Enfermedades y Plagas

DEBATE CIENTÍFICO: Expertos de la FDA con mirada escéptica ante la necesidad de una tercera dosis de la vacuna Covid-19

Por Helen Branswell y Matthew Herper

Ciertos científicos de la Administración de Drogas y Alimentos han expresado su escepticismo sobre la necesidad de dosis adicionales de la vacuna Covid-19 de Pfizer para todas las personas que la han recibido.

La evaluación realizada por el personal de la agencia, incluida en documentos publicados el miércoles , establece un debate de gran importancia sobre quién necesitará una dosis de refuerzo adicional, y cuándo la necesitarán, en la reunión de expertos convocada por la Administración de Alimentos y Medicamentos el día de hoy. Viernes.

En los documentos, los propios científicos de la FDA parecían adoptar una posición cautelosa sobre la necesidad de inyecciones de refuerzo generalizadas. En general, dijeron, “los datos indican que las vacunas COVID-19 autorizadas o con licencia actualmente en los EE. UU. Aún brindan protección contra la enfermedad grave por COVID-19 y la muerte en los Estados Unidos“.

Otros datos publicados el miércoles, tanto en documentos informativos para el panel del viernes como por otros investigadores, se suman al debate sobre una cuestión que afectará a millones de personas que han sido vacunadas contra Covid-19 en todo el mundo: si la eficacia de la vacuna mengua, ¿la gente necesita completarlo con una dosis adicional? Si es así, ¿cuándo debería suceder eso dado que gran parte del mundo aún no ha recibido una primera dosis de vacuna? ¿Y debería esa decisión variar según la edad y si las personas tienen otras afecciones de salud que podrían empeorar la Covid si se infectan con el virus SARS-CoV-2?

Por un lado están las compañías farmacéuticas y algunos investigadores, quienes señalan que los datos que muestran que la eficacia de las vacunas para proteger todas las infecciones están disminuyendo y que una tercera inyección brindará protección adicional. Por otro lado, están los que señalan que estas vacunas siguen manteniendo a las personas fuera del hospital y evitando que mueran, lo que indica que aún no se necesita un refuerzo.

El consejo del panel asesor de la FDA sobre el asunto no será vinculante, pero es probable que la agencia lo considere. Si la FDA autoriza una dosis de refuerzo, un comité asesor independiente convocado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades tomará la decisión de administrarlas de manera amplia. El miércoles por la noche, los CDC revelaron que se llevará a cabo una reunión especial de dos días de ese grupo, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización, del 22 al 23 de septiembre.

Aún así, cualquier decisión de la FDA que limite la aprobación de las inyecciones de refuerzo, o incluso que exprese dudas sobre cómo deben usarse, se verá como una reprimenda a la administración de Biden, que en agosto dio el paso inusual de revelar un plan para ofrecer. refuerzos para la población de EE. UU., antes de las decisiones de la FDA y los CDC.

Entre los que han desafiado la necesidad de refuerzos en este momento se encuentran dos altos funcionarios de la FDA que recientemente anunciaron que se retirarán de la agencia este otoño, una medida que parece estar motivada por su desacuerdo con la administración sobre la cuestión del refuerzo. Marion Gruber y Phil Krause, director y subdirector, respectivamente, de la Oficina de Investigación y Revisión de Vacunas de la FDA, también fueron coautores de un artículo publicado el lunes en The Lancet que argumentaba en contra de la necesidad de vacunas de refuerzo para el público en general en este momento. .

En los documentos informativos puestos a disposición el miércoles, Pfizer argumentó que la eficacia de su vacuna está disminuyendo y que una tercera dosis devolvería la eficacia al nivel del 95% observado en los ensayos clínicos.

Datos recientes de Israel mostraron que la eficacia de la vacuna contra la infección por SARS-CoV-2 se redujo del 95% en enero al 39% en junio. En un análisis del propio ensayo de fase 3 de Pfizer, que resultó en la aprobación de la vacuna, la incidencia de casos de avance fue mayor entre los pacientes que recibieron su segunda dosis antes de diciembre de 2020 que entre los que recibieron su segunda dosis después de marzo.

La compañía también publicó nuevos datos de un estudio realizado por Kaiser Permanente en el sur de California que mostró que la disminución de la eficacia probablemente se deba a que la vacuna se vuelve menos efectiva con el tiempo, no a que la nueva variante Delta sea más resistente a la vacuna.

En los datos de Kaiser, la eficacia de la vacuna para prevenir la infección por SARS-CoV-2 con la variante Delta se redujo del 93% para los vacunados menos de un mes al 53% para los vacunados hace más de cuatro meses. Para otras variantes, esta caída fue del 97% al 67%. En este punto, aproximadamente el 88% de los virus del SARS-2 detectados a nivel mundial son de la familia Delta.

Sin embargo, la vacuna aún hizo un muy buen trabajo previniendo las hospitalizaciones en este conjunto de datos, reduciendo las hospitalizaciones en un 93% en los casos infectados con la variante Delta.

“Debe reconocerse que, si bien los estudios observacionales pueden permitir la comprensión de la efectividad en el mundo real, existen sesgos conocidos y desconocidos que pueden afectar su confiabilidad”, afirman los científicos de la FDA en su informe. “Debido a estos sesgos, algunos estudios pueden ser más confiables que otros. Además, los estudios realizados en EE. UU. Sobre la eficacia posterior a la autorización de [la vacuna] pueden representar con mayor precisión la eficacia de la vacuna en la población estadounidense “.

Los documentos de la FDA evaluaron preguntas sobre la seguridad de administrar una tercera dosis de la vacuna , y señalaron que para algunos problemas, no hay respuestas. Por ejemplo, no se sabe si una tercera dosis desencadenaría tasas elevadas de miocarditis y pericarditis, un efecto secundario que se observa principalmente en hombres menores de 40 años.

Actualmente no se sabe si habrá un mayor riesgo de miocarditis / pericarditis u otras reacciones adversas después de una dosis de refuerzo de Comirnaty. Estos riesgos y las incertidumbres asociadas deben tenerse en cuenta al evaluar el beneficio y el riesgo”, escribieron los científicos de la agencia. Comirnaty es el nombre comercial de la vacuna de Pfizer.

Mientras tanto, un análisis de la eficacia de la vacuna del Reino Unido , el primer país en comenzar la vacunación con las vacunas desarrolladas en Occidente, da más munición a aquellos que han argumentado que las inyecciones de refuerzo para todos no están justificadas en este momento.

El análisis de Public Health England, que aún no ha sido revisado por pares, encontró que la protección contra la hospitalización y las muertes sigue siendo alta para el jab de Pfizer, incluso entre los adultos mayores que están sanos.

Dada la alta [eficacia de la vacuna] sostenida contra la hospitalización y la muerte, el beneficio adicional de una tercera dosis contra estos resultados más graves es limitado en la situación epidemiológica actual”, concluyeron los autores del estudio británico. Agregaron que la eficacia de la vacuna “puede, sin embargo, continuar disminuyendo con el tiempo y es probable que las dosis de refuerzo tengan un mayor impacto en los resultados más severos con intervalos más largos entre la segunda y la tercera dosis“.

La disminución más significativa de la protección se está produciendo en personas de 65 años o más que tienen problemas de salud importantes, según el documento. Se basa en una comparación del estado de vacunación de casi 1,5 millones de personas que dieron positivo por Covid-19 con casi 3,3 millones de personas que dieron negativo al virus.

Descubrimos que la disminución fue mayor entre los individuos en los grupos de riesgo clínico, lo que sugiere que este grupo debe ser priorizado para los refuerzos, siempre que se recomienden”, dijeron los autores.

A pesar de los hallazgos, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización de Gran Bretaña recomendó el miércoles que todos los que estaban al frente de la línea cuando el país comenzó su lanzamiento de vacunas en diciembre pasado deberían recibir una inyección de refuerzo, una vez que hubieran pasado seis meses desde su segunda inyección.

Los que figuran a la cabeza de la lista de prioridades para los refuerzos en el Reino Unido son los que viven en centros de atención a largo plazo, los adultos de 50 años o más, los trabajadores de atención médica de primera línea y los trabajadores sociales, las personas de 16 a 49 años con condiciones de salud que los ponen en alto riesgo de desarrollar una enfermedad grave si contraen el virus, y adultos que viven con personas inmunodeprimidas.

El miércoles por la tarde, Moderna publicó sus propios análisis que muestran que aunque su vacuna Covid-19 es efectiva contra nuevas variantes como Delta, la eficacia de su vacuna también tiende a disminuir con el paso del tiempo.

Moderna dijo que su propio estudio con Kaiser Permanente mostró que la vacuna era 86% efectiva contra la infección por Covid-19 y 96% efectiva contra la hospitalización. Durante el tiempo del estudio, el 47% de los casos dieron positivo para la variante Delta.

Pero un análisis del ensayo de fase 3 de la vacuna de Moderna encontró que las infecciones de avance, aunque raras, eran un 36% menos probables en pacientes vacunados cerca del comienzo del estudio en comparación con aquellos que fueron vacunados el año pasado, al igual que lo hizo el ensayo de Pfizer. Hubo 77 infecciones por cada 1.000 personas tratadas durante un año en el grupo vacunado hace un año, en comparación con 44 por cada 1.000 en el grupo vacunado más recientemente.

Fuente: Stat News

¿Por qué Israel fue el primero en recibir las vacunas de Pfizer antes que el resto del mundo?

Presento la historia tal como me llegó escrita y redactada. 

 En vísperas del estallido de la Segunda Guerra Mundial, sesenta mil judíos vivían en Salónica, Grecia. Era una comunidad judía viva y vibrante.  La mayoría de los porteadores en el puerto de Salónica eran judíos y el puerto de Salónica incluso estaba cerrado el sábado.  Allí también vivían grandes rabinos.

 Hitler tomó Grecia por asalto para asegurar su ala sur, antes de lanzar la Operación Barbarroja, la ofensiva contra Rusia.

 De los 60.000 judíos de Tesalónica, unos 50.000 fueron aniquilados en Birkenau en poco tiempo y la gloriosa comunidad fue aniquilada instantáneamente.  Solo unos pocos sobrevivieron.

 Entre los supervivientes se encontraba la familia Burla.  Después de la guerra, en 1961, nació un hijo de la familia Burla.  Israel Avraham (Albert) Bourla.

 Albert creció, estudió medicina veterinaria y recibió su doctorado en biotecnología en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Aristóteles en Salónica.

 A la edad de 34 años se mudó a Estados Unidos, se casó con una mujer judía llamada Miriam y tuvo dos hijos.

 En los Estados Unidos, Bourla se integró en la industria médica, progresó muy rápidamente y se unió a la compañía Pfizer, donde se convirtió en el ‘Jefe de Vacunas Globales‘.  Desde allí, quedaba un corto camino hasta su nombramiento como director ejecutivo de Pfizer en 2019.

 Durante 2020, Bourla lideró los súper esfuerzos de la compañía para encontrar una vacuna para Corona.

 El proyecto de vacuna que salvará la vida de miles de millones de personas en todo el mundo fue dirigido por un judío, un sobreviviente del Holocausto de Salónica.  Su vacuna también llegará a Alemania, donde decenas de miles de alemanes han muerto a causa de la plaga de la corona y la vacuna está preparada para salvar las vidas de decenas de millones de alemanes.  Algunos son ex nazis, hijos de nazis, sus nietos y bisnietos.

 El hijo de Bourla, cuya familia fue destruida en el Holocausto, salva a las familias de quienes destruyeron a su familia.

 Y es por eso que Israel se está convirtiendo en el primer país en recibir la vacuna.  En memoria de los abuelos de Albert.  En memoria de su familia.  En memoria de nuestras familias.  En memoria del pueblo judío borrado en el Holocausto.

 Y ahora, mientras lee esta historia verdadera y sorprendente, piense en cuántas familias de Bourla se quemaron y se incendiaron desde los crematorios de Birkenau, y todos los campos de exterminio que contenían a los seis millones de judíos que fueron asesinados en el Holocausto.

La Prevención precedida de Sabiduría y Amor, hasta que aparezca la Vacuna correcta.

Por P.A. David Nesher


“…Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;…”

Romanos 8: 19-23

Leí en ‘The Telegraph’ que el consejero científico del Gobierno británico, Sir Patrick Vallance, ha advertido que es poco probable que una vacuna logre exterminar el COVID-19, y que probablemente la enfermedad se vuelva endémica en Reino Unido y el mundo”, luego explicó que los conocimientos que se tienen actualmente para eliminar el coronavirus no son los correctos, y agregó que la gente tendría que “aprender a vivir con el virus“. Sir Patrick afirmó que en el caso de que una vacuna estuviera ya disponible para la primavera de 2021, la misma no eliminaría el virus por completo.

Ahora bien, considero que por desalentador que sea este cálculo, es probable aún así que Vallance subestime el impacto del virus. El Espíritu de la Profecía me ha revelado que lo más probable es que el virus se propague de los humanos al reino animal, a las plantas y, de allí, vuelva al hombre con mayor fuerza que la hasta aquí manifestada. Es imposible vencerlo usando métodos regulares. Nuestra única opción es cambiar nuestra forma de vida.

Investigando acerca de esto, me encontré con que, según un nuevo estudio de la Universidad de California en Davis, publicado en Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, los gatos y los perros pueden ser infectados por el nuevo coronavirus y que los humanos son los que se lo transmiten a las mascotas. Aunque hasta ahora, no hay evidencia de que los animales infecten a la gente, la experiencia muestra que el coronavirus cambia todo el tiempo y no podemos estar seguros de que mañana no será trasmitido por las mascotas.

Aún más alarmante es el informe de la Comisión de Salud de China y Salud de Qingdao, quienes realizando un trabajo de investigación en el puerto de Qingdao, detectaron muestras positivas del coronavirus en mariscos, y aseguraron que dos trabajadores que descargaron la carga en cuestión. se habían infectado.

Considerando todo esto, y sin una vacuna para un virus que puede infectarnos incluso a través de nuestras mascotas y alimentos, debemos preguntarnos: ¿cómo nos protegeremos? Y la respuesta es simple: no podemos protegernos del virus, pero podemos eliminar la causa de su aparición y eso eliminará al virus.

Durante las últimas décadas, varios virus han migrado del reino animal a los humanos. El VIH SIDA, el Ébola y el SARS son sólo algunos ejemplos; los científicos advierten que muchos más están “en el tubo”, pues arruinamos el hábitat de los animales y eso los trajo a nosotros. Al mismo tiempo, debilitamos nuestro sistema inmunológico con nuestra forma de vida corrupta y nos hemos vuelto más vulnerables a patógenos desconocidos.

Si queremos un futuro saludable, tenemos que transformar nuestra forma de vida. No podemos seguir manteniendo una actitud de explotación, competencia despiadada, odio y alienación entre la gente, naciones, razas y religiones.

Poco a poco, nuestras acciones egoístas llenas de odio hacia la humanidad y el mundo en general nos están orillando a un acantilado donde pareciera ya no ver salida.

Este odio es la razón de que nos maltratemos a nosotros y a la Tierra. Estamos transfiriendo nuestras luchas al mundo en el que vivimos y destruimos nuestro planeta con nuestro deseo de dominar.

De repente, y ufanados con la vorágine del avance científico y tecnológico, nos volvimos demasiado poderosos y actuamos como si nuestras fechorías no tuvieran consecuencias. Sin embargo, y según la revelación divina, somos mutuamente responsables. Dependemos unos de otros, lo queramos o no. Todo lo que hacemos afecta a toda la humanidad. Todo esto puede evitarse si decidimos actuar hoy.

Por eso, si optamos por al fuerza de la consideración y el interés mutuo, se salvará el mundo entero, ya que lograremos repararlo y transformarlo promoviéndolo a un nivel de promoción mesiánico. Ahora bien, si nuestra opción es la de continuar odiándonos, obviamente nos extinguiremos a nosotros mismos y en consecuencia a todo lo existente.

Como podemos discernir, nos encontramos en una situación frente a la que tenemos que decidir entre nadar o hundirnos. Lo cierto es que todos estamos juntos, atados, por cuerdas que no queremos reconocer.

¡Si ahogamos a otros, estos hilos nos arrastrarán con ellos!


Fuentes:

Animales, también amenazados por virus causante del Covid-19: estudio“: Jornada México

Aviso de los científicos británicos: “Es poco probable que una vacuna extermine el coronavirus”: La Razón de España

El Riesgo de Muerte por Dengue es Mayor al del Coronavirus y no se le da la Importancia Necesaria

Las alertas persisten en el mundo con la expansión descontrolada del coronavirus, sin embargo la psicosis y el pánico también se han agudizado, olvidando inclusive que América Latina sufre por la mayor epidemia de dengue, una enfermedad que genera mayores muertes.

La letalidad por esta enfermedad (coronavirus) ha variado entre dos y tres. Actualmente está en 3.4 %. Eso quiere decir que de 100 personas (enfermas) fallecen tres. La mayoría de estas muertes se da en personas mayores de 60 años“, informó recientemente el representante en el país de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carlos Garzón.

Sin embargo los expertos y autoridades internacionales piden no dejar de lado y poner atención en el brote de dengue en más de 19 países. Latinoamérica está en emergencia porque las muertes de esta enfermedad son superiores a las del coronavirus.

Entre los países de mayores casos se encuentran Bolivia, Panamá, Brasil, Paraguay y Uruguay, y en Argentina se han registrado aumentos alarmantes esta semana.

Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los países con las tasas de incidencia más altas de casos por población en el continente son centroamericanos: Nicaragua (2.271 casos por cada 100.000 habitantes), Belice (1.021), Honduras (995,5), y El Salvador (375).

En Latinoamérica, este virus causó 1.530 muertes y ante 1.346.991 casos confirmados en los últimos trece meses, de acuerdo con datos de la OPS.

En Panamá se han reportado dos muertes y 1.012 casos confirmados de dengue. 894 casos no son alarmantes, 112 sí lo son y hay seis casos graves. En Argentina una semana subieron un 66% los pacientes afectados y ya son 364 confirmados.

Hubo ya hasta el fin de semana 8 muertos por dengue hemorrágico durante 2020 en Honduras y, al menos, 8.737 contagios. De estos, el 75 por ciento han sido menores de edad.

En el caso de Bolivia se han confirmado más de 7.700 casos en siete departamentos. Hay un total de 47.754 sospechosos de dengue. De acuerdo a las autoridades de Gobierno, el 75% están en Santa Cruz.

Esta es la peor epidemia de los últimos años en este país, situación similar a otros de la región de Centro y Sud América.

Tomado de: Opinión

El Coronavirus y la Sociedad de la Mentira Global.

Por Pedro Luis Angosto

Durante el año pasado se registraron en España 277.000 casos de cáncer. La mitad de los enfermos morirán en un plazo inferior a cinco años, sufriendo durante el resto de su vida un calvario indecible de idas y venidas al hospital, de quimio y radioterapia, de dolor y sufrimiento y de miedo indescriptible. En una sociedad avanzada y civilizada, las investigaciones para curar o paliar el cáncer, las enfermedades cardíacas y las degenerativas deberían ocupar un lugar preeminente, dedicándoles todos los medios económicos posibles. Del mismo modo, en un mundo civilizado y justo, la Organización Mundial de la Salud, en vez de callar, debería denunciar los precios altísimos de los tratamientos para esas enfermedades que están arruinando a los sistemas estatales de salud, declarar la libertad de todos los países copiar cualquier medicamento que sirva para mejorar la vida de los enfermos y condenar el reparto mafioso y monopolístico de los nuevos tratamientos por parte de los grandes laboratorios. No lo hace, mira para otro lado, y la curación de esas enfermedades que tanto dolor causan a tantísima gente se pospone hasta que la mafia quiera. 

El año pasado murieron en España por accidente laboral casi setecientas personas, resultando heridos de gravedad o enfermos debido al trabajo varios miles de personas. Las causas están claras, precariedad laboral, jornadas interminables, destajo, escasas medidas de seguridad y explotación. Ningún organismo estatal ni mundial alerta sobre el deterioro de las condiciones de trabajo ni esas víctimas, que podrían haberse evitado con muy poca inversión, abren los telediarios ni ocupan más de su tiempo.

En 2019, seis mil españoles murieron de gripe, una enfermedad tan común como el sarampión que  mata todos los años a miles de personas en África sin que la OMS exija a los Estados miembros que aporten las vacunas necesarias -que valen cuatro perras- para evitar ese genocidio silencioso. Al fin y al cabo, la mayoría son negros.

En 2018, más de cuarenta mil personas murieron en España por la contaminación ambiental, siendo directamente atribuibles a esa misma causa el fallecimiento de ochocientas mil personas en la Unión Europea y casi nueve millones en el mundo, aparte de los millones y millones que padecen enfermedades crónicas que disminuyen drásticamente su calidad de vida.

En 2017 más de seis millones de niños murieron de puta hambre en el mundo mientras en los países occidentales se tiran a la basura toneladas y toneladas de alimentos. Ese mismo año, más de dos mil millones de personas trabajaron jornadas superiores a 15 horas por menos de 10 euros al día. Ningún informativo, ningún periódico, ninguna radio lleva días y días insistiendo machaconamente en esa tragedia que martiriza a diario a media humanidad y amenaza con llevarnos a todos a condiciones de vida insufribles.

La suspensión del Congreso Internacional de Móviles de Barcelona -Congreso que probablemente no se vuelva a celebrar tal como lo hemos conocido en años sucesivos- no se debió al coronavirus, sino a la exhibición que las grandes tecnológicas chinas iban a hacer sobre sus avances en el 5G

Hace unas semanas surgió en una región de China un virus que causa neumonía y tiene una indicencia mortal menor al uno por ciento. Los medios de comunicación de todo el mundo, acompañados con las redes sociales de la mentira global, decidieron que ese era el problema más terrible que había azotado al mundo desde los tiempos de la peste bubónica del siglo XIV que diezmó la población de Europa en casi un tercio. No hay telediario, portada de periódico por serio que sea o red social en la que el coronavirus no ocupe un lugar preferente y reiterativo hasta la saciedad, como si no tuviésemos bastante con las enfermedades ya conocidas que matan de verdad a muchísima gente después de largos periodos de sufrimiento y tortura vital. No sé como surgió ese nuevo virus, tampoco si es nuevo, carezco de conocimientos científicos para ello, lo único que sé es lo que cuentan los especialistas, y es que apenas mata ni deja secuelas importantes. Pese a ello, a que lo saben, los informativos siguen creando alarma a nivel mundial. ¿Por qué?

No creo que nada de lo que pasa en el mundo sea por casualidad, ni que los informativos ignoren inocentemente el número de muertos por guerras absurdas que cada año asolan al mundo de los pobres. Vivimos un tiempo de relevos, la potencia hegemónica –Estados Unidos– tiene por primera vez desde el final de la Guerra Fría un serio competidor que se llama China. Ese competidor fue alimentado desde los años ochenta por las potencias occidentales debido a su enorme población, a su pobreza y a los salarios bajísimos de sus trabajadores. Han pasado cuarenta años y lo que entonces pareció una decisión magnífica para acabar con los Estados del Bienestar, abaratar costes e incrementar riquezas de modo exponencial, ha tomado otro cariz y ahora esa potencia pobre produce casi el 18% de todo lo que se fabrica en el mundo y está en disposición de dar el gran salto que la coloque en como primera potencia mundial, algo que será inevitable haga lo que haga Trump y sus amigos porque tienen el capital, la tecnología y la mano de obra necesaria. La suspensión del Congreso Internacional de Móviles de Barcelona -Congreso que probablemente no se vuelva a celebrar tal como lo hemos conocido en años sucesivos- no se debió al coronavirus, sino a la exhibición que las grandes tecnológicas chinas iban a hacer sobre sus avances en el 5G. Se trataba de impedir de cualquier manera que los chinos pudiesen demostrar que hay campos en los que ya están por delante de Estados Unidos y, por supuesto, de Europa. No hay otra explicación ni otra razón. Con la cancelación del congreso de Barcelona y la información apocalíptica sobre las consecuencias de la expansión del coronavirus se daba un paso más en la nueva guerra fría que se ha inventado Donald Trump, dejando claro a China que todo vale en la guerra y que su ascenso al primer puesto les va -nos va- a costar sangre, sudor y lágrimas.

El coronavirus es una enfermedad que no arroja datos alarmantes, primero porque no se expande al ritmo de las grandes epidemias que ha sufrido el mundo, segundo porque tampoco los porcentajes de mortandad son equiparables a los de otras plagas como la “gripe española”. Sin embargo, y dentro de un lenguaje medieval, se está intentando crear pánico a escala global y por eso cada día nos cuentan el nuevo caso que se ha descubierto en Italia, Croacia, Malasia o Torrelodones, uno por uno, haya dado muestras de quebranto o no. Se trata de alimentar el bicho del miedo a escala global con fines estrictamente políticos y económicos, y nunca antes como hoy, en la sociedad de la desinformación, han existido tantos medios para imponer las mentiras como verdades absolutas al servicio de intereses bastardos. El coronavirus no es el fin del mundo ni nada que se le parezca, es una enfermedad normal, como tantas y con poca mortandad, pero la manipulación mediática interesada puede llevarnos a una crisis de consecuencias devastadoras.

Tomado de: Nueva Tribuna

Coronavirus: “Made in China” (Materia Prima de Muriciélago y Empaque de Serpiente)

Los microbios que causan infecciones son complejos, dinámicos y están en constante evolución. Se reproducen rápidamente, mutan con frecuencia y logran ir de una especie a otra adaptándose con facilidad a sus nuevos ambientes. Sin embargo, el comportamiento de la sociedad ante ellos tiene un efecto determinante en el desarrollo de este fenómeno natural.

Claro que no son comparables la propagación de la plaga en Europa medieval, la pandemia del virus del VIH, las epidemias de Ébola en África y el reciente brote del nuevo coronavirus que lleva hasta este momento más de 630 casos confirmados y 17 muertos. Todo reside en cómo reaccionamos ante un reto así.

Según un estudio reportado ayer, 22 de enero, en la Revista de Virología Médica, este nuevo coronavirus, nombrado por la Organización Mundial de la Salud (WHO) como 2019-nCoV, es resultado de una mezcla de coronavirus de murciélago y otro coronavirus de origen aún no definido. Al parecer, el virus híbrido se hospedó en una serpiente que, en el mercado de animales de Huanan en la ciudad de Wuhan, China, infectó al primer humano. A este primer infectado se le conoce como paciente cero. Ahí comenzó la epidemia de un virus antes no descrito y que aún no entendemos realmente cómo se propaga, cómo se controla y qué tan virulento es. Incluso, analizando los síntomas de los pacientes que han dado positivo, algunos ni siquiera han cursado la enfermedad con fiebre.

Pero, ¿qué es una epidemia?, según la definición de la Organización Mundial de la Salud, la epidemia ocurre cuando el número de casos de una enfermedad excede la expectativa normal. Existen epidemias causadas por la exposición a sustancias químicas o toxinas, como en el caso de un pozo de agua contaminado que enferma a toda una población, o bien, las epidemias causadas por un agente infeccioso, bacterias, virus, hongos, que como en este caso, logra contagios con relativa facilidad.

La película hasta el día de hoy. El 31 de Diciembre de 2019, China emitió el primer reporte sobre la existencia de una enfermedad respiratoria grave de causa no conocida. La mayoría de los 40 pacientes inicialmente infectados tenían un vínculo con un mercado de animales en Wuhan, por lo que éste fue cerrado el 1 de enero. Doce días después, Tailandia había confirmado la detección del virus en una persona originaria de la misma ciudad. Ese mismo día, China avisó sobre la muerte de los primeros pacientes e hizo pública la secuencia genética del virus comprobando que se trataba de un agente nuevo.

A su vez, el Centro para Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirmó que si bien esta epidemia comenzó cuando el virus pasó de un animal al humano, el contagio ya era aparentemente de persona a persona. Japón y Corea del Sur notificaron presencia de un caso cada uno, ambos importados de China. Hong Kong tiene dos casos aún por confirmar. El 22 de enero, Estados Unidos encontró el virus en un pasajero que había regresado siete días antes de Wuhan, el primer paciente positivo en el continente americano. Al día siguiente, China anunció que cerraría todos los accesos a la ciudad de Wuhan; cancelando trenes, aviones, metro, ferris y camiones que tenían programados viajes desde el epicentro de la crisis.

Hoy, dos ciudades más de China han cortado vías de entrada y salida, sumando un total de 20 millones de personas atrapadas en sus respectivas urbes, en cuarentena. En una junta de emergencia, la Organización Mundial de la Salud decidió no declarar una crisis de salud pública global ya que “los países tienen los sistemas para detectar, manejar y contener al virus por sí mismos”. Esto al 23 de enero. Todo está sucediendo muy rápido.

QUÉ ES EL CORONAVIRUS

Los coronavirus causan un tercio de los resfriados comunes, y son un tipo de virus que tienen en su exterior una capa de moléculas rígidas que, como antenas sobre una cápsula, forman una corona (de ahí su nombre), y en su interior, tienen un trozo de ARNm (ácido ribonucleico mensajero: material genético) que contiene las instrucciones precisas para construir nuevos virus idénticos.

Sin embargo, el virus es tan sencillo, que ni siquiera tiene la capacidad de replicarse a sí mismo, debe infectar a una célula viva (en este caso humana) para producir más ejemplares iguales. Así, el coronavirus se introduce a una célula del tracto respiratorio, abre su cápsula y deja salir el material genético de su interior que es leído por la ingenua maquinaria celular.

De esta forma, la célula humana infectada obedece la receta viral para ensamblar nuevas copias idénticas, que una vez empacadas en sus nuevas cápsulas, rompen la célula para escapar y seguir su invasión.

EL CORONAVIRUS EN MÉXICO

Para nuestra egoísta tranquilidad, el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE) emitió un aviso el 21 de enero aclarando que en México no se habían presentado casos confirmados de la infección respiratoria asociada al 2019-nCoV. Las autoridades de los aeropuertos del país, principalmente Monterrey, Cancún y Guadalajara que reciben vuelos directos desde China, están poniendo especial atención en los pasajeros a su arribo. Lo mismo en la frontera norte y la Ciudad de México.

En México se pensó tener un caso importado en Tamaulipas, pero hoy por la mañana las autoridades de salud confirmaron que el paciente no posee el nuevo coronavirus.

Generalmente, nuestro sistema inmunológico es capaz de generar anticuerpos que controlan una infección viral. Incluso, muchos de nosotros seguramente albergamos anticuerpos específicos contra el coronavirus, sin embargo hay tantos serotipos que algunas veces no estamos preparados para combatirlos todos. Medicamentos son capaces de mitigar los síntomas de esta enfermedad mejorando las condiciones de los pacientes.

Por si fuera poco, la actual epidemia de coronavirus se presenta especialmente en un mal momento: justo en las vísperas del Año Nuevo Lunar Chino, que comienza el 25 de enero y que representa la mayor migración humana con cientos de millones de viajeros chinos que se trasladan para las festividades. El reto para las autoridades chinas es el de contenerlo en esta época de tanta movilidad, situación que tendrá sin duda consecuencias económicas para distintas industrias, especialmente la del turismo. El gobierno chino ha asumido con gran seriedad y autoridad esta crisis, para la cual ya ha cancelado algunas celebraciones en Beijing en torno a esta festividad para evitar aglomeraciones en eventos públicos.

Lo que esta creciente epidemia está provocando entre la población es miedo, incluso pánico, ante la memoria de lo que el país chino sufrió en 2003 con el brote del también coronavirus SARS, que comenzó igualmente en un mercado de animales y que cobró 800 vidas.

Paradójicamente, hace unas semanas los autores Qijun Han y Daniel Curtis publicaron un estudio sobre los efectos que películas sobre epidemias tienen en la sociedad. Y aunque muchas de ellas están basadas en hechos reales, algunas de estas películas son de fantasía o ciencia ficción, y en ocasiones, exageran tanto la trama hacia la apocalipsis, que resultan en filmes de horror.

Sin embargo, en todas ellas, los autores identifican dos escenarios posibles: que la película muestre el pánico de los personajes al perder el orden social ante una emergencia sanitaria, o bien, que la cinta muestre el miedo que provoca la aplicación de normas sociales para la contención de las epidemias.

Al parecer, en el caso del brote de 2019-nCoV las autoridades de los organismos internacionales de salud y los gobiernos locales han optado por tomar medidas rígidas y conservadoras para controlar el contagio viral, situándonos en un escenario donde el orden social y las normas son las que imperan.

EPIDEMIA MEDIÁTICA

Escenario que nos debe dejar a todos tranquilos. Debemos procurar no hacer de esto una epidemia mediática de miedo, sí es importante mantenernos informados, saber los hechos, cuidarnos, pero no sacar de contexto la situación.

La información en torno a esta epidemia se está produciendo con una rapidez vertiginosa, la noticia está en desarrollo en todo momento y el entendimiento del agente viral tiene a los científicos sumergidos en busca de una solución urgente.

Es por ello que concluiré el texto con puntos suspensivos y recomendándote mi película favorita, que irónicamente es Epidemia (Outbreak, 1995), protagonizada por Rene Russo y Dustin Hoffman… por si te desocupas…

Tomado de: Enlace Judío

¿QUÉ ES EL CORONAVIRUS?

Según el diario Milenio, un profesor del Instituto Politécnico Nacional es posiblemente el primer portador de coronavirus en México, informó la Secretaría de Salud de Tamaulipas. 

¿Qué es este virus?
Origen 

El MERS-CoV es un virus zoonótico, es decir, que se transmite de los animales a las personas. Los estudios han revelado que las personas se infectan por contacto directo o indirecto con dromedarios infectados. El MERS-CoV se ha identificado en dromedarios en varios países, como Arabia Saudita, Egipto, Omán o Qatar. También se han detectado anticuerpos específicos contra el MERS-CoV (hecho que indica que el animal ha estado infectado por el virus) en dromedarios de Oriente Medio, África y Asia Meridional.

No se conocen bien los orígenes del virus pero, según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus habría podido originarse en murciélagos y haberse transmitido a los camellos en algún momento de un pasado lejano.

Prevención y tratamiento

No se dispone actualmente de vacuna alguna ni de tratamiento específico, aunque hay varias vacunas y tratamientos específicos en fase de desarrollo. El tratamiento es de apoyo y depende del estado clínico del paciente.

Como precaución general, las personas que visiten granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya dromedarios u otros animales deber tomar medidas de higiene generales, en particular lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y deben evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, por ejemplo leche y carne, conlleva un elevado riesgo de infección por diferentes organismos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos. Los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no presentan ningún peligro para el consumo, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor.

Hasta que se sepa más del MERS-CoV, se considera que las personas que padecen diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión tienen un alto riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por MERS-CoV. Esas personas deben evitar el contacto con camellos, no deben beber leche de camello cruda u orina de camello, ni consumir carne que no esté debidamente cocinada.


Tomado de: Enlace Judío

Tzaraat: ¡Un Problema Espiritual que Afecta a la Piel, la Ropa y la Casa de un Impuro!

Por P.A. David Nesher

 

“Y habló el Eterno a Moisés, diciendo: Esta será la ley tocante al leproso (metzorá), en el día de su purificación, cuando será llevado al sacerdote…”

(Levítico 14:1-2)

En la porción que nos toca investigar esta semana, encontramos los consejos que Yahvéh dio a Israel para afrontar el momento en el cual la “lepra” (en hebreo tzaraat) entra a una casa, a un hogar, a una familia, a una relación. Al leer los capítulos 13 y 14 de Vayikrá encontramos que el Eterno transmitió a Moshé, las leyes referidas al leproso para su purificación.

En primer lugar, debo decir que estamos ante dos pasajes bíblicos que, desde la cosmovisión cristiana, son muy complicados de comprender, por lo que la mayoría de los teólogos y hermeneutas (intérpretes) del cristianismo aseguran que es un texto oscuro. Otros, más rápidos para despegarse de la responsabilidad de investigar, salen al paso, asegurando que estamos simplemente ante unas normas higiénicas que el Eterno dio a Israel para procesar una dolencia física en la piel que en aquellos días no sabían tratar medicamente.

Sin embargo, al sumergirnos en las raíces hebreas del texto nos encontramos con que el mismo ha sufrido la consecuencia típica de una traducción: la traición a la etimología original de una palabra. Esto lo digo porque estamos aquí ante  una supuesta “lepra“, que en verdad no es precisamente la lepra conocida por la ciencia médica de hoy. La palabra misma mal traducida como lepra, describe en realidad a una enfermedad cutánea la cual tenía un origen exclusivamente divino, y que estaba relacionada con un castigo del Eterno para el varón o la mujer que fueran dado a hablar Lashon Hará (mala lengua o lengua perversa), es decir, hablando calumnias, y aun verdades del actuar de una, o varias personas, pero que detrás de ello, provoca que la fama de una persona se vea dañada.

“Cuando entréis en la tierra de Canaán, que os doy en posesión, y ponga yo una marca de lepra (tzaraat)  sobre una casa en la tierra de vuestra posesión,…”

(Levítico 14:34)

Por favor, abra su mente, y note que interesante la idea aquí revelada. Es  Yahvéh quien dice: “Yo ponga” la enfermedad de tzaraat en una casa. En las líneas del cristianismo siempre se insiste en enseñar que es HaSatán quien pone las enfermedades en los cuerpos de los redimidos, pero en estas líneas sagradas vemos que es el Eterno quien lo hace.

Por lo visto hasta aquí, nos damos cuenta que la afección de tzaraat, cuyas leyes se detallan en estos capítulos de Levítico (13 y 14), era en realidad un fenómeno enteramente espiritual, y de origen divino. No era una enfermedad natural, ya que vemos que, de hecho, esta “lepra” vemos que también atacaba vestimentas y casas. Por lo tanto, era la señal de un síntoma de grave degradación moral.

Particularmente, la persona afectada (el “metzorá”) era uno cuyas acciones habían provocado el disenso y la división dentro de la comunidad. Su castigo (midá keneguev midá -“medida por medida“-) era una lepra sobrenatural que lo marcaba como un paria. Era desterrada a una vida de máxima soledad, hasta que su arrepentimiento lo curara de su lepra y fuera readmitido en la sociedad.

Esa correcta consideración hace de tzaraat la enfermedad arquetípica, que comprende a todas las enfermedades enviadas por Yahvéh sobre aquellos que practican Lasho Hará (lengua perversa).

 

La persona enferma de tzaraat, era declarada metzorá y enviada fuera del campamento de la congregación, para vivir y con sus ropas rasgadas.

Estaba obligada a gritar “impuro, impuro”, como señal para que nadie se acercara a tocarlo (Lev. 13: 45-46).

Cuando la enfermedad se reducía, la persona era nuevamente examinada por un Kohén (sacerdote), fuera del campamento, y así asegurarse de que la recuperación era total.

Las ceremonias de purificación se extendían durante ocho días, y se observaban ciertos ritos especiales durante el primero y el último día. El Kohén ofrecía sacrificios y en el proceso de purificación se usaba madera de cedro e hisopo. El ex-metzorá era declarado miembro pleno de la comunidad.

Las leyes de tzaraat se aplicaban tanto a una vestimenta como a una casa. Si las ropas mostraban signos de tzaraat, podían llegar a ser quemadas. Si una casa aparecía repentinamente marcada con rayas verdes o rojas, era cerrada por siete días. Si las rayas se extendían, las piedras afectadas eran reemplazadas por otras nuevas. La casa era revocada y las viejas piedras y el polvo eran arrojados en un área contaminada, fuera del campamento. Si aún quedaban signos de tzaraat en las paredes, toda la casa era destruida y los materiales arrojados en el área contaminada fuera del campamento. El Eterno también indicó sobre ciertas impurezas físicas, como ser pérdida de semen, flujo, que afectaban a las personas y por ello tenían prohibido entrar al Santuario o tocar objetos sagrados. Esta situación terminaba luego de un proceso de ceremonias específicas para su purificación.

Les ruego que nos detengamos aquí un momento e imaginémonos que de la noche a la mañana a cualquiera de nosotros fuéramos desprendidos de nuestro lugar de trabajo, de nuestra casa, de nuestra esposa o esposo o tal vez padres e hijo; no hay duda que debió haber sido desastroso para aquellos. Se trataba de una pena social que dejaba una profunda huella, y sobro todo porque la gente con la que convivía la persona, era imposible que no se enterara.

Esta repercusión social, dejo como un ejemplo a Miriam la hermana de Moshé, que a pesar de haber sido una gran mujer, sierva de Yahvéh, se le recordará por el mal paso dado en la murmuración que profirió contra su hermano Moshé.

 

En cuanto a la plaga de la lepra, ten cuidado de observar diligentemente y hacer según todo lo que os enseñaren los sacerdotes levitas; según yo les he mandado, así cuidaréis de hacer. Acuérdate de lo que hizo Yahvéh tu Dios a María en el camino, después que salisteis de Egipto.”

(Deuteronomio 24:8-9)

 

En esta experiencia espiritual, Yahvéh tenía una excelente metodología de aprendizaje para Su Pueblo. El mensaje era claro, y fácil de aprender. El Creador perdona todas las transgresiones en el mundo con el arrepentimiento (teshuvá), todas, excepto la difamación, cuando la persona habla mal de su prójimo, especialmente de su alma amiga. Así fue determinado, “Esta es la ley que habrá de aplicarse al leproso (en hebreo metzorá)”, es decir, la ley que se aplica a la persona que desacredita, pues la palabra metzorá, se forma de un anagrama o acrónimo hebreo: la expresión Motzi Ra, que significa “esparcir el mal como un ave” o “hablar mal de alguien”.  Por esto, vemos que una de las principales causas de “metzorá” en la persona es por sus habladurías. Si alguien esparce un mal nombre o fama, todos sus órganos quedan impurificados y debe ser aislado, puesto que al hablar mal se eleva y evoca el espíritu de impureza sobre él. Quien intenta impurificar se impurifica; por la obra de abajo, otra se despierta.

Motzi Ra también se traduce como “el que emana maldad” o “el que es fuente de maldad”, mejor comprendido como aquel que es charlatán y difamador. Con la expresión metzorá y su permutación acrónima, la Torah deja revelado que la enfermedad se origina de las malas palabras que decimos de los demás (aunque sean ciertas). Era claro así que si una persona habla negativamente, especialmente si habla negativamente sobre otra persona, crea todo tipo de oscuridad. Teniendo la conciencia despierta en este espíritu hebreo las primeras comunidades de talmidim (discípulos) se animaran unos a otros a fin de aprender a controlar la lengua con la sabiduría que viene de lo alto o jojma (leer Santiago cap. 3).

Profundizando en nuestra investigación notaremos que el Lashón Hará estaba directamente relacionado con el pecado de orgullo o soberbia (Ex 4:1, 6; Núm. 12:1-10; Deut 24:8-9; 2 Cron 26:16-19).

En este proceso pedagógico, nuestro Abba, anhela que se entienda que cuando una persona habla lashón hará (mala lengua), demuestra que no tiene idea del poder del habla.  Demuestra que para él las palabras son insignificantes en comparación con los actos, y por ende se manifiesta necio en los lugares celestiales donde las palabras son poderosas y formadoras de destino.  De este modo, al hablar con lengua perversa (lashon hará), se despierta a un acusador en el Cielo, no solamente contra el objetivo de su lashón hará, sino también contra sí mismo.

Por ello, entendemos que tzaraat no es una enfermedad, tal y como las distintas versiones lo han dado a entender al traducirla como “lepra”. Sino que es un caso de impureza (timé). Así es como nuestro Mesías lo comprendía. De hecho vemos que cuando Él sano a un leproso, no le dijo “se sano” sino “sé limpio” por lo que claramente vemos que se trata de una impureza (Mateo  8:2-4; 26:6).

Buscando un final a este estudio, nuestro corazón no podrá escapar a la conclusión de que la lengua es la máquina más poderosa del mundo entero.

Las Sagradas Escrituras aseguran en su revelación que una palabra puede matar a distancias que ni siquiera el más poderoso cohete tele-dirigido puede alcanzar. Una palabra puede causar una plaga más nociva que el ántrax. Y aun así, una palabra puede curar con más poder que una cirugía a corazón abierto. Una palabra puede decir más que el más brillante y colorido ramo de flores.

Sabemos que el universo fue creado con palabras: “En el principio Dios (Elohim) creó los Cielos y la Tierra…”. Él creó toda la existencia con las dos veintidós letras del alfabeto hebreo. Y le dio al hombre esa máquina tan increíblemente poderosa: la lengua. No hay ningún animal en el mundo que pueda hablar. Podrán hacer ruidos, si. Pero hasta la fecha, ninguna ballena o delfín publicó un libro de poemas, o un tratado de filosofía.

Es el Hombre el único Hablador de toda la existencia. A él se le confió una máquina muchísimo más poderosa que el átomo, y además, mucho más peligrosa. Porque con una sola palabra se pueden destruir mundos y con una sola palabra se los puede crear.

Podemos decir palabras que sanen o palabras que hieran; podemos edificar y construir o desalentar y derribar. Las palabras son estuches de poder y acarrean poder sea positivo o negativo. ¡La decisión es nuestra! Las palabras son semillas que sembramos y con seguridad darán una cosecha en nuestra vida. Aquellos que usan su lengua, deben comer el fruto de sus palabras, sea para vida o para muerte (Proverbios 18:21).

Pidámosle al Señor Yeshúa que, con su Santo Espíritu, purifique nuestros corazones de tal manera y a tal grado que vivamos cotidianamente para sanar, libertar, edificar y traer gozo con cada una de nuestras palabras y, a la misma vez, ser nosotros mismos saciados de bien por el fruto de nuestros labios.

 

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La Curación del “Mal Hablado” (Leproso)

Guardas tu Teléfono Celular en el Bolsillo: Las Consecuencias Podrían Ser Mortales

Debemos admitir que los teléfonos celulares se han convertido en “instrumentos” indispensables del hombre moderno, y sin ellos, la vida sería simplemente impensable para muchos, pero los médicos de la organización rusa “Liga de la salud del país” advertirles que estos dispositivos pueden ser peligrosos para el sistema nervioso.
El objetivo principal es el sistema nervioso, pero el sistema endocrino y el sistema reproductivo son también objetivos” dice Nikolai Kononov, vicepresidente de la organización “de la Liga de salud de la nación”.
El peligro radica en el hecho de que el efecto biológico de los campos electromagnéticos es formar efectos retardados, como el desarrollo de los procesos degenerativos del sistema nervioso central, leucemia, cáncer cerebral, y trastornos hormonales.
Las ondas electromagnéticas son particularmente peligrosas para los niños y las mujeres embarazadas en una etapa avanzada del embarazo, por lo que se les recomienda a las mujeres embarazadas acortar las conversaciones de sus teléfonos celulares tanto como sea posible.
Ciertamente, no prohíben el uso de teléfonos celulares, sino fomentar una precaución razonable, ya que el 70% de la población total que recibe la radiación electromagnética de los teléfonos celulares. Numerosos estudios han demostrado que el cuerpo humano responde a esta radiación, y a pesar de estas reacciones no han sido completamente estudiada, nadie discute que el uso de teléfonos móviles requiere precaución”, dice Kononov.
Los expertos de “la Liga de salud de la nación”, dicen que es mejor tener 5 conversaciones con una duración de 1 minuto, que teniendo 1 conversación de 5 minutos de duración. También dicen que el intervalo entre cada llamada debe ser de al menos 15 minutos.
El también nos recuerdan que el nivel de radiación electromagnética disminuye con la distancia, es por ello que recomiendan usar el plug-in “manos libres”. Los expertos también aconsejan, poner el teléfono celular contra nuestros oídos, una vez que la conexión se ha hecho. También recomendaron que los mantenemos lejos de nuestros órganos vitales, y los guardemos en nuestras mochilas o bolsas, pero no nuestros bolsillos.

Úllceras dolorosas hacen estragos en los terroristas de Estado Islámico… ¿Será una plaga del Reino de los Cielos?

La noticia fue publicada por el periódico «Mirror», y habla de la rápida propagación de Leishmaniasis, una enfermedad que provoca la aparición de úlceras dolorosas, fiebre y pérdida pérdida de peso, y, si no es tratada a tiempo, destruye el bazo y el hígado de quien la padece, llevándolo en los peores casos hasta la muerte.

La leishmaniasis es causada por un protozoo parásito del género Leishmania, transmitido por la picadura de flebótomos infectados.

Hay tres formas principales de leishmaniasis: visceral (la forma más grave de la enfermedad, a menudo conocida como kala-azar), cutánea (la más común) y mucocutánea.

La enfermedad, que afecta a las poblaciones más pobres del planeta, está asociada a la malnutrición, los desplazamientos de población, las malas condiciones de vivienda, la debilidad del sistema inmunitario y la falta de recursos.

La leishmaniasis está vinculada a los cambios ambientales, como la deforestación, la construcción de presas, los sistemas de riego y la urbanización. Solo una pequeña parte de las personas infectadas por Leishmania acaban padeciendo la enfermedad. 

La rápida propagación de esta enfermedad se debe a la contaminación y especialmente a las pésimas condiciones de higiene a las que están sometidos los habitantes del «califato» yihadista. Ya han sido registrados cerca de 100.000 casos, según informa el diario «The Sun». En este escenario, la capital del «califato» en Siria, Raqqa, es donde se encuentra el principal foco de riesgo entre la población.
Pese a esta silenciosa amenaza, los yihadistas, por lo general, están rechazando recibir tratamiento médico, lo que ha multiplicado los casos. Doctores de la ONG “Médicos Sin Fronteras” (MSF) intentaron en vano frenar el rápido avance de estos parásitos protozoarios, cuyo perfecto caldo de cultivo son las poblaciones sumidas en la más profunda pobreza, malnutrición y deforestación. Sin embargo, con el avance de la violencia yihadista, tuvieron que retirarse de la zona. Sólo algunos médicos menos preparados para tratar la bacteria han quedado a cargo de tratar a los enfermos, no pudiendo hasta el momento detener la propagación de la enfermedad.

Ahora bien, tú que crees: ¿Será un castigo divino para los bárbaros de la sharia se está manifestando en estos días?

La Élite Reptiliana y su Arma Biológica de Destrucción Masiva llamada Ébola

Detrás del reciente rebrote del virus Ébola en África y su diseminación por el Mundo estaría nuevamente la mano negra del gobierno de los EE.UU y su laboratorio de investigación de armas biológicas de Fort Detrick en Maryland (EE.UU), y su Laboratorio denominado P4 (P4 Laboratory), dirigido por el Departamento de Defensa (DOD-U.S. Departament of Defense) y el Pentágono, lugar donde se habría modificado y alterado el virus desde hace ya varios años, para su diseminación fatal. Todo con el afán del beneficio económico de esta industria de armamento biológico y/o farmacéutico, como también en cumplimiento de la agenda de despoblamiento de extensas zonas planetarias.

Lo más grave es que el centro de Fort Detrick ya dispone de las curas para varios de los virus diseminados en el mundo por ellos mismos, como el del HIV/AIDS, Antrax modificado y el caso del mismo ébola también modificado por ellos, los antídotos o curas, no lo difundirán o saldrán a luz hasta ver cumplidos varios de sus objetivos planeados.

La investigadora Káren Méndez de la red RT, investigó a fondo la relación que tiene el Centro Militar de Investigaciones Biológicas estadounidense Fort Detrick con el reciente brote de ébola en África y a quién han beneficiado las pandemias a lo largo de la historia, en especial a la mafia Biotecnofarma. A  continuación, podrán ver un informe de su investigación:

 

El Ébola: sus causas económicas y políticas.

Autor: Vicenç Navarro*
El Centro para el Control de Enfermedades (CDC, Center for Disease Control) del gobierno federal de EEUU, uno de los centros de mayor prestigio y reconocimiento internacional, perteneciente al Servicio de Salud Pública (U.S. Public Health Service) de dicho gobierno, publicó en el mes pasado un informe sobre la epidemia creada por el virus del Ébola en el que escribía que “los casos de Ébola podrían expandirse en una cantidad que podría variar de 550.000 casos a 1,4 millones en los primeros cuatro meses”. 
El mismo informe cuestionó las cifras proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS, la agencia de salud de las Naciones Unidas) sobre el número de casos de la enfermedad causada por el virus del Ébola (5.800 casos) y el número de muertos (2.800 casos). El CDC señalaba que probablemente los números sean mucho mayores, alrededor de 20.000 casos de afectados por la enfermedad. Y subrayaba que era probable que el número de nuevos casos de afectados y de muertos aumentara exponencialmente, pasando de cientos de casos a miles por semana. El CDC también indicaba que hoy la epidemia se centra en tres países del oeste de África, Liberia, Sierra Leona y Guinea, donde las infraestructuras de higiene, salud pública y servicios sanitarios son muy deficientes, habiendo empeorado en los últimos años como consecuencia de las políticas de austeridad del gasto público, incluyendo el gasto público sanitario, impuestas a tales gobiernos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, instituciones conocidas por sus políticas de “ayuda al desarrollo”, las cuales se centran, entre otras medidas, en la reducción del gasto público a fin de reducir su déficit y deuda públicos. Estas políticas de austeridad, que están teniendo un impacto muy negativo en el bienestar de la población en los países de la Eurozona, tienen un impacto devastador en la salud y la calidad de vida de las poblaciones africanas expuestas a tales políticas.
Cómo y dónde se inició la epidemia de Ébola
La epidemia actual se inició en Guinea a finales del 2013. Pero no fue noticia hasta marzo del año siguiente, 2014. Es una de las infecciones más mortales que se conocen. Es decir, la mortalidad entre los enfermos del Ébola es mucho mayor que la que suele ocurrir en otras enfermedades infecciosas. El virus del Ébola, sus efectos y cómo podría curarse, ha estado menos desarrollado y conocido que otros virus, causa de otras enfermedades más conocidas en países más desarrollados económicamente. Como indicaba un artículo en la revista International Journal of Infectious Diseases, “tal virus es de los que se conoce menos de la familia de virus a la que pertenece. Tenemos una gran ignorancia sobre tal virus…”. Y ello ocurre a pesar de que la existencia y elevada letalidad del virus es muy acentuada.
El primer caso que se conoce del Ébola, según el CDC, se detectó en el antiguo Zaire, en el año 1976, donde se inició su transmisión como consecuencia de las condiciones muy poco higiénicas de los servicios hospitalarios en aquel país, con la utilización de jeringas pobremente esterilizadas. Un nuevo brote se registró en Sudán en 1979, con 34 enfermos y 22 muertos. Y más tarde, hubo uno en Zaire de nuevo. El escaso conocimiento del comportamiento y la naturaleza del virus explica que no se hayan elaborado fármacos que puedan curar la enfermedad, una situación muy común en enfermedades que se presentan con mucha mayor frecuencia en los países llamados pobres. La industria farmacéutica no presta atención a enfermedades y pacientes que no son rentables. Hay muchos casos como este. Y la bien conocida insensibilidad de los Estados de los países ricos hacia el bienestar de las poblaciones de los países llamados pobres explica la escasa atención hacia este tipo de enfermedades, al considerar erróneamente que no les afectarán. El SIDA demostró, sin embargo, el error de estos supuestos.
Pero a esta insensibilidad hay que añadirle su considerable responsabilidad por la existencia y permanencia de la pobreza en estos países. Y ahí está el quid de la cuestión, que raramente aparece en los mayores medios de información.
Las causas políticas y económicas de la epidemia del Ébola. 
La mayoría de las economías de estos países africanos están, en gran parte, en manos de grupos financieros y económicos que obtienen su riqueza de tales países sin que esta riqueza se filtre al resto de la población. El total de la población que vive en estos países (Liberia, Sierra Leona y Guinea) es aproximadamente de 20 millones de personas.

Su principal medio de producción es la tierra, constituyendo los productos minerales y agrícolas su mayor riqueza, la cual, sin embargo, está principalmente en manos de propietarios de empresas transnacionales (también conocidas, erróneamente, como multinacionales) que extraen dicha riqueza sin que con ello se enriquezca la población. Los beneficios se van al país sede de esas transnacionales. Tales países no son, por lo tanto, países pobres, pues tienen muchos productos enormemente valiosos. En cambio, la gran mayoría de la población, que trabaja en el campo, vive en condiciones misérrimas (ver Tariq Ali and Allyson Pollock “The Origins of the Ebola Crisis”, CounterPunch, 12.10.14, y también Horace G. Campbell, “Ebola, the African Union and Bioeconomic Warfare”, CounterPunch, 12.10.14).
En casi ninguna de las informaciones sobre el Ébola aparecidas en la mayoría de medios de información se ha hablado de las causas profundas de la epidemia de Ébola en estos países, siendo la primera la enorme miseria de la gran mayoría de la población, resultado de la alianza entre las élites gobernantes en estos países, por un lado, y los intereses económicos y financieros que controlan sus economías, por otro. Y cada vez que hay movilizaciones políticas para romper con tales estructuras, los gobiernos de los países ricos (sumamente influenciados por aquellas transnacionales) envían tropas o ayuda militar para que el sistema de poder permanezca intacto. Esta es, repito, la realidad que explica la pobreza de los países mal llamados pobres (véase mi libro Imperialism, Health and Medicine. Baywood,1981).
Esta enorme pobreza explica la segunda causa de la aparición de esta epidemia masiva: la pobreza de la infraestructura de los servicios sanitarios, de saneamiento y de salud pública. Estos países tienen una estructura salubrista y sanitaria muy insuficiente, estructura que se ha ido debilitando dramáticamente como consecuencia de las políticas neoliberales del FMI impuestas a la mayoría de países africanos, incluyendo estos tres (Liberia, Sierra Leona y Guinea). Tales políticas tienen un impacto desastroso en estos países, cuyos gastos públicos sanitarios por habitante son, junto con los de Bangladesh y Haití, los más bajos del mundo. Y se está incluso reduciendo más como consecuencia de las políticas de austeridad (con los recortes del gasto público social, incluyendo el sanitario) impuestas por el FMI a fin de que reduzcan su deuda pública, y ello como condición para que puedan recibir dinero prestado para poder estimular la economía (véanse los artículos en el International Journal of Health Services, volúmenes 39 y 40, años 2009 y 2010, sobre el impacto del FMI en a salud de los países pobres.
Estas políticas neoliberales del FMI, que están causando el enorme empobrecimiento del sector público, incluyendo las infraestructuras de saneamiento y sanitarias públicos, tienen un impacto muy negativo en los países más desarrollados económicamente (la planta del Hospital Carlos III en Madrid dedicada a enfermedades infecciosas –donde ahora está ingresada la enfermera contagiada por el Ébola- había sido cerrada como consecuencia de los recortes del gasto público, resultado de las políticas de austeridad de la Comunidad de Madrid y del gobierno Rajoy), y tienen también un impacto, repito, devastador en los países mal llamados pobres (como Liberia, Sierra Leona y Guinea). Es también importante resaltar que en estos países, como también ocurre en España, los servicios sanitarios están altamente estratificados por clase social, con una medicina privada para las clases pudientes (dependientes de los intereses transnacionales) que controlan la vida política y mediática del país. La pobreza del gasto público ha estimulado el enorme crecimiento de la privatización, que contribuye a la pobreza del sistema público. Hoy, en España, estamos viendo el debilitamiento de los grandes centros sanitarios a costa de la expansión de la medicina privada. Esta situación se repite en los países africanos, con resultados catastróficos. A la enorme pobreza de la gran mayoría de la población, se añade la enorme insuficiencia de su infraestructura sanitaria y de saneamiento. En realidad, lo que ocurre en los países mal llamados pobres es muy semejante a lo que ocurre en los países “ricos”, aunque debido a la enorme pobreza en estos países los resultados son inmensamente peores. Hoy, en Liberia, Sierra Leona y Guinea los pacientes con Ébola son rechazados en los hospitales y mueren en la calle, a plena luz del día.

La respuesta a la crisis actual
La respuesta a la crisis en aquellos países africanos ha sido predeciblemente muy lenta. Y cuando ha tenido lugar, se han pedido urgentemente recursos humanos y dinero. Solo para Sierra Leona, su gobierno ha pedido 1.000 médicos y 3.000 enfermeros. Y la OMS ha indicado que se necesitan 4.300 camas hospitalarias para tratar a todos los pacientes con Ébola en estos tres países (Liberia, Sierra Leona y Guinea), más de diez veces el número total de camas en existencia en tales países. Los primeros países en responder fueron Cuba y China (Cuba, por cierto, ha sido siempre ejemplar en su respuesta a las peticiones de ayuda, tal como en su día subrayó el Presidente Mandela de Sudáfrica). Cuba fue el primer país que respondió, y envió inmediatamente 165 médicos y profesionales, ayuda especialmente valiosa, pues Cuba, a pesar de su pobreza económica, tiene uno de los programas más avanzados del mundo contra las enfermedades infecciosas, tal como han reconocido no solo la OMS, sino también la Asociación Americana de Salud Pública, APHA. China ha enviado 200 profesionales sanitarios y, por fin, el gobierno Obama enviará 3.000 profesionales sanitarios.
Esta ayuda en personal es de una gran urgencia. Ahora bien, dicha ayuda será paliativa y no resolutiva, a no ser que haya cambios masivos dirigidos a atacar las causas de la epidemia de Ébola a las que me he referido en este artículo, a saber, la miseria de la población que vive y trabaja en estos países y la gran insuficiencia en sus infraestructuras salubristas, de saneamiento y sanitarias. A no ser que ello ocurra, las epidemias de Ébola se irán reproduciendo. Ni que decir tiene que tales epidemias pueden controlarse y así está ocurriendo incluso en países vecinos de los tres más afectados (Liberia, Sierra Leona y Guinea). Nigeria y Senegal, por ejemplo, parecen haber contenido la epidemia. El Ébola es muy letal. Pero no es muy contagioso. En realidad, es de las menos contagiosas entre las enfermedades víricas. Y es muy poco probable que, como ocurrió con el SIDA, se expanda en los países ricos. Ello podría ocurrir, pero la infraestructura sanitaria de los países desarrollados es lo suficientemente avanzada como para poder controlar la difusión de la enfermedad. Pero este supuesto tampoco es definitivo, pues el desmantelamiento de los servicios públicos sanitarios que estamos viendo, incluso en la UE (muy notable en España), puede diluir y debilitar esta garantía de forma alarmante, como ha ocurrido en España. El neoliberalismo ha sido la causa de esta posibilidad tanto en los países del este de África como en los del sur de Europa.

* (El autor Vicenç Navarro es un Catedrático de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University )

Fuente: Público.es

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El Ébola: más mortífero que la ELA

Luego de casi ocho meses desde el primer caso de ébola en África occidental, la primera vez que se registra en esa región, la cifra de fallecidos ha superado las 1.000 víctimas, el brote más letal en cuatro décadas desde que se descubrió el virus.
Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria, países vecinos en el occidente de África, son las naciones que concentran casi todos los casos, aunque en España, Arabia Saudita y Estados Unidos existen algunos casos de personas que visitaron estos lugares.
La enfermedad produce fiebre hemorrágica viral, conocida como FVH, la cual es un grupo de virus que afecta a varios sistemas orgánicos del cuerpo. Produce fiebre, debilidad, dolor muscular y de cabeza intensos que se agudizan a vómito, diarrea y disfunción renal y hepática.
No se contagia a través del aire o del agua, sino por la exposición directa de una persona con los fluidos corporales del enfermo, con objetos contaminados con secreciones, o con el contacto con cadáveres que murieron por la enfermedad.
Aquí hay algunas cifras de lo que ha significado la aparición del ébola en África occidental:
Casos y muertes
La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualiza constantemente la cifra de casos sospechosos, probables y confirmados de personas infectadas con ébola. Al 13 de agosto se contabilizaban 1.069 muertes.
Guinea: La nación africana de 12 millones de habitantes ha registrado 510 casos y 377 muertes.
Sierra Leona: El país de 6.3 millones de personas tiene 783 casos y 334 fallecimientos.
Liberia: Cuenta con 4.5 millones de habitantes y registra 670 casos y 355 personas muertas.
Nigeria: Es la nación más poblada (183 millones) con 12 casos y 3 muertes.
De todos los casos registrados, la OMS indica que actualmente 1.975 personas tienen confirmada la enfermedad, lo que los pone en el grupo de riesgo de muerte más peligroso.
Un paciente en España y otro en Arabia Saudita murieron y dos en Estados Unidos han sido atendidos fuera de África.
Mortalidad
Desde que surgió el ébola en humanos, más de 2.000 personas han muerto y se han registrado 3.300 casos. Ello significa que el actual brote ha provocado casi la mitad de muertes que las ocurridas desde la década de 1970.
De acuerdo con la OMS, existe entre 45% y 90% de probabilidades de que una persona que contrajo el virus finalmente muera debido a que, actualmente, los médicos sólo pueden proporcionar analgésicos.
Tratamientos
El número de tratamientos probados y aprobados para detener el ébola hasta ahora es cero.
La OMS indica que “no existe un tratamiento específico o vacuna” para palear o prevenir el virus. Pero en Estados Unidos, una fórmula que nunca había sido probada en humanos fue suministrada a dos pacientes, quienes aparentemente han mostrado mejoría.
La OMS ha aprobado el uso de ese tratamiento experimental para los casos de África, y Canadá ha enviado unas 1.000 fórmulas para su aplicación.
Ayuda económica
Además de los esfuerzos de las naciones por crear centros de ayuda médica a pacientes, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, anunció el 4 de agosto la entrega de 200 millones de dólares a los tres países más afectados por el ébola.
Un plan de acción de la OMS incluye 100 millones de dólares de ayuda para Guinea, Sierra Leona y Liberia, anunció el 6 de agosto la presidenta del organismo, Margaret Chan, reportó la agencia EFE.
Sin embargo, el 13 de agosto otro funcionario de la OMS indicó que se requieren 100 millones de dólares adicionales.
El ébola en la historia
Existen cinco cepas del virus del Ébola conocidas, cuatro de las cuales afectan a humanos y animales, y una, la del Reston, hasta ahora nunca ha afectado a los seres humanos.
Los primeros brotes se produjeron en 1976, en el norte de Zaire, hoy República Democrática del Congo. Otro apareció en el sur de Sudán (ahora como país Sudán del Sur). Su nombre se debe al río Ébola, de esa región.
El primer brote de ébola en Zaire y Sudán provocó 431 muertes en 1976, el más mortífero hasta el de 2014.

Uno de los descubridores del Ébola ve ahora condiciones para que la epidemia se acelere… mientras el Ice Bucket Challenge promueve más estupidez humana

El profesor belga Peter Piot, uno de los descubridores del virus del Ébola en 1976, consideró este martes que están reunidas las condiciones para que la epidemia “se acelerey lamentó la “extraordinaria lentitud” de la respuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Nunca se había dado una epidemia de tal envergadura (…). Desde hace seis meses asistimos a lo que se podría llamar una ‘tormenta perfecta’ porque están reunidas todas las condiciones para que se acelere“, dijo Piot en una entrevista con el diario francés Libération.
La epidemia de fiebre hemorrágica ébola, que ya causó más de 1.500 muertos, “estalla en países donde los servicios de salud no funcionan, devastados por décadas de guerra. Además, la población desconfía radicalmente de las autoridades“, agrega el experto. “Hay que restablecer la confianza. En una epidemia como la del Ébola, no se puede hacer nada sin confianza“.
El coordinador de la ONU contra el virus del Ébola, David Nabarro, había advertido el lunes pasado que la lucha contra la epidemia era una “guerra” que no estaba ganada de antemano y que podría durar seis meses.
Piot lamentó además “la extraordinaria lentitud” de las instituciones. “La OMS apenas se despertó en julio” a pesar de que la alerta se había lanzado desde principios de marzo y que la epidemia había comenzado en diciembre de 2013. “Ahora asume el liderazgo, pero es demasiado tarde“, advierte.
A mediados de agosto, los expertos reunidos por la OMS consideraron que era “ético” suministrar a los enfermos medicamentos experimentales cuyos efectos secundarios todavía se desconocen.
NOTA PROFÉTICA:
Mientras en el mundo se expande la moda del  Ice Bucket Challenge a fin de recaudar fondos para la investigación y cura de una enfermedad llamada Ela, todos los que en ellos participan ignoran este tipo de datos concretos que evidencian qué se debería colocar primero en el momento de investigar un enfermedad. ¿No es extraña esta paradoja? Distintos líderes de la política y el jet-set, se muestran por distintos medios preocupados y solidarios con una enfermedad que pertenece a las denominadas “raras” por su bajo índice estadístico de afectación y que además no se transmite por contagio, y sin embargo, ante este tipo de información ellos agachan sus cabezas o dan vuelta sus rostros con una indiferencia impune.
Ya no queda duda alguna de que la élite reptiliana al servicio de HaSatán mantiene su estrategia de la distracción al máximo nivel, mientras acelera los tiempos en el que exterminarán a los mismos adeptos que le permitieron todo este tipo de pantomimas. 
Sólo para que vean que este tipo de dichos y conclusiones no proceden del subjetivismo humano de un hombre devenido en profeta, los invito a considerar los datos que a continuación comparto de enfermedades que vienen acabando con la humanidad y que nadie mueve nada para su pronta cura. Estoy convencido que se darán cuenta que éstas son de importancia prioritaria y exigen mayor urgencia que la ELA. 

Bitácora relacionada con el temaIce Bucket Challenge: ¿un desafío solidario o un rito escondido?

Fuente: Yahoo Noticias