Psicología

¿Principiantes del Éxito o Peregrinos de Propósito?

Me contaron la historia de un  joven que tenía la anécdota curiosa en su vida de haber obtenido el cinturón amarillo en cinco estilos distintos de karate.

Resulta que cuando este muchacho estaba en los últimos años de la escuela primaria quedó fascinado por las artes marciales, así que convenció a sus padres de que lo dejaran estudiar karate. Se inscribió en una escuela y aprendió todas las posturas, las patadas y los golpes. Era un alumno muy diligente y, después de casi un año de entrenamiento, estaba listo para su examen de cinturón amarillo, el primer rango. Realizó el examen y lo aprobó.

Poco tiempo después, su familia se mudó a otra ciudad, pero la única escuela de karate que él encontró ahí, practicaba un estilo de karate distinto. Así que comenzó de nuevo con lo básico, con las nuevas posturas, nuevas patadas y nuevos golpes. Otra vez progresó bien, y otra vez tomó su examen para obtener el cinturón amarillo —ahora en este nuevo estilo— y lo aprobó.

Pronto llegó el momento en que tuvo que irse a continuar sus estudios de preparatoria en otro lugar. En esa ciudad de nuevo buscó una escuela de karate, y la única que encontró enseñaba un tercer estilo de karate. Así que comenzó otra vez con lo básico, con nuevas posturas, nuevas patadas y nuevos golpes. Y en este estilo también recibió el cinturón amarillo. A la mitad de su preparatoria, tuvo que cambiar de escuela, y comenzó nuevamente el mismo proceso.

Al final de cinco años de entrenamiento disciplinado, este joven había obtenido el rango de cinturón amarillo en cinco estilos de karate; ¡un principiante! Si hubiera pasado la misma cantidad de tiempo y esfuerzo en un solo estilo, hubiera obtenido el rango de cinturón negro, una maestría. Lo irónico es que se esforzó mucho y trabajó muy duro, pero debido a que su enfoque continuó cambiando y él tenía que comenzar desde el principio una y otra vez, su avance fue obstaculizado. Al final se quedó como un principiante.

En estos últimos diez años de servir con sanación al alma de varones y mujeres a lo largo de las naciones, he notado que el mayor costo para una persona que vive sin un propósito claro es que no llegará ni a una fracción del potencial entregado por el Eterno el día de su concepción. Ese tipo de personas son como el joven karateca de nuestra historia. La mayoría de ellas se pasa la vida cambiando sus prioridades. Como resultado de esto, aquello que era importante en una etapa se vuelve insignificante en otra.

A lo largo de la vida de la gran mayoría de los seres humanos, lo que es preciado y codiciado en una etapa se vuelve devaluado y despreciado cuando las nuevas prioridades impuestas por su entorno social llegan. Las divisas cambian constantemente. El resultado de esto es que mientras a alguien quizá le vaya bien en cada etapa de su vida, la totalidad de lo que logró puede no sumar mucho. Se convirtió en “un cinturón amarillo en cinco estilos”.

Por todo ello, siempre desde mi ministerio inspiro a los corazones humanos que me escuchan a tomar concienicia que el Eterno Dios los quiere permanentemente peregrinando hacia el éxito que permite llegar a la plenitud de Su propósito en el Mesías.

Para ello, siempre que estoy cara a cara con algún escogido que anhela vivir a pleno su propósito aquí en la Tierra, pregunto: «¿Hacia dónde te diriges?» Y esta es la pregunta que aprovecho en este espacio para hacerte a ti, mi amado lector. Y es que el primer principio para llevar una vida exitosa es saber qué es lo que quieres lograr de ella, saber hacia dónde te diriges, conocer tus divisas, saber tu sistema de valores y, entonces, fijar tus metas de acuerdo con eso.

Pero aquí radica el problema. ¿Cómo puede una persona joven saber a dónde lo llevará la vida cuando sea mayor? ¿Cuál ser humano es tan sabio como para saber en dónde se encontrará dentro de veinte años? ¿Cómo puede alguien saber qué considerará valioso cuando se encuentre en una etapa distinta de su vida?

Cuando preguntas a un niño de cinco años: “¿Qué quieres ser cuando crezcas?”, podría responderte que quiere ser bombero o jugador de fútbol o basquetbol. Hasta te dirá que quiere ser un cantante famoso. En realidad, no está diciéndote lo que quiere ser cuando crezca. Él te está diciendo lo que quiere ser ahora, si fuera un adulto.

Te está diciendo, con base en su entendimiento de la vida de cinco años, lo que él valora y considera importante. No puede decirte lo que valorará cuando sea más grande. No tiene manera de saber lo que sentirá que es importante y significativo en ese momento. Te está diciendo lo que quiere ser ahora. Y conforme a su actual entendimiento del mundo, a él le gustaría ser Superman, Batman o un recolector municipal de residuos.

En este sentido, una de las cosas más difíciles para un ser humano es planear el curso de vida que lo haga feliz treinta años hacia el futuro. ¿Cómo es posible que alguien pueda saber lo que va a ser importante para él entonces? ¿Cómo podemos saber lo que consideraremos exitoso entonces?

El Eterno Dios no solamente creó al hombre y lo dejó para que encontrara las respuestas por sí mismo. Yahvéh no diseñó un mundo entero para el hombre, colocándolo dentro de éste con una misión y después haciéndose a un lado, diciendo: “Pero no voy a decirte cuál es. Es secreto. Tú tienes que adivinarlo”. No. El Eterno no obra de esa manera. Él es amor, y nos ha amado con amor eterno para que peregrinemos siempre derecho, adelante y hacia arriba. Él nos dio una guía clara, definitiva y exacta, con instrucciones específicas de cómo vivir nuestra vida y las razones principales para ello. La llave del éxito es abrir ese libro, estudiar sus palabras de verdad y moldear nuestras vidas de acuerdo con ello. El secreto del éxito está en la Toráh, y esta encarnada. La clave de tu éxito está en conocer al Mesías (Juan 17:3).

Las Señales claras de que estás Deprimido…

Una lectora y seguidora de este blog, escribió un correo consultándome acerca de cuáles son los síntomas de una depresión ya que en estos últimos meses encuentra muy costoso mantenerse con su ánimo en alto.

Pues bien, desde mis 25 años años de ministrar sanidad al alma humana, me atrevo a dar los siguientes síntomas que pueden ser una señal de esa cautividad denominada por la ciencia depresión:
 §  Siempre estás de ánimo triste, te da mucha ansiedad o no le encuentras “sentido” a las cosas.
§  No duermes bien o tienes cambios en los hábitos de sueño.
 §  Insatisfacción y desinterés por actividades que antes disfrutaba, incluyendo el sexo.
 §  Inquietud e irritabilidad.
 §  Reducción del apetito, pérdida de peso o aumento del apetito y aumento de peso.
§  Síntomas físicos persistentes que no responden a tratamiento, tal como dolor crónico o trastornos digestivos, dolores de cabeza.
§  Dificultad para concentrarse en el trabajo o la escuela. No sientes ganas de trabajar  o tienes dificultad para recordar cosas o tomar decisiones.
§  Fatiga o pérdida de energía.
 §  Sentimientos de culpa, desesperanza o inutilidad.
 §  Pensamientos distorsionados. Es decir, la manera de razonar, sentir y percibir la realidad se ve afectada por tu visión pesimista y sin esperanzas.
§  Pensamientos de suicidio o muerte

Si al leerlas y autoanalizarte con ellas descubres que vienes padeciendo cinco o más de estos síntomas, durante más de dos semanas, podrías tener una depresión clínica. Es preciso consultar inmediatamente con un médico o profesional de la salud mental.

Luego de dicha consulta, y con el diagnóstico concreto, te sugiero contactarte con mi persona mediante un comentario a fin de comenzar una terapia espiritual que libere a tu alma de esa zona de cautividad.

Lo único que tengo para decirte ahora es que la depresión es una enfermedad que necesita atención inmediata. Examínate,  mira cuales son las área de tu vida que debes cambiar. Vincúlate nuevamente a ti mismo.  Muchas veces ponemos más atención a los que nos rodean, y nos olvidamos de que también nos debemos atención. Si estás deprimido, quiere decir que te encuentras desvinculado o desvinculada de ti: ¡encuéntrate!  Busca dentro de ti y pregúntale a Dios ¿qué necesito cambiar? No temas, si estos aspectos negativos en tu vida pretenden dañarte y hacerte mal. El Eterno Dios puede liberarte de todo eso. Él escucha tus suplicas y te garantiza esta promesa:

“El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza”
(Salmo 34:18)

Además, el Eterno Abba (Padre) te dice también estas palabras:

“No temas, que yo te he libertado, yo te llamé por tu nombre, tú eres mío. Si tienes que pasar por el agua, yo estaré contigo, si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás; si tienes que pasar por el fuego, no te quemarás, las llamas no arderán en ti”.
(Isaías 43:1-2)
¡Tenlas siempre presente!

¡Seas muy bendecido/a en Su Shalom!

P.A. David Nesher

(P.D.: Si te has dado cuenta que algunas ¬o todas¬ de estas señales están presentes en tu vida, y estás precisando la ayuda de un pneumoterapeuta, te invito a tomar contacto conmigo escribiendo en la sección CONTACTO)

Características de los Novios Violentos.

  • El novio o acompañante de una muchacha controla todo lo que ella hace, exige explicaciones por todo y pretende conocer hasta su pensamiento más recóndito pues no quiere que tenga “secretos con él”.
  • Quiere saber con lujo de detalles adónde va, dónde estuvo, con quiénes se encontró o a quiénes va a ver, los horarios y el tiempo que permaneció en cada lugar, cuánto tiempo estará afuera y el horario de regreso, lo cual comprobará con sucesivos llamados telefónicos o“pasadas” por la casa de ella.
  • De manera permanente vigila, critica o pretende que ella cambie su manera de vestir, de peinarse, de maquillarse, de hablar o de comportarse.
  • Formula prohibiciones o amenazas respecto de los estudios, el trabajo, las costumbres, las actividades o las relaciones que desarrolla la joven.
  • Fiscaliza a los parientes, los amigos, los vecinos, los compañeros de estudio o trabajo, sospechando, desconfiando o criticándolos luego de querer conocerlos a todos para ver cómo son.
  • Hace escándalos en público o en privado por lo que ella u otros dijeron o hicieron.
  • Deja plantada a la novia en salidas o reuniones, sin explicar ni aclarar los motivos de su reacción.
  • No expresa ni habla acerca de lo que piensa, lo que siente o lo que desea, pero pretende que ella adivine todo lo que le sucede y actúe de manera satisfactoria, sin que él deba molestarse en comunicar nada.
  • A veces da órdenes y otras “mata” con el silencio, con las actitudes hurañas, con la hosquedad o el mutismo, que no abandona aunque obtenga lo que esperaba o le hagan el gusto.
  • Demuestra frustración y enojo por todo lo que no resulta como él quiere, sin distinguir lo importante de lo superfluo.
  • Culpa a la novia de todo lo que sucede y la convence de que es culpable, dando vuelta las cosas hasta confundirla o dejarla cansada e impotente.
  • No reconoce ninguna responsabilidad sobre la relación ni sobre lo que les sucede a ambos.
  • No pide disculpas para nada.
  • Compara a la muchacha con otras personas, dejándola incómoda y humillada. “Si te parecieras a fulana yo no tendría que…”; “Por lo menos mengana hace las cosas bien y no como vos que…”
  • Impone reglas sobre la relación (días, horarios, tipos de salidas, etcétera) de acuerdo con su exclusiva conveniencia.
  • Ejerce la doble moral “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”, reservándose el derecho de realizar cosas que le impide hacer a la novia.
  • Obliga a la muchacha a formar una alianza con él para aislarse o enfrentar a los demás. (Puede llegar a proponer pactos suicidas).
  • Ante cualquier pregunta o cuestionamiento de ella, declara que los parientes o amigos “le llenan la cabeza” contra él, que no lo quieren y que están “envenenando” el afecto entre ellos, que los otros “sienten celos” o envidia de su relación. Así desvía la cuestión y nunca responde por su conducta.
  • Amenaza a su novia con abandonarla si no hace todo lo que él desea.
  • Induce sentimientos de lástima, al justificarse o insistir con su vida desdichada o su infancia infeliz.
  • No acepta formular o discutir planes para el futuro. No se compromete ni busca acuerdos para mejorar la relación.
  • Recibe cariños, mimos y atenciones, pero nunca los retribuye.
  • Pretende que lo acepten tal cual es y acusa de “castradora” o posesiva a la novia si hace alguna observación sobre sus actitudes.
  • Nunca aprueba ni estimula de manera auténtica los actos o cualidades de la muchacha.
  • Es poco sociable, se aísla y es desconsiderado con la familia y los amigos de ella.
  • Es susceptible y está pendiente de lo que se diga o se comente sobre él. Se ofende rápido y cree que los demás andan atrás de lo que hace.
  • Pone a prueba, con subterfugios y engaños, el amor de su novia, le pone trampas para ver si lo engaña, para averiguar si miente, si lo quiere, etcétera.
  • Es caprichoso, cambiante y contradictorio, Dice que no se va a dejar dominar.
  • Se niega a conversar o a discutir con franqueza acerca de los conflictos o los desacuerdos de la pareja.
  • Mantiene en vilo a la novia en fiestas y reuniones, coqueteando con otras de manera abierta o solapada.
  • Es seductor y simpático con todos, pero a ella la trata con crueldad.
  • Decide por su cuenta, sin consultar ni pedir opinión a la novia, ni siquiera en cosas que le atañen a ella sola.
  • Promete cambios y mejoras de sus defectos o de sus adicciones. Nunca cumple, pero siempre renueva sus ofrecimientos de modificarse.
  • Piensa que las mujeres son inferiores y deben obedecer a los hombres. O no lo dice, pero actúa de acuerdo con este principio.
  • Para obligarla a mantener relaciones sexuales, pone en práctica toda clase de artimañas: la acusa de anticuada, pone en duda sus sentimientos o su amor por él, la acusa de frígida, la avergüenza haciéndola sentir como un bicho raro, como si fuera la única en el mundo que no se acuesta con el novio, le reprocha que a ella no le interesa que él “se caliente y no pueda desahogarse”, amenaza con que se va a buscar a otras para acostarse con ellas, pone en duda su salud o su espontaneidad, dice que tiene “miedo de convertirse en mujer”, le critica su atadura a los principios de los padres o de una religión o por sostener —según él— una moral “inservible”.
  • Se burla, habla groseramente o en términos agraviantes acerca de las mujeres en general. Es una amenaza velada, para que la novia no se parezca al resto de las mujeres y sea sólo como a él le gusta.
  • Es bueno y cumplidor en el trabajo, pero con la novia siempre llega tarde, no cumple lo prometido y se muestra irresponsable por sus olvidos o descuidos.
  • Transforma todo en bromas o utiliza el humor para cubrir sus actos de irresponsabilidad, restándole importancia a sus incumplimientos.
  • Utiliza algún dato del pasado de la novia, o lo que conoce de sus otras relaciones, para efectuarle reproches o acusaciones o para probar su desconfianza en ella y en su amor.
  • Exagera defectos de la chica haciéndola sentir culpable y descalificada.
  • Deja de hablar o desaparece por varios días, sin dar explicaciones, como manera de demostrar sus enojos.
  • Se muestra condescendiente y magnánimo, como si fuera un ser superior tratando con una nenita.
  • No le presta atención a ella y con prepotencia asegura saber más o tener más experiencia.
  • Se muestra protector y paternal. “Yo sé lo que es bueno para vos, quiero lo mejor para vos, hago lo mejor para vos”. (Acá hay que reemplazar el “para vos” por el “para mí” y se captarán las verdaderas intenciones.)
  • Se irrita y tiene estallidos de violencia. Luego actúa como si no hubiera pasado nada y deja a todos desorientados y confusos.
  • Se burla de los enojos de ella.
  • Acusa injustamente a su novia de coquetear, salir o verse con otros hombres. La cela y acusa de “acostarse con otros”.
  • Mezcla el afecto con las discusiones haciendo notar que, si ella no piensa como él, no podrá seguir queriéndola.
  • Siempre da más importancia a lo que le pasó a él que a lo que le sucedió a ella.
  • Utiliza nombres, diminutivos o términos que a ella no le agradan, porque siente que la disminuyen o ridiculizan.
  • Tiene antecedentes policiales o se ha visto envuelto en asuntos un poco turbios o nunca aclarados del todo.
  • Está convencido de que sus negocios, sus estudios o sus obligaciones son lo más importante del mundo y lo fundamental de su vida. Exige que la novia se adapte a eso.
  • Su forma de expresarse es grosera; constantemente utiliza palabras vulgares y habla en términos de acciones violentas: “los reventamos; a esos los vamos a matar; si viene le rompo la cara; a esa habría que darle una paliza; éste se está buscando una piña; los jodimos, los cogimos, les rompimos el culo, le voy a cagar la vida, etcétera. Es fundamental recordar que un alto índice de violencia verbal pronostica actos de violencia física a corto o mediano plazo.
  • Expresa prejuicios religiosos, raciales o sexuales y los fundamenta de manera colérica y encendida. Tiene rasgos de fanatismo.
  • Es desconsiderado y violento al mantener relaciones sexuales. Se enoja si ella en algún momento no lo desea.
  • Es impulsivo e intolerante. Impone su voluntad en el terreno sexual, sin tener en cuenta las necesidades femeninas.
  • Aunque sea una vez, le pegó una bofetada a la novia, le dio empujones, le retorció un brazo, le apretó el cuello o la tomó fuertemente de los cabellos.
Fuente:  «Hombres Violentos – Mujeres Maltratadas» – Aportes a la Investigación y Tratamiento de un Problema Social. (Capítulo 4 «Novias Maltratadas». Por Graciela Ferreira. Editorial Sudamericana.

Abrazos: una terapia para dar y recibir

Considerando que nuestra  Asambleas de Gobierno ejercitan en cada encuentro la práctica apostólica que tenían las primeras comunidades del «ósculo santo» o «ósculo de amor» (Romanos 16:16; 2 Corintios 13:12;1 Tesalonicenses 5: 26; 1 Pedro 5.14) y debido a que al hacerlo los hermanos nos abrazamos, encontré conveniente compartirles estos secretos terapéuticos del poder de un abrazo.

A continuación les comparto 10 razones por las que es tan recomendable esta práctica, desde la familia y hacia toda conexión humana marcada por el afecto.
1. Ayuda a la comunicación.
Un abrazo genera confianza y un sentido de seguridad. Esto ayuda a la comunicación abierta y honesta.

2. Alivia sentimientos de soledad o ira.
Los abrazos pueden aumentar instantáneamente los niveles de oxitocina, otorgando una sensación de bienestar y contrarrestando los sentimientos de soledad, aislamiento e ira.

3. Mejora el estado de ánimo.
Un abrazo prolongado eleva los niveles de serotonina, mejorando el estado de ánimo.

4. Fortalecen el sistema inmunológico.
La suave presión sobre el esternón y la carga emocional que esto crea estimula la glándula del timo, que regula y equilibra la producción de glóbulos blancos en la sangre, ayudándote a mantenerte sano.

5. Eleva la autoestima.
Los abrazos nos hacen sentir amados y especiales. De hecho, muchos especialistas asocian el autoestima a las sensaciones táctiles de nuestros primeros años de vida. Los mimos que recibimos de nuestra mamá y papá mientras crecimos nos marcan, y conectan con nuestra capacidad de querernos y respetarnos a nosotros mismos.

6. Relaja los músculos.
Los abrazos liberan la tensión en el cuerpo. Pueden incluso calmar algunos dolores al estimular la circulación en los tejidos blandos.

7. Equilibran el sistema nervioso.
El efecto de la humedad y la electricidad en la piel que da un abrazo puede equilibrar nuestro sistema nervioso.

8. Nos enseñan cómo dar y recibir.
Los abrazos nos educan sobre cómo fluye el amor en ambos sentidos.
9. Sus efectos son parecidos a los de la oración y la risa.
Los abrazos nos alientan a fluir con la energía de la vida. Además, nos sacan de nuestros patrones de pensamiento y conectan con los sentimientos, equilibrando nuestra respiración.

10. Fomentan la empatía y la comprensión.

¡Si quieres aprender otro idioma, ponte a cantar!

Según un estudio dirigido por la psicolingüista portuguesa Fernanda Ferreira y difundido hoy por la Universidad de Carolina del Sur, cantar ayuda a aprender.
La familia de Ferreira emigró de Portugal a Canadá cuando ella era muy joven y allá, al igual que muchos niños canadienses, aprendió francés en la escuela.
En un proyecto reciente, Ferreira ayudó a la estudiante de doctorado Karen Ludke a verificar la noción común de que el cantar en un idioma extranjero ayuda a que la persona aprenda y hable ese idioma.
El estudio ofrece las primeras pruebas experimentales de que el cantar puede facilitar el aprendizaje de frases asociadas de corta duración en un idioma desconocido para la persona, y en este caso fue el húngaro.
«Ésta es una conclusión importante«, señaló Ferreira a EFE. «Aprender un idioma puede ser difícil y, sin embargo, con la creciente internacionalización y globalización es cada vez más y más importante que las personas puedan comunicarse en más de un idioma, todo lo que podamos encontrar que facilite el aprendizaje de un idioma puede ser muy útil«, agregó.
A los 66 participantes del experimento, todos ellos adultos, se les asignó, al azar, una de tres condiciones de aprendizaje que consisten en escuchar y repetir: hablar, el hablar en ritmo o el canto.
Los que cantaron mostraron un desempeño general superior en una colección de exámenes de húngaro después de un período de aprendizaje de 15 minutos, comparados con los participantes que hablaron y los que hablaron con ritmo.
Las diferencias en el desempeño no se explicaron por factores como la edad, el género, el estado de ánimo, la capacidad de memoria fonológica o el talento e instrucción musicales.
Los resultados indican que un método de «escuchar y cantar» puede facilitar la memoria verbal para frases en un idioma extranjero.
El artículo señala que se eligió el húngaro debido a que es un lenguaje desconocido para los participantes y debido a sus diferencias muy claras con idiomas romances más conocidos (como el español o el francés) o los de raíz germana (alemán y holandés).
«Como psicóloga experimental, yo vi los resultados con un poco de escepticismo«, comentó Ferreira, quien añadió al experimento el habla rítmica, para diferenciar entre el canto y el ritmo, una característica que no es única de la música. «Nuestra comprobación de que la condición de canto resulta en un desempeño superior en el aprendizaje de un idioma, aún comparada con el habla rítmica, claramente ratifica que el canto tiene beneficios únicos», señaló la investigadora a EFE.

Decálogo para romper los Lazos del Pesimismo

Por experiencia personal he aprendido que existen días en los que parece que nada sale bien o, al menos, las cosas no salen como habían sido planificado al despertar.  Es entonces  cuando nos sentimos completamente inútiles y nos vemos tentado a sumirnos en una profunda tristeza. Desde esta situación todo nos quiere conducir a la ira, que tampoco facilita nada, ya que desde ella caemos en el terrible lazo del lado negativo de la ira: el enojo (Ef. 4:26,31). En definitiva, terminamos mucho peor que como estábamos en ese primer instante de comenzar el día o la semana.

A continuación los invito a considerar un paquete de diez tips que han ayudado a muchos de los varones y mujeres que asisten a mis catequesis a fin de capacitarse para convertirse en seres exageradamente felices.

1º – Di en todo momento: «Esto también pasará»
Siempre debemos ser conscientes que en la vida todo va y viene, tanto lo bueno como lo malo. Las circunstancias son simples herramientas que el Eterno utiliza en su «taller celestial» para conducirnos a la forma final de Su propósito eterno.
En demasiadas ocasiones consideramos que si la cosa está mal, sólo puede ir a peor, y sin embargo, con la llamada de un nuevo día comenzamos a ver la realidad que nos con otros tonos.
Se trata de una idea que todos conocemos, pero que solemos olvidar bajo el peso de la ansiedad cotidiana. Así que antes de desesperarse quizá sea preferible respirar hondo y reposar nuestras
preocupaciones en la almohada, y despertar con una actitud certera que a los que a Dios aman todo ayuda a bien (Rm. 8:28).

2º – Recuerda lo que has conseguido
 

Con gran facilidad lo cotidiano nos conduce a los extremos y pensamos que somos las personas más incapaces del planeta cuando quizá el día anterior pensábamos que no había reto que se nos resistiese. Entendamos que esto no es tan así. Simplemente, debemos intentar que nuestra autoestima salga indemne de estos envites. No debemos pensar acerca de nosotros con más alto concepto de sí que el que debemos tener, ni tampoco con más bajo concepto (Rom. 12:2). ¿Cómo? Será muy útil pararse y escribir una lista de esas cinco metas que pensábamos que nunca alcanzaríamos y que, sin embargo, hemos superado. Es un buen recordatorio de que cuando queremos y, sobre todo, no nos ofuscamos, podemos.

3º – Especialízate en algo.


Tengamos en cuenta que conocer algo en profundidad puede ayudarnos a volver a arrancar en esos momentos en que nos sentimos atrapados. Encontrar algo que nos apasione, en lo que seamos buenos y que disfrutemos puede ser un buen bote salvavidas cuando el mundo parece, de la noche a la mañana, incomprensible y hostil.

 

4º -No te compares con los demás (porque quizá estén peor que tú).


La raíz de muchos de nuestros males se encuentra precisamente en mirar más al vecino que a nuestro propio hogar. Como es habitual, pensamos que lo que hacen los demás es siempre mejor y tendemos a olvidar que debajo de la apariencia de felicidad pueden latir problemas más serios de los que sospechamos. Siempre habrá algún campo en el que destaquemos por encima de los demás (aunque no lo parezca).

La Torah (Instrucción) del Eterno Dios ordena, «No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca» (Éx. 20:17) dando a entender lo peligroso que resulta estar comparándose con los demás.  Esta errada actitud puede conducirnos a los celos y de allí caer en la envidia que nos conducirá a causar en nuestro entorno los flagelos propios de la codicia humana.
El libro de los proverbios aborda las consecuencias de los celos y la envidia en varios pasajes. Proverbios 14:30 incluye las consecuencias físicas de la envidia: «Un corazón en paz le da vida al cuerpo, pero la envidia pudre los huesos«. Proverbios 27:4 enuncia: «Cruel es la ira, e impetuoso el furor, ¿más quién podrá sostenerse delante de los celos?» Los celos tienen una poderosa influencia que incluso puede eclipsar a otras emociones.
La epístola de Santiago, hermano de Yeshúa, incluye algunas de las advertencias más severas de la Biblia en contra de la envidia y los celos . Santiago 3:14-16 dice, «Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis ni mintáis contra la verdad… Porque donde hay celos y contención, habrá perturbación y toda obra perversa«. Este fuerte mandato advierte de las consecuencias devastadoras de los celos. También este apóstol enfatiza, «Deseáis y no tenéis, así que matáis. Codiciáis y no podéis alcanzar, entonces lucháis y combatís, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís sin recibir, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites» (Santiago 4:2-3). De nuevo, aunque el versículo emplea la palabra «codicia» en vez de «celos», el fuerte mensaje comunica una verdad similar.

5º – No quieras demasiado.


¿Conformismo? Quizá, pero solamente para la opinión de los obsesivos materialistas. Las Escrituras a esto lo llaman contentamiento y en verdad es un paradigma que permite el ejercicio de una higiene mental que nos permite mantenernos lejos de las metas inalcanzables cuya persecución tan sólo puede conducirnos a la frustración propia de la carrera frenética del materialismo  individualista.

«Tener contentamiento, junto con la piedad, es gran ganancia en la vida».
(1 Timoteo 6:6)

En Hebreos 13:5 el consejo apostólico nos dice que nuestras costumbres deben ser sin avaricia, «contentos con lo que tenéis ahora«. Alguno de ustedes estará preguntando: ¿Cómo puedo estar contento con lo que tengo ahora? Enseguida vemos el secreto: «Porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré«. Ésta es una excelente razón para no permitir que el descontento controle nuestra vida. ¡Dios mismo está con cada uno de nosotros! ¡Él conoce nuestras necesidades y sabe cuáles son los deseos de nuestro corazón. Al tomar la decisión de mantener el buen hábito del contentamiento, tenemos la plena confianza de que el Eterno Dios nos está apoyando con Su infinita Providencia.
Mantener unas expectativas adecuadas a nuestro momento vital, capacidad de esfuerzo y talento nos ahorrará unos cuantos disgustos y, en lugar de ponernos barreras, conseguirá conducirnos más lejos y promocionarnos a niveles de vida de calidad integral.
Pidámosle a Dios que vaya formando cada día su imagen en nosotras porque allí es donde encontraremos el contentamiento, ¡y eso sí que es una gran ganancia!

 

6º – Socializa y lo verás todo con otros ojos.


Todos necesitamos una cierta dosis de introspección de cuando en cuando, eso está claro. Pero a veces, este tiempo de reflexión es el equivalente al aislamiento que conduce indefectiblemente a la obsesión, la ansiedad y la depresión. Con levantar el teléfono y llamar a uno de nuestros hermanos en la fe y/o líderes mentores para contarle lo que nos atormenta tendremos mucho ganado.

 Pocas cosas mejores para la autoestima que un amistoso consejo a tiempo.

7º – La decepción forma parte de la vida.


El grupo de rock Rolling Stones cantaba «You Can’t Always Get What You Want» («no siempre podrás conseguir lo que quieres«), y cuanto antes lo aprendamos, mejor viviremos. A veces intentamos ir demasiado lejos con nuestros objetivos, y otras veces, simplemente no podemos conseguir lo que queremos, aunque sea asequible.

¿QUIÉN no se ha sentido decepcionado alguna vez? Hasta nuestro Padre celestial, Yahvéh Dios, ha pasado por esa dolorosa experiencia. Por ejemplo, aunque liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto y los bendijo abundantemente, la Biblia dice que ellos “vez tras vez ponían a Dios a prueba, y causaban dolor […] al Santo de Israel” (Salmo 78:41). Aun así, Yahvéh nunca dejó de ser el “Dios feliz” que el apóstol Pablo nos revela (1 Timoteo 1:11).
Aunque el Eterno Dios cuidó de la primera pareja humana, ellos fueron desagradecidos y se rebelaron (Génesis, capítulos 2 y 3). Con el tiempo, su hijo Caín desarrolló una mala actitud y, desoyendo las advertencias divinas, asesinó a su hermano (Génesis 4:1-8). ¿Puede imaginarse lo decepcionado que se sintió Yahvéh?
Sin embargo, aquel desengaño no le robó al Eterno su felicidad. ¿Por qué no? Porque se concentró en su propósito de llenar la Tierra de seres humanos mesiánicos y continuó manifestándose en Su Gracia para lograrlo (Juan 5:17). Con ese objetivo en mente, proporcionó el sacrificio de Cristo y estableció Su Reino (Mateo 6:9, 10; Romanos 5:18, 19). Yahvéh no se concentró en el problema, sino en la solución.
 La Palabra de Dios nos anima a concentrarnos en las cosas positivas, y no torturarnos pensando en lo que podría haber ocurrido o deberíamos haber hecho. En ella leemos:
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad
(Filipenses 4:8).
La mayoría de nosotros solemos exagerar los aspectos negativos cuando sufrimos una decepción. Por ejemplo, nuestros esfuerzos por criar un hijo, obtener un empleo o predicar las buenas nuevas en un campo extranjero tal vez no den los frutos esperados. Puede que pensemos: “Soy un total fracaso”. Pero tal como el decepcionante comienzo de la familia humana no hizo de Dios un fracasado, nosotros no somos un fracaso solo porque las cosas no nos salgan bien a la primera (Deuteronomio 32:4, 5).
¡No huyamos de los sentimientos, pero tampoco pretendamos que guíen nuestra vida!

8º – Vence todo tipo de miedo.

 

La realidad del miedo no es tan solo lo que puede significar, sino el daño que puede hacer en nosotros. Vivir lleno de miedos puede paralizar todos los planes del Eterno Dios con nosotros. La Sagradas Escrituras (La Biblia) nos alienta diciendo:
«Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio«.
(2 Timoteo 1:7)
Es decir, que todo tipo de miedo no viene del Eterno Dios, ni Su voluntad es que estemos angustiados, afligidos y menos temiendo a algo.
Sin embargo, algunas veces estamos temerosos; algunas veces este “espíritu de temor” nos vence, y para vencer este temor necesitamos confiar en y amar a Dios totalmente. Primera de Juan 4:18 nos dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” Sin embargo, nadie es perfecto, y el Eterno Dios lo sabe. Así que Él ha esparcido generosamente ánimo contra el temor a través de la Biblia.
Comenzando desde el libro del Génesis y continuando a través de toda la Biblia hasta el libro de Apocalipsis, Dios nos dice “No temas.”
Uno de los problemas que tiene este sentimiento de inseguridad e impotencia es que termina convirtiéndose en una profecía autocumplida en la que no sólo nos vemos incapaces de hacer lo que no sabemos, sino que terminamos fracasando en aquello en lo que éramos maestros.
Una estrategia para garantizarnos ese inyección de autoestima es localizar una de esas fobias que hemos arrastrado a lo largo de toda nuestra vida (miedo a las alturas, hablar en público) e intentar
hacerle frente. Si lo conseguimos, no sólo habremos superado un obstáculo, sino que recobraremos la confianza perdida. Incluso si fracasamos, el intento nos recordará que no somos unos cobardes.

9º – Haz algo nuevo.


Siempre tengamos en cuenta que el Eterno Dios es un creador, un innovador. Al final de la Biblia, en Apocalipsis 21:5, está escrito: El que estaba sentado en el trono dijo: “¡Yo hago nuevas todas las cosas!” Alabemos a Dios cuya misericordia es nueva cada mañana y quien nos asegura nuestro lugar en la nueva creación.

Todos estamos creados a la imagen de Dios (Imago Dei) y muchas personas muestran una gran creatividad. Podemos reconocer que el cambio es parte de la vida y aceptar ideas nuevas de las personas en nuestras comunidades. A menudo los jóvenes están llenos de ideas. Las personas mayores deben proporcionar la oportunidad para hablar sobre esas ideas y ayudar a los jóvenes a desarrollar respuestas a los desafíos con los que se enfrentarán más adelante en la vida. No todas las ideas nuevas son ideas buenas, de manera que es importante buscar consejo y probar las ideas nuevas para asegurarnos unos a otros que los cambios que ocurran sean consistentes con los propósitos incambiables del Eterno Dios.
Una reciente investigación señalaba que la felicidad tiene forma de “U”, es decir, que los momentos álgidos de la vida se encuentran a los 20 y a los 70 años. ¿Por qué a los veinte? Porque en ese momento, la mayor parte de experiencias que tenemos son vividas por primera vez y la vida parece ofrecer una infinita gama de posibilidades en el futuro. Sin embargo, a medida que el tiempo pasa, es cada vez más difícil escapar de la rutina y encontrar algo verdaderamente nuevo.
Cuando creamos que no somos capaces de hacer nada, busquemos algún reto que no nos hayamos planteado con anterioridad y afrontémoslo.

10º – Pasea.

¿Nada de lo anterior ha funcionado? Quizá todo sea tan fácil como salir a dar una vuelta y, de esa manera, desengrasar nuestra mente. Es una de las maneras más sencillas y baratas de acabar con la fatiga mental, tal y como demostró este mismo año un estudio realizado por la Universidad de Escocia, que indicaba que algunas de las peculiaridades de los paseos por el parque (como la
llamada “fascinación suave”) nos ayudaban a resetear nuestro cerebro y a recuperar la concentración. En definitiva, a volver al punto cero y
recuperar la confianza.

Después de exponer mi «decálogo» contra el pesimismo le digo a cada uno de ustedes:
Cuando hayas hecho todo por luchar, pero no puedas sostener más en alto la cabeza y el final de la lucha te deja cansado, derrotado, sangrando, aturdido, dolorido. ¡Ponte sobre tus pies, refúgiate en los brazos del Señor y sonríele a la derrota!

¡Esa es la verdadera manera de salir victorioso!

Cuando estés cansado de los duros golpes, y te hayas estrellado contra todo, y nadie te ofrezca una mano de ayuda; cuando ninguno de tus planes, tus mejores sueños salgan de la manera que planeaste, y hayas perdido toda la energía y estés dispuesto a renunciar y a abandonar todo porque la vida te resultado un fracaso…

 ¡Anda, comienza de nuevo!

Cada 40 segundos se suicida un ser humano en el mundo

«El ladrón sólo viene para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia».
(Juan 10:10)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere que las autoridades se tomen más en serio el suicidio, un drama «evitable» que sucede cada 40 segundos en alguna parte del mundo y afecta cada año a más de 800.000 personas, más que las víctimas de guerra o catástrofes naturales.
La mayoría de las personas que se quitan la vida tienen más de 50 años, y el fenómeno afecta al doble de hombres que de mujeres, según el primer informe exhaustivo publicado en Ginebra por la OMS.
En su estudio, que reúne datos compilados en la última década, la OMS pide que las autoridades sanitarias den más importancia a la prevención del suicidio, pues se trata de «un gran problema de salud pública que hay que afrontar imperativamente, sin más demora«.
En palabras de Margaret Chan, directora general de la OMS, «cada suicidio es una tragedia. Cada año, más de 800.000 personas mueren poniendo fin a sus días, y por cada muerte hay numerosas tentativas de suicidio», concretamente 20, según la organización.
Se trata de cifras «inaceptables», pues el fenómeno puede «evitarse» con una buena política de prevención, declaró Shekar Saxena, director del departamento de salud mental de la OMS, al presentar el informe.

En el 2012 la tasa de suicidios en el mundo era de 11,4 por 100.000 habitantes. Globalmente, este fenómeno representa la mitad de las muertes violentas entre los hombres, y el 71 por ciento en la población femenina. Además, es la segunda causa de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 29 años.
Vale decir, sin embargo, que las tasas más altas se registran entre las personas de más de 70 años, en casi todas las regiones del mundo.
El suicidio afecta a «las poblaciones más vulnerables del planeta, y en particular a los grupos sociales que ya padecen marginalización y discriminación«, destaca la OMS.
Los países de renta alta tenían en el 2012 una tasa de 12,7 suicidios por cada 100.000 habitantes, y los de renta media y baja 11,2. Sin embargo, estos últimos concentraban el 75,5 por ciento de suicidios en el mundo.
La agencia de la ONU lamenta «el tabú y la estigmatización» asociados a menudo a este acto, y destaca que con «intervenciones y un tratamiento eficaces y oportunos, se puede contribuir a prevenir el suicidio y las tentativas».
Recuerda también que el suicidio, e incluso la tentativa, están considerados como un delito en 25 países del mundo. Los Estados miembros de la OMS se han comprometido a reducir en un 10 por ciento su tasa de suicidios de aquí al año 2020.
En la mayoría de los casos, la gente decide poner fin a su vida consumiendo insecticidas, ahorcándose o disparándose.
La OMS denuncia también «las descripciones inapropiadas o sensacionalistas del suicidio en los medios de comunicación», que no hacen más que aumentar el riesgo de crear imitadores.
La prensa debería hacer una «cobertura responsable» de los casos de suicidio, según la OMS, y abstenerse de «describir en detalle los actos suicidas, evitando toda dramatización o glorificación», y también «las simplificaciones excesivas».
Ella Arensman, presidenta de la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio, dijo que tras el suicidio del actor Robin Williams recibió varios correos electrónicos de gente que había tenido la tentación de suicidarse y que estaba atravesando una nueva crisis.
Por regiones, la tasa de suicidios más alta en el 2012 se daba en el sureste asiático (17,7 por cada 100.000 habitantes).
La tasa era de 6,1 en las Américas, de 12 en Europa, y de 10 en África.
En América Latina se dan situaciones muy dispares, con algunos países por encima de la media mundial, como Bolivia y Chile (ambos con 12,2), El Salvador (13,6) y Uruguay (12,1), y otros por debajo, en el caso de Brasil (5,8), México (4,2) o Perú (3,2).
En Europa, España tenía una tasa de 5,1, muy por debajo de Francia (12,3), Alemania (9,2) o Rusia (19,5). En Estados Unidos era de 12,1.
El récord mundial se registró en el 2012 en Guyana (44,2), seguida de Corea del Norte (38,5), y la más baja en Arabia Saudita (0,4).

¿Es bueno decir NO a los hijos?

En muchas ocasiones los padres deben decir no a los hijos, cuando piden un dulce o juguete, pero después ceden ante las suplicas, sin importar que la decisión inicial se tomó por el bien de los pequeños. Es necesario tener en cuenta que un no, en lugar de perjudicar a los  niños o hacerlos infelices, ocasiona que se desarrolle su carácter.
Las personas en ocasiones piensan que dándole a sus hijos todo lo que desean les están haciendo un bien, pero esto no es verdad, ya que cuando los niños crecen se enfrentan a que todo en la vida no lo pueden tener y que en algunas ocasiones es necesario resignarse a no tener lo deseado. 
A continuación algunas razones por las que los padres deben decir no a los hijos.
  1. Es necesario que los niños sepan que no todo lo deben tener y que las cosas no se consiguen por medio de pataletas, para que así cuando sean grandes y no puedan obtener algo su mundo no se desmorone.
  2. Es necesario que los niños entiendan que las cosas tienen un precio, que si quieren tener determinados favores o regalos que no son tan necesario deben tener determinadas actitudes o tener un desempeño sobresaliente en diferentes ambientes como el escolar.
  3. Cuando los niños no quieren cumplir con sus responsabilidades y quieren que los padres las realicen es importante decirles que no, de esta forma los niños aprenden a ser útiles, valerse por sí mismos y construir una autoestima apropiada.
  4. Decir no a los hijos es apropiado porque adquieren determinación y seguridad, esto quiere decir que cuando alguien les diga algo con lo que no estén de acuerdo tengan la fuerza para decir que no.
  5. Es necesario que los niños adquieran una buena disciplina, ya que esta se encarga de potencializar la inteligencia. Cuando los niños pidan permiso para realizar otras actividades sin haber hecho las tareas, es importante decirles que no, de esta manera serán personas responsables que desarrollen su potencial.
  6. Para que el no proporcione el resultado deseado, es importante que se le explique a los pequeños el porqué del mismo, no es necesario que los niños estén de acuerdo, sino que ellos vean que se tienen argumentos para esta decisión.
  7. Es apropiado decirle a los niños que no, cuando están lastimando a otras personas, ya que por medio de esto, ellos sabrán que no es correcto y podrán relacionarse de forma apropiada.
  8. Los padres deben decir no a los hijos para establecer límites, de esta manera los niños sabrán que pueden y que no pueden hacer.
  9. Se puede decir no a los niños cuando se le va a explicar que algo es incorrecto o cuando ya se le ha dicho y vuelve a caer en la falta.
  10. Es correcto decir no a los hijos cuando quieren realizar alguna actividad que va contra su seguridad, cuando se están volviendo caprichosos y todo lo quieren o cuando su conducta lastima a otras personas.

Artículo publicado por la Revista Vive

Hablar con Desconocidos Aumenta la Felicidad

La escena es común: gente en un ascensor o una estación de Metro mirando el suelo o el celular como una manera de evitar a los desconocidos. Según los científicos especialistas en comportamiento de la Universidad de Chicago, Nicholas Epley y Juliana Schroeder, con esa actitud nos estamos perdiendo un momento de felicidad.
Desde que somos niños, se nos ha dicho que es peligroso hablar con extraños, pero evitar todo el tiempo, todos los días, este tipo de interacción, puede estar provocarnos más un mal que un bien, cuando se trata de nuestra felicidad como adultos.
A través de varios experimentos, los investigadores demostraron que preferimos el silencio o la soledad no porque nos guste, sino porque creemos que el resto no nos quiere hablar.
Los investigadores reclutaron a más de 100 pasajeros en una estación de tren en Illinois (EE.UU.), a quienes dividieron en tres grupos. Uno recibió instrucciones para entablar una conversación con desconocidos, otro debía mantenerse en silencio y el tercero, hacer lo que haría habitualmente. Luego debían evaluar qué tan agradable fue el trayecto camino al trabajo. ¿Resultado? En todos los ámbitos evaluados, el grupo que debía iniciar conversaciones con extraños tuvo un viaje más agradable y más productivo.
Epley y Schroeder dicen que suponemos erróneamente que la gente está en silencio porque no quiere conectarse, y como la mayoría lo hace, nosotros también. Así que la próxima vez que esté en el ascensor o en el Metro, rompa el hielo, aconsejan.

También los estudios de  Elizabeth Dunn, profesora de psicología de la Universidad de British Columbia, aseguran que somos más felices cuando conversamos en nuestras relaciones personales cotidianas, una nueva investigación ha descubierto que también podemos experimentar felicidad cuando charlamos con personas que no conocemos.

 

Los seres humanos estamos hechos de interacción social. Esto es sorprendente, y novedoso, nuestro reciente estudio indica que podemos obtener beneficios similares platicando con personas extrañas, y creemos que esto es algo que forma parte de las raíces de la humanidad, pero se ha ido perdiendo en la sociedad moderna”, señaló Dunn.

 

En su investigación, Dunn descubrió que cuando nos acercamos a los extraños con amabilidad, tendemos a ser más felices y menos enojones con las personas que queremos, y esto no sucede si constantemente evitamos a las demás personas que no forman parte de nuestros círculos cercanos.

 

Interactuar con un extraño puede proporcionarnos una fuente sorpresiva de ánimo y de buen sentido del humor. Las personas no parecen reconocer los beneficios de interactuar con un extraño, lo que las hace más agradables y placenteras.”

 

Fuente: La Tercera

Y la Biblia tenía razón: ¡el Corazón tiene Mente!

De cuerdo con la Biblia, el corazón del ser humano revela su verdadera naturaleza y motivación. En Jeremías 17:10, la Biblia dice que Dios «busca el corazón y examina la mente» y después recompensa a la gente por lo que merece su conducta.
El Mesías Jesús resaltó cuando observó la ofrenda de la viuda, que el significado verdadero de toda acción es ser conducidos por el corazón (Lucas 21:1-4). Jesús dijo que la viuda le daba más al templo dando dos monedas (todo lo que tenía) que aquellos que ponían mucho más en el tesoro del templo debido a lo que estaba en su corazón .

Desde la teología babilónica siempre se enseñó que cuando las Escrituras mencionaban el corazón, nosotros, los hombres de los grandes descubrimientos científicos, debíamos interpretarlo como una analogía, una romántica comparación de escritores ignorantes del sistema nervioso central y las funciones intelectuales del cerebro. Se nos decía que aquellos hombres, si bien eran inspirados por el Espíritu Santo, estaban condicionados al escribir por la escasez de conocimiento científico. Pues bien, ¡hoy, parece que la ciencia volvió a perder su batalla contra el Creador!

 

Leyendo un reportaje a Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia, me enteré que se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir.
Según esta investigadora existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.
Primera conexión:
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias. Esto significa que el corazón puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.
Segunda conexión.
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.
Tercera conexión.
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardíaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.
Cuarta conexión.
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.
Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.
Con todo lo hasta aquí estudiado se concluye que el circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza.
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardíaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes. Aparece con las emociones negativas como el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardíaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. Esto último permite la conclusión de que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.
El cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas. Este circuito se activa cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje… Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.
Algunos estarán preguntando: «¿Y cómo me libero de ellos?». Pues tomando la posición de testigos-atalayas, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien.
Desde allí practicar el arrepentimiento bíblico (Teshuvá). La Biblia dice que el arrepentimiento se mide según la persona regresa a Dios con «todo el corazón» (Deuteronomio 30:1-3). Las Sagradas Escrituras incluyen algo de variación de «regresa a mí con todo tu corazón» seis veces. En Joel 2:13, la Biblia le dice al pueblo de Yahvéh Dios «desgarren su corazón y no sus vestimentas«. En base a todo esto regresar a la iglesia no es suficiente. De acuerdo con la Biblia, a Dios le interesa más el arrepentimiento en el corazón que en las acciones.
Debemos aprender a confiar en la intuición de nuestro espíritu y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.
Cultive el silencio, contáctese con la naturaleza, viva periodos de soledad, ore sin cesar, medite en la Torah, contemple su vida frente al Propósito eterno de Dios, trabaje en grupo a favor de su comunidad, viva con sencillez y mansedumbre. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer. Allí escuchará la Voz de Yahvéh guiándolo a la decisión correcta: el Camino de la Vida.
Ten siempre en cuenta que la motivación de tu corazón puede tener ramificaciones eternas. En Lucas 12:34, Jesús dijo que «donde está tu tesoro está tu corazón también«: Nos aconseja «ser cautelosos» al final de los tiempos «o sus corazones serán dados en la disipación, embriaguez y las ansiedades de la vida«.
El Eterno Dios desea que tu corazón se enfoque en él. Es por ello que te instruye diciendo:
«Ama a Yahvéh tu Dios con todo tu corazón y toda tu alma y toda tu mente«

(Mateo 22:37)

10 razones para que comiences a leer libros regularmente

Todos sabemos bien que la comida alimenta el cuerpo, el ejercicio también, pero la lectura, ese amplio mar de universos posibles, nutre la mente. 
Leer puede resultar aburrido o tedioso para algunas personas, ya que implica dedicar gran parte de su pensamiento al libro que se está leyendo. Leemos muchas cosas durante el día, pero es muy diferente sentarse y relajarse a leer un buen libro enfocado en un tema. Esta actividad tiene muchos beneficios para tu cerebro y para tu salud mental.
A continuación, te comparto 10 razones para que comiences a leer libros regularmente.
Leer puede resultar aburrido o tedioso para algunas personas, ya que implica dedicar gran parte de su pensamiento al libro que se está leyendo. Leemos muchas cosas durante el día, pero es muy diferente sentarse y relajarse a leer un buen libro enfocado en un tema. Esta actividad tiene muchos beneficios para tu cerebro y para tu salud mental.

10. Estimula tu mente

Estimular tu mente es muy saludable y posiblemente ayude a prevenir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, ya que al mantener al cerebro activo evitas la pérdida de su potencial. Así, leer resulta algo extremadamente útil, ya que provoca pensamientos diferentes y estimula la imaginación.
9. Mejora tu memoria
Cuando leemos un libro debemos memorizar nombres de personajes, de lugares, actividades que se realizan para que la historia tenga sentido, el pasado de un personaje o incluso recordar pistas que serán útiles en el desarrollo de la historia en un futuro. Gracias a esto, la lectura contribuye a mejorar la memoria.
8. Mejora tus habilidades de escritura
Al leer podemos aprender palabras que no conocíamos o que no sabíamos su forma correcta de ser escritas, por lo que un buen libro nos ayuda a mejorar la forma en la que escribimos al expandir nuestro lenguaje cotidiano y mejorar la ortografía.
7. Expande tu vocabulario
Pero no sólo beneficia la expresión escrita, sino que nuestra forma de expresarnos en voz alta también comenzará a mejorar, al ir expandiendo nuestro conocimiento de palabras rebuscadas, aunque no hay que abusar de ellas y sonar como un sabelotodo.
6. ¡Te hace más sabio!
Mientras más sepas de cualquier tema, mejor. Nunca sabes en qué momento puedes aplicar algo que aprendiste en un libro. Incluso si el libro es de fantasía, poemas o temas inexistentes en el mundo real, siempre se aprende mucho de un solo libro; además, esta sabiduría nadie te la puede quitar.
5. Te ayuda a reducir de estrés
Para olvidarte por completo del estrés de la vida diaria, nada como meterse en una relajante o complicada historia que te haga olvidar todos esos temas que te rodean. No estoy diciendo que los abandones por completo, pero hay que relajarse de vez en cuando, y los libros son una gran fuente de relajación.
4. Mejora tu concentración
Aquí es donde muchas personas desisten de la lectura, al tener poco nivel de concentración y distraerse con la primera mosca que pasa delante de ellos. Pero precisamente leer ayuda a mejorar esta capacidad, ya que al poner atención a los textos estamos practicando para olvidarnos de las cosas sin importancia que nos rodean, mejorando la concentración en otras situaciones.
3. Mejora tu pensamiento analítico
Las novelas de misterio y crimen son las mejores para ayudarnos con esto, ya que a lo largo de la historia estás pensando en cuál será el resultado final y armas todas las pistas para descubrir al asesino. Criticar y analizar la historia también ayuda a mejorar estas habilidades, y, ya que los libros suelen contar con una historia compleja y desarrollada, son perfectos para practicar nuestra capacidad analítica.
2. Entretenimiento gratis
Sí, los libros cuestan. Pero para eso existen bibliotecas que puedes visitar y en donde pedir prestados todos los libros que quieras. Recuerda que existe una infinidad de libros, así que puedes continuar pidiendo y pidiendo, y tendrás para leer una vida entera.
1. Te brinda tranquilidad
El tema de un libro puede ser tranquilo y relajante. Los libros de auto-ayuda y de temas espirituales han ayudado a mucha gente a encontrar no sólo tranquilidad temporal, sino también en su vida diaria.
Si se te dificulta comenzar a leer un libro o comienzas bien pero nunca logras terminarlo, lo más probable es que sea porque trata un tema que no te interesa. Cuando se intenta crear un hábito de lectura, siempre empieza por temas sencillos y de tu agrado, verás que no es tan difícil concentrarse y pronto se irá subiendo de nivel hasta hacerse algo natural. Después de un tiempo empezarás a notar estos beneficios.

Fuente: Curiosidades.batanga.com

LAS 11 DIFERENCIAS ENTRE LAS MUJERES INMADURAS Y LAS MUJERES MADURAS:

 Estoy convencido que leyendo estas once diferencias entre las mujeres inmaduras y maduras, muchos varones abrirán sus ojos y clamarán al Eterno Dios Viviente por la ayuda al respecto.
1. Las mujeres inmaduras quieren controlar al hombre en sus vidas. Las mujeres maduras, saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control.
2. Las mujeres inmaduras te gritan porque no las llamas. Las mujeres maduras están demasiado ocupadas y sólo se limitan a decirles con poemas y mensajes dulces que la recuerdes.
3. Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre. Las mujeres maduras se dan cuenta de que un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo más especial.
4. Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor, en cambio, las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.
5. Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas. Las mujeres maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.
6. Las mujeres inmaduras ignoran a los buenos hombres. Las mujeres maduras ignoran a los malos.
7. Las mujeres inmaduras lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso. Las mujeres maduras saben que fue sólo un hombre y nada más.
8. Las mujeres inmaduras se enamoran y persiguen sin descanso. Las mujeres maduras saben que algunas veces el que tu amas, te amará y si no, continúan su camino sin rencor.
9. Las mujeres inmaduras te hacen que vuelvas a casa. Las mujeres maduras hacen que quieras siempre volver a casa.
10. Las mujeres inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes. Las mujeres maduras hacen sus planes y cariñosamente notifican a los hombres para que ellos se integren como mejor les convenga.
11. Las mujeres inmaduras leerán esto y harán una mueca. Las mujeres maduras lo compartirán.

Cómo descubrir la mentira y al mentiroso a través de 4 fases.

«Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros».

(Efesios 4:25)
Imagínense que nos empiezan a acusar de algo que no es cierto. A pesar de lo que decimos en nuestra defensa, siguen sin creernos. ¡Nos indignaríamos! 
Y no sería una emoción que se disipe de buenas a primeras. Apenas termina el interrogatorio, empezaríamos a reclamar la injusta acusación.
Pero si somos mentirosos y culpables, la actitud es otra. Por medio segundo nos relajamos, aliviados que ya el ataque terminó; pero enseguida el hemisferio izquierdo del cerebro toma las riendas y dice “¡Vaya! ¡Se supone que debemos demostrar indignación!”
¿Cómo ejecutarlo correctamente? 
Existe un procedimiento sistemático para lograrlo; requiere de cierta práctica, pero es posible lograrlo con esta estrategia:
1) Acorrale al (supuesto) mentiroso, lanzando pregunta tras inquisitiva pregunta, tratando de ir aumentando su estrés, pero sin que sobrerraccione. Vaya cocinándolo a fuego lento.
2) Verifique visualmente que, efectivamente, sus hombros se empiezan a subir y “juntarse” un poco. Este paso es muy importante, y es el que da pie a:
3) Lance una última pregunta y espere la respuesta (cualquiera que sea), y por último…
4) ¡El punto decisivo! Apenas el mentiroso termina su respuesta, nos quedamos de tres a cuatro segundos mirándolo fijamente a los ojos, como considerando que está diciendo en efecto la verdad. Mientras, nuestras manos deben estar apuntaladas en la cintura, dando a entender que no vamos a dar un paso atrás. Al terminar los tres ó cuatro segundos de mirada fija… afloja los brazos, gira tu cuerpo 45°, llévate una palma a la frente y suspira profundamente, oscilando los ojos hacia abajo, pero sin perderlo de vista.
Este gesto compuesto le dará a tu interlocutor absoluta certeza de que el interrogatorio ha terminado. ¡Es el momento! ¿Empieza el contraataque inmediatamente, o hay una fracción de segundo de alivio?
Tomado del libro: «Cómo descubrir la mentira y al mentiroso«, de Leonardo Ferrari

20 Cosas que un PAPÁ debe hacer con sus hijas

Navegando por la web me encontré con este varón, su nombre Michael Mitchell. Él posee un blog llamado en inglés «Life to Her Years«. En el mismo intenta darle más vida a los años de su propia hija Isabella para que pueda desarrollarse en una mujer plena. Michael como papá de treinta años, relata en sus bitácoras excelentes lecciones de vida para todos los padres con hijas pequeñas. 
Recientemente, recopiló por medio de fotografías, estos consejos en un libro titulado Life Lessons for Dad. 
Algunas de las más destacadas de ellas son las siguientes:
1. Ama a su mamá. Trátala con respeto, honor y demuéstrale todo el cariño que le tienes en público y cuando estén solos. Lo más probable es que tu hija crezca y busque un hombre que la trate como tu tratas a su madre —para bien o para mal, así suele ser.
2. Debes estar ahí para ella. Los momentos inolvidables jamás ocurrirán si no le dedicas mucho tiempo.. Desarrolla un interés genuino por las cosas que ella disfruta. Ella necesita que estés involucrado en cada paso de su vida, no que te quedes con las brazos cruzados mientras crece.
3. Disfruta cada momento con ella. La vida pasa extremadamente rápido, antes de que te des cuenta tu hija ya no estará gateando en pañales por la casa, estará aprendiendo a manejar, y luego la estarás acompañando por el altar. En poco tiempo pasar tiempo con su papá no será lo mejor del mundo. La vida pasa muy rápido. Disfrútala mientras puedes.
4. Enséñale a lanzar y atrapar una pelota. Juega futbol con ella. Demuéstrale que tirar como niña puede ser bueno.

5. Báñala. Disfruta esta increíble experiencia con ella.

6. Llegará el día en que te pida un cachorro. No lo pienses mucho, al menos una vez en su vida, solo di, “sí”.
7. Baila con ella. Empieza a hacerlo cuando esté pequeña, o incluso, cuando sea un bebé. No esperes hasta el día de su boda.
8. Dile que es hermosa. Díselo una y otra vez. Algún día una película o una revista intentará convencerla de lo contrario.
9. Enséñale a cambiar una llanta. Un pinchazo no tiene por qué causarle pánico. Cuando le suceda por primera vez te llamará llorando de cualquier manera, pero sabrá que hacer.
10. Es tan inteligente como cualquier niño. Asegúrate de que lo sepa y entienda.
11. Si toma clases de natación asegúrate de nadar con ella. Si no hay otros padres en la alberca, será su pérdida.
12. Nunca faltes a su cumpleaños. En diez años no recordará que regalo le diste, pero recordará que no estuviste.

13. Después de una pesadilla querrá dormir en tu cama. Esto es bueno.
14. Pocas cosas en esta vida son más reconfortantes para una pequeña llorando que la mano de su padre. Nunca lo olvides.
15. No le compres demasiados regalos en su cumpleaños o en Navidad. En vez, regálale experiencias. Pasa tiempo en la naturaleza, llévala a pescar. Maravíllate con la manera en que ella se maravilla con cada experiencia nueva.
16. Hazle saber que siempre puede regresar a casa. No importa qué pase.
17. Recuerda que, como una mariposa, un día va a extender sus alas. Disfruta sus años de oruga.
18. Escríbele una carta a mano cada año en su cumpleaños. Dáselas cuando empiece a estudiar la carrera, cuando ella se convierta en madre, o cuando creas que las necesite más.
19. Aprende a confiar en ella. Dale más libertad cada año. Será capaz de cumplir con tus expectativas.

20. El día en que se va a enamorar llegará pronto. Y no hay manera de que te prepares para ello. Si aceptas esto ahora, todo será más fácil.

El Poder de Abrazarnos

Todos sabemos muy bien que el contacto físico no es sólo agradable, es necesario para nuestro bienestar psicológico, emocional y corporal; acrecienta la alegría y la salud del individuo y de la sociedad.

Y claro que eso es definitivamente real. Todos funcionaríamos mejor durante el día, si abrazáramos o nos dejáramos abrazar. Si bien es cierto que dar o recibir un abrazo es algo simple y cotidiano, casi todos desconocemos la dimensión de plenitud que nos proporciona.
Los expertos en la materia, tienen mucha razón al decir que «en su forma más elevada, abrazar es también un arte». Una de las formas más naturales y espontáneas de demostrar afectos es a través del abrazo. «Si bien hay muchas formas de tocar, el abrazo es una muy especial y que contribuye de un modo muy importante, a la curación y la salud.
El Diccionario de la Real Academia Española define el abrazo como la acción y efecto de abrazarse, ceñir o estrechar entre los brazos.
Lo cierto es que desde que somos pequeños, utilizamos el lenguaje no verbal, y una parte de ello es el contacto físico con nuestros seres queridos a través del abrazo.
Tocar y ser tocado es una necesidad. Está científicamente comprobado que las manos trasmiten, son unos de los comunicadores por excelencia, así que debemos utilizarlos, acariciar, dar la mano, un abrazo, trasmite muchas veces esas necesidades que tenemos.
El acto de tocar puede comunicar más amor en cinco segundos que la palabra en cinco minutos. Abrazar a alguien que ha tenido un mal día puede ser mas curativo que todas las palabras de apoyo que podamos articular. Saludar a alguien con un tierno abrazo le estamos trasmitiendo de una manera sincera “estoy realmente contento de verte.

 

Los abrazos, además de hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad. Provocan alteraciones fisiológicas positivas en quien toca y en quien es tocado. Acrecienta la voluntad de vivir a los enfermos. Es de todos bien sabido que cuatro abrazos al día son necesarios para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como personas.
Cuando nos tocamos y nos abrazamos con espíritu solidario y alegre, llevamos vida a nuestros sentidos y reafirmamos la confianza en nuestros propios sentimientos.
Un abrazo hace que uno se sienta bien todo el día, abrace al que tiene a su lado y compruébelo.
A veces tratamos de buscar la palabra adecuada, para expresar lo que sentimos y nos cuesta mucho trabajo encontrarlas. ¿Intenta con un abrazo a ver que pasa?
Observen con detenimiento y mucha atención el cuadro que a continuación comparto y se asombraran de la terapia maravillosa que es practicar más seguido el abrazo:

 
¡Qué saludable son los abrazos! Especialmente si estamos pasando por una situación difícil. Hay  situaciones complejos en la vida, en las que no existen palabras que puedan tranquilizarnos y brindarnos calma y serenidad. En esos momentos, solo una expresión sincera de cariño puede llenarnos de paz. Cuando atravesamos un problema, un genuino abrazo, sirve como medicina que reaviva nuestro ánimo y energiza nuestro espíritu. Nos recuerda, además, que no estamos solos y que hay gente que camina con nosotros en medio de la adversidad.
El Eterno Dios, nuestro Abba, se especializa en abrazos. La Biblia dice que Él nos cubre con sus plumas para que allí encontremos refugio y protección (Salmos 91.4). Él nos abraza para que nos sintamos seguros y confiados en medio de las complejidades de nuestra existencia. Sabes una cosa, Dios quiere darte ese abrazo todos los días de tu vida. Mira lo que dice la Biblia:
«El Dios sempiterno es tu refugio;
por siempre te sostiene entre sus brazos.
Expulsará de tu presencia al enemigo
    y te ordenará que lo destruyas».
(Deuteronomio 33:27)

Ahora descansa un rato. Siéntate cómodo, y disfruta del mensaje de este video:

10 Actitudes para acumular AMIGOS

Por P.A. David Nesher

«El hombre de muchos amigos se arruina, pero hay amigo más unido que un hermano».
Proverbios 18:24

Debo reconocer que este proverbio de Salomón identifica mi vida en esta área. A lo largo de mis años no he cosechado muchos amigos como tantos otros gozan en jactarse, pero, a decir verdad, no me arrepiento ya que he sido testigo de como muchos seres humanos arruinaron sus proyectos de vidas por ufanarse de contar con innumerables «amigos» que a la hora de ser necesarios brillaron por sus ausencias.

No viene mal compartirles la siguiente frase acerca de este pasatiempo maravilloso que la vida ofrece:

“En la vida, un amigo es mucho; dos,
muchísimo, y tres, casi imposible.”

—Henry Brooks Adams.
Este pensamiento indica que escasean los amigos de verdad. Mucha gente se siente sola y anhela conseguir tales compañeros, por lo que hace comentarios como: “No tengo a quién acudir”, “No puedo confiar en nadie” o “mi perro es mi mejor amigo”.
Reconozco a esta altura de mis años que nuestra calidad de vida depende a buen grado de la calidad de las amistades que obtengamos en nuestra existencia. Puedo asegurarles que los egocéntricos no son felices, pues no tienen amigos con quienes compartir lo que poseen o lo que piensan. Esta actitud es la que bien dijo Jesucristo que debe existir en el ser humano: “hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35). De forma análoga, el poeta inglés George Byron escribió: “Quien quiera acrecentar su gozo, compártalo”.
Las Escrituras exhortan al hombre mesiánico a ‘ensanchar’ sus afectos (2 Corintios 6:13). Sí, es sabio, y convenientemente saludable, brindarnos a los demás. En Eclesiastés 11:1, 2 leemos: “Dale de comer al hambriento, y un día serás recompensado. Comparte lo que tienes con siete y hasta ocho amigos, pues no sabes si mañana el país estará en problemas”. ¿Qué tiene que ver este principio con las amistades? Respuesta sencilla: si entablamos muchos amigos, alguno habrá que nos ayude en tiempos difíciles.
Además, los amigos de verdad nos protegen de otro modo. Como señala Proverbios 27:6, “Más se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa.”. Así, aunque cualquiera puede colmarnos de elogios, solo estos compañeros nos tienen la estima necesaria para señalarnos las faltas graves y aconsejarnos de forma constructiva y cariñosa (Proverbios 28:23).
Ahora bien, ante todo lo hasta ahora compartido, hay algo que sí estoy convencido puedo aportarles a todos ustedes, y tiene que ver con las actitudes que aprendí a practicar en mi propia vida para ganar los amigos que el Eterno, en Su Providencia, me tenía señalados para edificar mi propósito mesiánico.
Si deseamos que otra persona ingrese por amor a nuestra vida, es necesario que estemos dispuestos a abandonar ciertas características destructivas de toda empatía humana. Las mismas las resumiré en diez puntos:
  1. La necesidad de tener siempre razón.
  2. La necesidad de ser el primero en todo.
  3. La necesidad de ejercer constantemente el control.
  4. La necesidad de ser perfecto.
  5. La necesidad de ser amado por todos.
  6. La necesidad de poseer.
  7. La necesidad de no tener conflictos ni frustraciones.
  8. La necesidad de cambiar a otros según nuestras necesidades.
  9. La necesidad de culpar.
  10. La necesidad de dominar.

 

Anhelo que estas pautas les ayuden a obtener una gran cosecha de amigos. Ahora, me despido de cada uno de Uds. recordándoles que la amistad genuina es una gran dádiva que da el Dios Eterno. Refleja la forma de ser del Dios-Amor que nos creó, quien, por amor y generosidad, llenó la Tierra de criaturas inteligentes de las que podemos ser amigos. Imitaremos a Yahvéh y a su Hijo Jesucristo si nos relacionamos con nuestros hermanos les damos ánimo, los acompañamos en el ministerio y oramos habitualmente con ellos y por ellos.
Esfuércense ahora por ser buenos compañeros y hacerse amigos de quienes aman a Abba nuestro.

 

BITÁCORAS RELACIONADAS:

 

 

¿Se puede ser adicto al sexo?

La hipersexualidad es un trastorno caracterizado por un deseo sexual desenfrenado que se estimula con mucha facilidad, generalmente a través de la vista. Es más común referirse a él como “adicción al sexo”, aunque esta terminología no es correcta, ya que la comunidad científica atribuye este mal a un comportamiento compulsivo y no a una dependencia física y psicológica. Un nuevo estudio viene a desechar del todo esta expresión popular. Investigadores de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA) han determinado que el cerebro de quienes padecen hipersexualidad no actúa de la misma manera que el de los adictos a las drogas.
Para obtener esta conclusión, los científicos mostraron imágenes estándar e imágenes de sexo explícito a una muestra de hombres y mujeres hipersexuales y analizaron sus respuestas cerebrales, en especial la respuesta P300. Ésta se desencadena 300 milisegundos después de ver una imagen y se incrementa cuando observamos algo que nos provoca un desmedido interés. Así, los drogodependientes experimentan una respuesta P300 más alta al ver una sustancia. Pero en el caso de la hipersexualidad, la respuesta cerebral no aumentó en general ante las imágenes sexuales sino que dependió exclusivamente del deseo sexual de cada participante.
La comunidad científica se inclina a pensar, por tanto, que una actividad sexual extrema está relacionada con un comportamiento compulsivo y que este responde más a la necesidad de liberar estrés que a la de experimentar placer.

¡Pagar para ser tarada!… La mujer que quiere ser Barbie hasta en su cerebro.

Blondie Bennett es una mujer que nació hace 38 años en California (EE.UU.) pero hoy, parece que hubiera preferido llegar al mundo metida en una caja de cartón y plástico. Y es que Bennett tiene la ambición de convertirse en una muñeca «Barbie», no sólo físicamente sino también por su cerebro.

Esta californiana está tratando de convertirse en una Barbie de carne y hueso. No solo quiere tener la misma cara y el mismo cuerpo que la muñeca, sino también su cerebro. Para eso quiere reducir su capacidad mental.

Su transformación, loca y absurda, tuvo su principio allá en la adolescencia, cuando comenzó a vestirse como la famosa muñeca, cambió el color de cabello y hasta se compró el mismo auto que conducía su heroína.

Lo loco y estúpido de esta noticia es saber que a Bennett le pareció poco someterse a un sofisticado tratamiento de bronceado con aerosol, rellenarse los labios con Botox y aumentarse los pechos quirúrgicamente. La mujer recurrió, además, a sesiones de hipnoterapia con la esperanza de que reducir su coeficiente intelectual.

 

Blondie ha declarado que está quedando muy satisfecha con los resultados de su terapia ‘antiinteligencia’. «Hace poco tuve que ir a recoger a un amigo al aeropuerto y olvidé si tenía que ir a la salida o a la llegada«, explicó con su voz de nena estúpida, evidencia también de sus pocas neuronas.
«Ya he ido a 20 sesiones de hipnoterapia y he empezado a sentirme confundida y como una tonta todo el tiempo«, ha confesado la estadounidense. «Lo único que quiero es ser una Barbie total. Realmente quiero no tener cerebro» agregó Blondie Bennett.
«No me gusta el ser humano y lo natural es aburrido (…) Me encantaría ser como de plástico totalmente«, dijo Bennett, que para hacer realidad su obsesión ya se ha gastado unos 40.000 dólares en operaciones para transformarse.
Esta noticia rara y loca solamente me permite aportar un pedido de solidaridad: Blondie Bennett está necesitando que alguien le diga que no debe continuar pagando tanto dinero en las sesiones de hipnoterapia ya que su cerebro viene en reducción desde hace muchísimos años. ¡Ya es tarada! ¡Que no le sigan sacando el dinero!
Aquí les dejo un video para que oyéndola hablar se den cuenta que el cerebro carece de neuronas quizás desde su infancia:

 

Será bueno recordarle a las mujeres que siguen las bitácoras que escribo lo que aconsejan las Sagradas Escrituras ante todas estas tentaciones reptilianas:
«Engañosa es la gracia y vana la hermosura, pero la mujer que teme a Yahvéh, esa será alabada».
Proverbios 31:30
 
Yo, en el Nombre bendito de Jesús, te animo a esforzarte a cambiar lo que la Biblia llama «la persona secreta del corazón» (1 Pedro 3:3, 4). Pule tu personalidad cultivando cualidades que sean hermosas a los ojos de Dios y te permitan manifestar el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). Hacerlo no conlleva riesgos ni gastos, y las recompensas son incalculables.

Timidez y rebeldía ¿serán un «trastorno mental»?

El flamante trabajo de la Asociación Americana de Psiquiatría de los Estados Unidos (APA) considera la timidez, la tristeza y la rebeldía como “trastornos”. Especialistas dicen que esto alienta el consumo indiscriminado de medicamentos. Sospechan que la Industria Farmacéutica está detrás de esta nueva categorización.
 
La aparición de un nuevo manual de la Asociación Americana de Psiquiatría de los Estados Unidos (APA) despertó la polémica entre especialistas. Es que el nuevo trabajo de la entidad, que agrupa a 36 mil profesionales en su país, define a la tristeza, la timidez y hasta la rebeldía como “trastornos mentales”, una idea que despierta más rechazos que adeptos. Es que muchos ven la mano de la Industria Farmacéutica detrás de esta nueva tendencia, ya que esta nueva categorización implica un aumento en la prescripción de medicamentos. Rechazo a la “medicalización” propuesta por el manual.
El flamante manual del APA amplió en su última versión los desórdenes mentales, lo que disparó la polémica en el mundo de la psiquiatría. Así, la timidez, la tristeza por duelos y hasta la rebeldía de los adolescentes que mantienen discusiones con los adultos pueden ser considerados un “trastorno”, y quienes la padecen ser considerados “pacientes mentales”. Esto, advierten varios especialistas, es una maniobra para recetar más medicamentos, e identifican a los laboratorios productores detrás de este nuevo paso de la “medicalización” de la vida cotidiana.
Para entender la importancia de este cambio, basta recordar que el manual de la APA es el libro rector de la de la psiquiatría, el cual usan generalmente las obras sociales, las prepagas, los médicos (especialmente los más jóvenes), los peritos judiciales y las autoridades sanitarias para tomar decisiones que tienen que ver con la inclusión de las personas bajo el rótulo de “paciente mental”. De mantenerse estos rótulos, millones de personas se vuelven potenciales “consumidores” de medicamentos, que pueden controlar o frenar los síntomas.
El nuevo manual de APA está hecho en colaboración con los laboratorios que necesitan multiplicar sus ventas”, disparó el psicoanalista Gustavo Dupuy, quien rechazó que la timidez, la tristeza y la rebeldía sean “trastornos mentales”. En declaraciones a Radio Provincia (Buenos Aires), Dupuy (miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina) explicó que “quienes son tímidos podrán seguir siéndolo como rasgos de su carácter; la tristeza ante la pérdida de un ser querido se transformaría en síntoma si no existiera y; la rebeldía es parte del aprendizaje en un chico ya que un chico que no se cuestiona o no cuestiona difícilmente pueda aprender porque nadie aprende sólo acatando lo que se le dice”.
Asimismo, indicó que “la tristeza solamente es una enfermedad si persiste con el paso del tiempo, creando inhibición en el trabajo, en la posibilidad de estudiar y crear”. En ese marco, consideró que “más que la elaboración de un duelo estamos ante un cuadro de depresión o melancolía”.
El psicoanalista denunció que “este manual ha producido la ‘medicalización’ de la vida cotidiana” debido a que “se medica por horror al malestar y al síntoma” cuando el síntoma “es un lenguaje y si no tuviéramos dolores no sabríamos que algo anda mal”. En ese marco, resaltó que “no siempre hay que evitarlo, hay que reconocerlo junto al paciente”.
Como Dupuy, otros especialistas rechazan esta idea de medicar cualquier síntoma extraño de la conducta. Así, Gustavo Amido, jefe del servicio de psiquiatría del hospital Británico de Buenos Aires, opinó que “los psiquiatras debemos ser cautelosos.
 
No podemos apurarnos a medicar cuando hay síntomas. Evaluar bien cada caso. A veces, es mejor esperar y ver qué encubren, a presión y con pastillas, no todo se soluciona. Por ejemplo, si alguien es muy tímido, puede hacer terapia grupal sin la necesidad de que se lo etiquete como paciente mental que consuma fármacos”.
En tanto, para Marcelo Cetkovich -Bakmas, jefe de psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, “el nuevo manual es un gran avance porque incorporó los descubrimientos de estos últimos diez años de investigaciones psiquiátricas y en neurociencias”. El especialista agregó: “será una herramienta para establecer hipótesis de trabajo con los pacientes. No se los intenta rotular. Por el contrario, se busca su bienestar. Por ejemplo, la timidez produce mucho sufrimiento en algunas personas y las relega social y laboralmente. Es válido que reciban tratamiento”.
En el mundo, los especialistas rechazan este nuevo manual, e incluso lanzaron una protesta para detener su puesta en marcha. La misma incluye la firma de 11 mil profesionales de todo el mundo de un documento en el que le piden a la asociación de Estados Unidos que no ponga en marcha el manual.
Fuente: Consultor de Salud