva de esplendor con un manto glorioso de luz: el jashmal o manto de Luz. El Manto de Luz representa la justicia, la perfección y la santidad de Yahvéh.

Cuando nuestro Mesías fue transfigurado (Mateo 17:2) el hagiógrafo nos revela en su evangelio que el vestido que tenía Yeshúa era blanco como la luz. En pocas palabras, eran vestiduras de luz la que tenía puesta Yeshúa. De igual manera, Adam y Java estaban cubiertos con la gloria de Yahvéh, en su estado de perfección y santidad antes de pecar.

Por eso, debemos comprender que antes de comer del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal, Adam y Javá se veían principalmente como almas. Ellos sabían que el alma es la vestimenta de la esencia de un ser humano (el espíritu) y que el cuerpo simplemente sirve meramente como una cubierta protectora, que permite al binomio apostólico espíritu-alma accionar en el plano físico para transformarlo (tikun). Como Adam y Javá estaban enfocados en el aspecto espiritual, no tenían consciencia de sus cuerpos.

Sin embargo, después del comer del Árbol del Conocimiento, cambió la percepción humana del mundo físico. El manto de Luz se fue y ahora se dieron cuenta que estaban desnudos. Es decir, descubrieron que el pecado de desobediencia los desvistió del Manto de Luz (jashmal). El apóstol Pablo lo explica a los romanos de este modo:

“…por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.

(Romanos 3:23)

Entonces los sentidos físicos comenzaron a seducir como si tuvieran valor propio. Los ojos de Adam y Javá “se abrieron” para enfocarse en el cuerpo. Cuando esto ocurrió, el cuerpo se convirtió en una distracción para el alma. Para un ser espiritual, ¿puede haber una humillación mayor que ser reducido a algo físico y superficial?

Esto explica la razón de por qué los animales, que no tienen alma divina, nunca sienten la necesidad de vestirse. En contraste, para Adam y Javá el cuerpo necesitaba ser cubierto, para disminuir el énfasis en lo exterior y permitir que emanase el brillo del alma.

Pero la respuesta a cómo ellos lograron ser revestidos por Yahvéh, merece otra bitácora

Bitácoras Relacionadas:

Un Mes de Prueba para el Amor (Ley de la Iefat Toar)

Por P.A. David Nesher

 

“Cuando salieres a la guerra contra tus enemigos, y Yahvéh tu Dios los entregare en tu mano, y tomares de ellos cautivos, y vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, la meterás en tu casa; y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y después podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer. Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste.”

(Devarim/Deuteronomio 21:10 – 14)

 

Si hay algo que caracteriza a los niños párvulos es el hecho de no entender el significado de la palabra “después”. Ellos lo quieren todo ahora mismo, en el aquí y ahora de su antojo. Pero, lamentablemente deberé decir que la misma actitud la he encontrado a lo largo de mi carrera  en personas adultas, que no han madurado de su experiencia de vida, y pretenden salir victoriosos con su “aquí y ahora” llenos de caprichos egotistas. Así he aprendido, que hoy en día aumenta el número de los seres humanos inmaduros que no saben esperar ante las circunstancias negativas. Menos ante un sistema imperante que presiona a vivir lo instantáneo y exprés.

 

Entendemos que el Eterno entregó la Torah (Instrucción) para forjar el carácter mesiánico del pueblo Israelita. Su objetivo es que cada hebreo alcanzara madurez en su vida. En los códigos de la Instrucción divina queda claramente expresado que una cosa importante, en cuanto a un carácter aprobado, es el ejercicio del dominio propio. Es nada más y nada menos que el fruto del Espíritu Santo promovido por la Torah.

 

Es claro también que los lineamientos de la Instrucción (Torah) divina revelan que si los niños reciben todo lo que en sus caprichos egoístas desean, sin aprender a esperar, tendrán muchos problemas en el futuro porque en la vida existen muchas cosas que no son accesibles a corto plazo sino que demandan mucho tiempo, y hasta gran esfuerzo. Por esto, la Instrucción insiste en sus pautas que todo niño debe ser enseñado en el hecho de que tener que esperar y no disfrutar de los placeres de manera inmediata es bueno para el desarrollo de la madurez. El mismo aprendizaje requiere el Eterno de sus hijos primogénitos. Aquel que sabe esperar y soporta la presión de los deseos inmediatos, es una persona madura que puede llegar muy alto en la escala de responsabilidad y espiritualidad.

 

En este texto, el Eterno quiere que sus hijos primogénitos se pregunten: ¿quién es el verdadero enemigo? Por ello, con estos lineamientos Yahvéh, guiará al alma hebrea a darse cuenta de que el verdadero y único enemigo es el denominado Yetzer Hará (tendencia al mal o inclinación a lo malo). ¿Cómo acecha esta tendencia en el interior del alma humana? ¿Cómo logra HaSatán activar esto dentro del ser humano? Aquí se revela que el yetzer hará se manifiesta después de una victoria. Cada vez, que un hijo del Eterno siente éxito en su camino espiritual, pensando que la batalla ganada le asegura la victoria final, HaSatán (el adversario) activa desde el yetzer hará y conduce a dicho redimido a la caída, mediante sus propias pasiones. Entonces la arrogancia se eleva desde el corazón hasta la mente de dicho hijo del Eterno, alimentándole la idea de que todo está bajo control, y que a todo error se le puede encontrar rápida solución. Finalmente esta actitud equivocada terminará conduciendo a un futuro con serias consecuencias.

 

Para implantar esta enseñanza, la parashá de esta semana comienza hablando acerca de las leyes de la cautiva hermosa (Iefat Toar).

 

En el mundo antiguo, era común para un varón guerrero tomar a una esposa de entre los cautivos, especialmente si era una mujer hermosa. Sin embargo, obviamente, esta costumbre hedonista habilitaba los abusos contra la dignidad de una mujer. El yetser hará brotaba en los corazones de los hombres produciendo destinos caóticos. Por ello, el Eterno dio señalamientos específicos para gobernar sobre esta práctica de las naciones entre los miembros de Israel, a fin de asegurar que las generaciones recibieran solamente bendición.

 

Cuando un hebreo iba a la guerra y encontraba entre los cautivos una mujer hermosa, antes de poseerla debía permitirle que durante treinta días guardara luto por su familia perdida, dejándose crecer las uñas, con el cabello cubierto de cenizas y vestida con ropas de duelo. Luego de ese período el captor debía desposarla, y si no quería hacerlo debía liberarla, no teniendo permitido venderla, pues ya la había afligido.

 

El soldado que se enamora de una prisionera de guerra no tiene el derecho a entrar en una relación íntima con ella sin haber pasado por un tiempo de prueba de un mes. La Torah no le permite seguir sus impulsos inmediatos (yetser hará) porque podrán crear problemas importantes más adelante.

 

El impulso perverso (yetser hará) del soldado tiene que ser sometido a las normas de la Torah. Él tiene que dejar que la mujer que ha elegido llore durante un mes en su casa para que la vea de cerca y la conozca bien antes de casarse con ella. Tendrá que aprender a no ser dirigido por sus impulsos sensoriales y esperar todo un mes hasta poder allegarse a ella por medio de una alianza matrimonial fundada en la inteligencia emocional. El varón tenía prohibido tocarla antes del casamiento. Para ello, debía asegurarse funcionar como un maestro de la Torah conduciendo a la mujer escogida en los siguientes pasos discipulares:

✔ “Ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas.” Primero, la mujer cautiva tenía que ser enseñada en la idea de la santidad por medio de la purificación y el aprendizaje de la humildad. Esto denotaba una separación de su pasado, y la voluntad de comenzar de nuevo, humildemente, con una actitud de niño.
✔ “Se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa.” Segundo, la mujer cautiva debía de demostrar un cambio de alianza. Esto demostraba que la mujer cautiva ya no consideraba su antigua nación ni su familia; ahora era una ciudadana de Israel que amaba la cultura hebrea.
✔ “Llorará a su padre y a su madre un mes entero.” Tercero, la mujer cautiva tenía, que llorar por sus asociaciones pasadas. Este tiempo seria cuando ella arreglaría los asuntos de su corazón con respecto a su familia, y su futuro esposo viviría con ella por un mes entero sin relaciones íntimas. De este modo, él podía corroborar en su corazón maduramente si realmente quería tomar a esta mujer como esposa. Así, el Eterno permitía que el varón se asegurase de no estar tomando una decisión basada en apariencia física o por su atractivo.
✔ “No la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava.” Después de este mes de luto, el futuro esposo tenía la libertad de casarse con la mujer cautiva. No obstante, no tenía que hacerlo. Sin embargo, si decidía hacerlo, tenía que dejarla en libertad con dignidad. Esta era una protección extraordinaria para los derechos de las mujeres cautivas.

 

El propósito de este trato con esta mujer es que no sea agradable para el varón simplemente porque su apariencia hermosa lo ha seducido. No es una situación ideal que él se case con ella guiado por el simple deseo sexual, porque puede traer consecuencias negativas en el futuro. Es por esto que Yahvéh establece estas reglas para que finalmente el varón se dé cuenta que no le conviene casarse con ella. La Torah no prohíbe este tipo de matrimonio, más bien lo desanima con estas medidas. Si el hombre se quiere casar a pesar de esto, puede hacerlo.

 

También, por medio de estas pautas, el Eterno se aseguraba que el varón tomara consciencia de que es determinante sentir que la mujer que ha escogido es lo más importante para él. Así también, enseñaba al varón a expresarle a esa mujer que ella fue elegida no por su apariencia, sino por ser valorizada en su esencia como la compañía más importante en el destino de dicho varón.

 

Con esto cada varón de Israel aprendía que aquel que da rienda suelta a su deseo sexual es una bestia y no un varón verdadero. Los varones fuertes son los que saben dominar su mente y sus emociones y los canalizan dentro de los parámetros del amor establecidos por la Torah.

 

Una persona esclava de sus impulsos es inconstante, infiel y peligrosa. Una persona que sobrepone los principios divinos sobre sus emociones será constante, fiel y amorosa.

 

Una sociedad cuyos ciudadanos no han aprendido el dominio propio de sus padres se vuelve pobre, corrupta y violenta. Una sociedad dirigida por los principios de la Torah se vuelve rica, libre y segura.

 

Amado discípulo de Yeshúa, estudia la Torah todos los días y aprende a dominar tu yetse hará (tendencia al mal) Así no terminará esclavo de tus deseos, y vencerás a tu verdadero enemigo: tu ego. No te dejes vencer por lo que tus ojos ven. No sigas detrás de tus ojos ni detrás de las emociones que ellos despiertan. Sé constante y fiel con tu compromiso de peregrinar con el Yugo de Yeshúa. Cumple con tus deberes ante el Eterno y ante los hombres. Piensa bien antes de tomar la decisión de casarte. El matrimonio es para toda la vida.

Jóvenes y Necrofilia

Por Moisés Franco

En Juan 11:26 Yeshúa (Jesús en hebreo) dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá”. Ahora bien, ¿cómo puede “creer” en alguien un muerto? En Efesios 2:1 el Espíritu Santo nos dice que no hace falta dejar de respirar para estar en muerte, sino que: “en otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados”.

En Juan 3:16 el Mesías nos dice que: “Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna”. Eso quiere decir que el elemento fundamental para tener vida verdadera, la que va más allá de sólo respirar es creer en Yeshúa (Jesús). Pero hay muchos que creen en él y de igual modo están muertos espiritualmente (un ejemplo de esto es que las cárceles están llenas de creyentes, todas).

El Espíritu a través del apóstol Pablo nos da la clave en Gálatas 2.20: “He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí”.

Es decir, que solamente se puede decir que se está vivo si hemos decidido ya no vivir a nuestra manera sino dejar que Cristo, nos gobierne (por eso dice “ya no vivo yo”).

Todas las demás personas, aunque sean solidarias y simpáticas, están muertas, aunque crean en Cristo e incluso vayan a una iglesia.

Sobre gustos sí hay algo escrito.

Habiendo entendido lo anterior, pasamos a explicar el título de este artículo. La necrofilia es definida por la RAE como:

Perversión sexual de quien trata de obtener el placer erótico con cadáveres.

Es decir que, lo creas o no, hay gente que obtiene un placer sexual en contacto con cadáveres humanos. Si llevamos esto al plano espiritual, cuando nos sentimos atraídos emocional y sexualmente por una persona que no ha nacido de nuevo en el Mesías, estamos practicando necrofilia espiritual.

Es duro pero simple ( y verdadero). Si en verdad has conocido la vida eterna dejando que Yeshúa ha Mashía (Jesús el Cristo) sea tu dueño y muriendo al pecado; entonces has vivido y por lo tanto no debería atraerte lo muerto.

La necrofilia física puede producir infecciones graves en el practicante, que incluso pueden llevarlo a…(adivinen), la muerte, obvio. ¿Y qué creen que pasará en lo espiritual?

2 Corintios 6:14 dice: “No se asocien íntimamente con los que son incrédulos. ¿Cómo puede la justicia asociarse con la maldad? ¿Cómo puede la luz vivir con las tinieblas?” (NTV).

A todos nos ha pasado de sentir una atracción por alguien que no está en Cristo, eso no es malo, somos seres humanos y los deseos sexuales son un regalo del Eterno. El tema, es cuando damos rienda suelta a un deseo permitiéndonos ir contra la instrucción de nuestro Papá. Allí, pecamos y como dice Romanos 6:23: “la paga del pecado es la muerte”. 

¿Qué hago si ya me gusta un muertito/a?

Bueno, si has meditado en lo antes expuesto y te has dado cuenta de tu pecado y no sólo eso, sino que estás dispuesto a rectificarte; ¡felicidades! has hecho teshuvá (arrepentimiento que busca transformar positivamente).

La respuesta concreta a la pregunta varía en cuánto has avanzado hacia el o la muertito/a. Si es sólo algo que se te ha pasado por la cabeza pero no has involucrado aún a la otra persona, entonces te aconsejo meditar en:

  • Con Cristo, ustedes fueron resucitados de la muerte, por eso busquen las cosas del cielo, donde él está sentado a la derecha de Dios. Concéntrense en las cosas celestiales y no en las terrenales” Col 3:1-2
  • 2 Cor. 10:4-5 “Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo”.

 

Es decir, sujeta tus pensamientos al gobierno de Cristo.

En caso de que hayas avanzado en una relación más profunda, lo primero que te recomiendo es que además de meditar en lo anterior, te definas si vas decidir vivir para Cristo o para el sistema. Las dos no se puede, ya que a los tibios el Eterno los vomita de su boca.

Si decides por la vida, proclámale el evangelio del reino a esa persona y llévala a que se defina, si ella se determina por la muerte; tu decisión…bueno, creo que se sobreentiende qué deberías hacer.

En todos los casos, intercede por las personas que te rodean, ya sea que sientas algo positivo por ellas o no, y proclama el evangelio a toda criatura (Mt. 28:18-20).

Y en cuanto a tus relaciones sentimentales, recuerda aplicar a diario Mateo 6:33: “Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas” (DHH). Vos encárgate de cumplir con Su propósito en tu vida, tu cónyuge, el correcto será añadido.