Rosh Jodesh

Siván: La Unificación de los Gemelos Celestiales

El mes de Siván es considerado como un lapso pleno de energía celestial. Es el tercer mes del calendario hebreo comenzando nuestra cuenta desde nisán, el mes de nuestra liberación de Egipto, que es la forma en que son contados los meses en las Sagradas Escrituras.

 

 

La misma Torah nos relata que en el primer día del tercer mes, los hijos de Israel llegaron a su destino:

 “Los israelitas llegaron al desierto del Sinaí a los tres meses de haber salido de Egipto.

Después de partir de Refidín, se internaron en el desierto de Sinaí,

Y allí en el desierto acamparon frente al monte.”

Éxodo 19:1-2

Allí, el Eterno le pidió al pueblo de Israel que cuiden su Pacto, asegurándoles que se convertirían en el pueblo elegido:

 “Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi Pacto,

serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones.

Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.”

Éxodo 19:5-6

En este mes, YHVH, el Dios de Israel, descendió sobre el monte Sinaí, para encontrase con Su pueblo y entregarle Sus leyes, mandamientos y ordenanzas.  Él bendijo a Su pueblo con la revelación de Su Palabra, como ninguna otra nación en la tierra (Éxodo 19:1). Ellos de ser Pueblo, se transformarían en Reino de Sacerdotes según la orden de Melquisedec.

 

 

Por eso, este es el mes que marca la experiencia del Sinaí, en la festividad de Shavuot (Semanas). Ésta fiesta divina es la revelación de Luz Infinita que se relaciona históricamente con la entrega de la Torah o los 10 Enunciados (erróneamente conocidos como mandamientos) y es la culminación de la cuenta del Omer. Por eso, Siván es el tiempo que presenta una oportunidad única para acceder al poder espiritual sin igual de la Torah de fuego, que el Eterno quiere colocar en la mente y el corazón de Israel, y con él transformar todo nuestro entorno en un paraíso.

 

 

frase shavuot torah

Por causa de esta fiesta y de este evento, el mes de Siván, es un mes lleno de potencial para la unificación, particularmente para la fusión de los mundos metafísicos (segundo y tercer cielo) y el mundo físico. Se escapa rápidamente a las percepciones humanas el hecho de que lo que sucedió en el Monte Sinaí, durante este mes, en Shevuot, fue una unión entre la presencia del Eterno (la Luz Infinita) y el mundo físico. Esta unión creó, aquí en la Tierra, un ambiente de perfección total, como el que se manifestaba en Edén cuando YHVH visitaba a la humanidad en cada atardecer. La Luz en el Sinaí irradió con tal intensidad que borró las fuerzas oscuras de la muerte y la decadencia, y los Israelitas experimentaron verdadera inmortalidad. ¡Pero solo por unos momentos! Días más tarde, cuando los Israelitas perdieron la certeza de que Moisés regresaría, construyeron el becerro de oro, permitiendo a la conciencia de mortalidad reafirmarse, nuevamente en sus mentes y corazones.  Y ésta permanece con nosotros hasta la actualidad.

 

 

Por todo esto, siempre Israel comprendió que la entrega de la Torah es conocida como una «boda» entre YHVH e Israel. Leemos en el Cantar de los Cantares (5:2), que el máximo nivel de matrimonio es cuando la novia y el novio se convierten, por medio de sus almas activas en el amor, en mellizos idénticos (tamati). Los mellizos simbolizan las dos «tablas del testimonio» idénticas entregadas a Moisés. Estos mellizos simbolizan las dos manifestaciones del amor gemelo derramado en el corazón de los redimidos (Romanos 5:5) y que permiten encarnar el Gran Mandamiento que Yeshúa estableció para sus discípulos (Mateo 22: 37-39). Israel tenía a su disposición un documento legal de desposorio escrito por Su mismo Amado, el Eterno. Dicho documento les permitiría a toda esta nación manifestarse como la Esposa mesiánica del Todopoderoso.

 

 

 

Ante estas maravillas, debo finalizar instándote a que entiendas que Siván representa un tiempo oportuno de YHVH para Su Pueblo. Es el mes para persistir y proseguir en la vocación que nos ha dado y así llegar al cumplimiento perfecto de Su destino de propósito mesiánico. Es un mes especial para recibir por fe los nuevos límites, los nuevos territorios que Él  ha preparado para ti y quiere entregarte en tiempo oportuno.

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Kislev un Tiempo para Vivir Milagros

Invito a quienes anhelen el cumplimiento de esto lineamientos a  ver el siguiente VIDEO y permitir que el Espíritu de Dios implante en Uds. la emunah (fe) necesaria para que el cumplimiento profético de estas pautas llegue a fiel cumplimiento en el tiempo oportuno:

 
Enlace Relacionado:
El Valor Profético del Mes de Kislev de acuerdo a su Etimología

El Valor Profético del Mes Kislev de Acuerdo a su Etimología

Por P.A. David Nesher

En cada novilunio descubro que el Eterno Dios, nuestro Abba, nos llama a comprender que el nacimiento de la luna cada mes marca el cierre de un ciclo que da a la vez la bienvenida al inicio de un tiempo nuevo. Junto a este llamado divino se encuentra la misión de trabajar para darnos cuenta de nuestra absoluta ignorancia al respecto.  Esta vocación y misión profética nos debe conmover y conducir a indagar en cada tiempo según Yahvéh lo ha establecido. En esa búsqueda, el Espíritu del Eterno nos guía a captar el mensaje celestial y profético escondido en cada uno de los meses de Su año lunar. Dicho oráculo divino, una vez revelado en nuestros corazones, tiene el objetivo de transformarnos en autores de nuestra propia renovación, liberándonos del modelo babilónico que pretende que seamos pasajeros pasivos de una historia que nos sucede y que solo conduce a la satisfacción egoísta de una élite que pretende gobernar el mundo.  

Kislev es el nombre hebreo de este mes que iniciamos. Las Escrituras se refieren a este lapso como «el noveno mes» (1Crónicas 27:12; Nehemías 1:1; Hageo 2:10; Zacarías 7:1) según el ordenamiento de los meses que Yahvéh reveló a Israel, por medio de Moisés y Aarón, y que comienza por Nisán (Aviv), en conmemoración de la salida de los hebreos de la esclavitud en Egipto.  

Es el último mes del otoño (boreal), y es paralelo a los meses gregorianos de noviembre y diciembre, según el año solar. Su signo es el arquero y su arco, símbolo propio de la tribu de Benjamín, y sus días están representados con la alegoría del arcoíris (hakeshet), asiduo visitante en este mes lluvioso en la región de Israel.  

El término hebreo kislev (כִּסְלֵו‎) significa «pleno, gordo, abundante«, al ser un mes pródigo en lluvias que garantiza la prosperidad de todo lo sembrado.   El nombre del mes Kislev, significa “confianza y fortaleza interior (seguridad)”, atributos estos que caracterizan a la energía que emana este tiempo desde el corazón de los redimidos. En el libro de Job leemos:

«Si hubiera puesto en el oro mi confianza («kisli»), y le hubiera dicho al oro refinado: tú eres mi seguridad (kisli)» (Job 31:24);

Como vemos en este versículo las palabras confianza y seguridad se traducen del hebreo kisli que deriva de kesel (confianza, seguridad, esperanza). Específicamente en el versículo citado de Job, «kesel» significa esperanza, también vinculada con la palabra «kala» (anhelo, grandes esperanzas). Vale agregar que «kesel» también significa apoyo, tal como aparece la final de Proverbios 3:6 «… y Él (Dios) será tu apoyo (kisleja)».  

Ahora bien, la palabra Kesel está relacionada etimológicamente con el hebreo «kisui» que significa proteger, cubrir, dar grosura, dar seguridad.   Según el pensamiento hebreo hay dos estados de confianza: uno activo y uno pasivo.

Estos dos estados se manifiestan en el mes de Kislev, que en el cuerpo humano está señalado simbólicamente por los riñones derecho e izquierdo, respectivamente. Ante esto último, no es casualidad que en hebreo la palabra para riñón  es también kesel.  

Teniendo en cuenta todas estas razones etimológicas podemos deducir entonces, que el mes de Kislev nos brinda una oportunidad especial de reforzar la confianza en el Eterno Dios, así como también fortalecer la anhelada esperanza de la completa redención. De este modo se manifestará la sustancia de la fe (hbr. emunah) que atrapará en tiempo oportuno las bendiciones ya dadas den Yeshúa HaMashiaj en los lugares celestiales,  y los materializará en la Tierra para expresarlas como lluvia tardía a todos los hombres que claman al Cielo con hambre y sed de justicia. Por ello, el mes de Kislev es un tiempo en el que encontramos seguridad, bienestar y esperanza, si no nos permitimos incurrir en la autocomplacencia y la santurronería de la vida religiosa. En general, se considera que Kislev es un mes extremadamente positivo en el que los hijos primogénitos congregados en el Monte Santo se manifestarán con herederos de Dios y coherederos de Yeshúa HaMashiaj.  

Rosh Jodesh  Tov! (¡Buen Inicio de Mes!)    

En amistad y amor en servicio: P.A. David Nesher


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Kislev un Tiempo para Vivir Milagros El Corazón que Realiza Milagros (Rosh Jodesh Kislev)

El Shofar llamando a los Mansos y Humildes de Corazón

Ningún otro símbolo caracteriza esta época del año de la manera que lo hace el Shofar.    

El sonido del Shofar estremece, sacude, despierta la conciencia, es un llamado a la reflexión a revisar nuestras acciones.    

El profeta Amós dijo:

«¿Acaso es posible que se toque el Shofar  y el pueblo no se estremezca?
(Amós 3:6)      

El Shofar desde la etimología de su nombre, nos convoca al Shipur, es decir al mejoramiento, al cambio. Pero es evidente, que no habrá Shipursin una real escucha interior.      

¿Por qué se nos ordena escuchar y no tocar el Shofar?    

Tal vez para enseñarnos que es más importante escuchar que hacerse escuchar. Saber escuchar es también saber escuchar a aquellos que necesitan de nuestra ayuda. Saber escuchar es tener la suficiente humildad para reconocer que también el otro también tiene cosas valiosas que decir.    

El Shofar es un instrumento de viento. Viento en hebreo se dice Ruaj”, igual que espíritu. Así como el Shofar no tiene sentido sin Ruaj”, de la misma manera el hombre no tiene sentido sin espíritu.    

El Shofar también nos da una lección de sencillez y humildad, ya que éste no puede ser adornado en forma lujosa. Es más, sólo se puede decorar en la parte exterior sin que los adornos de oro y plata puedan penetrar las paredes del cuerno, lo cual lo haría inservible.    

Este es un alerta para que sepamos que, tal como sucede con el Shofar, nos volvemos inadecuados como seres humanos, si permitimos que el oro y la plata penetren en nuestras vidas y se posesionen de nuestra mente y nuestra alma. Es el llamado al abandono de la soberbia que tanto daño causa al hombre.    

Otras funciones cumplidas por el Shofar:

  • En la antigüedad el toque del Shofar servía para dar alerta. Con él se convocaba al pueblo para marchar a la guerra.
  • Todo acontecimiento importante en la vida del pueblo iba acompañado por el toque del Shofar.
  • En nuestros días después de la Liberación de Ierushalaim en la guerra de los Seis Días, el toque del Shofar fue expresión de la
    alegría.
 
A pesar que el sonar del Shofar en Yom Teruá es un decreto Divino, contiene en sí la siguiente sugerencia: Vosotros, los que permanecéis sumidos en el sueño, ¡Despertadhurgad en vuestras acciones, retornad con arrepentimiento y temed a vuestro Creador!
 
Lo que olvidáis la verdad, sumergidos en la vanidad, y andáis extraviados todo el año en lo tonto y lo vacío, que no produce beneficio ni salva a ninguno: ¡Examinad vuestras almas, mejorad vuestras sendas y vuestros propósitos, abandonando los senderos malos y los pensamientosque no conducen al bien!

El Balance del Despertar (Yom Teruah)

Yom Teruah es una de las llamadas Altas Fiestas que el Eterno dio a Su Pueblo en el anuario bíblico.
Esta convocación no es un festejo frívolo ni un simple aniversario; como ninguna otra fecha reúne devoción, oración, arrepentimiento, pero también alegría. Es este el momento en el cual somos llamados a hacer una introspección, un balance espiritual, de cada uno de los actos realizados u omitidos durante el año que finaliza, y por ello es un hermosa posibilidad, la que Yahvéh nos brinda, de renovarnos y comenzar de nuevo. Es un día especial en el que podemos recrearnos para el nuevo ciclo que se avecina.
La convocación de Yom Teruáh (o también llamado «El Trompetazo del Despertar») es una oportunidad para realizar el «corte de caja» (balance) de nuestros actos, para formularnos preguntas claves como:
  •  ¿Quién soy? ¿Estoy siendo quien debiera ser en Yeshúa?
  • ¿Ejerzo el testimonio de Yeshúa, la Torah (Instrucción) del Eterno, en mi vida cotidiana?
  • ¿Estoy viviendo de acuerdo al alto nivel espiritual que me indica el Padre en Su Palabra?
  • ¿Me he planteado que ser un hijo de Yahvéh significa serlo todo el tiempo, en cualquier lugar, en pensamiento, sentimiento y acción?
  • ¿Brindo a mi familia un ambiente mesiánico de fe en el hogar?
  • ¿Estoy satisfecho de mis logros?
  • ¿Estoy llevando una vida de arrepentimiento (teshuvá), oración (tefilá) y justicia (tzedaká)?
  • ¿Qué malos hábitos tengo que romper? ¿Qué nuevos y buenos hábitos debo desarrollar?
  • ¿Estoy cumpliendo los mandamientos y preceptos del Eterno?
  • ¿Qué cosas de mi alma deber ser restauradas?
  • ¿A quién he ofendido? ¿A quién debo pedir perdón? ¿A quién debo perdonar?
  • ¿Qué cosas debo restituir?

 

El gran mensaje del Yom Teruah es que mientras somos llamados a dar cuenta de nuestros hechos, también tenemos la oportunidad de disfrutar del perdón del Padre si nos hemos arrepentido de corazón de todos nuestros pecados por los méritos de Su Hijo Yeshúa, nuestro Mesías y Dueño.

Shevat: la manifestación de las vasijas llenas de tesoros

El undécimo mes (shevat) está representado por un cántaro (o vasija) de barro lleno de agua. En hebreo la palabra “delí»(cántaro/ vasija) comparte su raíz con “lidelot” que alude al acto de extraer agua de las profundidades.
La “delí” (cántarovasija) es para la mentalidad hebrea el símbolo del servicio a su máxima expresión. Es que justamente, la vasija o cántaro es necesaria para sacar agua del pozo y transportarla hacia un lugar con necesidad.

Si observamos con reflexión el símbolo notaremos que esa agua está siendo contenida por una vasija, lo que nos habla del agua justa y necesaria, ya que todos sabemos que exceso de agua es dañino. De este mismo modo, la fe, poder creativo del Eterno, nos ha sido dada en la medida exacta a nosotros sus vasijas de barro (Romanos 12:3,6; 2 Corintios 4:7).El mes de shevat, de acuerdo a este símbolo, es un tiempo oportuno para traer a la superficie lo que está oculto, tapado y sellado. Son días llenos del poder divino que te permite profundizar y descubrir esos ríos de vida que el Espíritu de YHVH ha colocado en lo más profundo de tu interior por creación y redención mesiánica. Será pues muy oportuno, que practiques ejercicios espirituales que te permitan desde la oración y la meditación de la Torah fluir hacia tu exterior y transformar toda sequedad que someta a tu entorno.

Vive cada día de este mes en la plena conciencia de ser un instrumento de amor en sus manos. Eres la vasija, llena de Su justa medida para servir a Su propósito eterno escondido en el interior de los hombres que aún duermen aturdidos por los susurros de la Gran Babilonia.

Shevat es un tiempo oportuno para renacer en la sabiduría que otorga el servicio. Es el ciclo que permite transformar la potencia en acto. Son días de inspiración y creatividad. Todo trata de la renovación.

Ofrécete humildemente para que Él renueve todo y a todos los que están en tus áreas de amor.