Consejos de Vida

¡Lucha por tus Sueños!…

Sabes muy bien que siempre habrá personas que querrán aplastarte con la intención de minimizar tus sueños, esperanzas y de ese modo no permitirte alcanzar un futuro lleno de plenitud en el propósito para el que el Eterno te hizo nacer. A menudo se manifestarán contra ti poniéndote en ridículo y dejándote en vergüenza. 

Sin embargo, es muy importante que no te afanes frente a sus requerimientos perversos. Más bien, mantente positivo, con buena actitud mental y verás como lo que otros desearon para mal nuestro Eterno Dios lo transformará para el bien del cumplimiento de Su propósito eterno en ti.

Decálogo para Celebrar al Eterno en Asamblea

«… yo los llevaré a mi
santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus
sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada
casa de oración para todos los pueblos».
(Isaías 56:7)
 
A esta altura de la vida de nuestro Ministerio Internacional, hemos comprendido que la adoración de Yahvéh es santa, pura y excelsa. Dado que nuestras reuniones tienen por objeto el estudio de la Torah y la adoración al Rey Eterno, Yahvéh, nuestro Abba,  entendemos que debemos mostrar el debido respeto a tal alta dignidad; así manifestamos que nos adherimos al criterio divino sobre las cosas sagradas, y revelamos nuestra conciencia regia que entiende y manejas protocolos de nobleza celestial.
Es cierto que, en sentido literal, Yahvéh ya no tiene en la Tierra una ciudad santa ni un templo especial dedicado a su culto; pero no olvidemos que las reuniones donde lo adoramos son sagradas, tanto como que nuestras asambleas son el Templo de Su Presencia (Shekihah).
Tenemos bien claro que el Eterno nos bendice cuando nos congregamos para adorarlo, estudiar su Palabra y disfrutar de la grata compañía de los hermanos. Dondequiera que haya una reunión, podemos estar seguros de que es allí donde “ordenó Yahvéh que estuviera la bendición” (Salmo 133:1, 3). Pero para recibir esta bendición, debemos estar presentes y atender al programa espiritual siguiendo un protocolo de conducta digna de los hijos del Rey de los Cielos. Sin duda, las reuniones forman parte de nuestra adoración, por lo que durante ellas debemos mantener una actitud reverencial y atender respetuosamente.
En el capítulo 14 de su primera carta a los Corintios, el apóstol Pablo da recomendaciones prácticas para llevar a cabo las reuniones, y concluye dando la siguiente norma: “pero hágase todo decentemente y con orden (con arreglo protocolar)” (1 Corintios 14:40). Dado que las reuniones constituyen una parte esencial de la actividad de la asamblea de los primogénitos, es nuestro deber comportarnos en ellas como es propio de los miembros de la casa de Yahvéh.
A continuación te dejaré diez consejos que te ayudarán a integrarte en cualquiera de las comunidades del Monte Santo y a vivir plenamente la celebración que en ellas se otorgan al Eterno.
1.-Llega siempre puntual, incluso antes de iniciar la santa asamblea festiva. 

 

Recordar que el primer precepto del Eterno para Su Iglesia es Shema, es decir «¡Escucha!», lo que obliga a que te dispongas a oír el mensaje completo que Él tiene para ti en cada oración, alabanza, testimonio, etc.  que se ofrecen a Su Nombre en cada celebración. Para esto es importante llegar a tiempo a la asamblea. ¿Para qué? Para prepararnos espiritualmente en oración haciendo nuestra oración personal.
2.- Entrando al santuario tu primera acción debe ser comulgar con el Señor. 
Nunca entres despistad/(a). Si la salud te lo permite arrodíllate completamente o al menos la rodilla derecha al suelo (genuflexión), como señal de adoración y respeto al estar frente al Señor de la asamblea.
Una vez haces tu acto de adoración busca el lugar que quieras, ojalá empezando a ocupar los primeros bancos.
3.- Si tienes que moverte dentro de la asamblea hazlo con respeto. 
4.-  Observa  y disfruta del silencio que todos los miembros de la asamblea crean con su reverencia.
Habrá personas orando en distintos signos corporales (de pie, sentados, de rodillas, etc.) Permanece en silencio u orando como preparación personal y para respetar el momento de los demás con el Eterno Dios.
Observar el silencio antes, durante y después de la celebración; a excepción cuando necesariamente se ha de cantar o responder a las acciones litúrgicas.
Considera que la celebración es algo sagrado; esto implica apagar o silenciar el teléfono móvil, no lo pongas con vibrador porque te distrae y te hace dependiente. Si por distracción olvidas apagar el teléfono móvil y te suena durante la misa, no salgas de la iglesia a responder; apágalo inmediatamente.
5.- Vístete con decencia y decoro como parte de la ofrenda que entregas al Eterno Dios. 
Vístete con lo mejor que tengas. Cuanto más elegantes, mostramos más respeto y amor. Viste bien, pero por la dignidad del lugar y del momento y no para que te luzcas ante la gente. No lleves vestimentas atrevidas aunque haga calor, ni ropa deportiva, ni shorts, chancletas,…
No es sólo cuestión de no usar prendas indecentes: hay cosas superdecentes que son demasiado deportivas: nadie se las pondría para una sesión de gala en un teatro, y mucho menos para una cita con alguien muy importante en el gobierno de una nación. Su traje es una muestra de respeto, la informalidad no debe llevar a asistir con minishorts, microminifaldas o escotes demasiado pronunciados; la iglesia no es una pasarela.
No es cuestión de si se puede o no: es cuestión de amor. Quien ama trata de dar lo mejor a quien ama.
6.- Cuida la limpieza de todo el recinto y evita el chicle antes y durante la celebración.
 
Es responsabilidad de todos los asistentes, cuidar los muebles y demás implementos de la iglesia que, con mucho esfuerzo se han conseguido con el aporte de todos. Por ello, rayar o escribir en las sillas y bancas constituye un acto reprochable.
El lugar que Yahvéh escogió para que lo adoraran los israelitas había de ser sagrado. Por eso, el tabernáculo y sus muebles y utensilios fueron ungidos y santificados para que llegaran “a ser santísimos” (Éxodo 30:26-29). Asimismo, las dos partes en que se dividía este santuario se denominaban “el Lugar Santo” y “el Santísimo” (Hebreos 9:2, 3). Y cuando el tabernáculo fue reemplazado por el templo en Jerusalén, esta ciudad se convirtió en el centro del culto a Yahvéh, razón por la que se llamó “la ciudad santa” (Nehemías 11:1; Mateo 27:53). Durante su ministerio terrenal, nuestro Mesías Yeshúa respetó el templo y se indignó por el descaro de quienes lo utilizaban como atajo y zona de negocios (Marcos 11:15, 16).
Observar esta norma es signo de máximo respeto de quien identifica la presencia real del Mesías en la celebración; es también la preparación y correcta disposición para recibir al Señor.
7.- Controla a tus hijos. 
A los niños más grandes es preciso irles creando conciencia sobre lo que significa el lugar dónde adoramos al Padre en espíritu y en verdad. Si los padres quieren que crezcan en la fe, deberán enseñarles lo que ello implica y a qué van; con su buen ejemplo irán aprendiendo.
Si son pequeños evita que jueguen molestando a los demás y edúcalos en el respeto que merecen el lugar y el momento; así sabrán la importancia que tiene.
Si son muy pequeños o de brazos, y no puedes encomendarlos a alguien, procura situarte en los bancos del final por sí es necesario salir de la asamblea a tranquilizarlos en el caso de que lloren.
Los padres deberán estar más atentos sobre el comportamiento de los niños para que no interrumpan el recogimiento, meditación y concentración de los demás. No es correcto regañarlos en medio de la celebración y tampoco que los dejen jugar entre ellos generando ruido e incomodidad.
8.- Dice Jesús, nuestro Mesías y Dueño: “Mi casa será llamada casa de oración” (Mt 21,13). 
No es que el santuario sea un lugar sombrío y severo pero tampoco es lugar para diversión ni para andar a las anchas. Es mas bien un lugar sagrado, diferente a todos los demás. ¡Es casa de oración! No es necesaria la rigidez pero no se debe andar como en el parque o en un centro comercial.
Por tanto el salón de gobierno, lugar dónde se realizan las celebraciones, no es un espacio para tertulias; no confundas la iglesia con una cafetería, no te sientes con las piernas cruzadas como en los actos o reuniones sociales.
La celebración no es momento de expresar afectos personales. Si estás con tu esposo (a) o novio (a), deja los cariños extravagantes para otro lugar y momento. Ahora son tú y tu pareja, cada uno con el Eterno Dios: vivan la misa como pareja, pero dirigidos al Eterno Dios.
El Salón de Gobierno, donde se convoca cada asamblea, es un sitio de recogimiento y oración. Deja las conversaciones para cuando salga de la celebración.
Toda nuestra actitud debe reflejar nuestra fe en la Presencia de Cristo.
9.- Participa activamente de la celebración en cada detalle de la misma.
Deja tus lecturas y devociones para otro momento, ya sea para antes o para después de la misma.
Participa en las oraciones y el canto congregacional; asistir a la asamblea no es solo cuestión de cumplir con un precepto, es la oportunidad para agradecer, reflexionar y acercarse a su Dios.
En cierta ocasión, los cristianos del siglo primero “levantaron la voz de común acuerdo a Dios” en fervorosa oración; como consecuencia, siguieron “hablando la palabra de Dios con denuedo” pese a la persecución (Hechos 4:24-31). ¿Nos imaginamos a alguno de estos fieles dejando vagar la mente mientras los demás oraban? Claro que no, pues todos oraron “de común acuerdo”. Las oraciones que se hacen en las reuniones expresan los sentimientos del auditorio; de ahí que merezcan nuestra atención respetuosa.
Aprovecha esos pocos minutos para orar y ratificar tus creencias.
Asiste con alegría y salgas con entusiasmo y un mayor compromiso para con tus semejantes y contigo mismo Recuerda que el principal compromiso de cada uno de los asistentes es hacer de este mundo que recibimos un lugar mejor para todos.
10.- No favorezcas la distracción. 
En la celebración, frente a la Mesa de Comunión, abandona todo otro asunto o pensamiento. No desvalorices la misa con un corazón dividido, pensando en tus asuntos fuera de misa.
No te ocupes en banalidades, ni mirando a los demás, mucho menos con malicia u obscenidad. Tampoco la pases mirando el reloj, como si tuvieras ganas de que la misa acabe cuanto antes.

¿Cómo saber que tu hijo está bien en la escuela?

Seguramente habrás notado que cuando le preguntas a tu hijo “¿y cómo te va en la escuela?“ lo más probable es que te diga simplemente «bien», pero si en realidad quieres saber cómo ha pasado su día entonces ayúdale: pregúntale algo que pueda responder más detalladamente.
Aquí te dejo 25 formas interrogativas por medio de las que podrás obtener un panorama más exacto de cómo le está yendo a tus hijos en su ámbito escolar:
  1. ¿Qué fue lo mejor que te pasó hoy en la escuela? ¿Qué fue lo peor?
  2. Cuéntame algo gracioso ¿qué te ha causado gracia hoy?
  3. Si pudieras elegir al lado de quién sentarte en clase ¿quién sería? ¿al lado de quién no querrías hacerlo?
  4. Cuéntame acerca de tu lugar favorito en la escuela.
  5. ¿Cuál fue la palabra más rara que escuchaste hoy? ¿Puede ser que alguien te haya dicho algo extraño?
  6. ¿Si hoy invitaramos a tu profesor de visita qué crees que nos diría de ti?
  7. ¿A quién ayudaste hoy?
  8. ¿Alguien te ayudó hoy?
  9. Cuéntame ¿qué cosa nueva aprendiste hoy?
  10. ¿Hubo un momento en el que te sintieras muy feliz hoy?
  11. ¿Te sentiste muy aburrido hoy?
  12. Si un extraterrestre viniera a tu clase y se llevara a algunos de tus compañeros ¿a quién te gustaría que se llevara?
  13. ¿Con quién te gustaría jugar durante el descanso? Piensa en alguien con quien no hayas jugado nunca
  14. Cuéntame algo bueno que te haya ocurrido hoy
  15. ¿Qué palabra repitió más tu profesor hoy?
  16. ¿Acerca de qué te gustaría saber más en la escuela?
  17. ¿Qué te gustaría dejar de hacer en la escuela?
  18. ¿Con quién de tu clase podrías comportarte mejor?
  19. ¿Generalmente dónde juegas cuando estás en descanso?
  20. ¿Quién es el chico más gracioso de tu clase? ¿qué tiene que lo hace tan gracioso?
  21. ¿Te ha gustado el almuerzo de hoy? ¿qué es lo que más te ha gustado?
  22. Si mañana fueras tú el profesor ¿qué harias?
  23. ¿Qué piensas, hay alguien de tu clase que debería salirse de la escuela?
  24. Si pudieras cambiar de lugar con alguien de tu clase ¿con quién sería? ¿por qué?
  25. Cuéntame de tres momentos en los que hayas usado un lápiz hoy.

Las razones por las que no eres aún millonario

«Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas. El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas; pero el pobre no oye censuras».
(Proverbios 13:7-8)
Conozco a un sinnúmero de personas que quisieran, en algún momento de sus vidas, ser parte de la élite conformada por empresarios millonarios como el mexicano Carlos Slim o el magnate Richard Branson. Sin embargo, se parte de este club no es gratuito, y es que muchos tuvieron que pasar por una vida de esfuerzos y por tener sus objetivos claros a la hora de ejecutar cualquier cambios en sus vidas.
Encontré que el sitio entrepreneur.com publicó un artículo sobre las razones por las que aún  tú y yo no somos millonarios. Aquí te comparto un extracto del mismo:
1. No tienes a nadie que te guié en la dirección correcta: Necesitas encontrar al alguien de confianza que le sirva de guía.
2. No estás dispuesto a realizar sacrificios: Si no puedes sacrificar cosas como salir con amigos con el fin de centrarte en tu carrera, entonces nunca conseguirás el éxito financiero.
3. Tienes miedo al fracaso: Fallarás, cometerás errores y necesitas aprender a superarlo.
4. Tus objetivos no son claros: Toma el tiempo para planificar y hazlo bien.
5. Piensas que otras personas pueden ser exitosa menos tú: Cree en que puedes alcanzar el éxito.
6. Piensas que tu conocimiento o locación impide el éxito: Nada puede frenar tu éxito.
7. No estás usando internet: Si no lo utilizas, no estás tomando ventaja de una de las herramientas más poderosa para hacer dinero.
8. Sigues pensando que el dinero no puede comprar la felicidad y la libertad: El dinero es un instrumento que permite manifestar a la libertad que tienes en las distintas áreas de tu vida y eso es lo que guía hacía la felicidad.
9. Estás reuniéndote con la gente equivocada: Debes juntarte con persona que te empujen y te mantengan enfocado y con un pensamiento positivo.
10. No estás enfocado en mejorar tus habilidades: La construcción de habilidades y el conocimiento es esencial para usted en el largo plazo.

Los 3 Deseos de un Hombre Rico.

Antes de morir, un hombre muy rico, hizo tres pedidos, como últimos deseos desde su lecho de muerte:
Primero: Que su ataúd fuese cargado por los mejores médicos de la época.
Segundo: Que los tesoros que tenia, fueran esparcidos por
el camino hasta su tumba.
Tercero: Que sus manos quedaran en el aire fuera del
ataúd a la vista de todos.
Uno de sus familiares, muy asombrado por esto, le preguntó cuáles eran sus razones para tales deseos. Él explico muy convencido:
«En primer lugar, quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd, para demostrar que ellos no tienen ante la muerte el poder de curar. En segundo lugar, quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros, para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí se quedan. Y como deseo final, quiero que mis manos queden descubiertas fuera del ataúd, para que las personas puedan ver que vinimos a esa vida con las manos vacías, y con las manos vacías partimos de aquí, ya que al morir nada material se puede llevar. En pocas palabras quiero dejar bien en claro que el tiempo es el tesoro más valioso que tenemos. En esta vida podemos producir mucho dinero, pero jamás produciremos más tiempo que aquel que el Eterno determina para vivir y manifestar nuestro propósito«.
Por último este hombre agregó como últimas palabras antes de expirar: «todo esto recuérdenlo muy bien y aprendan este secreto: el mejor regalo, y la más grande herencia, que le puedes dar a tus seres amados es tu tiempo«.

Las 5 Lecciones de Vida de un Lápiz

 

 “Me gustaría que cuando crezcas fueras como el lápiz”.
Intrigado, el nieto miró el lápiz, y preguntó al abuelo, “¿Y qué tiene de especial?”
“Un gran pensador escribió que ‘todo es según el color del cristal con que se mira’, y lo mismo pasa con el lápiz” –dijo el abuelo. “Si lo vemos calmadamente, encontramos que tiene cinco cualidades extraordinarias, que si logras imitarlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.
En primer lugar, al igual que el lápiz, tú puedes hacer grandes cosas, sin olvidar nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esa mano se llama Dios. Créele, confía en Él y depende siempre de Él.
Lo segundo, de vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas. El lápiz sufre un poco, es cierto, pero rápidamente la punta estará afilada. También tú debes ser capaz de soportar algunos dolores que harán de ti una mejor persona.
Tercero, el lápiz tiene a nuestra disposición una goma para borrar lo que no proceda. Y óyeme bien. Corregir algo que hayamos hecho no significa que sea algo malo, sino más bien algo importante que debemos rectificar, y que nos permite mantenernos en el camino del amor a Dios y a nuestros semejantes.
Cuarta cualidad: mira bien el lápiz. Lo principal no es la madera ni su forma, sino el grafito que tiene adentro. Cuida siempre con esmero todo lo que sucede dentro de ti, ‘porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas’. (Mc 7, 21a).
La quinta cualidad es importante: el lápiz siempre deja una marca. Has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos. Trata siempre de estar consciente de cada cosa que hagas”.

Autor: Anónimo

CINCO CONSEJOS PARA QUE EL AMOR MATRIMONIAL NUNCA MUERA

Mientras disertaba en Conferencias Matrimoniales junto a mi esposa Laura en Chicago, Illinois, se acercaron a muchos matrimonios a consultarme acerca de cuál era la clave que conducía a nuestra pareja a mostrarse en público tan llena de amor. 
Analizando mi experiencia matrimonial me animé a responderle con cinco consejos que a continuación les comparto y que anhelo puedan llevar a lo cotidiano de sus parejas.
1. Protege a tu Mujer / Respeta a tu Marido.

Todo esposo debe mantenerse consciente del hecho que la principal necesidad emocional de la mujer es sentirse protegida. Esa es
la responsabilidad numero uno del marido. Eso
significa hacerla sentir amada y apreciada en todo momento. En el diseño divino, ella es tu
prioridad numero uno (1 Pedro 3:7; Efesios 5:25-28,Colosenses 3:19).

Por otro lado, diré que la principal necesidad emocional del hombre es
sentirse respetado por su mujer (Efesios 5:22-24). Cuando él llega a casa, quiere sentir que por
lo menos hay una persona en el mundo que lo considera importante. Eso significa
colgar el teléfono apenas él entre por la puerta principal.
¿Significa eso que la esposa debe hacer todo lo que el marido quiera? ¡No! El matrimonio requiere sumisión por parte de los dos. Está en la Biblia, Efesios 5:21, «Someteos unos a otros en el temor de Dios«.

2. Relacionarse como buenos amigos.
En nuestro ministerio, una de las siete bendiciones que reciben el novio y la novia debajo del
palio nupcial es que se conviertan en «amados amigos» (o también en «hermanos gemelos«).

La clave de la amistad es que cada persona valora y respeta las necesidades y
los sentimientos del otro. Valorar significa: lo que es importante para ti, es
importante para mí. Esta es la clave para que tu pareja se sienta amada toda la vida.

3. Recuerden las 4 palabras poderosas: Escuchar, Comprometerse, Reparar y
Agradecer.
 «Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo».
(Efesios 4:26)

Teniendo en cuenta este lineamiento del Eterno, junto a Laura, mi esposa, hemos acordado una regla básica al comienzo del matrimonio: No importa cuan enojados estemos, nunca nos atacamos verbalmente. 

Pelear con insultos sólo agrava la situación y deteriora la relación. En vez de
pelear, implementen las cuatro palabras poderosas:
-Escuchar: Es esencial para trabajar juntos y resolver los problemas. Deja
que tu pareja hable sin interrupción y luego repite lo que acaba de decir. De
esta manera tu pareja se sentirá escuchada.

-Comprometerse: Esfuércense por resolver los problemas de manera que los dos
estén felices con la solución. Ninguno de los dos debe sentirse presionado a
aceptar el punto de vista del otro. En una pareja ninguno debe procurar tener la razón, sino más bien, los dos deben dialogar a fin de terminar sujetos a la Verdad.
-Reparar: Cuando se lastimen emocionalmente, reparen la brecha y remuevan
todos los sentimientos de enojo y resentimiento. Busquen el 100% de la
reconciliación. Un pequeño resentimiento que se repite varias veces puede crear
un muro de rencor.
-Agradecer: Decirle gracias a tu pareja nunca está de más. Date cuenta todas
las cosas que tu pareja hace por ti y agradéceselo con sinceridad.
4. Establecer límites fuertes.

Recuerda siempre que tu pareja es tu prioridad numero uno, no tus padres, amigos, familiares,
hijos, trabajos o pasatiempos. Establece límites fuertes que demuestren que
valoras tu matrimonio, y no permitas que nadie ni nada debilite tu relación con
tu pareja.
Eso significa satisfacer las necesidades de tu pareja antes que las de tus
padres (Mateo 19:5-6), llegar temprano a casa para pasar un buen momento juntos, y dejar libre
una o dos noches por semana para tener citas románticas.

5. Darse placer uno al otro diariamente.
El matrimonio se trata de hacer sentir bien a tu pareja y de esforzarte por
darle placer diariamente – de acuerdo a sus términos. Si ella dice que le
gustan las lilas, no le traigas rosas por que tú crees que son más románticas.

Descubre que cosas necesita tu pareja – afecto físico, palabras de aliento,
regalos, ayuda (ayuda en las tareas del hogar, haciendo diligencias), pasar
buenos momentos juntos, etcétera – y acostúmbrate a darle esto diariamente.
Te aseguro que si practicas estos consejos, vas a disfrutar dando, más que recibiendo (Hechos 20:35).

Guardas tu Teléfono Celular en el Bolsillo: Las Consecuencias Podrían Ser Mortales

Debemos admitir que los teléfonos celulares se han convertido en “instrumentos” indispensables del hombre moderno, y sin ellos, la vida sería simplemente impensable para muchos, pero los médicos de la organización rusa “Liga de la salud del país” advertirles que estos dispositivos pueden ser peligrosos para el sistema nervioso.
“El objetivo principal es el sistema nervioso, pero el sistema endocrino y el sistema reproductivo son también objetivos” dice Nikolai Kononov, vicepresidente de la organización “de la Liga de salud de la nación”.
El peligro radica en el hecho de que el efecto biológico de los campos electromagnéticos es formar efectos retardados, como el desarrollo de los procesos degenerativos del sistema nervioso central, leucemia, cáncer cerebral, y trastornos hormonales.
Las ondas electromagnéticas son particularmente peligrosas para los niños y las mujeres embarazadas en una etapa avanzada del embarazo, por lo que se les recomienda a las mujeres embarazadas acortar las conversaciones de sus teléfonos celulares tanto como sea posible.
“Ciertamente, no prohíben el uso de teléfonos celulares, sino fomentar una precaución razonable, ya que el 70% de la población total que recibe la radiación electromagnética de los teléfonos celulares. Numerosos estudios han demostrado que el cuerpo humano responde a esta radiación, y a pesar de estas reacciones no han sido completamente estudiada, nadie discute que el uso de teléfonos móviles requiere precaución”, dice Kononov.
Los expertos de “la Liga de salud de la nación”, dicen que es mejor tener 5 conversaciones con una duración de 1 minuto, que teniendo 1 conversación de 5 minutos de duración. También dicen que el intervalo entre cada llamada debe ser de al menos 15 minutos.
El también nos recuerdan que el nivel de radiación electromagnética disminuye con la distancia, es por ello que recomiendan usar el plug-in “manos libres”. Los expertos también aconsejan, poner el teléfono celular contra nuestros oídos, una vez que la conexión se ha hecho. También recomendaron que los mantenemos lejos de nuestros órganos vitales, y los guardemos en nuestras mochilas o bolsas, pero no nuestros bolsillos.

La Torah: una Instrucción con Claves para el Gran Cambio de tu Vida.

Por P.A. David Nesher

En  los días actuales, muchos son los seres humanos que peregrinan por la vida anhelando volver a los antiguos caminos que siempre permitieron a la humanidad llegar a la plenitud de su devenir existencial. En un sistema de cosas que ha construido un mundo que carece de confianza en sí mismo y de propósito espiritual, son cada día más los humanos que sienten el anhelo de un sistema que pueda llevarlos a la autorrealización.

Un seguidor de este blog, que reside en Europa, me consultó en forma privada acerca de cuál es el método que permitirá a la humanidad venidera (nuestros hijos) «sobrevivir» como seres humanos comprensivos, afectuosos y evolucionados. Primeramente, le respondí que en el diseño original del Padre Eterno no estamos llamados a sobrevivir ya que Él no nos creo para que evolucionemos como especie, sino más bien para que crezcamos espiritualmente promocionándonos los unos a los otros desde el servicio de amor. Por ello, el secreto reside en animarnos a llevara a cabo un revolución en nuestra visión del significado de la vida. Para ello, deberemos primeramente humillarnos reconociendo que hemos estado errados en la manera de transitar la vida, y desde ese nivel de humildad someter nuestros corazones a la Instrucción de Aquel, que siendo nuestro «fabricante» (Creador) ha dejado codificado en Su «Manual» (Las Sagradas Escrituras) todos los lineamientos que permiten al hombre que los estudia alcanzar sus metas venciendo intensas pruebas personales y trastornos sociales.

Es urgente que los que hemos despertado nuestras conciencias a Su Torah (Instrucción) nos sumerjamos de lleno en el estudio de Sus enseñanzas a fin de iluminar este mundo desde nuestros hechos como si estos fuesen minúsculos fragmentos de Su Luz que iluminan los innumerables niveles de Su profunda Verdad. De este modo contagiaremos a las multitudes a embarcarse en la aventura espiritual a la que el Espíritu Santo está invitando para que los hombres determinen en forma práctica y exitosa su destino.

En estos 23 años de servicio pastoral, he descubierto que todos los seres humanos intentan, día a día, darle un sentido, un propósito, a sus vidas. Todos luchan cotidianamente desde sus distintas funciones y responsabilidades, aspirando alcanzar cierta claridad de visión y fortaleza de convicción. Pero, desgraciadamente también he experimentado, que muy pocos nacen con la capacidad para actuar instintivamente o, mero dicho intuitivamente, en su propósito innato de acuerdo al diseño celestial que los preside.

Hoy, el Eterno Dios movilizó mi alma para escribir estas líneas con la intención de que las enseñanzas de la Torah, según Yeshúa el Mesías, puedan resultar relevante en la vida cotidiana de muchos de Uds. y, al mismo tiempo, le proporcionen al lector que así lo quiera el sabor de su objetivo original: desarrollar un hombre sobrenatural y no un fanático religioso.

Para ello, invito al lector a que se deje conducir día a día desde estas líneas por un viaje espiritual que le permitirá transitar los senderos asombrosos de la fe de Abraham. Las metas de estos caminos permitirán la comprensión de uno mismo y el dominio personal de aquellas áreas que el alma no sabe controlar.

Así, usted amado lector descubrirá que la clave de la felicidad se halla en nuestra capacidad para sacar nuestra parte positiva al momento de tomar cada decisión. De ese modo, hasta lo que parezca adversidad tendrá un final con sabor a miel, símbolo de la proverbial bendición divina disfrazada.

¡Estoy orando por vuestras vidas para que se animen a aceptar este desafío divino!

El flagelo nihilista de la dependencia emocional… ¿Cómo descubrirlo y combatirlo?

«El amor es paciente y bondadoso; no es envidioso ni jactancioso, no se envanece; no hace nada impropio; no es egoísta ni se irrita; no es rencoroso; no se alegra de la injusticia, sino que se une a la alegría de la verdad. 
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
 El amor jamás dejará de existir».
(1 Corintios 13: 4-8)

De acuerdo a lo revelado en las Escrituras he enseñado a los hombres que el amor que viene del miedo no es amor, sino que es necesidad (1 Juan 4:18). Es precisamente la vaciedad del alma lo que conduce erróneamente a formas de amor totalmente anti-esenciales. La gran mayoría de las mujeres y los varones de hoy, impulsados desde el nihilismo que los aprisiona mental y emocionalmente, se enredan en un juego de «amores» que los termina convirtiendo en dependientes emocionales.
Algunas personas a las que he servido con mis consejos, llegan a mi escritorio con una forma particular de establecer sus vínculos afectivos. Son varones y mujeres que se caracterizan por tener una imperiosa necesidad de asegurar la relación con la persona elegida y con un intenso temor a ser abandonadas. Tienen una apego excesivo, con actitudes de admiración, sumisión y por lo tanto de una dependencia emocional exagerada. Son personas que necesitan confirmar permanentemente que al otro le importan, que los eligen.
Esa dependencia emocional proviene del vacío interior que se crea cuando alguno de los individuos involucrados en ese juego se abandona y, a continuación, espera que sea su pareja la que llene su vacío y haga que se sienta una persona querida y segura.
He aprendido que lo triste de todas estas historias de «amor» es que una vez que ese integrante hace a su pareja responsable de su felicidad, seguridad y valor, entonces necesita tratar de tener control sobre él o ella para que llegue a amarlo de la manera que quieres ser amado.
A lo largo de mi servicio de consejería a los seres humanos, he notado que no sólo existe la dependencia emocional en las relaciones de pareja, sino que también se puede dar en amistades, familia y distintas personas del entorno.
Ante este planteo con el que he iniciado esta bitácora, tengo algunas preguntas personales para hacer a cualquiera de mis lectores que hasta aquí se ha sentido identificado con la temática que he abordado.
Esta es una lista de preguntas que te pueden arrojar una idea si estás en el grupo de personas que tiene conductas de dependiente emocional, que pueden ser aplicadas tanto en mujeres como en hombres, aunque en mujeres suele ser más vista esta conducta.
1.- ¿Estás tratando de moldear a la persona de la que crees estar enamorad@?
2.- ¿Has descubierto en relaciones pasadas que tienes una tendencia a idealizar a las personas?
3.- ¿Te proyectas en ellos en cómo quieres que sean en lugar de cómo son?
4.- ¿Tu enfoque está principalmente en cómo tu pareja te trata, en vez de cómo él o ella es realmente en su interior?
5.- ¿Estás demasiado impresionad@ por la forma en que esta persona te hace sentir especial?
6.- ¿Haces responsable a tu pareja de tu felicidad, pena y seguridad?
7.- ¿Te sientes ansios@ o en pánico cuando no estás con tu pareja, o cuando él o ella no te llama cuando lo esperas?
8.- ¿Tienes una lista de expectativas que tu pareja tiene que cumplir para sentirte querid@ y segur@?
9.- ¿Sientes que no puedes vivir sin esta persona?
10.- ¿Está aterrorizad@ de perder a esta persona?
11.- ¿Te sientes sol@ y vací@ interiormente a menos que tu pareja esté contigo, dándote la atención y la aprobación que no te estás dando a ti mism@?
12.- ¿Eres celos@ y posesiv@ con tu pareja?
13.- ¿Tratas de tener el control de conseguir que tu pareja haga lo que tu quieras que haga?

 
Después de haberte auto-analizado, a través de esas preguntas, será muy importante que te tomes un tiempo y consideres lo que tengo para decirte en el Nombre de Aquel que te envió a esta Tierra y no te diseñó en la zona de cautividad llamada dependencia emocional.
De acuerdo a lo que el Eterno Dios revela en Sus Escrituras, no hay nada que controle al amor. Por el contrario, es el amor perfecto es lo que soporta tu propio supremo bien y, desde allí, el de tu pareja. Esto significa que el verdadero amor nunca trata de controlar o poseer a la otra persona. El verdadero amor no hace nada indebido, no busca lo suyo,… (1 Cor. 13:5).
En el diseño divino el amor es un camino de dar y compartir. Jamás se trata de conseguir.
El amor no es necesitado. Cuando amas a alguien, valoras profundamente sus cualidades esenciales, es decir las cualidades que no desaparecen con el tiempo. No se trata de las cualidades más superficiales de apariencia, dinero y poder, sino de las cualidades perdurables, más profundas del corazón y el alma.
El desafío del amor perfecto es que no puedes buscar ser amado y ser amoroso al mismo tiempo. Tu enfoque en conseguir el amor siempre dará lugar a un corazón cerrado y comportamiento de control, lo que deja fuera el amor. Tu enfoque en ser amoroso, y en el aprendizaje de amarse a sí mismo ya tu pareja en un momento dado, es lo que abre el corazón. Cuando eliges  ser cariños@ contigo mism@ y con los demás, eso hará que experimentares amor a una escala más respetable.
Si no te amas a ti mism@ entonces no puedes ver ni amar la esencia del otro. Cuando no te valoras a ti mism@, te vuelves dependiente emocionalmente en tu deseo de conseguir el amor.
Cuando te amas a ti mism@, serás mucho menos vulnerable con alguien viniendo fuerte con su atención y aprobación. Cuando te das la atención y la aprobación que necesitas, entonces es mucho más fácil de discernir cuando alguien está tratando de recibir tu aprobación, o cuando son verdaderamente atentos acerca de quién eres en tu esencia.
La vida es maravillosa solo con amor, pero éste llega sanamente cuando uno, primeramente se siente bien consigo mismo. No podemos tener una relación sana si antes no nos hemos desarrollado como personas de unicidad exquisita. Cuando uno mismo se ama y no necesita a los demás, es cuando está preparado para amar a otros de una manera sana. A todos nos gustaría tener una pareja ideal, a personas a quien querer, etc… Pero una cosa es “necesitar”y otra muy diferente es “desear”. Cuando lo necesitas no funciona, porque si uno no se ama a sí mismo, tampoco podrá amar a los demás de una manera madura y sana.
De acuerdo a nuestro Mesías, la clave para amar al prójimo (y este como pareja) y permanecer en el amor es primero aprender a amarte a ti mismo (Mateo 22: 39).
Mi anhelo de oración es que, después de leer estas líneas, tu vida no tenga ya otra motivación, ni otro sentido, ni otra meta que el amarte en los demás, desde tu amor perfecto e incondicional al Eterno Dios.
¡Así serás libre de toda dependencia emocional!
¡Mis deseos de Su Luz y Su Paz sobre tu vida!

Destruir Enemigos

Me enteré acerca de un antiguo emperador chino que tuvo la intención de conquistar el país de sus enemigos y de destruirlos a todos.
Más tarde se lo pudo observar como compartía la mesa con sus enemigos, chisteando y divirtiéndose mucho.
Alguien, asombrado por la escena, le preguntó:
_ Pero… ¿cómo?… ¿No era que querías aniquilar a tus enemigos?
Contestó el emperador:
_ Los he aniquilado… ¡Los convertí en mi amigos!

¿Principiantes del Éxito o Peregrinos de Propósito?

Me contaron la historia de un  joven que tenía la anécdota curiosa en su vida de haber obtenido el cinturón amarillo en cinco estilos distintos de karate.

Resulta que cuando este muchacho estaba en los últimos años de la escuela primaria quedó fascinado por las artes marciales, así que convenció a sus padres de que lo dejaran estudiar karate. Se inscribió en una escuela y aprendió todas las posturas, las patadas y los golpes. Era un alumno muy diligente y, después de casi un año de entrenamiento, estaba listo para su examen de cinturón amarillo, el primer rango. Realizó el examen y lo aprobó.

Poco tiempo después, su familia se mudó a otra ciudad, pero la única escuela de karate que él encontró ahí, practicaba un estilo de karate distinto. Así que comenzó de nuevo con lo básico, con las nuevas posturas, nuevas patadas y nuevos golpes. Otra vez progresó bien, y otra vez tomó su examen para obtener el cinturón amarillo —ahora en este nuevo estilo— y lo aprobó.

Pronto llegó el momento en que tuvo que irse a continuar sus estudios de preparatoria en otro lugar. En esa ciudad de nuevo buscó una escuela de karate, y la única que encontró enseñaba un tercer estilo de karate. Así que comenzó otra vez con lo básico, con nuevas posturas, nuevas patadas y nuevos golpes. Y en este estilo también recibió el cinturón amarillo. A la mitad de su preparatoria, tuvo que cambiar de escuela, y comenzó nuevamente el mismo proceso.

Al final de cinco años de entrenamiento disciplinado, este joven había obtenido el rango de cinturón amarillo en cinco estilos de karate; ¡un principiante! Si hubiera pasado la misma cantidad de tiempo y esfuerzo en un solo estilo, hubiera obtenido el rango de cinturón negro, una maestría. Lo irónico es que se esforzó mucho y trabajó muy duro, pero debido a que su enfoque continuó cambiando y él tenía que comenzar desde el principio una y otra vez, su avance fue obstaculizado. Al final se quedó como un principiante.

En estos últimos diez años de servir con sanación al alma de varones y mujeres a lo largo de las naciones, he notado que el mayor costo para una persona que vive sin un propósito claro es que no llegará ni a una fracción del potencial entregado por el Eterno el día de su concepción. Ese tipo de personas son como el joven karateca de nuestra historia. La mayoría de ellas se pasa la vida cambiando sus prioridades. Como resultado de esto, aquello que era importante en una etapa se vuelve insignificante en otra.

A lo largo de la vida de la gran mayoría de los seres humanos, lo que es preciado y codiciado en una etapa se vuelve devaluado y despreciado cuando las nuevas prioridades impuestas por su entorno social llegan. Las divisas cambian constantemente. El resultado de esto es que mientras a alguien quizá le vaya bien en cada etapa de su vida, la totalidad de lo que logró puede no sumar mucho. Se convirtió en “un cinturón amarillo en cinco estilos”.

Por todo ello, siempre desde mi ministerio inspiro a los corazones humanos que me escuchan a tomar concienicia que el Eterno Dios los quiere permanentemente peregrinando hacia el éxito que permite llegar a la plenitud de Su propósito en el Mesías.

Para ello, siempre que estoy cara a cara con algún escogido que anhela vivir a pleno su propósito aquí en la Tierra, pregunto: «¿Hacia dónde te diriges?» Y esta es la pregunta que aprovecho en este espacio para hacerte a ti, mi amado lector. Y es que el primer principio para llevar una vida exitosa es saber qué es lo que quieres lograr de ella, saber hacia dónde te diriges, conocer tus divisas, saber tu sistema de valores y, entonces, fijar tus metas de acuerdo con eso.

Pero aquí radica el problema. ¿Cómo puede una persona joven saber a dónde lo llevará la vida cuando sea mayor? ¿Cuál ser humano es tan sabio como para saber en dónde se encontrará dentro de veinte años? ¿Cómo puede alguien saber qué considerará valioso cuando se encuentre en una etapa distinta de su vida?

Cuando preguntas a un niño de cinco años: “¿Qué quieres ser cuando crezcas?”, podría responderte que quiere ser bombero o jugador de fútbol o basquetbol. Hasta te dirá que quiere ser un cantante famoso. En realidad, no está diciéndote lo que quiere ser cuando crezca. Él te está diciendo lo que quiere ser ahora, si fuera un adulto.

Te está diciendo, con base en su entendimiento de la vida de cinco años, lo que él valora y considera importante. No puede decirte lo que valorará cuando sea más grande. No tiene manera de saber lo que sentirá que es importante y significativo en ese momento. Te está diciendo lo que quiere ser ahora. Y conforme a su actual entendimiento del mundo, a él le gustaría ser Superman, Batman o un recolector municipal de residuos.

En este sentido, una de las cosas más difíciles para un ser humano es planear el curso de vida que lo haga feliz treinta años hacia el futuro. ¿Cómo es posible que alguien pueda saber lo que va a ser importante para él entonces? ¿Cómo podemos saber lo que consideraremos exitoso entonces?

El Eterno Dios no solamente creó al hombre y lo dejó para que encontrara las respuestas por sí mismo. Yahvéh no diseñó un mundo entero para el hombre, colocándolo dentro de éste con una misión y después haciéndose a un lado, diciendo: “Pero no voy a decirte cuál es. Es secreto. Tú tienes que adivinarlo”. No. El Eterno no obra de esa manera. Él es amor, y nos ha amado con amor eterno para que peregrinemos siempre derecho, adelante y hacia arriba. Él nos dio una guía clara, definitiva y exacta, con instrucciones específicas de cómo vivir nuestra vida y las razones principales para ello. La llave del éxito es abrir ese libro, estudiar sus palabras de verdad y moldear nuestras vidas de acuerdo con ello. El secreto del éxito está en la Toráh, y esta encarnada. La clave de tu éxito está en conocer al Mesías (Juan 17:3).

¡Las Siete Cosas que la Instrucción del Eterno te aconseja dejar de hacer ya mismo!

 Diariamente, y desde lo más profundo del corazón, redimidos de todas las naciones me consultan acerca de cómo deben hacer para vivir una vida acorde a la intención del Eterno Dios. Considerando esas sinceras inquietudes, he dedicado un tiempo especial para responder por escrito lo que aquellos me demandan y, a la vez, servir a todos los que están en este momento conectados con estas líneas pastorales.
1.- Debes dejar las malas amistades.
«No erréis; los malos compañeros corrompen el buen carácter».
(1 Corintios 15:33)
Debemos escoger nuestros amigos de acuerdo con los principios bíblicos, porque de otra manera corremos riesgos graves. En todas las sendas de la vida deberíamos recordar la advertencia del Espíritu por medio de Pablo:
«No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso» 
(2 Corintios 6:14-18)
Separarse por causa de la verdad no es aislarse. Significa asociarse con las personas adecuadas para fines correctos y en el momento apropiado. De lo contrario cosecharemos los frutos de la advertencia que por medio de Santiago nos hace Dios:
    «¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios» 
(Santiago 4:4).
2.- Debes dejar de No enfrentar tus problemas.
Recuerda que el propósito eterno de Dios es perfecto y Él hará que sí o sí se cumpla en ti.
Primeramente, confía en que todo está bajo el control de la maravillosa soberanía del Eterno y Su maravillosa Providencia. El Eterno sabe lo que es mejor para ti y en su corazón tiene presente tus mejores intereses. Él le dijo a Jeremías: «los planes que tengo para ti son planes para prosperarte y no para dañarte, planes para darte esperanza y un futuro» (Jeremías 29:11). José entendió esta verdad cuando les dijo a sus hermanos que lo habían vendido como esclavo: «Ustedes pensaron dañarme, pero Dios lo pensó para bien» (Génesis 50:20). El rey Ezequías se hizo eco del mismo sentimiento al referirse a su enfermedad mortal: «Fue por mi propio bien que yo pasé ese tiempo tan difícil» (Isaías 38:17).
Siempre que Yahvéh te diga no a tu pedido de alivio, recuerda: «Dios está haciendo lo mejor para nosotros, entrenándonos para vivir para Él de la mejor y más sana manera» (Hebreos 12:10).
Si estás enfrentando un problema ahora mismo, no preguntes «¿Por qué a mí Dios?» Pregunta en cambio: «¿Qué quieres Señor que aprenda?«. Después confía en el Eterno Dios y sigue haciendo lo que es correcto.
«Ustedes necesitan tener fortaleza en el sufrimiento, para hacer la voluntad de Dios y recibir así lo que él ha prometido».
(Hebreos 10:36)
3.- Debes dejar de mentirte.
«Pero no basta con oír el mensaje; hay que ponerlo en práctica, pues de lo contrario se estarían engañando ustedes mismos».
(Santiago 1:22)
¿Engañarse a uno mismo? Quizás esta idea nos parezca poco probable o incluso imposible. Pero es obvio que si el Eterno Dios nos advierte es por algo. Vale la pena, por lo tanto, que examinemos cómo podríamos caer en el auto-engaño y cuáles son algunas formas equivocadas de razonar que podrían llevarnos a ello.
¿Cómo podemos evitar que echen raíces en nuestra mente razonamientos erróneos que nos conduzcan al auto-engaño? Esforzándonos en todo momento por tener claro cuál es “la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios” (Rom. 12:2).
Uno de los mejores medios para lograrlo es estudar la Biblia a diario. De este modo, también conseguiremos que se fortalezca nuestra convicción de que el Eterno siempre interviene en el momento designado (Hab. 2:3).
4.- Tienes que dejar de complacer a las demás personas.
 “Si tienes miedo de la gente, tú mismo te tiendes una trampa;
pero si confías en Dios estarás fuera de peligro.”
(Proverbios 29:25 TLA)

Cuando nos preocupamos de lo que piensen los demás, dejamos que nos controlen. Perdemos mucho tiempo y energía tratando de averiguar lo que otros quieren que seamos y luego tratar de llegar a ser como ellos quieren.
Preocuparse por lo que otras personas piensan es peligroso, porque somos más propensos a ceder a la crítica. Esto significa que no siempre hacemos lo correcto, sino que hacemos lo que todo el mundo quiere que hagamos.
Y estamos en peligro de perder lo mejor del Eterno Dios, porque estamos tan preocupados por lo que los demás quieren que hagamos que no podemos dejar de pensar en lo que Yahvéh quiere que hagamos.
Te pido que tengas en cuenta estos tres hechos:
    Hecho # 1: No se puede complacer a todo el mundo. Ni siquiera Dios puede complacer a todos. Una persona ora para que llueva, otra ora para que sea soleado. ¿A quién Dios va a contestar? Dios no puede complacer a todo el mundo. Sólo un tonto trataría de hacer lo que ni siquiera Dios puede hacer.
    Hecho # 2: No es necesario complacer a todo el mundo. Hay un mito que dice que debes ser amado y aprobado por todo el mundo con el fin de ser feliz. Eso no es cierto. No tienes que complacer a todos con el fin de ser feliz en la vida.
    Hecho # 3: El rechazo no arruina tu vida. Duele, claro. No es divertido. Es incómodo. Pero el rechazo no arruina tu vida a menos que se lo permitas.
¡Deja de tratar de complacer a todo el mundo! Recuerda que nadie puede hacerte sentir inferior a menos que le des permiso.
5.- Tienes que dejar de aferrarte al pasado.
 
«Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios
en Cristo Jesús».
(Filipenses 3:13,14)

 

En este pasaje, el apóstol Pablo dice que una de las cosas que se esforzó por hacer fue “olvidar lo que queda atrás”. Seguramente Pablo trató de arreglar errores que había cometido antes y descubrió lo complicado e imposible que era. Sólo hay una cosa que podemos hacer con el pasado y es ¡dárselo al Eterno!

Cuando permitimos que Yahvéh tome control de nuestros desórdenes y los torne en milagros, el Padre tiene la habilidad de usar los errores que cometemos para nuestro bien, si sólo confiamos en Él.

Es importante dejar de pensar en el pasado para poder ver el diseño del Eterno Dios para hoy. No debes aferrarme al pasado por que entonces tu vida no podrá ver con claridad el hoy y no debes tampoco habitar con tu mente sólo en el futuro porque yo no sabes que es lo que el Eterno Dios ha preparado para ti.
¡Deja ya el pasado atrás! ¡Suéltalo!… ¡Deja que se vaya!… ¡Atrévete a decirle adiós!
6.- Deja de actuar como si todo estuviese bien. Si sientes la necesidad de llorar y desahogarte, hazlo.
 
«Bienaventurados los que lloran porque serán consolados …»
(Mateo 5:4)
Cuando los hombres de este sistema de cosas escuchan esta frase su reacción es decir, “¡qué tontería!» El llorar es algo que ellos intentan evitar. La filosofía de este mundo es: “olvídate de tus problemas. Alégrate”. El sistema de cosas está organizado para ayudar a la gente a alejarse del lloro. El entretenimiento es una de las grandes industrias. La televisión y la radio ofrecen una dieta amplia de risa. Al contrario, la Biblia dice “bienaventurados los que lloran”.
El lado opuesto de esto se encuentra en Lucas 6:25. Allá dice, “¡Ay de vosotros, los que ahora ríes! Porque lamentaréis y lloraréis”. Es una condenación de la indiferencia del mundo hacia a lo que es de suma importancia.
El Mesías Yeshúa habla de «llorar» como se llora la muerte de un ser querido. Significa llo­rar intensamente. No se refiere al «llorar» por ambiciones fallidas, ni por haber perdido riquezas, ni por haber sido avergonzado, ni por haber sido castigado por alguna maldad. No hay bendiciones para los que lloran por estas causas, a menos que se arrepienta. Tampoco promete bendición para aquellas almas pesimistas que viven lloriqueando por su mala suerte, diciendo que todo el mundo está en contra suya. Esta bendición se pronuncia sobre los que lloran:
(1) por los pecados propios,
(2) por los pecados de otros, y
(3) por el sufrimiento y la tristeza que hay en el mundo.
El llorar no es en sí una bendición, pero si produce arrepentimiento (teshuvá) y obediencia, trae bendición.
7.- Deja de quejarte y se agradecido.
“Aconteció que el pueblo se quejó a oídos del Señor… y ardió su ira. [y] consumió uno de los extremos del campamento” 
(Números 11:1)
Quejarse es una manera habitual hoy día en nuestras vidas de poder conseguir cosas o de poder creer que nos faltan cosas. Mentalmente nuestra sociedad el que no se queja no tiene.
¿A quien dañas realmente cuando te quejas?:
(a) A ti mismo. La queja conduce al enfado, a la amargura, y hasta a la depresión. El Señor te ama, y no desea que te dañes a ti mismo;
(b) A tu relación con el Eterno Dios. La queja cuestiona su carácter; de hecho es como si dijéramos: “Señor, lo has estropeado; tuviste la oportunidad de complacerme, pero al final lo has echado a perder”;
(c) A otros. Nadie disfruta siendo “miembro de la Brigada de los quejumbrosos”. Tus pensamientos negativos afectan a los que te rodean.
¿Alguna vez te has parado a pensar por qué el quejarse es tan popular, cuando en realidad no produce ningún cambio? ¡Porque ello satisface nuestra naturaleza egoísta!
Cada uno de nosotros tiene algo en su vida, acerca de lo cual ¡Dios no quiere escuchar ni una sola queja!
Es duro vivir con la adversidad, pero debes comprender esto: cuando te quejas, pierdes el derecho a la gracia divina que te permitirá sobrellevarla. La fortaleza y el gozo necesarios para experimentar la victoria están a nuestro alcance, pero si elegimos quejarnos o aferrarnos al “ídolo de una vida perfecta”, la perdemos.
En la epístola a los Hebreos, capítulo 13, versículo 17, dice que la queja no trae provecho, no trae satisfacción. En Santiago, capítulo 5, versículo 9, dice que la queja trae condenación. El murmurar, el quejarnos delante del Señor trae condenación. ¿No crees que es una actitud que deberíamos cambiar?
Hay muchas personas que darían cualquier cosa para estar en tu situación, mira a tu alrededor y aprecia y valora lo que tienes. Por lo tanto, en vez de quejarte sé agradecido. Ser agradecido es lo que moverá al Eterno Dios para impartirte fuerza.
Dice 1 Tesalonicenses 5:18 (PDT): «Den gracias a Dios siempre, esto es lo que él quiere para ustedes en Cristo Jesús.«
Dar gracias es la voluntad del Eterno Dios para nosotros. Esto es muy importante, según lo que expresa la primera carta a los tesalonicenses, Dios está esperando que nosotros como creyentes seamos agradecidos en todo momento. Entiéndelo cuando eres agradecido, estás cumpliendo con Su voluntad.
Más que nunca debemos comprender que el agradecimiento es clave para la multiplicación. El agradecimiento es clave para la extensión en nuestras vidas.
¡Los agradecidos serán los próximos líderes, prósperos, multiplicadores! … ¡De los agradecidos será todo lo prometido por el Eterno Dios!
¡Anhelo que estos tips de fe te permitan conectarte en plenitud con la Intención bendita del Eterno Dios!
¡Shalom!

Las Señales claras de que estás Deprimido…

Una lectora y seguidora de este blog, escribió un correo consultándome acerca de cuáles son los síntomas de una depresión ya que en estos últimos meses encuentra muy costoso mantenerse con su ánimo en alto.

Pues bien, desde mis 25 años años de ministrar sanidad al alma humana, me atrevo a dar los siguientes síntomas que pueden ser una señal de esa cautividad denominada por la ciencia depresión:
 §  Siempre estás de ánimo triste, te da mucha ansiedad o no le encuentras “sentido” a las cosas.
§  No duermes bien o tienes cambios en los hábitos de sueño.
 §  Insatisfacción y desinterés por actividades que antes disfrutaba, incluyendo el sexo.
 §  Inquietud e irritabilidad.
 §  Reducción del apetito, pérdida de peso o aumento del apetito y aumento de peso.
§  Síntomas físicos persistentes que no responden a tratamiento, tal como dolor crónico o trastornos digestivos, dolores de cabeza.
§  Dificultad para concentrarse en el trabajo o la escuela. No sientes ganas de trabajar  o tienes dificultad para recordar cosas o tomar decisiones.
§  Fatiga o pérdida de energía.
 §  Sentimientos de culpa, desesperanza o inutilidad.
 §  Pensamientos distorsionados. Es decir, la manera de razonar, sentir y percibir la realidad se ve afectada por tu visión pesimista y sin esperanzas.
§  Pensamientos de suicidio o muerte

Si al leerlas y autoanalizarte con ellas descubres que vienes padeciendo cinco o más de estos síntomas, durante más de dos semanas, podrías tener una depresión clínica. Es preciso consultar inmediatamente con un médico o profesional de la salud mental.

Luego de dicha consulta, y con el diagnóstico concreto, te sugiero contactarte con mi persona mediante un comentario a fin de comenzar una terapia espiritual que libere a tu alma de esa zona de cautividad.

Lo único que tengo para decirte ahora es que la depresión es una enfermedad que necesita atención inmediata. Examínate,  mira cuales son las área de tu vida que debes cambiar. Vincúlate nuevamente a ti mismo.  Muchas veces ponemos más atención a los que nos rodean, y nos olvidamos de que también nos debemos atención. Si estás deprimido, quiere decir que te encuentras desvinculado o desvinculada de ti: ¡encuéntrate!  Busca dentro de ti y pregúntale a Dios ¿qué necesito cambiar? No temas, si estos aspectos negativos en tu vida pretenden dañarte y hacerte mal. El Eterno Dios puede liberarte de todo eso. Él escucha tus suplicas y te garantiza esta promesa:

“El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza”
(Salmo 34:18)

Además, el Eterno Abba (Padre) te dice también estas palabras:

“No temas, que yo te he libertado, yo te llamé por tu nombre, tú eres mío. Si tienes que pasar por el agua, yo estaré contigo, si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás; si tienes que pasar por el fuego, no te quemarás, las llamas no arderán en ti”.
(Isaías 43:1-2)
¡Tenlas siempre presente!

¡Seas muy bendecido/a en Su Shalom!

P.A. David Nesher

(P.D.: Si te has dado cuenta que algunas ¬o todas¬ de estas señales están presentes en tu vida, y estás precisando la ayuda de un pneumoterapeuta, te invito a tomar contacto conmigo escribiendo en la sección CONTACTO)

Oración para comenzar a estudiar

Bendito y Eterno Dios,
mi Creador,
Tú eres el Altísimo, 
el principio y fuente verdadera de Luz y Sabiduría.Te pido  que infundas el rayo de tu claridad sobre las tinieblas de mi inteligencia,
removiendo la doble oscuridad con la que nací: 
la del pecado y la ignorancia.

¡Tú, que haces elocuentes las lenguas de los pequeños, instruye la mía, e infunde en mis labios la gracia de tu bendición!

Dame penetración para entender,
memoria para retener, 
método y facilidad para atender, 
sutileza para interpretar
y gracia abundante para hablar.

Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar.

¡Oh Señor! Eterno Dios que vives y reinas por los siglos de los siglos!

 Amén

Autor: Tomas de Aquino

Características de los Novios Violentos.

  • El novio o acompañante de una muchacha controla todo lo que ella hace, exige explicaciones por todo y pretende conocer hasta su pensamiento más recóndito pues no quiere que tenga “secretos con él”.
  • Quiere saber con lujo de detalles adónde va, dónde estuvo, con quiénes se encontró o a quiénes va a ver, los horarios y el tiempo que permaneció en cada lugar, cuánto tiempo estará afuera y el horario de regreso, lo cual comprobará con sucesivos llamados telefónicos o“pasadas” por la casa de ella.
  • De manera permanente vigila, critica o pretende que ella cambie su manera de vestir, de peinarse, de maquillarse, de hablar o de comportarse.
  • Formula prohibiciones o amenazas respecto de los estudios, el trabajo, las costumbres, las actividades o las relaciones que desarrolla la joven.
  • Fiscaliza a los parientes, los amigos, los vecinos, los compañeros de estudio o trabajo, sospechando, desconfiando o criticándolos luego de querer conocerlos a todos para ver cómo son.
  • Hace escándalos en público o en privado por lo que ella u otros dijeron o hicieron.
  • Deja plantada a la novia en salidas o reuniones, sin explicar ni aclarar los motivos de su reacción.
  • No expresa ni habla acerca de lo que piensa, lo que siente o lo que desea, pero pretende que ella adivine todo lo que le sucede y actúe de manera satisfactoria, sin que él deba molestarse en comunicar nada.
  • A veces da órdenes y otras “mata” con el silencio, con las actitudes hurañas, con la hosquedad o el mutismo, que no abandona aunque obtenga lo que esperaba o le hagan el gusto.
  • Demuestra frustración y enojo por todo lo que no resulta como él quiere, sin distinguir lo importante de lo superfluo.
  • Culpa a la novia de todo lo que sucede y la convence de que es culpable, dando vuelta las cosas hasta confundirla o dejarla cansada e impotente.
  • No reconoce ninguna responsabilidad sobre la relación ni sobre lo que les sucede a ambos.
  • No pide disculpas para nada.
  • Compara a la muchacha con otras personas, dejándola incómoda y humillada. “Si te parecieras a fulana yo no tendría que…”; “Por lo menos mengana hace las cosas bien y no como vos que…”
  • Impone reglas sobre la relación (días, horarios, tipos de salidas, etcétera) de acuerdo con su exclusiva conveniencia.
  • Ejerce la doble moral “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”, reservándose el derecho de realizar cosas que le impide hacer a la novia.
  • Obliga a la muchacha a formar una alianza con él para aislarse o enfrentar a los demás. (Puede llegar a proponer pactos suicidas).
  • Ante cualquier pregunta o cuestionamiento de ella, declara que los parientes o amigos “le llenan la cabeza” contra él, que no lo quieren y que están “envenenando” el afecto entre ellos, que los otros “sienten celos” o envidia de su relación. Así desvía la cuestión y nunca responde por su conducta.
  • Amenaza a su novia con abandonarla si no hace todo lo que él desea.
  • Induce sentimientos de lástima, al justificarse o insistir con su vida desdichada o su infancia infeliz.
  • No acepta formular o discutir planes para el futuro. No se compromete ni busca acuerdos para mejorar la relación.
  • Recibe cariños, mimos y atenciones, pero nunca los retribuye.
  • Pretende que lo acepten tal cual es y acusa de “castradora” o posesiva a la novia si hace alguna observación sobre sus actitudes.
  • Nunca aprueba ni estimula de manera auténtica los actos o cualidades de la muchacha.
  • Es poco sociable, se aísla y es desconsiderado con la familia y los amigos de ella.
  • Es susceptible y está pendiente de lo que se diga o se comente sobre él. Se ofende rápido y cree que los demás andan atrás de lo que hace.
  • Pone a prueba, con subterfugios y engaños, el amor de su novia, le pone trampas para ver si lo engaña, para averiguar si miente, si lo quiere, etcétera.
  • Es caprichoso, cambiante y contradictorio, Dice que no se va a dejar dominar.
  • Se niega a conversar o a discutir con franqueza acerca de los conflictos o los desacuerdos de la pareja.
  • Mantiene en vilo a la novia en fiestas y reuniones, coqueteando con otras de manera abierta o solapada.
  • Es seductor y simpático con todos, pero a ella la trata con crueldad.
  • Decide por su cuenta, sin consultar ni pedir opinión a la novia, ni siquiera en cosas que le atañen a ella sola.
  • Promete cambios y mejoras de sus defectos o de sus adicciones. Nunca cumple, pero siempre renueva sus ofrecimientos de modificarse.
  • Piensa que las mujeres son inferiores y deben obedecer a los hombres. O no lo dice, pero actúa de acuerdo con este principio.
  • Para obligarla a mantener relaciones sexuales, pone en práctica toda clase de artimañas: la acusa de anticuada, pone en duda sus sentimientos o su amor por él, la acusa de frígida, la avergüenza haciéndola sentir como un bicho raro, como si fuera la única en el mundo que no se acuesta con el novio, le reprocha que a ella no le interesa que él “se caliente y no pueda desahogarse”, amenaza con que se va a buscar a otras para acostarse con ellas, pone en duda su salud o su espontaneidad, dice que tiene “miedo de convertirse en mujer”, le critica su atadura a los principios de los padres o de una religión o por sostener —según él— una moral “inservible”.
  • Se burla, habla groseramente o en términos agraviantes acerca de las mujeres en general. Es una amenaza velada, para que la novia no se parezca al resto de las mujeres y sea sólo como a él le gusta.
  • Es bueno y cumplidor en el trabajo, pero con la novia siempre llega tarde, no cumple lo prometido y se muestra irresponsable por sus olvidos o descuidos.
  • Transforma todo en bromas o utiliza el humor para cubrir sus actos de irresponsabilidad, restándole importancia a sus incumplimientos.
  • Utiliza algún dato del pasado de la novia, o lo que conoce de sus otras relaciones, para efectuarle reproches o acusaciones o para probar su desconfianza en ella y en su amor.
  • Exagera defectos de la chica haciéndola sentir culpable y descalificada.
  • Deja de hablar o desaparece por varios días, sin dar explicaciones, como manera de demostrar sus enojos.
  • Se muestra condescendiente y magnánimo, como si fuera un ser superior tratando con una nenita.
  • No le presta atención a ella y con prepotencia asegura saber más o tener más experiencia.
  • Se muestra protector y paternal. “Yo sé lo que es bueno para vos, quiero lo mejor para vos, hago lo mejor para vos”. (Acá hay que reemplazar el “para vos” por el “para mí” y se captarán las verdaderas intenciones.)
  • Se irrita y tiene estallidos de violencia. Luego actúa como si no hubiera pasado nada y deja a todos desorientados y confusos.
  • Se burla de los enojos de ella.
  • Acusa injustamente a su novia de coquetear, salir o verse con otros hombres. La cela y acusa de “acostarse con otros”.
  • Mezcla el afecto con las discusiones haciendo notar que, si ella no piensa como él, no podrá seguir queriéndola.
  • Siempre da más importancia a lo que le pasó a él que a lo que le sucedió a ella.
  • Utiliza nombres, diminutivos o términos que a ella no le agradan, porque siente que la disminuyen o ridiculizan.
  • Tiene antecedentes policiales o se ha visto envuelto en asuntos un poco turbios o nunca aclarados del todo.
  • Está convencido de que sus negocios, sus estudios o sus obligaciones son lo más importante del mundo y lo fundamental de su vida. Exige que la novia se adapte a eso.
  • Su forma de expresarse es grosera; constantemente utiliza palabras vulgares y habla en términos de acciones violentas: “los reventamos; a esos los vamos a matar; si viene le rompo la cara; a esa habría que darle una paliza; éste se está buscando una piña; los jodimos, los cogimos, les rompimos el culo, le voy a cagar la vida, etcétera. Es fundamental recordar que un alto índice de violencia verbal pronostica actos de violencia física a corto o mediano plazo.
  • Expresa prejuicios religiosos, raciales o sexuales y los fundamenta de manera colérica y encendida. Tiene rasgos de fanatismo.
  • Es desconsiderado y violento al mantener relaciones sexuales. Se enoja si ella en algún momento no lo desea.
  • Es impulsivo e intolerante. Impone su voluntad en el terreno sexual, sin tener en cuenta las necesidades femeninas.
  • Aunque sea una vez, le pegó una bofetada a la novia, le dio empujones, le retorció un brazo, le apretó el cuello o la tomó fuertemente de los cabellos.
Fuente:  «Hombres Violentos – Mujeres Maltratadas» – Aportes a la Investigación y Tratamiento de un Problema Social. (Capítulo 4 «Novias Maltratadas». Por Graciela Ferreira. Editorial Sudamericana.

Campaña China contra el Divorcio: VIDEO «El Abrazo»

«¡Pues yo odio el divorcio! —dice el Señor, Dios de Israel—. Divorciarte de tu esposa es abrumarla de crueldad —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales—. Por eso guarda tu corazón; y no le seas infiel a tu esposa».
(Malaquías 2:16)

China está siendo afectada en sus cimientos por la ola de divorcios que día a día destruye un sin número de hogares. Dicha situación ha llegado al punto de considerarse un problema social que tiene  a las autoridades locales en serias encrucijadas y planteamientos.
Según los especialistas, este fenómeno social refleja la inestabilidad emocional existente como una consecuencia del crecimiento económico y la modernización acelerada de aquel país. Además, este fenómeno está ocurriendo específicamente entre aquellos que pertenecen a la denominada “generación Y”, conformada por todos los nacidos tras el año 1980. Dichos jóvenes, frutos de la famosa política del «hijo único», están acostumbrados a tenerlo todo de tal modo que sus egos vibran caprichosamente al rojo vivo por lo que después, cuando se fastidian, no se toleran entre ellos mismos, decidiendo rápidamente por el divorcio como solución.
Las estadísticas sostienen que desde el año 2010 al 2013 entre dos y tres millones de matrimonios chinos solicitaron un divorcio. Según las autoridades del país asiático, en tan sólo una década los matrimonios fracasados se duplicaron.
Ante tanta carga social, una agencia de publicidad creó un comercial de shampoo en Hong Kong, que actúa como consejero matrimonial .
El anuncio da seguimiento a una pareja al borde del divorcio. Pero la esposa sólo firmará los papeles con una condición: su esposo debe estar de acuerdo en abrazarla todos los días durante un mes.

 

Así comienza con la mujer recordando diferentes puntos de referencia de su relación -cuando le propone matrimonio, donde se dieron su primer beso- y ella pide un abrazo. Si bien no hay escenas donde se lave el cabello antes de sus encuentros, las cosas se intensifican en el pelo del marido.

 

El lugar es hermoso y cinematográficamente actúa como un anuncio de servicio público. En el comercial se afirma que, de 3 millones de parejas chinas que se divorciaron el año pasado, 100,000 se han reconciliado, decidiendo darse una segunda oportunidad después de esta campaña.
Entiendo que el amor de pareja (eros) es algo que en muchos casos no puede predecirse, que llega a la vida y punto, pero una cosa muy diferente es que llegue, y otra es ser capaz de mantenerlo y hacerlo crecer.
En la tarea de aconsejar parejas diariamente he descubierto que amar para siempre se torna en una tarea difícil para ambos cónyuges y ser fiel a las palabras que un día pronunciamos, aún más; pero este video ayuda a entender algo: siempre se puede volver a amar aunque parezca imposible.
Si queremos que las grandes cosas vuelvan a suceder en nuestra pareja, una actitud mental importante consiste en volver a intentar, insistiendo una y otra vez en la valoración de los momentos fundamentales de la relación. Muchas veces será necesario recordarlos, traerlos nuevamente a la vida, rescatar del olvido las palabras y las promesas que se hicieron. Otras tantas, será importante recordar lo que significa compromiso y el valor que tiene en nuestra vida.
Yo sé que muchos dirán que eso es forzar lo imposible, pero si fuéramos sinceros, muchas cosas en nuestra vida sólo tienen un final feliz y de calidad total simplemente porque nos esforzamos. Casi todas las metas que hemos alcanzados y los premios que con ellas hemos obtenido surgieron de nuestra actitud de forzar lo imposible para que así sea.

Por último, recuerden que los pequeños detalles es lo que de verdad importa en una relación de pareja. Por eso, se requiere el trabajo en equipo de recordarlos y reavivarlos en el poder que da la fe. Mejor encuentra siempre un espacios para ser el amigo de tu esposo o esposa.Cada uno tómense todo el tiempo necesario con esos pequeños detalles que hacen la diferencia, y no se olviden de abrazarse lo más que puedan.

¡Que tengan un feliz matrimonio!