Días de Ayuno

Shovavim: ¡Días Especiales para Corregir a los Hijos Traviesos de Dios!

Por P.A. David Nesher

Existen seis semanas muy particulares en el Calendario de Yahvéh que no muchos conocen. Son las semanas en las cuales se lee desde la Parashá Shemot hasta la de Mishpatim. Las mismas reciben el nombre de: «Shovavim (שׁובביﬦ )», y si observamos bien, notaremos que la palabra Shovavim es en realidad un acrónimo que se deriva de las iniciales de las seis porciones (Parashot) de la Torah: Shemot, Vaera, Bo, Beshalaj, Yitró y Mishpatim. Por lo tanto, Shovavim comienza con la lectura de la Parasha Shemot.

Desde un punto de visto más profunda, el nombre «Shovavim» insinúa las palabras del Eterno a través del profeta Yirmiyah, quien en su oráculo dice así:

¡Volveos, oh hijos rebeldes y traviesos, y os sanaré de vuestras rebeliones! -Henos aquí; nosotros venimos a Ti, porque Tú eres el Eterno nuestro Elokim.»
(Yirmiyáh / Jeremías 3:22)

שובו בנים שובבים

Se pronuncian: «shuvú banim shovavim” –
Se traducen: “retornen hijos traviesos

Así es como el nombre shovavim simboliza el arrepentimiento que se le exhorta a hacer en este período de seis semanas poderosas.

Son seis semnas que están especialmente relacionados a la rectificación del brit miláh (pacto de la circuncisión). Por ello, los sabios enseñan que es auspicioso arrepentirse de los pecados (“travesuras“), especialmente de las relacionadas con el sexo.

El Rabino Schneur Zalman de Liadi, más conocido como el Alter Rebe, enseñó que Shovavim el mejor tiempo para rectificar con un corto ayuno es en estas semanas. Por ello, algunas personas muy piadosas acostumbran durante estas semanas a ayunar los lunes y jueves (desde el amanecer, y hasta el atardecer), incrementando sus tefilot (oraciones de alianza) y haciendo tzedakáh (actos y ofrendas de caridad o justicia social). Es interesante saber, que en los Shabatot (Sábados), cuando se leen estas parashot (porciones semanales) de la Torah, algunos creyentes se proponen abstenerse de hablar, excepto las palabras de oración y la Torah . A este tipo de ayuno se llama ta’anit dibbur ( תענית דבור ).

Lo importante para nosotros es entender que Shovavim es un tiempo especial para incentivar o comenzar los cambios trascendentes en nuestras vidas, para decidirse a hacerse responsable de la propia existencia de una manera más intensa y comprometida con la Torah y los preceptos divinos que ella revela.

Todos debemos concentrarnos en tener diariamente un comportamiento perfecto y no dejar que la negatividad nos quite la luz que nos ganamos. Todos los días, antes de irnos a dormir, debemos confesarnos todas nuestras ‘impurezas’ y establecer un plan para corregirlas.
Nuestras correcciones personales nos limpian a nivel de unidad; pero también afecta al Tikun Olam (Reparación del mundo entero).

Estas seis semanas, en realidad son 42 días de oportunidades para que podamos expandir nuestra vasija en un proceso de limpieza. En este lapso, el Espíritu de Yahvéh nos da la habilidad de retomar cualquier chispa de Luz que hayamos entregado al Lado Negativo o desperdiciado a través de nuestras acciones egoístas y reactivas, especialmente en nuestra mala administración del sexo.

En estas semanas entramos en un despertar para salir de nosotros mismos y ver que las personas que están en nuestro camino son aquello en lo que debemos enfocarnos para un cambio total durante este periodo. Son días especiales para interceder para conseguir el denuedo de la Unción divina, y así cumplir con la Gran Comisión que el Maestro nos ha encomendado. Por ello, durante esos 42 días clamamos en la brecha por todos aquellos conocidos que anhelamos entren en el Camino del Monte Santo de Dios.

SHOVAVIM comienza con Shin de Shemot.

Shemot es el nombre de ambos: la parasháh (porción) y el sefer (libro), hay algo especial  acerca del principio: “todo sigue al inicio”.

Expliqué más arriba que Shovavim comienza con la lectura de la porción de Shemot (básicamente, comienza en la tarde del Shabat cuando leemos la última porción de Bereshit, VaYeji). 

Shemot (שמות) comienza con la letra ש (Shin). El aspecto de dicha letra se forma juntando tres letras Vav (cada una de ellas simboliza a las tres columnas del Árbol de la Vida), donde cada letra Vav equivale al valor numérico 6 . Debido a ello, la letra Shin representa el elemento fuego, que es una herramienta espiritual de transformación lumínica.

Ahora bien, hemos aprendido que con la parashá Shemot comienza el segundo libro de la Torah (del mismo nombre) y que dicho rollo está al nivel de Jokmáh (Sabiduría) de Zeir Anpin (el “Rostro Pequeño”) de Dios revelado en la Torah. 

Así pues las seis porciones del libro nos hablan del proceso divino de la primera redención y la salida del exilio en Egipto. Era el momento en que el Zeir Anpin de Dios (Vav = 6 = la Torah) estaba aumentando su luz para la revelación en el Monte Sinaí. 

La quinta semana es la porción de Yitró, donde leemos acerca de Metán Torah (la recepción de la Torah) con el Decálogo. 

El hecho de que Shovavim se base en el momento en que se leen las porciones significa para nosotros que la lectura de la Torah es tan importante como una festividad.

Conectamos, a través de las lecturas de la Torah en este período, con el proceso de Redención y con todos los milagros que sucedieron en el movimiento divino de sacar a los israelitas de Egipto. Leemos sobre el milagro de la división del Mar Rojo, el maná, el agua, la recepción de la Torah y otros milagros y maravillas.

Las seis semanas son 42 días llenos de oportunidades para expandir el recipiente que es nuestro corazón limpiándolo de toda klipá (“caparazón” o “cáscara“) egoica por medio de la Teshuváh (el “regreso” o “arrepentimiento“) a la Luz Infinita, nuestra Fuente Primordial.

¡El comienzo de la rectificación del pacto es esta semana! Existe un verso en Malaji, el último profeta (Malaquías), que escribe:

שובו אלי ואשובה אליכם ,
regresa a Mí y Yo volveré a ti”.
(Malají / Malaquías 3:7)

La palabra שובו , regresar, es igual a 314, el valor del Nombre de Dios Shadai (די – ש ), el Nombre que corresponde a la sefiráh Yesod (“fundamento”), y del que los sabios interpretan que significa que: “Dios dijo al mundo:  ¡Es suficiente! (Shá Dai)”.

Como el Rebe Rashab explica, toda teshuváh en el pacto está destinada a frenar y detener la desaparición de la verdadera identidad de la persona, la cual es lo que la mancha del pacto quita. Entonces, estas dos palabras שובו (“regresad“)  y די – ש  (Shadai) son iguales.

La palabra raíz de Teshuváh está en la palabra Shovavim y nos ayuda a conectarnos con Día del Árbol de la Vida , Tu B’Shevat (15 de Shevat), que ocurre en la última semana de este período.

Seis herramientas yahvistas para elevarse a una mayor Unción.

Todas las herramientas utilizadas por Moisés en el Éxodo para liberarse de toda plaga de Mitsrayim (Egipto) están disponibles para nosotros durante las semanas de SHOVAVIM.

Entonces, veamos ahora las pequeña enseñanza de cada Parashá de estas semanas que permitirán a nuestra mente estar abierta y expectante a los que nuestra alma recibirá de los Cielos:

1. Shemot: Tefiláh (Oración de Alianza)

«Los Hijos de Israel gemían a causa de la esclavitud y clamaron a Elokim, y el clamor de ellos a causa de su esclavitud subió a Elokim. Elokim oyó el gemido de ellos y se acordó de Su pacto con Avraham, con Itsjak [Isaac] y con Yaakov [Jacob]. Elokim miró a los Hijos de Israel y Elokim comprendió»

(Shemot / Éxodo 2:23-25)

Dirige al Eterno tus plegarias con plena conciencia y certeza de estar en conexión por medio del Pacto Renovado en Yeshúa. Abre tu corazón ante Él y espere con confianza la respuesta que siempre es buena.

2. Vaerá: Reconocimiento del pecado y error

«Entonces el faraón mandó llamar a Moshé [Moisés] y a Aarón y les dijo: -He pecado esta vez. El Eterno es el justo; yo y mi pueblo somos los culpables
(Shemot / Éxodo 9:27)

Aquel que no se percata de que está yendo por mal camino, no podrá jamás llegar a buen puerto. El primer paso del arrepentimiento, del retorno a la propia esencia espiritual y a Di-s, es cuando uno dice: «estoy mal».

3. Bó: Aprender y educar

«Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: ‘¿Qué es esto?’, le dirás: ‘Con mano poderosa el Eterno nos sacó de Egipto, de la casa de esclavitud.»
(Shemot / Éxodo 13:14)

En esta semana deberás aceptar que no se puede andar por los caminos del Eterno si no se estudia Torah, pues en ella está el sentido de nuestras vidas. Y también asumirás que cuando hemos estudiado, también tenemos que enseñar a quien sabe menos que nosotros. Especialmente a nuestros hijos, pues la fidelidad de la Torah se ha mantenido gracias a la transmisión de padres a hijos, generación tras generación.

4. Beshalaj: Agradecimiento y Gozo

«El Eterno es mi fortaleza y mi canción; Él ha sido mi salvación. ¡Éste es mi Elokim! Yo le alabaré. ¡El Elokim de mi padre! A Él ensalzaré.»
(Shemot / Éxodo 15:2)

En esta semana vibrarás en la consciencia de que es un deber estar agradecido por todo lo que el Eterno nos ha brindado, pues el espíritu agradecido es uno que reboza de gozo. Además, para el alma humana que es sinceramente agradecida, no hay dolor por la ambición no colmada.

5. Yitró: Atraer al Prójimo a la Luz

«Moshé contó a su suegro todas las cosas que el Eterno había hecho al faraón y a los egipcios a favor de Israel, los contratiempos que habían pasado en el camino, y cómo los había librado el Eterno.»
(Shemot / Éxodo 18:8)

En estos siete días asumirás que agradecer y alabar al Eterno por nuestras bondades es muy bueno, pero también es necesario hacer partícipe a nuestro prójimo de las bondades que el Eterno constantemente nos otorga.

Demos cabida a nuestro prójimo en la Luz de la Torah, contémosle acerca de la justicia y la misericordia del Eterno, extendamos una mano al que nos necesita, porque el egoísta no se considera como una persona viva, sino solamente como alguien que pasa por la vida con gran vacío existencial.

Aceptaremos la exhortación del Espíritu de la Profecía al decir:

Te encarezco delante de Dios y del Señor Yeshúa HaMashiaj, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina… soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
(2Timoteo 4: 1-2, 5)

6. Mishpatim: Cumplir con los Mandamientos

«Asimismo, tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: -Todas las cosas que el Eterno ha dicho, haremos y comprenderemos.»
(Shemot / Éxodo 24:7)

En esta semana aceptarás que la tefiláh es importante, así mismo lo es el reconocimiento del error. También lo es estudiar y también agradecer. Pero reconocerás que la base de la plenitud espiritual se encuentra en el esfuerzo por cuidar y cumplir con los preceptos que Él nos ha dado, especialmente para lograr una humanidad mejor y transformar el mundo.

Por ello, te comprometerás con TODOS aquellos preceptos que podemos cumplir, y que nos corresponde que cumplamos.

Estos seis consejos, si los aplica en las semanas Shovavim (y de aquí a todo el año), sin dudas que te conducirán un estado de salud espiritual que equilibrará también tu salud mental, social, emocional y física.¡Entonces sabrás lo que es ser un ser humano íntegro, es decir, un ungido!

Empecemos ahora, es tiempo propicio para hacerlo…

Shalom!


Ahora te invito a escuchar esta EXPLICACIÓN con más tips para llevar estos 42 días con éxito:

¡Primero Fue la Oscuridad, luego la Luz!

En los países del norte y en Ertez Israel (Tierra de Israel), el mes de Tevet representa el punto máximo del invierno, en el cual toda la existencia parece estar detenida, estancada, adormecida. Sin embargo, sabemos que aunque la naturaleza está dormida en la superficie, la actividad esta oculta en el interior de la tierra. Los árboles frutales están alimentando sus raíces de los minerales de la tierra para, muy pronto, comenzar a dar nuevas hojas y frutos. ¡En el interim, la acción que precede al florecimiento tiene lugar lejos de nuestra mirada!

Esto se aplica también al alma humana. Cuando nos hallamos adormecidos, nadie espera de nosotros que hagamos algo nuevo. Nuestra existencia continua, el cuerpo crece y se desarrolla, pero la inteligencia y la percepción permanecen estancadas. Están como selladas en un sueño profundo, y algunas veces es muy difícil despertarlas.

Si comparamos la situación del mundo físico y nuestro propio mundo espiritual, encontraremos la replica del mes de Tevet. A diferencia de Kislev, el mes precedente en el cual revivimos el milagroso tiempo de Januká, Tevet no es un mes de revelación. No tiene días de conmemoración, es decir que carece de jornadas de milagros abiertos. Por ello, es muy importante tener en cuenta que durante este mes prevalece el adormecimiento del alma, un adormecimiento invernal que amenaza con oscurecer todo lo que es revelado y claro. Por ello, el tema de este mes es el oscurecimiento de lo claro y evidente, el adormecimiento de la búsqueda, la posibilidad de que disminuya la claridad espiritual.

Pregunta el Talmud (Tratado de Shabat 77): “¿Por qué las cabritas siempre van adelante guiando al resto de los animales? Porque así fue el proceso de la Creación.
Primero fue la oscuridad y luego la luz.

En el siglo II a.E.C., los griegos quisieron oscurecer espiritualmente a Israel, y la luz de Januká, que se extendió del 25 de Kislev al 2 de Tevet pudo vencer la fuerza de la oscuridad que obraba en esa abominación desoladora impuesta por el Anti-Mashiaj Antíoco Epifanes.

A través de la vida y la emunáh de nuestros Patriarcas, Abraham, Isaac y Yaakov, la Torah también nos relata el problema del adormecimiento espiritual en el mundo material. Ellos nos enseñan cómo vivir en el mundo de la acción, en el mundo material, sin entumecerse, o paralizarse con todo lo que nos rodea.

Para expresarlo en forma muy resumida:

🕎 Abraham renovó la revelación de la soberanía de Dios en el mundo,
🕎 Isaac enseñó como la persona puede estar totalmente vinculada a Dios, ya que él lo dio todo, incluyendo potencialmente su vida.
🕎 Debido a que alcanzar semejante nivel de es casi irreal para la nación como un todo, la Torah nos muestra como actuó Yaakov. De la forma de vida de Yaakov, aprendemos cómo el hombre puede cumplir la voluntad del Creador en las actividades de todos los días, sin disminuir el propósito Divino de la Creación.

Así hemos estudiado como la confrontación entre las vidas de Yaakov y Esav pone al descubierto el conflicto entre lo espiritual y lo material que diariamente enfrenta el alma redimida.

Esav representa lo que se ve aquí y ahora, la no existencia de otra realidad. Yaakov, en cambio, nos demuestra lo pretensioso y falso de esta afirmación.

Si la materia y/o lo material prevalece en nuestra vida, entonces la oscuridad del invierno nos invade con su consigna natural, la sentencia de Esav…no existe otra forma de entender la realidad; no hay ley, juicio, ni otro mundo.

En cambio, Yaakov/Israel, enseña al mundo que, tal como la cabra puede dirigirse exactamente en la dirección contraria, lo espiritual puede emerger de lo material e iluminarlo.

Yaakov, es quien enseñó al mundo a renacer en un nuevo nivel de conciencia, luego de romper con la confusión y la oscuridad que representa Esav, es decir, la representación del invierno adormecido en su máxima expresión.

La materia que puede potencialmente adormecer al hombre es sólo el envoltorio, la vestimenta que cubre al hombre y le da forma. Ambos mundos, espiritual y material funcionan juntos, y es nuestra tarea unirlos y elevarlos.

“… La voz es la voz de Yaakov, pero las manos son las manos de Esav.”

¿Cómo puede el hombre vivir en ambos mundos?

Disfrazándose con astucia como alguien que pertenece a este mundo. En el mundo material, el hombre se disfraza como Esav, y en el interior permanece Yaakov; la voz de Yaakov emerge del camuflage iluminando y guiando la vida en el mundo de la acción. De esta manera prevenimos que el mundo material se oscurezca por el adormecimiento de la espiritualidad.

En el décimo mes, en el décimo día del mes, Nabucodonosor rey de Babilonia se levanto junto con su ejercito contra Jerusalem, y sitió la cuidad, y construyeron un sitio alrededor de ella.
(Jeremías 52:4; Reyes II 25:1).

El 10 de Tevet, es conocido a veces por ser el ayuno más “fácil” de cumplir en comparación con el resto de los ayunos que conmemoran la destrucción del Beit HaMikdash – Templo Sagrado de Jerusalem.

En un plano estrictamente físico, es verdad: el ayuno dura únicamente entre el amanecer hasta el anochecer. Y como por lo general concuerda con el solsticio de invierno, el día se hace muy corto. (Lo opuesto es verdadero para aquellos que viven en el hemisferio sur). Y a pesar de esto, en un plano espiritual, el ayuno del 10 de Tevet llega a ser el más difícil de todos, incluso de aquel del 9 de Av, el más conocido y observado a nivel mundial de todos los ayunos concernientes al Templo.
¿Por que?

Recordemos que el 10 de Tevet marca un comienzo: el comienzo del sitio que llevo a la destrucción del primer Beit HaMikdash – Templo Sagrado de Jerusalem – en el 586 AEC por los Babilonios; se trata del comienzo de un final.

Todos los comienzos se dirigen a algún lado, tienen un objetivo, un final. Y mientras avanzamos por el camino de la vida, cometemos errores, y también los superamos. Para la mayoría de nosotros, cometer y superar nuestras deficiencias, es parte de nuestra lucha diaria que nos ayuda a elevarnos, a acercarnos a Dios y cumplir mejor Sus preceptos. Pero cada error, cada paso en falso que damos es en sí mismo un nuevo comienzo. Si no se lo toma en cuenta, si no nos hacemos cargo del mismo, el error de esta mañana necesariamente se convertirá en parte de esa red de errores y oportunidades que perdimos. Al final del día, mientras reflexionamos y nos damos cuenta de estos errores, viene el remordimiento de conciencia. Asimismo, al final de nuestra vida, seguramente vamos a reflexionar sobre cómo nos fue, lo que hicimos y lo que no, y ese momento estará lleno de remordimiento. Pero, ¿es el final del día el momento correcto para llorar? ¿Es el final de nuestros días el momento para arrepentirnos?

Nuestros sabios nos enseñan que incluso antes de la creación del mundo, Dios creó la capacidad de teshuváh (- regreso o arrepentimiento -). De acuerdo con el Talmud, Dios ” creo la cura antes que la aflicción”. Es decir que Dios, en Su infinita sabiduría, sabía de antemano que nosotros aprendemos de nuestras experiencias: el mundo no puede avanzar sin teshuváh. El propósito Divino de la creación no se puede realizar sin la capacidad y el esfuerzo por la teshuváh, es decir, mejorarnos como personas; dirigirnos y acercarnos cada vez más a la voluntad Divina: hacer de Su voluntad nuestra voluntad.

✍🏼 📝 Tomado de la enseñanza de los rabinos Glazerson & Gad Erlanger 🗒️ ✡️

¿Cómo se relaciona el Ayuno de Guedaliah con los Nacidos de Nuevo en el Mesías?

Por Moisés Franco y Natalia Nuñez

En vísperas a comenzar con el ayuno que tradicionalmente se lleva a cabo el tercer día del séptimo mes, nos encontrábamos con mi esposa leyendo el artículo de David Nesher que explica esta práctica y al terminar la lectura nos hicimos la misma pregunta del título.

Luego de meditar y debatir, arribamos a algunas conclusiones que quisiéramos compartirles esperando que el Espíritu Santo los ilumine en las implicancias de este día de restricción.

ACLARACIÓN:
difícilmente el lector pueda comprender el trasfondo de las siguientes reflexiones sin haber leído previamente el artículo “El Ayuno de Guedaliah: La Relación de la Muerte de un Justo y la Destrucción del Santo Templo” de David Nesher.

CONCLUSIONES

1- Fundamentalmente este ayuno sirve para no bajar la guardia. Nuestra lucha es contra satán, pero primero hay que matar al adversario que llevamos dentro y se opone a la obediencia al Eterno (Rm.7:7-25/ Gál.2:20). La muerte del gobernador Guedaliah ocurrió sólo dos días después de que el pueblo se sintiese satisfecho por las plegarias para un nuevo año de bendición en Yom Teruah. No creas que ya has vencido a tu ego, no te confíes porque pasaste una fiesta y sigues vivo. Haz teshuvah, pide perdón y cambia.

Matar el ego es la base de los siguientes puntos.

2- ¿Estoy intentando manipular al Eterno? Luego del asesinato del gobernador puesto por Nabucodonosor, los habitantes de Judá fueron a consultarle al profeta Jeremías si debían huir a Egipto o permanecer en la tierra santa. Por el relato escritural vemos que en su interior ya tenían tomada la decisión y sólo buscaban que YHVH les confirmaran dicha determinación (Jer. 42; 43:1-7).

¿Estás haciendo ciertos ritos u oraciones para “convencer” al Soberano del Universo de que apoye tus planes?

3- ¿Estoy confiando en la salvación del Eterno o me desespero ante la calamidad e intento resolver las cosas en mis fuerzas? Los residentes en Judá prefirieron morir en Egipto, la tierra de donde sus ancestros fueron liberados por YHVH, en lugar de confiar en que el Guardián de Israel los salvaría.

4- ¿Estoy confiando en mi propio criterio? Evidentemente Guedaliah era un hombre justo, pero desoyó el consejo que le advertía sobre un atentado contra su vida (Jer. 40:13-16). Esto finalmente ocurrió y costó no sólo su existencia sino un alto precio para todo el pueblo de Judá.

5- Ishmael Ben Netaniah se dejó enceguecer por las voces perversas que alentaron su hambre de poder sin darse cuenta que su derramamiento de sangre le costaría al reino de Judá 52 años más de exilio babilónico y provocaría que la tierra quedara prácticamente desolada de israelitas, alejando así las esperanzas de reconstrucción del templo.

La primera carta de Pedro capítulo 2, versículos 4 al 9 dejan claro que Yeshúa es la “piedra viva” y al acercarnos a Él somos “como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual” (v.5 |NVI).

La falta de valoración de nuestro hermano como piedra viva del mismo templo nos lleva a ser asesinos, generalmente desde el lashón hará (lengua perversa) o desde la indiferencia, sin advertir que eso demora el cumplimiento del propósito del Bendito Sea en la Tierra. Entonces, la pregunta es ¿cómo está mi comunión con mi prójimo? … ¿y especialmente con mi comunidad de fe?


El Significado Ético del Ayuno

Autor: ANÓNIMO

La persona que esta económicamente solvente, por lo general tiene un exceso de alimentos, y rara vez experimenta lo que es padecer hambre o necesidad.

Cuando ayunamos, sentimos en carne propia el dolor de billones de seres humanos que no tienen nada que comer. Esto nos permite entender su sufrimiento, y nos lleva a identificarnos con ellos, motivándonos así a cumplir con el mandamiento de proveer para aquellos que sufren y están necesitados.

Esto agrada grandemente al Creador, quien ha prometido bendecir a quienes así actúan:

¿No es más bien el ayuno que yo escogí…. QUE PARTAS TU PAN CON EL HAMBRIENTO, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria del Señor será tu retaguardia
– Isaías 58:6-8.

Así, quien ayuna, no solamente quema (sacrifica) grasa de su cuerpo (tipificada en la grasa de animales ofrecidos en el Templo), sino que quema también grasa de su alma (negándose a engordar su propio ego). Y esto ultimo, nos da la salud espiritual que necesitamos para hacer la jornada al Olam HaVá.

Anónimo.

Ezrá haSofer y el Ayuno del 10 de Tevet

Autor: Rab Yosef Bitton

Mañana, martes 7 de Enero, conmemoramos el diez de Tebet, un día de ayuno que nos recuerda tres trágicos acontecimientos en la historia del pueblo de Israel. Uno de los eventos que recordamos en este día es la muerte de Ezrá haSofer.

Setenta años después de la destrucción del Bet haMiqdash, aproximadamente en el año 516 antes de la era común, el emperador persa Ciro permitió a los judíos regresar a Erets Israel.  Un total de 42.360 Yehudim volvieron a Israel, guiados por Zerubabel (ver libro de Ezrá 2:64).

Años más tarde, más judíos hicieron Aliá inspirados por Ezrá y Nejemiá. Nejemiá fue el líder político que persuadió al emperador persa, Artajshasta, a que permitiera reconstruir las murallas de Jerusalem con el fin de proteger a la población judía de la ciudad y garantizar la seguridad del Bet haMiqdash (ver Nejemiá, capítulo 1-2). Y Ezrá cargaba con la enorme responsabilidad de reeducar a los judíos que habían llegado a Israel luego de haber vivido durante tres o más generaciones en el exilio en Babilonia, sin escuelas, sin sinagogas, y en medio de la población pagana local. Muchos judíos habían olvidado la Torá, sus leyes e incluso su lenguaje, y habían adoptado los valores de la cultura local.

Una vez en Yerushalayim, Ezrá estableció el Anshé Keneset haGuedolá, el primer Parlamento judío, compuesto por 120 miembros, sabios y profetas. Con ellos, Ezrá fijó un extenso número de resoluciones para revivir el estudio y el cumplimiento de la Torá, y reeducar al pueblo judío. Entre otras cosas, Ezrá incrementó los días de lectura pública de la Torá; compuso el texto de la Amidá (oración principal) porque la gente se había olvidado cómo orar correctamente; adaptó los nombres de los meses hebreos al araméo; modificó el tipo de letra (los «fonts») del texto bíblico (ketab ashurí) para facilitar el estudio de Torá, etc. 

Ezrá también tuvo que tomar decisiones muy dramáticas, como la exclusión de los samaritanos, una población mixta semi-pagana que vivía en Israel desde los tiempos del destierro de las 10 tribus (722 b.c.e.) y que pretendía ser aceptada como parte del pueblo judío.

Ezrá también tuvo que hacer frente a la cuestión de los matrimonios mixtos de muchos de los Yehudim que llegaron de Babilonia con sus esposas no judías. Este último dramático evento es narrado en los capítulos 9 y 10 del libro de Ezrá.

Gracias a la sabiduría de Ezrá, a su coraje y a sus principios no negociables, el pueblo judío fue capaz de sobrevivir y restablecerse nuevamente en Israel como la nación de HaShem.

Ezrá fue considerado por nuestros rabinos como el vínculo histórico entre la Torá escrita y la Torá oral. La Torá oral, los rabinos explicaron, fue olvidada en el largo cautiverio de Babilonia, y fue recuperada gracias a los esfuerzos de Ezrá haSofer.  Junto con Nejemiá, completaron la construcción del segundo Bet haMiqdash, construyeron los muros de protección alrededor de la ciudad y ayudaron a que los judíos se restablecieran en la tierra de Israel.Ezrá murió en un día como hoy, un 9 de Tebet. Fue considerado por nuestros sabios como un segundo Moshé.

Leyes de los Ayunos Públicos

Tomado de: JudaismoHoy


Cualquier ayuno público que cae en Shabat debe ser pospuesto para el día siguiente, con excepción de Yom Kipur, el cual es ordenado por la Torá y debe ser observado incluso en Shabat.  Pero si un ayuno público cae en viernes, debemos ayunar en ese día, a pesar de que entremos al día de Shabat cuando todavía estamos ayunando.  Sin embargo, de acuerdo a nuestro calendario, el único ayuno que puede caer un viernes es el ayuno del 10 de Tevet.

Comienzo del Ayuno: A diferencia de Iom Kipur y el 9 de Av, estos días de ayuno público no son días de ayuno completo, es decir que no se debe comenzar a ayunar desde la puesta del sol de la víspera, sino que está permitido comer y beber durante toda la noche anterior al día del ayuno, y sólo debemos comenzar a ayunar desde el amanecer de ese mismo día.  Para saber a que hora comienza el amanecer en cada lugar del mundo, se debe consultar un calendario judío de la comunidad de esa ciudad.

Otra diferencia entre estos días de ayuno público y los días de Iom Kipur y el 9 de Av, es que en estos días de ayuno público está permitido lavarse, untarse con aceites y cremas, usar calzado de cuero y mantener relaciones matrimoniales.

Personas Exentas de Ayunar: En estos días de ayuno público, las personas enfermas están totalmente exentas del ayuno, aún si su enfermedad no conlleva peligro alguno.  Asimismo, las mujeres embarazadas o que están en el período posterior al parto – por ejemplo, que amamantan – por cuanto que el ayunar puede ser peligroso para el bebé o les puede producir gran sufrimiento a ellas, en estas generaciones donde por varias razones la debilidad corporal prevalece sobre las personas, ellas están exentas de la obligación de ayunar.

Sin embargo, debemos notar que incluso aquellas personas que no tienen la obligación de ayunar no deben comer comidas festivas o manjares, sino que deben comer sólo lo necesario para mantenerse sanos y fuertes.  

Niños: Niños menores de bar mitzvá (13 años), así como niñas menores de bat mitzvá (12 años), también están exentos de la obligación de ayunar.  De todas formas, si ellos son lo suficientemente maduros como para entender el concepto del duelo, no se les debe acostumbrar a comer golosinas o manjares, sino solamente comidas nutritivas pero simples, como para que se mantengan saludables solamente.  Todos aquellos que están exentos de ayunar deben abstenerse de comer en público.

Comer Después de Dormir: Si alguien se fue a dormir con la intención de levantarse antes del amanecer para comer y beber – por ejemplo: una hora antes del comienzo del ayuno – él puede comer y beber hasta el amanecer.  Sin embargo, si la persona se fue a dormir pensando que no se despertaría antes del amanecer para comer y beber, pero se despertó de casualidad antes del amanecer, ella tiene prohibido comer.  Por tal razón, es aconsejable que la persona piense que si ocurriera que él se despertare de casualidad antes del amanecer, a él le estará permitido comer y beber hasta algunos minutos antes de la hora del comienzo del ayuno.

Medicamentos: Personas sanas que necesiten tomar cualquier clase de medicamentos en los días de ayuno – como ser, pastillas, cápsulas, jarabes, etc., pueden hacerlo.  Como explicamos anteriormente, las personas enfermas están exentas de ayunar.

“Dios destruirá a la muerte para siempre, borrará las lágrimas de todos los rostros y hará que Su pueblo no sea avergonzado nuevamente…”
(Ieshaiahu – Isaías – 25:8)

El Ayuno del Décimo Mes (10 de Tevet) y Sus Características

Por P.A. David Nesher

En la conciencia mesiánico-hebrea, un día de ayuno es un tiempo ideal para llamarse a la reflexión; un tiempo oportuno para corregir un error pasado, y re-configurar la forma de pensar para pautar un destino de calidad total.

El 10 de Tevet es considerado tan severo e importante que su ayuno es observado en la Casas de Judá incluso si cae en viernes.

¿Qué pasó el diez de Tevet que tenemos que corregir?

Para responder correctamente esta pregunta, primeramente es necesario que nuestro entendimiento se informe acerca de los hechos históricos que determinaron la costumbre de ayunar en este fecha particular del 10º mes. 

El ayuno de Asara Betevet, (traducdio 10 de Tevet) conmemora el sitio de Jerusalén en el año 589 A. E. C. por medio de Nebucodonosor, rey de Babilonia, que terminó treinta meses después en la destrucción del primer Templo de Jerusalén, seguida por 70 años del exilio babilónico.

Para entender bien la historia de este sitio o asedio, necesito retroceder unos años antes, y compartirles los hechos más importante que permitirán la comprensión de todo estos acontecimientos.

Después del asedio de 597 d.C, el rey Neo-Babilónio Nabucodonosor confirmó a Sedequías, con tan solo 21 años, como rey tributario del Reino de Judá (Sur). Aun así, Sedequías se rebeló en contra de Babilonia, y realizó una alianza con el Faraón Jofrá, el rey de Egipto.

Nabucodonosor enfurecido por esta traición, respondió por medio de la invasión de Judá​ y empezó el asedio de Jerusalén en diciembre 589 a.E.C. Durante este asedio, cuya duración varió entre los 18 o 30 meses, “cada mal golpeo a la ciudad, la cual bebió la taza de la furia de Dios” (por favor, leer 2Reyes 25:3; Jeremias 4:4). ​ 

En el 586 a.E.C., después de la conclusión del undécimo año del reinado de Sedequías, Nabucodonosor penetró a través de las paredes de Jerusalén, conquistando así la ciudad.  Sedequías y sus seguidores intentaron huir pero fueron capturados en las llanuras de Jericó y llevados a Ribla. Allí, después de ver a sus hijos ser muertos, Sedequías fue cegado, atado, y tomado cautivo a Babilonia, donde permaneció prisionero hasta su muerte.
Lo triste es que los babilonios rodearon Jerusalén y comenzaron un sitio de tres años que terminó en la destrucción del Templo y en el comienzo del exilio que aún no ha terminado. Incluso durante el tiempo de Ezra, que fue lo más cercano que estuvimos de una redención nacional, la mayoría de los judíos nunca volvieron a casa. Hicimos nuestra vida en Babilonia, Persia, Grecia y otros lugares para estar cómodos, ser aceptados y, aún peor, ser normales.

Comprendido ahora el contexto histórico, volvamos a remarcar que en el día diez de Tevet, el rey Nabucodonosor comenzó el sitio de Jerusalén. En realidad, hubo poco daño en ese primer día y ningún judío fue asesinado. ¿Entonces, por qué es tan trágico este día? Porque el estado de sitio fue un mensaje, para que el pueblo judío se despertara y solucionara sus problemas. Sin embargo, su orgullo fue más fuerte y así fallaron una vez ante la Instrucción de Yahvéh, por lo que el estado de sitio los terminó  llevando a la destrucción del Sagrado Templo construido por el rey Salomón.

Por esto, durante el exilio babilónicos, los profetas y los sabios instituyeron un ayuno el diez de Tevet. 

Hoy también estamos en estado de sitio.  Los constantes embates del sistema reptiliano oprimiéndonos al materialismo neoliberal actual, persigue que olvidemos y hasta ignoremos nuestro precioso legado. Los resultados son catastróficos: asimilación en las modas y tendencias hedonistas, y falta de claridad en nuestros objetivos como pueblo dentro de Israel. ¿Entonces, cuál es el mensaje para nosotros? Despertar y entender. ¿Qué es lo que quiere Yahvéh? Si hay un estado de sitio, escucha el mensaje ahora. No esperes que llegue la destrucción.

Si el problema hoy es la falta de apreciación por nuestro legado, entonces la solución es clara: aumentar el amor por la Torá, el amor por los judíos, y el amor por Israel y Jerusalem. Dios nos está diciendo: el estado de sitio no será levantado hasta que corrijan el error.

La solución es bien clara, y es la misma que el Eterno propuso en aquella ocasión de asedio babilónico:

  • Aumentar el amor por la Torah, combatiendo la ignorancia de sus códigos lumínicos. Debemos darnos cuenta de que la enfermedad más destructiva, dolorosa y contagiosa es la ignorancia. La ignorancia es la prisión para Dios. La ignorancia provoca vidas desperdiciadas y sufrimientos inexplicables. Por todo esto, tienes una obligación para con tus compañeros de tu cotidianidad. ¡Si sabes algo, enséñalo!
  • Desarrollar el amor al prójimo, proclamándole el Camino y la Verdad de la Vida. ¿Ves seres humanos caminando por ahí deprimidos, muertos en sus delitos y pecados? Entonces ofréceles  algo de alegría. Si tienes la habilidad, debes ayudar. Si no, siempre cargarás en la conciencia “lo que podrías haber hecho”. No te menosprecies. Tienes la habilidad de tener un impacto dramático en los demás. No debes ser el senador de una provincia o estado para hacer una diferencia. Con una sola cosa de sabiduría puedes ayudar a la humanidad. ¡Entonces si sabes la clave para la felicidad, enséñala!
  • Aumentar en nuestras conciencias el amor por Israel y Jerusalén. Interceder por Jerusalén y sus defensores, es también una muestra de amor al prójimo, no importa cuanto el o ella difieran de ti. Porque si hay una virtud redentora de estar bajo sitio, es la oportunidad de darnos cuenta que, en esto, estamos todos juntos.

Entonces debemos entender que observamos el 10 de Tevet como un día de ayuno, arrepentimiento y retorno, en el sentido que aceptamos que es un día dedicado a salvaguardar las murallas de nuestra identidad, reparando sus brechas, y asegurándonos que sus puertas funcionen apropiadamente.

El ayuno tiene el objetivo de ser un momento para preguntarnos si deberíamos transitar la historia como viajeros tranquilos mirando por la ventana mientras somos conducidos a lugares desconocidos, o si deberíamos hacer algo para determinar en qué dirección nos encaminaremos. Hoy, más que nunca, todas las puertas están abiertas. Podemos elegir el camino de permitir que otros definan quiénes somos y luego vivir según esa definición. 

Yahvéh, nuestro Dios, nos está diciendo: el estado de sitio no será levantado hasta que corrijamos el error.

Tevet es un tiempo de retorno y redefinición. Espero que todos seamos capaces de utilizar el poder de este mes para descubrir quiénes somos en el Mesías y quiénes queremos ser por medio de Él, bajo el Yugo de su Instrucción. Ésta es la clave de la redención personal, la cual a su vez es la clave de la redención nacional.

¿Cambiaremos? ¿Despertaremos a la realidad?

Tenemos que ocuparnos de cumplir con la misión de nuestro propósito mesiánico. Si no hacemos el esfuerzo, es porque no nos interesa lo suficiente. Tenemos poderes espirituales para lograrlo. ¿Los  utilizaremos?

¡Es urgente que escuchemos el mensaje divino antes de la destrucción! ¡El momento es ahora!