Cocina

La Jalah (Pan de Shabat) y la Trascendencia de Tu Familia

Por P.A. David Nesher

 

 

Lectura que conviene hacer antes de hacer la Jalah:

וְרֵאשִׁית כָּל-בִּכּוּרֵי כֹל וְכָל-תְּרוּמַת כֹּל מִכֹּל תְּרוּמֹתֵיכֶם לַכֹּהֲנִים יִהְיֶה וְרֵאשִׁית עֲרִיסוֹתֵיכֶם תִּתְּנוּ לַכֹּהֵן לְהָנִיחַ בְּרָכָה אֶל-בֵּיתֶךָ

VERESHÍT  KOL-BIKURÉ  JÓL  VEJOL-TRUMAT  KÓL  MIKÓL  TRUMOTEJÉM  LAKOHANÍM  IHIÉH  VERESHÍT  ÄRISOTEJÉM  TITENÚ  LAKOHÉN  LEHANÍAJ  BRAJÁH  EL-BETÉJA

“Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se ofreciere de todas vuestras ofrendas, será de los sacerdotes; daréis asimismo las primicias de todas vuestras masas al sacerdote, para que haga reposar la bendición en vuestras casas” 

(Yejezkél/Ezequiel 44:30)

וִיהִי נֹעַם אֲדֹנָי אֱלֹהֵינוּ עָלֵינוּ וּמַעֲשֵׂה יָדֵינוּ כּוֹנְנָה עָלֵינוּ וּמַעֲשֵׂה יָדֵינוּ כּוֹנְנֵהוּ

VIHÍ  NOÄM  ADO-NÁI  ELO-HÉNU  ÄLÉNU  UMAÄSÉH  YÁDENU  KONENÁH  ÄLÉNU  UMAÄSÉH  YADÉNU  KONENÉHU

“Y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros.

Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos; sí, la obra de nuestras manos confirma” 

(Tehilim/Salmo 90:17)

Debes saber que cuando haces la Jalah el Creador del Universo se convierte en tu pareja, tu socio de alianza en la vida. Disciernes que en tu casa, donde Shabat ha sido aceptado como el alma de la semana, hacer pan se convierte en algo más elevado; algo esencial de la manera en que Shabat conecta los dos mundos, el espiritual y el material (99 % con el 1%) en los cuales vivimos.

En realidad, debo decir que la palabra “jalah” en hebreo no significa pan, masa, o cualquier otra palabra de las que al parecer describen estos panes exquisitos. La raíz de la palabra es jol que significa “corriente” o “secular“. Con esto en mente comprendemos el mensaje que proclamamos al cumplir este mitzvah: la vida “corriente” tiene una fuente sagrada, y es nuestra responsabilidad usarla bien. Esto es especialmente correcto en relación al pan. Nada es más “corriente” que comer. Sin embargo, en un nivel intuitivo, nos podemos conectar con la energía mística de la tierra misma al hacer pan, en la sensación y la textura. Nos debe tocar profundamente, y la halajah (literalmente, “la manera de caminar“) nos dice como usar bien este poder.

Por eso, literalmente, Jalah es un mitzvah (mandamiento) en la Torah (Números 15:17-21), el cual nos impone separar un pedazo de masa cada vez que horneamos, como dice:

“…Será cuando comas el pan en la tierra, deberás separar un pedazo [de masa] para Dios.”

Por todo esto, los sabios estudiosos de los secretos de la Torah aseguran que observar el mitzvah (mandamiento) de separar la Jalah causa bendiciones en el hogar de la mujer. La mujer tiene tanta influencia en el moldeo de las actitudes y valores de los miembros de su familia que inspira emuná/fe en todos los miembros.

La mitzvah de separar la Jalah es símbolo de la práctica entera del Kashrut (leyes de alimentación de la Torah), con el énfasis de elevar lo físico y mundano a lo santificado y puro. En este ritual, el ama de casa proclama que tanto ella como su familia aceptan que la comida es la fuente de energía para el cuerpo y para el alma. Así, y a medida que prepara alimentos para el Shabat, la mujer utiliza el tiempo para darle gracias al Eterno por la comida y para pedir todo lo que tu corazón desee.

¿Por qué la Jalah es de tan grande significación?

La Torah se refiere a la Jalah como reishit, que se traduce como “lo primero“, relacionado con la primera palabra de Génesis, Bereishit (“en el comienzo”). La Jalah es llamada “lo primero” porque es primordial para el propósito del mundo. Por esto el Midrásh, en Parashát Bereshít, describe que Adán fue creado del polvo que fue recogido de la Tierra. Formado de 4 elementos. Es decir que la Jalah, representa al primer hombre, Adán, que fue separado de la masa del Mundo.

Así como la Jalah es la Comida y la Berakah (bendición) más elevadas de todas las comidas, el hombre es la Creación más elevada y espiritual del mundo. Cuando Javah/Eva causó que su esposo tomara del fruto del Etz HaDaät (Árbol del Conocimiento), a ella fue asignada la Mitzváh de rectificar el pecado.

Desde este simbolismo el Maharal explica más esta idea señalando que el mundo es como un humano enorme y que cada humano es como un mini-universo. Así como el mundo es tierra y agua, de la misma forma está compuesto el humano de tierra (comparada con harina) y espíritu e intelecto (comparado con agua). Los humanos, una combinación de cuerpo y alma, harina y agua, son como una masa. Al separar la Jalah consagramos nuestra identidad multifacética, la “masa”. Como resultado, el Eterno nos permite usar su masa en el proceso de rectificarnos a nosotros mismos y al mundo. Uno de los grandes sabios y místico, el Shla, lleva ésta idea aun más allá. Comienza preguntando una pregunta clásica que ha sido planteada por eruditos a través de los siglos. Estar vivo significa que el alma está en el cuerpo. Para vivir, debemos comer. Sin embargo, ¿qué tiene el comer que mantiene al alma (la cual claramente no necesita nutrientes) dentro del cuerpo?

El Shla explica que todo lo que observamos en este mundo tiene un paralelo espiritual. La nutrición que la comida le da al cuerpo tiene una nutrición paralela que mantiene el alma. “El hombre no vive sólo de pan, sino que por lo que viene desde la boca de Dios vive el hombre” (Deuteronomio 8:3). La Torah nos dice que mientras basta sólo con pan para mantener el cuerpo, es la Palabra de Dios (oculta entre las propiedades físicas del pan) la que mantienen el alma. Y separar Jalah inicia este proceso de alimentación espiritual.

Por ello, cuando la Jalah está lista y horneada, la mujer ha declarado ante los Cielos que el cuerpo de cada integrante de su familia se ha unido firmemente a la neshamá o alma superior, que es el Trono mismo del Espíritu divino. De esta manera, cada miembro de su hogar está declarado completo y puro

El rabino Ben Ish Jái dice que cuando la mujer comienza dando Tzedaká (dinero para caridad). En ese momento, el cumplimiento de su misión es un “Et Ratzón”, es decir que es el momento cuando Dios está disponible para escuchar tus súplicas.

La práctica de amasar Jalah, convierte a la casa de esa mujer en un símbolo del Beit Hamikdásh (Templo Sagrado). Por eso, ella oficia como el Kohén Gadol (Sumo Sacerdote), preparando la comida para su familia. Su cocina es un lugar sagrado: la mesa es el Mizbéaj (altar), la comida es como un Korbán (ofrenda). Por lo tanto, cuando ella hornea la Jalah, participa de un buen tiempo para orar clamando por la transformación de su hogar y, desde este, la rectificación del mundo.

En el tiempo del Beit Hamikdásh, se tenía una Mitzvah especial: traer los pedacitos de Hafrasat Jalá al sacerdote como ofrenda. Esta era la manera de agradecer a Yahvéh por la comida que le pertenecía. Hoy, no tenemos Beit Hamikdásh (el Templo de Jerusalem) y las ofrendas no están permitidas comer. Sin embargo, la mujer continúa separando la Jalah como siempre ella lo hizo, sin embargo los pedacitos son quemados, y está prohibido consumirlos.

Apreciada mujer, debes comprender y aceptar que el separar la Jalah, estas diciendo en nombre de tu familia que Yahvéh está acá en el mundo físico. Estas proclamando que Él es la Fuente de nuestros espíritus, de nuestras almas, de nuestros cuerpos, y de las fuerzas que los sostienen. ¡Él es Uno, y nada está separado de su unidad trascendental.

INCLUYE AL PUEBLO DE ISRAEL EN TODAS TUS ORACIONES.

Mujer redimida, tienes que ser específica en lo que pides cuando elevas tu oración mientras haces la Jalah.

Cuando pidas por vida larga para ti o para alguien especifica que esa vida incluya con salud, bienestar, felicidad, parnasá tová (sustento divino) y en el derecho de la Toráh.

Cuando pidas que alguien tenga hijos, especifica que nazcan y crezcan con salud y alegrías, que tengan satisfacción en sus vidas y se dirijan en el camino debido y correcto. Que encuentren sus zivuguim tovim (buenas parejas) y que tengan a su vez la alegría de tener descendencia saludable y en el buen camino hacienda Mitzvót y Tefilót.

Se dice que todo el que coma de este pan sea bendecido con salud, parnasá tová, amor, etcétera.

Supervisen con reflexión cuanta santidad y amor se pone en cada ingrediente, en el amasado y cuando se hornea , que cuando estamos en la mesa frente a este pan y lo bendecimos para comer pidiéndole al Eterno lo que estamos comiendo y bendiciendo las chispas espirituales que hay en cada alimento esto entra a nuestro organismo para salud y bendición.

Y así vemos milagros en nuestro cuerpo , en nuestra vida y en la vida de nuestros seres queridos.

¡Es muy importante que cada mujer bendiga y separe su jalah!

¡Que veamos milagros!

SHABAT SHALOM!

 

Nota: 

Si quieres saber más sobre este diseño profético puedes leer también: Un Pan para Elevar la Conciencia (El Precepto de la Jalah)

¿Por qué se Trenza la Jalá?

Por Chana Weisberg

 

Shabat representa la idea de la unión. Los seis días de la semana son el paradigma de la diversidad. Representan las seis direcciones de nuestro mundo tridimensional: norte, sur, este, oeste, arriba y abajo. Durante estos días, estamos en una búsqueda hacia el exterior llenos de acción e iniciativa tratando de dominar nuestro entorno.

Shabat, representa el punto interno. Shabat apunta hacia adentro y está lleno de unión y de paz que vienen con esa búsqueda interior. Es por eso que nos saludamos con un “Shabat Shalom!”, es decir, “¡que tengas un Shabat de paz y unión!”.

Shabat también representa la conciencia de absorber las bendiciones de los seis días laborales y re-direccionarlas a nuestros hogares y vidas.

Tal vez el trenzado de la jalá que se come en la mesa de shabat, también, represente esta idea de fusión: todo se unifica y trae toda la diversidad a nuestra vida para una unión pacífica y armónica que sólo el Shabat puede lograr.

Muchos jalot son trenzados con seis tiras de masa. Los dos jalot juntas (tres y tres tiras) son simbólicas de los doce panes que se colocaban cada shabat en la mesa en el Templo Sagrado.


Recomiendo leer también los siguientes ESTUDIOS:

Jalot para Rosh HaShana: para que el año nos salga “redondo”

Muy importante es entender que Rosh HaShaná es una fiesta llena de puertas físicas abiertas hacia el mundo espiritual.  En este día por ser un novilunio especial, pues inicia el año del Eterno, se nos ofrece la oportunidad de decir bendiciones especiales. Muchas de ellas, se pueden activar a través de las comidas simbólicas (hbr. simanim).

La Casa de Judá tiene por costumbre practicar una interesante tradición en Rosh Ha Shana: hacer jalot redondas, simbolizando plenitud y finalización del ciclo anual del Eterno. Al colocarla en la mesa, y comerla en familia estamos manifestando simbólicamente nuestro pedido de que en el año nuevo todo nos salga “redondo” en todo proyecto que tracemos en Su Nombre.

La palabra “shaná” tiene también un doble significado. Además de “repetición” también significa “cambio”. Mientras el año pasa circularmente, repitiendo las mismas estaciones y fiestas que el año anterior, tenemos una elección: ¿Queremos que este año (shaná) sea igual al anterior o queremos hacer un cambio (shinui)? Con suerte, tomaremos decisiones de cambios positivos, y cada año escalaremos más alto para crear un espiral espiritual.

La forma de la Jalá de Rosh HaShaná nos recuerda que esta es la época del año para tomar decisiones. Este es el tiempo para ocuparnos en el proceso espiritual creativo que nos saca del ciclo repetitivo y dirige nuestras energías hacia un final más elevado.

Entendiendo que la significación de este alimento es muy profética, les dejo acá la información de como armarlas:
Ingredientes:
1 kilo de harina
2 cucharadas de levadura instantánea
2 vasos de agua tibia
2/3 vasos de aceite
2/3 vasos de azúcar
1 cucharada de sal

Procedimiento:
Poner el agua tibia en un bowl con la levadura y esperar diez minutos.
Agregar el azúcar, la harina, la sal y por ultimo el aceite.
Mezclar todo muy bien, y amasar por diez minutos, cuanto menos se amasa menos esponjosa queda la jala, así que vale mucho la pena el esfuerzo.

Ahora la dejan leudar por una hora o hasta que la masa se duplique en su tamaño.

jalot redondas

Dividir la masa en tres partes iguales, y a cada parte, dividirla en 6 bollitos y ahora armar las jalot,como se ve en la foto. En las bandejas descartables redondas,las mas chicas, formar una flor con los bollitos, 5 alrededor de la bandeja y uno en el centro.

Calentar el horno a temperatura media, 180 grados.

Dejar reposar las jalot entre 30 a 45 minutos.

Hornear por 32 minutos.

 

Tip: Si las hacen el jueves una vez que se enfríen guardenlas en el frizer y las sacan 5 horas antes de prender las velas las ponen a calentar arriba de la plata (sobre una olla).

Por último, recuerda que Rosh HaShaná es un día cargado con muchísimas e intensas oportunidades y promesas espirituales. Es un día para llevar en el corazón. Pero a menudo toma algo de tiempo apreciar esta excelsitud. Es por eso que, cuando recién estamos comenzando, deberíamos ir despacio. Ponte un objetivo que consista en enfocar tus energías en unas cuantas oportunidades de crecimiento para el día y para el año entrante. Con el tiempo, esas cosas se transformarán en un verdadero tesoro. ¡Y suele ocurrir mucho más rápido de lo que crees!

¡Shaná Tová Umetuká! (¡Que tengan un buen y dulce año nuevo!)

Preparando Jalot para recibir el Shabat

En cada comida de Shabat, colocamos dos hogazas de pan sobre la mesa, cubiertas con un paño. Estas se llaman lejem mishne (los dos panes).  ¿Cuál es su significado?

El jalá (plural jalot) mucho más que un simple pan. La simbología de la jalá es muy espiritual,pues es una manera de conectar directamente con el poder del Eterno. De hecho, hornear jalá se considera una bendición importante en el hogar hebreo Hoy en día, la palabra jalá se utiliza para describir la hogaza de pan trenzado hermosa que aparece en las mesas de Shabat en todo el mundo. En tiempos antiguos, jalá se refirió a una pequeña porción de masa que se reservó para los sacerdotes del templo como una ofrenda a YHWH…De las primicias de vuestra masa presentará un pan como una contribución, como una contribución de la era, así que se los presentamos. Números 15:20

Ingredientes:
4 tazas de harina cernida.
3/4 taza de azúcar.
2 sobres de levadura en polvo.
3/4 de taza de agua tibia
1 taza de aceite de oliva o de
mantequilla.
2 huevos.
1/2 cdita. de sal.
Ajonjolí para adornar.

Los ingredientes también tienen su significado:

La Harina: El cual es el ingrediente de mayor cantidad en la Jalá. Representa las bendiciones de la Torah; sean los ingredientes más abundantes en nuestras vidas.
El Azúcar: El cuál es un ingrediente dulce. Le pedimos al Eterno Dios que endulce nuestras vidas y que pueda expresarme con dulzura.
La Levadura: La cual hace crecer la masa de la Jalá. Pedimos que cada día, sea de crecimiento para nuestra familia.
La Sal: Una de las principales cualidades de la sal es su propiedad imperecedera lo que la convierte en un conservador natural, por lo que simboliza la perpetuidad. Le pedimos al Eterno Dios que nuestras buenas acciones perduren.
El Agua: Que une a los demás ingredientes para formar la Jalá. Clamamos que nuestras vidas siempre esté unida como familia con paz y armonía y que se sientan unida al Eterno.
El Huevo: Redondo, es el símbolo de la vida. Pedimos por una buena vida con salud para todos.
El Aceite: Representa riqueza. Pedimos que nuestra “parnasá” (manutención, ingresos) nos llegue fácilmente y que tengamos siempre suficiente para poder compartir.

Procedimiento:
Los dos sobres de levadura se disuelven en el agua tibia, dejándola reposar por 10 a 15 min.
(No debe ser agua caliente ni fría).

jalot-kemag

Ya que haya reposado la levadura se le agrega un huevo, el azúcar, la sal, el aceite de oliva o en su lugar la mantequilla (derretida) y la harina poco a poco, mezclando todo con un batidor de globo o con la batidora. Llegará el momento que seguirá batiendo pero con la mano, saqué la mezcla colocándola en la mesa (limpia) y ahí empezará a amasar hasta que la masa se vuelva flexible y manejable. Ya teniendo la masa lista, déjela reposar cerca de la estufa, donde reciba calor, tápela con un lienzo limpio y dejé reposar por 45 minuutos.

Ya esponjada nuestra masa, volverá a amasar de manera suave, sólo para sacar el aire. En seguida dividirá la masa en dos partes, (saldrán las dos hogazas de jalot), comience con la primera parte de la masa y forme el trenzado del pan, ahora con la segunda masa hará lo mismo.

jalot-trenz  jalot-trenza

La Jalá de Shabat es trenzada. “Seis días trabajarás (realizarás actividades creativas), y en el séptimo deberás desistir”. Parte de la preparación para Shabat es emplearte en melajá, (actividad creativa). Trenzar es una actividad creativa. La trenza es una forma que no aparece en la naturaleza. Es una forma hecha por humanos y representa la habilidad humana de manipular la materia prima del mundo. Trenzar los brazos de la Jalá nos ayuda a aprovechar nuestras capacidades creativas con el propósito de observar Shabat.

Ya teniendo los dos panes trenzados, dejélos reposar por otros 10 min. Coloqué los panes en una charola amplia con papel encerado, con el otro huevo los barniza con una brocha o con sus propias manos (puede ser la pura yema o huevo entero) agrega el ajonjolí de manera proporcionada sin exagerar. Y se meten al horno a 180 ° por unos 20 min. Teniendo precaución de que no se quemen, hay que cuidarlos. Puede introducir un palillo para saber si ya están cocidos completamente.

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Disfrute sus Jalot con sus seres amados, en este próximo Shabat, son deliciosos y es una bendición del Eterno.

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