Por P.A. David Nesher
- Introducción: La Convergencia del Origen y el Destino en Yom Teruah
A esta altura de nuestro peregrinar la fe de nuestros patriarcas hemos aprendido que las festividades de la Torah (Instrucción) divina no deben ser comprendidas meramente como hitos cronológicos o conmemoraciones históricas vacías, sino como portales de alineación cósmica estratégicos. En estos tiempos señalados (hebreo: moed), el diseño original del Creador intersecta con el tiempo humano, permitiendo que la criatura se sintonice con las frecuencias de la Luz Infinita, es decir Aquel de Quien todo se origina. Es imperativo que el discípulo de Yeshúa comprenda que estas «citas» (Moedim) son la infraestructura donde el tiempo deja de ser una limitación lineal para convertirse en una dimensión de autoridad espiritual real.
El propósito del estudio de esta bitácora es descodificar el misterio oculto en la primera palabra de la Torá, Bereshit, y cómo esta semilla gramatical activa un proceso de guerra metafísica durante Yom Teruah. Al entender estos códigos, el creyente supera la religiosidad vacía y el dogma estéril, accediendo a una renovación que le permite regresar a su diseño original. Esta estructura está cimentada en la arquitectura del lenguaje hebreo, el cual no solo comunica ideas, sino que sostiene la realidad misma desde el inicio de los inicios.
- El Misterio Alfabético: Bereshit y el Portal de ‘Be-Alef Tishrei’
Primeramente debemos entender y aceptar que el lenguaje hebreo funciona como la infraestructura vibracional de la realidad. Esto significa que cada letra y permutación de palabras revela verdades profundas sobre la creación. Desde este entendimiento debo decirles que la exégesis de la primera palabra de las Sagradas Escrituras, Bereshit (בְּרֵאשִׁית), revela secretos que trascienden la organización temporal. Por ejemplo, un secreto asombroso, custodiado desde el siglo XIII por un famoso rabino del oriente de Europa, señala que en este primer versículo de la Torah se halla codificada la esencia del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, una verdad que ha guiado a muchos de vuelta a la fuente del Mesías.
A través de la transmutación de sus letras, la palabra Bereshit puede leerse como Be-Alef Tishrei (el primero de Tishrei). Esta alineación revela que existe una fecha específica donde todo lo creado es «visitado» y alineado para que la presencia divina fluya hacia el mundo físico. Yom Teruah no es, por tanto, un simple «cumpleaños astronómico» del universo, sino el momento de confrontación entre la criatura y su Fuente de Luz.
La Semilla de Bereshit. El concepto de «Bereshit» actúa como una fuerza o semilla espiritual que impulsa al ser humano a retornar a su diseño original. Este diseño se manifiesta en el equilibrio entre la Hei superior y la Hei inferior, simbolizando la unión perfecta entre el plano celestial y el plano terrenal. Es la fuerza interna que impide que el hombre se aparte definitivamente de Yah, invitándolo a comparar su vida con la naturaleza del Eterno para alcanzar el apego (devekut).
Este descubrimiento trasciende lo intelectual: Yom Teruah es el umbral donde el alma atraviesa lo físico para reconectarse con lo eterno. Es la responsabilidad del discípulo reconocer este portal para no permanecer en el exilio de su propia identidad.
- Jeshbón Nefesh y la Superación de la Muerte Ontológica
El periodo entre Yom Teruah y Yom Kippur conocido con el nombre de Aseret Yemei Teshuvá o los Diez Días de Arrepentimiento, constituye una ventana estratégica para el Jeshbón Nefesh (balance del alma). No es un acto de lamentación, sino una evaluación objetiva de los recursos de luz y virtudes divinas en nuestro interior. Es un ejercicio de Imitatio Dei: así como el Espíritu de Dios se movía sobre el caos en los seis días de la creación para traer orden, el alma debe moverse sobre su propio caos interno para restaurar la armonía.
Para lograr este balance, es imperativo vencer la muerte ontológica. En este contexto, la muerte no es el cese biológico, sino la parálisis espiritual y el estancamiento dentro de la zona de confort. La comodidad es una «tumba estancada» que impide la manifestación de la gloria divina. Haciendo eco del poeta Mario Benedetti, es necesario hacer una pausa y contemplarse sin la fricción cotidiana, «cantándose las verdades» en lugar de llorar las mentiras. En este balance, identificamos tres enemigos internos que actúan como lastres:
- La duda (falta de certeza): El vacío que permite que las fuerzas de negatividad se apeguen al alma.
- El juicio severo: La tendencia a enjuiciarse y enjuiciar a otros con rigor implacable, anulando la misericordia.
- La ingratitud: La incapacidad de reconocer la fuente de toda bendición, lo que cierra los canales de la Luz.
Al realizar este ajuste, el discípulo aprende a «manipular» las leyes físicas —específicamente la ley de causa y efecto— para que las influencias cósmicas operen en beneficio de la vida y el orden, evitando que el caos predomine en el año venidero.
4. El Shofar como Vacuna Divina: Muerte del Ego y Victoria sobre el Adversario
El Shofar no es un instrumento musical, sino una herramienta metafísica diseñada para inocular el sistema espiritual contra el veneno del egoísmo. Su origen en el cuerno de carnero es un golpe directo en la «Guerra del Primogénito». En el sistema de creencias egipcio, el carnero (signo de Aries) simbolizaba el alma del faraón, quien se autoproclamaba primogénito de los dioses. Al sonar el cuerno de carnero, declaramos la derrota del ego faraónico y la entronización de Yeshúa como el verdadero primogénito.
Para que el Shofar sea efectivo como «vacuna», debe retener su «olor a muerte». Este aroma es un requisito metafísico: simboliza la disposición diaria a morir a la carne y a los supuestos derechos del ego (egocentrismo) para vivir conforme a los deberes de nuestra misión divina (Gálatas 2:20). Si el instrumento pierde su olor, pierde su capacidad de inocular.
En la guerra metafísica, el sonido del Shofar desorienta a los Metraqejim o Mekatreguim (מְקַטְרְגִים), que en el misticismo del hebreo rabínico, esta palabra se traduce literalmente como «las fuerzas acusadoras«, «los fiscales espirituales» o «espíritus acusadores«.
Estas fuerzas buscan utilizar nuestros errores para activar juicios severos basados en la ley de causa y efecto. Entonces, al emitir el sonido del shofar, declaramos que nuestro ego ya ha sido crucificado con Yeshúa (Gálatas 2:20), dejando a los acusadores sin base legal para sus ataques. Así, el creyente transita de vivir por «derechos» (ego) a vivir por «misión», asegurando su identidad en el Mesías.

- La Liturgia del Rompimiento: La Cápsula de Misericordia
La secuencia de sonidos del Shofar es un sistema de ataque completo que encapsula al enemigo y activa la clemencia del Eterno. Existe un misterio lingüístico en los toques: las iniciales de Tekiá, Shevarim y Teruá (reordenándolas) pueden formar un anagrama שתת (shatat) una raíz hebrea que significa «fluir», «brotar» o «derramarse» (usada en hebreo antiguo para el fluir de líquidos o lágrimas), una bella metáfora, ya que los sabios comparan los sonidos del Shofar con el llanto y los sollozos humanos, y que logran que el alma se convierta en un «Lugar de Santidad». Ahora bien, si estás iniciales se malinterpretan o se usan desde el ego, forman la palabra שֶׁקֶר (Seker) (mentira/religiosidad falsa). Debido a esto el Shofar es considerado como el instrumento destructor del Seker que permite restaurar la santidad que ha sido depositada en el alma de un redimido.
| Sonido | Significado / Acción Espiritual | Impacto en el Rigor |
| Tekiá | 13 Atributos de Misericordia (largo y continuo). | Establece un Cerco de Protección contra acusadores. |
| Shevarim | 3 toques de fragmentación (rompimiento). | Rompe el rigor y fragmenta las fuerzas de juicio severo. |
| Teruá | 9 toques cortos (gemidos de parto). | Hace emerger la gloria interna y derrota fuerzas destructoras. |
Este sistema de sonidos se denomina la «Cápsula» (Tekiá – Shevarim – Teruá – Tekiá). La clave es el «efecto sándwich»: la misericordia (Tekiá) debe preceder y seguir al rompimiento (Shevarim/Teruá). Esta estructura sella al creyente en un «lugar de santidad», protegiendo el alma de ser abrumada por el juicio mientras se disuelven las mentiras religiosas. Esta secuencia anula la ley de causa y efecto negativa, restaurando la salud integral y la claridad mental del discípulo.
En este video resumen podrás considerar todo lo que hasta aquí hemos hablado:
- Conclusión: El Retorno al Diseño Original a través de Yeshúa HaMashíaj
Al finalizar esta charla debo decir que el Yom Teruah representa el momento crítico para poner fin al «exilio de la Sabiduría». Nuestro Dueño y Maestro Yeshúa, la Sabiduría de Dios (1Corintios 1:24), a menudo yace exiliado en el interior del hombre debido a la ignorancia dogmáticas. El sonido del Shofar rompe las cadenas de esa ignorancia y despierta la proactividad creativa.
Científicamente, se ha observado que estas frecuencias específicas activan la memoria a largo plazo y la capacidad del cerebro para generar soluciones proactivas en el mundo físico. [Recomiendo leer: El Sonido Científico del Shofar]
En última instancia, el Shofar es el sonido que cambia historias. Asegura que el ego ha sido vencido y que el diseño original del Padre ha sido restaurado. Al concluir esta alineación, el discípulo no solo se prepara para Yom Kippur, sino que se posiciona para la resurrección y la victoria final. El sonido del Shofar es la garantía de que el futuro no está determinado por el caos del pasado, sino por la gloria del Padre manifestada en Su Mesías.
Ahora te invito a ver este video viejo pero que contiene la conferencia original:
