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¿Principiantes del Éxito o Peregrinos de Propósito?

Me contaron la historia de un  joven que tenía la anécdota curiosa en su vida de haber obtenido el cinturón amarillo en cinco estilos distintos de karate.

Resulta que cuando este muchacho estaba en los últimos años de la escuela primaria quedó fascinado por las artes marciales, así que convenció a sus padres de que lo dejaran estudiar karate. Se inscribió en una escuela y aprendió todas las posturas, las patadas y los golpes. Era un alumno muy diligente y, después de casi un año de entrenamiento, estaba listo para su examen de cinturón amarillo, el primer rango. Realizó el examen y lo aprobó.

Poco tiempo después, su familia se mudó a otra ciudad, pero la única escuela de karate que él encontró ahí, practicaba un estilo de karate distinto. Así que comenzó de nuevo con lo básico, con las nuevas posturas, nuevas patadas y nuevos golpes. Otra vez progresó bien, y otra vez tomó su examen para obtener el cinturón amarillo —ahora en este nuevo estilo— y lo aprobó.

Pronto llegó el momento en que tuvo que irse a continuar sus estudios de preparatoria en otro lugar. En esa ciudad de nuevo buscó una escuela de karate, y la única que encontró enseñaba un tercer estilo de karate. Así que comenzó otra vez con lo básico, con nuevas posturas, nuevas patadas y nuevos golpes. Y en este estilo también recibió el cinturón amarillo. A la mitad de su preparatoria, tuvo que cambiar de escuela, y comenzó nuevamente el mismo proceso.

Al final de cinco años de entrenamiento disciplinado, este joven había obtenido el rango de cinturón amarillo en cinco estilos de karate; ¡un principiante! Si hubiera pasado la misma cantidad de tiempo y esfuerzo en un solo estilo, hubiera obtenido el rango de cinturón negro, una maestría. Lo irónico es que se esforzó mucho y trabajó muy duro, pero debido a que su enfoque continuó cambiando y él tenía que comenzar desde el principio una y otra vez, su avance fue obstaculizado. Al final se quedó como un principiante.

En estos últimos diez años de servir con sanación al alma de varones y mujeres a lo largo de las naciones, he notado que el mayor costo para una persona que vive sin un propósito claro es que no llegará ni a una fracción del potencial entregado por el Eterno el día de su concepción. Ese tipo de personas son como el joven karateca de nuestra historia. La mayoría de ellas se pasa la vida cambiando sus prioridades. Como resultado de esto, aquello que era importante en una etapa se vuelve insignificante en otra.

A lo largo de la vida de la gran mayoría de los seres humanos, lo que es preciado y codiciado en una etapa se vuelve devaluado y despreciado cuando las nuevas prioridades impuestas por su entorno social llegan. Las divisas cambian constantemente. El resultado de esto es que mientras a alguien quizá le vaya bien en cada etapa de su vida, la totalidad de lo que logró puede no sumar mucho. Se convirtió en “un cinturón amarillo en cinco estilos”.

Por todo ello, siempre desde mi ministerio inspiro a los corazones humanos que me escuchan a tomar concienicia que el Eterno Dios los quiere permanentemente peregrinando hacia el éxito que permite llegar a la plenitud de Su propósito en el Mesías.

Para ello, siempre que estoy cara a cara con algún escogido que anhela vivir a pleno su propósito aquí en la Tierra, pregunto: «¿Hacia dónde te diriges?» Y esta es la pregunta que aprovecho en este espacio para hacerte a ti, mi amado lector. Y es que el primer principio para llevar una vida exitosa es saber qué es lo que quieres lograr de ella, saber hacia dónde te diriges, conocer tus divisas, saber tu sistema de valores y, entonces, fijar tus metas de acuerdo con eso.

Pero aquí radica el problema. ¿Cómo puede una persona joven saber a dónde lo llevará la vida cuando sea mayor? ¿Cuál ser humano es tan sabio como para saber en dónde se encontrará dentro de veinte años? ¿Cómo puede alguien saber qué considerará valioso cuando se encuentre en una etapa distinta de su vida?

Cuando preguntas a un niño de cinco años: “¿Qué quieres ser cuando crezcas?”, podría responderte que quiere ser bombero o jugador de fútbol o basquetbol. Hasta te dirá que quiere ser un cantante famoso. En realidad, no está diciéndote lo que quiere ser cuando crezca. Él te está diciendo lo que quiere ser ahora, si fuera un adulto.

Te está diciendo, con base en su entendimiento de la vida de cinco años, lo que él valora y considera importante. No puede decirte lo que valorará cuando sea más grande. No tiene manera de saber lo que sentirá que es importante y significativo en ese momento. Te está diciendo lo que quiere ser ahora. Y conforme a su actual entendimiento del mundo, a él le gustaría ser Superman, Batman o un recolector municipal de residuos.

En este sentido, una de las cosas más difíciles para un ser humano es planear el curso de vida que lo haga feliz treinta años hacia el futuro. ¿Cómo es posible que alguien pueda saber lo que va a ser importante para él entonces? ¿Cómo podemos saber lo que consideraremos exitoso entonces?

El Eterno Dios no solamente creó al hombre y lo dejó para que encontrara las respuestas por sí mismo. Yahvéh no diseñó un mundo entero para el hombre, colocándolo dentro de éste con una misión y después haciéndose a un lado, diciendo: “Pero no voy a decirte cuál es. Es secreto. Tú tienes que adivinarlo”. No. El Eterno no obra de esa manera. Él es amor, y nos ha amado con amor eterno para que peregrinemos siempre derecho, adelante y hacia arriba. Él nos dio una guía clara, definitiva y exacta, con instrucciones específicas de cómo vivir nuestra vida y las razones principales para ello. La llave del éxito es abrir ese libro, estudiar sus palabras de verdad y moldear nuestras vidas de acuerdo con ello. El secreto del éxito está en la Toráh, y esta encarnada. La clave de tu éxito está en conocer al Mesías (Juan 17:3).

Decálogo para romper los Lazos del Pesimismo

Por experiencia personal he aprendido que existen días en los que parece que nada sale bien o, al menos, las cosas no salen como habían sido planificado al despertar.  Es entonces  cuando nos sentimos completamente inútiles y nos vemos tentado a sumirnos en una profunda tristeza. Desde esta situación todo nos quiere conducir a la ira, que tampoco facilita nada, ya que desde ella caemos en el terrible lazo del lado negativo de la ira: el enojo (Ef. 4:26,31). En definitiva, terminamos mucho peor que como estábamos en ese primer instante de comenzar el día o la semana.

A continuación los invito a considerar un paquete de diez tips que han ayudado a muchos de los varones y mujeres que asisten a mis catequesis a fin de capacitarse para convertirse en seres exageradamente felices.

1º – Di en todo momento: «Esto también pasará»
Siempre debemos ser conscientes que en la vida todo va y viene, tanto lo bueno como lo malo. Las circunstancias son simples herramientas que el Eterno utiliza en su «taller celestial» para conducirnos a la forma final de Su propósito eterno.
En demasiadas ocasiones consideramos que si la cosa está mal, sólo puede ir a peor, y sin embargo, con la llamada de un nuevo día comenzamos a ver la realidad que nos con otros tonos.
Se trata de una idea que todos conocemos, pero que solemos olvidar bajo el peso de la ansiedad cotidiana. Así que antes de desesperarse quizá sea preferible respirar hondo y reposar nuestras
preocupaciones en la almohada, y despertar con una actitud certera que a los que a Dios aman todo ayuda a bien (Rm. 8:28).

2º – Recuerda lo que has conseguido
 

Con gran facilidad lo cotidiano nos conduce a los extremos y pensamos que somos las personas más incapaces del planeta cuando quizá el día anterior pensábamos que no había reto que se nos resistiese. Entendamos que esto no es tan así. Simplemente, debemos intentar que nuestra autoestima salga indemne de estos envites. No debemos pensar acerca de nosotros con más alto concepto de sí que el que debemos tener, ni tampoco con más bajo concepto (Rom. 12:2). ¿Cómo? Será muy útil pararse y escribir una lista de esas cinco metas que pensábamos que nunca alcanzaríamos y que, sin embargo, hemos superado. Es un buen recordatorio de que cuando queremos y, sobre todo, no nos ofuscamos, podemos.

3º – Especialízate en algo.


Tengamos en cuenta que conocer algo en profundidad puede ayudarnos a volver a arrancar en esos momentos en que nos sentimos atrapados. Encontrar algo que nos apasione, en lo que seamos buenos y que disfrutemos puede ser un buen bote salvavidas cuando el mundo parece, de la noche a la mañana, incomprensible y hostil.

 

4º -No te compares con los demás (porque quizá estén peor que tú).


La raíz de muchos de nuestros males se encuentra precisamente en mirar más al vecino que a nuestro propio hogar. Como es habitual, pensamos que lo que hacen los demás es siempre mejor y tendemos a olvidar que debajo de la apariencia de felicidad pueden latir problemas más serios de los que sospechamos. Siempre habrá algún campo en el que destaquemos por encima de los demás (aunque no lo parezca).

La Torah (Instrucción) del Eterno Dios ordena, «No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca» (Éx. 20:17) dando a entender lo peligroso que resulta estar comparándose con los demás.  Esta errada actitud puede conducirnos a los celos y de allí caer en la envidia que nos conducirá a causar en nuestro entorno los flagelos propios de la codicia humana.
El libro de los proverbios aborda las consecuencias de los celos y la envidia en varios pasajes. Proverbios 14:30 incluye las consecuencias físicas de la envidia: «Un corazón en paz le da vida al cuerpo, pero la envidia pudre los huesos«. Proverbios 27:4 enuncia: «Cruel es la ira, e impetuoso el furor, ¿más quién podrá sostenerse delante de los celos?» Los celos tienen una poderosa influencia que incluso puede eclipsar a otras emociones.
La epístola de Santiago, hermano de Yeshúa, incluye algunas de las advertencias más severas de la Biblia en contra de la envidia y los celos . Santiago 3:14-16 dice, «Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis ni mintáis contra la verdad… Porque donde hay celos y contención, habrá perturbación y toda obra perversa«. Este fuerte mandato advierte de las consecuencias devastadoras de los celos. También este apóstol enfatiza, «Deseáis y no tenéis, así que matáis. Codiciáis y no podéis alcanzar, entonces lucháis y combatís, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís sin recibir, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites» (Santiago 4:2-3). De nuevo, aunque el versículo emplea la palabra «codicia» en vez de «celos», el fuerte mensaje comunica una verdad similar.

5º – No quieras demasiado.


¿Conformismo? Quizá, pero solamente para la opinión de los obsesivos materialistas. Las Escrituras a esto lo llaman contentamiento y en verdad es un paradigma que permite el ejercicio de una higiene mental que nos permite mantenernos lejos de las metas inalcanzables cuya persecución tan sólo puede conducirnos a la frustración propia de la carrera frenética del materialismo  individualista.

«Tener contentamiento, junto con la piedad, es gran ganancia en la vida».
(1 Timoteo 6:6)

En Hebreos 13:5 el consejo apostólico nos dice que nuestras costumbres deben ser sin avaricia, «contentos con lo que tenéis ahora«. Alguno de ustedes estará preguntando: ¿Cómo puedo estar contento con lo que tengo ahora? Enseguida vemos el secreto: «Porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré«. Ésta es una excelente razón para no permitir que el descontento controle nuestra vida. ¡Dios mismo está con cada uno de nosotros! ¡Él conoce nuestras necesidades y sabe cuáles son los deseos de nuestro corazón. Al tomar la decisión de mantener el buen hábito del contentamiento, tenemos la plena confianza de que el Eterno Dios nos está apoyando con Su infinita Providencia.
Mantener unas expectativas adecuadas a nuestro momento vital, capacidad de esfuerzo y talento nos ahorrará unos cuantos disgustos y, en lugar de ponernos barreras, conseguirá conducirnos más lejos y promocionarnos a niveles de vida de calidad integral.
Pidámosle a Dios que vaya formando cada día su imagen en nosotras porque allí es donde encontraremos el contentamiento, ¡y eso sí que es una gran ganancia!

 

6º – Socializa y lo verás todo con otros ojos.


Todos necesitamos una cierta dosis de introspección de cuando en cuando, eso está claro. Pero a veces, este tiempo de reflexión es el equivalente al aislamiento que conduce indefectiblemente a la obsesión, la ansiedad y la depresión. Con levantar el teléfono y llamar a uno de nuestros hermanos en la fe y/o líderes mentores para contarle lo que nos atormenta tendremos mucho ganado.

 Pocas cosas mejores para la autoestima que un amistoso consejo a tiempo.

7º – La decepción forma parte de la vida.


El grupo de rock Rolling Stones cantaba «You Can’t Always Get What You Want» («no siempre podrás conseguir lo que quieres«), y cuanto antes lo aprendamos, mejor viviremos. A veces intentamos ir demasiado lejos con nuestros objetivos, y otras veces, simplemente no podemos conseguir lo que queremos, aunque sea asequible.

¿QUIÉN no se ha sentido decepcionado alguna vez? Hasta nuestro Padre celestial, Yahvéh Dios, ha pasado por esa dolorosa experiencia. Por ejemplo, aunque liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto y los bendijo abundantemente, la Biblia dice que ellos “vez tras vez ponían a Dios a prueba, y causaban dolor […] al Santo de Israel” (Salmo 78:41). Aun así, Yahvéh nunca dejó de ser el “Dios feliz” que el apóstol Pablo nos revela (1 Timoteo 1:11).
Aunque el Eterno Dios cuidó de la primera pareja humana, ellos fueron desagradecidos y se rebelaron (Génesis, capítulos 2 y 3). Con el tiempo, su hijo Caín desarrolló una mala actitud y, desoyendo las advertencias divinas, asesinó a su hermano (Génesis 4:1-8). ¿Puede imaginarse lo decepcionado que se sintió Yahvéh?
Sin embargo, aquel desengaño no le robó al Eterno su felicidad. ¿Por qué no? Porque se concentró en su propósito de llenar la Tierra de seres humanos mesiánicos y continuó manifestándose en Su Gracia para lograrlo (Juan 5:17). Con ese objetivo en mente, proporcionó el sacrificio de Cristo y estableció Su Reino (Mateo 6:9, 10; Romanos 5:18, 19). Yahvéh no se concentró en el problema, sino en la solución.
 La Palabra de Dios nos anima a concentrarnos en las cosas positivas, y no torturarnos pensando en lo que podría haber ocurrido o deberíamos haber hecho. En ella leemos:
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad
(Filipenses 4:8).
La mayoría de nosotros solemos exagerar los aspectos negativos cuando sufrimos una decepción. Por ejemplo, nuestros esfuerzos por criar un hijo, obtener un empleo o predicar las buenas nuevas en un campo extranjero tal vez no den los frutos esperados. Puede que pensemos: “Soy un total fracaso”. Pero tal como el decepcionante comienzo de la familia humana no hizo de Dios un fracasado, nosotros no somos un fracaso solo porque las cosas no nos salgan bien a la primera (Deuteronomio 32:4, 5).
¡No huyamos de los sentimientos, pero tampoco pretendamos que guíen nuestra vida!

8º – Vence todo tipo de miedo.

 

La realidad del miedo no es tan solo lo que puede significar, sino el daño que puede hacer en nosotros. Vivir lleno de miedos puede paralizar todos los planes del Eterno Dios con nosotros. La Sagradas Escrituras (La Biblia) nos alienta diciendo:
«Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio«.
(2 Timoteo 1:7)
Es decir, que todo tipo de miedo no viene del Eterno Dios, ni Su voluntad es que estemos angustiados, afligidos y menos temiendo a algo.
Sin embargo, algunas veces estamos temerosos; algunas veces este “espíritu de temor” nos vence, y para vencer este temor necesitamos confiar en y amar a Dios totalmente. Primera de Juan 4:18 nos dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” Sin embargo, nadie es perfecto, y el Eterno Dios lo sabe. Así que Él ha esparcido generosamente ánimo contra el temor a través de la Biblia.
Comenzando desde el libro del Génesis y continuando a través de toda la Biblia hasta el libro de Apocalipsis, Dios nos dice “No temas.”
Uno de los problemas que tiene este sentimiento de inseguridad e impotencia es que termina convirtiéndose en una profecía autocumplida en la que no sólo nos vemos incapaces de hacer lo que no sabemos, sino que terminamos fracasando en aquello en lo que éramos maestros.
Una estrategia para garantizarnos ese inyección de autoestima es localizar una de esas fobias que hemos arrastrado a lo largo de toda nuestra vida (miedo a las alturas, hablar en público) e intentar
hacerle frente. Si lo conseguimos, no sólo habremos superado un obstáculo, sino que recobraremos la confianza perdida. Incluso si fracasamos, el intento nos recordará que no somos unos cobardes.

9º – Haz algo nuevo.


Siempre tengamos en cuenta que el Eterno Dios es un creador, un innovador. Al final de la Biblia, en Apocalipsis 21:5, está escrito: El que estaba sentado en el trono dijo: “¡Yo hago nuevas todas las cosas!” Alabemos a Dios cuya misericordia es nueva cada mañana y quien nos asegura nuestro lugar en la nueva creación.

Todos estamos creados a la imagen de Dios (Imago Dei) y muchas personas muestran una gran creatividad. Podemos reconocer que el cambio es parte de la vida y aceptar ideas nuevas de las personas en nuestras comunidades. A menudo los jóvenes están llenos de ideas. Las personas mayores deben proporcionar la oportunidad para hablar sobre esas ideas y ayudar a los jóvenes a desarrollar respuestas a los desafíos con los que se enfrentarán más adelante en la vida. No todas las ideas nuevas son ideas buenas, de manera que es importante buscar consejo y probar las ideas nuevas para asegurarnos unos a otros que los cambios que ocurran sean consistentes con los propósitos incambiables del Eterno Dios.
Una reciente investigación señalaba que la felicidad tiene forma de “U”, es decir, que los momentos álgidos de la vida se encuentran a los 20 y a los 70 años. ¿Por qué a los veinte? Porque en ese momento, la mayor parte de experiencias que tenemos son vividas por primera vez y la vida parece ofrecer una infinita gama de posibilidades en el futuro. Sin embargo, a medida que el tiempo pasa, es cada vez más difícil escapar de la rutina y encontrar algo verdaderamente nuevo.
Cuando creamos que no somos capaces de hacer nada, busquemos algún reto que no nos hayamos planteado con anterioridad y afrontémoslo.

10º – Pasea.

¿Nada de lo anterior ha funcionado? Quizá todo sea tan fácil como salir a dar una vuelta y, de esa manera, desengrasar nuestra mente. Es una de las maneras más sencillas y baratas de acabar con la fatiga mental, tal y como demostró este mismo año un estudio realizado por la Universidad de Escocia, que indicaba que algunas de las peculiaridades de los paseos por el parque (como la
llamada “fascinación suave”) nos ayudaban a resetear nuestro cerebro y a recuperar la concentración. En definitiva, a volver al punto cero y
recuperar la confianza.

Después de exponer mi «decálogo» contra el pesimismo le digo a cada uno de ustedes:
Cuando hayas hecho todo por luchar, pero no puedas sostener más en alto la cabeza y el final de la lucha te deja cansado, derrotado, sangrando, aturdido, dolorido. ¡Ponte sobre tus pies, refúgiate en los brazos del Señor y sonríele a la derrota!

¡Esa es la verdadera manera de salir victorioso!

Cuando estés cansado de los duros golpes, y te hayas estrellado contra todo, y nadie te ofrezca una mano de ayuda; cuando ninguno de tus planes, tus mejores sueños salgan de la manera que planeaste, y hayas perdido toda la energía y estés dispuesto a renunciar y a abandonar todo porque la vida te resultado un fracaso…

 ¡Anda, comienza de nuevo!

Paradigmas Sobre la Alegría

La alegría es la fuerza poderosa de la felicidad que puede liberar al ser humano de las restricciones que lo aferran al mundo material. 

Un ser humano no puede alcanzar calma mental, serenidad y cuidadosa consideración, salvo que logre primero un estado mental de alegría.

Esta alegría no es una «risa superficial» o un estado general de diversión. Debe ser una poderosa fuerza, que se origina desde el gozo del Espíritu y que penetre las barricadas que han sido establecidas por los muchos problemas y confusiones de la vida. 

Con alegría podemos dejar detrás nuestras frustraciones y esperar la ayuda y la salvación de Dios.  Por esto último es que el profeta nos dice: «Dejarán [el exilio] con alegría..» (Isaías 55:12).

A continuación te invito a disfrutar de esta lista de paradigmas que conducen a vivir una vida dichosa:

*Mi Creador me ama y quiere que yo sea una persona dichosa.
*Tengo la capacidad de escoger la alegría y escojo ser una persona dichosa.
*Yo escojo en qué pongo mi atención y voy a escoger enfocarme en la alegría de apreciar lo que tengo.
*Escojo mis evaluaciones y voy a evaluar cada situación en una forma que me dé alegría y que me permita mejorar mis cualidades.
*Soy una persona valiosa creada a imagen del Creador.
*Escojo sentir alegría cuando hago buenas acciones, que es cumplir con la voluntad del Creador.
*Estoy dedicado a hacer el bien en mi vida y eso me da alegría.
*Me arrepiento de todo lo malo que he hecho y esto me permite sentir alegría.
*Voy a tomar acción para corregir todo lo que puedo corregir.
*Voy a disfrutar mis encuentros con otras personas.
*Cada encuentro me da la oportunidad de hacer o sentir algo amable. Voy hablar de una manera alegre.
*Voy a extender la alegría a otros.

Selección de enseñanzas extraídas del libro «Empieza Nuevamente Ahora», por Zelig Pliskin, ©Editorial Jerusalem de México

Tus Problemas dentro de 10 años

Cuando el cielo esté gris, acuérdate cuando lo viste profundamente azul.

Cuando sientas frío, piensa en un sol radiante que ya te ha calentado.

Cuando sufras una temporal derrota, acuérdate de tus triunfos y de tus logros.

Cuando necesites amor, revive tus experiencias de afecto y ternura.

Acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría.

Recuerda los regalos que te han hecho, los abrazos y besos
que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti
han brotado.

Si esto has tenido, lo puedes volver a tener y lo que has logrado, lo puedes volver a ganar.

Alégrate por lo bueno que tienes y por lo bueno de los
demás, acéptalos tal cual son; desecha los recuerdos tristes y
dolorosos, y sobre todo no tengas ningún rencor, no te lastimes más.

Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad.

Recorre tu vida, detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez.

Visualiza aquel atardecer que te emocionó. Revive esa
caricia espontánea que se te dio. 

Disfruta nuevamente de la paz que ya
has conocido, piensa y vive bien.

Allí en tu mente están guardadas todas las imagines; ¡Y sólo tú decides cuáles has de volver a mirar!

No hay carga que se nos de y no tengamos la capacidad de llevar.

Busca siempre vivir el presente aprendiendo del pasado, no cargues con situaciones y problemas que ya han pasado.

Piensa en esto:

¿Cuál era tu mayor problema hace 10 años? Probablemente ahora sea nada.

Ahora, si dentro de 10 años tus problemas actuales no van ha ser nada, ¿Por qué vivir tristes por ellos?

Por sobre todo, acuérdate de tu Creador. Él siempre se acuerda de ti.

Autor Desconocido.

Si la Culpa te confronta, busca el Poder del Perdón

  • – Encuentre la fuente verdadera de su culpa. (2 Timoteo 3:16)
  • – Localice cuál es la verdad cuando sea atacado por Satanás. (Isaías 54:17)
  • – Pase tiempo renovando su mente. (Efesios 4:22-23)
  • – Entienda que Dios cumple lo que dice. (Efesios 1:7-8)
  • – Reconozca la responsabilidad de su pecado. (1 Juan 1:9)
  • – Deje de vivir en el pasado. (Isaías 43:18)
  • – Observe que Dios alinea sus sentimientos con los hechos cuando usted obedece. (Hebreos 10:36)
  • – No trate de vivir sin Cristo. (Gálatas 2:20)

Las Tres Reglas de la Fe (Emunah)

La fe (en hebreo: emunah) es una convicción innata que el Eterno otorga en Su gracia benevolente a sus hijos (Efesios 2: 8; Heb. 11:1). Es una percepción extrasensorial de la verdad que trasciende la razón, más que evadirla. Así, la sabiduría, el entendimiento y el conocimiento pueden mejorar la genuina emunah, pero jamás conformarla.
 

Pero la más grande vitamina que uno puede proveerle a la emunah es simplemente el ejercicio. De hecho, en hebreo, la palabra “artesano” se dice umán (que deriva de la misma raíz que emunah), porque esta persona practicó su artesanía una y otra vez hasta que se volvió para ella algo natural. De la misma manera, la emunah crece y se profundiza a medida que uno se va acostumbrando a ver todos los fenómenos de la vida como manifestaciones de la presencia y la gloria del Creador. Sin embargo, la emunah se fortalece muchísimo más cuando es puesta a prueba y logra pasar esas pruebas y, mucho más, al sacrificar cosas en la vida en aras de tu emunah.

 
La expresión emunah (fe obediente) en verdad debe traducirse como certeza o convicción que produce confianza (hbr. Bitajón).En el concepto hebreo no existe ni la «fe ni el creer«, como se entiende en el occidente greco-romano, sino solo la lealtad, fidelidad, o firmeza en la verdad.
 
 
Desde esta concepción hebrea se entiende que la fe obediente se divide en tres niveles principales que denominamos las “Tres Reglas de la Fe”:
 
 
1) El nivel básico de la fe – Siempre asegura: “Así el Creador quiere”. Se trata de la firme creencia que todo lo que al hombre le sucede proviene del Creador quien ejerce Su perfecta Supervisión sobre cada una de las circunstancias, inclusive en el más pequeño y aparentemente insignificante acontecimiento.
 
 
2) El nivel intermedio de la fe – Siempre confiesa: “Todo es para bien”. Se trata de la firme creencia que la Supervisión del Creador es siempre y sólo dirigida hacia el bien, y de por sí, todo lo que le sucede al hombre y todo lo que le sucederá – “Todo es para bien” tal como lo asegura Romanos 8:28.
 
 
3) El nivel superior de la fe – Siempre consulta: “¿Qué quiere el Creador de mí?”. Se trata de la firme creencia que hay un objetivo específico en cada cosa que el Creador hace, y por lo tanto, el hombre debe buscar cómo conocer y conectarse al Eterno y Todopoderoso Dios en todo lo que le sucede.
 
 
Estos tres niveles son realmente una sola cosa ya que la fe es una totalidad. Simplemente, la fe es la convicción que “No hay nada más fuera de Él” (Deuteronomio 4:35), y todo lo que sucede en el Universo está bajo Su Supervisión Individual. Debido a que la razón principal del Creador al crear el universo es otorgar Su Bondad a todas Sus criaturas, todo lo que Él hace es para bien. El Creador no hace nada arbitrariamente, cada una de Sus obras tiene una específica razón fundamental y un objetivo: enseñar a las criaturas a conocerlo y conectarse a Él por medio de un ser humanos redimido y mesiánico.

https://youtu.be/OCpFFVJTItY

¿Es bueno decir NO a los hijos?

En muchas ocasiones los padres deben decir no a los hijos, cuando piden un dulce o juguete, pero después ceden ante las suplicas, sin importar que la decisión inicial se tomó por el bien de los pequeños. Es necesario tener en cuenta que un no, en lugar de perjudicar a los  niños o hacerlos infelices, ocasiona que se desarrolle su carácter.
Las personas en ocasiones piensan que dándole a sus hijos todo lo que desean les están haciendo un bien, pero esto no es verdad, ya que cuando los niños crecen se enfrentan a que todo en la vida no lo pueden tener y que en algunas ocasiones es necesario resignarse a no tener lo deseado. 
A continuación algunas razones por las que los padres deben decir no a los hijos.
  1. Es necesario que los niños sepan que no todo lo deben tener y que las cosas no se consiguen por medio de pataletas, para que así cuando sean grandes y no puedan obtener algo su mundo no se desmorone.
  2. Es necesario que los niños entiendan que las cosas tienen un precio, que si quieren tener determinados favores o regalos que no son tan necesario deben tener determinadas actitudes o tener un desempeño sobresaliente en diferentes ambientes como el escolar.
  3. Cuando los niños no quieren cumplir con sus responsabilidades y quieren que los padres las realicen es importante decirles que no, de esta forma los niños aprenden a ser útiles, valerse por sí mismos y construir una autoestima apropiada.
  4. Decir no a los hijos es apropiado porque adquieren determinación y seguridad, esto quiere decir que cuando alguien les diga algo con lo que no estén de acuerdo tengan la fuerza para decir que no.
  5. Es necesario que los niños adquieran una buena disciplina, ya que esta se encarga de potencializar la inteligencia. Cuando los niños pidan permiso para realizar otras actividades sin haber hecho las tareas, es importante decirles que no, de esta manera serán personas responsables que desarrollen su potencial.
  6. Para que el no proporcione el resultado deseado, es importante que se le explique a los pequeños el porqué del mismo, no es necesario que los niños estén de acuerdo, sino que ellos vean que se tienen argumentos para esta decisión.
  7. Es apropiado decirle a los niños que no, cuando están lastimando a otras personas, ya que por medio de esto, ellos sabrán que no es correcto y podrán relacionarse de forma apropiada.
  8. Los padres deben decir no a los hijos para establecer límites, de esta manera los niños sabrán que pueden y que no pueden hacer.
  9. Se puede decir no a los niños cuando se le va a explicar que algo es incorrecto o cuando ya se le ha dicho y vuelve a caer en la falta.
  10. Es correcto decir no a los hijos cuando quieren realizar alguna actividad que va contra su seguridad, cuando se están volviendo caprichosos y todo lo quieren o cuando su conducta lastima a otras personas.

Artículo publicado por la Revista Vive

¡Solamente Esfuérzate!

Hubo una vez un jovencito que vivió una de las vidas más miserables. Huérfano antes de los tres años; fue recogido por extraños. 

Fue expulsado del colegio, sufrió la pobreza y como resultado de heredar debilidad física, desarrolló un serio problema en el corazón siendo adolescente. 

Su amada esposa murió al comienzo de su matrimonio. 

Vivió como un inválido la mayor parte de su vida adulta, y murió a la joven edad de cuarenta años. Según todas las apariencias, él fue derrotado por la vida y sentenciado a ser olvidado por la historia.

Aún así, nunca dejó de intentar expresarse y alcanzar el éxito durante los veinte años de vida de carrera activa. En ese período, él produjo algunos de los más brillantes artículos, ensayos y críticas que se hayan escrito jamás. Su poesía aún se lee extensamente y la estudian casi todos los estudiantes de las escuelas superiores de los Estados Unidos. Sus cuentos son cortos e historias de detectives famosos.
Uno de sus poemas, exhibido en la famosa Biblioteca de Huntington en California, ha sido valorado en más de cincuenta mil dólares, mucho más de lo que este joven ganara en toda su vida.
¿Su nombre? Edgar Allan Poe.
¡Las circunstancias no afectan tus oportunidades para el éxito tanto como tu nivel de esfuerzo!
La necesidad mayor del mundo es la visión. 

No hay situaciones desesperadas, solo personas que piensan de forma desesperada.
¡Se fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.
Josué 1:9

La Mentalidad de Abundancia contra la Mentalidad de Escasez

Lo opuesto de una mentalidad de abundancia se llama «mentalidad de escasez«. Hoy te pido que no te permitas entrar en un círculo de pensamiento negativo. Cuando estos surgen, reemplázalos inmediatamente. Para ello te invito a analizar muy reflexivamente la imagen que encabeza esta bitácora y así puedas evaluar de qué lado estás.Ten muy en cuenta que todo habla de nosotros. La mentalidad de escasez o de abundancia, se manifiestan en todas y cada una de las cosas que hacemos en el día a día.

Steven R. Covey describe la mentalidad de abundancia de la siguiente manera:

«Mentalidad de abundancia, significa que, en lugar de ver la vida como una competición con un solo ganador, se ve como un cuerno de la abundancia repleto de oportunidades, recursos y riqueza cada vez mayores. Uno no se compara con los demás y siente verdadera alegría por sus éxitos. Las personas con mentalidad de escasez son resultado de una identidad basada en la comparación y se sienten amenazadas por el éxito de los demás. Aunque finjan y digan otra cosa, saben que les consume. Los poseedores de una mentalidad de abundancia ven a sus competidores como unos de los profesores más valorados e importantes. Esos mismos atributos —integridad, madurez y mentalidad de abundancia— describen a la perfección a un equipo complementario«.[«El 8vo Hábito«; Paidos. Pag: 173 – 174]Cambiando de mentalidad podemos cambiar nuestra visión del mundo. Eso nos abre los ojos a miles de elecciones que antes pensábamos que no teníamos.

¿Cómo eliges vivir? ¿Pensando en que todo lo bueno es escaso o pensando que hay abundancia de todo lo que necesitamos?

Según la mentalidad que elijas tener, así será tu experiencia.

Te pregunto:

  • ¿Qué prefieres para tu vida y para aquellos que amas?
  • ¿Estás dispuesto a considerar que existe otra manera de ver la vida?
  • ¿Estás dispuesto a dejar la mentalidad de escasez y convertirte en un santo más que vencedor?
  • ¿CULTIVARÁS UNA MENTALIDAD DE ABUNDANCIA O UNA DE ESCASEZ?

10 razones para que comiences a leer libros regularmente

Todos sabemos bien que la comida alimenta el cuerpo, el ejercicio también, pero la lectura, ese amplio mar de universos posibles, nutre la mente. 
Leer puede resultar aburrido o tedioso para algunas personas, ya que implica dedicar gran parte de su pensamiento al libro que se está leyendo. Leemos muchas cosas durante el día, pero es muy diferente sentarse y relajarse a leer un buen libro enfocado en un tema. Esta actividad tiene muchos beneficios para tu cerebro y para tu salud mental.
A continuación, te comparto 10 razones para que comiences a leer libros regularmente.
Leer puede resultar aburrido o tedioso para algunas personas, ya que implica dedicar gran parte de su pensamiento al libro que se está leyendo. Leemos muchas cosas durante el día, pero es muy diferente sentarse y relajarse a leer un buen libro enfocado en un tema. Esta actividad tiene muchos beneficios para tu cerebro y para tu salud mental.

10. Estimula tu mente

Estimular tu mente es muy saludable y posiblemente ayude a prevenir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, ya que al mantener al cerebro activo evitas la pérdida de su potencial. Así, leer resulta algo extremadamente útil, ya que provoca pensamientos diferentes y estimula la imaginación.
9. Mejora tu memoria
Cuando leemos un libro debemos memorizar nombres de personajes, de lugares, actividades que se realizan para que la historia tenga sentido, el pasado de un personaje o incluso recordar pistas que serán útiles en el desarrollo de la historia en un futuro. Gracias a esto, la lectura contribuye a mejorar la memoria.
8. Mejora tus habilidades de escritura
Al leer podemos aprender palabras que no conocíamos o que no sabíamos su forma correcta de ser escritas, por lo que un buen libro nos ayuda a mejorar la forma en la que escribimos al expandir nuestro lenguaje cotidiano y mejorar la ortografía.
7. Expande tu vocabulario
Pero no sólo beneficia la expresión escrita, sino que nuestra forma de expresarnos en voz alta también comenzará a mejorar, al ir expandiendo nuestro conocimiento de palabras rebuscadas, aunque no hay que abusar de ellas y sonar como un sabelotodo.
6. ¡Te hace más sabio!
Mientras más sepas de cualquier tema, mejor. Nunca sabes en qué momento puedes aplicar algo que aprendiste en un libro. Incluso si el libro es de fantasía, poemas o temas inexistentes en el mundo real, siempre se aprende mucho de un solo libro; además, esta sabiduría nadie te la puede quitar.
5. Te ayuda a reducir de estrés
Para olvidarte por completo del estrés de la vida diaria, nada como meterse en una relajante o complicada historia que te haga olvidar todos esos temas que te rodean. No estoy diciendo que los abandones por completo, pero hay que relajarse de vez en cuando, y los libros son una gran fuente de relajación.
4. Mejora tu concentración
Aquí es donde muchas personas desisten de la lectura, al tener poco nivel de concentración y distraerse con la primera mosca que pasa delante de ellos. Pero precisamente leer ayuda a mejorar esta capacidad, ya que al poner atención a los textos estamos practicando para olvidarnos de las cosas sin importancia que nos rodean, mejorando la concentración en otras situaciones.
3. Mejora tu pensamiento analítico
Las novelas de misterio y crimen son las mejores para ayudarnos con esto, ya que a lo largo de la historia estás pensando en cuál será el resultado final y armas todas las pistas para descubrir al asesino. Criticar y analizar la historia también ayuda a mejorar estas habilidades, y, ya que los libros suelen contar con una historia compleja y desarrollada, son perfectos para practicar nuestra capacidad analítica.
2. Entretenimiento gratis
Sí, los libros cuestan. Pero para eso existen bibliotecas que puedes visitar y en donde pedir prestados todos los libros que quieras. Recuerda que existe una infinidad de libros, así que puedes continuar pidiendo y pidiendo, y tendrás para leer una vida entera.
1. Te brinda tranquilidad
El tema de un libro puede ser tranquilo y relajante. Los libros de auto-ayuda y de temas espirituales han ayudado a mucha gente a encontrar no sólo tranquilidad temporal, sino también en su vida diaria.
Si se te dificulta comenzar a leer un libro o comienzas bien pero nunca logras terminarlo, lo más probable es que sea porque trata un tema que no te interesa. Cuando se intenta crear un hábito de lectura, siempre empieza por temas sencillos y de tu agrado, verás que no es tan difícil concentrarse y pronto se irá subiendo de nivel hasta hacerse algo natural. Después de un tiempo empezarás a notar estos beneficios.

Fuente: Curiosidades.batanga.com

LAS 11 DIFERENCIAS ENTRE LAS MUJERES INMADURAS Y LAS MUJERES MADURAS:

 Estoy convencido que leyendo estas once diferencias entre las mujeres inmaduras y maduras, muchos varones abrirán sus ojos y clamarán al Eterno Dios Viviente por la ayuda al respecto.
1. Las mujeres inmaduras quieren controlar al hombre en sus vidas. Las mujeres maduras, saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control.
2. Las mujeres inmaduras te gritan porque no las llamas. Las mujeres maduras están demasiado ocupadas y sólo se limitan a decirles con poemas y mensajes dulces que la recuerdes.
3. Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre. Las mujeres maduras se dan cuenta de que un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo más especial.
4. Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor, en cambio, las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.
5. Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas. Las mujeres maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.
6. Las mujeres inmaduras ignoran a los buenos hombres. Las mujeres maduras ignoran a los malos.
7. Las mujeres inmaduras lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso. Las mujeres maduras saben que fue sólo un hombre y nada más.
8. Las mujeres inmaduras se enamoran y persiguen sin descanso. Las mujeres maduras saben que algunas veces el que tu amas, te amará y si no, continúan su camino sin rencor.
9. Las mujeres inmaduras te hacen que vuelvas a casa. Las mujeres maduras hacen que quieras siempre volver a casa.
10. Las mujeres inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes. Las mujeres maduras hacen sus planes y cariñosamente notifican a los hombres para que ellos se integren como mejor les convenga.
11. Las mujeres inmaduras leerán esto y harán una mueca. Las mujeres maduras lo compartirán.

Seis cosas que no deberías meter en el microondas

Aunque salieron al mercado en la década de los 50’s, los hornos
microondas, dado el alto costo de los primeros modelos, no se hicieron
populares sino hasta los 70’s. Son la herramienta perfecta de cualquier
ama de casa, ya que le permite, por ejemplo, preparar la comida con
antelación y recalentarla cuando todos lleguen. Y a más de un flojo por
allí ha salvado, permitiéndole calentar las sobras que quedaron en el
refrigerador.

Dada su grandiosa utilidad, en la actualidad es casi imposible
encontrar un hogar donde no posean uno de estos aparatos. Sin embargo,
como funciona a través de la radiación y trabaja con altas potencias,
existen muchas cosas que no se deben poner en un microondas. Aquí mencionamos seis de ellas:

1. Frutas:exceptuando unos pocos casos, como las
manzanas o las peras, no es recomendable poner frutas en el microondas.
Por ejemplo, las uvas y las pasas pueden explotar si se calientan
demasiado. No será nada grave que haga correr a los bomberos, pero
probablemente se arruinará la fruta y se ensuciará todo el microondas.
2. Chiles picantes:la capsaicina, ingrediente
responsable del picor de los chiles, se evaporará mientras se calienten
los chiles, lo cual puede derivar en una experiencia bastante
desagradable si se inhala un poco de este vapor.
3. Metal:esto la mayoría lo sabe, pero nunca está de
más recordarlo. A menos que quieras un espectáculo similar al de los
fuegos artificiales dentro de tu propia cocina, no emplees recipientes
de metal ni papel aluminio cuando calientes algún platillo en el
microondas.
4. Pan:si es por unos pocos segundos, por supuesto que
puedes calentar el pan en el microondas porque no existe ninguna
contraindicación. Ahora, si lo que deseas es derretir el queso del
sándwich, mejor emplea una parrilla o tostadora. Si lo calientas por un
tiempo demasiado largo, acabarás con un pan chicloso.
5. Plástico:no sólo no se recomienda no utilizar
plástico por el hecho de que se pueda derretir y dejar un desastre casi
imposible de limpiar. Aunque algunos envases de este material resistan
la potencia del microondas, ciertos estudios han determinado que durante
el proceso de calentamiento dentro de este aparato el plástico libera
ciertos componentes químicos que  pueden resultar nocivos para el
organismo.

6. Esponjas:ciertamente, calentar las esponjas de
limpieza durante unos treinta segundos acabará con todas las bacterias
que ha acumulado. Pero esto sólo funciona con ciertos niveles de mugre.
Si la esponja está demasiado sucia, probablemente la cocina entera
quedará oliendo espantoso después de calentarla.

Decálogo del HOY

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.
2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.
3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.
4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.
5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos procuraré que nadie se entere.
8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
9. Sólo por hoy creeré firmemente aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.
10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.
Autor: Angelo Giuseppe Roncalli

Diez tips para adelgazar sin enfermar

Por:  Dr. Máximo Ravenna
1) Respetar las cuatro comidas. No compensar alguna de ellas bajo el argumento de que se comerá más durante la cena.
2) Elegir verduras y frutas frescas. Incluirlas en todas sus variedades. Nos aportan una gran variedad de vitaminas, minerales, fibra y agua.
3) Tomar 3 litros diarios de líquidos. Esa es la cantidad mínima que debemos ingerir. Puede ser a través de infusiones frías, bebidas light sin calorías, agua, caldo, gelatina light, etc.
4) Seleccionar alimentos de bajo índice glucémico. Son beneficiosos para el manejo de la diabetes y la obesidad. Algunos ejemplos son las cerezas, ciruelas, pomelos, duraznos, peras, lentejas, leche, yogur, tomate y verduras de hoja verdes.
5) Limitar al máximo las harinas refinadas. Las encontramos en los productos de panadería, galletitas, fideos, etc.
6) Cuidar la medida. En especial en aquellos alimentos que resultan adictivos como las nueces, las almendras, el turrón, el pan dulce, etc.
7) Seleccionar alimentos frescos. Elegir los de baja densidad calórica.
8) Agregar legumbres en las ensaladas. Como las habas, los garbanzos, los porotos y las lentejas.
9) Incluir proteínas en las ensaladas. Puede ser a través de la pechuga de pollo, el atún al natural, el huevo o la clara de huevos, el queso magro pavita y las carnes rojas magras.
10) Reducir el alcohol. Se debe tomar de forma moderada.
FuenteEntre mujeres