Sodoma

Escuelas de Francia: Ya no se dirá “Mamá y Papá” para no ofender a niños con padres del mismo sexo

Por Leonardo Granadillo

Para algunos es una ley demasiado mente abierta, para otros es tal como se deben referir a los padres de cada niño, ya que hay algunos exactamente no son mamá y papá. Lo cierto es que en Francia de ahora en adelante se usarán las palabras ‘padre 1’ y ‘padre 2’.

Al menos ya el gobierno ha iniciado el proceso legal para ‘dejar de ofender’ a los padres de niños del mismo sexo, a quienes no les gusta mucho que se enseñe en el colegio que solamente existe una ‘mamá’ y un ‘papá’. Sin duda debe ser algo que genera confusión en los pequeños.

Pero a pesar de lo bien intencionada que puede llegar a ser la iniciativa que plantea se cambie ‘mamá’ y ‘papá’ por ‘Padre 1’ y ‘Padre 2’, en algunos sectores no ha sido nada bien recibida, incluso muy rechazada.

La medida ya pasó la primera lectura viendo como personajes políticos Valerie Petit diputada de la Asamblea Nacional Francesa la defendían, diciendo que es importante “anclar la diversidad de familias con niños en la ley”.

A pesar de que la ley va muy bien encaminada y se espera que sea aprobada, surgen algunas dudas y no es tanto por el hecho de quitar las palabras tradicionales con las que crecimos, sino porque podrían surgir diferencias entre los padres por quien sería el número 1.

Esta semana se espera se haga la segunda lectura sobre el tema, pero aparentemente solo falta algunos papeleos para que la medida, se empiece a aplicar. ¿Te parece buena esta idea?

Fuente: UPSOCL

¿Quién fue la Esposa de Lot?… ¿Cómo terminó ese Yugo Matrimonial?  

Por P.A. David Nesher

 

Acordaos de la mujer de Lot

(Lucas 17:32)

“Él dio vuelta [destruyó] aquellas ciudades y toda la planicie, con todos los habitantes de las ciudades y toda la vegetación de la tierra. Pero su mujer miró por detrás de él y se convirtió en un pilar de sal.”

(Bereshit/Génesis 19:25-26)

El Malak (ángel) enviado por el Eterno para aplicar Su rigor (guevurah) en la Pentápolis (complejo de cinco ciudades) encabezada por Sedom (Sodoma), liberó a Lot y su familia poco antes del amanecer.

Enseguida llegaría la destrucción, justo en el momento de la mañana en el que tanto el sol como la luna son visibles de forma simultánea. Dicho de otra forma, la aniquilación sucede mientras la luna y el sol gobiernan en lo alto. Rashí dice que esto era significativo ya que la costumbre religiosa de Sodoma era la adoración al sol y a la luna, por lo que ninguno de los dos cultos podría afirmar posteriormente: “¡Si mi dios hubiera estado ahí, nos habría salvado!

El Midrash advierte además que la palabra “rabbá” ha sido empleada ya anteriormente a propósito del diluvio, de lo que se entiende que los habitantes de Sedom (Sodoma) y Amorá (Gomorra) eran reincidentes, que cometieron las mismas iniquidades que la generación del diluvio; ésta fue castigada por un diluvio de agua; y aquellas cinco ciudades por un diluvio de fuego. El Eterno destruyó Sedom con rayos solares y azufre hirviente. Todo lo que contenían las ciudades ardió; personas, cosas, así como lo que crecía del suelo.

“¡No mires detrás de ti!”, fueron las palabras de aquel mensajero celestial como advertencia para Lot y su casa (19:17). Lamentablemente su esposa desobedeció la orden. 

Es muy evidente la enseñanza de que de aquí se desprende: un pasado malsano debe quedar atrás, para salvación y bendición nuestra, de lo contrario las consecuencias nos alcanzarán. Evidentemente en el peregrinar de la vida, la familia necesita la unanimidad del matrimonio que la ha fundado. Por eso, en cierta oportunidad, el apóstol Pablo exhortó a los creyentes de Corinto acerca del peligro de enyugarse en alianzas con incrédulos:

“No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas?”
(2 Corintios 6: 14)

Pues bien, este consejo es simplemente la síntesis de la verdad surgida de las mismas historias relatadas en la inspiración escritural. Uno de los ejemplos en el que el apóstol está pensando al hablar de yugo desigual es el del justo Lot.

¿Lot estaba en Yugo Desigual?

El texto hebreo nos muestra que los hombres dijeron que Lot había venido sólo a Sedom soltero, puesto que tenía muchos siervos y siervas. Esto lo prueba lo que se tradujo en el capítulo 19 versículo 9 como “… este vino como extranjero” (– en hebreo dice: haejad ba lagur – האחד בא לגור –), en realidad debería decir literalmente: “… este vino a vivir siendo uno”.

Considerado así, esto nos enseña que Lot había tomado una mujer de Sedom (Sodoma), que respondía al nombre de Adit (o Idit), según distintos manuscritos históricos. Ella era descendiente de Kenáan (Canaán) quien recordamos (ver parashá Noaj) había tratado tan perversamente a Noaj su padre cuando este se había emborrachado, y por lo tanto fue maldecido. La depravación de las mentes de los descendientes de Kenáan causó su entrega a toda clase de inmoralidades, especialmente la sexual.

Adit, no convencida del propósito de esta huida, quería ver lo que había sido de sus otras dos hijas que habían quedado en Sodoma junto a sus esposos, entonces se detuvo en el camino para ver si ellas venían, pero al igual que el suelo y los habitantes de Sodoma, fue víctima del fenómeno de petrificación sulfuro salino que se produjo en toda la región, [Midrash, pág 154]. El historiador judío Flavio Josefo narra que, antes de salir, ella quiso echar una última mirada:

“…La mujer de Lot, llena de curiosidad se volteó mirando atrás, a pesar que Dios lo había prohibido. Al momento fue convertida en un pilar de sal. Yo la he visto, todavía está ahí…”

[Antigüedades de los judíos, Tomo I, Pág 33].

Idit estaba muy allegada a su cultura sodomita, por ello su castigo fue ser convertida en una columna de sal en Sodoma, donde estaba su corazón. Mientras el Ángel exterminador no ve el rostro del hombre, no tiene ningún poder sobre él. La mujer de Lot cometió ese error y se convirtió en estatua de sal. Así explicaesto el Zohar:

“…De detrás de Lot, dado que el Ángel destructor lo seguía. Pero su mujer miró hacia atrás de él, volviendo así su rostro al Ángel destructor, y se convirtió en una columna de sal, pues mientras el ángel destructor no ve el rostro de un ser humano no lo daña…”.

Rashí sugiere en su comentario que ella fue con los vecinos a pedir un poco de sal, pero que en realidad fue a chismear e inconformarse por las acciones hospitalarias de Lot:

“…Ella había pecado por medio de la sal, y por eso mismo fue también castigada por medio de la sal. Lot le había dicho: “Da un poco de sal a estos huéspedes (los ángeles)”. Pero ella respondió: “También esta mala costumbre de dar de comer a forasteros deseas imponer en este sitio”?…”

[Torah Rashí].

Lo triste de esto es que la esposa de Lot no estaba dispuesta a ser influenciada por su marido. Al leer los Evangelios notamos que Yeshúa la usa como ejemplo cuando dijo:

“En aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas dentro de la casa, que no baje a buscarlas. Así mismo el que esté en el campo, que no regrese por lo que haya dejado atrás. ¡Acuérdense de la esposa de Lot!”
(Lucas 17:31-32)

¿Por qué la mujer de Lot miraría hacia atrás?

Hay dos razones que estarían explicando el por qué la esposa de Lot desobedeció la orden celestial:

En primer lugar amaba la vida cómoda de Sedom, y no quería abandonarla (Luc. 17:31, 32). Su cuerpo salió de la ciudad, pero ella sin duda dejó su corazón allí. Todos tenemos cosas y personas en esta tierra que no queremos dejar atrás. Pero cuando el Señor regrese, sabemos que las dejaremos atrás. La Palabra de Dios enseña que:

“El que procure conservar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará. Les digo que en aquella noche estarán dos personas en una misma cama: una será llevada y la otra será dejada. Dos mujeres estarán moliendo juntas: una será llevada y la otra será dejada.”
(Lucas 17:33-35).

En segundo lugar, ella miró hacia atrás simplemente porque ella no creía que el Eterno había dicho que salieran de la ciudad y no miran hacia atrás. Lot creyó al Señor y no miró hacia atrás, lo mismo que sus hijas solteras, pero la señora de Lot no creyó. Ella no era creyente y no se sintió segura en la Palabra que Yahvéh había dado por medio de sus mensajeros. Ella estaba atrapada y superada por la caída de los materiales fundidos y se convirtió en un pilar de sal (19:26). Esta es una imagen de los que dan la espalda a Dios (Hebreos 10:38-39).

En honor a la verdad, esta es la situación de la mayoría de los creyentes evangélicos que creen en el amor de Dios, en Su compasión, misericordia y consideración, pero que no creen en Su Justicia.

Piensan que el Eterno atenuará el rigor de Su Palabra con respecto a su desobediencia. La mujer de Lot también pensaba así.

Los rebeldes se olvidan de que la desobediencia es una clara demostración de falta de fe en la Palabra.

A causa de eso, son verdaderas estatuas de sal dentro y fuera de las iglesias.

Según los distintos intérpretes, la mujer de Lot permanecerá en ese estado hasta la resurrección de los muertos. Los sabios judíos conocen la zona donde ella quedó petrificada [Midrash, pág 154].

El Zohar indica que las dos malvadas ciudades no tendrán parte al mundo futuro, aunque sí resucitarán para el Juicio Final. Rabí Abba añade: “…Todas las criaturas asistirán a este Juicio, pues el Eterno es clemente. Cuando los pecadores han sufrido su castigo, (la Justicia Divina) deja de perseguirlos con excesivo rigor…”.

¡Cuidado!… ¡El Yugo desigual te lleva a vibrar en la inmoralidad materialista!

A la distancia, Abraham alzaba su vista hacia las regiones de Sedom y Amora (Sodoma y Gomorra), advirtiendo un humo muy denso que se elevaba hacia las nubes. Estas ciudades estaban situadas dentro de la Tierra Prometida. Precisamente por eso, la corrupción y la perversión de sus habitantes acarrearon su destrucción. Al contemplar la región desolada del Mar Muerto y sus aguas de elevada densidad en sal, el observador advertirá la naturaleza volcánica del lugar donde estaban emplazadas aquellas ciudades tan prósperas en su época.

Ahora bien, al meditar el relato, notamos que Abraham era muy cuidadoso en la administración del linaje.  Él procuraba que su descendencia no entremezclara su simiente con los descendientes de Kenáan por la baja moral que estos tenían (ver 24:3). Sin embargo, Lot no tenía esa fuerza interior para decir no a los valores del mundo que le rodeaba. Esto le hizo ceder poco a poco ante las presiones de su esposa y los demás conciudadanos de Sedom (Sodoma). Era cierto que su alma justa sufría por causa del pecado de los hijos de Kenáan (Canaán) tal como lo comenta el apóstol Pedro:

“… si rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos (porque ese justo, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos)
(2 Pedro 2:7-8).

Pero él no tenía fuerza espiritual para dirigir a sus hijos por el camino de la moral alta, como lo tenía Abraham nuestro padre (18:19). Esa era una de las razones por las que Abrahán tenía que apartarse de Lot.

El Eterno tenía misericordia de Lot a causa de la intervención intercesora de su amigo Abraham avinu. Por ello, lo salvó de la destrucción, pero lamentablemente Lot perdió la mayoría de su familia.  El relato cuenta que su esposa se convirtió en una estatua de sal por haberse vuelto atrás, posiblemente por su instinto materno, pensando en aquellos hijos que se habían quedado y por su amor al sistema cultural en el que había vivido desde su nacimientos.

Lot perdió también todos sus bienes y todo lo que le quedaba fueron dos hijas solteras, hijas de Sedom, cuya moral no era mejor que el resto de los descendientes de Kenáan.

Avraham rehusó dirigirse por los valores del mundo que le rodeaba, y por eso fue escogido y bendecido. Su fuerza moral sigue bendiciendo al mundo entero hoy. Pero Lot cedió ante la moral baja y perdió prácticamente todo. Sin embargo el Eterno tuvo misericordia de él y le salvó con sus hijas, porque tenía un plan maravilloso para el futuro de ellas dentro de su proyecto mesiánico.

El Yugo Desigual conduce al despropósito.

Al meditar este relato, debemos aceptar que la vida de Lot transcurría tan en despropósito, tanto como la vida de Abraham estaba llena de promesas para el devenir perfecto del propósito eterno de Dios. El capítulo anterior (18) terminó con Abraham intercediendo como profeta por los justos de Sodoma y sus ciudades aliadas, mientras que este capítulo termina con el incesto de un borracho en una cueva, y la manifestación de la simiente de la serpiente en los dos hijos que nacieron de este pecado.

pilar de sal que los judíos señalan como la esposa de Lot

Lamentablemente, debemos aceptar que este contraste lo vemos hoy en la asamblea gozosa de hijos primogénitos. Nos damos cuenta que contamos con dos tipos de creyentes hoy. Por un lado están aquellos que viven una vida fructífera, y por otra parte, encontramos a los que viven una vida de completa sequedad, sin fruto alguno. Creyentes infructuosos son los que realmente han hecho un lío de sus vidas; que han seguido enteramente fuera de la voluntad de Yahvéh, y han visto renacer las iniquidades ancestrales en sus descendientes. Yo no me atrevo a asegurar, ni por un momento que han perdido su salvación, pero sí que no conocen lo que significa disfrutar del gozo que da la misma. Como dijo el apóstol Pablo, son salvos, pero, tal como Lot lo descubriría, serán salvos, pero como quien pasa por el fuego (1 Corintios 3:15).

Por todo esto, los invito a rechazar la conducta de Lot y seguir el ejemplo de Abrahán avinu (nuestro padre). Rehusemos como él, manchar nuestras almas con el pecado del sistema reptiliano que nos rodea. Mandemos y exhortemos todo el tiempo a nuestros hijos y nietos a guardar el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio para que ellos puedan seguir dentro de la línea de bendición otorgada en el Mesías desde el cielo. Por esto último, este consejo divino no es solamente para los que son descendientes físicos de Abrahán, sino también para todos aquellos que siguen su fe, porque todos los que son del Mesías son simiente de Abrahán y herederos según la promesa (Romanos 4:9-13; Gálatas 3:29).

Por esto te aconsejo que escuches el mensaje celestial; “¡No mires detrás de ti!” Recuerda que mirar atrás nos estanca. Mirar atrás nos produce pérdidas. Mirar atrás produce dolor en las relaciones familiares. Mirar atrás expresa el anhelo de no abandonar el pasado que desagrada a Yahvéh. Es fundamental avanzar sin temor y sin mirar atrás, pues al otro lado hay un mejor nivel de vida esperándote esperándote.

Anhelo que seas fuerte y bendecido (Jazak uvaruj) con estas palabras.

Como siempre en amor y amistad de servicio: P.A. David Nesher


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La Verdadera Dignidad Rechaza la Oferta Manipuladora del Rey de Sodoma

Por P.A. David Nesher

“Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram:
–Dame las personas y toma para ti los bienes.
Respondió Abram al rey de Sodoma:
–He jurado a YHVH, Dios altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que ni un hilo ni una correa de calzado tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: “Yo enriquecí a Abram”; excepto solamente lo que comieron los jóvenes. Pero los hombres que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, sí tomarán su parte.”

(Bereshit/Génesis 14:21-24)

Tal y como hemos visto, Abram, con los 318 (trescientos dieciocho) soldados de su ejército personal, había vencido sobre los reyes más poderosos de aquella época. Nuestro padre en la fe, con la ayuda sobrenatural del Eterno había podido recuperar tanto los prisioneros de guerra (entre ellos su sobrino Lot), como los bienes materiales de las cinco ciudades de la llanura que habían sido atacados.

Como pareciera lógico y apropiado, vemos que el rey de Sodoma quizo recompensar a Abram por los esfuerzos que él hizo para recuperar todo lo que la alianza de los cinco reyes del oriente le habían quitado. Por eso, le ofreció a Abram una gran cantidad de aquel botín. Aparentemente este rey simplemente tenía la “buena intención” de cubrir los gastos de guerra, y entregar una recompensa a sus aliados por haberle devuelta sus bienes y su gente. Sin embargo, Abram no lo tomará.

Entonces, meditando en la negativa de Abram ante la propuesta del rey de Sodoma surge una cuestión: ¿por qué era tan importante para Abraham avinu (nuestro padre) no recibir nada del rey de Sodoma? ¿No era esta una oportunidad magnífica para aumentar sus riquezas?

Para otros (quizás para nosotros) esta oferta quizás hubiera sido una buena cosa y muchos la hubieran considerado como una gran bendición del Eterno. Pero Abram no pensaba así. Para nuestro padre en la fe era más importante el buen nombre que las buenas ganancias. Para él era más importante no ser manipulado por los hombres que obtener sus beneficios.

Abram rehusó ser recompensado, porque él no permitiría que ningún hombre dijera que una mano humana enriqueció a Abram. Él, como buen adorador, demandó que todo el crédito fuera hacia el Eterno y solamente a Él.

Con esta actitud Abram avinu mostró su fidelidad a Yahvéh dando a entender en esta respuesta que él no quería depender de ganancias que lo comprometieran con su vocación. Así, Abram afirmaba delante de los hombres (y aún los ángeles) que aceptaba incondicionalmente las condiciones divinas para lograr el cumplimiento de las promesas de Yahvéh. Abram rechaza de este modo, y pleno de dignidad, toda sospecha de que quisiese enriquecerse con bienes ajenos. ¡Abram demandó que todo el crédito fuera hacia Dios y solamente a Dios!

Sin embargo, al mismo tiempo, Abram dejará claro su sentido de justicia, al no imponer sus escrúpulos sobre sus aliados los amorreos Aner, Escol y Mamre (Génesis 14:13). Ellos tenían derecho al botín como les fuera apropiado.

Estas cosas, que parecen no tener mucha importancia, son en verdad primordiales para todos los que desean ser aprobados por el Eterno.

Nuestro padre Abram no amaba el dinero. El amor al dinero es la raíz de todos los males (1Timoteo 6:10). La verdad es que Abram amaba al que es el Poseedor del cielo y la tierra y por eso Él le podía confiar a Abraham tanta riqueza porque sabía que él no iba a convertir las riquezas en un dios falso.

Siempre debemos tener en cuenta que el dinero es un buen siervo, pero un mal señor. Si hacemos cosas sólo por el dinero somos esclavos e idólatras, porque la avaricia es una forma de idolatría (Colosenses 3:5). Avraham había limpiado su corazón de toda avaricia y toda idolatría.

Pero en este caso hay un punto mucho más importante que el tema de la avaricia. El punto era lo que el rey de Sodoma podía decir en cuanto a nuestro padre.

Abram conocía la maldad que había en el corazón del rey de Sodoma y de sus conciudadanos. Sabía que su lengua podía hacer mucho daño. Sabía que sus motivos no eran puros y por eso podía manipular la verdad de manera que su nombre corriese el riesgo de ser manchado. Por eso, él rehusó obtener todo provecho personal para que este rey (representante del Otro Lado) no fuera a presumir de que él era quien enriqueció a Abram en vez de Dios.

El sabio rey de Israel expresó:

Más vale el buen nombre que las muchas riquezas, y el favor que la plata y el oro.”
(Proverbios 22:1)

Abram discernía que el rey de Sodoma diría que era él quien lo había enriquecido, y así se jactaría a costa de un hombre justo. Seguramente su orgullo lo conduciría a decir: “Si no fuera por mí, Abram no sería tan importante. Yo soy el que le he hecho rico.” Esto sería muy dañino para el nombre de nuestro padre. Por sobre todo, profanaría el nombre del Eterno, lo cual es mucho peor. El Eterno era verdaderamente quien hizo prosperar a nuestro padre, no los hombres. La alabanza y gratitud de su riqueza tenía que llegar solamente al Poseedor del cielo y la tierra, no a un rey perverso.

Cuando estamos dispuestos a buscar lo que los hombres tienen por éxito en la carne, y por ende, usamos métodos del mundo, es imposible decir que fue Yahvéh quien concedió el éxito. Siempre lo mejor será dejar que sea el Eterno quien te eleve, para que Él reciba la gloria y que tú también sepas que fue Su trabajo.

Por eso, mi querido lector (o lectora) no digas sí a todas las ofertas que aparentan ser bendiciones. Piensa una y dos veces antes de recibir dinero de alguien. Ten siempre presente, que posiblemente, detrás de esas ofertas se esconden manipulaciones e intereses personales, especialmente si vienen de personas mundanas como el rey de Sodoma. Cuida tu nombre y el Nombre del Eterno que representas. Mejor es quedarte sin una buena paga que perder tu buena fama. El generoso siempre prospera.


Sodoma va a desafiar a la madre que la parió

Besada popular homosexual en Barcelona para mostrar descontento por la visita del Papa

Colectivos LGTB están preparando distintas actividades para protestar por el viaje del Santo Padre a la ciudad de Barcelona. Si hace unos días mostraba en Opus Prima una campaña audiovisual de estos colectivos en EEUU en los que defendían sus derechos faltando al respeto a una determinada confesión religiosa, ahora se convoca desde la red social Facebook una besada popular, bajo el título de Queer Kissing Flashmob, ante la Catedral de Barcelona para reivindicar los derechos de las personas homosexuales.  

La intención de los convocantes de esta besada popular es que los participantes se den besos en la plaza de la Catedral a las 9 de la mañana, justo cuando el Papa salga del arzobispado para dirigirse hacia el templo de la Sagrada Familia, con el fin de mostrar “la pasión, la sensualidad y el amor”. El Grupo Queer Kissing Flashmob invita a darse “morreos entre personas del mismo sexo, y no sólo parejas, también vale tríos e intercambio de compañero”. Una buena manera de reivindicar los derechos ante la sociedad: agredir a los demás, en concreto a los cristianos.