Meditación

Me iluminó con la inmensidad

Cierra los ojos,
 Sumérgete en la inmensidad
que hay en ti.
Permanece simplemente en ti.
Déjate llevar por tu anhelo,
abandónate a él por completo.
Él te conduce a la profundidad,
a tu profundidad,
tu propia inmensidad.
Percibe cómo tu anhelo
te conduce cada vez más hondo.
Admítelo,
abandónate a él,
abandónate a la profundidad,
abandónate a la inmensidad.
Gusta la tranquilidad y el abandono,
la profunda paz que produce,
Báñate en ella,
deja que ella te toque y te atraviese,
déjate atravesar e iluminar
por lo inmenso
a lo que estás conectado.

Giuseppe Ungaretti
Poeta italiano

10 Actitudes para acumular AMIGOS

Por P.A. David Nesher

«El hombre de muchos amigos se arruina, pero hay amigo más unido que un hermano».
Proverbios 18:24

Debo reconocer que este proverbio de Salomón identifica mi vida en esta área. A lo largo de mis años no he cosechado muchos amigos como tantos otros gozan en jactarse, pero, a decir verdad, no me arrepiento ya que he sido testigo de como muchos seres humanos arruinaron sus proyectos de vidas por ufanarse de contar con innumerables «amigos» que a la hora de ser necesarios brillaron por sus ausencias.

No viene mal compartirles la siguiente frase acerca de este pasatiempo maravilloso que la vida ofrece:

“En la vida, un amigo es mucho; dos,
muchísimo, y tres, casi imposible.”

—Henry Brooks Adams.
Este pensamiento indica que escasean los amigos de verdad. Mucha gente se siente sola y anhela conseguir tales compañeros, por lo que hace comentarios como: “No tengo a quién acudir”, “No puedo confiar en nadie” o “mi perro es mi mejor amigo”.
Reconozco a esta altura de mis años que nuestra calidad de vida depende a buen grado de la calidad de las amistades que obtengamos en nuestra existencia. Puedo asegurarles que los egocéntricos no son felices, pues no tienen amigos con quienes compartir lo que poseen o lo que piensan. Esta actitud es la que bien dijo Jesucristo que debe existir en el ser humano: “hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35). De forma análoga, el poeta inglés George Byron escribió: “Quien quiera acrecentar su gozo, compártalo”.
Las Escrituras exhortan al hombre mesiánico a ‘ensanchar’ sus afectos (2 Corintios 6:13). Sí, es sabio, y convenientemente saludable, brindarnos a los demás. En Eclesiastés 11:1, 2 leemos: “Dale de comer al hambriento, y un día serás recompensado. Comparte lo que tienes con siete y hasta ocho amigos, pues no sabes si mañana el país estará en problemas”. ¿Qué tiene que ver este principio con las amistades? Respuesta sencilla: si entablamos muchos amigos, alguno habrá que nos ayude en tiempos difíciles.
Además, los amigos de verdad nos protegen de otro modo. Como señala Proverbios 27:6, “Más se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa.”. Así, aunque cualquiera puede colmarnos de elogios, solo estos compañeros nos tienen la estima necesaria para señalarnos las faltas graves y aconsejarnos de forma constructiva y cariñosa (Proverbios 28:23).
Ahora bien, ante todo lo hasta ahora compartido, hay algo que sí estoy convencido puedo aportarles a todos ustedes, y tiene que ver con las actitudes que aprendí a practicar en mi propia vida para ganar los amigos que el Eterno, en Su Providencia, me tenía señalados para edificar mi propósito mesiánico.
Si deseamos que otra persona ingrese por amor a nuestra vida, es necesario que estemos dispuestos a abandonar ciertas características destructivas de toda empatía humana. Las mismas las resumiré en diez puntos:
  1. La necesidad de tener siempre razón.
  2. La necesidad de ser el primero en todo.
  3. La necesidad de ejercer constantemente el control.
  4. La necesidad de ser perfecto.
  5. La necesidad de ser amado por todos.
  6. La necesidad de poseer.
  7. La necesidad de no tener conflictos ni frustraciones.
  8. La necesidad de cambiar a otros según nuestras necesidades.
  9. La necesidad de culpar.
  10. La necesidad de dominar.

 

Anhelo que estas pautas les ayuden a obtener una gran cosecha de amigos. Ahora, me despido de cada uno de Uds. recordándoles que la amistad genuina es una gran dádiva que da el Dios Eterno. Refleja la forma de ser del Dios-Amor que nos creó, quien, por amor y generosidad, llenó la Tierra de criaturas inteligentes de las que podemos ser amigos. Imitaremos a Yahvéh y a su Hijo Jesucristo si nos relacionamos con nuestros hermanos les damos ánimo, los acompañamos en el ministerio y oramos habitualmente con ellos y por ellos.
Esfuércense ahora por ser buenos compañeros y hacerse amigos de quienes aman a Abba nuestro.

 

BITÁCORAS RELACIONADAS:

 

 

La piedra

El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
Para los niños, fue un juguete.
Drummond la poetizó.
David, mató a Goliat.
Y Miguel Angel le sacó la más bella escultura.
En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra ¡sino en el hombre!.
No existe «piedra» en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.
Autor desconocido.
piedra-camino-frase-sevi

La carreta vacía

 Mi padre se detuvo en una curva, y después de un pequeño silencio me preguntó:

Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:

_ Estoy escuchando el ruido de una carreta.

Eso es -, dijo mi padre, – Es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre:

¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?

Entonces mi padre respondió:

Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

 

 

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, inoportuna, presumiendo lo que tiene, siendo prepotente y maltratando a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:»Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace«.

 

 

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.

TENER AMIGOS HACE BIEN A LA SALUD


Qué necesarios son los amigos ¿no? Los amigos son personas que elegimos para compartir nuestros momentos felices, que necesitamos a nuestro lado en los momentos tristes, a quienes depositamos todos nuestros secretos y nos conocen como la palma de su mano. También son los encargados de darnos los consejos para afrontar nuestros problemas y aquellos a los que iremos a ayudar sin dudarlo cuando algo malo les suceda.
 

No necesitas tener un millón de amigos, como dice una famosa canción del cantautor brasileño Roberto Carlo. Con tus pocos amigos de toda la vida, que cuentas con los dedos de una mano, puedes valerte de los beneficios de la amistad para la salud. Tener amigos hace bien a la salud: veamos el por qué.

 

  • Alargan la vida. Según indican los estudios de la Flinders University, realizados entre 1992 y 2005, las personas de tercera edad con vida social manifestaron un 22% de probabilidades de morir en ese período que aquellos con menos vínculos sociales. Daniel Goleman, psicólogo norteamericano y autor del libro “Inteligencia Emocional”, sostiene que uno de los factores que inciden en la longevidad es el tener cerca gente que nos quiere y queremos,sobre todo, amigos.
  • Reducen el estrés. Una conversación con nuestros mejores amigos puede ser la mejor medicina para encontrar una solución a los problemas, despejar nuestra cabeza y reír.
  • Menos riesgos de sufrir depresión. En consecuencia con la razón anterior, las personas sociables tienen menos probabilidades de padecer depresión. Si te llevas bien con tus amigos, tu familia, especialmente con tus hermanas, los niveles de depresión son más bajos.
  • Adoptan hábitos saludables. Una manera efectiva de adoptar un estilo de vida saludable es gracias a nuestros amigos. Ir a hacer ejercicio en grupo es mucho más divertido y estimulante que hacerlo solo ¿no? Además, si nuestros amigos se alimentan de manera saludable, entonces tendremos más chances de compartir comidas saludables con ellos.
  • Tenemos apoyo. Saber que contamos con ciertas personas para todo lo que necesitamos es un sentimiento de seguridad muy importante para nuestra autoestima y bienestar.
  • Tienes menos riesgo de cáncer de mama. Un estudio de 2006 de la Universidad de California, demostró que las mujeres con cáncer de mama eran más propensas a sobrevivir si tenían amigas cercanas. Los investigadores creen que es porque se benefician con su apoyo y cuidado.
  • Tomas conciencia. Cuando conversamos con nuestros amigos, pueden darse diversos temas, entre ellos, la salud. De esta manera, te mantienes informado, conoces experiencias y tratas de cuidarte más.

¿Tienes muchos amigos?

 

¡Siéntete un afortunado!