Luna Nueva
Siván: La Unificación de los Gemelos Celestiales
El mes de Siván es considerado como un lapso pleno de energía celestial. Es el tercer mes del calendario hebreo comenzando nuestra cuenta desde nisán, el mes de nuestra liberación de Egipto, que es la forma en que son contados los meses en las Sagradas Escrituras.
La misma Torah nos relata que en el primer día del tercer mes, los hijos de Israel llegaron a su destino:
“Los israelitas llegaron al desierto del Sinaí a los tres meses de haber salido de Egipto.
Después de partir de Refidín, se internaron en el desierto de Sinaí,
Y allí en el desierto acamparon frente al monte.”
Éxodo 19:1-2
Allí, el Eterno le pidió al pueblo de Israel que cuiden su Pacto, asegurándoles que se convertirían en el pueblo elegido:
“Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi Pacto,
serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones.
Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.”
Éxodo 19:5-6
En este mes, YHVH, el Dios de Israel, descendió sobre el monte Sinaí, para encontrase con Su pueblo y entregarle Sus leyes, mandamientos y ordenanzas. Él bendijo a Su pueblo con la revelación de Su Palabra, como ninguna otra nación en la tierra (Éxodo 19:1). Ellos de ser Pueblo, se transformarían en Reino de Sacerdotes según la orden de Melquisedec.
Por eso, este es el mes que marca la experiencia del Sinaí, en la festividad de Shavuot (Semanas). Ésta fiesta divina es la revelación de Luz Infinita que se relaciona históricamente con la entrega de la Torah o los 10 Enunciados (erróneamente conocidos como mandamientos) y es la culminación de la cuenta del Omer. Por eso, Siván es el tiempo que presenta una oportunidad única para acceder al poder espiritual sin igual de la Torah de fuego, que el Eterno quiere colocar en la mente y el corazón de Israel, y con él transformar todo nuestro entorno en un paraíso.
Por causa de esta fiesta y de este evento, el mes de Siván, es un mes lleno de potencial para la unificación, particularmente para la fusión de los mundos metafísicos (segundo y tercer cielo) y el mundo físico. Se escapa rápidamente a las percepciones humanas el hecho de que lo que sucedió en el Monte Sinaí, durante este mes, en Shevuot, fue una unión entre la presencia del Eterno (la Luz Infinita) y el mundo físico. Esta unión creó, aquí en la Tierra, un ambiente de perfección total, como el que se manifestaba en Edén cuando YHVH visitaba a la humanidad en cada atardecer. La Luz en el Sinaí irradió con tal intensidad que borró las fuerzas oscuras de la muerte y la decadencia, y los Israelitas experimentaron verdadera inmortalidad. ¡Pero solo por unos momentos! Días más tarde, cuando los Israelitas perdieron la certeza de que Moisés regresaría, construyeron el becerro de oro, permitiendo a la conciencia de mortalidad reafirmarse, nuevamente en sus mentes y corazones. Y ésta permanece con nosotros hasta la actualidad.
Por todo esto, siempre Israel comprendió que la entrega de la Torah es conocida como una «boda» entre YHVH e Israel. Leemos en el Cantar de los Cantares (5:2), que el máximo nivel de matrimonio es cuando la novia y el novio se convierten, por medio de sus almas activas en el amor, en mellizos idénticos (tamati). Los mellizos simbolizan las dos «tablas del testimonio» idénticas entregadas a Moisés. Estos mellizos simbolizan las dos manifestaciones del amor gemelo derramado en el corazón de los redimidos (Romanos 5:5) y que permiten encarnar el Gran Mandamiento que Yeshúa estableció para sus discípulos (Mateo 22: 37-39). Israel tenía a su disposición un documento legal de desposorio escrito por Su mismo Amado, el Eterno. Dicho documento les permitiría a toda esta nación manifestarse como la Esposa mesiánica del Todopoderoso.
Ante estas maravillas, debo finalizar instándote a que entiendas que Siván representa un tiempo oportuno de YHVH para Su Pueblo. Es el mes para persistir y proseguir en la vocación que nos ha dado y así llegar al cumplimiento perfecto de Su destino de propósito mesiánico. Es un mes especial para recibir por fe los nuevos límites, los nuevos territorios que Él ha preparado para ti y quiere entregarte en tiempo oportuno.
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Elul: Un Regalo Divino
Estamos peregrinando en el sexto mes lunar del calendario divino. Se lo conoce como mes de Elul, un regalo que nuestro Abba nos hace en el Mesías.
Muchas veces nos arrepentimos de cosas que hemos hecho, y entonces decimos: “Si pudiera volver el tiempo atrás«… Pues bien, en Elul se puede. Durante este mes Yahvéh hace que el cosmos abra un portal que nos permite entender que el tiempo es una ilusión y que podemos hoy rehacer el pasado con acciones presentes.
Elul está diseñado en la mente divina para que podamos deshacernos de todas las emociones de remordimiento y culpa que ocupan tanto lugar y que podamos reconectar con el momento en el que nos equivocamos y devolverle la Luz que le quitamos a esa situación.
Solo a través de la reparación sentiremos el alivio de la culpa y tendremos lugar para un nuevo paquete de Luz que vendrá en Yom Teruah (Día de Trompetas).
Elul… es u tiempo de inspiración, autodescubrimiento y retorno al Eterno.
Tiempo de arrepentimiento por habernos alejado.
Tiempo para retomar el camino verdadero. Aquel que reclama el alma, el de una oportunidad nueva, única, que permita alcanzar la unión del alma con su fuente original: la Intención del Eterno.
Recomendación:
Te invito a tomar apuntes y reflexionar en: El Valor de la Virgen de Israel y la Boda del Cordero (Mes de Elul)
Tiempo para explorar nuestra vida
«Contar los días, crear el tiempo.
No debemos sufrir pasivamente el tiempo; debemos construir nuestras vidas de tal modo que provoquemos que el tiempo se haga real.
Atraviesa pasivamente el tiempo.
Deja que el tiempo disuelva inexorablemente la vida.
Construir la vida mediante la edificación consciente y activa de sus elementos en la kedusha (santidad) provoca que el tiempo trascienda hacia la eternidad, y que nosotros nos hagamos parte de esa sublime melodía».
Autor: Rab Akiva Tatz en su libro «Vivir Inspirado«.
El Valor Profético del Mes Kislev de Acuerdo a su Etimología
Por P.A. David Nesher
En cada novilunio descubro que el Eterno Dios, nuestro Abba, nos llama a comprender que el nacimiento de la luna cada mes marca el cierre de un ciclo que da a la vez la bienvenida al inicio de un tiempo nuevo. Junto a este llamado divino se encuentra la misión de trabajar para darnos cuenta de nuestra absoluta ignorancia al respecto. Esta vocación y misión profética nos debe conmover y conducir a indagar en cada tiempo según Yahvéh lo ha establecido. En esa búsqueda, el Espíritu del Eterno nos guía a captar el mensaje celestial y profético escondido en cada uno de los meses de Su año lunar. Dicho oráculo divino, una vez revelado en nuestros corazones, tiene el objetivo de transformarnos en autores de nuestra propia renovación, liberándonos del modelo babilónico que pretende que seamos pasajeros pasivos de una historia que nos sucede y que solo conduce a la satisfacción egoísta de una élite que pretende gobernar el mundo.
Kislev es el nombre hebreo de este mes que iniciamos. Las Escrituras se refieren a este lapso como «el noveno mes» (1Crónicas 27:12; Nehemías 1:1; Hageo 2:10; Zacarías 7:1) según el ordenamiento de los meses que Yahvéh reveló a Israel, por medio de Moisés y Aarón, y que comienza por Nisán (Aviv), en conmemoración de la salida de los hebreos de la esclavitud en Egipto.
Es el último mes del otoño (boreal), y es paralelo a los meses gregorianos de noviembre y diciembre, según el año solar. Su signo es el arquero y su arco, símbolo propio de la tribu de Benjamín, y sus días están representados con la alegoría del arcoíris (hakeshet), asiduo visitante en este mes lluvioso en la región de Israel.
El término hebreo kislev (כִּסְלֵו) significa «pleno, gordo, abundante«, al ser un mes pródigo en lluvias que garantiza la prosperidad de todo lo sembrado. El nombre del mes Kislev, significa “confianza y fortaleza interior (seguridad)”, atributos estos que caracterizan a la energía que emana este tiempo desde el corazón de los redimidos. En el libro de Job leemos:
«Si hubiera puesto en el oro mi confianza («kisli»), y le hubiera dicho al oro refinado: tú eres mi seguridad (kisli)» (Job 31:24);
Como vemos en este versículo las palabras confianza y seguridad se traducen del hebreo kisli que deriva de kesel (confianza, seguridad, esperanza). Específicamente en el versículo citado de Job, «kesel» significa esperanza, también vinculada con la palabra «kala» (anhelo, grandes esperanzas). Vale agregar que «kesel» también significa apoyo, tal como aparece la final de Proverbios 3:6 «… y Él (Dios) será tu apoyo (kisleja)».
Ahora bien, la palabra Kesel está relacionada etimológicamente con el hebreo «kisui» que significa proteger, cubrir, dar grosura, dar seguridad. Según el pensamiento hebreo hay dos estados de confianza: uno activo y uno pasivo.
Estos dos estados se manifiestan en el mes de Kislev, que en el cuerpo humano está señalado simbólicamente por los riñones derecho e izquierdo, respectivamente. Ante esto último, no es casualidad que en hebreo la palabra para riñón es también kesel.
Teniendo en cuenta todas estas razones etimológicas podemos deducir entonces, que el mes de Kislev nos brinda una oportunidad especial de reforzar la confianza en el Eterno Dios, así como también fortalecer la anhelada esperanza de la completa redención. De este modo se manifestará la sustancia de la fe (hbr. emunah) que atrapará en tiempo oportuno las bendiciones ya dadas den Yeshúa HaMashiaj en los lugares celestiales, y los materializará en la Tierra para expresarlas como lluvia tardía a todos los hombres que claman al Cielo con hambre y sed de justicia. Por ello, el mes de Kislev es un tiempo en el que encontramos seguridad, bienestar y esperanza, si no nos permitimos incurrir en la autocomplacencia y la santurronería de la vida religiosa. En general, se considera que Kislev es un mes extremadamente positivo en el que los hijos primogénitos congregados en el Monte Santo se manifestarán con herederos de Dios y coherederos de Yeshúa HaMashiaj.
Rosh Jodesh Tov! (¡Buen Inicio de Mes!)
En amistad y amor en servicio: P.A. David Nesher
Bitácoras Relacionadas:
Kislev un Tiempo para Vivir Milagros El Corazón que Realiza Milagros (Rosh Jodesh Kislev)
El Shofar llamando a los Mansos y Humildes de Corazón
Ningún otro símbolo caracteriza esta época del año de la manera que lo hace el Shofar.
El sonido del Shofar estremece, sacude, despierta la conciencia, es un llamado a la reflexión a revisar nuestras acciones.
El profeta Amós dijo:
«¿Acaso es posible que se toque el Shofar y el pueblo no se estremezca?”
(Amós 3:6)
El Shofar desde la etimología de su nombre, nos convoca al Shipur, es decir al mejoramiento, al cambio. Pero es evidente, que no habrá Shipursin una real escucha interior.
¿Por qué se nos ordena escuchar y no tocar el Shofar?
Tal vez para enseñarnos que es más importante escuchar que hacerse escuchar. Saber escuchar es también saber escuchar a aquellos que necesitan de nuestra ayuda. Saber escuchar es tener la suficiente humildad para reconocer que también el otro también tiene cosas valiosas que decir.
El Shofar es un instrumento de viento. Viento en hebreo se dice “Ruaj”, igual que espíritu. Así como el Shofar no tiene sentido sin “Ruaj”, de la misma manera el hombre no tiene sentido sin espíritu.
El Shofar también nos da una lección de sencillez y humildad, ya que éste no puede ser adornado en forma lujosa. Es más, sólo se puede decorar en la parte exterior sin que los adornos de oro y plata puedan penetrar las paredes del cuerno, lo cual lo haría inservible.
Este es un alerta para que sepamos que, tal como sucede con el Shofar, nos volvemos inadecuados como seres humanos, si permitimos que el oro y la plata penetren en nuestras vidas y se posesionen de nuestra mente y nuestra alma. Es el llamado al abandono de la soberbia que tanto daño causa al hombre.
Otras funciones cumplidas por el Shofar:
- En la antigüedad el toque del Shofar servía para dar alerta. Con él se convocaba al pueblo para marchar a la guerra.
- Todo acontecimiento importante en la vida del pueblo iba acompañado por el toque del Shofar.
- En nuestros días después de la Liberación de Ierushalaim en la guerra de los Seis Días, el toque del Shofar fue expresión de la
alegría.
El propósito mesiánico de Yom Teruá
- “Aplaudan, todas las naciones, clamen a El Poderoso, con voz cantante!” (Salmos 47:2)
- “¡Clamen a Dios, toda la tierra!” (Salmos 66:1)
- “¡Canten a Dios, nuestra fortaleza, clamen al Dios de Jacob!” (Salmos 81:2)
- “¡Clamen a YHVH, toda la tierra!” (Salmos 100:1)
Hasta aquí a la luz de los versos vistos, podemos ver que Yom Teruá es el día en que se suena el Shofar y a su sonido es reunida toda la congregación de Israel, para aclamar El Nombre de YHWH, jamás para celebrar la llegada del año nuevo.Ahora, analicemos otros versos y concluyamos el significado mesiánico de Yom Teruá. En el Libro del Testimonio de Mateo encontramos escrito:
¿Qué Voz escucharemos la del Eterno o la de los Rabinos?
Este verso está diciendo que debe usarse un Shofar para anunciar la llegada del Año de Jubileo, es decir el año 50 en el sistema sabático que Yahvéh enseñó a Israel como conteo y dominio del tiempo. Si leemos con atención y discernimiento, no dice que el Jubileo comienza en el Día de Expiación, sino más bien, la Escritura establece que la inminente llegada del año de Jubileo se anuncia en el Día de Expiación. Ciertamente el Shofar puede pasarse por la tierra en el Yom Kippur del año 49, seis meses antes del comienzo de la llegada del año Jubilar.Para humillación de muchas opiniones humanas debo decir que esta interpretación está apoyada por el contexto inmediato del capítulo 25 de Levítico. El verso 8 dice de contar cuarenta y nueve años, el verso 9 dice de pasar el Shofar por el país, y el verso 10 dice de proclamar el año 50 como el año del Jubileo. Esto muestra que el Shofar que anuncia la llegada del Jubileo en el verso 9 se pasa por el país antes de que se proclame en realidad el Jubileo revelado y ordenado en el verso 10.
Para finalizar, será necesario solicitar a todo lector de esta bitácora que debe quedar claro que Rosh Ha’Shana es en el primer día del primer mes (Aviv o Nisán) y no en el primer día del séptimo mes. Por tal razón todos aquellos cristianos que en búsqueda de las raíces hebreas de la fe han adoptado el primer día del séptimo mes como Rosh Ha’Shana, salieron de la apostasía cristiana para entrar a la apostasía judía.Por lo tanto, será necesario entender que las raíces hebreas de la fe, están en las Sagradas Escrituras (Biblia) mismas y no en el estudio de dogmas y tradiciones del judaísmo.
Por ello, les preguntaré una vez más: ¿A quien oiremos al Eterno o a los rabinos?
El Balance del Despertar (Yom Teruah)
- ¿Quién soy? ¿Estoy siendo quien debiera ser en Yeshúa?
- ¿Ejerzo el testimonio de Yeshúa, la Torah (Instrucción) del Eterno, en mi vida cotidiana?
- ¿Estoy viviendo de acuerdo al alto nivel espiritual que me indica el Padre en Su Palabra?
- ¿Me he planteado que ser un hijo de Yahvéh significa serlo todo el tiempo, en cualquier lugar, en pensamiento, sentimiento y acción?
- ¿Brindo a mi familia un ambiente mesiánico de fe en el hogar?
- ¿Estoy satisfecho de mis logros?
- ¿Estoy llevando una vida de arrepentimiento (teshuvá), oración (tefilá) y justicia (tzedaká)?
- ¿Qué malos hábitos tengo que romper? ¿Qué nuevos y buenos hábitos debo desarrollar?
- ¿Estoy cumpliendo los mandamientos y preceptos del Eterno?
- ¿Qué cosas de mi alma deber ser restauradas?
- ¿A quién he ofendido? ¿A quién debo pedir perdón? ¿A quién debo perdonar?
- ¿Qué cosas debo restituir?
El gran mensaje del Yom Teruah es que mientras somos llamados a dar cuenta de nuestros hechos, también tenemos la oportunidad de disfrutar del perdón del Padre si nos hemos arrepentido de corazón de todos nuestros pecados por los méritos de Su Hijo Yeshúa, nuestro Mesías y Dueño.
El «Día de Aclamación» no es la «Cabeza del Año»
¡Yom Teruah NO ES Rosh HaShanah!
De acuerdo a lo que se nos enseña en la revelación, en el primer día del séptimo mes (Tishrei), el Eterno Dios, a través de Su Instrucción (Torah), nos manda a observar el día santo de Yom Teruah que significa “Día de Aclamación” (Lv. 23:23-25; Nm. 29:1-6).
Yom Teruah, según estos pasajes bíblicos, es un día de reposo en el que se prohíbe el trabajo. En verdad, es un Shabbatón, es decir un Gran Sábado en el que las 12 tribus de Israel se convocaba para oír el sonido del shofar (trompeta de cuerno de carnero) y aclamaban a Yahvéh con voz de júbilo tal como lo expresa el Salmo 47.
Será el nombre mismo de Yom Teruah el que nos proveerá una cosmovisión correcta en cuanto a su propósito. La expresión hebrea Teruah literalmente significa «hacer un sonido fuerte«.
Esta palabra sirve para describir especialmente el sonido que hace una trompeta pero, también describe el ruido que hace una gran compañía de personas que gritan al unísono (Nm. 10:5–6). Un ejemplo de esto lo vemos en la instrucción del Ángel de Yahvéh en la conquista de la ciudad de Jericó: “Y sucederá cuando el cuerno de carnero haga un toque largo, cuando ustedes oigan el sonido del shofar, la nación entera emitirá un gran grito, y la muralla de la ciudad caerá en su lugar, y el pueblo subirá como un solo hombre contra ella”. (Josué 6:5). En este verso la palabra “gritar” aparece dos veces, una vez como la forma verbal de teruah y una segunda vez como la forma sustantiva de teruah. Aunque este verso menciona el sonido del shofar (cuerno de carnero), las dos menciones de teruah se refieren al grito en unísono de los israelitas que fue seguido por la caída de los muros de Jericó.
Aunque la Torah no nos dice explícitamente el propósito de Yom Teruah, su nombre puede indicar que está supuesto a ser un día de oración pública en el que se muestra entusiasmo al Mesías con voces y aplausos de la multitud que lo reconoce como Rey de reyes y Señor de Señores. La forma verbal de Teruah a menudo se refiere al ruido que hace una reunión de los fieles que claman al Todopoderoso al unísono. Por ejemplo:
- “¡Batan manos, todas las naciones, clamen a Dios, con voz de canto!” (Sal 47:2)
- “¡Clame a Dios, toda la tierra!” (Sal 66:1)
- “¡Canten a Dios, nuestra fortaleza, clamen al Dios de Jacob!” (Sal 81:2)
- “¡Clamen a YHVH, toda la tierra!” (Sal 100:1)
En Lev 23:24, se hace referencia a Yom Teruah con el nombre de Zikhrón Teruah. La palabra hebrea Zikhrón se traduce a veces como “memorial” pero también tiene el significado de “mencionar”, a menudo con referencia al nombre de YHVH (p.ej. Ex. 3:15; Is. 12:4; ; 26:13; Sal. 45:18). El día Zikhrón Teruah, el “Memorial de Clamor”, hace referencia a un día de
reunión en oración pública en el que la multitud de fieles grita el nombre de YHVH al unísono.
La bendición que recibimos cuando entendemos el significado de Yom Teruah es verdaderamente muy grande, tal y como se describe en el libro de los Salmos (Tehilim):
(Salmo 89:15)
Para Yahvéh es muy importante que cada redimido escuche en este día el sonido del shofar y que en respuesta se sume a dicho sonido con su grito de júbilo clamoroso ya que Teruah significa “Una ráfaga que despierta” o “Despertarse con fuerte grito” (1Tes.4:16-17 – 1Cor.15:51-52).
Después de toda esta explicación bíblica, debemos decir que, lamentablemente hoy en día son muy pocos los seres humanos que recuerdan el nombre bíblico de Yom Teruah como el nombre de este festival santo. En lugar de ello, el primer día del mes Tishrei se ha hecho mundialmente conocido como el «Rosh Hashanah» que literalmente significa “cabeza del año”. Y por este hecho son millones los que lo llaman el “Año Nuevo judío«, creyendo de este modo que es una fiesta única y absoluta de dicho pueblo.
Rosh HaShanah es una fiesta introducida por el Judaísmo Rabínico Tradicional, no es una fiesta escritural sino rabínica. La palabra «Rosh» quiere decir «cabeza o comienzo». «Shanah» quiere decir «año». Por lo tanto, Rosh Ha-Shanáh significa «cabeza del año» o «comienzo del año».
Rosh Ha-Shanah desde una perspectiva tradicional rabínica, conmemora el día de la creación del mundo y específicamente la creación de Adán. En esta tradición, si usted lee el primer versículo de Génesis al revés, en vez de pronunciar BERESHIT BARA puede leerse Alef be Tishreiv lo que es lo mismo, «el primer día de Tishrei». Sin embargo esto no es lo que dice la Torah. Esto es una interpretación de la Torah pero no lo que dice la Torah.
Por ello, es necesario aquí explicar que la transformación de Yom Teruah (Día de Clamor) a Rosh Hashanah (Año Nuevo) es el resultado de la influencia pagana babilónica sobre la nación judía, durante su exilio babilónico.
La primera etapa en la transición que la nación de Judá vivió en sus formas de contar el tiempo fue la adopción de los nombres de los meses babilónicos. En la Torah los meses simplemente se enumeran ordinalmente. Es decir que eran llamados de acuerdo al orden de conteo como Mes Primero , Mes Segundo, Mes Tercero, etc (Levítico 23; Números 28). Durante su exilio en Babilonia los judíos comenzaron a a usar los nombres paganos de los meses babilónicos, tal y como se admite en el testimonio del Talmud: «Los nombres de los meses vinieron con ellos desde Babilonia” (Talmud de Jerusalem, Rosh Hashanah 1:2 56d).
La naturaleza pagana de los nombres babilónicos de los meses está ejemplificada por el cuarto mes conocido como Tammuz. En la religión babilónica Tammuz que era el dios del grano y profeta de la idolatría, cuya muerte y resurrección anual traía fertilidad al mundo. En el libro de Ezequiel, el profeta describe un viaje a Jerusalén en el cual él vio a las mujeres judías sentadas en el Templo “llorando por Tammuz” (Ezekiel 8:14). La razón por la que estaban llorando por Tammuz es que según la mitología babilónica Tammuz había sido matado pero aún no había resucitado. En la antigua Babilonia el tiempo para llorar por Tammuz era el verano temprano, cuando las lluvias cesaban en todo el Medio Oriente y la vegetación verde era quemada por el implacable sol. Hasta el día de hoy el Cuarto Mes en el calendario rabínico se conoce como el mes de Tammuz y es todavía un tiempo de lloro y lamento.
Algunos de los nombres de los meses babilónicos se introdujeron en los libros tardíos del Tanak (Antiguo Testamento), pero siempre aparecen junto a los nombres de la Torah para los meses. Un ejemplo de ello lo encontramos en el libro de Ester cuando dice:
“En el Mes Primero, que es el mes de Nisán, en el año doce del rey Ajashverosh”.
Este verso comienza por dar el nombre de la Torah para el mes (“Mes Primero”) y luego interpreta este mes con su equivalente pagano (“que es el mes de Nissán”). Para el tiempo de Ester todos los judíos vivían dentro de los límites del Imperio Persa y los persas habían adoptado el calendario babilónico para la administración civil de su Imperio. Al principio los judíos usaban estos nombres babilónicos de los meses junto con los nombres de la Torah pero con el tiempo los nombres de la Torah cayeron en desuso.
A medida que el pueblo judío vino a estar más cómodo con los nombres babilónicos de los meses se hicieron más susceptibles a otras influencias babilónicas. Así los antiguos rabinos fueron influenciados por la religión pagana de Babilonia y sus festividades. Aunque muchos judíos regresaron a Judea cuando el exilio terminó oficialmente en el año 516 a.C, los principales de los rabinos permanecieron en Babilonia donde tomó forma gradualmente el judaísmo rabínico. Muchos de los más antiguos rabinos tales como Hilel nacieron y se educaron en Babilonia, sujetándose a su filosofía y cultura. Ciertamente Babilonia permaneció como la tierra del corazón del judaísmo rabínico hasta la caída del Gaonato en el siglo XI d.C. El Talmud Babilónico abunda en influencias del paganismo babilónico. Ciertamente, las deidades paganas hasta aparecen en el Talmud recicladas como genuinos ángeles y demonios.
Un campo de influencia religiosa babilónica ocurrió en la observancia de Yom Teruah como una celebración de Año Nuevo. Desde tiempos muy antiguos los babilonios tenían un calendario luni-solar muy similar al calendario bíblico. El resultado era que Yom Teruah a menudo caía en el mismo día de la fiesta del Año Nuevo babilónico conocida como “Akitu”. Akitu caía en el primer día de Tishrei que coincidía con Yom Teruah en el primer día del Mes Séptimo. El hecho de que los judíos habían comenzado a llamar al Mes Séptimo con el nombre babilónico Tishrei pavimentó el camino para convertir a Yom Teruah en un Akitu con matices judío. Al mismo tiempo los rabinos no querían adoptar a Akitu directamente así que lo judaizaron por medio de cambiar el nombre de Yom Teruah (Día de Clamor) a Rosh Hashanah («Cabeza del Año» o Año Nuevo). El hecho de que la Torah no da una razón para Yom Teruah sin duda hizo más fácil para los rabinos proclamarlo como el Año Nuevo Judío.
Parecería alocado celebrar Yom Teruah como Año Nuevo si se considera que cae en el primer día del Mes Séptimo, pero en el contexto de la cultura babilónica esto era perfectamente natural. Los babilonios en realidad celebraban Akitu, Año Nuevo, dos veces cada año, una vez en el primero de Tishrei y otra vez seis meses más tarde en el primero de Nissán. La primera celebración del Akitu babilónico coincidía con Yom Teruah y el segundo Akitu coincidía con el verdadero Año Nuevo de la Torah en en el primer día del Mes Primero. Aunque los Rabinos proclamaron a Yom Teruah como Año Nuevo, prestamente admitieron que el primer día del “Mes Primero” en la Torah era, como implica su nombre, también un Año Nuevo. Ellos difícilmente podían negar esto basados en el capítulo 12 del libro de Éxodo que dice:
“Este mes será para ustedes el comienzo de los meses;
es el primero de los meses del año”.
(Éxodo 12:2)
El contexto de este verso habla sobre la celebración de la Fiesta de los Panes Ácimos que cae en el Mes Primero. A la luz de este verso los rabinos no podían negar que el primer día del Mes Primero era un Año Nuevo bíblico. Pero en el contexto cultural de Babilonia donde Akitu se celebraba como Año Nuevo dos veces al año, tenía perfecto sentido que Yom Teruah pudiera ser un segundo Año Nuevo aun cuando fuera en el Mes Séptimo. Desde todo este trasfondo babilónico los rabinos judíos llamaron equivocadamente Año Nuevo (Rosh Hashannah) a la Fiesta del Eterno que realmente es un Día de Aclamación (Teruah) en oración a Dios, de acuerdo a lo especificado por la Torah. Los rabinos renombraron la fiesta Rosh Hashana (Año Nuevo) afirmando que el año civil judío en realidad empieza en Tishrei. ¡Lo absurdo de esta afirmación queda inmediatamente manifiesto ya que la Biblia al referirse a esta fiesta afirma que cae en el Séptimo mes (Tishrei es un nombre posterior a los tiempos Bíblicos y que nunca es usado en la Torah).Será necesario entonces remarcar que Rosh Ha-Shanah es una fiesta introducida por el Judaísmo Tradicional. Esto significa que no es una fiesta escritural sino rabínica. La palabra «Rosh» quiere decir «cabeza o comienzo«. y la expresión «Shanah» quiere decir «año«. Por lo tanto, Rosh Ha-Shanáh significa «cabeza del año» o «comienzo del año«.Rosh Ha-Shanah desde una perspectiva rabínica tradicional, conmemora el día de la creación del mundo (tal como los mitos babilónicos lo enseñaban) y específicamente la creación de Adán. En esta tradición, dicen los rabinos que si se lee el primer versículo de Génesis al revés, en vez de pronunciar Bereshit bará («en el principio creó«) puede leerse Alef be Tishreiv lo que es lo mismo, «el primer día de Tishrei«, de dónde se puede deducir que en el primer día de Tishrei, el Eterno Dios creó los cielos y la Tierra. Sin embargo esto no es lo que dice la Torah. Esto es sólo una interpretación humana de la Torah pero no lo que dice la Torah.
La Biblia nunca llama a esta fiesta Rosh Hashanah pero sí en cambio la llama en diversas ocasiones Yom Teruah (Día de Aclamación) y Zicaron Teruah (Recuerdo de Aclamación).
En contraste con el paganismo babilónico, la Torah no dice ni implica que Yom Teruah tenga algo que ver con el Año Nuevo. Por el contrario, la Fiesta de Sukkot (Cabañas) que ocurre exactamente dos semanas después de Yom Teruah se menciona en un verso como “la salida del año” (Ex. 23:16). Nadie llamaría a enero 15 en el calendario occidental moderno “la salida del año” y la Torah no podría describir a Sukkot en esta manera si se propusiera que Yom Teruah fuera celebrado como un Año Nuevo.
Así que no puede haber ninguna duda de que el «comienzo de los meses» mencionado en Ex. 12:2 se refiere al primero de Nisán (tiempo en el que se celebra la Pascua) y no a Yom Teruah que tiene lugar en el Séptimo mes.
Algunos rabinos modernos han argumentado que Yom Teruah realmente se menciona como Rosh Hashanah en Ezequiel 40:1 el cual describe una visión que tuvo el profeta, “al principio del año (Rosh Hashanah) en el diez del mes”. El hecho de que Ezequiel 40:1 se refiere al día diez del mes prueba que en este contexto Rosh Hashanah no podría significar “Año Nuevo” desde los actuales conceptos judíos. Más bien debe retener su sentido literal de “la cabeza del año” con referencia al Mes Primero en el calendario de la Torah. Por lo tanto, el día diez en de Rosh Hashanah en Ezekiel 40:1 debe referirse al día 10 del Mes Primero.
La Torah claramente afirma que el primer mes para Israel será el mes de Aviv o Nisán cuando el Éxodo de Egipto tuvo lugar. Ella misma dice en Éxodo 12: 1,2 lo siguiente:
«Este mes os será principio de los meses».
Este es el primer mes, (Aviv) el primer día de este mes es el primer día del año para Israel.
El festival santo de Yom Teruah se menciona en los siguientes pasajes bíblicos:
- Levítico 23:23-25 «Y YHVH le habló a Moisés diciendo: Habla a los hijos de Israel diciendo: En el Mes Séptimo en el primero del mes habrá un día de reposo (Shabbatón) para ustedes, un Memorial de Clamoreo, una santa convocación. Ustedes no harán ningún trabajo y traerán un sacrificio al fuego a YHVH.»
- Números 29:1-6 «Y en el Mes Séptimo en el primero del mes habrá una santa convocación para ustedes; no harán ningún trabajo, será un Día de Clamor para ustedes. [Sigue una lista de Sacrificios para Yom Teruah].»
Concluyendo debemos afirmar que, según la cosmovisión de Yahvéh el comienzo del año nuevo está relacionado con la libertad de Egipto, no con la creación del mundo. Nosotros, los primogénitos de Su Monte Santo, al momento de tomar una decisión en cuanto a esta celebración, debemos entender que nuestro compromiso es con Yeshúa y la Torah, no con la tradición de los hombres. Así pues, nosotros haremos énfasis en Yom Teruah, no en Rosh Ha-Shanah. Este último deberá esperar a que llegue el primer día de Aviv para ser celebrado. Así pues, cuando llegue el primero de Nisán, nosotros celebraremos el Año Nuevo según Abba, porque es obediencia a las Escrituras sobre todas las cosas y porque las fiestas dadas por YHVH representan todo el plan de redención de Abba. ¡El momento que usted cambia una, usted afecta todo el proceso!¡Celebremos Rosh Ha-Shanah, el comienzo del año para cuando Abba lo puso y nos irá bien! ¡Líbrenos Abba de caer en el pecado vanidoso de Jeroboam de cambiar las fiestas de YHVH y de sustituirlas por otras!
¿Sabía usted que, en el ritual hebreo de la ceremonia de bodas, la llegada del novio se anuncia con el toque del shofar? Yeshúa HaMashíaj es el novio que, con ansias, su amada novia está esperando. Y esa novia amada, el objeto del gran amor de Yeshúa, es su kehilah (congregación); o sea, nosotros, su pueblo escogido. Estemos preparados para cuando venga nuestro esposo Yeshúa haMashiaj a completar la ceremonia nupcial.
Esta celebración, como las demás nos habla del Mesías, trayéndonos el grato recuerdo en este caso, el de estar vigilantes ante su venida. Y como en la antigüedad era una celebración para el recordatorio de estar alertas, así mismo hoy día mantiene el mismo significado. Ya que ahora debemos continuar alertas y más, que nunca, debido a que este no es un llamado a la guerra sino un llamado al recibimiento y unión con el Mesías. Lo cual es de suponerse que nadie se lo quiere perder.
¡Así que estemos firmes y sin bajar los brazos, alertas y vigilantes, sabiendo que en un tiempo como este, el regresará!
¡Preparémonos, pues, para este gran día, cuando nuestro gozo al fin será completado! ¡Maranatha!
La Matanza del Cordero Pascual y el Final del Alma de Ra
«Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.»
(Shemot/ Éxodo 12:3)
El requisito que el Eterno entregó para que los hijos de Israel fueran salvados en la historia de Pesaj fue que cada padre de familia degollara un cordero y embadurnara su sangre en los marcos de las puertas, para que de esta forma el Eterno pudiese pasar por alto ese hogar y salvar a sus habitantes.
Ahora bien, la pregunta que siempre surge en el lector de este relato es: ¿cuál fue el significado de este bizarro ritual?
Obviamente Yahvéh no necesitaba una señal para determinar si la casa estaba ocupada por un israelita o no. Entonces, ¿qué enseñanza quería implantar el Eterno en sus hijos primogénitos?
Los Sabios explican que el intervalo de cuatro días formó parte del milagro de la redención. Los egipcios vieron cómo la reencarnación de sus dioses, es decir los corderos y los cabritos, eran amarrados a las camas de los hebreos y preguntaron cuál era el propósito de todo eso. Los Benei Israel (Hijos de Israel) explicaron que los animales estaban siendo preparados para ser sacrificados como ofrendas para Dios.
Los egipcios se enfurecieron pero, milagrosamente, fueron impotentes para intervenir. Dado que esto ocurrió el diez de Abiv (o Nisán), y que en ese año coincidió con Shabat, el Shabat que precede a Pésaj se denomina Shabat HaGadol [el Gran Shabat], en conmemoración de aquel milagro.
Ahora bien, por qué los egipciós consideraban a los carneros y/o corderos como seres divinos reencarnados. Pues bien, los invito a considerarlo a continuación.
Mito: El Carnero como Fuente de Fortaleza Astrológica para un Año de Éxito.
Comenzaré comentando que en el idioma egipcio, cordero y/o carnero se dice ba. Pero también «ba» era el término egipcio relacionado con la manifestación espiritual de la individualidad del ser. En esencia era un elemento psíquico que permitía el pasaje de los espíritus de un mundo al otro, ingresando así en la rueda de la reencarnación.

Por esta razón cosmogónica, y de acuerdo a la mitología, el cordero era el dios nacional de Egipto. Los egipcios pensaban que el alma (en egipcio Ba) de Osiris, su dios principal, se había corporizado en el cordero de Mendés y lo llamaban “alma de Ra” (dios solar serpiente) o dios Binebded o Banebdyedet.
Esta deidad egipcia era representada con cabeza de carnero, y era venerada en la ciudad de Mendes, en el delta. Se le asoció, entre otros aspectos, a la manifestación del dios Osiris que venía al delta a inaugurar un nuevo año.

Me parece bueno decir aquí que el dios Cordero Binebded (o Banebdyedet) estaba casado con la deidad principal de la ciudad: la diosa pez Hatmehyt. Con ella tuvo un único hijo: Harpócrates, quien era Horus Niño, y se lo denominaba el Niño Dios, celebrándole su cumpleaños el 25 de diciembre. Así pues se completaba la tríada de la ciudad esotérica de Mendes, la cual era adorada como la Sagrada Familia… ¿Te suena familiar todo esto?
Continuando con lo que nos interesa comprender, diré que esa ‘reencarnación‘ del dios Cordero Binebded era reconocida por los sacerdotes gracias a las distintas marcas que el cordero que apartaban llevaba en su cuerpo.
Como dios carnero, Banebdyedet recibió crédito por sus potentes dotes sexuales. De acuerdo al escritor griego Píndaro, a los carneros sagrados se les permitía tener relaciones sexuales con las mujeres durante los rituales de veneración
Esta era la causa por lo que se lo adoraba en el inicio de la primavera (mes aviv) como dios creador de todo y de la fertilidad. Su atributo era una espiga de trigo.
Celebrar a esta divinidad marcaba el comienzo del año astrológico solar. Por eso, el primer signo zodiacal es Aries (griego Carnero), pues es el mes de la fuerza del carnero de Osiris (en hebreo Nimrod). Al ser el primero, los egipcios estaban convencidos que era la llave para todos los signos que le siguen; es la fuente de fortaleza de los otros once signos zodiacales. Toda esta dinámica ritual que se realizaba en Egipto, bajo la guía de sus sacerdotes, y encabezados por el Faraón, garantizaba el éxito de todo lo que realizarían a lo largo del año astrológico
Esta es la causa por lo que el carnero era el objeto de su idolatría. Aquí comprendemos la razón por la cual no se juntaban con los hebreos cuando estos decían que eran pastores de oveja. Para los egipcios ese oficio hacía a los que lo ejercían seres abominables (c.f. Génesis 43:32).
El Cordero del Pesaj un Mensaje de YHVH contra el Gran Dragón.
Lo interesante de todo esto, es que a nadie se le ocurriría degollar un carnero o cordero, y mucho menos en esos días festivos del inicio de la primavera.
Los hebreos, para ser salvados de la décima plaga, debían probar que no compartían los ídolos falsos de los egipcios, y mucho menos su manera de atraer el éxito.
Por eso, cuando los Benei Israel, sacrificaron el cordero familiar el 14 de nisán, estaban sujetándose a la emunáh (fe) de Avraham y expresaron así su rechazo a un sistema de pensamiento que ponía a las acciones humanas bajo el poder de los cuerpos celestiales, y lograba la manipulación psíquica de las masas sumidas al sistema reptiliano imperante, representado físicamente en el Faraón.
Hace falta un gran coraje para ir en contra de la definición popular del éxito.
Hace falta una gran fortaleza espiritual para negar el atractivo superficial del estilo de vida hedonista que proponía esta estructura cosmogónica de creencias.
Hace falta un increíble valor para elegir una vida de significado por sobre las vanidades de la tendencia y la moda que imponen los íconos (ídolos o imágenes falsas) de una cultura.
Y todo eso es exactamente lo que tuvieron que hacer los hebreos de Egipto para merecer el milagro del primer Pesaj, el milagro que permitió que hoy nosotros nos convirtiéramos, mediante el Cordero de Dios, en el pueblo elegido de Yahvéh.
Ellos fueron obedientes al imperativo divino de matar al cordero de la idolatría egipcia. Sólo quienes tuvieron el coraje de hacerlo merecieron ser redimidos:
«Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.»
(Éxodo 12:13)
El desafío que hoy Abba nuestro nos realiza es imitar el heroísmo de nuestros ancestros según el formato contemporáneo que nos toca vivir.
Anhelo que el Espíritu Santo de Yahvéh los guíe para ejercer Su fe heroica y así manifestarse cómo Su Pueblo.
Shalom.
P.A. David Nesher
Bitácoras Relacionadas:
NISÁN o Abib: Padre del Año del Eterno.
El mes de Nisán es conocido en Israel como Jodesh Abib (el mes de la Primavera). Abib es el mes en el calendario hebreo, cuando la cebada ha alcanzado su madurez y/o superado esta etapa (Éxodo 13:4; 23:15). Desde el cautiverio babilónico, la Casa de Judá denominó a este mes con el nombre de Nisán (Nehemías 2:1, Ester 3:7).
Hoy, estamos tan familiarizados con el término Nisán, que hemos perdido la conciencia profética de los códigos celestiales que se encierra en el nombre Abib. Sin embargo, al estudiar el término hebreo para este mes, podemos obtener mayor revelación de cómo peregrinar espiritualmente en el cumplimiento pleno del propósito eterno de Dios en nuestra vidas.
Abib es un término de cosecha, y es la etapa de crecimiento cuando las semillas ya han alcanzado su tamaño final. En el decimosexto día del mes, la cosecha se iniciaba por reunir una gavilla de cebada (Primicias), que se ofrecía como sacrificio a Dios (Levítico 23:4-11), cuando el Templo existía. Así que mediante el estudio de este período de tiempo podemos ganar principios de cosecha.
Es interesante aportar que estudiando los códigos de la palabra Abib logramos ver que se puede separar en dos palabras:
- Av, por un lado, e
- ib, por el otro.
La palabra“AB” significa Padre .
La expresión “ib” en formada por las letras Yud y Bet suma el total de 12.
Desde esta consideración se nos permite decir que Abib o Nisán es el mes o tiempo «Padre de los 12 meses«.
Por eso, necesitamos entender que este mes no es otro mes más. Este mes contiene la renovación de todos los meses del año. En él, y durante cada uno de sus días, se renueva la gracia divina de ejercer nuestra conexión con la LUZ del YHVH.
El mes de Nisán es un portal celestial. Es la entrada a una vida donde prima la Libertad que el Eterno otorga a aquellos que aman el conocimiento de la Verdad (Juan 8:32)
Es muy importante que recordemos siempre que los primeros 12 días de Nisán controlan energéticamente a los siguientes 12 meses del año. Eso significa que en este Rosh Jodesh (Luna Nueva) en particular uno puede afectar positivamente la energía de todo el año por venir.
Es necesario entonces que entiendas que cuando llega el mes de Nisán, comienza el año nuevo de YHVH, el bien llamado «año nuevo de los reyes». De este modo te quedará bien claro que todos los meses del año están doblados y metidos en el primer día de Nisán.
Entonces la Luna Nueva (Rosh Jodes Nissán) en realidad es una fiesta que celebra a los 12 meses del año nuevo que llegan escondidos en ella. Son como 12 paquetes de renovación metidas adentro de un solo día.
¿Que sucede a partir de ese primer día de Nisán?
Por los próximos 12 días empezamos a desdoblar, desplegar y revelar la energía de cada uno de los meses. En esta gran oportunidad, tenemos la capacidad de tomar control de cada mes en 12 días
y afectar positivamente el resto del año para eliminar el caos potencial desde su nivel semilla.
Es el lapso profético oportuno en el que se nos otorga el conocimiento profético necesario para planificar cada año de la vida y reinado en los lineamientos pautados en la Torah por el Eterno Dios. En los primeros doce días de Nisán se establece en el mundo visible representaciones perfectas de los diseños escondidos en los ámbitos invisibles.
Es por esta causa que en los primeros 12 días de Nisan se determina y se programa, mediante oración y ayuno, como va a ser cada mes del año siguiente.
En estos 12 días que hay que prestar mucha atención porque lo que uno puede lograr en ellos permitirá que lo hagamos en el resto del año. Para este propósito es que estoy publicando cada día una guía de ayuda en esta peregrinación profética que nuestro espíritu está haciendo en los doce meses venideros.
Si están interesados en conocer más lineamientos acerca de estos secretos celestiales los invito a leer: Doce días para profetizar doce meses.¡Con todo el amor pefecto del Mesías Yashúa, los bendigo en Su Shalom! También es muy oportuno para ustedes profundizar los aspectos cósmicos maravillosos de este mes, ingresando en el siguiente ENLACE:
Shevat: la manifestación de las vasijas llenas de tesoros
Si observamos con reflexión el símbolo notaremos que esa agua está siendo contenida por una vasija, lo que nos habla del agua justa y necesaria, ya que todos sabemos que exceso de agua es dañino. De este mismo modo, la fe, poder creativo del Eterno, nos ha sido dada en la medida exacta a nosotros sus vasijas de barro (Romanos 12:3,6; 2 Corintios 4:7).El mes de shevat, de acuerdo a este símbolo, es un tiempo oportuno para traer a la superficie lo que está oculto, tapado y sellado. Son días llenos del poder divino que te permite profundizar y descubrir esos ríos de vida que el Espíritu de YHVH ha colocado en lo más profundo de tu interior por creación y redención mesiánica. Será pues muy oportuno, que practiques ejercicios espirituales que te permitan desde la oración y la meditación de la Torah fluir hacia tu exterior y transformar toda sequedad que someta a tu entorno.
Vive cada día de este mes en la plena conciencia de ser un instrumento de amor en sus manos. Eres la vasija, llena de Su justa medida para servir a Su propósito eterno escondido en el interior de los hombres que aún duermen aturdidos por los susurros de la Gran Babilonia.
Shevat es un tiempo oportuno para renacer en la sabiduría que otorga el servicio. Es el ciclo que permite transformar la potencia en acto. Son días de inspiración y creatividad. Todo trata de la renovación.
Ofrécete humildemente para que Él renueve todo y a todos los que están en tus áreas de amor.
Shevat: El mes del poder creativo que renueva
Es justamente el mes del poder creativo del Eterno. Es decir, es el tiempo oportuno para ejercer la fe en servicio renovador de nuestro entorno.
Nisán y Abib: Nombres Oportunos para Comienzos Celestiales
Los nombres del primer mes: ¿que significa Abiv y Nisán?
¿Cuál es la importancia de este mes?
primero de los meses del año»
- Nivel Espiritual: se celebra la Pascua que representa la salvación y liberación espiritual de todo el pueblo del Eterno (Éx. 12:1-14).
- Nivel Político-histórico: se celebra el inicio de Israel como una nación libre (Éx. 13:1-5) del yugo de Egipto.
- Nivel Económico: se celebra la primera cosecha (cebada) de tres, agradeciendo a Dios por su bondad, fidelidad y provisión (Primicias, Lev. 23:10-14).
- Nivel Cósmico: se celebra la redención de toda la creación en el Mesías Jesús, mediante el Nuevo Pacto en su sangre (Éx. 12:1-3,13-16; Lc. 22:7-20; 1Cor. 5:7-8).
- Nivel Temporal: se celebra tres de las siete Fiestas solemnes de YHVH, que marcan el ciclo de vida, crecimiento, desarrollo y cosecha que Dios ha diseñado para Su pueblo en sus respectivos tiempos y estaciones. Y marca el inicio de la Primavera.
Iyar: Un mes para celebrar la Salud y la Prosperidad
El mes de la Luna de Iyar tiene de parte del Eterno energías celestiales muy propicias para la Prosperidad de sus escogidos.
Nisán: 12 horas de humildad… 12 días de autoridad… ¡Todo un año de Gobierno y Poder Profético!
- Procura utilizar tu capacidad de hablar con fines constructivos en lugar de hacer críticas destructivas.
- Corrige sanamente, no te digo que uses palabras bonitas sino que las escojas bien, en lugar de dar amenazas.
- Busca ser claro, evita las injurias y las calumnias.
- Evita los gritos, los insultos, las descalificaciones, los desprecios, la burlas, las ironías.
- Con conciencia, culmina lo que empezaste.
- Modera tus impulsos.
- Aprende a escuchar y ejercita cada vez más hacer silencio.
- Evita malgastar tus energías en vano.
- Es muy importante que requieras ser paciente.
- Crucifica tu ego recordando que tan solo eres un canal para la Luz Infinita de Cristo.
- Evita apresurarte.
- Tómate siempre el tiempo que necesitas, ten siempre en cuenta que con prisa, no resolverás nada.
- Disfruta de la belleza física, sin olvidar que la belleza interior. Determina cuidar tu cuerpo por medio de una buena dieta y la disciplina diaria de buenos ejercicios.
- Desarrolla tu capacidad interior de meditar en la Palabra de Dios.
- Ora en tu mente todo el tiempo (1 Tes. 5:17; Lc. 18:11)
- Aprende a darle valor a las cosas.
- Da riendas sueltas a tú imaginación. Por medio de la IMAGINACIÓN, Dios creó todas las cosas por la fe (Hebreos 11:3). ¡Que esta sea también tu NUEVA ESTRATEGIA!
- Comunícate siempre. Trabaja por la eficacia de la comunicación.
- Ten paciencia. “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.” (Hebreos 12:1).
- Procura en todo momento de hacerle más agradable la vida a los demás.
- Aprende a asombrarte de lo que de verdad no te has dado cuenta y que te rodea como regalos de la gracia divina.
- Comunica a tu prójimo de mayor confianza tus estados de ánimo y emociones a fin de que los mismos no te traicionen.
- Atiende las necesidades de tu prójimo especialmente en su área emocional. Esto te enriquecerá espiritualmente.
- Confía este día tienes una poderosa intuición.
- No pierda la ocasión de servir como instrumento de consolación a tus semejantes. Esto te hará muy feliz.
- Te cuidarás de querer ser el centro de atención de los demás.
- Trabajarás dejando a tú orgullo de lado.
- Serás humilde. Así serás mucho más aceptado por los otros.
- Reconocerás las virtudes y los valores de los otros.
- Evita ser excesivamente severo contigo (autoagresión) y con los demás (proyección). Aprende a comprender tus defectos y los de las otras personas.
- Ayuda a poner en orden el desorden de los demás, pero sin invadir demasiado en la intimidad de cada persona.
- Has un inventario de tu límites. Recuerda que no podemos ser siempre capaces en todo, tenemos límites.
- Si deseas la perfección de los otros, ayúdalos, refínalos y no los ataque.
- Requieres ser más paciente con los defectos y límites del prójimo.
- Ejercita el ministerio de la reconciliación.
- Desarrolla y ejercita el sentido de organización y el de administración de sistemas complejos.
- Desarrolla amor y comprensión por tu pareja.
- Evitar la confrontación y conflicto, siempre buscar el equilibrio y la equidad dentro de tus relaciones familiares.
- Conversar, no excesivamente sino dialogando acerca de asuntos que afiancen la relación.
- Acepta las cosas tal como son, no siempre se encuentra el equilibrio perfecto de las cosas en una convivencia.
- No permitas el titubeo en tu vida. La indecisión no va contigo, suceda lo que suceda, siempre decídase a tomar partido, con equilibrio y prudencia.
- Redescubre la capacidad de celebrar y valorizar los dones que tenemos y con los que hemos sido bendecidos.
- Aprenda a perdonar. Todos somos humanos y cometemos errores.
- Conviértete en una fuente de inspiración para las personas que te aprecian y aman.
- Mantén la calma; no hagas dramas por lo que te opresiona y no entiendes.
- Sé pro-activo, evita reaccionar con sentimientos negativos frente a algo inesperado o desagradable.
- Actúa positivamente a partir de tus valores espirituales, buscando soluciones y creando nuevos proyectos.
- Decide cómo quieres que te afecten las cosas y qué harás frente a ellas, tomando una actitud que te anticipe y te lleve a la acción.
- Evita las situaciones peligrosas.
- Piensa en las consecuencias para ti mismo y los demás.
- Deja de lado los sentimientos tan negativos del odio y la venganza.
- Alcanza la realización a través del autocontrol.
- No quieras controlar a los otros.
- Practica el perdón.
- Evita los excesos en tu vida. Todo en exceso es negativo.
- Cuida los detalles importantes de la vida moderando tu entusiasmo. Actuar entusiasmadamente ocasiona muchos errores difíciles de reparar después.
- Establece un compromiso y cumple con él.
- Analiza la situación global antes de tomar una decisión.
- Siempre que puedas ayuda a los que te rodean.
- Sé más sensible hacia los demás; ten cuidado con lo que dices.
- Aprende a actuar con moderación y estar siempre bajo autocontrol y autodominio.
- Cultiva tu correcta autoestima.
- Expresa todas tus emociones.
- Analiza con discernimiento las responsabilidades que asumes.
- Recuerda que no todas las situaciones las puede tener bajo tu total control.
- Continúa desarrollando tu paciencia.
- Trata por todos los medios de ser un ser humano sociable.
- Evita la ansiedad. Par ello te concentrarás en hacer cada cosa en su debido tiempo.
- Protege un poco más tu imagen.
- Te en cuenta que tus planes y proyectos, solo dependen de ti.
- Sé Valiente no tenga miedo a las pruebas de capacidad que quieran ponerte como obstáculo.
- Eres extremadamente competente, No seas inseguro, la seguridad es tu mejor arma.
- Cuida tu economía. No es bueno el derrochar. ¡Lo que sobra hoy, puedes necesitarlo mañana!
- En todo lo que te proponga, mucho tacto y sutileza.
- Trabaja en equipo.
- Crea situaciones de las que todo el mundo salga beneficiado y compartiendo a otros.
- Practica la compasión.
- Transforma tu ego en humildad.
- Construye relaciones duraderas.
- Ocúpate de los demás.
- Da rienda sueltas a tu imaginación,
- Cultiva el romance en tu matrimonio.
- Desarrolla la compasión.
- Acrecienta tu capacidad de soñar.
- Enriquece la imaginación de los otros.
- Sé un líder en la vida.
- Inicia la acción que iniciará los cambios de tu suerte.
- Ten confianza en ti mismo de acuerdo a lo que Dios te ha entregado. No puedes darte el lujo de dudar,
- Cree en tus propios sueños y llénate de fe.
- Busca el equilibrio entre lógica y emoción.
- Ten certeza y convicción de los cambios que hace la «metamorfosis» divina.
- Con que tu entiendas, es suficiente, no trates de encontrar la comprensión en los otros.
La Fiestas del Otoño tienen Significados Específicos
Las denominadas Altas Fiestas de Yahvéh ocurren en una estación específica: el Otoño. Este detalle no es casual. Por el contrario, el Creador de todo lo existente, se aseguró de convocar a Israel, Su amada, a una cita amorosa que aprovecha todas las características metafísicas de esta estación solar.
En el otoño se discierne la sensación como que todo recobra la calma. Todo pareciera querer regresar a su esencia misma, el centro de este cosmos.
La creación tiene un adentro, un seno en el que se alojan las mil semillas que son promesas de vida.
Considerado así, descubrimos que el otoño no es preferentemente un asunto de climatología. Todo cae al caer las hojas, mientras regresa el árbol a su seno, como intentando reconectarse con su raíz. Ese despojo y desapego, evidenciado en la caída de las hojas, simboliza ese momento de búsqueda que el ser humano experimenta cuando se caen las palabras, cuando se detienen los deseos, cuando cesan las expectativas. Su alma sedienta del Eterno se vuelve transparente de la trascendencia que lo habita. El ser humano siente que debe volver a su Ser, a su latir secreto, su esencia misma. Por eso, su interior se inquieta procurando regresar a su Fuente. Mientras hay como un derrumbe, como un desmoronamiento fuera, una luz, una hoguera se enciende en el adentro.
El otoño es sementera; es paciencia con cierta impaciencia. Por ello, el Abba nuestro determinó una cita con los hombres estableciendo Sus Altas Fiestas. Con ellas se aseguró que todo ese despliegue espiritual que en el alma humana acontece asegure una nueva promoción en sus hijos, que los conduzca a una nueva era de abundancia para sus vidas.
- Fiesta de trompetas (Yom Teruah): Arrepentimiento.
- Día del Perdón (Yom kippur): Redención
- Tabernáculos (Sukkot): Regocijo
A continuación, los invito a considerar algunos aspectos fundamentales de estas celebraciones regias:
tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa
convocación.
Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Yahvéh.»
vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.»
a Yahvéh, y para los que piensan en su nombre.
Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Yahvéh de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.
Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.»
AV un mes de rugidos proféticos
Por: P.A. David Nesher
El mes de Av tiene una energía especial para los hijos de Dios. En ella, el poder del espíritu profético, pretende dar fortaleza para vencer los ataques contra el cuerpo humano y la comunidad de amor en la que el ser humano se entrena para el amor y las buenas obras.
Av (אָב) procede del acadio abu «cañas, juncos«, estos eran recolectados para estas fechas. En Israel se lo llamó también Menajem Av; del hebreo menajem «el que consuela«, aduciendo a que este mes coincide con tiempos de desgracias y calamidades acaecidas a los judíos en este mes a lo largo de la historia.
Es un mes donde las circunstancias tienden a colocar a los hombres como cañas o juncos. Los acontecimientos humanos confluyen hacia una sola meta: amedrentar al alma a fin de que el espíritu del hombre permanezca limitado y no se manifiesta como criatura llamada gobernar junto al Eterno en Yeshúa HaMashiaj, nuestro Dueño.
Las fuerzas luciferinas han entrenado por siglos a las generaciones de la multitud a ser almáticas y por lo tanto funcionar desde lo sensorial. Las mentes se han entrenado en una serie de falsos paradigmas a través de los cuales las masas se sujetan al “oleaje” de los acontecimientos históricos y toman decisiones de acuerdo a los vientos de doctrinas que estén de moda y pululando acorde a su gusto, placer y necesidad. Dichos vientos soplan en los corazones humanos gracias al poder de las religiones que usan los ritos para lazar y paralizar.
Para romper con los ritos religiosos que estructuran en la ignorancia espiritual, la Escritura revela que debemos convertirnos en verdaderos adoradores. Por medio de esta condición se nos revelará desde las dimensiones celestes la correcta cosmovisión de la Creación. Desde ésta podremos enfrentar las distintas circunstancias con la actitud de dominarlas y transformarlas.
La cosmovisión correcta procede de la Verdad. Ésta se nos revela desde el Amor del Eterno derramado en nosotros por el poder del Espíritu Santo. Este poder, activa diariamente en el espíritu del hombre el poder del sacerdocio.
El sacerdocio, en su sentido general, da la capacidad de armar un altar, para entregar allí una ofrenda con poder de sangre que atraerá el favor de una divinidad. Desde este oficio de adoración se establecerá un culto. El culto afectará a la razón (entendimiento espiritual). Desde ese culto se determinarán los principios de una cultura.
Ambas palabras, culto y cultura, derivan del latín “cultum” que hace referencia a “cultivo” o “el sembrar (colocar) una semilla”. Dicha “semilla” está relacionada con códigos secretos que al brotar se expanden en influencia.
Cuando la adoración que se practica es errónea y por ende falsa el culto que se practica sostiene una cultura ajena a la cultura del gobierno de Dios.
Esa cultura oficiará en contra de las multitudes procurando que esta se mantenga abajo observando las “normas” establecidas por ella. A través de dichas “normas” impuestas por una cultura legalista y tradicionalista.
En el mes de Av es muy importante activar el poder del sacerdocio a fin de evitar la muerte espiritual. Es durante este mes que los espíritus (o divinidades) del sistema babilónico procuran que los hombres activen sus sentidos al máximo con el objetivo de influenciarlos con la información sensorial de los hechos externos.
De acuerdo a todo lo dicho, es necesario levantar nuestras conciencias al llamado del Dios Verdadero y por medio de su Espíritu dejarnos guiar a la práctica de la adoración verdadera en el Mesías.




















