covid-19

Israel pide preparación para la cuarta dosis de la vacuna contra el Covid-19

Por  Le Figaro

Si bien 2,5 millones de israelíes han recibido una tercera dosis, el estado judío anticipa el resto de su campaña de vacunación. El responsable de la lucha contra el coronavirus en Israel llamó el sábado 4 de septiembre a prepararse para la administración de una cuarta dosis de la vacuna contra el Covid-19. “El virus está ahí y seguirá estando ahí, también debemos prepararnos para una cuarta inyección“, alertó el profesor Salman Zarka a la radio pública Kan.

El profesor va aún más lejos: “Pensando en eso y en el declive de las vacunas y los anticuerpos, parece que cada pocos meses, podría ser una vez al año, cada cinco o seis meses, necesitaremos una nueva inyección” , informa The Times de Israel Esta será nuestra vida a partir de ahora“, advirtió, sin precisar cuándo podría lanzarse esta cuarta inyección.

La variante Delta está barajando las cartas y ahora representa casi todas las contaminaciones en el Estado hebreo, sin embargo, uno de los primeros países del mundo en haber vacunado a la mayoría de su población de nueve millones de habitantes. Israel ha lanzado una campaña en las últimas semanas para obtener una tercera dosis para estimular la respuesta inmune de las personas vacunadas durante más de seis meses. Más de 2,5 millones de personas han recibido esta dosis de refuerzo, según el Departamento de Salud.


Tomado de: LeFigaro

Ministro de Salud de Israel olvidó apagar su micrófono y…, ¿sabes que se oyó?

Por P.A. David Nesher

Empezaré esta bitácora con lo que todos queremos decir, y no nos animamos: los gobiernos de este mundo postmoderno están formados por un tipo de personas tan infames que deberían responder por sus irresponsabilidades ante los tribunales más altos del planeta, si es que estos no estuvieran ocupados por gente de la misma traza. Sé que a esta altura de mis líneas, muchos de mis lectores se deben estar admirando que me exprese así, pero es que no puedo dejar de profetizar lo que estos miserables, cuyo único objetivo es el beneficio económico personal, hacen con las masas humanas que habitan las naciones. Una gentuza luciferina a la que le da igual las consecuencias que sus decisiones puedan tener en las personas. Perdonen mi vehemencia mesiánica pero,…¡son auténticos criminales!

Como ejemplo de esta clase de malvados, les presento lo que publica Jewish News Sindicate. Allí se informa como el ministro de Salud de Israel, Nitzan Horowitz, fue delatado por un micrófono indiscreto de Channel 12 hablando con la ministro del Interior, Ayelet Shaked, sobre el “green pass“, o pasaporte verde.

En dicha conversación, Shaked le sugería al ministro de Salud que la obligatoriedad del pasaporte “verde” podría eliminarse como requisito para los asientos al aire libre, en los restaurantes. Es justo ahí cuando se escucha al ministro de Salud responder que:

también para las piscinas, no solo en los restaurantes, epidemiológicamente es cierto”.

Pero el problema está en que este varón añadirá que

“… la cuestión es que, les digo, nuestro problema son las personas que no se vacunan. Necesitamos influir en ellos un poco; de lo contrario, no saldremos de esta”; y por último se lo escucha rematar este discurso con las siguientes palabras:

No hay justificación ni médica ni epidemiológica para los pasaportes de vacunación, sólo son para que se vacunen los reacios.”

En verdad, escuchar esto en un país en el que ya ha quedado demostrado que la mayoría de los hospitalizados son personas que se prestaron al experimento génico (kakunados), es asombros que tengamos que ser testigos de esta basura de discurso en boca de sus miembros del gobierno.

Les recuerdo (por si no lo saben) que en Israel, el famoso pasaporte “verde” ya solo se le dará a aquellas personas que se sujeten a colocarse tres dosis (si es que no cuatro).


Ver también:

La Prevención precedida de Sabiduría y Amor, hasta que aparezca la Vacuna correcta.

Por P.A. David Nesher


“…Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;…”

Romanos 8: 19-23

Leí en ‘The Telegraph’ que el consejero científico del Gobierno británico, Sir Patrick Vallance, ha advertido que es poco probable que una vacuna logre exterminar el COVID-19, y que probablemente la enfermedad se vuelva endémica en Reino Unido y el mundo”, luego explicó que los conocimientos que se tienen actualmente para eliminar el coronavirus no son los correctos, y agregó que la gente tendría que “aprender a vivir con el virus“. Sir Patrick afirmó que en el caso de que una vacuna estuviera ya disponible para la primavera de 2021, la misma no eliminaría el virus por completo.

Ahora bien, considero que por desalentador que sea este cálculo, es probable aún así que Vallance subestime el impacto del virus. El Espíritu de la Profecía me ha revelado que lo más probable es que el virus se propague de los humanos al reino animal, a las plantas y, de allí, vuelva al hombre con mayor fuerza que la hasta aquí manifestada. Es imposible vencerlo usando métodos regulares. Nuestra única opción es cambiar nuestra forma de vida.

Investigando acerca de esto, me encontré con que, según un nuevo estudio de la Universidad de California en Davis, publicado en Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, los gatos y los perros pueden ser infectados por el nuevo coronavirus y que los humanos son los que se lo transmiten a las mascotas. Aunque hasta ahora, no hay evidencia de que los animales infecten a la gente, la experiencia muestra que el coronavirus cambia todo el tiempo y no podemos estar seguros de que mañana no será trasmitido por las mascotas.

Aún más alarmante es el informe de la Comisión de Salud de China y Salud de Qingdao, quienes realizando un trabajo de investigación en el puerto de Qingdao, detectaron muestras positivas del coronavirus en mariscos, y aseguraron que dos trabajadores que descargaron la carga en cuestión. se habían infectado.

Considerando todo esto, y sin una vacuna para un virus que puede infectarnos incluso a través de nuestras mascotas y alimentos, debemos preguntarnos: ¿cómo nos protegeremos? Y la respuesta es simple: no podemos protegernos del virus, pero podemos eliminar la causa de su aparición y eso eliminará al virus.

Durante las últimas décadas, varios virus han migrado del reino animal a los humanos. El VIH SIDA, el Ébola y el SARS son sólo algunos ejemplos; los científicos advierten que muchos más están “en el tubo”, pues arruinamos el hábitat de los animales y eso los trajo a nosotros. Al mismo tiempo, debilitamos nuestro sistema inmunológico con nuestra forma de vida corrupta y nos hemos vuelto más vulnerables a patógenos desconocidos.

Si queremos un futuro saludable, tenemos que transformar nuestra forma de vida. No podemos seguir manteniendo una actitud de explotación, competencia despiadada, odio y alienación entre la gente, naciones, razas y religiones.

Poco a poco, nuestras acciones egoístas llenas de odio hacia la humanidad y el mundo en general nos están orillando a un acantilado donde pareciera ya no ver salida.

Este odio es la razón de que nos maltratemos a nosotros y a la Tierra. Estamos transfiriendo nuestras luchas al mundo en el que vivimos y destruimos nuestro planeta con nuestro deseo de dominar.

De repente, y ufanados con la vorágine del avance científico y tecnológico, nos volvimos demasiado poderosos y actuamos como si nuestras fechorías no tuvieran consecuencias. Sin embargo, y según la revelación divina, somos mutuamente responsables. Dependemos unos de otros, lo queramos o no. Todo lo que hacemos afecta a toda la humanidad. Todo esto puede evitarse si decidimos actuar hoy.

Por eso, si optamos por al fuerza de la consideración y el interés mutuo, se salvará el mundo entero, ya que lograremos repararlo y transformarlo promoviéndolo a un nivel de promoción mesiánico. Ahora bien, si nuestra opción es la de continuar odiándonos, obviamente nos extinguiremos a nosotros mismos y en consecuencia a todo lo existente.

Como podemos discernir, nos encontramos en una situación frente a la que tenemos que decidir entre nadar o hundirnos. Lo cierto es que todos estamos juntos, atados, por cuerdas que no queremos reconocer.

¡Si ahogamos a otros, estos hilos nos arrastrarán con ellos!


Fuentes:

Animales, también amenazados por virus causante del Covid-19: estudio“: Jornada México

Aviso de los científicos británicos: “Es poco probable que una vacuna extermine el coronavirus”: La Razón de España