Paganismo nacional

Los argentinos bajo el manto de los poderes chamánicos

Este fin de semana mi mente se ha unido al río de mi espíriu y ha estado reflexionando mucho ante la nueva condición espiritual en la que ha entrado la nación Argentina. Todo esto me ha ocurrido desde que me enteré que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de la provincia de Jujuy, Eduardo Fellner, realizaron una ofrenda a la Pachamama en el día de su celebración, para pedir por más trabajo y producción, durante la visita al Ingenio La Esperanza. 

En la ceremonia participaron trabajadores y referentes de los pueblos originarios de la Puna y las Yungas. La Presidenta realizó la primera ofrenda a la Madre Tierra, en agradecimiento por su fertilidad, y depositó azúcar, caña, frutas, alcohol, bebidas y otros alimentos, además de la quinoa, ya que este es el año internacional de este cereal andino. 

Arrodillada frente a un pozo abierto en la tierra que simboliza la boca de la “pachamama”, Cristina Fernández participó activamente de la ceremonia donde se ofrenda a la “madre tierra” regalos sagrados, se prenden sahumerios para purificar las ofrendas y se hacen peticiones.

Los representantes de las comunidades aborígenes que encabezaron la ceremonia obsequiaron a la mandataria argentina indumentaria típica de sus pueblos.

Lo lamentable de esta noticia responde al hecho de que la cabeza ejecutiva de nuestro país tomó contacto con espíritus condenados por el Eterno Dios.  Dichos espíritus pertenecen a la categoría jerárquica que comanda todo el espiritismo que usan las fuerzas de las tinieblas para controlar las mentes de millones de seres humanos.

Para la correcta interpretación y discernimiento de esto, es necesario aportar como información que laa veneración a la Pachamama es la más antigua de las manifestaciones religiosas de la región andina de América del Sur. Corresponde a una concepción en que la Tierra es considerada un ser vivo sagrado, fundamento de la existencia.

En las regiones andinas, se veneraba a la tierra, con el nombre de Pachamama, que refleja también la profunda querencia del ser humano hacia el vientre materno. Por eso se le hacían ofrendas de agradecimiento con inciensos y productos agrícolas (q’oas) o derramando chicha (challas). En ocasiones cuando se producía alguna catástrofe o tormenta fuerte había que ofrecerle sacrificios sangrientos (willanchas) de llamas, llegando incluso a sacrificar a niños o discapacitados para desagraviar a la Pachamama. 

En tiempos de los incas el centro divino cambió trasladándose al Sol, y el culto a la Pachamama fue oscurecido y desplazado por Inti y Quilla, por Viracocha y los Hijos del Sol. La religión antigua, dirigida a la Tierra, sobrevivió en la veneración popular a las huacas, que eran las expresiones locales de lo sagrado. Los incas admitían esta supervivencia, controlada por ellos desde el Cuzco, porque las raíces duales del pensamiento andino admitían siempre la contraparte: lo alto y masculino podía tener su contraparte baja y femenina. La admitían también porque el culto oficial del Sol tenía un sentido elitista. Correspondía propiamente a los hijos de Inti, no a los simples hombres del pueblo.


Cuando el conquistador español Francisco Pizarro mata al inca Atahualpa, cuando el Sol es derrotado por el Dios de la Biblia, se produce un curioso fenómeno. Por un lado, Inti es reemplazado con relativa facilidad por el Dios cristiano, que también es varón y tiene su dominio en los cielos. Pero no declinan junto con el Sol las antiguas divinidades locales sino que, por el contrario, ellas recuperan su preeminencia.

Cuando los misioneros católicos llegaron a estas tierras interpretaron estos ritos como idolatrías y se esforzaron por erradicarlos, pero, al percibir su firme raigambre cultural, buscaron la manera de vincular el culto telúrico con la fe cristiana a través de la devoción mariana. Para ello proponían a la Virgen María como la tierra madre, reinterpretando el texto bíblico de “Ábrase la tierra y brote al Salvador” (Is 45: 8).

Se mezcló lo anterior a lo nuevo. Se llegó a una síntesis o sincretismo religioso, un proceso, generalmente espontáneo, que es consecuencia de los intercambios culturales acaecidos entre los diversos pueblos. También, hubo temor de los originarios de estas tierras de ser castigados por las reglas de los conquistadores; y los conquistadores, tal vez, viendo que no podrían combatir las creencias de las nativos se adaptaron a la situación.

La Iglesia Católica fue así llenando en nuevos moldes católicos y europeos las antiquísimas estructuras míticas de nuestro pueblo no-europeo.

Un ejemplo típico de este re-moldeo de mitos lo constituyen las fiestas anuales de celebración de la Virgen María en Salta y Jujuy, donde, pese a la imagen de la virgen y al sacerdote que guia la columna, la ceremonia corresponde más a los rituales indígenas de la Pacha Mama que a la europea Virgen María, pues el consumo de coca y alcohol, el regar con aguardiente y el enterrar ofrendas de comida alrededor de la imagen, corresponde al culto pagano-indígena de la Pacha Mama y no al ritual cristiano-europeo de la Virgen que no tiene relación con las ceremonias de fecundidad de la tierra, y mas bien niega toda idea de fertilidad, pues consagra a la virginidad como propuesta.

Actualmente, en nuestra Quebrada de Humahuaca (pcia. de Jujuy), la adoración a la Pachamama se reduce a distintas formas de propiciación. Se le reza en toda oportunidad. Es menester cada año obsequiar a la Pachamama una vaca para que se alimente. Con tal fin, el animal es subido a los cerros y ahí lo dejan perdido o atado. Igualmente, antes de tomar cualquier líquido o alimento sólido, se le participa del mismo. En los días “aciagos” se la torna favorable enterrando cosas de comer, bebidas o “vicios”.

De estos rituales, la presidenta argentina se hizo propicia y con su participación llevó a todos los habitantes de esta nación, puestos sobre sus hombros por su autoridad, a dimensiones abismales llenas de caos y confusión. 

Debo señalar que las Escrituras condenan todo lo que sea brujería (chamanismo en ellaI pues es contraria al sentido apropiado de la dependencia de Dios. En la epístola a los Gálatas en el capítulo 5 verso 20, la brujería se menciona como una de las obras de la naturaleza pecaminosa humana. El libro de Apocalipsis contiene varios pasajes que condenan la brujería en los términos más firmes (9:21; 18:23; 21:8; 22:15).

La Biblia afirma que sólo Dios tiene el derecho de entender la esfera de lo sobrenatural (Génesis 40:8). Bajo la ley del Antiguo Testamento, la intromisión en la esfera de lo oculto traía la muerte (Éxodo 22:18).

Es interesante notar que varias de las palabras en el Nuevo Testamento que se traducen “hechicería” y “magia” tienen la raíz pharm, de la cual se derivan las palabras farmacia y farmacéuticos. Esta raíz se refiere a “drogas, pociones y venenos”. Los que conocen la práctica de la magia, tanto entre los pueblos tribales primitivos como los ocultistas modernos, saben que las drogas psicoactivas las usan a menudo los chamanes y los magos para inducir los estados de la conciencia dramáticamente alterados que proporcionan un conocimiento sobrenatural o contacto con los espíritus.

Ante todo esto, será pues muy importante que aquellos que se saben escogidos en Jesús el Señor, se alineen en unanimidad y luchen juntos en oración contra todos los principados y las potestades que se activaron con estos rituales de la falsa adoración babilónica.

El Gauchito Gil: Una versión argentina de Jesús que ha soltado espíritus de violencia, inseguridad y muerte

Una multitud pasó por el santuario ubicado sobre la ruta nacional 123, en la ciudad de Mercedes, a unos 245 kilómetros al sureste de la capital provincial.Como todos los años, los devotos prendieron velas rojas, llevaron ofrendas, rezaron, expresaron plegarias, cantaron y bailaron chamamé rodeando su tumba.

Cerca de 300 mil personas veneraron este domingo al santo popular “Gauchito” Antonio Gil, en el santuario ubicado sobre la ruta nacional 123, en la ciudad de Mercedes, a unos 245 kilómetros al sureste de la capital provincial.

La Policía provincial desplegó un fuerte operativo de seguridad vial junto a la Dirección de Tránsito de Mercedes y de la capital correntina para evitar accidentes y contratiempos en la celebración a la que llegaron más de 100 mil personas durante este domingo.

Ya desde el viernes comenzaron a arribar al lugar para acampar allí decenas de delegaciones de diversos puntos de la provincia, el país y también de países limítrofes como Uruguay, Paraguay y Brasil.

La tradición popular le adjudica varios “milagrosal gaucho correntino asesinado por la Policía el 8 de enero de 1878 donde actualmente se encuentra la gruta en la que miles de fieles le rinden homenajes y demostraciones de fe todos los años. 

La gente se acercó hasta la tumba del “Gauchito, ubicada en el margen de la ruta nacional 123, a unos 8 kilómetros de la ciudad de Mercedes, en vehículos, caballos y bicicletas en forma cotidiana, pero la afluencia se torna masiva en los aniversarios.

Como todos los años, los devotos prendieron velas rojas, llevaron ofrendas, rezaron, expresaron plegarias, cantaron y bailaron chamamé rodeando la tumba del “Gauchito” asesinado en 1878.

Según el relato popular correntino, Gil fue perseguido desde 1870 por la Policía tras desertar del Ejército Federal en el que había sido reclutado para luchar contra los unitarios de Buenos Aires.

El “Guachito” se manifestaba en contra de la guerras internas entre los pobladores del territorio nacional, relata la historia en boca de sus fieles.

El primer “milagro” que se le atribuye a este santo popular correntino es el de haber “curado” al hijo del soldado que finalmente lo degolló.

Al volver a tu casa encontrarás a tu hijo muy enfermo, pero si mi sangre llega a Dios, juro que volveré en favores para mi pueblo“, le habría dicho Gil al soldado.

Tras haber asesinado a Antonio Gil, el soldado llegó a su casa y encontró a su esposa llorando con su hijo único muy enfermo, narra la historia popular.

Entonces el soldado desertó del ejército, volvió al lugar donde había matado a Gil, enterró el cuerpo y le imploró perdón y sanación para su hijo: tras varios días el joven enfermo se curó.

Fuente26Noticias
Imágenes de los miles de “víctimas” del gran dragón rojo

 

NOTA PROFÉTICA Y LLAMADO A LA GUERRA ESPIRITUAL:
“…Creo que hay tres clases de males espirituales: 1) las supersticiones, 2) corrientes espirituales que son opuestas a las enseñanzas de Cristo, donde entraría la
brujería y 3) el ocultismo y el esoterismo.”
(Padre Gustavo Jamut en un reportaje sobre las supersticiones en Radio María)
Encontré esta frase de un líder espiritual de la corriente religiosa más poderosa del mundo que ha permitido la existencia de este comercio de la ignorancia. Con ellas me parece muy oportuno arrancar con esta nota profética que persigue en el Espíritu de la Profecía dar testimonio de Jesús (Ap. 19:10).
No
hay duda alguna, a esta altura de los tiempos, que estamos transitando los últimos segundos del reloj profético del Eterno. Por eso, es que vemos a los hombres desesperados correr de aquí para allá buscando respuesta a sus clásicas y milenarias preguntas existenciales. Ante esto, las tinieblas, con un instinto infernal bien activo, presienten que sus días de actividad son ya casi inexistentes. Por ende, apresuran sus dinámicas de artimañas de error, realizando con las mentes de los hombres el negocio que más caro le ha costado al lado de la humanidad que lo practica: la ignorancia.
Demás es conocido el pasaje del profeta Oseas cito en el capítulo 4 verso 6 que suele elevarse ante este tema:
“Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento, yo también te rechazaré para que no seas mi sacerdote. Como has
olvidado la ley de tu Dios, Yo también Me olvidaré de tus hijos.”
Sin abusar del pasaje y así terminar manoseándolo inconscientemente en una argumentación humana, dejaré que el Espíritu del Eterno que lo inspiró me permita utilizarlo extrayéndolo desde aquel contexto histórico y aplicándolo a esta realidad argentina actual.
En primer lugar es necesario hacer saber que en su ministerio el profeta Oseas denuncia las injusticias y la corrupción reinante (4:1-2); critica la superficialidad y falsedad del culto (6:4-6; 5:6); condena durísimamente la idolatría que tiene dos vertientes: cultual y política. 
La idolatría en su vertiente cultual, en el contexto del profeta, es la adoración a Baal, con sus ritos de fecundidad (4:12b-13; 7:14b; 9:1). La otra vertiente es la política: en esa época muy convulsionada en lo económico y lo social, Israel busca la salvación fuera de Dios, en las alianzas con Egipto y Asiria, las grandes potencias mundiales del momento, que ante Israel aparecen como nuevos dioses capaces de salvar. Israel se va tras ellos olvidando a Yahvé. Para el profeta Oseas es importante trazar los nuevos rumbos de la nación, haciéndoles notar a sus habitantes que con la idolatría contravienen el primer mandamiento de la Torah (Instrucción del Eterno).
Hoy, como profeta del Señor para mi nación primeramente, me es necesario tomar la misma bandera de guerra que el profeta Oseas flameaba en su proclamación: el Amor del Eterno, esperando con paciencia a una nación para que lo busque a Él solamente.
Argentina está viviendo hoy las consecuencias de las “aguas turbias y contaminadas” de aquellas dos vertientes que llevaron a Israel a los tratos de la Justica Divina.
En lo cultual, urge despertar valientes que se coloquen en la brecha a clamar por misericordia divina sobre todo el territorio nacional.
Teniendo en cuenta, como siempre enseño, que toda verdad es paralela (como ocurre en lo espiritual así es en lo natural), la sequía que hoy está afectando amplios territorios nacionales es una concreción material de la sequía espiritual que hoy la Argentina tiene a causa de la idolatría que practica.
Hay muchas tendencias espirituales que van en contra del ser humano aunque digan que favorecen al ser humano. Todas y cada una de ellas pertenecen a las estructuras de iniquidad con la que la serpiente antigua engañara a la humanidad en el Edén. Estas estructuras de pecado, van tomando diferentes matices en las distintas culturas que ellas mismas fundamentan y que se transmiten de generación en generación definiendo regiones y naciones bajo el control de estos principios de error. Con y a partir de ellos, los espíritus humanos van quedando prisioneros de las zonas de cautividad que sus propias almas construyen. Estas prisiones eternas son las que condenan al ser humano a la muerte espiritual, estar separado del Dios Verdadero y de su Propósito Eterno (Romanos 8:29).
Hoy en día, frente a la enfermedad o al sufrimiento, todo ser humano tiene una tendencia a la espiritualidad que sabe debe ser canalizada en la búsqueda de Dios. Lo triste de esta tendencia es que es conducida por paradigmas ajenos a los diseños divinos y entonces los hombres son arrastrados a las prácticas de las abominaciones que el Eterno mismo advierte no deben realizarse (Deuteronomio 18: 10-12).
Así el ser humano en aflicción empieza a hacer ritos supersticiosos y ahí entra el curandero que te da a beber tal líquido, a hacer tal ritual, el brujo que empieza a diagnosticar que tal persona te ha hecho un daño. De este modo, se comienza a sistematizar estas supersticiones y ritos mágicos y el mismo hombre fabrica una nueva estructura de creencias que le brinda la misma cosmovisión que siempre lo tuvo dormido y esclavo en una matriz de tinieblas. Una vez el hombre está tranquilo en la celda de la matrix del dragón dónde siempre estuvo, solamente que esta vez está sin aquella angustia que le causara la circunstancia negativa. Su mente continuará entonces su sueño eterno de condenación gracias al “milagro” sedativo que el dragón (las serpiente antigua) le ha proporcionado desde la “fe”.
Así continuará la vida del hombre, argentino en este caso, en la idolatría. Aquí, entonces vale la pena aportar que la idolatría es una cosmovisión que pretende regir la vida en base a los dictados de un ser humano o un bien material al que se “diviniza”.
Esto es específicamente lo que el Eterno, nuestro Dios, denuncia por oráculo celestial en boca del profeta Jeremías:
“Todo hombre es torpe, falto de conocimiento; todo orfebre se avergüenza de su ídolo;
porque engañosas son sus imágenes fundidas, y no hay aliento en ellas.” 
(Jeremías 10:14)
Todo el proceso ha sido acompañado de organizaciones religiosas que darán una palmadita en la espalda de cada ser humano diciéndoles que si les hace bien y lo llevan a pensar en Dios, nada ni nadie puede condenarlos. En la noticia compartida, de acuerdo a la denuncia profética que hoy Jesucristo hace en su Espíritu desde el oráculo de Oseas (4:6), la responsabilidad de todo este mercadeo de fe, es de la iglesias oficial que la Constitución Nacional misma asegura sostener en su artículo 3ro. Esta organización, disfrazada de apostólica, ha conducido por los siglos a millares de millares a las fauces mismas del dragón que ha ocasionado que hoy  halla tantas contrataciones de tinieblas pululando por las casas, calles, ciudades, rutas y diversos rincones del país, materializándose en distintas manifestaciones de la iniquidad: violencia, corrupción, hurtos, homicidios, violaciones, abusos, inseguridad, desconfianza, etc.
 Ante todo esto escribo esta nota con la intención de convocar intercesores que se atrevan a meterse en lo profético y clamen al Eterno y Verdadero Creador por la
sanidad de nuestra tierra. La misma debe comenzar por un fuerte sacudimiento sobrenatural que aún moviendo las estructuras naturales despierte al pueblo argentino de un sueño que lleva activo en la región desde tiempos inmemoriales.
Jesús, el Cristo y el Señor los llama. No endurezcan sus corazones.
Profeta David Nesher