Enseñanzas

Bereshit: «Por Causa del Principal» (El Mesías)

Por P.A. David Nesher

La palabra hebrea Bereshit equivale al primer soplo de la Divinidad, equivale a la virtud divina más alta Keter (Corona), es el PRINCIPIO Espiritual, cuando fueron creados los cielos y la tierra y aún no se creó al ser humano. Bereshit, el principio, es la Luz ESPIRITUAL del Infinito (Ein Sof), es la Consciencia del Espíritu de YHVH, capaz de expandir, formar, generar, ordenar. Así en el primer versículo del libro de Génesis, Bereshit es el principio espiritual, capaz de expandir el universo, cuando se crearon los Cielos y la Tierra.

Para lograr captar los maravillosos secretos que esta palabra hebrea contiene de manera encriptada, los invito a conocer la historia de un sabio judío: Salomon Meir Ben Moisés

El rabino Shlomo Meir Ben Moshé (Salomon Meir Ben Moisés) fue un eminente rabino del siglo XVII. Nació en Casal en el ducado de Montserrat, en el año 1606. Fue nombrado Shlomo (Salomon) en memoria de su abuelo, y Meir, que significa «iluminar«, por causa de nacer en la semana de la lectura de la Torah que contiente el relato del nacimiento de Moshé (Moisés), cuya entrada en la tradición mundial declara haberse distinguido por una luz sobrenatural, que iluminó toda la casa de su padre en esa ocasión.

Cuando tenía apenas trece años, el joven Shlomo comenzó a componer discursos en hebreo; y prosiguió sus estudios en el Talmud y el Zohar durante muchos años con tal éxito, que al final alcanzó la reputación de uno de los judíos más eruditos de esa época.

Lo cierto es que dondequiera que Shlomo viajaba, sus conferencias en las sinagogas eran escuchadas con admiración; y los judíos de Jerusalén lo honraron con el título de “rabino”, y con frecuencia lo enviaron a recolectar las contribuciones eleemosynary (ofrenda para los pobres), que suelen recibir de sus hermanos en otros países de Asia, África y Europa.

Lo interesante de la biografía de este sabio será que en el año 1665, a la edad de cincuenta y nueve años, estudiando los códigos encriptados en la Torah (especialmente en la palabra Bereshit) llegó a la conclusión de que Yeshúa el netzarita, era de hecho el Mesías anunciado en la TaNaK. Por causa de esto, el rabino anteriormente respetado pronto se vio marginado de sus hermanos judíos. Y al no encontrar una comunidad judía nazarena en el siglo XVII, no vio otra opción para convertirse en cristiano.

Lo cierto de toda esta historia es que uno de los viejos amigos del rabino Shlomo había sido un joyero llamado David Jouaillier. Cuenta la anécdota histórica que este varón se molestó tanto cuando escuchó que Rabí Moshé había abrazado a Yeshúa el netzarita como Mesías, que declaró públicamente que deseaba tener el corazón de Rabí Moshé, para asarlo sobre las brasas y luego arrojarlo para que lo devoraran los perros.

Cierto día, Jouaillier se encontró accidentalmente con su antiguo amigo en la casa de un amigo común que era cristiano. El rabino Shlomo preguntó si era cierto que su viejo amigo había expresado este salvaje deseo. David reconoció que lo había hecho y declaró que estaba convencido de que, si sus circunstancias hubieran sido revertidas, el rabino Shlomo habría dicho lo mismo. Shlomo le preguntó a su viejo amigo si repetiría este deseo si Shlomo podía probar que Yeshua era el Mesías. «De ninguna manera.» dijo David, «pero ¿cómo probarás que la fe es verdadera?»

El rabino Moshe le dijo a su viejo amigo que podía mostrarle que Yeshúa es el Mesías
en la primera palabra de la Torah.

David Jouaillier dijo que si Shlomo podía hacer esto, aceptaría a Yeshua como el Mesías inmediatamente.

El rabino Shlomo advirtió a su amigo que considerara cuidadosamente aquello a lo que se estaba comprometiendo, pero David se mantuvo firme en su compromiso.

El rabino Shlomo comenzó su exposición señalando que la primera palabra de la Torah es בראשית (Bereshit); entonces señaló que esta palabra, traducida literalmente, significa «Al principio de«, dejando una elipsis, que algunos han proporcionado insertando todo, y otros repitiendo el segunda palabra en el texto; como, «Al principio de todas las cosas«, o «Al principio de la creación«, o, finalmente, «Por causa del Principal, Elohim creó«. El rabino Shlomo Meir Ben Moshé señaló a su amigo que esta forma elíptica de expresión fue utilizada por Elohim, no por falta de otras palabras, sino por diseño, para indicar algún misterio oculto.

Shlomo continuó su enseñanza así:

«Divide la palabra en dos y tendrás בר אשית (Bar ashith), que significa «nombraré, estableceré o colocaré al Hijo». La palabra ( בר ) Bar tiene un doble significado: también significa grano o pan, en alusión al pan de la Pascua, ya las palabras de Yeshúa que dijo: “Yo soy el pan vivo, que descendió del cielo» (Juan 6:51). Hay una gran belleza en designar al Hijo con un término aplicable también al pan, con preferencia a otras palabras que significan sólo un Hijo; y también hay una propiedad sorprendente en la denominación que aquí se le da al grano, que se ha distinguido por tres nombres adaptados a los tres estados diferentes en los que se han encontrado hombres:
En primer lugar el grano se llama (דגן) DAGAN, que simboliza que antes de la caída, el hombre debía subsistir del producto del árbol del paraíso, convertido en pan, y llamado דגן , que también puede traducirse como “del huerto”.
En segundo lugar el grano de trigo también se llama (חטא) JITA que también significa «pecado» simbolizando así el período desde la caída del hombre hasta la venida del Mesías.
Finalmente el grano también se denomina (בר) BAR que también significa “hijo” simbolizando que desde la venida del Mesías, el pan simboliza al Hijo de Yah encarnado; según la declaración de Yeshúa, «Si alguno come de este pan, vivirá para siempre«.

David Jouaillier quedó maravillado con el misterio que estaba revelando el rabino Shlomo.

El rabino Shlomo luego comenzó a mostrarle a su viejo amigo una serie de mensajes incrustados en la primera palabra de la Torah, que extrajo a través de Notarikon (un método cabalístico por el cual una palabra hebrea se toma como un acrónimo, o por el cual un acrónimo es a la inversa hecho a partir de una frase). Para conocer estos mensaje, te invito a escucharlos en esta enseñanza:

https://youtu.be/T3IjxB42l6g

Con los años, muchos rabinos, influenciados por estos descubrimientos del supuesto rabino «hereje» Salomón Meir, han encontrado mensajes incrustados en la palabra  בראשית (Bereshit); por ejemplo:

ב ראש’ת ר אה א לוהים ש יקבלו י שראל ת ורה
«En el principio, Elohim vio que Israel recibiría la Torah«

Así también, entre los mensajes que el rabino Moshe le mostró a su amigo:

ב ן ר וח א ב ש לושתם י חד ת מים
“El Hijo, el Espíritu, el Padre, son tres, una perfecta Unidad”

“Adorarás a mi primogénito, mi primero, cuyo nombre es Yeshúa”
ב כורי ר אשוני א שר ש מו י שוע ת עבודו

“Cuando venga el Maestro cuyo nombre es Yeshúa, adorarás”
ב בוא ר בן א שר ש מו י שוע ת עבודו

De este modo, y a través de este maravilloso método de hermenéutica judía, el rabino Shlomo Mair Ben Moshé le mostró a su viejo amigo muchas más pruebas. David fue vencido por los misterios que estaba revelando su viejo amigo, y profesó que Yeshúa era de hecho el Mesías.


Será muy importante que leas la siguiente BITÁCORA a fin de ampliar lo que AQUÍ se ha explicado:

¿Qué significa ser Jesurún para Dios? (Video)

Por P.A. David Nesher


AULA VIRTUAL DE LA SECCIÓN VEZOT HABERAJÁ

Hemos ya estudiado que existen tres nombres en las Sagradas Escrituras para referirse al pueblo del Eterno:

  • _ Yaakov (Jacob),
  • _ Yisrael (Israel) y
  • _ Yeshurún (cf. 33:26, 28).

Como creo que ustedes estarán ya discerniendo, éstos tres nombres, representan tres niveles de espiritualidad, en los que Yaakov es el más bajo y Yeshurún es el más alto.

Para comprender esto te invito a escuchar esta LECCIÓN (en dos partes) que hoy consideré con los discípulos de Yeshúa:

PRIMERA PARTE:

SEGUNDA PARTE:

Haazinu: El Cántico que Relata la Unidad Final.

Por P.A David Nesher

“Recuerda los días del pasado, entiende a las generaciones pasadas. Pregunta a tu padre y a tu abuelo y ellos te dirán”

(Deuteronomio 32:7)

En la semana que se está cerrando, hemos peregrinado nuestra fe a través de la porción “Haazinu”, que se puede traducir: «prestad oído«. Moshé comienza de forma distinta su predicación, está vez será una canción, un poema inspirado por el espíritu de la Profecía. De este modo YaH, nuestro Dios, se asegurará de revelar enseñanzas muy profundas acerca de Su Redención para Israel y, desde ella, el resto de las naciones.

Así, Moshé y su cántico perseguirá desarrollar la clara explicación del diseño profético para el que el pueblo de Israel fue, es y será el protagonista.

Antes de comenzar, necesito primeramente destacar que la mayoría de los seres humanos se niega a creer que el pasado guarda alguna relevancia para ellas y sufre por esta imprudente miopía. Por eso, es que Moshé, a través de este cántico, les suplicó a los Benei Israel para que siempre buscaran consejo con quienes gozan de experiencia y visión histórica. Generación tras generación fueron abatidas por sus pecados de inmoralidad, codicia o agresividad. ¿Acaso Israel piensa que correrá distinta suerte?

Así pues, y teniendo esto como enfoque primordial, diré que en esta canción encontramos la revelación de que el Nombre del Eterno, compuesto por cuatro letras (Tetragramaton): הוהי (“Yud Hei Vav Hei”), presenta la conjugación de todos los estados de la existencia física (pasado, presente, y futuro). La idea fundamental es que la historia humana, en estas tres facetas, será hará una verdadera Ejad (Unidad) en el momento que Israel sea totalmente redimido, y se una definitivamente al Creador. Así lo dice el profeta Zazarias:

“Y Yahvéh será rey sobre toda la tierra. En aquel día Yahvéh, será Uno, y Uno su Nombre”.
(Zacarías 14:9)

Justamente en eso consiste el diseño del Proyecto Emanuel («Dios con nosotros»): que a través de la Redención, Israel y las naciones se constituyan en una “Unidad completa con el Eterno”; entendiendo que esto se logrará en la era Mesiánica, cuando el Mesías gobierne, a través de Israel, desde Sión al mundo entero enseñando los preceptos de la Torah. Ahí será cuando el Eterno será Rey sobre la tierra, Yahvéh será Uno, y Su Nombre de cuatro letras será Uno desde Israel. No habrá más religiones, ni más nombres inadecuados para el Eterno nuestro Dios. ¡Todo será Ejad (Unidad) como lo era en el Gan Eden! (Recordemos que en el Gan Edén, todas las cosas estaban unificadas por medio de la unidad de opuestos varón-mujer, y de ese modo todo vibraba en el propósito de una misma Fuente: Or Ein Sof).

Comprendiendo lo expuesto hasta ahora, nos damos cuenta por qué la letra hebrea alef (א), que es la primera letra del alefato hebreo, y que equivale al número 1, este dibujada (o compuesta) de tres letras hebreas:

  • dos Yod (י) y
  • una Vav (ו),

Para captar mejor esto, los invito a observar con detenimiento la morfología de la letra alef:

Según los Sabios, toda la Creación se une por la álef; por ello, es el número uno (unidad) dentro del alefato. Entonces, la energía de alef es el primer impulso de la Creación, el inicio del movimiento que persigue una meta.

Entonces, vuelvo a repetir que la letra alef esta compuesta por dos letras yud (י), una arriba y una abajo, y como pueden ver, por el medio cruza una letra vav (ו).

Ahora los invito a trabajar con la guematría (valor numérico) de dichas letras. Para ello, recordemos que:

  • el valor numérico (guematría) de la letra Yod es 10.
  • el valor numérico de la letra Vav es 6.

Por lo que, si sumamos estos valores: Yod (10) + Vav (6) + Yod (10), obtenemos el resultado de 26.

El número 26 es el mismo valor que el del nombre sagrado de Elohim (Yud, Hei, Vav, Hei). De aquí se entiende que la letra alef también representa al nombre de nuestro Elohim.

Recordemos que Nombre del Eterno se escribe así: הוהי (“Yud Hei Vav Hei”). A continuación sus valores numéricos:

Esto nos revela claramente que el propósito de la Redención final es llevarnos a la Unidad completa con el Creador, representada por su Nombre sagrado de 4 letras (Tetragramaton).

De igual forma, cuando se despierta en nosotros la necesidad de lo espiritual, es la actividad de Aleph que nos incita a desear Luz, de acercarnos a Yahvéh. Es decir, que este contacto con alef nos incita a la unidad ; por ello, también nos enseñará que entre ese amor Divino y nosotros hay una barrera, la cual se llama egoísmo. De modo que, al evidenciarnos este egoísmo, también nos enseña la vía de cambio.

Insistiendo nuevamente en lo mismo, diré que el nombre del Eterno, transmite la unidad del pasado, el presente, y el futuro, de la historia humana, revelando así su diseño de redención a través de Israel para la humanidad toda. Ahora bien, como ya sabemos dicho nombre, está compuesto de cuatro letras, lo cual no es una mera casualidad, ya que el número 4, en las Sagradas Escrituras, también representa la Redención. Veamos esto con algunos ejemplos:

El sol, la luna, las estrellas, que trabajan en pos de la redención, fueron creadas en el día cuarto de la creación. Su objetivo es mostrarnos los tiempos señalados, del plan redentor de Hashem para la humanidad (cf. Génesis 1: 14-17; Sal.19).

Israel estuvo en la esclavitud de Mitzrayim (Egipto) durante 400 (cuatrocientos) años y entonces vino la redención.

Israel (luego de su liberación de Egipto) estuvo 40 (cuarenta) años en el desierto, hasta que vino la redención que los llevo a la Tierra Prometida.

El Mesías Yeshúa apareció aproximadamente en el año 4000 (cuatro mil) del Calendario Hebreo y nos llegó así la redención del alma humana.

Por último, daremos como ejemplo a Haazinu, ya que este cántico de Moshé, que nos habla de la historia de la redención final de Israel y del mundo, es el cuarto cántico de una lista de nueve cánticos que se entonaron después de una liberación o redención. Esta afirmación la he sacado de un Midrash que nos cuenta esto:

«Existen 10 canciones proféticas, de las cuales Haazinu es la cuarta:
1.- Adam recito la primera shira en el Gan Eden, compuso: “Mizmor shir leiom HaShabat” (Una canción para el shabat), en la cual se habla la grandeza del shabat.
2.- En las orillas del mar de Cañas Moshe y los Hijos de Israel cantaron una shira por su maravillosa liberación del Ejército del faraón.
3.- Los hijos de Israel cantaron una canción en alabanza a Di.s por el Manantia l de Myriam (Parashat Jukat).
4.- Moshe enseño al pueblo la canción de Haazinu el día de su muerte (a punto de pasar a Heredar la tierra prometida).
5.- Cuando Iehoshua peleo con los emoritas en Guivon y el sol se detuvo milagrosamente por el bien del ejercito conquistador del Pueblo de Israel; Iehoshua canto shirá.
6.- Deborá y Barak compusieron una shirá cuando Dios hizo caer a sus enemigos en sus manos incluyendo al General caninita Siserá (Softim 5) 7.- Cuando Jana dio a luz a Shmuel, después de muchos años de ser estéril, alabo a Hashem con una canción profetica (Shmuel 2).
8.- El rey David al final de sus días compuso una canción por salvarlo de todos sus enemigos. (Shmuel 22).
9.- El rey Shlomo escribió Shir Hashirim (cantar de los cantares).
10.- La décima y más importante de las canciones (según nos dice este Midrash) será cantada por el pueblo de Israel cuando Hashem los redima del exilio presente.»

Considerando esta enseñanza, yo pregunto:

¿Quién sabe si está décima canción quizás no sea la descrita en el libro de Revelación o Apocalipsis donde leemos lo siguiente?:

“Y cantaban un cántico nuevo delante del Trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra”
(Apocalipsis 14.3)

Sin embargo, el mismo libro asegura que el cántico de Haazinu será entonado junto al cántico número 10 (diez), que falta por ser cantado (según el Midrah que leímos), como un sello final de la redención que se realizará. Según la Revelación divina, tras la redención final habrá un hermoso cántico que entonar, y respecto de esto mismo está escrito en el libro de las revelaciones:

“Y cantan el Cántico de Moisés siervo de Dios, y el Cántico del Cordero, diciendo:
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.”
(Apocalipsis 15:3)

Como podemos ver en la Redención final, existen dos cánticos:

  • el Cántico de Moshé, y
  • el Cántico del Cordero,

Así, al leer este versículo de Apocalipsis, queda evidenciado que ambos cánticos están en total armonía. Ninguno de los dos se contraponen. Es decir, que no se trata de “Gracia” versus “Ley” como lo aprendimos en el cristianismo durante tanto tiempo. Sino que se trata de la manifestación de la Ejad, es decir de la Unidad, de los dos ministerios más importantes de todas las Sagradas Escrituras: el ministerio de Moshé y el ministerio de Yeshúa el Mesías, elevando a Israel a esa vasija primigenia de Luz, acorde al diseño divino original

Con esto en nuestra mente, logramos hacer un análisis del cántico de Haazinu, en el que podemos afirmar que “Gam Zu Letová“ (traducido: “esto también es para bien”) para los que aman al Eterno, aquellos que guardan sus mandamientos; y si bien, en la historia de nuestro pueblo Israel, se cometieron grandes pecados; Idolatrías, asesinatos, el rechazo a Yeshúa como Mashiaj, y muchas otras infracciones de la Torah, es el Eterno mismo quien nos dice en la bendita Torah: ¡“Quien como tu Israel!”; “¡Que otra nación tiene estas leyes!”; “¡Que nación tiene un Di.s como tu Israel!”. Así mismo recordamos las palabras del apóstol Pablo respecto de la futura redención de Israel: “Si su incredulidad ha venido a ser la salvación para los gentiles, cuanto más significara su plena restauración”

Entonces, debemos entender y aceptar que la porción de la Torah llamada Haazinu es uno de los dos grandes cantos de Moshé incluidos en la Torah, y relata toda la historia del pueblo de Israel, el pasado, el presente y el futuro.

El sabio Najmánides escribe que toda alma israelita puede hallar su biografía completa oculta en las letras de este canto. En base a esto, el sabio Maguid de Mezeritch, el discípulo y sucesor del Baal Shem Tov, enseñó que es importante aprender de memoria este canto, ya que toda nuestra vida se despliega dentro suyo.

Es justamente estudiando este cántico que me encontré con detalles trascendentales para nuestro destino próximo y eternal.

En la emunáh de Israel, lo más importante es conservar las creencias reveladas en al Torah y mantenerlas de generación en generación, para lograr que la cultura y los protocolos del Reino de Dios no se pierdan y siempre se mantengan, aunque nos traten de apagar.

El objetivo primordial de este cántico es esencialmente que expresemos nuestro reconocimiento de la armonía absoluta de la Creación (31:19), por ello es que, en consecuencia, a menudo mezcla el pasado con el presente y el futuro, pues todo queda de manifiesto ante el profeta como una realidad total ausente de la más mínima contradicción, en el cual los sucesos futuros y pretéritos no sólo fluyen en perfecta armonía, sino que también se esclarecen mutuamente. Por ello, este caleidoscopio de acontecimientos queda destilado por un único canal expresivo como si estuviera ocurriendo al unísono.

¿Cómo se Celebraba Yom Teruah en los días del Templo y para qué servía?

Por P.A. David Nesher

«Y en el séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa convocación; no haréis ningún trabajo servil; es día de sonar el cuerno para vosotros. Y prepararéis holocausto. para olor grato a YHVH: un becerro, un carnero, siete corderos de un año sin defecto; y su ofrenda, flor de harina mezclada con aceite, tres décimas partes para el becerro, dos décimas para el carnero. y una décima parte por cada cordero de los siete corderos; y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, para hacer expiación por vosotros; además del holocausto de la luna nueva, y su ofrenda, y la ofrenda continua. holocausto y sus ofrendas, y sus libaciones, según su ordenanza, en olor grato, ofrenda encendida a YHVH». 

(Números 29: 1-6)

Los Sabios expertos en la exégesis de los códigos hebreos de la Torah (Instrucción) divina, nos enseñan que Yom Teruah (o Día de Aclamación) marca el sexto día de la Creación, el día en que Adam HaRishon , el primer hombre, fue creado. Lo interesante de esto para nuestra emunáh (Fe) es que el lugar en particular en el que se realizaría dicho evento, no era otro que lo que se conocería como Monte Moriah. Además, aprendemos que fue en este mismo lugar donde Adán pecó y se arrepintió por primera vez. Allí, dicen los Sabios que construyó un altar y presentó una ofrenda. 

Unas veinte generaciones más tarde fue aquí (Monte Moriah) donde el ángel de Yahvéh detuvo la mano de Avraham en la Akedá (atadura) de Itzjak . Fue justamente en este evento y en dicho Monte (Moriah) donde apareció el carnero, proporcionando así a Abraham avinu los medios a través de los cuales expresar su amor por el Eterno, y de ese modo prefigurar la Buena Noticia del Mashiaj en sacrificio por Su Pueblo.

Captando esta explicación, comprendemos entonces que Yom Teruah es el día en el que reconocemos la soberanía de Yahvéh, com el Rey, Creador del universo y Juez de toda la humanidad. Es el día en el que «todos los seres humanos pasan ante Él como tiernas ovejas«; así también discernimos que el mensaje de de esta festividad es verdaderamente universal: incumbe a toda la humanidad aceptar sobre nosotros la soberanía de Yahvéh, como único y verdadero Dios, y tener en cuenta nuestros pensamientos y acciones, a la luz de este asombroso reconocimiento.

La Fiesta de Yom Teruah en los Días del Templo de Jerusalén.

Las trompetas que sonaron antes de la entrada al Kodesh – el Santuario – del Templo Sagrado en Yom Teruah son recordatorios del dominio del Eterno. El sonido del shofar, que también se tocaba en los escalones del Santuario, emana del aliento mismo, el aliento que viene de lo más profundo de nosotros, donde fue colocado, por primera vez, por Yahvéh Elohim en Adán , el sexto día.

Al leer el Salterio, encontramos Tehilim (Salmos) que describen las características principales de esta festividad cuando la Comunidad de Israel subía a Sión a celebrar a Su Dios:

«Dios ha ascendido con un estruendo, HaShem con la voz del shofar«.
(Salmos 47: 6)

«Toquen el shofar en la luna nueva, a la hora señalada para nuestro día festivo».
(Salmos 81: 4-5)

«Alabadle con toque de shofar« 
(Salmos 150: 3)

«Con trompetas y toques de shofar suenan ante el Rey, Dios«. 
(Salmos 98: 6)

De este modo, y por medio del sonido del Shofar, toda Israel era llamada a retornar a Yahvéh como una sola alma, la de una esposa que debía recordar que ya estaba desposada, y que simplemente debía esperar el regreso de Su Amado, para ingresar en las habitaciones que Él le ha preparado a fin de morar junto a Él y co-regentear con Él la existencia toda. Este regreso al Eterno, obligaba al Pueblo de Israel a comprender que la Alianza matrimonial con Dios en Sinaí no era la meta, sino el inicio de todo un proceso matrimonial regio. Dicho matrimonio se había logrado con el sonido de shofares celestiales:

«Y al tercer día, por la mañana, hubo voces y relámpagos, y una densa nube sobre el monte, y la voz del shofar era muy fuerte; y toda la gente en el campamento tembló«. 
(Éxodo 19:16)

«Y cuando la voz del shofar se hizo muy fuerte, Moshe habló, y Dios le respondió con una voz«. 
(Éxodo 19:19)

«Y todo el pueblo vio las voces y las llamas, y la voz del shofar, y la montaña humeaba, y la gente vio, y tembló, y se paró de lejos«. 
(Éxodo 20:15)

Así mismo, y como lo he señalado anteriormente, el shofar, que permanece quieto hasta que la respiración se proyecta a través de él, nos devuelve, a través de nuestra meditación y nuestra memoria, a nuestro propio origen, la respiración de vida de Dios en Adán , el primer hombre, el día en que fue hecho del polvo de la Tierra.

¿Por qué se tocaba shofar este día en el Templo?

El shofar se haría sonar más tarde en ocasiones alegres en el Templo Sagrado, como se ve en las citas anteriores del libro de los Salmos. Fue al comienzo mismo de la revelación Divina en el Monte Sinaí, cuando Yahvéh le presentó a Su pueblo la Torah, que se escuchó el sonido del shofar, que marca el pacto entre Yah y Su pueblo. 

Así también el sonido del shofar en Yom Teruah recuerda a la unión de Itzjak , donde Dios proporcionó un carnero, que fue atrapado en la espesura por su cuerno, el shofar, como una señal de la promesa de Dios a Abraham de que«Estableceré mi pacto con él (Isaac) como pacto eterno para su descendencia después de él«. (Génesis 17:19)

Yom Teruah se conoce también como el «Día del Sondeo«. En el Templo Sagrado, esto fue marcado por el sonido de un shofar bañado en oro y trompetas de plata. Si observamos con detenimiento la imagen de arriba, notaremos que nos muestra a un kohen (sacerdote) parado en los escalones que conducen al Kodesh (el Santuario) del Templo Sagrado, y tocando el shofar. Flanqueándolo a cada lado hay dos kohanim (sacerdotes), cada uno tocando una trompeta de plata. El toque del shofar durará más que el de las trompetas, ya que el mandamiento principal del día festivo es oír el shofar.

Las Costumbres de Yom Teruah en el Segundo Templo.

«Cuando llegó el séptimo mes … toda la gente se reunió como un solo hombre en el lugar abierto que estaba delante de la Puerta de las Aguas«. 
(Nehemías 7: 72-81)

Tras el regreso del exilio en Babilonia, Esdras y Nehemías iniciaron una campaña de un mes de arrepentimiento en Elul para poder llegar a celebrar correctamente Yom Teruah. Así pues, los que retornaron del exilio babilónico se reunieron en el Patio del Templo reconstruido, y allí Ezra (Esdras) leyó en voz alta un rollo de la Torah. Cuando la gente escuchó las palabras de la Torah, se llenaron de remordimiento y comenzaron a lamentarse. Esdras y los levitas detuvieron el clamor, diciendo:

 «¡Este día es sagrado para Yahvéh! ¡Detén tu lamento y deja de llorar!«

Desde entonces, los Sabios concedieron un estatus especial a la ciudad de Jerusalén en Yom Teruah; tal es así, que cuando esta festividad del Eterno caía en Shabat, todavía se permitía tocar el shofar dentro de la Ciudad Santa. Este fallo se aplicó no solo al Templo y al Monte del Templo, sino que incluyó a toda la ciudad de Jerusalén. Incluso a los habitantes que vivían dentro de las aldeas en las afueras de Jerusalén, a poca distancia y desde donde se podía ver el Templo Sagrado , se les permitía tocar el shofar en Shabat.

Después de las ofrendas diarias (tamid) y de la presentación de las ofrendas de Rosh Jodesh que la Torah ordenaba, se llevaban las korbanot (ofrendas o acercamientos) de Yom Teruah. Dichos korbanot (acercamientos) incluían diez animales: un becerro, un carnero, siete ovejas de un año y una cabra (tal como podemos observarlos en la imagen de abajo).

La presentación de las ofrendas comenzaba exactamente en el momento en que el Gran Sanedrín proclamó la Luna Nueva. Las ofrendas de Rosh Jodesh consistían en once animales: dos novillos, un carnero, siete ovejas de un año y una cabra. La entrega del macho cabrío como ofrenda por el pecado fue el punto central del día.

Entonces, necesito invitarte a que entendamos bien cómo funcionaba esta Fiesta. Durante el tiempo del Templo Sagrado, el drama de Yom Teruah comenzaba incluso antes del inicio del día santo. Este drama implicaba sí o sí la santificación de la luna nueva. Ahora bien, Yom Teruah ocurre el primer día del mes de Tishrei (séptimo mes), y por lo tanto, no puede comenzar hasta que se haya establecido la aparición de la luna nueva. El mandamiento de declarar la luna nueva y establecer su aparición para todos los hijos de Israel fue el primer mandamiento recibido por los israelitas, incluso antes de que salieran de su esclavitud en Egipto (Éxodo 12: 2). Al dar este precepto del Rosh Jodesh, esto es, de hecho, lo que Yah, en Su amor por Su pueblo, hizo: confió a los hijos de Israel como «socios» en el mantenimiento y perfeccionamiento de Su creación. 

Para que esto funcionara bien y en perfecta sincronía, se requería que dos testigos que habían visto la aparición de la luna nueva, fueran y testificaran ante el Gran Sanedrín. Éste se reunía en la Cámara de Piedra Tallada, que estaba ubicado en el muro norte del Patio Interior del Templo Sagrado. Allí, estos dos testigos, serían interrogados y vueltos a interrogar, para verificar su idoneidad como testigos y la veracidad de sus palabras. Solo cuando esto se hubiera hecho a satisfacción de los sabios del Gran Sanedrín, comenzaría el servicio de Yom Teruah en el Templo Sagrado. 

Los sabios pusieron gran cuidado y esfuerzo para asegurar la veracidad y eficiencia de todo el procedimiento de proclamación de la Luna Nueva. En última instancia, todo dependía de la voluntad de la gente común de presentarse como testigos. Uno solo puede imaginar el sentido de obligación y privilegio que sintió cada testigo mientras se dirigía a Jerusalén. Solo cuando esto se hubiera hecho a satisfacción de los sabios del Gran Sanedrín, comenzaría el servicio de Yom Teruah en el Templo Sagrado. 

Por este detalle, se construyó un patio especial, llamado Beit Ya’azek, que tenía el propósito de albergar a los testigos que llegaban para presentar su testimonio de la luna nueva. Allí se les proporcionaba una comida abundante y un lugar para descansar mientras esperaban ser llamados a testificar en el Gran Sanedrín. La cálida bienvenida recibida por los testigos tenía como objetivo aliviar la carga de su viaje, así como animar a las personas a dar un paso adelante y viajar a Jerusalén cuando habían presenciado la luna nueva.

La determinación de la aparición de la luna nueva a través del testimonio de los dos testigos presenciales siempre estuvo acompañada de anticipación e incertidumbre. Las ofrendas de luna nueva o de año nuevo no podían comenzar hasta que dos testigos hubieran llegado y testificaran ante el Gran Sanedrín, a satisfacción del Gran Sanedrín. Por esta causa, se fue haciendo costumbre que la gente comenzara a observar la festividad como medida de precaución, incluso antes de que se hubiera ofrecido o aceptado el testimonio. Se cuenta que en una ocasión llegaron testigos al anochecer. En la prisa y la confusión resultante, los levitas se negaron a cantar su salmo diario. Para evitar que esto se repitiera, los sabios dictaminaron que desde ese momento y en adelante el testimonio solo sería aceptado hasta el momento de la ofrenda diaria de la tarde. Si los testigos no llegaban a esta hora, el día siguiente, no obstante, se observaría como Yom Teruah (esta es la razón por la cual los judíos hoy tienen dos días de Rosh HaShaná).

Resulta que, durante la época del Gran Sanedrín, la luna nueva fue santificada a través del testimonio de dos testigos que habían visto la luna nueva. Esto estaba de acuerdo con el mandamiento de la Torah. Para asegurar que la luna nueva, (Rosh Jodesh), las ofrendas se prepararan a tiempo en el Templo Sagrado, (así como las ofrendas de Yom Teruah en el nuevo mes de Tishrei, y se permitía a los testigos violar la restricción de Shabat contra viajar, para acelerar la proclamación de la luna nueva. En la imagen de abajo vemos a a un testigo enfermo que viaja en Shabat hacia Jerusalén, ayudado por escoltas y compañeros armados.

Cuando el Sanedrín estaba satisfecho con la veracidad del testimonio que habían recibido, se levantaban y caminaban hacia la puerta que daba al patio interior del Templo Sagrado. Entonces, y de pie en los escalones de la Cámara de Piedra Tallada, el jefe del Sanedrín proclamaba a la multitud expectante: 

_ «¡El día es santificado!» 

La gente respondía: 

_ «¡El día es santificado! ¡El día es santificado!»

 Entonces, los kohanim comenzarían inmediatamente a atender las ofrendas de Yom Teruah, y los levitas comenzarían a realizar el acompañamiento musical.

Inmediatamente después de proclamar: «¡El día es santificado!», Se activaba un sistema de mensajeros que corrían a llevar la buena noticia de la santificación de la luna nueva a todas las aldeas de Israel y más allá. La rápida transmisión de las noticias era esencial para que todos pudieran observar Yom Teruah en el día adecuado.

Simultáneamente, la proclamación de la luna nueva saldría de Jerusalén a través de antorchas encendidas por «equipos de relevo» especialmente designados que estaban ubicados en lugares estratégicos en las cimas de las colinas. Con este método, la noticia podría transmitirse rápidamente hasta las comunidades judías de Babilonia y Persia. La velocidad fue esencial para que todos pudieran observar Rosh Hashaná y las siguientes festividades en sus momentos apropiados.

El mapa que a continuación les comparto, muestra la ruta precisa a lo largo de la cual se encendieron las antorchas, lo que significa la aparición de la luna nueva. La primera estación a lo largo de la ruta fue Har HaMishcha, (el Monte de la Unción, más tarde conocido como el Monte de los Olivos). La ruta avanzó hacia el noreste para llegar a la ciudad babilónica de Pumbedita, que era un importante centro de la vida judía.

Investigando este interesante tema, me encontré en la Mishná con el siguiente relato:

Surgió una disputa entre Rabban Gamliel y Rabbi Yehoshua sobre los criterios para aceptar testigos que testifiquen sobre la luna nueva. El desacuerdo tuvo implicaciones prácticas muy serias, ya que afectó las fechas aceptadas por cada uno de los sabios con respecto a las vacaciones de ese año en particular. Para evitar la discordia nacional, Rabban Gamliel obligó al rabino Yehoshua a aceptar públicamente su decisión, diciéndole: 

«Ven a mí con tu personal y tu dinero el día en que Yom Kipur cae según tus cálculos».

Llevar un bastón y dinero era una violación de Yom Kipur. Por lo tanto, al llevar a cabo el decreto de Rabban Gamliel, Rabí Yehoshua estaba mostrando públicamente su sumisión a la decisión de Rabban Gamliel sobre la idoneidad de los testigos de la luna nueva. 

La ilustración de arriba muestra a Rabban Gamliel II y Rabbi Yehoshua, (con bastón y billetera), abrazados, terminando así su disputa.

El Toque del Shofar en Yom Teruah servía para recordar acerca de la resurrección de los muertos.

La meta principal de esta festividad es recordarle a Israel a que son un Pueblo escogido para convertirse en un reinado de sacerdotes para Yah (Shemot/Éxodo 19:6) Esto significa que la Alianza que el Eterno hizo con Israel, llevaba la responsabilidad de proclamar que todas las gentes deben saber que el Eterno rige los asuntos terrenales (ver com. Dan. 4: 17, 37). Israel está obligada a dar a conocer que es Dios quien ordena los asuntos de todas las naciones. En 221 forma figurada, es Dios quien levanta bandera (Isa. 5: 26) en la cima de los montes de la Tierra, para indicar a las naciones lo que deben o no deben hacer. Así lo dejó bien estipulado el oráculo del profeta Yeshaiahu:

«Todos los habitantes del mundo y los habitantes de la tierra, como estandarte en alto en los montes veréis, y como toque de shofar oiréis« 
(Yeshaiahu/Isaías 18: 3)

Según este versículo el sonido del shofar cumplía la misión de elevar la inteligencia emocional de cada miembro de Israel al comprender la Victoria final del Eterno sobre el sistema de cosas reptiliano imperante en las naciones. Si leemos el pasuk (versículo) 4 notaremos que al tocar shofar en Yom Teruah, y en cada luna nueva, Israel se elevaba a la consciencia mesiánica de que Yah mira sereno el torbellino de la Tierra, como se mira desde la sombra la tierra ardiente en pleno verano; lo observa y se prepara con calma para recoger la cosecha de las naciones.

Así es como lo podemos ver expresado en la tefiláh que la Casa de Judá eleva durante este día:

«… Dios nuestro y Dios de nuestros padres, toca el gran shofar por nuestra libertad, levanta el estandarte para reunir a nuestros exiliados, acércate a nuestros dispersos de entre las naciones, y reúnenos en nuestras dispersiones desde los confines de la tierra. Llévanos a Sion, tu ciudad, con alegría, ya Jerusalén, tu santo templo, con gozo eterno. Allí realizaremos ante ti nuestras ofrendas obligatorias, como nos ordenó en tu Torá, por medio de tu siervo Moisés, desde la fuente de Tu gloria, como está dicho: Y en el día de tu gozo, y en tus fiestas y lunas nuevas, tocarás las trompetas sobre tus ofrendas, y serán para ti un recuerdo ante tu Dios; ​​Yo soy YHVH tu Dios.» (de la oración de Rosh Hashaná Musaf)

Entonces, al celebrar Yom Teruah, Israel debía entender y aceptar que todos los moradores de la Tierra Prometida deben observar los movimientos de la divina Providencia y esperar las órdenes de la voluntad divina que es buena, agradable y perfecta.

Al ordenar escuchar el sonido del shofar en Yom Teruah, el Eterno da seguridad a su Pueblo de que el Monte de Sion (donde está el Monte Moriah) es su descanso por siempre, y por lo tanto, Él cuidará de ella, preparando siempre para ellos las consolaciones y los refrigerios que serán aceptables por oportunos.

El Eterno tratará a los suyos y sus enemigos; y como el pueblo de Dios es protegido en todas las estaciones del año, así sus enemigos están expuestos a todas las estaciones. De este modo las naciones de la tierra serán convencidas de que Yahvéh es Dios único y verdadero, e Israel es su Pueblo sacerdotal, y se unirán a ofrecer sacrificios espirituales para su gloria.

¡Dichosos los que en Yom Teruah reciben la advertencia de Su juicio, y que se apresuran a unirse a Él y a su Pueblo Israel!

Encárgate de cubrir el Cádaver

Por Moisés Franco

Esta ascensión tiene un hilo conductor que atraviesa distintas temáticas: la valoración de la esencia humana. Es decir, el respeto por la imagen divina en el interior de cada ser humano, el cual tiene la vocación o llamado de llegar a ser semejante al Eterno (Bereshit 1:26).  

  Esto lo vemos desde el respeto por el cadáver de un condenado a muerte; pasando cuidado sobre la propiedad ajena,  el evitar que hombres y  mujeres usen ropa del sexo opuesto y apartar al ave de su nido antes de tomar a sus pichones o huevos.  

  Pero en este escrito quisiera ahondar sólo en el primer tema:  colgar en una horca el cadáver de alguien condenado a pena capital por sus acciones perversas. Allí el Señor mismo dice: “Pero su cadáver no pasará la noche en la horca, sino deberán enterrarlo ese mismo día. Pues una persona colgada es un insulto para Elohim, no debes contaminar la tierra que YHVH –tu Elohim- te entrega en posesión hereditaria”. (Dev. 21:23| Torat Emet adaptada) 

  Si bien ese individuo había sufrido la muerte por orden divina, Él no se alegra de ver a alguien hecho a Su imagen envilecido de esa manera. Esto nos enseña que, independientemente de lo malo que pueda haber hecho una persona, sigue siendo alguien con la imagen de YHVH en su interior y por ende tiene una dignidad a ser respetada más allá del castigo que merezcan sus acciones.  

  Este es un tema fácil de entender, pero difícil de vivir. Lo he notado en dos ámbitos donde me desenvuelvo: en el sistema carcelario y en las asambleas.  

  En el primero he escuchado de gente que dice: “esos son delincuentes, no merecen nada, deberían matarlos” y cuestionan el derecho al trabajo o cualquier acción que tienda a reconstruir a la persona que está en un penal. Lo cual contradice a la legislación argentina que explícitamente afirma que el sistema carcelario sólo debe privar de la libertad al tránsito, pero no quita derechos humanos. Esto va en sintonía de lo que enseña la Torah.  

  En cuanto al segundo ámbito, lo he notado al referirnos sobre las personas que han apostatado. Me pasó de escuchar recientemente a varios hermanos burlarse de los errores de pronunciación de una persona que dejó de congregarse con nosotros, pero mientras estaba con nosotros nadie se burlaba, sino que se lo amaba y apoyaba en sus debilidades.  

En el momento me di cuenta que estaba mal, pero y si bien traté de evitarlo, no hice mucho para exhortar. Al estudiar esta ascensión el hecho fue traído a mi memoria y me llevó a reflexionar.  

El que alguien peque apostatando, ¿da derecho a denigrarlo y a exponer sus falencias teniendo nosotros un aire de superioridad? ¿o será que, como al cadáver del condenado, hay que enterrarlo en el mismo día para que se cubra la vergüenza de Elohim?.  

  Además, en el caso anterior, ¿qué pasa si esa misma persona retorna al Camino y es reincorporado en nuestra asamblea? Los mismos que a sus espaldas se burlaron seguramente lo abrazarán como si nada hubieran hecho. ¿Esta es la dinámica que espera el Señor o, por el contrario, que condenemos el pecado y disciplinemos al pecador, pero teniendo en cuenta que ese pecador incluso sumido en la mugre sigue teniendo la imagen divina en su interior?  

“No te alegres cuando caiga tu enemigo, 
    ni se regocije tu corazón ante su desgracia, 
no sea que el Señor lo vea y no lo apruebe, 
    y aparte de él su enojo”.

(Proverbios 24:17-18 |NVI)

Esto también lo he observado en mí en algunas situaciones. Antes, cuando alguien pecaba lo miraba con una mirada juiciosa, como si tuviera una peste y yo debiera alejarme de ese ser para no contagiarme. Lo juzgaba desde mi supuesto pedestal de santidad.  

  El Eterno me hizo ver en un conteo del ómer que eso era incorrecto y en Su bendita gracia me ha permitido irlo cambiando, aunque lo sigo trabajando. Hoy, veo que cuando alguien peca, el resto de la asamblea debe estar a su lado para restaurarlo con humildad, no haciendo foco en su mal accionar sino en el potencial a desarrollar que está siendo obstaculizado por el pecado. 

Creo que esta fue la intención del Espíritu al inspirar desde la Torah al apóstol Pablo a decir:  

“Amados hermanos, si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino recto con ternura y humildad. Y tengan mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación. 2 Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo. 3 Si te crees demasiado importante para ayudar a alguien, solo te engañas a ti mismo. No eres tan importante. 4 Presta mucha atención a tu propio trabajo, porque entonces obtendrás la satisfacción de haber hecho bien tu labor y no tendrás que compararte con nadie. 5 Pues cada uno es responsable de su propia conducta”. 
(Gálatas 6:1-5 |NTV) 

«Saber Callar para Aprender a Escuchar»

Por P.A. David Nesher

¿Qué es la Verdad y cómo se relaciona con el ser hebreo?

«Hashket Ushmah Israel Hayom!» (traducido es: «¡Cállate y escucha Israel, Hoy!«)

Aprender a callar garantiza evitar males. El mes de #Av es un tiempo especial para aprender a hacer silencio, escuchar atentamente con el corazón y hablar si es necesario. Si estás en Paz con Dios, seguramente serás un pacificador, es decir, un generador de paz.

La parashá Devarim nos inspira a valorar la capacidad de cambio que nuestras acciones ejercen en nuestro entorno.

Te invito a escuchar esta mistagogia:

La Responsabilidad e Implicaciones de nuestras Acciones

Por P.A. David Nesher

«Dijo Elohim a Moshé y Aharón: “Dado que no han tenido suficiente fe en Mí… 

(Números 20:12)

Nuestro amado Elohim ordenó a Moshé restaurar el manantial, que se había secado después del fallecimiento de Myriam, hablándole a la roca de la cual anteriormente fluía el agua. Los Sabios hacen notar que la Torah no registra que la congregación haya llorado por la muerte de Myriam, como lo hizo por las muertes de Moshé (Devarim 34:8) y Aharón (Bamidbar 20:29). Por cierto, el maestro Alshij dice que fue precisamente debido a que no derramaron lágrimas por la desaparición de Myriam que la fuente de su agua se agotó: fue como si el mérito de Miriam no les hubiera importado.

Enfocándonos en el versículo que nos preside, les diré que el sabio Rashí comenta que el Eterno quería que todo mundo supiese que Moshé y Aharón no estuvieron involucrados en el pecado de los espías y habrían entrado a Éretz Israel si no hubiese sido por su error con la roca.

Parece que Moshé y Aharón pensaron que quizás Elohim pretendía que le pegaran a la roca como hicieron la primera vez que Elohim proveyó agua al pueblo. Actuaron bajo esa conjetura sin consultar al Eterno. Por Providencia divina, Moshé golpeó la roca original y esta dio agua.

El sentido del versículo da a entender que, si hubieran tenido suficiente fe y seguido hablando, habría salido agua de la piedra indicada y el Nombre de Dios Se hubiese santificado, porque toda la congregación habría sacado la acertada conclusión del concepto de obediencia a Dios. El Eterno pretendía que el pueblo israelita aprendiera a reverenciarlo al ver a Moshé hablar a la roca: “Si una roca sin discernimiento obedece la voluntad del Eterno, cuánto más debemos hacer nosotros, que podemos entender por qué debemos obedecer a Elohim y necesitamos Su asistencia.” Pero como Moshé acabó pegando a la roca, esa lección ya no era evidente. En consecuencia, El Eterno tuvo que enseñar al pueblo israelita la misma lección y castigar a Moshé y Aharón por su desobediencia: decretó que ambos habrían de morir en el desierto, sin poder entrar nunca a la Tierra de Israel.

Empero, según Rambán, la frase debe ser traducida como: «Porque no han hecho que ellos creyeran en Mí«, debido a que, si Moshé hubiera realizado su cometido correctamente, habría imbuido mayor fe en Dios en quienes observaron este fenómeno.

Más allá de las justificaciones que puedan hallar para su conducta, la enseñanza es para todos los líderes israelitas que deben decidir cómo actuar basados en si sus acciones habrán de inspirar al pueblo a una mayor devoción a la Torah y sus caminos.

De manera análoga, todos los que somos hijos primogénitos de Dios, cuando interactuamos con los demás siempre debemos considerar el impacto potencial que nuestras palabras o acciones puedan tener en sus actitudes hacia el pueblo israelita en general y hacia el mensaje de la Torah en particular.

Shalom a todos!

Las Seis Características de un Alma Rebelde

Por Moisés Franco

Al estudiar la parashah Koraj vemos en la segunda ascensión que Moshé, en respuesta a la rebelión de Kóraj (o Coré), dice:

“que cada uno tome su brasero y ponga allí su incienso, y que cada uno presente su brasero ante YHVH -250 braseros-. Tú y Aharón también presenten cada uno su brasero”
(Bamidbar 16:17 – Torat Emet).

Esto da un total de 252 braseros.

Ese número según la gematría1 equivale a “rebelarse”; “hacerse rebelde”. Ante esto, cabe preguntarse qué implica ser un rebelde y cuáles son sus características a fin de identificar esta actitud demoníaca para combatirla dentro de la Asamblea (Israel).


Aclaración preliminar: como se verá más adelante, combatir la rebeldía no significa someterse a cualquier tipo de trato en nombre de una sumisión insana más cercana a la actitud de un robot que de un ser humano.


El verdadero amor siempre promueve el acuerdo, la unidad, a través del diálogo. Diálogo implica un camino de ida y vuelta donde escucho y soy escuchado, no donde impongo mis propias ideas de forma inflexible ni acepto todo sin ningún tipo de trabajo reflexivo.

El amor conduce a una construcción colaborativa siempre. Por ende, todo aquel que actúa desde el amor trabajará por la unidad que trae paz (Mt. 5:9), algo encriptado en el rezo de la Shemá (Dt. 6:4).

Todo aquello que no conduzca a lo anterior se enmarca en la rebeldía, que es lo que analizaremos a continuación al describir seis características de la persona rebelde.

 Se pone frío (Koraj) y deja de actuar desde el Amor perfecto.

El nombre Kóraj signficia “rasurado”, “depilado” y esto está relacionado a la frialdad. Una persona fría. La revista «Muy Interesante» escribe un breve artículo al respecto que me pareció muy apropiado para entender este concepto:

“Por lo general, un «corazón frío» o una persona fría describe a alguien que no está disponible emocionalmente. Son personas que no te preguntan cómo estás, no muestran mucho interés con la persona con la que están. Ya sea que la relación sea romántica o platónica, una persona de corazón frío tiene muy poco interés en las demás personas. Si se llegan a interesar por tu estado es para descubrir información que les sea útil de alguna forma. Para ellos siempre falta algo. Simplemente no puedes conectarte con una persona que tiene un corazón frío. Cuando estás con ellos, es posible que siempre sientas que falta algo en la relación. No importa el tipo de relación que sea, siempre existirán dificultades para conectarse con ellos. Falta algo y es la conexión emocional”2.

Se aparta en su alma de la congregación, hace de la diferencia un elemento separador en lugar de convertirlo en algo enriquecedor.

“Koraj -hijo de Itzhar, hijo de Kehat, hijo de Leví- se apartó con Datán y Aviram- hijos de Eliav- y con On -hijo de Pélet- de la tribu de Reuvén”.
(Bamidmar 16:1 | Torat Emet)

Israel está compuesto de doce tribus, todas con características diferentes, pero interactuando armónicamente. Tal como el Espíritu Santo a través del apóstol Pablo dice en 1 de Corintios  12:4-30.

En todo grupo humano pueden surgir diferencias de pensamiento, pero éstas lejos de ser una amenaza para la organización deberían considerarse como una oportunidad para que, por medio de un diálogo constructivo, llegar a conclusiones provechosas para el crecimiento del grupo (esto se ve claramente en la relación matrimonial).

Sin embargo, el rebelde es una persona que utiliza la diferencia como un elemento separador, excluyente, y lejos de buscar el diálogo se cierra dentro de sí levantando un muro.

Busca cómplices en su cruzada contra una supuesta injusticia y los arrastra a hacer lashón hará.

  Posteriormente a levantar muros en lugar de puentes -y porque internamente sabe que “no es bueno que el hombre esté solo” (Bereshit/Génesis 2:18)-  el rebelde busca aliados en su modo de interpretar las diferencias.

Para construir esta adhesión, fortalece su perspectiva de la disputa maximizando y/o tergiversando los hechos o dichos del liderazgo a fin de generar la “necesidad” imperiosa de oposición. 

De esta manera, influencia a otros para que asimilen y reproduzcan su discurso, o bien, si este ya existía, lo azuza como quien aviva un pequeño fuego en un pastizal seco.

No hace introspección y reconocimiento de sus errores, o si lo hace es sólo como parte de un proceso argumentativo en el cual la culpa final del mal colectivo es del liderazgo al que se opone.

Esto se vincula a lo que comúnmente se le denomina en psicología como “proyección”. Según la psicóloga Valeria Sabater esto es “un mecanismo de defensa que utilizamos con frecuencia. Lo hace, por ejemplo, quien incapaz de enfrentar sus emociones, conflictos y estados anímicos internos convulsos, los vuelca sobre los demás en forma de críticas y dinámicas dañinas. Es pensar que el defecto lo tienen otros, pero nunca uno mismo (…) Al interpretar que son los demás quienes tienen el verdadero problema, logran distorsionar de tal modo su realidad que llegan a creerla. A creer su fantasía, su error, negando así sus verdaderas carencias”3.

En la porción Kóraj lo vemos claramente aquí:

“Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá. ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente? Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos”.
(Nm. 16:12-14 | RV60)

¿Moshé impidió que entraran a la tierra prometida? ¿no había sido la obstinación del pueblo de creer en el relato retorcido de los diez espías en lugar del de Kalev y Yeoushúa?

Se opone a la genuina reconciliación.

       El pasado pasaje podría englobarse en una sección un poco mayor que abarca desde el versículo 8 al 14 donde es notoria la intención reconciliadora que tiene Moshé para que con los rebeldes contrastando con la actitud beligerante de la otra parte.

En Efesios 4:3 se nos dice: “esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz”. El verbo griego allí utilizado es “spoudázo” que significa “procurar con diligencia”, “ser solícito”.

Es decir, que la persona que en verdad está en la actitud de amor correcta busca activa y velozmente saldar los roces o malos entendidos para guardar la “unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”. En cambio, el rebelde no está interesado en esto sino sólo en tener la razón e imponerla por sobre su aparente oponente.

Su vida y su casa son destruidos

Este es el triste resultado final de la vida rebelde y es el que más niega quien se rebela dado que está convencido de su causa, pero los resultados terminan siendo innegables para sí mismo.

El final de Koraj, Datán, Avirám y su séquito de 250 levitas fue el exterminio no por mano humana sino divina. Ejemplos como estos se hallan a lo largo de los 66 libros de las Sagradas Escrituras.

Por eso, el Espíritu a través del apóstol Pablo dice:


“…el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Dios se ha opuesto; y los que se han opuesto, sobre sí recibirán condenación”
(Romanos 13:2 |LBLA).

“Porque los rectos habitarán la tierra,Y los perfectos permanecerán en ella, mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados”
(Pr. 2:21-22 |RV60).

El término “prevaricadores” viene del hebreo “bagad” que según el diccionario Strong también puede entenderse como “rebelde”.

Estimado y amado lector si has llegado a este punto de la lectura y has descubierto que efectivamente estás en una actitud rebelde. Humillate ante el Eterno, retorná al diseño de unidad y amor al que te ha llamado.

Esto no implica que, si efectivamente eres víctima de una injusticia, debas soportarlo pasivamente de forma indefinida.

Dialoga abiertamente con la persona con quien tienes el conflicto, pero siempre con la disposición a reconciliar, a ponerse de acuerdo en el Señor, y el Espíritu Santo irá guiando las cosas en el curso que deban tomar, pero siempre en la verdadera paz (Shalom).

“Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación”.
(2 Cor. 2:18-19 |NVI)

FUENTES
  1. HEIDRICK BILL, 252, en “Gematría hebrea”, Trabajos, publicado en www.billheidrick.com y tomado el 07/06/2021 a las 10:30 hs. (ARG) del siguiente enlace: http://www.billheidrick.com/works/hgm2/hg0250.htm#252
  2. MUY INTERESANTE, “¿Eres una persona fría?”, en Salud, tomado del siguiente enlace el 07/06/2021 a las 12:00 hs (ARG). https://www.muyinteresante.es/salud/test/eres-una-persona-fria-661586866967
  3. SABATER VALERIA, “Cargo sobre ti mi culpa (proyección psicológica)”, en Neurociencias, Procesos psicológicos básicos, publicado el 07 de octubre de 2018 en www.lamenteesmaravillosa.com. Tomado el 07/06/2021 a las 12:40 hs (ARG) del siguiente enlace: https://lamenteesmaravillosa.com/cargo-sobre-ti-mi-culpa-proyeccion-psicologica/

¡Nunca es Tarde para Volver a Casa! (el Pesaj Shení o Segunda Pascua)

Por P.A. David Nesher

Bamidbar/Números 9: 1-14. Pésaj Shení/ La segunda Ofrenda de Pésaj.

“Y celebraron la Pesaj en el mes primero, en el día catorce del mes, al atardecer, en el desierto de Sinái; tal como HaShem había ordenado a Moshé, así lo hicieron los hijos de Israel. Había, no obstante, algunos hombres que habían entrado en contacto con los muertos, y estaban por consiguiente ritualmente impuros, de modo que no pudieron preparar la ofrenda de Pésaj en ese día. Durante el transcurso de ese día, se acercaron a Moshé y a Aarón. «Estamos ritualmente impuros como resultado del contacto con los muertos –le dijeron los hombres a [Moshé]–. ¿Pero por qué deberíamos dejar de beneficiarnos y no poder presentar la ofrenda de Dios en el tiempo adecuado, junto con los otros israelitas?»

(Bamidbar/Números 9:5-7) 


El relato de la aliyáh (ascensión) de hoy nos cuenta que en el año posterior al Éxodo, Dios le ordenó a Israel que ofrendara el korbán Pesaj (la ofrenda de Pascua) en su tiempo designado, el catorce de Nisán, el primer mes del año (9:2).

Puesto que el Libro de Bamidbar empieza con sucesos del segundo mes o Iyar (1:1), este capítulo está claramente fuera de secuencia, y de hecho los sabios lo emplean para afirmar que el orden de la Torah no es necesariamente cronológico (Pesajim 6b; Sifrí). Más en tales casos debemos intentar comprender por qué la Torah opta por narrar un suceso antes o después de que realmente ocurrió, porque ciertamente los Sabios no pretendieron decir que el orden de la Torah es del todo aleatorio sino sólo en las ocasiones que lo ameritan.

El sabio Rambán comenta que este libro se concentra principalmente en los mandamientos y las vivencias que se relacionaban con los años que la nación pasó en el Desierto. En consecuencia, Bamidbar comienza con una exposición cabal del tema del Tabernáculo y la relación del pueblo con el mismo, debido a que era el punto nodal de la nación en tal período, Por ello, resulta de toda lógica que la narrativa de la ofrenda de Pésaj se haya postergado hasta este punto.

–  ¿Sabías  que esta fue la única vez que aquella generación de israelitas celebró Pesaj en el desierto? 

Es el exégeta Rashi quien hace notar que esta fue la única ofrenda de Pésaj que hizo Israel en todos los cuarenta años de su travesía por el Desierto, lo cual nos muestra cuán infortunado fue que la nación no pudiera entrar a Éretz Israel inmediatamente, donde habrían podido observar este mandamiento una vez por año. Más para no poner hincapié en ese pecado del pueblo al escuchar el informe negativo de los 10 espías, notamos que Elohim optó por inspirar a Moshé a que no empezara el Sefer Bamidbar con el mandamiento del Pesaj Shení.

Rashí, en sus comentario, explica que fue una vergüenza para los hijos de Israel no celebrar Pesaj más que una vez durante los cuarenta años. Esto se debe a que los hijos de Israel no podían circuncidar a sus hijos estando en el desierto y por lo tanto no estaban habilitados para celebrar Pesaj más que una vez. Recuerda que, de acuerdo con lo ordenado por Yahvéh, un padre cuyo hijo no está circuncidado no tiene el derecho de ofrecer el sacrificio de Pesaj (cf. Éxodo 12:48). Si el Eterno no le hubiera ordenado específicamente al pueblo hacer la ofrenda de Pésaj ese año, no habría podido hacerlo, puesto que ese precepto no habría cobrado vigencia sino hasta que hubiera entrado a Éretz Israel (Tosafot, Kidushín 37b, s.v.). Otra forma de entenderlo es que se les prohíbe a padres de niños incircuncisos elevar la ofrenda de Pésaj y, por razones médicas, era peligroso circuncidar niños en el Desierto (Ievamot 71b). de todos modos, resultaba vergonzoso que no hubieran podido realizar la ofrenda esas cuatro décadas, puesto que fue su propio pecado haberles creído a los espías  lo que impidió que entrasen a la Tierra durante el segundo año del Éxodo (Mizraji).

Así, captando el por qué y el para qué de este Pesaj Shení (Segundo Pesaj) logramos entender por qué Yehoshúa (Josué), una vez que se establecieron en Eretz Israel, circuncidó a todos los israelitas que habían nacido en el desierto, tal como está escrito en su rollo:

“En aquel tiempo Yahvéh dijo a Yehoshúa:
Hazte cuchillos de pedernal y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel. Y Yehoshúa se hizo cuchillos de pedernal y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot.
Esta es la razón por la cual Yehoshúa los circuncidó: todos los del pueblo que salieron de Egipto que eran varones, todos los hombres de guerra, murieron en el desierto, por el camino, después que salieron de Egipto. Porque todos los del pueblo que salieron fueron circuncidados, pero todos los del pueblo que nacieron en el desierto, por el camino, después de salir de Egipto, no habían sido circuncidados. Pues los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció toda la nación, es decir, los hombres de guerra que salieron de Egipto, porque no escucharon la voz de Yahvéh; a ellos Yahvhéh les juró que no les permitiría ver la tierra que Yahvéh había jurado a sus padres que nos daría, una tierra que mana leche y miel. Y a los hijos de ellos, que Él levantó en su lugar, Yehoshúa los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no los habían circuncidado en el camino. Y sucedió que cuando terminaron de circuncidar a toda la nación, permanecieron en sus lugares en el campamento hasta que sanaron. Entonces Yahvéh dijo a Yehoshúa: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto. Por eso aquel lugar se ha llamado Guilgal hasta hoy. Estando los hijos de Israel acampados en Guilgal, celebraron Pesaj por la tarde el día catorce del mes en los llanos de Yerijó.”
(Josué 5:2-10)

Notamos que un grupo de personas no calificaron para hacer la ofrenda debido a que estaban contaminadas. No obstante, motivadas por un intenso deseo de participar en esta gran experiencia espiritual, apelaron a Moshé. 

En reconocimiento por su nobleza de carácter, Dios los convirtió en agentes por medio de los cuales reveló el nuevo mandamiento de Pésaj Shení, la segunda ofrenda de Pésaj, que sería efectuada un mes después del tiempo designado para la primera. 

La Torah normalmente nos comunica los mandamientos por medio de Moshé, en vez de por iniciativa de terceros, más debido al sincero anhelo de tales personas de elevar su espíritu, Dios les concedió el honor de contribuir en la estipulación de este nuevo mandamiento (Sifrí).

La segunda ofrenda de Pésaj difiere de la primera en cuanto a que no hay festividad asociada con la misma, incluso para quienes realizan la ofrenda. Y además de ello, aunque no pueden comer alimentos leudados [jametz] con la ofrenda (v. 11), sí pueden poseer e ingerir jametz en el día en el que la realizan (Rashi; Pesajim 95a).

El Talmud ofrece tres versiones sobre quiénes eran las personas contaminadas: 

  • ✔️ la primera es que fueron los portadores del féretro de losef, que llevaban sus restos a Éretz Israel para ser enterrados en cumplimiento de la promesa que él pidió que sus hermanos le hicieran; 
  • ✔️ la segunda es que estos varones eran los levitas Mishael y Eltzafán, que se habían encargado de los cuerpos de Nadav y Avihu; 
  • ✔️ la tercera es que eran personas que habían hallado un cuerpo no identificado sin enterrar y cumplieron el mandamiento de inhumarlo (Sucá 25a).

Cualquiera sea la razón, lo cierto es que estas personas quedaron momentáneamente inhabilitados para hacer la ofrenda debido a que se habían ocupado de cumplir la mitzváh. El sabio Sforno comenta que la queja ante Moshé consistía en que se supone que una mitzváh debe abrir el camino a otra en lugar de cerrarlo. 

En respuesta a este pedido Dios estableció el «Segundo Pesaj» (Pesaj Sheni) el 14 de Iyar para todo aquel que haya estado imposibilitado de traer la ofrenda en el mes anterior. Este día representa la «segunda oportunidad» que nos da Dios a través de la teshuváh (el poder del arrepentimiento y/o el «retorno»). Como dice rabi Yosef Itzjak Schneerson «Pesaj Shení indica que nunca esta todo perdido».

Así es, al leer esta aliyáh notamos como esos ciudadanos de Israel también querían participar de este servicio sagrado tan importante. Querían ser parte de algo mayor a ellos mismos, algo que los conectara con la Comunidad y con el Eterno, nuestro Dios, por lo que se acercaron a Aharón y a Moshé y dijeron: “¿Por qué deberíamos ser marginados y no tener la oportunidad de presentar la ofrenda a Dios, así como el resto de los hijos de Israel?”

Moshé le preguntó a YHVH qué hacer y Él contestó: “Háblale a los hijos de Israel y diles: toda persona que esté contaminada por muerte o en un camino distante, tanto ahora como en las generaciones futuras, preparará una ofrenda de Pésaj para YHVH. La prepararán en la tarde del día 14 del segundo mes (iyar) y la comerán con matzot y con hierbas amargas…” (ver Números 9:6-12).

El Eterno dijo: les daré una segunda oportunidad a pesar del estatus de impureza, a pesar de la condición actual. Cuando hagan lo necesario para revertir ese estatus, cambiaré las reglas. Esperaré hasta que estén preparados.

Pero, en nuestros días, la pregunta que surge es: ¿cómo podemos relacionarnos con las ideas de estar ‘contaminados por la muerte’ y ‘viajando por un camino distante’ hoy en día?

La verdad es que estos términos apuntan a conceptos más profundos: un estado de ‘desconexión de Dios’ es un tipo de muerte ontológica. Un ‘camino distante’ es un lugar en el que estamos alejados de quienes se supone que debemos ser en realidad. Esto es algo con lo que la mayoría de nosotros sí podemos identificarnos.

Al estar ‘en contacto con la muerte ontológica’ de lo cotidiano, al estar ‘viajando por un camino distante’, desconectados de nuestra esencia y nuestra fuente, tenemos la capacidad para cambiar la dirección y volver a casa.

¿Cómo? Accediendo a este increíble regalo; el regalo de una ‘segunda oportunidad’.

¿Cómo sabemos si estamos distantes de nuestra heredad, si estamos vagando y desconectados?

Una situación de desconexión es un lugar en el que perdimos el contacto con nuestra esencia. En este camino hay un abismo entre lo que somos de verdad y la persona en la que nos estamos convirtiendo.

Cuando no somos la persona, la pareja o el padre que deberíamos ser, a menudo, en algún lugar profundo de nuestro ser, sabemos que estamos lejos de casa. Puede ser un sentimiento vago, aislado y borroso. Puede ser un sentimiento explícito, pesado y robusto. En todos los casos, a menudo lleva a confusión y a un estilo de vida robotizado.

A menudo, la desconexión es consecuencia de vivir de manera inconsciente. Cuando dejamos que nuestros condicionamientos nos guíen haciendo que nuestro camino no cambie nunca, tampoco lo hará nuestro entorno. Tanto si es en relación a nosotros mismos como con los demás, nos sentiremos desconectados de los senderos que llevan a nuestra esencia.

Pero, el Eterno, a través de la vida, nos da muchas segundas oportunidades. Y cada vez que elegimos vivir con conciencia y pasar del juicio a la compasión, de la apatía al interés, de la inactividad a la actividad, comenzamos a reconectarnos y a viajar de regreso a casa. El Camino se abre a la Verdad, la Vida comienza a fluir sin impurezas y el Padre nos abraza dándonos la bienvenida a Su Mesa festiva.

Pésaj Shení, el ‘Segundo Pésaj’, representa la capacidad de encaminarnos de vuelta hacia nuestro núcleo, hacia nuestra conexión Divina. Esta es la esencia de la teshuváh, la capacidad de volver, de regresar a la Casa del Abba. Teshuváh es definido como ‘arrepentimiento’, pero involucra algo mucho mayor. Es la capacidad de adoptar un cambio exhaustivo, de pasar de un estado a otro. Es la capacidad de cambiar nuestro ‘estilo de baile’.

Cambiar no es fácil, pero puede hacerse. Más allá de la distancia, más allá de la desconexión, el Eterno nos da Su Espíritu Santo para adquirir la capacidad de reparar y reconectarnos. Nuestro contacto con la ‘muerte’ puede darnos vida. Nuestra ‘distancia’ puede llevar a una cercanía mayor, tanto con Dios como con nosotros mismos.

Pésaj Shení, es la festividad de las segundas oportunidades, y nos recuerda que siempre podemos cambiar nuestra dirección y volver a casa.


El significado de la zarza ardiente en la Torah

Por Aranza Gleason

Nos encontramos en los primeros días de nisán, primer mes del calendario judío, en base a él se cuentan el resto de los meses y durante muchos años se celebró el Año Nuevo hasta que se decidió hacerlo en el actual Rosh Hashaná, en el mes de tishré. Es sumamente importante porque en él ocurrió la liberación de los judíos de Egipto y el nacimiento de Israel como pueblo o nación en el desierto; es el mes en el que inició el Éxodo. Una fecha que recordamos cada Shabat, y en base a la cual se desprenden todas las festividades judías, pues en muchas formas representa la base del judaísmo, y nisán es el mes bajo el cual esas bases fueron edificadas.

De entre muchos eventos que destacan de esta fecha el que más se recuerda y celebra es la salida de Egipto y la festividad de Pésaj, sin embargo, no son los únicos y para llegar a ese punto se requirió de un avance continuo en el tiempo en el que el pueblo judío y Moisés como su líder desarrollaron una relación particular con Dios. Entre ellos se encuentra el de la zarza ardiente que Moisés encuentra en el monte. A continuación hablaremos de ello.

La Zarza Ardiente

La primera vez que Dios le habla a Moisés ocurrió en el evento de la zarza ardiente. Moisés estaba pastoreando las ovejas de su suegro Yitró cuando vio un arbusto encendido que no se consumía. Entonces Dios lo llama por su nombre, Moisés contesta “Hineni” («Aquí estoy«) y Dios le revela que sacará al pueblo judío de Egipto y será él, Moisés, quien los lideré.

Hay varios aspectos de este fragmento que lo vuelven icónico dentro de la narración que la Torah sigue pues revela los aspectos bajo los cuales se llevará a cabo la Redención de Egipto y la aparición de Dios al mundo a través de los milagros. En primera instancia lo que resalta es la orden de Dios a Moisés de quitarse los zapatos; es el mismo mandato que los sacerdotes del Templo seguían al acercarse al mismo y realizar los sacrificios. Quitarse los zapatos representa reconocer la Presencia Divina en el lugar en el que uno está parado y tomar la decisión de aceptar la situación que lo rodea. Involucra un arraigo a la tierra que las plantas de los pies tocan y la determinación de verter su persona al rol que se sigue en ese espacio; dedicar la vida a lo que hace en ese momento y lugar dado; la aceptación del rol que Dios te da. Moisés muestra su determinación de obedecer a Dios con dos signos, al quitarse los zapatos y al responder “Hineni”. Ésta palabra (que quiere decir “Aquí estoy”) cuando se usa en la Torah no se refiere a un lugar físico sino a una determinación moral, la apertura hacia la obediencia y la espiritualidad.

Además los elementos de la zarza guardan también un significado, el fuego representa la Torah, la materia elevándose hacia Dios, es la forma en que los sacrificios eran dados, el hecho de que la zarza no se consumiera con el fuego muestra una fuerza que da energía y luz sin extinguirse, en vez de consumir la materia a la que toca, da vida; es muestra de la Presencia Divina. La zarza por su lado es muestra que toda materia al ser creada por Dios puede ser depositaria de su Presencia, es decir puede reflejar la perfección.

El Dios de tu padre

Otra característica que resalta al leer el pasaje es la forma en que Dios le habla a Moisés, le llama de la misma forma que llamó a Abraham, y Moisés responde con la misma palabra que los patriarcas usaron. Dios se presenta diciéndole “Soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.” La continuidad que se establece en el texto tiene varias implicaciones, por un lado Dios le muestra que cumplirá la promesa hecha a los patriarcas sobre hacerlos ancestros de una nación vasta y cercana a Dios. Al mismo tiempo nos muestra que los judíos en Egipto aceptaron las mismas leyes morales que sus ancestros les habían enseñado, pues adoraban al mismo Dios. Rab Hirsch al explicar este pasaje nos dice “el Dios que tu padre te enseño a conocer”.

El comentarista también remarca que así como es el mismo Dios que acompañó a Abraham e Isaac en su crecimiento y gloria, también es el mismo Dios que hizo a Jacobo descender y lo acompaño en su desdicha. Es decir, la esclavitud en Egipto fue decretada por Dios y como tal tendrá un sentido, será redimida.

Yo Soy el que Soy

Otro de los aspectos que más resalta de este pasaje es el nombre con el cual Dios se presenta a Moisés. Rab Hirsch nos dice que cuando Moisés le pregunta a Dios Su nombre, lo hace porque sabe que la misión que le ha sido asignada no involucra sólo al faraón; también el pueblo judío. Moisés tiene la responsabilidad de educar a ese conjunto de tribus y convertirlas en una nación, volverlas dignas de recibir la Torah de Dios y entrar a la tierra prometida, cuando le pregunta a Dios su nombre le está preguntando por la forma en que debe presentarse al pueblo judío.

“Shem” (nombre), similar a “sham” (lugar), es el lugar teórico, la categoría a la que algo pertenece. Dar un “nombre” a la palabra significa determinar para ella su “nombre”, su lugar en el ámbito de nuestro pensamiento, “sham” es el lugar a dónde dirigirse; indica a qué lugar pertenece conceptualmente algo… La pregunta de Moisés, qué nombre debe presentar a Israel en su misión hacia ellos, es como la pregunta: ¿Qué concepto de la divinidad debe presentarles para provocar un cambio en su espíritu y provocar que se conviertan voluntariamente de la servidumbre del Faraón a la de Dios?” (Hirsch)

La respuesta que Dios da es “Ehyé asher Ehyé” que usualmente se traduce como “Yo Soy el que Soy” sin embargo, la frase es muy difícil de traducir fielmente pues en hebreo “Ehyé” es la primera persona de “Hayá” (ser) sin embargo, no tiene tiempo verbal se dice de la misma forma en el pasado, presente y futuro. Al Dios afirmar que ese es su nombre afirma su trascendencia y eternidad, sin embargo, como Hirsch muestra, también se remarca su independencia, es la afirmación más grande de libertad pues ehyé también señala el deseo de ser y sólo Dios puede decir que es lo que desea, todos los demás seres creados, son lo que deben ser; son la forma en que fueron creados. Una condición que además no se muestra sólo en el presente, sino que impacta también el futuro. Afirma que de Dios depende el futuro y afirma su total independencia. Es la primera vez que éste principio básico del judaísmo se presenta en la Torah y será el motor que guíe e inspire la salida de Egipto, que el mundo entero depende de Dios y la libertad se alcanza al atarse a leyes eternas. Es lo que las plagas demuestran y la base de la Redención que vivieron los judíos y la Redención que más adelante llegará al hombre.

Tomado de: Enlace Judío


Acerca de la Autora:

Aranza Gleason se define a sí misma como una judía en el exilio. Nació con una raíz divida como su poeta favorita; busca y ama al judaísmo, pero como a los personajes que lee, éste, también se le escapa de las manos como el agua. Para hablar de Torá y mitzvot se basa en textos de rabinos ortodoxos, experiencias personales y clases a las que asistió. En cambio, para hablar de historia y cultura judaica trata de observar todo lo que hay; desde lo más hereje hasta lo más sagrado. Sabe que judaísmo encuentra en todos los rincones de la Tierra y se vive con todos los colores de la luz. Cuando escribe busca compartir y busca encontrarse. Espera profundamente que sus textos sirvan para que una persona descubra algo que le era desconocido y lo disfrute.


¿Cómo Lograr una Cita que Cambie mi Destino?

Por Laura Arco

Cuarta aliyáh: (Shemot/Éxodo 19:1-6) ✍?

Shalom!

En relación a la aliyáh de hoy he considerado dos aspectos.

El primero, es tiempo y espacio.

Todas las citas se dan en un punto marcado por esas coordenadas. Moshé sabía con Quién quería encontrarse, por eso dirigió al pueblo a ese lugar. Y llegó en el mes de Sivan. Cuando hay una intención clara, se marcha en dirección definida. No se deambula.

Así, el que quiere ser médico no «visita» otras universidades y facultades, sino sólo donde pueden prepararlo para ser médico. Del mismo modo, los hijos de Israel se encaminaron al Monte, no a cualquiera, donde recibirían la capacitación que deseaban.

El otro tema es el Pacto.

Todo pacto supone al menos dos partes y un propósito. Saber con quién se pacta y qué y para qué se pacta.

Creo que muchos hemos hecho pactos incorrectos y/o con persona incorrectas.

Creo que muchos han pactado con el dios incorrecto y algo incorrecto y ese pacto los ha esclavizado en vez de promocionarlos a un estándar superior.
YHVH es un DIOS TODOPODEROSO y Su Pacto es perfecto. Por eso, si después de haber pactado con Él no hay promoción hay que verificar el propósito. ¿Qué pacté? ¿Para qué?

Está parashá es crucial. Es el corazón de la cita que transforma vidas y destinos.

Deseo que concluyamos en el mismo punto de las Sagradas Escrituras, si no, sólo habremos deambulando por un libro de la Biblia.

¿Quién es Yitro para Recibir tan Alto Honor Celestial?

Por P.A. David Nesher

“Y Yitro, sacerdote de Madián y suegro de Moisés, oyó todo lo que Dios había hecho por Moisés y por su pueblo Israel, al que sacó de Egipto.”

(Shemot/Éxod 18:1)

Como estudiantes del Yugo de Yeshúa los primero que debemos preguntarnos es: ¿quién es Yitro? ¿Y por qué que su nombre tiene el mérito de encabezar una parasha de la Torah?

Estos cuestionamientos son necesarios ya que no estamos hablando de cualquier parashá (sección) de la Torah, sino que estamos enfocándonos en la parashá con mayor energía divina, ya que nos relata la revelación de la mente del Eterno, en el monte Sinaí. Entonces, siendo esta Parasháh el objetivo de la salida de Egipto, y el centro de las leyes de Vida de la humanidad, ¿porque está titulada con el nombre de un sacerdote pagano y no con el nombre de uno de nuestros patriarcas o con el nombre de Moshe Rabenu? Entendamos que Yitro era sumo sacerdote de Madián, que como todos los otros países bajo el dominio de Egipto, eran idolatras y especialistas en magia. Siendo así, volvamos a preguntar: ¿por qué Yitro gana el mérito de tener una parasha con su nombre?

Para comprender la razón de estos planteos, aceptemos que esta es la parasha más importante de la Torah, pues es la primera y única vez que Yahvéh se reveló al mundo entero. El mismo nombre que tiene esta porción (Yitro) nos lo revela. Es que Yitro escrito a la inversa se lee Yoter que quiere decir “más”. Con esto la misma Torah nos llama la atención a que es la más importante.

La Torah no nos deja ninguna duda de que Yitro es el suegro de Moshé porque solamente en el capítulo 18 aparece  12 veces la frase “Yitro, suegro de Moisés”. Lo que los Sabios hacen ante esto es ir a la guematria de las palabras “suegro de Moshé” que se dice en hebreo “Jaten Moshé”, lo cual nos da el valor numérico: 803. Entiendo que esta guematría por sí misma no nos dice nada, pero si la reducimos tenemos que 803 nos da 11 y si reducimos el número 11, obtenemos el valor 2 que es la guematría de la letra Bet, código hebreo que representa al nombre Elohim. Este es el primer indicio.

Luego, los Sabios van a la guematria de Yitro, el cual nos da 616, el mismo valor numérico de «Ha Torah» (La Torah).

Además, notamos que esta es la parasha número 17 en el orde de estudio de la Torah. El número 17 es la guematria de la palabra hebrea “Tov” que quiere decir “bueno”. Esto es muy importante tenerlo en cuenta ya que nos indica que esta porción está en relación directa con el potencial creador que vimos en el Bereshit desde el primer día de la Creación, cuando Elohim vio que su Creación y dijo que era buena (Tov). Es por eso que el estudio de la porción Yitró transforma nuestra vida, pues tiene el poder de reestructurar todos los patrones de nacimientos, es decir todo el potencial mesiánico con el que venimos  a reparar y a cambiar el mundo desde nosotros mismos, siempre y cuando nos sujetemos al propósito eterno de Elohim.

Con todo lo visto hasta ahora, espero que cada uno de ustedes pueda darse cuenta de que la parashá Yitró no se trata simplemente de un personaje histórico, sino que esconde los códigos de Sabiduría divina que traen mensajes para la elevación de conciencia de los hijos de Israel.

Entonces preguntémonos: ¿Qué nos dice todo esto?

Una de las lecturas es que  en el estudio de la Torah, desde el Génesis hasta la última porción de Devarim (Deuteronomio)  está la Presencia divina. El pergamino o Jumash (los 5 libros; en griego: Pentateuco) de la Torah son solo la materialización de esta sabiduría. Entonces el efecto que nos hace extraer la Sabiduría de los secretos del Cielo directamente de su fuente original, la Torah, es muy diferente al efecto que nos hace asistir a un curso bíblico, o asistir a un sermón religioso foráneo a la Instrucción divina. Esto se debe a que en el estudio personal y diario de la Torah viene la esencia de Yud Hei Vav y Hei y todo el poder está en las letras hebreas que la componen. Y esto es Emet, es decir, esto es la Verdad.

Por eso, no es casualidad que la última palabra de la Torah es Israel, que es  el objetivo final en la consciencia que el Eterno quiere desarrollar en los seres humanos redimidos en Su Pesaj; es un estado superior que nos acerca a la unificación. Solamente aplicar la enseñanza que cada semana recibimos, fuera del dogmatismo, unifica los cuatro mundos en la percepción de cada uno de nosotros. Esta es una de las razones por la cual la parashá en donde se relata la entrega de la Torah le fue dada el nombre de Yitró, un sacerdote pagano, idolatra, hechicero y consejero del Faraón. Lo que nos está diciendo aquí la Torah, es que oculto bajo el nombre de Yitro, está el poder de conexión con el enigma del Monte Sinaí, que permitió a la humanidad la apertura de un canal de conexión entre el alma humana y el Eterno.

En segundo lugar, leemos que con esto Moshé nos está diciendo que estos códigos no son exclusivos para y por una raza, son para el uso de la raza humana en general y de todas las naciones.

Entonces, discernimos que la parasháh Yitro pretende dejarnos  un poderoso mensaje. Es que sin Yitró y sus consejos, la Torah hubiese sido revelada de cualquier manera, pero su contenido hubiese quedado encerrado para los hebreos. La presencia e intervención de Yitro en el ritmo de vida del pueblo de Israel a través de sus consejos a Moshé de delegación de autoridad, s la causa que  que los “Aseret HaDibrot” [“Diez Enunciados” o “Diez Palabras” (en griego “Decálogo”), mal llamadas “Los Diez Mandamientos”] sean de contenido universal. En otras palabras este nombre Yitro le dio una apertura a la entrega de la Torá que se extiende más allá de los hijos de israel(Bnei israel).

Es que para Yah los justos son personas que viven la Torah en lo interno, en sus convicciones, porque Su Instrucción (Torah) no tiene que ver con una religión, ni con una etnia en particular, sino con un sistema universal. Por eso esta parasha, en donde se revela la Torah, se llama Yitro, pues nos dice el midrash que Yitro era uno de los  hechiceros que asesoraban al faraón, un hombre lleno de sabiduría, un hombre lleno de espiritualidad impura, que estaba al servicio de la inclinación al mal creyendo sinceramente que en verdad estaba de lado de los dioses verdaderos, que eran los dioses paganos de Egipto conocidos hasta ese momento. Sin embargo, ante la revelación de Yahvéh, Yitro queda impresionado. Por su nivel intelectual tiene una humilde apertur al cambio y entiende inmediatamente que detrás de las acciones de Moshé hay una presencia Divina Superior, desconocida hasta ese entonces.

Yitró es el sacerdote que actúa por convicción, pero al darse cuenta que sus convicciones son erróneas, tiene la suficiente sencillez y humildad para cambiar. Es entonces cuando  se opera una transformación en él que lo lleva a la conversión (teshuváh). La conversión que se operó en Yitro fue la decisión de abandonar  su capacidad de manipular a los otros a través de rituales mágicos, de abandonar viejas estructuras, para conocer y ser fiel al Dios único y verdadero, revelado a Avraham, Itsjak y Yaakvo. A ese Dios que está por encima de las otra criaturas celestes. El Dios que nuestro Maestro Yeshúa reveló que está buscando adoradores en Espíritu y en Verdad que lo adoren (c.f. Juan 4: 24)

La Batalla Eterna contra Amalek

De las charlas del Rebe de Lubavitcher; traducido y adaptado por Yosef Loebenstein

El mandamiento de recordar lo que Amalek , el símbolo del mal en el mundo, le hizo al pueblo de Israel, está vigente en todo momento. Amalek representa el rechazo a permitir que la Divinidad penetre en el mundo, las dudas e incertidumbres que impiden que un judío se acerque a Dios . La guerra contra Amalek se gana mediante la sumisión total al yugo del Cielo.

El pueblo judío, después de presenciar los milagros realizados por Dios en Egipto y la división del mar, viajó por el desierto para recibir la Torá en el monte. Sinaí. En el camino fueron atacados por Amalek, descendientes de Esav . La Torá registra la lucha y el resultado exitoso de los Benei Israel (Shemos 17: 8-16).

Mitzvá para recordar la maldad de Amalek es eterna

La guerra con Amalek no fue un asunto de una sola vez, para ser olvidado tan pronto como terminó. El Eterno ordena al pueblo de Israel que recuerde siempre las malas acciones de Amalek y que destruya su memoria por completo. La Torá es muy explícita:

“Recuerda lo que te hizo Amalek en el camino cuando salías de Egipto; cómo te encontró en el camino y derribó a todos los débiles que luchaban detrás de ti, cuando estabas cansado y exhausto; y no temió a Dios. Por lo tanto, cuando el SEÑOR tu Dios te libere de todos tus enemigos a tu alrededor, en la tierra que el SEÑOR tu Di-s te da como una porción hereditaria, borrarás la memoria de Amalek de debajo. cielo. ¡No se olvide!«
(Devarim 25: 17-19)

La mitzváh de destruir a Amalek depende de dos condiciones:

  • El pueblo debe resolver esto en Eretz Israel , y
  • un rey debe ser designado. [El Talmud (Sanedrín 20b ) señala que el pueblo de Israel recibió tres mandamientos para ser cumplidos, colectivamente, como nación, después de establecerse en Eretz Yisroel: el nombramiento de un rey, la destrucción de Amalek y la construcción del Beit HaMikdash. Estas mitzvot deben cumplirse en este orden. Véase también Rambam, comienzo de Hilchos Melachim.]

 A lo largo de la historia de Israel, los tiempos en los que se habrían cumplido estas condiciones fueron realmente pocos. Incluso de acuerdo con las opiniones que la mitzváh de aniquilar a Amalek recae sobre cada judío como individuo, todavía no es posible hacerlo, porque no sabemos quiénes son los descendientes de Amalek. [Ver Minjás Chinuch, Mitzvá 604].

Sin embargo, la mitzváh de «Recuerda lo que te hizo Amalek … no lo olvides», se aplica en las  ocasiones. Se cumple una vez al año leyendo la sección anterior de la Torah que detalla el mandato de recordar. Es la única lectura de la Torah que se considera una mitzváh bíblica. 

El Shabat en el que se lee esta sección se denomina Shabat Parshas Zajor, ¿qué significa «Zajor«?, «Recuerda«. Algunas autoridades opinan que el comando «Recordar» se refiere al pensamiento. La regla aceptada, sin embargo, es que significa discurso, particularmente la lectura de la Torah. [Ciertas opiniones consideran la lectura de la parashá(leyes de la vaca roja) como una mitzvá bíblica también. Pero son opiniones minoritarias, mientras que la mayoría está de acuerdo en que solo Zachor es bíblico. Véase Enciclopedia Talmudis, Arbah Parshiyos , p. 166 y Zechiras Maaseh Amalek, pág. 219, para una discusión detallada de esto.]

La parashá Zajor siempre se lee en el Shabat antes de Purim , porque las principales figuras del milagro de Purim están asociadas con la batalla contra Amalek. 

La primera guerra para acabar con Amalek la libró el rey Saúl , quien, debido a un sentido de misericordia fuera de lugar, le perdonó la vida a Agag , rey de Amalek. Agag vivió para engendrar un hijo, uno de cuyos descendientes fue Amán, quien trató de aniquilar a los judíos. Mordejai y Esther, a través de los cuales vino la liberación, eran descendientes de Saúl. Por lo tanto, la sección de la Torá que registra la mitzvá de no olvidar nunca la traición de Amalek se lee siempre en el Shabat antes de Purim.

Amalek – Mal encarnado

El imperativo Divino de borrar por completo a Amalek indica que el traicionero ataque de Amalek no fue solo un simple incidente, una de las muchas desgracias en los anales del sufrimiento judío. Amalek es la encarnación del mal, la antítesis de la Divinidad y la santidad. Mientras existen descendientes de Amalek, existe el mal. Di-s, dicen nuestros Sabios, ha jurado que «Su Nombre no está completo ni Su trono está completo hasta que el nombre de Amalek sea completamente borrado».

¿Qué hizo Amalek que justificó tal enemistad eterna, que «Di-s estará en guerra con Amalek por todas las generaciones?» 

«Refrescar» a los judíos

La Torah describe que el ataque de Amalek tuvo lugar «en el camino, cuando saliste de Egipto … cuando se encontró contigo en el camino y derribó a todos los débiles que lucharon detrás de ti». «Él te conoció» en la lengua sagrada es «korcha», que se deriva de la raíz «kar», que significa «genial». El verdadero pecado de Amalek fue que «te enfrió el alma en el camino».

Dios había mostrado tremendos milagros en Egipto y en la división del mar. Las naciones circundantes estaban asombradas y temerosas de los judíos, cuyo Dios había demostrado así Su abrumador amor y protección hacia ellos.

Luego vino Amalek. 

En palabras de Rashi :

 “Amalek te enfrió y te hizo tibio después de tu calor hirviente. Todas las naciones temían entablar batalla contigo, pero él vino y comenzó, y así mostró el camino a otros. Puede compararse con un baño hirviente al que ninguna criatura puede descender. Luego vino un réprobo que saltó a él; a pesar de que estaba quemado, lo enfrió para otros.»
(Devarim 25:17)

Ninguna nación pensó en interferir con los hijos de Israel después de que los grandes milagros se los concedieron. Amalek solo se atrevió. Aunque fue severamente derrotado, hizo la primera grieta en la armadura de Israel. A partir de entonces, otras naciones no vacilarían tanto. Amalek había enfriado la llama de fuego de los judíos a los ojos de las naciones.

Es por eso que Amalek es tan despreciado, por eso se ha ganado la enemistad de Di-s y Su pueblo por todas las generaciones. Él es la fuente de todos los problemas posteriores para los judíos, y el mal que perpetró entonces persiste, hasta que la propia existencia y el nombre de Amalek sean borrados de la faz de la tierra.

La Torah debe afectar al mundo

El ataque de Amalek no solo afectó la forma en que las naciones gentiles consideraban a la nación de Israel, sino también a los judíos mismos. El propósito final de la redención de Egipto fue la entrega de la Torah en el monte. Sinaí, como está escrito: «Cuando saques a este pueblo de Egipto, me servirás en este Monte«. La liberación de la esclavitud en Egipto fue el mérito de este futuro servicio. 

Egipto fue la nación más degradada espiritualmente. A esta nación se le llama la «abominación de la tierra«, en la medida en que se nos ordena específicamente, «No sigas los caminos de Egipto» (Vayikrá 18: 1 ) .

 La entrega de la Torah fue la máxima perfección espiritual. El período entre el éxodo y la entrega de la Torá fue un proceso de elevación espiritual para los judíos, que culminó con la recepción de la Torá. La liberación de Egipto y las maravillas que la acompañaron habían llevado a los judíos a un punto álgido de éxtasis y añoranza por Di-s y Su Torá. Fue en medio de este proceso cuando atacó Amalek.

Amalek no deseaba impedir el estudio de la Torah per se.

La Toráh existió antes de que fuera entregada a los israelitas en el monte Sinaí. Avraham , dicen nuestros Sabios, estudió Toráh y realizó mitzvot . Además, transmitió la Toráh a Itzjak , quien a su vez se la dio a Yaakov , quien por su parte comunicó sus preceptos a sus hijos y, por lo tanto, a los judíos que salieron de Egipto (Bereshis 18:19).

Pero hay una diferencia fundamental entre la Torá antes y después de que fuera dada en el monte. Sinaí. La Torá y las mitzvot de antemano eran puramente espirituales y no tenían ningún efecto en este mundo material y físico. Después de la entrega de la Torá, cuando “Di-s descendió sobre el monte. Sinaí ”, la Torah podría tener un efecto en el mundo: las cosas físicas ahora podrían ser santificadas, elevadas. 

Esto es lo que odiaba Amalek. En términos espirituales, Amalek representa la oposición a permitir que la Torah penetre y afecte las emociones y acciones de uno. La hostilidad no es tanto el conocimiento de Di-s; es permitir que ese conocimiento se traduzca en términos concretos, dedicando los pensamientos, el habla y las acciones totalmente a Di-s.

La actitud de Amalek fue resumida por nuestros Rabinos:

 “Él sabe quien es su Creador y voluntariamente se rebela contra Él.” 

Conoce a Dios, sí; sirva a Di-s, ¡no! grita Amalek con todo su odio maligno. (Véase Sefer HaMaamarim 5562, pág. 172; 5565, vol. Yo, p. 395. La misma expresión se encuentra en Toras Kohanim, Bechukosai 26:14, pero no se refiere a Amalek.)

Amalek, entonces, representa el abismo entre el conocimiento de Dios y la aceptación de Su yugo. Todo israelita es susceptible, al menos sutilmente, a tal rebelión contra Dios. Amalek es «la cabeza de naciones«. Las siete naciones de la tierra de Canaán corresponden a los siete atributos emocionales básicos del alma. Amalek intenta bloquear el conocimiento de Dios para que no influya en esos atributos para esforzarse por acercarse a Dios.

Aceptación del Yugo del Cielo

Es por eso que el Eterno dice que ni Su Nombre, ni Su trono estarán completos hasta que Amalek sea completamente aniquilado. La Torah y las mitzvot elevan el mundo y revelan la Divinidad que yace bajo los velos de la naturaleza. 

Amalek simboliza la negativa a permitir que la Divinidad penetre y santifique el mundo. Hasta que Amalek sea destruido, hasta que el pensamiento, el habla y la acción de cada israelita sean totalmente santificados, el Eterno permanece oculto: Su Nombre no es completo y Su trono no es completo.

¿Cómo se logra la destrucción espiritual de Amalek? 

Amalek en la numerología hebrea es doscientos cuarenta, que es igual al valor numérico de sofek , que significa duda. 

Amalek no permite que el conocimiento de Dios se traduzca en hechos. Él arroja dudas sobre la idea de que la Divinidad impregne este mundo físico. Él «enfría» a un israelita de la Torah y Dios.

La respuesta a Amalek es aceptar el yugo del cielo de todo corazón, sin reservas. Con esto llega la comprensión de que el propósito último de toda la creación es hacer de este mundo una morada para Dios.

La incapacidad de aceptar el yugo del cielo sin reservas trastornó el primer intento de acabar con Amalek. Di-s había instruido a Shaúl, el primer rey de Israel, que destruyera todo lo relacionado con Amalek, y también su ganado. Pero Shaul pensó que era mejor guardar lo mejor del ganado para usarlo como sacrificio a Di-s; y además, tuvo misericordia de Agag, rey de Amalek. Shmuel , el profeta de Dios, reprendió a Shaúl diciendo: 

“¿Se deleita el Señor tanto en los holocaustos y sacrificios como en obedecer la voz del Señor? He aquí, obedecer es mejor que sacrificar.”
(1 Samuel 15:22)

Shaul había puesto la razón sobre la aceptación incondicional de la voluntad de Dios, y Agag vivió para engendrar un hijo. El resultado fue que los judíos de la época de Mordejai fueron amenazados por Amán. Mordejai y Ester, descendientes de Shaúl, hicieron que los planes de Amán se invalidaran al llamar a los judíos a exhibir mesirus nefesh , autosacrificio, para volver a aceptar sobre sí mismos el yugo del Cielo que faltaba en los tiempos de Shaúl. [Por eso a todos los israelitas (de las 12 triburs) tambén se les llama Yehudim (judíos) en toda la Meguiláh . Nuestros Sabios dicen (Meguilá 13a ) que “Quien niega la idolatría se llama ‘Yehudi’. » Yehudi«proviene de la raíz hebrea «hoda’ah» que significa «reconocimiento» (en espíritu y en verdad). Los judíos en el tiempo de Mordejai reconocieron la voluntad de Dos y aceptaron Su yugo por completo.]

La lucha contra Amalek y todo lo que representa continúa. Cuando los judíos cumplen la mitzvá de aniquilar al Amalek espiritual, el mundo se acerca mucho más al momento en que la Divinidad se manifestará a toda la humanidad. Nuestro servicio ahora acelera la venida de nuestro justo Mashíaj , Rey de Israel, cuando seremos capaces de cumplir la mitzvá de destruir literalmente a Amalek.  Porque, como se explicó anteriormente, la mitzvá de aniquilar a Amalek solo se puede cumplir cuando hay un rey sobre Israel.

Entonces se construirá el tercer Beit HaMikdash eterno , y el Nombre y el trono de Di-s serán completos.

Likkutei Sichos , vol. III, págs. 913-915; Vol. XXII, págs.190-196

¿Quién es y dónde está Amalek hoy?

Por Yossi Katz

El Midrash relata:

«Malditos sean los impíos. Ocupan su tiempo con ideas sobre cómo destruir a los judíos, y cada uno compite por el honor de tener la mejor idea. Esav ridiculizó a Caín por matar a Abel durante la vida de Adán. Si Caín quería el mundo entero para él, debería haberse dado cuenta de que Adán todavía estaba vivo y podría tener más hijos. Esav no iba a cometer ese error. Esperaría hasta la muerte de Itzjak y luego mataría a Yaakov. Más tarde, fue el turno de Faraón de reírse de Esav. ¿No sabía Esav que Yaakov podría tener hijos antes de que Yitzjak muriera? No ganaría nada matando a Yaakov si tuviera descendencia que le sobreviviera. El faraón se creía más inteligente que Esav. Mataría a todo varón judío al nacer. Siglos más tarde, fue el turno de Faraón de ser considerado un tonto por Amán. ¿No entendió Faraón que incluso si quedaba un varón judío, él podría engendrar la nación de nuevo? ¡El plan de Amán era matarlos a todos!«

El Midrash concluye enseñando que:

» …en el futuro, Gog y Magog se burlarán de Amán. ¿No sabía Amán que los judíos tienen un Padre Celestial que nunca permitirá que sean destruidos mientras cumplan sus órdenes? Entonces, primero pelearán con Dios al evitar que los judíos observen la Torá y las mitzvot. Esto les permitirá destruir a los judíos. Pero la respuesta de Dios a esto es clara: “Tengo muchos mensajeros a quienes puedo enviar a la batalla. Pero la guerra contra Gog y Magog la libraré yo mismo. Su destrucción será completa” (Ester Rabá 7:23).

Hoy, aunque Amalek existe definitivamente y por desgracia, no podemos decir con certeza quiénes son ni dónde están todos. Sin embargo, hay una notable excepción. Cuando el Kaiser Wilhelm de Alemania visitó Jerusalén durante su viaje a Tierra Santa, casi todos los líderes religiosos de Jerusalén acudieron a las puertas de la ciudad para saludarlo. El rabino Yosef Jaim Sonnenfeld (muerto en 1932), el líder espiritual de los judíos asquenazíes en Israel en ese momento, no fue. Cuando se le preguntó sobre su negativa, respondió que, aunque el propio Kaiser merecía el honor que se le había otorgado, «tengo la tradición de que Alemania es Amalek».

El Amalek dentro de Nosotros.

Nuestros Sabios enseñan que Dios les dice a los Benei Israel:

«Si no recuerdan a Amalek, serán enviados de regreso a la esclavitud de Egipto» (Pesikta Rabati 12). 

Esto se exhibe con frecuencia a nivel personal. El modus operandi que Amalek siempre ha usado para atacar a los Benei Israel se puede describir en una palabra: Desviar. Hace que la comunidad internacional se vea envuelta en algún tipo de conflicto político o militar, por ejemplo, la invasión iraquí de Kuwait o consigue que los judíos se involucren en alguna causa digna de “derechos civiles”, todo con un objetivo en mente: la aniquilación de Israel. 

Amalek tiene el mismo valor numérico (240) que “safek”, duda (B’nei Yissaschar, Purim). 

El Amalek que hoy es omnipresente son las preguntas y dudas que tenemos sobre nuestra fe. Esto incluye las incertidumbres, la confusión y los problemas que enfrentamos cuando carecemos de la dirección y el consejo adecuados.

Reb Noson escribe que Amalek corresponde a la lujuria ardiente, la lucha entre marido y mujer, entre una persona y su comunidad y el odio dirigido contra los verdaderos tzadikim (Likutey Halajot, Minjá 7:20).

Un aspecto adicional de Amalek que prevalece hoy: líderes falsos. La Torah escribe:

«[Amalek] hirió el último de ustedes entre ustedes”
(Deuteronomio 25:18). 

Los Sabios enseñan:

“[Amalek] separa las colas y las lanza en alto-«
(Tanchuma, Ki Taytze 10). 

Reb Noson, explicando esa frase escribe:

“Amalek encontró una forma inteligente de destruir la nación judía. ‘Él toma las colas’, las personas de poca o ninguna estatura y ‘las arroja en alto’ las convierte en líderes judíos«
(Likutey Halakhot, Shabat, 5: 9).

 Por lo tanto, el pueblo de Israel ha sido engañado al pensar que sus líderes son hombres de estatura cuando en realidad muchos de ellos son personas comunes que carecen de la habilidad de guiar. Una nación sin líderes adecuados es fácilmente engañada, y muchos israelitas desprevenidos y descarriados terminan viviendo una vida sin un verdadero significado judío.

Sin embargo, otro rostro de Amalek que nos atormenta hoy es el olvido (ibid., Aveidah u’Metzia 1: 3). Olvidamos la bondad de Dios, las innumerables veces que nos ha ayudado de muchas maneras, grandes y pequeñas (ibid., Nachlot 4:12). Esto nos lleva a olvidarnos de Dios, la Torah y las mitzvot, e incluso el Mashíaj, quien traerá la Redención Definitiva. 

Quizás, dado que Amalek representa el olvido, se nos instruye a recordar lo que hizo. Aunque no sabemos qué individuos son amalecitas hoy, la mitzváh de recordar el comportamiento malvado, despiadado y cruel que personifican, permanece. Esta mitzvá se cumple cuando recitamos el pasaje de Deuteronomio 25, versículos 17-19. Esto se hace en comunidad el sábado anterior a Purim. Algunos tienen la costumbre de decir estos versículos a diario (ver Sha’ar HaKavannot, Inyan Yotzer Or, p.119)

Al final, Amalek será destruido. Será atacado por ladrones que lo dejarán sin un centavo (Tana d’Bei Eliyahu Raba 24) Entonces Dios mismo peleará contra Amalek, exponiéndolo por el pecador que es antes de quitarlo de la faz de la tierra (Tana d’Bei Eliyahu Zuta 19). 

¡Que esto suceda rápidamente, durante nuestra vida!… ¡Amén!


Acerca del Autor:

Yossi Katz es el Director Ejecutivo del Breslov Research Institute en los EEUU., que es la principal editorial de difusión de los libros del Rebe Najman de Breslov y sus discípulos. Además, él ha creado el BreslovCampus.org, que es el sitio educativo de Breslov más grande en existencia. Yossi es el autor de la columna semanal del sitio, así como también de numerosos artículos sobre las enseñanzas de Breslov. Yossi estudió en el Beth Medrash Gevoha y actualmente reside en Lakewood, NJ, USA.

Plantando Nuestra Canción

Por el Rabino Berel Wein

Parashá Beshalaj y Tu Bi’Shvat

Este Shabat es el Shabat de shiráh – el Sábado de la canción. 

El regocijo del pueblo de Israel por su salvación de manos del faraón se celebró y se conmemora hasta hoy por el gran poema y canción de Moshé e Israel. 

En mi opinión, hay una fuerte conexión entre la parashá de Beshalaj y TU B’SHVAT. Y la conexión se realiza al menos de dos maneras.

La primera conexión es que se le promete al pueblo hebreo que será llevado a la Tierra de Israel y será «plantado» allí,  t’veamo v’titoaymo. 

A las personas no se les otorgan derechos de residencia automáticamente en ningún terreno. Estos derechos de residencia se obtienen: las personas deben ser «plantadas» en el país para que realmente pertenezcan allí. Y plantar requiere trabajo, cuidado, persistencia, oración y atención incesante. 

Por lo tanto, la relación del pueblo hebreo con la Tierra de Israel es exactamente la misma que la del agricultor con su huerto. El agricultor ha invertido todo su talento y esfuerzos en su huerto para asegurarse de que el huerto producirá fruta y proporcionará sustento. El pueblo de Israel debe invertir sus esfuerzos y talento en la Tierra de Israel para ganarse el derecho de residencia permanente allí. De hecho, Esta ha sido la historia del retorno de los judíos a la Tierra de Israel durante el último siglo y medio. El intento de «plantarnos» permanentemente en Tierra Santa es continuo e interminable. 

Todavía requiere nuestra atención cincuenta y un años después del establecimiento del estado.

La segunda conexión entre TU B’SHVAT y Beshalaj se refiere al bastón de Moisés que lleva consigo a la montaña para supervisar la batalla que Joshua lucha contra Amalek. 

El simbolismo del bastón se encontrará nuevamente en la Torah cuando el bastón de Aharon florece para demostrar su derecho al sacerdocio. Allí, el bastón de madera y aparentemente muerto cobra vida y brota flores y frutos. Es capaz de hacerlo porque está cerca del Arca del Señor. 

La espiritualidad, la Torah, la santidad pueden convertir lo que parece ser un bastón inanimado en un árbol productivo vivo. Por lo tanto, el bastón es el símbolo correcto con el que llevará a cabo en la guerra contra Amalek. 
Porque el poder de Amalek es físico, uno de muerte, destrucción y negatividad, pero el poder de Israel es el del canto, de la santidad y de la transformación de lo físico, en bendiciones espirituales. 

Estas lecciones de TU B’SHVAT y Shabat Shiráh son válidas hoy para nosotros, como nunca antes. Que, por lo tanto, podamos cantar la canción de Israel triunfante en nuestras generaciones también.

¡Abramos los Ojos a los Milagros!

Parashat Beshalaj

Por Rab Naftali Espinoza 

El Libro de Shemot 14:30-31 nos dice:

”YHVH salvó, en ese día, a Israel de la mano de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Israel vio la gran mano que Hashem infligió a Egipto y el pueblo temió a Hashem, y tenían fe en Hashem y Moshé, su siervo”

(Shemot/Éxodo 30-31)

El Sabio Beit Halevi, en su comentario sobre la Hagadá, trae un Midrash que dice: “Hasta este momento los Bnei Yisrael no temían a Yahvéh. Desde aquí en adelante comenzaron a temer a YHVH…”.

Es desconcertante que, hasta ahora, incluso después de ver todos los castigos infligidos a los egipcios, los israelitas no temían al Eterno. En segundo lugar, después de ver a Hashem hacer muchos milagros y prodigios asociados con los Makot (golpes o plagas) ¿por qué no tenían fe en YHVH y Moshé, mientras estaban en Egipto? ¿Qué había en el milagro del Kriyat Yam Suf (Partimiento del Mar de Cañas) que en última instancia provocó miedo y fe?

Una respuesta que se da a menudo es que los Bnei Yisrael no creían verdaderamente que eran libres hasta que realmente vieron a los egipcios varado en la orilla. Cuando vieron esto, ellos creyeron en YHVH y su siervo Moisés. El rav Beit Halevi sugiere otra respuesta posible. Hay un marcado contraste entre los milagros en Egipto y los milagros en el Yam Suf.

En Egipto los milagros afectaron a los egipcios. Fue su agua la que se convirtió en sangre, su tierra la que estaba lleno de ranas, su polvo fue el que se dirigió a los piojos, etc. Sin embargo, al mismo tiempo, los Bnei Yisrael no se vieron afectados. Su agua se mantuvo sin cambios, no había ranas invadiendo sus tierras, su polvo no se convirtió en piojos, etc. La vida para el israelita continuó con absoluta normalidad.

En el Kriyat Yam Suf ocurrió lo contrario. Los Milagros afectaron a los Bnei Yisrael. Aquí el Yam se dividió en una amplia trayectoria para cada tribu. El suelo fangoso se endureció y aplano… Agua fresca fluía en las paredes para saciar su sed. Este fue el punto de inflexión para los Bnei Yisrael porque hasta entonces, los hebreos no habían experimentado personalmente un milagro.

En la apertura del mar, cada israelita fue escoltado por YHVH y sólo después de que el último israelita estuvo a salvo al otro lado, hizo que el mar volviera a su estado natural y ahogando con ello a los egipcios. Sobre la base de esta parasháh, podemos entender por qué es común no ser afectados por algo milagroso que le sucede a otros y no a nosotros mismos. Si me entero de que mi amigo se gana la lotería ¿Entiendo inmediatamente que el Eterno es el que bendice con parnasah? No necesariamente. Sin embargo, cuando uno experimenta la Providencia divina, recupera un objeto de valor perdido, se recupera de una enfermedad grave o, cuando uno tiene un hijo, uno se convence de la grandeza de Dios.

Los Milagros están sucediendo todos los días y le están sucediendo a todos y a cada uno de nosotros. ¿Qué necesitas para abrir los ojos?

Shabat Shalom!

Tu B`Shvat: Símbolo del Fruto del Trabajo Espiritual.

Por Michael Laitman

Tu BiShvat podría parecer una fiesta trivial. Sus costumbres no van más allá de comer fruta, beber vino y niños plantando semillas de árbol. Sin embargo, es una fiesta muy importante, pues representa el resultado del trabajo espiritual, el fruto de nuestros esfuerzos. En los cuatro niveles de la naturaleza: inanimado, vegetal, animal, hablante, Tu BiShvat representa la corrección del nivel vegetal.

La fiesta de Tu BiShvat nos recuerda el poder positivo de la naturaleza. La semilla que plantamos simboliza el gran potencial que hay en nuestra conexión. La semilla germinará y crecerá como árbol vivificante, que luego dará fruto.

En la primera etapa de nuestro camino espiritual, cambiamos la intención egoísta (Lo Lishmá) en intención altruista (Lishmá), otorgar por otorgar. En la Torah, este grado se llama “cualidad de Binah“ (Entendimiento). Si adquirimos esta cualidad nos convertimos en “árbol del campo”.

Nuestro siguiente hito del progreso espiritual es recibir para otorgar. Aquí, el árbol estéril del campo comienza a dar frutos. Es el resultado de nuestro trabajo y grado.

La sabiduría de la Torah, es el “agua” que nos enseña a atraer la fuerza conexión positiva de la naturaleza a nuestras relaciones. Cuando dejamos que el espíritu de conexión positiva, que el “agua” fluya entre nosotros, lubricará nuestra conexión, la vitalizará con la fuerza positiva de conexión de la naturaleza.

Ahora usamos nuestro “árbol” para cultivar frutos, satisfacer los deseos de los demás y relacionarnos con ellos como la fuente de otorgamiento. Así, nos asemejamos a la cualidad de otorgamiento y completamos nuestra corrección. Tu BiShvat también es el fin de nuestro trabajo espiritual.

Invertir en un suelo rico y fértil puede compararse con la construcción de un entorno que valore la cualidad de amor, otorgamiento y conexión de la naturaleza, por encima de cualquier otro valor. Ese es el mensaje universal de Tu BiShvat. También esa es la razón por la que los sabios siempre consideran que esta fiesta es de mayor importancia. La Torá compara a la humanidad con un “árbol del campo”, Tu BiShvat, también llamada “Año nuevo de los árboles”, es una invitación al inicio del crecimiento, al inicio de una nueva vida.

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El año nuevo de los árboles marca su despertar a la vida, simboliza el despertar del hombre para que logre el propósito de la vida: equivalencia con la cualidad de amor, otorgamiento y conexión de la naturaleza.

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“El hombre es llamado árbol del campo» y Rosh HaShaná es el momento del juicio del bien y del mal. … Está escrito, “Por siempre es misericordia” (Salmos 89: 3). Así, en Tu BiShvat, que se le llama Año nuevo de los árboles, debemos fortalecernos con la cualidad de la amabilidad, porque así mereceremos la fruta del ‘árbol que da fruto”. (Rabino Baruch Shalom HaLevi Ashlag, Dargot HaSulam, “Año nuevo de los árboles”.)

El árbol tiene una estructura interna especial, se alimenta del suelo y se extiende hacia el sol. La parte más importante del árbol es su fruto. En general, cualquier planta, todo lo que crece de la tierra, nos alimenta y es la base de nuestra vida material. Nuestro desarrollo espiritual funciona de acuerdo con el principio de que funcionamos como un árbol en todo lo que hacemos.

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La fruta simboliza alcanzar nuestro propósito en la vida, que es lograr armonía con la cualidad de amor, otorgamiento y conexión de la naturaleza. En principio, todos aspirarían a alcanzar este objetivo, si entendieran lo dulce que es el fruto: existencia eterna y perfecta en logro absoluto, sin restricciones ni problemas.

Sin embargo, lo queramos o no, nos acercamos. La Sabiduría secreta de la Torah puede acelerar nuestro camino si la usamos correctamente. De lo contrario, tendremos que avanzar como lo hemos hecho hasta ahora, con golpes desagradables de la naturaleza que nos empujan.

Hay un hermoso futuro por delante y espero que la misma dulzura que sentimos del buen fruto de la tierra y las plantas, la podamos sentir al alcanzar nuestra alma.

Las Mujeres y el Mundo Circular.

Por Sarah Schneider

Una de las discusiones más profundas sobre el poder de la mujer es un comentario sobre la parashá Beshalaj, llamado Miriam ‘s Circle Dance («La Danza del Círculo de Miriam«),  escrito por el rabino Kalonymous Kalman HaLevi Epstein, conocido como Meor V’Shemesh . Esta obra presenta una visión gloriosa de las cosas que cambiarán cuando la mujer recupere su plena estatura y conciencia femenina, ahora madura, y ejercerá una mayor influencia en el mundo y sus valores.

R. Epstein comenta sobre un breve pasaje de la Torá que ocurre después de la milagrosa división del Mar Rojo. Con todos a salvo en el otro lado, Moshe dirigió a la gente en un himno de acción de gracias. Inmediatamente después, la Torá describe a Miriam reuniendo a las mujeres para una celebración de música, canciones y danzas.

Y Miriam la profetisa, hermana de Aarón , tomó el pandero en su mano; y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y danzas en círculo. Y Miriam les respondió:
“Cantad al SEÑOR, porque ha triunfado gloriosamente; el caballo y su jinete ha arrojado al mar. (1)

R. Epstein basa su comentario en dos pistas de ese pasaje. Primero, observa que la Torá presenta información sobre el tipo particular de danza realizada, que era una danza en círculo. En segundo lugar, señala que Miriam cantó su canción de acción de gracias en tiempo presente, mientras que Moshe formuló su alabanza casi idéntica en el futuro. (2) Basándose en estas pistas, R. Epstein demuestra que Miriam, en su danza, accedió a un estado de conciencia más elevado que Moshe a través de su canción. R. Epstein basa su argumento en enseñanzas kabalísticas sobre el desarrollo de mundos.

Se sabe que la creación pasó por varias épocas antes de asentarse en la forma estable y familiar que es nuestro mundo. La etapa inmediatamente anterior a la nuestra se llama universo circular, (3) mientras que la nuestra es el mundo lineal de líneas rectas y jerarquía. (4) Estos términos son tanto técnicos como metafóricos. Describen su disposición de sefirot (las primeras como círculos concéntricos, las segundas como tres líneas paralelas) (5) y la naturaleza divergente de sus visiones del mundo.

El Zohar explica que así como la creación emergió de las profundidades de la Divinidad, también volverá allí en un solo ciclo de extensión y retracción. Sus mundos se desplegarán hacia abajo hasta su punto final de emanación y luego comenzarán un curso inverso de regreso hacia sus raíces (y más allá). Sin embargo, a diferencia de un yoyó cuyo movimiento es similar, el universo sufre profundas transformaciones en cada etapa. La creación que regresa se ha metamorfoseado por su experiencia. Ha sido arreglado, actualizado, limpiado y transfigurado a lo largo del camino.

Sin embargo, su ruta de regreso es exactamente la inversa de su emanación original. Seguimos acercándonos al punto máximo de extensión, que estará inequívocamente marcado por la era mesiánica, y luego comenzaremos nuestro viaje de regreso a nuestras raíces. 6 La primera parada será el mundo de los círculos, el escenario que precedió inmediatamente al nuestro en la bajada. 7

Mirando hacia el futuro, el mundo circular es un estado de conciencia más evolucionado y rectificado que nuestra realidad lineal actual. Sus luces se están volviendo visibles en el horizonte, lo que indica nuestra próxima transición de esta era a la otra. R. Epstein explora las visiones del mundo de estas dos realidades y las psicologías divergentes que caracterizan a cada una.

En el mundo lineal, todo ocupa una posición única a lo largo de un continuo que se extiende desde arriba hacia abajo. Cada valor impone una jerarquía que ordena el mundo según sus preferencias. La Torá también clasifica a sus miembros según los estándares que aprecia. Un alma superior es aquella que está despierta, en continua comunión, y siempre elige la opción más productiva espiritualmente; un alma inferior ignora las verdades espirituales y se revuelca en las enredaderas repercusiones de una acción incorrecta. Esta jerarquía de estatus espiritual marca un flujo descendente de iluminación. Cada persona recibe enseñanzas del nivel superior y las pasa al nivel inferior. Todos son estudiantes para los de arriba y maestros para los de abajo.

Este mundo lineal, con su multitud de jerarquías que se cruzan, crea una red abarcadora de incentivos (tanto positivos como negativos) que motivan el trabajo demandante de recursos de superación personal. La jerarquía de estatus define un orden jerárquico que mantiene a todos esforzándose por mantenerse al día con los Jones. Las personas que ocupan rangos más altos se convierten en modelos a seguir que inspiran a otros a invertir el esfuerzo necesario para obtener un éxito similar. El objetivo de la era de la jerarquía es crear un contexto de valores, incentivos, restricciones y coacciones que presionen todo el potencial de cada alma hasta su última gota. Su línea recta presenta una clara dirección de crecimiento y refuerzos convincentes para asegurar el movimiento hacia adelante.

Con el tiempo, y con suerte muy pronto, completaremos esta ardua labor de autodesarrollo. Todo el potencial se actualizará, se limpiarán todas las impurezas, se enriquecerán todas las privaciones y se eliminará toda ignorancia. En ese punto cesará la jerarquía porque se habrá vuelto obsoleta. Todo su objetivo era instigar el agotador trabajo de la autorrealización y establecer líneas claras de autoridad para facilitar el flujo descendente de enseñanzas. Su cosmovisión, aunque construida sobre una base inestable de verdades relativas, fue (y es) notablemente exitosa en el logro de sus objetivos. Pero, explica R. Epstein, sus días están contados, sus verdades pasarán y reinará un nuevo y más rectificado orden de conciencia, llamado mundo circular.

Así como un círculo no tiene principio ni fin y cada punto es equidistante de su centro, esto también es cierto para las almas. En verdad, es imposible clasificarlos, porque cada uno es el más querido en la escala de valores que es su virtud perfeccionada.

Cada criatura eventualmente alcanzará su máximo potencial y brillará con la revelación única de la belleza Divina que solo ella puede manifestar. La dicha espiritual del mundo venidero es el gozo intensamente permanente de finalmente llegar a ser quien eres. Cuando eso suceda, el barniz distorsionador de la jerarquía se desvanecerá y, he aquí, nos encontraremos de pie en un círculo con HaShem en su centro, y bailaremos juntos en una celebración santa.

En el futuro, el Santo hará una danza circular para los tsadikim. Él se sentará entre ellos en el Jardín del Edén y cada uno de los tsadikim señalará con su dedo y dirá: “Este es nuestro Di-s por quien hemos esperado para que Él nos salve. Este es el Señor por quien esperábamos, nos alegraremos y nos regocijaremos en Su salvación» 8 ” 9

En el mundo circular, será gloriosamente claro que cada alma es igualmente preciosa y singularmente hermosa de una manera que no se puede clasificar. De manera similar, ya no será posible buscar a los vecinos en busca de guía para servir a Di-s, ya que cada persona tiene una especialidad del alma única y en esa área son los principales expertos del mundo. No hay ningún lugar donde buscar instrucción excepto directamente de HaShem , quien metafóricamente se sienta en el centro del círculo, equidistante de todos sus puntos sagrados.

En ese día eterno, todos estarán saciados con el conocimiento de Di-s hasta la máxima capacidad de su gozo y todas las jerarquías de estatus se disolverán. Con asombro descubrirán que en la escala de la iluminación todos se han vuelto iguales.

El cambio de paradigma es aún más profundo, ya que R. Epstein explica que las convenciones de género en la Cabalá hacen eco de las diferencias físicas entre hombres y mujeres. El otorgamiento es un rol masculino; recibir es femenino. En consecuencia, en el esquema lineal, el maestro es masculino en relación con el alumno que es influenciado por él. En el mundo circular, estas clasificaciones jerárquicas entre seres humanos terminarán, porque nadie recibirá guía espiritual de vecinos, cónyuges o incluso maestros. Todos acudirán directamente al Santo en busca de inspiración, y ese día, dice R. Epstein, cesarán todas las disparidades de poder, incluida la fuente arquetípica de todas ellas, la jerarquía de género, con su distribución asimétrica de autoridad y dependencia.

Todo esto lo sabía y tenía la intención Miriam cuando dirigió a las mujeres en su baile en círculo. Miriam dibujó el futuro en el presente, iniciando a la nación judía en la verdad secreta, la promesa y el anhelo del mundo circular: llegará el día, bendecido y bienvenido por todos, cuando cesarán las disparidades de poder y reinará la igualdad perfecta, cuando todos el alma brillará con su gloria, y todos se convertirán en los más amados de su Creador.

Miriam expresó su canción en tiempo presente porque en realidad tenía esa conciencia dentro de sí misma mientras cantaba y bailaba. Las luces del mundo circular son tan vastas que no pueden caber en el cerebro como un órgano aislado de la conciencia. Requieren la participación de todo el cuerpo (por ejemplo en la danza), e incluso una colección de ellos en actividad coordinada (en este caso todas las mujeres) para crear un recipiente lo suficientemente espacioso para albergar sus revelaciones. Moshe habló en tiempo futuro, porque sabía sobre la conciencia del círculo, y que eventualmente reinaría, pero no podía, en el presente, acceder a ese estado por sí mismo.

[Tomado con permiso de Kabbalistic Writings on the Nature of Masculine and Feminine].

NOTAS AL PIE

1. Éxodo 15: 20-21.

2. Miriam dice: “Cantad al Señor, porque Él ha triunfado gloriosamente; el caballo y su jinete ha echado en el mar”y Moshe habla palabras casi idénticas, excepto en el tiempo futuro“Me voy a cantar a Di-s para el extremo se ha engrandecido, el caballo y su jinete ha arrojado al mar …” ( Éxodo 15: 1) .

3. También llamado mundo de los puntos.

4. También llamado mundo rectificado

5. Ver diagrama

6. Leshem, HDYH, II: 4: 17: 5 (primeras palabras, v’achor ).7.

Leshem explica que, aunque técnicamente se llama Mundo de los Puntos, también es correcto referirse a él como el Mundo del Círculo porque, en relación con los mundos que siguen, su organización es circular. «Tratado sobre las confusiones que rodean el círculo y los mundos lineales», 3: 6. Este tratado aparece como un apéndice de HDYH.

8. Isaías 25: 9 .

9. TB Taanit 25: 9.

Acerca de la Autora:

Sarah Schneider es autora de los libros Kabbalistic Writings on the Nature of Masculine and Feminine y Eating as Tikkun , así como de numerosos artículos de revistas. Es la directora fundadora de A Still Small Voice , una escuela por correspondencia que ofrece enseñanzas semanales sobre la sabiduría judía clásica a suscriptores de todo el mundo, y vive en la Ciudad Vieja de Jerusalén.


Te invito a ampliar más todas estas maravillas leyendo:

¡Miriam comprendió que en la Vida hay que Cantar y Danzar en Círculos!

Por P.A. David Nesher

«Y Miriam la profetisa, hermana de Aarón , tomó el pandero en su mano; y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y danzas en círculo. Y Miriam les respondió: “Cantad al SEÑOR, porque ha triunfado gloriosamente; el caballo y su jinete ha arrojado al mar.»

Shemot/Éxodo 15: 20-21

Hemos estudiado que después de que el mar se dividió y los israelitas fueron rescatados de los perseguidores egipcios, Moshé y los hijos de Israel cantaron el Shirá HaYam («Cántico del Mar»), alabando al Eterno por haberlos salvado:

«Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al Eterno, y dijeron:
Cantaré al SEÑOR, porque él ha triunfado, oh triunfado; El caballo y su jinete arrojó al mar. . . «
(Éxodo 15: 1–18 )

Tras la conclusión de la canción, la Torah nos relata que Miriam, al frente de las mujeres, también cantó:

«Entonces Miriam, la profetisa , hermana de Aarón , tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y danzas. Y Miriam les cantaba:
Cantad al Señor, porque ha triunfado, oh triunfado; El caballo y su jinete arrojó al mar.» 
( Éxodo 15: 20-21)

¿Qué motivó a Miriam y las mujeres a regocijarse con canciones, música instrumental y danza?

Para responder dicho planteo y revelarles los secretos encriptados que se encuentran en este relato, quiero animarlos a abrir su entendimiento a fin de que logren entender las costumbres litúrgicas mesiánicos-proféticas que tenemos como Pueblo Escogido y que es lo que nos permite manifestarse diferente en sus asambleas festivas.

Recordemos que la “Shiráh HaYam”, es un poema épico festivo que celebra la Victoria de Yahvéh, y anima al corazón del Pueblo, motivándolo a levantar fuerte la voz en alabanza. Por lo tanto, es un Salmo profético cuyo movimiento hay que sentir, y no explicar. Es una alabanza al Eterno, a quien hay que celebrar. Después de haber sido librados de un gran peligro, ¡cantaron con gran gozo!

Por ello, debemos acceder a esta canción con la única intensión de escucharla discerniendo todos los sentimientos que se generaron en aquel pueblo que fue transportado místicamente a los planos más elevados de la gratitud que logra activar la Gracias divina en la más inimaginable cantidad de favores y dones. Es decir, que a través de este cántico, Israel vio el gran secreto para influir en las esferas celestiales: a través de los Salmos se puede expresar agradecimiento por el alivio que encontramos en Yahvéh cuando pasamos por diversas pruebas. Así se logra la alineación de todas las energías que vibran armónicamente controlando las leyes de todo el cosmos.

Miriam, junto a todas las mujeres de Israel, comprendió este secreto, y salió a completar la atmósfera que generó la Canción del Mar ofreciendo una avodáh (servicio sacerdotal) con panderos y danzas. Los varones cantaron con sus voces, guiado por Moshé, el Shirá HaYam. Pero la canción de las mujeres estaba compuesta por la voz, las panderetas y el baile. Los corazones de las mujeres estaban llenos de gran alegría y su canto era más completo.

 Sin embargo, para comprender completamente los distintos comentarios, y la explicación de los mensajes encriptados en este relato, primero debemos abordar dos preguntas que requieren interpretación:

  1. ¿Por qué se refiere a Miriam como » la profetisa, la hermana de Aarón «? En otras palabras, ¿por qué la hermana de Aarón y no de Moisés, y por qué se la llama «la profetisa» en este momento?
  2. Habiendo salido apresuradamente de Egipto, ¿dónde encontraron las mujeres instrumentos para acompañar su canto?

Rashí (acrónimo de Rabino Shelomo Yitzhaki, 1040-1105, Francia) aborda ambas preguntas basándose en fuentes rabínicas previas:

¿Cuándo profetizó ella para ser llamada con el epíteto de profetiza? Cuando ella era [conocida sólo como] «la hermana de Aharón«, antes de que Moshé naciera, dijo: «Mi madre está destinada a dar a luz un hijo» [que salvará a Israel], tal como se encuentra escrito en Sotá 12b, 13a.

El Malbim (Rav Meir Leibush ben Yehiel Michel Weiser, 1809-1879, Rusia) sugiere lo siguiente:

«Y ella [Miriam] fue llamada hermana de Aarón , como  explicó Hazal  (nuestros Sabios de bendita memoria), ya que ella profetizó, cuando solo era hermana de Aarón, antes de que naciera Moisés, que un hijo nacería [de su madre] quien se convertiría en el redentor y el salvador. Y ahora que su profecía se cumplió, tomó el pandero en su mano.«

Según esta tradición rabínica, Miriam previó que su madre daría a luz al que redimiría a los hijos de Israel. Por ello, al usar los epítetos “profetisa” y “hermana de Aharón”, la Torah alude a la tradición rabínica de la declaración profética de Miriam hecha muchos años antes del evento, cuando Aarón era su único hermano.

La segunda pregunta también es comentada por Rashí: Las mujeres justas de esa generación estaban [tan] seguras de que el Santo, Bendito sea, les haría milagros, sacaron panderos de Egipto. (de Mekhilta).

Rashí está siguiendo específicamente los comentarios de Rabí Akiva, que aseguraba qeu «debido al mérito de las mujeres justas, los israelitas fueron redimidos de Egipto» (Yalkut Shimoni, Salmos 68 ). Las mujeres demostraron su firme creencia en la redención inminente de Dios mucho antes del evento, trayendo instrumentos musicales para estar preparadas para alabar a Dios de una manera verdaderamente festiva.

Tanto Miriam como las mujeres creían firmemente en la redención final de los israelitas por brazo fuerte de Yahvéh.

Basándonos en estos entendimientos, podemos abordar nuestra pregunta principal: ¿Por qué Miriam y las mujeres cantaron y se regocijaron con los instrumentos y la danza, mientras que no se hace tal mención de la música y la danza que acompañan a la canción de Moisés en los versículos anteriores?

El Mundo Venidero y la Danza Circular del Eterno.

Resulta que el sabio Kalonymous Kalman HaLevi Epstein, más conocido como el rav Meor V’Shemesh, en su comentario de esta porción, presenta una visión gloriosa de las cosas que cambiarán cuando la mujer recupere su plena estatura y conciencia femenina, ahora madura, y ejercerá una mayor influencia en el mundo y sus valores.

Meor V’Shemesh basa su interpretación en dos pistas de ese pasaje: 

La Primera pista, observa que la Torah presenta información sobre el tipo particular de danza realizada, que era una danza en círculo. 

La segunda pista, señala que Miriam cantó su canción de acción de gracias en tiempo presente, mientras que Moshe formuló su alabanza casi idéntica en el futuro. Miriam dice:

“Cantad al Eterno, porque Él ha triunfado gloriosamente; el caballo y su jinete ha echado en el mar” y Moshe habla palabras casi idénticas, excepto en el tiempo futuro “Me voy a cantar a Di-s para el extremo se ha engrandecido, el caballo y su jinete ha arrojado al mar … ”
( Éxodo 15: 1) 

Basándose en estas pistas, R. Epstein demuestra que Miriam, en su danza, accedió a un estado de conciencia más elevado que Moshé a través de su canción. El sabio argumenta que Miriam y las mujeres discernieron los secretos sobre el desarrollo de mundos.

Miriam, y las mujeres que tomaron panderos y salieron con ella a danzar, entendieron que así como un círculo no tiene principio ni fin y cada punto es equidistante de su centro, esto también es cierto para las almas en el Olam HaVá (Mundo Venidero). En verdad, es imposible clasificarlos, porque cada uno es el más querido en la escala de valores que es su virtud perfeccionada.

Miriam, y su compañía profética femenina, vieron como cada alma humana redimida eventualmente alcanzará su máximo potencial y brillará con la revelación única de la belleza Divina que solo ella puede manifestar. La dicha espiritual del mundo venidero es el gozo intensamente permanente de finalmente llegar a ser quien eres. Cuando eso suceda, el barniz distorsionador de la jerarquía se desvanecerá y, he aquí, nos encontraremos de pie en un círculo con el Eterno en su centro, y bailaremos juntos en una celebración santa.

En el futuro, Ha Kadosh Barujú («El Santo Bendito Es») hará una danza circular para los tzadikim (justos). Él se sentará entre ellos en el Gan Edén (Jardín del Edén) y cada uno de los tzadikim señalará con su dedo y dirá:

“Este es nuestro Di-s por quien hemos esperado para que Él nos salve. Este es el Señor por quien esperábamos, nos alegraremos y nos regocijaremos en Su salvación.” 
(Isaías 25:9)

Todo esto Miriam lo sabía. Por eso, cuando dirigió a las mujeres en su baile en círculo, tenía la intención de dibujar el futuro en el presente, iniciando a la nación de Israel en la verdad secreta, la promesa y el anhelo del mundo circular. En su acto profético, al danzar en círculos, anunciaban que llegará el día, bendecido y bienvenido por todos, cuando cesarán las disparidades de poder marcado por un mundo jerárquico, y reinará la igualdad perfecta, cuando toda alma brillará con su gloria, y todos los seres humanos se convertirán en los más amados de su Creador.

¿Por qué Miriam y las mujeres cantando y danzado superaron a los varones?

Para responder esta pregunta, me gustaría también invitarlos a considerar al sabio Rashí quien explica cómo fue que las mujeres tenían esas panderetas:

«Las mujeres virtuosas de esa generación estaban seguras que el Santo Bendito sea haría milagros para su pueblo, por eso prepararon panderetas y bailes.»
(Éxodo 15:20-21)

Cuando los hebreos dejaron Egipto, salieron apresuradamente. Tan rápida fue su huida, que ni siquiera pudieron terminar la cocción de su pan, no alcanzando este a leudarse, por lo que quedó plano como la matzáh. Sin embaro, las mujeres no se preocuparon por el sustento físico; ellas estaban seguras que YHVH lo proporcionaría.

Ellas vivieron en una dimensión más alta, más allá de la realidad natural. Todavía a pesar de su prisa, las mujeres se tomaron el tiempo para preparar, bien de antemano, algo que sentían sería esencial: las panderetas; instrumentos con los que cantaban y alababan a Yahvéh por los milagros que supieron que vendrían.

Ellas encontraron el espíritu profético de Miryam de rebelión contra el Dragón (Shamael). Ellas se rebelaron contra la depresión que habría sido natural en el sistema reptiliano que imperaba en Mitsrayim. Ellas se rebelaron contra la apatía. Se rebelaron contra la desesperación.

En su agonía, las mujeres prepararon las panderetas. Abanicaron la chispa profética de anhelar dentro de sus almas estropeadas hasta que creciera en un predominar, la llama inextinguible de la emunáh (fe). Su única preocupación era preparase para cantar con las expresiones apropiadas de alegría para los milagros que estaban seguros que ocurrirían a partir de este día, y por todas las generaciones.

Parece que el canto y la respuesta instrumental de Miriam fue una reacción espontánea al cumplimiento de su profecía, una especie de «momento de Aleluya«. 

Los panderos y el baile eran una manifestación externa de su estado de alegría interno y emocional, una extensión de su ser interior en ese mismo momento. Así también, dice el sabio Malbim, con respecto a las mujeres que la siguieron: «… al darse cuenta de que todo esto se hizo a causa [de su justicia]», respondieron «con especial regocijo por el papel que [y su justicia] habían desempeñado «.

En ambos casos, entonces, la alegría desbordaba y se manifestaba en el canto, el baile y el acompañamiento musical. Este es un modelo de la relación entre la oración, el canto, la música y nuestras emociones.

Keli Yakar (Shelomo Ephraim Luntschitz, 1550-1619, Praga), por otro lado, ve la efusión musical no como un estallido espontáneo de alegría, sino más bien como un intento de  inducir  un estado de alegría profético. 

A diferencia de Rashi y Malbim, el maestro Keli Yakar sugiere que Miriam se convirtió verdaderamente en profetisa solo en el momento de la división del mar, al igual que las otras mujeres. Así lo expresa su comentario:

«Ahora ella [Miriam] se convirtió en profetisa, porque en esta ocasión las mujeres también merecieron ver la Divina Presencia hasta que dijeron: “Este es mi Dios”, como dijeron nuestros Sabios. . . . Ya que la Divina Presencia no descansa [entre nadie] sino a través del gozo. . . [Miriam] tomó el pandero en su mano, y todas las mujeres la siguieron con panderos, bailando en círculos para que la Divina Presencia descendiera sobre ellas con alegría.»

Según Keli Yakar, la música, el baile y el canto eran un medio para lograr un fin: despertar un estado de simjáh (alegría interior) que manifestará lo profético entre el pueblo. Esto parece muy diferente de Malbim, quien entendió el derramamiento de gozo como la manifestación del gozo ya existente.

Finalmente , el Rabino Zalman Sorotzkin (1881-1966, Polonia / Jerusalén) ofrece una nueva respuesta posible a nuestra pregunta de por qué Miriam y las mujeres en particular se regocijaban con canciones, instrumentos y danzas:

«Miriam no cantó una canción nueva. Ella y las mujeres sólo repitieron el cántico de Moisés y los hijos de Israel con mayor vivacidad y emoción, con tambores y danzas……. Era el mismo canto, pero con una concentración intensa y un fervor sagrado que superaba al de los hombres. De hecho, las mujeres de esa generación eran más justas que los hombres, y fue por su mérito que nuestros antepasados ​​fueron redimidos.» 

( Perspectivas de la Torah , p.168)

Entonces, y para terminar lo hasta aquí considerado, debo decir que Miriam expresó su canción en tiempo presente porque en realidad tenía esa conciencia dentro de sí misma mientras cantaba y bailaba. Las luces del mundo circular son tan vastas que no pueden caber en el cerebro como un órgano aislado de la conciencia. Requieren la participación de todo el cuerpo (expresado por ejemplo en la danza), e incluso una colección de ellos en actividad coordinada (en este caso todas las mujeres) para crear un recipiente lo suficientemente espacioso para albergar sus revelaciones. Moshe habló en tiempo futuro, porque sabía sobre la conciencia del círculo, y que eventualmente reinaría, pero no podía, en el presente, acceder a ese estado por sí mismo

Fue justamente esta habilidad musical la que le confirió a Miryam el título de profetiza, en hebreo nebîyâh (Miqueas 6:4). Ésta era la fuerza de Miriam. Una fuerza femenina nacida fuera de la amargura; una fe cosida entre la desesperación. Ésta era la fuerza profética de las mujeres que dejaron Egipto, armadas con las panderetas y dispuestas desde sus almas a ofrecer bailes de alegría y fe.

Y ésta es la fuerza que marcó una tendencia eterna en el alma de Israel: ¡Alabar la benevolencia de Yah con todo elemento musical!… Es la fuerza profética que hará de Israel la «Mujer» desposada con Yahvéh para manifestar la Simiente prometida en el Código Sagrado (Génesis 3:15)

Por eso, la «Shirá HaYam» es el cántico que reveló la importancia de expresarse con cantos, danzas e instrumentos en nuestra devoción a el Eterno. A partir de este momento, en Israel quedará perfectamente grabado el paradigma de que la música y la profecía están íntimamente relacionadas (1Samuel 10:5; 1Crónicas 25:1).

Así fue que con este cántico quedó bien grabado en el alma de las generaciones hebreas algo que las distinguirá de las religiones paganas: ¡la Vida es una Fiesta, y el Autor de la Vida merece ser celebrado con simjáh (alegría interior) exteriorizada con cantos, instrumentos y danzas!

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¿Cómo Romper con las Ataduras de la Oscuridad? (9ª Plaga)

Por P.A. David Nesher

“Extendió Moshé su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas en toda la tierra de Egipto por tres días. No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas.”

(Éxodo/Shemot 10:22-23)

La novena de las diez plagas que visitó a Egipto (Mitzrayim) fue la plaga de la Oscuridad o Tinieblas. Esta era una demostración prominente de la grandeza de Yahvéh sobre el dios egipcio Ra, el dios del sol, y también Atom, Horus, deidades solares guardianes de la luz.

Estas tinieblas no fueron de la clase que nosotros conocemos, sino que era una oscuridad que tenía un elemento sobrenatural la cual la hacía palpable (era como un como un gel inmovilizador), y no hacía posible la existencia de la luz. Aunque encendían fuego, este no emitía luz. La oscuridad era como una ceguera en la cual las personas se chocaban unas con otras. Fue tan espesa que » ningún hombre se levantó de su lugar, quien estaba sentado no pudo pararse, y quien estaba parado no pudo sentarse». Todos estaban quietos en sus lugares durante tres días. Pero los hijos de Israel tenían luz en sus hogares.

No sabemos si esto era debido a que Yahvéh los libró de esta plaga o porque el Eterno les permitió Su presencia única, la cual les trajo una luz sobrenatural.

Lo cierto es que, según la revelación de la Torah, la Luz no es solamente una propiedad física; es un aspecto del carácter del Eterno. Dios es Luz, y no hay ningunas tinieblas en Él (1 Juan 1:5). En el juicio, Yahvéh puede retirar Su presencia tan significativamente que el vacío que queda es tinieblas que cualquiera puede palpar.

Por eso, debemos entender que la plaga física de la oscuridad tiene su raíz en la oscuridad espiritual que genera el alma humana, que puede ser definida como ausencia de la presencia revelada del Eterno.

La oscuridad, por naturaleza, produce dos obstáculos:

? Primero: ceguera o confusión («ninguna persona podía ver a su hermano«) y
? Segundo: inmovilidad o miedo paralizante («ninguna persona podía elevarse de su lugar«).

Al reflexionar en esta plaga entendemos lo que significa que los hijos de Luz andamos en luz y los hijos de las tinieblas están esclavizados cada uno en su “lugar”. La expresión hebrea «su lugar» es una metáfora de su atadura a la oscuridad; significa que los hijos de tinieblas (seres humanos sensuales) no logran levantarse de esta oscuridad para ver la luz de Elohim.

En este momento, debemos aceptar que hay dos planos existenciales, el Reino de la Luz, donde gobierna Yahvéh, sobre los que andan en la obediencia, y las tinieblas, donde domina el Satán (adversario) sobre los que andan en la desobediencia.

Según las Sagradas Escrituras, los tres días de tinieblas aluden a la muerte del Mesías, como paso de redención para los escogidos. Por ello, estar en Yeshúa es contar con el privilegio de haber entendido la buena noticia (heb. betsorá o evangelio en gr.) que el Eterno tiene para los que se encuentran en tinieblas; ésta asegura que podrán pasar de allí al Reino de la Luz Admirable del Eterno:

“Moradores de tinieblas y de sombra de muerte, prisioneros en miseria y en cadenas, porque fueron rebeldes a las palabras de Dios y despreciaron el consejo del Altísimo; humilló pues, sus corazones con trabajos tropezaron y no hubo quien los socorriera. Entonces en su angustia clamaron a Yahvéh y Él los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras. Den gracias a Yahvéh por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.”
(Salmo 107:10-15)

Los discípulos del primer siglo eran conscientes de haber participado de esta transición redentora:

“Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”
(1 Pedro 2:9)

Esta conciencia de ser hijos de Luz fundamentó la motivación de la proclamación de la Buena Noticia con la que las primeras comunidades salieron impulsadas por las naciones:

“ … para que abras sus ojos a fin de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe en mí, el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados.”
(Hechos 26:18)

“Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado.”
(Colosenses 1:13)

“ … porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas.”
(1 Tesalonicenses 5:5)

En conclusión, lo que tuvo lugar en Egipto no fue simplemente ausencia de luz, sino que fue algo mucho más serio, que provocó todo tipo de ansiedad, dolor, tragedia y malestar físico. Y esto vino sin aviso. El Espíritu de la Profecía dice que esta plaga vendrán sobre la tierra al final de los siglos:

“El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se quedó en tinieblas, y se mordían la lengua de dolor.”
(Revelación 16:10)

Si analizamos bien lo hasta aquí considerado debemos aceptar que ya vivimos en un tiempo de gran oscuridad espiritual. En estos días los seres humanos se chocan violentamente unos contra otros en su ceguera o confusión. Tratan de encontrar un «gurú» que les brinde “espiritualidad” para obtener una elevación en el más allá, cuando aún no se descubren en el aquí y ahora.

Cada vez más aumenta el número de seres humanos que alcanzaron un nivel de completa inmovilidad espiritual. Personas que caminan temerosos de caer en un pozo. Gente que se dio por vencida y se estancó en su zona de confort. Si están parados no pueden sentarse y si están sentados no pueden pararse. Nuestro Maestro Yeshúa HaMashiaj habló de esto:

“Estén alertas, no sea que su corazón se cargue con disipación y embriaguez y con las preocupaciones de la vida, y aquel día venga súbitamente sobre ustedes como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.”
(Lucas 21:34,35)

Por eso, debemos valorar que, en estos tiempos de gran oscuridad, es el esplendor y la pureza de la casa hebrea y todo lo que hay en ella, el que continúa brillando como un faro en un oscuro mundo, para que muchos puedan ser trasladados de las tinieblas a Su Luz Admirable.

¡Por lo tanto, predica todo el tiempo, y aún fuera de tiempo!…


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