Psicología

Los 10 principios de la dictadura del relativismo

En Occidente  le llamamos relativismo a la posición filosófica de que todos los puntos de vista son igualmente válidos, y de que toda la verdad es relativa al individuo. Sostiene que no existen verdades absolutas y que, por lo tanto, todo es debatible. Pero en el fondo el relativismo no esconde más que la anulación del hombre como ser racional y, con ello, la anulación de su libertad. Vivimos en el universo de la contradicción permanente.

 Analicemos la situación en unos pocos aforismos, que son los paradigmas (casi mandamientos) vigentes del relativismo.
El primero y más importante de todos, que los engloba a todos, que los resume y abarca a todos, es el siguiente:
1. “Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”. Ahora bien, la frasecita de Campoamor, que revela como ninguna otra el fin de las verdades absolutas, es la que incurre en la primera contradicción flagrante: nada es verdad ni nada es mentira… menos esta frase, este principio, este dogma aniquilador.
2. “Prohibido prohibir”, tradujeron los del mayo francés, una generación que continúa sin abandonar el poder. Ahora bien, si prohibimos prohibir, ya hay algo que sí está prohibido: prohibir.
3. “Todo es opinable”, aseguran los hombres de la sociedad de la comunicación. Sí, todo es opinable; todo menos justamente eso: que todo sea opinable.
4. “Los dogmas son inadmisibles”. Salvo justamente el que a acabo de enunciar, indemostrable pero de aplicación forzosa. En cualquier caso, el hombre siempre parte de un dogma para concluir, tanto en el pensamiento deductivo como en el inductivo.
5. “Libertad de pensamiento”. Muy cierto, pero dos más dos sólo son cuatro en base 1 y por definición. Nadie comienza pensar desde cero, sino desde un eje de coordenadas que le viene dado. El pensamiento humano está sometido a reglas estrechas, que componen lo que se conoce como la ciencia de la lógica: no damos para más y no es para avergonzarse de ello. A fin de cuentas, mal de muchos…
6. “Toda idea, principio o creencia es tan respetable como otra”. ¿Todas? No, porque la que acabo de escribir vale mucho más que cualquier otra y es acreedora del mayor de los respetos.
7. “Eduquemos en libertad”. Pero eso es imposible: si concedemos libertad al alumno para someterse o rechazar la educación, seguramente optará por la libertad de no educarse, sobre todo si piensa en el sometimiento y el esfuerzo que implica el hacerlo. Lo único que importa es la tolerancia, no las ideas que se toleran. Es más, la misma libertad de expresión es un atentado contra la libertad ajena, en cuanto pude influir en el interlocutor.
8. “No acepto aquello que no sea demostrable”. Pero ni tan siquiera puedo demostrar nuestra existencia. Lo empíricamente demostrable no alanza ni el 0,1% e lo conocimientos humanos. Tampoco puedo dar razón de mi existencia.
9. “Lo que se ve, existe, y lo que no se ve, no existe”. Pero nuestros sentidos nos engañan. Además, de esta forma no existirían la lunas de Júpiter, ni el amor, ni el dolor, ni la belleza, ni el arte, ni la literatura… Además, ¿estamos seguros de que la vida no es sueño y ensueño no es la verdadera vida?
10. “Nadie puede decir lo que está bien o lo que está mal”. Pero esta política de no injerencia es buena en sí misma, así como sus numerosos desarrollos en forma de juicios morales, esos juicios que constantemente estamos pronunciando. Es más, si en algo creemos es en nuestras críticas al próximo o en nuestros halagos (en ésos menos, dado que resultan menos numerosos).

No me extraña que el hombre actual esté mareado. Sufre de vértigo intelectual y sus síntomas son: falta de personalidad, acentuada inseguridad en sus talentos. O sea, que el relativismo le ha llevado al complejo de inferioridad, a la tristeza: Porque el hombre puede ser bueno o malo, sabio o ignorante, pero lo que su propia naturaleza racional no puede aceptar jamás sin romperse en pedazos es vivir en la contradicción. El único velo capaz de ocultar la incoherencia es la locura. Y ésa es, precisamente, la meta lógica de todo relativismo. Desafortunadamente, la filosofía del relativismo es dominante en nuestra cultura actual. Con el rechazo de Dios, y el gobierno de Su Torah (Instrucción) en particular, la verdad absoluta está siendo abandonada. Sin embargo, y con la esperanza de que Cristo triunfará sobre tantos dislates, hemos de hacer nuestra con valentía la afirmación del profeta: “sea que escuchen, o se nieguen a hacerlo –porque son un pueblo rebelde- sabrán que hay un profeta en medio de ellos” (Ezequiel 2:5).

El Amor: ¿una Química que se agota o una Alianza que Dura para Siempre?

 P.A . David Nesher
Lo escuché en un reportaje hecho a un psicólogo y me sorprendí. Dijo que estar enamorado es equipararse a un psicótico.  Investigando me enteré que muchos especialistas en las áreas que estudian la conducta humana, particularmente la psiquiatría, la psicología, el psicoanálisis y las psicoterapias en sus distintas modalidades, coinciden en asegurar que el enamoramiento es un estado psicótico transitorio. ¡Es una especie de “locura” afortunadamente pasajera!
Se ha logrado observar y coincidir en que la persona que ha caído en estado de enamoramiento se sale de la realidad compartida para entrar en un mundo propio. Parece que vive en otro planeta, se siente ingrávida como una pompa de jabón.
Dentro, en el pecho, “vuelan mariposas”. Hay un estado de inquietud, de zozobra cuando no se está con la persona amada. Mientras que todo es completitud y nada falta si los enamorados están juntos.

El enamoramiento, así observado, sería, entonces, un delirio casi invisible, aceptado por la cultura y la sociedad en la medida en que su ardor, limitado a la intimidad de los amantes, no sea una amenaza para el equilibrio social.

Pero el enamoramiento no es real, es sólo virtual. Cada ser humano involucrado en esta situación almática se enamora de alguien a quien aún no conoce y pone en ese alguien todo tipo de virtudes y perfecciones. Generalmente montan la película que más les gusta.
Los mecanismos psicológicos que se ponen aquí en juego se llaman ‘Proyección‘ e ‘Idealización‘. De una fácil de entender, el enamoramiento es como el cine, la persona amada es la pantalla sobre la que el otro proyecta todos sus ideales. Se enamora de su ideal, de algo de él, de algo que sigue siendo su ‘yo‘ pero proyectado en el otro.
Así pues, nos encontramos frente a otra actividad engañosa del ego, esa falsa identidad, ese pequeño veneno que la serpiente antigua logró inyectar en la mente de los humanos primigenios.
Puesto que la pasión no acarrea la locura irremediable, llegará un momento en el que alguno de los enamorados implicados se enfrentará a la realidad del desencanto. El sentimiento de desengaño corresponde al descubrimiento de que la relación amorosa, está compuesta por dos seres distintos, que nunca han sido, ni serán jamás, UNO, como establece el diseño original implantado por el Eterno en el espíritu humano al momento de su creación (concepción). Asumiendo así el carácter ilusorio de la fusión, los amantes no tienen otra que aceptar la separación irreductible de su identidad con la persona deseada.
El enamoramiento está más cercano a los deseos de la carne (gr. Sarx). Es decir, que surge más de una actividad sensorial que activando los afectos y emociones logra generar pensamientos que llevarán al sistema nervioso central a ocasionar una serie de reacciones electroquímicas que involucrarán al sistema endócrino y desde a él agitaran a todo el organismo humano. Desde esta perspectiva el enamorarse se relega a una situación psíquico-fisiológica (psico-física) que no logra trascender al plano del Espíritu que es dónde reside la Fuente de todo Amor: El Eterno y Verdadero Dios que es Amor.
A continuación comparto los síntomas y la química que destacan al proceso del enamoramiento. Con estos planteamientos científicos podremos llegar al final a la sabia conclusión que enamorarse nada tiene que ver con la decisión de amar y formar un proyecto de vida con el otro, opuesto en género,  pero a la vez complementario: la ayuda idónea que el Eterno diseñó.
Síntomas del Enamoramiento
Pérdida de sueño y apetito; hiperactividad; subida de la presión arterial; aumento de la capacidad muscular, al liberarse grasas y azúcares; y de la cantidad de glóbulos rojos, para mejorar el transporte de oxígeno por la corriente sanguínea, son algunos de los síntomas que sufren los enamorados. La atracción sexual descansa primordialmente en las diferencias sexuales y, aunque no se sabe con certeza, podría tratarse de alguna preferencia inconsciente que se va configurando en los primeros meses de vida: preferencias de temperamento, figura, rostro, etc. de las personas que nos rodean.
La “química del amor eros” está mediada por una serie de sustancias que nos hacen sucumbir a la pasión amorosa.

 

A través del sistema nervioso, el hipotálamo envía mensajes a las diferentes glándulas del cuerpo ordenando a las glándulas suprarrenales que aumenten inmediatamente la producción de adrenalina y noradrenalina (neurotransmisores que comunican entre sí a las células nerviosas).
Química del Amor: Bombardeo Hormonal
El enamoramiento parece ser que sobreviene cuando se produce en el cerebro la feniletilamina, compuesto orgánico de la familia de las anfetaminasAl inundarse el cerebro de esta sustancia, éste responde mediante la secreción de dopamina(neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer).
También segrega norepinefrina y oxitocina (además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser además un mensajero químico del deseo sexual), y comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado. Estos compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño.
Feniletilamina, adrenalina, noradrenalina, norepinefrina yoxitocina son los ingredientes básicos del enamoramiento
Es tan fuerte este impulso que en el momento del enamoramiento somos monógamos, pero al terminar éste, la razón entra en juego ya que biológicamente estamos condenados no sólo a buscar pareja sino también a sentir los incentivos de alrededor. En un estudio demostrado científicamente con estudios de ADN, se comprobó que un 16% de los hijos estudiados en hospitales no eran de los padres legales.
Lujuria, Atracción, Unión.
Un estudio presentado por la antropóloga Helen Fisher, profesora de investigación de la Rutgers University de New Jersey, identifica en el cerebro humano los tres aspectos del amor eros: lujuria, atracción y unión.
La lujuria, o deseo sexual, es producto de la testosterona, que es la causante del impulso inicial que nos hace buscar pareja. De ahí que los hombres parecen ser más susceptibles a la acción de esta química; ellos se enamoran más rápida y fácilmente que las mujeres. Como anécdota, el 50% de las mujeres entrevistadas para el libro “Por qué necesitan las mujeres del chocolate” confesó que elegiría el chocolate antes que el sexo.
Después viene la atracción, que se atribuye en parte a los bajos niveles de serotonina y a la dopamina, un neurotransmisor cerebral que se relaciona con la sensación de bienestar. Se trata de un sentimiento de seguridad, comodidad y paz. En este caso son las endorfinas -compuestos químicos naturales de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos- los que confieren la sensación común de seguridad comenzando una nueva etapa, la del apego. Por ello se sufre tanto al perder al ser querido, dejamos de recibir la dosis diaria de narcóticos. Su actividad perdura de 2 a 3 años, incluso a veces más, pero al final la atracción bioquímica decae. De hecho, el momento en que una pareja tiene mayores probabilidades de divorciarse se ubica en el cuarto año de relación, que es el plazo más habitual del divorcio, tras el matrimonio. Cuando el amor erótico se consolida, el vínculo y la atracción que evolucionan hacia una relación calmada, duradera y segura tienen que ver con la oxitocina y la vasopresina. Varias investigaciones han descubierto que la hormona, que es producida en grandes cantidades por el cerebro durante el parto, la lactancia y cuando hay actividad sexual, es importante para incitar el comportamiento maternal en los animales.
La unión es el sentimiento más duradero, mucho más que la lujuria o el enamoramiento, pero también puede menguar o quedar relegado por otros sentimientos. Para mantenerlo es necesario buscar mecanismos socioculturales (vida espiritual, comunicación fluida y eficaz, grata convivencia, costumbre, intereses mutuos, etc.) que sustituyan al bombardeo químico.
Un estudio alemán ha analizado las consecuencias del beso matutino, ése que se dan los cónyuges al despedirse cuando se van a trabajar. Los hombres que besan a sus esposas por la mañana pierden menos días de trabajo por enfermedad, tienen menos accidentes de tráfico, ganan de un 20% a un 30% más y viven unos ¡cinco años más.
En el enamoramiento también influyen otros factores como el olor. Los humanos desprendemos feromonas que resultan atractivas para los demás. Hay pruebas científicas de que la atracción de feromonas existe en todo el reino animal y en los insectos. Hacia el año l997, los estudios de Wedekind mostraron que la axila es un sitio importante para la selección sexual, ya que la selección de individuos según el olor implicaba las variaciones genéticas más amplias entre los individuos, lo que promovía variaciones genéticas en el sistema inmune de la descendencia…
El enamoramiento acaba con el tiempo. El amor dura para siempre.
El tiempo es el factor que acaba con el enamoramiento si los enamorados están juntos y se van conociendo. Cada uno de los implicados en una relación de pareja descubre que puede idealizar a quien no conoce apenas, pero a quien ya conoce puede admirarlo, quererlo, valorarlo; o por el contrario despreciarlo, rechazarlo e incluso odiarlo. De una u otra manera, el conocimiento destruye el espejismo. Lo que parecía eterno se descubre como efímero.
El problema del enamoramiento es que da paso en la mayoría de las ocasiones al desamor, que puede tomar muchas formas.
Afortunadamente, en algunas ocasiones, cuando acaba el enamoramiento comienza el amor. Solo se puede amar aquello que se conoce y se quiere. En el amor hay menos emoción y menos pasión que en el enamoramiento, pero es más estable, más real, más verdad.
Nuestra sociedad actual, sujeta a un sistema de cosas reptiliano, va camino de cometer un error de trágicas consecuencias al reducir e identificar el amor con enamoramiento. Y lo que es aun peor, reducir el enamoramiento a un mero estado de «excitación» que no suele durar más allá de 3 o 4 años. Esta es una influencia sutil y perversa del hedonismo, controlado por Baal y Astarté, que está en la raíz de muchos divorcios y separaciones. «Como ya no siento nada por él/ella, esto significa que el amor se ha apagado y, por tanto, es legítimo que lo dejemos.»
Es urgente entender que el amor se asemeja a un edificio que tiene cuatro columnas: la amistad, el sentimiento de cariño y ternura, la entrega mutua y el proyecto de vida. El enamoramiento, que incluye la atracción física y el romanticismo emocional, será simplemente una añadidura instrumental para la edificación de ese edificio. Una relación de pareja será estable y duradera en la medida en que tenga estas cuatro columnas desarrolladas de forma equilibrada. Cualquier desnivel va a ladear el edificio peligrosamente. Según palabras del Señor mismo, «nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos» (Jn. 15:13). El amor verdadero se revela en grandeza mientras más aprende a darse. La entrega mutua es el meollo del amor verdadero en una pareja. Es su médula, porque nos acerca al tipo de amor que Dios tiene con nosotros. Es el ágape, columna vertebral de cualquier relación madura y estable.
En definitiva, y aunque te parezca paradójico, ¡nunca te cases enamorado!

Tipos de violencia escolar y/o Bullying

«Porque el violento tendrá su fin, el escarnecedor será acabado, y serán cortados todos los que se desvelan por hacer el mal» 
Isaías 29:20 

Es triste y hasta ofensivo comenzar diciendo que la violencia es hoy un componente cotidiano en nuestras vidas. Ella va manifestándose  en todos los niveles sociales, económicos y culturales de nuestro mundo actual. Por lo tanto, no es para nada extraño que se haya puesto de manifiesto también en las instituciones escolares. Lamentablemente dicha violencia fue ocultada, negada y silenciada durante muchos años por educadores y autoridades, pero practicar la negación del tema, evitando y suprimiendo esos actos violentos no ha hecho más que empeorarlos y conducir la realidad a una situación que hace aguas y a reclama con urgencia una eficaz solución.
Debemos enfrentarnos a esta problemática que aumenta día a día. Enfrentarla significa reconocerla, analizarla y actuar sobre ella. A esto se lo denomina prevención y todos conocemos el dicho popular que proclama “más vale prevenir que curar”.

Se necesitará de mucho esfuerzo y mucha valentía para enfrentar un  problema que exige ser tomado sin dramatismo, pero con firmeza y en toda su magnitud. Debemos evitar el miedo y la angustia que la violencia produce para no caer en la impotencia y actuar desde una postura reflexiva que nos permita encarar abordajes acordes a su complejidad.
Lo primero que es necesario hacer es clasificar. Dicha clasificación permitirá una objetivización del tema en cuestión y desde ella se logrará abordarlo con metodologías efectivas que conduzcan a una comunidad escolar a la construcción de un ambiente solidario y más humano. Por ello, y desde la perspectivas de algunos especialistas, podemos hablar de los siguientes tipos de violencia escolar:

 

Violencia de alumnos a alumnos:



Hurtos y robo de objetos: en todos los niveles económicos y sociales.
Lesiones: desde golpes y empujones , hasta la utilización de armas de fuego.
Ataque sexuales: pueden producirse en zonas de baños u otros lugares.
Homicidios: la portación de armas de fuego ha provocado homicidios en ámbitos educativos.

 

Violencia de los alumnos hacia los docentes:

 

La influencia de una familia violenta en un contexto de violencia, provoca consecuencias gravísimas. Los alumnos se «desquitan» con sus profesores y les pueden provocan distintos daños y con distintos tipos de gravedad. Por ej. desde una chinche abajo de su asiento hasta prenderle el pelo con fuego.

Violencia del personal docente:

 

Esta violencia puede adquirir diferentes manifestaciones:

Física: Ha disminuido, notablemente en las últimas décadas, sin embargo se registran algunos casos aislados.
Emocional: Consiste en humillaciones, violencia verbal, etiquetamiento de los alumnos como problemáticos.
Expulsiones de alumnos de ámbitos educativos: La expulsión es una actitud violenta que pone de manifiesto la impotencia institucional.
Relaciones confusas: Casos de relaciones impropias hacia los alumnos, cartas pasionales, caricias, abusos…
Violencia del personal hacia los padres: Lamentablemente los padres son citados
por los docentes y autoridades escolares para transmitir los aspectos
negativos del alumno creando, muchas veces un círculo de incomunicación.
Violencia entre el personal docente: La violencia entre docentes en un espacio educativo es una de las situaciones más delicadas y graves por los modelos que significan estos comportamientos para los alumnos.

Criminales ¿Nacen o se Hacen?

¿La conducta criminal está en la biología, en la mente o la
sociedad la incuba? Distintas ciencias aportan pistas para aclarar este dilema.
Siglo I: Nerón comete toda clase
de abusos y asesinatos e incendia Roma. Siglo 4: Atila al mando de los hunos
roba y mata poblados enteros desde Mongolia hasta Rusia. Siglo 16: la condesa
húngara Báthory es acusada de asesinar a 600 jovencitas para bañarse en su
sangre.
Siglos XX y XXI, asesinos en serie como Charles Manson (EU), “El Mochaorejas”
y “La mataviejitas”, en México, se vuelven célebres por los métodos utilizados
para torturar y ejecutar a sus víctimas. La conducta criminal, presente en
todas las épocas y sociedades, también ha sido un enigma para los estudiosos del hombre y la sociedad.
¿Los criminales nacen o se hacen? ¿Actúan por voluntad o sólo responden a la
influencia de factores bioquímicos internos o factores externos condicionantes?
¿Hay trastornos mentales que los induzcan a obrar así? La reflexión sobre estas
interrogantes ya estaba presente en Grecia y Roma antiguas.
¿Nacidos para delinquir?
Desde las primeras observaciones de los griegos ya se distinguían rasgos
conductuales como la agresión, que estaba presente en un carácter descrito como
colérico
”, explica el neurocientífico Oscar Galicia, de la Universidad Iberoamericana (UIA). “En esa
época se pensaba que el carácter estaba determinado por ciertos humores que
circulaban en los ventrículos cerebrales
”.
Siglos después de los griegos, que basaban sus asociaciones entre conducta
delictiva y rasgos corporales en la mencionada teoría de los humores (colérico,
melancólico, sanguíneo y flemático) diversas escuelas de pensamiento en Europa, guiadas por
la sociología y la antropología entre otras materias, establecieron las bases
de lo que más tarde se convertiría en la criminología.
Una de las primeras corrientes, llamada clásica, surgió en el siglo 18.
Sostenía que el ser humano, como poseedor de libre albedrío, era capaz de
elegir si violaba el orden establecido o asumía las normas sociales a partir de
la valoración de las consecuencias de sus actos. La severidad de las penas por
los delitos sería un elemento de disuasión.
Un siglo después, la denominada escuela positivista propuso que no era la
voluntad, sino influencias internas y externas fuera del control individual,
los factores determinantes de la conducta delictiva. Una de las figuras más
conocidas de esta escuela fue el italiano Cesare Lombroso. Él propuso que
ciertos rasgos fisiológicos, como las dimensiones de la mandíbula, eran
indicativos de tendencias criminales atávicas.
El factor social
Esta corriente positivista, que quería fundar en hechos observables sus tesis, tuvo otras variantes que ponderaban el peso de factores sociales (Alexandre Lacassange, Francia).
Luego, en el siglo XX, académicos de la Universidad de Chicago postularon que el crecimiento de anillos marginados conducía a la desorganización social, el caldo de cultivo del delito.
Las visiones deterministas como la biológica de Lombroso y sus variantes ya están superadas y se consideran pseudocientíficas. Hoy los estudiosos reconocen que en la génesis del crimen confluyen aspectos biológicos como desórdenes cerebrales, influencias del entorno, alteraciones psicológicas y, desde luego, el marco legal y la eficacia con la cual es aplicado el castigo.
La criminalidad es un fenómeno muy complejo que puede darse por diversas razones: trastornos mentales, pobreza extrema o desempleo, venganza, avaricia, entre otras”, considera el doctor en derecho Juan Federico Arriola. Añade que en esta área ha habido avances biológicos médicos, sociológicos y jurídicos.
La cancelación de la lobotomía (destrucción de lóbulos cerebrales, supuestamente para curar trastornos de personalidad) la abolición formal y material de la pena de muerte —de la que México es partícipe— así como los avances médicos en el estudio del cerebro son las mayores aportaciones que se han incorporado recientemente a la criminología”, añade el académico de la UIA.
Hoy el análisis criminológico sobre la agresividad está más basado en los conocimientos sobre cómo se regula la agresión en los seres humanos u otras especies”, dice el doctor Galicia, quien distingue entre la conducta agresiva, que contribuye a la supervivencia de la especie, y la violencia, cuyo único fin es la destrucción del otro. Este extremo irracional es el que se observa en los seres humanos.
Bajo la lupa de la ciencia
Como en los relatos detectivescos de Arthur Conan Doyle, la lupa de la ciencia está detrás de la moderna investigación de la conducta criminal. Ya diferencia de las primeras aproximaciones, hoy se fundamenta en evidencias y en las aportaciones de otras disciplinas como sociología, antropología, biología y medicina, entre otras.
Hoy en día, cuando los altos índices de criminalidad y una mayor violencia exigen nuevas y más efectivas estrategias para combatir tan graves problemas
sociales, el avance de la ciencia en general y de la criminalística, en particular, proporciona múltiples recursos que deben aprovecharse al máximo
”, escribe Rafael Moreno G. en su libro “Los Indicios Biológicos del Delito”.
Entre esos recursos figuran escáneres para visualizar el cerebro, herramientas de procesamiento de datos de la estadística, así como el análisis de evidencias acústicas o físicas como conversaciones, huellas, rastros de sangre e incluso del material genético (ADN).
Otro avance importante es que los muestreos y encuestas permiten una mejor aproximación a la dimensión de la violencia, que no sólo es la de tipo físico que se ve en las calles, sino la que prevalece al interior de los hogares y que se expresa en maltrato psicológico, abuso sexual o abandono.

El Crimen dentro del Arte: Obras clásicas de todas las corrientes y épocas reflejan el crimen y sus consecuencias.

La Biblia. Contiene abundantes referencias a crímenes, como el asesinato de Abel por Caín.
Edipo Rey. En la tragedia de Sófocles el protagonista cumple su destino y comete parricidio e incesto.
Ricardo III. El drama de Shakespeare relata las intrigas del asesino y usurpador del trono inglés.
Hamlet. Otra obra de Shakespeare. Trata el dilema humano entre la venganza y la ley.
La Divina Comedia. Dante Alighieri plantea en “El Infierno” una alegoría sobre crimen, castigo y redención.
Sherlock Holmes. El detective de Conan Doyle protagoniza novelas y relatos del escritor escocés.
Auguste Dupin. Otro detective ficticio. Aparece en “Asesinatos de la calle Morgue”, de Edgar Allan Poe.
El Nombre de la Rosa. Umberto Eco narra en esta novela cómo se resuelve una serie de homicidios en una abadía italiana.
Crimen y castigo. Fiódor Dostoievski se adentra en la mente del estudiante homicida Raskólnikov.
Bandidos de Río Frío. Novela costumbrista de Manuel Payno. Retrata personajes de todos los estratos, incluidos los ladrones.
A Sangre Fría. Truman Capote cuenta en esta novela el brutal asesinato de una familia en Kansas.
Fuente: Vanguardia

No tener amigos es tan peligroso como fumar o tomar alcohol en exceso

No tener amigos puede ser tan peligroso para la salud como fumar o tomar alcohol en exceso, según concluye un estudio de científicos estadounidenses publicado este martes en la edición electrónica de la revista PLoS Medicine.Los expertos aseguran que el aislamiento es malo para la salud y, sin embargo, esta es una tendencia cada vez mayor en un mundo industrializado en el que «se están reduciendo enormemente la cantidad y la calidad de las relaciones sociales«.

Estudios previos han demostrado que las personas con menos relaciones sociales mueren antes que aquellos que se relacionan más con amigos, conocidos y familiares.

Por eso, preocupados por el aumento de personas que se relacionan menos con los demás, analizaron cómo puede afectar a la salud un aislamiento excesivo.

Para ello, los investigadores recurrieron a 148 estudios previos que facilitaran datos sobre la mortalidad de los individuos en función de sus relaciones sociales.

Tras analizar los datos de 308.849 individuos, seguidos durante una media de 7,5 años, descubrieron que las personas con más relaciones sociales tienen un 50 por ciento más de probabilidades de supervivencia que aquellos que se relacionan menos con los otros.

Según los expertos de la Universidad Brigham Young (Utah) y del Departamento de Epidemiología de la Universidad de Carolina del Norte que han participado en el estudio la importancia de tener una buena red de amigos y buenas relaciones familiares «es comparable a dejar de fumar y supera muchos factores de riesgo de la mortalidad como la obesidad, la inactividad física«.

Estos resultados también revelan que analizando otros efectos como la edad, el sexo o la condición de salud del individuo, la integración social puede ser otro factor a tener en cuenta a la hora de evaluar el riesgo de mortalidad del individuo.

«La medicina contemporánea podría beneficiarse del reconocimiento de que las relaciones sociales influyen en los resultados de salud de los adultos«, señalaron los responsables del estudio, que consideraron que tanto médicos como educadores podrían advertir de la importancia de la relaciones sociales igual que se promueven campañas como el antitabaquismo, la dieta sana y el ejercicio. EFE

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ANTÍDOTO PARA SANARSE DE LA MURMURACIÓN

 «Hermanos, no murmuréis los unos de los otros.
Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?«
(Santiago 4:11)
Para que se comprenda el objetivo de esta bitácora, diré que desde épocas inmemorables la murmuración es la plaga de las reuniones y roscas eclesiásticas, sociales, políticas, familiares, laborales, estudiantiles, etc. Lo peor de todo son los efectos que esta practica satánica, en cualquier tipo de actividad. Entre ellos, se destacan será las divisiones personales y la pérdida de esfuerzos por luchas intestinales donde los efectos de las murmuraciones pueden adquirir serios daños sociales de enorme amplitud.
Antes de proceder a considerar los remedios escriturales que el Eterno otorga para sanar al alma de este mal, debemos dejar claro a qué consideramos murmuración.
Cuando decimos murmuración, nos referimos aquí a esa conversación denigrante, en voz baja , que se realiza en ausencia del sujeto denigrado y con un sentimiento de complacencia corporativo por la desgracia del ausente que se juzga . Es esa charla que tiende a corroer la buena fama de personas o cosas, sin razones y con cierta mala voluntad sobre ellas. La murmuración tiene muchos nombres: maledicencia, enredos, chismes, calumnias,… todas ellas son hermanas entre sí e hijas de la mentira y el engaño.
Cotidianamente son abordado por mis lectores planteándome ser víctimas de la murmuración en su ámbito laboral, académico, familiar y hasta (o especialmente) eclesiástico. Es que este mal se propaga cada día como un virus mortal, enfermando y matando a muchos seres humanos alrededor de nuestro mundo.

A continuación  les brindaré las excelentes «pastillitas» que el Eterno aconseja tomar cómo antídotos contra esta plaga cada vez más aceptada en esta sociedad humana resignada al pecado:

Mateo 7:2-3,5 «Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano…»

 

Santiago 5:9 _ «Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta«.

Santiago 3:5 _ «… La lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!»

Proverbios 18:20-21 _ «Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos«.

Filipenses 2:14-15 _ «Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo«.

1 Corintios 10:10-12 _  «No murmuréis, como algunos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga«. 
Proverbios 10:19 _ «En las muchas palabras no falta pecado; más el que refrena sus labios es prudente«.

Proverbios 11:9 _ «El hipócrita con la boca daña a su prójimo; más los justos son librados con la sabiduría«.

Proverbios 11:12-13 _ «El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; más el hombre prudente calla. El que anda en chismes descubre el secreto; más el de espíritu fiel lo guarda todo«.

Proverbios 20:19 _ «El que anda en chismes descubre el secreto; no te entremetas, pues, con el suelto de lengua«.

Proverbios 8:13 _ «El temor del Señor es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco«.

Proverbios 13:3 _ «El que guarda su boca guarda su alma; más el que mucho abre sus labios tendrá calamidad».

Proverbios 16:23 _ «El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios«.

Proverbios 16:28 _ «El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos«.

Proverbios 17:20 El perverso de corazón nunca hallará el bien, y el que revuelve con su lengua caerá en el mal.

Gálatas 6:7 _ «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará».

Mateo 12:36-37 _ «Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio, porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado«.

Considerando estas «dosis» de Su Instrucción bendita, nos damos cuenta que la única arma válida para vencer este problema se llama el amor perfecto. De él nos habló Yeshúa al recordarnos el precepto de la Torah que dice: “Amarás a tu prójimo como a tí mismo”. Desde esto, bastaría ser un poco inteligente para comprobar que nos “conviene” cambiar seriamente y de verdad nuestra actitud para con los que nos rodean.

Solución : Jamás hablemos mal de nadie, pues como cuando escupimos al cielo, antes o después la saliva nos caerá en la cara. No hablar mal, no es suficiente. Los seres humanos queremos y necesitamos ser amados, estimados y que alguien hable bien de nosotros y reconozca lo poco o mucho bueno que tenemos. Deseamos ser alguien , no algo.

 

 “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas

(Mateo 7:12)

Con amor y sincera amistad: P.A. David Nesher