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¿Cómo Surgió el Papado?

Por Alberto Solano

A mediados de este año, el papa Francisco visitó Ecuador, Bolivia y Paraguay. Como suele suceder cada vez que la cabeza del Vaticano llega a un país, causó gran alboroto, sin duda dado que la mayor parte de la población profesa la fe católica. Lo mismo fue el caso en Cuba la semana pasada. Actualmente el papa se encuentra en los Estados Unidos, causando la misma respuesta.

 

Su visita y la alegría del pueblo acogedor ha hecho que algunos se pregunten: ¿Cómo surgió la idea de un papa? ¿Acaso la Biblia enseña que deberíamos tener un papa? ¿Cómo deberíamos responder al papado como cristianos?

 

La respuesta simple es: no. El papado de la iglesia católica romana no es la cabeza de la iglesia de Cristo, no tiene autoridad para regir como viceministro de nuestro Señor y por lo tanto como creyentes no tenemos ninguna obligación para acogerle. A continuación respondo a las preguntas previamente mencionadas.

 

¿Cómo surgió el papado?

egún la iglesia católica todo comenzó con Pedro. En Mateo 16:18 leemos: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. A partir de ese momento la iglesia católica comienza ha trazar lo que llamaría la sucesión apostólica, doctrina la cual establece que cada papa, cardenal o obispo (incluyendo prácticamente toda orden eclesiástica) puede trazar, por medio de sucesión directa, su sede a alguno de los mismos apóstoles. La línea de sucesión apostólica más importante para los católicos es la del hombre que se sienta en la silla del obispo de Roma, pues argumentan que desde los tiempos de Pedro siempre ha habido un sucesor que ha servido como Pontífice de la iglesia desde Roma, y por lo tanto la iglesia católica siempre ha tenido un vicario de Cristo en la tierra.

 

Después del apóstol Pedro vino San Lino luego San Anacleto después San Clemente, y así sucesivamente los obispos o líderes de la iglesia en Roma continuaron ocupando el cargo de obispo en Roma. Sin embargo al correr de los años los obispos comenzaron a acaparar más y más poder sobre las demás iglesias, ya que Roma no sólo fue la ciudad donde murió Pedro (muy probablemente), sino que también era el centro de atención y comercio de todo el imperio Romano, creando así el lugar perfecto para que una iglesia fuera reconocida por encima de las demás. No fue hasta 41 papas después, cuando el papa León I “el Magno” (papado entre 440-461) logró establecerse como el primer pontífice sobre toda la iglesia católica y así asentar las bases para el papado como lo vemos en la actualidad.

 

Aunque la silla del obispo de Roma comenzó a ser considerada como superior a las demás sedes eclesiásticas desde poco antes de la caída de Roma, no fue hasta el Concilio Vaticano I (entre 1869 y 1870) que la iglesia católica concluyó, basado en Mateo 16:17-19, la siguiente cadena de dogmas acerca del papa:

 

1) Cristo dio a Pedro la jurisdicción principal sobre toda la Iglesia;

2) Ya que Pedro tenía jurisdicción total sobre la iglesia, entonces sus enseñanzas llegaron a ser infalibles;

3) Pedro, siendo el pontífice sobre la iglesia, demanda que sus sucesores designados tengan el mismo lugar sobre la Iglesia;

4) El papa, es decir el obispo de Roma y sucesor de Pedro como cabeza de la iglesia, tiene la capacidad de hablar ex cátedra (esto es, hablar bajo su capacidad oficial como papa), siendo sus palabras en ese momento infalibles;

5) Ya que el papa es la cabeza de la iglesia, entonces él es cabeza de todo orden eclesiástico y de toda sede;

6) La iglesia, bajo la dirección del obispo de Roma, se ha mantenido sin error y doctrinalmente pura;

7) Cuando surgen cuestiones de fe, el pontífice romano (el papa) tiene el derecho de tener la última palabra;

8) Para que una iglesia local sea validada como una iglesia auténtica de Cristo, la tal debe adherirse a las enseñanzas del Vaticano…

9) No hay salvación fuera de la Iglesia Católica Romana, pues sólo el pontífice en Roma es la cabeza sobre la verdadera iglesia de Cristo.

 

¿Acaso la Biblia enseña que deberíamos tener un papa?

Para defender la doctrina del papado, el Vaticano recurre a dos fuentes: La tradición y la Biblia. Primeramente, en la tradición, la iglesia católica se basa en los escritos de doctores de la iglesia, entre ellos hombres del primer siglo como Clemente de Roma y Ignacio de Antioquía, los cuales vivieron durante el tiempo del Nuevo Testamento. Entre sus muchas contribuciones a la doctrina de la iglesia, ambos, al igual que Constantino años después, abogaron por una estructura eclesiástica la cual tuviese un obispo sobre las iglesias locales. En sus cartas es visible su deseo por preservar la sana doctrina en medio de un ambiente propicio a los falsos maestros y falsas doctrinas.

Sin embargo debemos recordar que tanto Clemente como Ignacio, no buscaban defender un obispo sobre la iglesia entera, como lo vemos hoy en día con el papa. Al contrario, lo que ellos buscaban defender era la Escritura y las verdades escritas en ella por medio de establecer un obispo sobre ciertas regiones geográficas, dado que pocas personas tenían acceso a copias de los originales. Ya que no todos tenían la Escritura, pensaron necesario subordinar a aquellas iglesias sin copias a hombres preparados los cuales hubiesen tenido interacción con los apóstoles mismos o con algunos de sus seguidores más cercanos. Su intención fue elevar la autoridad de la Escritura, no crear una escritura eclesiástica modelo con una cabeza humana al frente. Por lo tanto, creo que si ellos estuviesen vivos hoy, estrían en contra del papado al igual que nosotros.

En segundo lugar, la Biblia no enseña que la iglesia debería tener un obispo supremo. En una artículo previo titulado Sobre esta roca edificaré mi iglesia, aquí en Predicadores y la Predicación, Dr. Nathan Busenitz presentó un argumento extenso sobre una interpretación correcta de Mateo 16:18. Busenitz determina correctamente que la interpretación de la iglesia católica romana de Mateo 16:18 está equivocada por lo menos por cuatro razones:

  • Gramaticalmente, no representan la distinción léxica entre petros (Pedro) y petra (roca).
  • Contextualmente, ponen a Pedro como el enfoque de Mateo 16, cuando el texto claramente busca resaltar la verdad acerca de Jesús.
  • Teológicamente, el Nuevo Testamento presenta a Cristo como la Roca, y no a Pedro.
  • Históricamente, esta doctrina católica romana no es vista en los padres de los primeros siglos.

En ningún lugar en la Escritura se presenta a Pedro como la cabeza de la iglesia. La única piedra angular que se menciona en la Biblia es Cristo mismo (Efesios 2:20), y por lo tanto la iglesia está cimentada en la roca que es Jesús, no Pedro. Aun las palabras de Jesús a Pedro en Juan 21:17 (“Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”) no demuestran que Jesús elevó a Pedro a un estatus de cabeza eterna sobre la iglesia, más bien Jesús le pidió que enseñase y fuera líder en la iglesia, pero nunca que enseñase alguna otra cosa que lo que está escrito en la Biblia.

 

¿Cómo deberíamos responder al papado como cristianos?

NUESTRA LEALTAD ES HACIA LA VERDAD DE LA ESCRITURA, NO HACIA LA SILLA DE UN OBISPO

Primeramente, debemos recordar que Jesucristo, no el papa, es la única cabeza de la iglesia. Él prometió edificar su iglesia siendo él mismo la piedra angular (Efesios 2:20). El Nuevo Testamento entero nos demuestra que solamente Jesús es el Señor sobre la iglesia, y jamas eleva a Pedro a tal estatus. El papa no es la cabeza de la iglesia porque Jesús nunca estableció tal oficio, ni tiene ninguna autoridad sobre las iglesias alrededor del mundo, ya que el modelo que vemos en el Nuevo Testamento es de iglesias liberadas por ancianos (1 Timoteo 3; Tito 2), y no por un pontífice en Roma. Incluso si se pudiese trazar una línea de sucesión entre el papa actual y Pedro, la tal no demandaría que el papa tuviese autoridad sobre el cuerpo de Cristo. Como creyentes nuestra lealtad es hacia la verdad de la Escritura, no hacia la silla de un obispo. En el momento en el que uno de estos sucesores se hubiese desviado de la verdad bíblica, nosotros no le hubiésemos seguido, pues Cristo es nuestra cabeza y Rey, no un hombre. Es por eso que como cristianos no tenemos nada que ver con la iglesia católica romana, la cual representa un sistema corrupto y anti-bíblico.

En segundo lugar, debemos tener en mente que el papa no tiene la autoridad para hablar infaliblemente. Tal doctrina no tiene fundamento bíblico. La tradición de la infalibilidad papal tiene sus bases en la tradición católica, la cual ha sido copiada y hecha autoritaria por decretos divinos de ciertos papas, creando así un circulo perfecto para defender una tradición sin un fundamento en la Escritura.

Tercero, recordemos que solamente la Biblia y Cristo tienen autoridad sobre la iglesia. Dos de las banderas principales de la Reforma fueron Sola Scriptura y Solus Christus. La primera luchó por la autoridad de la Biblia sobre cualquier tradición, mientras que la segunda atacaba la creencia herética que presentaba al papa como el representante de Cristo en la tierra. Su lucha sigue resonando hasta el día de hoy. Como creyentes debemos sujetar todo sermón, libro, documento y tradición bajo la autoridad de la Escritura; guardando lo que esté de acuerdo a ella y rechazando lo que vaya en su contra. Por lo tanto, la tradición católica no tiene lugar en la verdadera iglesia cristiana, pues no tiene fundamento bíblico y ni siquiera pueden existir juntas, ya que la una repele y contradice a la otra.

Finalmente, debemos orar por y evangelizar a los católicos. Creo que la mayoría de nosotros hemos salido del catolicismo o bien fueron nuestros padres los que salieron. Al hablar del catolicismo debemos ser duros en reconocer la falsedad del sistema, pero tal dureza doctrinal no debería endurecer nuestros corazones. Los católicos necesitan entender el verdadero evangelio, que la salvación no es por obras sino por fe, y necesitan entender que la autoridad de la Biblia es mayor a la de cualquier tradición.

 

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Acerca del Autor: 

Alberto Solano, graduado con una Maestría en Divinidad (M.Div.) en The Master’s Seminary, actualmente estudia una Maestría en Teología (Th.M.) con énfasis en el Nuevo Testamento. Aparte de servir en el ministerio hispano de Grace Community Church, Alberto trabaja en el departamento de admisiones del seminario.

Pornocracia: Cuando las putas gobernaban en Roma

Si queremos vivir y protagonizar grandes cambios de reforma en la historia de la Salvación, debemos despertar nuestras conciencias desde los hechos históricos mismos. De acuerdo a esto, y analizando los primeros diez siglos del cristianismo, concordaremos que no fue la herejía gnóstica, ni sus sectas esotéricas, la que contaminó y quebrantó la esencia e imagen de la Iglesia en el mundo sino el papado mismo. Debido a las incesantes maniobras políticas, y particularmente a la obsesión por los negocios temporales; debido también al abuso de poder y a una inaudita malignidad, los papas, a quienes se suponían eran el factor de unidad, corrompieron toda la cristiandad.
Basta leer la historia del cristianismo para darnos cuenta que hubo un tiempo en el que todo lo que rodeaba a los papas estaba envuelto en guerras, traiciones, muertes y ambiciones. Se trata de una época en la que los papados eran relativamente cortos y difícilmente se podía encontrar a algún pontífice que superase los dos o tres años en el cargo.
Odio, traiciones, venganzas y mucho sexo desmedido fue, es y será la atmósfera que durante siglos ha rodeado todo lo que está relacionado con los pontífices y todos los oscuros personajes que los acompañaban. Todo este perfil luciferino ha impregnado a la Iglesia de Roma desde un tiempo específico de su pasado oscuro. Época denominada en el siglo XVI por el cardenal César Baronio como el tiempo de la Pornocracia (gobiernos de las prostitutas).
Hablamos de un periodo que ha sido bautizado por algunos como ‘saeculum obscurum’ (edad oscura) y en el que en poco más de 150 años (del 880 al 1046) desfilaron por el ‘trono de San Pedro’ un total de 48 papas.
Para empezar, nos será muy esclarecedor consultar alguna de las nóminas papales desde el año 880 aproximadamente. Durante el siglo y medio siguiente se contabilizan pontífices, cuyos pontificados duraron un promedio de cuatro años cada uno. En la primera época, el ritmo de los cambios fue muy parecido; ello se explicaría por el hecho de que los papas solían ser elegidos cuando ya eran ancianos y de salud delicada. Pero durante los siglos IX y X, muchos papas eran apenas veinteañeros, bastantes eran adolescentes. Algunos duraron veinte días, un mes o tres meses. Seis de ellos fueron depuestos, no pocos fueron asesinados. En verdad es imposible saber con exactitud cuántos papas y antipapas (impostores) se erigieron en la silla de San Pedro durante este período, ya que todavía no existía un procedimiento establecido para la elección ni se había determinado quiénes podían ser los candidatos.
Cuando un Papa desaparecía en forma repentina, todos los habitantes de Roma y regiones aledañas se preguntaban: ¿Habrá sido degollado y arrojado al Tiber? ¿Lo habrán recluido en una mazmorra? ¿Se hallará durmiendo la borrachera en un burdel? ¿Le habrán cercenado la orejas y la nariz como le ocurrió al papa Esteban VIII en 930, quien, comprensiblemente, jamás volvió a mostrar su rostro en público? ¿O bien habrá escapado como Benedicto V en 964 que, luego de «deshonrar» a una muchacha, salió huyendo de inmediato a Constantinopla con todo el tesoro de San Pedro, para reaparecer una vez que hubo agotado los fondos  y causado estragos complementarios en Roma? Respecto a este último, es interesante señalar que el historiador de la Iglesia Gerberto llamó a Benedicto «el más inicuo de todos los monstruos del descreimiento«, pero su juicio resultó prematuro. Con el tiempo, este pontífice fue muerto por un marido celoso. Su cadáver, traspasado por cien puñaladas, fue arrastrado por las calles antes de ser arrojado a un sumidero.
Sin lugar a dudas, ante tan detalladas evidencias históricas, estos pontífices constituyen el más infame conjunto de dirigentes que en la historia han existido. Fueron descarnadamente bárbaros. La antigua Roma no tuvo nada que rivalizar con su putridez.
Uno de estos Papas, Esteban VII, preso de una total demencia, desenterró a uno de sus predecesores, el corso Formoso (891-896), que había muerto hacía más de nueve meses. En lo que se llamó el Sínodo Cadavérico, vistió al hediento cadáver con galas pontificales, lo sentó en el trono lateranense y procedió a interrogarle personalmente. Formoso fue inculpado de ascender al solio pontificio recurriendo a medios espurios; siendo como era obispo de otro lugar, no podía ser elegido por Roma. Según el Papa Esteban, aquella circunstancia invalidaba todos sus actos, en especial sus ordenaciones. En nombre de Formoso, replicaba un gárrulo diácono adolescente. Una vez hallado culpable, el cadáver fue condenado como antipapa, despojado de todo lo que llevaba puesto, a excepción del cilicio adherido a sus ajados despojos y, menos los dos dedos con los cuales había impartido sus indebidas bendiciones apostólicas, arrojado al Tiber. El cuerpo, sujeto por el cilicio como una res muerta, fue rescatado por un grupo de admiradores de Formoso, que le dieron secreta sepultura. Tiempo después, fue reinstalado en su sepulcro de San Pedro. En cuanto a Esteban, no tardó en morir, estrangulado.
El corso Formoso, siendo juzgado por el Papa Esteban VII en el Sínodo Cadavérico
Los Papas mutilaban y, a su vez, eran mutilados, mataban y eran muertos. Sus existencias no guardaban ninguna relación con los evangelios. Unos debieron su elevación a su ambiciosa parentela, algunos a la influencia de hermosas amantes de alcurnia en lo que acabaría por conocerse como «la soberanía de las rameras«.
El obispo Liutprando de Cremona, en su obra “Antapodosis”, dejó una descripción muy gráfica de lo que aconteció durante aquellos años de pornocracia, relatando con todo lujo de detalles cómo eran las fiestas y orgías que se organizaban en el Vaticano, a las que asistían desvergonzadas prostitutas que bailaban y deleitaban a los presentes, para finalmente yacer con todos ellos.
También explica como todos los obispos de la ciudad de Roma estaban casados y sus esposas se confeccionaban sus ropas con las sedas de las vestiduras sagradas.
El obispo relata acerca del lugar prominente que ocupó Marozia, de la familia de los Teofilato, en este tiempo de gobierno papal. Marozia fue bien adiestrada por su madre Teodora, quien tenía otra hija llamada también Teodora, nacida de su relación con el Papa Juan X (914-929). Quienquiera que haya dicho que las mujeres nunca influyeron en las directrices de la Iglesia es porque nunca tropezó con estas dos increíbles y decididas señoras. En menos de un decenio, crearon -y cuando les plació, destruyeron- no menos de ocho Papas.
En su obra «Decline and Fall«, el historiador Edward Gibbon (s. XIX) afirma que fueron estas «papisas» las que darían nacimiento a la leyenda de la Papisa Juana. Durante siglos se creyó en  la existencia de esta papisa, hasta la época de la reforma. Para los ingleses es un consuelo saber que la única mujer Papa fue una hermosa anglosajona. Revestida con sus atuendos pontificales, según narra la leyenda, trajo al mundo un niño mientras se dirigía desde el Coliseo a la iglesia de San Clemente, muriendo en el acto.
De Teodora, el obispo cuenta cómo sedujo a un joven sacerdote, del que se encapricho locamente, lo mandó nombrar Arzobispo de Roma y tras un corto periodo en el cargo , logró que lo nombraran papa bajo el nombre de Juan X. El obispo Liutprando, escribirá acerca de ella: “Cierta ramera sin vergüenza, llamada Teodora fue durante algún tiempo monarca de Roma, y vergüenza da escribirlo, ejerció su poder como un hombre. Tuvo dos hijas, Marozia y Teodora,  que no sólo la igualaron sino que la sobrepasaron  en las prácticas que ama Venus”. Esas prostitutas determinaban quién sería el papa, ¡increíble “sucesión apostólica”.
El historiador Gibbon escribió lo siguiente en su obra:
La influencia de dos prostitutas, Marozia y Teodora, se fundaba en su riqueza y belleza, sus intrigas políticas y amorosas. A los más vigorosos de sus amantes los recompensaban con la mitra romana…El hijo, el nieto, y el biznieto bastardos de Marozia – extraña genealogía – se sentaron en la Silla de San Pedro”.
El poder de Marozia, según las crónicas, fue aún mayor que el de su madre. Se sabía ent toda Italia que ella no era hija del cónsul y senador romano Teofilacto I, marido oficial de Teodora, sino que nació de la relación extraconyugal con el Papa Juan X.
Por el lecho de la joven Marozia también pasaron algunos papas o candidatos al puesto, siendo uno de los más destacados Sergio III, con el que tuvo un hijo cuando contaba con 16 años y que fue también nombrado papa con el nombre de Juan XI (el séptimo del periodo de la pornocracia) cuando solamente contaba con 20 años de edad.
Marozia
Cuando Marozia se convirtió en la manceba de Sergio, tenía quince años y él contaba cuarenta y cinco. Tuvo un hijo del Papa a cuya carrera se consagró. Sergio moriría cinco años más tarde, tras siete de pontificado henchidos de derramamientos de sangre, intrigas y pasiones.
Marozia era ahora la amante de un papa y la madre de su bastardo. ¡Luego sería madre del papa, abuela del papa, y después de muerta, bisabuela de dos papas y tatarabuela de otro! Por muchos años, el papado fue estrictamente uno de los títulos de una de las familias de Roma. Dice Halley, p. 774, “Teodora, junto con Marozia, la prostituta del Papa, llenaron la silla papal con sus hijos bastardos y convirtieron su palacio en un laberinto de ladrones”.
Será aquí interesante y anecdótico contar que el Papa Sergio también exhumó al Papa Formoso, ya fallecido desde hacía diez años, y le hizo condenar de nuevo. Como buena providencia, decapitó el cadáver de Formoso; también le amputó tres dedos más antes de lanzarlo al Tiber. Cuando el torso acéfalo fue a enredarse en la red de un pescador, sus despojos lograron una nueva existencia de embeleso al ser devueltos por segunda vez a San Pedro.
Muerto el Papa Sergio III, en esos momentos, irrumpió en el escenario la familia de los Alberico, originarios de Toscana, en el norte. El Papa Juan X sugirió a su compañera de lecho, Teodora, que el enlace entre Marozia y Alberico de Camerino podría ser beneficioso para todos. Marozia detectó la estrella ascendente y de esa unión nacería Alberico hijo. Alberico padre, quizá instigado por su esposa, intentó un golpe prematuro para apoderarse de la dirección de Roma y perdió la vida. El Papa Juan obligó a la joven viuda a contemplar su cadáver mutilado. Fue un error. Una mujer que había dormido con el Papa Sergio conocía todos los resortes de la venganza.
 
Mientras tanto, Teodora, la madre de Marozia, mantuvo el poder. Esta hizo nombrar papa a Anastasio III (911-913), y después a Landón (913-914). Estos dos papas fueron simples marionetas en las manos de Teodora. Dice Hunt: “Teodora misma era concubina de dos eclesiásticos a quienes ella manipuló en rápida sucesión al “trono de Pedro”, luego de la muerte de Sergio – los papas Anastasio III y Lando. Al enamorarse de un sacerdote de Rávena, también lo manipuló para que ocupara el trono papal” («A Woman Rides the Beast«, p. 109-110).
Este clérigo de Rávena que menciona Hunt, era Juan de Tossignano, quien se convertirá en el Papa Juan X (914-928). Además, según el obispo Liutprando, Juan era un clérigo joven y ambicioso de Rávena que acudía con frecuencia a Roma a despachar asuntos oficiales. Entró en contacto con Teodora y enseguida entró bajo su protección. Esto le llevó a realizar una gran carrera. Tanto fue así que llegó a ser obispo de Rávena; esto hizo que ya no visitara Roma tan a menudo. Relata Liutprando: “De ahí que Teodora, como una meretriz temerosa de tener pocas oportunidades de acostarse con su amante, le obligara a abandonar su obispado para tomar – ¡Oh, crimen monstruoso!- el Papado de Roma”. Así pues, ese Juan, que luego fue el papa Juan X, consiguió el solio pontificio para que así pudiera mantener relaciones sexuales con esa Teodora, a la que a la sazón llamaban Teodora la Anciana. El Papa Juan X también fue amante de Marozia, tuvo con Teodora una hija y nombró a un niño de cinco años arzobispo de Reims, hijo del conde Heriberto. ¡Todo tan repugnante como cierto! Todo esto tenía lugar en el año 914, cuando Marozia contaba con veintidós años de edad. Sin embargo, todo esto a Marozia no le importaba demasiado; su hijo era demasiado joven para el papado, incluso para aquellos tiempos.
Después de la muerte de Teofilato, y de Teodora, este papa Juan quiso dar preeminencia a su hermano Pedro siguiendo su impulso nepotista, pero con ello se encontró con la oposición de Marozia, la hija de Teodora, que como nada menos que senadora de Roma, controlaba el poder civil. Marozia, poco antes enviudó, y se casó de nuevo en el año 926 con el margrave Guy de Toscana. Entonces mandó asesinar a Pedro, el hermano del papa Juan, en su misma presencia. Luego encerró al propio Juan X en la cárcel y lo mandó matar, ahogándole con una almohada en el año 928. Juan X había llegado a la silla de Pedro de la mano de Teodora y lo abandonó muerto por orden de su hija, Marozia.
Marozia, esperando que creciera su hijo (el que tuviere con el papa Sergio III), nombró papa a León VI (929), y luego a Esteban VII (928-931), otra vez justificando todo en el dogma de «sucesión apostólica». Los dos papas tuvieron un breve pontificado, uno y otro desaparecieron en misteriosas circunstancias. Los dos, León y Esteban, fueron elegidos gracias a Marozia, quien no dudó en asesinarlos, demostrando, una vez más, quién era la que mandaba.
Cuando ese hijo ilegítimo tuvo veinte años, le hizo subir al solio pontificio con el nombre de Juan XI (931-935). Las obras de este pontífice fueron atroces acordes a la mentalidad de los pechos que lo amamantaron. Él y sus amigos, tenían la costumbre de secuestrar mujeres y las tenían sometidas a relaciones sexuales forzosas durante días; lo mismo que sometieron también a hombres jóvenes y nobles con igual procedimiento. Le gustaba ver como perros y burros acometían a prostitutas secuestradas para tal espectáculo.
Este Papa montó un burdel en palacio Laterano. Malversó el dinero de la Iglesia. Ordenaba obispos a niños de diez o doce años con los que luego mantenía relaciones. Tuvo relaciones sexuales con su hermana de catorce años y con su madre. Las mujeres pías que iban a las iglesias de los Estados Pontificios dejaron de hacerlo debido a la lujuria de los clérigos. Ordenó un obispo en un establo y cuando un cardenal se lo echó en cara lo castró. A los clérigos que eran sus enemigos los mató azotándolos, les cortaba las narices, las manos, los dedos.Al tiempo, y mientras Juan XI encabezaba la cristiandad, falleció Guido de Toscana y la hija de Teodora, ahora viuda, no dudó en contraer matrimonio con su hermanastro, Hugo de Arlés, aquel a quien Juan X había apoyado en su candidatura al Imperio. Marozia demostraba, de nuevo su habilidad. Esta relación podría haber sido tumbada por incesto, habiendo, además, repudiado Hugo a su anterior mujer. Aun así, necesitaría de una bula papal por razón de parentesco. Evidentemente, le fue concedida por su hijo. La boda se habría de celebrar en la primavera de 932, y Marozia se convertiría en reina consorte de Italia.
Marozia, se casó con Hugo de Arlés simplemente porque este había recibido el título de rey de Italia. Ella sabía que así acrecentaría su poder sobre la ciudad de Roma, pretendiendo acceder a la corona imperial, pues no en vano su hijo Juan, ahora papa, podía convertir a un rey en emperador (recordemos la “Constituitio Lothari”). No le salió bien esta jugada a Marozia, ya que Alberico, su propio hijo, encabezó una revuelta e hizo encarcelar a su madre y a su hermanastro el papa Juan. Este último fue desposeído de todo poder temporal, aunque conservó el solio hasta su muerte en el año 935.
Entonces todo se vino abajo a causa del segundo hijo de Marozia, el celoso Alberico, dieciocho años de edad. Se apoderó de Roma para convertirse en hacedor de Papas. Hugo de Provenza abandonó a su mujer y cayó en desgracia. Alberico puso a Juan XI, su hermanastro e hijo del Papa Sergio, bajo arresto permanente en Letrán -donde moriría cuatro años después- y metió en prisión a su propia madre.
Agostada la flor de su juventud, Marozia seguía siendo una mujer de distinción cuando holló por primera vez el mausoleo de Adriano, conocido popularmente por Castel Sant’ Angelo. Permanecería en ese terrible lugar junto al Tiber, sin que se le perdonase un día, durante más de quince años.
Contaba más de sesenta años cuando, en la mazmorra, le llegó la noticia de la muerte de su hijo Alberico, a los cuarenta años de edad, y el ascenso de su nieto Octaviano (hijo de Alberico), dentro de la Iglesia hasta imponerse como Papa. Fue el primer pontífice que cambió su nombre, llamándose a sí mismo Juan XII. Esto sucedía en el curso del invierno de 955.
En la primavera de 986, el Papa Gregorio V, que contaba con veintitrés años de edad y su primo el emperador Otón III, decidieron que la pobre anciana ya había languidecido suficiente tiempo en prisión. En aquellos momentos Marozia contaba con más de noventa años de edad y, si bien arrinconada, nunca fue realmente olvidada en las altas instancias. El Papa mandó a un sumiso obispo para que la exorcizase de sus demonios y levantara su pena de excomunión. Fue absuelta de sus pecados y a continuación fue ejecutada.
Teodora y Marozia fueron mujeres que se sirvieron de la combinación de sexo e intriga para elevar al trono de Pedro a varios Papas y deshacerse de ellos con la misma facilidad cuando dejaban de ser útiles para sus deseos ambiciosos. Convirtieron a Roma en un caldero de rencillas, rencores y odios viscerales.
Como podemos ver, estas mujeres comparten la crueldad, la ambición de poder y el uso inteligente de su sexualidad, inspiradas en el ingrediente que la serpiente antigua siempre aporta en este estilo de via: el fanatismo religioso.
Arteras, se disfrazaron de piadosas para dar rienda suelta a sus más profundos odios y fueron las ideólogas de las primeras matanzas religiosas y las artífices de las más crueles persecuciones en nombre de Cristo. No vacilaron en meterse en la cama de reyes y de Papas para erigir monstruosas hogueras, verter venenos en copas y comenzar verdaderas campañas de exterminio.
¡Desde entonces el espíritu de Jezabel gobierna sobre las naciones de occidente!

Arzobispo denuncia al Papa por corrupción en el Vaticano

El arzobispo Carlo María Viganó, actual embajador de la Santa Sede en Estados Unidos (EE.UU.) y ex-secretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano, denunció este miércoles al Papa Benedicto XVI por “corrupción y mala gestión” en la administración de la institución religiosa.
La denuncia fue publicada en la prensa italiana, cuyos diarios Corriere della Sera y Libero Quotidiano difundieron extractos de una carta escrita por Viganó en la que expresó que se lamentaba por «las corruptelas y privilegios» que había visto tras asumir el cargo de secretario general del Governatorato en julio de 2009.
«Jamás habría pensado encontrarme ante una situación tan desastrosa«, que pese a ser «inimaginable era conocida por toda la Curia», expresó el pontífice en su misiva.

Puntualmente, el Arzobispo denunció que en el Vaticano «trabajan siempre las mismas empresas”, con pagos que duplican los del mercado y agregó que además “no existe transparencia alguna en la gestión de las contratas de construcción y de ingeniería»

También denunció, entre otras, que la Fábrica de San Pedro, que se encarga del mantenimiento de los edificios vaticanos, presentó “una cuenta astronómica», de 550 mil euros (715 mil dólares), por la construcción del tradicional portal de Belén que se colocó en la plaza de San Pedro en 2009. 
Además, dijo que los banqueros que integran el llamado «Comité de finanzas y gestión» se preocupan más de sus intereses «que de los nuestros» y que en diciembre de 2009 en una operación financiera «quemaron (perdieron) 2,5 millones de dólares»
Con estas evidencias, Viganó terminó diciendo que durante su gestión logró que el Vaticano pasara de ocho millones y medio de perdidas en 2009 a un beneficio de 34,4 millones en 2010.

No obstante, el Arzobispo indicó que con su política de rigor se ganó muchos enemigos y que por ello fue sacado del Governatorato y enviado como Nuncio (embajador) a EE.UU., cargo interpretado como un castigo para el prelado.

«Mi traslado (a Estados Unidos) servirá para desanimar a aquellos que creyeron que sería posible limpiar numerosos casos de corrupción y de malversación en la gestión de diferentes direcciones» del Vaticano, indicó.

Según el diario Corriere della Sera, Viga se sentía amenazado por maniobras hostiles en el seno del Vaticano, por lo que decidió dirigirse directamente a Benedicto XVI, un Papa supuestamente considerado “preocupado” por la transparencia en las finanzas. 
La prensa italiana estima que estas denuncias (que aunque fueron publicadas este miércoles datan de más de 10 meses atrás) fueron las que le costaron a Viganó no ser promovido a cardenal, como le correspondía.

El papa Benedicto pide a los cristianos llevar esperanza a donde hay injusticia y odio… (¡Está preparando el camino al falso profeta!) 

La copa de la Gran P… está siendo bebida por millones: ¡El Nuevo Orden Mundial se consolida desde una «nueva evangelización» del Ecumenismo!

 

El papa Benedicto XVI dijo hoy que la separación de los cristianos quita credibilidad al anuncio del Evangelio y exhortó a los seguidores de Cristo a lograrla para llevar la esperanza allí «donde domina la injusticia, el odio y la desesperación«. (Nota profética: ¡suena bonito y seductor ¿¿no??). El pontífice hizo estas manifestaciones en la basílica de San Pablo Extramuros, en las afueras de Roma, a donde se trasladó para clausurar la Semana de Rezos por la Unidad de los Cristianos, en la que ante representantes católicos, ortodoxos y protestantes afirmó que lograr la unidad es un «compromiso y un deber» de todos.
El Obispo de Roma señaló que aunque la división es «dolorosa», los cristianos tienen que mirar al futuro con esperanza, «sabedores que la resurrección de Cristo confirma que la bondad de Dios vence al mal y el amor supera a la muerte y que Él acompaña a los hombres en la lucha contra las fuerzas destructoras del pecado que dañan a la humanidad».

«Unidos en Cristo, los cristianos estamos llamados a compartir su misión, que es llevar la esperanza allí donde domina la injusticia, el odio y la desesperación. Nuestras divisiones quitan luminosidad a nuestro testimonio de Cristo», afirmó el papa.

Benedicto XVI, de casi 85 años y que recorrió el templo en una peana móvil para no fatigarse, agregó que «alcanzar la plena unidad, no es una victoria secundaria, sino muy importante para el bien de la familia humana«.

El papa Ratzinger subrayó que los cristianos deben ser pacientes y tener confianza en que llegará la unidad.
«Aunque a veces podamos tener la impresión de que el camino hacia el pleno restablecimiento de la comunión será aún muy largo y lleno de obstáculos, exhorto a todos a renovar la propia determinación a perseguir con valentía y generosidad la unidad, que es voluntad de Dios«, precisó el papa.
Benedicto XVI puso como ejemplo a san Pablo, de quien hoy la iglesia conmemora su conversión, y resaltó que «Saulo de Tarso frente a cualquier dificultad siempre conservó su confianza en Dios y que ello debe servir a los cristianos para proseguir el compromiso que les lleve a la unidad, «sabedores que nuestra fatiga no es vana para Dios«.

La unidad de los cristianos se rompió por vez primera tras el concilio de Efeso, en el año 431, cuando se separó la Iglesia asiria, o persa. (aquí es cuando Constantino y los obispos de Roma ya en plena herejía fundaron la religión llamada cristianismo que tres siglos más tarde daría lugar al catolicismo romano).

Tras el concilio de Calcedonia, en el año 451, se separaron las iglesias coptas, siria, etíope y armenia, que habían abrazado la tesis del monofisismo, según la cual Cristo sólo tenía una naturaleza, la divina, y era hombre sólo en apariencia.
El Concilio de Calcedonia condenó el monofisismo y definió la doble naturaleza de Cristo, humana y divina, unidas sustancialmente en una sola persona divina.
En el siglo XI, en 1054, se produjo el gran cisma, cuando se separaron las iglesias de Oriente y Occidente, tras las excomuniones del papa León IX y del patriarca Miguel Celurario. A las dos grandes iglesias les separan razones teológicas, como el rechazo de los ortodoxos al primado de Roma y la negativa de la infalibilidad del papa.
Los ortodoxos no reconocen la validez de los sacramentos católicos, al contrario que la iglesia católica que sí admite, desde el Vaticano II, los de la iglesia ortodoxa.
Además, los ortodoxos culpan a Roma de proselitismo y de intentar expandirse en territorios hasta ahora bajo su control.
La última gran separación se produjo en el siglo XVI (1517) con la reforma protestante de Lutero.
Visto que el primado de Pedro es uno de los escollos para la unidad, Benedicto XVI expresó a la iglesia ortodoxa su deseo de que se estudien las formas para que su ministerio como obispo de Roma pueda realizar un servicio reconocido por todos.
En noviembre de 2007 las iglesias ortodoxas reconocieron al obispo de Roma como «primer patriarca», aunque siguen discrepando con los católicos sobre la interpretación de sus prerrogativas, según un documento conjunto aprobado por la Comisión Mixta para el Diálogo Teológico entre Católicos y Ortodoxos.

Fuente: EFE

 

Delirios Papales: Benedicto XVI aseguró que la pedofilia no es tan mala… era vista normal en su juventud clerical

Víctimas de abusos sexuales del clero han
reaccionado con furia a la declaración del papa Benedicto XVI ayer
diciendo que la pedofilia no estaba considerada un «mal absoluto» hasta
tan recientemente como 1970.

En su discurso navideño tradicional ayer a los cardinales y oficiales
que trabajan en Roma, el papa Benedicto XVI alegó que la pornografía
infantil estaba aumentando su consideración de «normal» por la sociedad.

«En los 70, la pedofilia se entendía como algo completamente en
conformidad con el hombre e incluso con los niños
«, dijo el papa.



«Se mantenía, incluso dentro del ámbito de la teología católica, que no
hay tal cosa como el mal en sí mismo o el bien en sí mismo. Hay sólo un
«mejor que» o un «peor que». Nada es malo o bueno en sí mismo».

El papa dijo que las revelaciones del abuso en 2010 alcanzaron una
«dimensión inimaginable» que ha traído consigo «humillación» a la
Iglesia.

Preguntándose cómo el abuso se extendió dentro de la Iglesia,
el pontífice hizo un llamamiento a los clérigos para «reparar tanto como
sea posible las injusticias que han ocurrido
» y ayudar a las víctimas a
curar por medio de una mejor presentación del mensaje cristiano.

«No podemos quedar silentes en el contexto de los tiempos en que estos
eventos han venido a la luz
«, dijo, citando el crecimiento de la
pornografía infantil «que parece, de alguna manera, ser considerada más y
más normal por la sociedad
«, dijo.

Pero una víctima indignada ante estas declaraciones, Andrew Maddren de
Dublin, insistió en que el abuso infantil no estaba considerado normal
en la compañía en el que él estaba.

El Sr. Madden acusa al papa de no saber que la pornografía infantil
trata de imágenes de niños siendo abusados sexualmente y debería ser
nombrado de ese modo.

Madden dijo; «Esto no es normal. No sé en qué compañía ha estado el papa en los últimos 50 años«.

El papa Benedicto también dijo que el turismo sexual en el Tercer Mundo estaba «amenazando a una generación entera«.

Víctimas de abuso muy enfadadas la pasada noche dijeron que cuando los
representantes oficiales de la Iglesia habían culpado al liberalismo de
los años 60 por los escándalos sexuales de abusos en la Iglesia y de
catástrofes de encubrimiento, el papa Benedicto XVI sale ahora con una
nueva teoría culpando a los años 70.

«Los católicos deberían estar avergonzados de escuchar a su papa hablar
una y otra vez sobre los abusos mientras hace poco o nada para frenarlos
y desenmascar esta crisis horrenda
«, dijo Barbara Blaine, cabeza de
SNAP, Red de Supervivientes de Abusados por Sacerdotes.

«Es fundamentalmente perturbador observar a un hombre brillante ofrecer
un diagnóstico tan conveniente para la Iglesia a una escándalo tan
horroroso
» dijo.

El papa insiste en hablar acerca de un vago «contexto más amplio» que,
supuestamente, él no puede controlar, mientras ignora el claro «amplio
contexto
» en el que él sí tiene influencia: esto es, la cultura insana y
que perdura de una jerarquía eclesiástica de sólo hombres, rígida,
secreta y obsesionada con la auto-preservación a toda costa. Este es el
‘contexto’ que importa.

La última controversia llega cuando la revista alemana Der Spiegel
continúa investigando el papel del papa al permitir a un ya conocido
sacerdote pedófilo trabajar con niños a comienzos de los años 80.

Los pentecostales: «un cristianismo de escasa densidad institucional… y con poca estabilidad», dijo el Papa Benedicto XVI

Papa Benedicto XVI cataloga de sectas evangélicas a las iglesias pentecostales

Benedicto XVI, criticó que las iglesias pentecostales,
porque son “un cristianismo de escasa densidad institucional, con poco
bagaje racional, menos aún dogmático, y con poca estabilidad».
Papa Benedicto XVI catalogó de a las iglesias pentecostales de ser unas “sectas evangélicas”, porque es la denominación que mayormente crece a nivel mundial.

Durante su reciente visita a Alemania, el Papa, pronunció un discurso en la reunión ecuménica que tuvo con protestante luteranos en el ex convento de los agustinos de Erfurt donde estudió y ejerció el fundador de la Reforma Protestante Martín Lutero.

En dicha exposición Benedicto XVI, exhortó fuertemente a Iglesia Evangélica en Alemania (EKD, en alemán) a quien le dijo: “Adulteráis la fe y no evangelizáis”, señaló agregando que “los luteranos progres no evangelizáis”, pero sí hay otros cristianos que sí lo hacen, con un gran ímpetu misionero, es decir los pentecostales y grupos que en España y Estados Unidos llamamos “evangélicos”, a veces de estilo carismático, criticó.
 
El Papa no mencionó, dicha palabras para alabar a los pentecostales sino que los catalogó de ser
“una nueva forma de cristianismo, que se difunde con un inmenso
dinamismo misionero, a veces preocupante en sus formas, las Iglesias
confesionales históricas se quedan frecuentemente perplejas”.

Benedicto XVI, criticó que las iglesias pentecostales, porque son
“un cristianismo de escasa densidad institucional, con poco bagaje
racional, menos aún dogmático, y con poca estabilidad. Este fenómeno
mundial nos pone a todos ante la pregunta: ¿Qué nos transmite, positiva y
negativamente, esta nueva forma de cristianismo?”, preguntó el Papa.

La visita del Papa era especialmente esperada por la propia Iglesia católica, que afronta en Alemania una imparable pérdida de fieles y cuya imagen quedó muy dañada por el escándalo de abusos sexuales a menores en instituciones eclesiásticas.

Principios hipócritas para un Nuevo Ecumenismo…Benedicto XVI rindió homenaje a Lutero

Benedicto XVI rindió homenaje el viernes a Martín Lutero, al subrayar su
«pasión profunda» por «el asunto de Dios», un gesto simbólico hacia los
protestantes en la ciudad de Erfurt (este) donde surgió la Reforma.
«Lo que no daba paz (a Lutero) era el asunto de Dios, que era la
pasión profunda y la fuerza de su vida y su total itinerario.
(…) El
pensamiento de Lutero, su espiritualidad toda entera, estaban
completamente centrados en Cristo
«, declaró el Papa en un discurso
pronunciado a puerta cerrada en el convento de los Augustinos, donde el
pensador de la Reforma vivió seis años.
Cerca de 500 años después del nacimiento del protestantismo,
Benedicto XVI calificó a Lutero de cristiano apasionado, y pidió a
luteranos y católicos buscar lo que tienen en común en un mundo cada vez
más laico.
En un encuentro con representantes de la Iglesia evangélica alemana
en un antiguo convento agustino, en Erfurt, donde Lutero fue ordenado
sacerdote, el Papa elogió por primera vez la pasión del teólogo causante
de uno de los más importantes cismas de la Iglesia católica en Europa.
«Lo más necesario para el ecumenismo es (…) que, bajo la presión de
la secularización, no perdamos casi por inadvertencia las grandes cosas
que tenemos en común
» como cristianos, dijo, en el segundo día de una
visita oficial a Alemania, su país natal. «Fue un error de la era
confesional haber visto en mayor parte sólo lo que separaba y no
percibir de manera existencial lo que tenemos en común en las grandes
orientaciones de la Santa Escritura y en las profesiones de fe del
cristianismo antiguo
«, dijo el Papa.
Antes de viajar a Erfurt, Benedicto XVI pidió este viernes un mejor
diálogo entre la cristiandad y el islam, en el segundo día de una
maratónica visita a su país natal.
«Creo que una colaboración fecunda entre cristianos y musulmanes es
posible
«, afirmó el Papa, al recibir en Berlín a representantes del
islam en Alemania.
«Reconocemos la necesidad (…) de progresar en el diálogo y la
estima recíproca
«, insistió, a pesar de que el diálogo que se reanudó
entre las dos religiones no siempre ha sido fácil después de la polémica
lanzada por el sumo pontífice, hace cinco años, durante un discurso en
Ratisbona (Baviera), donde estableció un vínculo entre islam y violencia
religiosa.
En Alemania viven entre 3,8 y 4,3 millones de musulmanes, que representan entre el 4,6% y el 5,2% de su población.
A últimas horas de la tarde, Benedicto XVI visitará el lugar de
peregrinaje de Etzelsbach, un enclave católico en las tierras
protestantes del este de Alemania, donde se esperan unas 50.000
personas.

La alta magia egipcia se ha visto hoy reactivada por medio de este acto esotérico

El poder del espiritismo en el mundo de hoy es sorprendente. Dicho poder viene perdurando en el tiempo desde los antidiseños establecidos por los paradigmas de Babel. 

Hoy dichas doctrinas de demonios están fuertemente alimentadas por la autoridad que les otorga la Iglesia Católca Apostólica desde sus prácticas netamente esotéricas.
Observen cómo en el día de hoy se ha establecido un nuevo tiempo para la Gran Ramera y sus hijas. 
Este acto más que ritualístico y tradicional es un conciente signo del espíritu religioso de Leviatán que se niega a dejar marchar al Pueblo del Dios Verdadero hacia su Zona de Propósito Eterno: gobernar junto a Cristo las naciones.

Observen en este otro video como miles de «peregrinos babilónicos» embriagos por la copa de inmundicia de la Gran Ramera van dejando que ésta les teja vendas mágicas (Ezquiel 13:18) en sus manos por medio de la magia espiritista.

Una de «las hijas» presentó quejas a su «madre»

Iglesia Ortodoxa Griego-Católica Ucraniana contra beatificación de Juan Pablo II

¿Porqué Juan Pablo II no puede ser proclamado beato?

Дата публікації:   2011-02-07
Автор:   Синод УПГКЦ

Santo Padre
Benedicto XVI
Ciudad del Vaticano


¿Porqué Juan Pablo II no puede ser proclamado beato?

¡Santo Padre!
Antes de cada canonización se debe examinar todas las obras del candidato, si están de acuerdo con la doctrina católica. Su predecesor, Juan Pablo II hizo unos delitos contra la fe. El fruto fue la apostasía en masa de Cristo y de la Iglesia. Su crímenes consisten en lo siguiente:
1. Gesto de Asís contradice esencialmente a la Revelación Divina, a la Tradición de la Iglesia, y es totalmente herético. Este gesto hace pensar que el cristianismo y el paganismo son los caminos equivalentes de la salvación, y esto es la herejía máxima.
2. El no defendió la fe y la moral. Causó la propagación de las herejías del método histórico-crítico. Estas herejías niegan la inspiración divina de la Sagrada Escritura, la divinidad de Cristo y todos los milagros.
3. El abolió la excomunión de los masones. Así les posibilitó acceso a los cargos ecclesiásticos.

4. El permitió que los sacerdotes con el espíritu del mundo fueran elegidos a los obispos. El resultado es el estado catastrófico de la Iglesia.

¿Qué la Sagrada Escritura dice de Asís? 

Lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no querría que vosotros fueseis partícipes de los demonios
(1Cor.10, 20).

Dios no permite el sincretismo, es decir, un falso respeto por las religiones paganas.

Las consecuencias de beatificación falsa:

a) la infalibilidad del Papa en asuntos de la fe y de la moral con esto es abolida.
b) todas las beatificaciónes anteriores de los mártires y de los mismos apóstoles también con esto son abolidas. ¿Porqué? Porque ellos preferirían morir antes que hacer una falsa paz con el paganismo.
c) La Iglesia Católica cesará de ser católica. ¿Por qué? ¡Porque las herejías habrán sido beatificadas!
Santo Padre, el Papa Juan Pablo II no debe ser beatificado, mas al revés él debe ser excomulgado.
La aserción del sacerdote Ortodoxo:  

“Si Juan Pablo II no será excomulgado, pero será beatificado, se abrirán las puertas a la dominación mundial del anticristo”.
Santo Padre, ¡Usted o se volverá un mártir o un traidor! El apóstol Pedro en Roma derramó su sangre por Jesús. ¡Siga Usted al primer Papa!
Santo Padre, rezan por Usted siete obispos del Sínodo de la Iglesia ortodoxa Griego-Católica Ucraniana.

Leopolis, 27.01.201

Razones que develan lo irracional de la religión…

Varias ONG mexicanas critican la «apresurada beatificación» de Juan Pablo II

En un mensaje publicado hoy por el diario El Universal, una veintena de agrupaciones llamó a la comunidad eclesial a «no permanecer indiferente» ante temas que no se consideraron en el proceso de beatificación del papa polaco.

Entre ellos, mencionó la «represión sistemática a la teología de la Liberación» y «la protección que Juan Pablo II dio a los abusos sexuales de Marcial Maciel y la congregación de los Legionarios de Cristo en contra de menores de edad».

Las investigaciones ordenadas por el papa Benedicto XVI sobre Maciel (1920-2008) desvelaron que el sacerdote mexicano abusó sexualmente de seminaristas menores, tuvo «otros graves comportamientos» (consumo de drogas) y varios hijos con varias mujeres.

Las organizaciones también criticaron que se ignorara la «política de encubrimiento a los abusos sexuales» en contra de mujeres y niños por parte de sacerdotes durante el pontificado de Juan Pablo II y «el abandono del Evangelio cristiano que debe estar al lado de los pobres».

Además, indicaron, se dejó de lado «su poca apertura» a la promoción de los derechos humanos en la vida social y eclesial en el mundo, «su cerrazón al diálogo con el mundo moderno en el terreno de la sexualidad» y «su negativa a replantear el celibato opcional como una posibilidad de vida dentro de la Iglesia católica».

En el proceso de beatificación tampoco se tomaron en cuenta la negativa de Juan Pablo II a reconocer la igualdad de las mujeres en la Iglesia y «la alianza con las estructuras de poder durante las dictaduras latinoamericanas» en los años setenta y ochenta, señalaron las ONG.

Fuente: http://siempreenmedio.files.wordpress.com/2011/01/maciel.jpg

Más acerca de esta artimaña…

Beatificación y polémica

John L Allen
Periodista del National Catholic Reporter, especial para BBC

 

La beatificación de Juan Pablo II este fin de semana es la más rápida que se ha producido en los tiempos modernos.
Aunque los católicos puedan creer que su iglesia tiene algo de sobrenatural ya Tomás Aquino, en el siglo XIII, advirtió que no está exenta de las realidades de la naturaleza humana, incluyendo las normas de la psicología, sociología e incluso de la política.
Algo que también es cierto cuando se trata del negocio de declarar santos.
Eso será evidente el 1 de mayo, cuando el Papa Juan Pablo II sea beatificado en una ceremonia en Roma que se espera que atraiga a centenares de miles de personas a la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
La beatificación surgió como una manera de autorizar la veneración de un candidato a santo, el «beato», en la zona donde vivió. Para Juan Pablo II ese peldaño lo alcanzó tan sólo seis años y un mes después de su muerte, ocurrida en 2005.
Criterios cumplidos
La premura ha dejado perplejos a algunos, sobre todo a quienes cuestionan el historial que tuvo como Papa en el manejo de los casos de pedofilia cometidos por prelados católicos.
Pero el Vaticano asegura que los criterios han sido cumplidos.
Existe una convicción popular de que Juan Pablo II era un hombre santo –un exhaustivo estudio oficial de la Iglesia concluyó que había vivido una vida de «heroica virtud»-.
Además, los doctores de la iglesia han logrado documentar al menos un milagro debido a su intervención: el saneamiento de una monja francesa de 49 años que padecía Parkinson, la misma enfermedad que sufría el Papa.
Sin cuestionar esas razones, es justo decir que cierta dinámica institucional y hasta un poco de política han ayudado en el rápido proceso de Juan Pablo II.
En 1983, el Papa reformó el proceso haciéndolo más rápido, más simple y más barato. Eliminó la oficina del «Abogado del Diablo», un funcionario cuya labor era tratar de descalificar los casos de santidad, y redujo el número de milagros necesarios para calificar.
La idea era elevar figuras contemporáneas para convencer a un hastiado mundo secular de que la santidad está viva, aquí y ahora, y como resultado durante su papado se beatificó y canonizó a más personas que bajo el de todos sus antecesores juntos.
Desde que se establecieron aquellos cambios, al menos unos 20 casos han clasificado para la «vía rápida» de la beatificación, es decir, aquellos candidatos con menos de 30 años de fallecidos.
Factores divinos
Observando con cuidado la lista, y dejando a un lado la santidad o los milagros reportados, se pueden establecer al menos cinco factores que parecen determinar quiénes califican para el proceso expedito.
Primero, los candidatos exitosos tienen una organización que los respalda con los recursos y la sabiduría política para moverse en el terreno.
El Opus Dei, por ejemplo, posee un equipo de avezados abogados en derecho canónico e invirtió importantes recursos en la causa de su fundador, José María Escribá, canonizado en 2002.
Segundo, varios casos de vía rápida son «primeros» en un área geográfica o en un grupo de la feligresía subrepresentado. Por ejemplo, 12 de las santificadas velozmente han sido mujeres, en un esfuerzo por contrarrestar la percepción de que en la Iglesia hay «hostilidad de género».
También en ese proceso, Centroamérica «consiguió» su primer santo: el nicaragüense María Romero Meneses, beatificado en 2002, 25 años después de su muerte.
Tercero, asuntos de política interna de la Iglesia también pueden intervenir, como sucedió con la monja española María de la Purísima, quien en 2010 fue canonizada -12 años después de fallecida- por preservar la tradición en un tiempo de «confusión ideológica» que siguió al Segundo Concilio Vaticano (1962-65).
Un cuarto factor radica en el interés personal que puedan tener jerarcas de la Iglesia en la causa. Por ejemplo, dos curas polacos avanzaron rápidamente en tiempos del Papa, uno de ellos Jerzy Popieluszko, un líder de Solidaridad asesinado por el Partido Comunista.
Quinto, los casos en vía rápida generalmente disfrutan del apoyo de la jerarquía, tanto de los obispos en la región como en Roma.
De cinco cinco
Los cinco factores calzan con la causa Juan Pablo II : tiene un poderoso respaldo institucional tanto en Polonia como en Roma, y virtualmente todos los funcionarios que deciden en temas de santidad son protegidos de su reinado papal.
Además hay una presión para canonizar no sólo a la persona de Juan Pablo II sino a su papado en general, especialmente por el énfasis que puso en recuperar el músculo misionero del catolicismo.
Esos criterios sugieren que no pasará demasiado antes de que llegue su canonización y que Juan Pablo II entre formalmente a la lista de la Iglesia Católica.
Si eso sucede, la voluntad natural y la sobrenatural habrán dado su veredicto nuevamente.
Fuente: Diario Uno

A continuación comparto un video de Rome Reports que muestra cómo la sangre se usa cómo medio de invoación hechicera para cautivar la mente de multitudes:

 

Artimañas de una Ramera: «estrategias humanas» para no perder «adictos»

Juan Pablo II será beatificado en mayo

Benedicto XVI promulgó un decreto que reconoce un milagro atribuido al ‘Papa peregrino’. Habría curado a una monja del mal de Parkinson.
Más cerca de la santidad. El papa Benedicto XVI aprobó hoy un milagro atribuido a la intercesión de su predecesor Juan Pablo II y estableció el 1 de mayo como la fecha de su beatificación.

Benedicto XVI señaló en un decreto que era milagrosa la cura de la monja francesa Marie Simon-Pierre, que sufría el mal de Parkinson. Sería necesario el reconocimiento de un segundo milagro para la canonización de Juan Pablo II.

Se prevé que la ceremonia del 1 de mayo, que será oficiada por el propio Benedicto XVI, atraiga a cientos de miles de peregrinos a Roma para celebrar a uno de los papas más populares de todos los tiempos.
Benedicto XVI aceleró el proceso de beatificación de Juan Pablo II a las pocas semanas de que este muriera en abril de 2005 como una respuesta a los llamados de “¡Santo súbito!” (Santo ya), que surgieron durante su funeral para su canonización inmediata.

El año pasado surgieron algunas preguntas sobre si el diagnóstico original de Marie Simon-Pierre fue correcto. Empero, en una declaración difundida hoy, la Congregación para la Causa de los Santos dijo que los médicos designados por el Vaticano estudiaron “escrupulosamente” el caso y determinaron que su cura carecía de una explicación científica.

España: la Tierra que por siglos se jactó de «católica apostólica romana» se subleva contra su madre opresora

España: miles protestan contra el Papa

Dos días antes de la llegada de Benedicto XVI a España, unas 2,500 personas se manifestaron hoy en Barcelona en contra de la visitadel Papa (quien estará en la capital catalana el domingo tras pasar la jornada del sábado en Santiago de Compostela ), para reinvindicar la condición laica del Estado español.
Bajo el lema del “¡Yo no te espero!”, personas de todas las edades, incluso familias con niños en cochecito y perros, marcharon pacíficamente en la Plaza Sant Jaume, donde coinciden las sedes del Ayuntamiento local y del gobierno autónomo de Cataluña, la Generalitat.
La intención de esta movilización es por un lado “mostrar el pluralismo de la sociedad catalana” y sobre todo “hacer evidente la diversidad de morales” que hay en Cataluña, explicó el secretario general del Moviment Laic i Progressista, Joffre Villanueva, principal impulsor del lema “Jo no t’espero”.
El movimiento distribuye desde un par de mesas forradas con banderas catalanas, pegatinas, broches y pancartas con la mitra papal con el signo prohibido y el texto jo no t’espero. “Niños venid, de los curas huid”, rezaba una gran pancarta en una de las esquinas de la céntrica plaza, mientras otro pedía “cerrar el Vaticano, Guantánamo moral”.
De un pequeño grupo se desprende un señor mayor con una pancarta que dice “ni Papa, ni hostias”, y más allá un gran cartelón denuncia que “la Iglesia cometió crímenes de lesa humanidad en el Estado español, contra republicanos y antifascistas”.
El acto finalizó con la lectura de un manifiesto “¡en defensa de la laicidad”!, en el que se denunció que “muchas leyes de nuestro ordenamiento jurídico están pensadas para favorecer a la religión y las confesiones religiosas, (…) un conjunto de leyes que están específicamente diseñadas para favorecer a la Iglesia Católica”

ESTO ES TESTIMONIO DE LA DECEPCIÓN QUE EL MUNDO TIENE CON LA RELIGIÓN CRISTIANA

El Papa llega a un hostil Reino Unido

Benedicto XVI inicia hoy una visita de Estado histórica y con una clara dimensión ecuménica al Reino Unido, un país oficialmente anglicano y crecientemente secularizado, donde sus actividades podrían verse empañadas por la falta de interés popular y las protestas por los casos de paidofilia que tienen a sacerdotes católicos como responsables.

Varios grupos tienen previsto denunciar las posturas que consideran «intolerantes» de la Iglesia en ámbitos tan diversos como la ordenación de las mujeres, la homosexualidad, el aborto o incluso el costo de la visita para el contribuyente.

Pero la hostilidad hacia el Pontífice de 83 años podría aumentar tras las nuevas revelaciones de los últimos días en Bélgica y en Irlanda sobre abusos sexuales por parte del clero que
sacudieron a la Iglesia Católica.

«Necesitamos que el Papa diga: ‘Voy a entregar toda la información que tengo sobre los sacerdotes que cometieron abusos sexuales, estén donde estén en el mundo, (…) a las autoridades de los países en los que se protege a esa gente'», declaró Peter Saunders, director de la Asociación Nacional de Víctimas de Abusos Sexuales durante la Niñez.

Durante los cuatro días que permanecerá en suelo británico, Benedicto XVI podría reunirse en
Londres con un reducido grupo de víctimas, como ya hizo en anteriores desplazamientos a Australia, Estados Unidos y, más recientemente, Malta, aunque el encuentro no ha sido confirmado oficialmente.

Sin embargo, la asociación de Saunders afirmó ayer en rueda de prensa no haber recibido invitación alguna para entrevistarse con el Papa.

El alto costo de la estancia papal también provoca malestar en el Reino Unido, donde, según un sondeo publicado esta semana, sólo 14% de la población es favorable a la visita. Según los organizadores, la factura rondará los 20 millones de libras (U$S 31 millones), la mitad o más a cargo del contribuyente, cifras que sus detractores estiman más que elevadas en un contexto de fuerte ajuste en las cuentas del Estado.

Las autoridades del gobierno han justificado el costo aduciendo que Benedicto es un jefe de Estado invitado y que costó mucho más organizar la reunión de un día de los ministros de Finanzas del G20 el año pasado.

En esta era de rigor económico, ni siquiera la Iglesia ha logrado recaudar entre sus fieles la totalidad de los 9 a10 millones de libras que le correspondían, y muchas de las entradas que puso a la venta para las misas (en una iniciativa sin precedentes) a precios que oscilan entre 5 y 25 libras, siguen sin venderse.

Por su parte los organizadores han reducido las expectativas de público y dijeron que sólo se esperan 55.000 personas en vez de 80.000 al acto principal del pontífice.

El arzobispo de Westminster, Vincent Nichols, presidente de la conferencia episcopal de
Inglaterra y Gales, aseguró sin embargo que los cinco millones de católicos británicos, entre una población estimada de 60 millones, esperan al Papa «con impaciencia».

«La tradición católica en este país es la de una fidelidad profunda a la persona del Santo Padre», dijo Nichols en vísperas a la primer visita de Estado de un Papa al Reino Unidos en cinco siglos.

Pese a ser sólo una minoría frente a los 25 millones de británicos que se declaran anglicanos, los católicos que asisten a misa regularmente (hoy en torno al millón), son desde 2007 más numerosos que sus homólogos protestantes, en parte debido a la llegada de numerosos inmigrantes de Europa oriental.

En 1982, Juan Pablo II fue el primer pontífice en pisar suelo británico desde que Enrique VIII rompió con Roma y el catolicismo en 1534, estableciendo la Iglesia anglicana, pero su viaje fue únicamente pastoral.

El papa polaco congregó a cientos de miles de personas, incluidas 300.000 en una misa al aire libre en Glasgow (Escocia), donde Benedicto XVI tendrá, sin embargo, más dificultades para llenar un aforo netamente reducido pese a la actuación anunciada de Susan Boyle, la cantante británica que alcanzó la fama a través de un concurso cazatalentos televisivo.

Benedicto XVI llegará hoy a Edimburgo, donde será recibido por la reina Isabel II, Gobernadora Suprema de la Iglesia Anglicana, antes de trasladarse a Londres.

Las fricciones entre ambas Iglesias se incrementaron en 2009 cuando Benedicto XVI promulgó un texto para facilitar la conversión de los anglicanos contrarios a la evolución de su Iglesia en ámbitos como la ordenación de mujeres obispos y la apertura a la homosexualidad.

Por primera vez en la historia, el Papa visitará el viernes en su residencia de Lambeth Palace al arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, líder espiritual de unos 70 millones de anglicanos en todo el mundo, y luego rezará con él y los líderes de las otras iglesias cristianas en la Abadía de Westminster.  

Fuente: Agencia AFP y AP

¡Se le pone difícil a Babilonia!

Víctimas de pedofilia consideran «hirientes» las declaraciones del Papa
 

Las declaraciones del Papa, quien lamentó este jueves que la Iglesia católica no haya sido «suficientemente vigilante» ante actos de pedofilia de religiosos, son «hirientes», estimó un dirigente de la red de víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes (SNAP).

«Los poco honrados comentarios del Papa sobre los abusos y su encubrimiento son hirientes», declaró en un comunicado Joell Casteix, de la SNAP, cuya sede central se encuentra en Estados Unidos.
«Es poco honrado decir que los responsables de la Iglesia fueron lentos e insuficientemente vigilantes» ante dichos abusos, estimó. «Por el contrario, fueron rápidos y vigilantes para ocultarlos, no para evitarlos», agregó.
El papa Benedicto XVI afirmó este jueves en el avión que lo llevaba a Edimburgo, donde comenzó una histórica visita de cuatro días al Reino Unido, que la Iglesia Católica «no fue suficientemente vigilante» en los escándalos de abusos a menores por parte del clero.
«La autoridad de la Iglesia no fue suficientemente vigilante» y «no fue suficientemente rápida y firme para tomar las medidas necesarias», declaró el Sumo Pontífice.

EL PAPA RESPONDE A EVO: «El Estado no debe meterse con la Iglesia»

El mandatario relató los pormenores de su entrevista hace una semana en elVaticano con el pontífice, a quien mediante una carta le hizo una serie de pedidos y planteamientos, en su condición de «católico».





LA PAZ.- El papa Benedicto XVI le dijo al Presidente Evo Morales que el Estado no debe inmiscuirse con la Iglesia católica, ni viceversa, ante la sugerencia del boliviano para que esta religión «se democratice, humanice» y pueda abolir el celibato, reveló este domingo el propio Morales.

El Mandatario relató los pormenores de su entrevista hace una semana en el Vaticano con el pontífice, a quien mediante una carta le hizo una serie de pedidos y planteamientos, en su condición de «católico.  
«La respuesta (del Papa) fue que el Estado no se mete a la Iglesia, ni la Iglesia se mete al Estado», relató el Mandatario boliviano.
Morales ha sostenido en el pasado reiterados roces con la jerarquía católica de Bolivia, a la que acusó de estar alineada a posiciones de derecha.


El Presidente dijo que la anulación del celibato fue expresada al Papa y luego ratificada en otra reunión con autoridades del Vaticano, a quienes no mencionó, y que en su criterio «fue más interesante».

Morales relató ese encuentro e hizo referencia a que suelen aparecer noticias de que los curas llegan a tener hijos biológicos.

«Dije (que) todos los seres humanos les decimos a los sacerdotes de la Iglesia católica, ‘padre, padre, padre’, menos sus hijos (biológicos) no les dicen padre, ¿cómo es eso? … no se puede entender».

Luego acotó sobre la reacción de las autoridades del Vaticano: «Estos padres se han reído y uno de ellos dijo: ‘sí, nos dicen tío’, (entonces) también es una verdad, los hijos de los obispos, los sacerdotes les dicen tío …¿cómo no van a reconocer» este realidad?.