Por P.A. David Nesher
¡Bienvenido, peregrino del alma!
Durante las noches del mes Kislev, los sueños nos llaman, y una Luz oculta despierta en nuestras almas, como llama en aceite de olivo. Hemos entrado en Kislev, el mes de los sueños, un tiempo donde las dimensiones de la existencia se pliegan, y se nos ofrece una oportunidad inigualable para la rectificación de nuestra vida.
Este mes no es solo un ciclo en el calendario del SEÑOR; es una ventana cósmica que se abre a la humanidad.
Este es el mes donde como dice una canción «sobre el río del sueño fluyen visiones» y «el Mesías camina en constelaciones». Nuestra tarea hoy es descifrar el mecanismo místico que permite esta conexión.
El Portal Cósmico (Shaar) y la Visión Profética.
El inicio de Kislev, marcado por Rosh Jodesh (luna nueva), es fundamental, ya que activa la apertura de un gran portal o gran portón llamado Shaar.
El catalizador de esta apertura dimensional es Rosh Jodesh (el día de la luna nueva). Nuestra comprensión mística de este día se basa en la revelación que recibió el Profeta Yejezkel (Ezequiel), quien acostumbrado a ver a través de «ventanas cósmicas», nos proporciona la clave en el capítulo 46, versículo 1:
«Así ha dicho Adonay Yahwe: la puerta del atrio de adentro que mira al oriente estará cerrada los seis días de trabajo; y el día de Shabbat se abrirá; se abrirá también en el día de la luna nueva»
Yejezquel estaba acostumbrado a ver espiritualmente a través de ventanas cósmicas y percibió que la puerta del atrio que mira al oriente (kadá o kadín), la ventana cósmica donde emanan todas las bendiciones, estará cerrada los seis días de trabajo, pero se abrirá el día de Shabat y el día de la luna nueva.
Es interesante saber que la palabra utilizada en el versículo arriba citado, no es Delet (puerta), sino Shaar, que significa «portón o portal». Debido a la profunda relación de Yejezkel con las visiones interdimensionales (él lograba ver «ruedas dentro de ruedas, que no es otra cosa que mundos sobre mundos o dimensiones sobre dimensiones»), esta palabra adquiere una connotación de portal dimensional. Este Shaar dimensional dura 24 horas.
El texto profético comienza con la frase (en hebreo «כֹּֽה־אָמַר֮ אֲדֹנָ֣י יְהוִה֒» – «Koamar Adonay Yahveh«). Esta frase es clave para entender la importancia del portal. El profeta revela que la apertura establece una conexión muy importante entre el mundo inferior (Adonay o Malkut) y el mundo superior (Yahveh o Binah).
El Zohar afirma que los profetas contemplaron las visiones divinas a través de una ventana (un «espejo que no brilla»):
«Todos los profetas contemplaron las visiones divinas a través de un espejo que no brilla»
Esta frase se refiere directamente a una ventana, el mecanismo a través del cual la Luz Oculta y las visiones fluyen sobre el río del sueño. En Kislev, tenemos el registro de al menos diez sueños famosos en las Escrituras, incluyendo los de Jacob, José, y Faraón.
Los Sueños: La Ventana del Alma
La energía de este portal cósmico se manifiesta en nuestro interior a través de los sueños. El misterio del sueño es que la palabra hebrea para sueño es jalom (חלום) y la palabra para ventana es jalon (חלון)son prácticamente la misma.
Un sueño no es otra cosa que una ventana que se abre. Cuando dormimos, nuestra alma se desprende y se conecta a otros mundos paralelos o dimensiones.
En Kislev, hay al menos diez sueños famosos registrados en las escrituras (incluyendo los de Jacob, José, el copero, el panadero y Faraón) que se estudian en las porciones que corresponden a este mes.
Benjamín: El Portal que Garantiza la Oración
El espíritu de la Profecía en este mes está regido por la Tribu de Benjamín (Binyamim). Benjamín es esencial porque es el guardián del Santo Lugar, templo eterno que vuelve a brillar, ya que el Templo fue edificado en su porción territorial. La función simbólica de la tribu de Benjamín es garantizar que esta apertura se traduzca en oración efectiva.
Según los midrashim, aunque Benjamín fue notable por su silencio estratégico (pues no reveló a su padre Jacob que Yosef había sido vendido, respetando que el Creador no se lo había comunicado a su profeta), Kislev es el momento de «abrir la boca» y hablar.
La clave mística reside en la piedra de Benjamín: Yashpe (Jaspe). Yashpe se interpreta como «yesh peh» o «yash peh», que significa «hay boca» o «hay portal». La apertura de este «portal de la boca» hace de Kislev un tiempo muy propicio para la oración y las peticiones.
Cuando oramos en este mes, los mundos se desdoblan y se «pegan mucho». Las oraciones son escuchadas como si estuviéramos prácticamente de boca a boca con el Creador a través de la intercesión del Mesías.
La Lucha y la Luz de Kislev
Kislev también nos llama a una batalla espiritual, representada por la constelación de Sagitario (el arquero, o Keshet en hebreo).
Esta es una batalla contra el razonamiento racionalista, la lógica griega contra la emunah que el Eterno le dio a Abraham y su Simiente. Su punto culminante es Janucá (Hanukkah) el 25 de Kislev, cuando los Macabeos lucharon contra el pensamiento griego, que aún puede alojarse en nuestras conciencias. Los Macabeos, cuyo lema o grito de guerra era Macabí, acrónimo que significa «¿Quién como tú entre los poderosos, Yahveh?» (Mikamoja baelím Yahveh), nos recuerdan que, aunque necesitemos la lógica y las matemáticas, esa no es nuestra base de creencia
El 25 de Kislev tiene un antecedente místico: fue la fecha en la época de Moshé en que se terminó de hacer el Mishcán (Tabernáculo), aunque no se inauguró en ese día, sino que hubo que esperar tres meses (tevet, shevat y adar) hasta el primero de aviv en que ocurrió por fin ese maravilloso evento.
El 25 de Kislev, a través del espíritu de Janucá, celebramos la reinauguración del Templo, la luz primordial, y la superación del exilio interno.
En resumen, Kislev es un regalo cósmico que nos ofrece tres beneficios cósmicos:
1. La apertura dimensional (Shaar) revelada por Yjesquel en Rosh Jodesh.
2. El vehículo del sueño (Jalom) como nuestra ventana personal a esas dimensiones.
3. El portal de la oración (Yashpe) activado por Benjamín, que garantiza una conexión directa y efectiva
Reflexión y Acción:
En este mes, la letra que reina es Samej (Samc), que representa el apoyo y el soporte, con una forma redonda como un infinito. Por lo cual este mes de milagros, mes de luces y de alegría, es el tiempo para aprovechar la energía de Samej (el apoyo) y la Luz oculta. Cuando oramos, el Santuario Celestial se desdobla. No perdamos la fe en orar
Aprovechemos la apertura del Shaar de Rosh Jodesh. El Mesías camina en constelaciones, y las visiones fluyen sobre el río del sueño. Si el espíritu (o mentalidad mesiánica) de Benjamín guarda el santo lugar y su piedra nos grita «hay boca», este es el momento de usar esa ventana dimensional (el sueño) y ese portal de oración (el habla) para pedir la luz y la rectificación que necesitamos.
Deseo para ti que la Luz oculta despierte en nosotros, «Como llama en aceite de olivo». Que la conexión Adonay-Yahveh sea plena, y que nuestras peticiones sean tomadas en este tiempo donde el cielo y la tierra están, literalmente, «boca a boca».
¡Mucha bendición, de principio a fin, en este mes de Kislev!

